Page 1202 of 2464
1 1.200 1.201 1.202 1.203 1.204 2.464

El homicidio de la literatura en educación especial

Por: Laura del Carmen Muñoz Guzmán

El tres de agosto del 2018 en la edición matutina en el segundo punto, se emite en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo número 14/07/18 por el que se establecen los planes y programas de estudio de las licenciaturas para la formación de maestros de educación básica.

En el Artículo 1. establecen los planes y programas y mencionan en el anexo 15. Plan de Estudios de la Licenciatura de Inclusión Educativa, es decir, antes Educación Especial.

En el segundo transitorio amablemente señalan que queda sin efectos el Acuerdo 349 por el que se establece el Plan de Estudios para la Formación Inicial de Profesores de Educación Especial publicado el 3 de diciembre del 2004, la pretensión es que NADIE puede cursar a partir de este ciclo escolar este plan, clara directa a la Benemérita Escuela Normal Veracruzana “Enrique C. Rébsamen que mediante mayoría evidente decidimos el aplazamiento de la Reforma Curricular de Normales 2018, sin considerar que pese a la publicación en el DOF para la Reforma de las Licenciaturas de Preescolar y Primaria en el 2012, publica el INEE “Educación Normal en México elementos para su análisis” y aseveran que hubo normales operando en la Lic. de Educación Primaria el plan anterior, es decir, el de 1997.

Para muchas personas este cambio en Educación Especial puede no significar mucho, incluso no significar nada, sin embargo, para quienes somos egresados de esta Licenciatura y que hemos laborado en la modalidad de Educación Especial en cualquiera o en sus tres servicios (Orientación, Escolarizado y Apoyo), significa todo, porque no sólo es el cambio de nombre, es la eliminación de nuestra especialidad, de lo que nos caracteriza, de nuestra formación y en la práctica, quienes hemos estado en ella de lo que ejercemos y que gracias a ella tenemos herramientas para atender a niñas, niños, jóvenes, incluso adultos con algún signo de discapacidad que un docente de inicial, preescolar, primaria, secundaria, media superior, incluso, superior no tiene. Implica en lo subsecuente la eliminación de Educación Especial en educación básica y obligatoria.

En el anexo 15, aseguran que el Plan 2004 de la Licenciatura en Educación Especial prevalecía la formación por atención específica de deficiencia orgánica, con base en el modelo médico, sin embargo, quienes operamos este plan desde su inicio hasta este momento (y esperan su término sea en el 2021 tal como planea la SEP, vía DGESPE), sabemos que no se sustenta en este modelo, lo retoma, tal como lo hace su propuesta de Lic. en Inclusión Educativa.

Es necesario remontarme a la historia para evidenciar el poco sustento de esta Licenciatura en Inclusión Educativa;  en el 2001 en Veracruz fui consultora del equipo base del entonces Proyecto de investigación e innovación integración educativa, ofrecíamos cursos para docentes de Educación Especial y primaria donde se ubicaban las USAER y esto da sustento al posterior Programa Nacional de fortalecimiento de la Educación Especial y de la integración educativa en el 2002, no en el 2000 como lo afirman en este anexo.

En el Programa Nacional de Educación 2001-2006 la tarea era alcanzar la justicia educativa y la equidad, por ello, este fue el primer objetivo estratégico de la educación básica nacional, donde pretendían: Garantizar el derecho a la educación expresado como la igualdad de oportunidades para el acceso, la permanencia y el logro educativo de todos los niños y jóvenes del país en la educación básica; se reconoce la necesidad de poner en marcha acciones decididas por parte de las autoridades educativas para atender a la población con discapacidad. Las acciones que se promovieron para ello tienen como antecedente los cambios en la orientación de los servicios de Educación Especial, entre los cuales destaca el tránsito de la atención casi exclusivamente clínica y terapéutica, hacia una atención educativa cada vez más incluyente, por ello, Educación Especial se conformó principalmente, como un servicio de apoyo a las escuelas de educación básica, ante esto ¿dónde está lo médico en planteamiento?

Otro elemento fundamental en el que sustentan esta licenciatura es la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad que fue aprobada el 13 de diciembre de 2006 en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. En México, la Convención entra en vigor el 3 de mayo de 2008, convirtiéndose en el primer tratado sobre derechos humanos del siglo XXI en entrar en vigencia en todo el mundo, esto incluye México.

El 3 de septiembre de 2009 el gobierno de México designa al Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad (CONADIS) como mecanismo gubernamental de coordinación para la adopción de medidas relacionadas con la aplicación de la Convención. Así que por eso las modificaciones posteriores a leyes nacionales se dan desde el 2011, pero eso no lo mencionan, lo dicen como si operara desde el 2006, así que no pueden ni deben asegurar que el Plan 2004 se sustentó meramente en el modelo médico y que por eso se organizó por áreas específicas de atención (esto es desde el 1985) atendiendo a la justicia y la equidad educativa de una diversidad de población, entre esta a quienes presentaban algún signo de discapacidad.

Ahondaré sobre esta Convención, porque si tanto peso le dan ¿por qué eliminan en su malla curricular el conocimiento que implica detectar, evaluar, atender y dar seguimiento a las personas con algún signo de discapacidad en los diferentes contextos donde se desenvuelven como especialidad de formación? ¿quién lo hará? ¿el docente de educación básica y obligatoria?

Bien, la Convención define a las personas con discapacidad como “aquellas que tengan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás” y en ella se reafirma que todas las personas con todos los tipos de discapacidad deben poder gozar de todos los derechos humanos y libertades fundamentales. Sus principios generales son:

  • Respeto de la dignidad inherente, la autonomía individual, incluida la libertad de tomar sus propias decisiones y la independencia de las personas.
  • La no discriminación.
  • La participación e inclusión plenas y efectivas en la sociedad.
  • El respeto por la diferencia y la aceptación de las personas con discapacidad como parte de la diversidad y condición humanas.
  • La igualdad de oportunidades.
  • La accesibilidad.
  • La igualdad entre el hombre y la mujer.
  • El respeto a la evolución de las facultades de niños, niñas y adolescentes con discapacidad y su derecho a preservar su identidad.

El 3 de mayo de 2018 conmemoramos 10 años de la entrada en vigor de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y hubo en el H. Congreso de la Unión una reunión precisamente con especialistas del CONAPRED, CONADIS y otros más así como con personas con discapacidad, ya sea de AC, particulares, incluso de escuelas regulares y de CAED (Centro de Atención a Personas con Discapacidad), donde hicieron este balance y como conclusión mencionan avances, sin embargo, nos falta mucho para garantizar el derecho pleno, de inicio del Artículo 1° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y de ahí de los establecidos en las diferentes leyes y documentos internacionales ¿y a causa de qué? De la falta de conocimiento sobre las acciones necesarias para la detección, evaluación, atención y seguimiento de las necesidades de las personas con discapacidad.

Después, arguyen a la Ley General de Educación, Artículo 41, y de este con fines de contextualización cito algunos apartados básicos “La Educación Especial tiene como propósito identificar, prevenir y eliminar las barreras que limitan el aprendizaje y la participación plena y efectiva en la sociedad de las personas con discapacidad, con dificultades severas de aprendizaje, de conducta o de comunicación, así como de aquellas con aptitudes sobresalientes… se favorecerá su atención en los planteles de educación básica, sin que esto cancele su posibilidad de acceder a las diversas modalidades de Educación Especial atendiendo a sus necesidades. Se realizarán ajustes razonables y se aplicarán métodos, técnicas, materiales específicos y las medidas de apoyo necesarias para garantizar la satisfacción de las necesidades básicas de aprendizaje de los alumnos y el máximo desarrollo de su potencial para la autónoma integración a la vida social y productiva. … Las instituciones educativas del Estado promoverán y facilitarán la continuidad de sus estudios en los niveles de educación media superior y superior. La Educación Especial deberá incorporar los enfoques de inclusión e igualdad sustantiva. Esta educación abarcará la capacitación y orientación a los padres o tutores; así como también a los maestros y personal de escuelas de educación básica y media superior regulares que atiendan a alumnos con discapacidad, con dificultades severas de aprendizaje, de comportamiento o de comunicación, o bien con aptitudes sobresalientes. … atenderán las disposiciones en materia de accesibilidad señaladas en la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad, en la Ley General de la Infraestructura Física Educativa, y en las demás normas aplicables”.

Con lo anterior, se entiende con claridad que México está comprometido a implementar acciones de sensibilización pública y trabajar en favor de la inclusión y desarrollo integral de las Personas con Discapacidad en nuestro país, sin embargo ¿la solución es convertir la Licenciatura en Educación Especial en Inclusión Educativa?

Analizando esta licenciatura que proponen como la panacea de la Educación Inclusiva ¿qué aborda que ya no será necesario formar especialistas en lo que se especifica en los documentos mencionados en líneas anteriores?

Esta licenciatura de manera literal asegura que “hay que considerar una población que, sin discapacidad, tiene trastornos de aprendizaje, es decir, tiene alguna patología o enfermedad de orden neuropsicológico por diversas etiologías, esto tras investigaciones psicogenéticas”, pretenden que TODO el alumnado esté en las aulas de las escuelas de educación básica y obligatoria para que diseñen “tareas dentro del aula y logren superar las barreras que sus diversos síndromes conllevan”, además que “tengan el conocimiento de las diversas discapacidades , nociones para identificar los diversos trastornos  corticales y experto en la co-enseñanza para trabajar” con el profesorado de básica, hablan de que debe ser capaz de realizar “diagnósticos” y esto se atenderá en tres cursos de la malla: desarrollo neuropsicológico, trastornos neuropsicológicos del aprendizaje, así como diagnóstico y adecuación curricular (las adecuaciones curriculares surgen con la Integración Educativa por cierto), y si esto no es desde el modelo médico ¿qué es?, por favor, Educación Especial se apoya de este modelo como un elemento más para comprender la condición del niño, niña o joven con alguna necesidad en particular, sea o no discapacidad, pero desde hace muchos años no se fundamenta ni actúa bajo este, en nuestra práctica profesional como especialistas en Educación Especial retomamos diferentes modelos de atención, sí como el médico, pero también el social, universal, biopsicosocial, de derechos humanos, por mencionar algunos, así que como el Plan 2004 también lo retoma sin fundamentarse en este.

Ahora, dentro del perfil de egreso en esta licenciatura sólo enuncian competencias genéricas que no menciona ni una sola vez “discapacidad” y en las profesionales de ocho enunciados y que de este se desprenden mínimo dos aspectos a desarrollar solo en una, en la primera mencionan al alumnado con discapacidad, dificultades severas de aprendizaje, de conducta o de comunicación ¿y las específicas? Es decir ¿lo nuestro como especialistas? ¿lo que nos caracteriza y define? Y viene lo mejor de los 52 cursos que constituye la malla curricular solo siete cursos responden de manera clara y directa a esta población y las asignaturas son: Lengua de señas mexicana nociones básicas, modelos de atención que sustentan la Educación Especial, comprensión del sujeto en situación de discapacidad, lengua de señas mexicana avanzado, braille nociones básica, braille avanzado y estrategias de intervención en el aula de alumnos con TEA y ya, eso es todo en la formación de cuatro años y con ello deben de responder a los servicios de Educación Especial que actualmente quedan y desde luego, a la diversidad de la escuela de educación básica y obligatoria. No puede faltar el inglés, de hecho son tres cursos que hacen un total de 324 horas en comparación de lengua de señas mexicana que en toda la formación 216 horas, lo mismo con Braille.

De los 52 cursos, 13 los mencioné, cuatro son optativos, es decir, aún no se sabe lo que se abordará porque esa es la gran flexibilidad curricular que la DGESPE amablemente nos permite, así que 35 abordan cursos sobre educación inclusiva que lo traducen en bases teórico metodológicas para la enseñanza, formación para la enseñanza y el aprendizaje que retoma por niveles educativos el modelo de educación obligatoria y práctica profesional se supone en servicios de Educación Especial (mientras existan).

La embajadora académica mencionó en reuniones de la Licenciatura en Educación Especial y se ratifica en este anexo 15 que, dentro de los cursos, por ejemplo: pensamiento matemático en preescolar, aborda el desarrollo del alumnado en este nivel, como favorecerlo, sus posibles “alteraciones” y como se atiende en la discapacidad, mi duda ¿en cual discapacidad? ¿en todas? Y además ¿TODAS las alteraciones que pueden darse en estudiantado sin discapacidad? Y todavía ¿identificar barreras que limitan el aprendizaje y participación en cualquier contexto? Espero que quienes diseñen e impartan estos cursos sean especialistas de Educación Especial y además hayan estado en servicio, en la realidad.

Así mismo, en el perfil de egreso mencionan que quienes egresen de esta licenciatura se desempeñarán en los servicios de Educación Especial, sin embargo, nos informaron en estas reuniones que al egresar podrán concursar para una plaza en educación preescolar o primaria, pero realmente ¿tendrán los elementos para atender a alumnado con discapacidad, con dificultades severas de aprendizaje, de conducta o de comunicación, así como de aquellas con aptitudes sobresalientes o bien ser un docente de grupo de preescolar y primaria?

Sabemos y proponen en esta licenciatura que la educación inclusiva es, agrego, corresponsabilidad de todas las personas involucradas, se debe responder a las necesidades de personas con un signo de discapacidad, con dificultades severas de aprendizaje, de conducta o de comunicación, así como de aquellas con aptitudes sobresalientes, aplica la perspectiva de género, la interculturalidad con las personas indígenas , migrantes nacionales e internacionales, diversidad sexual desde inicial hasta el nivel superior, abarca temas de sostenibilidad, cuidado ecológico del medio ambiente y de agua, ética del cuidado para la formación ciudadana mundial , y dese luego dominar os aprendizajes clave del nivel educativo, conocer el desarrollo y procesos evolutivos, saber diseñar estrategias grupales en el aula secuencias didácticas, trabajar con las familias, el profesorado y de ser posible favorezca a transdisciplinariedad y en serio ¿esta licenciatura con 4608 horas distribuidas en cuatro años lo logrará?

Los otros planes de estudio de educación normal para básica abordan curso o cursos de educación inclusiva y sí educación inclusiva y no inclusión educativa ¿y no que esta última favorece a la primera? Realmente se está formando para atender a la diversidad, a TODA la diversidad.

Como Educación Especial jamás nos hemos negado a transitar a la educación inclusiva, es más lo hemos hecho antes del diseño del modelo educativo, evaluamos las dimensiones que considera el índice de inclusión que retoma políticas, prácticas y cultura, a medida de las posibilidades (porque cuatro años de formación en un área como intelectual, auditiva y de lenguaje, visual y motriz no son suficientes), se incorpora el uso de la lengua de señas, braille, orientación y movilidad, actividades de vida diaria, diferentes métodos para la adquisición de la lectoescritura, para la comunicación, para la conducta, entre muchas otras acciones más, sólo debemos especificar, sí a la educación inclusiva, sí continuamos este caminar pero como especialistas, no como pseudo algo, porque no se tiene claro qué.

En las escuelas de educación básica ¿quién va a orientar liderar, sobre y operativizar la atención del alumnado con discapacidad, con dificultades severas de aprendizaje, de conducta o de comunicación, así como de aquellas con aptitudes sobresalientes? La realidad es que, de no atenderse las necesidades de esta población, de esta parte de la diversidad caeremos en la discriminación a causa de desconocimientos, prejuicios por el simple hecho de ser diferentes porque el especialista de Educación Especial inicia con esta gran barrera ¿quién lo hará ahora si desconocerá tanto de la atención a esta población?

Si la realidad fuera la atención a la diversidad, las acciones deben dirigirse a la práctica docente cotidiana, a las instituciones, al gobierno para que aplique las leyes y de no cumplirse se apliquen sanciones sea quien sea, por ejemplo, por ley está estipulado que debemos ofrecer educación a una persona sorda en su lengua, que es la de señas, de no hacerlo que se sancione, que se aplique la ley.

Pero, la verdad ¿Cuál es el trasfondo de estos cambios? ¿Es político, social, económico, todos los anteriores? ¿a qué política internacional responde? ¿a qué o con quién nos alineamos?

Desde hace mucho el gobierno federal y estatal dice que Educación Especial sale cara, pero eso nada tiene que ver con la presión que se ha ejercido dentro de Educación Especial respecto a que se debe de cubrir cierta cantidad de niños y niñas con discapacidad para que continúe el servicio (orientación, escolarizado o de apoyo), y además si no cumple con la matrícula mínima debe de buscar otras u otras escuelas dejando la que no cumple el requisito de cantidad para atender ¿entonces si llegas a 12, pero si a 10 no vale la pena? ¿no es ese el trabajo? ¿atender a las familias y al profesorado y en muchos casos a la propia comunidad no cuenta? Es decir, ¿todo se centra en la población con discapacidad y ahora que se amplió a dificultades severas de aprendizaje, de conducta o de comunicación y aptitudes sobresalientes no se llega a la cuota para justificar la existencia del servicio? Por favor, desde hace mucho se amenaza que de no cubrir la población en servicios de orientación y escolarizado los cierran y reorientan a USAER, que implica que cada vez más docentes los que hay y haya hasta el 2021 que egresa la última generación de especialistas en Educación Especial, se asignen a una escuela, sea ahí su adscripción, como sucede con las y los educadores físicos, hasta llegar el punto de diluirnos, incluso de no ser necesaria nuestra intervención, aunque lo sea.

¿Qué se espera de Educación Especial? Que si se requieren especialistas lo hagan en lo privado, favoreciendo esta iniciativa y del alumnado que necesita esta atención específica ¿lo hará en escuelas particulares? Que por cierto ya abundan. ¿y las familias que tienen la posibilidad de llevar al niño, niña o joven con discapacidad a una escuela especializada particular volverá a su casa? ¿regresar a la exclusión? ¿regresar a encontrar nuevamente niñas y niños con discapacidad y/o TEA amarrados a su cama? O como en España, con eso de que nos encanta seguir sus pasos, ¿serán centros concertados?  Es decir, a un particular el gobierno le paga para dar la atención especializada sin costo a la población, pero sí un coste a los impuestos del pueblo.

La diversidad del alumnado en las escuelas será corresponsabilidad de esta, así que si hay población sorda y no saben lengua de señas mexicana, con la autonomía de gestión deberán cubrir esta necesidad, otro ejemplo, el diseño universal y el diseño universal para el aprendizaje será atendido por las escuelas, siempre y cuando lo vean como una necesidad y se retome en su ruta de mejora, de otra manera se genera la exclusión.

Con todo lo anterior, es un craso error del gobierno federal el homicidio de la Licenciatura en Educación Especial de la educación normal, ojalá que el gobierno entrante sea inteligente, procure los intereses y necesidades de la gente y de esta población en particular y su primer paso sea derogar este acuerdo número 14/07/18 por el que se establecen los planes y programas de estudio de las licenciaturas para la formación de maestros de educación básica.

Referentes:

http://diariooficial.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5533910&fecha=03/08/2018

http://publicaciones.inee.edu.mx/buscadorPub/P3/B/108/P3B108.pdf

https://www.educacionespecial.sep.gob.mx/pdf/publicaciones/ProgNal.pdf

https://www.gob.mx/sedesol/es/articulos/sabes-que-es-la-convencion-sobre-los-derechos-de-las-personas-con-discapacidad?idiom=es

https://www.sep.gob.mx/work/models/sep1/Resource/558c2c24-0b12-4676-ad90-8ab78086b184/ley_general_educacion.pdf

Fuente: http://insurgenciamagisterial.com/el-homicidio-de-la-licenciatura-en-educacion-especial/

Comparte este contenido:

Antiprincesas: Nueva literatura infantil Latinoamericana

Por: Julieta Penagos

El feminismo y las mujeres estamos cambiando la sensibilidad del mundo, la forma de hacer política, de redistribuir los bienes, de percibir la cultura, de ser nombradas y narradas. La literatura infantil también se ve atravesada por esos cambios.

A Martina, mi hija, una lectora y admiradora de las Antiprincesas y los  Antihéroes

El ejercicio ha costado un esfuerzo insuperable dado el contexto profundamente patriarcal que genera todo tipo de dudas sobre las otras formas de ser mujeres, que incluyen la posibilidad de asumir y desarrollar talentos académicos, artísticos, científicos, deportivos… espacios que estuvieron vetados para las mujeres durante varios milenios.

Las sociedades empezaron a cuestionar el relato clásico de todos los soportes del arte y la cultura (literatura, plástica, cine) en donde a las mujeres se les impuso roles dramáticos débiles y pasivos, sin posibilidades de decisión ni de asumir las riendas de su propio destino y privilegiando al amor como la meta más importante de sus vidas. Ellos, mientras tanto, atravesaban por esos mismos relatos llenos de aventuras y posibilidades, en donde el amor era solo un capítulo en sus vidas.

Las mujeres, entonces, cuestionando todos los pilares de la cultura, empezaron haciendo fuertes críticas y ridiculizando esas estructuras narrativas; algo que pareció agresivo en su momento, pero que finalmente dio pie a que quienes producen texto narrativos, plásticos y audiovisuales, fueran capaces de escuchar y de ver con otros sentidos a la cultura, para así, de manera más sensata y adecuada, plantearan hombres y mujeres nunca antes narrados.

Con la llegada de la teoría fílmica feminista en los años 70 se le dio un carácter mucho más argumentado y académico a estas hipótesis. El ejercicio consistió en tomar las teorías clásicas del cine como categorías de análisis, principios filosóficos del feminismo, utilizando otros elementos como la semiótica, el psicoanálisis y la estética para desarrollar estudios sobre el discurso fílmico. Si bien este escenario llegó para hacerle preguntas al relato cinematográfico, sus conclusiones pueden ser perfectamente aplicadas a la estructura literaria.

Nuevos actores se involucran

En la lógica de replantear los relatos se involucraron también las industrias de la cultura y el entretenimiento. Así, “de repente”, las grandes editoriales de literatura, productoras de cine y televisión decidieron que podían controlar sus propias imágenes y superar las dicotomías buena / mala, bonita / fea, fatal / pura y tantas otras combinaciones básicas que encasillaban a las mujeres y de paso castraban de posibilidades al relato mismo.

La poderosa industria infantil también decidió -motivados en parte por lo que económicamente eso significaba- escuchar a esta nueva sociedad y redimensionar a las populares princesitas, seres “perfectamente” diseñados, con modales inmejorables y otros valores como la dulzura y la paciencia, relacionados de manera típica con las formas adecuadas de ser mujeres.

Estos patrones de feminidad y masculinidad a su vez fueron heredados de antiguos relatos orales centroeuropeos con pretensiones pedagógicas dirigidos a menores, en donde la crueldad de sus tramas y las moralejas servían para que niños y niñas aprendieran sobre el bien y el mal.

Tal como contó Giambattista Basile en el siglo XV y lo actualizó Charles Perrault años después, Caperucita Roja fue devorada por el lobo feroz y las niñas aprendieron que siempre deben tomar el camino indicado y obviar la posibles oportunidades del atajo; se perdonó a un príncipe azul que tuvo hijos con una bella princesa mientras ella dormía (¿lo que hizo el príncipe fue una violación o necrofilia?); las hermanastras de Cenicienta también recibieron su castigo, quedando ciegas por la picadura de aves de rapiña que comieron sus ojos, no sin antes haber sufrido siendo obligadas por su madre a cortarse los dedos de sus pies para que entrara la zapatilla que Cenicienta había dejado la noche anterior en el palacio del príncipe.

Con los años, estos clásicos fueron suavizados por la productora de animación de Walt Disney para ser proyectados años después en salas de cine.

Este proceso determinó patrones de feminidad y masculinidad que fueron bien aprendidos por niños y niñas, asumiendo posteriormente roles y conductas con las que establecerían relaciones de poder entre sexos, géneros, ideologías, razas y clases sociales.

Estos relatos determinaron el lugar en el que hombres y mujeres debían habitar el mundo. Sobre este aspecto quizás ya no haya mucho que profundizar, sabemos suficiente: las princesas estaban dotadas de una belleza socialmente aceptada (piel blanca, casi siempre rubias y esbeltas); su bondad era insuperable, siempre dispuestas a servir a todos pasando por encima de sus propios deseos y necesidades, víctimas de injusticias provocadas por la admiración social que generaban, amenazadas por otras mujeres, brujas malvadas mayores que ellas que las veían como un riesgo para su fortuna y posición de poder. Una de sus características fundamentales era la profunda fragilidad que les impedía defenderse de todas las afrentas que encontraban a su alrededor, razón por la que necesitaban a alguien que llegara en su defensa y protección. Justo allí, en el momento de mayor fatalidad, aparecía un príncipe que solucionaba todos sus problemas.

Esta estructura se repitió paulatinamente durante décadas sin que las sociedades pudieran advertir qué era lo que estaban aceptando, qué modelo estaban reproduciendo, qué tipo de feminidad y masculinidad estaban imponiendo.

“Este proceso determinó patrones de feminidad y masculinidad que fueron bien aprendidos por niños y niñas, asumiendo posteriormente roles y conductas con las que establecerían relaciones de poder entre sexos, géneros, ideologías, razas y clases sociales.”

Con la popularización del feminismo y las posibilidades que abrió la academia de iniciar estudios culturales con enfoque de género, se teorizó no solo sobre estas estructuras, sino sobre los impactos que tuvieron en las construcciones sociales, en los lastres que arrastran hombres y mujeres, y en las profundas desventajas y desigualdades que las mujeres habían heredado y que han sido un obstáculo para su desarrollo personal y profesional.

En medio de una gran desacreditación social, estigmatizadas como locas o exageradas, las feministas pudieron no sólo emitir juicios y críticas sobre estos argumentos, sino que también propusieron narraciones que complejizaban el rol narrativo de las mujeres, abriendo además importantes posibilidades de volver el discurso más atractivo desde el punto de vista estructural.

Las sociedades cambiaron, las princesas dejaron de ser interesantes y para garantizar dinero en publicidad y taquilla; Disney decidió entonces mantener a las princesas, pero presentándolas mucho más activas y rebeldes. Ellas empezaron a elegir a su príncipe azul, subirle la voz a su padre o a su madre, aprendieron a leer, participaron en guerras, practicaron algún deporte o dejaron de interesarse de manera obsesiva por su aspecto físico.

Un importante masificador de los argumentos infantiles ha sido el cine y Disney ha tenido gran responsabilidad en ello. Las nuevas preguntas que se hacían madres y padres sobre qué estaban consumiendo sus hijos exigieron a creadores de contenidos pensar en el relato infantil y juvenil de otra forma, incidiendo notablemente en la producción literaria y cinematográfica infantil.

La nueva literatura infantil

Autores y autoras de orígenes distintos hicieron la tarea de concebir con otros parámetros el relato infantil, obviando o no a las princesas, pero sí dándoles un lugar argumentativo mucho más activo e interesante.

Quizás el ejemplo más clásico es La Princesa vestida con una bolsa de papel de Robert Munsch (autor) y Michael Martchenko (ilustrador). Elizabeth es una típica princesa de cuento de hadas, sin embargo, el secuestro de su enamorado la obliga a salir a rescatarlo utilizando la inteligencia para vencer a un temible dragón. Al final, por las actitudes del príncipe rescatado por ella, Elizabeth se desenamora y decide empezar una vida sola. Hay una historia de autonomía, no una clásica historia de amor.

Bienvenido a la familia de Mary Hoffman (autora) y Ros Asquith (ilustradora) es un relato quizás pionero en mostrar cómo abordar la diversidad sin que sintamos pudor por ello. Aquí, niños y niñas viven en hogares felices, aunque hayan llegado de formas distintas a contar con esas familias: adopciones, padres del mismo sexo, cesáreas o partos naturales… todas las familias son diferentes, importantes y merecen respeto. Toda una afrenta a la imposición hétéronormativo.

Yo, Jane, de Patrick McDonnell, es la historia ficcionada de la científica inglesa Jane Goodall y narra cómo una chiquilla de escasos recursos soñaba con visitar África para conocer los animales que veía en sus libros. Una historia real e inspiradora que motiva especialmente a que las niñas alcancen sus sueños.

Con la globalización se tuvo acceso a otro tipo de producciones y miradas estéticas, y Estudios Ghibli es el mejor ejemplo para hablar de ello. Allí encontramos a pequeñas audaces, valientes y cotidianas, que no necesariamente disponían de un reino para vivir grandes aventuras. En El viaje de Chihiro(Hayao Miyazaki, 2001) aprendimos cómo escapar de manera colosal e inteligente de un balneario para diosaaes y rescatar del peligro a tus torpes padres. En Susurros del corazón (Yoshifumi Kondo, 1995) Shizuku nos enseñó a amar la lectura y a producir una pieza literaria fabulosa. En el clásico Mi vecino Totoro (Yahao Miyazaki, 1988) las hermanitas Satsuki y Mei nos despertaron envidia cuando conocieron al espíritu del bosque y pasearon en el gatobus.

Llegaron las Antiprincesas y los Antihéroes

Si tuviéramos que seguir referenciando ejercicios de literatura infantil que representen a hombres y a mujeres con valores que habían sido ignorados por la historia, necesariamente nombraríamos a las Antiptincesas y a los Antihéroes de Nadia Fink y Pitu Saá (Editorial Chirimbote).

Mi hija y yo conocimos la colección luego de un regalo traído de Buenos Aires por una de mis hermanas, y recuerdo que la primera impresión fue de total alegría y conmoción. Leímos las historias de Frida Kahlo y Violeta Parra: ambas latinoamericanas, autenticas, inteligentes y con vidas reales. En los relatos no se niega que a ellas les tocó más difícil por ser mujeres, que cometieron errores, que fracasaron en sus relaciones, que hicieron cosas importantes por sus naciones y que el contexto que cada una vivió es un campo de juegos con tristezas y dichas.

Conocimos entonces otras de las antiprincesas: Juana Azurduy, Clarise Lispector, Alfonsina Storni… Sin duda, Nadia no solo conoce y se conmueve con las historias de Latinoamérica sino que entiende los mecanismos imaginativos infantiles; eso se refleja en su audacia narrativa, capaz de responder de manera paralela, a medida que avanza el relato, a inquietudes comunes en niños y niñas cuando encuentran una palabra o idea que desconocen, utilizando recuadros que aparecen de manera colorida, juguetona y aparentemente dispersa, como las curiosidades infantiles. Cada narración está acompañada de animalitos que hacen comentarios intrépidos y preguntas necesarias que profundizan en la historia y le dan un carácter reflexivo al relato.

Con el lienzo, la guitarra o los libros, las antiprincesas están viviendo sucesos que habían estado prohibidos para ellas. Con sus actitudes y acciones le hicieron preguntas a la sociedad: vivieron de manera diferente a la establecida, amaron de manera diferente, se vistieron de manera diferente y transformaron el mundo.

El lenguaje es sencillo -niños y niñas deben entender el relato- pero categórico, y está mediado por los procesos de las mujeres protagonistas y sus propios contextos. Aparece entonces el significado de ideas y palabras como revolución, dictadura, surrealismo, saqueo de la tierra, leyendas, moral y tantas otras que usualmente llenan de temor a madres, padres, maestros y maestras.

La experiencia visual es lindísima y muy coherente: Pitu utiliza una mezcla de fotos históricas y su propia interpretación en cada edición. Colores vivos y contrastados apoyados en las referencias visuales de cada periodo narrado, quizás influenciado por estéticas nombradas como indigenistas, latinoamericanas o probablemente naif, ideales para la apreciación infantil y para cualquier otra edad.

Si algo tenemos claro es que las masculinidades también fueron establecidas, y las condiciones de los príncipes no fueron siempre muy divertidas: se interesaban por las chicas solo por su apariencia física, permanentemente debían mostrar frialdad, fortaleza, extrema seguridad y el poder era uno de sus principales objetivos de vida. Por lo tanto, Chirimbote también redimensionó a los hombres con la creación de los “Antihéroes”, historias de chicos dulces, sensibles, emotivos y con algunos errores. Sus vidas transcurren en lugares imaginarios, cafés, canchas de fútbol o bibliotecas.

Ellos, como las antiprincesas, asumieron valores que los relacionaban con las personas desde lugares cálidos y afectuosos, dándose la oportunidad de soñar y de llorar, reivindicando la amistad, el respeto por todas las formas de ser, y promoviendo cambios en las sociedades. Ellos tampoco se parecen a los príncipes de las historias.

Por estos meses llegó a Colombia otra novedad, la Liga de antiptincesas (el volumen 2 se presenta en exclusiva en esta edición): mujeres latinoamericanas, valientes y luchadoras de causas justas. Un paseo histórico, emocional y temporal por aquellas que también construyeron nuestro legado, pero que por alguna razón la historia oficial insiste en obviar.

Mujeres brujas, sabias y capaces de sanar heridas físicas y espirituales; indígenas herederas de conocimientos ancestrales; guerreras, combativas y amorosas.

La sorpresa más poderosa y paradójica es la inclusión, en este segundo volumen, de Berta Cáceres, guardiana de ríos y defensora de los recursos naturales. Una antiprincesa contemporánea, valerosa, nos informará sobre los actuales riesgos del planeta, como insistir en la acumulación y subestimar los efectos del cambio climático.

La colección Antiprincesas y Antihéroes es el inicio de una tradición en la literatura infantil latinoamericana que sin duda impactará -como ya empezó a hacerlo- a niños y niñas. Es también la posibilidad de apreciar la historia y el pasado desde orillas desconocidas, promoviendo identidades plenas, reivindicando derechos y razones para estar orgullosos y orgullosas.

Fuente: http://insurgenciamagisterial.com/antiprincesas-nueva-literatura-infantil-latinoamericana/

Comparte este contenido:

Cuando la concertada también es inclusiva

Por: Saray Marqués

A veces se caen los clichés: No, no toda la concertada selecciona de modo encubierto al alumnado y sostiene en ese filtro previo la clave de su éxito. También la hay en entornos que no son los más favorecidos y que, en algunos casos, logra obtener una gran “ganancia” pese a las condiciones de partida.

Algunos, cuando oyen a alguien hablar en nombre de la libertad de elección, se echan a temblar por lo que puede venir después. Otros, no creen que los centros concertados sean tan distintos de los privados, como si fueran una especie de privados low cost. Y, sin embargo, bajo el paraguas “concertada” se esconden realidades bien diferentes.

No todos iguales

Hay también, aunque choque con el imaginario colectivo, centros concertados con una alta concentración de alumnado con necesidades educativas especiales, con una gran diversidad, en contextos que no son los mejores barrios de la ciudad, y donde la educación inclusiva se pone en práctica cada día… Cierto, no son los más, pero esta otra concertada también existe.

Y se dan casos, también, de concertada con un alto grado de “resiliencia”, capaz de sobreponerse a sus circunstancias, al contexto en el que se inserta y al nivel socioeconómico y cultural (ISEC) de sus alumnos.
Un experto como Guillermo Gil -30 años en la evaluación educativa internacional, parte de ellos en el Ministerio de Educación- reconoce que resulta muy interesante cuando a los responsables de grandes redes de colegios se les transmiten los resultados, y comprueban cómo centros con un bajo nivel socioeconómico obtienen un resultado excelente en las competencias de sus alumnos mientras que centros con uno nivel socioeconómico y cultural impresionante no logran el resultado que deberían.

En muchos casos, estas redes son religiosas. Congregaciones como marianistas o jesuitas cuentan con centros de un contexto social muy diferente a lo largo de todo el territorio, y han sometido a todos ellos a diversas pruebas, internas o externas, como PISA for schools (a la que, por lo general, se presentan más centros privados y concertados que públicos).

En el caso de los primeros, esta prueba (a la que sometieron a 17 de sus centros) fue un indicativo de que, si bien en matemáticas y lectura los resultados eran aceptables, convenía redoblar los esfuerzos en ciencias. Desde entonces se introdujeron medidas correctoras, con prácticas más experienciales, y los alumnos comenzaron a pasar mucho más tiempo en el laboratorio.

Centro sorpresa

En el caso de los segundos, una de las sorpresas, en positivo, tiene un nombre: SAFA Alcalá la Real, en Jaén. En el curso 2016-2017, 46 colegios de Jesuitas de toda España (todos los que contaban con una muestra suficiente) se presentan a PISA for schools. De media lograron 527 puntos en lectura, 525 en matemáticas y 519 en ciencias. Estas rebasan la media de la OCDE y de España, pero la Delegación de Educación de la Compañía de Jesús no publicitó los resultados. De hecho, no ocultan su sorpresa por el hecho de que en el caso de otras redes de centros sí se hayan empleado los resultados en la prueba como reclamo (como tantas veces se ha hecho con pruebas como las evaluaciones diagnósticas o la selectividad), dado que “es un tipo de estudio que hay que leer en su conjunto, y quizá quedas estupendamente en unas cosas y lo vendes con facilidad, pero has de explicarlo todo”.

En el ADN de los jesuitas está que “la evaluación es el motor de la mejora educativa”, y así se tomaron esta prueba, aseguran (como ocurre siempre, cada centro de la red conoce solo el informe global y el suyo propio, pero sin ver un ranking o una comparación con los nombres de los otros centros, que figuran con claves). De ahí que pretendan repetir “para seguir midiendo y mejorando en aquello que no sale tan bien”.

En el caso de SAFA Alcalá la Real fue el primer acercamiento al universo PISA. El centro cuenta con 1.100 alumnos, 73 educadores que se elevan hasta 90 si se cuenta el personal de administración y servicios y los educadores de la escuela hogar, y lleva desde 1940 en una población de unos 17.000 habitantes en un contexto fundamentalmente rural en que la principal base económica es el olivar.

Su director, Nicolás Molina, lo es desde hace 10 años, en un centro en el que ejerce desde hace 30 y de la misma fundación del que fue su colegio y su escuela de Magisterio, SAFA Úbeda. Nos atiende en sus últimos días en el cargo, que abandona este curso para dedicarse plenamente a la docencia (es profesor de FP, en la familia de administración y gestión).

Una de las claves: la FP

En el centro se imparte desde infantil hasta bachillerato y FP. Hay FP Básica, de grado medio y superior.
De hecho, en sus orígenes todo giraba en torno a la Formación Profesional, en tiempos de la FP1 y FP2, que eran los únicos estudios postobligatorios que se ofertaban, y precisamente en la FP sitúa Molina su esencia: “Estamos muy volcados con las competencias clave, tienen un gran peso en la programación didáctica. Está en nuestro espíritu, porque las competencias son un concepto muy arraigado en la FP desde siempre, por lo que, en nuestro caso, educar desde un paradigma competencial no resulta nada novedoso o extraño, y lo importante no es lo que saben los alumnos de matemáticas, lengua o ciencias, sino cómo son capaces de aplicar esos conocimientos a situaciones reales, casos prácticos. Les educamos para que puedan trabajar bien en equipo, se puedan expresar, cuenten con capacidad resolutiva y, en definitiva, logren insertarse en una sociedad compleja”.

En el centro no se han derribado tabiques, como en el caso de otros centros de Jesuitas, pero sí hay una apuesta decidida por el trabajo en equipo, tanto entre el profesorado –bien por ciclos, bien por departamentos- como entre los alumnos: “Se insiste mucho en que el alumnado ha de ser el responsable de su propio aprendizaje, se incentiva la responsabilidad, el esfuerzo, lo que los jesuitas llaman el magis, intentar sacar el mayor rendimiento de cada uno”, explica el director. Además, se está potenciando el aprendizaje cooperativo y basado en proyectos, y el año que viene arrancará una formación específica sobre aprendizaje basado en problemas.

En el SAFA Alcalá la Real no es extraño, por ejemplo, que alumnos de 3º del Programa de Mejora del Aprendizaje y el Rendimiento (PMAR) acerquen a sus compañeros de 6º de primaria conceptos del área de física y química, como recoge la web del centro: “No hay mejor fórmula para aprender que enseñar a otros… Les han hecho sentirse profesores y científicos a la vez. Un magnifico público y unos excelentes aprendices de profesores que han sabido estar a la altura de las circunstancias”. O que el ciclo de FPB de Fabricación y Montaje colabore con sus compañeros de ESO, desde las materias de educación plástica y geografía e historia, en un proyecto interdisciplinar como Las Meninas.

¿Los mejores profesores?

En el terreno del profesorado, Molina destaca como un valor la estabilidad del claustro, “clave al diseñar las programaciones”, y el grado de compromiso, aunque, si la OCDE la semana pasada recomendaba llevar a los profesores excelentes a los contextos más complicados, Molina lo hace extensible: “Yo lo ampliaría. Yo me llevaría a los mejores profesionales al terreno de la educación, sea a centros con un ISEC más complicado o a otros con un ISEC más alto”.

Lo cierto es que para los profesores del SAFA Alcalá la Real, los resultados de PISA for schools fueron un espaldarazo a su labor. “No preparamos la prueba, porque buscábamos que nos dijese realmente la situación en que nos encontramos, que detectara lo que estábamos haciendo bien, para reforzarlo, pero también áreas de mejora, donde diseñar planes para corregir y rectificar”, asegura Molina, que no oculta su satisfacción por los resultados: “A nivel absoluto, coinciden más o menos con la media de España y la OCDE, pero si se tiene en cuenta el ISEC, el rendimiento de los alumnos supera lo esperado”.

En su caso, un aspecto en que se han propuesto mejorar es en el porcentaje de alumnos que se encontraban en el nivel 1 en matemáticas, que buscan reducir a partir del curso que viene. El porcentaje de alumnos en el nivel más alto era razonable y el grueso se hallaba en los niveles centrales, por lo que se han centrado en el nivel 1, con una marca que han de batir (y que prefiere no desvelar).

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2018/06/19/cuando-la-concertada-tambien-es-inclusiva/

Comparte este contenido:

Terrorismo en el aula

Por Enrique Díez

Necesitamos repensar los contenidos escolares de forma crítica a partir de los principios y valores consagrados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. No introducir nuevas formas de adoctrinamiento partidista.

El gobierno del Partido Popular pretende que el alumnado de 15 años de 4º de la ESO de todo el Estado, estudie desde el próximo curso, dentro de la asignatura Geografía e Historia, el terrorismo y su evolución en España, a través de una unidad educativa, elaborada por el Ministerio de Educación, el Ministerio del Interior y la Fundación Víctimas del Terrorismo, y editada por el Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa.

Esta unidad didáctica parte de la definición de terrorismo como “herramienta para imponer por la fuerza un determinado proyecto político, para lo que se trata de infundir miedo en los oponentes”. Pero se centra única y sesgadamente en el que denomina “terrorismo de ideología nacionalista radical”, “yihadista”, “extrema izquierda” (no olvidemos que así es como califica el gobierno y el partido popular a todos los colectivos y organizaciones a la izquierda del PSOE, desde Podemos a las plataformas contra los desahucios) y “utraderecha”.

Un enfoque que olvida deliberadamente no solo el análisis de las causas de los diferentes tipos de terrorismo, sino que obvia abordar otros tipos de terrorismos que siguen produciendo víctimas diarias, como el terrorismo machista, el terrorismo económico o incluso el terrorismo político y de Estado.

Sorprende además que la historia del terrorismo se haya convertido en una prioridad como materia de estudio para el gobierno, cuando el Partido Popular se ha negado de forma reiterada a condenar el terrorismo ejercido por la dictadura fascista del general Franco, a pesar de las reclamaciones de la sociedad civil democrática y de tantas asociaciones por la recuperación de la memoria histórica. De hecho, solo se hace alusión a la dictadura franquista por su “falta de libertades”.

Si, como aseguran algunos de sus portavoces “era necesaria una ley para el reconocimiento a las víctimas, para que no se sientan olvidadas”, cómo es posible que hayan dejado durante años en la cuneta y en el olvido a los miles de víctimas del terrorismo fascista de una dictadura que se niegan una y otra vez a condenar. ¿O es que hay víctimas de primera y víctimas de segunda? ¿O es que para el gobierno éstas no son víctimas porque defendían la libertad y la democracia legalmente elegida de la II República?

A esto hay que añadir el nuevo temario que el Gobierno prepara para incluir la defensa de España como materia educativa. Incluye la inmigración irregular como “una de las 12 principales amenazas para la seguridad de España”, entre las armas de destrucción masiva y el crimen organizado. De esta forma, el Partido Popular introduce en las aulas una educación que criminaliza “al otro”, al “inmigrante irregular”, ligándolo al terrorismo, presentando los ‘flujos migratorios irregulares’ como un peligro para nuestros valores y que tienen implicaciones para la política de seguridad.

Está claro que los contenidos que el Partido Popular intenta introducir en las aulas no parecen destinado a analizar las causas y consecuencias de todos los terrorismos y a honrar a todas las víctimas, sino a un determinado terrorismo definido como tal por quien detenta y maneja el poder político, económico y cultural. ¿Se incluirá también la historia, evolución y consecuencias del “terrorismo” de España y la UE con su política migratoria que provoca miles de víctimas inocentes en las profundas aguas del mediterráneo, relacionada con su política de expolio de los países del sur y de rearme de los conflictos que generan millones de refugiados? ¿Se analizarán los “terrorismos” de estado también, que promueven y financian intervenciones militares criminales en otros países, sea al servicio de los intereses imperiales de Estados Unidos o en el marco de la OTAN? ¿Se abordará la inacción política actual ante las víctimas del terrorismo machista por violencia de género? ¿Quizá no se tendría que honrar también a todos los periodistas (Couso, por ejemplo) que han sido víctimas de estos terrorismos por informar verazmente o a miembros de ONGs y movimientos sociales, quienes dieron su vida por causas y derechos humanos de forma consciente y comprometida? ¿Incluso, no habría que honrar también a los sindicalistas y trabajadores, víctimas del terrorismo del poder económico, que perdieron la vida luchando por los derechos laborales y las libertades de toda la clase obrera e incluir su historia, las causas de su lucha y las consecuencias de su generosidad y compromiso?

En cualquier caso, habría que replantear la historia que se desarrolla en los contenidos de los libros de texto escolares, donde el protagonismo tiende a ser el relato de los vencedores, quienes perpetran las guerras, las invasiones y las masacres, mientras que las víctimas siguen olvidadas en las cunetas de la historia y de la memoria escolar. Sean los millones de seres humanos, víctimas de guerras emprendidas por los poderosos para controlar territorios y recursos, o las víctimas de una cultura patriarcal amparada y sostenida por un modelo social machista o las víctimas de un sistema económico que saquea a los pobres para dárselo a los ricos, legalizando los desahucios y el rescate de los bancos.

Necesitamos repensar los contenidos escolares de forma crítica a partir de los principios y valores consagrados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. No introducir nuevas formas de adoctrinamiento partidista, que parece que solo considera víctimas a quienes decreta los intereses del partido gobernante de turno.

Enrique Javier Díez Gutiérrez. Profesor de la Facultad de Educación de la Universidad de León, Coordinador del Área Federal de Educación de IU y miembro del Foro de Sevilla.

Fuente:http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2018/05/25/terrorismo-en-el-aula/

Imagen de archivo OVE

Comparte este contenido:

Cuarta transformación… ¿educativa?

Por: Abelardo Carro Nava

Vaya regreso que tuvieron los maestros después de su receso escolar: la liberación de la maestra Elba Esther Gordillo en las últimas horas del 7 de agosto; el anuncio de que Gilberto Guevara Niebla, aún consejero del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), se sumaría al equipo de transición de Esteban Moctezuma, próximo Secretario de Educación Pública; los horrores, errores y burlas de las que fue objeto la Secretaría de Educación Pública (SEP) por una mano con seis dedos que apareció en el libro de 2º grado de matemáticas de primaria; la sustitución del Acuerdo 696 (por el que se establecían las normas generales para la evaluación, acreditación, promoción y certificación en la educación básica) por el 12/05/2018 (por el que se establecen las normas generales para la evaluación de los aprendizajes esperados, acreditación, regularización, promoción y certificación de los educandos de la educación básica); y la nueva moda de la SEP denominada “Clubes” en preescolar, primaria y secundaria (además de los ajustes administrativos en cuanto a las cargas horarias, el tiempo de receso de los alumnos, y la elaboración de proyectos a partir de una madurez organizacional); fueron, algunas de las noticias más relevantes que, debo decirlo, a más de uno lo dejaron boquiabierto.

Y es que mire usted, para como están las cosas en el medio educativo, el que sucedan varios acontecimientos, de manera secuenciada y en una misma semana son, simple y sencillamente, para no creerse. ¿Quién es su sano juicio pensaría que “La Maestra”, después de poco más de 5 años en los que estuvo “presa” saldría en libertad justo el día en que a López Obrador le entregarían su constancia como Presidente Electo de México?, ¿quién es su sano juicio pensaría que un férreo y empedernido defensor de la mal llamada reforma educativa sería invitado a colaborar en la SEP por el que, a partir de diciembre de este año, asumirá el cargo que algún día ocupó Vasconcelos?, ¿quién en su sano juicio pensaría la vorágine “administrativa” que desencadenaría la implementación del modelo educativo 2017 en preescolar, primaria y secundaria y los acuerdos que de éste se han desprendido? Y remató: ¿quién en su sano juicio no pensaría que la SEP, de nueva cuenta, cometería un “oso” del tamaño del mundo en los libros de texto gratuitos?

Interesantes cuestionamientos que, desde luego, invitan a la reflexión, pero a una reflexión en serio, porque si usted los analiza a detalle podrá darse cuenta que, en la semana del 6 al 10 de agosto, muy poco se habló del tema educativo y sí, en demasía, del político. ¿Por qué no se habló de lo que les espera a los profesores y alumnos una vez que inicie el ciclo escolar 2018-2019, en cuanto a las dificultades que se tendrán para trabajar los contenidos, dado que del 3º al 6º grado de primaria y 2º y 3º de secundaria, los profesores deberán hacer los ajustes “necesarios” para planificar y evaluar conforme lo indica el acuerdo 12/05/2018 y el nuevo modelo educativo?, ¿por qué no se habló de la reducción de horas-minutos que tendrán, a partir del ciclo escolar 2018-2019, asignaturas fundamentales como el español y matemáticas, dada la implementación de Clubes que se desprenden de la famosa “Autonomía Curricular”?, ¿por qué no se habló de la incapacidad de la SEP para capacitar a los maestros sobre temas fundamentales relacionados con el socioconstructivismo, constructivismo, educación socioemocional (diagnóstico y estrategias para su abordaje), metodologías y estrategias de aprendizaje (ABP, Aprendizaje colaborativo, Aprendizaje cooperativo, etc.), planeación (a partir de la metodología y estrategia seleccionado y con ¿secuencia didáctica?), evaluación (instrumentos de valoración), entre otras tantas cuestiones más?

Si, por qué no se habló de todo ello. La pregunta, aunque parece ingenua, no lo es. Y no lo es porque lamentablemente, estamos tan acostumbrados a observar y ser testigos de todos esos acontecimientos que acaparan los medios de comunicación, impresos y digitales, cuya naturaleza es estrictamente política, que se nos olvida que existen otros tantos temas que son medulares en la formación de los estudiantes mexicanos. Es obvio y, con la “invitación”, por ejemplo, que el mismo Moctezuma le hizo a Guevara Niebla para que se integre a su equipo que, gobiernos van y gobiernos vienen, ya sea de derecha o de centro (y en este caso de izquierda) que la educación les importa un bledo.

No pocos maestros olvidan que Guevara Niebla cometió tremendo error en el Congreso Nacional de Investigación Educativa (COMIE) en la Ciudad de Chihuahua cuando, en medio de ciertas expresiones de inconformidad de varios profesores por la evaluación punitiva, éste le expresó a un maestro que “no tenía derecho a hablar”; no a pocos profesores se les olvida que este personaje, líder estudiantil del movimiento de 68, poco hizo cuando los maestros fueron evaluados a punta de tolete y escudo; no a pocos mentores se les olvida la aplicación de una evaluación puntiva, pero además mal diseñada, por el mismo Instituto que hace unos días efusivamente felicitaba a un integrante de su Consejo por ser parte del equipo del que hace unas semana criticaba hasta el hartazgo; no, no a todos los maestros y maestras se les olvida…

Y por si fuera poco, no a todos los maestros se les olvida que López Obrador prometió en campaña (y aún lo sigue haciendo) que cancelaría la reforma educativa impulsada por Peña Nieto; caray, en política se dice que la forma es fondo y, ciertamente, Obrador aún no ocupa la Presidencia de la República, sin embargo, con la serie de anuncios que ha venido haciendo en voz propia y a través de sus colaboradores, esa, su cuarta transformación educativa, se antoja simple, vana y llena de ocurrencias.

Espero que el Presidente electo transite hacia un proyecto serio y hable en serio. Cansados los maestros estamos de simulaciones como a las que el gobierno peñista nos acostumbró con su “reforma educativa”. Espero que el próximo Secretario de Educación, haya aprendido la lección que vivieron sus antecesores Chuayffet, Nuño y Granados, y que los foros de Consulta para lograr una reforma de la reforma educativa que, a decir de él, comenzarán el próximo 27 de agosto, no sean un absurdo preámbulo de una transformación que no transforme nada.

Tiempo al tiempo.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/cuarta-transformacion-educativa/

Comparte este contenido:

¿Hay proyecto educativo?

Por: Manuel Gil Antón

Ojalá. Esta palabra brota al reconocer que, a ciencia cierta, se ignora si hay algo que sería deseable que existiera. Tanto para conocerlo, como para estar en condiciones de sugerir cursos de acción alternativos con base en la crítica, no estaría de más que los ejes centrales de la propuesta en torno a la educación del próximo gobierno estuvieran claros.

No se requiere el detalle de las políticas específicas, pues este nivel en los programas por venir lleva tiempo para su elaboración, máxime si, como escribió ayer en estas páginas Esteban Moctezuma, escuchar es necesario para avanzar en dos sentidos: articular los programas al interior del ámbito educativo, y organizar sus relaciones con otras áreas de la política social. Lleva razón: el más grave error de la administración que termina fue negar la voz a quienes mejor conocen del asunto: las y los profesores. Para los gerentes educativos que ya se van reformar fue sinónimo de evaluar para someter. En este caso, el futuro secretario considera importante “dejar atrás la reforma educativa para construir una educación reformada”. No obstante, tuvieron que ser parte del programa para otro modo de desarrollo en el país, algunas líneas que orientan, y darán orden inicial, a los foros que —anuncia— pronto se abrirán. No se advierte el rumbo que se seguirá en esta materia.

Para decirlo en términos que son anes al presidente electo, ha habido, como en el béisbol, “señales cruzadas”. En el enunciado de acciones a emprender, parece haber más ideas deshilvanadas, contradictorias e inconexas, que nitidez en los propósitos y prioridades. Por ejemplo: el futuro secretario dijo que se puede duplicar la matrícula en la educación superior con una fórmula muy sencilla: que el grupo A vaya a clase el lunes y le dejen, de tarea, una investigación que hará el martes para presentarla en un horario establecido el miércoles. Como ese grupo estará investigando el martes, entones el grupo B (el adicional) tendrá lecciones presenciales ese día, para entregar su reporte el jueves. Y así, no se requieren ni más profesores, salones o dinero extra.

De la noche a la mañana pasaríamos de 4 a 8 millones de estudiantes. Ocho de cada 10 jóvenes en edad de estudiar tendrían el espacio del que ahora carecen. Suponiendo, sin conceder, que tal proceder fuese siquiera viable, ¿cómo se relaciona con la decisión de crear 100 universidades nuevas, que ya tienen rectora y nombre? Si la primera opción se llevara a cabo, no habría demanda para la centena de nuevas instituciones. ¿Por dónde va a ir el nuevo gobierno en materia de cobertura? ¿Cien instituciones más, o multiplicando el espacio actual por dos? En otro orden de cosas expresó, en un momento, que bastaba hacer ajustes a la reforma educativa. Poco tiempo después, que se derogaría modicando la Constitución.

Luego anunció que ya hay un equipo trabajando en la propuesta de otra ley, pero que los foros estarán abiertos a tomar decisiones con la participación de todos. ¿Cuál es la vereda? Otro caso que merece atención: ¿no son las becas, para estudiar o ser aprendiz en un negocio, un traslado de dinero público a entidades privadas, hagan zapatos o maquilen certificados de estudio a granel? Ya se ha determinado monto y plazos, la cantidad de beneficiarios (cientos de miles) y el procedimiento de registro de las empresas sin claridad en el tipo de actividades a realizar.

Hay algo muy extraño en todo esto. ¿Se darán cuenta de lo que implica? ¿No han considerado la mala experiencia de otros países con estas medidas? ¿Coinciden con este tipo de transferencias y la ideología que les subyace?

Quizá valga la pena detener la vorágine de declaraciones y ocurrencias, para generar el silencio que permita escuchar a otros y pensar, en serio y bien, lo que se quiere hacer. Ojalá.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/hay-proyecto-educativo/

Comparte este contenido:

Enseñar a sobrevivir es hoy el imperativo de la educación

Por: Javier García Zapata/Pluma Invitada

«Las redes sociales se han vuelto trampas mortales. Tres jovencitas fueron asesinadas en diversos estados de México; casos distintos con denominadores comunes: las contactaron a través de Facebook, les ofrecieron regalarles ropa para sus bebés, las citaron, se las llevaron y les arrebataron la vida.»

Como seguramente el lector sabe, en estos días el Parlamento francés aprobó una ley que prohíbe el uso de celulares por parte de los alumnos en “escuelas maternales, escuelas primarias y colegios”. Es una medida que se había anunciado desde comienzos del año, y fue también una promesa de campaña del actual presidente, Emmanuel Macron. La información no es muy específica en cuanto a qué se refiere con “colegios”, aunque señala que la medida entrará en vigor en septiembre próximo al comenzar el nuevo ciclo.

La disposición ha sido recibida con escepticismo por los docentes, no obstante que el propio ordenamiento establece diferentes niveles de rigor en su aplicación, que van desde la prohibición total hasta el acondicionamiento de áreas o la asignación de horas para la utilización de los dispositivos.

El tema se vuelve más relevante por ser Francia un referente clave en la defensa de los derechos humanos y la libertad, además de que se supondría que cuenta con un sistema educativo de primer mundo. También en tierras galas surgió, encabezado por el Marqués de Condorcet, el proyecto educativo universal, laico, gratuito y obligatorio

De cualquier modo, creo que en los actuales tiempos no hay maestro que haya escapado al tormento de lidiar con alumnos absortos en el celular, ajenos a lo que ocurre en el aula. Pero antes de los móviles también había distracciones y distractores.

En todo caso el reto principal y cotidiano del docente siempre será captar la atención del educando mediante la aplicación de estrategias creativas y efectivas que despierten su interés, lo incentiven, le demuestren la importancia de adquirir tal o cual conocimiento precisamente en la forma en que el maestro lo propone, y de esa manera conseguir que el alumno se involucre de manera determinante en su propio aprendizaje.

Por supuesto, en nuestros días en tales estrategias debe ocupar un lugar preponderante el uso de las TIC. El buen uso, valga subrayar.

El problema es que la tecnología, hoy por hoy, camina varios pasos adelante de nosotros mismos, lo que resulta en una punzante paradoja.

El desarrollo tecnológico amaga con dejarnos muy atrás, escapando a nuestro manejo, control y dominio. De ello, el texto predictivo es un ejemplo simple, claro, frecuente y enfadoso, que hasta malentendidos nos genera y en no pocos líos nos mete.

Hay algo menos “divertido” que esa terquedad de los dispositivos por cambiarnos las palabras y alterar el sentido de lo que deseamos transmitir, o de sorprendernos con anuncios hechos a la medida como si “alguien” adivinara nuestros pensamientos cuando navegamos por internet… y hasta nos provoca espanto en momentos que olvidamos las famosas “galletitas” espía (cookies).

El punto de conflicto es todavía peor.

Y no tanto por el torpe manejo de las TIC, o por la frustración que sufren no pocos usuarios cuando al salir de comprar un teléfono se dan cuenta de que ya es obsoleto porque en lo que hacían el pago ya en los almacenes de la tienda estaban desempacando la nueva versión. Tampoco porque utilizamos sólo una mínima parte de todas las funciones de nuestros aparatos, sea la entrañable cámara de rollo, el “Super phone cien plus mejorado” o la licuadora de doce velocidades.

Lo dramático es que no sabemos usar racionalmente las nuevas tecnologías. Lo poco que aprendemos lo aprendemos poco y además lo aprendemos mal; a prueba y error, guiados por los niños y adolescentes. Y no nos preocupamos, los adultos, por aprender más allá de hacer y contestar llamadas, en un caso, o en prodigar likes y compartir lo que nos parece interesante, sin una visión crítica. Y menos nos preocupamos por el uso que nuestros niños y jóvenes hacen.

Y ahí está el meollo. Ahí asoma la tragedia.

Porque los chicos saben qué teclas oprimir, ¡pero ignoran o subestiman las consecuencias! Esto es, tienen un perfecto dominio técnico, mecánico por decirlo de alguna manera. Son duchos, porque lo han aprendido autodidácticamente, con los amigos, “picándolo aquí y allá” sin miedo alguno, a diferencia de los adultos a quienes nos aterra oprimir el botón digital con el que estallará la pantalla y saltarán tuercas y resortes por todos lados.

Pero de similar manera a como experimentan sin miramientos las funciones de los aparatos, los niños, adolescentes y jóvenes también sin mayores precauciones hacen uso de las redes sociales, que encierran incluso peligros mortales.

En las semanas recientes se conoció del asesinato de tres jovencitas en diversos estados de México. Casos distintos pero con denominadores comunes: las contactaron a través de Facebook, les ofrecieron regalarles ropa para sus bebés, las citaron y se las llevaron. Una de las chicas tenía 8 meses de embarazo y 20 años de vida; otra había dado a luz hace 3 meses, a sus 16 años de edad.

Para los complicados tiempos que estamos viviendo parece no bastar la intervención de la familia en el cuidado de los hijos. De hecho, a la chica asesinada más recientemente se la llevaron junto con su bebé (que luego apareció abandonado), frente a los ojos de la madre, quien la había acompañado a la cita en un jardín. Su intuición materna le dictó esa medida de precaución pero resultó insuficiente, por desgracia.

De manera que no son los celulares en sí el riesgo, ni para las clases ni para la vida. El gran peligro está, por si no nos hemos percatado, en el uso equívoco. En la distracción del fin educativo, que es primero y ante todo el de aprender y enseñar a sobrevivir. Con tecnologías, sin ellas y pese a ellas.

De lo que se trata es de controlar los aparatos y sus aplicaciones, no a las personas.

Es evidente que el orden, el respeto, la disciplina… son principios de convivencia social. Anarquía y libertinaje atentan contra los individuos y contra la sociedad. Lo importante es, en su caso, generar acuerdos.

Los adultos adolecemos de limitaciones en cuanto al dominio de cuestiones técnicas, de conocimiento de aplicaciones y redes, pero también tenemos un poco más desarrollado el sentido común; tenemos olfato, experiencia, malicia. Sabemos más por viejos que por experticia en el manejo de la tecnología.

La escuela, entonces, debe proveer a los alumnos orientación, además de información, de información; alertarlos más que sancionarlos; encaminarlos con prudencia, no prohibirles sin fruto.

Para nadie es desconocido que un alto índice de percances automovilísticos obedecen a la imprudencia de conductores y peatones; accidentes de todo tipo están vinculados al descuido en la utilización del celular en condiciones inadecuadas.

Sin embargo, hay todavía cuestiones más terribles.

Sí. Estamos hablando de tecnología pero también de seguridad y de Ética, de la que el filósofo Fernando Savater dice que después de muchos años estudiándola ha llegado a la conclusión de que toda ella se resume en tres virtudes: “Coraje para vivir, generosidad para convivir, y prudencia para sobrevivir”.

Hay que enseñar a los muchachos cuestiones elementales de sobrevivencia. Sí, aunque nos parezcan obvias esas medidas. Lo son para nosotros, pero no para ellos. A veces los maestros suponemos que los alumnos tienen o deben tener conocimientos que juzgamos de lo más elemental, pero no es así; no los tienen ni en cuanto a datos duros ni en cuanto a aprendizajes empíricos.

Ahora que se comienza a integrar un nuevo modelo educativo, bien se haría en incluir alguna asignatura específica orientada no al cómo del uso de las TIC, sino al por qué y al para qué. Sus riesgos, sus alcances, sus consecuencias. Cómo reaccionar ante el acoso; cómo no creer en bulos ni divulgarlos; cómo realizar una navegación segura; cómo mantener compartida la ubicación desde el teléfono en tiempo real…

Debe ser permanente esa orientación y acompañamiento a cargo de docentes debidamente capacitados, e involucrar a la comunidad toda. Aunque aparente ser asunto nimio. Podría preguntarse a las familias de las chicas que perdieron la vida si a ese tipo de contenidos en los programas escolares lo consideran intrascendente.

Nuestros niños y jóvenes deben aprender el uso eficaz y pertinente de la tecnología, y alejarse de cualquier riesgo por insignificante que les parezca.

Ninguna medida que tomemos al respecto será nunca innecesaria.

Hoy estar atentos y tomar las mayores precauciones es una cuestión vital. Literalmente

Fuente: http://www.educacionfutura.org/ensenar-a-sobrevivir-es-hoy-el-imperativo-de-la-educacion/

Comparte este contenido:
Page 1202 of 2464
1 1.200 1.201 1.202 1.203 1.204 2.464