Page 477 of 1672
1 475 476 477 478 479 1.672

Estados Unidos: Cómo el movimiento #MeToo está cambiando la educación sexual en las escuela

América del Norte/ Estados Unidos/ 15.10.2019/ Fuente: www.elnuevoherald.com.

 

La Junta de Educación de California actualizó su marco estatal en mayo para enseñar educación sexual integral que priorice la precisión médica y la sensibilidad hacia las diversas sexualidades.

En Virginia, una medida promulgada en marzo requiere que la educación sexual en la escuela incluya instrucción sobre tráfico de personas.

En Colorado, una ley aprobada esta primavera requiere que cualquier educación sexual que se enseñe en las escuelas públicas del estado sea precisa desde el punto de vista médico, y, en una acción inusual, se derivó $1 millón para solventarla.

La temporada legislativa estatal de 2019 está produciendo una gran cosecha de proyectos de ley de educación sexual en el país, con al menos 79 iniciativas presentadas en las legislaturas de 32 estados y el Distrito de Columbia, según un informe reciente del Guttmacher Institute, una organización enfocada en la investigación de la educación sexual y reproductiva y de defensa de la salud. La mayoría de los proyectos de ley se han dirigido a expandir la educación juvenil en torno a una sexualidad y relaciones saludables, y a reducir el alcance de la filosofía de “solo abstinencia” que se había convertido en parte de muchas clases de educación sexual en las últimas cuatro décadas.

Acceso digital ilimitado: solamente 99 centavos el primer mes

Reciba acceso total a nuestro contenido en todos sus dispositivos

Pero no fueron solo los estados socialmente liberales los que reconsideraron el enfoque de la educación sexual este año. Varios estados conservadores dieron pasos hacia una educación sexual más amplia que, aunque no es tan abarcadora como la de California, representan cambios importantes que podrían conducir a políticas más completas en el futuro.

En Tennessee, por ejemplo, en donde los republicanos controlan el Senado, la Cámara de Representantes y la gobernación, los legisladores aprobaron un proyecto de ley que alienta a las escuelas a brindar educación que hable sobre la concientización de la violencia sexual.

Y en Utah, en donde los republicanos tienen una mayoría a prueba de veto en ambas cámaras, el gobernador republicano firmó una ley que permite a los profesores hablar sobre la anticoncepción en las aulas de las escuelas públicas.

Los legisladores de Mississippi, Georgia y Arkansas también intentaron avanzar con proyectos de ley, aunque éstos no fueron aprobados.

El renovado interés en el tema fue impulsado en parte por cambios legislativos durante las elecciones de medio término de noviembre pasado, que pusieron en las bancas a más demócratas, y a más legisladoras; pero también por el movimiento #MeToo, que puso sobre el tapete temas como los ataques sexuales y el consentimiento en una relación sexual.

Aunque las mujeres ocupan menos del 30% de los escaños legislativos estatales, presentaron cinco de cada siete proyectos de ley estatales que actualizan los estándares de educación sexual que se promulgaron el año pasado, según un informe reciente del Center for American Progress, entidad de tendencia izquierdista. Las mujeres también presentaron más de la mitad de los proyectos de ley para modernizar la educación sexual en las sesiones de este año.

“Cuando tengas gente nueva y diferente, tendrás nuevas conversaciones y nuevas ideas”, dijo Elizabeth Nash, gerente principal de asuntos estatales en Guttmacher.

LOS PÁJAROS Y LAS ABEJAS EVOLUCIONAN

Aunque las versiones de la Cámara de Representantes y del Senado de los Estados Unidos de los nuevos estándares de educación sexual también se han reintroducido este año, es poco probable que sean aprobadas, según Jennifer Driver, directora de políticas estatales del Consejo de Educación e Información sobre Sexualidad de los Estados Unidos, una organización que aboga por una educación sexual más integral.

Las decisiones sobre estas opciones en los currículos en las escuelas públicas están en gran medida determinadas por los estados. Según Guttmacher, 26 estados no requieren educación sexual, y solo 13 requieren que sea médicamente precisa.

Las actitudes sobre la educación sexual se han polarizado políticamente desde al menos la década de 1960, especialmente sobre si la abstinencia prematrimonial debe enseñarse como el estándar moral o como una de posibles estrategias para evitar embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Según el grupo de defensa SIECUS, desde la introducción de los programas de ”solo abstinencia” en 1981, se han gastado más de $2 mil millones en impuestos para difundir esos programas, incluso cuando se han relacionado con un aumento o, en el mejor de los casos sin cambios, en las tasas de embarazos no deseados y ETS.

Pero un aumento en las discusiones públicas sobre el peligro de las relaciones poco saludables está cambiando el juego. Primero fue una serie de episodios muy publicitados sobre violencia en el noviazgo, seguidos de varios episodios de asalto sexual en los campus universitarios, y luego #MeToo, cuando se denunció a hombres poderosos por violencia sexual y acoso. Con cada ola de indignación, los legisladores estatales comenzaron a aprobar proyectos de ley que ordenaban una educación escolar centrada en relaciones saludables, si no en una sexualidad saludable.

“Eso ha puesto más energía en torno a un tema que ha faltado durante mucho tiempo en la educación sexual, que es el consentimiento”, dijo Nash.

Las charlas sobre el consentimiento en las aulas condujeron a conversaciones sobre el control del propio cuerpo y el derecho a información precisa y sin prejuicios sobre la salud y la sexualidad. Y esto ha llevado a los debates sobre educación sexual integral. “No es exactamente un círculo, pero éste es el camino en el que se ha movido el tema”, dijo Nash.

Cuando varias legislaturas estatales se movieron hacia la izquierda con las elecciones de 2018, las ruedas comenzaron a girar rápidamente.

CAMBIANDO LA CONVERSACIÓN EN ESTADOS ROJOS

Dos semanas después de esas elecciones, Jaime Winfree decidió que Georgia necesitaba un proyecto de ley sobre educación sexual.

Winfree, directora de la Coalición de Georgia para el Avance de la Educación Sexual, estaba en una conferencia sobre derechos reproductivos cuando escuchó una presentación Jennifer Chou, abogada de la filial del Norte de California de la Unión de Libertades Civiles (ACLU).

Chou detallaba la aprobación en 2015 de la Ley de Juventud Saludable de California, que exige que las escuelas brinden a los estudiantes de escuela media y secundaria una educación sexual integral que priorice la precisión médica y la sensibilidad ante los diversos valores y creencias sobre la sexualidad. Chou contó en la conferencia que el proyecto de ley fue el resultado de 20 años de cambio incremental.

“Casi me caigo de la silla”, recordó Winfree.

Si el proceso tomó 20 años en California, llevará 200 años en Georgia, pensó Winfree. Pero ambos estados tuvieron que comenzar en alguna parte. Winfree decidió que el primer paso de Georgia debería ser el mismo que el de California: aprobar el requisito de que cualquier educación sexual que se enseñe en las escuelas públicas sea médicamente precisa.

Parecía una venta fácil, pero no lo fue. El proyecto de ley que Winfree y sus colegas ayudaron redactar fue patrocinado por varios legisladores demócratas y finalmente murió en comisión. Dijo que fue decepcionante, pero su pelea está lejos de terminar: Winfree ya está tramando su estrategia de presentación previa para la versión del proyecto de ley del próximo año.

Fuente de la noticia: https://www.elnuevoherald.com/vivir-mejor/salud/article235477522.html

Comparte este contenido:

Noam Chomsky: Sobre la crisis del neoliberalismo en Ecuador

Por: Noam Chomsky.

¿Cómo lograr que una micro minoría del uno por ciento continúe, década tras década acumulando más riqueza que el restante noventa y nueve por ciento de una sociedad? Quienes lo han hecho lo saben bien: (1) propaganda masiva y ubicua, invisible pero real, como el aumento de CO2 en la atmósfera, y (2) acoso político, económico y militar de cualquier otra opción que contradiga el asalto.

Otra forma es enlazar disputas y axiomas diversos sin una necesaria relación lógica: la religión de las armas y el amor religioso, el aborto y la baja de impuestos a los más ricos, la negación del cambio climático y el odio a los inmigrantes, la libre circulación del capital y el patriotismo, etc.

De esta forma, el uno por ciento continúa recogiendo los frutos de toda una sociedad y de toda una historia, con el apoyo necesario de una elite criolla dominante o, incluso (cuando existen elecciones) de un número significativo de quienes no pertenecen al uno por ciento.

Así, en América Latina, las opciones al neoliberalismo, cuando han fracasado, han fracasado por errores propios y, sobre todo, por el criminal bloqueo económico de la superpotencia del mundo. Eso cuando no han recurrido a los más tradicionales golpes militares para defender la libertad del capital de la minoría criolla (clasista y racista) aliada a las más poderosas transnacionales.

Así, por otro lado, en América Latina las imposiciones neoliberales han fracasado a pesar de repetidas inundaciones de capitales en formas de créditos multimillonarios que no dejaron en sus países ni progreso ni desarrollo sino deudas masivas y más pobreza.

Para el neoliberalismo, solo el éxito económico cuenta como éxito. No obstante, este mito del éxito económico ni siquiera ha tenido éxito en la economía de los países colonizados por el mito del éxito económico. No, por el contrario, se insiste en “el probado fracaso” de sus otras opciones apuntando a países acosados, bloqueados y en ruinas, lo cual es un patrón de acción y de narración política.

América Latina es parte de esta ola que, a falta de mejor nombre, se suele denominar neoliberalismo. Esa ola que arrasa, quema y destruye cualquier malla de contención social y ambiental hasta poner en riesgo la propia supervivencia planetaria y cuyas consecuencias económicas y sociales volvemos a presenciar en todo el continente como una historia que se repite de forma cíclica.

Si bien en estos días la atención está mayormente concentrada en el vergonzoso estado de sitio en Ecuador y la consecuente represión de las movilizaciones contra las medidas antipopulares del gobierno de Lenín Moreno, una amplia mayoría de países vive en estado de permanente amenaza e incertidumbre al mismo tiempo que los inversores presionan, amenazan y aumentan sus ganancias.

No habrá que soslayar que mientras escribimos estas líneas la respuesta gubernamental ecuatoriana viene cobrándose muertos, heridos y detenidos y aún inciertos por el ejercicio de la censura y el toque de queda. Pero las movilizaciones que comienzan a resistir esta crisis humanitaria, producto de políticas adulatorias del poder mundial y generadoras de miseria, se extienden de norte a sur. Como en Colombia (sede de la mayor cantidad de bases militares de Estados Unidos en el hemisferio y sede del narcotráfico mundial y del paramilitarismo impune) se opone al único proceso de paz concreto propuesto en cincuenta años. Como en Perú, donde idéntico desconocimiento mutuo entre dos poderes fundamentales del Estado (ejecutivo y legislativo), es considerado una opinable cuestión constitucionalista mientras que en Venezuela (no se lea este manifiesto como un apoyo a su gobierno) la mafia hegemónica llama a la intervención militar. Argentina vive envuelta en piquetes frente a la aceleración exponencial de la pobreza y el endeudamiento súbito, mientras en Chile y en Brasil se sigue profundizando la inequidad social, la desprotección, el narcotráfico y la violencia civil y policial que ya amenazan hasta países como Uruguay por razones de proximidad.

Diferentes procesos electorales aún están pendientes en Argentina, Bolivia y Uruguay en lo que resta del año. Otros seguirán en los años por venir. La disyuntiva continúa siendo entre la narrativa del uno por ciento (el autoritarismo de las élites, el militarismo reaccionario, el odio de los racistas, de los nacionalistas, de los clasistas, del machismo que se resiste a ceder paso, del neomedievalismo, de la destrucción del medio ambiente a cambio de unos dólares) y la construcción de una democracia progresiva, solidaria, no consumista, que ponga el énfasis en el ser humano y no en las riquezas de unos pocos a costa de unos muchos. Una sociedad capaz de construir un mundo para todos y no sólo para una minoría elegida por un dios que nunca la eligió.

Texto publicado en Página 12

* Manuel Castells, sociólogo, economista español y profesor en la Universidad de Berkeley; Jorge Majfud, escritor uruguayo y educador radicado en Estados Unidos, y Emilio Cafassi, profesor en Buenos Aires.

Fuente del artículo: https://www.jornada.com.mx/ultimas/mundo/2019/10/13/noam-chomsky-sobre-la-crisis-del-neoliberalismo-en-ecuador-2467.html

Comparte este contenido:

La escuela es nuestra: expectativas encontradas

Por: Carlos Ornellas.

 

Las escuelas resisten con vigor las influencias externas, excepto aquellas que tienen que ver con sus tareas habituales, como cambios en planes y programas, libros de texto y materiales de apoyo.

Una demanda recurrente —por necesidad real— que enarbola el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación desde los años 50 es la de tener espacios dignos y adecuados para la labor escolar.

En eso sí, los padres lo secundan sin presión ni chantajes. Escuelas mal construidas y con mantenimiento defectuoso o nulo ha sido la regla, a pesar de esfuerzos que redituaron frutos por años. Pero el mantenimiento no forma parte de la cultura escolar mexicana.

Además, desde los años del desarrollo estabilizador, el Estado comenzó a dejar esa responsabilidad en los padres de familia, liderados por los directores de las escuelas; recuérdense las cuotas voluntarias.

En el gobierno de Adolfo López Mateos, el secretario de Educación Pública, Jaime Torres Bodet, lanzó la idea de instituir el Comité Administrador del Programa Federal de Construcción de Escuelas, que tuvo su época de gloria en la construcción de aquellas aulas prefabricadas para dar cabida a la demanda creciente por educación.

También en la edificación de espacios para universidades públicas, aunque no dependieran del gobierno federal.

Pero al igual que toda institución pública se convirtió en presa de políticos y empresarios corruptos. Hubo intentos de limpia, que no sucedió con el cambio de nombre a Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa. Y hoy nos encontramos con las mismas faltas de servicios básicos y de mantenimiento.

El presidente López Obrador decidió dar una vuelta de tuerca. Como ya se sabe, el Congreso aprobó su propuesta y enterró al Inifed. No hay una institución que lo sustituya, utilizará un programa de transferencia directa de fondos.

La escuela es nuestra es la consigna clave del proyecto presidencial; tiene como meta principal rehabilitar casi 734 mil escuelas primarias. Y, como todo, tiene al menos dos caras.

El Presidente dio el banderazo de salida al programa en Puebla. Explicó que en una primera etapa se intervendrán 103 mil 268 escuelas y en otra 69 mil 474.

Dejó en claro que la inversión de 20 mil millones de pesos será compartida —a mitad y mitad— entre su gobierno y los de los estados. Aclaró que los recursos se entregarán de manera directa a las escuelas que tendrán que conformar un Comité Escolar de Administración Participativa.

La expectativa del gobierno es que de esa manera se evitará la corrupción, que los maestros y padres de familia saben qué es lo que su escuela requiere; que son buenos constructores y que la infraestructura de sus planteles será meritoria.

El secretario de Educación Pública criticó a quienes critican el programa, pero afirmó que ellos —el gobierno— sí confían en los ciudadanos.

Es obvia la suspicacia del Presidente al conocimiento experto, pero —dice mi amigo El Maestro— lo que está detrás es un programa clientelar diseñado para capturar votos.

Además, especula, con la entrega de recursos se lucirá el Presidente, los gobernadores recibirán poco crédito, unos ni eso siquiera.

Los problemas de infraestructura escolar en ciertas regiones son acuciantes, en otras no hay inconvenientes severos.

Es deseable que el programa La escuela es nuestra ofrezca resultados y pronto, que las comunidades agarren confianza, que haya participación entusiasta de padres de familia, pero es muy arduo romper una costumbre donde el gobierno hacía todo y esperaba aplausos.

No hay una tradición de autogestión —sí en el trabajo pedagógico de muchas escuelas multigrado— ni es seguro que construir aulas sea una tarea fácil.

No hay garantía de que con ese programa se acabe la corrupción ni el burocratismo.  Los CEAP tendrán que llenar muchos papeles que revisará la burocracia central. Pero si funciona con cierta eficacia, le hará bien al país. Si no, otra expectativa frustrada.

Fuente del artículo: http://www.educacionfutura.org/la-escuela-es-nuestra-expectativas-encontradas/

Comparte este contenido:

Education is abuzz with buzzwords

By: Maureen Downey.

 

Settled academic practices often get reborn with new names

Rick Diguette is a local writer and college professor. In this guest column, Diguette discusses the recycling of educational concepts.

About 30 years ago, social psychologist Carol Dweck and a team of researchers began to study how students respond to failure. Based on her research, she coined the term “growth mindset,” which speaks to the idea that academic ability and intelligence can be developed with positive reinforcement, thereby increasing student motivation and achievement.

Dweck’s book, Mindset: the New Psychology of Success, was a best seller when first published in 2006. Her findings have since convinced many educators that how students think about themselves as learners is just as important as the grades they earn, their standardized test scores, and class rankings.

The opposite of a growth mindset, according to Dr. Dweck, is a “fixed mindset.” Fixed mindset students think success is dictated by their innate abilities. They tend to give up when encountering an obstacle, having decided beforehand they will never succeed at overcoming their inadequacies. Worst of all, students laboring under this mindset typically end up in a Catch-22 situation: lest others judge them harshly, they seek to hide the academic inadequacies that define them as students.

The discovery that we need to think we can succeed if we stand any chance of achieving success isn’t exactly groundbreaking. Two millennia ago the Greek philosopher Epictetus noticed that the way people think about what happens is more important than what actually happens. And it was none other than Shakespeare’s Prince Hamlet who observed, circa 1602, that “there is nothing either good or bad, but thinking makes it so.”

Nevertheless, since 2006 growth mindset strategies have become a commonplace in elementary and secondary school curriculum.

I recently became aware that growth mindset has now made its way to the precincts of higher education via the University System of Georgia’s Gateway to Completion (G2C) initiative. And a bulletin board on the Georgia State University campus where I teach first-year composition is dedicated to growth mindset mantras like “Mistakes help me improve.” and “I’ll keep trying!”

This reminded me of the well- known children’s story involving a little engine that successfully draws a long train of cars up a steep grade, all the while chanting “I think I can. I think I can. I think I can.” Once the little engine crests the hill, the chant becomes “I thought I could. I thought I could. I thought I could.” The moral of the story is that optimism coupled with effort will lead to success, which I’m sure you will agree sounds a lot like growth mindset.

However, this in turn reminded me of Chance the gardener in Jerzy Kosinski’s ferociously black comedy “Being There,” whose every statement―no matter how certifiably unremarkable―is considered visionary in import.

Although there is no question educators should be willing to embrace innovation, a fairly unremarkable concept like growth mindset tends to be too readily accepted as almost revelatory.

What typically happens next is that it gains currency and is quickly added to an already long list of familiar buzzwords like Differentiated Instruction, Student Progress Monitoring, Flipped Classrooms, and 21st Century Skills―one and all new ways of naming settled academic practices.

Most people like me, who actually spend time in the college classroom, are aware that just because a lesson or activity worked well one semester doesn’t mean it will continue to do so in perpetuity. That’s why when it comes to the needs of our students, we must be vigilant, flexible, and open to new ideas that may lead to improved learning outcomes as well as improved retention and graduation rates.

What we don’t need is a new buzzword handed down from on high by the University System of Georgia.

Source of the article: https://www.ajc.com/blog/get-schooled/opinion-education-abuzz-with-buzzwords/X2Lmei4LP67Ne1RcT1lW5I/

Comparte este contenido:

México: Los think tanks de la Nueva Escuela Mexicana

América del Norte/México/13-10-2016/Autor: Mauro Jarquin/Fuente: jornada.com.mx

Por: Mauro Jarquin

Aspen Institute es un think tank fundado en Estados Unidos a mediados del siglo pasado. Su interés se ha dirigido históricamente a la defensa del libre comercio entre América Latina y nuestro vecino del norte, el fomento a la inversión extranjera directa en la región y la generación y fortalecimiento de organizaciones civiles situadas en Latinoamérica estrechamente vinculadas a ciertos sectores de la clase política estadunidense.

Desde principios de la década de los 90, se ha interesado en la construcción –y ejecución– de un proyecto de reforma educativa en la región asociado a un nuevo modelo de desarrollo. Como compañero de ruta en tal empresa educativa, Aspen ha colaborado con Interamerican Dialogue, otro poderoso think tank creado a principios de la década de los 80. Por años, Dialogue ha impulsado programas de reforma educativa gerencial en América Latina apoyado por grupos empresariales, asociaciones civiles vinculadas a corporativos y otras fuerzas políticas. Ambas organizaciones comparten un logro en común: influir directamente en la conformación de la Nueva Escuela Mexicana.

Los think tanks pueden ser definidos como entidades generadoras de conocimiento aplicable al desarrollo de políticas públicas. Para tener éxito, echan mano de mecanismos de difusión de sus ideas, tales como campañas mediáticas, reuniones con políticos de alto nivel y foros de discusión con otras organizaciones. Mantienen su trabajo gracias a aportes brindados por fundaciones corporativas y consorcios empresariales, quienes pueden colocar varios intereses en la agenda de dichas organizaciones. Aunque la intervención de think tanks estadunidenses y sus redes internacionales en la política educativa nacional no es un tema nuevo, sí es novedosa la forma con la cual el fenómeno se ha presentado en el actual proceso de reforma. Si antes dichas organizaciones se hacían presentes con fines de consultoría, a solicitud de instancias gubernamentales, ahora han pasado a formar parte del proceso político mismo, ya sea realizando trabajo logístico (Aspen), dotando de contenido a determinadas políticas (Dialogue) o desarrollando iniciativas constitucionales (México Evalúa).

El alcance político de tales organizaciones se mostró con claridad el pasado 8 de octubre con la presentación del Laboratorio de Educación, un proyecto realizado entre la organización Méxicos Posibles y Aspen Institute, con colaboración de la consultora internacional Reos Partners, vinculada en otro momento a Todos pela Educação, una organización hermana de Mexicanos Primero, situada en Brasil. El acto fue presidido por el titular de la SEP, Esteban Moctezuma, acompañado de políticos de distintos partidos, integrantes de Mexicanos Primero, autoridades educativas locales y representantes sindicales del magisterio, tanto oficiales como disidentes.

El Laboratorio inició sus trabajos en noviembre de 2018 con la finalidad de apoyar los esfuerzos de transformación de la educación para mejorar el aprendizaje de los niños y adolescentes de México. Para ello, se convocó a actores clave de los sectores público, privado y social. Entre ellos podemos encontrar a David Calderón y Jennifer O’Donoghue (Mexicanos Primero), Patricia Vázquez (ex consejera del INEE), Irán Santiago (Morena), Enrique Ku (Conalep), Beatriz Paredes (PRI), Carlos Jonjitud (hijo del ex dirigente del SNTE) y Víctor Zavala (CNTE), entre otros.

Por otro lado, los trabajos del Laboratorio contaron con un significativo financiamiento de fundaciones privadas tradicionalmente interesadas en intervenir en el campo educativo, como Coppel Comunidad, Fundación Bimbo, Fundación Cinépolis, Fundación UVM, Grupo Salinas y el SNTE.

Más allá de la composición del grupo, resultan interesantes los resultados y conclusiones obtenidas a partir del trabajo que el equipo llevó a cabo durante casi un año, los cuales embonan claramente con el contenido de los cambios constitucionales y las nuevas leyes secundarias. Estos resultados tomaron forma de proyectos educativos que buscarán probarse a nivel piloto, para posteriormente ser lanzados a escala nacional. Hay algunos elementos preocupantes. Tales como:

Asignación presupuestal directa a las escuelas con el fin de aumentar las posibilidades de resolver problemas identificados por la comunidad y desarrollar proyectos propios. Dicha propuesta, elemento constante en las políticas de autogestión escolar, representa un riesgo para la condición de gratuidad en la educación. Al ampliar el margen de intervención de los padres de familia, se amplían también sus responsabilidades con respecto a las necesidades de manutención escolar.

Educación para la paz y participación ciudadana en el modelo pedagógico y en el currículo. Al igual que en las leyes secundarias, se mantiene el esquema de gobernanza en educación, que en términos concretos ha significado la inclusión de grupos privados, representantes de la sociedad civil, a la esfera de toma de decisiones sobre el destino educativo nacional.

Liderazgo escolar que ejerce el directivo. Con ello se busca que éste se constituya como el agente disciplinario del espacio escolar. Sin embargo, la mejora educativa no requiere más coerción, sino cooperación entre quienes integran las comunidades educativas.

La primavera de los think tanks ya está aquí. Y ante el soberbio arribo del conocimiento experto apuntalado por el nuevo oficialismo, la apuesta vigente es aún construir futuros desde nuestras escuelas.

Fuente: https://jornada.com.mx/2019/10/12/opinion/016a2pol

Comparte este contenido:

Video: ¿Por qué desertan los alumnos universitarios y cómo impedirlo?

América del Norte/México/13-10-2019/Autora: Paulette Delgado/Fuente: observatorio.tec.mx

Por: Paulette Delgado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La retención de alumnos es un tema apremiante en el mundo de la educación superior. Según una encuesta aplicada a presidentes universitarios en Estados Unidos, este tema es uno de los más preocupantes.

Y es un tema que afecta a todo el mundo, según New York Times cada uno de tres de los alumnos americanos desertan en el primer año y el 56 % de los que entran a una carrera no se gradúan. En México, según Expansión, el 49.7 % de los estudiantes desertan. Por su lado, El Espectador reporta que un 42 % de alumnos Colombianos tampoco terminan la carrera. Aún más preocupante son los resultados de una investigación del Banco Mundial donde calculan que sólo el 50 % de los alumnos que inician sus estudios superiores llegan a graduarse.

En una entrevista para El Observatorio y la Pontificia Universidad Católica del Perú, Luis Raúl Domínguez Blanco, director de Liderazgo y Promoción Estudiantil del Tecnológico de Monterrey, habló de este tema y sobre qué está haciendo el Tec de con su nuevo Modelo Educativo Tec21 para contrarrestar el problema.

Para empezar, es importante analizar las causas por las cuales los alumnos deciden no graduarse. Y aunque existen muchas razones, ya sea personales o un conjunto de diversos factores, según U-Planner la mayoría caen en uno de los siguientes ocho puntos.

Ocho razones por las cuales los alumnos no se gradúan

  1. Problemas financieros

    • Este es uno de los principales motivos de deserción estudiantil. En el caso de Estados Unidos, por ejemplo, este tema se vuelve más complicado debido a los préstamos, ya que se suma a una deuda estudiantil que los empuja a salir de las universidades. Y esto sucede porque muchas veces subestiman el costo de las universidades más allá de la matrícula (vivienda, alimentación, servicios, libros, etc.) y ya es demasiado tarde cuando se dan cuenta de que no pueden cubrir los costos.

  2. Mala preparación

    • Aunque parezca increíble, un grave problema que enfrentan los alumnos es la poca preparación que recibieron en la educación básica y de bachillerato, especialmente en temas de lenguaje y matemáticas. Aunado a eso, muchas veces los estudiantes no saben cómo manejar la carga de trabajo por lo que deciden abandonar sus estudios. Otro punto en el que los jóvenes no suelen estar preparados es el tema de la autonomía. En estos puntos, las universidades tienen mucho trabajo que hacer en entender y apoyar más a los estudiantes para que logren adaptarse a la vida universitaria.

  3. El estudiante no sabe si eligió la carrera correcta
    • Los profesores universitarios ven dos tendencias, o la especialización no cumplió con las expectativas del alumno o no fue lo que quería estudiar. Las ciencias sociales suelen ser las más afectadas en comparación con aquellas que tienen requisitos más específicos para entrar, como la carrera de medicina.

  4. Conflictos laborales o familiares
    • Según la Fundación Bill y Melinda Gates la principal razón por la cual estudiantes abandonaron sus estudios en 2009 fue por conflictos entre su escuela, trabajo y familia. Uno de cada tres encuestados mencionaron que les era muy complicado equilibrar el trabajo y la escuela.

  5. Reprobar materias
    • Cuando un estudiante repite clases básicas, se sienten muy abrumados al respecto, más al ver cómo se van atrasando. Además, emocionalmente, se vuelve muy pesado para los estudiantes ya que se estresan con la sobrecarga y sufren de agotamiento.

  6. Falta de apoyo de los maestros y consejeros
    • La experiencia que tienen los alumnos con los maestros puede hacer o deshacer su futuro ya que los puede motivar a seguir adelante o hacerlos renunciar por completo. Expertos opinan que la experiencia puede mejorar si se adopta un enfoque personalizado ya que ayuda a prevenir la insatisfacción.

  7. Mal ambiente escolar
    • Otra razón es simplemente el aburrimiento de los estudiantes, lo cual demuestra falta de participación de su parte. Según una encuesta de GradNation.org realizada en 2015, la segunda razón por la que los alumnos desertaron fue por aburrimiento y por sentir que a nadie le importa si asisten o no a clases. También mencionaron como motivo un mal ambiente escolar y problemas entre los maestros y la administración.

  8. Falta de apoyo 
    • Este problema, a diferencia de todos los anteriores, es un reflejo del mal manejo de la institución. Especialmente cuando un alumno sufre una combinación de los problemas anteriores y busca apoyo y no lo obtiene y es por eso que decide renunciar a sus estudios.

Que un alumno decida abandonar sus estudios nos impacta a todos, principalmente al alumno que pierde su inversión económica y de tiempo en sus estudios. Y no hay una salida fácil para resolver esta problemática global. Por su parte, el Tec de Monterrey, junto a su nuevo Modelo Educativo Tec21, está buscando cómo combatir esta problemática desde la raíz. Para descubrir más al respecto, escucha su entrevista donde habla el programa LiFE, cuyo propósito es mejorar la experiencia universitaria de los estudiantes.

Fuente: https://observatorio.tec.mx/edu-news/desercion-universitaria-como-impedirla

Comparte este contenido:
Page 477 of 1672
1 475 476 477 478 479 1.672