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Una sociedad distópica

Por: Carolina Vásquez Araya

Las condiciones de vida, desde el origen marcan el futuro y lo sellan.

No es difícil comprender cómo el cuidado amoroso y educado hacia un recién nacido es el punto de partida para una vida satisfactoria y exitosa. En ese trayecto fundamental de los primeros años, la nutrición es la materia prima para garantizar la formación de un cuerpo saludable y un cerebro plenamente funcional y activo, mientras el amor aporta su cuota en el bienestar y la confianza. Cuando estos elementos están ausentes, se genera un deterioro irreversible capaz de comprometer no solo las funciones orgánicas y la formación de un esqueleto sano y fuerte; también las capacidades intelectuales y la visión de sí mismo.

Por esta razón se podría afirmar que las naciones en donde impera la corrupción, regidas por gobiernos capaces de privar a la población de los recursos mas elementales para su supervivencia -Guatemala es el mejor ejemplo- son países distópicos. La distopía se caracteriza por ser una realidad que transcurre en términos opuestos a la utopía, representando un futuro indeseable para una sociedad hipotética. Es decir, un camino hacia la destrucción de sus fundamentos humanos. Es posible señalar a Guatemala como el ejemplo representativo de esta condición peligrosa, ante datos tan esclarecedores como ciertos indicadores de desarrollo social que la sitúan a la cola de las naciones. Entre ellos, su escandaloso índice de desnutrición crónica infantil -49.8 por ciento, es decir uno de cada dos niños- o el cociente intelectual promedio para la población guatemalteca, situado en 47.72 puntos, cuando el promedio mundial gira entre los 85 y 90 puntos. A esto se debe añadir que la población de este país presenta la estatura más baja a nivel mundial (The Lancet) y se encuentra en el lugar 142 de entre 195 países en el Índice de Seguridad Global en Salud.

Esta situación lleva a Guatemala hacia un futuro distópico garantizado. El trabajo fino, la trama perversa cuyos efectos se plasman en esos terribles indicadores, tiene una identidad reconocible: la cúpula económica de carácter colonialista de esa rica nación centroamericana. Desde el corazón de la organización empresarial, convertida en un cártel explotador, surge ese cuadro de miseria y corrupción que ha colocado a ese país en una ruta certera hacia el fracaso. Las consecuencias están a la vista en decenas de miles de guatemaltecos que prefieren arriesgar la vida y emprenden el camino hacia el norte, sin garantía alguna de éxito.

Desde el retorno a la democracia sus gobiernos, sin excepción alguna, han obedecido fielmente los mandatos de las cúpulas económicas -respaldadas con fidelidad por un ejército alejado de su naturaleza- y se han dado a la tarea de socavar la institucionalidad para convertir a Guatemala en un territorio controlado por los cárteles de la droga y un sector político venal, divorciado del mandato constitucional. Dados los indicadores vergonzantes en donde se evidencia el profundo deterioro de este país, se puede colegir cuanto esfuerzo requeriría volver a situarlo en la ruta del desarrollo.

La estrategia del sector dominante ha tenido un impacto indiscutible en la consolidación de un sistema tan eficaz. Cada cuatro años, la población de Guatemala elige a un individuo -ya destinado a ocupar su primera magistratura- elegido en el corazón del poder económico y lanzado a un circo electoral de mentiras. Corren así las tácticas más pedestres para atraer a los electores, quienes han sido bombardeados por las viejas consignas de la Guerra Fría y la machacona insistencia en una visión racista y discriminatoria para mantener latente la división social. Es decir, los hilos se manejan desde los despachos herméticos del poder económico y la ciudadanía -gracias a una efectiva política estatal de obstrucción de la educación- termina por ceder ante la fuerza de campañas millonarias y ofertas oportunistas.

La educación, como ya se ha repetido en tantas ocasiones, es indeseable para quienes detentan el poder. Por ese motivo tan evidente es que gobiernos como el guatemalteco secuestran los programas educativos y escatiman fondos para el desarrollo de su infraestructura. En el fondo, se trata de convertir a las nuevas generaciones en un recurso económico más.

Cuando gobierna el capital, la ciudadanía se convierte en un activo más.

Fuente de la información e imagen: https://insurgenciamagisterial.com

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Combatir el hambre y el veneno en los alimentos

En este artículo el autor reflexiona sobre la situación de miseria que sufren 19 millones de personas en Brasil como consecuencias de las políticas aporofóbicas del presidente Bolsonaro.


La alimentación es el derecho humano número uno. En Brasil, 19 millones de personas (el 9% de la población) padecen hambre crónica, agravada por la pandemia, el desempleo, el aumento del precio de los alimentos (el más alto desde 2003) y, sobre todo, el desgobierno de Bolsonaro.

La inseguridad alimentaria moderada y severa afectaba al 21,5% de la población en 2004; al 10,3% en 2013; y en 2020 alcanzó el 20,5% (Rede Penssan – Red de Investigación Brasileña sobre Soberanía Alimentaria y Nutricional). En la actualidad, 116 millones de personas en Brasil sufren inseguridad alimentaria, es decir, no saben qué tendrán que comer al día siguiente o no tienen acceso a una dieta que contenga los nutrientes esenciales.

En 2004, la pobreza afectaba al 21,5% de la población brasileña. Diez años después (2014) se redujo al 8,4%. Subió al 11% en la recesión de 2015-2016, y al 16% en el primer semestre de 2021.

Acción Colectiva Comida de Verdad, una red formada por 13 movimientos comprometidos con la promoción de la seguridad alimentaria, identifica 310 iniciativas de sistemas alimentarios inclusivos y sostenibles en Brasil, desde huertos comunitarios hasta cooperativas y campañas de financiación colectiva. De estos 310, el 58,9% se dedican a la comercialización, como las ferias agroecológicas y la distribución de cestas de agricultura familiar. Y el 31% son acciones solidarias destinadas a facilitar el acceso a los alimentos de los grupos vulnerables; y el 7,5% son el resultado de políticas públicas.

Desde el lanzamiento del programa Hambre Cero, en el gobierno de Lula, se propone que los municipios cancelen el IPTU (impuesto sobre la propiedad) de las parcelas y terrenos baldíos que sean cedidos por sus propietarios para el cultivo de huertos comunitarios.

En 1950, según el censo del IBGE (Instituto Brasilero de Geografía y Estadística) -, dos tercios de la población brasileña (64%) vivían en zonas rurales. En el último censo, en 2010, el 84% vivía en ciudades y el 16% en zonas rurales. Esto se traduce en favelas, desempleo, violencia y, sobre todo, en el consumo de alimentos industrializados de escaso valor nutritivo.

El MST (Movimiento de los Sin Tierra) es hoy el mayor productor de arroz orgánico de América Latina, es decir, sin insumos como fertilizantes y pesticidas químicos. De hecho, estos productos se encarecieron durante la pandemia, afectando al precio de los alimentos. En el MST, un paquete de 1 kg de arroz cuesta entre 7 y 8 reales (1,20 $US). En Rio Grande do Sul, el movimiento espera recolectar, para la cosecha de 2022, 300 mil sacas. A principios de 2021, se cosecharon 248 mil sacas, por un valor de 20 millones de reales, y 130 mil aún están en stock, ya que la principal dificultad es vender la producción, ya que el principal comprador es el gobierno, la Conab (Compañía Nacional de Abastecimiento) y el Programa Nacional de Alimentación Escolar. Y en cuanto a los productos de la MST… la Conab no ha realizado ninguna subasta para comprar productos de la agricultura familiar. El gobierno federal tampoco muestra ningún interés en mantener las reservas de regulación.

Brasil es el tercer país del mundo que utiliza pesticidas, por detrás de China y Estados Unidos (datos de FAO). En 2019, se vendieron 620.000 toneladas de pesticidas en Brasil (datos Ibama). De este total, el 38,3% son «muy o muy peligrosos», el 59,3% «peligrosos» y sólo el 2,4% «poco peligrosos».

El gobierno de Bolsonaro ha flexibilizado el registro de agrotóxicos. Desde la ley de 1989, se había evitado aprobar cualquiera que contuviera sustancias que provocaran graves trastornos respiratorios, cáncer, mutaciones genéticas, malformaciones fetales, Parkinson, así como alteraciones hormonales y reproductivas.

El decreto del 7 de octubre de este año (10.833/2021) aprobó el «paquete de veneno». Reduce el plazo de aprobación de los plaguicidas, aumenta la participación del Ministerio de Agricultura y crea «límites de seguridad» para que se aprueben sustancias antes prohibidas. Las entidades que se oponen a la medida dicen que Brasil tiene un gran potencial para producir biodefensivos, pero el gobierno los ignora.

De enero a septiembre de 2021, se liberaron 1.215 plaguicidas en Brasil (Diário Oficial). Entre 2005 y 2015 el ritmo de aprobación fue de unos 140 al año. Este año ya se han publicado 345. De los productos utilizados en Brasil, el 30% tiene sustancias activas prohibidas en los países europeos, como la atrazina, el acefato y el paraquat. Este último herbicida, utilizado en plantaciones de algodón, maíz y soja, fue vetado en 2017, pero se permitió su uso hasta julio de este año. Está prohibida en 37 países. Provoca Parkinson en los agricultores.

Desde 1997, los pesticidas reciben incentivos fiscales del gobierno. Al permitir la exención de hasta el 60% del ICMS (Impuesto a la Importación) sobre el comercio de venenos, los estados dejan de recaudar ¡6.000 millones de reales al año!

Una de las principales fuentes de venenos en los alimentos son los productos ultraprocesados. El gobierno debería regular la publicidad, aumentar los impuestos y obligarles a imprimir etiquetas de advertencia, como con los cigarrillos. A partir de octubre de 2022, los productos con altas concentraciones de sodio, azúcar y grasas saturadas tendrán que mostrar los índices en sus envases.

La dieta in natura es más cara que el consumo de productos ultraprocesados, cuyo mayor coste se deriva del envasado, el transporte y la publicidad. Los productos ultraprocesados se fabrican, no para alimentar, sino para fomentar el consumo excesivo. Los refrescos, por ejemplo, no están pensados para calmar la sed, sino para crear adicción en el consumidor. Favorecen la obesidad, la hipertensión y la diabetes. Y lo peor: aquí son alentados por el gobierno. Los refrescos fabricados en la Zona Franca de Manaos reciben subvenciones en forma de créditos fiscales.

En septiembre, el Idec (Instituto Brasilero de Defesa do Consumidor), denunció que el 59,3% de los productos ultraprocesados tienen residuos de pesticidas. Entre los 27 productos, más de la mitad contenían residuos de glifosato o glufosinato, dos herbicidas muy utilizados en los cultivos de soja, maíz y algodón. Según la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, vinculada a la Organización Mundial de la Salud (OMS), el glifosato provoca cáncer. Aparece en bocadillos, panecillos, galletas de agua y sal, galletas rellenas, cereales, pan de trigo y bebidas de soja, artículos muy consumidos por niños y adolescentes.

Anvisa (Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria), que controla el nivel de pesticidas en los productos ecológicos, no lo hace cuando se trata de productos industrializados.

El agronegocio reconoce que, en los últimos 30 años, el área de siembra en Brasil ha crecido sólo un 50% y, gracias al uso de pesticidas, ¡la producción de granos aumentó un 360%!

¡Sálvese la bolsa, dañándose la vida!

Frei Betto es asesor de movimientos sociales. Autor de 53 libros, publicados en Brasil y en el extranjero, ganó dos veces el premio Jabuti (1982, con «Batismo de Sangue», y 2005, con «Típicos Tipos»).

Traducción: Correspondencia de Prensa.

Fuente (de la traducción): https://correspondenciadeprensa.com/?p=22771

Fuente (del original): https://www.correiocidadania.com.br/colunistas/frei-betto/14842-combater-a-fome-e-o-veneno-na-alimentacao

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Jairo Rivero: una trayectoria de vida al servicio de la Educación

      Los educadores han asumido a través de los tiempos un rol fundamental, no solamente por su desempeño de la actividad pedagógica en pro de la formación de sus educandos, sino también como promotores sociales de las comunidades, lo que le han merecido respeto por las actividades  desplegadas. Estableciendo un vínculo permanente con los estudiantes y los pobladores del perímetro circundante. En la memoria colectiva siempre hay el recuerdo de los que asumieron ese compromiso con esmero. En tal sentido, el proceso histórico hace referencia a destacados maestros de fama universal ,entre los cuales podemos señalar a : María Montessori,  con el valioso aporte a la educación que a través  los juegos, en que los niños  investigan en su entorno y adquieren  conocimientos; Lev  Vigotsky  a través de su gran legado en ayudar a mejorar los procesos de enseñanza mediante estudios  basados en la neurosicología ,que permitieron determinar  que el ambiente es un elemento clave en el aprendizaje; del mismo modo, John Dewey ,máximo  representante de la llamada  Escuela Nueva,  en la que propone un método de aprendizaje basado en distintos ensayos,  con el fin de incrementar las competencias necesarias para que los educandos sean  capaces de resolver problemas

 

      Desde esta perspectiva, en Venezuela sobresalen educadores que han marcado un trabajo tanto pedagógico como didáctico. Entre los que sobresalen en el siglo XIX: Simón Rodríguez, con su  aplicación de un método de enseñanza  para todos los educandos sin discriminación social “escuela para todos”, con el fin de que adquiriesen nuevos hábitos y nuevas relaciones sociales; Andrés Bello, formulaba un nivel de instrucción imprescindible e integral para todos los alumnos, con la finalidad de procurar  la formación moral; Cecilio Acosta, concebía que un proceso pedagógico optimo era posible , mediante la evolución científica y tecnológica ,con el fin de establecer un pensamiento profundo y coherente, con el propósito de constituir conexiones significativas entre los conocimientos previos y nuevos. En el siglo XX, Luis Beltrán Prieto Figueroa, consideraba que la educación no es solo conservar los bienes y valores, sino promover el cambio, propiciar el progreso, que solo se realiza por el aprovechamiento de los elementos de las creaciones anteriores para crear cosas nuevas, bienes y valores nuevos (Prieto, 1990).Del mismo modo, encontramos al profesor Luis Bigott, con su pedagogía descolonizadora, con la finalidad de generar un pensamiento  en los educandos para romper con un modelo educativo hegemónico neocolonial, mediante una enseñanza critica que libere de esos los vínculos del atraso por una sociedad   más humano y solidario que preserve las culturas  y no depender de los sectores de poder, dueños del capital.

     A nivel regional también encontramos docentes que han dejado huella por su praxis en el proceso de enseñanza aprendizaje, sin que se haya estudiado a profundidad su acción pedagógica en forma sistemática. La historiografía hace referencia de abnegados maestros en diferentes localidades de la región guariqueña, entre los que podemos señalar: Ángel del Toro Moreno y Fernández durante el Periodo Colonial en Ortiz y otras ciudades de la región; en el siglo XX, los calaboceños Blas Loreto Loreto, Eduardo Viso Rodríguez; Alberto Isaac Padra, natural de Cazorla, de amplia trayectoria educativa en El Sombrero y distintas poblaciones de esta entidad llanera, al igual que Antonio Miguel Martínez en Santa María de Ipire ;del mismo modo, la gestión docente de Pròspero Infante Marrero en Altagracia de Orituco. Por tal motivo, es necesario profundizar la investigación educativa con el propósito de dar a conocer los valiosos aportes de muchos profesores esta ciencia aplicada, mediante un estudio metódico de su camino por  la actividad pedagógica y no tratarla como una simple descripción cronológica de su actuación, sino dar a conocer sus herramientas o estrategias empleadas para facilitar la instrucción, y de esta  manera estaremos exaltando el trabajo realizado por nuestros coterráneos , no solamente para esta región, sino también para  toda la aldea global, tal  como lo planteara Marschal Mc Luhan.

      Uno de estos pedagogos que  es necesario  exaltar su eficiente labor, es el recién fallecido Jairo Luis Rivero, natural Camaguàn, Estado Guárico. La trayectoria realizada en el campo educativo es digna de ser se estudiada por los investigadores de las distintas áreas de formación educativa de esta entidad guariqueña a nivel universitaria, por sus grandes aportes al proceso de enseñanza durante su desempeño en Educación Básica, Media y Diversificada, así  como también a nivel Universitario. Este hijo de Carmen Rivero emprendió su actividad profesional por la población Achaguas en el Estado Apure y luego  el sur del Estado Guárico, en la unidades educativas pertenecientes a  los municipios, San Gerónimo de Guayabal y Calabozo. Un ejercicio educativo ejemplar, tomando en cuenta  la opinión  de sus discípulos al conocer su deceso .El primer criterio en esbozado por estos, es el referente  el buen manejo en la gerencia a  asumiendo los estándares de calidad, en los cuáles resaltaron su alto grado de pertinencia social conjuntamente con el aspecto académico. Como buen llanero fue un profesor a carta cabal, no solo ejerciendo sus funciones profesionales, sino también  consustanciado con el progreso de su región, por tal motivo estuvo muy vinculado con  organizaciones sociales, como miembro activo  del  de Club de Leones entre otras organizaciones benéficas, para satisfacer las necesidades de las colectividades  donde ejerció el noble trabajo de educar.

     De igual manera este destacado educador, tomó  el ejemplo de los grandes maestros camaguanenses Eligio y Elba Maluenga, así como también Ángel López, en  dejar una honda huella en su desempeño docente con altos estándares de eficiencia y eficacia. En esta Primera  Etapa de su larga trayectoria educativa por estas localidades donde ejerció la docencia: el buen manejo de las destrezas pedagógicas, necesarias en ser estudiadas a profundidad por los estudiosos de la investigación educativa local y regional. Jairo Rivero,  no solo usó en su  práctica los conocimientos adquiridos en su carrera docente en la Universidad Simón Rodríguez, sino que realizó  constantes propuestas innovadoras de la praxis educativa, mediante información suministrada por sus discípulos en diversas tertulias a raíz de su desaparición física. Una de esas  consideraciones objeto de un estudio, es la manera de trabajo en su gerencia de aula.

      Su trabajo siempre estuvo circunscrito a la búsqueda de excelencia académica, desde su visión particular de enfocar el proceso de enseñanza, por tal motivo encontramos en  su práctica educativa una serie de principios entre los cuales podemos destacar: la de tomar en cuenta todas las estrategias adecuadas para que sus educandos llegasen al conocimiento, con el firme propósito para que estos escolares fuesen capaces de ser unos entes transformadores a través del trabajo en equipo desde una formación integral. Para Rivero, en su actividad docente preponderó el manejo del proceso de aprendizaje con una caracterización particular, para este gerente  de aula, no solamente  bastase con realizar una buena planificación , organización de los contenido a desarrollar con el propósito de presentarlo y ejecutarlo ,sino también realizar una evaluación constante del proceso  en el aula para  ver los resultados con el fin de conocer las fortalezas y debilidades de sus educandos en el proceso de enseñanza ,a fin de buscar los correctivos  .Esta fue la opinión que considera el ex decano del Área de Ciencias de la Educación en la Universidad Rómulo Gallegos , Estado Guárico , Jesús Contreras, que también fue su discípulo en esta misma institución de Educación Superior en varias cátedras. Del mismo modo, considera que tenía una  habilidad para establecer   una triada didáctica meritoria en los componentes de la acción educativa: facilitador, conocimiento  y los educandos con un estilo propio.

      La acción motivadora fue un recurso importante que utilizó permanentemente  con sus educandos   en la actividad docente este consagrado maestro guariqueño cuándo ejerció las diferentes unidades curriculares  de formación en  docencia universitaria en la región guariqueña ,  con el firme propósito en el caso específico  futuro educador se interesase por tenerle pasión y afecto a esta carrera, a la que debían cumplir la misión de educar, al mismo tiempo   exhortaba a sus discípulos a preparase bien para cumplir estos fines, por tanto, todas sus orientaciones y  estrategias perseguían estos fines. Jairo Rivero no  solamente se destacó por sus habilidades en el buen manejo en la gerencia de aula, con sus novedosas estrategias didácticas. Su buen desempeño como administrador en los diversos cargos de dirección  que ocupó, dejando una honda huella en la   administración educacional, tanto en los niveles de Educación Básica como a nivel Universitario, en la una Segunda Etapa de desempeño en el campo educativo venezolano.

     Este gerente educativo, estableció una manera particular de conducir la organización escolar, específicamente en el manejo de los recursos humanos que estaban a su cargo; mientras que el educador brasileño Adalberto Chiavenato, hace énfasis en el talento humano como responsable del éxito de las organizaciones a través del capital intelectual que aportan, Jairo Rivero, consideraba también  que  el buen trato y una comunicación efectiva  con el personal adscrito permitiría una mayor compenetración de los  docentes en todas las actividades planificadas  en la  organización  escolar. Además  del establecimiento de canales de comunicación,  permitirían  crear un buen clima organizacional, por tal motivo, las relaciones cordiales y no punitivas, conduciría al óptimo  cumplimiento de los fines y propósitos preestablecidos.

     Para el  profesor  Gilberto Castillo, director de un centro educativo en Calabozo ,Estado Guárico , Jairo Rivero es motivo de admiración y ejemplo a seguir por la manera que ejerció el liderazgo en la actividad  gerencial, destacando sus dotes de  conciliador  no solamente  con el personal  docente, sino también con los empleados administrativos , obreros y los miembros de la comunidad durante más de dos décadas en que administró los centros educacionales, con estándares de eficiencia y eficacia ,en lo que respecta al manejo los recursos humanos como materiales de los diversos centros educativos en que trabajó, fruto de su solida formación gerencial, adquirida en sus estudios en la Maestría en Gerencia Educativa ,donde pudo consultar y  cotejar las diferentes teorías para crear manera particular de abordar la administración escolar. De igual manera la profesora Leída Ruiz, compañera  de trabajo desde 1989 en la misma ciudad llanera por más de dos décadas, tanto a nivel de Educación Media y Diversificada y Profesional, así como también en el ambiente universitario, valoró  no solo el profesionalismo de este docente; sino también como ser humano: serio, responsable, puntual, servicial,  y sobre todo muy organizado. Siendo un ejemplo a seguir por las nuevas generaciones al servicio de la educación de esta región de los llanos.

     Por todas  estas consideraciones son necesarias estudiarlas  de una manera sistemática, tanto en  su desempeño  pedagógico como gerencial, por parte de los investigadores educativos con el  firme propósito de difundir sus aportes a la ciencia educativa, de este hijo del llano guariqueño, que siempre estuvo a la altura para cumplir la noble misión de servir  y enseñar a los ciudadanos. De esta manera estaremos contribuyendo con que el legado del profesor Jairo Rivero trascienda a través del tiempo.

Fuente: El autor escribe para el Portal Otras Voces en Educación

 

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El debate académico como herramienta pedagógica en Secundaria

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Fomenta el pensamiento crítico, el trabajo en equipo y el alumnado desarrolla habilidades como la oratoria o la investigación. Te contamos en qué consiste el debate académico y qué beneficios aporta.

Saber hablar en público, transmitir ideas y opiniones, escuchar a los demás, compartir posturas, rebatirlas y estar preparados para defender un cambio de opinión son algunas de las habilidades que se ponen en práctica al participar en un debate académico. Se trata de una actividad formativa que permite a los jóvenes conocer, analizar y reflexionar acerca del mundo que les rodea, lo que resultará muy beneficioso para su futuro académico, profesional y personal.

El debate en las aulas tiene una larga tradición en el mundo educativo anglosajón, pero cada vez más docentes españoles se animan a ponerla en práctica con su alumnado. Es el caso de José Enrique Celador, subdirector del Colegio Inmaculada Concepción (Madrid) y creador del club de debate en su centro. “Es una práctica que funciona muy bien en el 2º ciclo de ESO y Bachillerato, especialmente si ya se ha trabajado previamente con ellos sesiones de oratoria como iniciación a la comunicación pública y argumentativa de sus ideas”, señala.

El debate académico

El debate es en realidad una competición entre al menos dos equipos (normalmente de 4 o 5 personas) que se alternan para intervenir en las distintas fases, que duran entre tres y cinco minutos cada una: discurso, refutación 1ª, refutación 2ª y conclusión. El formato del debate puede variar dependiendo de cómo se desarrollen las fases de refutación. Pueden ser más cortas e intensas, por lo que los ponentes tendrán que ser más ágiles, o pueden tener una duración parecida al resto de las fases.

debate académico

Además, se suelen establecer los siguientes roles: introductor, refutador 1, refutador 2, ponente de la conclusión y, si fuera necesario, un secretario. Generalmente, antes de comenzar el debate se decide por sorteo la postura que cada uno de los equipos debe defender sobre un tema previamente acordado. De este modo, ambos equipos habrán tenido que preparar la defensa de los dos bandos.

Tras participar varios años con su alumnado de 4º ESO y 2º de Bachillerato en el torneo anual de debate escolar en la Comunidad de Madrid, Luis Miguel Carpio, profesor de Lengua en Secundaria y Bachillerato en el IES Las Lagunas (Rivas-Vaciamadrid) explica que, en el torneo, cada integrante del grupo interviene en una de las partes que ha preparado a conciencia con anterioridad. “En las intervenciones del discurso y la conclusión suelen intervenir alumnos que puedan memorizar y desarrollar una kinésica más convincente, mientras que en las refutaciones, el rol del alumno se acerca a una improvisación mayor”, aclara. Asimismo, recuerda: “el objetivo no es ganar o perder, es aprender a escuchar y respetar las opiniones ajenas, y tener la capacidad de contraargumentar con las opiniones propias”.

Por su parte, Celador (Colegio Inmaculada Concepción) añade que antes del día del debate “es fundamental que todos los alumnos participen en la fase de búsqueda y organización de la información para elaborar los razonamientos en equipo, los argumentos y las evidencias que se van a plantear”.

Según los docentes consultados, una vez desarrollada esa fase previa de preparación, que puede durar cuatro o cinco sesiones (en tutorías, recreos, después de clase…), dedican otras dos a la elaboración de los discursos iniciales, a esquematizar las refutaciones y a dejar perfilada la conclusión. Finalmente, se cierran estas sesiones con la puesta en práctica de los debates en el aula.

Habilidades y competencias

El debate es una herramienta pedagógica de carácter transversal que se suele emplear en el ámbito lingüístico, pero también implica que los alumnos pongan en práctica herramientas científico-técnicas, como la investigación y búsqueda de evidencias. Son muchos los beneficios que aporta a los estudiantes: “Les ayuda en diferentes ámbitos como la comunicación oral, valores de respeto, oratoria, dicción, trabajo en equipo y cooperación, investigación y organización discursiva, entre otros. Además, favorece a que el alumno se informe sobre determinado tema que es motivo de controversia moral o ética”, apunta Carpio (IES Las Lagunas).

Estudiantes investigan y preparan información antes del debate académico

De este modo, no solo permite el desarrollo personal y social y promueve la capacidad de aprender a aprender, sino que también es clave para fomentar el pensamiento crítico. Belén Sánchez participó en debates escolares durante varios cursos como alumna del Colegio Nuestra Señora de la Providencia (Pinto, Madrid). En 2013, su equipo participó en el torneo de debates de la Comunidad de Madrid y en la liga de debate preuniversitario Versus, organizado por la Universidad Nebrija. Para ella, supuso el comienzo de una reflexión personal y un despertar de inquietudes: “Cuando empecé tenía 16 años, aún no votaba, la política no me importaba pero, gracias a los debates, conocí diferentes partidos, aprendí a identificar qué valores defendían y cuáles eran los míos, para ver con cuáles estaba de acuerdo”, cuenta. En su caso, la experiencia le permitió aprender a improvisar y a moverse por el espacio siendo más consciente de su comunicación no verbal así como a recibir y hacer críticas constructivas entre sus compañeros, mejorando así su comunicación asertiva.

Otros beneficios

Al tratarse de una actividad que implica mucho trabajo en equipo, las ventajas van más allá del desarrollo académico de los jóvenes. Según Carpio, “con esta actividad los chicos estrechan lazos entre sí, ya sea con los compañeros de equipo, con otros alumnos contra los que compiten de otros centros o con los propios profesores que los forman”.

Además, la intensidad de los debates puede provocar que los participantes terminen en discusiones y enfados, por lo que es es necesario contar con herramientas de autorregulación emocional para recordar que es un ‘juego’ y no una discusión personal: “Aprendimos técnicas de relajación y de gestión emocional, lo cual fue muy útil y más siendo adolescente, que éramos auténticas bombas de emociones”, explica Sánchez.

Para Celador, el debate y la preparación del mismo tanto en el aula como en torneos es una de las mayores experiencias personales y de aprendizaje que ha vivido con los alumnos. “No sólo es una herramienta educativa excepcional para trabajar en el aula el pensamiento crítico, sino también para desarrollar la educación integral de los alumnos pues les pone en contextos y situaciones para defender sus ideas de una forma objetiva y plausible”. Además, recuerda que, con todo lo que aprenden, adquieren habilidades útiles para los trabajos del futuro, como la capacidad de trabajar en equipo o saber transmitir en contextos públicos sus ideas y conocimientos.

Fuente e Imagen: https://www.educaciontrespuntocero.com/noticias/debate-academico/

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El año se cierra con un número de contagios similar al del inicio de 2021, tras las últimas navidades

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  • Pocos días después del comienzo de la vacunación de la población de entre 5 y 11 años, los brotes y contagios asociados, en ascenso continuo desde el mes de septiembre y en cifras muy superiores al pico del mes de febrero, parecen estar disminuyendo.

Hace un año exacto la situación relativa de la pandemia en los centros educativos era muy diferente a la que está ocurriendo estos días. Con un total de 135 brotes el pasado 18 de diciembre de 2020, se sumaban 803 contagios asociados. Las cosas, 12 meses después, han cambiado mucho. El último dato oficial, del 17 de diciembre era que había 334 brotes, el triple, a los que se asociaban 1.979 casos de contagios. Las cifras más altas que se vieron por aquel entonces aparecieron después de las fiestas de navidad pasadas y de la tormenta Filomena, cuando el pico alcanzó los 413 brotes y 2.570 casos.

Desde que comenzara el curso, brotes y casos de contagios no han parado de aumentar a saltos, según pasaban las semanas. La primera en la que se comenzaron a contar casos, la del 17 de septiembre, hubo siete brotes y 27 contagios asociados. Una semana después, 36 brotes con 239 casos y siete días más tarde, 94 brotes con 537 casos. A mediados de octubre las cifras descendieron para volver a subir antes de terminar el mes. Y no han parado hastas el tope alcanzado hace algo más de una semana, el 10 de diciembre, con 463 brotes y 2.968 casos asociados. Entre la última medición de noviembre y la primera de diciembre, los brotes casi se triplicaron y los casos asociados más que se multiplicaron por dos. La medición del 17 de diciembre, al menos, señala un descenso de brotes y casos.

Detrás de estas cifras en crecimiento, dos causas más o menos claras. Por una parte, la nueva variante ómicron, mucho más contagiosa que las anteriores, aunque menos peligrosa en la gravedad de su impacto. Y, la otra, la relajación en las restricciones en los centros educativos desde el pasado mes de septiembre. Como comentaba Vicent Manyes, presidente de la Federación de directoras y directores de colegios de infantil y primaria, el haber equiparado los grupos burbuja a las ratios previas a la pandemia ha hecho que hayan aumentado los casos, así como el número de chavales puestos en cuarentena cuando aparecen casos en los centros educativos.

Desde que comenzara el curso, los informes del Ministerio de Sanidad aseguran que la mayor parte de los brotes y contagios se han producido en centros de educación infantil y primaria. Era de esperar después de la vacunación masiva de las y los jóvenes de entre 12 y 19 años en los meses previos a las vacaciones de verano. Por el contrario, los brotes y contagios desde el mes de enero y hasta final de curso, en junio, se sucedieron, mayoritariamente, en secundaria.

Es de suponer que el periodo de vacunación haga mejorar todos los indicadores de contagios en centros educativos, máxime cuando comienzan ahora las vacaciones de Navidad. Y esas mismas vacunaciones deberían ser capaces de frenar, en alguna medida, los posibles contagios que se produzcan durante las reuniones familiares de las próximas tres semanas.

Desde sindicatos como CCOO enviaban ayer un comunicado en el que exigía al Gobierno y a las comunidades autónomas que impusieran medidas como las que se tomaron el curso pasado: reducción de grupos burbuja o aumentos de las distancias interpersonales, «para garantizar la seguridad y la salud en todos los centros educativos».

Fuente e Imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/2021/12/21/el-ano-se-cierra-con-un-numero-de-contagios-similar-al-del-inicio-de-2021-tras-las-ultimas-navidades/

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Gabriel Boric, el exlíder estudiantil que se convertirá en el próximo presidente de Chile

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  • Chile investirá el próximo 11 de marzo un nuevo presidente, Gabriel Boric, el más joven de la historia del país: cuando jurará el cargo tendrá 36 años. Boric ganó las elecciones presidenciales con un 55,8% de los votos y se impuso, por más de 10 puntos, a su rival José Antonio Kast, abanderado de la extrema derecha, que se quedó con un 44,1%.

Hace un año nadie hubiese imaginado que Boric podría llegar a ser el próximo presidente de Chile. Su trayectoria en estos comicios tiene un fuerte componente épico. Ha ido superando cada pantalla del videojuego hasta ser electo presidente. Pocas semanas después de cumplir los 35 años, edad mínima establecida por la ley chilena para eso, fue escogido candidato presidencial de su partido. Luego debió esperar el apoyo de toda su coalición, el Frente Amplio, y recoger 35.000 firmas en tres semanas para validar su candidatura. Después, disputó unas primarias que todos daban por perdidas contra el candidato del Partido Comunista, Daniel Jadue. Contra todo pronóstico, las ganó con holgura. Se convirtió así en el candidato de la coalición Apruebo Dignidad, formada por frenteamplistas y comunistas y disputó la primera vuelta electoral, en la que quedó segundo. El balotaje le dio el pase final al palacio de La Moneda con un resultado apabullante.

Descendiente de familia croata, por parte de padre, y catalana, por parte de madre, es el mayor de tres hermanos de la tercera generación nacida en Chile, en un entorno acomodado de la Región de Magallanes y la Antártida, la zona más austral del continente. Estudió Derecho en la Universidad de Chile, la más prestigiosa del país. “Nos enorgullece que el próximo presidente sea un egresado de la Universidad de Chile, como lo han sido 20 de sus antecesores. En el caso de Gabriel, es una evidencia de cuán importante resulta que las y los estudiantes vivan en un ambiente académico en el cual haya espacio para que se sientan libres de expresarse políticamente y de cuestionar el statu quo”, dijo el rector de la universidad, Ennio Vivaldi, tras conocer los resultados. “Él se convirtió en una voz relevante en la política chilena cuando todavía estudiaba en la Facultad de Derecho”, añadió.

Del movimiento estudiantil a la política

La trayectoria de Gabriel Boric no se puede separar de la irrupción del movimiento estudiantil chileno, a partir de la década de 2000. Fue parte de la llamada Revolución Pingüina del 2006 que protagonizaron los estudiantes de Secundaria, y años más tarde, en 2011, lideró las masivas manifestaciones de los universitarios que pedían cambios en el acceso y calidad del sistema educativo heredado de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). Ese año Boric fue elegido presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech) y, desde ahí, encabezó las movilizaciones. “Los enemigos son quienes quieren privatizar la educación pública y mercantilizar todos los aspectos de nuestras vidas […] Se viene la articulación de un nuevo movimiento no solo para cambiar la educación, sino para transformar el país entero”, dijo entonces. Como ahora, el país estaba gobernado por el conservador Sebastián Piñera, que ejercía su primer mandato (2010-2014). El presidente apostó por el desgaste natural del movimiento, que nunca llegó. En agosto, cuando la movilización llevaba cerca de tres meses, en la capital, se vivió una de las protestas más duramente reprimida desde el retorno a la democracia hasta entonces. La jornada se saldó con casi 900 detenidos, solo en Santiago.

“Los problemas que tiene la sociedad chilena no son de carácter sectorial […] todo está cruzado por una transversal que es un modelo político, económico que excluye a las grandes mayorías de la toma de decisiones y favorece a una pequeña minoría”, diagnosticaba hace 10 años el estudiante. Sus conclusiones de entonces se mantienen intactas hasta hoy.

La visibilidad de aquellos años le abrió camino a la política. Tras terminar los estudios de Derecho –le quedó pendiente titularse porque no dio el examen final de carrera, un asunto que ahora sus rivales le reprocharon–, se abocó en su carrera política. Tenía 27 años. Junto con otros dirigentes estudiantiles, como Giorgio Jackson y Camila Vallejo, que ahora van camino a convertirse en futuros ministros, fue electo diputado por la región de Magallanes. En 2017 renovó su mandato como el segundo diputado con más votos del país.

Un salto meteórico

Durante el estallido social de 2019, fue uno de los firmantes del acuerdo político transversal por una nueva Constitución que canalizó parte del malestar ciudadano. Un gesto –su firma– que él siempre ha defendido, pero que le costó duras críticas y el reproche de las bases de su partido, que lo entendieron como una forma de salvar a Piñera y frenar la movilización social. “Es uno de los momentos más difíciles que me ha tocado enfrentar”, ha admitido.

Entre sus propuestas destacan aumentar el salario mínimo, subir impuestos a los más ricos y cambios estructurales en los sistemas de pensiones, salud y educación. En su primer discurso como futuro presidente y ante la multitud que se congregó en la avenida principal de Santiago, La Alameda, para celebrar el triunfo sostuvo: “Yo vengo de lejos, del sur, de Magallanes, casi en la Antártica, y tengo 35 años. Tengo claro que la historia no parte con nosotros. Nuestro proyecto es heredero de una larga tradición, la de quienes han buscado la justicia, la defensa de los derechos humanos y la protección de las libertades” Y añadió: “Estamos ante un cambio de ciclo histórico y no lo podemos desaprovechar. Seré el presidente de todos los chilenos y chilenas, de quienes eligieron otra alternativa y también de quienes no concurrieron a votar”.

La noche del domingo, muchos recordaban los pasos de aquel estudiante inconformista y rebelde que en solo 10 años ha dado un salto meteórico: de líder estudiantil a presidente de la República.

Fuente e Imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/2021/12/21/gabriel-boric-el-exlider-estudiantil-que-se-convertira-en-el-proximo-presidente-de-chile/

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La fuerza de la compasión y la educación

Por: Julio Leonardo Valeirón Ureña

El acto educativo, como acto de compasión y amor, apela a la ternura y a la empatía que acoge, que atrae, que vincula, que empuja hacia la alegría, el bienestar y la felicidad.

En la entrega anterior, afirmábamos lo siguiente: “La escuela es un espacio privilegiado para desarrollar actitudes compasivas desde la educación prescolar y a lo largo de todo el sistema. Aprender a ser compasivo consigo mismo y con los demás. Ser compasivos con toda manifestación de vida en general: los animales, las plantas, los ríos, el mar, los cielos, y todo lo que en ello habite”.

Nadie niega el rol fundamental que la escuela debe jugar en la formación básica de la ciudadanía. Ella debe desarrollar las competencias y habilidades necesarias para la vida en cada generación. Un aspecto fundamental es el que tiene que ver con el desarrollo de la competencia de “vivir juntos”. 

Sí, ya lo sé, Jacques Delors en su tan manoseado libro por muchos “La educación encierra un tesoro”, (1) dedica el capítulo iv a lo que llama los cuatro pilares de la educación. Estos son: Aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos, aprender a vivir con los demás, y aprender a ser.

En el título “El descubrimiento del otro”, del libro de Delors, se señala lo siguiente: “la educación tiene una doble misión: enseñar la diversidad de la especie humana y contribuir a una toma de conciencia de las semejanzas y la interdependencia entre todos los seres humanos”. Es decir, la educación debe procurarnos desarrollar la conciencia de que vivimos en sociedad con todo lo que ello significa. Que, por demás, como muy bien decía Benito Juárez, presidente de México en el siglo antepasado: “Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”. 

Por supuesto, y esta es una idea que el texto aludido de Delors explicita muy bien, la conciencia del otro, o como dice el texto, el descubrimiento del otro, pasa forzosamente por el conocimiento de uno mismo. Conocerme a mí mismo y conocer al otro, es una dialéctica bellísima, que nos afirma en nuestra humanidad. El cuarto pilar señalado, es precisamente aprender a ser.

Como acto dialógico que es la educación, en los procesos dinámicos que envuelve la escuela y el aula entre los sujetos que allí confluyen, a propósito de enseñar y aprender, todos nos beneficiamos o deberíamos beneficiarnos con los aprendizajes, unos, desarrollando las competencias y habilidades prescrita por el currículo y las que su propio desarrollo demande, y otros, fortaleciendo y ampliando en la práctica, las competencias que lo hacen ser un profesional de la educación, y que se supone, está debidamente certificado por una institución de educación superior.

Una pedagogía de la compasión debe ser asumida al mismo tiempo como una ética de la compasión, y ello así, pues los procesos pedagógicos nos colocan ante situaciones fundamentales de la vida que supone la moral, la responsabilidad, el clima de hospitalidad necesario, la acogida, el cuidado de los demás, entre otras cosas. El maestro, en los procesos de gestión de oportunidades para enseñar matemática, lenguaje o ciencia, desarrolla estrategias que incentivan y promueven, dinámicas entre sujetos que aprenden y que siempre estarán colocados en situaciones distintas respecto a los propósitos de estos aprendizajes. No olvidemos el concepto vigostkyano de la zona de desarrollo próximo, donde cobra mayor sentido el valor de la compasión.

Es imposible obviar que la educación envuelve mucho más que contenidos disciplinares, pues se trata de seres humanos que, en la complejidad de sus múltiples dimensiones cognitivas, emocionales, morales, espirituales, etcétera, se vinculan y relacionan en una dinámica permanente de afirmación y negación. En ese proceso, como seres fundamentalmente sensibles, se despiertan todo tipo de emociones y sentimientos que van moldeando en la dinámica social, elementos centrales en el desarrollo de la personalidad de cada uno de esos sujetos que aprenden.

Nuestros deseos y nuestras angustias, nuestros éxitos y nuestros fracasos, los momentos de aplausos y reconocimientos por la respuesta bien dada, como aquellos en que denota la burla o el sarcasmo, por los yerros y equivocaciones cometidos, las sensaciones de placer y a veces de dolor, incluso, ponen de relieve que la educación es un acto que debe centrarse en la compasión y amor por los demás y consigo mismo. La educación es un acto intersubjetivo que va configurando subjetividades propias y colectivas, que nos hacen ser persona y un vínculo con los demás. Por esa y otras razones hay estudiantes que dicen: “hay maestros que dejan huellas, como otros que dejan heridas”. Ese proceso intersubjetivo de educar no solo toma como vía la palabra, sino también el gesto y la mirada.

El acto educativo, como acto de compasión y amor, apela a la ternura y a la empatía que acoge, que atrae, que vincula, que empuja hacia la alegría, el bienestar y la felicidad. Educar es ensanchar la conciencia del mí y del Otro (la alteridad), educar es colocarte en el camino de ser y de vivir juntos, de aprender sin límites, de gozar el proceso de constituirse en personas que piensan, que aman, que anhelan, que ríen, pero también lloran. 

En un mundo como el que vivimos hoy, centrado en el “yo” y la casi negación del Otro, una educación centrada en la compasión y el amor proporcionaría las herramientas al educando para el mejor conocer y tomar las mejores decisiones en función de todos y de toda forma de vida, construyendo una ciudadanía responsable y comprometida consigo mismo y los demás.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/la-fuerza-de-la-compasion-y-la-educacion-9016933.html

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