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Entrevista: Jorge Galindo: «Nuestro tejido productivo no está a la altura del cambio educativo que se ha producido»

América del Sur/Colombia/09.01.2018/Autor y Fuente: http://valenciaplaza.com/

 

 Jorge Galindo reside en Bogotá donde acaba de fundar una pequeña consultoría. Desde allí escribe sus columnas semanales para El País o sus artículos para Jot Down, pero, sobre todo, ultima la tesis de su doctorado en la Universidad de Ginebra, de la que ha formado parte durante los últimos años. Máster en Políticas Públicas por la Erasmus University de Roterdam y la Central European University, estudia la economía política que explica las reformas estructurales. En resumen, trabaja para comprender e influir en las políticas públicas.

Nacido en València en 1985, Galindo es cofundador y miembro de Politikon. Desde 2010 ésta plataforma de jóvenes académicos y profesionales independientes promueve el debate en España desde su conocimiento de las ciencias sociales. Sus miembros colaboran en un buen número de medios y son la voz más habitual para conectar los dos lados de un muro invisible: el que separa la realidad social, política y económica de los millenials de la de sus padres.

El último de los libros publicados por Politikon (nueve autores, pero lo firma el colectivo) se titula precisamente así: El muro invisible. Las dificultades de ser joven en España. Galindo lo presenta junto a Kiko Llaneras –otro de los miembros– el próximo viernes en la Librería Bartleby. Aprovechamos su paso por València y sus días de encuentro familiar en el Cabanyal para hablar sobre las evidencias de este choque generacional, pero también sobre política, medios, València, inmigración y el reto por la igualdad. Para desdramatizar la percepción de edad sobre la entrevista, hemos optado por publicar las fotografías en blanco y negro.

Conflicto

-¿Podemos hablar de bandos?
-Bueno, no vamos a negar que es un conflicto. Podemos hablar de bandos.

-Entonces, una respuesta para ser leída por ambos bandos: ¿qué es el muro invisible?
El muro invisible es una metáfora facilona para explicar cuáles son las las diferencias que existen entre dos generaciones en términos de escenario de vida y riesgos a los que nos enfrentamos. El muro invisible es lo que separa los millenials de la generación anterior. Nosotros crecimos durante la burbuja crediticia y su posterior crisis. Partimos de la consciencia de que cada generación tiene sus retos y que para la anterior fueron todos aquellos derivados de construir una democracia a partir de un país que llevaba 40 años de dictadura. Para nosotros el reto está siendo enfrentarnos al muro invisibleque se ha creado. Para hacerlo no minusvaloramos el esfuerzo de esa generación anterior: construyeron un estado de bienestar, generaron un espacio de protección social, impulsaron una democracia de estándares europeos… fue un esfuerzo muy grande. Ahora bien, ese mundo ha generado una serie de consecuencias inesperadas. Las consecuencias son ese muro invisible y nuestro reto será solucionarlo.


-¿Por qué la generación parte de los nacidos en 1980?
-1980 es un buen punto de referencia, pero no tiene que ver con ese año; tiene que ver con la entrada de España en el sistema monetario único. Es decir, que partimos de la fecha de nacimiento de aquellos que se incorporaron al mercado laboral y/o universitario justo con esa situación, entre 1998 y 1999. España pasó a estar bajo las directrices del Banco Central Europeo. Como no hubo una armonización de la inflación a lo largo de toda Europa, y como nuestra inflación era más alta que la de Alemania, de repente la tasa de interés nominal provocó el cambio: bajo las directrices del BCE, el dinero rendía mucho más aquí que en Alemania. Eso provocó un flujo de crédito y la llegada de inversores a España y países beneficiados de esa situación, como Portugal o Irlanda. Y ese es el origen de la burbuja crediticia. Ese es el punto en el que los nacidos a principios de los 80 se están incorporando al mercado laboral y viven su llegada, su explosión y sus consecuencias.

«EL PROBLEMA PARA ESPAÑA NUNCA FUE TENER UN RÍO DE CRÉDITO. EL PROBLEMA FUE CÓMO LO UTILIZAMOS»

-¿Entonces el muro no tiene relación con la crisis?
-El muro ya estaba ahí, pero la crisis lo hizo evidente. La burbuja inmobiliaria fue una suspensión de la realidad por la cantidad de líquido disponible. España, hasta ese momento, jamás había tenido una tasa de paro tan baja y, aunque pasábamos por el ritual de la precariedad, había cierta facilidad para alcanzar el ‘me han hecho fijo’. Luego estalla la burbuja crediticia y el muro se hace visible para todos.

-Se cumplen 10 años del colapso. ¿Por qué estalló la burbuja crediticia?
-El problema, en realidad, en términos macroeconómicos, nunca fue tener un río de crédito. El problema es que cuando ese gran flujo llegó a España lo utilizamos como lo utilizamos. Y todavía hay discusiones sobre si está bien crear una moneda única, porque, en un área monetaria única, los modelos de producción son muy distintos. ¿Qué hicimos nosotros ante esa situación? Bueno, pues cuando llegó ese ingente caudal de crédito, cuando tuvimos esa excepcional oportunidad, nos lo gastamos en el sector inmobiliario y eso afectó de manera determinante a la entrada en el mercado laboral de toda una generación; la nuestra.

Expectativa

-¿Afectó a todos los millenials por igual?
-Para nada. Sobre todo afectó a los que tenían un coste de oportunidad mayor para seguir estudiando. Los tenemos en mente: chavales con 16 años que podían dejar de estudiar para ingresar dinero en casa. ¡Y los tenemos estereotipados en negativo! Les acusamos de que no eligieran bien, de que no siguieran estudiando. Lo que nadie tiene en cuenta, pero así lo demuestran los datos, es que la mayoría de chavales que tomaba esa opción lo hacía porque en su núcleo familiar había una necesidad perentoria de dinero.

-Y una parte de esa generación se encaminó sin saberlo hacia la desigualdad.
-Exacto. Fue una selección natural perversa, porque era la generación que en términos individuales y colectivos más necesitaba alcanzar la universidad. Pero no tomaron la decisión de manera aribitraria, sino a partir del sistema. La decisión buena era traer dinero a casa y generar más independencia económica. Para la familia y para ellos. Pero, claro, cuando explotó la burbuja, los que se quedaron fuera de juego fueron los que no deberían haberlo hecho. Los que más nos hubiera hecho falta que rompieran su barrera de generaciones anteriores, porque sus padres no fueron a la universidad, precisamente…

-Es decir, que el muro no es igual de alto para todos. ¿Lo será?
-El muro no es el mismo para todos. Porque una cosa es ser de tercera o segunda generación de personas con estudios superiores y otra muy distinta es ser el primero de la rama familiar que lo va a hacer. Porque no es la misma crisis la de aquellos que, cuando estalla la burbuja, pueden hacer un máster o marcharse a vivir y trabajar fuera, etcétera. Esto ha marcado un precedente determinante que muy difícilmente se resolverá. Y es muy cínico que todavía culpemos a los que se metían a la obra y se compraban un BMW… que les culpemos de haber elegido ‘por su cuenta’.

«CUANDO UNA CARRERA LABORAL NACE COMO LA DE NUESTROS JÓVENES, PRECARIA, TEMPORAL, ATRAVESADA POR LA CRISIS, LOS PRIMEROS 10 AÑOS DE COTIZACIÓN SON LA NADA MISMA»

-El Libro blanco del futuro de la juventud en Europa dice que la generación más joven, la que etiquetamos como millenials, puede ser la primera en la Historia que viva peor que sus padres. ¿Será así?
-Para una parte de nuestra generación, sí. La más desigualada vivirá peor. Pero, bueno, España nunca ha resuelto su problema de desigualdad y poder. Nuestras tasas de riesgo de pobreza no son las que deberían ser y tampoco lo fueron en época de bonanza. Nuestra red de seguridad no funciona bien y hay una parte de esa generación que, ante el desempleo, tiene riesgos muy profundos. Además, carece de una red de apoyo familiar y el nivel educativo es inferior, por lo que su esperanza de encontrar empleo es más baja. Por contra, sus padres vivieron en una situación de crecimiento económico y sostenido, en una sociedad del bienestar en la que confiar. La nueva generación de profesionales ya goza de esa perspectiva. Vive otra realidad.

-¿Qué cuestiones pesan en contra de esa generación?
-En España una parte importante de la cotización social depende de las cotizaciones a lo largo de tu vida. Cuando una carrera laboral nace como la de nuestros jóvenes, precaria, temporal, atravesada por la crisis, tus primeros 10 años de cotización son la nada misma. Eso va a pesar en tu vida, desde el desempleo a la jubilación. Por eso sabemos que hay gente que se va a quedar a un lado del muro y la crisis solo ha reforzado esa posibilidad.

Comunicación

-A nivel cultural, a partir de los medios de masas actuales, ¿no tienes la sensación de que vivimos la vida de nuestros padres?
-Hay una idea que comentamos entre amigos muy a menudo, que ponemos la tele y vemos La 1 de Televisión Española y flipamos. Pensamos, ¿pero qué es esto? ¿Quién ve esto? Pues parece que bastante gente, la verdad. Si no no se explican la mayoría de encuestas demoscópicas. Y digo La 1 como puedo decir Antena 3 o Telecinco Sé que la ponemos y pensamos, ¿dónde vive esta gente? ¿Qué es esto? Es cierto que hay una segmentación comunicativa generacional. Esto ha provocado que nosotros nos mantengamos en otros espacios comunicativos. Quizá, laSexta, de algún modo y hasta cierto punto, haya sabido recoger algo de esto. Pero hay una segmentación en la comunicación y se da la mano con la segmentación ideológica.

-¿Hemos sabido crear nuestros propios espacios comunicativos y de debate?
-Creo que hemos creado ciertos productos culturales y espacios de debate. Sí, creo que sí. Tenemos nuestros propios referentes y nuestro propio nombre, millenials. ¿Qué más queremos? [ríe]. Pero es cierto que la crisis ha coincidido con una crisis de identidad de las industrias culturales y de la producción mediática. La única fórmula para resolver esta situación pasa por tener una conciencia generacional. Si se tiene, es un arma poderosa para saber aprovecharla. Si no activamos esa conciencia generacional, será difícil encontrar productos culturales potentes que reconozcamos como propios.

-¿Hay más conciencia generacional en ese sentido en otros países?
-Creo que sí. Pero también hay algo más importante: en un país como Estados Unidos hay una mayor conciencia de reemplazo en el ámbito público y en el cultural. Aquí, no.

Fotos: KIKE TABERNER

Fotos: KIKE TABERNER

-También hay otro tipo de engranaje en la relación maestro-aprendiz. ¿En España, esa relación se pervirtió con la crisis? ¿Cuáles son las consecuencias?
-El aprendizaje, la transmisión de capital humano, nunca se ha llegado a producir de la manera más deseable en España. El ejemplo lo tenemos en esos anuncios virales: ‘buscamos chaval en prácticas, con cinco años de experiencia en lenguajes HTML, administración de servidores…’. Lo que usted busca no es un trabajador en prácticas; lo que usted quiere es un trabajador barato y, si puede ser, gratuito. Esto ya sucedía antes de la crisis y es fruto de dos cuestiones: la primera, la enorme diferencia en términos de protección social entre maestros y aprendices. Viven en dimensiones paralelas. Los aprendices son fuerza de trabajo barata y rotativa a partir de las políticas públicas. Se les concibe así y su barrera de entrada a la otra dimensión es enorme. La segunda cuestión es que nuestro mercado laboral genera un paro bestialmente alto. La famosa frase ‘tengo una cola de gente esperando para hacer lo que tú haces’ solo tiene un problema: que es cierta. Es lo que Marx llamaba ejercito de reserva. Pero en España no es propia de este momento de crisis, sino de todos los momentos. Incluso cuando ha habido bonanza, nunca el aprendiz se ha visto con la fuerza mínima para reclamar sus derechos: tiempo de aprendizaje, progreso dentro de la empresa y, a futuro, más salario. Ni se plantea esas opciones. Es un modo de proceder que afecta también a las condiciones de trabajo. Cuando esas dos cuestiones se combinan, se produce una dinámica que es en la que vivimos: a quien entra en el mercado laboral ya le parece más que suficiente con tener un puesto de trabajo. Por otro lado, el maestro no tiene intención de facilitar ninguna competición. Es una dinámica perversa y para revertirla haría falta cambiar mucho más que la legislación laboral…

Clases

«LOS DATOS NOS DICEN QUE NUESTROS JÓVENES ES MUCHO MÁS PROBABLE QUE NO VOTEN A QUE LO HAGAN POR UNA PERCEPCIÓN DE CLASE»

-La llegada de la democracia, de la educación universal y de la conversión a la ciudadanía europea anuló la idea de una lucha de clases en España. Ni se habla ni se piensa en ella. ¿Qué relación tiene con nuestro escenario político actual?
-Es un tema complejo porque, en democracia, es cierto  que la lucha de clases no ha estado nunca en el debate. También es verdad que la victoria del PSOE en el 82 tiene un componente de clase alto. Probablemente más implícito que explícito y más propio de sus líderes que de los patrones de voto. Por desgracia, todos los datos que tenemos de aquella época ni son buenos ni exhaustivos como para que podamos fijar la idea, pero da la sensación de que no hay tanta relación entre el voto de clase como en la Suecia de la posguerra con el partido socialdemocráta, por ejemplo. En España se dio la consolidación de un bipartidismo imperfecto o casi bipartidismo y eso hizo más difícil entender la competición electoral como una competición de clase. No hay solo dos clases en nuestras sociedades modernas, por eso las elecciones no nos ofrecían una visión de las clases a través del voto. El PSOE tampoco ha sido el mismo ejemplo de la socialdemocracia en la Europa de posguerra, porque no solo estaba la tradicional alianza entre clases obreras y medias; participaban entre sus militantes y votantes factores generacionales, territoriales… ¿Y cómo se ha trasladado eso a nuestra generación? Hay dos teorías enfrentadas: la del sociólogo Pau Marí-Klose y la del politólogo Pepe Fernández Albertos. Fernández Albertos dice que, a efectos prácticos, el voto a Podemos es un voto de clase en tanto en cuanto es el voto de los perdedores de la crisis. Por eso, interpreta que es un voto de clase. Pero el voto a Podemos ha cambiado mucho… tanto que no sé si Fernández Albertos mantendrá esta teoría. Cuando miramos el nivel educativo del votante de podemos, se difumina mucho. Cuando miramos el voto del antiguo cinturón rojo de Barcelona y ahora cinturón naranja, el nuevo voto a Ciudadanos, ese voto de supuesta clase se difumina muchísimo.

-En El muro invisible apuntáis a que, de manera creciente, joven es sinónimo de ‘no votante’. ¿Cómo se encaja eso en una hipotética lucha de clases?
-Es que los perdedores de la crisis de nuestra generación, en un sentido de probabilidad, es mucho más probable que no voten a que lo hagan por una percepción de clase. Es algo que no sabemos si se mantendrá, pero si combinas la idea de joven, con pocos recursos económicos, la probabilidad de que forme parte de la política con su voto es más baja. Cuesta más que se informe porque dedica muchas horas a otras cosas, minusvalora su voto porque cree que no tiene trascendencia y es víctima de dinámicas perversas que evitan que se active políticamente.

-¿Cuál puede ser la percepción de clase social para los millenials?
-No tenemos clara esa noción de pertenecer a una clase determinada, pero me explico: si estamos activados políticamente, tendemos a creer que somos de clase obrera. Es una dinámica muy divertida que se evidencia en Twitter y que supone una lucha de ideas en Podemos y Ciudadanos, que parecen pelearse por ser tener unos orígenes más obreros que el rival. Yo creo que si tienes Twitter, una carrera y un máster, empieza a pensar que a lo mejor no eres estrictamente clase obrera. En términos generacionales, no tenemos una noción clara sobre ello.

Política

-Una lectura sobre la distorsión sobre el sentido de clase o su instrumentalización puede tener que ver con el arrebatador auge de Marine Le Pen entre la clase obrera francesa o con la mixtura de voto para Ciudadanos en las últimas elecciones catalanas. ¿Qué lectura has extraído de ello?
-Ciudadanos, en términos duros estructurales de voto, puedes entenderlo como un partido de clase media alta, de clase acomodada. Si vamos al tópico, hasta la fecha, es algo así como el votante de cierto éxito profesional abogado, etcétera. Sin embargo, ahora mismo el cinturón rojo de Barcelona se ha convertido en un cinturón naranja. Tenemos mensajes muy cruzados sobre la intención de voto y los resultados son demasiado recientes para el análisis. Lo que ya es evidente es que el conflicto catalán ha supuesto una ventana de oportunidad para Ciudadanos y que Ciudadanos tenía que elegir si envolverse en una bandera o ser fiel al origen liberal de su partido. Ha escogido envolverse en una bandera, que es la española. Esa decisión tiene un precio: la incapacidad para generar coaliciones de centro izquierda. Moverse hacia una idea centralista del Estado es moverse hacia la derecha. Menos redistribución de la riqueza, más conservadurismo.

-Aunque los datos sean recientes, lo que es evidente es que muchos jóvenes que se han activado políticamente en Cataluña por el 22-D lo han hecho con Ciudadanos.
-Es importante esto. Es una hipótesis razonable, que está por confirmar en otros comicios, pero un votante que sería naturalmente del Partido Popular en un momento bipartidista de la democracia, un votante que se activa ahora a los 20, 25 o 30 años, decide que su partido es Ciudadanos. Es una hipótesis ya de lo más razonable. Y no descartemos que cuando sus votantes se interesen por políticas sociales puedan ser parecidas a las del PP.

-Otra idea que también se cruza en el libro es la idea de que los jóvenes, voten a quien voten, lo hacen mal.
-¡Siempre mal! [ríe]. Los votantes obreros siempre votan mal también. Ahora con Ciudadanos hemos vuelto a tener esta forma de señalar. Yo creo que sí saben a quién votan. El cambio llegará o no cuando esos votantes tomen conciencia del partido y, llegados sus momentos de decisión, les digan, estamos con vosotros, pero también queremos redistribución de la riqueza. O no, no queremos.

Fotos: KIKE TABERNER

Fotos: KIKE TABERNER

-La Comunitat Valenciana ha sido un paradigma del ‘votar mal’ a ojos de otros.
-Somos el ejemplo para España de ‘votar mal’, pero lo cocinamos en casa también, ¿eh? Aquí pensamos, ¿pero qué hace toda esta gente mayor votando al PP con todo lo que nos ha pasado? Yo me pregunto, ¿pero cómo os preguntáis que qué hacen? Defienden sus intereses. El PP es la definición clásica y por antonomasia del mayor conservadurismo posible: no toquemos las cosas y no habrá consecuencias. Que no cambien las tornas y protejamos a nuestro target.

-Hay analistas que piensan que la aplicación del Artículo 155 y las consecuencias en voto para el PP en Cataluña son la muestra empírica de que al partido le va mejor sin tomar decisiones.
-A nivel personal, no estoy nada de acuerdo con eso. El 155 no ha tenido relación con la caída de voto al PP. O muy muy poca. El voto viable para los que pensaban de una forma mayoritaria en ese sentido era a Inés Arrimadas. Ahora bien, vamos a ver si se traslada esta realidad al voto dual, como sucedía con la gente que votaba a Convergencia i Unió o PSC según si eran elecciones autonómicas o generales. Vamos a ver si ese voto se traslada al PP en las próximas Generales.

-¿Hay emprendedores políticos entre los millenials?
-Por supuesto. Están Pablo Iglesias (39), Albert Rivera (38), Inés Arrimadas (36), Rita Maestre (29). Digo esos, pero hay muchos. Y hablamos de emprendedores políticos que han conseguido un margen de voto estable y consolidado enorme. El bipartidismo tenía el 85% del voto en las elecciones de 2008, aproximadamente; en las últimas generales, estaba algo por encima del 50%. Lo que han logrado no es nada sencillo y creo que en términos de reflejar lo que nuestra generación piensa o quiere lo han hecho muy bien.

-¿Crees que representan bien el interés de esa generación a este lado del muro?
-Creo que sí, que saben recoger el mensaje de su electorado. Para valorar la dimensión política de un partido yo creo que hay dos cualidades esenciales y es interesante porque funcionan en tensión. La primera es la capacidad para reflejar los intereses de tu votante y la segunda es la de ejecutar esas ideas cuando estás al mando. Los nuevos partidos ya han demostrado que son muy buenos en la primera. Como decía, han captado bien las aspiraciones y demandas de sus votantes y creo que el Salvados que unió a Rivera e Iglesias fue su máxima expresión. En términos de captar mensajes, casi memes a partir de los que construir su discurso, en ese sentido, creo que ambos aprovecharon la ventana de oportunidad. Ahora bien, en la segunda parte, creo que no están nada bien. Estamos viendo cómo se está perdiendo capacidad de actuación en favor de mantener a los núcleos duros de sus formaciones. Es difícil mantenerlos contentos y llegar a acuerdos y ese es el lado en el que tienen mucho terreno por avanzar.

-¿En qué estado de forma se encuentran PP y PSOE con respecto a esas cualidades?
-El PP no ha perdido forma en lo que se refiere a la primera cualidad: tiene un núcleo fuerte y sabe comunicarse perfectamente con su electorado. A una parte de los jóvenes puede parecernos que no, como comentábamos antes por el tema de TVE… pero es que vivimos en mundos comunicativos muy distintos. El PSOE, en este sentido, creo que no está en tan buena forma. Eso sí, ambos se encuentran mejor de la segunda cualidad que los nuevos partidos.

Mercado laboral

-En El muro invisible también cruzáis la idea de la sobrecualificación y de falta de sincronización entre el tejido productivo y los nuevos trabajadores. ¿Dejarán los millenials de maquillar su curriculum para poder acceder al mercado laboral?
-Salvo burbuja crediticia y un reajuste del mercado laboral a largo plazo, me temo que eso continuará así. El desajuste entre la cualificación y el empleo obtenido es un problema grave. Una buena parte de las actitudes individuales y el discurso público van por ajustar esto desde el lado de la oferta. Se dice que hay demasiados universitarios, que es algo como decir que estamos demasiado educados, no vaya a ser que… pero esto se comprende mal desde el otro lado del muro. Además, es una falacia. En términos comparativos, España tiene el mismo porcentaje de población universitaria que los países de la OCDE. El problema está en que tenemos el doble de población con cualificaciones básicas con respecto a la OCDE y, sobre todo, que en lo que sería la cualificación técnica media, tenemos la mitad. Pero no es una cuestión de oferta: el problema está en el lado de la demanda. Los trabajos que se ofertan no están disponibles. Nuestro tejido productivo no está a la altura del cambio educativo que se ha producido en las últimas décadas.

«EL DESAJUSTE ENTRE LA CUALIFICACIÓN DE LOS JÓVENES Y EL EMPLEO OBTENIDO ES UN PROBLEMA GRAVE»

-¿Qué le pasa al tejido productivo español?
-Muchas cosas…, pero una de ellas es que tiene demasiadas empresas pequeñas. Ya sabemos que el capital humano no viaja bien en empresas pequeñas, no crece bien ni se desarrolla bien. Necesitamos empresas más grandes donde la sofisticación y la economía de escala sean potenciales.

-¿Cuándo se resolverá el problema de la demanda en el mercado laboral español?
-No lo sabemos, porque la cantidad de cambios que hacen falta para que el escenario se modifique es descomunal. Solo he citado la idea de las empresas micro que acaban dedicándose a sobrevivir y buena parte del país se dedica a sobrevivir. Y esta entramado de microempresas sucede por muchas razones: la falta de crédito, la estructura fiscal que favorece que las empresas se mantengan pequeñas, la historia del tejido productivo que es fuerte y quien hereda una empresa se ve avocado a mantenerla tal y como la recibe. Bien, pues la cuestión de las microempresas solo es una de las problemáticas a resolver para mejorar la demanda.

-¿Cómo se refleja esa idea de que el tejido productivo no esté a la altura de los jóvenes trabajadores?
-Por ejemplo, el problema no es tanto tener muchos empleos en el sector de la hostelería. El problema es que sea hostelería de baja calidad. Eso importa mucho más que el sector al que te dedicas. Y con la arquitectura, por pensar en otro caso, pasa igual. Puedes dedicarte a ser un referente en el mundo en un tipo de arquitectura y trabajar en distintos países o vivir de la explotación inmobiliaria, quemando estudios y personas y cerrando cuando quiebras. Nosotros estamos en la demanda de puestos de trabajo para la hostelería de baja calidad y para los estudios de arquitectura de pelotazo todavía, y es solo por poner algunos ejemplos.

Fotos: KIKE TABERNER

Fotos: KIKE TABERNER

-Por cierto, ¿cuál es el papel de los sindicatos ante el muro invisible?
-Los sindicatos tienen un dilema ante el muro. Lo expresó muy bien Javier Polavieja en un artículo de hace unos años. Los sindicatos tienen una base de clientela fiel que es la de los trabajadores públicos. Normalmente hombres, mucho sector público más ámbito industrial que servicios, en determinados sectores sí y en otros no. Y esa es la base que está llena de gente al otro lado del muro invisible. La gente de la generación anterior a la nuestra. Al otro lado del muro hay gente cabreada, que es un público potencial interesante. Pero para ir a hablar de cosas o de una realidad que a nosotros quizá nos enfada, quizá mejor, piensan, me quedo en el punto de decir que la temporalidad está mal. Nuestra respuesta natural es, vale, ¿y qué más? Que hay mucha temporalidad es una evidencia y que hay que resolverla también. Si uno mira el menú de opciones posibles para evitar conflictos laborales que afectan a trabajadores estables o a precarios diría que hay tres salidas: igualar por bajo, igualar por arriba o igualar en medio tratando de dar protección a todos los trabajadores. Más protecciones por despido, la idea de las rentas mínimas básicas, seguros por desempleo más generosos y nada distinto a redistribución. Pero eso es algo que van a pagar empresas y trabajadores fijos. Es decir, el target de los sindicatos. Los sindicatos no van a igualar por abajo porque ni deben ni pueden hacerlo. Su misión es defender los derechos de los trabajadores, así que lo de igualar por bajo se descarta. ¿Qué intentan? Igualar por arriba, pero eso tiene unos costes. Se crea un mercado laboral más estático y, en el mejor de los casos, el muro se traslada al siguiente nivel: los desempleados. La circulación es mucho menor y la incorporación imposible porque no se puede sostener a tantos trabajadores dentro del sistema. Pero bueno, aunque nunca lo dirán en público, los desempleados no son el target de los sindicatos.

-Y, entonces, ¿cuál es el modelo?
-El modelo es un modelo de estado de bienestar. Es más complejo. Es un modelo sueco en el que la protección laboral puede llegar a los que están al otro lado del muro, pero para eso hay que subir impuestos y es una reforma muy difícil por el riesgo de caerse mientras se trata de igualar. Pero la solución es esa: un modelo escandinavo de transferencias generosas entre trabajadores. Hay que igualar condiciones para todos a la vez y eso sí que es un problema. En España, algo así de ambicioso lo podrían pactar PSOE, Podemos y Ciudadanos, pero ya vemos la capacidad de negociación que tienen. El PP podría incorporarse o no, pero tampoco parece que sea lo que más le puede atraer a sus votantes. Ante el muro, los sindicatos están paralizados ante este dilema mientras mantienen la opción de igualar derechos por arriba. Es como quedarse quietos, pero mientras no pierden a su clientela que está cautiva de esta idea.

Pensiones

Fotos: KIKE TABERNER

Fotos: KIKE TABERNER

-Hay una parte de la población más mayor que cree que esta desigualdad con los jóvenes actuales siempre ha existido y que ‘se cura con la edad’. Es decir, que cuando se jubilen, se sucederán los cambios y el reemplazo.
-Claro, claro… el problema es que las jubilaciones futuras dependen de la calidad de nuestras carreras laborales. Una de las razones por las cuales no tenemos hijos o los tenemos tarde no es porque no los podamos tener: es porque nuestras trayectorias laborales o vitales no permiten que los tengamos antes. Y si no tenemos hijos, las pensiones no sé quién las va a pagar. Pues pueden pensar en esta idea de los hijos y ver que las generaciones no están siendo exactamente iguales, por empezar por algún sitio.

«NO HAY DEBATE SOBRE LAS PENSIONES PORQUE LA GENERACIÓN QUE ESTÁ EN EL PODER NO VA A SUFRIR LAS CONSECUENCIAS»

-La gran contradicción: las pensiones siguen subiendo (este año un 0,25%) y, a la vez, desde el Gobierno y los poderes económicos se da por supuesto que nuestra generación no tendrá pensiones. ¿Cuándo sucederá ese debate?
-El tema de las pensiones, para mí, es como el tema del cambio climático: como no hay ningún evento catastrófico, tipo El día de mañana o algo así, como no se congelan los cielos y no llega una ola gigante que nos arrase, como nadie alza la voz y le dice a alguien tú eres el primero que va a morir, pues no hay debate. Aunque, ojo, ya ha muerto mucha gente por causas del cambio climático. Como no hay un gran evento, no hay debate.

-Pero alguien le tendrá que poner el cascabel al gato.
-Se lo están poniendo poco a poco. El debate debería existir porque, sobre todo, es muy distinto quién le ponga el cascabel al gato. Los economistas transmiten ese mensaje, que tiene tela. No da igual. No va a ser una reforma de pensiones igual con un grupo polítoco al frente u otro. Hay fórmulas para las pensiones muy distintas según quién esté en el poder. Lo que sabemos es que va a haber una redistribución intergeneracional y eso significa que, a medio plazo, vamos a tener una expectativa de cobrar menos.

-¿Cómo se da el primer paso?
-Podemos pasar de la dinámica del no debate, de las pensiones no se tocan, a vamos a tocarlas de manera que salgan perdiendo los que no pueden perder más. También, aceptando que va a haber una redistribución intergeneracional. Pero como no habrá un desastre natural catastrófico, vamos poco a poco, de momento. Una de las razones más poderosas de por qué no hay un debate profundo para la reforma del sistema de pensiones es porque la generación que está en el poder no va a sufrir las consecuencias.

Muros añadidos

«SI EL 100% DE LOS JÓVENES VOTÁSEMOS, NUESTRA INFLUENCIA SERÍA ENORME, PERO NO LO HACEMOS»

-Si hablamos de mercado laboral y de pensiones, debemos hablar de inmigración. ¿Cuál es el reto generacional sobre la inmigración?
-La inmigración, como cualquier otro fenómeno social, genera ganadores y perdedores [hace una pausa prolongada]. En un sentido objetivo no está claro, pero en un sentido subjetivo, una parte de los perdedores son aquellos que compiten directamente con la clase obrera de servicios y de obra. Mano de obra en actividades rutinarias. Esa es una parte de la base de los partidos antiinmigración, pero otra parte es clase media que se suma al discurso por cuestiones que no tienen que ver con lo económico sino con lo que interpretan como una amenaza a su modo de vida. En términos agregados, está más o menos claro que la inmigración unas veces es buena y otras necesaria. ¿Cómo conjugar esto? Pues como se conjugaban estas cosas antaño cuando la socialdemocracia funcionaba en condiciones: hay que reequilibrar a partir de esa realidad: a veces es buena y otras necesaria. Propuestas hay mil, pero el conflicto para nosotros, que intentamos hacer análisis teóricos, es que este debate no es económico. Si lo fuera, es más o menos fácil. Necesitamos inmigrantes. Si esto genera perdedores, compensamos. ¿Cómo? Con una red de seguridad: renta básica universal o lo que se nos ocurra más adecuado al momento X. Entramos en debates de índole no económica y similares al momento de la incorporación de la mujer al mercado laboral. Cuando alguien siente su modo de vida amenazado, todo salta. Y no hay porcentajes para tomar estas decisiones. No se puede gobernar siendo un poco machista o un poco racista. Desde un punto de vista progresista, algo así es difícil de justificar, y desde el mío es imposible. Con la inmigración nos enfrentamos a la imposibilidad de separar las dos dimensiones del debate y la parte de la psicología social es muy muy difícil de resolver.

-¿Qué receta te viene a la cabeza?
-La solución más rápida que se me ocurre es la más inviable políticamente, pero la historia de la democracia en no poca medida es una historia de amplicación del círculo con poder de decisión. Pasamos de un sufragio censitario muy cerrado a uno mayor a uno masculio y al universal. Los inmigrantes no votan en las elecciones Generales. Pues esa es la llave para tener influencia.

Fotos: KIKE TABERNER

Fotos: KIKE TABERNER

-Los jóvenes que pueden votar, como hablábamos, también la tendrían y no la ejercen.
-¡Es lo mismo! Si el 100% de los jóvenes votásemos, nuestra influencia sería enorme, pero no lo hacemos. Si votasen los inmigrantes no nacionales residentes, si pudieran votar, la dinámica del debate sería muy distinta. Influirían y la tensión entre lo económico y lo social se repartiría de otra manera. Es igual a cuando las mujeres entraron en el debate. La dinámica cambió por completo cuando empezaron a coger puestos de representación.

-Pero todavía estamos en el neolítico de la igualdad. A partir de El muro invisible, ¿cuáles son las lecturas que extraeis del papel de la mujer joven en la sociedad y ante el mercado laboral?
-Pues, para empezar, las mujeres, por mucho que nos queramos engañar, el mercado laboral las tiene señaladas ante la posibilidad de tener un hijo. Se acaba de ampliar el número de meses de baja por paternidad, pero solo ampliado. Seguimos a otro nivel. Más allá de la brecha salarial, que existe, hablamos de una brecha de problemas para iniciar su carrera profesional y la ‘sospecha’ de la maternidad ante cualquier supuesto.

-Por describir un caso tipo…
-Digamos que tenemos el caso de una mujer joven. Le quitamos la parte de clase. Una mujer de 28 o 29 años que ha tenido la gran suerte de cursar una carrera y un máster. Es ingeniera química y consigue un trabajo fijo en una fábrica de colchones diseñando espumas de relleno. Hablamos de sector industrial, un entorno estable, trabajo de lo suyo y, bueno, piensa con su pareja o sola que es el momento de tener un hijo. ¿Qué tiene ante sí? Un mercado laboral lleno de competidores que, ante la misma decisión, tienen otro tipo de baja. Hablamos de los hombres. Entonces, ella, lo habitual sería que lo retrasara un poquito para ganar antigüedad en la empresa, estatus y que cuando decida hacerlo ya no haya tentativa de pensar en que había que contratar a un hombre o que mejor haberlo contratado en su puesto. Vale, pues ahora empecemos a cambiar las variables. Digamos que el trabajo no es fijo; es temporal. ¿Cómo vas a plantearte tener un hijo con una situación de inestabilidad? Ahora quitemos que el trabajo sea de lo suyo. Es un trabajo temporal en algo que no le interesa. Ahora supongamos que son varios trabajos temporales, en cosas que no son de lo suyo, que van y vienen. ¿Cómo se va a plantear tener un hijo? Y ahora pensemos que quiere ser madre soltera o que viene de una clase obrera. Entramos en la ciencia ficción. Bueno, pues esa es una de las realidades más evidentes no resueltas de nuestro sistema.

-Mientras tanto, las dudas para nosotros, ante el mismo supuesto, son muy distintas.
-Ante los mismos supuestos, su única duda es: hay dinero suficiente o no para afrontar esto.

-¿Hasta qué punto es preocupante la frustración de nuestras compañeras de generación en torno al mundo en el que viven?
-Es muy preocupante. Las mujeres de nuestra generación han crecido desde una posición política pro igualdad y en este sentido es obvio que hay una diferencia muy bestia con respecto a sus madres y abuelas. No porque no quisieran un mundo igual, sino porque nuestras compañeras de generación tienen las expectativas más altas: igualdad total absoluta y en todo el mundo. Nuestras madres y abuelas no tenían esa expecativa. Claro, nosotros pertenecemos a una generación que, como decía, ya ha crecido en una posición política pro igualdad y sentimos una tremenda frustración entre el mundo que debería ser y el que es. Ellas más, claro, porque son las directamente afectadas. Sabemos cómo debería ser el mundo, vemos cómo ni lo es ni se resuelve y en este proceso entramos en un cabreo… yo estaría mucho peor, mucho más enfadado, si estuviese en su situación. Es decir, que aunque creo que es muy preocupante, sigo admirando que lo encajen más o menos bien.

València y las soluciones

«VALÈNCIA PASÓ EN TRES AÑOS DE ESTAR EN EL MAPA A PREGUNTARSE QUIÉN ERA EN EL MUNDO»

-¿Cómo podemos interpretar el muro invisible en València y la Comunitat?
-Aunque viva fuera, pienso en ello diariamente. Nací y crecí aquí y todo lo aplico como un filtro pensando en València. Hemos sido casi la identidad nacional de buena parte de la crisis. Todos los que hemos vivido fuera nos enfrentado a que nos preguntaran qué había pasado aquí. Cómo nos había pasado. Me refiero a la crisis. Para mí lo más determinante es que pasamos de estar en el mapa a preguntarnos quiénes éramos en el mundo o para qué teníamos que estar en el mapa. Para mí, València define el contexto en el cual el muro invisible se ha hecho evidente para nuestra generación. En pocos casos veo más claro que aquí la reacción positiva. Desde 2014 hasta hoy hay un principio de respuesta que, me lanzo a la piscina, creo que es el más destacado en España. Me refiero a un inicio de reemplazo generacional cultural. No vivo aquí desde hace muchos años, pero cada vez que vengo, veo gente joven posicionada de verdad, veo espacios distintos muy potentes aunque todavía no sean hegemónicos. Por ejemplo, Valencia Plaza me parece uno de esos casos. Me llama la atención y quiero ver cómo se consolida y cómo nos muestra la nueva radiotelevisión valenciana porque está sucediendo un cambio generacional de actores que es más rápido que en otros lugares de España. Intuyo que, quizá, si la caída es más dura, la respuesta sea mucho más agresiva en el mejor sentido.

-Por cierto, ¿qué soluciones hay en marcha para derruir el muro invisible?
-En marcha, ninguna. Hemos hablado de una que es el pequeño pasito que se ha dado en igualar permisos de maternidad y paternidad, pero nada. Por parte de Podemos y de Ciudadanos se debaten cosas interesantes. Por ejemplo, está pendiente el debate del pacto educativo para redistribuir recursos, el debate de las rentas básicas o mínimas. Hay cosas sobre la mesa, como el contrato único, del que puedo decir que la propuesta de Podemos no es la mía. La de la renta básica, tampoco. Para nada. Se perciben esos nuevos debaten, pero no llegan. Para mí, ahora es el momento de que emerja el talento político para que las cosas sucedan de verdad. Es el momento en el que el votante debe exigir a su político que actúe. En el que ha de decir que ya ha cogido la bandera, que ha salido a la calle, que ha votado, pero que ahora toca tener capacidad de cesión para conseguir algunos cambios. La incapacidad de diálogo actual, que es grave, no favorece para nada a la llegada de mejores políticas públicas.

Fuente: http://valenciaplaza.com/compromis-propone-ofertas-asequibles-para-los-jovenes-con-el-fin-de-fomentar-el-acceso-a-la-cultura

Imagen: http://valenciaplaza.com/public/Image/2018/1/20180105002_BN_NoticiaAmpliada.jpg

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Argentina: La formación docente, la apuesta de 2018 para mejorar el aprendizaje.

Este año se esperan los resultados de las evaluaciones a maestros que ayudarán a rejerarquizar el papel de los institutos que los preparan; creen que el nuevo rol es fundamental para modernizar el secundario.

América del Sur/Argentina/09.01.2018/Autor y Fuente: http://www.lanacion.com.ar

En el país se necesitan cada vez más maestros y mejor preparados. Sin embargo, el 55% de los estudiantes que ingresan en los centros de formación docente abandonan la carrera durante el primer año de cursada y la tasa de graduación no alcanza el 30%. «Este es el año de la construcción de la formación educativa», señala la secretaria de Innovación y Calidad Educativa de la Nación, Mercedes Miguel, al anticipar los desafíos del área para revertir el mal desempeño en el aula.

«Hay una distorsión entre la teoría y la práctica en el aula. Falta capacidad para hacer un seguimiento de los resultados del aprendizaje, por ejemplo. Con los resultados de la prueba Enseñar [tomada a más de 24.000 futuros docentes de los 510 institutos de formación del país], que se conocerán en abril, se podrá saber mejor cómo cambiar la práctica en el aula», añadió Miguel.

La prueba Aprender de 2016 también confirmó estas deficiencias y desnudó las dificultades del primario. El 70,2% de los alumnos de 5º y 6º año del secundario no puede resolver cuentas o problemas matemáticos muy sencillos y el 46,4% no comprende un texto básico. En el primario, el 41,6% no logró niveles satisfactorios ni avanzados en matemática y el 33,2% estuvo en el escalón básico o por debajo del básico en lengua.

Con la reforma de la secundaria a nivel nacional que empezará a aplicarse en 2019, el salto cualitativo está en mejorar la capacidad de los docentes de estar al frente del aula y de los equipos directivos en liderar los proyectos.

«Los institutos de formación docente están muy centrados en la teoría y el éxito futuro será centrarlos en hacerlos generadores de aprendizaje. Los docentes tienen que pasar del foco de sus disciplinas a poder desarrollar proyectos transversales», sostuvo la secretaria nacional.

Para atender las necesidades de la Secundaria 2030, el foco de la política educativa tiene que centrarse en los centros de formación docente. No sólo deben ser formadores de maestros, sino mejorar otras capacidades y hacer acompañamiento de los docentes en las escuelas y realizar investigación específica.

En ese sentido, por ejemplo, el gobierno porteño ya presentó en la Legislatura el proyecto para crear la Universidad de Formación Docente, con el propósito de jerarquizar la carrera, modernizarla y adaptarla a las necesidades de este siglo. Se estima que el debate llevará buena parte del año; de aprobarse, empezará a funcionar recién en 2019 y reemplazará los centros de formación docentes públicos porteños.

Ausentismo escolar

Sin llegar a hacer una reformulación tan fuerte, la provincia de Buenos Aires aplicará a partir de este año la ley de 2004 por la que quienes no tengan título habilitante ni estudien en un profesorado actualmente no podrán ocupar cargos como docentes suplentes. Y, además, amplió el plan piloto de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), que el año pasado se realizó en 10 escuelas por iniciativa del programa Muy Bien 10, que impulsa Educar 2050, a 2000 escuelas secundarias.

En Córdoba, en tanto, el cambio más significativo de la secundaria será subir de 6 a 7 la nota para aprobar las materias.

La «nueva secundaria» que girará en torno del aprendizaje basado en proyectos, donde más que asignaturas habrá trabajos multidisciplinarios y transversales entre docentes y alumnos, busca mejorar los niveles de conocimiento de los adolescentes, prepararlos para el trabajo, el salto a la educación superior y reducir el abandono escolar.

Hace años que la deserción escolar del nivel medio es alarmante: prácticamente el 50% de los alumnos deja la secundaria, especialmente en los dos primeros años. La provincia de Santa Fe desarrolla desde 2013 el plan Vuelvo a Estudiar. Con ayuda de trabajadores sociales, se identifica a los alumnos que se ausentan con frecuencia. Se acercan a sus domicilios para ayudarlos a volver al aula y atender las necesidades de sus hogares. En la ciudad de Buenos Aires hay un programa, Terminá la Secundaria, que va en esa línea.

El gobierno nacional pondrá en práctica el programa Asistiré, inicialmente en 220 escuelas secundarias de 43 municipios bonaerenses. Las autoridades escolares tendrán una app que les indicará cuáles son los alumnos que no concurren a clases e irán a buscarlos con ayuda de trabajadores sociales.

Otro de los problemas de aprendizaje está dado por la duración del ciclo lectivo. Aunque en 2011 hubo un acuerdo político para progresivamente ampliar de 180 a 190 los días de clases, casi ningún distrito pudo completar el tiempo mínimo. Santa Cruz lidera por segundo año seguido el ranking de menos días de clases porque tuvo 117 jornadas de huelga; de hecho, todavía ni siquiera terminó el ciclo 2017. Se estima que este año, sin contar ningún problema gremial, habrá 177 días de clase.

Expertos en innovación y gestión como Juan María Segura sostienen que uno de los temas «críticos» es contar «con un ciclo escolar corto, de 720 horas por año, en comparación con países vecinos como Chile (1083 horas), Perú (900) o Brasil (800).

La diferencia más significativa, medida en horas más que en días, es la cantidad de tiempo que el estudiante pasa en la escuela. Por ejemplo, en Chile es mayoritaria la jornada completa aunque el ciclo lectivo oscila entre 195 y 200 días. En la Argentina, en el nivel primario solamente el 5,6% de los colegios de todo el país, entre los de gestión pública y privada, brindan más de cuatro horas de clases diarias.

El diagnóstico de las aulas

Según las pruebas Aprender 2016

El 46,4% no puede leer ni comprender un texto básico

El 70,2% no logra resolver cuentas ni problemas sencillos de matemática10.000.000 de adultos sin secundario

Según las pruebas PISA 2012

El 53,6% de los estudiantes no supera el nivel mínimo de lectura

El 50,9% no alcanza el nivel mínimo en ciencias El 66,5% no supera el nivel mínimo en matemática

Respecto del mundo

Horas de clases al año

En la Argentina: 720

En Chile: 1083

En Perú: 900

En Brasil: 800

Días de clases al año

En la Argentina: 180

En Costa Rica: 205

En Chile, Perú y Brasil: entre 195 y 200

Cantidad de institutos de formación docente

En la Argentina: 1500

En Finlandia: 8

En Francia: 40

Fuente:  http://www.lanacion.com.ar/2098018-educacion-la-formacion-docente-la-apuesta-de-2018-para-mejorar-el-aprendizaje

Imagen: http://bucket1.glanacion.com/anexos/fotos/49/educacion-2604649w620.jpg

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Hacia un “youthquake” educativo.

Por: Juan María Segura.

Hace un año, en este medio, confesé mi deseo para 2017: que actores políticos e instituciones educativas en Argentina se animen a innovar. A partir de lo que suponía iba a generar la publicación de los resultados del Operativo Aprender, planteaba en aquella confesión si estábamos preparados para actuar, capacitados para proponer transformaciones, decididos a arriesgarnos, si deseamos ser arquitectos del nuevo sistema. A un año de esa confesión, y a pesar de que mi deseo fue incumplido, siento que algo está cambiando radicalmente en la matriz educativa del país, y eso es positivo y necesario. Veamos.

Estamos finalizando un año en donde, sorprendentemente, la sociedad y la opinión pública se ocuparon mucho de la educación. Diría, como nunca lo habían hecho antes. A partir de eventos concretos, como el Operativo Aprender, la evaluación Enseñar, el trabajo del INFoD, la iniciativa de las Escuelas del Futuro, el Plan Maestro y otras iniciativas del tipo, la política (nacional y jurisdiccional) jugó sus cartas (debía hacerlo en un año electoral), y la sociedad respondió de una manera visible y ruidosa.

No necesariamente todas fueron respuestas civilizadas, articuladas, honestas, pero la sociedad se involucró a partir del temario planteado, y eso, a mi juicio, modificó la conciencia del problema. Los datos puestos sobre la mesa alteraron la forma en la cual analizamos el problema educativo, y eso modificó nuestra conciencia del mismo. Con epicentros en los meses de marzo (inicio del ciclo escolar, paritarias, paros) y septiembre (el mes de la educación), el calendario estuvo atravesado de punta a punta por un profundo debate educativo, que mostró a la política proponiendo lo que puede, y a la sociedad discutiendo como le sale. Nada muy sofisticado, pero novedoso. Y, por lo tanto, auspicioso.

Por eso siento que, a pesar de que mi deseo no se cumplió, percibo movimientos sísmicos en las bases del sistema, que solo aumentará en intensidad. Y eso es positivo.

El 2018 será un año en donde, a partir del triunfo electoral del Gobierno nacional, es esperable que se intensifiquen las acciones y propuestas en la dirección de lo que ya hemos visto: generación de datos, visibilización de problemas y creación de algunas formas rudimentarias de consensos (más pensados para la gobernabilidad que para su renovación, pero consensos al fin).

Datos, problemas, consensos. Seguramente a eso se avoque la política y la política educativa. Al final de cuentas, es una gran contribución, reconociendo de dónde venimos. No es suficiente y no alcanza para innovar, pues los datos, problemas y consensos no requieren originalidad de ningún tipo para ser puestos a consideración de la sociedad. Innovar es combinar recursos de una manera novedosa e intencionada para suscitar aprendizajes. Supone acción, praxis y originalidad.

Deseaba que ello pase en 2017 y también lo reclamo en 2018, pero entiendo que este gobierno no lo hará, e igual estoy satisfecho con su aporte: datos, problemas, consensos. No es mucho, pero es un progreso. Y ayuda a modificar la conciencia de la sociedad sobre el problema.

Solo me queda una duda, ya no un deseo: ¿recordarán los funcionarios que en 2018 se cumplen 100 años de la reforma universitaria? En junio se emulará la épica de aquellos jóvenes cordobeses que provocaron una transformación en el sistema, que incluyó el cogobierno, la libertad de cátedra, la autonomía, y que iluminó el reformismo no solo en nuestro país sino en el sistema universitario de toda la región.

A 100 años de aquella reforma, nuestro sistema universitario requiere ser repensado, y ello ocurre en un momento de la historia en donde los jóvenes están haciendo colapsar a las instituciones del siglo 20.

El diccionario Oxford acaba de elegir a la palabra del año: youthquake. El término, acuñado por la editora de la revista Vogue, describe cómo los jóvenes y su forma de pensar están cambiando el mundo de la cultura, la moda, la música, etc. El diccionario la seleccionó, no solo por su significado (un cambio cultural, político o social significativo surgido de las acciones o influencia de los jóvenes), sino también por el aumento de su injerencia.

Es en este contexto de época en el cual transitaremos el aniversario de nuestra reforma universitaria del 18, con jóvenes más en control de sus acciones, más indiferentes en algunas cuestiones (en las recientes elecciones en Chile solo votaron el 20% de los jóvenes) y más combativos con otros tópicos (la educación siempre los muestra activos y atentos). Enfrentar el 2018 sin tener una hoja de ruta para dar contención y encausar lo que seguramente será un gran activismo juvenil y estudiantil sería una torpeza política, y una gran oportunidad desperdiciada.

Si durante 2018 logramos obtener más datos, clarificar nuevos problemas, consensuar con más actores, y diseñar una buena agenda para discutir la educación superior, entonces vamos bien. No es suficiente, pero sin dudas es la dirección correcta. No será una agenda innovadora, pero garantiza que se siga modificando la conciencia de la sociedad sobre el problema educativo. Y cuando la sociedad modifica su conciencia de los problemas, el culturalquakese torna inevitable, inminente. Sigamos avanzando, sin temor, comprometidos.

Fuente: https://www.lagaceta.com.ar/nota/757298/opinion/hacia-youthquake-educativo.html

Imagen: https://infotra.files.wordpress.com/2017/12/lmtvacdd.jpg?w=1400

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Reseña de Libro: La tercera invención de la juventud .

Dinámicas de la politización juvenil en tiempos de la reconstrucción del Estado-Nación (Argentina, 2002-2015)

Miriam E. Kriger. [Autora]

…………………………………………………………………………
Colección Grupos de Trabajo.
ISBN 978-987-1309-24-5
CLACSO. Grupo Editor Universitario.
Buenos Aires.
Diciembre de 2017

 

En este libro, Miriam Kriger aborda desde una perspectiva sociocognitiva e histórica las tres invenciones de “la juventud”, ese oscuro objeto de deseo que sin ser más que una palabra ha jalonado del siglo XX al XXI la producción de ese “proyecto común” que los Estados nacionales materializan. Justamente por eso, la autora se pregunta por la politización de los jóvenes, un comodín poliforme que desde arriba y desde abajo se juega en las luchas, siempre políticas, por definir el sentido de ese proyecto que somos. Este libro es una invitación a comprender esa incesante insistencia, la de “lo político”: en el antagonismo, e incluso en su negación, es decir, en las formas bastardas de la política y la moral donde esos cuerpos jóvenes flamean sus banderas. 
Fuente: http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/gt/20171218035253/La_tercera_invencion_de_la_juventud.pdf
Imagen: https://www.clacso.org.ar/clacso/novedades_editoriales/img_tapas/1326_Tapa.gif
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Ecuador: ‘Todos ABC’, educación para jóvenes y adultos.

“Jamás me imaginé que a mi edad podría aprender a leer y escribir, pensé que esto era imposible”, fueron las palabras de emoción de Manuel Saca, quien forma parte de la campaña ‘Todos ABC: Alfabetización, Educación Básica y Bachillerato Monseñor Leonidas Proaño’.

América del Sur/Ecuador/09.01.2018/Autor y Fuente: http://www.eltiempo.com.ec

“La oportunidad que brinda el Ministerio de Educación permite a quienes por diversas razones no pudimos acudir a las aulas en épocas pasadas que aprendamos todos los conocimientos para poder ayudar a nuestros hijos a hacer las tareas”, resalta Saca.

Fernanda Murillo, docente encargada de enseñar a las personas que son parte de este programa, indicó que “siempre es necesario adquirir nuevos conocimientos y para mí aportar con este proceso educativo, a más de humanizar, satisface porque se logra ver sus potenciales”, destaca.

La metodología radiofónica utilizada consiste en dar lecciones diarias de 20 minutos de duración, las mismas se transmiten a través de una frecuencia de radio nacional.


La campaña ‘Todos ABC’ está orientada a jóvenes y adultos con escolaridad inconclusa, por lo que se han desarrollado materiales propios, cartillas, audios adaptados a sus necesidades.
“Con este método fonológico se busca potenciar su aprendizaje, además de considerar sus propias experiencias de vida, para el desarrollo de sus conocimientos”, describió Aleyda Matamoros, subsecretaria de Educación Especializada e Inclusiva.
Una mirada desde las aulas

Un total de 16 estudiantes de entre 18 y 60 años fueron parte de la clase impartida por el ministro de Educación Fander Falconí, en la Escuela de Educación Básica Alfonso Moreno Mora, ubicada en la parroquia Tarqui.
La apertura a la clase fue el número tres. Los estudiantes a través de figuras, objetos, frutas, aprendieron cuál es el número, lo dibujaron en la pizarra, en sus materiales escolares y lo llevaron de tarea para reforzar sus conocimientos.
Fueron alumnos del primero de Educación General Básica quienes recibirán clases durante 40 semanas, tiempo en el cual podrán alcanzar conocimientos de hasta tercero de EGB.


El Ministro de Educación se refirió a esta campaña como pionera en la alfabetización de las personas que viven en sectores rurales, “que por diversas circunstancias no tuvo la oportunidad de dar continuidad a sus estudios”.
El método utilizado es propio, ecuatoriano, según destacó Falconí, “lo que llena de orgullo saber que vamos por buen camino, que los estudiantes no solo piensen en terminar la primaria, sino el bachillerato y también en la Universidad”, resaltó.

Visita
Además de conocer de cerca cómo se desarrolla el programa en la parroquia Tarqui, Matamoros visitó la Unidad Educativa Zoila Esperanza Palacio, donde constató el trabajo y las actividades dentro de la campaña.

Fuente: http://www.eltiempo.com.ec/noticias/cuenca/2/427535/todos-abc-educacion-para-jovenes-y-adultos

Imagen: http://www.eltiempo.com.ec/media/k2/items/cache/426b7944e5caabd9568ac11ca0352e21_XL.jpg

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Perú: Minedu mantiene edad al 31 de marzo para Educación Inicial.

América del Sur/Perú/09.01.2018/Autor y Fuente: https://peru.com

El Ministerio de Educación (Minedu) recordó hoy que se mantiene vigente la norma que establece que la matrícula de estudiantes de 3, 4 y 5 años en el nivel Inicial debe realizarse tomando en cuenta la edad cronológica del niño cumplida al 31 de marzo del año escolar.

En esa línea, el Minedu exhortó a los padres de familia a comprender que esta medida garantiza el adecuado desarrollo y aprendizaje de los menores respetando su proceso de maduración y teniendo como prioridad el interés superior del niño.

Al respecto, el ministro de Educación, Idel Vexler, consideró que “esto permite que los alumnos se desarrollen progresivamente en la Educación Inicial y puedan llegar con madurez cognitiva y socioafectiva al primer grado”.

Vexler subrayó la importancia de respetar la edad establecida por la norma para que los aprendizajes se vayan construyendo en concordancia con el desarrollo evolutivo de los niños, sin apresurar los ritmos y los estilos.

NORMA RIGE DESDE 2011

El 15 de noviembre del año pasado la Comisión de Educación del Congreso reafirmó la necesidad de mantener los lineamientos vigentes desde 2011, que establecen el 31 de marzo como la fecha de corte de la edad límite para que un niño pueda ser matriculado en inicial, tal como ocurre en países vecinos como BrasilChileColombia y Ecuador.

Así, por ejemplo, los niños con tres años cumplidos al 31 de marzo pueden ser matriculados en el año correspondiente de la Educación Inicial, es decir, en el aula de tres años.

Este criterio toma en cuenta que las evidencias científicas, pedagógicas y psicológicas demuestran que no se deben apresurar los aprendizajes y que es necesario respetar los procesos de maduración en sus dimensiones socioemocional, afectiva, cognitiva, física y motriz para dar paso al aprendizaje progresivo.

Asimismo, las investigaciones han demostrado que cuando se junta en una misma aula a niños de la misma edad, aunque con diferencias de varios meses entre ellos, los menores no logran los resultados esperados para el nivel, sobre todo en comprensión lectoramatemáticas, habilidades perceptivas, motoras, de razonamiento, aptitud numérica, memoria inmediata y elaboración de conceptos.

De la misma forma, la dimensión emocional de los niños se ve afectada, lo que genera inestabilidad o situaciones de estrés.

Por estos motivos, el Minedu exhorta a los padres de familia a comprender que la fecha tope protege la seguridad emocional de los niños y su futura trayectoria educativa, y no significa que ellos pierdan tiempo, por el contrario, les permitirá sentar las bases para su desarrollo integral.

Fuente: https://peru.com/actualidad/mi-ciudad/peru-minedu-mantiene-edad-cronologica-al-31-marzo-matricula-educacion-inicial-noticia-549382

Imagen: https://cde.peru.com//ima/0/1/7/5/8/1758140/611×458/peru.jpg

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Bolivia: Unidades educativas promueven el plurilingüismo como oportunidad.

América del Sur/Bolivia/09.01.2018/Autor y Fuente: http://www.lostiempos.com/

A partir de la promulgación de la Ley 070 de Avelino Siñani, muchas  instituciones promueven el plurilingüismo con la enseñanza de hasta tres idiomas. Sin embargo, éste no es un panorama homogéneo y sólo algunas logran formar estudiantes con un perfil competente.

“Bajo la normativa, la educación es multicultural y plurilingüe por eso muchos colegios están promoviendo la educación trilingüe. Además del castellano y la lengua nativa, también eligen insertar la lengua extranjera del inglés”, manifestó el subdirector de Educación Regular de la Dirección Departamental de Educación  (DDE), Jorge Ponce Coca.

 Agregó que todas las  unidades educativas se rigen, desde este año, bajo un único calendario académico y de carga horaria. En tanto, la asignatura de Comunicación y Lenguas (Lenguaje) puede ser impartida en castellano, lengua originaria o en idioma extranjero, según el contexto en el que se encuentra el establecimiento.

Modalidades

Ocho unidades educativas privadas incrementaron la carga horaria del idioma inglés y otorgan una certificación de su nivel el último año de estudio.

Una de las unidades educativas que sigue este modelo es el Anglo Americano. “Tenemos una carga horaria bastante elevada en el área inglés, desde el nivel primario hasta secundario. En cuarto de secundaria preparan una tesina en inglés y en el último año salen, desde este año, con una bachillerato técnico en administración de empresas”, informó la directora Jacqueline López.

Al finalizar la malla curricular, los estudiantes dan la prueba Elash, certificada por el College Board, que verifica el nivel de inglés que tienen.

Por otro lado, el colegio Tiquipaya se basa en un sistema de inmersión total del idioma inglés en nivel inicial; parcial, en nivel primario y horas de inglés, en nivel secundario.

“El colegio ofrece un programa de inmersión en el inglés, esta es una metodología de trabajo que permite que el estudiante se convierta en un bachiller competente lingüísticamente hablando”, manifestó la directora del Tiquipaya, Patricia Saavedra.  De igual manera, los alumnos se someten a la prueba Elash.

Como un tercer modelo, se encuentra el implementado por el AISB (Americano Internacional de Bolivia), que incluye la interacción constante de inglés y español a través de un proceso de inmersión.

“Es una inmersión del idioma donde los niños están expuestos a las materias enseñadas en inglés, pero también se cumple con la currícula boliviana con el castellano como lengua materna y quechua como lengua originaria”, expresó la directora académica, Silvia Vásquez.

Agregó que, bajo la Ley 070, esta unidad educativa persiste en la tarea de desarrollar habilidades plurilingües y la valoración de la diversidad de las culturas existentes. En tercero de primaria, el AISB ofrece la posibilidad de aprender otros idiomas como chino mandarín y francés como materias optativas.

En el último año, se certifica el nivel de inglés por la agencia Advanced y pueden  aplicar al bachillerato internacional.

Descripción:

Gestión. Los modelos de enseñanza del idioma extranjero se centran en mejorar las competencias lingüísticas, mientras que la lengua originaria se promueve más en zonas alejadas

BENEFICIOS

Perfil competente en lenguas

El aprendizaje de dos o más lenguas durante la enseñanza primaria y secundaria permite al estudiante cultivar mayor número de competencias a nivel lingüístico. Esto significa, en muchos casos, el acceso a estudios superiores en el extranjero con mayor facilidad.

Por otro lado, el estudiante bilingüe se abre oportunidades a intercambios con otros países a través de convenios interinstitucionales.

Asimismo, se proyecta que los estudiantes que ya han aprendido un idioma ajeno al materno, presentan mayores facilidades de aprender un tercer y hasta un cuarto idioma. La fácil traducción de textos es otra ventaja.

En la región de los valles y el cono sur se promueve los idiomas originarios

Mientras unidades educativas privadas ahondan en la enseñanza de la lengua extranjera (inglés), otras, sobre todo en el cono sur y en valle alto, gestionan la enseñanza de lenguas originarias (quechua y aimara). Según el subdirector de Educación Regular de la Dirección Departamental de Educación (DDE), Jorge Ponce Coca ,esto depende de los contextos y prioridades de las unidades educativas.

El ejecutivo de la Federación de Maestros Rurales, José Camacho, explicó que bajo la ley 070 se trabaja en la implementación de la enseñanza de lenguas originarias y extranjeras. “Se enseñan ambas lenguas, pero consiguen un nivel básico, no es muy avanzado”, comentó.

Los municipios de Tapacarí, Arque, Tacopaya y  Bolívar impulsan la enseñanza del aimara, mientras en los valles como Arani, Tarata, Vacas, Totora, Punata, entre otros, la lengua del quechua.

“En el nivel primario aprenden los niños, pero su nivel no es el mismo en todas las instituciones, ya que depende mucho de la técnica que emprenda el profesor”, acotó Camacho.

Agregó que en primaria se acentúa en la educación de lengua originaria, mientras en secundaria se centran en la lengua extranjera.

La falta de recursos para la contratación de mayor número de docentes de idiomas y, en otros casos, la existencia de cursos compartidos entre diferentes grados dificultan la enseñanza avanzada de idiomas y la gestión de  plurilingüismo en los estudiantes.

Fuente: http://www.lostiempos.com/actualidad/cochabamba/20180107/unidades-educativas-promueven-plurilinguismo-como-oportunidad

Imagen: http://www.lostiempos.com/sites/default/files/styles/noticia_detalle/public/media_imagen/2018/1/6/7-1-2017_colegio_ingles_mesa_de_trabajo_1.jpg?itok=eOMfdxaJ

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