Page 930 of 3046
1 928 929 930 931 932 3.046

El adoctrinamiento de Jair Bolsonaro para la educación brasileña

Brasil / 31 de marzo de 2019 / Autor: Carla Ramírez / Fuente: La Izquierda Diario

Bolsonaro pretende poner en el centro de la educación pública a la biblia.

Desde que asumió el cargo de presidente de Brasil en enero de este año, Jair Bolsonaro ha demostrado a través de sus reformas, ser un defensor de la tortura, del machismo, racismo contra de la comunidad afro brasileña e indígena, un homofóbico, defensor de la pena de muerte, entre otras.

En su gobierno ultraconservador y cristiano comienza por nombrar a Damares Alves (pastora evangélica) como ministra de la mujer, familia y derechos humanos, la cual dice que el país se encuentra en “una nueva era” en la que el niño viste de azul y la niña de rosa.

Este no es un hecho aislado, debido que ahora está proponiendo imponer que en las escuelas se debe enseñar a través de la biblia, no sólo en la asignatura de religión, sino que también en las asignaturas de matemáticas, geografía e historia. A pesar de que Brasil es un estado laico, Jair Bolsonaro quiere volverlo religioso y hacer retroceder miles de años en la educación de niños, niñas y jóvenes.

Esta situación demuestra que el actual presidente quiere adoctrinar a los y las estudiantes a través de la religión, un ataque al conjunto del pueblo trabajador brasileño. Hay que tener en cuenta que en Brasil en junio del año 2018 se registraron 926.742 casos de VIH, lo que aumentará con la poca y nula educación sexual en las escuelas, además de reprimir a la comunidad LGTB, que con su dicho “Unos sopapos (golpes) pueden enseñar a los gays a ser hombres” muestra la rivalidad que tiene Bolsonaro con los homosexuales y por ende quiere imponer la creencia religiosa de que Dios creó solo al hombre y a la mujer.

También Bolsonaro estaría en contra de los derechos de las mujeres como el aborto, porque desde la mirada cristiana el feto es una vida y por lo tanto la mujer estaría cometiendo un asesinato por el cual se les condenaría a 10 años de cárcel, siendo que en Brasil las cifras señalan que ocurren al menos 860 mil abortos al año de forma clandestina. Más bien el procedimiento médico del aborto es una necesidad de miles de mujeres trabajadoras y pobres que hoy se ven expuesta a la clandestinidad.

Por último, el presidente brasileño estaría en contra de los avances de la ciencia, ya que la religión no reconoce la teoría de la evolución del ser humano, sino que habla de la creación del hombre a través de Adán y Eva y el pecado original.

Todo lo anteriormente mencionado demuestra que Brasil, especialmente los sectores más carentes, estarían siendo sumergidos en un adoctrinamiento que hace retroceder el pensamiento crítico y reflexivo del pueblo brasileño.

Por estas razones con la llegada de Jair Bolsonaro a Chile en la cumbre Prosur, cientos de personas junto a organizaciones tanto feministas como sociales se reunieron en Santiago y en regiones, repudiando la visita del presidente de Brasil, del avance imperialista y de la derecha en América Latina.

Fuente de la Noticia:

http://www.laizquierdadiario.mx/El-adoctrinamiento-de-Jair-Bolsonaro-para-la-educacion-brasilena?var_mode=calcul&fbclid=IwAR1WlxCAEJ7jTXRNsGyeVv0Cj22AZt0_06LkXX8Jc1gGijBvAWOzjghbK8s

ove/mahv

Comparte este contenido:

Chile: Pueblo Mapuche se retira de consulta indígena del Mineduc sobre asignatura de Lengua y Cultura de Pueblos Originarios

Redacción: El Desconcierto

Mientras los Pueblos Indígenas consensuaron que la asignatura debe ser realizada en la totalidad de establecimientos de Chile, el Mineduc insistió en que sea solo en los colegios con un 20% de alumnos de Pueblos Originarios. Desde el Pueblo Mapuche señalan que es una pésima señal del estado cuando se está conmemorando el Año Internacional de la Lengua Indígena.

Esta tarde se realizó la Consulta Indígena sobre las bases curriculares de la asignatura de Lengua y Cultura de Pueblos Originarios que pretende realizar un curso de primero a sexto básico sobre los 9 Pueblos Indígenas reconocidos por el país. Sin embargo, debido a acuerdos no respetados, 12 regiones del Pueblo Mapuche se retiraron de la consulta.

La razón para retirarse de la consulta indígena yace en que el Mineduc propuso que el ramo sea implementado sólo en colegios con un 20% de estudiantes pertenecientes a Pueblos Originarios. Según el Pueblo Mapuche, esto va en desmedro al derecho lingúistico de los niños y niñas y la revitalización de las lenguas originarias.

La posición de los 9 Pueblos Originarios es que la asignatura sea realizada en la totalidad de los establecimientos educacionales de Chile.

Ver imagen en Twitter
Pueblo mapuche no acepta que asignatura de lengua mapuche se le exija 20% de presencia indígenas mientras las otras asignaturas se dan sin exigencia de porcentajes

Destacan demás que esta es una pésima señal del Estado cuando se está en plena conmemoración del Año Internacional de las Lenguas Indígenas. La enseñanza de la lengua indígena es un derecho respaldado por convenciones internacionales sobre Pueblos Originarios y que reconocen que las asignaturas relacionadas debe ser obligatorias como parte de la educación intercultural que deben garantizar los Estados.

Las regiones que se retiraron de la consulta indígena fueron Coquimbo, Reigón Metropolitana, O’Higgins, Maule, Ñuble, Bío Bío, Araucanía, De Los Ríos, De los Lagos, Aysén, Magallanes y Antártica Chilena.

Mira el comunicado a continuación:

Fuente: https://www.eldesconcierto.cl/2019/03/28/pueblo-mapuche-se-retira-de-consulta-indigena-del-mineduc-sobre-asignatura-de-lengua-y-cultura-de-pueblos-originarios/
Comparte este contenido:

Uruguay: Marcha contra el racismo

Redacción: Tercera Información

Marcha contra el racismo, por la Avenida 18 de Julio hasta la Plaza Libertad, este pasado 28 de marzo.

Convocada en repudio al mensaje racista del cantante del género tropical Alex Stella.

Este personaje le expresa a su productor en duros términos por su color de piel. “No me gustan los negros”, le dijo: “¿Sabes lo que pasa? Yo te voy a ser sincero, loco. A mí los negros no me gustan, loco. Los negros no me gustan. No me gusta el olor de los negros”-

Este hecho generó en las organizaciones afro, total repudio y convocó a una marcha en el día de hoy.

Fotografía Martha Passeggi

La imagen puede contener: una o varias personas y exterior

 

 

Fuente: https://www.tercerainformacion.es/articulo/internacional/2019/03/29/uruguay-marcha-contra-el-racismo
Comparte este contenido:

Salario docente y su impacto en el desarrollo humano

Por: Rose Mary Hernández Román

Tras la búsqueda de mejoras significativas y potenciales en el desarrollo de los pueblos y naciones, son válidas las posturas de autores humanistas al considerar que, los procesos educativos actuales en América Latina requieren reformas contundentes, apropiadas a la dinámica social, política, científica, tecnológica y económica.

En ese sentido, el desarrollo humano puede referirse a cuestiones diferentes, pero, siempre su punto central es la existencia del ser como persona, en un sentido biológico-social, paseándose  por la concepción, el nacimiento y la adultez, vinculado al progreso de las condiciones de vida a través de la satisfacción de sus necesidades, es decir, al bienestar en un plano de lo deseable y materializable.

El desarrollo humano es al mismo tiempo, un proceso de expansión de las capacidades y/o habilidades entrelazadas a las oportunidades que brindan las políticas públicas, que en muchos casos se convierten en limitantes opciones que no solo impiden la satisfacción de necesidades, sino también, los anhelos de optimizar la calidad de vida y ser cada vez mejor, bien sea a nivel personal, profesional, como miembros de un grupo familiar y de la sociedad en general.

En ese hilvanar de ideas, la educación ha sido considerada como un elemento clave para el desarrollo humano y es una pieza sine qua non para la sustentabilidad; puesto que a través de ésta cada quien se hace consciente del impacto de sus actividades sobre el entorno, motivo por el cual, la persona se visualiza como motor para el crecimiento de la economía, como fuente de enriquecimiento responsable para la sociedad, como participes del fortalecimiento espiritual, entre otros.

Considerando a Delors, Jacques (1996:7) “frente a los numerosos desafíos del porvenir, la educación constituye un instrumento indispensable para que la humanidad pueda progresar hacia los ideales de paz, libertad y justicia social”.

No obstante, para nada es un secreto que, a nivel mundial son muchos los países que han realizado esfuerzos para enfrentar las debilidades en su sistema educativo, entre ellos Venezuela.

La situación actual  de este sistema y, para los (as) trabajadores (as) de la educación universitaria nacional demanda de  la participación y rectificación urgente de todos y todas sus actores. Nuestra educación es demasiada importante para que dejemos a su suerte o a lo que pueda pensarse o accionarse por pequeños burócratas del sector.

En tal sentido, la máximas autoridades venezolanas: Presidente legítimo, ministeriales y sindicales deben fomentar la búsqueda activa de sinergias con los programas que el Estado diseña en el Proyecto País, cónsono con los estamentos legales que a él le rigen para  alcanzar a la mayor prontitud la resolución de conflictos, en especial  los problemas que se tejen desde el tema salarial y que tanto ha incomodado a lxs trabajadorxs al desconocérseles  el pago según lo acordado en la firma de la III Contratación Colectiva Única (CCU) y  vigente, y de ésta manera poner fin a la insatisfacción que ésta aberración ha causado, generado inconformidad, desigualdad e injusticia, impidiendo la posibilidad de llevar adelante el plan de vida que cada quien han decidido tener como parte de su evolución y propio dsarrollo.

Más aún, cuando  nos encontramos ante los inclementes ataques de una guerra económica impuesta por el imperio norteamericano,  con una superinflación fuera de control, ​ en la que los precios aumentan rápidamente al mismo tiempo que la moneda pierde su valor real y la población tiene una evidente reducción en su patrimonio monetario.

Hoy, debe considerarse que, el pago mínimo a los trabajadores en el país equivale a seis dólares desde la implementación del plan de recuperación económica, lo que representa el menor salario de Latinoamérica, por debajo de Cuba, cuyo salario vale 30 dólares y Haití, en donde se ganan 83 dólares. En el resto del continente, los pagos a los ciudadanos no baja de 100 dólares, como en Perú (279 dólares), Brasil (269 dólares), Bolivia (300 dólares) Chile (427 dólares) y Panamá (1.200) dólares, por lo que urgen medidas que permitan rectificar esta devastadora realidad y proteger el salario docente ante el asfixie económico al que debemos hacer frente y que arrebata el poder cubrir las necesidades básicas y por ende, la capacidad para cultivar los intereses  en pro de desarrollar potencialidades productivas y creativas, entre otras cosas. En fin, que lxs profesorxs universitarixs  puedan tener un desarrollo humano deseable.

Referencias bibliográficas

Comparte este contenido:

La calidad de la educación, gran ausente en el Plan de Desarrollo

Por: Julian de Zubiría Samper

El pedagogo Julián De Zubiría analiza la propuesta educativa del Plan de Desarrollo del gobierno de Iván Duque. Su conclusión es que, salvo en educación inicial, el plan carece de diagnósticos, ideas y estrategias para enfrentar el grave problema de la baja calidad de la educación.

El Plan de Desarrollo expresa, libre de todo adorno, la política pública. Allí vemos los diagnósticos, las prioridades y las metas propuestas por el gobierno para los próximos cuatro años. Allí conocemos los recursos que serán invertidos en cada uno de los sectores. El Plan es ley de la república y lo que no esté escrito, prácticamente no existirá durante el cuatrienio.  De allí su enorme importancia para comprender para dónde va el gobierno, a qué le asigna importancia y qué le preocupa poco.

Lo primero que hay que decir es que, en educación, este plan dejó por completo de lado el Plan Decenal 2017-2026, que había sido formulado tan solo un año antes. Después de consultar a más de un millón de colombianos y de que por espacio de un año trabajó una Comisión Académica en la que estaban presentes algunos de los más destacados educadores y pedagogos; luego de un intenso trabajo por parte de diversas instituciones gubernamentales organizadas en la Comisión Gestora, se lanzó públicamente el Plan Decenal.

El plan definió los diez desafíos que tendrá que afrontar la nación en los próximos diez años en el derecho a la educación y en las estrategias que nos deberían llevar a mejorar la precaria calidad educativa de la que disponemos hasta el momento. Este gobierno acaba de botar a la caneca todo ese trabajo y desaprovechó la oportunidad para construir política de Estado en educación. La implicación es que tendremos que volver a iniciar estudios, reflexiones y diagnósticos ¡En materia de calidad de la educación, volvemos a empezar de cero!

El Plan de Desarrollo en educación es muy pobre en diagnósticos y corto en metas, ideas y propuestas. Lo que mejor sale librado es la educación inicial. Sin duda, elabora una pertinente estrategia para atender de manera integral a los menores de seis años. En esto acierta, ya que es evidente que sin mejorar el derecho y la calidad de la educación inicial es poco lo que podremos hacer por la equidad.

Tal como vamos actualmente, ya en primer grado existe una acentuada inequidad entre el desarrollo alcanzado por niños pertenecientes a familias de estratos altos y bajos. Pese a que la Ley General de Educación estableció en 1994, tres años de atención obligatoria a los menores, hoy tan solo el 55% de los niños y niñas del país están matriculados en transición. El Estado, una y otra vez, ha violado lo establecido en la Ley. En consecuencia, hay que aplaudir el énfasis en la cobertura integral de la educación inicial. Aun así, la meta del Plan es llegar al 68% para transición, la cual sigue siendo relativamente baja.

También es cierto que, gracias a las gigantescas movilizaciones de los estudiantes universitarios, los recursos para la educación superior crecerán en este y los próximos tres años y que esta situación logrará revertir parcialmente la aguda tendencia hacia la desfinanciación de la educación superior que vivimos durante las dos últimas décadas. Algo que también hay que reconocer.

Sin embargo, es poco lo que podemos resaltar del Plan en materia pedagógica, ya que, es muy pobre su análisis sobre los factores asociados a la calidad educativa. Más grave todavía, no ameritan una sola palabra en el extenso documento los temas del currículo, del modelo pedagógico, de la necesaria reestructuración por ciclos del desarrollo, de la cohesión de la comunidad educativa o del inaplazable relanzamiento de los Proyectos Educativos Institucionales (PEI).  Paradójicamente es un Plan de Desarrollo educativo, pero con muy pocas ideas pedagógicas, pensado para seguir haciendo “más de lo mismo” y de la misma manera.

En el tema de docentes es muy poco lo que avanza el Plan. También aquí deja de lado el estudio más completo que al respecto se ha presentado en Colombia y el cual es conocido como el Informe Compartir Tras la excelencia docente (2014). Por tanto, también se abandonan sus interesantes recomendaciones de política pública. En el Plan no se retoman sus diversas propuestas sobre los criterios y estímulos necesarios a tener en cuenta para cualificar la selección de mejores docentes, ni su original propuesta sobre los sistemas tutoriales de acompañamiento o la concerniente a la necesaria transformación del sistema que hoy en día estamos utilizando para evaluar a nuestros docentes: un sistema basado en videos que nadie ve, ni entiende, ni sabe cómo evaluar, ni para qué sirven. Absurdamente hoy en día los seguimos usando. Ni una palabra se dice sobre todo ello.

Aún más preocupante, casi nada se dice sobre los grandes ajustes que hay que hacerle al actual sistema de formación de docentes, aunque todos sabemos que, entre los profesionales que se gradúan de las universidades, los futuros docentes siguen obteniendo los peores balances en las pruebas SABER PRO en lectura crítica y razonamiento numérico. Como dicen coloquialmente, la “platica” del Informe Compartir se perdió, porque ni el gobierno de Juan Manuel Santos ni el de Iván Duque asumieron de manera responsable sus interesantes recomendaciones en política pública. Incluso, varios de los aspectos señalados en el Plan, son abiertamente contradictorios con los formulado en el Informe.

El tema del currículo es todavía más grave, ya que ni si quiera aparece mencionado en el Plan de Desarrollo. Éste es uno de los factores más importantes para explicar la bajísima calidad educativa del país y aunque en el Plan se mencionan reiteradamente los altos niveles de deserción en todos los niveles del sistema, en ningún momento se interpreta el problema. Sin esto, es imposible resolverlo.

El Plan menciona que de cada cien estudiantes que se matriculan en el primer grado, tan solo 44 logran graduarse del colegio, pero no aborda la pregunta central: ¿por qué sucede esto? ¿por qué el sistema no logra retenerlos? Una de las variables esenciales a tener en cuenta y que se señala en múltiples investigaciones, es la de la impertinencia de los temas abordados en la escuela. Con frecuencia los jóvenes interpelan: ¿para qué ir a la escuela si en ella no les enseñan lo que necesitan en la vida y si lo que necesitan en la vida no se los enseñan en la escuela?

Sigue el país abordando un currículo impertinente y descontextualizado, que enfatiza en aspectos fragmentarios, informativos disciplinares, pero el nuevo plan de Desarrollo no dice una sola palabra sobre estos temas. Ese es el costo de dejar de lado la historia y los diagnósticos previos. Al respecto el tercer desafío que estableció el Plan Decenal 2016-2027, fue definido de manera muy clara y precisa: “Establecer para el país lineamientos curriculares generales, pertinentes y flexibles”.

Generales para superar el paradigma de la transmisión de la información; flexibles para respetar la autonomía que exige la Ley General y la necesaria contextualización que demanda un buen trabajo educativo; y pertinentes para superar el modelo pedagógico tradicional que sigue siendo ampliamente dominante en el país. Me temo que avanzaremos muy poco en la reflexión e implementación de un currículo que enfatice las competencias esenciales para pensar, comunicarse y convivir. Seguiremos viendo cómo se torna cada vez más difícil enfrentar el problema de la calidad de la educación, porque no tenemos un gobierno interesado en ello, que aprehenda de la historia y que tome las medidas que se requieren para enfrentar el viejo problema de la calidad de la educación.

En campaña fue evidente que el candidato Duque tenía el programa menos elaborado en educación porque carecía de diagnósticos, de interpretación, de análisis y de propuestas para afrontar el tema de la calidad de la educación. Era claro que este tema le interesaba poco. Hoy hay que ratificarlo: al gobierno Duque le interesa poco la educación y por ello ha presentado un Plan de desarrollo que desconoce la historia, los diagnósticos previos y las múltiples propuestas que han hecho investigadores, pedagogos y gobiernos anteriores.

Una última palabra: en todo el documento no aparece una sola vez mencionada la palabra paz. La pregunta que tenemos que hacernos es si es posible una buena educación que no ayude a consolidar la paz en el país.

La nación no lo sabe, pero en Colombia hemos construido un sistema educativo que agrava las inequidades sociales; un sistema que, con el paso del tiempo, ha aumentado las desventajas que tienen los sectores más pobres y olvidados del país; un sistema en el que muy pocos estudiantes pertenecientes a colegios de estratos altos, alcanzan cada vez resultados más altos y más distantes de los que alcanza la mayoría de la población.

El problema grave es que, si no mejoramos la calidad de la educación y si no formamos a los niños y los jóvenes para la reconciliación y la paz, será totalmente imposible disminuir las acentuadas inequidades que tenemos los colombianos. Me temo que seguiremos teniendo una educación pública de muy baja calidad. Esto es inevitable cuando el gobierno no aborda las variables clave asociadas a la calidad: el currículo y la formación de docentes. Tampoco dice una palabra sobre las innovaciones pedagógicas o la necesaria reestructuración por ciclos del desarrollo, para fortalecer el trabajo en equipo y disminuir la fragmentación, propias de la escuela tradicional. Ojalá en los planes municipales y departamentales sí se aborden estos cruciales temas que fueron dejados de lado en el Plan de Desarrollo Nacional.

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/la-calidad-de-la-educacion-gran-ausente-en-el-plan-de-desarrollo-por-julian-de-zubiria-samper/607078

Comparte este contenido:

¿Está en manos de los militares el futuro de la educación en Brasil?

Redacción: Notimérica

En varios estados de brasileños la Policía Militar se encuentra administrados los colegios públicos con agentes de uniforme en los pasillos y patios. Esta es la polémica solución que Brasil encontró para la crisis del sistema educativo, y que podría expandirse por todo el país con el comienzo del futuro Gobierno del presidente electo, Jair Bolsonaro, cuando tome posesión el próximo 1 de enero.

En el estado de Goiás, 57 de 1.160 colegios públicos ya están siendo administrados por militares, 5% del total.

«Es un ambiente más controlado, con más apego a la disciplina practicamos una política de tolerancia cero», señaló el superintendente de Seguridad Escolar y Colegio Militar de Goiás Júlio César Mota, en una entrevista con la agencia ‘Sputnik’.

Del mismo modo, Mota indicó que la presencia de policías militares en los diferentes espacios de los centros públicos «lo contagia todo» y crea un círculo virtuoso, fomentando un ambiente más propicio para el estudio. Además, este remarca que no hay interferencias con el programa académico.

El modelo comenzó a implantarse tímidamente en 1998, pensado únicamente para hijos de militares, pero después se amplió al resto. Los alumnos de estos colegios estudian las mismas asignaturas que en las escuelas públicas civiles, con la diferencia de que tienen una asignatura extra sobre educación moral y cívica, similar a la que se impartía en Brasil durante la dictadura militar (1964-1985).
contenido sin su previo y expreso consentimiento.

«Enseñamos civismo, ciudadanía, respeto a los símbolos nacionales, un poco de patriotismo, los valores de la familia, de la patria», comenta Mota, que subraya que el resto de asignaturas son impartidas por profesores civiles.

En estos colegios, donde una vez a la semana se realiza una ceremonia de izado de la bandera, la disciplina es férrea: los estudiantes, que aprenden a realizar el saludo militar, deben acudir con la cabeza rapada si son chicos, y con el pelo cuidadosamente recogido en una coleta, si son chicas.

Sin embargo, la presidenta del Sindicato de los Trabajadores de la Educación de Goiás Bia de Lima, cree que una generación entera de jóvenes se está formando sin una visión crítica de las cosas.

«Hay decenas de policías, incluso dentro de las aulas, vigilando cómo se da la clase hay una interferencia directa en la actuación de los profesores, aunque no haya un control próximo, de alguna manera afecta, muchos profesores de esas escuelas temen entrar en huelga, sufrir persecuciones», señala De Lima.

«Se está instalando en el imaginario la idea de que las escuelas militares son buenas y las públicas no hay una estrategia para abandonar la escuela pública tradicional», agregó la sindicalista.

Centenares de padres parecen apostar por este modelo, hay una lista de espera de más de 3.000 alumnos, según el Gobierno de Goiás; De Lima asume que muchos profesores también, ya que ven en los policías militares un respaldo, se sienten más protegidos y les resulta más fácil dar clase.

Fuente: https://www.notimerica.com/sociedad/noticia-manos-militares-futuro-educacion-brasil-20181219212515.html

Comparte este contenido:

Colombia: “La calle y la movilización, el único escenario que nos dejan a los maestros”, dice presidente de FECODE

Redacción: AIL

El pasado 19 y 20 de marzo los maestros y maestras afiliados a Fecode realizaron un paro de 48 horas, que acompañaron con una de las movilizaciones más grandes que han realizado en los últimos años. Entre 40 y 50 mil maestras y maestros llegados de todo el país marcharon por las calles de Bogotá al lado de estudiantes y organizaciones sociales y la ciudadanía, lo que fue una jornada de dinamismo, pedagogía y creatividad que se extendió a las otras capitales, e incluso a municipios.

Lo que puso de presente la persistencia de las y los maestros en su compromiso por la defensa de la educación pública y sus derechos laborales, que los pone hoy a la vanguardia de las movilizaciones sociales que están en marcha en el país.

Esta vez Fecode paró y salió de nuevo a la calle para rechazar el proyecto de Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno, que en su concepto no garantiza adecuado financiamiento para las instituciones educativas.

Salió para exigir una reforma constitucional del Sistema General de Participaciones, que asegure financiación progresiva de la educación pública; para pedir respeto a la vida de los docentes; para exigir soluciones a la crisis del servicio de salud al magisterio, ascenso y reubicación de los educadores vinculados por el Decreto 1278, y respaldar el Pliego de Peticiones que actualmente negocia con el Ministerio de Educación.

Nelson Alarcón, presidente de Fecode, conversó con esta agencia sobre el tema. Hizo un balance del paro y la movilización, valoró el espíritu de unidad del magisterio, habló del paro nacional convocado para el 25 en abril en rechazo al Plan Nacional de Desarrollo, se refirió a los ataques al magisterio por parte del Centro Democrático, y del estado de la negociación con el Gobierno Duque:

¿Qué comentario le merece la última jornada de protesta de Fecode: el paro de 48 horas y la movilización del 20 de marzo?

El paro y la movilización demostraron que hoy más que nunca el magisterio colombiano está dispuesto a la lucha, a salir a las calles en unidad por la defensa de la educación pública, por una reforma al Sistema General de Participaciones que garantice los recursos. Mostramos disposición a defender nuestro régimen salarial, pensional y prestacional, exigimos que se solucione la aguda crisis del servicio de salud del magisterio, que el Gobierno cumpla los acuerdos que ha hecho en el pasado. Y toca también defender la libertad de cátedra, que ahora está siendo atacada. Destaco en estas jornadas la unidad del magisterio. Por encima de las diferencias y contradicciones internas que hay en toda organización pluralista, está la fraternidad, la cordialidad, la unidad alrededor de nuestra Federación, de nuestra Central Unitaria de Trabajadores, y obviamente de cada uno de los 34 sindicatos de Fecode en todos los departamentos del país.

¿Hay alguna razón que explique la fortaleza de Fecode para mantenerse firme y sostener la lucha que está dando, en unidad, como usted lo afirma?

Creo que es por la conciencia que tenemos de que la lucha y la movilización en la calle es el único escenario que nos han dejado los diferentes gobiernos, en defensa de la educación pública y nuestros derechos laborales. Lucha en la que estamos dispuestos a acudir a los escenarios que corresponda, obviamente de manera pacífica y democrática, al amparo de nuestra constitución política y el Estado Social de Derecho.

¿Fecode se siente bajo el fuego del Partido de Gobierno, el Centro Democrático?

Sí. Los representantes del Centro Democrático atacan a Fecode, atacan a los maestros. Pero bajo ningún punto de vista podemos permitir que se nos tache de narcoterroristas, de guerrilleros, de adoctrinadores. Nosotros somos lo contrario, personas que en las ciudades y en las regiones estamos brindando conocimiento, ayudando a nuestros niños y jóvenes para que se fortalezcan en la convivencia y el amor; luchando porque las escuelas sean territorio de paz. Luchando para hacerlos mejores ciudadanos y seres humanos. Esos ataques tocan la sensibilidad de los maestros, y la de la ciudadanía, que conoce y valora el trabajo de los maestros y nuestra lucha por mejorar las condiciones de educación de sus hijos.

¿La ciudadanía hoy está más sensibilizada con las luchas de los maestros?

Nosotros entendemos la incomodidad que producen los paros, y vimos que algunas personas se quejaron y nos atacaron por eso en redes sociales. Somos respetuosos de esas personas, pero no las compartimos. Y creo que la generalidad de la ciudadanía tampoco. Cada día sentimos más el  respaldo porque saben la razón de nuestra lucha, saben de la importancia de que nuestros niños tengan buen transporte y alimentación, adecuada infraestructura educativa. La gran mayoría de los establecimientos está en pésima condiciones, hay muchos que se demolieron y no han sido reemplazados. Hay regiones donde los niños tienen que caminar tres o cuatro horas para llegar a una institución educativo, y luego las  mismas horas para regresar. Eso no puede ser.

Fecode ha contratado campañas en medios masivos de comunicación para promocionar su imagen, convocar a las movilizaciones y explicarle a la ciudadanía las razones de los paros. ¿Eso ha ayudado?

Sí, claro. Ese es un tema estratégico en la comunicación con nuestras bases magisteriales y la ciudadanía. Porque Fecode no se puede quedar aguantando la estigmatización. Fecode es una gran organización con propuestas para el Estado colombiano, que ya reconoce lo que venimos diciendo: la necesidad de hacer una reforma constitucional al Sistema General de Participaciones, y así incrementar progresivamente el presupuesto para educación pública, pero también para salud, saneamiento básico, agua potable.

¿Qué sigue ahora en cuanto a convocatorias a nuevas movilizaciones?

Fecode participará en el Paro Nacional de 24 horas del 25 de abril, que aprobaron 170 organizaciones sociales y políticas, y esperamos que se sumen otras. En cuanto a la negociación del pliego de solicitudes que adelantamos con el Ministerio de Educación, todo dependerá de cómo se vayan dando las cosas. Si no vemos avances, si el Gobierno no tiene una voluntad de acordar soluciones que conlleven a un acuerdo, nos veremos abocados a un paro nacional. Estamos convocando a las maestras y los maestros de Colombia a estar preparados para ese evento. Este jueves tendremos reunión  de la Junta Nacional, haremos un balance de los avances de la negociación del pliego, y tomaremos las decisiones a que haya lugar.

La negociación empezó el 11 de marzo, van dos semanas. Termina el 19 de abril la etapa de arreglo directo. ¿Cuánto han avanzado?

No hemos pasado del primer punto. Claro que es el punto neurálgico, la columna vertebral del acuerdo al que lleguemos: la reforma constitucional al Sistema Nacional de Participaciones. Un tema que está conectado al Plan Nacional de Desarrollo que se discute en el Congreso de la Republica. Fecode ha presentado propuestas a este plan, relacionadas con el preescolar de tres grados, la atención a la crisis del sistema de salud del magisterio, el fortalecimiento de la educación técnica, la jornada nocturna, entre otras. Propuestas a las que el Gobierno no ha dado respuesta. Esperamos que tenga voluntad y podamos materializar acuerdos en beneficio de nuestros jóvenes y niños.

Fuente: http://ail.ens.org.co/entrevistas/la-calle-y-la-movilizacion-el-unico-escenario-que-nos-dejan-a-los-maestros-dice-presidente-de-fecode/

Comparte este contenido:
Page 930 of 3046
1 928 929 930 931 932 3.046