Page 92 of 1007
1 90 91 92 93 94 1.007

El remedio y la enfermedad

Por: Rogelio Javier Alonso Ruiz*

Como en muchas otras escuelas del país, una primaria urbana céntrica de la capital de Colima realizó un diagnóstico de su alumnado al inicio del ciclo escolar. Con este ejercicio se detectó, entre otras situaciones, retrasos considerables en los procesos de alfabetización entre estudiantes de primero a tercer grados. A partir de ello, se diseñó una estrategia remedial para acelerar el aprendizaje inicial de la lectura y la escritura.

La estrategia consistió en brindar a los niños actividades de alfabetización según los niveles en los que se situaban. En los primeros meses, estudiantes de la licenciatura en Educación Especial de la Universidad de Colima, que prestaban su servicio social constitucional, fueron asignadas como auxiliares en los grupos escolares para, con el apoyo de los docentes titulares, atender a los niños diagnosticados con carencias en alfabetización, a través de actividades semanales específicas de la Propuesta para el Aprendizaje de la Lengua Escrita (PALE), de Margarita Gómez Palacio.

Posteriormente, para ampliar los beneficios de la estrategia, se decidió que los niños asistieran diariamente, por una hora, a un taller para realizar las actividades de acceso a la lectoescritura, donde además de las estudiantes auxiliares, se contó con la orientación del personal de la USAER (Unidad de Servicio de Apoyo a la Educación Regular) del plantel.  A la fecha de publicación de este escrito, prácticamente se había erradicado de la escuela los niveles conceptuales presilábico y silábico del proceso de adquisición de la lengua escrita.

Lo narrado hasta aquí da muestra de algunos de los efectos que, a partir de la promoción automática del alumnado en los últimos ciclos escolares, se han manifestado y cómo han sido atendidos desde los esfuerzos y las posibilidades de cada plantel. A partir de lo contado, surgen dudas también: ¿Qué habrá pasado con las escuelas que no cuentan con las condiciones de personal y organización como la referida? ¿Cuáles habrán sido sus posibilidades para atender el rezago generalizado que ha conllevado la promoción automática? ¿Cuál ha sido el papel de la autoridad educativa central?

Recientemente ha provocado gran revuelo en la opinión pública el hecho de que, por tercer año consecutivo, no habrá reprobados en las escuelas mexicanas. Debería quedar claro que, con o sin reprobación, el golpe está dado: el déficit en los aprendizajes (indudablemente agudizado con la pandemia) perdurará varios años. Pareciera entonces que hay confusión en la polémica en torno a la promoción automática. El debate debería centrarse no en enaltecer los supuestos beneficios de la reprobación (muy cuestionada por especialistas en evaluación), sino en preguntar qué se ha hecho para acompañar la promoción automática. Y de esta pregunta, parece, la autoridad educativa sale mal librada.

Desde luego que es deseable que la escuela se haga cargo de su propio destino y generar, como en el ejemplo abordado, soluciones para sus propios problemas.  Sin embargo, Santos Guerra (2002) desaconseja la autonomía escolar “si provoca el sálvese quien pueda” (p. 95). En ese sentido, sin minimizar las responsabilidades de cada centro escolar, queda en entredicho el papel de la autoridad central ante el fenómeno de la promoción automática y las acciones de acompañamiento que ameritaría. Sin caer en peticiones utópicas, vale la pena preguntarse: ¿por qué no promover, a escala nacional, una cruzada de futuros maestros, como los de la escuela referida, para auxiliar en las acciones remediales en los contextos más adversos? ¿Por qué no focalizar y asegurar la atención en problemas generales como lectura y razonamiento matemático? ¿Por qué no generar un currículo condensado emergente? Da la impresión que la autoridad se centró en la arista administrativa del problema y pronto encontró la solución: que todos pasen.

Podremos haber celebrado en el mediano y largo plazo que, ante los estragos de la pandemia, en nuestro sistema educativo se contuvo la extraedad grave, la reprobación o el abandono escolar, pero ¿a cambio de qué? ¿de un déficit profundo e irreversible en los aprendizajes? Urge entonces atacar los efectos secundarios que una promoción automática, más administrativa que pedagógica, sin una estrategia complementaria por parte de la autoridad central, pueda conllevar. Ojalá no se haga tarde para evitar que sea peor el remedio que la enfermedad.

*Rogelio Javier Alonso Ruiz. Profesor colimense. Director de educación primaria (Esc. Prim. Adolfo López Mateos T.M.) y docente de educación superior (Instituto Superior de Educación Normal del Estado de Colima). Licenciado en Educación Primaria y Maestro en Pedagogía. 

Twitter: @proferoger85

REFERENCIAS
Santos Guerra, M. (2002). La escuela que aprende. Madrid: Morata.

Fuente de la información e imagen: http://proferogelio.blogspot.com

Comparte este contenido:

México| Aumento de contagios en niños: ¡exijamos el fin inmediato del ciclo escolar!

Por: Rosa García *

El gobierno de la 4T, a través de la SEP, impuso un ciclo escolar sin garantizar condiciones sanitarias seguras en las escuelas, ni los servicios básicos y desde que se regresó a clases presenciales se expone la salud y la vida de la comunidad escolar.

La presencialidad en las escuelas ayudó al gobierno a imponer la normalidad en todos los ámbitos económicos y sociales, haciéndonos creer que el covid fue cosa del pasado. Hasta los gobiernos de distintos estados decían que no era necesario el uso de cubrebocas, e incluso la SEP mencionó que ya no eran necesarios los filtros sanitarios en las escuelas.

Relajar las medidas ha sido la estrategia de este gobierno, pero el resultado real es que hay una quinta ola en donde la última semana hubo más de 20 mil contagios a diario. Por tanto nuestro país, hasta el 3 de julio, alcanzó los 6 millones 89 mil 600 casos totales y 325 mil 788 muertes desde que inició la pandemia. Además, el surgimiento de nuevas variantes puede llegar a volver obsoletas las vacunas.

Cifras de contagios en niñ@s
Desde que comenzó la pandemia el gobierno tuvo una estrategia que atentó contra la salud del pueblo trabajador y en particular minimizó los riesgos en los menores de edad, diciendo que niñas, niños y adolescentes (NNA) no presentaban complicaciones al contagiarse e incluso distintos personajes como Hugo López Gattel, AMLO y Delfina Gómez negaron la necesidad de que fueran vacunados.

De acuerdo a datos del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), México ha rebasado los 100 mil contagios de covid en NNA desde el inicio de la pandemia, en medio de la quinta ola de contagios. Las cifras oficiales muestran que durante junio los casos de coronavirus en menores de edad se cuadruplicaron. Algunos especialistas, como el profesor Malaquías López de la UNAM, consideran que el gobierno no muestra el verdadero impacto del coronavirus en los menores de edad, por lo que esas cifras parecen no ser muy certeras.

Además estudios médicos han reportado que niños y adolescentes han presentado secuelas como el llamado Síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico.

La irresponsabilidad de las autoridades gubernamentales se muestra también en que apenas se esta brindando la vacunación como opción para menores de edad. Esto luego de las exigencias de padres y madres de familia, que tramitaron por lo menos 6 mil juicios de amparo para asegurar la vacunación de sus hijos. Ahora la vacunación para el sector será a un ritmo lento y dependerá de cada estado del país la fecha en la que comience.

¡Exijamos el fin del ciclo escolar para frenar los contagios!
El derecho a la salud durante toda la pandemia ha sido violentado para toda la población de NNA. Juan Martín Pérez, director de la organización internacional “Tejiendo Redes Infancia”, lamenta que México haya llegado a la cifra de 100 mil contagios en menores de edad y expresa que este sector quedó olvidado en la estrategia epidemiológica de las autoridades del sector salud.

Otra cifra escalofriante es que la pandemia dejó a 118 mil menores de edad en condición de orfandad, de acuerdo al Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia.

Aunque según Delfina Gómez la presencialidad que se nos impuso en las escuelas y el alargamiento del ciclo escolar es para atender el rezago educativo, los y las maestras sabemos que sin un plan real para abatir el rezago y la deserción escolar, y sin un cambio profundo en las condiciones de la educación pública, pues esta situación no va a mejorar.

Considerando además que los alumnos ya fueron evaluados, que por lo mismo ha disminuido la asistencia a las escuelas y principalmente que el repunte de contagios implica un mayor riesgo, no hay ninguna justificación para continuar con el ciclo escolar.

Por tanto, los y las docentes en conjunto con las madres y padres de familia debemos de exigir el fin del ciclo escolar de manera inmediata para frenar los contagios, así como un plan de salud que atienda verdaderamente a nuestra población infantil, empezando por acelerar la aplicación masivas de vacunas.

Esto junto a otras medidad generales para toda la población, como reanudar de manera masiva las pruebas covid, la sana distancia e insumos y condiciones seguras en espacios públicos y centros de trabajo, garantizados por el Estado y las patronales.

Además de exigir un aumento al presupuesto en el sector salud para que se construyan más hospitales y haya mayor contratación de trabajadores del sector, con plenos derechos laborales para que se atienda la pandemia.

* Maestra de primaria, integrante de la agrupación magisterial y normalista Nuestra Clase.

Fuente de la información e imagen: https://www.laizquierdadiario.mx


Comparte este contenido:

México| Anuncia SHCP recursos para el Programa Nacional de Inglés: SEP

Por: Erick Juárez Pineda

El Gobierno de México, a través de las secretarías de Educación Pública (SEP) y de Hacienda y Crédito Público (SHCP), programaron para la primera semana de julio las transferencias a las entidades federativas de los recursos destinados al Programa Nacional de Inglés (Proni), anunció el titular de la Unidad de Administración y Finanzas (UAF) de la dependencia, Oscar Flores Jiménez.

El pasado mes de mayo Flores Jiménez señaló que, con la asignación de recursos al Proni, se quitaría presión a las entidades federativas, y se sumaría un beneficio a docentes, niñas, niños, adolescentes y jóvenes que conforman el Sistema Educativo Nacional.

Durante los trabajos de la LIV Reunión Nacional Plenaria Ordinaria del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu), informó que concluyeron exitosamente las gestiones ante la SHCP para la asignación de los recursos al Proni.

Asimismo, señaló que en los próximos días se liberarán recursos para otros programas sujetos a subsidios para las entidades federativas, tales como: Fortalecimiento a la Excelencia Educativa; Fortalecimiento de Educación Especial; Desarrollo Profesional Docente, y Expansión de la Educación Inicial.

En presencia de las 32 autoridades educativas estales, indicó que, en el marco de la Nueva Escuela Mexicana, y desde el inicio de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, se instruyó fortalecer las condiciones laborales de maestras y maestros, donde ya existen logros importantes en materia de basificación.

Flores Jiménez informó que se tienen alrededor de 500 mil basificaciones, de las cuales, 40 mil fueron entregadas por la Autoridad Educativa Federal en la Ciudad de México (AEFCM).

Asimismo, informó que, a la fecha, se reinstalaron a mil 57 docentes; comentó que en materia de incidencias se regularizaron más de 27 mil claves de trabajadores con problemas de pago.

El titular de la UAF aseguró que la política de bienestar al salario atenderá, principalmente, a las maestras y los maestros que perciben ingresos menores a 20 mil pesos; menores a 15 mil, y menores a 10 mil, con lo que se beneficiará a un millón 181 mil 351 trabajadores de la educación, con una inversión de 38 mil 500 millones de pesos.

Finalmente, puntualizó que el personal docente de educación indígena será el mayormente beneficiado.

Fuente de la información e imagen: https://www.educacionfutura.org
Comparte este contenido:

México: Quinta Ola de contagios COVID ‘ahoga’ a escuelas y maestros en Quintana Roo

Por: Fernanda Duque/Sipse

Docentes acusan desatención e indiferencia del sindicato y autoridades ante el alza de casos positivos.

El aumento de contagios de COVID-19 en Quintana Roo ha preocupado a los trabajadores de la educación, incluso, grupos sindicalizados externaron que hay una desatención e indiferencia por parte de sus representantes y de las autoridades.

Lorena Elizabeth Ribbon, coordinadora en Quintana Roo del Movimiento Nacional por la Transformación Sindical del SNTE, explicó que se han presentado diversos contagios en las escuelas y centros de trabajo, por lo que hay ausencia de docentes en las aulas.

“El gobernador ya pidió que se vuelva a utilizar el cubrebocas. Muchos maestros están contagiados y no están acudiendo a la parte final del ciclo, hay escuelas donde hay dos o tres maestros que están faltando por lo mismo”.
Asimismo, mencionó que pese a esta situación no se tiene un escrito por parte de la sección 25 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), por lo que cada plantel ha tenido que tomar sus propias medidas internas.
En cuanto a los contagios, mencionó que no se ha externado el número preciso de trabajadores que actualmente están cursando con la enfermedad causada por el virus SARS-CoV2.
“Si el sindicato estuviera realmente comprometido con el magisterio, sería una de las prioridades establecer una postura clara. La parte sindical se ha mostrado indiferente a la atención de COVID, sobre todo, de vigilar que en las escuelas haya claridad en cuántas personas han sido afectadas”.
La entrevistada señaló que hasta el momento no se ha hecho la revisión puntual de la situación que presentan las escuelas en esta quinta ola, insistiendo en continuar con la modalidad presencial.
“No ha habido una bandera de lucha, ni de atención, para decir que en nuestras escuelas llevan tantos casos o un porcentaje de, para que se suspendan las clases o se haga una atención mucho más puntual”.
De acuerdo con la Secretaría de Salud en Quintana Roo, la entidad suma más de 103 mil casos positivos desde el inicio de la pandemia de COVID-19, mientras que los casos diarios se han mantenido en más de 600 cada 24 horas.
Fuente de la información e imagen: https://sipse.com
Comparte este contenido:

La USICAMM: cuatro años perdidos… ¿y en Veracruz?

Por: Abelardo Carro Nava

«A cuatro años del triunfo en las urnas del lopezobradorismo, ¿tanto ha cambiado para que todo siga igual?»

En días pasados circularon en las redes sociales, diversos fragmentos de algunos videos de la presentación de lo que hoy se conoce como “Reconocimiento a la práctica educativa”; en éstos, se observa la presencia de la titular de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), Adela Piña, y algunos otros funcionarios. Después de escuchar y observar dichos videos, mi mente se trasladó al año 2015, justo al Congreso Nacional de Investigación Educativa cuando, en alguna de las sesiones que en ese entonces se programaron y en la que participaron varios integrantes del extinto Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), Guevara Niebla (uno de esos integrantes), se levantó de su asiento para expresarle a un maestro: “yo le suplico… no, no grite usted, pida la palabra… no, no, no, pida la palabra… no, no, no, usted no tiene derecho hablar…”; esto, en razón de la serie de cuestionamientos, preguntas, inquietudes y demás asuntos derivados de las evaluaciones que, en ese entonces, comenzaban a aplicarse a las maestras y los maestros por la mal llamada reforma educativa impulsada por el Pacto Por México. Obviamente que el rechazo a tal expresión fue más que evidente y, desde luego, las inconformidades de los profesores asistentes a ese evento siguieron, una y otra vez.

Recuerdo muy bien que, después de este momento “incómodo”, otra de las integrantes del INEE intentó calmar los ánimos dando respuesta a varias de esas inquietudes, preguntas, expresiones, etcétera. Si usted observa los tres minutos que dura este video (https://www.youtube.com/watch?v=NgYSnuk69Ng), podrá observar que, si bien es cierto que en las respuestas se percibía un cierto reconocimiento en cuanto a que las cosas no estaban funcionando bien, también es cierto que esa percepción no lograba introducirse en la mente de los presentes porque la realidad vivida por las maestras y los maestros, superaba los argumentos vertidos.

Dos realidades, por así decirlo, se observaron: la de unos funcionarios que fijaban algunas políticas evaluativas, y la de los profesores que las padecían. Realidades que nunca lograron acercarse, por el contrario, conforme el tiempo transcurrió se distanciaron. El resultado, ya lo conocemos.

Ahora bien, en el video que rescaté de esas redes sociales y que comparto para que pueda observarse, si es que así se desea, por lo acontecido en Querétaro, en la presentación de ese reconocimiento a la práctica educativa (https://www.youtube.com/watch?v=fdeVfCa__0Y&t=3253s), se escuchan y observan esas dos mismas realidades que, como en antaño, siguen presentes; es decir, se han mantenido y, presumiblemente, se irán a incrementando porque el fondo de las inconformidades, denuncias, reclamos y demás cuestiones no se ha atendido, debido a la irracional insistencia de continuar con una política de estímulos salariales de corte neoliberal que nada más no termina por traer un beneficio a todo el magisterio ni a la educación en su conjunto.

Vaya, es lamentable que la titular de la USICAMM haya menospreciado lo que en su momento se conoció con el nombre “Carrera Magisterial”, un programa que, como le he sostenido en diversos artículos tenía sus bondades; tan es así que nuestro país llegó a ser considerado pionero (Hevia, 2013) e innovador (Pineda, 2004) en el diseño en este tipo de programas.

De esta forma, tal y como también lo he venido sosteniendo en otros artículos, dicho programa se corrompió a más no poder, derivado de los “acuerdos” que lograban las cúpulas sindicales del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación con las autoridades de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Por años ha sido un secreto a voces “los mecanismos perversos” de los que tales instancias se hicieron valer para que el profesorado accediera a este esquema de incentivos; sin embargo, también hay que reconocer, que maestras y maestros, vieron en éste la oportunidad de mejorar su quehacer profesional y, por ende, su salario. ¿No acaso es lo que persigue un programa de incentivos o estímulos salariales como el extinto carrera magisterial o el de promoción horizontal tal y como hoy día lo conocemos? En este sentido, si alguien no decide participar, como obviamente lo expresó la profesora Adela Piña, está en su derecho, pero también está en su derecho concursar en este tipo de eventos porque la palabra derecho alude a una decisión personal que NO elimina ese derecho, lo mantiene. En consecuencia, bien valdría la pena revisar que se entiende por derecho y de qué manera se interpreta desde la oficialidad.

Ahora, por lo que toca a las brechas de desigualdad que genera la implementación de este tipo de programas, es innegable; sería ingenuo pensar que no las propició en su momento carrera magisterial o los que hoy tiene en sus manos la USICAMM; habrá quien, desde luego, acceda a este tipo de beneficios, pero habrá quien no acceda, por voluntad propia o por la serie de errores que en el ámbito estatal y federal se comente a diario, ¿revisamos todas aquellas denuncias del profesorado en cuanto a lo que la misma USICAMM ha generado en la evaluación para el ingreso o la promoción de las maestras y maestros? Curiosamente, de esto último no se habla o, si se hace, se alude a los recursos de reconsideración que difícilmente reconsideran algo porque, al ser juez y parte, la misma autoridad deja en estado de indefensión al concursante. Entonces, ¿de qué tipo de brechas de desigualdad estamos hablando?, ¿cuál es el origen de éstas? Y lo que es peor, si se asegura que carrera magisterial no mejoró la educación en nuestro país, ¿qué evidencia existe o se tiene para afirmar que lo que hoy se está haciendo, con este tipo de concursos, si lo está logrando?, ¿acaso ya se olvidó que, como en antaño, un examen es un factor que tiende a definir la idoneidad de un participante y, en consecuencia, de su práctica educativa?

Y ya entrados en esta serie de ideas retomo una que me parece relevante; lo fácil que es expresar que el estado, en estos últimos años y a través de sus dependencias, no es responsable de la aplicación presencial de un “instrumento de valoración” a los concursantes y, por tanto, se delega esta obligación a cada uno de los participantes; pareciera ser que el mensaje es: ¿quieres participar?, hazlo, pero con tus recursos y bajo nuestras condiciones; si fallas tu eres el responsable, nosotros no. Vaya, ¿en qué parte del artículo 3 constitucional, de la Ley General de Educación o de la Ley del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros se señala que el concursante deberá participar con su equipo, internet y demás elementos que le son solicitados? Esto lo pregunto porque, que yo recuerde, en dichas normativas se habla de realización de procesos en los que concurran los participantes en IGUALDAD DE CONDICIONES, pero que, además, serán PÚBLICOS, TRANSPARENTES, EQUITATIVOS E IMPARCIALES.  En consecuencia, sobre esto último, yo preguntaría: ¿qué entendemos por igualdad de condiciones?

Y bueno, para finalizar estas líneas resta mencionar, tal y como ha sucedido en Michoacán (por ejemplo), que al parecer este año no se realizará el proceso de promoción horizontal en Veracruz en el que podrían participar docentes estatales de esta entidad; lo que se sabe, es que este tema pasa por un asunto presupuestal; entonces, siguiendo con la línea de análisis que he expuesto, ¿qué entendemos por derecho? Y agregaría, ¿qué entendemos por revalorización docente cuando un programa que requiere de presupuesto no cuenta con él y, por tanto, no se respeta la labor docente y a su persona por parte de las autoridades educativas tal y como se señala en la Ley general de educación en su artículo 90, fracción III?

A cuatro años del triunfo en las urnas del lopezobradorismo, ¿tanto ha cambiado para que todo siga igual? Es cierto, por parte de la titular de la USICAMM y de los funcionarios que la acompañaban en ese evento, escuché un reconocimiento a ciertas fallas en los procesos, pero habría que recordar que, en antaño (ahí están los videos), también se reconocía, pero hasta el momento, poco o nada ha cambiado; por eso es la pregunta, nada más.

Al tiempo.

Referencias:

Hevia, F. (2013). Dualidad de objetivos en las reformas al programa de incentivos docentes en México: el caso del programa Carrera Magisterial. https://www.comie.org.mx/congreso/memoriaelectronica/v12/doc/0487.pdf

Pineda, R. (2004). La carrera magisterial: un análisis de política pública. http://dcsh.xoc.uam.mx/images/MPP/TesisMPP/98065.pdf

Fuente de la información:  https://profelandia.com
Comparte este contenido:

México: “No hay que tenerle miedo a la autonomía”, dicen en la Escuelita comunitaria mazateca

Por: Santiago Navarro F.

Entre los árboles y la milpa van apareciendo algunas niñas y niños de diversas edades. Se apresuran alegres a encontrarse, se miran cómplices, ríen y hablan en su lengua, el mazateco. Saben que una nueva brigada de solidaridad visita su escuela. Están animados, pues les han dicho que aprenderán a hacer cine y radio.

Las personas que les compartirán nuevas experiencias hacen parte de una brigada de solidaridad proveniente de Colombia y de Chile, quienes han visitado diversas experiencias de autogestión y autonomía en México. Deseosos de espejear aprendizajes, se han aventurado a pisar lugares como la Escuelita Comunitaria Agua de Lluvia, ubicada en las montañas de la sierra Mazateca, en el estado de Oaxaca.

Esta escuela, que lleva el nombre de la comunidad, Agua de Lluvia, ha sido creada por las propias manos de los infantes, jóvenes, una profesora y campesinos que le han apostado a otro tipo de educción. Ha sido inspirada en las escuelas autónomas creadas en territorio rebelde zapatista en Chiapas y, desde esta perspectiva, se han aventurado a pensar y caminar por otros rumbos en la formación de las niñas y niños de esta comunidad.

Nicolás Aguirre y su colectivo Tierra Negra han trabajado al menos 3 años con niños y niñas en barrios populares en Cali, como la Comuna 18, donde han provocado la familiaridad con las tecnologías de la comunicación. “Consideramos que la comunicación es una de las herramientas indispensables de lucha, como una respuesta a la desinformación y la manipulación de los medios. Hemos visto que las infancias tienen mucho interés en comunicar y, con los pocos conocimientos que hemos ido adquiriendo en el camino, buscamos fortalecernos en conjunto”, comparte.

Aguirre prepara su grabadora para soltarla a los infantes de Agua de Lluvia. Considera que no se requieren grandes conocimientos para producir la comunicación desde las propias comunidades. “Desde Colombia trabajamos con las voces de los niños, jóvenes y adultos. Porque estas tres voces se deben de escuchar y esto lo hemos llevado a la práctica en las asambleas, donde se escuchan las tres voces”, cuenta Aguirre.

Niñxs de la escuelita Agua de Lluvia aprendiendo a grabar video- Foto por Santiago Navarro F

Los niños de Agua de Lluvia, por primera vez, han explorado con sus manos una grabadora de audio y video. Se han entrevistado a ellos mismos, a sus profesores, a sus vecinos, a los propios brigadistas. “Este proceso se parece mucho con el proceso que trabajamos en Cali. Es un proceso con niños y niñas, es un proceso autónomo hecho con las uñas, con el corazón”, comparte Nathalí Aguirre, también forma parte de la Cooperativa Tierra Negra de Cali.

El miedo a la autonomía

Roció Escudero Rodríguez es de origen mazateco y por más de 30 años ha laborado como profesora en diversas comunidades de esta región. Tras varios escenarios de crisis política y social que ha vivido Oaxaca, desde el año 2006, hasta la pandemia de la Covid-19, con su comunidad ha intentado crear un espacio alterno de educación.

Te puede interesar – Surge nueva escuela autónoma en resistencia en la sierra Mazateca

Pero no ha sido fácil, al no contar con recursos económicos ni muebles, hasta los niños y padres de familia se han involucrado para levantar la primera aula de trabajo. Además de esto, se han visto obstaculizados por algunos caciques políticos, incluso también dentro del gremio de profesores no se ve con buenos ojos a este proyecto, al considerarlo una  amenaza.

Niño aprendiendo a grabar video en la Escuelita Comunitaria Agua de Lluvia. Foto por Santiago Navarro F.

La profesora Roció asegura que “este proyecto es creado de forma comunitaria y no afecta a los maestros. Por el contrario, complementa a la educción de los niños. La diferencia es que este proyecto es autónomo y aquí nadie recibe sueldos. Lo que se pretende es enseñar otras cosas que la escuela de gobierno no enseña. No hay que tenerle miedo a la autonomía”.

Juan Carlos Alvarado, un joven cofundador de la escuelita, se siente animado al poder recibir a una brigada más que comparte otros conocimientos. “El acercamiento a estas tecnologías es importante para los niños, porque en la comunidad no son accesibles. No existe la posibilidad de tener contacto con gente de otros lugares de México ni mucho menos de otros países”.

En la misma línea el campesino Crescencio Juárez García también se ha sumado con trabajo para construir la escuela porque considera que es importante que existan otras posibilidades para los infantes. Además “porque aquí nadie recibe sueldo y los niños no tienen que pagar nada, es por un compromiso con la comunidad. Faltan muchas cosas para la escuela, como sus ventanas, mesas y otras cosas, pero no estamos pidiendo nada a las autoridades o a los políticos y, aún así, vamos viendo como va avanzado, lento, pero avanza”, dice orgulloso.

Niños aprendiendo a realizar entrevista con audio. Foto por Santiago Navarro F

Aprender haciendo

A diferencia de las metodologías ‘profesionales’, Camila Camacho de Bogotá cuenta que los talleres que han compartido se encaminan a romper con las limitantes que imponen las formas duras de la enseñanza. “Es desde el aprender haciendo y desde el juego y el azar. Descubrir con la imagen otras formas de ver la realidad y como desde la imaginación se pueden construir sueños”, dice la brigadista de Colombia.

Camila, quien forma parte del colectivo VER (Visualidad, Epistemología y Realidad), que surge tras la ausencia de espacios académicos que aborden lo visual en relación con las ciencias sociales, reafirma que, “los niños y las niñas siempre tienen algo que contar. Porque creemos que solo la voz de los adultos es la que vale, pero no es así. Tenemos que pensar otras narrativas de otro mundo posible”.

Aprendiendo a usar equipos de audio en la Escuelita Comunitaria Agua de Lluvia, Oaxaca. Foto por Santiago Navarro F.

Iñaki Tiña de Santiago de Chile, quien compartió sus conocimientos sobre el cine de barrio y comunitario, se ve animado al ver como los niños manipulan su cámara. Sabe de primera mano que los proyectos autogestivos no son fáciles porque “no hay plata, insumos, estructura; pero bueno se tiene que hacer lo que se pueda con lo que se tiene”, comparte Iñaki quien forma parte de la Escuela Popular de Cine y del Festival de Cine Social y Antisocial.

Camila concluye con un lema que ha inspirado a los niños con los que ha trabajado anteriormente. “Sí lo soñamos, lo creamos. Creo que esa es la clave de todo. Aprender que, si vivimos en la gestión comunitaria, si tenemos comunidad, puede posibilitar un encuentro que puede permitir procesos de autonomía y de resistencia. Esta escuelita es un ejemplo de que se puede soñar y construir otro mundo posible”.

Fuente de la información e imagen:  https://avispa.org/

Comparte este contenido:

¿El ciclo escolar más difícil?

Por: Rogelio Javier Alonso Ruiz*

Educar siempre ha sido una tarea compleja, pero quizá para muchos docentes colimenses el ciclo escolar 2021-2022 pueda ser recordado como uno de los más difíciles, si no el que más. Condiciones económicas, laborales, sociales, sanitarias, organizativas y políticas formaron un coctel que ha indigestado a las escuelas.    

Una primera dificultad tuvo que ver con lo sanitario. Las medidas implementadas en las escuelas trajeron consigo que la asistencia del alumnado se limitara. Los aislamientos de casos sospechosos y confirmados y el temor a la infección se reflejaron en las listas de asistencia de los grupos. La ola de contagios trajo consigo, sobre todo en las fases más agudas de la pandemia, ausencia de personal escolar.

Otra ola, pero de violencia y tragedias, ha tenido efectos negativos en la actividad educativa colimense. El miedo y las amenazas han mermado la asistencia y la matrícula escolar en las zonas de mayor inseguridad. Se han tenido que implementar no sólo simulacros ante balaceras sino protocolos de cierre forzoso. Por si fuera poco, ante la crisis referida, el apoyo que esperarían las escuelas ha sido insuficiente: “que cada director decida”, fue la respuesta de la máxima autoridad educativa. No es un secreto que el miedo es un adversario del aprendizaje.

La situación económica de los planteles también fue desfavorable.  Las arcas escolares se encontraban, en muchos casos, vacías cuando se tuvieron que absorber los gastos que implicaba la preparación del protocolo sanitario y el acondicionamiento de un edificio abandonado por casi dos años.  La asistencia por subgrupos durante buena parte del ciclo escolar implicó que los ingresos se redujeran. El sostenimiento dependió en una amplia proporción de las aportaciones voluntarias de los padres de familia. Aunque no les espanta la austeridad, las escuelas tuvieron que apretarse aún más el cinturón.

Pocas veces la infraestructura educativa colimense había sido víctima de tantos robos y destrozos. La reanudación de la actividad presencial se retardó debido a las malas condiciones físicas de las escuelas. Muchas quedaron sin agua o electricidad. La atención de las autoridades se fue dando a un ritmo incomprensiblemente lento y, en muchos casos, nuevamente fueron los padres de familia y hasta los maestros los que terminaron costeando las reparaciones. Existen centros escolares que siguen reclamando la intervención de las autoridades.

En el aspecto organizativo, el apetito de las autoridades por solicitar a las escuelas datos y documentos parece que se recargó. Se duplican solicitudes de información: registrar la asistencia diaria del alumnado a la autoridad local, pero también a la federal; de igual manera, a las supervisiones escolares los casos de COVID-19, aunque éstos hayan reportados a la plataforma de control escolar. Informes de evaluaciones de aprendizajes, que seguramente están arrumbados en alguna oficina, también han sido requeridos quién sabe para qué, sin generar algún tipo de retroalimentación o seguimiento. Es un enigma, en muchos trámites y solicitudes de información, su justificación: pareciera que se pide por pedir.

En lo pedagógico, la vuelta presencial a las escuelas ha significado el momento de constatar el impacto de la pandemia en los aprendizajes. En muchos casos la pantalla engañó, ofreció una ilusión de éxito que se derrumbó al primer soplido en las aulas. El desfase entre el grado escolar y el logro de aprendizaje se incrementó. Hoy no es raro encontrar a docentes de primaria alta enfocados en la alfabetización inicial. La heterogeneidad de los niveles de aprendizaje de los alumnos de un mismo grupo propició que el reto pedagógico creciera sustancialmente.

Desde el punto de vista de las políticas educativas, las medidas de asistencia voluntaria y no reprobación, aunque en su momento tuvieron justificación, han traído efectos adversos para la escuela. Para algunos padres de familia tales disposiciones han representado la posibilidad de desentenderse de obligaciones elementales. Pareciera, ya con el paso del tiempo, que las medidas referidas debieron contar con una advertencia elemental: nada con exceso, todo con medida.

Por si fuera poco, ante este rosario de adversidades, debe citarse a una mayor: los problemas de pago al magisterio. Aunque ya es una desafortunada y dolorosa tradición que docentes de Inglés o de Telebachilleratos sufran, año con año, intermitencias salariales, en este ciclo escolar se sumaron los profesores del sistema de sostenimiento estatal. Además de malestar, el impago de las quincenas provocó en los docentes distracción sobre su labor pedagógica, así como, en algunos casos, paros aislados en los centros escolares.

Se remó a contracorriente durante el ciclo escolar 2021-2022. El desgaste del magisterio empieza a ser evidente cuando se acercan las últimas semanas de un calendario escolar cuya extensión ha sido ampliamente cuestionada. No obstante la alegría que representó el reencuentro entre la comunidad educativa durante el presente ciclo escolar, quizá la razón del descontento sobre su prolongación sea el desgaste provocado por un viaje tan accidentado como el descrito aquí.  Cada docente, en su estuche de experiencias personales, podrá guardar algún periodo especialmente difícil para él, por condiciones específicas, ¿cuántos seleccionarán el presente ciclo escolar?

 

*Rogelio Javier Alonso Ruiz. Profesor colimense. Director de educación primaria (Esc. Prim. Adolfo López Mateos T.M.) y docente de educación superior (Instituto Superior de Educación Normal del Estado de Colima). Licenciado en Educación Primaria y Maestro en Pedagogía. 

Fuente de la información e imagen: http://proferogelio.blogspot.com

Comparte este contenido:
Page 92 of 1007
1 90 91 92 93 94 1.007