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Uruguay: Educación inclusiva, incumplimiento y 30 años de atraso

Uruguay / 180.com.uy / 28 de Septiembre de 2016

Uruguay tiene un modelo de educación inclusiva para personas con discapacidad que no es el que recomienda la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad y está 30 años atrasado, según Facundo Chávez, asesor de Naciones Unidas.

El Comité de Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas criticó que en nuestro país todavía “prevalece una educación especial y segregada a todos los niveles, con evaluaciones basadas en las discapacidades de las personas”.

“Lo que existe es un sistema de educación general y uno especial, que está diseñado mayormente para personas con discapacidad intelectual. Esto, en el marco de los derechos humanos, se ha desarrollado desde diferentes perspectivas y en los últimos 30 años la conceptualización de que las personas con discapacidad deben estar en escuelas especiales cambió y eso ya no debe ser más así”, dijo a 180 el asesor en Derechos Humanos y Discapacidad de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el abogado Facundo Chávez.

La crítica del comité y del asesor Chávez es parte de la respuesta al informe de cumplimiento de la Convención de Personas con Discapacidad que Uruguay presentó en 2013.

El comité de Naciones Unidas está compuesto por 18 expertos y recibe el informe que le envía cada país. Luego lo revisa bajo el marco de la convención y se expide, sin un fin sancionatorio.

Chávez ocupa el cargo de asesor desde 2013. Tiene una maestría en derechos humanos y discapacidad de la Escuela de Leyes de Washington, American University. Fue vicepresidente de la Red Latinoamericana de Personas con Discapacidad y sus Familias, y trabajó como abogado en el área de discapacidad de la Defensoria del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires.

En el documento de Naciones Unidas la educación es uno de los puntos a los que se hace referencia.

La crítica es a un modelo que no se recomienda porque separa y excluye a los alumnos del sistema educativo, pero también se muestra “preocupación” porque en nuestro país no existe una formación en educación inclusiva para maestros.

El informe dice que esto impide la transición a un sistema de educación inclusivo y por eso se aconseja que el Estado uruguayo desarrolle e integre los derechos de las personas con discapacidad como elemento obligatorio en la formación de docentes.

“Preparo docentes para educar estudiantes para entrar en un criterio de normalidad, como si esos estudiantes fueran todos lo mismo, cosa que no es cierta. Seguramente, si vos y yo nos ponemos a conversar sobre las formas en las que aprendimos, sea en educación primaria, secundaria o terciaria, seguramente, vamos a poder encontrar enormes diferencias en las formas en que nosotros dos aprendimos. Es muy variable y depende mucho de cada persona. Esto se aplica para los estudiantes también. Hay algunos que aprenden más desde la práctica y otros desde lo visual o de la discusión con otros. Tener en cuenta eso ayuda a la calidad de la educación y a que se pueda meter a distintos tipos de personas en el sistema educativo”, explicó Chávez.

Un plan para lograr la inclusión

El Comité también le recomendó al Estado uruguayo que implemente un plan con una hoja de ruta para lograr esa transición hacia la educación inclusiva de calidad.

Esto debe hacerse hasta el nivel superior, capacitando a docentes y disponiendo de los apoyos y recursos necesarios, tales como el Braille y la lengua de señas y en particular que se tome en cuenta a las personas con discapacidad intelectual o psicosocial.

“Uruguay tiene muchos avances e incluso, en base a la gente que escuché y trabaja en el gobierno, hay una buena valoración de la educación inclusiva, hay prácticas que permiten que el estudiante ya esté en el aula y lo que falta es un plan que lo fomente, que alimente de recursos al sistema para que con los recursos que ya se desarrollaron en la educación especial se incorporen dentro del sistema y de esa manera se avance hacia una educación inclusiva”, afirmó Chávez.

La convención establece que los Estados tienen la obligación de tener un sistema de educación inclusiva porque permite el desarrollo de todas las personas, algo que se traduce en un beneficio para toda la sociedad.

“La escuela tiene como un objetivo importante la construcción de valores de una sociedad y eso debiera incluir los marcos no discriminatorios. Ahí es donde la educación inclusiva viene a resolver el problema, evita que en el día de mañana se repliquen los problemas que existen en la sociedad de observar a ciertas personas como menos. El valor de la educación inclusiva es reconocer que todos estén juntos, se reconozcan las diferencias y se valoren, y que en base a eso se construya una mejor sociedad”, expresó el asesor de Naciones Unidas.

Chávez dijo que la respuesta a esa incorporación no debe buscarse en la “eficiencia” de la persona con discapacidad, sino en el apoyo que reciba dentro del sistema educativo.

“Aquellos que tienen mayores necesidades de apoyo es probable que sean los últimos en pasarse al sistema de educación general porque nadie quiere pasarse a un sistema donde no va a ser considerado como un estudiante en igualdad de condiciones. Lo razonable es que esos estudiantes pasen progresivamente y después de que muchos hayan abierto el camino de entrada al sistema. ¿Cómo se incluye? La idea es generar un plan educativo para cada estudiante de acuerdo con sus propias capacidades, siempre tratando de lograr la mayor equiparación entre él y el resto. Me parece importante la mirada en esto y en vez de centrarnos en la exigencia a la persona y que tan severa es su discapacidad, debemos ver los apoyos de se le dan”, agregó.

Fuente: http://www.180.com.uy/articulo/64469_educacion-inclusiva-incumplimiento-y-30-anos-de-atraso

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Desarmar las palabras y los corazones

Por Antonio Perez Esclarín

Hay personas que, si se mordieran la lengua, se envenenarían. Otros muchos confunden el Twitter con una cloaca donde vierten toda su inmundicia. Pareciera que no saben hablar o comunicarse sin insultar y ofender.

Les confieso que me embarga una enorme tristeza cuando entro en algunas redes sociales, cuando escucho algunas declaraciones y discursos, o cuando veo que multitudes corean y aplauden a los que profieren insultos. Lo verdaderamente lamentable es que personas que ejercen altos cargos públicos y deberían ser ejemplo de respeto y educación, nos tienen acostumbrados a un lenguaje procaz, que deseduca.

Sustituir argumentos por ofensas, gritos, amenazas o golpes no sólo demuestra una gran pobreza intelectual sino una pequeñez de espíritu y una verdadera falta de dignidad y de humanismo. La agresión es signo de debilidad moral e intelectual y la violencia es la más triste e inhumana ausencia de pensamiento. Valiente no es el que amenaza, ofende o golpea, sino el que es capaz de dominar su agresividad y no se deja arrastrar o dominar por la conducta de los que ofenden. La violencia deshumaniza al que la ejerce y desata una lógica de violencia siempre mayor. Quien insulta, hiere, y ofende se degrada como persona y no podrá contribuir a construir una sociedad más justa o más humana.

En Venezuela, nos hemos acostumbrado a muchos tipos de violencia, entre ellos, a la violencia verbal. El hablar cotidiano y el hablar político reflejan con demasiada frecuencia la agresividad que habita en el corazón de las personas. De las bocas brota con fluidez un lenguaje duro, implacable y procaz, que confunde brillantez y oratoria con capacidad de ofender y de herir. Y no olvidemos que es muy fácil pasar de la violencia verbal a la violencia física, del insulto al golpe, ya que la experiencia nos demuestra que casi todas las peleas comienzan con insultos.

Nunca llegaremos a la paz ni a la convivencia provocando el desprecio, los insultos y la mutua agresión. ¿Qué paz se podrá hacer entre personas que no se escuchan ni respetan mutuamente sus ideas diferentes? ¿Por qué tenemos que despreciar, ofender y considerar como enemigo a alguien simplemente porque piensa de una forma distinta? ¿Cómo podemos medir quiénes tienen o no verdadero amor a la Patria?

Sólo quienes busquen con espíritu abierto y lucidez fórmulas de convivencia humana y política nos acercarán a la paz. Con posturas dogmáticas y humillantes nunca construiremos un país próspero y justo. Nunca llegaremos a la paz si seguimos introduciendo fanatismo y ofensas, si se coacciona a las personas con graves amenazas e insultos y se busca reducir al silencio al que piensa diferente. Cuando en una sociedad la gente tiene miedo de expresar lo que piensa, se está destruyendo la convivencia democrática y se está negando la dignidad de la persona pues, como nos decía Paulo Freire “nos hacemos personas cuando salimos de la cultura del silencio, somos capaces de decir nuestra propia palabra y dejamos de repetir las que nos ponen en la boca”.

Sólo los que tienen el corazón en paz podrán ser sembradores de paz y contribuirán a gestar un mundo mejor. No construiremos una Venezuela de justicia y de paz si no comenzamos desarmando los corazones y las palabras.

Fuente: https://antonioperezesclarin.com/2016/09/14/1710/

Imagen tomada de: http://www.radiocubana.cu/images/violencia-redes-sociales.jpg

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Bolivia proyecta recibir tres millones de turistas en 2025

Bolivia / prensalatina.com / 28 de Septiembre de 2016

La Paz, 28 sep (PL) El gobierno de Bolivia impulsa hoy estrategias y potencia nuevos destinos turísticos con el objetivo de recibir tres millones de visitantes internacionales para 2025, fecha del bicentenario de la independencia.

De acuerdo con el ministro de Culturas y Turismo, Marko Machicao, el salar de Uyuni, en el suroccidental departamento de Potosí, sigue siendo uno de los destinos más exitosos y visitados, junto con las ciudades de La Paz, Santa Cruz, Potosí y Sucre.

Este año terminaremos con una tasa de crecimiento de visitantes foráneos del siete por ciento, aseveró Machicao el martes durante la celebración en Sucre de las actividades centrales por el Día Internacional del Turismo.

Queremos seguir posicionándonos como un destino en ascenso y uno de los más importantes de la región, añadió.

Según el titular, solo el salar de Uyuni -fondo de un antiguo mar disecado de 10 mil kilómetros cuadrados-, fue visitado el año pasado por alrededor de 280 mil turistas.

Otros destinos importantes que buscamos resaltar son el lago Titicaca, el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Madidi, las Pampas del Yacuma, así como las Misiones Jesuitas de Chiquitos, en el noreste del país, remarcó.

Datos del Ministerio de Culturas y Turismo muestran que Bolivia recibió en 2015 un récord histórico de casi 1,3 millones de turistas.

Durante los 10 años de gestión, el gobierno del presidente Evo Morales invirtió unos 29,8 millones de dólares en el sector turístico y se obtuvieron ingresos superiores a los cuatro mil 600 millones de dólares, puntualizan.

La llegada de tres millones de visitantes en 2025, reportaría a esta nación andina algo más de dos mil millones de dólares en ingresos, según estimaciones oficiales.

El Ministerio de Culturas y Turismo celebró el martes en Sucre el Día Mundial del Turismo, como forma de homenajear los 25 años de que la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) declarara a la capital constitucional boliviana Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad.

Fuente: http://prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=29635&SEO=bolivia-proyecta-recibir-tres-millones-de-turistas-en-2025
Imagen: http://4.bp.blogspot.com/
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Es la representación, querido.

 Por Alejandro Grimson

La sociedad argentina está intensamente movilizada. Más allá de que un núcleo comprometido asista a las diferentes movilizaciones, sería erróneo creer que los protagonistas del 29 de abril son los mismos que los de San Cayetano, del 24 de marzo o de la Marcha Federal, para señalar sólo algunas de las movilizaciones multitudinarias que tuvieron epicentro en Buenos Aires. A esto se puede agregar la movilización universitaria, y muchas otras movilizaciones que ha habido en diferentes provincias con menor repercusión en los grandes medios. Se trata de un nuevo ciclo de protesta social y política cuyas causas y consecuencias conviene analizar y debatir.

Si bien la razón evidente es la política de ajuste y recorte del poder adquisitivo de las grandes mayorías, no todo ajuste es necesariamente seguido de un ciclo de movilización intenso, donde cabe agregar el ruidazo contra el tarifazo, los veredazos de comerciantes y el frutazo en la Plaza de Mayo. Existen al menos tres motivos políticos que explican esta coyuntura particular. El primero es que como no se produjo una crisis comparable a la hiperinflación o al 2001, las organizaciones sociales se encontraron con su poder intacto ante el inicio de los despidos y de la recesión con inflación. El segundo es que tres décadas de vida democrática han producido una densidad y diversidad organizativa muy intensa, así como una experiencia que decanta en una madurez política de muchas de las direcciones sectoriales. El tercero es que en todas las movilizaciones más multitudinarias convergen sectores sociales que hace un año tenían posiciones políticas opuestas y que actúan de modo unitario ante el avance neoliberal.

Es claro que la primera consecuencia de este ciclo de protestas es que ya nadie recuerda el techo del 25% para las paritarias o el 2000% para el aumento del gas. Pero la movilización se retroalimenta en que la respuesta oficial consistió en habilitar una inflación mayor, con lo cual se produjo un importante deterioro del salario real y una buena parte del aumento de tarifas no llegará como boleta residencial, pero sí reconvertido en precios, dado el impacto en la industria y en los comercios.

“Las organizaciones sociales se encontraron con su poder intacto ante el inicio de los despidos y de la recesión con inflación”

Todos los análisis de los ciclos de movilización muestran justamente que la efervescencia social no dura para siempre. Avanza o retrocede. En el momento actual es probable que aún estemos lejos de que se apague su intensidad. Por una parte, porque aún hay acciones clásicas que no se han instrumentado, como la huelga general. Por otra parte, porque aunque son conocidos los análisis que plantean que este modelo no es viable sin represión, la situación parece bastante más compleja. El gobierno entiende más de política de lo que algunos creen. (No conviene olvidar que supo ganar las elecciones y construir mayorías en ambas cámaras para aprobar leyes.) Por lo tanto, sabe que acudir al “protocolo” ante movilizaciones multitudinarias sería arrojar combustible para apagar un incendio.

Sin embargo, nada más equivocado que creer que el gobierno carece de estrategia. Su estrategia es política y tiene varias facetas. La primera es fragmentar a la oposición. La segunda es alentar a sectores dialoguistas que renuncien a construir un proyecto político alternativo. La tercera es fogonear acciones que renuncien a construir un proyecto político de mayorías. La cuarta es que los referentes de esas plazas tengan un papel exclusivamente sectorial. Todos mecanismos que apuntan en un mismo sentido: despolitizar el debate.

¿Cuál es el resultado de esta situación? Que el creciente rechazo que tiene en sectores de la población la política económica del gobierno no tiene hoy una expresión política. Ningún sector tiene la capacidad de llenar por sí mismo ese vacío de representación. Y por ahora todos los sectores continúan actuando como tales, es decir, como una parte. Con bastante rapidez se constituyó la voluntad de articular partes diversas para salir a las calles. Pero existe una dificultad intensa para traducir esa articulación a un frente político en el cual nadie tendría asegurado de antemano el protagonismo.

“Ningún sector tiene la capacidad de llenar por sí mismo ese vacío de representación”

Es muy probable que en esa  dificultad anide la principal chance para un triunfo estrictamente político del gobierno y sus planes neoliberales. Porque si no se produce una convergencia política de todos los sectores que quieren un país que se desarrolle con los 42 millones de habitantes adentro, el gobierno y otras variantes neoliberales tendrán el camino allanado para 2017. Por ahora se trata de una hipótesis, pero por su gravedad debe ser tenida en cuenta. Si se diera esa situación, es necesario comprenderlo ahora mismo, podría haber una legitimación electoral del plan de ajuste. Es decir, una derrota de gran magnitud, que destrabaría las relaciones de fuerza mucho más en favor del gobierno. Resulta triste imaginar que sólo en ese contexto de derrota, los agrupamientos sociales y políticos ya menguados aceptarían poner los caballos delante del carro, entenderían cabalmente aquel dicho que rezaba “primero la patria”. En otras palabras, que de nada sirve discutir los liderazgos si en el camino se pierde la lucha hegemónica.

El dilema de la hora, entonces, es contribuir a cerrar el abismo que hay entre el rechazo a las políticas económicas y la representación política de ese rechazo. En ese abismo anida el mayor de los riesgos. Y en el trabajo para su resolución podría emerger una alternativa política a los neoliberalismos.

Fuente: http://www.locotonoticias.com.ar/2016/09/es-la-representacion-querido-por.html

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Uruguay: Educación privada: ¿Más de lo mismo?

Uruguay / elpais.com.uy / 28 de Septiembre de 2016

De los alumnos que cursan el ciclo básico en liceos públicos, uno de cada tres repite. Según un acceso a la información, en la enseñanza privada solo repite el 2,4%. Mientras en los públicos el filtro está en el ingreso a secundaria, en los privados es antes del bachillerato. ¿Es un reflejo de la calidad?

El 36% de los alumnos de Montevideo repite en el ciclo básico de la enseñanza pública. Este dato, junto a los magros resultados de las pruebas internacionales, pintó una imagen remachada hasta el hartazgo: la educación media en Uruguay es un barco a la deriva. Teniendo en cuenta estos mismos indicadores, los liceos privados parecen ser una nave muy segura de su timón. Solo el 2,4% de los estudiantes quedaron repetidores y en las pruebas PISA, si se mira a los de un mismo nivel de ingresos, obtuvieron 22 puntos más que sus pares del sistema público. Pero, ¿realmente la educación privada hace la diferencia?

La discusión suele redundar en argumentos de estilo futbolístico: «En Peñarol tenemos más logros», «En Nacional tenemos mejores jugadores», «En Danubio…», «En Defensor…». Sin embargo, poco se habla de los resultados porque, de hecho, tampoco se difunden. El País solicitó el acceso a esta información en enero, tras el anuncio del posible cierre del colegio José Pedro Varela. Siete meses después llegó la autorización y esos datos que pocos padres preguntan al momento de inscribir a sus hijos.

Zózima González no es vidente aunque se anticipa a la jugada. Sentada detrás de un vetusto escritorio de madera, de esos que no pueden faltar en la oficina de una directora de escuela, sabe que los padres que atenderá en la próxima entrevista contestarán que lo que más desean que su hijo sea feliz. Pero la experiencia le indica que tiene vetado mencionar que ese es el objetivo del colegio que dirige porque inexorablemente supondría una asociación fatal: el padre calcularía que el nivel académico es bajo.

Por eso González intenta escarbar en las verdaderas preocupaciones de los padres que eligen la educación privada. La más repetida, dice, es la búsqueda de una institución educativa en que el niño, o adolescente, esté al menos ocho horas del día. Los centros públicos ofrecen un turno en la mañana o en la tarde y las escuelas de tiempo completo están solo alojadas en contextos críticos. Le sigue el interés por un marco seguro, sin delincuencia o «malas juntas». Otros quieren una educación religiosa o con una filosofía concreta. Y hay quienes optan porque sus hijos vayan a un centro que les dé cierto status.

«Puede sonar a exclusión, pero un padre tiene el derecho a elegir una educación en que su hijo se relacione con compañeros de un mismo perfil (económico) pensando que eso le permitirá un mejor desempeño», dice González, quien además de ser la directora del colegio Jean Piaget es la presidenta de la Asociación de Institutos de Educación Privada (Aidep).

La propia búsqueda de capital social —los académicos llaman así a que los niños se relaciones con semejantes— hace que la repetición en los privados deba tomarse con pinzas, dice el sociólogo Tabaré Fernández. Es que la repetición «está socialmente estratificada» y se nota en los alumnos que no tuvieron acceso a los libros, cuyo lenguaje es pobre o que son hijos de adultos que no los acompañaron en el proceso educativo. Sin embargo, «en algunos centros privados hay una selección de ingreso o bien se expulsa a quien repite, haciendo muy difícil la comparación», indica el investigador de Udelar.

Aun así, los datos a los que accedió El País muestran que mientras en la enseñanza pública el filtro se da en primero de liceo —en algunos centros repite más del 50% de esa generación—, en los privados la repetición tiende a crecer previo al pasaje al bachillerato. Según la directora del colegio Leonardo Da Vinci, Graciela Zanini, uno de los cinco privados que en 2014 tuvo más porcentaje de repetición, «luego de los 15 años hay un quiebre en los estudiantes, fruto de la adolescencia, en que la deserción está más latente».

Los peores índices de repetición en privados se ubican entre el tercio mejor de los públicos. El colegio María Rosa Mística fue el liceo privado con mayor porcentaje de repetición en 2014 con el 16%. Desde la dirección del instituto explicaron que ese fue un año «excepcional» porque en tercero de liceo repitieron seis de 27 alumnos. Este colegio capta a estudiantes de Colón, una «zona humilde aunque no crítica», y parte de la repetición se explicó por «deserción por problemas familiares».

La economía de los hogares también explica que el liceo Francisco Espínola haya sido el tercero con peor índice de repetición (10,5%). La directora Marta Gomensoro cuenta que el colegio atiende a la población de Paso Carrasco, en Canelones, y que las familias «hacen un gran esfuerzo para pagarles a sus hijos una educación en la que estén más atendidos». Siete de cada 10 madres trabajan en el servicio doméstico, hay adolescentes de dos asentamientos y «un pueblo está becado».

En base a estas razones y a sus investigaciones, el sociólogo Fernández concluye que «no hay diferencias significativas en los resultados pedagógicos entre públicos y privados. Lo que incide es el tipo de hogar del que proviene el alumno».

Si bien el investigador Axel Rivas encontró diferencias entre los públicos y privados atendiendo el nivel socioeconómico en PISA 2012, la economista Andrea Doneschi dice que, según sus cálculos, la distancia es «poco significativa». Y cuenta que parte de la diferencia se debe a que el 97% de los estudiantes de 15 años que asistían a la educación privada en Uruguay habían pasado por el jardín de infantes y en los públicos bajaba a 82%.

Al menos en las asignaturas básicas, como lenguaje y matemáticas, el propio Rivas admite «que los sistemas educativos público y privado son casi idénticos». Los resultados de las últimas pruebas Terce, que se realizan en tercero y sexto de escuela, revelan que la distancia entre públicos y privados desaparece completamente si se tiene en cuenta el factor socioeconómico. Solo en lectura de sexto año hay 30 puntos de diferencia a favor de los privados.

«Los privados pueden hacer la diferencia en inglés o educación física, pero en el resto es comprensible que haya similitudes porque son los mismos docentes, egresados de los mismos institutos, y dando una currícula muy parecida», concluye el argentino Rivas.

Fuente: http://www.elpais.com.uy/que-pasa/educacion-privada-mas-mismo.html

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Venezuela: Habitantes de La Palmita exigen calidad en la educación

Venezuela / diariodelosandes.com / 28 de Septiembre

Un grupo de representantes de la parroquia Gabriel Picón González, cuyos hijos cursan estudios en la Unidad Educativa La Palmita, piden que el nuevo horario escolar sea reorganizado, ya que consideran que el nuevo cronograma afectará el desempeño y rendimiento de los estudiantes.

Lidimar Romero, representante e integrante del Consejo Educativo de la Unidad Educativa La Palmita, explicó que el problema radica en que esta institución albergó a los estudiantes del Simoncito que estaba en esa comunidad, institución que pertenece al código de la Escuela Bolivariana La Palmita.

Romero señaló que el aceptar a estos estudiantes, los niños que ya llevan varios años allí estudiando y los de nuevo ingreso quedaron sin aulas, por ello las comunas, consejos comunales y la Zona Educativa tomaron la decisión de duplicar los turnos, es decir, diurno y vespertino.

 “Ellos tomaron esa decisión a la ligera, no tomaron en cuenta que hay niños que tienen actividades extracurriculares, que hay niños incluso que van a El Vigía para recibir su entrenamiento deportivo, por eso necesitamos que alguien de la Zona Educativa o Distrito Escolar nos solucionen este problema que afecta directamente la educación y formación de los muchachos”, expresó la representante.

La vocera explicó que toda esta situación se debe a la falta de aulas en la institución, por lo que aseguró que la comunidad, padres y representantes están en la disponibilidad de trabajar para pagar por la construcción de salones, pero que es la Zona Educativa quien da esa aprobación de construcción.

Romero puntualizó que ellos exigen calidad de educación, por lo que no aceptarán la asignación de los dos turnos, planteados hasta ahora por la Zona Educativa, sabiendo de antemano que eso violenta el derecho al esparcimiento y a la práctica deportiva que tienen todos los niños. TV

Fuente: http://www.diariodelosandes.com/index.php?r=site/noticiasecundaria&id=32063

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¡A Democratizar las luchas por la Democracia!

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Desde sus primeros pasos el movimiento estudiantil ha hecho de la democracia una impronta viva de su lucha. Por allá en la Córdoba de inicios del siglo XX la ola “reformista” convocó a una huelga general de estudiantes acompañada del pueblo para exigir una administración más democrática en la universidad: acabar con cargos vitalicios y con el carácter confesional de la formación académica, respetar las decisiones de los estamentos y darles protagonismo en las decisiones de afectación común, eso que se llamó cogobierno, y una serie de reivindicaciones que hicieron eco a lo largo y ancho de Nuestra-América.

Con el tiempo esta herencia se difundió y a la vez que se enraizaba en luchas concretas fue perfilando matices y profundizando las demandas. Fueron sumándose peleas que ya no sólo aludían a la democratización de los asuntos del gobierno universitario (la pelea por el cogobierno que aún está por ganar), sino que se fueron abriendo espacio a las peleas por el acceso democrático del pueblo trabajador a la universidad pública, que pasa por la garantía de su permanencia y estabilidad, el empuje porque la administración de los recursos públicos se dé bajo el control y la veeduría multiestamental, el impulso para que el saber de la academia desborde sus límites institucionales y salga de sí arriesgándose a producir nuevo saber emanado del contacto sociedad-universidad, la promoción de formas efectivas de poder estudiantil en nuestras instituciones de estudio y una serie de reivindicaciones que han sido englobadas bajo el proyecto de construir y profundizar la democracia universitaria.

Pese a esto en el movimiento estudiantil parece seguir viva  una inconsistencia que llega como legado de las viejas fórmulas de la política que cierta izquierda recibió y aprobó sin reparo: Las reivindicaciones por la democracia carecen de  correspondencia con un análisis crítico de las prácticas propias que usualmente redundan en fórmulas autoritarias que se materializan tanto en la vida orgánica de nuestros proyectos políticos como en los espacios que incluyen al mundo complejo del movimiento estudiantil.

Esta inconsistencia llega a niveles de lo absurdo. Por ejemplo, mientras se tachan las elecciones a cargos directivos (rectorías, decanaturas etc.) de la universidad como autoritarias, se construyen a puerta cerrada estructuras y cargos directivos que se autoerigen como representantes legitimas de las estudiantes sin si quiera consultarlas; mientras se exige retóricamente el protagonismo de la comunidad universitaria, se deposita una fuerza mínima en los espacios gremiales y amplios que sin permiso van germinando y posicionándose; mientras se dice defender la autonomía, con facilidad se saltan definiciones asamblearias o se sabotean aquellas decisiones que no son de la conveniencia de mi propio sector, y así podríamos dar continuidad a un repertorio común que no se salva de los ismos conservadores propios de la derecha que hemos identificado, por lo menos discursivamente, como contraria: machismos, sectarismos, mesianismos, en fin.

Hoy, en el contexto actual signado por la penetración y profundización del neoliberalismo, repensar la democracia como proyecto y como práctica cotidiana se hace más que urgente para enfrentar el progresivo desmonte de los derechos y las victorias ganadas antaño por las luchas que protagonizaron estudiantes, trabajadoras y el pueblo en general. La democracia no puede estancarse como un eslogan vacuo que nos permita ganar empatía con amplios sectores, sino debe ser una forma cotidiana de afirmación del poder de lo colectivo para decidir y orientar nuestras propias vidas, como principio de lucha que pueda prefigurar en el ahora y en nuestros propios proyectos organizativos la anhelada transformación social. En definitiva, debe ser una práctica constante de rebelión contra el autoritarismo que niega la pluralidad en los procesos de construcción, que centraliza la acción y que es, además, útil a las tendencias que quieren hacer de los derechos fundamentales una mercancía.

Nuestra reflexión final es simple: Tenemos el desafío de reconstruir un movimiento estudiantil radicalmente democrático y con un espíritu humilde y transformador  para hacer de la autocrítica el móvil permanente de la lucha. Sólo así lograremos proscribir la antidemocracia que corroe hoy las luchas por la democracia.

Nota Final: Aunque la reflexión propuesta se presenta a modo general está inspirada en un hecho puntual que nos interesa señalar y rechazar públicamente: recientemente la Organización Colombiana de Estudiantes (OCE), espacio estudiantil del MOIR, convocó al V Encuentro Nacional de Representantes Estudiantiles (ENRE) de la Educación Superior con el objetivo expreso de constituir una organización gremial a nivel nacional de las estudiantes que paso a llamar Asociación Colombiana de Representantes Estudiantiles de Educación Superior (ACREES). A este encuentro sólo fueron invitadas representaciones afines y abiertamente pertenecientes a la OCE, las reuniones preparatorias se hicieron a espaldas de otras fuerzas y finalmente se autoerigieron como constructores de la organización gremial de las estudiantes, repartiéndose entre ellos los puestos directivos y de representación, definiendo, en un acto de suma ironía, principios como la amplitud y la pluralidad, la democracia, flexibilidad, independencia y representatividad.[1]

La denominada ACRES y las prácticas que hoy protagonizan fuerzas políticas como la OCE son muestra del autoritarismo y el sectarismo más dañino que ha venido destruyendo desde hace tiempo al movimiento estudiantil.

Acción Libertaria Estudiantil (ALE)
Proceso Nacional
Septiembre 2016

[1]http://lasillavacia.com/silla-llena/red-de-la-educacion/historia/acrees-57802

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