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Argentina: Presupuesto 2026 golpea duro a los fondos de educación

La alerta la difundió el Centro de Economía Política de Argentina (CEPA) que advierte de un recorte histórico en las asignaciones al Fondo Nacional de Educación Técnico Profesional (FoNETP) del 93 por ciento en términos reales respecto a lo ejecutado en 2023, ya que el gobierno de Javier Milei funcionó sin presupuesto en 2024 y 2025.

De acuerdo con lo proyectado aunque el FoNETP sigue vigente por ley, el Poder Ejecutivo solo ejecutó el 10,8 por ciento de su presupuesto en 2025 y derogará apenas el 3,5 por ciento de lo que le corresponde el próximo año, señala CEPA.

Este centro de estudios económicos advierte que el artículo 30 del proyecto de presupuesto busca eliminar el Fondo de Escuelas Técnicas, así como la garantía del 6 por ciento del PIB para inversión en educación y la meta de 1 por ciento del PIB en fondos para ciencia y tecnología.

A su vez, advierte sobre un fuerte ajuste educativo general, pues la erogación para Función Educación y Cultura cae 47,3 por ciento real entre lo ejecutado en 2023 y lo proyectado para 2026.

Con este proyecto presupuestario las universidades públicas se verán en gran aprieto, ya que sus fondos sufren un recorte real de 33,8 por ciento frente a lo asignado en 2023.

El presidente Javier Milei insistió una vez más con derogar las leyes de financiamiento a la asistencia para personas discapacitadas y funcionamiento universitario, pero la oposición en la Cámara de Diputados eliminó el Capitulo XI que lo incluía.

No obstante, el proyecto presupuestario estipula menos apoyo a los alumnos, puesto que los programas de becas y transferencias estudiantiles acumulan un recorte real de 76,6 por ciento de lo derogado en 2023 y lo proyectado para 2026.

CEPA alerta que el presupuesto prácticamente desfinancia el fondo para ciencia y tecnología, ya que lo cercena en 48,8 por ciento respecto a 2023.

mem/mh

Argentina: Presupuesto 2026 golpea duro a los fondos de educación

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Que no te engañen. Proyecto nacional de “Ley de libertad educativa”: ¿Educación vs Libertad?

Para el gobierno de Milei, la educación se contrapone a la libertad. Por ese motivo, presentó recientemente un proyecto educativo. A la “libertad de morirse de hambre” se le suma la “libertad de estudiar dónde y cómo puedas”.

Por: Claudio Vilardo-Docente de Educación Media

Transitamos el claroscuro de la época conviviendo con los “monstruos” gramscianos hace ya varios años. Estos monstruos rememoran un pasado muy muy lejano, soltando proyectos, leyes y discursos agrietados por el tiempo, pero revitalizados por la crisis, tanto económica como de representación política. La “renovación” enmascara su expresión más decadente. Trabajar 12 horas legalmente, puede anunciarse como un proyecto de “modernización”, pero confiesa como el agua clara, la intención del régimen de imponernos un siglo de atraso.

El 9 de diciembre, el Ejecutivo presentó al Congreso un proyecto de ley de “Libertad educativa” trás reuniones con el Consejo de Mayo (Consejo de Mayo) . Muy probablemente filtrado intencionalmente días antes (Reformas en ciernes en educación. Análisis del documento “Ley de libertad educativa”), para medir reacciones opositoras y voluntades allegadas (Tribuna Abierta. “Ley de libertad educativa”: educación a la medida de la reforma laboral). Una suerte de pre-negociación. Con el viento de cola que le dió las últimas elecciones, y un peronismo dispuesto a entregar hasta las más elementales conquistas sociales, el futuro de la posible ley solo puede pesarse en la calle. Por ese motivo, creemos importante repasar de qué trata la reforma y qué objetivos persigue.

El proyecto

En la primera página del proyecto aparece ya su piedra de toque al leerse en el artículo 3, lo siguiente:

b) Rol preferente de la familia, como agente natural y primario que posee el derecho y deber de orientar la formación de sus hijos conforme a su identidad cultural y convicciones;
c) Subsidiariedad del Estado, que actúa como garante del derecho a la educación, asegurando acceso y validez, sin sustituir la responsabilidad familiar ni la iniciativa social;
Y así, los monstruos del claroscuro, arrían la bandera de sus adalides, Sarmiento y Alberdi, para izar la de Estrada, y retrotraernos a un debate pre 1420.

Si hay algo en que el proyecto hace énfasis, es en la subsidiariedad del Estado y el rol primario de la familia como agente natural para la educación. Y esta idea principal se reitera una veintena de veces durante sus 48 páginas. Pero, donde pareciera decir que “el Estado no debe imponer”, debe leerse “el Estado no se va a hacer cargo”. Recordemos que este proyecto sale de las luminarias que decían meses atrás que “Libertad es que, si no querés mandar a tu hijo al colegio porque lo necesitas en el taller, puedas hacerlo”.

Por supuesto, hace siglos que la formación docente dicta que la escuela es sólo un agente más en la enseñanza. La educación, como la cultura, son eminentemente sociales y, cualquiera sea el núcleo familiar de una persona, tendrá una influencia decisiva en su formación. La escuela nunca suplantó -ni podría hacerlo- ese rol en su totalidad. Lo que sí debería garantizar la escuela es la socialización de las infancias y un crecimiento progresivo de saberes específicos. Y esto es precisamente lo que esta ley busca modificar y poner en lugar subsidiario. En buena medida, el problema es “de caja”.

Desde los discursos libertarianos, suele decirse que “nada es gratis”. Que la educación “gratis” no existe ya que “alguien la tiene que pagar”. Y, en efecto, son los trabajadores quienes producen las ganancias para pagar la educación. De hecho, la escala impositiva es bastante regresiva de modo que son quienes menos tienen los que más aportan a la educación.

Pero, volvamos al proyecto para ver hasta qué punto es un problema “de caja”, que no persigue en nada mejorar la calidad educativa de las mayorías. En primer lugar, se conserva la descentralización del gasto educativo:

Responsabilidad. Reconoce que la financiación de la Educación Básica es un deber de las jurisdicciones. El Estado nacional financia las acciones propias de la política educativa nacional en el marco de la legislación vigente. (Artículo 78, inc. d).

Se habilita a que cualquier institución, pública o privada, pueda formar parte del Sistema Nacional de Educación. Se entiende por Sistema Nacional de Educación al conjunto organizado de iniciativas y acciones educativas promovidas por la sociedad y el Estado, destinadas a que toda persona acceda a una formación integral y continua que la prepare para el ejercicio responsable de su libertad en la vida personal, social y cívica. (Artículo 2).

Para fomentar toda “empresa educativa” paraestatal, la Ley obliga a: Respetar y proteger la libertad educativa, la autonomía institucional y el derecho de las familias a elegir la educación de sus hijos. (Artículo 13, inc. d). Esto promueve a que instituciones que quieran imponer un “ideario” y tengan la capacidad económica para hacerlo, tengan plena libertad de establecer una educación formal. Con el propósito de garantizar el derecho de los padres o tutores a optar por una educación acorde con sus valores y convicciones según el orden constitucional argentino, las autoridades jurisdiccionales deben implementar un sistema de aportes económicos regulares a las instituciones de Educación Básica privadas. (Artículo 80).

Sobre este punto, cabe resaltar que el derecho a la educación debe garantizar la pluralidad de contenidos (que menciona este proyecto una sola vez y al pasar), pero en este caso queda supeditado al ideario familiar. Suponer que la familia es “propietaria” de la educación de los menores, violenta la subjetividad de las infancias y las coloca en un rol completamente pasivo en el proceso de aprendizaje. Muy por el contrario al principio de “libertad” del que gustan esgrimir. Pero, principalmente, traslada a las familias la carga y responsabilidad formal y económica, de la educación.

Y, como todo el proyecto busca transformar un derecho en un bien de mercado, se busca que las escuelas adquieran la forma empresarial: Con el alcance y gradualidad que cada jurisdicción establezca para garantizar una transición progresiva hacia un esquema de gestión institucional y pedagógica autónoma… (Artículo 44). Esta idea responde al principio de “competencia” que, según los teóricos del mercado, haría funcionar mejor a las escuelas.

El Sistema Nacional de Educación podrá implementar dispositivos de financiamiento por la demanda en todos los niveles y modalidades. Las asignaciones otorgadas a las familias o alumnos mediante vales o bonos, becas, créditos fiscales u otros instrumentos equivalentes, están orientadas a asegurar la libre elección de la institución educativa y la equidad en el acceso a propuestas diversas de aprendizaje. (Artículo 83).

En todo el proyecto se explicita la idea de un financiamiento “al mérito”, aplicando indicadores y evaluaciones supuestamente “objetivas”. Pero la escuela no es el mercado. Financiar las escuelas más “demandadas”, genera una brecha, un desfinanciamiento sistemático de las escuelas más desfavorecidas, seguramente de TU escuela, ya que, en el mercado, nunca hay lugar para todos.

Por supuesto, de la mano de la “escuela-empresa” va de suyo el cercenamiento de derechos laborales para sus trabajadoras/es. Parte de esta ley es eso, y declara la esencialidad de la educación. A los efectos de la presente ley, la Educación Básica es considerada ser vicio esencial, debiendo garantizarse durante toda medida de fuerza o conflicto laboral la continuidad mínima del servicio educativo y el derecho de los alumnos a recibir educación. (Artículo 48).

Menos derechos para trabajadoras/es de la educación. Y menos derechos, también, para estudiantes, que verán habilitadas las puertas de salida del sistema educativo para ser reemplazadas por educaciones de segunda categoría.

a) Educación en el hogar, dirigida por los responsables parentales o tutores de estudiantes en edad de escolarización obligatoria, impartida por ellos mismos o por personas por ellos designadas;
b) Educación en Entornos Virtuales de Aprendizaje o Sistema Digitales Integrales… (Artículo 49).

Sumado a esto, las innumerables referencias al “derecho de admisión y permanencia de las y los estudiantes en los establecimientos.

Proyecto flojo de papeles

Es llamativo (aunque perfectamente comprensible) que la centralidad de este proyecto de ley educativa se ubique en “la familia” y no en las y los estudiantes. Y resulta comprensible, porque el proyecto no busca mejorar ninguna educación. Plantea, sin velos, una educación más segregada que la actual. No se trata simplemente de un recorte más, es un salto cualitativo en la futura conformación del entramado social. Por eso, no es una concesión menor cuando Grabois avala la “esencialidad de la educación” o cuando Cristina Fernández propone una “educación dual” para el futuro. Lo que se intenta recortar, es la educación de las hijas e hijos de la clase trabajadora.

En los años que la derecha evoca con nostalgia, de los conservadores de fines del siglo XIX, se saldó ese debate en un sentido completamente opuesto. Y, no está de más recordar que Argentina estuvo a la vanguardia mundial, con la gratuidad y laicidad de la educación. La contradicción resulta en que la escuela hoy “necesita” ser otra cosa de lo que fue. Así como en su momento, se necesitó de un Estado totalizante, que diezmara culturas enteras con tal de garantizar un ejército de mano de obra para el Capital en su época de expansión, hoy en día, los representantes políticos del Capital se golpean las cabezas contra las paredes de los ministerios para intentar administrar un sistema en el que no puede admitirse a todos. Más aún, en un sistema que requiere la expulsión deliberada de una porción muy grande de la sociedad, superflua para el Capital, hacia la precarización y superexplotación y -como contraparte- una minoría que requiere cada vez más científica y mejor preparada.

Se juega, pues, un retorno a la barbarie, un “descenso social”, al que llaman “libertad”. Ejemplos de “su” libertad los han manifestado públicamente: libertad de morirse de hambre, de despedir sin causa, de trabajar 12 o 14 horas. Lo que busca este proyecto, no se basa en ningún anhelo de libertad para las mayorías, sino en desligarse del gasto que implica el derecho a la educación.

¿Educación liberadora?

En todo el proyecto de “libertad educativa”, en ningún momento se emplea la expresión “la educación libera”. Claro que la educación no rompe cadenas de hierro, necesariamente, pero no existe “libertad” sin educación. Como tampoco existe libertad si hay opresión. Creemos que sí debe haber un cambio, pero en el sentido opuesto al que plantea este proyecto. Colocar el lugar del aprendizaje en la órbita de la “competencia” es lo contrario a construir conocimiento. Es, en definitiva, una escuela mucho más precaria. Por eso, es importante partir de rechazar este proyecto con toda la fuerza.

No basta con una oposición, sino que hay que poner en valor los lazos que la escuela genera, así como quedó demostrado en la gran marcha nacional educativa, en defensa de la Universidad Pública y en las tomas de universidades. Y, en paralelo al rechazo del proyecto de “Libertad educativa”, movilizar de manera contundente contra la reforma laboral, corolario necesario de una educación que buscan cada vez más precarizada.

https://www.laizquierdadiario.cl/Proyecto-nacional-de-Ley-de-libertad-educativa-Educacion-vs-Libertad

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Argentina: Vanesa López “La propuesta de reforma libertaria pone en riesgo el derecho a la educación”

El borrador del proyecto de reforma de la Ley de Educación Nacional (LEN), impulsado por el gobierno de Javier Milei, ha desatado una ola de críticas y preocupación en la comunidad educativa. El documento, que “se filtró”, es señalado por expertos como una amenaza al derecho social universal a la educación que garantiza el Estado.

La propuesta se articula bajo la premisa de priorizar la libertad individual y familiar para elegir la educación, relegando al Estado a un rol subsidiario. Los analistas advierten que esta visión profundizará las desigualdades sociales.

Perfil Córdoba conversó sobre este tema con Vanesa López, profesora e investigadora de la Escuela de Ciencias de la Educación de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la UNC. López es especialista en temas del área de políticas públicas y educativas, educación secundaria y educación superior universitaria.

—¿Cuál es el principal cambio de paradigma que introduce el borrador del proyecto de Ley de Libertad Educativa y cómo impacta en la histórica concepción de la educación en Argentina?

—El borrador ha circulado sin mención de autoría y se ha difundido sin ningún tipo de declaración oficial. Propone una serie de innovaciones que expresan un cambio de paradigma desde donde pensar, planificar y diseñar las políticas públicas educativas, basado en los principios de subsidiariedad, desregulación y privatización de la educación. Uno de los principales cambios es el rol que le asigna al Estado: el proyecto de ley plantea su desplazamiento, relegándolo a un rol subsidiario; expresa que el Estado podrá intervenir de manera complementaria para apoyar a las instituciones y/o “iniciativas sociales”. Este posicionamiento es un planteo regresivo para el derecho social a la educación —consagrado en las regulaciones vigentes— al relegar el rol histórico que ha tenido el Estado como Estado Docente. Pone en riesgo la garantía del derecho a la educación delegando, pareciera, la responsabilidad en actores individuales. La regulación del sistema educativo en su conjunto desde una perspectiva federal también se vería afectada, ya que lo que se propone es su desregulación poniendo en pie de igualdad las iniciativas estatales con las privadas, bajo la premisa de la “libertad educativa” y el rol preferente de las familias.

—¿Cree que es necesario reformar la Ley de Educación Nacional?

—No creo necesario reformarla. Es una ley que en todos sus términos avanza y amplía el reconocimiento de todas y todos a la educación, la consagra como derecho social y, principalmente, reconoce el derecho de minorías históricamente relegadas, proponiendo modalidades educativas que contemplen sus singularidades.

—¿Cuáles son los puntos del proyecto de reforma que más le preocupan?

—Para empezar, el énfasis en la autonomía de las familias, las instituciones y las iniciativas sociales para decidir y definir los tiempos del calendario escolar, los contenidos a enseñar, los modos de contratación de los docentes, las modalidades y formas alternativas de enseñanza tales como la educación en el hogar, educación híbrida y educación a distancia que de algún modo prescinden de la escuela como institución de transmisión cultural, de formación de lo común y de construcción de lazos sociales.

—El proyecto plantea la autonomía en términos de libertad educativa, ¿qué opina?

—La autonomía planteada en esos términos, sin la tutela del Estado en sociedades altamente desiguales como la nuestra, contribuyen a profundizar la fragmentación social y educativa. ¿Qué familias cuentan con las condiciones de poder brindar y acompañar la educación en el hogar?, ¿Qué familias acceden a dispositivos electrónicos, conectividad y alfabetización digital para acceder a propuestas de educación mediada por tecnologías?

—El borrador también avanza en la idea del programa de “vouchers educativos”, algo similar al modelo chileno. ¿Cómo lo ve?

—Es otro de los puntos preocupantes. A la vez, se desfinancian programas de apoyo para la finalización de los niveles educativos obligatorios cuyos destinatarios son sectores con mayor vulnerabilidad social. La pregunta es por las condiciones de posibilidad y de equidad respecto al ejercicio del derecho a la educación.

—Es decir que el corrimiento del Estado en un contexto de profundas desigualdades golpearía a los más vulnerables…

—Sí, afecta principalmente a los sectores vulnerables. Porque el ejercicio de la libertad educativa para ellos se vuelve una ficción sin políticas públicas que los interpelen como sujetos de derecho, porque presupone condiciones (materiales, sociales, culturales, etcétera) que en muchos casos no tienen. El derecho a la educación se vuelve privilegio de aquellos que cuentan con las condiciones para poder ejercerlo, sin atender las innumerables variables que entran en juego y hacen posible la escolaridad.

—Volviendo al tema del financiamiento a través de la competencia por la matrícula escolar, ¿qué pasaría en las escuelas en contextos de pobreza, rurales o con pocos alumnos?

—El proyecto habilita mecanismos de competencia por la matrícula a través de evaluaciones estandarizadas, sumado a la transferencia de recursos públicos a la oferta privada; por lo que —y sin ánimos de aventurarnos— los efectos para la escuela pública en general serían poco esperanzadores en un contexto de desfinanciamiento y recortes presupuestarios sistemáticos a la educación pública que el Gobierno nacional viene ejerciendo.

—El proyecto plantea la libertad de las escuelas para contratar y despedir personal, ¿qué efectos tendría?

—Esta es una arista bastante delicada del proyecto en relación al resguardo de los derechos de las trabajadoras y los trabajadores docentes. Otorga a las instituciones la potestad de definir las condiciones de contratación y despido, desconociendo las regulaciones vigentes y los marcos de negociación colectiva establecidos. A lo que se suma la potestad otorgada al Consejo de Padres para la “remoción del director de la institución”. Por lo que uno de los efectos a primera vista es la precarización del trabajo docente y su reconocimiento como profesionales de la educación. Por lo que considero que lo previsto en el documento desampara a las y los docentes como colectivo de trabajadores.

Qué dice el borrador del proyecto de Ley de Libertad Educativa

​Derogación de la Ley de Educación Nacional (LEN): El proyecto busca reemplazar la legislación educativa actual (Ley 26.206) por un nuevo marco legal, lo que implica un cambio profundo en la política educativa.

​Libertad educativa: Se consagra la libertad de enseñar y aprender conforme a convicciones, métodos y proyectos pedagógicos de cada institución.

Rol preferente de la familia: Se establece a la familia como el agente natural y primario de la educación.

Subsidiariedad del Estado: El Estado actúa como garante del derecho a la educación (asegurando acceso y validez), pero sin sustituir la responsabilidad familiar.

Obligatoriedad: La educación es obligatoria desde los 4 años hasta la finalización de la secundaria.

Formas alternativas de enseñanza: Se reconoce el derecho a la educación básica mediante modalidades fuera de los establecimientos educativos, como la educación en el hogar (homeschooling), la educación híbrida y a distancia. La validez se garantiza mediante la acreditación de contenidos mínimos comunes.

Contenidos y autonomía: Se establecen contenidos mínimos comunes a nivel nacional, pero se crea un espacio de autonomía curricular obligatorio que cada institución puede usar para desarrollar sus propios espacios, asignaturas o proyectos.

​​Autonomía para escuelas: Las instituciones de educación básica (estatales y privadas) poseen autonomía institucional y pedagógica, incluyendo la facultad de definir su régimen de gobierno, planes de estudio propios, estrategias didácticas y políticas de admisión, permanencia y disciplina.

Igualdad jurídica entre gestiones: Las instituciones estatales y privadas gozan de igualdad jurídica en cuanto a la validez nacional de títulos y el acceso al financiamiento público.

Financiamiento a privadas: Se busca implementar un sistema de aportes económicos a las instituciones privadas. Se mencionan instrumentos como becas, vales educativos o créditos fiscales orientados a asegurar la libre elección de la institución por parte de las familias.

Educación como servicio esencial: De esta manera se garantiza la continuidad mínima del servicio educativo durante los paros docentes.

Carrera docente: Se organizará por los principios de mérito, calidad, evaluación periódica y formación continua.

Cargos: Los cargos docentes y directivos en establecimientos estatales se cubren mediante concursos abiertos por establecimiento. Para directivos, el concurso incorpora la evaluación de un proyecto de gestión y la participación de las familias a través de los Consejos de Padres.

Evaluación: La autoridad nacional aplicará anualmente una evaluación censal al finalizar la primaria y secundaria, y publicará los resultados desagregados por institución en un portal digital abierto.

​Pérdida de transferencias discrecionales: Si una jurisdicción termina el año calendario sin haber cumplido con el mínimo de clases anuales, quedará vedada de recibir cualquier transferencia discrecional (incluida obra pública) del gobierno nacional.

https://www.perfil.com/noticias/cordoba/vanesa-lopez-la-propuesta-de-reforma-libertaria-pone-en-riesgo-el-derecho-a-la-educacion.phtml

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Argentina | ATE anuncia paro con movilización al Congreso el 9 de diciembre contra la reforma laboral del gobierno de Milei

ATE anunció un paro con movilización contra la reforma laboral

“Se trata de una reforma pro mercado y la única finalidad que persigue el Gobierno es el disciplinamiento de la fuerza de trabajo”, dijo el secretario general del gremio Rodolfo Aguiar. También reclaman apertura de paritarias y rechazan recortes en el Estado.

La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), anunció un paro con movilización al Congreso para el próximo martes 9 de diciembre, para rechazar la reforma laboral del Gobierno, exigir la reapertura de paritarias con una recomposición salarial de emergencia y “en rechazo al intento de recorte del 10% de los trabajadores estatales”.

El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, detalló que la medida será contra la reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional, y que viene anunciando por diversos medios y que, según aseguró la ex ministra de Seguridad y ahora senadora electa, Patricia Bullrich, ingresaría la próxima semana al Senado de la Nación.

“Se trata de una reforma laboral pro mercado y la única finalidad que persigue el Gobierno es el disciplinamiento de la fuerza de trabajo”, dijo Aguiar en declaraciones compiladas en un comunicado de prensa del gremio.

En esa línea, continuó: “No es verdad que quieran mejorar la competitividad, la productividad o que crezca la economía. Eso no va a suceder quitando derechos”.

El gremio recordó que la aplicación de medidas similares en distintos países del mundo durante la crisis económica global del 2009 y 2010, “en todos los casos fracasaron”. En ese camino recordaron que el periodo de mayor creación de empleo y registro de trabajadores fue desde el 2002 al 2011/12, cuando existía la doble indemnización. “Eso prueba que la única manera de superar la crisis que hoy vive el mundo del trabajo es poniendo en valor las convenciones colectivas”, explicó el dirigente estatal.

Reclamo de paritarias

La protesta del martes, incorpora también un reclamo sobre la pérdida del poder que se profundizó en el sector público durante el 2025. “Quienes desempeñamos tareas en la Administración Pública nos negamos a ser expulsados por debajo de la línea de pobreza. Tienen que convocar a paritarias y otorgar una recomposición salarial de manera inmediata”, señaló Aguiar.

El sindicato había definido adelantar la medida de fuerza -votada por unanimidad en su Confederal realizado en San Luis el pasado 27 de noviembre- y ahora la convocatoria podría coincidir con la presentación del proyecto de reforma laboral en el Congreso. Además, cada provincia definirá las modalidades de protesta y en el caso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se dispondrán retiros de los lugares de trabajo a partir de las 10:30.

Entre los principales reclamos se encuentra el rechazo al intento de recorte del 10% en el Estado que intenta el Gobierno, el cual apuntaría a los organismos descentralizados como la Oficina Anticorrupción, el Indec, el Conicet, la Coneau, el ARCA, el Archivo General de la Nación, la Anses, la Conadis, el Enargas, el Enre, el INTA, el INTI y el Enacom.

El sindicato también reclama por la inmediata reapertura de las paritarias y exige una recomposición salarial de emergencia, recordando que el Ejecutivo realizó una convocatoria el pasado viernes 28 de noviembre de manera virtual a la cual asistió sin ofrecimiento.

TIEMPO ARGENTINO

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Con impulso del peronismo, la Educación Emocional está a un paso de ser ley en la Provincia de Buenos Aires

La Legislatura bonaerense dio media sanción a un proyecto que incorpora la educación emocional como contenido obligatorio desde el nivel inicial —a partir de los 45 días— hasta la secundaria. La iniciativa, impulsada por la diputada Luciana Padulo, del Frente de Todos, tuvo el apoyo de todos los bloques, a excepción de la izquierda que la rechazó. En esta nota analizamos qué propone la educación emocional, la mirada de pedagogos que sostienen que tiene un enfoque neoliberal y por qué plantea una respuesta individual a un problema de raíz social.

Por: María Díaz ReckDocente y congresal de Suteba La Plata/ María Eugenia MaureguiDocente – Agrupación Marrón

Mientras la implementación de la Educación Sexual Integral (ESI) ha sido objeto de cuestionamientos y depende en gran medida del compromiso docente frente a la falta de recursos estatales, la “Educación emocional” avanza en las agendas escolares, promovida por espacios de distinto signo político. En Misiones, Jujuy, Corrientes, en Chaco (cuando Capitanich -peronista- aún era el gobernador) y recientemente en la ciudad de Buenos Aires, se promulgaron leyes de educación emocional. A los problemas educativos y sociales, los gobiernos responden con prácticas socio emocionales adaptativas.

El proyecto presentado por la legisladora bonaerense Padulo modifica artículos centrales de la Ley Provincial de Educación N° 13.688 para integrar recursos pedagógicos que apunten al “autoconocimiento, la autorregulación emocional, habilidades sociales y la empatía”, como se plantea en el artículo 27 ( inciso h) del proyecto. La comunidad educativa no ha sido consultada ni tenida en cuenta para esta reforma que implica la modificación de los diseños curriculares, nuevas tareas en la labor docente y un enfoque adaptativo que algunos pedagogos vienen cuestionando por su ética neoliberal.

El debate sobre la educación emocional no es nuevo. En los últimos años, distintas fundaciones y actores del ámbito educativo impulsaron la incorporación de la llamada “educación emocional” como herramienta para enfrentar el malestar juvenil. Es importante detenernos a analizar qué hay detrás de esta pretendida “ innovación pedagógica”, que tiende a individualizar problemas que son esencialmente sociales.

Como plantea el dictamen presentado por la diputada del Frente de Izquierda Unidad, Laura Cano, la educación emocional patologiza el malestar social, despolitiza el sufrimiento juvenil y sugiere que es el individuo quien “falla”, sin considerar el peso del contexto económico, cultural y material en el que viven niños y adolescentes. El avance global de programas de educación emocional y neurociencias en la escuela responde a una visión adaptativa y normalizadora que busca regular o controlar emociones consideradas negativas, como la ira o la frustración, promoviendo conductas dóciles y funcionales al sistema productivo.

“Lo que se dieron cuenta las grandes empresas es que tienen que tener a sus CEOs y colaboradores desarrollados desde chicos, para evitar problemas en el futuro”, declaró Lucas Malaisi, egresado de la UCA y director de la fundación Educación Emocional.

Este enfoque coloca el foco casi exclusivamente en las personas. Sus propuestas despolitizan los conflictos sociales y se presentan desligadas del contexto económico, cultural y político en el que viven niñas, niños y adolescentes. En consecuencia, tienden a invisibilizar las contradicciones de clase, género y raza que atraviesan a las sociedades contemporáneas, especialmente en el marco del capitalismo y el patriarcado.

Como se plantea en esta nota, se priorizan competencias como resiliencia, autoconfianza, trabajo en equipo y manejo del estrés porque son funcionales a la productividad capitalista y a la naturalización y aceptación de condiciones precarias de trabajo y en consecuencia, de vida.

Como señala Abramowski al describir el ethos terapéutico contemporáneo, “la narrativa terapéutica se nutre de una promesa: la de la felicidad”, cuestionando que se tipifican y categorizan las emociones en buenas y malas. Esta perspectiva individualiza el proceso educativo y reduce el aprendizaje a una experiencia puramente personal, debilitando la construcción colectiva del conocimiento, fundamental para una pedagogía crítica y transformadora. Y citando las investigaciones de Val Gillies respecto de los programas de educación emocional en el Reino Unido, va a afirmar que en su estudio, la pedagoga encuentra que las complejas emociones que viven los estudiantes (ansiedad, miedo, preocupación, tristeza) son desoídas y aplastadas por el ideal de calma y control emocional proclamado por el SEAL (Social and Emotional Aspects of Learning). Si bien el programa plantea “compartir” las emociones en el aula, las actividades pautadas limitan y encauzan qué sentimientos y pensamientos se pueden expresar, así como los modos apropiados de hacerlo, reproduciendo modelos y valores de las clases privilegiadas.

La educación emocional es parte del mismo enfoque por el cual se promueven departamentos de felicidad en las grandes empresas, que buscan aumentar la productividad y reducir costos, a partir de iniciativas que promueven espacios de relajación, respiración consciente y mejoren las relaciones interpersonales.

No es individual, es social: La crisis social en las infancias y juventudes

La situación de violencia, pobreza y deterioro de la salud mental que atraviesan las infancias y juventudes en la Argentina se profundiza y se expresa a diario en las escuelas y en los barrios.
Según el último informe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, el 66,1% de los niños y adolescentes vive en situación de pobreza, cifra que trepa al 76,6% en el conurbano bonaerense, mientras que un 16% se encuentra en la indigencia. La falta de acceso a alimentos, salud, vivienda y educación configura un escenario de vulnerabilidad extrema que, advierten especialistas, tiene efectos directos sobre el bienestar psicosocial.

En paralelo, los jóvenes de sectores populares son con frecuencia objeto de discursos estigmatizantes. Referencias que los vinculan con la delincuencia o iniciativas como la baja de la edad de punibilidad —impulsadas por sectores políticos liberales— profundizan esa criminalización simbólica.

Un panorama crítico en salud mental

En este contexto, los problemas de salud mental entre niños y adolescentes se multiplican: ansiedad, depresión, baja autoestima, trastornos de atención e hiperactividad, consumo problemático de sustancias y diversas formas de sufrimiento subjetivo. El suicidio, además, se consolidó como un problema de salud pública de magnitud creciente.La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que es la segunda causa de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años. En Argentina, las tendencias acompañan la preocupación global: estudios recientes indican que más del 70% de los adolescentes experimentó síntomas de ansiedad, soledad o insatisfacción vital, mientras que hubo un aumento del 32% en intentos de suicidio y del 85% en autolesiones entre 2022 y 2023.

Como señalamos acá la respuesta estatal viene siendo el descarte. A nivel global, el gasto público en salud mental “sigue siendo apenas el 2% del presupuesto total en salud, un porcentaje que no ha variado desde 2017”mientras que, desde su sanción en el 2010, la Ley de Salud Mental no se ha cumplido.

La comunidad educativa: Convidada de piedra en este debate

Docentes, equipos de orientación escolar y especialistas en salud mental advierten que la discusión sobre educación emocional no se está dando con la participación de la comunidad educativa y que las necesidades urgentes pasan por otro lado.

Se necesitan más psicólogos, psicopedagogos y trabajadores sociales en todas las escuelas, presupuesto para implementar plenamente la Ley de Salud Mental y la Educación Sexual Integral (ESI), además de capacitaciones gratuitas en servicio para el personal docente.
Esta es una demanda muy sentida en la comunidad educativa, en un contexto donde se profundizan situaciones de violencia en las escuelas, como se vio en distintos distritos de la Provincia de Buenos Aires.

Hoy más que nunca urge que la problemática sea abordada definiendo claramente los verdaderos responsables de esta crisis social. Si la gran mayoría de las adolescentes hoy están sumergidas en la pobreza, si su proyecto de futuro es de total incertidumbre y la respuesta que se les da, es que tienen que adaptarse a los padecimientos, difícilmente puedan liberarse de los padecimientos de la salud mental. Es imprescindible poder construir otra perspectiva, otro imaginario en el que las grandes mayorías puedan tener un futuro que merezca ser vivido.

https://www.laizquierdadiario.cl/Con-impulso-del-peronismo-la-educacion-emocional-esta-a-un-paso-de-ser-ley-en-la-Provincia-de

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Argentina: Celebración en Parque Avellaneda por la Educación Sexual Integral

El Movimiento Federal por Más ESI celebrará el 19° aniversario de la sanción de la Ley de Educación Sexual integral el domingo 9 de octubre en Parque Avellaneda para «compartir con toda la comunidad la importancia de esta política pública«.

Recientemente se cumplieron dos aniversarios importantes: el 4 de octubre la sanción de la ley nacional N°26.150 y el 12 de octubre de la ley de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires N° 2.110. Para el Movimiento, la ESI es «un derecho de niños, niñas y jóvenes. Habilita a tener una vida saludable, visibilizar situaciones de abuso sexual en las infancias, prevenir violencias de género y embarazos no intencionales, promover la corresponsabilidad en las tareas de cuidado, entre muchos otros beneficios demostrados por años de investigación educativa rigurosa».

En contra de la evidencia científica y de las casi dos décadas de «trayectoria exitosa», el Movimiento indica que tanto el Gobierno Nacional como el porteño «están llevando a cabo políticas que impiden o censuran su implementación. A pesar del ataque sistemático contra la ESI, el desfinanciamiento, el retroceso en términos de capacitación y formación docente, seguimos resistiendo y construyendo aprendizajes de manera colaborativa y en clave de ESI».

La cita del Encuentro xmásESI CABA es  el domingo 9 de noviembre a las 15 hs. en el Parque Avellaneda (entrada por Directorio y Lacarra, a la izquierda de la Casona). Habrá distintas actividades para conocer la ESI: rondas de conversaciones, juegos, lecturas, espacios para las infancias, postas y kermes, y radio abierta.

https://www.pagina12.com.ar/871677-celebracion-en-parque-avellaneda-por-la-educacion-sexual-int

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Infancias vulneradas

Por: Osvaldo Aguirre

 

Mientras crece la población de niños y niñas en situación de calle, el Gobierno responde con una combinación de mano dura y paliativos. Un sector de la sociedad criminalizado y llevado a la invisibilidad

Sofía tiene 19 años y pide limosna en una estación del subte con sus hijos, mellizos de nueve meses. Agentes de la Red de Atención del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires le advierten que no puede estar así en la calle y le ofrecen trasladarse a un parador de familia. Ella rechaza la propuesta y los agentes se retiran, pero la historia registrada el 29 de septiembre tiene un final abierto: el Protocolo Cero Niños en la Calle del Gobierno porteño implica el seguimiento de los adultos responsables e intervenciones que contemplan la pérdida de la custodia de los menores a cargo.

El caso fue expuesto en la red X por Gabriel Mraida, el ministro de Desarrollo Humano y Hábitat de la ciudad. «No vamos a permitir que haya chicos durmiendo en la calle. Vamos a llegar hasta la última instancia si es necesario, dando curso a la Justicia para que decida si hay que separar temporalmente a los padres de sus hijos», proclamó el funcionario, que además publicó una foto de Sofía con sus hijos.

El protocolo comenzó a implementarse en febrero de 2024. Según Mraida, permite «ser más eficientes y rápidos cuando hay un chico durmiendo en la calle». Sin embargo, antes que resolver problemas crónicos de alojamiento y asistencia, las intervenciones del Gobierno de Jorge Macri siguen la lógica del eslogan «orden y limpieza» con el que expulsa a personas del espacio público sin ofrecer alternativas a la situación de calle.

Carlos Pisoni, del Ministerio Público de la Defensa de CABA, observa una combinación de mano dura y paliativos: «A partir de la asunción de Jorge Macri aumentaron los casos de violencia institucional y las causas judiciales contra personas en situación de calle. Por otra parte hay más Centros de Inclusión Social respecto de los antiguos paradores, pero son insuficientes para la situación actual y el subsidio que se otorga a las personas con problemas de vivienda es la mitad de lo que vale la habitación de un hotel».

Extrema vulneración
El Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) desarrolla desde 1997 un programa de atención a niños y jóvenes en situación de calle. Elizabeth Quintero, una de las coordinadoras nacionales del organismo, explica que el proyecto inicial puso el foco en brindar asistencia jurídica ante la violencia policial y en 2016 se reformuló con el nombre Aylluman Kutina (Volviendo a la comunidad, en quechua): «Nos propusimos generar vínculos con las familias y espacios que les sirvan a los chicos. Los pibes a los que acompañamos pertenecen a un sector de la sociedad criminalizado y llevado a la invisibilidad».

La campaña «orden y limpieza» de la gestión de Jorge Macri se hizo patente en Constitución, el barrio donde trabaja el Serpaj. «La estación está casi vacía. No se valora que las personas generan vínculos y sentidos de residencia en la calle. Los vendedores de Constitución tenían lugares donde contenerse, donde acompañarse, y de pronto los expulsaron», afirma Quintero. La política no se restringe a la calle: «Teníamos un convenio con el Ministerio de Educación de la Ciudad que garantizaba talleres y guarderías para los chicos. No fue renovado».

El relevamiento nacional realizado por organizaciones sociales en noviembre de 2023 registró 8.028 personas sin techo en la Ciudad de Buenos Aires, entre ellas 909 niños, niñas y adolescentes. La cifra aumentó a más de 11.000 personas según un censo realizado también por organizaciones sociales entre el 26 y 28 de junio de este año. Los Centros de Inclusión Social tienen capacidad para unas 3.000 personas y se estructuran según los grupos, entre ellos mujeres con niños (11,4%) y familias biparentales (14,6%).

Corrientes y 9 de julio. Una mujer y su hija piden ayuda a peatones en la puerta de un supermercado en pleno centro porteño.

«A través de actividades lúdicas tratamos de identificar cuestiones tanto individuales de los niños y adolescentes como integrales de la situación familiar. Los problemas de los pibes no tienen una única solución, hay muchas variantes –explica Yamila Rodríguez, integrante del Serpaj-. Al mismo tiempo generamos vínculos con instituciones públicas y privadas para atender problemas de escolaridad, identidad, salud, discapacidad».

Elizabeth Quintero observa que «los chicos vuelven a inhalar pegamento, son cosas que se ven en momentos de extrema vulneración». Los niños y adolescentes a los que acompaña el programa «pasan muchas horas solos en la calle», entre la zona de Constitución y asentamientos donde viven sus familias. «Al trabajar como vendedores ambulantes pasan cuatro o cinco días fuera de sus hogares, generalmente en zonas desprovistas de servicios básicos, y vuelven únicamente a dormir», agrega Yamila Rodríguez.

El programa incluye un grupo de promotores de derechos humanos que proviene de la misma población de niños y jóvenes y talleres relacionados con artes y oficios. «Nuestra idea básica es decirles a los chicos que no atraviesan una catástrofe de la naturaleza y que ellos tienen derechos. Por eso los acompañamos, no para tomar su lugar sino para que se piensen como sujetos y para que actúen por sí mismos», enfatiza Maximiliano Méndez, también operador de Aylluman Kutina.

Una población invisible
La política punitiva y estigmatizadora tiene otro referente en el intendente del partido de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, quien trata de «fisuras» y «delincuentes» a las personas que viven en la calle o subsisten con actividades informales y exhibe desalojos y procedimientos de modo denigrante en sus redes sociales. «En la Ciudad de Buenos Aires se registra el mismo nivel de violencia», afirma Pisoni.

«El Ministerio Público de la Defensa defiende a personas a las que les arman causas judiciales y también a familias que terminan en la calle porque el subsidio habitacional no les alcanza», explica Pisoni, responsable de la Unidad de Seguimiento de Políticas Públicas de Grupos Vulnerables.

Quintero detalla que la policía de la Ciudad y los agentes del Gobierno porteño «se llevan los colchones de los chicos, o se los mojan, y les quitan sus pocas pertenencias». En ese contexto, «se habla de jóvenes en conflicto con la ley, pero el pibe se rebela cuando le sacan lo que tiene, y termina imputado por un delito cuando lo que hay es una violación a los derechos humanos».

Las requisas incluyen el secuestro de documentación, señala Yamila Rodríguez: «La policía retiene documentos de identidad, partidas de nacimiento y certificaciones de discapacidad. Son situaciones que se vienen dando este año y que expresan una negación del derecho a la identidad de las personas en situación de calle, una forma de invisibilizar a esas personas».

Elizabeth Quintero conoció cuatro generaciones de una misma familia que vivió en la calle, a partir de una joven que tuvo su primer hijo a los 13 años. «Lo que pasamos en este momento es horrible, pero el problema es crónico y se agrava», dice la coordinadora del Serpaj. «Si vemos como algo común que un niño o un adolescente esté en la calle tenemos otro problema –destaca Pisoni–. El Estado debe dar una respuesta porque estas personas tienen derechos que cada día son vulnerados».

Fuente de la información:  https://accion.coop

Imagen: Jorge Aloy

 

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