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Tras las huellas del imperialismo

Por: Ivan Carrasco Andrés

El movimiento antideutsche, Israel y el neofascismo (I)

Una imagen surrealista pero cierta

Imaginen un movimiento de izquierda que se declara antifascista, anticapitalista y llama a la revolución comunista; pero, al mismo tiempo, ondea la bandera de Israel y la de Estados Unidos junto a la bandera anarquista y antifascista. Además, en su recorrido por las calles grita consignas como, “Abajo Alemania, por el comunismo, solidaridad con Israel”, “Alemania nunca más. Quitad el derecho de existir a Alemania” o “Hazlo de nuevo, bombardero Harris” (en alusión a la bomba lanzada sobre la ciudad de Dresden en 1945 por los aliados). Por si fuera poco, en sus publicaciones apoyan abiertamente y con vehemencia las políticas militaristas de Estados Unidos en contra de los países árabes (como la invasión a Irak en el 2003); al mismo tiempo, promueven la solidaridad incondicional para con el estado de Israel que se traduce en recolectar dinero para enviárselo a las IDF (Fuerzas de Defensa de Israel); y, por otra, en exigir al estado alemán apoyo económico, militar y político para el estado colonialista y terrorista de Israel.

Esta imagen que se antoja inverosímil es, en realidad, un retrato muy claro y preciso de una peculiar corriente de la “izquierda” alemana que se autodenomina como: antialemanes (antideutsche). Los antialemanes controlan periódicos y revistas como: Konkret, Bahamas, Jungle World; incluso tienen editoriales como la ça ira Verlag, perteneciente al gupo antialemán ISF (Initiative Sozialistisches Forum). En ciertas ciudades alemanas tienen bares; negocios en donde el hecho de portar una kufiyya se convierte en un “obstáculo” para entrar al local y es tomado como pretexto para ser insultado y tachado de antisemita. Si bien numéricamente no son una mayoría, sus publicaciones y posturas políticas tienen bastante eco e influencia en ciertos sectores de la izquierda alemana, incluido partidos como Die Linke y el SPD. Además, existen colectivos y organizaciones que promueven la ideología antideutsche como Bak-Shalom, quienes se autodefinen como un “grupo de trabajo contra el antisemitismo, antisionismo, antiamericanismo y contra el anti capitalismo regresivo…” (1). Hay quienes opinan, como el periodista y analista geopolítico Hauke Ritz, que los grupos antideutsche podrían ser usados por agencias de seguridad, alemanas o extranjeras, como grupos de soft power (2).

Por todo ello, parece no solamente lícito, sino sumamente importante, preguntar por este movimiento tan peculiar que, en su supuesta radicalidad, termina legitimando y apoyando las políticas imperialistas de los dos estados que han sido definidos históricamente por su belicismo, injerencismo, expansionismo y por su violación sistemática a los derechos humanos dentro y fuera de sus fronteras.

¿Cómo es posible, desde las pretendidas posiciones antinacionales y anticapitalistas, reivindicar al estado de Israel y al estado Norteamericano, así como sus políticas imperialistas?, ¿nos encontramos ante un discurso y una práctica política más radical que las de la izquierda comunista anticapitalista y antiimperialista?, o quizá, ¿estos grupos constituyen la punta de lanza de nuevas formas de manipulación ideológica y social dentro de la izquierda?

¿Existen en América Latina, en los movimientos sociales, en las universidades, o en los partidos políticos, estas posiciones?

En las siguientes líneas y entregas, intentaremos dar una imagen general del movimiento antideutsche para responder a dichas preguntas.

Orígenes y referentes

Tras la caída del muro de Berlín en 1989, la izquierda alemana discutió en torno a la reunificación de ambos países. Un sector minoritario de la misma, ligado al KB (Kommunistischer Bund o liga comunista), se opuso con ahínco a la reunificación argumentando que, de llevarse ésta a cabo, Alemania volvería a ser una nación imperialista que no tardaría en convertirse en un 4o Reich. Pues, según ellos, en la identidad alemana existiría, de forma inherente e irrebasable, un racismo y una mentalidad imperialista, que constituirían la esencia del “ser alemán”. Esta izquierda minoritaria, de la cual surgirán los antideutsche, llevaban ya, para 1990, algunos años haciéndole críticas al resto de la izquierda por su supuesto antisemitismo, antisionismo, antiamericanismo y por el presunto olvido del nazismo dentro de la historia alemana. Al grito de “Nunca más Alemania” (Nie wieder Deutschland), estos grupos salían a las calles para confrontar y violentar las manifestaciones de la izquierda antiimperialista. Mientras la gran mayoría de la izquierda realizaba protestas a favor de la paz, los antialemanes mostraban su total y enérgico apoyo a los ataques de Estados Unidos sobre Irak durante la guerra del golfo de 1990-91.

Entre sus precursores teóricos pueden destacarse los siguientes: Jean Améry, Eike Geisel, Wolfgang Pohrt y Moishe Postone. En este artículo sólo nos enfocaremos en el primero y en el último.

Jean Améry, un ensayista y filósofo austriaco, publicó en 1969, dos años después de la guerra de los seis días (3), un artículo en la revista Die Zeit titulado, “El antisemitismo respetable”. En dicho artículo, Améry critica a la izquierda marxista por ser, a su juicio, antisemita. El antisemitismo que Améry observa en la izquierda en general, y en la izquierda alemana en particular, se deriva de la falsa identificación que hace entre el antisionismo y el antisemitismo. Pues, para Améry, el antisionismo, lejos de ser una crítica al estado de Israel por su política colonialista, violatoria de los derechos humanos y aliada al imperialismo norteamericano, es una forma más del antisemitismo que termina por desear la aniquilación de los judíos. Por eso, llega a decir que, “el antisemitismo está contenido en el anti-israelismo y en el anti-sionismo como la tormenta en las nubes” (4), de ahí que, según él, bajo la fachada de combatir al sionismo, algo que sería respetable para la izquierda, sea, en realidad, una excusa y una fachada para reeditar el odio nazi hacia los judíos.

En el mismo texto se encuentra una crítica no desarrollada hacia la izquierda antiimperalista; crítica que desliga los factores geopolíticos y económicos de la existencia del estado de Israel, llegando a decir que dicho estado no es ni puede ser visto como un aliado estratégico del imperialismo norteamericano, así como “los estados árabes no pueden ser vistos como razonablemente progresistas” (5). Améry concuerda con lo expresado por Robert Misrahi al hacer la siguiente cita, “El antisionismo es fundamentalmente un fenómeno reaccionario que, cuando habla deIsrael, se esconde bajo consignas revolucionarias, progresistas y anticolonialistas” (6).

Moishe Postone es, quizá, el autor más conocido dentro de la izquierda marxista a nivel internacional por su lectura de Das Kapital desde el horizonte de la Wertkritik.Postone ofrece una lectura que busca actualizar la radicalidad del pensamiento de Marx al retomar los conceptos de mercancía, valor, fetichismo de la mercancía, trabajo abstracto, alienación, etc. Para él, la radicalidad de Marx consistiría en haber descubierto y descrito la función del “sujeto autómata”, el capital, cuya forma social se basaría en el trabajo abstracto productor de valor y mercancías. Al ser este sujeto el verdadero agente por el cual existen y se reproducen las relaciones capitalistas, los obreros y los capitalistas serían una personificación, o representantes terrenales de aquella, aunque real, abstracción. A partir de este razonamiento, Postone intenta explicar el antisemitismo, pues, si se parte de la diferencia entre el valor de uso y valor de cambio de la mercancía, el antisemitismo identificaría a los judíos con las características que definen al valor, esto es con: lo abstracto, universal, inasible, etc.Según Postone,

Cuando se examinan las características específicas del poder atribuido a los judíos por el moderno anti semitismo -abstracción, intangibilidad, universalidad, movilidad- se descubre que ellas son todas las características de la dimensión del valor de la forma social analizada por Marx. Además, esta dimensión, como el supuesto poder de los judíos, no aparece como tal sino siempre en la forma de un soporte material, la mercancía. (7)

Además, esta identificación avanzaría al establecer a los judíos como la personificación del dinero, y más concretamente del capital financiero; pero, iría incluso más allá al personificarlos como el capital mismo e identificarlos con lo totalmente destructivo, al respecto escribe Postone,

De acuerdo a esta interpretación, los judíos fueron identificados no únicamente con el dinero, con la esfera de la circulación, sino con el capitalismo mismo…Los judíos no fueron vistos únicamente como representantes del capital (pues en ese caso los ataques antisemitas habrían sido más específicos en términos de clase). Ellos devinieron la personificación de lo intangible, destructivo, lo inmensamente poderoso de la dominación internacional del capital en tanto forma social alienada.(8)

Para Postone, la teoría crítica de la forma valor permitirá entender, desde la contradicción valor/valor de uso y trabajo concreto/trabajo abstracto, la biologización-personificación del lado abstracto de la mercancía en el judío, por una parte; y, por otra, la biologización-personificación del lado concreto de la mercancía en el ario. Por eso, según Postone, el nazismo podría entenderse como una revolución “anticapitalista”, caracterizada por su odio a lo abstracto y, frente a ello, la reivindicación de lo concreto, de la comunidad (como Volksgemeinschaft) y, así,entonces, los campos de exterminio habrían sido pensados como campos de exterminio del valor mismo. Postone finaliza diciendo,

Auschwitz, no como la toma del poder por los nazis en 1933, fue la verdadera “revolución alemana”, el intento de derrocar, no solamente un orden político, sino una forma social existente. Con esta hazaña, el mundo habría estado seguro de la tiranía de lo abstracto. En el proceso, los nazis se “liberaron” de la humanidad. Los nazis perdieron la guerra contra la Unión Soviética, América e Inglaterra. Ganaron, en cambio, la guerra, su “revolución”, en contra de los judíos europeos.(9)

Bibliografía

Améry, JeanDer ehrbare Antisemitismus, http://www.zeit.de/1969/30/der-ehrbare-antisemitismus

Bak-ShalomGrundsatzerklärung des BAK Shalom, http://bak-shalom.de/index.php/materialien-des-bak-shalom/wir/

Hagen, Patrick, Die Antideutschen und die Debatte der Linken über Israel,http://www.trend.infopartisan.net/trd0405/t030405.html

Postone, Moishe, Anti-semitism and National Socialismhttps://libcom.org/library/anti-semitism-national-socialism-moishe-postone

RT, Antideutsche oder Allzudeutsche?, https://www.youtube.com/watch?v=UiuRixvPf0o

Notas:

(1) Véase su declaración de principios en la página, http://bak-shalom.de/index.php/materialien-des-bak-shalom/wir/.

(2) En entrevista con la cadena rusa de noticias RT, el analista Hauke Ritz se pregunta sobre la función del movimiento antideutsche y sus posibles nexos con agencias de seguridad. Véase el siguiente link, https://www.youtube.com/watch?v=UiuRixvPf0o&. (1:35 a 2:23 mm)

(3) La guerra de los seis días, o guerra de Junio de 1967, fue un conflicto bélico que involucró al estado de Israel en contra de los estados de Egipto, Jordania, Irak y Siria. Como consecuencia de esta guerra, el estado de Israel aumentó sus fronteras al ocupar los territorios de Egipto (península del Sinaí y franja de Gaza), Jordania (franja de Cisjordania) y Siria (los altos del Golán). Con esta guerra, el estado de Israel mostró su afán expansionista, belicista y su carácter colonialista en tanto fuerza de ocupación.

(4) Améry, JeanDer ehrbare Antisemitismus, http://www.zeit.de/1969/30/der-ehrbare-antisemitismus.p. 2. Ésta y las traducciones que siguen son nuestras.

(5) Ibíd., p. 3.

(6) Ibíd., p. 3.

(7) Postone, Moishe, Anti-semitism and National Socialismhttps://libcom.org/library/anti-semitism-national-socialism-moishe-postone.

(8) Ibíd.

(9) Ibíd.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=228945

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EE UU: La ansiedad cultural de la clase media blanca

Por: Jordan Kraemer

En un vuelo en avión el pasado mes de noviembre me senté junto a una mujer blanca, de unos cincuenta años, una profesional católica del Midwest que me confesó a regañadientes haber votado al cuadragésimo quinto presidente de los Estados Unidos. Decía repudiar el racismo a pesar de estar en contra de las “cuotas” en educación y contratación. Estas visiones sintetizan un debate actual sobre si el apoyo a Trump se debe más a la desposesión económica – gran parte de las clases trabajadoras y medias sienten ansiedad y abandono en la economía global – o al racismo, una reacción violenta blanca contra los esfuerzos por acabar con la discriminación y la injusticia.

Este debate sin embargo pasa por encima una confusión crucial: qué significa ser blanco y de clase media depende de concepciones de la raza y la clase que están históricamente entretejidas. Aunque la élite y los profesionales blancos urbanos han mantenido su estatus cultural y social en una economía globalizada, los empleos estables han desaparecido para mucha gente – no sólo industriales, también posiciones directivas. Y mientras los empleos técnicos de alta cualificación y bien remunerados  (una forma de trabajo “intelectual”) se concentran en enclaves urbanos, el trabajo de clase media gira en torno a trabajo de servicios con bajos salarios en la precaria Gig Economy, esto es, trabajo temporal sin prestaciones ni seguridad.

Aunque esta transformación económica ha atraído mucha atención, especialmente tras las elecciones de 2016, pocos han discutido el vínculo entre el incremento de los profesionales urbanos creativos por un lado, y la desposesión cultural de los blancos que no pertenecen a las élites, por el otro. La conflictividad política estadounidense corresponde a una clasificación geográfica que ha acompañado la destrucción de la clase media, ilustrada, por ejemplo, por la reurbanización blanca y la gentrificación. La ‘blancura’ tiene un largo historial como pilar del estatus de clase, asegurando respetabilidad y legitimidad para aquellos que se imaginan a sí mismos como protagonistas de la historia (blanca) americana. Para muchos blancos, perder estatus económico implica una profunda pérdida de identidad y pertenencia cultural – no sólo ansiedad económica, sino también ansiedad cultural.

Puede parecer contra intuitivo para los cristianos blancos de clase media, por ejemplo, sentirse perseguidos cuando ellos siguen siendo una mayoría nacional y controlan puestos en el gobierno y la dirección de empresas. Pero la victoria de Trump (ajustada e impopular) amplifica las quejas de los blancos desposeídos culturalmente, en un sentido antropológico amplio.

El auge de los Hip Creatives

Dada la historia entretejida de la raza y la clase en los EEUU, no es sorprendente que la clase medias blanca experimente una pérdida de identidad en términos de raza, culpando a los inmigrantes, musulmanes y gente de color cuando ve que su subsistencia está amenazada. Los desplazamientos económicos asociados con la globalización neoliberal exacerban las divisiones entre los blancos urbanos y profesionales y las crecientes capas plebeyas precarizadas, en formas que se desarrollan tanto a través del gusto y el consumo cultural como de ansiedad económica.

Las élites blancas han hecho uso desde hace mucho tiempo de las distinciones raciales para dividir y triunfar, por supuesto. Estas distinciones no están biológicamente dadas ni son consecuencia inevitable del “tribalismo”; en vez de ello, las categorías raciales modernas se formaron durante el encuentro colonial desde el siglo XVI llegando hasta la actualidad – todavía marcan el orden económico y social dominante. Cuando los colonos ingleses llegaron por primera vez a Norte América, por ejemplo, distinguieron entre los cristianos y los paganos en sus primeros estatutos legales. No obstante, en el proceso de esclavizar a la población indígena y africana, los colonialistas diseñaron una nueva terminología legal para los hijos de los esclavos y la gente libre (el término ‘Negro’ fue el primero en aparecer, el término ‘Blanco’ apareció después). De acuerdo a las concepciones emergentes de la raza, tal estatuto determinaba quién podía heredar la propiedad frente a quién se convertía en propiedad – esto es, los derechos políticos y legales que constituyen una persona en cuanto tal.

Hoy día la blancura sigue estando vinculada al estatus de clase (y la posición cultural), donde ‘blanco’ a menudo es una marca de ‘clase media’. Los blancos pobres, por el contrario, están racialmente marcados, denigrados por ejemplo como ‘basura blanca’ (la gente pobre de color directamente no requiere una designación específica). Tomemos los Millenials – este apodo generacional refiere típicamente no a toda la gente joven nacida en los ochenta y los noventa, sino a los jóvenes de clase media blanca obsesionados con las nuevas tecnologías.

Pero los desplazamientos económicos de los últimos quince o veinte años han combado a la clase media y a la naturaleza del trabajo de formas novedosas. No es casualidad que al moverse la producción actual al extranjero, la creatividad se convirtiera en el nuevo sello distintivo del trabajo profesional. La creatividad vino a caracterizar una clase media urbana y profesional emergente (lo que Barbara y John Ehrenreich una vez llamaron los “PMC” o Professional-Managerial Class) en los últimos años de la década de los noventa (aunque la originalidad, novedad, juventud y demás han estado desde hace tiempo asociadas con el consumo de clase media y la productividad, desde al menos los años 60 de la contracultura, si no incluso desde la bohemia del s.XIX).  Thomas Frank rastreó este movimiento en la era de los ‘Mad Men’ en los 60, mostrado en su obra de 1996 The Conquest of Cool, donde defiende que las industrias de medios ‘científicos’ vinieron a patrocinar la creatividad y la individualidad como parte de los mismos desplazamientos culturales liderados por la contracultura juvenil, en lugar de cooptarla.

Richard Florida describió en 2002 la clase media de trabajadores ‘intelectuales’ (aquellos que no crean bienes sino ideas, traficando en los flujos de información de la sociedad-red de Manuel Castells) como una nueva “clase creativa”, argumentando que la creatividad impulsa la productividad en la era postindustrial. Pero a diferencia de una generación anterior de jóvenes profesionales, los trabajadores de los mass media, en sectores tecnológicos y otros trabajadores creativos de Florida prefieren centros urbanos diversos y multiculturales con mucha vida nocturna, arte, música y, el indicador de la gentrificación, cafés hip. David Brooks ha parodiado a estos bebedores de cappuccino con pajita, los “Bobos” (“bourgeois bohemians”) por su mezcolanza de inconformidad y ambición empresarial, “los miembros de la élite de la nueva era de la información”  que comercian en “capital intelectual” para subir escalafones en la empresa. Florida reelaboró las clases medias-altas como los nuevos impulsores de la economía y de lo hip, las ciudades creativas.

Gran parte de la tesis de Florida no se han cumplido prescriptivamente – ciudades como Detroit y Cleveland que invirtieron en los estilos de vida como principal atractivo se han decepcionado con los resultados económicos, ni tampoco son las ciudades costeras más cool necesariamente los centros del poder financiero. Lo que Florida diagnosticó certeramente, sin embargo, fue la re-urbanización de la clase media, cómo los profesionales blancos y jóvenes se mudaron a áreas urbanas menospreciadas, revirtiendo décadas de huida de gente blanca, y cómo, a diferencia de sus predecesores, se asentaron y permanecieron ahí.

Cosas que le gustan a la gente de clase media

El aumento de la polarización política en EEUU desde los noventa – cuyo pico se alcanzó con las llamadas “guerras culturales” – probablemente refleje la clasificación geográfica de la economía del conocimiento. Las áreas urbanas, de acuerdo a los politólogos, han devenido uniformemente en zonas de tendencia izquierdista mientras que las áreas rurales son más conservadoras. Politólogos como Wendy K. Tam Cho, por ejemplo, encontraron que en las elecciones presidenciales de 2008  los distritos azules eran más azules y los distritos rojos más rojos que en elecciones previas: “la expresión geográfica de las preferencias partidistas rivales parece haber alcanzado su máximo respecto a elecciones previas”. A pesar de la preocupación porque la conformidad ideológica conduzca al extremismo, Cho señala que la mayoría de gente se mueve por razones económicas.

Mientras los hip creatives acudieron en manada a los cafés culturetas en los núcleos urbanos revitalizados, las clases medias en el resto de lugares estaban sufriendo cambios perjudiciales. Después de la crisis económica de 2008 los empleos de alta tecnología y alta cualificación se recuperaron, así como lo hicieron los empleos del sector servicios temporales y de baja cualificación; fue propiamente el estrato medio el que se evaporó, dando lugar a “la transformación de América de una economía industrial a una de servicios que ha privilegiado la élite educada y limitado las posibilidades de movilidad social para aquellos sin educación superior”, como subrayó la antropóloga Kaushik Sunder Rajan. Describiendo a los blancos que perdían derechos, especialmente hombres, continúa diciendo: “lo que queda es un sector demográfico que una vez fue un privilegiado social pero ahora ha sido privado económicamente de sus derechos y que no ve oportunidades, sólo amenazas – tanto a su subsistencia como a sus derechos – que a menudo vienen de otros que no se parecen a ellos”.

El antropólogo David Graeber vincula especialmente el vaciamiento de la clase media – trabajo del conocimiento muy bien remunerados en un extremo, ‘curros’ poco fiables en el sector servicios en el otro – a la financiarización de la economía en la cual el beneficio del negocio no viene de bienes manufacturados, sino de instrumentos financieros (a menudo opacos). Al mismo tiempo, las clases directivas (los “PMC” de los Ehrenreich) recientemente alineadas con las élites financieras reemplazan al electorado de clase trabajadora en la política de izquierdas (como los “Nuevos Demócratas” de Bill Clinton). Los PMC se convierten así en el rostro del capitalismo para las clases trabajadoras crecientemente desposeídas, excluidas tanto de la creación de riqueza como de las instituciones de reparto de credenciales (como las universidades) necesarias para unirse a los escalones medio-altos.

La transformación de la clase media tiene ecos en los gustos de consumo y las preferencias. A finales de los 2000, por ejemplo, el estilo hipster era difícilmente separable de las “cosas que le gustan a la gente blanca” como apodó el blog epónimo. El blog, Cosas que le gustan a la gente blanca, cambió el humor interno de los profesionales urbanos hip. Pero la “gente blanca” aquí quería decir los profesionales creativos de tendencias izquierdistas, combinando la raza (y la política) con la clase, como observó Danny Rosenblatt (2013).

De muchas maneras los hipsters de finales de los 2000 representan la última versión de los Bobosbebedores de cappuccino con pajita de Brooks o los creativos urbanos de Florida. Gustos estéticos que una vez señalaban inconformismo – piercings, tatuajes, pelo teñido – se convirtieron en marcadores de ser un urbanita cool. El desplazamiento del significado del gusto contracultural, de los márgenes a la élite, no es nuevo, por descontado. Pero, como ilustra Cosas que le gustan a la gente blanca, estos gustos vinieron a definir una clase profesional blanca, urbana y liberal cada vez más uniforme que se beneficia de la “nueva” economía que deja tras de sí, o como lo nombró el creador del blog Christian Lander, del “tipo equivocado” de gente blanca.

El fin del Hombre Blanco

El deterioro de la estabilidad de la clase media blanca contribuyó al momento de renovación de derechas del Tea Party a finales de los 2000. El resentimiento era cada vez mayor contra los republicanos mainstream durante la crisis financiera de 2008, y se combinó con la ansiedad que la campaña de Obama supo capitalizar en las tecnologías digitales con mayor eficacia. Los blogueros de derechas defendieron una política más descentralizada y basada en las redes sociales que se fusionase en varios Tea Party, como contó el antropólogo Charles Pearson en su tesis doctoral sobre las redes sociales de derechas. Estos grupos descentralizados capitalizaron en redes páginas para movilizar votantes en las elecciones de mitad de mandato de 2010, derrocando con éxito a muchos republicanos moderados. La revolución del Tea Party puso el escenario para reemplazar la era de las guerras culturales del conservadurismo de “valores familiares” con una agenda anti-establishment, nativista y libertarian.

Como record Adam Haslett en The Nation, la cadena Fox News ha estado avivando el extremismo de derechas desde los años de Clinton. Los novatos en redes ganaron ascendencia durante el escándalo de Monica Lewinsky, mezclando una guerra cultural moralizante con la agitación de prensa amarilla. Pero finalmente, sostiene Haslett, la emoción que cosechó la campaña de Trump no fue la ira, ni siquiera la protesta, sino la vergüenza.  Y es precisamente vergüenza lo que muchos sintieron cuando perdieron su capacidad de subsistencia, especialmente aquellos hombres que vivieron el desempleo como una pérdida de su masculinidad. En su libro de 2012 El fin del hombre, Hannah Rosin detalló las dificultades que tenían los hombres blancos de clase media, particularmente en las ciudades empresariales, cuando los empleos respetables se dieron a la fuga. Ella describe esposas que asumieron el tradicional rol de ganador-del-pan porque estaban dispuestas a aceptar posiciones menos prestigiosas – y peor pagadas – que sus maridos. Aunque la dominación masculina no ha desaparecido, la explicación de Rosin captura la política de género de una economía de servicios postindustrial que trastoca radicalmente los roles de género tradicionales y mina la autoestima de muchos hombres. 

No debería sorprendernos, entonces, que la extrema derecha nacionalista florezca en el misógino mundo del troleo online, como ilustró la reacción violenta del “Gamergate” a las críticas feministas y antirracistas de los videojuegos. Muchos en la izquierda se pelean por entender cómo conservadores devotos votaron por un impresionante magnate inmobiliario de Nueva York convertido en estrella televisiva. Pero las elecciones de Trump ponen al desnudo las amenazas que mucha gente blanca percibe no sólo a su posición económica, sino a su sentido básico de identidad y pertenencia.

La insufrible blancura de la clase media evanescente

En el malestar general postelectoral del pasado noviembre, yo traté desesperadamente de entender a los votantes de Trump, especialmente a los más reacios. Mi compañera de asiento en el vuelo del avión estaba igualmente frustrada con el estado del debate político en EEUU, y (a pesar de haber votado una vez como demócrata) se sintió calumniada por los liberales de la costa este.

Como alta directiva en una institución financiera, había crecido en el rural Iowa y estaba viviendo en la suburbana Miinneapolis. Aunque había tenido éxito profesionalmente sin un título universitario, eventualmente obtuvo uno auxiliar requerido para la promoción. No le gustaba Trump y se atormentaba con el voto. Pero odiaba más a Hillary, percibiendo a esta candidata como irremediablemente corrupta, a pesar de su deseo porque hubiese una mujer presidente – “solo que no ésta”. La mañana de las elecciones, me contaba, se levantó desgarrada, pero finalmente sus visiones pro-vida triunfaron sobre otras consideraciones – principalmente la perspectiva de una Corte Suprema de justicia que fuese conservadora.

De muchas maneras, ella encajaba con el perfil del votante reacio a Trump – blanca, estable financieramente, sin titulación universitaria, y ansiosa sobre el futuro económico de sus hijos. Se preocupó porque sus hijos hubieran perdido recursos en la escuela así que en vez de ello fueron a clases particulares. Estaba resentida con las familias migrantes que conocía, convencida de que estaban teniendo “bebés para echar el ancla” en vez de vivir según las reglas. Y se sintió censurada en sus puntos de vista por una familia y unos colegas liberales, moviendo el dedo e imitando a una sobrina que despreciaba sus puntos de vista sobre el feminismo y los derechos de los homosexuales.

Este sentido de persecución refleja el sentimiento de exclusión respecto de la clase credencializada y la esfera cultural de las élites costeras. Los defensores de un mundo igualitario tienen razón al denunciar la primacía de los sentimientos blancos sobre las privaciones de los marginalizados, especialmente porque la marginalización asegura un orden social devastadoramente desigual. Pero es también necesario fundamentar la pérdida de estatutos y reconocimiento cultural percibidos – de sentir que la experiencia de clase media blanca y cristiana se ha descentrado – en la reorganización de la clase media y los perversos incentivos del capital global. Contrarrestar el apoyo que recibe elnativismo y el autoritarismo en los EEUU y otros lugares significa enfrentar estos desplazamientos económicos y culturales más amplios.

 

es investigadora social especializada en antropología de los medios (especialmente nuevas tecnologías) y su papel en las clases medias emergentes. Es Visiting Assistant Professor de Antropología en la Universidad Wesleyana (Connecticut), es Visiting Fellow en el Centro por las Humanidades (Nueva York), y Associate Faculty en el Instituto de Investigación Social de Brooklyn. Actualmente está completando un libro sobre redes sociales en Berlín que aparecerá próximamente en la editorial Penn Press.

Fuente:

Traducción:Julio Martínez-Cava

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SEMIÓTICA de las FALACIAS

Por: Fernando Buen Abad

Urge intervenir la noción de “Pos- verdad” -con una buena dosis de pensamiento crítico- para radiografiarla hasta saber qué contiene y a qué propósitos tributa su uso. Sus definiciones la pintan como una forma “emotiva” de la mentira para manipular la “opinión pública”… para subordinar los hechos a las habilidades emocionales del manipulador. Es la mentira que prescinde de los hechos, que los arrodilla ante los intereses del enunciado para revertir (pervertir) la relación conocimiento-enunciación. El conocimiento se convierte en producto del enunciado y no al contrarioLa realidad se convierte en un estorbo o en una anécdota decorativa -o prescindible- del enunciado. Una figura “retórica” más importante que la propia verdad. De cualquier manera parece ser necesario interpelar a la noción de “pos- verdad” con otra noción de contraste dialéctico que llamaremos aquí “Plus-mentira”. Incluso la construcción histórico-social de la “verdad” debe ser obra crítica.

En todos los sistemas económico-políticos que dividen a la sociedad en opresores y oprimidos, la mentira es un dispositivo consustancial o, dicho de otro modo, son mentirosos por definición. Sistema mentiroso que se basa en robar el producto del trabajo, con estratagemas diversas, que usa represión, miedo, armas, idolatrías e ideologías. La dictadura de las creencias y las supercherías. Mentiras que se perfeccionan en laboratorios de guerra psicológica fabricantes de “Plus-mentira”. Ahora quieren imponernos como “verdad” su reino de la des-honestidad y la anti-política. La fachada fagocitando el contenido; las técnicas de persuasión produciendo crisis de confianza; la política huérfana de sociedad. Se trata de aniquilar lo que contradiga, lo que interpele, lo incómodo, lo difícil, lo profundo y lo social. Es un modo más de la ideología de la clase dominante en su fase intolerante y excluyente. Uno de sus modos más extremos y contradictorios que se “justifica” con “pos-verdades” creadas exprofeso y con tono “académico”. Medios para coagular el odio de clase como “verdad” que aniquila “lo otro”.

Con la “pos-verdad” y la “plus mentira” ya no habría rumores “falsos”… todo es “verdadero” mientras sirva para obturar la realidad. Se la usa para destruir al rol del Estado, para invisibilizar escenarios de represión y crimen, para ocultar fraudes electorales de todo tipo. La “pos-verdad” endiosa a los monopolios de guerra ideológica hacia públicos entrenados para no exigir “pruebas” ante ninguna calumnia, públicos entrenados para omitir “re-preguntas” y, especialmente, para no interrogarse a sí mismos sobre su información verdadera. Públicosentrenados para la “pereza mental”.

Ellos anhelan audiencias modeladas como repetidoras automáticas de falacias dramatizadas por la coyuntura donde domina el punto de vista hegemónico que anula los cánones de veracidad. Que los “hechos” queden sepultados por el énfasis, por las exageraciones y por todos los estereotipos imaginables. La red de “plus-mentiras” en que se sustenta la “pos-verdad”, se propone recorrer a lo ancho y a lo largo, a lo alto y a lo profundo… el cuerpo social para hacerlo adicto a las mentiras. Adicto a la ingeniería de la “plus-mentira”. Inyectarle odio coagulado en intolerancia para aniquilar lo otro, lo que implique a lo diferente… lo que implique a lo popular y a lo revolucionario. Imponer la negación compulsiva de la “verdad” su necesidad de existir, negarle su razón de proceder y negarle el ser. La “plus-mentira” liberada de toda culpa o penitencia. La “plus mentira” basada en la inmoralidad misma. El vacío de principios. La desfiguración alevosa de la realidad cómo signo de clase. El dogmatismo de la falacia, el fundamentalísimo de la irracionalidad impune. Y entonces lo falso es real.

Acaso el “plus” de la mentira en la “pos-verdad” sea su capacidad de consenso aplastante, su manera de obturar la duda. Incluso su glamour autoritario. La “plus-mentira” basada en componentes dinámicos de usurpación simbólica para asesinar la verdad con las banderas de lo que se niega o se combate. Hitler se hizo llamar “socialista”, Franco en nombre de Dios produjo matazones diabólicas. Así que ni la “pos-verdad” ’ni la “plus-mentira” son novedades ni hallazgos teóricos actuales y acaso un factor decisivo, o de su vigencia, sea el uso de las tecnologías subordinándolas a sus fechorías. La tecnología aporta su “prestigio” para hacer más contundente el desprestigio de la verdad. Total pasará nada. Y todo conduce a la anti-política.

En esta reflexión hay un litigio filosófico profundo y crítico que atañe a la “verdad” sus búsquedas, encuentros y desencuentros siempre históricos. No sobre el valor de su existencia social e histórica sino sobre sus depredadores aunque en la “pos-verdad” se los niegue. Y todo esto pone de relieve la responsabilidad social por la verdad, su lugar y sus desafíos. La verdad en cada pliegue de la revolución, la verdad de las masas y para las masas. La verdad que expresa la ética política de la lucha emancipadora. La verdad desde las bases con sus derrotas y sus victorias. La verdad y sus procesos, sus logros reveladores como saltos cualitativos de conciencia y compromiso. La verdad que es táctica inmediata de combate, la verdad revolucionaria siempre. En suma, si el capitalismo anhela manipular la percepción y las creencias con rumores y calumnias, con sobrecarga acelerada de información falsa para decir que hay “crisis humanitaria” donde hay luchas sociales; para imponer “guerras económicas” y decir que la voluntad popular no es confiable o lograr que nadie pueda reconocer la verdad de las luchas y eso deje de tener importancia… entonces la “plus mentira” también es un campo de guerra en la Batalla de las Ideas.

Fuente: rebelion.org

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G-20: Un mundo zombi

Por: Michael Roberts

Los zombies llegaron a la reunión del G-20 en Hamburgo este fin de semana – y no me refiero a los líderes del G-20, sino a un grupo llamado Gestalten, que se vestían como zombies y caminaban por las calles. El grupo afirmaba que querían que el G-20 buscara una sociedad más abierta, igualitaria, en lugar de poner el poder en manos de unos pocos; y quería enviar un símbolo de solidaridad y participación política al mundo.

Hubo pocas señales de solidaridad entre los líderes del mundo capitalista en Hamburgo. El presidente estadounidense, Donald Trump, después de volar para visitar al derechista presidente de Polonia (¿como un desaire a Putin?), dejó en claro, a su peculiar manera, que los EEUU no volverían al Acuerdo de París sobre el cambio climático y se opondrían a cualquier declaración del G-20 que comprometiese a los EEUU con el libre comercio. De hecho, Trump está considerando imponer aranceles a los productos siderúrgicos  de la UE.

La globalización, tal y como los líderes del capitalismo y las grandes empresas han llegado a quererla y disfrutarla, está bajo la amenaza del nacionalismo y el proteccionismo. Además está el aumento de los puntos calientes de crisis política de Corea del Norte y Oriente Próximo, para los que los líderes del G-20 no tienen ninguna política o solución clara.

Pero tal vez hay un dato positivo para el capitalismo: la mejora aparente de la economía mundial, por fin, después de seis o siete años de crecimiento económico, inversión e ingresos deprimidos desde el fin de la Gran Recesión en 2009.

Como el FMI señaló en su última actualización de la situación de la economía mundial: “La buena noticia es que la economía mundial está ganando impulso en la medida que la recuperación cíclica promete más puestos de trabajo, mayores ingresos y mayor prosperidad en el futuro”.  Sin embargo, hace una advertencia: “la economía mundial puede estar ganando impulso, pero no podemos estar seguros de que estemos fuera de peligro … hay riesgos bajistas evidentes: la incertidumbre política, incluso en Europa; la espada del proteccionismo que pesa sobre el comercio mundial; y estrictas condiciones financieras globales que podrían provocar salida de capitales disruptivas de los países emergentes y en desarrollo “.

Sin embargo, parece que hay una recuperación económica en la mayor parte de Europa. El crecimiento medio del PIB real de la zona euro se acerca al 1,5% anual, con Escandinavia y Europa del Este creciendo aún más rápido. La economía de Estados Unidos está mostrando signos de desgaste, pero se mantiene alrededor del 2% anual. Japón oscila alrededor del 1,5% anual. China también, después de que los analistas más pesimistas predijeran su colapso, continúa expandiéndose a un 6,5-7% anual. Incluso algunas de las principales economías emergentes, como Brasil y Rusia parecen estar saliendo de las depresiones que sufrieron en los últimos 18 meses.

Los beneficios parecen haber aumentado globalmente en los últimos meses después de salir de territorio negativo. Esta recuperación se debe principalmente a la mejora en China y Japón.

Esto ha hecho que algunos economistas “ortodoxos” (JP Morgan) se sientan más seguros de que la Larga Depresión ha terminado. La recuperación y el crecimiento sostenido más rápido pueden llegar pronto, liderados por una mejora de la inversión empresarial.

De las grandes economías, sólo el Reino Unido, parece estar empeorando. Después de la decisión de abandonar la Unión Europea (Brexit), las empresas han dejado de invertir y los flujos de capital en la ciudad de Londres la han abandonado. Los últimos datos del PIB real en el primer trimestre de 2017 muestran que la economía del Reino Unido creció sólo un 0,2%, la menor tasa de crecimiento del conjunto de Europa, ¡como Grecia! La producción industrial se está desplomando y la inversión empresarial está congelada.

La familia media británica se enfrenta a la contracción más dura de ingresos reales de los últimos cinco años, en la medida en que el ingreso disponible real per cápita cayó un 2% en el primer trimestre de 2017. De hecho, según un nuevo informe de la Fundación Joseph Rowntree, una familia de cuatro (dos adultos que trabajan y dos niños) requiere “al menos” 40.800 libras al año para llegar a fin de mes y, en promedio, y una familia de ese tipo en el Reino Unido se queda corta en unas 3.000 libras.

Y tampoco es todo de color de rosa en los EEUU. Los últimos datos de empleo mensuales de julio muestran un mayor incremento del empleo, pero también un aumento en la tasa de desempleo por primera vez en años. Eso sugiere que el empleo ha alcanzado su pico. El crecimiento de los salarios sigue por debajo del 2,5% anual y, después de la inflación, los ingresos medios siguen sin crecer. Lo más importante es que las ganancias en los sectores productivos de la economía de Estados Unidos están cayendo.

Los beneficios de las acciones en el mercado de valores de Estados Unidos está en su nivel más bajo – lo que es una señal de que los precios de las acciones están muy por encima de las ganancias (beneficios) de las empresas estadounidenses.

Y la curva de rendimiento de los bonos de Estados Unidos está aplanándose (es decir, la diferencia entre el rendimiento a largo plazo y la tasa de interés a corto plazo en los mercados de crédito). Lo que suele ser un signo de desaceleración de la economía. Cuando se invierte la curva (el rendimiento a largo es inferior a la tasa a corto plazo), es señal de una próxima crisis.

La curva de rendimiento de los bonos se aplana porque la Reserva Federal de Estados Unidos parece decidida a aumentar su tasa de referencia, que establece el piso para todas las tasas de interés para préstamos en los EEUU y, a menudo, en el extranjero. Esto significa que el coste de los préstamos para el consumo o para invertir en la expansión de negocios aumentará. Según las actas de su última reunión, los miembros de la Fed están dispuestos a subir las tasas aún más, a pesar de que la inflación no está aumentando, por el contrario, y los salarios apenas crecen.

Como un gerente de fondos de riesgo estadounidense dijo: “no veo nada diferente de lo que la Fed ya ha dicho. La economía sigue siendo aceptable. No se esta sobrecalentando o enfriando. El mensaje implícito es que estamos en el camino para elevar las tasas de interés y para reducir el tamaño de los balances, no porque la economía se esté recalentando, sino porque queremos normalizar la política monetaria”. Pero si la Fed continúa con esta política, bien podría aumentar la presión a la baja sobre los beneficios empresariales y la inversión. Ya hay señales de que el coste de los préstamos ha aumentado en las economías asiáticas.

Por otra parte, las razones subyacentes para dudar del optimismo de los líderes del G-20 y de los jefes de fondos de riesgo sobre la economía mundial son que ninguna de las causas principales del bajo crecimiento de la productividad y la inversión se han corregido. En su último informe sobre la economía de Estados Unidos, el FMI redujo sus previsiones de crecimiento al 2,1 por ciento en 2017 y 2018, abandonando su hipótesis de que los planes de recorte de impuestos y del gasto fiscal de la administración Trump impulsaría el crecimiento. Lejos de acelerarse, la economía de Estados Unidos continúa arrastrándose lentamente, en el mejor de los casos. Mientras que la administración Trump sigue trabajando con unas proyecciones de crecimiento del 3 por ciento en 2021, el FMI cree que el crecimiento de EE UU se reducirá a una tasa potencial subyacente de 1,8 por ciento en 2020.

El crecimiento de la productividad en todas las grandes economías continúa en mínimos históricos.

Mientras que el PIB real per cápita está todavía muy por debajo de los niveles anteriores a la Gran Recesión, la desigualdad de ingresos y riqueza en las principales economías se mantiene en niveles récord: de hecho, sigue en aumento.

Y los volúmenes del comercio mundial siguen estando un 25% por debajo de los picos anteriores a la crisis financiera global.

La economía mundial todavía parece un zombi, aunque existe cierto optimismo de que los muertos vivientes recuperen su aliento vital.

es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.

Fuente:

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Habemus Modelo educativo .

Por: La Jornada.

Aunque con cierto retraso de acuerdo al plazo que originalmente se había anunciado, se ha dado a conocer la novísima propuesta educativa que habrá de acompañar a la reforma idem impulsada en el actual sexenio. De acuerdo a los tiempos que fijó la SEP, desde el 31 de mayo debieron haberse conocido planes y programas de estudio para los niveles básico (preescolar, primaria y secundaria) y medio superior (preparatoria o bachillerato) que comenzarían hipotéticamente aplicarse a partir del ciclo escolar 2018-2019, es decir, hasta dentro de un año. De esta forma, el nuevo modelo educativo arrancara de no enfrentarse a contingencias políticas o causas de fuerza muy mayor que se presenten en la ya inminente transición sexenal, cuando vaya de salida el gobierno que impulsó a la actual Reforma. Reforma que por lo demás, después de cuatro años de iniciada solo se conoce su vertiente laboral administrativa a través de la aplicación de la Ley del Servicio Profesional docente y su maratón de evaluaciones.

El retraso de dos meses obedeció según pretextaron las autoridades del ramo a los ajustes que tendrían que hacerse al aspecto de la vinculación entre los niveles básico y medio superior. Cosa no menor. De planearse y hacer bien las cosas, los periodos posteriores inmediatos a los recesos de clases (entiéndase vacaciones) de este y el próximo inicio de los ciclos escolares, en teoría habrán de ser muy intensos. Las tareas que a los profesores les esperan serán las reuniones de trabajo, análisis y discusión de colegios de sus respectivos consejos técnicos.

Como sentencia Perogrullo, nadie puede enseñar lo que no sabe y si se va a enseñar y sobre todo aprender con un nuevo enfoque y método, habrá que empezar por conocer el contenido y naturaleza de la nueva propuesta pedagógica. Los docentes que en un buen porcentaje no les gusta ni tienen el hábito de la lectura, tendrán que ponerse a machetear los mamotretos de documentos en que se han vaciado planes y programas y demás aspectos del modelo incluido su sustento teórico pedagógico. Acostumbrados muchos de ellos a recibir y aplicar recetas, el trabajo que les espera no es poca cosa. Porque no solo será leer lo que tiene que ver con el nuevo paradigma educativo, sino entenderlo y aplicarlo.

El estudio será obligado además porque podría ser motivo de una próxima evaluación para mantener la plaza (y con ella la categoría) o para futuros ascensos y promociones con sus respectivos estímulos económicos que vinieron a sustituir a la carrera magisterial.

El nuevo “Modelo educativo para la Educación Obligatoria” que con este nombre Peña Nieto en la voz de Aurelio Nuño ofrece a los mexicanos pone como uno de sus objetivos centrales además de “educar en libertad y para la creatividad”, promover la autonomía escolar. Esto no es otra cosa que los planteles puedan adaptar los contenidos educativos a los requerimientos de su entorno. Es esta una de las premisas de modelos exitosos como el finlandés.

Esta característica de buscar que las escuelas sean autónomas, proceso que podrá lograrse gradualmente, está contemplada en la legislación de la Reforma que pugna por transformar la organización del sistema educativo para darle mayor autonomía de gestión a los establecimientos educativos. Condición que se cumplirá sujetándose a los lineamientos que imponga la SEP. En otras palabras, la autonomía escolar será dirigida, como lo es nuestra democracia. La autoridad del ramo pareciera estarle diciendo a los profesores y directivos reunidos en sus Concejos Técnicos: miren mis hijitos, tendrán (cierta) “libertad” para gobernarse con sus propias reglas, gozaran de una relativa independencia en sus decisiones y acciones, ya no dependerán para la operatividad de los planteles del patrón y gozaran de una relativa potestad particular; pero todo esto se hará bajo los lineamientos que a mí como autoridad y gobierno convengan.

El nuevo modelo en su flexibilidad permitirá agrupar a los alumnos obedeciendo a sus propias habilidades e intereses hasta en cinco diferentes ámbitos. Esto que pareciera un galimatías en desafío contra una educación integral y holística, consiste en forma resumida en lo siguiente: el primero tiene que ver con los aspectos propiamente académicos del lenguaje, comunicación, pensamiento matemático, conocimiento de las parcialidades de los mundos natural y social.

En el segundo ámbito los alumnos aprenderán a potenciar el desarrollo personal y social en el que se incluye el deporte y la cultura. El tercero busca insertar a los futuros ciudadanos en las necesidades de la posmodernidad del siglo 21 que tienen que ver con la educación financiera (sic), la programación, robótica y el aprender a ser emprendedores. El cuarto ámbito de aprendizaje le da cabida a la microhistoria o historia local, tecnologías, artesanías, cultivo de hortalizas y educación ambiental. Una cierta re visitación a la escuela del trabajo de Dewey y Ramírez.

Y en el último de los ámbitos se propone que los alumnos acompañados de sus maestros se involucren en labores sociales como colecta de basura, potabilización del agua y práctica de la democracia escolar en escuelas que si algo las ha caracterizado es su carácter vertical y autoritario. El imaginario prefigura acaso otro regreso a los años dorados de la escuela rural mexicana.

Además de estos cinco ámbitos que conforman al nuevo “Modelo Educativo para la Educación Obligatoria en México”, la propuesta que recién se ha dado a conocer contempla también cinco ejes formativos. Por cuestiones de espacio nos ocuparemos de ellos en una próxima entrega.

Fuente: http://ljz.mx/2017/07/07/habemus-modelo-educativo-primera-de-dos-partes/

Imagen: http://ljz.mx/wp-content/uploads/2015/07/default-imagen-destacada-ljz-2.jpg

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Reseña de película: Ciberbullying.

América del Norte/Estados Unidos.
Cyberbully es una película dramática estadounidense hecha para televisión estrenada el 17 de julio de 2011 por ABC Family. ABC Family trabajó con la revista Seventeen para hacer la película, y crear un proyecto llamado «Delete Digital Drama».

La película sigue a Taylor Hillridge, una adolescente que recibe una computadora para su cumpleaños de parte de su madre. Taylor está muy entusiasmada por la independencia de estar en línea sin su madre que siempre le observaba. Sin embargo, Taylor pronto se convierte en una víctima de acoso cibernético durante su visita a un sitio web social. Ella tiene miedo de contárselo a sus amigos, incluso a su mejor amiga Samantha y así llega a un punto de ruptura. Taylor de alguna manera casi se suicida con una sobre dosis de pastillas, pero no puede conseguir la cápsula correcta, así pues toma otra que solo la envía a un hospital. La mamá de Taylor se entera del incidente y busca la manera de poder ayudar a su hija, recure al sistema escolar y a la legislación estatal para evitar que otros pasen por el mismo problema que su hija.

¿Cómo se manifiesta el ciberbullying?

Las formas que adopta son muy variadas y sólo se encuentran limitadas por la pericia tecnológica y la imaginación de los menores acosadores, lo cual es poco esperanzador. Algunos ejemplos concretos podrían ser los siguientes

  • Colgar en Internet una imagen comprometida (real o efectuada mediante fotomontajes) datos delicados, cosas que pueden perjudicar o avergonzar a la víctima y darlo a conocer en su entorno de relaciones.
  •  Dar de alta, con foto incluida, a la víctima en un web donde se trata de votar a la persona más fea, a la menos inteligente… y cargarle de puntos o votos para que aparezca en los primeros lugares.
  • Crear un perfil o espacio falso en nombre de la víctima, en redes sociales o foros, donde se escriban a modo de confesiones en primera persona determinados acontecimientos personales, demandas explícitas de contactos sexuales…
  • Dejar comentarios ofensivos en foros o participar agresivamente en chats haciéndose pasar por la víctima de manera que las reacciones vayan posteriormente dirigidas a quien ha sufrido la usurpación de personalidad.
  • Dando de alta la dirección de correo electrónico en determinados sitios para que luego sea víctima de spam, de contactos con desconocidos…
  • Usurpar su clave de correo electrónico para, además de cambiarla de forma que su legítimo propietario no lo pueda consultar, leer los mensajes que a su buzón le llegan violando su intimidad.
  •  Provocar a la víctima en servicios web que cuentan con una persona responsable de vigilar o moderar lo que allí pasa (chats, juegos online, comunidades virtuales…) para conseguir una reacción violenta que, una vez denunciada o evidenciada, le suponga la exclusión de quien realmente venía siendo la víctima.
  • Hacer circular rumores en los cuales a la víctima se le suponga un comportamiento reprochable, ofensivo o desleal, de forma que sean otros quienes, sin poner en duda lo que leen, ejerzan sus propias formas de represalia o acoso.
  • Enviar menajes amenazantes por e-mail o SMS, perseguir y acechar a la víctima en los lugares de Internet en los se relaciona de manera habitual provocándole una sensación de completo agobio.

Recomendaciones a personas para evitar el ciberbullying.   

  1. Cuidado de los datos ajenos. Los datos personales de las demás personas no te pertenecen. Evita usarlos o publicar fotografías sin permiso.
  2. Discreción. No reveles asuntos particulares de otras personas aunque pienses que no les va a importar.
  3. Respeto y prudencia.Dirígete a las demás personas con mucho cuidado y respeto. Puede que no te entiendan bien o que tengan un mal día.
  4. Visión global y creativa. Cuida mucho las bromas en público. Aunque la persona implicada sepa que no es en serio otras lo pueden interpretar mal.
  5. Observación y empatía. Cuando entres en un lugar nuevo observa durante algunos días antes de actuar. Quizás no sea el sitio o la gente que pensabas.
  6. Gestión positiva de emociones. Si alguien te enfada, desconecta un rato. Puede tratarse de un malentendido o algo no intencionado.
  7. Compromiso y sensibilidad. Cuando veas que alguien comete una imprudencia, házselo saber de manera discreta
  8. Implicación activa y constructiva. Si perteneces a una comunidad o red, participa y contribuye de forma positiva
  9. Tolerancia y participación. Muestra respeto por las opiniones de las demás personas y manifiesta la tuya.
  10. Solidaridad. Si ves que alguien sufre trato injusto y abuso intenta ayudar evitando presuposiciones y conflictos.

Consejos básicos contra el ciberbullyin

  1. No contestes a las provocaciones, ignóralas. Cuenta hasta cien y piensa en otra cosa.
  2. Compórtate con educación en la Red. Usa la Netiqueta (etiqueta a tus amigos).
  3. Si te molestan, abandona la conexión y pide ayuda.
  4. No facilites datos personales. Te sentirás más protegido/a.
  5. No hagas en la Red lo que no harías a la cara.
  6. Si te acosan, guarda las pruebas.
  7. Cuando te molesten al usar un servicio online, pide ayuda a su gestor/a.
  8. No pienses que estás del todo seguro/a al otro lado de la pantalla.
  9. Advierte a quien abusa de que está cometiendo un delito.
  10. Si hay amenazas graves pide ayuda con urgencia.

Fuente: https://youtu.be/kmZZZbSx-Xw

Imagen: http://1.bp.blogspot.com/-Vcnuf3n43rk/VY4TZASe-vI/AAAAAAAAC5M/cSybWG7lW20/s400/CYBERBULLY.jpg

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Equidad e inclusión en educación.

Por: Carlos Ornelas.

Este jueves 6, el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, presentó la Estrategia de Equidad e Inclusión, como el inicio de la puesta en práctica de las propuestas del capítulo IV del Modelo Educativo para la educación obligatoria.

¡Otra promesa más!, dirán los críticos. Sin embargo, si la SEP no la hubiera presentado sería objeto de censuras por no cumplir. Atención, no desapruebo los reproches; a fin de cuentas, son acicates para que la alta burocracia se aplique más. Pero prefiero analizar antes que juzgar.

Observo que el secretario Nuño hace lo que se supone deben realizar los altos funcionarios: tomar decisiones. La presentación de la Estrategia va más allá de los temas programáticos e intenta ahondar en tácticas concretas. Además, lo hace en un tema apreciado por los abogados del proyecto democrático de Reforma Educativa.

La idea central de ese proyecto, como diría Amartya Sen, no se orienta a la caracterización de una sociedad “perfectamente justa”, sino a un ejercicio que pueda servir de base para un razonamiento práctico de cómo reducir la injusticia y avanzar hacia la equidad. Esto, bajo los enunciados de igualdad, libertad y reivindicación de los derechos humanos. No en todo, pero la Estrategia se aproxima a ese ideal.

A partir del diagnóstico planteado en el Modelo acerca de la desigualdad, rezago, exclusión e inequidad en el sistema escolar, el gobierno antepuso la inclusión y la equidad como alternativas para comenzar a resolver las deficiencias. El primer punto programático fue plantear un currículo incluyente (que Nuño presentó la semana anterior) y otros asuntos que hoy recoge la Estrategia.

Trata de blindar su Modelo, dicen unos. Puede ser correcto. Los propósitos gruesos de la Reforma Educativa se institucionalizaron en leyes y nuevas entidades desconcentradas o dentro de la SEP. La secretaría promueve ahora mecanismos para poner en práctica los objetivos.

Los instrumentos estratégicos son congruentes con el concepto de equidad de autores como Amartya Sen y Martha Nussbaum, con el planteamiento de la Organización de las Naciones Unidas sobre el derecho a la educación, y con los fines de inclusión plasmados en la Constitución.

La estrategia se sustenta en dos objetivos y seis ordenanzas. Los designios son: 1) romper nudos de desigualdad en el sistema escolar; 2) hacer efectivo el derecho a la educación mediante la instalación de infraestructura digna, escuelas de organización y tiempo completo.

Los seis preceptos de la Estrategia son: 1) prioridad a poblaciones indígenas y migrantes pobres; 2) inclusión —en las escuelas regulares— de personas con discapacidad; 3) énfasis en el desarrollo infantil temprano; 4) disminución de las brechas de género; 5) otorgar becas a quienes más las necesiten; y, 6) abatir el rezago educativo.

Estos fines y disposiciones no son la panacea ni implican que se realizarán en el plazo medio, cuando este gobierno ya no tenga capacidad ejecutiva. He platicado con colegas que esperan percibir más acción, ver en la práctica todos los planteamientos; critican a la SEP por su lentitud, por los huecos y los rezagos. También porque no disciplina a los gobiernos morosos. Entiendo sus preocupaciones, a mí también me gustaría comprobar más realizaciones. No obstante, observo las barreras que enfrenta. Advierto el vaso a medias, en lugar de verlo vacío.

RETAZOS

Cuando vi la foto de Luis Enrique Miranda en el presídium, me vino a la mente el refrán “vale más solo que mal acompañado”. ¿Pensaría Nuño lo mismo?

Aunque Aurelio Nuño pidió disculpas por haber extendido su retórica, parece que no percibe que hablar mucho disminuye el valor de sus palabras. Piezas breves, lógicas, bien construidas le ayudarían; y su auditorio lo agradecería, tal vez.

Fuente: http://www.excelsior.com.mx/opinion/opinion-del-experto-nacional/2017/07/09/1174557

Imagen: http://www.eluniversal.com.mx/sites/default/files/styles/f03-651×400/public/2017/07/06/sep.jpg?itok=TExZ3CaJ

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