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Libro: Cono-ciencia: La revolución necesaria en nuestras universidades para dinamizar la construcción de una sociedad mejor

Resumen: Autor: Roberto Celaya

En la medida que en las personas se desarrolle la comprensión, la capacidad, la consistencia y el compromiso; que en las instituciones los procesos acreditados y certificados basados en eficacia, eficiencia y efectividad incluyan relevancia, coherencia, y pertinencia; y que en las comunidades se consolide el consenso, la transparencia, la responsividad, la corresponsabilidad, la inclusión  y la cordialidad, la labor sustantiva de la universidad de dinamizar la construcción de una sociedad mejor, libre íntegra, impecable y totalmente, se estará cumpliendo.

Link de Descarga: https://books.google.co.ve/books?id=NCLECgAAQBAJ&pg=PA92&dq=libros+educativos+con+descargas+gratis&hl=es-419&sa=X&ved=0ahUKEwil-Z_0n5PQAhXD5yYKHTLsCZQ4ChDoAQgjMAA#v=onepage&q=libros%20educativos%20con%20descargas%20gratis&f=false

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Resistencia indígena en Estados Unidos

Estados Unidos/07 de Noviembre de 2016/Jornada

Mientras los medios televisivos bombardean al pueblo estadounidense con los discursos misóginos y racistas de Donald Trump, y con los rumores recurrentes en torno a los correos electrónicos de Hilary Clinton, las redes sociales y los medios de comunicación alternativos dan cuenta de una movilización indígena inédita en el último siglo en el país vecino del norte, en defensa del agua, la tierra y el territorio.

Miles de indígenas de todo el país, pertenecientes a unas 200 tribus diferentes nativas americanas, han superado sus diferencias para apoyar la lucha de la tribu Standing Rock Sioux (nación hunkpapa lakota), que se opone a la construcción de un petroducto de unos mil 800 kilómetros que atravesará su territorio, afectando sus fuentes acuíferas y tierras sagradas. El llamado Dakota Access Pipeline (DAP), cuya construcción tendrá un costo de unos 3.8 billones de dólares, transportará petróleo desde Dakota del Norte hasta Illinois, pasando a sólo medio kilómetro de la reservación. La construcción de este petroducto viola los tratados de 1868 firmados entre el pueblo sioux-lakota y el gobierno estadounidense, los cuales dieron origen a la Gran Reservación Sioux, estipulando la protección de sus derechos al agua, la caza y la pesca.

Inicialmente el petroducto iba a atravesar la ciudad de Bismark, mayoritariamente blanca, pero sus habitantes rechazaron el proyecto y éste se trasladó a tierras indígenas, lo que ha sido denunciado por los dirigentes del movimiento como un acto de racismo ambiental. Aparte de violar las tierras sagradas, destruir flora y fauna, el petroducto representa un peligro latente de contaminación del río y los manantiales de la zona. Según datos oficiales, de 1995 a la fecha han existido 2 mil incidentes con petroductos en Estados Unidos, que han causado la muerte de 347 personas y desastres ambientales que afectaron la vida de miles.

Paralelamente a un litigio legal que posibilitó la interrupción temporal del proyecto en tierras federales, los habitantes de Standing Rock han optado por la movilización y la toma de tierras, para lograr la cancelación definitiva, pues las excavaciones continúan en tierras privadas aledañas. La solidaridad con Standing Rock ha venido no sólo de la población indígena de distintas regiones de Estados Unidos y Canadá, sino también de ambientalistas, activistas y estudiantes de todo el país, que se han declarado protectores del agua y desde abril pasado mantienen un campamento permanente en las inmediaciones de la excavación. La represión ha sido constante, usando gases lacrimógenos, balas de plástico y perros entrenados contra los manifestantes. A la fecha más de 400 manifestantes han sido arrestados; la mayoría fueron liberados después bajo fianza.

Los candidatos presidenciales han optado por dar la espalda a las protestas y continuar sus campañas como si nada estuviera sucediendo. Hillary Clinton hizo una declaración muy tibia al inicio de su campaña, llamando a la conciliación y a respetar el derecho a la protesta. Donald Trump, por su parte, no ha mencionado el caso en sus discursos públicos, pero se ha referido a la necesidad de flexibilizar las leyes ambientales para apoyar a la industria energética. A unos días de las elecciones se filtró la noticia de que el candidato republicano es accionista de Energy Transfer Partners, la compañía que construye el petroducto, y que la encargada de relaciones públicas de la misma, Kelcy Warren, es una de las donantes de su campaña.

Podemos imaginarnos cuál será el futuro del movimiento de Standing Rock si gana Donald Trump. Las memorias de la represión y criminalización contra el Movimiento Indígena Americano (AIM, pos sus siglas en inglés) en la década de los 70 están presentes entre los protectores del agua. Leonard Peltier, el preso político más antiguo del continente, fue recluido en 1975 y condenado a dos cadenas perpetuas después de un enfrentamiento entre indígenas del AIM y agentes federales en la reservación de Pine Ridge, a unos cuantos kilómetros de Standing Rock.

Pase lo que pase en las próximas elecciones, el movimiento indígena del país vecino del norte estará necesitando de toda la solidaridad internacional en su lucha contra las petroleras. La defensa de Standing Rock es un símbolo de la defensa de la Madre Tierra que nos compete a todos y todas. Cierro con las palabras de uno de los dirigentes del movimiento, Mekasi Horinek: No se trata sólo de un asunto indígena. Se trata de proteger el agua y el planeta, no sólo para nuestras familias y nuestros hijos, sino para sus familias y sus hijos.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/11/05/resistencia-indigena-en-estados-unidos-r-aida-hernandez-castillo

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La educación universitaria decide las elecciones presidenciales de Estados Unidos

Estados Unidos/07 de Noviembre de 2016/

El próximo 8 de noviembre se celebrarán las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Luego de extensos debates e intercambios televisados con repercusión mundial, estas enfrentarán a la candidata demócrata Hillary Clinton y al republicano Donald Trump.

Las propuestas educativas, claves en la elección, fueron el centro de muchos de estos debates. Sus políticas al respecto revelan las más claras diferencias entre los candidatos, y por ello, pueden hacer la diferencia al momento del recuento de votos.

Al lanzar su propuesta educativa, Hillary Clinton impactó a sus propios

seguidores y aún más a quienes hasta ese momento se oponían a su candidatura. En las elecciones primarias del partido demócrata su rival, Bernie Sanders, presentó una propuesta que Hillary incorporó a su propuesta de gobierno al vencer en las primarias. En conocimiento del aumento de la deuda estudiantil acumulada por los estudiantes americanos debido a la creciente solicitud de préstamos para financiar sus estudios, Clinton adoptó la peculiar propuesta de Sanders que insistía en garantizar la gratuidad de la enseñanza superior pública a todos los ciudadanos que cumplan con determinados requisitos de admisión. Con planes de financiación y análisis financieros consistentes, esta es una de las propuestas más destacadas de la demócrata, que ha generado grandes alegrías entre los estudiantes y sus familias.

Por su parte, Donald Trump se ha negado a revelar algunas de sus propuestas. Luego de la insistencia y de un cambio en sus jefes de campaña, habló de sus

planes educativos presentando una solución a otro de los problemas latentes en el sistema educativo local, pero algo menos impactante que la elaborada por su rival de turno. Trump propuso instaurar la libre elección de colegio, es decir, acabar con las restricciones geográficas que determinan que los estudiantes solo puedan optar por centros ubicados en su distrito de residencia.

Los planes propuestos por cada candidato respecto a la educación permiten identificar cierta ventaja de Clinton. Por si fuera poco, el voto de los estudiantes y egresados universitarios también respaldaría a la demócrata.

Las encuestas han revelado la existencia de una brecha de opinión entre los votantes que poseen algún tipo de estudio universitario y aquellos que no. Estas demuestran una ventaja de 23 puntos porcentuales por parte de Hillary Clinton, indicando así que los tradicionales votantes del partido republicano

apoyarían a la candidata demócrata en demérito del representante de su partido.

Los motivos pueden ser variados, pero de acuerdo a los expertos, la mayoría de los universitarios todavía piensa continuar sus estudios, o enviar a sus hijos a la universidad, por lo que espera obtener una mejor relación costo-beneficio con su inversión en educación. Invertir menos dinero y tiempo en obtener un grado, que a su vez permita más facilidades de acceso al mercado laboral es el deseo de quienes poseen estudios universitarios, deseo que podría alcanzarse si las propuestas de Clinton se vuelven realidad.

Fuente: http://noticias.universia.es/cultura/noticia/2016/11/01/1145115/educacion-universitaria-decide-elecciones-presidenciales-estados-unidos.html

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Libro: Diálogos para la transformación

Diálogos para la transformación
Experiencias en terapia y otras intervenciones psicosociales en Iberoamérica. Volumen 1

Dora Fried Schnitman. [Editora]

Elsa Loipa Araujo Pradere. Marcela Arratia Marzolo. Zoeli Ayala García. Claudio Campos Garrido. Rocío Chaveste Gutiérrez. Roberto Corral Ruso. Rosario Fraga Gómez. Dora Fried Schnitman. Marilene Grandesso. María Luisa Molina López. Edgardo Morales Arandes. María Hilda Sánchez Jiménez. Mario Rodríguez-Mena García. Solymar Solís Báez. Paloma Torres Dávila. [Autores de Capítulo]

Secretaría Ejecutiva.
ISBN 978-1-938552-45-8
Taos Institute Publications. CLACSO.
Chagrin Falls.
Diciembre de 2015

Desde el proceso de constitución de la Red de Trabajo para Diálogos Productivos en 2007 hasta el presente se han realizado diversas actividades académicas y reuniones de trabajo con participación de sus miembros en nueve países. Uno de los proyectos más significativos fue la creación del Diplomado Internacional en Prácticas Dialógicas, cuyos propósitos son:
-Expandir el conocimiento y las prácticas dialógicas de base construccionista social en diferentes países y contextos, incluyendo terapia, desarrollo comunitario y organizacional, diálogo social, convivencia, gestión de conflictos, educación, entre otros.
– Sistematizar cada desarrollo local consolidando un conjunto de prácticas y elaborar un currículo sobre las características idiosincráticas y comunes de las prácticas dialógicas. Si bien estas prácticas se basan en conocimientos previos, desarrollan propósitos, contextos y diseños originales.
La creación del Diplomado abarcó un proceso de trabajo de un año de duración en el que se diseñó un novedoso proceso de aprendizaje compartido, que no se circunscribe al formato tradicional de los centros académicos y universitarios.


Este libro, dividido en dos volúmenes, recoge esta experiencia.

Fuente: http://www.clacso.org.ar/libreria-latinoamericana/libro_detalle.php?id_libro=1135&pageNum_rs_libros=7&totalRows_rs_libros=1124

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Sociedad del conocimiento: ¿Ideología o fase del desarrollo?

Por: Roberto Rodríguez

La expresión sociedad del conocimiento ha conseguido instalarse en el lenguaje ordinario aun cuando adolece de una definición precisa o cuando menos una percepción común de sus rasgos generales y condiciones de operación particulares. ¿Qué es la sociedad del conocimiento, cómo y dónde funciona?, ¿es una fase de desarrollo económico que se puede alcanzar, o bien un nuevo orden social asequible a través de acuerdos entre los grupos sociales, las organizaciones productivas y el Estado?, ¿la sociedad del conocimiento reemplaza o se añade a la sociedad de clases basada en la propiedad?, ¿coincide con los límites de los países, o se sitúa en espacios suprarregionales, o bien en ámbitos meramente locales?, en fin, ¿la sociedad del conocimiento es una realidad o una utopía?

Un gran relato

Ian Miles, de la Fundación Europea para el Mejoramiento de las Condiciones de Vida y de Trabajo (EUROFOUND), refiriéndose a las ambigüedades del concepto, explica, en primer lugar, que la propia existencia fáctica de la sociedad del conocimiento está en cuestión: algunos comentaristas argumentan que todas las formas de sociedad han estado basadas en el conocimiento y que, en la actualidad, sólo en algunas áreas específicas son perceptibles cambios de cantidad y calidad significativos. Otros, en contraste, defienden la idea de que la época actual se caracteriza, precisamente, por la emergencia de cambios cuantitativos y cualitativos a partir de la generación y aplicación de conocimientos científicos (Miles, 2003).

Un segundo rasgo de ambigüedad procede de la utilización del concepto con fines descriptivos y valorativos. Es descriptivo el uso de sociedad del conocimiento en, por ejemplo, los estudios que patrocina la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para medir y comparar las capacidades educativas, científicas y tecnológicas de los países, la profundidad de los derechos de protección intelectual, o bien la existencia de  sistemas de innovación, es decir, redes entre la empresa, el Estado y la academia para la transferencia de conocimientos en tecnologías y productos (véase OCDE, 2016). En cambio, es un término valorativo cuando se dirime en el debate político, ya sea para persuadir a los ciudadanos para que asuman determinados compromisos y responsabilidades, o bien para confrontar a los gobiernos por la insuficiencia de recursos destinados a los sectores de educación, investigación científica o promoción cultural (Bohme & Sterh, 1986).

¿Por qué, a pesar de sus ambigüedades, la noción de sociedad del conocimiento ha ganado tal predominancia, al grado de identificar con ella lo que la realidad del siglo XXI debiera alcanzar? Principalmente porque es un término optimista, a diferencia del tipo de expresiones con que la filosofía y la sociología intentaron caracterizar el cambio finisecular. Compárese sociedad del conocimiento con, por ejemplo, sociedad postindustrial (Bell), postmodernidad (Lyotard), modernidad radicalizada (Giddens), sociedad del riesgo (Beck), modernidad contingente (Luhmann) o modernidad líquida (Bauman), por sólo citar algunos ejemplos representativos.

El carácter optimista de la expresión suele acentuarse en el debate sobre la sociedad del conocimiento. Todo el peso cultural del término conocimiento y sus nexos significativos con las nociones de verdad, sabiduría, educación, ciencia, etc. recarga el valor semántico de la expresión. Si hay un consenso implícito sobre el valor del conocimiento, entonces es difícil cuestionar la condición deseable de la sociedad del conocimiento. De entrada, es un juego cargado.

¿Cómo oponerse, por ejemplo, a que el Estado y los particulares otorguen prioridad a las inversiones en educación o en investigación científica y desarrollo tecnológico?, ¿cómo esperar actitudes o movimientos de resistencia a propósitos como la calidad educativa o la universalización de la escolaridad?, ¿quién se atreve a cuestionar que el conocimiento, la educación y los productos de tales actividades son bienes públicos de carácter nacional y aun de carácter global?

El discurso de la sociedad del conocimiento opera, en este sentido, como el gran relato, en la terminología de Lyotard, del siglo XXI. Paradójicamente, justo en el momento en que se había previsto el fin de las metanarrativas. Pero, además, se articula con otros cuerpos conceptuales con gran carga ideológica, política y práctica en el presente: las nuevas teorías del crecimiento económico, en sus distintas variantes; las perspectivas políticas de la universalización democrática y, desde luego, con el discurso de la globalización.

En efecto, hoy existe alto grado de consenso sobre la importancia del conocimiento científico como un elemento que genera valor al entrar en contacto con procesos productivos y servicios. No se trata del consabido diferencial de productividad por uso intensivo de tecnología.

Es una noción más amplia: las economías que incorporan fuerza de trabajo calificada, tecnología de vanguardia, e innovaciones en los procesos de producción, gestión y mercadeo, adquieren ventajas comparativas, mejoran su competitividad, crecen más rápidamente y obtienen mayores ganancias. Si bien esta cadena de factores se vuelve trivial, por conocida, al referirla a la competencia empresarial, su pertinencia resulta menos obvia en el nivel macroeconómico, donde los factores de acumulación y crecimiento del producto, así como los procesos de distribución, suele ser más complejos y diferenciados.

En este último aspecto, un grupo importante de economistas, así como las principales agencias multilaterales y la banca internacional de fomento han establecido correlaciones positivas entre el desarrollo científico y tecnológico, la formación de capital humano, las capacidades de innovación, el grado de competitividad internacional, y el nivel y ritmo de crecimiento macroeconómico. Aún está en debate el orden de los factores, principalmente si la inversión en educación e investigación científica, como tal, genera desarrollo y crecimiento, o si viceversa el nivel de desarrollo conseguido genera oportunidades en esos rubros.

También se discute hasta qué punto el nivel de escolarización afecta positivamente los índices de productividad, de qué manera la inversión en ciencia y tecnología se concreta en competitividad, y cuáles son, en todo caso, los límites del modelo. No obstante, al lado del debate académico, en la mayor parte de los países avanzados y en las regiones con economías más sólidas ocurre una definida percepción sobre la necesidad y ventajas de avanzar hacia un estadio de desarrollo descrito en términos de sociedad del conocimiento (véase Strulik et al., 2012).

Entre las pautas que apuntan en dirección de la sociedad del conocimiento, se identifican entre otras las siguientes:

• La consolidación de la sociedad de la información expresada en términos de la tendencia hacia la integración de redes informáticas, en sustitución del modelo de acceso aislado al poder de cómputo.
• Convergencia digital. Alude a la expansión sobre procesos, productos y medios de tecnologías de base digital e informática.
• Una creciente importancia de las innovaciones como fuente de competitividad y como instrumento para acrecentar la eficiencia y eficacia de organizaciones de todos tipos. La innovación se define, en términos generales, como aplicación de conocimientos para renovar la forma de hacer cosas.
• El desarrollo de economías centradas en servicios. Se subraya el papel del sector servicios en la provisión de bienes intangibles para clientes específicos, particularmente procesamiento de información e interacción humana.
• Aprendizaje social. El concepto involucra inversiones sustantivas para mejorar la calidad de la educación y la capacitación, así como para determinar el orden de destrezas y conocimientos económica y socialmente relevantes. A nivel político, la idea de aprendizaje continuo y permanente se ubica como una prioridad clave, con particular énfasis en moldear sujetos adaptables con capacidad para adquirir nuevas competencias y aprendizajes.
• Los propios retos de la globalización, que estimulan las tendencias apuntadas, las cuales, a su vez, actúan como soporte e incentivo de corrientes globales.

La otra cara de la moneda

Pese al entusiasmo que recubre el discurso sobre la sociedad del conocimiento, conviene reconocer que las transformaciones involucradas no escapan a tensiones y resistencias, aún en el mundo desarrollado.
Entre las fuentes de conflicto identificadas se mencionan, entre otras: las tendencias a la polarización desencadenadas por una injusta distribución de las oportunidades educativas; las pautas de exclusión laboral que provienen de cambios tecnológicos y organizativos, así como el desplazamiento de sectores productivos y laborales con capacidades de reconversión limitadas; la diferenciación entre economías con mayores o menores posibilidades de promoción de innovaciones; la confrontación entre la lógica de la producción de conocimiento en los centros académicos versus su apropiación y uso en las empresas; la presión sobre las universidades en torno a sus ofertas curriculares y agendas de investigación; las tendencias a la privatización de las instituciones de enseñanza superior y de los centros de investigación científica.

En fin, la dualización del espacio social entre quienes tienen capacidades de generación de conocimiento y los excluidos de este proceso.

La innovación continua y redituable exige tres condiciones: el desarrollo del conocimiento, el fértil intercambio de ideas entre personas informadas y, finalmente, un buen gobierno, sobre todo en lo que se refiere a la protección legal de la innovación. En cada uno de estos frentes existe una brecha cada vez más ancha entre países ricos y pobres, brecha que incluso es más desalentadora que las actuales desigualdades de ingresos. En tal sentido, los vectores de desigualdad de la sociedad del conocimiento, es decir, la brecha entre los capaces y los incapaces, los que saben y los que ignoran, los que tienen acceso y los prescindibles, los consumidores sofisticados y los apenas sobrevivientes, da lugar a oposiciones binarias que recuerdan la conocida confrontación de Umberto Eco: apocalípticos o integrados.

En tales condiciones, la dinámica del proceso, digamos la globalización de la sociedad del conocimiento, abre escenario a tensiones inéditas en la historia, las cuales no pueden dejar de enunciarse en sentido paradójico.
En primer lugar, nunca había existido la concentración de riqueza material del presente, conviviendo con el agudo grado de pobreza en que sobrevive la mayoría. La aparente accesibilidad a toda clase de información es contradicha por la tendencia a la concentración, eventualmente la monopolización, de los medios de comunicación de masas.

Contrasta también la presencia de estímulos para generar y diseminar conocimientos con el celo de los derechos de propiedad intelectual y el combate frontal y violento a las prácticas de piratería en todas sus acepciones.
En plena era del desarrollo de las tecnologías informáticas y de telecomunicaciones, nunca se había mantenido a tantas personas en la incomunicación: la mayoría escucha, mira o se entera, al margen del privilegio de emitir información o tener prácticas de interlocución no triviales.66f2a9f66e48d837f8d9568e3aa7d8b3_l

En el ámbito escolar se viven tensiones semejantes. Se ha convenido, por ejemplo, que el currículum básico se resume en dos competencias fundamentales: la cuantificación y la interpretación de textos. Sólo eso, o lo demás es pretexto para eso. Además, la evaluación de competencias y conocimientos tiende, como tal, a convertirse en el currículum.

Es un franco proceso de inversión: de evaluar lo que se enseña a enseñar lo que se evalúa. La formación media y superior tiende a enfatizar la formación de capacidades acordes a la sociedad del conocimiento, aún en aquellos contextos en que no existe ni el sector productivo, ni el mercado laboral, para colocar a los individuos formados en las mismas. El sincero asombro de los planificadores educativos por la insistencia de los estudiantes o sus familias por acceder a formaciones —saturadas— que, sin embargo, continúan ofreciendo opciones de trabajo en el sector laboral local ilustra este último extremo.

En el ámbito de la investigación científica, particularmente en los países subdesarrollados, incluso las ciencias sociales y las humanidades, se viven paradojas semejantes. ¿Cómo si no calificar el que, por un lado, se adjudique un enorme valor a la producción científica local y, por otro, se estimule, con toda clase de incentivos, la difusión de dicha producción principalmente fuera del entorno nacional y de preferencia en otro idioma?

No en uno ni en dos centros de investigación científica de nuestros países se estimula tal práctica, sino en la mayoría de nuestros ámbitos académicos. ¿Si la producción científica primaria tiene valor, por qué entonces se exporta gratuitamente, es más a costa del proveedor? Sencillamente porque da puntos en la competencia global de los prestigios. Pero, ¿eso genera productividad, competitividad, crecimiento o desarrollo?

Referencias
Bauman, Zygmunt (2003). Modernidad líquida. Fondo de Cultura Económica.
Beck, Ulrich (2002). La sociedad del riesgo: hacia una nueva modernidad. Ediciones Paidós Ibérica
Bell, Daniel (1991). El advenimiento de la sociedad postindustrial. Alianza Editorial.
Bohme, Gernot & Stehr, Nico (1986). Knowledge Society, D. Reidel Publish Company.
Giddens Anthony (1994). Las consecuencias de la modernidad. Alianza Editorial.
Luhmann, Niklas (2006). “La modernidad contingente”, en Las consecuencias perversas de la modernidad. Anthropos.
Lyotard, Jean François (1980). La condición posmoderna, Cátedra.
Miles, Ian (2003). Knowledge Society Foresight, European Foundation for the Improvement of Living and Working Conditions.
OCDE (2016). Measuring Science, Technology and Innovation.
Strulik, Holger; Prettner, Klaus & Prkawetz, Alexia (2012). “The Past and Future of Knowledge-based Growth”. CEGE Discussion Papers, núm. 140.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/sociedad-del-conocimiento-ideologia-o-fase-del-desarrollo/

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México: Se prorroga el emplazamiento a huelga en prepas capitalinas

América del Norte/México/Noviembre de 2016/Fuente: Excelsior

El Sindicato de la Unión de Trabajadores del Instituto de Educación Media Superior de la Ciudad de México (SUTIEMS) acordó prorrogar el emplazamiento a huelga programado para este sábado 5 de Noviembre en los 20 planteles del IEMS.

Con 236 votos a favor y 7 en contra los integrantes del SUTIEMS que asistieron a la Asamblea convocada este día, decidieron emplazar a huelga ahora para el próximo 16 de noviembre.

La reunión se llevó a cabo a puerta cerrada en el Auditorio de la Sección 9 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ubicada en la calle de Belisario Domínguez en la zona Centro de la Ciudad de México.

A las 17:00 horas de este viernes, los representantes del SUTIEMS comunicaron su determinación a las autoridades de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, a donde asistieron por el IEMS el director Jurídico, Marco Antonio Muñoz González y el director Académico, Sigifredo Rodríguez Coria.

El Instituto de Educación Media Superior, institución del Gobierno de la Ciudad de México, fue creado hace 16 años y en la actualidad más de 25 mil jóvenes integran su matrícula escolar.

El Sindicato de la Unión de Trabajadores del Instituto de Educación Media (SUTIEMS), uno de los tres que tienen la Institución, solicitó a las autoridades educativas el incremento salarial del 9 por ciento para el personal administrativo y el 7 por ciento para los docentes.

En entrevista, Ulises Lara López, Director General del IEMS, informó que continúan las negociaciones para llegar a un buen acuerdo y así evitar la colocación de las banderas rojinegras.

señaló que, por instrucciones del Jefe de Gobierno de la Ciudad de México Miguel Ángel Mancera Espinosa, ha establecido contacto con la Oficialía Mayor y con la Secretaría de Finanzas para atender la problemática.

Este sería el segundo emplazamiento a huelga que enfrentará la gestión de Ulises Lara, iniciada en marzo de 2015.

En el primer caso, hace ya un año, la huelga fue declarada inexistente por parte de las autoridades de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA) debido a que el sindicato demandante no aportó los elementos requeridos para llevar a cabo la revisión salarial.

Fuente: http://www.excelsior.com.mx/comunidad/2016/11/04/1126335

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