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Feminismos. «Las mujeres indígenas tenemos una forma organizativa propia y autónoma»

Laura Hernández Pérez es parte del Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas. Desde México, explica las múltiples vulneraciones de derechos, pero también resalta la organización colectiva para construir sociedades más justas. Reivindica la lucha zapatista y afirma: «Hay un mundo desigual para con las mujeres y pueblos indígenas, con una cuestión racista y colonialista».

 

Laura Hernández Pérez es indígena del Pueblo Nahua. Es activista, defensora de derechos humanos, de las niñeces, de juventudes indígenas y trabajadora social. Vive en la ciudad de México e integra la Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas (Conami) y el Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas (Ecmia), una red internacional de organizaciones de mujeres y pueblos indígenas surgida en la década del 90. Valora las redes internacionales para tejer alianzas en defensa de los derechos humanos. En el plano local, es crítica del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien le reclama políticas específicas para los pueblos indígenas y denuncia el avance del crimen organizado sobre las comunidades. Sin embargo, destaca ciertos avances, como la prohibición del maíz transgénico.

 

Su familia materna y paterna migró antes de su nacimiento y se estableció en la periferia de la ciudad de México. Creció en el municipio Nezahualcóyotl. Su identidad, explica, es “nahua por autoadscripción”. Señala que “autoadscripción” es un término que contribuye a visibilizar la diversidad de identidades indígenas. Se trata de una instancia de reconocimiento de esas identidades como población indígena. Con ese concepto, el censo nacional de 2020 registró 23 millones de indígenas en territorio mexicano.

 

“En México tenemos la experiencia de considerar a la lengua como el elemento para decidir si alguien es indígena. Pero ahí hay un abismo y una omisión. Porque si vemos la cantidad de población hablante de lengua indígena, en México seríamos siete millones de personas”, matiza. Y agrega: “Hay generaciones que no hablamos una lengua indígena, pero sí nos identificamos como indígenas. Hay generaciones que entienden la lengua, pero no la hablan. Hay quienes la hablan solamente en sus espacios comunitarios o familiares por una cuestión de discriminación”.

 

Su perspectiva es la de una mujer indígena urbana que pone en valor el territorio como un sistema de creencias, que va más allá de la ubicación de la comunidad, y plantea otra forma de pensar la relación con la naturaleza, la soberanía alimentaria y la articulación con el feminismo. “El papel y el rol de las mujeres indígenas es muy complejo y muy difícil en los territorios. La esperanza es que los derechos humanos sean válidos, protegidos y garantizados”, expresa.

 

—¿Qué significa ‘el territorio’ para los pueblos indígenas?

—El territorio no es solamente una cuestión del espacio físico, de ubicación de la comunidad. Es un sistema de creencias culturales, políticas, simbólicas y espirituales. Y esto se lleva interiorizado estés donde estés, incluso en el espacio urbano. Algunas de esas expresiones simbólicas tienen que ver con rituales. Por ejemplo, en el Día de los Muertos hay ciertos tipos de ofrendas según la comunidad a la que pertenezcas. También la relación con la naturaleza cambia. Hay población indígena que vive en las ciudades, pero aún tiene algo de espacio rural y eso le permite sembrar o hacer huertos de traspatio. Algo que traemos como mujeres indígenas es la salvaguarda de nuestros territorios. El territorio como un todo, como el espacio que se habita pero también como un espacio de conexión con la Madre Tierra y con todos los seres físicos y espirituales que están allí.

 

—Hay una cosmovisión que excede el territorio de la comunidad…

—En el caso de las y los indígenas que tuvimos que salir del territorio de nuestra comunidad, las abuelas y los abuelos siempre están con nosotras y nosotros. Y su mensaje, incluso en un espacio urbano, es seguir la práctica milenaria de cuidar nuestros territorios, de conectar con la naturaleza y de hacer lo posible por vivir en armonía. En la cuestión de la soberanía alimentaria, cuidar las semillas, darle el valor a lo que se come, agradecer a la Madre Tierra lo que nos brinda. El modelo capitalista no ve que sin la tierra no seremos nada. Muchas mujeres se quedan en sus territorios y muchas de ellas son defensoras, cuidadoras de la tierra, del agua y del aire. Y esto es importante porque las mujeres, decididamente, son transmisoras de mucha cultura. A nivel personal, mi esperanza es regresar a mi comunidad y sembrar, porque ese es el legado de mis ancestras y ancestros y quiero honrarlo.

 

¿Cuál es la situación de los pueblos indígenas en México en término de acceso a derechos?

—Cada Gobierno ha tenido sus particularidades. Pero en el sexenio anterior (el periodo de gobierno de Andrés Manuel López Obrador) y en el de Sheinbaum, tenemos un Gobierno que el mundo considera de izquierda. No estaría tan de acuerdo con eso. Pero, por lo menos, en el sexenio anterior y en la continuidad de este ha cambiado mucho la situación a nivel institucional. Hay un órgano, que es el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, que se encarga de la política pública. El gobierno de López Obrador hizo algunas modificaciones a esa institución. Y dijo “nada sin las organizaciones”, pero eso incluía solo a las organizaciones con personería jurídica. Y eso afectó a las comunidades indígenas.

 

—¿Y cómo continúa ese proceso?

 

—Ahora se empezó a trabajar con proceso asamblearios, pero también aquí uno se cuestiona qué pasa con la población indígena que estamos en las periferias de las ciudades, donde no existen estos procesos. De ahí ha venido a complejizarse la situación, en relación a los derechos y a la institucionalidad. Con la política de bienestar se trata de alcanzar a todos los grupos, entre ellos los pueblos indígenas. Pero nosotros requerimos de una política pública específica, de presupuestos específicos y de acciones integrales para atender los derechos humanos. Y no es así como se está llevando a cabo. Hay apoyo económico, pero eso no es suficiente para abordar problemáticas muy complejas que se están viviendo en los territorios.

 

—¿Cuáles son esas problemáticas?

—Por lo menos desde el año pasado hay una situación con los cárteles y el crimen organizado que está vulnerando a las comunidades, que les está violentando sus derechos humanos. Por ejemplo, la cuestión del desplazamiento forzado. Se les saca de sus comunidades, se les quitan sus territorios. Hay comunidades en estado de abandono. Es un nuevo modus operandi que tienen: ya no basta con el tráfico de drogas o de personas, ahora quieren explotar el territorio. En Chiapas las comunidades fueron desplazadas por el crimen organizado para explotar minerales como el litio. La situación se complejiza porque el extractivismo ya no es solo una cuestión de política pública, sino de otros actores que están invadiendo los territorios. El crimen organizado afecta de manera general a los pueblos indígenas, pero creo que aquí es importante colocar la cuestión de las mujeres indígenas. A veces los compañeros se van de las comunidades y quienes se quedan en estos espacios son las mismas mujeres, sus hijas e hijos.

 

—¿Cómo se vincula esto con la persecución de las y los defensores ambientales?

—Se volvieron a activar casos de criminalización y muerte a defensores y defensoras y eso también se entreteje con la cuestión del crimen organizado, porque está ampliando sus opciones para movilizarse dentro del territorio, para llevar y traer mercancía. Nos preocupa que muchas veces no sabemos lo que pasa en los territorios, y eso es porque no se puede difundir esa información fácilmente, porque puedes ser víctima de la violencia.

 

—¿Qué experiencias de resistencia destaca en México?

—El Ejército Zapatista de Liberación Nacional es un claro ejemplo de experiencia de resistencia porque tiene muchos años de vigencia pese a los cambios políticos que vivió el país. El Pueblo Yaqui lleva una lucha histórica de mucho tiempo, que se mantuvo a pesar de la opresión y de la invisibilización. En el centro del país hay experiencias de resistencia a las termoeléctricas, hay un movimiento de lucha que une tres estados que se llama Frente de Pueblos en Defensa del Agua de Puebla, Tlaxcala y Morelos.

 

Cuidar al maíz de los transgénicos

Mediante la modificación de la Constitución Nacional, en marzo pasado, México prohibió la siembra de maíz modificado genéticamente. A pesar de las presiones de las grandes multinacionales y del gobierno de Estados Unidos, el país decidió proteger el cultivo más consumido en el país.

 

—¿Por qué es importante el maíz para la cultura mexicana?

—Es importante dimensionar la cuestión de quién cuida el maíz. En México se consume la tortilla y derivados del maíz. Pero no todas las personas dimensionan ese valor de fondo. Saben que pueden ir a la tortillería y comprar su tortilla, pero no saben si esa tortilla viene de un maíz transgénico. Eso pasa sobre todo en los espacios urbanos. También está el problema del encarecimiento. En México se consume maíz, pero son las organizaciones campesinas y las comunidades indígenas las que le colocan otro valor. Y, por eso, enfrentamos la necedad de Estados Unidos y de Monsanto/Bayer de entrar a México con el maíz transgénico. La campaña “Sin maíz no hay país” dio argumentos a nivel constitucional. El maíz es un alimento milenario que perdió su diversidad por este modelo económico donde hay que urbanizar y hay que poner carreteras, cuando el maíz necesita naturaleza para crecer.

 

—¿Qué implica este alimento en términos de tradición?

—Lo veo con mis abuelos. Se siembra maíz, pero al lado se siembra calabaza, chile, quelites, frijol y otros alimentos que son importantes. La milpa es un ecosistema, una forma circular importante que hay que cuidar. Hay comunidades que tienen prácticas de cuidados de la semilla. Pero la verdad es que el cambio climático ha afectado la naturaleza misma del maíz. Se necesita atender esta cuestión climática, que no solamente la vemos en México, sino en el mundo. Todo está conectado. La conservación de alimentos y de los animales que forman parte de ese ecosistema es muy importante.

 

—¿Cómo hacemos para descolonizar nuestros platos?

—El problema para descolonizar nuestros platos está en la imposición de modelo de desarrollo económico y social. No puede ser que aquí en México vendan una mandarina ya pelada en platos desechables. Se ha impuesto un modelo de visión en torno a qué debemos de consumir y de qué manera. Eso es muy distinto en las comunidades porque, por ejemplo, con mi abuela nada se desperdicia y en algunas comunidades indígenas campesinas, igual. Nada se desperdicia, todo es funcional. Todo vuelve a la tierra y se convierte en energía. En el espacio urbano han impuesto un modo de comer muy distinto. En la escuela de mi hija su maestra les invita a tomar agua, pero ya las niñeces no toman agua, toman jugos. Ese es un problema porque cómo no vamos a darle agua a nuestro cuerpo. Tenemos que desaprender mucho de lo que se ve en televisión y en las redes sociales acerca de comer empaquetados. No creo que descolonizar sea muy complejo en personas adultas, veo necesario trabajarlo más con las niñeces y juventudes. Por ejemplo, destinar un espacio en las escuelas para el buen comer, que está ligado a la soberanía alimentaria y no a los productos de las empresas transnacionales que causan daño ambiental y en nuestros cuerpos.

 

—¿Qué se necesita desde la perspectiva de las políticas públicas?

 

—El discurso político del Gobierno es “primero los pobres” y dentro de los pobres se encuentran los pueblos y mujeres indígenas. Pero queda en un mero discurso. No basta solamente con una cuestión de dar continuidad a proyectos como «Sembrando Vida» en el que llegan, reforestan, ponen huertos y generan alimentos que no son de la zona, sino que se permita atender la vida de quienes siembran, que son las comunidades campesinas e indígenas.

 

Caminar en articulación

 

En diciembre pasado la presidenta Sheinbaum anunció que el 2025 sería el año de las Mujeres Indígenas en México. La Encuesta Nacional de Discriminación (Endis), en 2022, señaló que el 41 por ciento de ellas opinó que sus derechos humanos no se respetan. Entre los principales motivos de discriminación a las mujeres indígenas se encuentran: forma de vestir, peso o estatura, por ser mujer, por ser indígena o afrodescendiente, creencias religiosas y manera de hablar.

 

—¿Qué relación tienen las luchas feministas con las luchas de los pueblos indígenas?

—No todas las mujeres indígenas nos definimos feministas. Hay un mundo desigual para con nosotras como mujeres indígenas y para con los pueblos indígenas. Hay un mundo con asimetría en el poder, con una cuestión racista y colonialista. Cada una de las hermanas y compañeras escogerá su camino y su elección respecto del feminismo, pero lo que podemos rescatar es que muchas aliadas son feministas y han venido a contribuir a nuestras luchas como mujeres indígenas. El feminismo es un espacio de articulación y también un espacio para visibilizar la diversidad de las mujeres. Es importante señalar que las mujeres indígenas tenemos una forma organizativa propia, autónoma, que ha costado mucho.

 

—¿Por qué?

—Porque te enfrentas con tu comunidad, con tu familia, con tu pareja si es un hombre. Muchas veces no hay una valoración de lo que haces. Lo hemos visto con muchas hermanas, que han sufrido violencia y han tenido que salir de ese círculo, y luego llegan a espacios mixtos donde hay compañeros que también las vulneran, las minimizan, las humillan. Enfrentar esas situaciones familiares o comunitarias, pero fuera de la comunidad, es un reto para las mujeres indígenas, porque la comunidad te mira y te valora. Y para algunas hermanas el feminismo ha sido una herramienta y es válido. Para otras, nos enfocamos en hacer alianzas, en llevar una incidencia colectiva y creo que también es muy válido. Porque esa es la apuesta: la defensa de nuestros derechos humanos como mujeres y como integrantes de pueblos indígenas.

 

—¿Cuál es el horizonte en esa defensa de derechos?

 

—El Buen Vivir implica una cuestión de los derechos humanos, el acceso pleno a la soberanía alimentaria, a vivir una vida libre de violencias, libre de discriminación, de racismo. Las rutas son varias. Y cada una de nosotras como mujeres indígenas va a tomar la opción que mejor le parezca. Desde el Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas caminamos en articulación. Sabemos que en muchos espacios de incidencia a nivel internacional por los derechos humanos hay una fuerte presencia de grupos feministas. Entonces necesitamos colocar nuestras voces allí. En estos espacios ha habido conflictos y diferencias, pero nosotras siempre decimos que vemos por un bien mayor. Y nuestro bien mayor no es solo nuestra organización local, nacional o internacional, sino también las otras mujeres indígenas, niñeces y juventudes.

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Entre la pasión y el agotamiento: El burnout docente

Por: Paulette Delgado

 

El «burnout», agotamiento físico y emocional crónico, afecta gravemente a docentes con cargas laborales excesivas y falta de apoyo. Reconocer señales, establecer límites y priorizar la salud mental es clave para enfrentar este desafío.

En el 2020 publiqué una nota sobre cómo el burnout afectó a los docentes durante la pandemia, pero este problema ha seguido a pesar de que la cuarentena terminó hace tiempo. Este padecimiento es también conocido como el síndrome de desgaste profesional o de fatiga crónica y no es nada inusual; de hecho, fue introducido por primera vez como un diagnóstico en 1974 por el psicólogo Herbert Freudenberger y representa síntomas físicos como agotamiento, fatiga, dolores de cabeza frecuentes y trastornos gastrointestinales, insomnio y dificultad para respirar.

Para la escritora, periodista y autora del libro Can’t Even: How Millennials Became the Burnout Generation, Anne Helen Petersen, esta es una condición dominante de los Millennials porque es algo que se ha ido reforzando desde la infancia: la idea de que se debe estar trabajando todo el tiempo, ser productivos 24/7.

El problema con el burnout es que, a diferencia del agotamiento, es que se llega a un punto donde no se puede seguir más, pero se tiene que seguir adelante, ya sea por muchos días, semanas o años. Es buscar una sensación de logro que sigue aún después de aprobar alguna meta (el examen final o el semestre), pero esa sensación nunca llega. El psicoanalista especializado en síndrome de burnout, Josh Cohen, describe esta sensación como cuando “has agotado todos tus recursos internos, pero no logras liberarte de la compulsión nerviosa de seguir adelante a pesar de todo”. La generación Millennial ha aprendido que ser adulto es como un verbo: estar adulting. Esta etapa no es más que una lista de cosas por hacer y que nunca termina: trabajar, cocinar, limpiar, ir al supermercado, atender a los hijos, hacer ejercicio, etcétera. Y muchas de estas cosas, que deberían ser agradables, se vuelven una carga agotadora porque pasan a ser algo más en la lista de pendientes.

La autora Anne Helen Petersen escribe que “esa es una de las expresiones más inefables y frustrantes del agotamiento: toma cosas que deberían ser agradables y las reduce a una lista de tareas, entremezcladas con otras obligaciones que deberían completarse con facilidad o diligencia. El resultado final es que todo, desde las celebraciones de bodas hasta el registro para votar, se tiñe de resentimiento, ansiedad y evasión. Tal vez mi incapacidad para afilar los cuchillos se debe menos a una cuestión de pereza y más a ser demasiado bueno, durante demasiado tiempo, en ser un Millennial”. Cada vez se está normalizando más que el planeta está muriendo por el cambio climático, la preocupación por una crisis financiera o si surgirá una nueva pandemia, si habrá una nueva guerra y de qué manera eso afectará el mercado global. Aunque se atraviesan situaciones sumamente difíciles, éstas se ven como normales porque es la única manera de sobrevivir. Es por eso que “el burnout no es un lugar para visitar, es nuestra residencia permanente”, menciona Petersen.

El burnout docente

Con esto en mente, no es sorpresa ver que las y los docentes también sufran de este síndrome. Muchas veces esta profesión cuenta con cargas de trabajo insostenibles que incluyen el diseño instruccional, preparar las clases y exámenes, calificar, impartir la clase, análisis de datos, contactos con padres, madres o tutuores, tareas estandarizadas, entre muchas otras. Cuentan con una lista de cosas por hacer interminable que termina ahogando incluso al educador más apasionado.

Como se mencionó anteriormente, el síndrome del trabajador quemado afecta a todas las profesiones; sin embargo, según una encuesta realizada por Rand, se demuestra que los docentes tienen el doble de probabilidades de estar más estresados que otras áreas laborales. La Asociación Estadounidense de Investigación Educativa (American Educational Research Association) apoya estos datos con su propio estudio, donde concluyeron que el 40 % de los educadores de Estados Unidos tienen posibilidades de tener ansiedad en comparación con los que trabajan en el sector salud (20 %) o los de oficina (30 %). Según otra encuesta realizada por Gallup en el 2022, los educadores de nivel K-12, es decir, desde preescolar hasta bachillerato, fueron la profesión con mayor síndrome de burnout en Estados Unidos en ese año. En esta encuesta, el 44 % de los maestros encuestados contestaron que se “sienten agotados a menudo o siempre”.

Este estrés y agotamiento no solo afectan la vida de los docentes y su trabajo, sino también la de sus estudiantes, ya que las y los maestros no pueden darles la atención adecuada. Devlin Peck, un entrenador de diseño instruccional y consultor de aprendizaje electrónico, escribió en su portal que, incluso, “los estudiantes bajo la tutela de profesores con alta ansiedad tienden a tener un peor desempeño académico, particularmente en materias como matemáticas, y pueden desarrollar sentimientos y conductas negativas”. Pero la carga laboral no es la única causa, también está la microgestión y falta de autonomía. Muchas veces, la creatividad y autoexpresión de la comunidad docente se ve sofocada por las políticas del aula o de la institución, lo que les desmotiva con el tiempo. Aunado a esto, en varias ocasiones cuentan con herramientas de enseñanza inadecuadas como un internet lento, materiales insuficientes, infraestructura inadecuada o ineficiente, etcétera.

No hay que olvidar que también está el factor del estudiantado, especialmente aquellos con conductas problemáticas. Ya que en estos casos, suelen ejercer el papel de cuidadores y docentes al mismo tiempo, sobre todo al lidiar con los estudiantes desafiantes, abusivos o con necesidades especiales. Todo esto acelera el agotamiento de los maestros. Aunado a estos factores, está la falta de apoyo y las presiones externas, como los gobernantes con sus pruebas estandarizadas, los sistemas de calificación, las familias y la propia sociedad.

Otra causa del aumento del estrés y el síndrome del trabajador quemado fue la pandemia de COVID-19. Debido a que muchas, si no es que todas las instituciones educativas, cambiaron de la noche a la mañana a un modelo virtual de emergencia, sin darle la preparación adecuada a los educadores, éstos tuvieron que adaptarse rápidamente a usar nuevas tecnologías para seguir haciendo su trabajo de manera efectiva. Según una encuesta realizada en el 2022 por la Asociación Nacional de Educación de Estados Unidos (NEA por sus siglas en inglés), el 55 % de los encuestados piensan abandonar la profesión antes de lo planeado, citando dificultades por la pandemia y el burnout como razones principales.

Además, en esta encuesta, el 67 % de las personas encuestadas mencionaron que consideran el agotamiento laboral como un problema muy grave y un  90 % afirmó que sentirse así es un problema grave, especialmente al haber tantas vacantes no cubiertas. Sobre esto, alrededor del 74 % de los docentes dijeron que tuvieron que asumir tareas adicionales para cubrir la escasez de personal. Mientras tanto, el 80 % de los docentes informaron que tuvieron que realizar más trabajo que el que les correspondía en sus funciones y responsabilidades debido a vacantes laborales no cubiertas. Por este motivo, muchos docentes no pudieron con el cambio y renunciaron, provocando una gran escasez y más carga laboral para los que sí se quedaron. En su investigación, NEA reportó que más de 500,000 educadores abandonaron su trabajo después de la pandemia.

Alexandra Robbins, autora del libro The Teachers: A Year Inside America’s Most Vulnerable, Important Profession, escribió para EdWeek que los docentes no sufren de burnout, sino que están destinados a fracasar. Robbins menciona que las tasas de “tensión laboral” (estrés por un trabajo de alta demanda y bajo control) son más altas para las y los docentes que para el promedio de los trabajadores. Robbins menciona en su artículo que leyó dos publicaciones que consideran el burnout como «contagioso» incluso, por la relación estrecha que tienen entre compañeros, sin abordar las causas fundamentales que llevan a los docentes a ese estado. Para la autora, más que ser contagioso, los educadores “se ven obstaculizados por sistemas escolares pésimos, funcionarios ignorantes o administradores desconectados de la realidad”. No es que solamente sufran de burnout, son parte de un sistema que los lleva al extremo.

Por otro lado, uno de los problemas del burnout es que no existe una manera exacta de medirlo. Si bien, los investigadores han buscado maneras de hacerlo y existen ciertas formas que han ido ganando popularidad, como la de Maslach, todas enfrentan problemas porque cada caso tiene diferentes causas.  Kevin Leichtman, autor de The Perfect Ten: Ten Students, Ten Mindsets, One New Definition of Perfection, escribió un artículo para EduTopia donde explica que inventó la escala de burnout de Leichtman con la que “busca proporcionar una comprensión clara del proceso de agotamiento específicamente para los educadores”, explica el autor. Leichtman menciona que, si bien, cada caso es diferente, existen ciertas tendencias entre síntomas y umbrales variables, los cuales pueden ayudar a descifrar en qué nivel de burnout se encuentra cada educador.

Son cuatro niveles; el primero es ser apasionado, pero abrumado. Es cuando el docente ama lo que hace. Se siente comprometido, por lo que asume más tareas, lo que comienza el burnout. El segundo es sentirse abrumado y cínico, que es cuando esa pasión del primer nivel no está dando resultados como un mejor salario, mejor evaluación, o algo, pero solo hay más carga laboral, lo que comienza a sentir cinismo hacia la profesión. El nivel tres es cuando es completamente cínico y empieza a sentirse agotado. Aquí puede empezar a sentir que es imposible ser un buen educador, que todo y todos son culpables del estado de la educación y no importa lo que haga las cosas no cambiarán y esos sentimientos no se quedan en el aula, los acompaña a casa, impactando otras áreas de su vida. Por último está el colapso por un agotamiento total. Ya el burnout forma parte de cada parte de su vida, afectando su bienestar y poniéndolo en modo de supervivencia. Leichtman menciona que en este punto hay dos opciones: “salir o volver a comprometerse”; es decir, o abandonar el aula o recuperar su pasión.

Otra cosa de la que pocos hablan sobre el síndrome del trabajador quemado es el sentimiento de culpa que esto trae. Es verdad que para muchos educadores esta emoción es parte de su día a día: culpa por tomarse vacaciones, faltar por enfermedad, por salir a tiempo del trabajo, no terminar de calificar, etcétera.  Este sentimiento surge de querer hacer todo lo posible por sus estudiantes, mientras que al mismo tiempo, se sienten abrumados y agotados por su carga laboral, la falta de apoyo y cualquier cosa que pase a su alrededor; se sienten mal por no poder completar todo lo que quisieran. Crystal Foxx de NEA menciona que “la responsabilidad no recae en los educadores, sino en los responsables políticos que perpetúan un sistema que crea este ciclo de culpa, ya que no es posible que una persona logre hacer todo sin sacrificar algo, como la familia o el tiempo personal”.

Apoyando a los docentes a sobrellevar el síndrome del trabajador quemado

Debido a que la tolerancia de estrés y manejo de emociones de cada persona es diferente, es imposible dar una respuesta que aplique a todas las personas a la hora de evitar el síndrome de burnout; sin embargo, un lugar para empezar es estar pendiente de los primeros signos de agotamiento.

Tomando en cuenta la escala de Leichtman, si una maestra o maestro desde el nivel uno busca ayuda y empieza a tomar medidas, es muy posible que evite llegar al último nivel. La organización Education Support escribe en su portal varios consejos para evitar el síndrome del burnout. Empezando por ser conscientes de sus emociones, nivel de estrés y salud. Usar estrategias como la atención plena, meditación, llevar un diario o hablar con otras personas para estar al pendiente de cómo está y cómo se siente, para poder pedir ayuda o dar un paso atrás si es necesario. Sobre esto, la organización advierte que “ser consciente y comprender el estrés, el agotamiento y la salud mental es invaluable para comprenderse a uno mismo”.

Tomar el control de su bienestar, aprender a equilibrar el trabajo y la vida personal, buscar momentos para descansar y relajarse. De acuerdo con Education Support es normal para los docentes poner primero a sus estudiantes, pero está bien ponerse primero y no sentir culpa por hacerlo. “Si quieres cuidar y ofrecer la mejor educación a tus alumnos, también tienes que dedicar tiempo a recargar energías y cuidar tu salud y bienestar”, señala la publicación. Cuestionarse si puede con más carga laboral. Tomar más trabajo con la meta de querer ser mejores en lo que hacen y por sus estudiantes no es algo malo, sin embargo, antes de hacerlo, la organización recomienda cuestionar el propósito de las tareas que tomará, si va más allá de las responsabilidades normales, si es algo que tiene tiempo de hacer sin que impacte las otras áreas de su vida y sin agotarlo. Detenerse y pensar si es algo realmente necesario. Con este último punto en mente, Education Support aconseja a los educadores recordar que a veces es necesario decir que «no», que está bien no poder hacerlo todo, ya sea por falta de tiempo, por exceso de trabajo, o porque no tendrá mucho impacto sobre los estudiantes.

Otro punto importante es tomarse días de salud mental si lo necesitan. Ya sea antes de sentirse agotados o si ya sufren del síndrome del trabajador quemado, es bueno tomarse tiempo para recuperarse. Ya sea un día laboral, un fin de semana o un día feriado, es necesario relajarse y darse el tiempo de recuperarse emocional y físicamente. Por último, la organización aconseja aprender a pedir ayuda y obtener apoyo cuando lo necesite. Ya sea hablar con colegas, amistades, familiares o expertos, hacerlo puede hacer posible salir de este síndrome. El Tec, por ejemplo, tiene programas como el TQueremos donde proporcionan apoyo emocional.

¿Has experimentado burnout? De se así, ¿qué medidas has tomado? ¿Qué consejos podrías dar a otros docentes?

Fuente de la información e imagen: https://observatorio.tec.mx

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Educación contrasistémica

La secuenciación educativa del Estado a nivel básico sigue la trayectoria planeada, no hay cambios sustanciales para el próximo ciclo, sin correcciones, ni proyecciones hacia un desarrollo en profundidad. Hasta las alertas institucionales de recarga administrativa y académica en cierto modo ya son una norma de improvisación para el siguiente ciclo sin que agreguen resultados positivos en la enseñanza, pero eso es lo que hay.

Mas bien, entramos en una etapa de degradación de los principios de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) debido a las incongruencias entre la concepción y la realidad, entre la práctica de la política educativa frente a la praxis educativa magisterial, y también por efecto del sabotaje y ofensiva de los apologistas de la educación neoliberal.

La NEM pretendió establecer una fraseología antisistémica  como versión especial de la educación sistémica; la gran osadía no fue intentar cambios democráticos en este ámbito, sino en dejar intacto el poder y la dirección por una educación con tonos crítico-sociales en manos de los impulsores neoliberales de la educación acrítica.

Esa es la regla, la educación sistémica se adapta a las circunstancias del Estado, en tanto orden de prioridades de control social en una órbita siempre alineada al sistema imperante, tanto en el ideal con que se representa como en lo real que nos sujeta a las relaciones establecidas. Diferenciamos aquí los conceptos sistemático y sistémico: los procesos sistemáticos de cualquier índole que se refiere a procedimientos y procesos organizados fundamentales, respecto de lo sistémico como ideología apegada a las necesidades del sistema.

De aquí entonces la ideología de la educación sistémica consiste en una representación solidificada de un México armonioso que responderá a los retos oficiales, aunque el sistema social actual esté inmerso en una de las crisis de época más acuciantes de los últimos quinientos años, aún cuando se intente dotar de elementos críticos bajo control social. Por esta razón la educación liberadora se construye primeramente en resistencia, desde la praxis docente.

Para el Poder la pedagogía es una herramienta estrictamente fiscalizada, los docentes son empleados subyugados a los caprichos de la autoridad en turno y a la población sigue considerándose como el receptáculo para establecer la ideología dominante en el formato que convenga. Por supuesto, se apuesta a que cambiarían ciertos esquemas tradicionalistas para que todo siga igual, porque la burocracia podrá ser inepta en los procesos educativos, pero los de abajo no podemos equivocarnos en las órdenes recibidas, porque eso trae sus costos.

La SEP en general, de ahí para abajo todas las dependencias estatales educativas, nos mantienen en un tutelaje patriarcal de sujeción a todo el magisterio, lo que para unos son orientaciones para la mayoría son recargas de trabajo distractivas la mayoría de las veces de la labor verdadera de la enseñanza, pero que son requeridas por la parafernalia de arriba; hasta lo que para unos cuantos son súper vacaciones para el magisterio son periodos de “receso” sujetos a llamados de trabajo administrativo; lo que arriba se percibe como una labor continuadora del vasconcelismo, hacia abajo se adelanta que tendremos más trabajo que antes y que ya no más permitirán las autoridades nuestra pereza.

La disertación oficial es una cosa, la realidad educativa es otra distinta, se cierran ciclos con balances fuera del orden de los hechos y logros auténticos, para la SEP los logros son sus actos, para el magisterio los logros son sus triunfos y sus pendientes. Porque el Estado como se ha dicho, cubre sus prioridades, pero la sociedad en este campo tiene necesidades más urgentes.

Por su parte, la fobia a la conciencia magisterial no es un cuento, no es simplemente la fobia frente a los sectores que se movilizan por parte de las demandas y algunas de las necesidades; es un rechazo por toda la línea gubernamental y empresarial ante cualquier destello de educación consciente, contrasistémica, desde abajo del engranaje social. Desde arriba es repudiable que se desafíe la retórica oficial y comunicacional hegemónica, no importa cuanto la desmienta la realidad educativa o los procesos que viva el magisterio nacional como víctima de tantas situaciones del día a día como le ocurre al resto de la población.

La educación seguirá navegando en las turbulencias de los problemas estructurales de un capitalismo salvaje al que se quiere domesticar, las antinomias de la política educativa van en una secuencia surrealista entre la gran vida de la burocracia, el negocio en el ramo, la satisfacción del poder de dominar a la masa docente y hasta la institución pública como recompensa y trampolín político, frente a los desafíos más amplios de poner la educación a tono con la elevación de la conciencia y la cultura.

Efectivamente hubo bienintencionados en una línea general a este último fin, pero cual golondrina que no hace verano, jamás les dieron ni tuvieron los hilos para sostener sus posiciones, al final su esfuerzo es reconducido para dar color al tejido sistémico de educación, así fueron las cosas a falta de una presión más consistente desde abajo.

Ahora, la ultraderecha vociferante cobra valor y se ensaña con sus reductos, en tanto el magisterio a secas, el convidado de afuera, tendrá que seguir enfrentando el acoso, la ofensiva y el maltrato con la frente en alto y la dignidad de su trabajo perseverante por delante. Superar el estado de servidumbre general en que gravita la educación pública y privada respecto de las clases dominantes y sus ideologías afines es su reto más osado.

La educación debe ser liberadora, no una lápida que oprima en las entrañas del sistema, por ello es contrasistémica en tanto sus retos consistan en desactivar la visión de control social, solo en esta medida es que florecen los métodos e iniciativas de trabajo cultural en la enseñanza cotidiana enfocada en resurgir todo lo valioso del aprendizaje en una docencia y pueblo libres.

Por lo pronto la educación sistémica actual como política educativa está sometida a intensas presiones más desde la derecha envalentonada que desde la izquierda, desde el sabotaje interno hasta el rechazo declarado por la hoy oposición de ultraderecha, reclamando la vuelta a los procesos de la desgastada educación neoliberal y conservadora.

¿Por qué estas circunstancias trabajan a su modo y para mal de muchos? La respuesta es más general o global de lo que parece, no es nuestra desdicha nacional, nuestro desatino institucional o nuestro ejercicio docente.

El orden mundial y su debacle se proyectan sobre todos los pueblos y naciones, lo que, es más, sobre todas las clases sociales, nadie lo subraya, aunque todos respondemos a esta realidad, las presiones son muy intensas y los compromisos de las élites trascienden esferas como la educación, si bien es cierto que el gobierno actual y su predecesor hicieron resistencia, las cesiones se van sucediendo con entusiasmo o con desagrado según quien lo afronte.

El Estado mexicano se retroalimenta y engulle los nuevos procesos, el morenismo se hace pinto y colorado, las secretarías de Estado regresan a la vieja clase política, las gobernaciones siguen el fenómeno de la cuota de poder y así sucesivamente. Y lo que es más definitorio del fenómeno, el sistema da una vuelta de tuerca reajustando la dominación y el poder de sus relaciones sociales.

Sucede que la política imperialista que más se cierne sobre nuestro país está cargada de una feroz tendencia agresiva para plantarse los desafíos a su hegemonía, y por ello intenta arrastrar a cual más. Hasta el negocio del narcotráfico sigue ese patrón histórico de su organización de la periferia hacia el centro, una de cuyas ramas comenzó en Sudamérica, se estacionó por mucho en México y ahora concentra poder y capital en los Estados Unidos con sus cárteles intocables.

El injerencismo yanqui está en una nueva etapa política, con Trump tiene el ejercicio siniestro de presión-coacción para obtener paso a paso lo que quiere en el tema del control económico, político, migratorio, criminal, social y cultural del país, por eso la educación y el magisterio están en el proceso de ejercer un rol verdaderamente protagónico en defensa de la cultura, la enseñanza y la educación.

El injerencismo yanqui no va a parar mientras exista el imperialismo norteamericano como tal, su presencia es mayor y multilateral, aunque se quiera encubrir, sus agencias deambulan lo mismo que sus instituciones para ejercer el control no solo del Estado, de las élites y de los carteles; sino de la población en general y sus distintas clases sociales.

Por ello la educación contrasistémica con la sopa que nos da la SEP, ni remotamente podrá enfrentar los desafíos que se dicen del siglo XXI, sino de la existencia misma del México popular. La educación más amplia es emancipación y pedagogía que nace del pueblo para su proyección específica y su liberación.

La educación sistémica sigue alienada a la estructura el capitalismo y las políticas que lo intentan hacer un poco humano y convertir al pueblo en una comunidad anquilosada en estructuras cerradas imposibles en los marcos actuales, antes que exigirse eliminar las circunstancias históricas que se ciernen sobre nosotros.

Para responder a una perspectiva humanista amplia que se permita entrar en la esencia de los acontecimientos actuales de la enseñanza superando las prerrogativas empresariales y estatistas, la educación tiene que ser contrasistémica y contrahegemónica.

La educación contrasistémica discurre abajo en los procesos cotidianos, adaptando y desarrollando iniciativas de formación en el pueblo, sosteniendo la crítica constante en el desarrollo de las capacidades. No se esperan líneas verticales, prosigue su acción horizontal pedagógica, reúne fuerzas y medios de trabajar por la conciencia popular aún enfrentando retos más concretos en los problemas sociales cotidianos y lanzando la mirada a los más generales.

Una educación que inocule la perspectiva de derechos, deberes, amor al pueblo y su cultura, amor al trabajo, lucha popular y sentido crítico social. Hay una gran necesidad de cambiar el estatus de servidumbre educativa e invertir el sentido de la acción educativa para que proliferen los mil métodos de trabajo que la realidad reclama.

Fuente de la información e imagen:  https://insurgenciamagisterial.com

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México: maestros en riesgo, miles podrían perder su trabajo por desplome en la matrícula escolar

La reducción de más de 3,700 estudiantes en Tabasco pone en riesgo la estabilidad laboral de 285 maestros; el SNTE exige frenar reubicaciones.

El ciclo escolar 2025-2026 en Tabasco arranca con incertidumbre y preocupación.

La Secretaría de Educación del Estado (SETAB) anunció la posible reubicación de 285 maestros, debido a una baja de más de 3,700 alumnos en nivel básico.

La caída en la matrícula escolar generó alarma entre el magisterio y sindicatos, que advierten posibles afectaciones laborales si se aplican estos ajustes.

Fuente: https://www.cronista.com/mexico/actualidad-mx/maestros-en-riesgo-miles-podrian-perder-su-trabajo-por-desplome-en-la-matricula-escolar/

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Juntanzas. “Encuentro Internacional en Defensa de la Vida: El Maíz, El Agua, El Territorio y La Madre Tierra”

América del Norte/México/01-08-2025/Autor y Fuente: Luis Miguel Alvarado Dorry

El pasado 25, 26 y 27 de julio de 2025 se llevó a cabo el “Encuentro Internacional en Defensa de la Vida: El Maíz, El Agua, El Territorio y La Madre Tierra” en la comunidad Ahlan Muc’ul Ha’ (Abajo del Río Grande), en el municipio de Chilón, Chiapas, México. Estuvimos presentes 250 personas, integrantes de 60 comunidades, organizaciones y redes locales, nacionales e internacionales con el objetivo de compartir experiencias organizativas y comunitarias en las resistencias y en la defensa de la vida, el agua, el maíz, el territorio y la Madre Tierra.

En estas juntanzas se tejieron redes de colectivos, comunidades, organizaciones y comunalidades de sectores populares en defensa de la vida que se incluyeron al Maíz originarios como parte de la alimentación ancestral libres de agroquímicos, el Agua como base de la existencia de todo ser vivo en esta nuestra casa llamada Tierra, a nuestros Territorios, no solo como espacio, lugar o contexto, también como culturas, cuerpas(os), cosmovisiones, sentipensares, espiritualidades, entre otras no menos importantes, ante y contra los mecanismos de despojos y de muerte de la clase dominante.

Asimismo, se fueron tejiendo conceptos como cooperación, defensa, resistencias, luchas, militancias no como palabras muertas o vacíos de contenidos, sino como posicionamientos éticos-políticos sentipensantes, ante la depredación del sistema hegemónico.

En este sentido, en el Encuentro Internacional en Defensa de la Vida: El Maíz, El Agua, El Territorio y La Madre Tierra se construyó y se anunció la siguiente declaratoria:

 

 DECLARATORIA

SÍ A LA VIDA, NO A LOS PROYECTOS DE MUERTE

(En Español and In English)

A la Sociedad Civil local, nacional e internacional
A los organismos defensores de derechos humanos

A los Estados y a los gobiernos del Planeta Tierra
A los movimientos, luchas dignas y rebeldes

A la prensa local, nacional e internacional

Estando presentes 250 personas, integrantes de 60 comunidades, organizaciones y redes nos reunimos los días 25, 26 y 27 de julio de 2025 en la comunidad Ahlan Muc’ul Ha’ (Abajo del Río Grande), en el municipio de Chilón, Chiapas, con el objetivo de compartir experiencias organizativas y comunitarias en las resistencias y en la defensa de la vida, el agua, el maíz, el territorio y la Madre Tierra.

Somos mujeres, hombres, jóvenas, jóvenes, mayores y mayoras, niños y niñas, reconociéndonos en nuestras diversidades culturales, generacionales, espirituales y sexo-genéricas.

Venimos de diferentes territorios de México, tales como Oaxaca, Coahuila, Veracruz, Hidalgo, Guerrero, Puebla, Estado de México, Chiapas, así como Colombia, País Valenciano, y Alemania.

Nos hemos encontrado para buscar juntes cómo hacer frente a los proyectos de muerte tejiendo con mayor fuerza nuestras alternativas que ya estamos construyendo en cada familia, comunidad, pueblo, región, territorio, organización y lucha.

Luego de tres días de compartir y analizar lo que sucede en nuestras regiones y en el mundo, DECLARAMOS Y REAFIRMAMOS que:

Nuestros territorios tienen una gran diversidad biocultural que nos han heredado nuestros ancestros y ancestras, las cuales están puestas en grave peligro a causa de un modelo de desarrollo extractivista que, bajo la lógica individualista, capitalista y patriarcal, nos está despojando de todo lo que nos da vida.

Reconocemos que sufrimos las mismas amenazas: a) la violación de nuestros derechos como mujeres, niñeces, jóvenes, jóvenas, hombres, diversidades sexo-genéricas, pueblos y Madre Tierra; b) la militarización de nuestros territorios por las diferentes fuerzas de seguridad local, regional y nacional, así como, c) la presencia del crimen organizado y su complicidad con los gobiernos y los Estados.

Denunciamos que, en todos nuestros territorios, se nos imponen proyectos sin el consentimiento de los pueblos e instrumentalizando las consultas para efectuar y consumar el despojo. También denunciamos cómo de forma sistémica se instiga, desde el poder institucional y los poderes fácticos, la división comunitaria a favor de las empresas capitalistas.

En un mundo que está agotado sabemos que nuestro enemigo es el mismo y por eso declaramos que no estamos a favor del desarrollo colonialista y patriarcal porque nunca ha funcionado para nosotros y nosotras.

GRACIAS A LAS COMPARTICIONES QUE REALIZAMOS

Hemos conocido de viva voz la lucha que las mujeres y los pueblos de los municipios que conforman el MODEVITE (Movimiento en Defensa de la Vida y el Territorio), el Gobierno Comunitario de Chilón, así como de su Pluriversidad Autónoma Comunal Yutsilal Bahlumilal-Gobierno Comunitario Ch’ich’.

El MODEVITE nos ha compartido su experiencia de más de 10 años de resistencia contra la Autopista San Cristóbal de Las Casas-Palenque, mal llamada “la Carretera de las Culturas”. Esta lucha resonó junto a las luchas de comunidades y organizaciones de la sociedad civil de Oaxaca contra el Corredor Interoceánico, la presa Margarita Maza de Juárez y las concesiones mineras. Desde el sureste de Coahuila compartieron la resistencia contra el basurero de residuos tóxicos industriales, ilegal y clandestino y la defensa del agua del arroyo San Miguel. Las compañeras de Hidalgo compartieron la lucha contra el parque solar que se quiere establecer en ciudad Sahagún y la contaminación del agua en Tula, proveniente de los desechos de la zona metropolitana de la Ciudad de México. Desde el norte de Veracruz se denunció la distribución gubernamental de fertilizantes y agrotóxicos que enferman la tierra y la salud de las comunidades.

A la par conocimos por parte de Crianzas Mutuas Colombia la defensa de los ríos en el municipio de Suárez en el valle del Cauca. De ese mismo país, nos trajeron las palabras de las luchas del Cabildo de Taganga, Santa Marta, realizada por las comunidades de pescadores de la costa atlántica colombiana quienes luchan por defender sus maritorios.

Hemos compartido nuestros dolores, pero también nuestras esperanzas y fortalezas: nuestra organización comunitaria tejida a través de nuestros sistemas normativos, nuestras espiritualidades y ceremonias, así como el trabajo colectivo comunitario que sostiene las alternativas que caminamos en nuestra cotidianidad.

Hemos tejido nuestra capacidad de compartir y de soñar en medio de las violencias y guerras que nos atraviesan.

DENUNCIAMOS:

Las estrategias de los gobiernos, partidos políticos, élites empresariales y caciques locales que buscan desestabilizar nuestras organizaciones comunitarias para despojarnos de nuestros territorios, a favor de sus intereses capitalistas.

Exigimos el respeto a nuestros derechos y los de nuestra Madre Tierra, así como el respeto a la vida de los y las defensoras del territorio y de los derechos humanos que están en pie de lucha en toda América Latina y el Planeta Tierra.

Exigimos respeto a la autonomía de los pueblos originarios, negros y afrodescendientes, que se respeten las decisiones que se toman dentro del ejercicio de su libre determinación, así como todos sus derechos colectivos reconocidos en la legislación nacional e internacional.

Exigimos la inmediata detención de los megaproyectos que están en nuestros territorios, de las megacarreteras y las concesiones que permiten el despojo de la Madre Tierra, y la extracción de los bienes naturales, imponiendo un modelo de desarrollo colonialista que no proviene de nuestra sabiduría como pueblos originarios.

Exigimos el respeto a las mujeres, juventudes, niñeces, diversidades sexo-genéricas en general y, en particular, a las de los pueblos originarios, étnicos, campesinos, pesqueros, negros y afrodescendientes.

Las juventudes exigimos nuestro derecho a florecer en nuestras propias comunidades, aportando nuestras habilidades y saberes.

Nos solidarizamos con los movimientos sociales colombianos que se manifiestan contra las transnacionales que explotan el gas, el petróleo en el fondo marino, construyen represas dañando los ríos y desarrollan minería a gran escala.

Nos solidarizamos con el MODEVITE y todas los colectivos, comunidades, organizaciones y redes que luchan contra los megaproyectos extractivistas y depredadores.

DESDE ESTE TERRITORIO SAGRADO MAYA HACEMOS UN CONTUNDENTE LLAMADO:

A los pueblos originarios y a la sociedad civil local, nacional e internacional a acompañar presencialmente o desde la distancia, el próximo 9 de agosto de este 2025, Día Internacional de los Derechos de los Pueblos Indígenas, la peregrinación convocada por el Pueblo Creyente de la Misión jesuita de Bachajón para mostrar su rechazo a la autopista que atravesará estos territorios mayas indígenas, cuya implementación no ha respetado los derechos de los pueblos originarios, y que, junto con el Corredor Interoceánico,  el Tren mal llamado Maya y la privatización del agua, son parte del reordenamiento territorial del Sur-Sureste mexicano al servicio del gran capital.

Les exhortamos a seguir tejiendo por todos los diversos medios y formas que podamos, nuestra sabiduría ancestral y nuestras espiritualidades para fortalecer lo que tenemos en común en la búsqueda de la paz con justicia y dignidad y en la defensa de la vida.

Invitamos a revalorizar la vida campesina y de las comunidades que siembran nuestros alimentos, así como la defensa de semillas nativas libres de transgénicos y de la producción natural de nuestros alimentos para recuperar la fertilidad de nuestras tierras.

Sabemos que ni los gobiernos ni los Estados van a solucionar nuestros problemas, por ello, debemos seguir caminando juntes, tejiendo nuestros saberes y espiritualidades para el respeto de la VIDA, empezando por nuestro cuerpo, territorio, tierra.

Llamamos a todos los pueblos y la sociedad civil local, nacional e internacional a seguir luchando con un solo corazón.

SALUDAMOS Y ABRAZAMOS

A LAS Y LOS COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS DE:

La comunidad de Cherán K’eri. Les decimos: ¡No están solos y su lucha es nuestra lucha!

Apoyamos la lucha de Jlumaltik Candelaria por el reconocimiento de su gobierno y autonomía comunitaria.

Abrazamos a las y los zapatistas y al Encuentro de Resistencias y Rebeldías “Algunas Partes del Todo” convocado por ellas, ellos, elloas en su territorio a realizarse del 2 al 17 de agosto.

Apoyamos la lucha de la Organización Sociedad Civil Las Abejas por justicia, paz y dignidad.

Abrazamos a los y las organizadores del Foro Regional en Defensa del Territorio y la Autonomía frente a megaproyectos en la Chontal e Istmo a celebrarse el 9 de agosto.

Al Congreso Internacional de Comunalidad a llevarse a cabo el 7, 8 y 9 de agosto.

A la lucha de las y los trabajadores de la educación de la CNTE

A las compañeras de la Academia Jineolojî en Rojava, así como a la Academia Modernidad Democrática y a todo el movimiento de mujeres kurdas y del Confederalismo Democrático del Kurdistán.

A nuestros compañeras y compañeras parte del Tejido Global de Alternativas (TGA): Crianzas Mutuas Colombia, Vikalp Sangam de India y el Movimiento de Alternativas y Solidaridad del Sureste Asiático (MASSA).

¡No al genocidio en Gaza!

¡No a las guerras, Sí a la Vida!

Planeta Tierra, Comunidad Ahlan Muc’ul Ha´’. Chilón, Chiapas

Domingo 27 de julio de 2025

Firmas colectivas:

  • Crianza Mutua México parte del Tejido Global de Alternativas (TGA)
  • Crianzas Mutuas Colombia parte del Tejido Global de Alternativas (TGA)
  • Movimiento en Defensa de la Vida y el Territorio (MODEVITE), Chiapas, México
  • Asociación de Consejos Comunitarios del Municipio de Suárez, Cauca, Colombia
  • Gobierno Comunitario Chilón, Chiapas, México
  • Cabildo Indígena de Taganga, Santa Marta, Colombia
  • Comunidad Ahlan Muc’ul Ha’, Chilón, Chiapas, México
  • Pluriversidad Autónoma Comunal Yutsilal Bahlumilal de Gobierno Comunitario Ch’ich’, Chiapas, México
  • Movimiento de Ríos Vivos de Colombia
  • Corporación de Chinchorreros de Taganga de Colombia
  • Proyecto de Educación Alternativa (PEA), Región Selva Ocosingo,  Sección VII de la CNTE Chiapas, México
  • Custodios del Agua del Sureste de Coahuila, México
  • Misión de Bachajón, Chiapas, México
  • Centro de Derechos Indígenas A.C (CEDIAC), Chiapas, México
  • Colectivo Proyecto Videoastas Indígenas de la Frontera Sur (PVIFS), Chiapas, México
  • Foro Oaxaqueño del Agua, Oaxaca, México
  • Grupo de Trabajo “Cuerpos, Territorios, Resistencias” – GT CUTER CLACSO
  • Colectivo Sí a la Vida de Jalpa, Coahuila, México
  • Comunidad de Pedagogas(os) Críticas(os) y Educadoras(es) Populares de Chiapas, México
  • Universidad de la Tierra Huitzo Yelao, Oaxaca, México
  • Centro Universitario Comunal de Guelatao de la Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca, México
  • Observatorio de Participación Social y Calidad Democrática de la Universidad Iberoamericana Puebla, México
  • Observatorio Ciudadano/Comunitario del Agua y Medio Ambiente de los Valles Centrales de Oaxaca, México
  • Observatorio de las democracias: sur de México y Centroamérica – ODEMCA
  • Colectivo Tsijilba Bij de Agua Clara de Chiapas, México
  • Tejidos de Sanación de Oaxaca/Ciudad de México
  • Servicios Comunitarios de Oaxaca, México
  • Colectivo Kokopelli del Norte de Veracruz, México
  • Centro Universitario Comunal de San Pedro Comitancillo de la Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca, México
  • Cooperativa Editorial de la Red Transnacional Otros Saberes, Chiapas, México (RETOS).
  • Colectivo Machtia (Espacios de Aprendizajes Libres) de Hidalgo, México
  • Proyecto Silvestra: Baños Composteros de Oaxaca, México
  • Satil Film, Chiapas, México
  • Red Savi de la Mixteca de Oaxaca, México
  • Colectivos Nichimal Cuxlejalil (Floreciendo la vida), Chiapas, México
  • Musiqueros Principales, Región Ch’ich’, Chilón, Chiapas, México
  • Ach’ix Querem Ec’ Chilón, Chiapas, México
  • Tejido de Colectivos Universidad de la Tierra Caldas y Suroccidente Colombiano

DESCARGA AQUÍ: DECLARATORIA: SÍ A LA VIDA, NO A LOS PROYECTOS DE MUERTE

 

English Version

 

DECLARATION

 YES TO LIFE, NO TO DEATH PROJECTS

To local, national, and international civil society
To human rights organizations

To the States and governments of Planet Earth
To movements, dignified struggles, and rebellions

To the local, national, and international press

With 250 people present, members of 60 communities, organizations, and networks, we gathered on July 25, 26, and 27, 2025, in the community of Ahlan Muc’ul Ha’ (below the Rio Grande), in the municipality of Chilón, Chiapas, Mexico, with the aim of sharing organizational and community experiences in resistance and in the defense of life, water, corn, territory, and Mother Earth.

We are women, men, young people, elders, children, recognizing our cultural, generational, spiritual, and gender diversity.

We come from different territories of Mexico, such as Oaxaca, Coahuila, Veracruz, Hidalgo, Guerrero, Puebla, the State of Mexico, Chiapas, as well as Colombia, the Valencian Country, and Germany.

We have come together to seek ways to confront these deadly projects by weaving together with greater strength the alternatives we are already building in each family, community, town, region, territory, organization, and struggle.

After three days of sharing and analyzing what is happening in our regions and in the world, WE DECLARE AND REAFFIRM that:

Our territories have a great biocultural diversity that we have inherited from our ancestors, which is seriously endangered by an extractive development model that, under an individualistic, capitalist, and patriarchal logic, is stripping us of everything that gives us life.

We recognize that we suffer the same threats: a) the violation of our rights as women, children, youth, young people, men, gender diversities, peoples, and Mother Earth; b) the militarization of our territories by different local, regional, and national security forces; and c) the presence of organized crime and its complicity with governments and states.

We denounce that, in all our territories, projects are imposed on us without the consent of the peoples, and consultations are used as a tool to carry out and consummate the dispossession. We also denounce how institutional power and the powers that be systematically instigate community division in favor of capitalist companies.

In a world that is exhausted, we know that our enemy is the same, and that is why we declare that we are not in favor of colonialist and patriarchal development because it has never worked for us.

THANKS TO THE SHARING WE HAVE DONE

we have heard firsthand about the struggle of the women and peoples of the municipalities that make up MODEVITE (Movement in Defense of Life and Territory), the Community Government of Chilón, as well as their Autonomous Communal Pluriversity Yutsilal Bahlumilal-Ch’ich’ Community Government.

MODEVITE has shared with us their experience of more than 10 years of resistance against the San Cristóbal de Las Casas-Palenque Highway, misnamed “the Highway of Cultures.” This struggle resonated with the struggles of communities and civil society organizations in Oaxaca against the Interoceanic Corridor, the Margarita Maza de Juárez dam, and mining concessions. From southeastern Coahuila, they shared their resistance against an illegal and clandestine industrial toxic waste dump and their defense of the water of the San Miguel stream. Our sisters from Hidalgo shared their struggle against the solar park that is planned for the city of Sahagún and water contamination in Tula, coming from waste from the Mexico City metropolitan area. From northern Veracruz, participants denounced the government’s distribution of fertilizers and agrotoxins that are poisoning the land and the health of communities.

At the same time, we learned from Crianzas Mutuas Colombia about the defense of rivers in the municipality of Suárez in the Cauca Valley. From the same country, we heard about the struggles of the Cabildo de Taganga, Santa Marta, carried out by fishing communities on the Colombian Atlantic coast who are fighting to defend their Maritorio (fishing grounds).

We have shared our pain, but also our hopes and strengths: our community organization woven through our normative systems, our spiritualities and ceremonies, as well as the collective community work that sustains the alternatives we pursue in our daily lives.

We have woven our capacity to share and dream in the midst of the violence and wars that surround us.

WE DENOUNCE

the strategies of governments, political parties, business elites, and local caciques who seek to destabilize our community organizations in order to strip us of our territories for their capitalist interests.

We demand respect for our rights and those of our Mother Earth, as well as respect for the lives of the defenders of the territory and human rights who are fighting throughout Latin America and Planet Earth.

We demand respect for the autonomy of indigenous peoples, Black people, and people of African descent, and that the decisions they make in the exercise of their self-determination be respected, as well as all their collective rights recognized in national and international law.

We demand the immediate halt of megaprojects in our territories, of mega-highways and concessions that allow the dispossession of Mother Earth and the extraction of natural resources, imposing a colonialist model of development that does not come from our wisdom as indigenous peoples.

We demand respect for women, youth, children, and gender diversity in general, and in particular for those of indigenous, ethnic, peasant, fishing, Black, and Afro-descendant communities.

We, the youth, demand our right to flourish in our own communities, contributing our skills and knowledge.

We stand in solidarity with the Colombian social movements that are protesting against transnational corporations that exploit gas and oil on the seabed, build dams that damage rivers, and engage in large-scale mining.

We stand in solidarity with MODEVITE and all the collectives, communities, organizations, and networks fighting against extractive and predatory megaprojects.

FROM THIS SACRED MAYA TERRITORY, WE MAKE A STRONG CALL:

To the indigenous peoples and local, national, and international civil society to accompany, in person or from afar, on August 9, 2025, International Day of the Rights of Indigenous Peoples, the pilgrimage called by the Believing People of the Jesuit Mission of Bachajón to show their rejection of the highway that will cross these indigenous Mayan territories, whose implementation has not respected the rights of indigenous peoples and which, together with the Interoceanic Corridor, the misnamed Maya Train, and the privatization of water, are part of the territorial reorganization of southeastern Mexico in the service of big capital.

We urge you to continue weaving together, through all the diverse means and forms available to us, our ancestral wisdom and our spiritualities to strengthen what we have in common in the search for peace with justice and dignity and in the defense of life.

We invite you to revalue the life of peasants and the communities that sow our food, as well as the defense of native seeds free of GMOs and the natural production of our food to recover the fertility of our lands.

We know that neither governments nor states will solve our problems, which is why we must continue walking together, weaving our knowledge and spiritualities for the respect of LIFE, beginning with our bodies, our territory, and our land.

We call on all peoples and local, national, and international civil society to continue fighting with one heart.

WE SALUTE AND EMBRACE

TO OUR COMRADES OF:

The community of Cherán K’eri. We say to you: You are not alone, and your struggle is our struggle!

We support the struggle of Jlumaltik Candelaria for the recognition of her government and community autonomy.

We embrace the Zapatistas and the Encuentro de Resistencias y Rebeldías “Algunas Partes del Todo” (Encounter of Resistance and Rebellion “Some Parts of The Whole”) convened by them in their territory to take place from August 2 to 17.

We support the struggle of the Organization Sociedad Civil Las Abejas for justice, peace and dignity.

 We support the organizers of the Regional Forum in Defense of Territory and Autonomy against Megaprojects in Chontal and Istmo, to be held on August 9.

To the International Congress on Communality in Oaxaca, to be held on August 7, 8, and 9.

To the struggle of the education workers of the CNTE.

To our sisters at the Jineolojî Academy in Rojava, as well as the Modern Democratic Academy and the entire Kurdish women’s movement and the Democratic Confederalism of Kurdistan.

To our comrades who are part of the Global Network of Alternatives (TGA): Crianzas Mutuas Colombia, Vikalp Sangam of India, and the Movement for Alternatives and Solidarity in Southeast Asia (MASSA).

No to genocide in Gaza!

No to wars, Yes to Life!

Planet Earth, Ahlan Muc’ul Ha’ Community. Chilón, Chiapas

Sunday, July 27, 2025

Collective signatures:

  • Crianza Mutua México part of the Global Tapestry of Alternatives (GTA)
  • Crianzas Mutuas Colombia part of the Global Tapestry of Alternatives (GTA)
  • Movimiento en Defensa de la Vida y el Territorio, Chiapas, Mexico (Movement in Defense of Life and Territory – MODEVITE)
  • Association of Community Councils of the Municipality of Suárez, Cauca, Colombia
  • Gobierno Comunitario Chilón, Chiapas (Chilón Community Government)
  • Indigenous Council of Taganga, Santa Marta, Colombia
  • Ahlan Muc’ul Ha’ Community, Chilón, Chiapas, Mexico
  • Pluriversidad Autónoma Comunal Yutsilal Bahlumilal de Gobierno Comunitario Ch’ich’, Chiapas, Mexico (Yutsilal Bahlumilal Autonomous Communal Pluriversity of Ch’ich’ Community Government)
  • Movement of Living Rivers of Colombia
  • Corporation of Chinchorreros of Taganga, Colombia
  • Proyecto de Educación Alternativa (PEA), Selva Ocosingo Region, Sección VII de la CNTE Chiapas, Mexico (Alternative Education Project of the National Coordinator of Education Workers)
  • Water Custodians of southeastern Coahuila, Mexico
  • Bachajón Mission, Chiapas, Mexico
  • Centro de Derechos Indígenas A.C, Chiapas, Mexico (Center for Indigenous Rights A.C.- CEDIAC)
  • Colectivo Proyecto Videoastas Indígenas de la Frontera Sur, Chiapas, Mexico (Collective Project of Indigenous Videographers of the Southern Border – PVIFS).
  • Foro Oaxaqueño del Agua, Oaxaca, Mexico (Oaxacan Water Forum)
  • Working Group “Bodies, Territories, Resistances” – GT CUTER CLACSO
  • Colectivo Sí a la Vida, Jalpa Coahuila (Yes to Life Collective)
  • Comunidad de Pedagogas(os) Críticas(os) y Educadoras(es) Populares de Chiapas, México (Community of Critical Pedagogues and Popular Educators of Chiapas)
  • Universidad de la Tierra Huitzo Yelao, Oaxaca, Mexico (Huitzo Yelao University of the Earth)
  • Centro Universitario Comunal de Guelatao de la Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca (Guelatao Community University Center of the Autonomous Communality University of Oaxaca, Mexico)
  • Observatorio de Participación Social y Calidad Democrática de la Universidad Iberoamericana Puebla, Mexico (Observatory of Social Participation and Democratic Quality of the University Iberoamericana Puebla)
  • Observatorio Ciudadano/Comunitario del Agua y Medio Ambiente de los Valles Centrales de Oaxaca, Mexico (Observatory of Citizen/Community on Water and the Environment in the Central Valleys of Oaxaca)
  • Observatorio de las democracias: sur de México y Centroamérica – ODEMCA (Observatory of Democracies: Southern Mexico and Central America)
  • Colectivo Tsijilba Bij de Agua Clara de Chiapas, Mexico
  • Tejidos de Sanación de Oaxaca/CDMX (Healing Networks of Oaxaca/Mexico City)
  • Servicios Comunitarios de Oaxaca, Mexico (Oaxaca Community Services)
  • Kokopelli Collective of Northern Veracruz, Mexico
  • Centro Universitario Comunal de San Pedro Comitancillo de la Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca, Mexico (San Pedro Comitancillo Community University Center of the Autonomous Communality University of Oaxaca)
  • Cooperativa Editorial de la Red Transnacional Otros Saberes (Transnational Network of Other Knowledge RETOS Publishing Cooperative – RETOS).
  • Machtia Collective of Hidalgo, Mexico (Free Learning)
  • Silvestra Project: Compost Toilets of Oaxaca, Mexico
  • Satil Film, Chiapas, Mexico
  • Savi Network of the Mixteca Region of Oaxaca, Mexico
  • Colectivos Nichimal Cuxlejalil, Chiapas, Mexico (Flourishing life)
  • Musiqueros Principales, Región Ch’ich’, Chilón, Chiapas, Mexico (Principal Musicians Collective)
  • Ach’ix Querem Ec’ Chilón, Chiapas, México
  • Tejido de Colectivos Universidad de la Tierra Caldas y Suroccidente Colombiano (Network of Collectives of the University of the Earth, Caldas and the Colombian Southwest)

Fuente e Imagen: Propias

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Entrevista a Héctor Cerezo acerca del libro Los derechos humanos una herramienta de lucha

Héctor Cerezo Contreras, coordinador del área de acompañamiento del Comité Cerezo México, nos habló de la concepción de los derechos humanos que se aborda en el libro y de la importancia de plasmar teóricamente la práctica de la defensa de los DDHH. Puedes descargar el libro aquí

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Libro: Esto que llaman comunalidad (PDF)

Por: Jaime Martínez Luna

 

Una obra que explora profundamente el concepto de comunalidad, una idea fundamental en la organización social y cultural de los pueblos indígenas de Oaxaca, especialmente de la Sierra Norte. Este libro no solo es una reflexión sobre la vida comunitaria, sino también un manifiesto de resistencia cultural y autonomía. Jaime Martínez Luna es un antropólogo, investigador y músico zapoteco de San Pablo Guelatao, Ixtlán, Oaxaca. Es conocido por su activismo en defensa del territorio y los recursos naturales de las comunidades serranas, así como por su papel en la promoción de la cultura indígena y la comunicación audiovisual.

Del Centro de Maestros Atlacomulco.

Descarga:  Eso que llaman comunalidad 

 

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