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UNICEF: 100 niños muertos por terremoto en Java Occidental, Indonesia

100 niños muertos por terremoto en Java Occidental, Indonesia

YAKARTA, 25 de noviembre de 2022 – UNICEF está apoyando al Gobierno de Indonesia para llegar a los niños y las familias devastadas por el terremoto de magnitud 5,6 en Cianjur, Java Occidental.  

Según la última estimación oficial al 24 de noviembre, 100 niños menores de 15 años han perdido la vida, lo que representa el 37 por ciento del total de 272 personas fallecidas. Los informes indican que 2.046 personas han resultado heridas, 39 personas están desaparecidas y 62.882 personas han sido desplazadas.   

Las evaluaciones de daños muestran que 45 escuelas han sido afectadas en el área del terremoto. Lamentablemente, se estima que 18 estudiantes y 5 maestros han resultado heridos, y 267 estudiantes y 10 maestros han resultado heridos.    

Se espera que aumenten las necesidades humanitarias en las áreas afectadas, ya que las operaciones de búsqueda y rescate en curso revelan el verdadero costo y la magnitud de la necesidad. En una emergencia, los niños y las familias que han perdido a sus seres queridos, han sido desplazados o heridos, necesitan con urgencia refugio, agua potable, atención médica y protección.  

El Gobierno de Indonesia está liderando la respuesta de emergencia para abordar estos y otros desafíos que enfrentan los niños y las comunidades. UNICEF y sus aliados están apoyando estos esfuerzos para ayudar a determinar las necesidades más apremiantes de los niños y sus familias.   

El gobierno está distribuyendo suministros clave, que incluyen suministros de preparación para desastres apoyados por UNICEF. Estos incluyen suministros educativos como tiendas de campaña para espacios temporales de aprendizaje, «escuela en una caja» con bolígrafos, cuadernos y lápices, y kits de desarrollo para la primera infancia con juegos apropiados para la edad, útiles de dibujo y juguetes. Se espera que estos suministros beneficien unos 2.500 niños.  

El gobierno también está distribuyendo material proporcionado por UNICEF para apoyar a los niños que están lidiando con angustia emocional y trauma por el impacto del terremoto.   

UNICEF está listo para brindar el apoyo adicional que pueda necesitar el gobierno para ayudar a llegar y proteger a los niños durante este momento difícil. 

Fuente de la Información: https://www.unicef.org/press-releases/100-children-killed-earthquake-west-java-indonesia

 

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Indonesia alerta a los niños contra cualquier medicamento vendido por ellos.

Indonesia alerta a los niños contra cualquier medicamento vendido por ellos.

Mdm Dewi dijo que no ofrecerá medicamentos a sus hijos, en poco tiempo. La esposa quiere utilizar una comida fría si su familia tiene un fever, o recurre a remedios herbales si tiene hambre.

La compra de estas medicines porque el gobierno dijo que son seguras. La señaló que la decisión del gobierno de admitir que algunos no estaban seguros en la seguridad de la salud de las drogas afecta mi confianza en cómo se monitorea y monitoriza aquí.

Mdm Kurniawati no otorgará ningún medicamento a sus hijos porque son muy peligrosos.

Es una tarea difícil para ser padre en Indonesia. En el otro lado, estamos en una pandemia. El año navideño está llegando cuando los ciudadanos más susceptibles de enfrentarse a problemas. La escritora dijo que no es 100% cierto cómo se consumen los medicamentos.

Más de 260 niños, algunos como jóvenes como seis meses de edad, han sido diagnosticados con Aki, según la ministría de salud de Indonesia. El número de muertes de esta enfermedad fue de 157. La mayoría de los muertos fueron en los años de cinco.

Sixto por ciento de pacientes ya estaban en el tercer periodo de la falta de sangre. El cuerpo produce no urina porque el hígado no ha hecho funciones de metabolismo, el Ministerio de Salud de Mohammad Syahril dijo este viernes que esta es la razón por la que miles de personas han muerto.

Un experto entrevistado por la CNA dijo que esto podría ser el tip del iceberg, con más casos no reportados en el archipiélago.

Indonesia comenzó a examinar medicamentos vendidos en el país después de que las autoridades en Gambia encontraron links entre algunos casos de indigestión africana con cough syrup fabricado en India. Más de 70 muertos Aki han sido reportados en Gambia.

Las casos en Gambia y Indonesia parecen haber sido similares, por lo que las farmacéuticas indias no están vendidas en la nación sudamericana. En ambos países, las evidencias de etileno y dietilengol fueron encontradas.

Ethylén Glycol y dietilen glorol son alcoholes colorosos e odourosos que pueden ser mortales incluso en pequeñas cantidades. Sin embargo, ingerirlos puede conducir a cáncer, nausea y vomiting. Es también afecta el cuerpo, el liver y el sistema nervioso central.

Ambos químicos son comunes en varios tipos de aplicaciones industriales, como la fabricación de pintura y el ink, o como un componente para el fluido brake.

Las dos substancias toxicas deberían no ser encontradas en medicamentos, según las regulaciones de Indonesia. Esta fue la primera vez que las autoridades sospechan que pueden haber sido introducidas como contaminantes en las soluciones utilizadas para diluir las medicinas.

Fuente de la Información: https://noticias.fa.news/articles/indonesia_alerta_a_los_ni_os_contra_cualquier_medicamento_vendida_por_ellos-320565/

 

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El cónsul general de Indonesia entregó certificados de reconocimiento a la escuela indonesia de Davao

El cónsul general de Indonesia entregó certificados de reconocimiento a la escuela indonesia de Davao

El 5 de septiembre, el cónsul general de Indonesia en la ciudad de Davao, Achmad Djatmiko, entregó certificados de agradecimiento a 42 estudiantes y 3 profesores de la Escuela de Indonesia Davao (SID) por su participación en varias actividades llevadas a cabo en el Consulado General de Indonesia en la ciudad de Davao.

Los participantes festejaron la 77ª celebración del Día de la Independencia de Indonesia como Escuadrón de Abanderados Pusaka (Paskibraka), miembros del coro y presentadores, así como la entrega de certificados a los estudiantes y profesores como mentores que han participado en las actividades del Jamboree Nacional 2022 en Indonesia.

La entrega de certificados se hizo a 12 estudiantes y 2 profesores del SID que terminaron de participar en el 11º Jamboree Nacional 2022 que se celebró del 14 al 21 de agosto de 2022 en el Camping y Graha Wisata (Buperta) Wiladatika, Cibubur, Yakarta Este, que constaba de 2 grupos. El grupo de hombres, formado por 6 estudiantes y el de mujeres por 6 mujeres, cada uno de los cuales está acompañado por un supervisor que también es profesor de SID. Esta actividad es útil para que los estudiantes participen en el desarrollo del liderazgo y la capacidad de organización.

También se premió a 30 estudiantes y 1 profesor como entrenador de coro (12 Paskibra, 18 coros, 2 presentadores) que contribuyeron al éxito de la celebración de la 77ª ceremonia del Día de la Independencia de Indonesia, celebrada en el Consulado General de la República de Indonesia en la ciudad de Davao el 17 de agosto de 2022, y que se desarrolló sin problemas, de forma solemne y animada.

El cónsul general de Indonesia expresó su agradecimiento por su participación en dichas actividades del consulado general de Indonesia en la ciudad de Davao y de la Escuela Indonesia de Davao.

Estos certificados se entregan como una forma de agradecimiento y estímulo, esperando que puedan ser útiles en el futuro para continuar con la educación superior en su universidad elegida y también para alcanzar una aspiración más alta que la de sus padres.

Fuente de la Información: https://reporteasia.com/cultura/educacion/2022/09/10/consul-general-indonesia-entrego-certificado-reconocimiento-escuela-indonesia-davao/

 

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Indonesia se compromete a crear un clima de empleo favorable a las personas con discapacidad

Indonesia se compromete a crear un clima de empleo favorable a las personas con discapacidad

El Gobierno de Indonesia se ha comprometido a mejorar continuamente la protección del empleo, incluida la de las personas con discapacidad que forman parte de la mano de obra indonesia. El aumento de la protección se lleva a cabo para responder a la era digital, que tiene un impacto significativo en el mundo del trabajo.

«En lo que respecta a la protección del empleo de las personas con discapacidad, el Gobierno se compromete a proporcionarles una protección inclusiva», dijo la directora general de Inspección Laboral y Seguridad y Salud Ocupacional del Ministerio de Trabajo, Haiyani Rumondang, a través de la Oficina de Relaciones Públicas del Ministerio de Trabajo, el 12 de septiembre.

Haiyani dio un discurso como ponente en la 1ª Conferencia Internacional sobre Mano de Obra y Desarrollo Sostenible (IMSIDE), titulada «La transformación de la mano de obra en el cambiante mundo del trabajo», celebrada en Bali.

«La protección de las personas con discapacidad está en consonancia con el mandato de la Ley número 13/2003 relativa a la mano de obra, en sus artículos 5, 6 y 67, según el cual el Estado garantiza la igualdad y el trato no discriminatorio en la obtención de un puesto de trabajo, y también el Estado exige a los empresarios que proporcionen protección a los trabajadores discapacitados», dijo la directora general Haiyani.

«Esta aplicación de la igualdad de derechos se denomina comúnmente trabajo inclusivo, que es un concepto de empleo que delibera sobre los derechos humanos implicando e integrando a todos en igualdad de condiciones», añadió Haiyani.

«La igualdad en los aspectos relacionados con el empleo garantizará que el proceso de contratación, colocación, formación laboral y desarrollo de la carrera profesional se lleve a cabo de forma equitativa, sin discriminar a las personas con discapacidad», continuó Haiyani.

Además, mencionó que los requisitos obligatorios para los empleadores, incluyendo el gobierno, las empresas estatales (BUMN y BUMD) para emplear a personas con discapacidades que constituyan al menos el dos por ciento de sus empleados. Por su parte, el sector privado está obligado a emplear al menos el 1% del total de la plantilla.

EL TRABAJO INCLUSIVO ES UN CONCEPTO DE EMPLEO QUE DELIBERA SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS IMPLICANDO E INTEGRANDO A TODOS EN IGUALDAD DE CONDICIONES

También en esta ocasión, transmitió la importancia de tomar medidas objetivas y equilibradas entre empleados y empresarios. Así, el gobierno impone sanciones administrativas a los empresarios privados y no privados que no facilitan a las personas con discapacidad.

Por otra parte, dijo, el gobierno dará reconocimiento como en los premios nacionales a los empresarios privados y no privados que hayan creado oportunidades de trabajo decente para las personas con discapacidad. «Este premio se ha otorgado desde 2015 hasta 2021 tanto a los gobiernos locales como a las empresas estatales y al sector privado», dijo.

Fuente de la Información: https://reporteasia.com/cultura/educacion/2022/08/30/inaugura-red-universidades-asean-india/

 

 

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Asia: New FB Undersea Cables To Boost Region’s Internet

New FB Undersea Cables To Boost Region’s Internet

Facebook and Google are planning two new undersea internet cables to connect Southeast Asia to North America.

The project with regional telecoms companies aims to supply faster internet speeds to Singapore and Indonesia.

This comes after Facebook withdrew three projects to connect the United States (US) to Hong Kong with similar cables, following government concerns over spying.

The cables require regulatory approval from the national governments involved.

“Named Echo and Bifrost, those will be the first two cables to go through a new diverse route crossing the Java Sea, and they will increase overall subsea capacity in the trans-Pacific by about 70 percent,” Kevin Salvadori, Facebook vice president of network investments, told the media.

The cables will be the first to directly connect North America to the main parts of Indonesia, Facebook added.

Echo is due to be completed by 2023, in partnership with Google and Indonesian telecoms company XL Axiata. Bifrost is planned to be completed a year later.

Internet Use

Although more than 73 percent of Indonesia’s population use the internet, the majority access it through mobile data.

Less than 10 percent use fixed-line broadband, a 2020 survey by the Indonesian Internet Providers Association revealed.

Facebook said last year it would build 3,000 kilometres (1,8641 miles) of fibre in Indonesia across 20 cities, in addition to a previous deal to develop public Wi-Fi hot spots.

The tech giant would also continue efforts on the Pacific Light Cable Network (PLCN), Salvadori said.

“We are working with partners and regulators to meet all of the concerns that people have, and we look forward to that cable being a valuable, productive trans-Pacific cable,” he added.

Previous Efforts

The PLCN – funded by Facebook and Alphabet, Google’s parent company – was originally intended to link the US, Taiwan, Hong Kong and the Philippines.

These plans were withdrawn last year following national security concerns raised by the Trump administration, but Facebook confirmed it was still working on them.

A separate proposal with Amazon to connect San Francisco with Hong Kong through undersea cables was also abandoned last year.

Earlier this month, a further scheme known as the Hong Kong-Americas project was also dropped by Facebook because of “ongoing concerns from the US government about direct communication links between the United States and Hong Kong”.

Facebook said it would “reconfigure” the plans to meet with US government concerns. – BBC

Fuente de la Información: https://theaseanpost.com/article/new-fb-undersea-cables-boost-regions-internet

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Child Sex Abuse In Indonesia’s Schools

Child Sex Abuse In Indonesia’s Schools

This file photo shows children attending prayers at a Catholic Church in Medan, North Sumatra, on 24 December, 2019. (AFP Photo)

A child molestation incident in Medan, North Sumatra has highlighted the need for schools and local authorities in Indonesia to better protect their students, particularly when the perpetrators are religious leaders, experts have said.

At a school in Medan, six female students came forward last month to allege that the institution’s male principal, who is also a Protestant priest, had sexually assaulted them. Mira*, the mother of one of the alleged victims, said that her 13-year-old daughter had been taken to a local motel on at least four occasions from the age of 11, where she was sexually assaulted.

“My daughter said that the principal told other staff that he was taking her to karate practice outside the school grounds,” Mira said. “When they got to the hotel, he took off her clothes, blindfolded her and forced her to give him oral sex. When she tried to resist, he pulled her head down by her hair to force her to continue.”

Mira filed a police report against the alleged perpetrator earlier this month.

Five additional female students also said they were locked in the principal’s office for “special classes” including English lessons and ballet but they were forced to sit on the man’s lap while he sexually assaulted them. It is not clear how many cases of child sex abuse in schools happen every year in Indonesia, although the National Commission on Violence Against Women recorded more than 38,000 cases of violence against women and children in 2020, the highest ever.

In recent years the Southeast Asian nation has been rocked by a number of high-profile cases of child sex abuse.

In 2020, the head of an Islamic boarding school in Aceh Province was sentenced to 15 years in prison for assaulting 15 male students that year and a Catholic priest, “Brother Angelo”, who was arrested on suspicion of sexually assaulting minors at a children’s home in Jakarta in 2021 is currently on trial.

But many such cases are deliberately kept out of the public eye.

“When the sexual violence perpetrated by religious leaders, it is a very difficult process, because people believe that the perpetrator is unlikely to commit violence, as these leaders are considered holy figures, authoritative and nurturing. Many victims end up being judged by their local community and accused of seducing the perpetrators,” said Ermelina Singereta, a lawyer at the Dike Nomia Law Firm in Jakarta, which is representing the victims in the “Brother Angelo” case.

In Medan, Mira says that the school initially tried to resolve the case internally, with the principal signing a written agreement, in which he apologised to two of the victims and promised not to reoffend, something which Singereta noted is very common.

“Many cases are resolved through religious organisations, due to a lack of education or information in the community,” she said. “Sometimes religious organisations solve the problem of violence against women or children with internal mechanisms even when they have a responsibility to go through state legal mechanisms.”

Indonesia’s child protection laws were created in 2002 and updated in 2014.

Punishments for those convicted of the sexual abuse of a minor can range from between five and 15 years in prison, although a new amendment was proposed by the Indonesian Parliament in 2016 following the gang rape and murder of a 14-year-old teenager in Bengkulu on Sumatra’s west coast.

One of the proposed changes of the 2016 bill allows for the chemical castration of convicted paedophiles by injection. Indonesia’s President Joko Widodo, popularly known as Jokowi, signed the use of chemical castration into force in January 2021, although the punishment has yet to be carried out. Fear and shame

Sister Eustochia Monika Nata, a Catholic nun who works with victims of child sex abuse as part of the Volunteer Team for Humanity (TRUK-F) on Flores in Indonesia’s east, said that in the town of Maumere alone, which has a population of about 90,000 people, she sees about 30 new cases of sexual assault of children and minors every year. “Those are the cases that are reported to us at TRUK-F, and so of course there are likely many more that are not reported,” she added.

“Some of the victims become pregnant due to the abuse, and they don’t want to report what has happened to them because they feel ashamed or because they think that they will not be supported by the investigating authorities.”

Ranto Sibarani, a human rights lawyer based in Medan who is representing the six alleged victims at the Protestant school, said that the legal process can be long and arduous for victims of sexual assault and more needed to be done to support the victims and encourage them to take action.

“In Indonesia, women and children are often in the weakest position to speak up for their rights, so it is important that we empower them to do so,” he said. “In many parts of the country, they are considered second-class citizens because of the patriarchal dominance in Indonesian society.” He also says there is a need for tougher safeguards to be put in place and has urged the government and the Education Ministry to take steps to monitor educational and religious staff more closely.

“I would ask the government to re-evaluate how both teachers and religious leaders are recruited and how they can get jobs teaching in schools without sufficient background checks and psychological evaluations that would help to keep students safe,” the lawyer said. “Child sex abuse cases are worse than terrorism as we have no idea how many victims have actually been affected.”

On 16 April, angry parents staged a protest outside the school in Medan calling for a full investigation and asking staff to cooperate with the local authorities. They also held signs calling for the principal, who has yet to be arrested, to be sacked.

Mira says she is proud of her daughter for speaking out and that her family felt compelled to report the abuse to the authorities out of fear that other victims would be affected in the future.

“The number of victims who have come forward are probably the tip of the iceberg, so he [the principal] has to be stopped otherwise he will do it again,” she said. “He was her teacher but for two years he treated my daughter like an animal.”

“We hope that schools will be the safest of places for parents to educate their children,” added Sibarani. “But this case shows how even schools which purport to promote strong religious values can turn into houses of horror.” – Al Jazeera

*Mira is a pseudonym to protect her daughter’s identity.

Fuente de la Información: https://theaseanpost.com/article/child-sex-abuse-indonesias-schools

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Papúa Occidental: Violar a las mujeres para expoliar la tierra

Por: Daniel Raventós, Julie Wark

Papúa Occidental* suele describirse como un lugar “remoto”, adjetivo práctico que expresa dos significados: un lugar inmaculado para unas vacaciones exóticas y demasiado lejano para que a alguien le importe un bledo.

El diario indonesio Jakarta Post da como primera razón para visitar este lugar maravilloso el poder “bucear con amigables tiburones ballena”. En el número 8 de su lista de motivos cita quedarse embobado observando a los indígenas amistosos, incluyendo a “algunos que no han sido nunca contactados” (para los aspirantes a gran explorador). Es exótico pero seguro, al menos si hacemos caso al motivo número 9: “nadar entre miles de medusas sin tentáculos urticantes”. Desgraciadamente el ejército indonesio no es tan inocuo como las gelatinosas criaturas marinas. Para confirmar esta afirmación basta con leer el informe de la Escuela de Derecho de Yale titulado “Las violaciones de derechos humanos de Indonesia en Papúa Occidental: Aplicación de la ley sobre genocidio a la historia del control indonesio”. Ese genocidio continúa en nuestros días, principalmente porque la “comunidad internacional” y sus medios de comunicación son tan poco firmes como las medusas. El Guardian, por ejemplo, culpa solapadamente a los papúes de su sufrimiento porque “llevan decenios promoviendo la secesión [de Indonesia]”.

El hecho de que los lugares remotos dicten sus propias normas, o al menos que las dicten los hombres fuertes que los dirigen, tiene un gran atractivo para personas como Elon Musk, a quienes gusta hacer su voluntad sin tener que dar cuentas de ello. Y para un régimen como el indonesio es muy útil contar con un famoso multimillonario con un proyecto extravagante para poner algo del brillo que concede la celebridad a su barbarie militarizada, o para desviar la atención de la misma. El pasado diciembre, el presidente indonesio Joko Widodo ofreció a Musk parte de la isla Biak (con una población de más de 140.000 habitantes) para que juegue con su proyecto SpaceX (y acabe con los terrenos de caza tradicionales que serán destrozados en el proceso de lanzamiento de 12.000 satélites, si finalmente consigue que funcionen los lanzamientos).

Pero ¿cómo consiguió Indonesia las tierras de Papúa Occidental para regalarlas tan despreocupadamente? Para explicarlo en pocas palabras, porque la fraudulenta “Acta de Libre Elección” de 1969, reconocida por la ONU, otorgó a Indonesia (a su ejército, para ser más precisos) un acceso descontrolado a los inmensos recursos naturales de Papúa Occidental. Y, como una parte considerable del presupuesto militar procede de su control de las industrias extractivas, estos hombres se dedican a profanar y a violar la tierra y, naturalmente, a sus pobladores. Se calcula que al menos medio millón de papúes occidentales ha sido asesinados, pero no a causa de las pretensiones “secesionistas” de la población (léase derecho a la autodeterminación) sino del proceso de acaparamiento de tierras y de enriquecimiento de los militares para mantener su poder. En el lado receptor, los papúes se basan en sus cada vez más escasas tierras para la supervivencia económica, social y cultural.

Un aspecto poco conocido del genocidio que tiene lugar en Papúa Occidental es que gran parte de la violencia general que está expulsando a la población de sus tierras es violencia sexualizada. Lo cual encaja en el modelo general (por tanto no remoto) de las violaciones de guerra. Un pene es un arma de guerra biológica fácilmente transportable, por lo que en las últimas décadas se han registrado violaciones sistemáticas en las guerras de los Balcanes, Bangladés, Ruanda, Uganda, Myanmar, Timor Occidental, Congo, Sierra Leona,  Liberia, Kosovo, Darfur, Papúa Occidental y otros lugares. Es una estrategia que socava la dignidad y la moral de la población víctima al destruir, a largo plazo, el tejido básico de la sociedad. Es también un instrumento sádico de tortura cuando se obliga a los hombres a presenciar la violación de sus mujeres y de sus hijas, un modo de burlarse de su masculinidad por ser incapaces de proteger a sus mujeres.

Conseguir información sobre lo que sucede en Papúa Occidental es muy complicado pues hablamos de un territorio vedado a periodistas e investigadores independientes. Si consiguen entrar en el país, todos sus movimientos son vigilados por funcionarios, y la gente teme por sus vidas si hablan con extraños. No obstante, tras denodados esfuerzos, la Relatora Especial de la ONU sobre la Violencia contra la Mujer consiguió hacerse una idea de lo que allí ocurría y concluir en 1999 que las fuerzas de seguridad indonesias utilizaban “la violación como instrumento de tortura e intimidación”. Más recientemente, al menos un estudio ha documentado “un sadismo sexual ferozmente creativo (contra los genitales de hombres y mujeres, y habitualmente con público forzado a contemplarlo)”. ¿Qué es el sadismo sexual creativo? Por poner un ejemplo, un informante “presenció cómo cortaban el pene a una serie de hombres en su aldea. Otro informante fue testigo de cómo cortaban la vagina a una mujer y obligaban a su marido a comérsela”. Este terror aparentemente aleatorio se convierte en terror absoluto, pues cualquier mujer puede ser una víctima, por lo que los pueblos indígenas huyen de sus tierras. Luego, los militares las reclaman, creando catástrofes sociales y medioambientales con todo ello.

Pero el terror no es realmente aleatorio. Es deliberado. La relación entre las industrias extractivas y la violencia sexual es evidente en los informes de violaciones sistemáticas de mujeres en los alrededores de Grasberg, donde se localiza la mayor mina de oro del mundo y la segunda mayor de cobre (de la tristemente célebre sociedad minera Freeport-McMoRan), que durante 30 años ha estado arrojando millones de toneladas de desechos de metales pesados al sistema fluvial del Ajkwa, que han destruido las tierras bajas y los bosques de manglar antes de contaminar el mar de Arafura. La policía y el ejército utilizan la violación para torturar a las mujeres cuando las interrogan sobre el paradero de sus maridos, sospechosos de ser miembros o simpatizantes del Movimiento Papúa Libre. Un testigo describe el horror que permanece en la memoria de las personas y aterroriza a poblaciones enteras durante generaciones:

“Una muchacha de doce años de la etnia amungme fue víctima de violencia sexual continuada. […] Una patrulla llegó hasta la casa donde vivía con un hermano mayor y sus padres. Cuando los soldados vieron a la víctima la invitaron a ir a su base. Como se negó a hacerlo, uno de ellos la violó delante de sus padres y luego otros soldados siguieron haciéndolo por turnos. A resultas de la violación, la muchacha quedó embarazada y dio a luz a un bebé. Posteriormente, cuando se produjo un reemplazo de tropas en la aldea, la misma muchacha volvió a ser violada, y todo esto continuó durante cinco reemplazos. Al final, la víctima parió cinco hijos”.

Si el pene se convierte en un arma en Papúa Occidental, lo mismo ocurre con los cuerpos de las mujeres. Según la oenegé Survival International, los índices de infección por VIH en la “remota” Papúa Occidental son 15 veces superiores a la media nacional, e incluso mayores en los alrededores de la mina Grasberg. “Algunos papúes creen que el ejército lleva deliberadamente prostitutas infectadas con el virus a las áreas tribales. Se sabe de soldados que ofrecen alcohol y trabajadoras sexuales a los jefes tribales para tener acceso a sus tierras y a sus recursos”.

Por lo general el régimen indonesio se las arregla para encubrir sus atrocidades, pero puede deducirse el modo en que esta violencia sexual sistemática actúa en Papúa Occidental a partir de otros casos. En Bosnia-Herzegovina, por ejemplo, las violaciones de guerra a mujeres musulmanas y croatas fueron una política oficial, violaciones controladas. “Son violaciones hasta la muerte, violaciones como forma de masacre, violaciones para matar y para que las víctimas deseen estar muertas. Es la violación como instrumento para provocar el exilio forzado, la violación para obligarte a abandonar tu hogar y que no desees regresar jamás. Es también una violación para otros la contemplen y la escuchen: la violación como espectáculo. Es la violación de la xenofobia liberada por la misoginia y desencadenada por orden oficial”. Se trataba, además, de violar con planes de futuro: fecundar a muchachas y mujeres musulmanas y croatas para construir supuestamente el Estado serbio con bebés “serbios” que se “infiltren” en el grupo de la madre. Los bebés también se convierten en víctimas cuando son rechazados o estigmatizados por el pueblo natal. En este crimen de procreación forzada, se utiliza a los hijos para envenenar a las comunidades al recordar a todos su terrible origen.

La violación a esta escala socava el sistema de valores de todo un grupo. Las víctimas, que han sufrido agresiones a causa de su identidad, sienten repugnancia por ello y no quieren vivir con ese estigma. En el contexto colonial, la violación se convierte en genocida cuando ataca a las mujeres indígenas por ser indígenas. En su estudio de la violencia sexual, Andrea Smith escribe que “todas las indígenas supervivientes a las que he orientado me has dicho en un momento u otro que desearían no ser indígenas”. La violación ha sido utilizada de forma generalizada para instilar un sistema patriarcal en las culturas indígenas. “Con el fin de colonizar a pueblos cuya sociedad no era jerárquica, los colonizadores deben en primer lugar naturalizar la jerarquía institucionalizando el patriarcado. La violencia de género patriarcal es el proceso mediante el cual los colonizadores inscriben la jerarquía y la dominación en los cuerpos de los colonizados”. Los hombres atacan al “sexo débil”, pero en cierto modo saben que deben destruir el poder de las mujeres en la comunidad. Al escribir sobre Darfur, Sarah Clark Miller observa: “La abominable eficacia de la violación genocida corrompe el papel de las mujeres como cuidadoras de las relaciones, transmisoras de las prácticas culturales y sustentadoras de significado, al utilizar estas funciones habitualmente integradoras contra la comunidad”.

Si se unen los fragmentos de información disponibles puede observase que estos son los efectos que la violación sistemática está teniendo en Papúa Occidental. Un estudio descubrió que cuatro de cada diez mujeres habían sufrido violencia por parte del Estado indonesio. Y, dado que ningún tipo de violencia se produce en solitario, no es accidental que la violencia sexual ocurra en regiones con industrias extractivas “estratégicas”, como la minería, la agroindustria de la palma de aceite o la pesca. La violencia sexual y la violencia contra la Tierra están íntimamente relacionadas.

En el campeonato del Antropoceno, Indonesia ha conseguido, mediante métodos brutales, dos primeros puestos: tener la mayor mina de oro del mundo y la mayor producción de aceite de palma del mundo. Otro probable primer puesto sería el de la “utilización de los métodos más brutales”. Impertérrita ante los avisos de la crisis climática, Indonesia continúa con sus megaproyectos, entre los que se encuentra la construcción de una carretera de más de 4.300 kilómetros a través de Papúa, una red vial que causaría daños irreparables en regiones montañosas cubiertas de espesa selva, incluyendo el Parque Nacional Lorenz, Patrimonio de la Humanidad, en busca de mayor acceso a minerales, combustibles fósiles, madera y tierra para inmensas plantaciones de palma de aceite. Esto supone, claro está, pérdida de biodiversidad, pérdida y fragmentación forestal y emisiones de gas de efecto invernadero. Una hectárea de bosque húmedo puede producir 6.000 toneladas métricas de dióxido de carbono cuando se convierte en una plantación. Los incendios de turberas en Indonesia provocan gran parte de la neblina irrespirable que ha asfixiado gran parte del sudeste asiático en los últimos años, hasta el punto de que se estima que estos fuegos han podido causar hasta 100.000 muertes prematuras, solo en 2015.

Las mujeres son violadas en Papúa Occidental para que los militares puedan mantener el poder expoliando y profanando la tierra y todo el planeta. Hace ya mucho tiempo el antropólogo Franz Boas (despojado de su doctorado en Kiev por los nazis, que también quemaron sus libros) insistía en que, dentro de la indiscutible unidad de la humanidad, no existía jerarquía alguna de “razas” (un concepto que él aborrecía), lenguas o culturas, sino una multitud de pueblos; que ninguna cultura puede pretender su superioridad natural. El término “remoto” encubre muchas cosas y sirve para crear un “nosotros” superior y un “ellos” explotable. Mientras tanto Occidente, en su superioridad, se llena la boca hablando de derechos humanos universales a la vez que ignora alegremente la extinción de modos de vida mucho más compatibles con la coexistencia en este planeta. El Banco Mundial considera que las grandes infraestructuras son un “burdo instrumento” de progreso. En Papúa Occidental, el burdo instrumento de la violación representa el tipo más perverso de progreso. Y a nadie le importa un bledo (excepto a los violadores).

* También denominada Nueva Guinea Occidental (Irian Jaya hasta 2001) es la mitad occidental de la isla de Nueva Guinea e islas adyacentes en Oceanía. Fue incorporada al Estado de Indonesia en 1969, en una decisión controvertida que sigue siendo motivo de conflictos. La mitad oriental de la isla es parte del Estado independiente de Papúa Nueva Guinea. (N. del T.)

Daniel Raventós es profesor de economía de la Universidad de Barcelona y miembro del comité de redacción de la revista Sin Permiso. Presidente de la Red Renta Básica y miembro del consejo científico de ATTAC. Su último libro es La renta básica, ¿por qué y para qué? (Catarata, 2021).

Julie Wark es miembro del consejo editorial de la revista Sin Permiso, socióloga, antropóloga y especialista en sudeste asiático: Como autora ha publicado, entre otros Indonesia: Law, Propaganda and Terror (Zed Press, 1983)

Fuente: https://www.counterpunch.org/2021/03/21/west-papua-rape-the-women-to-rape-the-land/

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