Días de manifestaciones sin acercamiento con las autoridades
Convencidos de que no darán ni un paso atrás en las prestaciones, días consecutivos los maestros y personal de apoyo y asistencia a la educación de la Sección 42 del SNTE sostienen el paro indefinido de labores. No hubo acercamiento de las autoridades educativas, mucho menos una negociación o una promesa más para que el paro de labores termine. La condición de la autoridad es liberar edificios y regresar a sus labores para acceder a una negociación.
Esta vez el conflicto vial no se registró de manera intensa, la ciudadanía tomó sus precauciones y esta vez el tráfico fluyó más relajado, ello a pesar de que el cierre del primer cuadro del centro histórico continúa.
En el primer día de resistencia, los manifestantes no obtuvieron respuesta. Los agremiados a la Sección 42 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación armaron sus casas de campaña para pernoctar en las inmediaciones de los edificios públicos, lo hicieron el lunes y martes. Todo indica que la situación continuará.
Alrededor de 650 docentes, algunos acompañados por sus hijos a quienes cobijaban entre sus brazos, otros acompañados de su familia permanecieron en guardia, a la intemperie.
Al amanecer, poco a poco fueron llegando más trabajadores de la educación, esta vez con camisetas en color naranja y verde. Se acomodaron a las puertas de las oficinas gubernamentales.
Al cumplirse 24 horas del paro de labores, pensaron que las autoridades se dignarían a negociar, pero no fue así. Al interior de Palacio de Gobierno, el evento programado en agenda se realizó sin contratiempos. Como si no pasara nada al exterior.
Para las 10:00 horas, ya eran miles en pie de lucha. Los oradores empezaron con su labor para animar a sus compañeros, todos coincidían en la unidad y la fortaleza del gremio.
“No queremos que haya museos convertidos en salón de clases, queremos que los docentes podamos trabajar y recibir nuestro salario. Los docentes trabajamos con el corazón pero también tenemos razón de estar aquí”, enfatizó una de las docentes al tomar el micrófono.
Mientras tanto, el secretario de Educación y Deporte, Pablo Cuarón Galindo dejaba en claro que no negociarían con el magisterio hasta que las oficinas quedaran libres y los maestros en las aulas cumpliendo con su labor. Ello al ser abordado en una ceremonia realizada en el salón Rojo de Palacio de Gobierno.
“Necesitamos a nuestros profesionales de la educación, pero no en las calles y los parques, los necesitamos en las aulas y con nuestras alumnas y alumnos”, enfatizó el titular de Educación y Deporte.
Destacó que los docentes tienen 3 días económicos al año para que puedan ausentarse de su labor, de lo contrario deberán sufrir las consecuencias legales. Hay que destacar que sólo los maestros que perciben sueldo tienen derecho a estos días legales.
Aseguró que se debe de cumplir con el Estado de derecho y las normas administrativas asientan que 3 días consecutivos de falta, amerita un proceso encaminado al cese. Ante ello, el viernes iniciarían los procesos administrativos contra docentes y trabajadores de apoyo y asistencia a la educación.
En contraparte, el SNTE anunció que harán lo preciso para que los docentes no se vean afectados. Ever Enrique Avitia advirtió que tendrán que cesar a 15 mil docentes.
A las 12:20 horas, los maestros en formación de la Benemérita y Centenaria Normal del Estado y la Escuela Normal Superior del Estado de Chihuahua realizaron una marcha por las inmediaciones de los edificios.
Avanzaron al grito “Maestro amigo, la Normal está contigo”, como una acción de apoyo a los docentes de la Sección 42 del SNTE, pues aseguraron que el día de mañana ellos serán sus compañeros en la lucha. “En los normalistas está la lucha y la educación de las futuras generaciones, mientras que el normalista esté frente a grupo la educación será de calidad”, señaló uno de los oradores.
Minutos después llegó la Caravana Magisterial de la Región Sindical de Paquimé, eran más de 60 autos con alrededor de 250 personas.
Al volver a cuestionar a Pablo Cuarón si habría posibilidad de negociar con la Sección 42 del SNTE fue enfático, “no sé cuál es la postura del sindicato, no hay nada claro porque estoy viendo tomados edificios, ¡no está claro, liberan edificios y platicamos!”.
La musicoterapia tiene muchos beneficios para toda la familia
La musicoterapia se hace cada vez más conocida, debido a sus múltiples beneficios, ya que la Federación Mundial de Musicoterapia, asegura que la utilización de la música y de sus elementos musicales como: sonido, melodía, ritmo y armonía, realizada por un musicoterapeuta adecuado, promueve la comunicación, relación, aprendizaje, movilización, expresión y organización de las personas que tomen la terapia.
Esta nueva modalidad está dirigida a individuos de todas las edades: bebés, niños, adultos y de la tercera edad.
Entre los principales beneficios que brinda, tenemos:
* Potenciar el desarrollo de los procesos cognitivos básicos (refuerzo de la percepción, atención y memoria)
* Potenciar el desarrollo de los procesos cognitivos complejos (Lenguaje pre – verbal, verbal y no verbal, pensamiento e inteligencia)
* Refuerzo del autoestima.
* Reconocimiento y expresión de las emociones personales y de terceros.
* Control sobre la impulsividad y la inhibición de conductas indeseadas.
* Para los bebés es una excelente opción para la estimulación física y mental.
Es necesario que sea llevada a cabo por un especialista para pueda identificar la etapa de desarrollo de la persona que desea integrarse a la musicoterapia, como forma de relajación y aprendizaje.
La cinta de Mateo Gil, una aproximación ‘a priori’ inédita a la comedia romántica que hibrida romance clásico con divulgación científica, funciona mejor en la teoría que en la práctica
«Lo fascinante de la ciencia es que tiene una explicación para todo», le asegura Manel (Vito Sanz) a su nueva pareja, Elena (Berta Vázquez), en lo que se supone que es una cena romántica. Joven apasionado de la física, este profesor ayudante en la universidad encaja en el rol prototípico de ‘geek’, el chico con unas habilidades para la ciencia y la tecnología inversamente proporcionales a sus dotes sociales. Manel lee el mundo y su propia vida a través de las leyes de la física, lo que le lleva a creer que todo está predeterminado. Y hasta aquí nada nuevo.
Pero la nueva película de Mateo Gil aplica la misma metodología de análisis a la propia historia de amor que narra. Desde un punto de partida de lo más original, ‘Las leyes de la termodinámica’ hibrida el documental de divulgación científica con la comedia romántica. Como el propio Manel, la película también examina los altibajos de la historia de amor del protagonista con Elena desde las reglas que marca el título. La hipótesis central sugiere que el deseo y la seducción no son tanto procesos químicos, como se dice habitualmente, sino físicos. Y así, las diferentes fases de una relación pueden explicarse a partir de leyescomo la que afirma que la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma; que la evolución de algunos procesos es irreversible, o que nunca alcanzaremos el grado cero absoluto de enfriamiento… de una pasión.
Juan Betancourt, Berta Vázquez y Vito Sanz, en ‘Las leyes de la termodinámica’. (Sony)
La película combina teoría y práctica desde estos dos registros opuestos. Por un lado, una serie de científicos de diversas partes del mundo nos explican de forma clara y pedagógica estas particularidades de su disciplina, centrada en la interacción del calor, desde el típico formato televisivo del busto parlante que habla a cámara. Por el otro, el filme nos muestra la aplicación práctica de esta teoría ejemplificada en la relación entre Manel y Elena. Así, lo que podría haber sido otra comedia romántica al uso, queda deconstruido a través de gráficos, vectores, análisis de movimiento y de trayectorias, y la pantalla como tablero explicativo.
Cómo superar una ruptura amorosa gracias a ‘Las leyes de la termodinámica’
Es cierto que el vínculo entre Manel y Elena responde a unos principios, pero sobre todo los de cierta comedia romántica. Su historia está planteada a través de esa atracción de los opuestos que se ha explotado en el género desde la ‘screwball comedy’. Manel es el enésimo hombre con un sentido muy rígido de su propia existencia que ve su sistema de valores tambalearse cuando se enamora de una mujer cuya concepción de la vida es mucho más espontánea. Él es el cerebral, introvertido y de apariencia física del montón; ella, emocional, extrovertida y modelo de profesión. La otra pareja de amigos que complementa la trama también responde a estereotipos del género. Pablo (Chino Darín) es un seductor compulsivo con pánico a comprometerse, aunque su nueva pareja, Eva (Vicky Luengo), quizá le haga cambiar de actitud.
Chino Darín y Vicky Luengo, en ‘Las leyes de la termodinámica’. (Sony)
A pesar de su perspectiva novedosa, ‘Las leyes de la termodinámica’ recuerda a cierto cine del cambio de siglo. Ese arranque en que colisionan, literalmente, las trayectorias de los protagonistas, así como la combinatoria entre los diferentes personajes, hace pensar en los filmes de historias cruzadas de finales de los noventa, que a su manera también llevaban a cabo un muestreo gráfico de las relaciones humanas en el mundo global y multicultural, y en tiempos de las emociones líquidas. Incluso la imagen que se transmite de Barcelona, el escenario de la trama, tiene más que ver con la ciudad que se puso de moda en los tiempos en que triunfaban hípsteres, publicistas y diseñadores gráficos que no con la actual urbe arrasada por la industria turística pero viva en movimientos sociales.
A pesar de su perspectiva novedosa, ‘Las leyes de la termodinámica’ recuerda a cierto cine del cambio de siglo
En otro momento de ‘Las leyes de la termodinámica’, un alumno inquiere en la clase de física donde Manel ejerce de ayudante el clásico «¿para qué sirve esto que nos estáis explicando?». Entonces, el protagonista se arranca a justificar cómo esa teoría abstracta se encuentra detrás de actos y situaciones cotidianas de lo más identificables. La cuestión del estudiante en parte recoge las inquietudes del espectador que, ya superada la mitad del metraje, también se plantea cuál es el sentido de todo ese despliegue teórico aplicado a un supuesto caso práctico.
Berta Vázquez y Juan Betancourt, en ‘Las leyes de la termodinámica’. (Sony)
Hay que reconocer que las inesperadas aportaciones de los científicos en torno al tema que nos ocupa son de lo más interesantes y entendibles. Incluso cobran sentido en la estructura narrativa como paréntesis divulgativos que permiten respirar a la película cuando la trama romántica se estanca o deviene repetitiva.
Porque si la teoría funciona y resulta refrescante en el contexto de comedia romántica donde se introduce, la práctica en cambio flojea mucho más. Los personajes de ficción quedan demasiado limitados por su necesidad de responder a los planteamientos teóricos y formales, además de no desprender el suficiente atractivo para que sus aventuras y desventuras emocionales nos interesen más allá de lo que dictan las leyes de la termodinámica.
Resumen: Los maestros en Arizona celebraron el jueves una votación de huelga que lanzó la primera huelga estatal de Arizona y rechazó un aumento de sueldo propuesto, en lugar de exigir un mayor financiamiento escolar.
Teachers in Arizona held a strike vote on Thursday that launched Arizona’s first-ever statewide walkout and turned down a proposed pay raise — instead demanding increased school funding.
The Arizona Education Association and the grass-roots group the Arizona Educators United announced that teachers will walk off the job April 26.
At issue is a plan crafted by Gov. Doug Ducey to give teachers a 20 percent raise by 2020, starting with a 9 percent hike next year.
Initially, Ducey’s plan drew support from two education advocacy groups, Save Our Schools Arizona and the Arizona Parent Teacher Association. But both groups have withdrawn their support, saying the plan is not sustainable and likely will come at the expense of others in the educational system.
AZPTA President Beth Simek, in a video statement, said that an analysis from the Joint Legislative Budget Committee staff, coupled with her group’s research, led to their decision to oppose Ducey’s plan.
«In light of the funding streams that have come to light regarding the ’20 by 2020′ plan, we can no longer support the governor’s proposal,» said Simek. «As a voice for children, we hope to see the governor and this legislature find a sustainable, long-term permanent funding source that does not hurt others in the process.»
School support staff groups say they feel left out of the governor’s plan.
In a tweet, Save Our Schools Arizona said, «It is now clear the existing proposal is not sustainable or comprehensive as a means of increasing educator pay and re-investing in Arizona’s classrooms and schools.»
Both groups said that they are still ready to work with the governor on a new plan.
Arizona’s teachers plan to strike is an unprecedented move and comes with high risk.
According to The Associated Press:
«Teachers themselves could face consequences in this right-to-work state, where unions do not collectively bargain with school districts and representation is not mandatory. The Arizona Education Association has warned its 20,000 members about a 1971 Arizona attorney general opinion saying a statewide strike would be illegal under common law and participants could lose their teaching credentials.»
América del Norte/EEUU/ Dominic Holden/ BuzzFeed News Reporter
Resumen: El presidente Donald Trump estuvo en New Hampshire el 19 de marzo cuando promovió la ejecución de los grandes narcotraficantes y realizó un bombardeo de avisos publicitarios que «asustan» a los adolescentes de «ir a las drogas de cualquier tipo». Dieciocho horas después de la presentación de Trump, 14 estudiantes de primer año se filtraron a un aula en Bard High School Early College en el Lower East Side de Manhattan, donde Drew Miller, un profesor de salud con antecedentes en educación sexual, les dirigió en una charla totalmente diferente sobre el consumo de drogas. «Si elige usarlo, asegúrese de estar en un buen lugar, y con personas de confianza y un lugar seguro», dijo Miller a los jóvenes de 14 y 15 años, que están inscriptos en un curso de prototipos de medicamentos. se centró en tomar decisiones más seguras y reducir el daño. «Si lo estás tomando, comienza con una dosis pequeña». Gran parte de lo que se enseña en las 14 sesiones, que duran 50 minutos cada una, puede parecer de sentido común. Pero un dicho que no exige abstinencia es un acto bastante revolucionario en las escuelas públicas estadounidenses, donde los programas antidrogas como DARE les han dicho a los niños durante décadas que «simplemente digan que no». «¿Por qué practicar la reducción de daños?», Preguntó Miller, refiriéndose a un principio central del curso. Se basa en la idea de que los medicamentos no se pueden erradicar por completo, y que la mejor manera de minimizar el riesgo es a través de los servicios de salud y la educación. «Los adolescentes a menudo se encuentran en lugares donde las drogas están sucediendo», ofreció una niña. Varios estudiantes gritaron sus ideas para reducir el riesgo: no tomar ningún medicamento, tomar dosis más pequeñas y no mezclar sustancias. El Departamento de Educación de la Ciudad de Nueva York ejecuta el curso, pero el plan de estudios fue creado por Drug Policy Alliance, un grupo de defensa que apoya el tratamiento médico sobre las sanciones penales por drogas y la legalización de la marihuana. La retórica de Trump sobre la guerra contra las drogas no es nada nuevo: tratar de petrificar a los niños en la sobriedad es una táctica que se ha usado durante décadas. Pero hay poca evidencia científica que enseñe la abstinencia completa de las drogas. La Drug Policy Alliance espera que este tipo de clase de drogas se pueda expandir, y que en realidad podría funcionar.
President Donald Trump was in New Hampshire on March 19 when he promoted executing big-time drug dealers and running a blitz of ads that “scare” teens from “going to drugs of any kind.”
Eighteen hours after Trump’s talk, 14 public school freshmen filtered into a classroom at Bard High School Early College on Manhattan’s Lower East Side, where Drew Miller, a health teacher with a sex ed background, led them in totally different talk about drug use.
“If you’re choosing to use, make sure you’re in a good place, and with people you trust and a safe location,” Miller told the 14- and 15-year-olds, who are enrolled in a prototype drug course focused on making safer choices and reducing harm. “If you’re taking it, start with a small dose.”
Much of what is taught in the 14 sessions, which run 50 minutes each, may seem like common sense. But a dictum that doesn’t demand abstinence is a fairly revolutionary act in American public schools, where anti-drug programs like D.A.R.E. have told kids for decades to «just say no.»
“Why practice harm reduction?” Miller asked, referring to a central tenet of the course. It’s anchored on the idea that drugs cannot be eradicated completely, and that minimizing risk is best done through health services and education.
“Teens often find themselves in places where drugs are happening,” one girl offered. Several students yelled their ideas to cut risk: not taking any drugs, taking smaller doses, and not mixing substances.
The New York City Department of Education runs the course, but the curriculum was created by the Drug Policy Alliance, an advocacy group that supports medical treatment over criminal penalties for drugs and the legalization of marijuana. Trump’s war-on-drugs rhetoric is nothing new — trying to petrify kids into sobriety is a tactic that’s been used for decades. But there’s little scientific evidence teaching full abstinence from drugs works. The Drug Policy Alliance hopes this sort of drug class can be expanded, and that it could actually work.
New York state lawmakers in 2015 required schools to start providing “the most up-to-date, age appropriate information available regarding the misuse and abuse.” The Drug Policy Alliance responded by developing the class, “Safety First: Real Drug Education for Teens,” based on a pamphlet that the group wrote for parents. For schools, it combined instructional videos, homework, and free-wheeling conversations, all designed to meet the federal government’s National Health Education Standards.
Sasha Simon, who sits in on the classes to monitor their trial run, worked in sexual health education before starting at Drug Policy Alliance last year to launch the new classes.
“For once, somebody did it right,” she said after one of the sessions. “And I thought, I will push this as much as I can.”
Sara Naomi Lewkowicz for BuzzFeed News
Trump may actually like one aspect of the class — it does scare the kids.
Miller played a video about fentanyl and similar potent synthetic opioids, which are sometimes mixed into other drugs with fatal consequences. “It’s very easy to overdose,” a narrator in the video warned. “Carfentanyl is 10 times more powerful than morphine.”
“Oh my god,” a girl in class gasped. Two others clasped their hands over their mouths.
“I’d say you could die,” another student said about the advice she would give anyone considering opioids. “I’d say don’t do t — the harms can overtake the pleasure you get out of it.”
“If you give them the facts, they’re scary enough. You don’t need to say, ‘Don’t do it.’”
Simon reflected in the teachers lounge, “If you give them the facts, they’re scary enough. You don’t need to say, ‘Don’t do it.’”
But Trump has a different scare tactic in mind. As he said in New Hampshire, he wants to depict addicts in a state of depravity in order to “scare [kids] from ending up like the people in the commercials.”
Lewis Nelson, chair of the department of emergency medicine at Rutgers New Jersey Medical School, told BuzzFeed News that simply trying to scare kids into abstinence can have mixed results.
“Some children respond to scare tactics, but these can compel others to use,” he said. “Most people who hear that drugs can cause you to lose control, or even die, will avoid them. But some thrill seekers, or even just teens who believe they are invincible, may crave that sort of risk.”
“There is no magic bullet,” he added. “Although abstinence is optimal, we have learned in public health that this endpoint is only partially achievable. For those who use, harm reduction is essential.”
Harm reduction stands apart from Drug Abuse Resistance Education, D.A.R.E., a federally endorsed class that began in 1983. D.A.R.E. used to warn that pot would lead to crack, and still, it tells students to never try a drug. The medium is also the message: D.A.R.E. is taught by a cop. According to a 1998 study produced for the National Institute of Justice and presented to Congress, “D.A.R.E. does not work to reduce substance use.”
It remains the most prevalent drug education program in the US, reporting a budget of $10.3 million from private and public backers, with programs in all 50 states, reaching 75% of the country’s school districts. As criticism has mounted, D.A.R.E. has tried to adapt, and it reports that a new program for elementary schools, keepin’ it REAL, reduced marijuana, tobacco, and alcohol use by 32% to 44%.
Nelson isn’t opposed to D.A.R.E. and programs like it, he said. “They may work for certain students, but they need to be paired with harm reduction efforts for those who do not respond to abstinence education.”
Richard Mahan, D.A.R.E.’s chief operating officer, told BuzzFeed News his program does not teach complete abstinence, per se.
However, Mahan declined to share any current D.A.R.E. curriculum with BuzzFeed News, instead describing it as “state-of-the-art prevention science that focuses on providing students skills for safe and healthy decision making.”
If students were to ask, he wrote by email, “We respond by stating directly that students should never use illicit/illegal drugs of any kind.
Sara Naomi Lewkowicz for BuzzFeed News
It’s difficult for Americans to agree on what “works” in drug education, partly because they have different ideas about what qualifies as “working.”
The federal government’s Monitoring the Future Survey, which asks students in 8th, 10th, and 12th grades questions about their habits, has become the standard model to measure teen drug behavior. It asks when students try drugs for the first time and how often they use them. If officials say the results look good, they generally mean kids are avoiding new drugs and using them less often.
It’s difficult to agree on what “works” in drug education because Americans have different ideas about what qualifies as “working.”
The 1998 study for Congress about D.A.R.E. used metrics like these. It concluded classes that provide information, arouse fear, make a moral appeal, or build self-esteem, are all “largely ineffective for reducing substance use.” Rather, it found that teaching skills to resist social pressure “do reduce substance use. But the effects of even these programs are small and short-lived in the absence of continued instruction.”
Not surprisingly, researchers have different ideas about how to measure the success of the program at Bard High School.
Simon believes that asking about how behaviors changed during the course is “not important,” she said. “I think that what’s most important is that we are making sure young people are safe, not that we are preventing their use.”
Better metrics are whether students understand concepts like dose and dosage, considering their mindset and setting, and ability to keep each other safe, Simon added. She was also interested in the longer-term outcomes of creating adults who know how to avoid abusive habits.
“I don’t need to ask a teenager and make them feel uncomfortable,” she said. “I don’t need to ask a teacher to ask their student what drugs are you taking and how often.”
Indeed, at one point, Miller asked the students to not turn in a drug questionnaire they’d been given.
“You don’t have to do that,” he said as a class wrapped up. “It’s asking about your habits. If I collect it, and you report that you are doing something, I would have to — I would be concerned and have to talk to you.”
But Nina Rose Fischer, an assistant professor at City University of New York who is studying the class, thinks questions about drug use serve to understand the class’s impact. She’s comparing the cohort in at Bard in Manhattan to a control group at another public high school in Queens, where students are taking a more standardized health class. Her survey asks about drug use patterns before and after the class.
“We say how many times per day do you smoke weed, when do you smoke weed during the week?” said Fischer, whose research, which is also being funded by the Drug Policy Alliance, will be synthesized in a report.
She said students may divulge that they smoked pot during school before the course, but after the curriculum, they may report they’re only using it over the weekend. “And that,” she said, “would be seen as a harm reduction achievement.”
Sara Naomi Lewkowicz for BuzzFeed News
Some parents were alarmed by the Drug Policy Alliance’s stance on pot laws, Simon said. “I’ve gotten pushback from parents who are like, ‘What are you talking about with my kids? I know you are trying to legalize this. Are you trying to influence our kids to do that?’”
“We would not encourage drug use — we would never teach them to use a drug,” she said. “We give them tools to figure things out for themselves, which is much more important than to ‘just say no.’”
But the legality of drugs — the risk of punishment, both under school rules and criminal law in particular — comes up regularly.
“If we were to legalize marijuana,” one of the girls volunteered, “it would be safer because people would know what’s in it. With legalization, people are less likely to put something into your body that you’re not aware of.”
On Friday, March 23, the class talked about why people use drugs in the first place, and they debated the idea of “self-medicating” — that drugs can be used to relieve stress.
The conversation among the students straddled the line between possible benefits of drugs and alcohol — they can be fun and relieve stress — and the harms that can come of them. Rather than focusing overdoses and addiction, this particular discussion was about issues like a hangover or avoiding your problems.
“People might feel better in the moment, but it’s not long-term effective,” Miller warned.
El trabajo infantil solo es la cara más visible del impacto del sector privado sobre la niñez. ‘El atlas de Derechos de la Infancia y Empresas 2018’ es una herramienta digital que explora la complicada relación entre ambos
Europa/España/Madrid
Son los futuros dirigentes, clientes, inversores y empleados, pero sus derechos son hoy mismo y a menudo pisoteados por las empresas. Conviene recordarlo cuando se celebra el Día Mundial contra la Esclavitud Infantil. Las prácticas y políticas del sector privado tienen un impacto en niños y niñas que va más allá de su cara más visible, el trabajo infantil.
El Atlas de Derechos de la Infancia y Empresas 2018, una herramienta digital elaborada por Unicef y el Global Child Forum y presentada el pasado miércoles en Estocolmo (Suecia), analiza los pormenores de la relación entre ambas partes para que las compañías, los inversores y la organización industrial tengan una visión clara de cómo sus acciones afectan a los derechos de los más pequeños.
«Es bastante reduccionista limitarse al trabajo infantil, que solo es uno de los impactos para la infancia, aunque la mayoría de los consumidores solo se fijan en ello», explica Andrés Franco, Andrés Franco, director adjunto de incidencia con el sector privado de Unicef. «Los mayores obstáculos suelen estar relacionados con la larga duración de los turnos de los padres o el tiempo que tardan en desplazarse hacia el lugar de trabajo, la posibilidad de amamantar a los bebés o las consecuencias medioambientales. El mayor riesgo, probablemente, es el cuidado de los menores de cinco años».
La cifra total de niños y niñas trabajadores ha caído en un tercio desde el año 2000, según el informe Infancias robadas 2017 de Save the Children. No obstante, el trabajo infantil aún afecta a al menos 152 millones de menores de entre 5 y 17 años alrededor del mundo, estima la Organización Internacional del Trabajo. La mitad de ellos desempeña su empleo en condiciones peligrosas.África subsahariana concentra las tasas nacionales más altas de trabajo infantil, en países como Camerún (47%), Somalia (49%), en Guinea-Bissau (51%), Benín (53%) o Mali (56%).
No es de extrañar que República Centroafricana obtenga la peor puntuaciónentre los 50 casos objeto de estudio del atlas, mientras España se coloca en cuarta posición al otro extremo de la clasificación, detrás de Francia, Croacia y Chile. La República Centroafricana, el país menos desarrollado del mundo según las Naciones Unidas, se coloca casi al cierre también en el índice Infancias Robadas de Save the Children. Solo Malí, Angola y Níger obtienen peores notas en el ranquin de 172 países. Pese a que el trabajo infantil afecta a más del 28% de los niños de entre 5 y 14 años, el estudio pone de manifiesto que en la infancia de República Centroafricana tiene desafíos con prevalencia aún más pronunciada. La mitad (55%) de las niñas de entre 15 y 19 años están casadas, así como el 28% de los chicos con edad inferior a los 18 años. A pesar de los recientes avances en mortalidad infantil, más del 10% de los niños y niñas del país no llega a su quinto cumpleaños, una tasa que multiplica por 40 la de Finlandia (menos del 0,3%).
Aunque el nivel de riesgo para la infancia está estrechamente vinculado con la pobreza, el penúltimo peldaño de la lista está ocupado por Angola, un país cuya economía el año pasado entró en recesión por primera vez desde 2002 tras el desplome del precio del crudo. “Es sorprendente”, sostiene David del Campo, director de cooperación internacional y ayuda humanitaria de Save the Children, “pero en este caso se debe al ambiente de negocio y a un gobierno poco transparente”.
Para Del Campo es importante contar con una herramienta como el Atlas, pero el problema es otro. “La cuestión es si este trabajo y los muchos otros informes que existen en este ámbito se toman realmente en cuenta en los despachos de toma de decisiones, tanto de la política como de las grandes compañías”, argumenta.
El experto de Save the Children insiste en la importancia de que las empresas entiendan que rentabilidad no está reñida con el respeto de los derechos humanos y del medioambiente. Pero la responsabilidad recae también en los consumidores, que están llamados a conocer la actitud de las compañías y a premiar las buenas prácticas, en lugar de señalar con dedo las malas.
Franco, de Unicef, coincide con él y admite que el Atlas por sí solo no necesariamente producirá un cambio en el sector privado si no se acompaña de acciones concretas. «Ya no es aceptable que una empresa se defienda con la excusa de haber comprado el producto en el mercado internacional y no saber qué prácticas esconde. Hay cada vez más gobiernos que se interesan por estos temas y el atlas brinda una base para empezar a trabajar juntos. Hacer otro tipo de negocio es posible y la infancia tiene que estar integrada en las estrategias de las empresas, así como el cambio climático».
Los sectores más peligrosos para los menores
El Atlas se centra en cuatro sectores de actividad que potencialmente presentan más amenazas para los menores. Uno de ellos es la industria de producción de ropa y calzado, que, según Unicef, puede afectar hasta 250 millones de niños, ya sea como fuerza de trabajo (un 12% de los trabajadores menores de edad está empleado en la industria en general) o como consumidores (las sustancias químicas contenidas en algunos productos pueden representar una amenaza para su salud).
ATLAS DE DERECHOS DE LA INFANCIA Y EMPRESAS 2018
Las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) han entrañado nuevos retos para la infancia, con el empleo de aproximadamente un millón de niños y niñas en la extracción de minerales y metales usados para producirteléfonos, televisores y ordenadores. Una cifra en aumento año tras año. Los autores de esta herramiente digital denuncian también violaciones relacionadas con la duración de los turnos de trabajo en países productores de tecnología como China.
La industria extractiva también esconde enormes peligros para los más pequeños. Uno de ellos es un mayor riesgo de violencia sexual en las cercanías de proyectos a gran escala, vinculado con la pobreza y la elevada densidad de población por la afluencia de trabajadores de otras localidades. Muchos de los empleados de las minas o los transportistas de materiales suelen ser hombres alejados de su familia, lo que favorece la proliferación de prostitución de menores.
EL ATLAS
Entre otros factores, el Atlas de Derechos de la Infancia y Empresas 2018 toma en cuenta la edad mínima para trabajar, el riesgo de explotación sexual, tráfico de menores, trabajo forzoso o peligroso, salarios, duración de los turnos, baja maternales.
La herramienta se basa en indicadores como el marco legal y el compromiso del Estado con la defensa de los derechos de los niños, analizando el impacto para la infancia en el lugar de trabajo, en el mercado y en el entorno. Es en este último apartado que República Centroafricana suma las peores notas (7,7 en una escala de 0 a 10, en la que a número mayor corresponde la necesidad de un mayor esfuerzo de empresas e inversores para proteger a la infancia de ese país. Este resultado casi dobla la media de 4 de los otros países analizados).
Por último, se analiza el impacto del sector alimentario, una industria que brinda trabajo a unos 22 millones de personas en el mundo solo en la fabricación, en particular en países en desarrollo. Estas cifras excluyen a los que trabajan en agricultura, cría de ganado, pesca y silvicultura, incluidos 98 millones de menores (el 60% del trabajo infantil). Muchos de ellos son empleados por su familia y no reciben salario. Los menores, en cuanto consumidores, están expuestos a campañas de marketing y publicitarias que promueven el consumo de productos ricos en azúcar y calorías y que inciden en las crecientes tasas de obesidad en esta franja de población. La Organización Mundial de la Salud estima que, de mantenerse el actual ritmo de crecimiento de la población, 70 millones de niños y adolescentes tendrán sobrepeso en 2025.
UNICEF y Global Child Forum presentan herramienta digital que permite a las empresas analizar su impacto sobre la infancia
Prensa UNICEF
UNICEF y Global Child Forum han presentado el Atlas de Derechos de la Infancia y Empresas 2018, una herramienta digital que permite a las empresas identificar los posibles impactos y oportunidades que sus prácticas y políticas tienen en las vidas de los niños y niñas en todo el mundo.
“Los niños son fundamentales para el futuro de las empresas, ya que son los futuros dirigentes, clientes, inversores y empleados”, explica la directora ejecutiva adjunta de UNICEF, Fatoumata Ndiaye. “Con el Global Child Forum instamos a las empresas a respetar los derechos de los niños y a encontrar soluciones valientes para cualquier potencial efecto negativo. Esto es beneficioso tanto para las empresas como para los niños”.
El Atlas es una plataforma interactiva que ofrece índices, mapas globales interactivos, datos y análisis de países, y enfoques de industria para permitir a las empresas comprender mejor su impacto en el lugar de trabajo, el mercado, la comunidad y el medio ambiente.
Su metodología se alinea con los procesos de debida diligencia en materia de derechos humanos identificados en la Principios Rectores de Naciones Unidas sobre las empresas y los derechos humanos (UNGPs, por sus siglas en inglés) y los Derechos del Niño y Principios Empresariales(CRBPs).
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