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Tiempo de dialogar.

 Manuel Gomez Granados

América del Norte/México/Fuente:http://www.cronica.com.mx/

Hace justo una semana, Nochixtlán, Oaxaca, se unió a la indigna lista de las localidades mexicanas que han sido testigos de la violencia desmedida de las autoridades. El saldo de los enfrentamientos en esa localidad todavía está en disputa pero, más allá del número de personas heridas o muertas, en Nochixtlán murieron lo poco de confianza que quedaba en el gobierno federal, así como las posibilidades reales, prácticas, de aplicar tal y como fue aprobada en el congreso la reforma educativa. Días después, por razones muy parecidas, la presidencia de la República debió anunciar el veto parcial de las leyes que teóricamente darían vida al Sistema Nacional Anticorrupción, SNA.

El común denominador que explica ambos fracasos es que aunque el Congreso de la Unión cuida algunas de las formas cuando vota y aprueba reformas, en general son procesos autoritarios en los que los acuerdos cupulares entre partidos políticos  sustituyen al trabajo político serio. Por ello,  los legisladores no deberían sorprenderse de que tanto la reforma educativa como la reforma del SNA y otras, lejos de motivar reconocimiento o admiración (como ellos quisieran) enfrenten la férrea oposición de distintos grupos. Que los empresarios, que con tanto desprecio hablan de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, se opongan al SNA y amenacen con reducir las inversiones, deja ver que a pesar de las diferencias entre maestros y empresarios, hay denominadores comunes que hablan del descontento con la democracia.

Ese malestar no tiene que ver ya con las formas. Ya no hay un gran elector al estilo de Porfirio Díaz o Carlos Salinas de Gortari que decida quienes serán diputados. Hay elecciones, sí; pero seguimos muy lejos de contar con una democracia que vaya más allá de los formalismos y sea capaz de escuchar a las personas. No es que no se cumplan requisitos formales como convocar a foros y actividades similares. Es que a veces muchos de los invitados a esos foros son personas tan cercanas a los partidos o a los legisladores que es casi imposible distinguir sus opiniones de los partidos. Muchos de los foros se convocan para legitimar decisiones tomadas de antemano. Lo mismo se puede decir de mucho del trabajo en comisiones legislativas.

Y algo muy grave que deberían considerar el gobierno federal y  los de las entidades es que ya no son sólo uno o dos movimientos aislados. Vivimos en muchos estados de la República, Chiapas y Oaxaca son los mejores ejemplos de ello, crisis sistémicas, muy profundas, que han contaminado a la reforma educativa y que, si se insiste en la lógica de la represión, corren el riesgo de extenderse a otras entidades, incluida la capital de la República. Ya hay signos de contagio en Michoacán, Guerrero, Morelos,  Tabasco y la capital del país. Otras entidades como Quintana Roo podrían contagiarse de manera muy grave por caprichos como la aprobación en el Congreso en Chetumal de un “paquete de impunidad” para proteger al gobierno saliente y algo similar podría ocurrir en Campeche donde la quiebra de Pemex ha disparado el desempleo y el descontento.

Hay que dialogar. Hay que hacerlo de buena fe, admitiendo que nada en las leyes está escrito en otra cosa que no sea papel. Qué bueno que el presidente haya admitido que hubo errores y haya usado el veto para evitarnos más conflictos. Ojalá se haga algo similar en los campos de la educación y la salud y se evite que, por ejemplo, el conflicto se extienda a las instituciones de educación de la Ciudad de México (como ya empieza a ocurrir con la UAM-Azcapotzalco).

Fuente: http://www.cronica.com.mx/notas/2016/969018.html

Imagen: http://www.expedientenoticias.com/siteimg/big/CNTE-2-31718-36488.JPG

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La escuela donde los profesores y los alumnos se forman en emociones.

  Olga Sanmartin

Europa/España/Fuente:http://www.elmundo.es/

Hay una ley no escrita que dice que cualquier niño que se encuentre con una pompa de jabón en su camino se abalanzará hacia ella por todos los medios posibles. En el colegio público Asunción Rincón de Madrid intentan que los estudiantes hagan lo contrario. Las maestras María José y Fátima sueltan burbujas de Fairy por el patio mientras gritan a sus alumnos de cinco años: «¡Autocontrol!».Cristina, Elena y Olivia permanecen impasibles con las manos pegadas al cuerpo.Lucas no resiste y levanta un brazo. Manuel mira de reojo, con deseo impaciente, a la esfera translúcida que pasa rozándole la pierna y se estrella salpicando contra el suelo. Gana quien logre no tocar las pompas.

El juego va de controlar los propios impulsos y está inspirado en ese famoso experimento realizado en los años 60 a un grupo de preescolares a los que se les dio a escoger entre comerse una nube de caramelo en el momento o resistir la tentación para disfrutar de dos golosinas más tarde. La investigación demostró que los que fueron pacientes y esperaron tuvieron más éxito en la vida cuando se hicieron mayores.

En el Asunción Rincón llevan un año practicando ejercicios de este tipo y los resultados ya empiezan a notarse en una de las aulas de Infantil. «Los alumnos prestan más atención, se involucran más y se regulan mejor», sintetiza Fátima. «Por ejemplo, cuando están haciendo mucho ruido, ellos mismos se dan cuenta y dicen: ‘Vamos a hablar más bajo’».

Pero ha hecho falta mucho trabajo de fondo para que niños tan pequeños hayan aprendido a resistirse a algo tan atrayente como una pompa de jabón. Durante todo el año, la jefa de estudios y una decena de profesoras han participado en un curso de la Fundación Botín que les ha convertido en especialistas en inteligencia emocional y les ha dotado de herramientas para trabajar en el aula con sus estudiantes. Se trata de Educación Responsable, un programa con el que trabajan más de 7.000 profesores y 70.000 niños y en el que han participado este curso 183centros públicos, privados y concertados de siete autonomías.

Sólo hay un Gobierno regional, el de Canarias, que ha recogido la Educación Emocional dentro del currículo. En el resto de España los profesores se apañan como pueden: algunos elaboran sus propias estrategias y otros recurren a materiales que les brindan iniciativas privadas, como la de la Fundación Botín.

Neva Chico de Guzmán, la formadora, reúne a las 10 profesoras del Asunción Rincón después de la jornada escolar y les cuenta cómo trabajar mejor laautoestima, la empatía, la asertividad o el autocontrol:

– Cuando un niño llora o está preocupado, es muy frecuente que lo primero que le digamos sea «no llores» o «no te preocupes». Pero es muy difícil que aprenda a manejar las emociones si se las estamos negando. Lo que hay que preguntarle directamente es qué le pasa, explica Neva a las profesoras reconvertidas en alumnas.

– Es que eso cuesta mucho, porque hemos crecido con el «niño, no llores», apunta Fátima.

– Estamos acostumbradas a decir que no pasa nada. Pues a lo mejor sí que pasa…, reflexiona María.

Neva, en sus sesiones, intenta que las maestras se den cuenta de errores que a veces se cometen por inercia. Ellas le exponen, a cambio, los problemas que se encuentran a diario en el aula.

El programa de la Fundación Botín dura, en total, tres años. En el primero, un grupo de profesores de cada centro recibe formación, presencial y online. En el segundo y en el tercero, se constituyen más grupos de trabajo para expandir lo aprendido por todo el colegio. En otras palabras, los docentes que ya están formados se dedican a formar a sus compañeros.

«Supone un esfuerzo extra para los profesores, pero esperamos ver los frutos. No teníamos formación previa en este aspecto, pero todos los colegios con experiencia en educación emocional nos decían que no sólo veían mejor a los chicos, sino que esto revertía también en los docentes», expresa la jefa de estudios, Luz Sánchez Becerril.

La Universidad de Cantabriaha analizado los resultados y ha llegado a la conclusión de que allí donde se ha trabajado la inteligencia emocional ha mejorado la convivencia y ha disminuido la violencia, al tiempo que ha aumentado el rendimiento académico. Los niños aprenden a conocerse y a confiar más en sí mismos, a comprender mejor a los demás, a reconocer y a expresar emociones e ideas, a tomar decisiones responsables, a valorar y cuidar su salud y a mejorar sus habilidades sociales. También a desarrollar el autocontrol.

Después del juego de las pompas, Fátima y María José van preguntando a sus alumnos cómo se han sentido. Muchos responden que están más tranquilos y alegres que cuando comenzaron el día. Aunque alguno reconoce que se siente «triste»: «Me hubiera gustado explotar las pompas de jabón.

Fuente: http://www.elmundo.es/sociedad/2016/06/26/576e8aef46163fea5f8b466b.html

Imagen: 

http://e03-elmundo.uecdn.es/assets/multimedia/imagenes/2016/06/25/14668598878687.jpg

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La revuelta femenina televisada.

Celeste Murillo .

América del Sur/Argentina/Fuente:http://www.laizquierdadiario.com/

Un documental recorre el movimiento por la liberación de las mujeres. La historia de un movimiento que cuestionó la opresión de la mitad de la población antes de que ser feminista estuviera de moda.

La generación de mujeres que llegaba a la vida adulta a comienzos de la década de 1960 sospechaba que algo no andaba bien, era común que muchas fueran obligadas a hacer tratamientos psiquiátricos, incluido el electroshock, se las trataba de locas y deprimidas por no abrazar el sueño del matrimonio y el hogar.

Lo personal y lo político:

En 1963, Betty Friedan escribe sobre el “malestar sin sombre” en su libro The Feminine Mystique (Mística de la feminidad), que se transformaría en un texto clave del estallido de la segunda ola feminista en Estados Unidos (se considera a las sufragistas de comienzos de siglo XX la primera). Para muchas, ese fue el punto de partida del movimiento.

“No era yo, no era él, era la sociedad” dice una de las fundadoras de NOW (por sus siglas en inglés, Organización Nacional de Mujeres), al recordar el momento en que se había dado cuenta de que ella no era el problema, y cuenta cómo renuncia las garantías de una vida de clase media acomodada para pelear por los derechos de las mujeres. El público que la escucha estalla en aplausos.

Para mediados de los años 1960 ya no había vuelta atrás. Las mujeres fueron por todo. Las protestas de mujeres se expandían como una epidemia. El documental hace una buena selección de las acciones del movimiento: quema de títulos universitarios, mientras una joven graduada dice a cámara “Soy historiadora y no sé nada de la historia de las mujeres”, el público aplaude. “Qué cuerpo, papito”, le grita una estudiante a un ejecutivo en pleno Wall Street, en medio de una acción directa contra el acoso en los lugares públicos, seguida con atención (y algunas miradas atónitas).

Muchas mujeres que habían participado del movimiento por los derechos civiles de los afroamericanos, el movimiento antiguerra y en el movimiento estudiantil universitario salieron a la calle a reclamar para sí los derechos que sabían propios: derechos reproductivos, aborto legal, igual salario a igual trabajo y el fin de la segregación por género que regía en casi todas las actividades económicas. La mecha que se había encendido no se apagaba con nada.

El movimiento no estuvo exento de contradicciones, con su enorme repercusión empezaron las discusiones: ¿Quién decide qué tema es importante? ¿Por qué se discute tan poco lo que piensan las mujeres negras? ¿El movimiento feminista le da suficiente importancia a los problemas de las trabajadoras? ¿Qué pasa con las lesbianas, por qué no está en cuestión la heteronorma?

Nada está fuera de discusión:

El documental incluye entrevistas con activistas de la época, muchas de ellas autoras de textos clave de diferentes corrientes como Kate Millet (Sexual Politics) o Jo Freeman (The Politics of Women’s Liberation). Sus experiencias y discusiones son recorridas, a veces con la urgencia de la fascinación de poder casi “televisar” el avance de un movimiento que parecía irrefrenable. Quizás sus poco más de 90 minutos no son suficientes para brindar una imagen acabada de las múltiples facetas y corrientes políticas.

Uno de los aspectos interesantes del documental es que aborda sin pruritos la existencia de diferentes alas (si cabe una crítica es quizás la superficialidad de algunos debates clave que marcaron al feminismo como aquellos sobre género, clase y raza). Una activista afroamericana narra en primera persona las contradicciones de ser un ala de un movimiento mayoritariamente blanco. Otra señala la poca atención a los problemas de las mujeres trabajadoras y alerta sobre el problema de tener una visión exclusiva de la clase media.

La sexualidad fue uno de los temas fundantes del movimiento. Por primera vez, las mujeres discutían su sexualidad fuera del matrimonio: el sexo no reproductivo (la píldora anticonceptiva era reciente), el deseo y la homosexualidad femenina. Las lesbianas fueron unas de las primeras en hacer tambalear la principal organización y llamó a discutir la sexualidad femenina sin prejuicios ante la mirada preocupada de Friedan y otras fundadoras que creían que era “demasiado pronto”.

El documental brinda un buen panorama de las diferentes agrupaciones e iniciativas del movimiento, como Jane Collective (una red de apoyo cuya acción fue vital para que miles de mujeres trabajadoras y pobres accedan a los servicios de salud reproductiva), las editoras del mítico libro Nuestros cuerpos, nosotras mismas que fue para millones de mujeres el primer acercamiento a la educación sexual y el autoconocimiento.

Testimonios valiosos como los de las activistas negras, que hablan de las dificultades de plantear el derecho a decidir sobre el cuerpo, cuando el movimiento negro veía en la reproducción de la vida una “forma de resistencia” ante la dominación blanca. Las afroamericanas enfrentaron el desafío doble: ir contra a los prejuicios racistas dentro del movimiento de mujeres y contra los prejuicios machistas en el movimiento negro, incluso en sus alas más radicales.

Otro de los episodios narrados en She is beautiful… es un acto del movimiento antiguerra donde un grupo de mujeres de la SDS (una agrupación estudiantil de la llamada Nueva Izquierda) decide hacer su primera aparición. Ni bien la oradora comenzó a hablar, los militantes varones empezaron a abuchearla, a pedir que se vaya diciendo que era una mujer y no podía estar al frente de un acto político. Esto abrió un amplio debate sobre la participación de las mujeres en los movimientos políticos.

¿Soluciones de los años ’60 para los problemas de 2016?

Una de las reflexiones más interesantes está tanto al inicio como al final. Las primeras imágenes se ubican en una manifestación en Texas (Estados Unidos) en 2014 que exige el fin del ataque al derecho al aborto, conquistado por las mujeres en 1973 (mediante el fallo de la Corte Suprema Roe vs. Wade) luego de años de lucha. Hacia el final, una de las activistas reflexiona sobre el estado del movimiento de mujeres, los desafíos actuales: “Ninguna victoria es permanente”.

Es imposible separar el movimiento de liberación femenina de su época, que le imprimió una perspectiva de crítica social y revolucionaria, lo que no significó homogeneidad ni monolitismo. Ante la reacción social y política de los años 1980 que significó la restauración conservadora, encabezada por Margaret Thatcher en el Reino Unido y Ronald Reagan en Estados Unidos, una gran parte del movimiento feminista renunció a la transformación de la sociedad como vía para terminar con la desigualdad y se refugió en los pasillos de los parlamentos y agencias gubernamentales.

Ese abandono de las calles tuvo como consecuencia la institucionalización e integración del feminismo a las agendas oficiales. Vía esta integración, gran parte del feminismo se centró en transformar la cultura, una empresa que hoy podemos decir que el alcance de esa batalla cultural es, como mínimo, contradictorio. Es en gran parte cierto lo que dice una de las protagonistas, “Ya no se puede volver atrás, es imposible restablecer la segregación por género en el mundo laboral, que la mujer vuelva a trabajar exclusivamente en el hogar”.

El mayor desafío que enfrenta el movimiento de mujeres es la sorda convivencia de la ampliación de derechos (de alcance restringido y condicionado en la mayoría de los casos) con el crecimiento de la violencia machista y el avance reaccionario contra los derechos conquistados por la generación que protagoniza el documental. Ante este desafío urgente, las mujeres no necesitan volver al pasado, pero sí recuperar las banderas de la transformación social, para conquistar su emancipación y el fin de toda opresión. “Nadie nunca nos regaló nada”, una reflexión de los años 1960 que bien vale recordar en 2016.

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/La-revuelta-femenina-televisada

Imagen: http://www.laizquierdadiario.com/local/cache-vignettes/L653xH447/arton42835-29b99.jpg?1466891162

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¿Educando?

Rafael Licéaga

Norte América/México/Fuente:http://www.frontera.info/

Siempre que se les ha preguntado a los grandes sabios y a los jefes de Estado sobresalientes qué es lo más importante de un gobierno, dicen que la educación. Y estoy de acuerdo porque con ella se educa en justicia, en valores, en trabajo, en integridad, etcétera.

Un sistema educativo que se precie de ser relevante debe de contar con varios saberes, mismos que primero deben de tener los gobiernos, los maestros y padres de familia, para luego poder enseñarlos bien a los alumnos.

La primera lucha que hay que tener es contra los egos de quienes creen saberlo todo, principalmente funcionarios públicos que dictan normas y maestros que creen que sus conocimientos son más que suficientes. No es cierto. El conocimiento humano está expuesto a errores de percepción y de juicio. El primer objetivo de la nueva estrategia de educación debería de ser detectar errores en la educación y cómo resolverlos.

En nuestra última reforma educativa, hecha sin consultar a nadie, hubo errores, y entre los errores de lo escrito y los errores de quienes lo interpretan, el atole ya se hizo engrudo. Al parecer, en México, alguien está interesado en que muy pocos puedan salir de su grado de ignorancia. Por lo tanto, se debe garantizar el conocimiento adecuado.

Algo que más o menos arreglaría las cosas es saber quiénes somos y en dónde estamos parados. Conocernos como seres humanos, como lo que somos realmente como mexicanos. Situarnos en el mundo amplio. Todo desarrollo humano significa comprender al hombre y a la humanidad. La cultura en general existe a través de las civilizaciones. La educación debería mostrar el destino individual, social, global de todos los mexicanos. ¿Usted cree que lo logremos con maestros disidentes y verdaderos barbajanes que les infiltran en sus organizaciones? ¿Cree que lo lograremos con las autoridades educativas que tenemos y sus estrategias?

La historia humana comenzó con una diáspora de todos los humanos hacia regiones que permanecieron durante milenios aisladas, produciendo las diferentes lenguas, religiones y culturas. En los tiempos modernos se ha producido lo contrario, la revolución tecnológica que permite volver a relacionar estas culturas, y a volver a unir lo disperso. Hay que adecuarnos en ello.

La educación debe de abarcar la comprensión. Enseñar la comprensión significa enseñar a no reducir al ser humano a una o varias de sus cualidades que son múltiples y complejas. Por ejemplo, es nuestra costumbre, etiquetar a la gente como nos los quieren mostrar. Por eso en ciertos movimientos sociales, aparecen los perversos que nos muestran, quién sabe con cuánta verdad o cuánta mentira, a determinado tipo de personas como buenos o malos. Hay que mejorar la apertura empática hacia los demás, tolerar ideas y formas diferentes, mientras no atenten a la dignidad humana. La verdadera comprensión exige establecer sociedades democráticas y educadas, fuera de las cuales no cabe ni tolerancia ni libertad.

Eduquémonos pues, bien, para luego poder educar bien. A trancazos, de una y otra parte, no se llega a nada.

Fuente: http://www.frontera.info/Columnas/DetalleColumnas/941749-Aguilas-y-serpientes-Rafael-Liceaga.html

Imagen: http://www.americaeconomia.com/sites/default/files/imagecache/foto_nota/educacion_ninos.jpeg

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Las cuatro esquinitas.

Roberto Moreno Godoy.

Centro america/Guatemala/Fuente:http://elperiodico.com.gt/

Los buenos maestros hacen una diferencia notable.

“Por Cuatro Esquinitas de Nada” es la historia producida por Jerome Ruillier sobre Cuadradito, el pequeño que no lograba entrar en la casa grande para jugar con sus amigos redonditos. Cuadradito no lo lograba, pues la puerta de entrada era redonda. Solo sus amigos podían hacerlo. Eran tantas sus ganas de entrar, que Cuadradito luchó con todas sus fuerzas cambiar. Intentó infructuosamente alargarse, torcerse, doblarse, ponerse de cabeza y hasta volverse círculo. Sin embargo, era diferente y nunca sería igual que los demás. Sus amigos incluso recomendaron cortar a Cuadradito para que cupiera por la puerta. Finalmente, luego de mucha deliberación, los redonditos comprendieron que no era Cuadradito el que tenía que cambiar. Llegaron a la conclusión que era la puerta la que debía cambiar. Si le cortaban cuatro esquinas a la puerta, todos podrían entrar y salir de la casa grande.

Sin lugar a dudas, el maestro juega un papel determinante en la promoción de los aprendizajes. Los maestros efectivos no solo conocen su disciplina, sino comprenden suficientemente las formas de pensamiento de sus estudiantes y pueden transmitir su propio conocimiento de forma que sea comprensible para ellos. La función principal del maestro es proveer las condiciones ambientales para que cada estudiante aprenda. Los buenos maestros logran que sus alumnos sean capaces de decir, hacer, pensar o sentir cuando salen del salón de clases lo que no eran capaces de decir, hacer, pensar o sentir cuando entraron. Son capaces de apreciar la diferencia, incluirla y potenciarla. Los docentes que sobresalen logran que sus estudiantes aprendan, dominan la materia y utilizan buenas prácticas de enseñanza y de evaluación. Ellos y ellas tienes la capacidad de permitir que los “cuadraditos” que llegan a su salón de clase no sean discriminados por ser diferentes. Encuentran la forma de darles su lugar y brindarles acceso a las oportunidades educativas que merecen.

Con esta historia de “Las Cuatro Esquinitas” inició su disertación la experta costarricense Patricia Vásquez en la Universidad del Valle de Guatemala el miércoles recién pasado. La profesional tuvo a su cargo la conferencia inaugural “Diseño Universal del Aprendizaje”, en el marco del 5to. Congreso de Educación organizado por la referida casa de estudios. Durante dos días, cerca de 800 educadores se reunieron para tratar una serie de temas de gran relevancia. Educación inclusiva, herramientas on line, liderazgo docente, canales de aprendizaje a través de la música, el nuevo rol del docente, cómo aprendemos, cuentacuentos como estrategias de aprendizaje, el director como gestor de la escuela, aportes de la neurodidáctica a la educación, acompañamiento pedagógico, aprendizaje del idioma materno, coaching educativo, construcción de competencias ciudadanas, desarrollo del potencial creativo, emprendimiento en el aula y la formación técnica fueron algunos de los temas abordados en esta interesante jornada. La misma fue una manera muy significativa para celebrar el Día del Maestro.

Fuente: http://elperiodico.com.gt/2016/06/24/opinion/las-cuatro-esquinitas/

Imagen: http://lanoticiaenguatemala.com/wp-content/uploads/2015/09/00494.jpg

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¿Apoyar a los maestros?

Jose Luis Palacios Blanco.

El sistema educativo es una camioneta vieja y destartalada. Tiene ponchadas las llantas; el motor no arranca y a pesar de ello los dueños lo queremos echar a andar. El chofer (profesor)  consume más del 90% de los gastos del móvil y solo queda menos del 10% para hacerle reparaciones y hoy a él precisamente se le echa la culpa de que no se mueva el vehículo. Esta analogía sirve para reconocer que el dueño del coche, es decir, el contribuyente, le exige al administrador (SEP) que lo ponga a producir, pero no se encuentra la manera de hacerlo.

El sur del País ha explotado por sus problemas económicos y sociales ancestrales. El norte ha rebasado sus limitaciones y su creciente productividad por habitante se refleja en que genera excedentes que deben ser transferidos a los estados del sur. Los indicadores de competitividad del IMCO lo reflejan y por el contrario, los del CONEVAL muestran que el sur se sigue hundiendo y su brecha entre ricos y pobres aumenta. Precisamente allí donde están los mayores rezagos en educación.

El gobierno en todos sus niveles por décadas alimentó a mafias magisteriales que controlaban el presupuesto y que mantenían ese esquema perverso de heredar y vender plazas; de comisionar a profesores a tareas sindicales, de proteger a los profesores faltistas y a evitar a como diera lugar, la evaluación del desempeño docente. Con la Reforma Educativa se buscaba cambiar el escalafón de antigüedad a otro por resultados. Era algo tan sencillo: rendir cuentas de los impuestos que pagamos todos.

Mi familia es de profesores. Mi madre es profesora y me duele la realidad educativa, pero no tenemos otra que hacer productivo el aparato educativo y eso pasa necesariamente por la evaluación y estímulos al desempeño docente. Todos los funcionarios públicos deben pasar por evaluaciones. No hay otra manera de sacar adelante al País. Viví mi infancia en Oaxaca. En el sur del País donde se piensa que el gobierno como un dios, debe darlo todo. Son ideas fijas, ancestrales. Pero no se puede repartir lo que no se genera; la riqueza hay que crearla primero para repartirla después. No será posible elevar el nivel educativo en Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca, cuando solo se imparten clases el 30-40% del tiempo efectivo del ciclo escolar. No será posible hacerlo si se consume el 90% del presupuesto en sueldos y salarios y no se tienen recursos para infraestructura y mejora de la tecnología.

No es un asunto de inyectarle más recursos al sistema educativo cuando éste es ineficiente. Los países que más gastan en educación no son los mismos que tienen un mejor nivel educativo de acuerdo a los resultados de la prueba PISA (Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos). En el primer grupo de naciones que más invierten como proporción de su Producto Interno Bruto (PIB) en educación pero no cuentan con  los mejores resultados están Cuba con 13 por ciento, Dinamarca con 8.6 por ciento, Bolivia con  7.5 por ciento, mientras que ocupando siempre los primeros lugares en la prueba PISA que aplica la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a los estudiantes de 15 años, están  países con sistemas educativos eficientes, como Finlandia que invierte 6.8 por ciento,  Hong Kong 4.4 por ciento, Singapur 3.3 por ciento,  Japón 3.8 por ciento, Corea del Sur 5 por ciento, Canadá 5 por ciento, Suiza 5.4 por ciento y Australia 5.1 por ciento.

En el caso de México, si bien hace una inversión total del 6.2 por ciento de su PIB en educación, cercana a la media de la OCDE de 6.3 por ciento,  ésta tampoco se traduce en una mejora del aprendizaje entre los estudiantes mexicanos. Por ejemplo, a pesar de que el gasto de Finlandia es ligeramente superior al mexicano, los  finlandeses han conseguido estar en el primer lugar de la evaluación PISA en varias ocasiones, mientras que los mexicanos nos hemos ubicado siempre en los últimos lugares. Esto, tiene que ver con que, a pesar de que la inversión es similar, en el  caso mexicano se aplica en sueldos de los maestros y burocracia magisterial y no se utiliza en los estudiantes. Tan es así que el 83.1 por ciento del presupuesto nacional para educación se usa en  sueldos de profesores y 93.3 por ciento a la remuneración de todo el personal de la comunidad académica en su conjunto.

Viendo este diálogo de sordos entre el gobierno que impone la Reforma Educativa (que es realmente laboral y administrativa, es cierto) y los maestros que quieren evitar la evaluación, los contribuyentes sabemos que es indispensable hacer eficiente el presupuesto dedicado a la creciente y enorme nómina magisterial. Falta desde luego a la Reforma Educativa, el asunto de fondo e importante: cambiar estrategias para planes y programas y esquemas de enseñanza-aprendizaje.

El problema magisterial mal manejado por el gobierno federal ya escaló, pues ahora al abrirse al diálogo y a la negociación el gobierno federal, otros sectores en la debilidad gubernamental, verán la oportunidad también de exigir más al gobierno. López Obrador aprovechará la coyuntura y también exigirá al dios gobierno que provea de más recursos al sur de este País que no genera más riqueza. ¿Apoyar a los maestros? Sí, pero para que tengan más capacitación y ganen más, pero en función de la necesaria evaluación al desempeño.

Fuente: http://www.am.com.mx/2016/06/25/opinion/apoyar-a-los-maestros-294027

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Deberes escolares: un debate inacabado

Por. Juan Antonio Planas

Ante el debate suscitado en los medios de comunicación en relación con los deberes escolares, los Servicios de Orientación estimamos que es necesario ofrecer una postura sensata. España, según un reciente estudio, es uno de los países de la OCDE donde más tiempo pasan los alumnos haciendo deberes escolares. Sin embargo, el abandono y el fracaso escolar siguen siendo de los más altos.

En Educación las posturas maximalistas no deberían existir. Corremos el riesgo de tomar decisiones pendulares. Es decir, al igual que ha ocurrido con la autoridad del profesorado y de las familias que era excesiva no hace demasiados años, se ha pasado a una relajación también excesiva que ha propiciado hijos convertidos en «pequeños dictadores».

Lo mismo ocurre con los deberes. Las dos posturas extremas son igualmente erróneas. No es pedagógico que niños de etapa infantil o primaria estén en la escuela desde las 8 de la mañana hasta las 17 horas y que después de dos o tres horas de actividades extraescolares deban todavía realizar tareas escolares y aprender algunos temas. Hay casos en que niños de 8 o 9 años hacen jornadas más exigentes que las de sus propios padres.

Si a esto añadimos que en muchas ocasiones son tareas repetitivas, poco innovadoras, que no favorecen la creatividad, la curiosidad y el afán de aprender; los deberes, en este caso, no son educativos. Además, limitan el tiempo que el niño necesita para interactuar físicamente con otros niños. Es tan o más importante que los niños jueguen y desarrollen su imaginación junto a sus iguales y con sus padres. En las ciudades cada vez los niños salen menos de casa y el poco tiempo del que disponen lo emplean jugando con los distintos dispositivos digitales.  No es de extrañar que cada vez los alumnos son más inmaduros emocionalmente hablando (aunque por otra parte están hiperestimulados).

Por otro lado, la postura contraria de permitir que los alumnos ya no tengan ninguna responsabilidad educativa al terminar las clases es también incorrecta. Está demostrado que el hábito de la lectura se adquiere en los primeros años de vida y la actitud de los padres es fundamental para el éxito escolar. Es necesario fijar los conocimientos adquiridos en el centro educativo repasando y memorizando. Y también es imprescindible realizar actividades de investigación, de creatividad, etc. que no se pueden realizar en el periodo escolar y dentro de ese espacio, tal como observaciones del medio ambiente, actividades lúdico-deportivas etc.

Los padres deben implicarse conjuntamente con los centros escolares en la educación de los hijos. Precisamente, el Consejo Escolar del Estado en el estudio «La participación de las familias en la educación escolar», presentado en noviembre de 2014,  revela que las altas expectativas académicas de los padres sobre sus hijos, la supervisión de las tareas y deberes relacionados con la escuela, y la adquisición de hábitos lectores dentro de la familia, son factores que influyen muy positivamente sobre el rendimiento escolar de los alumnos, independientemente de la etapa educativa. Igualmente, el sentimiento de pertenencia al centro, la accesibilidad del profesorado y la participación de los padres en las actividades que lleva a cabo la escuela son variables que se asocian de forma positiva con los resultados académicos.

En este estudio se destaca la importancia de realizar actividades en familia, en particular dedicar todos los días un tiempo a conversar y realizar juntos una comida principal. Estos hábitos no dependen del nivel socioeconómico o cultural y sin embargo resultan efectivos en el rendimiento escolar. También anima a los padres a situar las aspiraciones académicas de sus hijos entre sus principales valores, y a supervisar las tareas escolares de los mismos.

Eso sí es necesario apoyar especialmente a los centros situados en entornos desfavorecidos y que escolarizan a alumnos inmigrantes en proporciones elevadas. Y es necesario, establecer programas de compensación educativa para los alumnos cuyas familias no pueden prestarles apoyo académico en las tareas escolares por carecer del nivel de preparación necesario.

Sintetizando, en la etapa infantil y primaria el alumnado debe tener tiempo para jugar con otros niños, descansar y relacionarse con la familia. Por tanto, habría que limitar muchísimo el tiempo dedicado a los deberes y actividades extraescolares.

En Educación Secundaria y Bachillerato, obviamente, la exigencia escolar es mucho mayor. Pero igualmente hay que racionalizar las actividades extraescolares, deberes y estudio que deben realizar. Es imprescindible mayor coordinación entre el profesorado y que la familia colabore con el centro educativo para racionalizar el poco tiempo del que disponen para el ocio.

Aunque parezca paradójico las nuevas tecnologías están contribuyendo a aumentar el nivel de ansiedad y la sensación de disponer de poco tiempo para jugar, practicar deporte y otras actividades lúdicas.

Fuente: http://www.aragondigital.es/noticia.asp?notid=146208&secid=21

Imagen: http://www.zetaestaticos.com/aragon/img/noticias/1/006/1006994_1.jpg

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