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Educación: la propuesta ‘decolonial’

Por: Manuel Gil Antón

Una palabra recorre el mundo educativo nacional: la decolonialidad. Es central en la concepción de la Nueva Escuela Mexicana y el marco curricular que orienta –u orientará– a los planes de estudio y los libros de texto en la educación básica, y los estudios de las nuevas generaciones de maestras y maestros en nuestro país. ¿A qué se refiere y cuál sería su impacto en el proceso de aprendizaje que se planea transformar?

Lo central, a mi juicio, de este adjetivo adherido a la educación, que califica el tipo de proceso formativo que se propone, es su fundamento en una posición que critica la forma de concebir el desarrollo y las características de la modernidad.

La educación moderna extendió, entonces, una visión del mundo jerarquizada, y se impuso como estamento superior a la población “blanca”, y a los “otros” como inferiores, atrasados, primitivos. Del mismo modo, la ciencia se postula como el conocimiento no solo superior, sino único válido, y se subestima o reprime a otras formas del saber propias de las poblaciones conquistadas.

Una visión decolonial, y por ende una propuesta educativa basada en esta mirada, busca rescatar conocimientos, saberes y formas de organización de las relaciones sociales que han sido soterradas por el imperio de una sola forma de concebir el desarrollo, que establece en la modernidad capitalista el punto más alto en la evolución humana.

¿Es necesario desterrar al conocimiento científico del proyecto educativo? No, pero sí a una posición (cientificista) que no admite ninguna otra vía para el saber. ¿Se requiere reivindicar todo el conocimiento ancestral, con independencia de sus valores y consecuencias? Tampoco, pero sí recuperar las lenguas, los buenos usos y adecuadas costumbres que subsisten y enriquecen la vida de la nación.

Las posiciones extremas –ciencia versus conocimiento comunitario– no llevan a ningún lado. Es interesante, en principio, limitar la pretensión de valor universal y exclusivo del conocimiento canónico heredado de la modernidad, sin caer en lo que se critica: entronizar el saber de los pueblos originarios y afrodescendientes, y postular que es el único válido, inconmovible y liberador. Como bien se afirma: ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre.

Fuente de la información: https://revistaaula.com

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México – SEP: La Escuela ¿Organización o comunidad?

SEP: La Escuela ¿Organización o comunidad?

«Quizá convenga, antes, abrirnos al debate acerca de qué entendemos por educación pública en el contexto nacional, estatal y local…»

El profesor David Isaacs, de la Universidad de Navarra, escribió un artículo en 2002 que lleva por título: “Centro educativo ¿Organización o Comunidad?”. En la introducción del texto afirma: “En la literatura actual (de la investigación educativa) se plantea con frecuencia la cuestión de si conviene considerar a los colegios como organizaciones o como comunidades, por ejemplo: Sergiovanni, T. (1994), Belenardo, S. (2001), Strike, K. (1999).” Para decirlo de manera más directa, el autor se pregunta: “Un colegio ¿Es una organización o es una comunidad?” (Ver: ESE No. 2, 2002).
La mención de este interesante artículo, publicado en una revista especializada del ámbito educativo hace 20 años, resulta significativo en un contexto mexicano donde la propuesta curricular oficial, hoy, para la educación básica (SEP, 2022), señala que el centro de las relaciones educativas debe darse a partir de la comunidad.

Según el plan de estudio mencionado para la educación básica en México, éste cuenta con una estructura de cuatro elementos de articulación que operan como fundamentos de principio a fin: 1) La integración curricular; 2) La autonomía profesional del magisterio; 3) La comunidad; y 4) El derecho humano a la educación.

Queda claro, en principio, que una cosa son los enunciados doctrinarios (en el planteamiento de la SEP hay evidencia de que se trata de privilegiar a la noción de comunidad en detrimento de la idea de individuo) y que otra cosa diferente son los criterios que se habrán de emplear para poner en operación los propósitos del plan educativo a partir de los preceptos constitucionales, legales y normativos.

Ésta es, en resumen, la reflexión y la respuesta que nos sugiere Isaacs en relación con la pregunta que da título a esta columna:

“Un centro educativo debe entenderse como un proyecto común de mejora integral de padres, profesores, alumnos y personal no docente. El proyecto común requiere acuerdo respecto a los valores sustanciales y en cuanto a los objetivos principales a perseguir; requiere además un reparto de tareas y responsabilidades con el fin de asegurar una relación entre lo que hacen las personas y los objetivos. Sin embargo, la calidad del proyecto dependerá principalmente de la suma de los estilos personales de todos los colaboradores siempre que conozcan, comprendan, interioricen y vivan los mismos valores esenciales, cada cual según su idiosincrasia y personalidad.”

David Isaacs

Para abundar en los argumentos acerca de que la escuela es un proyecto común o de comunidad, Isaacs cita a Sergiovanni (1994) quien opina que: 1) En las comunidades la relación entre las personas y los propósitos así como las relaciones entre las personas no están basadas en contratos sino en compromisos. 2) Las comunidades se definen en función de sus valores, sus sentimientos y sus creencias, que proporcionan las condiciones necesarias para crear un sentido de “nosotros” superando el conjunto de “yos”. 3) Las comunidades son conjuntos de personas que están unidas por una voluntad natural y que, como grupo, están unidas a una serie de ideas e ideales compartidos.

Por otra parte, encuentra que para Belenardo (2001) existen seis dimensiones del sentido de comunidad: 1) Valores compartidos (que entiende principalmente en los campos de la disciplina y de los objetivos académicos). 2) Compromiso (que mide por horas adicionales a los contratadas, prestadas, voluntaria y gratuitamente por los profesores; y la dedicación de los profesores y de los padres a actividades fuera del programa oficial). 3) Sentido de pertenencia (que se nota en que haya experiencias compartidas y todos participan en las tradiciones del colegio). 4) Preocupación mutua, los unos por los otros (que se nota en que los profesores prestan atención personalizada a los alumnos y en que hay programas especiales de acuerdo con sus necesidades). 5) Interdependencia (que se nota en la existencia de grupos de coordinación y en una dirección colegiada). 6) Contactos periódicos entre profesores y entre profesores y padres (que requiere la organización de actividades frecuentes para verse y tratarse). Además, dice: “Utilizo el término “comunidad” para referirme a un sentido psicológico compartido de coherencia en un colegio. Un sentido de comunidad es la presencia de creenciassentimientos relaciones que unen a los miembros de una comunidad escolar; proporciona un sentido de pertenencia a algo que transciende las interrelaciones situacionales en un colegio”.

Y, por su parte, Strike (1999) indica que: “1) Los miembros de una comunidad están unidos gracias a valores compartidos. 2) Una comunidad es una entidad con la que se relacionan las personas como socios o copropietarios, y con lealtad. 3) Las comunidades tienen un sentido de familia y nutren a sus miembros. Y 4) Es más probable que una comunidad sea informal que burocrática en su manera de operar”

Finalmente, Louis (1995) ha encontrado que… “en tales comunidades, los profesores persiguen un objetivo claro y compartido, dialogan sobre temas profesionales con sus compañeros y abren sus clases a sus colegas. El resultado del proceso es una mejora en el aprendizaje de los alumnos”.

Más que establecer una toma de posición a priori en torno a la pregunta planteada, de si la escuela es una organización (rígida o blanda) o una comunidad (debate teórico-metodológico), quizá convenga, antes, abrirnos al debate acerca de qué entendemos por educación pública en el contexto nacional, estatal y local, y responder así mismo a la pregunta sobre cuáles son las condiciones necesarias y consensuadas socialmente para crear organizaciones o comunidades educativas que sean congruentes con los principios, fundamentos y valores (pedagógicos, cívicos, éticos) que hacen posible y objetivable el derecho a la educación.

El asunto va más allá de lo doctrinario (sin caer en el terreno de la falsa neutralidad ideológica); el asunto es más bien un compromiso de búsqueda de consensos acerca de qué tipo de escuela pública necesitamos y queremos.

Fuente de la Información: https://profelandia.com/sep-la-escuela-organizacion-o-comunidad/

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Canadá: El profesor de economía de la Universidad de Columbia, Jeffrey Sachs, asegura que EEUU está tras el sabotaje del Nord Stream

El profesor de economía de la Universidad de Columbia, Jeffrey Sachs, asegura que EEUU está tras el sabotaje del Nord Stream

Según el profesor de economía de la Universidad de Columbia, Jeffrey Sachs, existen evidencias de que helicópteros militares estadounidenses que tienen su base en Gdansk, estaban sobrevolando la zona.

Estados Unidos puede ser responsable de los daños de los gasoductos Nord Stream y Nord Stream 2, dijo este lunes en un programa en vivo en Bloomberg TV el profesor de economía de la Universidad de Columbia, Jeffrey Sachs.

«La destrucción del oleoducto Nord Stream, que apostaría que fue una acción de Estados Unidos, quizás de Estados Unidos y Polonia», dijo Sachs. La declaración de Sachs provocó una estridente reacción de los presentadores de televisión que exigieron una confirmación de las palabras del economista.

«En primer lugar, hay gran evidencia de que helicópteros estadounidenses, helicópteros militares que normalmente tienen su base en Gdansk, estaban sobrevolando esta área. También tuvimos las amenazas de Estados Unidos a principios de este año de que, de una forma u otra, vamos a en Nord Stream. También tuvimos la notable declaración del Secretario [de Estado] Blinken. El viernes pasado, en una conferencia de prensa, dijo que esta también es una gran oportunidad. Es una forma extraña de interactuar. Lo siento, es una forma extraña de hablar si está preocupado por la infraestructura internacional de vital importancia», respondió Sachs.

«Sé que esto va en contra de nuestra narrativa y no se te permite decir estas cosas en Occidente», agregó.

La semana pasada se descubrieron cuatro fugas en el enlace de gas de Nord Stream, y la guardia costera de Suecia identificó la más reciente. Más temprano, la empresa Nord Stream AG informó que tres hilos de los gasoductos marinos Nord Stream 1 y 2 sufrieron daños sin precedentes el 26 de septiembre.

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, afirmó que Moscú estaba «profundamente preocupado por la noticia» y no descartó que la operación de los oleoductos podría haber sido interrumpida por un acto de sabotaje.

Los sismólogos suecos revelaron más tarde que se habían registrado dos explosiones a lo largo de los oleoductos de Nord Stream el 26 de septiembre. La Agencia Danesa de Energía informó que se había derramado una gran cantidad de gas en el mar.

El profesor de economía de la Universidad de Columbia, Jeffrey Sachs, aseguró que EEUU está tras el sabotaje del Nord Stream. «Existen evidencias de que helicópteros militares estadounidenses que tienen su base en Gdansk estaban sobrevolando la zona».

Fuente de la Información: https://kaosenlared.net/el-profesor-de-economia-de-la-universidad-de-columbia-jeffrey-sachs-asegura-que-eeuu-esta-tras-el-sabotaje-del-nord-stream/

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Estados Unidos: El «blob», la extraordinaria criatura que nos obliga a cuestionarnos si somos la especie más inteligente

El «blob», la extraordinaria criatura que nos obliga a cuestionarnos si somos la especie más inteligente

Qué tal si empezamos con un rápido cuestionario.

Estás perdido en una enorme tienda que parece un laberinto y no sabes cómo salir de ella. ¿A quién le pides ayuda?

Pregunta 2. Estás escribiendo un documento de política para asesorar al gobierno de Estados Unidos sobre cómo gobernar sus fronteras nacionales, ¿dónde acudes en busca de consejo?

Pregunta final. Necesitas dibujar un mapa de la red cósmica, ¿cómo lo haces?

Hay, por supuesto, varias respuestas para estas preguntas pero en todos los casos te iría muy bien si consultaras a un organismo que tiene muchos nombres: moho mucilaginoso, moho del fango, moho del limo, moho deslizante, hongo mucoso y moho acuático.

A pesar de lo que la mayoría de sus nombres indican, siendo científicamente precisos, no es en realidad moho… pero al menos una de sus especies sí es extraordinaria.

«El moho es una división del mundo fúngico, pero el moho de limo es en realidad protista (no es animal, planta ni hongo); esencialmente es una célula gigante», precisó el biólogo Merlin Sheldrake, autor de Entangled Life.

El moho de limo es un plasmodium, es decir, una célula que contiene muchos núcleos. Por eso, a diferencia de la mayoría de los organismos unicelulares, no se necesita un microscopio para verlo.

Y esa única célula es capaz de tejer grandes redes exploratorias formadas por tentáculos como venas que pueden extenderse hasta un metro.

La estrella entre todas

Hay alrededor de 900 especies de moho de limo, pero nos vamos a enfocar en el Physarum Polycephalu, también conocido como moho de muchas cabezas o blob (en referencia al film clásico de 1958 The Blob).

¿Por qué los científicos del mundo están tan entusiasmados con esta especie en particular?

«Se ha convertido en un organismo emblemático para la resolución de problemas. Es fácil de cultivar y crece rápido, una de las razones por las que se ha estudiado tan bien», explica Sheldrake.

«Pero, sobre todo, sus comportamientos son extraordinarios».

Puede hacer todo tipo de cosas.

«Explorar, resolver problemas, adaptarse a nuevas situaciones, tomar decisiones entre cursos de acción alternativos, ¡y todo sin cerebro!«.

¿Cómo lo hace?

«Physarum es sensible al gradiente químico, por lo que puede crecer hacia señales químicas, o mantenerse lejos de las poco atractivas».

«Primero, tiende a crecer en todas las direcciones a la vez. Y luego, cuando encuentra comida, se retrae y forma las conexiones entre sus fuentes de alimento».

Es un poco como si estuvieras en el desierto y tuvieras que buscar agua. Tienes que elegir una y solo una dirección para caminar.

El Physarum Polycephalum puede «caminar» en todas las direcciones a la vez hasta encontrar alimentos; entonces encoge las ramas que no han encontrado nada y fortalece las que sí lo han hecho, a través de una serie de contracciones químicas.

Imagen: SCIENCE PHOTO LIBRARY/ En un experimento memorable, el blob aprendió a «ignorar» los químicos colocados para bloquear su camino hacia la comida. Ese comportamiento sugiere una forma primitiva de memoria, y nadie sabe cómo logra esta hazaña.

«Nunca deja de sorprenderme que puedan usar estas contracciones para realizar ese tipo de cálculo analógico, para integrar información sin necesidad de un cerebro. Que su coordinación se lleve a cabo tanto en todas partes a la vez y en ninguna parte en particular».

Asombroso

Todos esto significa que el blob es capaz, términos humanos, de resolver problemas, establecer redes, navegar por sistemas y laberintos con una eficiencia increíble.

Hay un estudio japonés icónico de 2010, cuando Physarum trazó la red ferroviaria del Gran Tokio, y todo lo que necesitó fue una pequeña placa de Petri y un puñado de avena.

«A Physarum le encanta la avena, es su comida favorita«.

«Entonces, modelaron el área del Gran Tokio poniendo copos de avena en los centros urbanos, y luego lo liberaron. En el transcurso de unas pocas horas, había formado una red eficiente que conectaba los copos de avena, y esa red se parecía mucho a la red de metro existente en el área del Gran Tokio».

Había trazado en cuestión de horas una red efectiva que ha tardado décadas en hacerse en la vida real.

El blob en el cosmos

Después del estudio de Tokio, los experimentos con Physarum Polycephalum despegaron por todo el mundo, para diseñar nuevas redes de transporte urbano o para encontrar rutas efectivas de evacuación de incendios, incluso para mapear la red cósmica… lo cual suena raro, pero aquí va.

Un equipo de científicos hizo una simulación digital trazando las ubicaciones de las 37.000 galaxias que conocemos.

Luego, un algoritmo inspirado en el blob, adaptado de la placa de Petri para trabajar en tres dimensiones, fue liberado en ese banquete virtual en el que las galaxias estaban representadas por pilas de copos de avena digital, por así decirlo.

A partir de ahí, el algoritmo produjo un mapa digital en 3D de la red cósmica subyacente, visualizando las hebras de materia en gran parte invisibles que los astrofísicos creen que unen las galaxias del universo.

Lo compararon con datos del Telescopio Espacial Hubble, que detecta rastros de la red cósmica, y descubrieron que todo coincidía en gran medida.

Así que parece haber un extraño parecido entre las dos redes, la red de blob elaborada por la evolución biológica y las de las estructuras del cosmos creadas por la fuerza primordial de la gravedad.

Imagen: NASA, ESA Y J. BURCHETT Y O. ELEK (UC SANTA CRUZ)/ Los astrónomos apelaron a la creatividad para tratar de rastrear la escurridiza red cósmica, la columna vertebral del cosmos. Los recuadros muestran algunas de las galaxias de las que se «alimentó» el blob (representadas en amarillo) y los hilos de conexión de la red cósmica (púrpura) superpuestos.

Los blobs eruditos

Volvamos a la cruda realidad de ese pequeño punto azul en el espacio que es nuestro mundo.

Physarum también puede ayudarnos con problemas más allá del mapeo y la creación de redes a cosas humanas más complejas, como la formulación de políticas y la gobernanza.

«En cierto modo, los physarum son economistas, en términos de alcanzar un óptimo universal», dice el filósofo experimental Jonathon Keats.

En 2018, se acercó a Hampshire College en Massachusetts, EE.UU., con una idea.

«Propuse que los blobs fueran nombrados académicos visitantes, con la idea de tener un grupo de estos expertos en el campus para reflexionar sobre algunos de los problemas más desafiantes del mundo».

Fue el primer programa académico del mundo para una especie no humana y se llamó el Consorcio Plasmodium.

¡Increíble pero cierto!

Physarum polycephalies se convirtieron en eruditos en residencia, con todo y oficina.

«No tiene ventanas, pero a los blobs realmente no le gusta la luz, así que desde su punto de vista era agradable, y una vez que se establecieron allí, pudimos comenzar».

Modelaron los problemas humanos de maneras que los blobs pudieran «entenderlos» para obtener su perspectiva imparcial.

«Los Physarum son superorganismos: son uno a pesar de ser muchos. Por lo tanto, son más objetivos que nosotros en lo que respecta a las cuestiones humanas».

Empezaron con los problemas habituales de red y mapeo, distribución y transporte, antes de pasar a algunas preocupaciones políticas más grandes, «desde la política de drogas hasta las cuestiones de nuestro uso de los recursos», señala Keats.

El muro de Trump

Quizás los más polémicos de los experimentos fueron aquellos que exploraron la política fronteriza internacional.

«Creamos un mundo simplificado, que es realmente lo que cualquiera hace cuando está creando cualquier tipo de modelo (los economistas lo hacen todo el tiempo)».

«Lo que hicimos fue tomar una de las condiciones más fundamentales: un lugar tiene algo, otro lugar tiene otra cosa, y cada lugar quiere proteger lo que tiene contra el otro.

Imagen: SCIENCE PHOTO LIBRARY/ El blob con su plato favorito: avena.

Usamos dos recursos esenciales para los blobs, proteínas y azúcar, y los distribuimos en una placa de Petri, uno en un lado, el otro en el otro lado, y probamos con un muro entre ellos y también sin él, dejando que Physarum resolviera qué hacer con esos recursos.

No solo sobrevivieron, sino que prosperaron en el caso de que no hubiera un muro, y florecieron más en la zona fronteriza«.

«Así que le escribimos una carta a Kirstjen Nielsen, quien en ese momento era la Secretaria de Seguridad Nacional en EE.UU. y también la enviamos a las Naciones Unidas y a muchos otros órganos de gobierno, diciéndoles que las fronteras no son una buena idea y que debemos superar el miedo para reconocer cómo tener fronteras abiertas beneficia a todos».

¿Absurdo?

Por supuesto, estos problemas internacionales multifacéticos no pueden reducirse a unas pocas placas de Petri.

Pero el punto es que estos experimentos son deliberadamente descabellados para desafiarnos a pensar de nuevas maneras.

«El consorcio Plasmodium es, en cierto sentido, absurdo. La gente se ríe cuando escucha que los blobs han establecido un grupo de expertos en colaboración con humanos en una universidad en Estados Unidos porque simplemente no es la forma en que se hacen las cosas.

Pero creo que hay algo también muy serio detrás de esto. Physarum Polycephalies tienen una inteligencia excepcional, por eso debemos incorporar algunas de las ideas que obtenemos al observar cómo se comportan, pensar en nosotros mismos de maneras que no lo hemos hecho anteriormente».

Ese es el aspecto más atractivo de todo esto. Que un organismo sin cerebro pueda enseñarnos a ser más objetivos, a pensar más a largo plazo, y que pueda abordar un problema de una manera que sencillamente no se nos ocurriría.

Y en el caso de algunos enigmas, como el mapeo del cosmos, puede ser más listo que nosotros.

Todo esto pone en tela de juicio nuestras definiciones humanas de inteligencia.

Imagen: SCIENCE PHOTO LIBRARY/ Desde lo más bajo de nuestras jerarquías, las desafía.

«Nuestra visión jerárquica de la inteligencia con los humanos en la cima de la Gran Pirámide revela el narcisismo de nuestra especie», afirma Sheldrake.

«Pensar en el mundo sin usarnos a nosotros mismos como la vara de medir por la cual todos los demás seres vivos deben ser juzgados puede ayudar a amortiguar algunas de las jerarquías que sustentan el pensamiento moderno».

Esas jerarquías ha implicado que nosotros, los Homo sapiens, tenemos una opinión increíblemente alta de nosotros mismos, y eso nos ha ayudado a llegar lejos.

Pero tal vez ya cumplieron su propósito.

«Creo que los humanos tenemos la necesidad de creer en una especie de superioridad. Esa alta autoestima ha sido el motor de la dominación. Hemos sido capaces de hacer más como resultado de creer que podemos hacer más», apunta Keats.

«Pero estamos llegando a un límite, al punto en que esa forma de pensar está empeorando el mundo para nosotros y para otras especies. Así que es hora de repensar«.

Y un catalizador para este replanteamiento es el Physarum Polycephalum, un protista de una sola célula sin cerebro que se encuentra en la parte inferior de esta jerarquía, desde donde puede hacer tambalear todo el sistema.

Fuente: Becky Ripley/ Emily Knight/ bbc.com

Fuente de la Información: https://www.redem.org/el-blob-la-extraordinaria-criatura-que-nos-obliga-a-cuestionarnos-si-somos-la-especie-mas-inteligente/

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SEP: La Escuela ¿Organización o comunidad?

Por: Juan Carlos Miranda Arroyo

El profesor David Isaacs, de la Universidad de Navarra, escribió un artículo en 2002 que lleva por título: “Centro educativo ¿Organización o Comunidad?”. En la introducción del texto afirma: “En la literatura actual (de la investigación educativa) se plantea con frecuencia la cuestión de si conviene considerar a los colegios como organizaciones o como comunidades, por ejemplo: Sergiovanni, T. (1994), Belenardo, S. (2001), Strike, K. (1999).” Para decirlo de manera más directa, el autor se pregunta: “Un colegio ¿Es una organización o es una comunidad?” (Ver: ESE No. 2, 2002).

La mención de este interesante artículo, publicado en una revista especializada del ámbito educativo hace 20 años, resulta significativo en un contexto mexicano donde la propuesta curricular oficial, hoy, para la educación básica (SEP, 2022), señala que el centro de las relaciones educativas debe darse a partir de la comunidad.

Según el plan de estudio mencionado para la educación básica en México, éste cuenta con una estructura de cuatro elementos de articulación que operan como fundamentos de principio a fin: 1) La integración curricular; 2) La autonomía profesional del magisterio; 3) La comunidad; y 4) El derecho humano a la educación.

Así define la SEP la noción de comunidad en el proyecto curricular oficial:

“La comunidad como el núcleo integrador de los procesos de enseñanza y aprendizaje, así como (de) la relación de la escuela con la sociedad, tal cual lo establece el artículo 14 de la LGE, fracción I que plantea llevar a cabo acciones para concebir a la escuela como un centro de aprendizaje comunitario en el que construyen y convergen saberes, se intercambian valores, normas y culturas y formas de convivencia en la comunidad y en la Nación.”

SEP

Educación básica en México. Progresos.

Dos preguntas surgen como resultado de un primer examen del texto y propuesta oficiales en México: ¿La escuela es una comunidad o una organización educativa? ¿Cuál es el papel de la comunidad, entendida como territorio-población, en los procesos educativos que se generan en la escuela?

En primera instancia, se entiende que la escuela es, por definición, una comunidad educativa en el entendido de que la escuela no se constituye sólo de edificios, aulas, mesa bancos ni por pizarrones o pintarrones, sino que son las personas grupos de personas que se relacionan de una manera singular para, en parte, aprender enseñar determinados contenidos educativos; para formar ciudadanos en el contexto de una sociedad democrática; y así ejercer, en fin, el derecho a la educación a favor de las niñas, los niños, jóvenes y adultos.

Relacionado con lo anterior, las profesoras y los profesores de educación básica (inicial, preescolar, primaria y secundaria) se preguntan: ¿Cómo se abordarán entonces dichos contenidos educativos por parte de docentes y estudiantes cuando se conciben dos escenarios comunitarios: 1) La escuela misma como comunidad y 2) la noción de comunidad territorio-población donde se sitúa a la escuela?

¿Se buscará, primero, un consenso con la comunidad territorio-población acerca de la definición de contenidos y aprendizajes específicos? ¿O la comunidad educativa predefinirá, desde su interior, dichos contenidos a partir de los dispositivos curriculares y luego los enriquecerá o los transferirá en el contexto de la comunidad territorio-población específico?

Queda claro, en principio, que una cosa son los enunciados doctrinarios (en el planteamiento de la SEP hay evidencia de que se trata de privilegiar a la noción de comunidad en detrimento de la idea de individuo) y que otra cosa diferente son los criterios que se habrán de emplear para poner en operación los propósitos del plan educativo a partir de los preceptos constitucionales, legales y normativos.

Ésta es, en resumen, la reflexión y la respuesta que nos sugiere Isaacs en relación con la pregunta que da título a esta columna:

“Un centro educativo debe entenderse como un proyecto común de mejora integral de padres, profesores, alumnos y personal no docente. El proyecto común requiere acuerdo respecto a los valores sustanciales y en cuanto a los objetivos principales a perseguir; requiere además un reparto de tareas y responsabilidades con el fin de asegurar una relación entre lo que hacen las personas y los objetivos. Sin embargo, la calidad del proyecto dependerá principalmente de la suma de los estilos personales de todos los colaboradores siempre que conozcan, comprendan, interioricen y vivan los mismos valores esenciales, cada cual según su idiosincrasia y personalidad.”

David Isaacs

Secundaria

Para abundar en los argumentos acerca de que la escuela es un proyecto común o de comunidad, Isaacs cita a Sergiovanni (1994) quien opina que: 1) En las comunidades la relación entre las personas y los propósitos así como las relaciones entre las personas no están basadas en contratos sino en compromisos. 2) Las comunidades se definen en función de sus valores, sus sentimientos y sus creencias, que proporcionan las condiciones necesarias para crear un sentido de “nosotros” superando el conjunto de “yos”. 3) Las comunidades son conjuntos de personas que están unidas por una voluntad natural y que, como grupo, están unidas a una serie de ideas e ideales compartidos.

Por otra parte, encuentra que para Belenardo (2001) existen seis dimensiones del sentido de comunidad: 1) Valores compartidos (que entiende principalmente en los campos de la disciplina y de los objetivos académicos). 2) Compromiso (que mide por horas adicionales a los contratadas, prestadas, voluntaria y gratuitamente por los profesores; y la dedicación de los profesores y de los padres a actividades fuera del programa oficial). 3) Sentido de pertenencia (que se nota en que haya experiencias compartidas y todos participan en las tradiciones del colegio). 4) Preocupación mutua, los unos por los otros (que se nota en que los profesores prestan atención personalizada a los alumnos y en que hay programas especiales de acuerdo con sus necesidades). 5) Interdependencia (que se nota en la existencia de grupos de coordinación y en una dirección colegiada). 6) Contactos periódicos entre profesores y entre profesores y padres (que requiere la organización de actividades frecuentes para verse y tratarse). Además, dice: “Utilizo el término “comunidad” para referirme a un sentido psicológico compartido de coherencia en un colegio. Un sentido de comunidad es la presencia de creenciassentimientos relaciones que unen a los miembros de una comunidad escolar; proporciona un sentido de pertenencia a algo que transciende las interrelaciones situacionales en un colegio”.

Y, por su parte, Strike (1999) indica que: “1) Los miembros de una comunidad están unidos gracias a valores compartidos. 2) Una comunidad es una entidad con la que se relacionan las personas como socios o copropietarios, y con lealtad. 3) Las comunidades tienen un sentido de familia y nutren a sus miembros. Y 4) Es más probable que una comunidad sea informal que burocrática en su manera de operar”

Finalmente, Louis (1995) ha encontrado que… “en tales comunidades, los profesores persiguen un objetivo claro y compartido, dialogan sobre temas profesionales con sus compañeros y abren sus clases a sus colegas. El resultado del proceso es una mejora en el aprendizaje de los alumnos”.

Más que establecer una toma de posición a priori en torno a la pregunta planteada, de si la escuela es una organización (rígida o blanda) o una comunidad (debate teórico-metodológico), quizá convenga, antes, abrirnos al debate acerca de qué entendemos por educación pública en el contexto nacional, estatal y local, y responder así mismo a la pregunta sobre cuáles son las condiciones necesarias y consensuadas socialmente para crear organizaciones o comunidades educativas que sean congruentes con los principios, fundamentos y valores (pedagógicos, cívicos, éticos) que hacen posible y objetivable el derecho a la educación.

El asunto va más allá de lo doctrinario (sin caer en el terreno de la falsa neutralidad ideológica); el asunto es más bien un compromiso de búsqueda de consensos acerca de qué tipo de escuela pública necesitamos y queremos.

Fuente de la información e imagen: https://www.sdpnoticias.com

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Creencia y ciencia, ¿qué nos dice el Plan de Estudios 2022?

Por: Abelardo Carro Nava

«¿Puede la escuela propiciar el abordaje de varias creencias que son parte de las comunidades en las que se ubican en el territorio mexicano?»

Hace unos días, Milenio Noticias dio a conocer un reportaje que llamó mi atención; éste abordaba la problemática que se había suscitado en la escuela primaria “Niños Héroes de Chapultepec” ubicada en Catemaco, Veracruz, debido a que los padres de familia denunciaban que, tanto al director del plantel como una docente adscrita a esa institución educativa, supuestamente habían hecho brujería a maestros e integrantes de la sociedad de padres; de hecho, en el video que les comparto más adelante, se observan algunos objetos que dichos paterfamilias habían encontrado enterrados al interior del centro escolar, motivo por el cual lo cerraron, y exigieron la destitución del personal referido y la intervención de las autoridades.

Más adelante, en ese mismo reportaje, se expone parte de una entrevista realizada a un habitante de la comunidad que se ha dedicado a este tipo de actividades relacionadas con lo que en nuestro país se conoce como “brujería” pues, como se sabe, Catemaco suele ser conocido, por propios y extraños, como la tierra en la que la práctica (a decir de la reportera) de rituales y hechicería, es parte de la cultura de la población. En fin, este habitante de esa comunidad, narraba que no solo los maestros y directores recurrían a la brujería, sino también estudiantes, padres de familia y todo tipo de personas, por motivos diferentes.

Finalmente, el gobernador de esa entidad, Cuitláhuac García, en esa misma nota, señalaba que se abriría una investigación porque no se tenía que hacer “amarillismo” al respecto, dado que Catemaco es conocido por la brujería e, incluso, que tal localidad es un atractivo turístico, por tanto, era normal que hubiera gente que hiciera ese tipo de cosas, y que la creencia de cada quien sería lo que determinaría su pensar, porque mientras no se usaran recursos públicos, no tendría problemas con lo que las personas creyeran, puesto que hay libertad de creer lo uno quiera.

Como maestro frente a grupo, e interesado en el tema, de inmediato se me vinieron a la mente una serie de preguntas que, desde mi perspectiva, parecen ser importantes, ¿puede la escuela propiciar el abordaje de varias creencias que son parte de las comunidades en las que se ubican en el territorio mexicano?, ¿puede el maestro o maestra enseñar a sus alumnos y alumnas a realizar el tipo de prácticas provenientes de la cultura y cimentadas en creencias, por así decirlo, ancestrales?, ¿dónde se ubica lo establecido en la Constitución Política de nuestro país en cuanto a que la educación se basará en los resultados del progreso científico, luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios?, ¿cuál es papel del gobierno y de la autoridad educativa ante este tipo de cuestiones?, ¿dónde se ubica el plan de estudios, su enfoque, sus principios pedagógicos y didácticos, los contenidos y demás cuestiones que son parte una actividad que, de alguna forma, fundamenta el actuar del profesorado? Y, finalmente, ante la pronta implementación del piloteo de un nuevo plan de estudios que, coloca al centro a la comunidad para el acto educativo, ¿de qué manera se habrán de abordar este tipo de situaciones, y otras, que no solo suceden en Veracruz, sino en toda la República Mexicana?

Como he dicho, el artículo 3º Constitucional, establece claramente que: “El criterio que orientará a la educación se basará en los resultados del progreso científico, luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios” (DOF, 2019).  Principio constitucional fundamental que, desde luego, es de observancia para todos los mexicanos, sean gobernantes, autoridades educativas, maestras, maestros, padres de familia, en fin, para la sociedad que habita nuestro territorio.

Si consideramos que esta idea es fundamental para el hecho educativo, los resultados de ese progreso científico, son indispensables para marcar una línea entre lo que significa creencia y ciencia. Y es que, sin entrar a un análisis conceptual profundo, sabemos que son cuestiones que, aunque existen en un mismo plano, como lo es la escuela, ésta, a través del profesorado, tiene la encomienda de lograr una distinción entre ambas cuestiones; por ejemplo, no es lo mismo considerar que el “cielo” que observamos durante el día tiene un color “azul” debido al reflejo de los rayos del sol en el mar (creencia), que señalar que esa parte de la atmósfera tiene ese color debido a que, cuando la luz solar llega a la tierra, se provoca un fenómeno llamado “dispersión” que propicia que dicha luz, cuando atraviesa ciertas partículas, adquiera el color referido (ciencia).

Desde luego que hay una clara diferencia en tales cuestiones y, la escuela, y el profesorado, con la formación y conocimiento adquirido a lo largo de los años, abordaría este tema para que, dicha creencia, tenga o adquiera una connotación científica que llevaría a conocer, analizar y comprender diversos fenómenos naturales. En fin.

Pensar que cada individuo es libre de creer lo que considere conveniente, es correcto. Dicha libertad de pensamiento es eso y no otra cosa. Lo que desde mi perspectiva no es correcto ni adecuado, es “justificar” que dichas creencias son parte de una cultura y, por tanto, la escuela deba convertirse en un centro donde éstas estén por encima de la ciencia, por el simple hecho de que sean parte de un atractivo turístico.

Ello, me llevo a reflexionar sobre algunos de los planteamientos contenidos en el Plan de Estudios 2022 que, como sabemos, comenzará a pilotearse en próximos días; en éste, en uno de los primeros apartados se señala: “Para la Nueva Escuela Mexicana no existen dos escuelas iguales y ninguna tiene un fin en sí misma, sino que todas ellas están al servicio de sus comunidades y de la sociedad en su conjunto, por lo que la escuela se entiende como el espacio fundamental en el que se construye la igualdad para todas y todos; la igualdad como potencial de las y los estudiantes de ser capaces de aprender, emanciparse y trascender su realidad. Por lo anterior, la escuela pública debe preservarse como un espacio de convivencia estrictamente laica y defenderse de planteamientos que desean reducirla a una institución que provee servicios de aprendizaje para satisfacer creencias, fanatismos y prejuicios que provengan de particulares con intereses religiosos, empresariales o políticos (DOF, 2022, p. 14)

Entonces, con este planteamiento, ¿cuál es papel de la escuela pública en razón de lo señalado por el gobernador de Veracruz?, ¿ignorancia o un desliz bien intencionado de su parte?

Vaya tiempos de transformación que estamos viviendo.

Referencias:

Fuente de la información: https://profelandia.com

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UNICEF advierte que los niveles de aprendizaje son alarmantemente bajos, ya que se calcula que solo una tercera parte de los niños y niñas de 10 años del mundo pueden leer y comprender una historia sencilla

UNICEF advierte que los niveles de aprendizaje son alarmantemente bajos, ya que se calcula que solo una tercera parte de los niños y niñas de 10 años del mundo pueden leer y comprender una historia sencilla

En vísperas de la Cumbre sobre la Transformación de la Educación, UNICEF presenta el “Aula de la crisis del aprendizaje” en la sede de la ONU en Nueva York para llamar la atención sobre la necesidad urgente de transformar los sistemas educativos

Imagen de la instalación el “Aula de la crisis del aprendizaje” de UNICEF en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, el 14 de septiembre de 2022.

NUEVA YORK, 16 de septiembre de 2022 – En vísperas de la Cumbre sobre la Transformación de la Educación, UNICEF advierte que los niveles de aprendizaje son alarmantemente bajos, ya que se calcula que solo una tercera parte de los niños y niñas de diez años de todo el mundo pueden leer y comprender una historia sencilla escrita, mientras que antes de la pandemia eran la mitad.

“Las escuelas con escasos recursos, los maestros mal pagados y poco cualificados, las aulas hacinadas y los planes de estudio arcaicos están socavando la capacidad de nuestros niños y niñas para alcanzar su pleno potencial”, ha declarado Catherine Russell, Directora Ejecutiva de UNICEF. “La trayectoria de nuestros sistemas educativos es, por definición, la trayectoria de nuestro futuro. Tenemos que invertir la tendencia actual o enfrentarnos a las consecuencias que se derivan de no haber educado a toda una generación. Los bajos niveles de aprendizaje de hoy en día suponen menos oportunidades en el futuro”.

Los cierres prolongados de las escuelas y la falta de acceso a una enseñanza de calidad durante la pandemia de COVID-19 pusieron al descubierto y agravaron una crisis del aprendizaje ya existente que ha provocado que millones de escolares de todo el mundo carezcan de competencias básicas en aritmética y alfabetización, advierte UNICEF.

Para llamar la atención sobre la crisis educativa y la necesidad de transformar el aprendizaje en todo el mundo, UNICEF ha presentado hoy públicamente el “Aula de la crisis del aprendizaje”, un modelo de aula que refleja la cantidad de niños y niñas que no consiguen adquirir una serie de competencias básicas. La instalación estará expuesta en la entrada para visitantes de la sede de las Naciones Unidas en Nueva York entre el 16 y el 26 de septiembre.

Una tercera parte de los pupitres de este modelo de aula son de madera y están listos para su uso, con una icónica mochila de UNICEF colocada en la silla que tienen detrás, y representan a la tercera parte de los niños de diez años que, según las estimaciones, pueden leer y comprender una historia sencilla escrita, el indicador de la competencia mínima que se requiere en las pruebas de comprensión de lectura. Las dos terceras partes restantes de los pupitres son casi invisibles y están hechos de un material transparente para representar al 64% de los niños de diez años que se calcula que no pueden leer ni comprender una historia sencilla escrita.

Poco antes de que los dirigentes se reúnan en la Cumbre sobre la Transformación de la Educación, UNICEF ha realizado un llamamiento a los gobiernos para que se comprometan a proporcionar a todos los niños y niñas una educación de calidad. Instamos a que se realicen nuevos esfuerzos e inversiones para volver a matricular y retener a todos los niños en la escuela; aumentar el acceso a la enseñanza de recuperación y de puesta al día de materias; apoyar a los maestros y proporcionarles las herramientas que necesitan; y garantizar que las escuelas ofrezcan un entorno seguro y propicio a fin de que todos los niños estén preparados para aprender.

Fuente de la Información: https://www.unicef.org/es/comunicados-prensa/unicef-advierte-niveles-aprendizaje-bajos-solo-tercera-parte-ninos-pueden-leer

 

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