Page 584 of 1684
1 582 583 584 585 586 1.684

Paulo Freire: el maestro de la América relegada y su proyecto de educación alternativa.

Por: Dr Luis Miguel Cisneros Villanueva. 

 

Lucho por una educación que nos enseñe a pensar y no por una educación que nos enseñe a obedecer.

Paulo Freire

 

El extraordinario pensamiento pedagógico del educador brasileño Paulo Reglus Neves Freire sigue vigente en el siglo XXI, en gran medida porque su proyecto de educativa alternativa responde a la solución de muchos problemas de la educación tradicional actual. El gran Paulo Freire fue un crítico destacado de la política educativa de su época, pero su crítica estuvo acompañada de una posición educativa alternativa donde planteó los cambios posibles para la transformación de la educación.

 

Para Freire la educación es un derecho fundamental del ser humano: todas y todos tienen derecho a recibir una formación humanista e integral; la educación por tanto es un proceso socializado específicamente humano, es praxis (reflexión-acción) del ser humano para transformar el mundo. Paulo plantea en su libro: la educación como práctica de la libertad (1969) la urgencia de la concienciación del pueblo para que éste sea el actor principal del cambio y construya una sociedad más democrática.

 

Es verdad que la educación por sí sola no cambia el mundo, pero sí cambia a las personas que van a cambiar el mundo; por consiguiente el objetivo de la educación freirana es crear en los sujetos la capacidad de una actitud de crítica permanente para construir un mundo diferente; este es el tipo de educación imprescindible para las sociedades democráticas pues éstas sólo progresan con personas capaces de pensar crítica, creativa y solidariamente.

 

Paulo Freire plantea que la educación está permeada por cierta ideología y siempre va ligada a la política, porque todo acto educativo es un acto político; los educadores que asumen esta posición educativa reafirman el compromiso político y social para humanizar el mundo; es decir, la educación politizada exige que el educador se pregunte: “qué contenidos enseñar, a favor de qué enseñarlos, a favor de quién, contra qué y contra quién. Quién elige los contenidos y cómo se enseñan. ¿Qué enseñar? ¿Qué aprender? ¿Cómo se dan las relaciones entre aprender y enseñar? (Freire, 1993, p. 165).

 

Las preguntas antes mencionadas reafirman que la educación no fue, no es, ni será nunca neutra porque siempre responderá a cierta ideología; por tanto, es fundamental que los profesores tengan claridad en su elección ética, política y pedagógica. “La opción (…) está entre una “educación” para la “domesticación” alineada y una educación para la libertad. “Educación” para el hombre-objeto o educación para el hombre sujeto (Freire, 1969, p. 26). La elección de una educación emancipadora y problematizadora supera la visión bancaria de la educación tradicional, la cual omite intencionalmente que todas y todos pueden aportar elementos importantes para construcción de los conocimientos; lo anterior porque se asume que los saberes y conocimientos son una donación de la clase dominante para depositarlos a los oprimidos. Esta perspectiva evidencia la transmisión instrumental de la ideología conservadora.

 

Por su parte la educación liberadora supera la contradicción educador-educando dado que en esta opción enseñar no es transferir conocimiento sino crear las posibilidades para su producción o su construcción. En este orden de ideas Freire (1997, p. 25) precisa: “Quién enseña aprende al enseñar y quien aprende enseña al aprender (…) Enseñar no existe sin aprender y viceversa y fue aprendiendo socialmente como, históricamente, mujeres y hombres descubrieron que posible enseñar”. Dicho de otro modo; “nadie educa a nadie, nadie se educa a sí mismo, los hombres se educan entre sí con la mediación del mundo”. (Freire, 1970, p. 75).

 

La educación para la libertad es problematizadora porque no asume la “transmisión” de conocimientos acabados, ni la memorización mecánica, sino al diálogo problematizador convirtiendo al hombre en verdadero sujeto de transformación. La relación horizontal entre el educador y el educando posibilita la interacción fraterna que permite enseñar y aprender al mismo tiempo. Efectivamente,  la educación liberadora construye el conocimiento colectivamente y plantea que no se debe: “a) dicotomizar la práctica de la teoría; b) dicotomizar el acto de conocer el conocimiento hoy existente del acto de crear el nuevo conocimiento; c) dicotomizar el enseñar del aprender, el educar del educarse”. (Freire, 1977, p. 122).

 

Por lo expuesto anteriormente, se precisa que educar es crear en los sujetos una crítica constante de la realidad, de tal suerte que la concienciación les permita reflexionar, repensar y transformar su contexto. Ahora bien ¿Cuáles deben ser los elementos de la práctica educativa? Paulo Freire responde con una serie de elementos al afirmar:

La práctica educativa tiene un momento gnoseológico, que se refiere al acto de conocer; tiene un momento político que atraviesa toda la práctica, tiene un momento estético que se refiere a la belleza de esa práctica y tiene un momento ético, que consiste en la dimensión moral de la educación. (Freire citado en Díaz y Dos Reis, 2009, p. 164).

 

Por otra parte, Freire propone una escuela original y autóctona para latinoamérica que evite la tradición enajenada de copiar modelos pedagógicos extranjeros (Europa o EE.UU) que nada tienen que ver con las cosmovisiones de los pueblos latinoamericanos. En nuestro contexto actual, la política educativa mexicana es impuesta por organismos de financiamiento internacional que no escuchan y no valoran la opinión de los docentes, estudiantes y comunidad educativa resultando una escuela extranjerizada, autoritaria y elitista que privilegia lo cognitivo, reproduce el pensamiento único, la violencia, la injusticia e inequidad social.

 

En efecto, la escuela vigente no escucha (sorda), no observa (ciega) y no habla (muda) sobre los problemas graves de la sociedad actual como el desastre ambiental, el consumismo excesivo, la obesidad infantil, la violencia de género, la intolerancia cultural, entre otros. Su única preocupación son los números, cifras y estadísticas, se enfoca en la memorización de contenidos, no facilita el diálogo, expulsa y castiga a los marginados y, finalmente, impide el desarrollo cultural de las comunidades. Por lo anterior, es necesario diseñar y construir una escuela popular que responda a las necesidades de cada contexto latinoamericano, urge replantear las políticas educativas actuales y enfocarlas en el desarrollo del pensamiento crítico, creativo y solidario utilizando el diálogo como elemento central en la relación educadores-educandos-comunidad; es decir, una escuela democrática “en la que se piensa, en la que se actúa, en la que se crea, en la que se habla, en la que se ama, se adivina la escuela que apasionadamente le dice sí a la vida. Y no la escuela que enmudece y me enmudece”. (Freire, 1994, p. 70).

 

La escuela vigente está fundamentada en la pedagogía de la respuesta, privilegiando la memorización y silenciando las dudas de los estudiantes; pero, ¿Cómo revertir esta propuesta? No hay duda que una alternativa está en el libro de Paulo titulado Por una pedagogía de la pregunta (2010) donde propone incorporar a la práctica docente elementos esenciales para superar la educación basada en respuestas a preguntas irrelevantes, intrascendentes o incluso inexistentes. La pedagogía de la pregunta rescata la curiosidad innata del sujeto (educador-educando). A partir del diálogo y el cuestionamiento es posible analizar problemas para construir soluciones creativas y asumir responsabilidades sociales.

En la medida en que él dialoga con los educandos, debe llamar su atención a otros puntos, menos claros, más ingenuos, problematizándolos siempre. ¿Por qué? ¿Será así? ¿Qué relación, ve Ud., entre su afirmación y la de su compañero “A”? ¿Habrá contradicción entre ellas? ¿Por qué? (Freire, 1973, p. 59).

 

La incorporación de la pedagogía de la pregunta implica “cambiar la cara” a la escuela obsoleta con acciones concretas como: refundar su plan de estudios con principios y valores éticos que sirvan para edificar una escuela democrática, tolerante, creativa, critica, cariñosa y dialógica. Pero, ¿Por qué cambiar la cara de la escuela vigente? Paulo Friere apremia en terminar con la:

Escuela que expulsa a los alumnos (lo que ha sido llamada deserción), que reproduce las marcas de autoritarismo (…) que ha bloqueado la entrada de los padres y de la comunidad a la escuela, no tiene una «cara» de la que se pueda estar orgulloso y mantenerla. (Freire citado en Díaz, 2010, p. 94).

 

Por otro lado, las reformas educativas neoliberales impuestas en los países latinoamericanos son promotoras de la calidad[1] educativa basada en políticas empresariales para la formación de la mano de obra barata. Paulo Freire por el contrario propone una educación y una escuela con calidad social para la formación integral de todos los usuarios de la escuela.

La calidad de esa escuela deberá ser medida no sólo por la cantidad de conocimientos transmitidos y asimilados sino igualmente por la solidaridad de clase que haya construido, por la posibilidad que todos los usuarios de la escuela –incluidos los padres de la comunidad- tuvieron de utilizarla como un espacio para la elaboración de su cultura. (Freire, 1997b, p. 19).

 

En efecto, la calidad social de la educación rescata el conocimiento y saberes comunitarios para el fortalecimiento de la cultura de los pueblos; por tanto, es preciso erradicar la política de “calidad” educativa impuesta a los países sociodeudores porque responde a políticas empresariales promotoras de la formación limitada y utilitaria.

 

La escuela alternativa popular asume una pedagogía pensada y dirigida desde y para los sectores populares en la construcción constante de una sociedad mejor, es decir; una pedagogía construida por los pueblos oprimidos y no impuesta desde espacios ajenos; una pedagogía para superar la opresión a partir de la reflexión y lucha por la emancipación y humanización de los pueblos.

 

En relación al educador, es necesario precisar que la práctica docente jamás es neutra; incluso si el profesor se considera “neutral” se está afirmando en la opción conservadora porque se educa a favor de alguien y en contra de alguien; por tanto, le corresponde al educador progresista superar su estado de confort, apatía e indiferencia ante los problemas comunitarios para ser congruente en su discurso y acción haciendo manifiesta su opción ética-política en la construcción de sociedades democráticas, solidarias y progresistas.

 

Lo anterior es una tarea impostergable hoy que ideología fatalista posmoderna se impone e inmoviliza al magisterio argumentando que la realidad social, educativa y cultural está definida, y poco o nada se puede hacer para transformarla. La “imposibilidad” para cambiar la realidad es asumida por maestros fatalistas que no se comprometen socialmente con los oprimidos; en contraparte, el educador popular acepta el desafío de educar en la esperanza y en la integralidad para contribuir de manera intencionada a la concientización y politización de las masas oprimidas que aún se encuentran condenadas, dominadas, domesticadas y codificadas por los mitos de la sociedad capitalista.

 

Pero, ¿Cuáles son las cualidades que el educador progresista debe poseer? En las cartas a quien pretende enseñar (1994) Paulo Freire enumera las cualidades indispensables que el educador popular debe tener. Estas son: la humildad, amorosidad, valentía, tolerancia, decisión, seguridad, paciencia y alegría de vivir; asimismo debe recordar y convencerse que su práctica educativa no se agota con la simple enseñanza de los contenidos escolares o con el trabajo áulico solamente, porque su posición ética-política le obliga a organizar la comunidad para alcanzar la justicia social. En esta perspectiva Freire precisa:

Nosotros somos militantes políticos porque somos maestros y maestras: Nuestra tarea no se agota en la enseñanza de la matemática, de la geografía, de la sintaxis o de la historia (…) nuestra tarea exige nuestro compromiso a favor de la superación de las injusticias sociales. (Freire, 1994, p. 87).

 

El educador popular considera a los estudiantes como seres históricos e inconclusos y, por tanto, le corresponde establecer un diálogo fraterno-constructivo en su práctica docente y en la vida misma. El diálogo debe estar sujeto a ciertas condiciones de equivalencia; la relación horizontal entre el educador-educando-comunidad se fundamenta en que los “otros” tiene la misma capacidad dialógica y reflexiva para fortalecer la cultura autóctona.

Así, el proceso dialógico es acompañado por categorías como el amor, la confianza, el respeto, la tolerancia y la humildad que permitan la construcción de saberes y conocimientos para el bien colectivo. “El diálogo auténtico -reconocimiento del otro y reconocimiento de sí en el otro- es decisión y compromiso de colaborar en la construcción del mundo común. No hay conciencias vacías; por esto, los hombres no se humanizan sino humanizan el mundo”. (Freire, 1970, p. 26).

 

La escuela alternativa promueve el diálogo auténtico reconociendo y valorando el aporte de los sujetos, permitiendo la participación de todos sin importar el lugar o rango que ocupan en ella; la toma de decisiones horizontal y colectiva fortalece la cultura de la comunidad y la construcción de la democracia participativa. En este orden de ideas Paulo Freire (1994, p. 102) afirma: “Si soñamos con la democracia debemos luchar día y noche por una escuela en la que hablemos a los educandos y con los educandos, para que escuchándolos podamos también ser oídos por ellos”.

 

En la actualidad no sólo se debe luchar contra la escuela verbalista, autoritaria e indiferente a los múltiples problemas, sino también con las prácticas rígidas del docente, caracterizado como el “sabelotodo”, el que tiene todas las repuestas y el único protagonista de la educación, lo anterior consigue estudiantes sumamente pasivos, insensibles y conformistas. Por tanto, la tarea del educador popular es avanzar en el diálogo horizontal con todos para posibilitar la reflexión, crítica y fundamentalmente la acción solidaria en la construcción de los nuevos escenarios educativos y comunitarios.

 

De la misma forma, el educador progresista debe dejar claro a sus estudiantes que: “El estudio no se mide por el número de páginas leídas en una noche, ni por la cantidad de libros leídos en un semestre. Estudiar no es una acto de consumir ideas, sino de  crearlas y recrearlas”. (Freire, 1984, p. 53). Efectivamente, aprender no es consumir conocimientos “estáticos”, acabados y hechos por otros, sino crear los contextos para la deconstrucción, reconstrucción y construcción de los conocimientos. De igual forma, una tarea importante del educador popular es mostrar a la comunidad educativa su “capacidad de amar, claridad política, la coherencia entre lo que dice y hace, su tolerancia; es decir, su capacidad de convivir con los diferentes para luchar con los antagónicos. Es estimular las dudas, la crítica, la curiosidad, la pregunta, el gusto del riesgo, la aventura de crear”. (Freire, 1997, p. 63).

 

Si la educación es esencialmente un acto ético, le corresponde al educador popular trabajar desde su práctica concreta la refundación de la escuela y la sociedad, a partir de su opción ética, política y pedagógica porque su intervención solo se puede enmarcar en dos opciones: o se educa para reproducir el estado de cosas o para emancipar a sujetos y a pueblos.

 

Las maestras y los maestros democráticos intervenimos en el mundo a través del cultivo de la curiosidad y de la inteligencia esperanzada, (…) justamente, en la medida en que nos tornamos capaces de cambiar el mundo, de transformarlo, de hacerlo más bello o más feo, nos volvemos seres éticos. (Freire, 2003, p. 34).

 

Por otra parte, una de las enseñanzas más grandes de Paulo Freire es la coherencia demostrada en su discurso y acción en la defensa –permanente- por la educación pública, la cual sigue siendo amenazada y destruida sistemáticamente por las políticas neoliberales que buscan privatizarla. A propósito Freire (1994, p. 54) afirma: “Se hace urgente que aumentemos las filas de la lucha por la escuela pública (…) popular, eficaz, democrática y alegre con sus maestros y maestras bien pagados, bien formados y en permanente capacitación”.

 

En efecto, ante la eminente privatización de la escuela pública es necesario que los maestros, estudiantes y comunidad defiendan la educación pública dentro y fuera del salón de clases, porque la educación es un derecho social alcanzado a través de luchas sociales; la educación de todos y para todos es un legado histórico que los gobiernos neoliberales pretenden convertir en propiedad privada donde los nuevos dueños impongan su currículo, condiciones de ingreso, permanencia y egreso. Sin embargo, lo más grave es la imposición de su visión de mundo condenando a la desaparición de las cosmovisiones subalternas. Al respecto, Freire (1996, p. 86) afirma: “No acepto cierta posición neoliberal que, viendo perversidad en todo lo que el Estado hace, defiende una privatización “sui generis” de la educación. Se privatiza la educación pero el Estado la financia”.

 

Paulo, el maestro de la América relegada, fue un crítico importante de su época; sus críticas constantes fueron al nuevo contexto global[2], a las políticas neoliberales y a los promotores del discurso capitalista, quienes ubicaban a ese sistema como la mejor opción para el progreso de la humanidad. Freire cuestionó estas “verdades” y las supuestas bondades del capitalismo argumentando lo siguiente:

Que excelencia será esa que puede “convivir con más de mil millones de habitantes del mundo en desarrollo que viven en pobreza”, por no decir en la miseria, (…) Que excelencia será esa que registra tranquilamente en las estadísticas los millones de niños que llegan al mundo y no se quedan, y cuando se quedan se van temprano, en la infancia todavía, y si son más resistentes y consiguen quedarse, pronto se despiden del mundo. (Freire, 1993, p.120).

 

El contexto descrito marcó a Paulo Freire, quien se autodenominó como un pedagogo profundamente indignado porque las crisis económicas y culturales generadas por el sistema capitalista se evidenciaban excluyendo, discriminando y sobreexplotando a millones de personas obligados a sobrevivir en la miseria. Sin embargo, la indignación de Paulo se convirtió en esperanza al proponer un modelo de acción política, ética y pedagógica para alcanzar la justicia social, propuso combatir el discurso posmoderno fatalista, la desutopía y el mundo cosificado asumiendo que “la realidad no es así, la realidad está así (…) esta realidad está así porque de este modo sirve a determinados intereses del poder. Nuestra lucha busca cambiar esta realidad y no acomodarnos a ella”. (Freire, 2003, p. 71).

 

En efecto, el desafío inmediato de la escuela es enseñar a pensar críticamente reformulando su currículo en coherencia con la opción política, ética y pedagógica de y por los marginados; el reto es refundar la escuela pública reorganizando la educación del país; esta tarea no es nada fácil si se considera las múltiples diferencias –de todo tipo- en la sociedad mexicana. Sin embargo, no se debe caer en el pesimismo que engrosa largas filas de desesperanzados que piensan que poco o nada se puede hacer para cambiar la educación y la sociedad.

 

Para superar el pesimismo actual, el maestro progresista debe superar su apatía luchando consigo mismo para comprender que el cambio es difícil pero posible porque los hombres son actores de su propia historia; por tanto, la transformación de la educación y sociedad debe ser acompañada de sueños y utopías concretadas en un proyecto emancipador, insistiendo en la organización colectiva para “luchar por la educación popular, por la participación creciente de las clases populares en los consejos de comunidad, de barrio, de escuela. Significa incentivar la movilización y organización (…) como condición fundamental de lucha democrática con la finalidad de la transformación necesaria y urgente”. (Freire, 1997, p. 56).

 

Por otra parte, no hay duda que las obras de Paulo Freire son lecturas obligadas para los educadores dado que cuestionan a la educación tradicional deshumanizada. En este orden de ideas Henry Giroux (citado en McLaren 2001, p. 202) afirma que “los escritos de Freire incorporan un modo de lucha discursiva y de oposición que no sólo resta a la maquinaria opresora del Estado, sino también apoya a la formación de nuevos temas culturales y de movimientos comprometidos con la lucha”. En efecto, la propuesta educativa freirana aporta elementos importantes al debate educativo necesario y urgente al proponer una educación eminentemente humanizadora, problematizadora, crítica, y finalmente liberadora.

 

La esperanza por un mundo mejor es elemento central en la lucha por revertir la desigualdad económica, social y cultural de los pueblos; en esta perspectiva, los educadores populares deben hacer suyas las palabras de Paulo cuando afirmaba: “como educador, como político, como hombre que piensa la práctica educativa, sigo profundamente esperanzado. Rechazo el inmovilismo, la apatía, el silencio”. Y agrega: “No es posible vivir plenamente como ser humano sin esperanza. Conserven la esperanza”. (Freire, 2003, p. 25).

 

Además, el ejemplo de Paulo Freire es otra cualidad digna de rescatar, sobre todo por la coherencia con su opción ética, política y pedagógica, porque no sólo escribió obras para y desde la educación popular, sino también fue un militante político activo, un intelectual reconocido por su crítica y aporte a la educación, pero sobre todo por su compromiso y empatía con todos los oprimidos. Al respecto, Peter McLaren afirma que:

Paulo Freire, en la práctica, sabia trabajar con varias disciplinas al mismo tiempo: la etnografía, la teoría literaria, la filosofía, la política, la economía, la sociología, (…) Además de eso él trabajaba al mismo tiempo con varias perspectivas teóricas: la del militante político, del filósofo liberador, del cientista, del intelectual, del revolucionario. (McLaren citado en Díaz y Dos Reis, 2009, p. 149).

 

Las palabras y el ejemplo de Paulo Freire invitan a soñar con otro mundo común y posible, a luchar contra las injusticias de todo tipo y a erradicar la “ética” de mercado deshumanizadora, recordando que “somos seres condicionados pero no determinados”. Por lo anterior, es posible imaginar, pensar y construir un mundo mejor.

A modo de cierre abierto.

La educación nunca fue, no es y jamás será neutra porque siempre está permeada de cierta ideología de tal suerte que se enmarca sólo en dos opciones: o sirve para reproducir o para transformar. ¿Cuál debe ser la posición adoptada por los maestros progresistas? Sin duda, el contexto actual evidencia una sociedad deshumanizada, producto del sistema capitalista, que reclama una educación que revierta el desigual e irritante orden social, económico y cultural prevaleciente. En esta perspectiva, la vigencia y pertinencia del pensamiento pedagógico de Paulo Freire permite imaginar a la nueva sociedad humanizada; sin embargo, es necesario asumir que todo acto educativo es un acto político y viceversa; de ahí la importancia de definir la opción ética, política y pedagógica a favor de un proyecto social, popular y emancipador.

¿Para qué, en favor y en contra de qué educamos? Estos cuestionamientos requieren ser contestados de forma permanente por la comunidad educativa de tal suerte que la respuesta sea el horizonte para consolidar el proyecto de educación popular que fortalezca la cultura local con la utopía de humanizar al mundo. Desde esta perspectiva no se puede concebir a la educación como un proceso aislado, frío o indiferente a las problemáticas comunitarias, sino como un proceso social vivo y dialógico donde los sujetos se respetan, valoran y educan mutuamente siempre mediatizados por su contexto.

 

Por otra parte, el proceso de transformación de la sociedad implica la refundación de la educación pública ubicando como objetivo central la concientización y humanización del sujeto, además  de promover la praxis para la emancipación individual y colectiva. ¿Qué se requiere para concretar estos fines? Fundamentalmente, otorgar la palabra a todos los usuarios de la escuela, especialmente a los oprimidos, rompiendo así con la verticalidad en la enseñanza, asumiendo que todos y todas pueden aportar en la deconstrucción, reconstrucción y construcción del conocimiento. Porque no hay duda que cuando se enseña se aprende al enseñar y del mismo modo cuando se aprende se enseña al aprender.

Referencias

  1. Díaz, C. (2010). Pensamiento pedagógico de Paulo Freire. México: Pelicanus.
  2. Díaz, C. y Dos Reis, A. (2009). Paulo Freire: Pedagogo del Derecho a la Educación y Maestro de América. Santiago: Olejnik.
  3. Freire, P. (1969). La educación como práctica de la libertad. México: Siglo XXI.
  4. Freire, P. (1970). Cartas a Guinea-Bissau, aportes de una experiencia pedagógica en proceso. México: Siglo XXI.
  5. Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. México: Siglo XXI.
  6. Freire, P. (1973). ¿Extensión o comunicación? La concientización en el medio rural. México: Siglo XXI.
  7. Freire, P. (1984). La importancia de leer y el proceso de liberación. México: Siglo XXI.
  8. Freire, P. (1993). Pedagogía de la esperanza, un reencuentro con la pedagogía del oprimido. México: Siglo XXI.
  9. Freire, P. (1994). Cartas a quien pretende enseñar. México: Siglo XXI.
  10. Freire, P. (1996). Política y educación. México: Siglo XXI.
  11. Freire, P. (1997). Pedagogía de la autonomía. Saberes necesarios para la práctica educativa. México: Siglo XXI.
  12. Freire, P. (1997b). La educación en la ciudad. México: Siglo XXI.
  13. Freire, P. (2003). El grito manso. México: Siglo XXI.
  14. Freire, P. (2012). Pedagogía de la indignación, cartas pedagógicas en un mundo revuelto. Buenos Aires: Siglo XXI.
  15. McLaren, P. (2001). El Che Guevara, Paulo Freire y la pedagogía de la revolución. México: Siglo XXI.

 

[1] El concepto de calidad propuesto en la educación neoliberal es muy ambiguo, porque no se ha logrado establecer una definición consensuada y además porque no tiene un fundamento epistemológico educativo.

[2] Paulo Freire planteaba que el desmoronamiento del “socialismo real” no significaba la inviabilidad de este sistema, pero tampoco significa que este hecho hubiera demostrado la “excelencia” y el “triunfo” del capitalismo.

Comparte este contenido:

El sitio del magisterio

México / 3 de marzo de 2019 / Autor: Manuel Gil Antón / Fuente: Educación Futura

La manera en que se conciba a los docentes en los proyectos educativos no es un asunto menor. Todo lo contrario: es crucial. Dilucidar cómo se les ubica en el proceso formativo de las nuevas generaciones, es revelador de las ideas que sobre la educación en el país tienen sus gobernantes. Y esto se expresa, de manera sustantiva, en el texto constitucional que guía a la educación en el país: el artículo 3º. ¿Cómo y dónde aparece el magisterio si comparamos la iniciativa de reforma educativa que derivó del Pacto por México, en 2012, con la que envió el Presidente al congreso, a finales del 2018, y ahora se discute? En la del 2012, aparecen por primera vez los docentes (y no ellos, sino “su idoneidad”) entre el listado de elementos que el Estado ha de manejar para garantizar “el máximo logro de aprendizaje de los educandos”: en el mismo nivel que los materiales y métodos educativos, la organización escolar y la infraestructura. Es la primera propuesta de cambio que realizan, en relación con ”la calidad en la educación obligatoria”.

Son objetos de la acción estatal en la materia. En la actual, se les nombra vinculados a las niñas, niños y jóvenes: al armar que en ellos radica “el interés supremo de la impartición de educación por parte del Estado (…) asumiendo el magisterio su función de agente primordial de la transformación social”. Son sujetos en la tarea y, para que sea de manera adecuada, cuentan con derecho a “acceder a un sistema permanente de actualización y formación continua” para que contribuyan a cumplir “los objetivos y propósitos del sistema educativo nacional, así como a que sea reconocida su contribución a la educación”. Hace seis años, la siguiente mención al magisterio ocurre cuando se determina cómo han de ingresar al servicio (por concurso de oposición), y que ya dirá la Ley respectiva cómo ha de ser el modo de promoverse, tener reconocimientos y permanecer o ser despedidos.

Otra vez son vistos como recursos de un procedimiento a regular, que, por cierto, y dicho sea de paso, nunca se cumplió: la examinación sin cesar y masiva es cualquier cosa, menos lo que corresponde a un concurso de oposición en serio. Ahora, y de inmediato a lo antes dicho, se sugiere que una Ley específica defina “los requisitos y criterios” de lo que enuncia como Servicio de Carrera Profesional del Magisterio —a cargo de la Federación— para que favorezcan “la equidad educativa, la excelencia de la educación y el desempeño académico de los educandos”. Además, en esa sección general, arma que el Estado dará “atención prioritaria al fortalecimiento de las escuelas normales” e instituciones de educación superior que brinden “formación docente”.

En un caso, son insumo de un mecanismo y se regula su evaluación “con dientes”; en el segundo, son actores de un proyecto de cambio social, y es necesario que a los que ya laboran, se les apoye con aprendizaje continuo, y a los que vendrán después, se les forme mejor. La legislación que está aún en vigor, tiene sus cimientos en la evaluación y en ella se depositó la fuente de la calidad; la que ahora se debate, se finca en la formación como condición para la fertilidad del trabajo de los docentes. Reconocer que en una las maestras y maestros fueron cosas a cambiar, y en nuestros días se les advierte como sujetos y actores del cambio posible, es importante.

Hay, a mi juicio, muchos aspectos en que la iniciativa de reforma de la presente administración debe, y puede, mejorar. Pero a diferencia de lo sucedido en 2012 y 2013, en que una aplanadora legislativa aprobó y promulgó, si leer ni pensar, la (su) reforma en cuestión de semanas, en nuestros días hay discusión, foros en ambas cámaras y propuestas distintas: en buena hora.

Fuente del Artículo:

El sitio del magisterio

Fuente de la Imagen:

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=214517

ove/mahv

Comparte este contenido:

Programación del Portal Otras Voces en Educación del Domingo 3 de marzo de 2019: hora tras hora (24×24)

3 de marzo de 2019 / Autores: Editores OVE

Recomendamos la lectura del portal Otras Voces en Educación en su edición del día domingo 3 de marzo de 2019. Esta selección y programación la realizan investigador@s del GT CLACSO «Reformas y Contrarreformas Educativas», la Red Global/Glocal por la Calidad Educativa, organización miembro de la CLADE y el Observatorio Internacional de Reformas Educativas y Políticas Docentes (OIREPOD) registrado en el IESALC UNESCO.

00:00:00 – El presidente del Consejo Asesor de la OEI reflexiona sobre las reformas educativas en Iberoamérica

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302761

01:00:00 – Radio FAPA. Somos escuela 326. Decreto de convivencia (Audio)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302441

02:00:00 – Panamá: Sistema educativo está colapsado

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302765

03:00:00 – El sitio del magisterio (Artículo de Manuel Gil Antón)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302447

04:00:00 – Paraguay: Organizaciones de sociedad civil presentan Observatorio Educativo Ciudadano (Audio)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302752

05:00:00 – Entrevista a el docente argentino finalista del premio Nobel de educación +Info (Video)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302630

06:00:00 – Libro: Sistematización de materiales educativos para la prevención del embarazo adolescente, Chile (PDF)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302933

07:00:00 – Hilos de Twitter sobre educación que te harán reflexionar (Artículo de Miriam Egea)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302627

08:00:00 – Libro: Nuevos desafíos en educación. Una mirada interdisciplinaria (PDF)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302937

09:00:00 – Pedagogías críticas y educación popular – Seminario virtual CLACSO (Video)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302681

10:00:00 – Libro: Educadores con perspectiva transformadora (PDF)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302945

11:00:00 – Ecuador: ‘Revolución educativa’ y Educación Popular (Artículo de Rosa María Torres)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302685

12:00:00 – ¿Cuánto cuesta el material escolar en Chile y en otros países de la región?

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302916

13:00:00 – El Lado Educativo De Youtube

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302900

14:00:00 – Perú: Solo 6 de 48 lenguas originarias están incluidas en el plan nacional educativo del país

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302910

15:00:00 – Ignorancia política, ¿otro fallo del Sistema Educativo? (Artículo de Mireia Long)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302688

16:00:00 – Argentina: Congreso de Ajedrez educativo y discriminación a las ajedrecistas

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302903

17:00:00 – Pablo Poó: “Hay mejores métodos de evaluación que los exámenes tradicionales”

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302919

18:00:00 – Nicaragua supera a sus docentes para reforzar sistema educativo

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302768

19:00:00 – Estrategias para impartir clases de forma dinámica (Artículo de Jesús Falcón)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302444

20:00:00 – España: Castellón estrena una nueva edición de la Muestra Internacional de Cine Educativo

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302756

21:00:00 – 30 aniversario de lucha del CNTE (Video)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302633

22:00:00 – Costa Rica: FARO da giro radical a 30 años de evaluación educativa

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302748

23:00:00 – Infografía: El uso de las Redes Sociales como Estrategia Pedagógica

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/302928

En nuestro portal Otras Voces en Educación (OVE) encontrará noticias, artículos, libros, videos, entrevistas y más sobre el acontecer educativo mundial cada hora.

ove/mahv

Comparte este contenido:

En la primera infancia #AprenderEsUunderecho

Redacción: Animal Político

De aprobarse la iniciativa de Ley para reformar el Artículo 3º constitucional, las y los niños perderían su derecho a recibir educación antes de preescolar.

Mientras que el informe Estado Mundial de la Infancia la UNICEF (2016, p. 1) señala que “todos los niños y niñas nacen con el mismo derecho inalienable a gozar de un comienzo saludable en la vida, de una educación y de una infancia segura y protegida”, la iniciativa de Ley para reformar el Artículo 3º constitucional que el Ejecutivo Federal presentó a la Cámara de Diputados elimina la educación inicial, violentando así el derecho a la educación de las niñas y niños de 0 a 3 años.

Al no incluir a la educación inicial en el artículo 3º constitucional, también se estaría incumpliendo con los acuerdos firmados en la Agenda Regional para el Desarrollo Integral de la Primera Infancia (2017), la cual busca orientar los esfuerzos de los países de América Latina para el fortalecimiento de las políticas publicas de primera infancia. Aunado a esto, se estaría debilitando el cumplimiento de la Ruta Integral de Atenciones (RIA) elaborada por la Comisión para la Primera Infancia del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), la cual plantea que los niños de 0 a 6 años deben ejercer plenamente sus derechos y transitar por el camino que los llevará a ser la mejor versión de sí mismos.

Desaparecer la educación inicial implica la reproducción de las desigualdades sociales, ya que al ingresar a preescolar, los niños no van a partir del mismo punto. Quienes no tengan educación inicial, no tendrán las mismas condiciones para estar, aprender y participar en la escuela. Si esas brechas sociales no se cierran en la primera infancia, será muy difícil que esto suceda posteriormente.

Se debe reformular el enfoque con el que se está pensando este nivel educativo, puesto que para la mayoría de las niñas y niños no debe implicar la institucionalización en los Centros de Atención Infantil (CAI), sino considerar el apoyo a las familias con esquemas flexibles, en los que el ingreso a los CAI no dependa del derecho laboral de los padres o del esquema de seguridad social al que estén afiliados: los niños y niñas deben poder ingresar a cualquier servicio y modalidad.

En esta reformulación también se debe impulsar la existencia de estancias cortas en los Centros: niños y niñas podrían asistir dos veces por semana y tres días quedarse en casa con sus padres o familiares. A su vez, implicaría que los agentes educativos realicen visitas domiciliarias para orientar a los cuidadores primarios sobre cómo utilizar los materiales que tienen en casa para generar apego, interacciones adecuadas y un mejor desarrollo y bienestar de los niños, logrando una verdadera crianza compartida.

Si se elimina la referencia a la educación inicial, se perderá el anclaje constitucional para un sistema que apenas está estabilizándose y que se marca como obligación del Estado en las convenciones internacionales de derechos de los niños. En la iniciativa de Ley al artículo 3º Constitucional se señala en el primer párrafo que “La educación es un derecho de toda persona para alcanzar su bienestar […]”, así que la pregunta obligada es ¿los niños de 0 a 3 años no merecen bienestar? ¿No son personas? ¿Cómo van a tener bienestar y un buen comienzo, si desde la Constitución se están eliminando sus derechos?

Fuente: https://www.animalpolitico.com/blogueros-aprender-es-mi-derecho/2019/02/28/en-la-primera-infancia-aprenderesuunderecho/

Comparte este contenido:

México: Lanzan campaña en redes por el derecho a aprender

Redacción: Contra Réplica

Mexicanos Primero lanzó una campaña en redes sociales, con el propósito de garantizar el derecho a aprender y contra un retroceso educativo, debido a la discusión sobre la reforma educativa propuesta por el Gobierno federal.

La organización hizo un video que acompañó con el hashtag #AprenderEsUnDerecho, donde intelectuales, artistas y profesionistas piden que se unan a su causa. Entre los participantes están la activista María Elena Morera, la astrónoma Julieta Fierro, el actor Roberto Sosa, la periodista Ana Paula Ordorica y el diseñador Anuar Layón. También colaboró el comediante Alex Marin y Kall, la activista Roxana Pacheco, la actriz Martha Claudia Moreno, el músico Carlos Rangel, la cineasta Denisse Quintero y el locutor Iñaki Álvarez, entre otros.

Éstos aseguraron que «Somos lo que aprendemos y aprender es parte de nuestro derecho a la educación; por ello, la palabra aprendizaje no puede desaparecer de la Constitución”. «Cualquier cambio debe ser para avanzar y mejorar y no podemos retroceder. 

La iniciativa para reformar el artículo 3 constitucional es un momento que debemos aprovechar, es una oportunidad histórica y una ocasión para que los legisladores garanticen este derecho a los niños y jóvenes de México», agregaron.

Para finalizar señalaron que esta decisión, que será trascendental en la educación mexicana, debe tomarse de manera responsable y clara, ya que es un derecho, respaldado por el artículo 3 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, por lo cual hacen el llamado a luchar por él. Mexicanos Primero nació hace más de 10 años con el propósito de que todos los niños y jóvenes tengan acceso a la educación a través de la partición, compromiso y exigencia ciudadana.

Fuente: https://www.contrareplica.mx/nota-Lanzan-campana-en-redes-por-el-derecho-a-aprender20192822

Comparte este contenido:

EEUU Betsy DeVos y sus aliados están tratando de redefinir la ‘educación pública’. Los críticos lo llaman «absurdo».

América del NOrte/EEUU/TheWashintongpost/Por Valerie Strauss

En septiembre de 1875, el presidente Ulysses S. Grant viajó a Des Moines, donde pronunció un discurso que decía en parte:

«Fomentar escuelas gratuitas y resolver que no se asignará ni un dólar de dinero asignado a su apoyo, sin importar cómo se recauden, al apoyo de cualquier escuela sectaria. Resuelva que el estado o la Nación, o ambos combinados, apoyarán a las instituciones de aprendizaje suficientes para permitir a cada niño que crece en la tierra la oportunidad de una buena educación escolar común, sin mezcla de principios sectarios, paganos o ateos. Deje el tema de la religión al círculo familiar, a la iglesia y a la escuela privada apoyada totalmente por contribuciones privadas. Iglesia y estado para siempre separados «.

Ese fue durante mucho tiempo el consenso de lo que significa «educación pública» en los Estados Unidos: escuelas comunes abiertas a todos y financiadas, operadas y gobernadas por el público a través de los gobiernos locales.

Ahora, la Secretaria de Educación Betsy DeVos y sus aliados están promoviendo su propia definición de educación pública, como lo hizo el nuevo Gobernador de Florida Ron DeSantis (R) este mes, para deleite de la secretaria. El 15 de febrero, DeSantis dio una conferencia de prensa sobre su plan para un programa similar a un vale escolar que usaría dinero público para la matrícula escolar privada y religiosa, una expansión de las opciones de «elección de escuela» ya disponibles en el estado. Él dijo:

«Un punto importante que se debe hacer es, ya sabes, hablamos de ‘Esto es una escuela pública, esto es chárter’. Mira, si son dólares públicos, es educación pública. . . . En Florida, la educación pública tendrá un significado dirigido por los padres, donde los padres son los conductores porque saben qué es lo mejor para sus hijos «.

Ahí estaba: «Mire, si es dinero público, es educación pública». Y DeVos se apresuró a twittear su apoyo, diciendo: «Completamente de acuerdo, @GovRonDesantis».

Completamente de acuerdo, @GovRonDesantis . «Si el contribuyente está pagando la educación, es la educación pública. Tenemos padres que están haciendo fila para una beca de crédito fiscal. No lo harían si el programa no tuviera éxito». https://t.co/vCJU3rfxWi

Para DeVos y aquellos que están de acuerdo con ella, es incorrecto decir que educación pública significa solo distritos escolares públicos tradicionales.

Más bien, según su definición, también significa escuelas charter, que son financiadas con fondos públicos pero de gestión privada, a veces por empresas con fines de lucro, y que generalmente operan con muchas menos reglas de transparencia que los sistemas escolares tradicionales. E incluye a los estudiantes que asisten a escuelas privadas y religiosas con vales financiados con fondos públicos, créditos fiscales y cuentas de ahorro para la educación. (No vale nada, las escuelas privadas pueden discriminar legalmente a los estudiantes LGBTQ y otros grupos de estudiantes, citando razones religiosas).

La definición de «si es dinero público, es educación pública» es lógica para DeVos, un multimillonario que una vez dijo que las escuelas públicas son «un callejón sin salida» y que ha pasado décadas con su esposo, el heredero de Amway Richard DeVos Jr., intentando para expandir las escuelas autónomas y los programas de vales y vales. Ella continúa presionando para usar el dinero público para la educación privada: el jueves, se espera que anuncie el apoyo a la legislación que se está introduciendo en el Senado que crearía un programa de crédito fiscal escolar financiado con fondos federales, aunque la idea no logró ganar fuerza en el Congreso en el pasado años.

Pero tan rápido como DeVos fue en elogiar a DeSantis, los críticos fueron igualmente rápidos en golpearlo.

«Eso es absurdo», escribió el consejo editorial del Tampa Bay Times .

No es de extrañar la propuesta del gobernador de crear un nuevo programa de cupones para escuelas privadas para estudiantes de familias de bajos ingresos y pagarlo directamente con el dinero de los impuestos. Tampoco es de extrañar que el anuncio de DeSantis fuera elogiado por el ex gobernador Jeb Bush, el padre de los vales escolares en Florida, y por la secretaria de Educación de los Estados Unidos, Betsy DeVos, quien promueve la elección de escuelas y ha presionado para obtener un crédito fiscal federal por un bono. como programa

Lo que es notable es la retórica proveniente del gobernador. DeSantis estuvo en una escuela privada el viernes en Orlando y dijo: «Si el contribuyente está pagando la educación, es la educación pública».

Eso es absurdo. Redefine el significado de la educación pública en la Florida y la nación. También se opone a la Constitución de Florida: “La educación de los niños es un valor fundamental de las personas del Estado de Florida. Es, por lo tanto, un deber primordial del estado hacer una provisión adecuada para la educación de todos los niños que residen dentro de sus fronteras. La ley deberá establecer las disposiciones adecuadas para un sistema de escuelas públicas gratuitas, uniforme, eficiente, seguro y de alta calidad. . . »

¿Exactamente dónde dice la Constitución del estado que el gobernador y la Legislatura de la Florida pueden cumplir con ese «deber primordial» desviando los impuestos públicos a las escuelas religiosas privadas?

En una columna invitada en el Orlando Sentinel, el senador del estado de Florida Perry E. Thurston Jr. (D) llamó a la definición de DeSantis «lógica sin sentido».

La Florida parece haberse empeñado en enviar sus escuelas públicas al purgatorio K-12. Estamos en la parte más baja de los gastos por alumno y el pago a los maestros, y el número de ofertas de trabajo para maestros de calidad continúa creciendo. Entonces, ¿cuál es la respuesta de nuestro estado? Elección de escuela Demos más dinero público a las escuelas privadas. . . .

Dicha lógica sin sentido le está costando mucho dinero a los contribuyentes de la Florida, mientras que la única institución responsable de educar a más de 2.8 millones de estudiantes se resentirá de la falta de fondos y de la mala dirección de los líderes estatales. El gobernador DeSantis prometió anteriormente buscar más dinero para el gasto por alumno y los salarios de los maestros, pero este último movimiento socava ese esfuerzo para hacer de nuestro estado un lugar más atractivo para los educadores y la educación. Simplemente no podemos permitirnos este último desvío del dinero de los contribuyentes de las escuelas públicas de nuestro vecindario a escuelas privadas no reguladas ni responsables.

Entonces, ¿qué significa «educación pública», objetivamente? Si un diccionario es objetivo, aquí hay una definición, de Dictionary.com:

una escuela que se mantiene a expensas del público para la educación de los niños de una comunidad o distrito y que forma parte de un sistema de educación pública gratuita que generalmente incluye escuelas primarias y secundarias.

Sarah M. Stitzlein, profesora de educación y facultad afiliada en filosofía en la Universidad de Cincinnati, tiene una definición más detallada, como expuso en esta pieza de 2016 en la Semana de la Educación , titulada “¿Cómo definir la educación pública en la época de elección? «Ella nombró cinco cosas que las escuelas deben tener para ser llamadas» públicas «:

• Las escuelas públicas deben estar abiertas al público, lo que significa que no solo todos los niños están permitidos, sino que también son bienvenidos y reciben un apoyo equitativo, incluso si su educación puede ser más costosa que el promedio, como la de los estudiantes con discapacidades o los que están aprendiendo inglés.

• Deben servir al público, lo que significa que satisfacen las necesidades de la sociedad como la preparación de ciudadanos activos para mantener el gobierno y la economía o para servir en el ejército o en los jurados, mientras que también preparan a los graduados para criticar y revisar esas necesidades.

• Deben ser receptivos al público, permitiendo que los miembros de la comunidad voten a los funcionarios escolares o cambien las políticas escolares a través de vías significativas y viables como elecciones, referendos y reuniones escolares abiertas.

• Deben ser creadores del público, lo que significa que cultivan ciudadanos que saben cómo intercambiar ideas y responder a las ideas de otros, mientras toleran y trabajan con las diferencias.

• Deben sostener la democracia desarrollando habilidades y disposiciones dentro de los niños para participar y adoptar decisiones orientadas hacia la libertad.

Es difícil argumentar que una escuela privada es una escuela pública, pero una de las grandes preguntas en esta discusión es si las escuelas autónomas deben llamarse «públicas». Son financiadas con fondos públicos, pero no están sujetas a las mismas reglas de operación o transparencia que distritos escolares. Son gestionados de forma privada, a veces por redes o empresas con fines de lucro. Alrededor del 6 por ciento de los escolares estadounidenses asisten a escuelas autónomas, con 44 estados más el Distrito de Columbia, Guam y Puerto Rico que han aprobado leyes que lo permiten.

Los argumentos para ambos lados pueden estar en Twitter, con un lado usando # ChartersAren’tPublic, y el otro, de manera predecible, usando #ChartersArePublic.

Los partidarios de los estatutos están convencidos de que estas escuelas son públicas, porque son financiadas con fondos públicos y, al menos en teoría, no se supone que haya requisitos de admisión. (Algunas escuelas charter tienen requisitos de admisión).

Una nueva organización sin fines de lucro de la Florida llamada School Choice Movement, que se abrió con el apoyo de la fundación educativa de Bush, está tratando de impulsar la idea de las “cartas públicas”, recientemente tuiteando el Estatuto de la Florida de 2018 que dice: “Todas las escuelas charter en la Florida son públicas. escuelas y formarán parte del programa estatal de educación pública «.

Ver imagen en Twitter
No se deje engañar por la campaña #ChartersArentPublic . El estatuto de la Florida 1002.33 dice:

A lo que el educador veterano y autor Peter Greene tuiteó: “Las escuelas charter no son escuelas públicas. Puedo decir que el cerdo es realmente una vaca, pero eso no significa que dará leche «.

Ver imagen en Twitter
Las charterss no son escuelas públicas. Puedo decir que el cerdo es realmente una vaca, pero eso no significa que dará leche.- Peter Greene (@ palan57) 15 de febrero de 2019

Greene, quien es el autor del blog Curmudgucation y escribe una columna para Forbes, escribió en este post :

Así que técnicamente, cualquier escuela autónoma puede llamarse una escuela pública. Diablos, cualquier escuela privada o parroquial puede llamarse a sí misma una escuela pública si así lo desea. Pero si bien las escuelas charter modernas se financian con impuestos públicos, no son escuelas verdaderamente públicas por las siguientes razones.

Sus razones:

1) Transparencia:

Las escuelas públicas están obligadas a proporcionar una visión transparente de sus finanzas. A veces, algunos medios han ido tan lejos como para publicar los salarios de maestros individuales, y eso es perfectamente legal. Tampoco se les permite a las juntas de escuelas públicas reunirse en privado o en secreto. Todo lo que sucede en una escuela pública se paga con dólares públicos y, por lo tanto, está sujeto al escrutinio público. Las Cartas evitan deliberadamente ese nivel de escrutinio.

2) Sujeto a la ley estatal.

Los detalles aquí varían de estado a estado. . ., pero las escuelas autónomas generalmente no tienen que cumplir las mismas reglas que las escuelas públicas. La no discriminación, la salud y la seguridad, y la duración del año escolar son a menudo (pero no siempre) excepciones; más allá de las excepciones específicas, los estatutos funcionan como lo harían, y en algunos estados pueden solicitar exenciones adicionales. Así, por ejemplo, muchos estados no requieren que los maestros autónomos estén certificados. Las escuelas públicas, por su parte, deben cumplir con todas las reglas establecidas por el estado.

3) población estudiantil

Las escuelas charter modernas tienen una variedad de técnicas para controlar a qué estudiantes atienden. Comienza con la publicidad, que señala qué estudiantes tienen más probabilidades de sentir que la escuela es una buena opción para ellos. No se requiere que los estatutos provean programas que satisfagan todas las necesidades especiales; no necesariamente rechazan a esos estudiantes, pero si una escuela le dice que no ofrecen el programa que su hijo necesita, ¿realmente se inscribirá allí? Y aunque se supone que las loterías seleccionan a los estudiantes al azar, las loterías mismas a menudo requieren que los padres comprometidos estén dispuestos a trabajar en el papeleo y la burocracia, de modo que el sistema permita que los padres se auto seleccionen para brindar el tipo de apoyo y compromiso que hace que los estudiantes sean más exitosos .

4) control local

Las escuelas charter pueden ser operadas por una junta elegida localmente, pero casi nunca lo son. En cambio, las escuelas charter son propiedad y están operadas por individuos o juntas privadas, a veces ubicadas lejos de la escuela. A veces, el control de los estatutos se separa de la comunidad mediante una serie de transferencias administrativas: el Grupo X posee y opera técnicamente el estatuto, pero contrata a la Corporación Y para que administre la escuela.

Cuando los activos municipales, como los sistemas de agua y las instalaciones de estacionamiento, se entregan a las empresas privadas para su gestión, lo llamamos por su nombre: privatización. Pasar una escuela a una empresa privada para que la posea y la opere no es diferente.

Fuente: https://www.washingtonpost.com/education/2019/02/28/betsy-devos-her-allies-are-trying-redefine-public-education-critics-call-it-absurd/?noredirect=on&utm_term=.6d5b3561ed7b

Comparte este contenido:
Page 584 of 1684
1 582 583 584 585 586 1.684