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Proyecciones de la UNESCO: El mundo no cumplirá con los compromisos de la Agenda 2030 relacionados con la educación

Prensa UNESCO

A menos que se implementen medidas decisivas en la próxima década, en 2030 uno de cada seis niños seguirá sin acceso a la escuela y el 40% de los menores no completará la educación secundaria, advierten las proyecciones más recientes de la UNESCO.

A casi un lustro de la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que incluyeron el compromiso de los países a garantizar la educación primaria y secundaria para todos los niños del mundo para 2030, los datos indican que, si no se refuerzan los trabajos en esa área durante los próximos diez años, el mundo se quedará en el camino y la desigualdad de oportunidades educativas persistirá.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) elaboró una serie de proyecciones en materia educativa para su discusión en el Foro Político de Alto Nivel que, desde este martes, examina  en la sede la ONU en Nueva York los avances hacia la consecución de esos Objetivos.

En el caso del Objetivo 4: “Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todos”, la UNESCO prevé que, de continuar la tendencia actual, llegado el plazo establecido, uno de cada seis niños entre 6 y 17 años seguirá fuera de la escuela y el 40% de los menores no terminará la educación secundaria, una cifra que llegaría al 50% en África subsahariana, donde ha disminuido el número de maestros capacitados en los últimos 20 años.

“Al ritmo que vamos, para 2030 las tasas de escolarización se estancarán en los países de renta media y caerán cerca del 30% en los países africanos francófonos. Más aún, si no se aceleran los esfuerzos, el 20% de los jóvenes y el 30% de los adultos de los países de renta baja seguirán sin saber leer, pese a que el Objetivo 4 es eliminar el analfabetismo”, señaló la UNESCO.

Aunque la Agenda 2030 pugna por no dejar a nadie atrás, sólo el 4% de la población más pobre acabará la educación media superior en los países más pobres, mientras que en los más ricos esa cifra será de 36%.

Todavía se puede corregir el rumbo

No obstante, los estimados desalentadores, el director del Informe Global de Monitoreo de la Educación, Manos Antoninis, consideró que aún se está a tiempo de corregir el camino: “Los países han interpretado las metas de educación global de forma muy diferente, lo cual es correcto ya que todos empezaron de puntos muy diferentes. Sin embargo, no deben desviarse mucho de las promesas hechas en 2015. Si ajustan ahora sus planes nacionales con esos compromisos, pueden encaminarse bien hacia el 2030”, señaló.

Cuando se adoptaron los ODS en 2015, la UNESCO identificó un déficit de 39.000 millones de dólares en el presupuesto necesario para alcanzar las metas relacionadas con la educación y advirtió que el financiamiento a ese sector había disminuido desde 2010.

La directora del Instituto de Estadísticas de esa agencia de la ONU, Silvia Montoya, subrayó que los países precisan mejorar sus datos para elaborar políticas precisas y aprovechar mejor el dinero invertido en educación. “Las estadísticas son una necesidad de todos los países, no son un lujo. Sin embargo, menos de las mitad de los países cuentan con los datos que hacen falta para monitorear el progreso hacia las metas de educación”, dijo.

Montoya agregó que se requiere más financiamiento y apoyo para que los países mejoren su registro de datos y puedan orientar mejor sus estrategias educativas.

La UNESCO también publicó este martes un análisis de las políticas que los países han implementado desde 2015 para alcanzar el Objetivo 4.

En algunos países, se ha dado prioridad a la igualdad y la inclusión. Por ejemplo, en Bolivia, se distribuyen cupones a los estudiantes indígenas; en Vietnam, se eximen las colegiaturas para la población más pobre; en Turquía, se hacen transferencias de efectivo para los niños refugiados; y en Sudáfrica, se le entrega efectivo a los niños con discapacidades intelectuales.

Además, una cuarta parte de los países evalúan el aprendizaje para reformar sus planes de estudio.

La UNESCO indicó que una de las grandes debilidades de los países es la falta de colaboración entre los distintos sectores para mejorar la educación y citó en particular la carencia de sinergias entre la educación y los servicios de salud.

Fuente: https://news.un.org/es/story/2019/07/1459011

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¿Qué cursos y posgrados necesitan los maestros?

Por: Abelardo Carro Nava

En México, uno de los grandes pendientes que tiene el gobierno está relacionado con la formación continua y profesionalización del profesorado mexicano. Y es que, como profesión de Estado, muchos nos seguimos preguntando: cuál es el papel que le corresponde a las instituciones gubernamentales de las que ese mismo Estado se apoya para lograr los cometidos en sus diferentes rubros. Tal parece que una de sus obligaciones, ineludibles, es la formación inicial de los maestros y maestras que habrán de ocupar un lugar en el Sistema Educativo Mexicano (SEM); sin embargo, como bien sabemos, no solo en la docencia sino en cualquier profesión, la formación posterior a esa formación inicial que lleve a esos profesionales a lograr una especialización en torno a cierta área de conocimiento o disciplina, resulta fundamental para que su labor vaya acorde a las necesidades y exigencias que la sociedad y el entorno le plantea a diario.

No, no pretenderé a partir de los argumentos iniciales, entrar en un amplio debate sobre lo que puede o no significar (o lo que entendemos por) formación continua y profesionalización, en este caso, relacionados con el ámbito educativo. Muchos especialistas han aportado sus ideas sobre ello, por ejemplo, Ángel Díaz Barriga o bien, Pedro Flores Crespo, reconocidos investigadores mexicanos. Lo que si deseo dejar en claro es que, la formación continua y la profesionalización, en este caso, docente, se comprende a partir de la formación inicial de quienes se han insertado a la docencia.

Ciertamente son dos cuestiones que, aunque diferentes en su concepción, siguen un propósito: la adquisición de (nuevos) conocimientos sobre ciertos rubros, áreas o disciplinas que permiten a los profesores, desarrollar las habilidades previamente formadas en sus respectivas escuelas de formación. En este sentido, entender que la formación continua y la profesionalización es el paso siguiente al logro de la profesión, es algo tan real como cierto que, para el caso mexicano en los últimos años, ha dejado mucho pero muchísimo que desear. De hecho, puedo afirmar que aquí tiene una gran tarea el Nuevo Organismo para la Mejora de la Educación que, palabras más palabras menos, sustituyó al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

En el ámbito de la formación continua, ¿qué pasó en el último sexenio? En el documento de Seguimiento de la Estrategia Nacional del Programa de Desarrollo del Personal Docente (2018) se señala: 1) Que durante el 2018 se ofrecieron 19 cursos (EN LÍNEA) sobre el Plan y Programas de Estudio sobre el Modelo Educativo 2017, abarcando 1,068,650 maestros de los 1,200,000 contemplados (inicial, preescolar, primaria, secundaria, telesecundaria). 2) Para atender las tres líneas que contemplaba la estrategia nacional que se derivó de la evaluación, se implementaron: a) cursos sobre la formación del proyecto de enseñanza y los proyectos de las figuras correspondientes; b) Para ATP en tutoría y Servicio de Asistencia Técnica a la Escuela (SATE).

Sí, así como lo leyó usted, se ofrecieron 19 cursos en línea, todos relacionados con el Modelo Educativo, y para atender las tres líneas de evaluación que, el gobierno de Peña Nieto, dejó como uno de sus más desastrosos legados. ¿Qué pasó con los cursos, talleres o diplomados que pudieron haberse ofrecido para que los maestros adquirieran nuevos conocimientos y desarrollaran habilidades propias de su ejercicio docente? Pues bien, el recurso destinado a este rubro, como bien sabemos, fue dirigido a favorecer la imagen de un ex Secretario de Educación que, al final de su gestión, pasó del color gris a negro, aunque erogó muchos recursos para pintarse de colores. En fin.

Volviendo al tema que me ocupa, en el mencionado documento también se señala, que se levantó (en ese mismo año) una encuesta para conocer las necesidades del profesorado; los resultados hablan de una oferta interesante pero no completa: En el ámbito pedagógico: 1) planeación didáctica; 2) la evaluación del aprendizaje; 3) estrategias didácticas; 4) actuación del profesorado en el aula. En el ámbito de la gestión escolar: 1) liderazgo académico del director; fortalecimiento institucional en la escuela, la comunidad escolar y la zona escolar. En el ámbito disciplinar: 1) desarrollo de competencias en lectura, escritura, matemáticas y ciencias. En el ámbito de mejoramiento de las tecnologías de la información y la comunicación: no hay registro. En el ámbito de temas transversales y de relevancia social: 1) inclusión y equidad; 2) apoyo a la población migrante; 3) telesecundaria; 4) lengua materna e inglés; 5) servicios educativos.

Interesantes datos son éstos pero, desafortunadamente, se han quedado en eso: en datos; al respecto, ¿la Junta Directiva del Nuevo Organismo para la Mejora de la Educación pondrá atención en ellos?, ¿cuál será la propuesta que, espero, en próximos días nos dé a conocer?, ¿qué otros ámbitos y rubros pueden considerarse para mejorar la capacidad académica en cada una de las escuelas de México?

Sobre este asunto vale la pena recordar el calendario escolar que la Secretaría de Educación Pública (SEP) publicó y difundió hace unos días, y en el que se plantea la “enorme necesidad” de capacitar a los maestros y maestras a partir de los principios de la Nueva Escuela Mexicana. ¿Pan con lo mismo?

Ahora bien, por lo que respecta al tema de la profesionalización, después de haber culminado un breve análisis sobre las Universidades que ofrecen programas de posgrado y que se encuentran inscritos en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC), les comparto algunos hallazgos:

  1. La UNAM ofrece dos programas relacionados con pedagogía: maestría y doctorado en pedagogía.
  2. En el mismo documento, la Universidad Autónoma de Querétaro, 1 maestría en didáctica de las matemáticas; la Universidad Autónoma de Chiapas, 1 especialidad en didáctica de las matemáticas; y esta misma Universidad, 1 maestría en didáctica de las lenguas.
  3. En ese documento, la Universidad Autónoma de Sinaloa, ofrece 1 doctorado en Educación; la misma Universidad, 1 maestría en Educación; la Universidad Autónoma de Tlaxcala, 1 doctorado en educación; la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, 1 doctorado en Ciencias de la Educación; esa misma Universidad, 1 maestría en Ciencias de la Educación; la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, 1 doctorado en Educación; la Universidad de Guadalajara, 1 doctorado en Educación; esta misma universidad, 1 maestría en docencia para la educación media superior; la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, 1 doctorado en educación; y así cerca de 60 universidades en el país.

Como pudo observar, solo dos Universidades (la UNAM y la UAQ), ofrecen dos programas relacionados con la pedagogía y la didáctica (en áreas específicas). Ciertamente dadas sus condiciones de autonomía, pueden diseñar dichos programas de acuerdo a sus estudios, necesidades, contextos, etc. Sin embargo, repito, como profesión de Estado, ¿qué le corresponde al Estado en términos de profesionalización docente? Es cierto, las becas que se otorgan a los cursantes es un buen aporte, pero ¿no podría pensarse en la conformación de un Centro Nacional de Estudios y de Posgrado que colabore en este propósito? O bien, ¿por qué no fortalecer las diversas instituciones formadoras de docentes (UPN, escuelas normales, CAM, etc.) que vienen ofreciendo diversos programas cuya base se encuentra en la pedagogía y la didáctica?

Si el propósito es que una vez lograda esa profesionalización, los aprendizajes adquiridos a partir de las investigaciones realizadas, se implementen o desarrollen en cada una de las escuelas en las que los maestros se desempeñan, ¿por qué no fortalecer o dar paso a nuevas formas de trabajo que mejoren el desempeño de cada uno de los profesores dentro de su aula? Claro, todo ello a partir de ciertos parámetros que aseguren el que cada programa cumpla con ciertos requisitos para su impartición.

Los nichos de poder, las élites o la idea de que uno es mejor que el otro, bien podría desvanecerse mediante el trabajo conjunto, pensando en la educación que México necesita.

Al tiempo.

Tiempo al que, por cierto, le pediré unos días de descanso para leernos en próximas fechas.

Muchas gracias por regalarme unos minutos de su tiempo cada semana. Que su receso escolar sea placentero. ¡Nos leemos pronto!

Referencias:

  • SEP (2018). Balance de cierre Prodep 2018. Dirección General de Formación Continua, Actualización y Desarrollo Profesional de Maestros de Educación Básica.

Recuperado de: http://dgfc.basica.sep.gob.mx/multimedia/RSC/BASICA/galerias/151/201811/151-3-201811-FILE-19DKffdysH-PresentacinReuninNacionalnoviembre2018_VF.pdf

  • CONACYT (2019). Padrón del Programa Nacional de Posgrados de Calidad.

Recuperado de: http://svrtmp.main.conacyt.mx/ConsultasPNPC/pdf_padron.php?query=U0VMRUNUICogRlJPTSBjb25zdWx0YXNfcGFkcm9uIGFzIEEgV0hFUkUgaWRfbnVtZXJvPjAgT1JERVIgQlkgaWRfbnVtZXJvLGluc3RpdHVjaW9uLCBncmFkbyBBU0M=

Fuente:http://www.educacionfutura.org/que-cursos-y-posgrados-necesitan-los-maestros/

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La “Nueva Escuela Mexicana”: ¿hacia dónde se dirige como Modelo Educativo en México?

Por: Pluma invitada

Aprobada la reforma educativa, ahora la atención se centra en la aprobación de las Leyes Secundarias[1], así como en el nuevo modelo educativo. Tres procesos que se vinculan con un mismo principio educativo: hacer efectivo el derecho a la educación en México y que la educación que se imparta sea equitativa e inclusiva. Estos dos últimos elementos son de suma importantes para comprender el derrotero de la educación en el era de López Obrador, puesto que la concepción del tabasqueño en materia educativa es una concepción sociológica, es por ello que se refiere a conceptos como “desigualdad”, “pobreza” y “marginación social” en su discurso cuando trata el tema educativo. Por tanto, los principios de “Equidad” e “Inclusión” no son meras figuras decorativas en el discurso institucional de este gobierno, sino un principio rector de la política educativa.

Para el caso del presente artículo, nos interesa detenernos en lo referente al nuevo modelo educativo que se está anunciando desde hace unos meses por parte del Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán. En ese sentido, el presente escrito es un primer acercamiento de un servidor con respecto a este tema, del cual, por cierto, se ha expuesto muy poco todavía por parte de las autoridades correspondientes. De ahí que perfilemos el sentido del presente escrito como un primer acercamiento.

Partamos, por tanto, del plano conceptual: ¿De qué se habla cuando hablamos de modelo educativo? De acuerdo con Tünnermann (2008), el modelo educativo “es la concreción, en términos pedagógicos, de los paradigmas educativos que una institución profesa y que sirve de referencia para todas las funciones que cumple (…) a fin de hacer realidad su proyecto educativo”. Y agrega: “El modelo debe estar sustentado en la historia, valores profesados, la visión, la filosofía, objetivos y finalidades de la institución” (p. 15). Si se toma esta definición como referente, en términos conceptuales ¿hacia dónde se orienta la propuesta de modelo educativo del gobierno de López Obrador?

La referencia directa -como se expone líneas arriba- del nuevo modelo educativo son los principios de “Equidad” e “Inclusión”, que se concretiza en los siguientes aspectos: a) Reconocimiento de la diversidad regional y cultural, misma que se “proyectará” en los planes de estudio, programas, evaluaciones y acciones en el sector educativo”; b) Rescate de la educación indígena, la educación especial; c) Renovación del compromiso con la educación de los padres de familia; d) Apuesta por una evaluación diagnóstica y formativa de las maestras y los maestros (Guevara Niebla; 2018, Educación Futura).

Asimismo, el fundamento axiológico del nuevo modelo educativo se expone en la reforma educativa que se acaba de aprobar recientemente. En ese documento institucional, se señala que: “La educación se basará en el respeto irrestricto de la dignidad de las personas,[2] con un enfoque de derechos humanos y de igualdad sustantiva”. Y se afirma que:

“Tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la Patria, el respeto a todos los derechos, las libertades, la cultura de la paz y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia; promoverá la honestidad, los valores y la mejora continua del proceso de enseñanza-aprendizaje” (DOF, 15/05/2019).

Este último apunte (tomado) de la reforma educativa, se recoge como fundamento de la Nueva Escuela Mexicana, en el sentido del “retorno” del humanismo a la educación pública en México.[3] Con esta condición, se establece un cambio sustancial en el discurso: se habla de “educar de forma integral”, y no solamente de “educar para el trabajo”; se habla de “educar para la vida” y no solamente para las “exigencias que establece el mercado”. Se puede argumentar que lo anterior no es nada nuevo en el escenario, puesto que se viene hablando de “educar para la vida” desde la década de los 70’s del siglo XX, y además ha sido parte del discurso institucional. No obstante, en el presente gobierno federal se tiene como jefe del Ejecutivo a un presidente que tiene como eje de acción el fincar un gobierno contrario a los intereses del neoliberalismo. Y ello implica dar la batalla en todos los frentes donde este fenómeno tiene presencia. Y la educación es un campo de batalla (fundamental) en ese propósito. Basta observar el Plan Nacional de Desarrollo (2019-2024) para confirmar la afirmación anterior.

En términos de contenidos, se afirma que se refuerza lo concerniente a Civismo, y se agregarán otros, como el caso de la filosofía, las artes, las lenguas indígenas, la educación física y sexual, así como las lenguas extranjeras.

Hasta aquí, nos queda claro que lo que se está planteando como la Nueva Escuela Mexicana se corresponde con la filosofía política y educativa planteada con la reforma al artículo 3 constitucional el pasado mes de mayo. Y, por tanto, en términos de visión educativa en la era de López Obrador la educación se concibe como una vía para sentar las bases para tener una sociedad más justa y equitativa. En ese sentido, hay congruencia en el planteamiento. Y lo que se está presentando no solamente perfila una visión del nuevo modelo educativo, sino a su vez, se le confiere un marco de identidad al sistema educativo nacional en su conjunto.

Me detengo en este último punto: quizás lo más importante de todo este proceso de reforma que se está llevando a cabo en estos tiempos, sea el hecho de que se pretenda constituir una “Escuela Mexicana” que le dé identidad a la educación en México. Es algo que no hemos tenido en nuestro país en varias décadas. Y es importante señalarlo, porque en su momento este país fue referente educativo para otras nacionales -como el caso de Cuba, que retomó de la experiencia mexicana a principios de la década de los 60’s del s. XX, el modelo de la “Escuela Rural”-.

Hay pendientes por revisar, por supuesto, en este Modelo Educativo de la “Nueva Escuela Mexicana”, puesto que todavía no se presenta en su totalidad. Un ejemplo de lo anterior es lo referente al modelo pedagógico. No obstante, lo que se tiene hasta el momento nos indica que la línea que se está siguiendo es congruente con lo que se indica en la reforma al artículo 3 constitucional. Y la tarea educativa se sigue manteniendo en la vía de la transformación. Compromiso capital de este gobierno federal.

*Investigador Titular del Centro de Investigación e Innovación Educativa del Sistema Educativo Valladolid (CIINSEV).

Correo: fidel.ibarra@sistemavalladolid.com

Fuentes consultadas:

Türnnermann Berhheim, Carlos; (2008), “Modelos educativos y académicos”, EDITORIAL HISPAMER, Nicaragua. Recuperado de: https://www.enriquebolanos.org/media/publicacion/Modelos%20educativos%20y%20academicos.pdf

Guevara Niebla, Gilberto; (2018), “La nueva escuela mexicana”, Educación Futura. Recuperado de: http://www.educacionfutura.org/la-nueva-escuela-mexicana/

Plan Nacional de Desarrollo, 2019-2024. Recuperado de: https://lopezobrador.org.mx/wp-content/uploads/2019/05/PLAN-NACIONAL-DE-DESARROLLO-2019-2024.pdf

[1] Las Leyes Secundarias que se están discutiendo son las siguientes: La Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros; la Ley del Organismo a que se refiere la fracción IX del artículo 3º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; y la Ley General de Educación y otros ordenamientos.

[2] La referencia es directa hacia los maestros, en lo concerniente al respeto a sus derechos laborales.

[3] Al apunte anterior, bien se le puede agregar: retorna el humanismo a la educación pública en México, luego del periodo donde se orientó la educación hacia una condición instrumental y pragmática, debido a las exigencias de la globalización económica.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/la-nueva-escuela-mexicana-hacia-donde-se-dirige-como-modelo-educativo-en-mexico/

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El mérito y la fragmentación del docente

Por: Lev Moujahid Velázquez Barriga

Los maestros del México posrevolucionario y preneoliberal se constituyeron como sujetos colectivos, políticos, culturales y de transformación social; por tanto, fueron una pieza clave en la conformación del estado de bienestar. En muchos casos, impulsaron el desarrollo integral de las comunidades con verdadera convicción y autonomía de proyectos solidarios, partiendo de los contextos y necesidades regionales, de los compromisos éticos adquiridos en el contacto directo con las desigualdades sociales y las marginalidades económicas de las geografías abandonadas.

Desarticular al docente como sujeto político del estado de bienestar o de proyectos autónomos es parte fundamental de las últimas reformas educativas. El papel de la escuela como aparato ideológico del Estado está desplazando la dimensión social del currículo, las nuevas identidades del capitalismo neoliberal exigen modelar como un performance los antivalores del libre mercado en todos los aspectos de la organización escolar y en los comportamientos de los actores de la educación: alumnos, familias, funcionarios y, por supuesto, de los maestros. En este sentido, dejo una provocación: la evaluación estandarizada y masiva no tuvo como objetivo primordial el despido, sino la instauración de la evaluación como instrumento para la fiscalización vertical, la precarización y creación de la identidad neoliberal.

En el Servicio Profesional Docente como medida fiscalizadora, los profesores están obligados a rendir cuentas por sus resultados y por el gasto público que representan, no así las instituciones y los funcionarios responsables de dirigir la política educativa ni tampoco los órganos autónomos evaluadores que son el asidero de la ciudadanía empresarial. Es decir, hay una lógica invertida en la que el Estado político y corporativo se convierte en evaluador y fiscalizador de los sujetos de derecho, y no al revés.

Con la evaluación estandarizada y el Servicio Profesional Docente se institucionalizó la flexibilidad laboral, la renovación generacional de los maestros como sujetos colectivos y de derecho en términos laborales, por otra generación de maestros política y sindicalmente fragmentados, sin identidad gremial, individualizados y precarizados; es por esto que ha sido posible la desvinculación de la evaluación con la permanencia, pero no de la regulación del total de las relaciones laborales ni de la capacitación instrumental de las competencias docentes.

Esta precarización, así como la fragmentación de la identidad política, colectiva y pedagógica, fue la condición necesaria para que en medio de la incertidumbre pudiera desarrollarse una nueva mentalidad neoliberal en los docentes, pero ya no por medios coercitivos en lo administrativo, laboral, judicial o con la fuerza pública, como se hizo con la reforma educativa del peñanietismo; las estrategias sicopolíticas interiorizan en los sujetos creencias, valores y actitudes competitivas, para el rendimiento y la autoexplotación a través del mérito.

El mérito es la estrategia para el ejercicio del sicopoder. Con la exaltación de la cultura del individualismo se facilita el control social; detrás de la idea de alcanzar el éxito, que nunca es para todos, se esconde la exclusión selectiva del derecho humano al trabajo y a la educación, que debería ser universal; el mérito reproduce las desigualdades salariales, desconoce los contextos sociales en los que trabajan los profesores y se centra en el egoísmo de su mejora personal; el mérito es rendimiento individual, es resultado que se traduce en la frialdad del número, es pérdida del proyecto de vida en común y del sentido trascendente de la educación para la construcción de la democracia y la vida sustentable.

En el mérito, la oposición al éxito es el fracaso individual, con ello se procura que no se produzca conciencia de clase ni necesidad de la organización social (sindical, gremial, popular, etcétera) o el germen de la defensa colectiva del derecho; peor aún, no se toma conciencia de las estructuras orgánicas de explotación, de los instrumentos externos de dominación ideológica ni de los medios internos de control de las mentalidades; es decir, de lo que representa el sistema capitalista en su dimensión compleja. El fracaso personal, para tranquilidad de las clases dominantes y estabilidad del capital, produce frustración, agotamiento, depresión y, en el peor de los casos, suicidio.

Arrastrados por las corrientes ideológicas que hegemonizan los tanques de pensamiento de las agencias de seguridad internacionales o de las instituciones mundiales para la gobernanza del capitalismo (cognitivo, digital, cultural, financiero, armamentista, extractivista y del agronegocio), las disertaciones del magisterio, la academia, el gobierno y los partidos políticos tienden a reproducir tesis y propuestas para optimizar los sistemas meritocráticos en el contexto de la conformación de las leyes secundarias de la reforma educativa. En cualquier ámbito de discusión y definición de los nuevos marcos normativos de la educación, los pensadores críticos estamos obligados a romper la lógica de la meritocracia y de la conformación de la mentalidad neoliberal, a defender y reconstituir la integridad del magisterio como sujeto político, histórico, pedagógico, cultural, colectivo, de proyectos solidarios y de derecho; o bien, a defenderlo en la rebeldía y la insumisión.

En memoria de Sergio Quiroz, maestro incansable hasta el último aliento en la formación de profesores críticos.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2019/07/17/opinion/020a2pol

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México: Estudiantes de la UAM generan electricidad a través de plantas

Ciudad de México. Estudiantes universitarios crearon un sistema para generar energía eléctrica a partir de la materia orgánica que originan las plantas en el proceso de fotosíntesis, que es posible adaptar en el hogar y permite recargar teléfonos celulares, así como generar iluminación.

“Pretendemos adaptar un sistema para todo tipo de especies que se tengan en el hogar”, cuyo principio básico consiste en aprovechar los residuos de alimentación de una planta, los cuales captan de la energía solar y del dióxido de carbono para producir materia orgánica que llega hasta las raíces, dijeron a Notimex Diego Jair Aguilera Martínez y Daniel Olguín Gómez.

Los egresados de la licenciatura en Ingeniería Ambiental de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), apuntaron que con el proyecto denominado Ilumiplant, lograron producir entre dos y tres voltios con una planta doméstica, y entre 24 y 28 voltios en un biopanel que cuenta con un mayor número de especies.

Señalaron que con el objetivo de utilizar la vegetación para ayudar a la sociedad encontraron que existen métodos que aprovechan recursos como la materia orgánica -producida por las plantas durante la fotosíntesis– “y nos dimos cuenta de la existencia de las celdas microbianas que generan energía”.

Explicaron que existen metabolismos en las plantas, según su capacidad de asimilación de dióxido de carbono (CO2) durante la fotosíntesis.

Martínez y Gómez explicaron que los microorganismos cercanos a estas raíces consumen esa materia orgánica y la desechan en forma de dióxido de carbono y electrones.

“Nosotros elaboramos un sistema para aprovechar esos electrones –los cuales captamos con un sistema electrónico que permite no dañar a la planta ni forzar su trabajo y simplemente aprovechar lo que ya no le sirve– para generar energía mediante la introducción de electrodos cerca de la raíz”, anotaron.

Los jóvenes apuntaron que con ese esquema aumenta la capacidad que brinda la planta y permite, por ejemplo, prender una fuente de luz sin necesidad de dañarla, de tal manera que a una planta que adorna la mesa “le adaptamos el modelo y es capaz de generar la energía para conectar un teléfono celular” u otros objetos de bajo voltaje como relojes, sensores y ventiladores pequeños.

Con esta investigación “podemos aprovechar los jardines de la UAM”, para su propia iluminación.

“Nos puede ayudar a generar energía, por lo que decidimos dar un valor agregado para tener incluso la oportunidad de llevarlo a localidades sin electricidad y disminuir el gasto de los hogares por el consumo energético”, explicaron.

Los estudiantes expusieron que la idea es escalar la propuesta “a niveles insospechados”, una vez que se consigan los apoyos por parte de algún inversionista a partir del interés que el proyecto ha generado.

El 67.4 por ciento de la generación de energía eléctrica del país proviene de hidrocarburos y carbono, detonantes de cantidades importantes de gases de efecto invernadero, que a su vez ocasionan el calentamiento global.

Fuente de la Información: https://www.jornada.com.mx/ultimas/ciencias/2019/07/09/estudiantes-de-la-uam-generan-electricidad-a-traves-de-plantas-3319.html

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Estados Unidos: Trump insiste en que cuatro congresistas latinas y negras deben «irse» de EEUU

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alimentó este viernes la polémica generada por los tuits en los que pidió «volver a su país» a cuatro congresistas demócratas latinas o negras y que son ciudadanas estadounidenses, al acusarlas de «racistas» e insistir en que deben «irse del país».

En medio de una fuerte controversia que ha generado nuevas acusaciones de racismo y supremacismo blanco contra Trump, el presidente redobló sus críticas a las legisladoras, que llegaron al Congreso este año y se han convertido en voces muy influyentes en el movimiento progresista en Estados Unidos.

«Si los demócratas quieren unirse en torno a las expresiones repugnantes y el odio racista que escupen las bocas y acciones de estas congresistas tan impopulares y que no representan (al pueblo), será interesante ver cómo les salen las cosas», escribió Trump en su cuenta oficial de Twitter.»Puedo decirles que ellas han hecho que Israel se sienta abandonado por los Estados Unidos», añadió.

En otro tuit, Trump preguntó: «¿Cuándo se disculparán las congresistas de la izquierda radical con nuestro país, el pueblo de Israel e incluso la oficina del presidente (de EE.UU.) por las expresiones repugnantes que han usado y las cosas terribles que han dicho?» «¡Mucha gente está enfadada con ellas y sus actos horribles y desagradables!», agregó.

Trump echaba así leña al fuego de la polémica que comenzó este domingo, cuando él preguntó en un tuit «por qué esas legisladoras no vuelven a sus países y ayudan a arreglar los lugares completamente rotos e infestados de crimen de donde vienen».

El mandatario se refería a un grupo de legisladoras de la Cámara Baja, conocidas popularmente como «La brigada» («The Squad»), y formado por Alexandria Ocasio-Cortez, Ilhan Omar, Rashida Tlaib y Ayanna Pressley. Todas ellas son ciudadanas estadounidenses, y tres de ellas nacieron en Estados Unidos: Ocasio-Cortez en Nueva York, Tlaib en Detroit (Michigan) y Pressley en Chicago. Omar, por su parte, nació en Mogadiscio (Somalia) pero obtuvo la ciudadanía estadounidense cuando era adolescente, después de llegar como refugiada al país junto a su familia.

Pero las raíces puertorriqueñas de Ocasio-Cortez, las palestinas de Tlaib y las somalíes de Omar le bastaron a Trump para exigir que las congresistas volvieran a su país, incluso cuando Puerto Rico es parte de Estados Unidos.

En declaraciones a la prensa durante un acto posterior en la Casa Blanca,Trump insistió en pedir que las congresistas «se vayan» de Estados Unidos: «Si odian nuestro país, pueden irse». Preguntado por si le inquieta que supremacistas blancos hayan alabado sus tuits, Trump respondió: «No me preocupa, porque mucha gente está de acuerdo conmigo«. Ocasio-Cortez utilizó su cuenta de Twitter para expresar que el mandatario estadounidense «tiene miedo».

Su comentario ha merecido la condena de un centenar de congresistas demócratas, incluida la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quien ha tenido algunos desencuentros públicos con las congresistas de «La brigada». Ocasio-Cortez siguió este lunes denunciando las palabras de Trump, al advertir que son «propias de los supremacistas blancos», y exigió que los políticos republicanos condenen sus declaraciones, algo que hasta ahora han hecho pocos legisladores de ese partido, entre ellos la senadora Susan Collins y el congresista Chip Roy.

Fuente de la Información: https://www.elconfidencial.com/mundo/2019-07-15/trump-insiste-cuatro-congresistas-latinas-negras-deben-irse_2127039/

 

 

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Desigualdad de género en la educación: ¿Cuánto ha avanzado Perú y México en reducir la brecha?

Por: rpp.pe.

 

Silvia Giorguli, presidenta de El Colegio de México(Colmex), informó que en las últimas décadas se han evidenciado cambios positivos para reducir la desigualdad entre hombres y mujeres en la educación, pero pese a ello sigue siendo un campo en construcción.

“Hace 20 o 30 años el acceso a la educación universitaria en México era mayoritariamente masculino, ahora no solamente es paritario, sino que las mujeres están accediendo un poco más, están terminando los posgrados; eso es una buena noticia”, dijo en RPP Noticias.

No obstante, lamentó que haya poca presencia femenina en otros ámbitos como en el mercado laboral, la docencia universitaria, altos cargos en las universidades, en los campos de ingeniería y ciencias naturales.  En el caso de ciencias sociales y humanidades, la presencia de hombres y mujeres es muy similar, pero la lógica de vida universitaria está generando esta segregación, agregó.

Silvia Giorguli identificó dos razones por las cuales ocurre este fenómeno en el ámbito académico: la normalización y el argumento de la meritocracia. A su juicio, no todos los que ocupan altas posiciones es por mérito, pues hay mujeres con igual trayectoria académica que el de los hombres, que no llegan a cargos de dirección.

Ante ello, sugiere visibilizar el problema, seguir investigándolo y fomentar la corresponsabilidad o conciliación familia – trabajo. Esto último consiste en que los hombres se incorporen a más actividades de cuidado y modificar las formas y evaluación de estructura académica para cuando las mujeres estén en etapas de alta demanda de cuidados, sobre todo cuando los hijos son pequeños.

La también socióloga dijo que durante su experiencia como docente descubrió que el lenguaje ha contribuido a normalizar muchas formas de desigualdad y que es importante introducir cambios para que sea más inclusivo.

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