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Artículo 3o. Constitucional: El papel del Senado

México / 7 de abril de 2019 / Autor: Juan Carlos Miranda Arroyo / Fuente: SDP Noticias

En días pasados, el Maestro Esteban Moctezuma, titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), dio a conocer a la sociedad un cuadro comparativo sobre las modificaciones al texto Constitucional, en materia de derecho a la educación, contenido en el Artículo 3o. Específicamente, Moctezuma mostró en esa imagen los principales cambios producidos entre 2013 y los del proyecto de decreto de 2019. Destaco, por su importancia, el punto donde el funcionario señala la orientación marcada en 2013, que era la: “Búsqueda de una educación orientada solo al mercado”, y lo que, como contraste, se propone en el proyecto de decreto 2019, desde la Cámara de Diputados: “Educación pública, gratuita, integral, para todos los niveles, humanista, enfocada para la vida y el desarrollo nacional.” (1)

Pregunta: ¿Por qué afirma el titular de la SEP que en el proyecto 2019 se busca romper con el enfoque de “educación orientada al mercado” (reivindicado en 2013), cuando en realidad el contenido del proyecto de decreto de modificaciones al texto Constitucional actual (2019) sugiere, en algunos fragmentos, todo lo contrario, es decir, continuar con ese discurso?

En uno de sus fragmentos, la propuesta de nuevo texto Constitucional de las Comisiones Unidas de Educación y de Puntos Constitucionales (2019), producto de una negociación entre Morena y sus aliados con los grupos parlamentarios minoritarios, dice así: “La educación se basará en el respeto irrestricto de la dignidad de las personas, un enfoque de derechos humanos y de igualdad sustantiva. Tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la Patria, el respeto a todos los derechos, las libertades, la cultura de paz y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia; promoverá la honestidad, los valores y la mejora continua del proceso de enseñanza aprendizaje.” (2)

¿Qué pretenden los legisladores de esas Comisiones mencionadas, al insertar el texto propuesto para integrarlo al Artículo 3o. de la Constitución, y establecer como principio: “…la mejora continua del proceso de enseñanza aprendizaje.”? No encuentro otro significado diferente a aquel que reivindican los sectores tecnocráticos y defensores de una visión empresarial de la educación, en el sentido de sujetarla al círculo de la mercancía. Discurso propio de ciertos ideólogos del “neoliberalismo” económico, que lleva implícito el concepto-método de la “Mejora Continua”, y que ha sido ampliamente promovido por la tecnocracia.

Según Cruz Ramírez (de la Fac. de Contaduría y Administración de la UNAM), Edward Deming, es coautor del método de la “Mejora Continua” en las organizaciones, quien “…en 1947 inició sus primeros contactos con ingenieros japoneses; en 1950 fue invitado por el Presidente de la Unión de Ingenieros Científicos Japoneses (JUSEP), a partir de este momento se dio a conocer e impartió unos cursos que se iniciaron el 19 de junio de 1950, por primera vez Deming, el padre de la calidad japonesa hizo uso en Japón, ante un grupo importante, de su modelo administrativo para el manejo de la calidad, es importante decir que los japoneses no tenían antecedentes claros de la calidad y que su calidad era verdaderamente fatal antes de la llegada de Deming en 1950 y antes de la visita del Doctor Joseph Juran en el año de 1954 a Japón. La era de la información enfocada al cliente, la era de la calidad, el inicio de la nueva competitividad, el nacimiento de Asia como nuevo poder global, y de Japón como amo del siglo XXI está precisamente fundamentado en la globalización de la calidad, una nueva estrategia de competir, entender las necesidades del cliente, y por supuesto satisfacer la demanda de los mercados.”

 

“Debemos establecer que la calidad tanto en Europa como en Japón y Estados Unidos detonó precisamente al terminar la segunda Guerra Mundial y que justamente en este periodo fue cuando las naciones del mundo se organizaron para crear y elevar los estándares de calidad, es por ello que el antecedente de la Organización Internacional de Estándares (ISO, por sus siglas en inglés) está precisamente ligado a hace 50 años, cuando entre 1950 y 1960 la calidad se convirtió en una mega tendencia en el mundo entero.” (3)

 

Pero lo más preocupante del contenido de la propuesta de dictamen, que pasará al pleno de las Cámara de Diputados, y de ahí al Senado de la República en los próximos días, no solamente es esta reiteración de términos creados por los gerentes de las empresas productoras de bienes y servicios, sino también por el hecho de que los legisladores proponen crear un “Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación Pública en México”, con un enfoque que incurre, simultáneamente en dos faltas: 1) Reivindica un lenguaje y un concepto que lleva a que la educación sea reducida a los términos que dominan el mercado, y 2) Impone una manera tecnocrática de abordar los problemas de la educación, que no pueden ser reducidos, trivializados, al círculo de la mercancía.

Considero que, con este dictamen aprobado por mayoría en Comisiones, (27 marzo 2019), se empieza a reconfigurar la «continuidad tecnocrática» (“Búsqueda de una educación orientada solo al mercado”) de la Reforma Educativa en México. Y que, de avalar este texto Constitucional propuesto, la SEP de Esteban Moctezuma y las fuerzas parlamentarias encabezadas por Morena, quedarán como responsables de aceptar esta reivindicación emanada de los partidos que integraron, en 2012-2013, el Pacto por México, con lo que pretende dar continuidad a los términos y a la esencia discursiva de las gerencias de las empresas privadas en el “sistema” educativo nacional.

En ese sentido, pienso que el papel del Senado de la República será vital, como Cámara revisora, para evitar que el llamado “sistema” educativo quede convertido en una agencia de “gestión pública de la calidad”, como una moda y sin atender a las más sentidas necesidades de los mexicanos, en términos del ejercicio de sus plenos derechos educativos.

Sería lamentable que los actores políticos y legislativos, interesados en establecer el marco jurídico de una nueva Reforma Educativa (2019), pierdan esta oportunidad de dar un giro definitivo hacia un proyecto educativo diferente, es decir, orientado hacia el bienestar social, con fundamentos educativos y pedagógicos; y que no puedan empujar y sentar las bases en ley, de los términos de la iniciativa presentada por el presidente López Obrador, en diciembre pasado.

 

Nota y fuentes consultadas:

(1) Agradezco a la Dra. Catalina Inclán, investigadora del IISUE-UNAM, quien amablemente me proporcionó una versión resumida de dicho cuadro comparativo, que consta de 15 puntos.

 

(2) DICTAMEN DE LAS COMISIONES UNIDAS DE EDUCACIÓN Y DE PUNTOS CONSTITUCIONALES CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN, ADICIONAN Y DEROGAN DIVERSAS DISPOSICIONES DE LOS ARTÍCULOS 3o., 31 y 73 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, EN MATERIA EDUCATIVA (versión del 20 de marzo, 2019).

 

(3) http://docencia.fca.unam.mx/~lvaldes/cal_pdf/cal5.pdf

 

Fuente del Artículo:

https://www.sdpnoticias.com/nacional/2019/04/01/articulo-3o-constitucional-el-papel-del-senado

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La radio escolar protagonista del #aprendizaje

España / 7 de abril de 2019 / Autor: Esteban Gabriel Santana Cabrera / Fuente: INED21

LA RADIO ES MÁGICA

Celebrábamos el pasado 13 de febrero, a propuesta de la UNESCO, el «Día Mundial de la Radio», un medio de comunicación que algunos califican en crisis. Este día fue una oportunidad, según la propia UNESCO, para que el mundo celebrara las bondades de la radio a lo largo de la historia y su impacto en nuestras vidas.

Pero, ¿quién dijo que la radio no está de moda? Verdad es que estamos en una sociedad de la imagen, de lo visual. Está demostrado que en las redes sociales, una entrada sin fotografía es una entrada «muerta», abocada al fracaso. Por otro lado, nos encontramos con jóvenes que no escuchan radio, oyen música, pero no saben qué es la radio.

Me vienen a la mente recuerdos de mi infancia pegados a la radio con programas como Carrusel DeportivoLa Ronda, y periodistas como Antonio José Alés, el doctor Jiménez del OsoJosé María GarcíaIñaki GabilondoGozaloSegundo AlmeidaBenito Falcón, etc, etc. La radio es imaginación, la radio es ilusión, la radio es mágica. Y lo sigue siendo.

En los centros educativos de Canarias, se está implementando como herramientaeducativainformativa visibilizadora. Educativa, para aprender con una herramienta motivadora, creativa y divertida, partiendo de los criterios de evaluación o del interés del alumnado. Informativa, ya que nos ofrece la posibilidad de fomentar la escucha y el pensamiento crítico, nos enseña a discernir entre cada informativo, a pensar y analizar la información. Y ofrece además una manera de trabajar distinta, de manera cooperativa y/o colaborativa, investigando y realizando productos radiofónicos que pueden servir como instrumentos de evaluación.

Al hilo de esto, se desarrolló en Fuerteventura un encuentro muy especial, en el que  la radio y la ciencia se dieron la mano, con la idea de fomentar la competencia comunicativa del alumnado, con una actividad atractiva y divertida. Para ello se trabajó conjuntamente desde las Áreas de Comunicación y STEAM de la Consejería de Educación y con un gran trabajo de las asesorías del profesorado de Puerto del Rosario y Gran Tarajal.

Este evento no fue más que la visibilización del trabajo realizado durante varias semanas sobre la temática de la astronomía. Y el producto final lo expuso el alumnado en formato radiofónico de manera brillante. La radio fue la protagonista por un día.

RADIOS ESCOLARES Y COMERCIALES

Radios escolares y comerciales se unieron bajo el manto de la astronomía. Más de doscientos  escolares haciendo radio y otros quinientos alumnos y alumnas visitantes que no quisieron perderse este día estelar.

Las estrellas de la radio de nuestros centros educativos salieron a la calle para visibilizar sus aprendizajes. En este primer encuentro han participado con radio escolar:

Los Centros de Educación Infantil y Primaria Agustín Millares Carló, Cristóbal García Blairzy, Costa Calma, La Hubara (de Fuerteventura), La Asomada – Mácher, Guiguan, Costa Teguise (Lanzarote).

Los Institutos de Enseñanza Secundaria majoreros Vigán, Puerto del Rosario y Gran Tarajal.

El Centro de Enseñanzas Obligatorias Ignacio Aldecoa de La Graciosa.

Además, participaron otros centros como asistentes a los distintos talleres que se organizaron en la Calle Primero de Mayo, los CEIP Tarajalejo, La Oliva, Poeta Domingo Velázquez, Tostón, Antoñito el Farero, Gran Tarajal, Tindaya, Domingo Juan Manrique y Lajares y el Centro de Educación Especial Puerto del Rosario.

Pero es que no hace más de un mes, cuarenta y cinco centros de toda Canarias se unieron en Las Palmas de GC para realizar  un acontecimiento muy importante, a mi modo de ver y si no me rectifican, único en España, un encuentro de radios escolares; pero no un encuentro cualquiera, sino que fue capaz de unir a las ocho islas canarias.

La idea fue montar un gran aula en la calle, para que la ciudadanía viera cómo utilizamos esta herramienta para enseñar nuestras materias; ya que los centros que tienen proyecto de radio están trabajando para mejorar la competencia comunicativa del alumnado utilizándola como herramienta para aprender.

VIDA DIARIA

Este encuentro no consistió tampoco en sentarse a realizar un programa de radio, sino que llevó un trabajo previo, ya que se ha realizado formación al profesorado, se han implementado experiencias en el aula, donde el alumnado ha investigado y trabajado el tema del evento de este año, que fue el Transporte, y aquí lo que han hecho es visibilizar lo que han aprendido de este tema, en formato radiofónico, esto es, compartirlo con alumnado de otras islas y con la sociedad en general; porque, al fin y al cabo, en los centros educativos lo que hacemos es preparar al alumnado para desenvolverse en lavida diaria.

En esta edición, participaron más de un millar de alumnos y alumnas de centros procedentes de todas las Islas Canarias –incluyendo La Graciosa– y, además, contamos con la participación de alumnado de lasAulas Penitenciarias del Salto del Negro, el centro Evelyn Grace Academy de Londres y estudiantes de ELE de toda Polonia escolarizados en VII y VIII de Primaria, 3º de Gimnazjum y Liceum, gracias a una propuesta de la Consejería de Educación de la Embajada de España en Polonia en coordinación con el Área de Comunicación de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias.

Una manera de demostrar que la radio sigue viva y que todos estos escolares que cada día trabajan con ella y se emocionan aprendiendo. Termino con la frase que me comentó un profesor de la isla de Lanzarote «La radio me ha cambiado la vida y la de mis niños del cole».

¡Otra experiencia única

con la radio como protagonista!

Fuente del Artículo:

https://ined21.com/la-radio-escolar-protagonista-del-aprendizaje/

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¿Cuándo se torció el Tercero?

México / 7 de abril de 2019 / Autor: Manuel Gil Antón / Fuente: Educación Futura

A pesar de la atracción que genera tratar de dilucidar lo que sucederá con la iniciativa de cambios al artículo Tercero Constitucional, aledaños y conexos, conviene ampliar la mirada para ubicar la coyuntura en una perspectiva histórica que, quizá, contribuya a comprender por qué estamos donde estamos en el debate actual. Si analizamos lo ocurrido con las reformas al artículo 3o. a partir de 1917, hallaremos cuándo el texto constitucional se salió de madre —del cauce natural donde expresar el proyecto educativo del Estado y sus normas generales— y se convirtió en un espacio para meter todo, para resolver todo, y dejarlo atado y bien atado.

Hay un momento en que el artículo se usó como cajón de sastre al incluir, además de nociones generales, normas administrativas, procedimientos detallados de diversa índole, reglamentos y hasta políticas específicas. El texto de 1917 enuncia el rumbo, características y valores centrales de la educación en el país, derivados de la Revolución, así como regulaciones generales: le bastan 3 párrafos y 71 palabras. En 1934, la reforma declara que la educación será socialista e implicó aumentar el texto a 371 palabras en 10 párrafos. En 1946, el cambio se basa en una redacción orientada a la unidad nacional por medio del desarrollo armónico de “todas las facultades del ser humano”.

Requiere 533 palabras y 12 párrafos. En 1980, se modifica al “elevar a rango constitucional la autonomía universitaria”. Se adiciona un apartado que, entre otras cosas, determina que los términos de ingreso, promoción y permanencia del personal académico serán facultad exclusiva de las universidades autónomas, pero señala con claridad que “las relaciones laborales, tanto del personal académico como del administrativo se normarán por el Apartado “A” del artículo laboral.

En 1992 hay ajustes: 650 palabras y 13 renglones. Al año siguiente, la secundaria pasa a ser parte de la educación obligatoria (709 palabras y 15 renglones). En 2002, el precepto de obligatoriedad del preescolar: la cantidad de renglones permanece e incluye 728 palabras. En 2011 y 2012, sendas reformas incorporan, una, los derechos humanos y, la otra, a la educación media superior como obligatoria gradualmente. Emplean cerca de 770 palabras.

La inflexión ocurre en 2013. La reforma del Pacto salta a 2,402 palabras y 43 renglones. Es otro orden de magnitud: multiplica por tres lo previo. ¿Por qué? Porque además del contenido previo, con el argumento (¿pretexto?) de incluir el término calidad, se incorporan al tercero y sus transitorios, con el mismo peso que la laicidad o la gratuidad, aspectos laborales y administrativos: las modalidades para el ingreso, promoción y permanencia del magisterio; el Sistema Nacional de Evaluación; la autonomía, funciones y modelo de gobierno del INEE así como sus formas de elección y plazos; el Servicio Profesional Docente y más.

De todas sus palabras, 62% remiten a lo laboral y administrativo, y sólo 38% a lo sustancial. En lugar de preservar en el artículo tercero el sentido y los valores de la educación, para que las Leyes Reglamentarias establecieran los detalles, las cuestiones laborales fuesen remitidas a su sitio (el artículo 123) y lo administrativo al espacio de trabajo de la SEP, se decidió que todo era materia constitucional para que tuviera fuerza y fuese incontestable. Hoy se está trabajado sobre este error.

La aplanadora soberbia del Pacto por México lo convirtió en un galimatías para asegurar el control del magisterio, su desabrigo laboral y una “rectoría” centralista del sistema educativo y sus recursos, no de la educación. Ahí, Zavalita, se jodió el Perú.

Fuente de la Imagen: https://www.youtube.com/watch?v=TPT7tmpXP7A

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¿Cuándo se torció el Tercero?

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Una sinfonía inconclusa llamada «Educación»

Argentina / 7 de abril de 2019 / Autor: Daniela Leiva Seisdedos / Fuente: INED21

La educación es un derecho y un deber

La educación es para todos: NO podemos permitirnos contar con ‘fábricas de derechos’, para unos pocos; y ‘factorías de analfabetismo’ para miles y miles.

La educación es una garantía de la que se tienen que ocupar –principalmente los estados– porque es un derecho universal que nació en las primeras escuelas que datan de hace más de 2.000 años a. de C., en Sumeria, cuna de la civilización y, hoy, cuna de la barbarie porque así somos los humanos.

Si no hay derecho pleno a la #educación, no hay demás derechos. La educación empodera a otros derechos, los hace crecer, es un derecho que nace en la generosidad, ella hace que se conozcan otros derechos y el conocimiento se da solo por la educación es simple pero es complejo. La educación es puro altruismo ya que niega la posibilidad de la dominación, de la exclusión.

La #educación

es un derecho que nace en la generosidad

Sigo educando porque tengo esperanzas, pero creo que nuestra educación es excluyente y a la vez nos incluye; la educación, últimamente, nos escandaliza. La función de la educación es ser salvaguarda de los más simples valores humanos; puesto que la mayoría de los males de la sociedad tiene su origen en la crisis educativa. Esto es, a menos educación más pobreza, más amplia se hace la brecha. ¿La solución? Una educación de calidad puede ayudar a construir una sociedad más justa y democrática.

Al igual que todos los derechos humanos, el derecho de educación es universal e inalienable, pero, en nuestros días, no es universal; y aliena, porque nos volvemos locos, más bestias por no reparar en que la educación es lo esencial en la vida del hombre. De modo que, hoy en día, la educación no llega a todos y además crea desigualdades.

LOS QUE SOMOS DOCENTES

La misión irrenunciable de  los que somos docentes es que la educación llegue a todos. En 1990, la comunidad internacional se reunió en Jomtien, Tailandia, en ocasión de la Conferencia Mundial sobre Educación para Todos, para afirmar su compromiso de lograr la educación universal, pasaron casi 30 años de esto ¿y cuánto hemos avanzado? La educación ¿es para todos?, ¿se ha eliminado la disparidad entre los géneros en materia de educación?, ¿hay convicción de que la política pública educativa estable puede forjar un cambio radical?

En los últimos tiempos, se ha evidenciado un aumento de fracasos escolares en los estudiantes de educación secundaria en muchos países; entre ellos, mi país, Argentina. ¿Cómo se manifiesta? Con un alto porcentaje de desaprobación de exámenes, materias previas, bajas calificaciones, ausentismo, aburrimiento por el desfasaje entre lo que se ve en las aulas y los que se resuelven  en los escritorios de nuestras autoridades, etc.

Los colegios son entidades colaboradoras en la labor educativa, pero nunca pueden sustituir a los padres en esta responsabilidad; los padres dicen que sus hijos son grandes y se olvidan de acompañarlos en esta etapa que –además– tiene «un condimento extra», la adolescencia.

Todos los docentes sabemos que la no aprobación o repitencia no es una solución, pero aplazarlos no es mirar para otro lado. La alfabetización no es solamente aprender a leer y a escribir; es también aprender a comunicarse, a pensar, a entender los mensajes  que transmiten esos escritos, es SABER DEFENDERSE.

Un chico no alfabetizado es un chico aislado, pero soy de las que sostiene que el alumno que pasa sin saber de año, después sufre mayores dificultades y que la promoción directa es un facilismo en gran parte. La educación incluye el pleno desarrollo y la dignidad de cada persona, y si hacemos esto no le damos dignidad.

Ldesidia como política de estado no es beneficiosa para la libertad de pensamiento. El problema es que está presente en todos los ámbitos: salud, educación, seguridad, etc.

En algunos sectores tiene mayores incidencias, aunque siempre trae problemas con el entorno.

En educación, estamos mandando chicos analfabetos funcionales a la Universidad.

La UBA objeta a los chicos porque no pueden leer un manual instructivo y creó un taller para alumnos, para que supieran cómo comprender textos, y los años escolares anteriores. ¿Qué pasó?

Ni hablar de las universidades técnicas: no pueden comprender los textos porque les falta lenguaje, no saben buscar palabras en el diccionario.

La educación se debe universalizar, pero esto no significa que no restemos derecho a aprender con una buena calidad educativa, eso es el verdadero derecho a la educación.

¿Quién se hace responsable de la debacle educativa en nuestros paísesSolo los docentes, solo los padres, solos los funcionarios, ¿quién?…

¿Qué pasó antes? ¿Por qué no hacemos una autocrítica de lo que se vivió educativamente?

El problema es que se piensa a los países como compartimentos estanco de manera egoísta; por lo tanto, no se puede lograr un debate sobre la estructura educativa. La educación no es una manifestacióncuantificable y demagógica.

La educación siempre tiene que ser un desafío que crezca, ver que las fronteras del pensamientos se derriben y creceremos todos, porque la meta es la de formar ciudadanos críticos. Tenemos que generar una argumentación que asigne valor a la educación; es clave en el empoderamiento de la ciudadanía.

Gregorio Klimovsky fue un epistemólogo argentino y en su obra «Las desventuras del Conocimiento Científico», señalaba en el prólogo que Platón exigía tres cosas para que el «conocimiento»fuera considerado como tal conocimiento: ‘creencia’, ‘verdad’ y ‘prueba’.

Yo sostengo creencia en una mejor educación para todosverdad como resultado de que una buena educación tiene como consecuencia menos pobres, y prueba más libertad de pensamiento y menos brecha entre los educandos. Con una educación completa, de calidad en todo sentido evitaremos la dictadura del pensamiento único y uniforme.

Fuente del Artículo:

https://ined21.com/una-sinfonia-inconclusa-llamada-educacion/

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Deconstruir y cambiar la masculinidad hegemónica en el sistema educativo

España / 7 de abril de 2019 / Autor: Enrique Díez Gutiérrez / Fuente: Revista con la A

El arquetipo tradicional de la virilidad, lejos de estar en declive, sigue constituyendo aún el referente dominante del aprendizaje social de la masculinidad de los chicos en las escuelas y está en el origen de buena parte de los episodios de violencia escolar

Pese a algunos cambios y a la emergencia de identidades masculinas alternativas a la masculinidad hegemónica, el arquetipo tradicional de la virilidad, lejos de estar en declive, sigue constituyendo aún el referente dominante del aprendizaje social de la masculinidad de los chicos en las escuelas y está en el origen de buena parte de los episodios de violencia escolar.

Sus variables principales siguen inspirando la conducta de las nuevas generaciones: el uso de la fuerza corporal física, el desapego académico, la ausencia emocional y la «obligatoriedad heterosexual» como aspecto central en la configuración de la personalidad, así como el afán de control y la competitividad. Estas constantes se ven reforzadas por un contexto escolar que sigue menospreciando la cultura y el saber de las mujeres en sus contenidos escolares, en el uso del lenguaje y en su concepción de los espacios y los estilos de relación y de convivencia.

«Los referentes adultos en los puestos de responsabilidad en las escuelas siguen reproduciendo estereotipos de género en el poder»

A esto hay que añadir que, con frecuencia, los referentes adultos en los puestos de responsabilidad en las escuelas, especialmente los equipos de dirección, siguen reproduciendo estereotipos de género en el poder, donde los puestos de mando bajos e intermedios son ocupados por las mujeres, en una profesión altamente feminizada, y los altos, por los hombres. Además, el profesorado sigue siendo formado en una visión androcéntrica como supuestamente neutra y en el uso sexista del lenguaje que mantiene la invisibilidad, exclusión, subordinación y desvalorización hacia las mujeres.

«Uno de los retos de la educación para la igualdad en la escuela se sitúa ya no solo en la superación de los arquetipos impuestos femeninos, sino también en la superación de los arquetipos y estereotipos masculinos»

Así pues, uno de los retos de la educación para la igualdad en la escuela se sitúa ya no solo en la superación de los arquetipos impuestos femeninos, en lo que se ha producido algunos avances, sino también en la superación de los arquetipos y estereotipos masculinos. Algo que no está siendo abordado suficientemente en el sistema educativo.

Esto supone un proceso de desaprendizaje de la cultura ligada a la masculinidad tradicional hegemónica, avanzando en una ética del cuidado compartido, de la educación emocional y contra la violencia de género, en un proceso en que todos y todas ganamos.

El modelo de masculinidad que debemos enseñar en la escuela, y del que debemos dar ejemplo desde la comunidad educativa, es el hombre que precisa aumentar sus conocimientos, habilidades y destrezas para configurase como persona autónoma que puede encargarse de la intendencia doméstica y del cuidado de las personas, que defiende que el modelo más justo de unidad de convivencia no es el de ayudar, sino la corresponsabilidad doméstica. Para lo cual es necesario introducir esos aprendizajes y contenidos en el curriculum escolar, no como una asignatura de segundo orden, sino como un contenido potente y relevante que sea funcional y significativo en el proceso educativo.

«Educar en la expresión de los sentimientos y afectos en el contexto de otras maneras de amar»

Educar en la expresión de los sentimientos y afectos en el contexto de otras maneras de amar. Construir un escenario escolar cotidiano en el que sea posible, a través de una adecuada educación sentimental, que alumnos y alumnas construyan sus diferentes identidades sexuales y culturales, sin exclusiones y sin privilegios, sin acosos y en oposición a cualquier tipo de violencia simbólica, psicológica y física. Deconstruir en el plano emocional la asociación de los supuestos “valores femeninos” a la debilidad y la sumisión, y los “valores masculinos” a la fuerza, el control, la dureza emocional o el uso de la violencia.

Proporcionar experiencias suficientes de interacción entre alumnos y alumnas, desde un estatus de igualdad. Experiencias en las que cooperen para conseguir objetivos compartidos y aprendan a superar de forma positiva y educativa los conflictos que en dicho proceso surgen. Diseñar y ofrecer espacios de igualdad en los centros escolares, como los patios coeducativos, que combatan la ‘dictadura’ de la pelota que invade la mayor parte del espacio y arrincona a las chicas, limitándolas a un papel secundario, introduciendo juegos inclusivos e igualitarios.

Debemos introducirlo en todas y cada una de las materias, en todos y cada uno de los espacios y tiempos escolares. Desde analizar textos feministas en literatura, hasta deconstruir la historia y analizarla desde la perspectiva de género; desde enseñar a detectar y corregir estereotipos sexistas en lengua, hasta cuidar el uso de un lenguaje no sexista. Desde visibilizar el trabajo y el conocimiento generado por las mujeres en matemáticas, filosofía o ciencias, hasta proponer modelos de hombres que se alejen de figuras heroicas circunscritas a contextos violentos. Desde introducir música o arte creado por mujeres, hasta repensar los modelos competitivos de educación física e introducir actividades corporales que valoren la expresión de emociones y sentimientos.

Arconada (2008) propone un decálogo educativo de centro para educar alumnado igualitario que pasa por reconocer que el derecho a una experiencia escolar sin violencia de género y una política de tolerancia cero ante los actos de violencia sexista en el medio escolar forma parte de los Derechos Humanos; por desarrollar un proyecto educativo que fomente la autoestima femenina y su capacidad para construir parejas en igualdad y desde la responsabilidad sobre el propio proyecto vital; por difundir nuevos modelos masculinos, no basados en los privilegios contra las mujeres; por repensar los modelos de atractivo y de enamoramiento y por favorecer la implicación masculina contra la violencia de género; por aprender una conducta antisexista.

«El modelo de masculinidad no dominante, implica perder poder y privilegios para los hombres también en la escuela»

Evidentemente, no podemos dejar de olvidar que este modelo de masculinidad no dominante, implica perder poder y privilegios para los hombres también en la escuela. Algo imprescindible si queremos construir una sociedad en igualdad, como mejor garantía frente a cualquier atisbo de violencia de género, ante la que los alumnos (y profesores) deben posicionarse explícitamente.

Por supuesto, este tipo de cambios cognitivos, emocionales y actitudinales que se necesitan implican también al profesorado, tanto en la formación inicial y como en la permanente, y a toda la comunidad educativa y social involucrada, puesto que mientras que la educación para la igualdad no sea un reto social y colectivo, la labor de la escuela en este sentido sólo se podrá limitar a una labor poco más que testimonial, aunque sea por supuesto crucial.

 

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA

ARCONADA, M.A. (2008). “Prevenir la violencia de género: El reto de Educar alumnos igualitarios”. Padres y Maestros, 316, 9-14.

 

Fuente del Artículo:

Deconstruir y cambiar la masculinidad hegemónica en el sistema educativo

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Programación del Portal Otras Voces en Educación del Domingo 7 de abril de 2019: hora tras hora (24×24)

7 de abril de 2019 / Autor: Editores OVE

Recomendamos la lectura del portal Otras Voces en Educación en su edición del día domingo 7 de abril de 2019. Esta selección y programación la realizan investigador@s del GT CLACSO «Reformas y Contrarreformas Educativas», la Red Global/Glocal por la Calidad Educativa, organización miembro de la CLADE y el Observatorio Internacional de Reformas Educativas y Políticas Docentes (OIREPOD) registrado en el IESALC UNESCO.

00:00:00 – Paraguay: estudiantes secundarios protestan contra el ministro de educación por falta de docentes

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/305405

01:00:00 – Claudio Naranjo: “Esta educación le está robando a la gente su conciencia, su tiempo y su vida”

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/305247

02:00:00 – Brasil: Ministro de Educación anuncia que los libros escolares dirán que no hubo golpe de Estado en 1964

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/305647

03:00:00 – Deconstruir y cambiar la masculinidad hegemónica en el sistema educativo

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/305742

04:00:00 – América Latina: 60% de las universidades de la región no cuenta con protocolo contra la violencia sexual

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/305656

05:00:00 – Video: Entrevista a Manuel Gil Antón en México Social – La reforma educativa (26/03/2019)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/305652

06:00:00 – Libro: Cine y Educación (PDF)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/305253

07:00:00 – Una sinfonía inconclusa llamada «Educación»

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/305749

08:00:00 – Maestros de maestros: John Dewey (1859-1952) -PDF-

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/305730

09:00:00 – Presentación del libro Cine y educación (Video)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/305760

10:00:00 – Revista Latinoamericana de Estudios Educativos: Año 2019 Volumen XLIX No.1

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/305755

11:00:00 – ¿Cuándo se torció el Tercero?

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/305738

12:00:00 – Francesco Tonucci – El lugar de las TIC en la educación

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/305763

13:00:00 – 5 libros para entender las pedagogías alternativas

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/305746

14:00:00 – Docentes puertorriqueños protestarán contra privatización educación

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/305766

15:00:00 – La radio escolar protagonista del #aprendizaje

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/305752

16:00:00 – Oxfam denuncia casos de desnutrición crónica en escuelas rurales de Guatemala

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Los intelectuales

Por: Marcelo Colussi

Los filósofos no han hecho sino interpretar el mundo de diversos modos; de lo que se trata es de transformarlo”. Carlos Marx

I

Aunque según Antonio Gramsci todo ser humano “despliega cierta actividad intelectual, es decir, es un “filósofo”, un artista, un hombre de buen gusto, participa en una concepción del mundo” , no hay dudas que los intelectuales “de profesión” constituyen un grupo especial. “Especial” no con un sentido peyorativo; en todo caso: grupo especializado, grupo con una tarea especial, particularizada, con una misión bastante sui generis . ¿Cuál es exactamente esa misión?

La pregunta en torno a qué es un intelectual y a su función es eterna. Desde que alguien se puso a pensar (y de esto hace ya un buen tiempo), desde ahí hay “intelectuales”. De todos modos, la pregunta sigue siendo válida. Por lo que queremos decir ahora en el desarrollo del presente texto podría afirmarse que dilucidar esa pregunta puede ser imprescindible, vital. Al tener claro qué es y qué hace un intelectual, se puede tener claro por dónde caminar en este siempre problemático ámbito del interrogarnos, del querer saber, en esta pulsión de conocimiento que parece definir a nuestra especie.

Un intelectual piensa. Verdad de Perogrullo por cierto. Como decía Gramsci, todos pensamos, todos somos algo filósofos. También piensan –mucho por cierto– quienes se dedican al campo de las llamadas “ciencias duras” (ciencias exactas, aquellas que, al menos en principio, no dejan mayor espacio a la duda), aunque nadie dedicado a estas disciplinas (ciencias puras o aplicadas: física, química, telecomunicaciones o ingeniería genética, para poner algunos ejemplos) es considerado un intelectual en sentido estricto.

¿Qué define entonces hoy el “ser intelectual”? Por supuesto ha de ser algo más que ciertos lugares comunes, ciertos estereotipos prejuiciosos: un bohemio que anda por las nubes, mezcla rara de artista y filósofo, con barba y fumando en pipa (curioso: el primer estereotipo que surge es masculino; ¿no hay imagen estereotipada de intelectuales mujeres? ¿Aquí también se presentifica el machismo?) A partir de ese prejuicio, es fácil terminar considerando al clan de los intelectuales ora como superior, una “raza” con cierta aureola que llama a su reverencia, ora como unos inservibles diletantes sin incidencia práctica real: “sociólogos vagos”, como los llamara un candidato presidencial ecuatoriano alguna vez, o “gente con el privilegio de poder dudar”, según se expresó un militar argentino. Lo cierto es que hay mucho de difuso prejuicio en su apreciación, y menos de una clara y precisa delimitación.

Con Javier Biardeau se los podría considerar, al menos, jugar alguno de estos papeles: “a) custodios de valores permanentes de la “civilización”, b) comprometidos con las luchas de su tiempo con base a un proyecto revolucionario, c) articuladores de la queja común, d) portavoces de los débiles, e) contradictores del poder, e) aseguradores del saber-experto, f) servidores de Amos de turno”.

Sin dudas no es fácil precisar con exactitud qué es y qué hace un intelectual; pero quizá más a base de intuiciones que de precisiones lógico-formales, estamos seguros de lo que no es. Pero, ¿por qué todas estas elucubraciones? No oculto el motivo de escribir estas líneas: es la reacción –visceral en buena medida ¿por qué negarlo?– a lo escuchado recientemente en una conferencia: que “ante el avance imparable de las ciencias, los intelectuales están llamados a su desaparición” (sic).

La idea (o más bien el prejuicio) en juego en esta afirmación es que la acción de los intelectuales es puro humo destinado a desvanecerse o, en todo caso, es algo colateral, sin mayor importancia, incomparable con la “seriedad” de las ciencias (léase para el caso: ciencias duras); es decir: algo así como pasatiempo banal. Está tan plagado de inconsistencias este discurso ideológico que ni siquiera vale la pena intentar desmontarlo parte a parte. No es esa la intención de este breve escrito; pero sí, a partir de una formulación tan ricamente cargada de formaciones político-culturales, podemos aprovechar la ocasión para puntualizar y definir de qué estamos hablando: ¿qué aportan los y las intelectuales? ¿De verdad van a desaparecer? ¿Por qué?

 II

Buena parte de quienes leen este artículo, y habitualmente leen el medio en que aparece, podrían considerarse “intelectuales” (varones y mujeres, entren o no en el estereotipo descrito arriba). ¿Qué los definiría así? Seguramente no el tener barba ni el fumar en pipa (es probable que esas características superficiales no las tenga ninguno –ni ninguna– de quienes ahora están leyendo esto). Se es “intelectual” por una posición en la vida, por una actitud y no tanto por una especialidad profesional. En esta era de hiper especializaciones donde los grados universitarios van quedando “pasados de moda” y se exigen post grados como carta de presentación –ya estamos en los post doctorados– para un mercado laboral cada vez más descarnadamente competitivo, mundo, valga recordar, que al mismo tiempo presenta un 15% de su población planetaria analfabeta, en esta era de (supuesta) excelencia académica creciente, no hay carrera de “intelectual”. Nadie se gradúa de tal. ¿Dónde se estudia eso? Jorge Luis Borges, sin dudas uno de los grandes intelectuales del siglo XX, erudito como nadie, tenía por todo título académico un bachillerato en Suiza; y Nicanor Parra, el gran poeta chileno, intelectual de fina sensibilidad humana y social, tenía por grado de sus estudios formales… profesor de matemáticas. ¿Cuándo se empieza a ser intelectual entonces? La historia está llena de intelectuales sin título profesional.

La pregunta insiste: ¿cuándo se comienza a ser un intelectual? ¿Qué cosa da esa categoría? El periodista Ignacio Ramonet, por ejemplo, el director de Le Monde Diplomatique, sin dudas es un intelectual. ¿Lo son también los otros periodistas que trabajan en ese medio? ¿Qué diferencia a un periodista de un intelectual? ¿O no hay diferencias? Aunque exista esa cierta inexactitud en la definición, así sea a tientas intuimos de qué se habla cuando se dice que alguien es un intelectual: es alguien que piensa, que piensa creativamente. Si bien puede tener directa ligazón con lo político, no es un político. La práctica política se relaciona directamente con el poder, en tanto lo intelectual tiene que ver, antes bien, con la búsqueda de la verdad, con la creatividad.

Al hablar del poder tocamos el corazón del asunto: un intelectual es alguien que, o funciona como servidor del Amo de turno, o es un contradictor del poder. En esa dinámica se despliega toda su actividad: como “profesional” de la cultura, del hecho civilizatorio en sentido amplio, le toca definirse por una de las dos alternativas: mantiene el orden dado, o lo cuestiona. No hay trabajo intelectual neutro . Hay intelectuales que actúan en la esfera política propiamente dicha, poniendo el cuerpo en forma directa: Lenin, Mao Tse Tung, Fidel Castro, o por el lado del pensamiento no-crítico, fundador y defensor del sistema: los iluministas franceses (Voltaire, Rousseau, Montesquieu, etc.), George Washington, Mario Vargas Llosa, pero esa no es la generalidad. Los intelectuales hacen su aporte modestamente desde un trabajo silencioso, no desde la tribuna pública.

Ahora bien: la idea aquella por la que “la” ciencia hará a un lado a los intelectuales desplazándolos por inservibles, esconde una visión prejuiciosa (ideológica) de las ciencias, idea no crítica por cierto: idea que las asimila a instrumentos a favor de los poderes constituidos, sin cuestionamiento, el saber como servidor del Amo de turno. ¿De qué ciencia se está hablando? De cualquier actividad que sirva para mantener el orden establecido, desde las modernas tecnologías comunicacionales de manipulación social a la psicología militar, desde las técnicas de mercadeo a eso que en Estados Unidos se llamó alegremente “ingeniería humana”, hoy esparcido por todo el globo. Si ese cúmulo de saberes es lo que reemplazará al pensamiento crítico sobre lo humano, sobre lo social y sobre la historia, la perspectiva es muy preocupante. Y sabemos que esa es la tendencia en marcha, por eso se torna imprescindible seguir levantando voces a favor de un humanismo crítico y cuestionador. Es decir: de una intelectualidad comprometida con la verdad.

 III

Por supuesto que un intelectual puede ser parte vital del sistema. Ahí están los llamados “tanques de pensamiento”, los ideólogos que “piensan” los escenarios del mundo, que diseñan el orden cultural, los engranajes vitales al sistema que, ciencias de por medio, consolidan el estado de cosas. La “ingeniería humana” no es sino eso (¿Kissinger?, ¿Brzezinsky?, ¿Milton Friedman?).

Pero un intelectual también puede optar por otro proyecto. La función del intelectual es ayudar a abrir los ojos. Aunque en esto hay que tener cuidado: tampoco un intelectual es un iluminado que conduce al rebaño de zombis hacia la sabiduría. Esa es la otra versión del intelectual –y lo que alimenta esa visión, igualmente estereotipada y también errónea– de su aureola mágica. Si alguna responsabilidad ética le toca, es la de ayudar a quien no ha tenido la posibilidad de un desarrollo intelectual a poder ver lo que le está vedado. Si la cuota de saber de que dispone le sirve sólo como mero regodeo, supuesto tesoro del que se ufana terminando muchas veces en bizantinas discusiones estériles para demostrar cantidades de saberes en juego, eso justifica ese otro estereotipo que circula socialmente donde se lo ve como “alejado de la realidad, enfrascado en sus propias elucubraciones”. Esa actitud, con un tácito llamado a una “discusión teórica permanente” que esconde una parálisis en la acción concreta, es lo que ha llevado a desconfiar de su importancia, de su utilidad, considerándolo entonces un “vago inservible”.

Pero ni lo uno ni lo otro: así como un pragmatismo ciego sin teoría no puede sino estrellarse contra la pared, un devaneo teórico por el puro goce de especular no aporta nada. En definitiva, tanto uno como otro son inconducentes.

Las ciencias de las que nuestro conferencista se jactaba –aunque no sólo él, sino en buena medida la conciencia término medio que ha creado la modernidad– producen efectos, sin dudas. Si, por ejemplo, consumimos todo lo que consumimos es porque hay saberes técnicos que posibilitan operar y decidir los “gustos” de los consumidores: ¿por qué los logotipos de las marcas más conocidas mundialmente llevan todos, invariablemente, los colores rojo, amarillo y blanco? Un cierto saber técnico (disfrazado de científico) lo certifica. Y no hay dudas que eso es cierto, que produce impactos. En definitiva: que sirve para vender. Utilizar ese conocimiento para mercadear es, en la lógica de nuestro conferencista, lo que marca el rumbo de las ciencias sociales contemporáneas. ¿Lo podemos aceptar? Ahí es donde nace entonces el pensamiento crítico (o si se quiere decirlo de otro modo: la misión de la intelectualidad como contradictora del poder).

Justamente el problema que se le presenta hoy al pensamiento crítico, el que intentan desarrollar los intelectuales en tanto contradictores al sistema, es la forma en que el saber “oficial” de ese sistema va tomando forma. Como dijo Ralph Emerson, podemos estar de acuerdo con que “la tarea más difícil del mundo es pensar, pensar críticamente se entiende. Sin dudas, puesto que se trata de remar contra la corriente. Eso no es nuevo; siempre ha sido así, y cada pequeño avance en las ideas, en las teorías –¿podremos decir: en la civilización?– costó sacrificios indecibles, pagados con muerte, sufrimiento, escarnio, destierro. Pero ahora las cosas se complican porque el grado de “impacto” (palabra tan de moda) de esos saberes que recorren el mundo es tan fenomenal (por ejemplo, lo que más arriba presentábamos como demostración de la “infalible” psicología de la percepción, las “ciencias” de nuestro conferencista), y junto a eso la cantidad inconmensurable de datos y más datos que se producen con velocidades vertiginosas es tan inmanejable, que formular visiones globales y críticas de esos procesos se torna muy complicado.

Ser un intelectual crítico en un mundo manejado por poderes descomunales que hacen uso de cada pequeño avance tecnológico (se dice, por ejemplo, que vivimos en guerra perpetua, “guerra de cuarta generación” la llaman los ideólogos de la derecha, guerra psicológico-mediática, aunque no nos demos cuenta), abrir una visión alternativa ante ese “impacto” fabuloso que evidencian las ciencias sociales –ingeniería humana– que no se avergüenzan de ser las sirvientes del Amo de turno, es difícil, entre otras cosas, porque no se dispone de “éxitos” que mostrar desde este lado. Y además, manejar el grado casi infinito de datos e información que recorre el mundo es ya una tarea imposible en términos prácticos.

Pero para quienes siguen apostando por la visión humanista y crítica del mundo, para quienes no se fascinan con esa ingeniería humana tan “exitosa” y de tan alto impacto, algo nos puede dar esperanzas, al mismo tiempo que llena de sentido el trabajo intelectual, hoy cuestionado por este conferencista (y por tanta propaganda que, o lo sataniza, o lo denigra). Permítasenos presentarlo con un breve parangón histórico: la Revolución Francesa de fines del siglo XVIII no fue el origen del mundo moderno, de la burguesía como clase dominante con toda su ideología liberal de libre mercado; fue, por el contrario, la culminación de un proceso que se venía gestando desde siglos atrás, que arranca ya con la Liga Hanseática en el siglo XIII y es desarrollado por toda la intelectualidad europea que comenzó a promover ideas nuevas que posibilitaron el Renacimiento y el surgimiento de la ciencia moderna tal como hoy la podemos conocer; ideas-fuerza, valga decir, que se fueron transformando en los ideales político-filosóficos que para 1789 logran forma acabada. Pero lo que posibilitó la toma de la Bastilla y el guillotinamiento de la nobleza francesa como símbolo del inicio de una nueva era política, de nuevas relaciones de poder, fue el trabajo intelectual de innumerables pensadores que fueron creando las bases de esa “asalto al poder” dieciochesco.

En ese sentido podemos decir que el experimento socialista, del que conocimos en el siglo XX sólo los primeros balbuceos –extraordinarios en algunos casos, condenables en otros, pero siempre eso: primeros pasos– no es un punto de llegada: es un punto de partida, y sólo el trabajo intelectual de revisión crítica –no el debate estéril para el propio pavoneo, que quede claro–, sólo la lectura constructiva y la reformulación teórica profunda, honesta, buscadora de la verdad, podrá hacer de estos primeros pasos un momento en la construcción de esa sociedad menos injusta que sigue siendo el ideal del socialismo, aunque hoy se lo quiera hacer pasar por fenecido.

En ese sentido, entonces, los intelectuales tienen un gran reto por delante: seguir pensando y dándole forma a esa utopía que nos sigue haciendo caminar. Sin ser la guía, la vanguardia esclarecida –¡pobres de aquellos que se lo crean!–, los intelectuales no son “charlatanes de feria”. Son, por el contrario, bastiones de un pensamiento crítico que no ha muerto ni se puede dejar morir.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=253638

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