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Merecen un premio

18 centros educativos de 11 comunidades autónomas son los premiados en la quinta edición de los Premios Aprendizaje Servicio. No son educadores sociales, ni políticos, ni magos, ni influencers, ni fantasmas charlatanes: son chicos y chicas que hacen cosas de verdad, capaces de crear soluciones para enfrentarse a problemas colectivos y de aprender, crecer y madurar con ello.

Están promoviendo la salud en sus comunidades; favoreciendo el bienestar de las personas mayores; apoyando la reinserción de reclusos; luchando contra el absentismo escolar o contra la despolitización de la sociedad; fomentando la lectura, los derechos humanos de los refugiados, los valores humanos y el juego limpio en el deporte; elaborando soluciones para la contaminación del plástico, para la accesibilidad del transporte público o para poner en valor el patrimonio natural y cultural de un territorio; convirtiéndose en agentes de cambio para erradicar la violencia de género; rompiendo esquemas acerca de la inclusión de los colectivos con discapacidad…

Son listos y no lo hacen solos, sino que buscan complicidad y contagian a los actores del entorno: asociaciones, ONG, centros de personas mayores, hospitales, prisiones, ayuntamientos, empresas y comercios del barrio, medios de comunicación…

18 centros educativos han merecido los Premios Aprendizaje-Servicio 2019, un mosaico muy colorido de procedencias rurales y urbanas; edades y niveles educativos diversos; centros públicos, concertados y entidades sociales; y nada menos que 11 comunidades a utónomas representadas.

Este es el quinto año que la Red Española de Aprendizaje-Servicio, junto con la Editorial Edebé y la ONG Educo impulsamos la iniciativa de los premios, cuyo propósito es triple:

  • Reconocer la labor de los centros educativos y entidades sociales que empapan el aprendizaje de acciones solidarias destinadas a mejorar la calidad de vida de la comunidad.
  • Reconocer las prácticas de aprendizaje-servicio como herramienta de éxito educativo y compromiso social.
  • Fortalecer y difundir una cultura participativa, solidaria y de compromiso cívico, estimulando la divulgación y la implementación del aprendizaje-servicio.

Tampoco nosotras, las entidades organizadoras de los premios, actuamos en solitario, sino que establecemos alianzas y sumamos esfuerzos con otras entidades sociales, empresas privadas e instituciones públicas: DKV Seguros, Obra Social la Caixa, CENEAM-Ministerio para la Transición Ecológica, Organización de Estados Iberoamericanos, Fundación Princesa de Girona, Fundación Ana Bella, Mullor S.A, Abacus, Plena Inclusión, Torresco, Arci Nature, Esemtia. Y además, este año, el Ayuntamiento de Pamplona actúa como anfitrión del encuentro estatal en que se entregan los premios.

Aquí una breve reseña de los 18 proyectos premiados:

  1. Juntos mejor, un proyecto del CRA La Espiga, de El Torviscal (Badajoz). Los niños y las niñas de Primaria promueven la actividad física y la participación de los mayores del pueblo a través de encuentros intergeneracionales y actuaciones como circuitos y meriendas saludables o rutas en bicicleta.
  2. Constribuyendo a la salud física y mental, un proyecto del CEIP Juan Pablo I de Valderrubio (Granada). El alumnado «construye y contribuye» a generar prácticas y hábitos saludables, convirtiéndose en verdaderos promotores de salud comunitaria, promoviendo pautas de alimentación saludable, diseño de espacios e itinerarios para el ejercicio físico, incluyendo aspectos de salud mental y dimensión emocional en los pilares de vida y bienestar de la población.
  3. Espacio universo, un proyecto del Colegio Safa-Grial de Valladolid. Estudiantes de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería preparan y llevan a cabo talleres prácticos destinados a personas adultas con discapacidad intelectual, con el fin de promover la salud entre este colectivo a través de los autocuidados, adaptando contenidos y metodología a sus características y dificultades.
  4. Grillons per al record, un proyecto del Colegio San Roc de Alcoi, (Alicante). Alumnado de quinto de primaria, junto con personas privadas de libertad y en un programa de reinserción, cooperan para mejorar la calidad de vida de los ancianos enfermos de Alzheimer a través de actividades lúdicas.
  5. La gitanita de papel, un proyecto entre dos centros educativos, el IES Antonio José Cavanilles y el IES Virgen del Remedio de Alicante. Alumnado de 2º y 3º de ESO se propone acabar con el absentismo escolar de niñas que sufren estigmas sociales de género; empoderarlas y conseguir una igualdad de oportunidades educativas. Para ello, los chicos y chicas recorren diversos colegios e institutos de la localidad y la provincia con el cuento infantil La gitanita de papel, dando visibilidad a esta problemática.
  6. Presents, de Salesians Rocafort y del Centro de Atención Primaria Manso de Barcelona. Alumnos y alumnas de 2º y 3º de la ESO, con apoyo médico profesional, se forman y actúan como entrenadores físicos de personas mayores atendidas por este centro sanitario, con la finalidad de disminuir el sedentarismo y mejorar su estado de salud y su calidad de vida, consiguiendo beneficios físicos y emocionales.
  7. Por una sociedad más fuerte y cohesionada, del Colegio Claret-Larraona de Pamplona. Estudiantes de secundaria elaboran más de 150 propuestas cívicas y las presentan a 37 instituciones y a la sociedad navarra a través de los medios de comunicación y en un acto público, con el fin de revertir la situación de descrédito y el distanciamiento entre la ciudadanía y las instituciones/organizaciones que lideran nuestra sociedad: la justicia, los partidos políticos, la iglesia, el ejército, la banca…
  8. Mar de magia, de la Fundación Mar de Niebla de Gijón. Jóvenes que se están formando en el ámbito del Comercio y la Atención al Cliente, organizan y ponen en marcha una juguetería solidaria para dar respuesta a la necesidad de muchas familias del barrio que carecen de recursos para adquirir los regalos de Navidad de sus hijos e hijas.
  9. Entrena tu corazón, del Colegio Santo Ángel de Palencia. Niños y niñas de educación infantil, motivados por la agresividad y falta de respeto en el deporte, elaboran y difunden un spot publicitario con deportistas de élite para potenciar los valores humanos y el juego limpio, algo que no es una norma, sino una condición para ser campeones/as.
  10. Píctame un cuento, del Colegio Rodrigo Giorgeta de Valencia. Alumnado de segundo curso del ciclo formativo de Integración Social diseña e implementa múltiples actividades para crear una biblioteca de cuentos con pictos (palabras sustituidas por dibujos) para el alumnado de educación especial, realizando también actividades de cuentacuentos dirigidas especialmente a abordar la competencia emocional.
  11. Reciclando con Hahatay, del Centro de Formación Somorrostro de Muskiz (Vizcaya). Alumnado de los ciclos formativos de Soldadura y Calderería, Mecanizado, Educación Ambiental, Construcciones Metálicas, Sistemas Electrotécnicos y Automatizados y Prevención de Riesgos, construyen cuatro máquinas (trituradora, extrusora, inyectora y compresora), para convertir los plásticos acumulados en las playas de Gandiol (Senegal) en objetos útiles para la comunidad local: baldosas, tejas, pomos…
  12. ApS Serra de Tramuntana, un proyecto compartido por 36 centros educativos de Mallorca. Niños, niñas y adolescentes del entorno de la Sierra de Tramuntana realizan distintos proyectos para salvaguardar este patrimonio medioambiental, histórico y cultural: diseño de rutas; recuperación y señalización de elementos patrimoniales; reforestaciones; recuperación de asentamientos; actividades de sensibilización y visitas con distintos colectivos; protección, limpieza y adecuación de espacios; recuperación y difusión del patrimonio inmaterial…
  13. Comisión Atenea, del IES Alba Plata de Fuente de Cantos (Badajoz). Alumnado de 1º de Bachillerato, a raíz del asesinato de Laura Luelmo, se plantea el reto de prevenir y erradicar la violencia de género empoderándose y convirtiéndose en agentes de cambio social. Protagonizan numerosas iniciativas y servicios de sensibilización, formativos, reivindicativos y de derivación de casos a los servicios sociales.
  14. Ecoteatre, del Institut Cap Norfeu de Roses (Girona). Alumnado con discapacidad intelectual y/o trastorno de espectro autista, a fin de concienciar acerca de la alimentación saludable, eligen, adaptan, confeccionan el atrezzo y los decorados e interpretan un cuento infantil con mensaje pedagógico para los niños y niñas de primaria de las escuelas cercanas con malos hábitos alimentarios y de salud.
  15. [Rec]fugiades, del Col·legi Mare de Déu dels Ángels de Barcelona. Alumnado de 4º de ESO realiza distintas acciones: una exposición fotográfica, un mural itinerante, diverso material audiovisual (videoclips, anuncio, cortometraje) y actividades interactivas (cuento y escape room), a fin de mejorar el conocimiento y la sensibilización acerca de la situación y los derechos de las personas migrantes y migradas, desplazadas y refugiadas, ayudando a cambiar percepciones y actitudes entre la ciudadanía, especialmente entre la gente joven.
  16. Proyecto Intergeneracional de la Fundación A la Par de Madrid. Jóvenes con discapacidad intelectual ligera o inteligencia límite deciden compartir actividades con personas mayores de un centro de día, organizando jornadas lúdicas y culturales diversas: música, creación de tarjetas navideñas, talleres de escucha activa y memoria, elaboración de recetas de cocina, visitas guiadas…
  17. Print 3D: planos de metro táctiles, del IES Conselleria de Valencia. Alumnado de 1º de FP Básica en Informática y Comunicaciones, diseñan e imprimen con tecnología 3D una versión táctil de los planos de metro de la ciudad de Valencia, para favorecer la accesibilidad de las personas invidentes. Esta actuación se desarrolla en el marco de un proyecto Erasmus+ en el que han participado diversas organizaciones de ámbito europeo.
  18. Educar al servicio de la comunidad, del Colegio Sagrado Corazón de Pamplona. El centro educativo, en consonancia con su tradición solidaria, incorpora el aprendizaje-servicio en su PEC, desarrollando 16 proyectos a lo largo de todas las etapas, desde infantil a bachillerato, y en diferentes ámbitos: discapacidad intelectual, autismo, relación intergeneracional, migraciones, rutas escolares seguras y saludables, comercio justo, apoyo escolar…

No son educadores sociales, ni políticos, ni magos, ni influencers, ni fantasmas charlatanes: son chicos y chicas que hacen cosas de verdad, capaces de crear soluciones para enfrentarse a problemas colectivos y de aprender, crecer y madurar con ello.

Vamos a darles un reconocimiento, aunque el mejor de los premios es el impacto que estas experiencias tienen en sus vidas y en las vidas de los demás

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/convivenciayeducacionenvalores/2019/12/10/merecen-un-premio/

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Escuelas para África: la educación transforma vidas

Por UNICEF

La educación es clave para el desarrollo de personas y países, sin embargo en el mundo hay millones de niños y niñas que no tienen acceso a ella. En muchos casos, quienes tienen la oportunidad de estudiar se enfrentan a grandes retos: instalaciones inadecuadas, falta de material, escasez de profesores y pocas escuelas. La campaña Escuelas para África, impulsada por UNICEF y la Fundación Nelson Mandela tiene como objetivo poner los medios necesarios para que la educación en África tenga sus bases en escuelas sólidas

Las escuelas son instituciones sociales dedicadas a la enseñanza. De acuerdo con esta idea, para tener una escuela no es necesario tener un edificio escolar. Puede haber una escuela en una casa, en un patio, en una tienda de campaña o incluso debajo de un árbol. De hecho estos son los tipos de escuelas más frecuentes en muchos lugares de África. La falta de medios, el deterioro de la construcciones y la necesidad de usar los edificios para otros fines hace que miles de niños y niñas recorran kilómetros cada día para asistir a escuelas abarrotadas que carecen de lo más básico.

Escuelas para África es una iniciativa de UNICEF y la Fundación Nelson Mandela para financiar la construcción de escuelas sólidas y seguras y para la provisión de servicios básicos. Los fondos también se destinan a la formación del profesorado. Su objetivo es conseguir que el mayor número posible de niños de África vayan a la escuela y reciban una educación de calidad.

¿Sabías que?

– La educación suele ser la primera víctima de una crisis económica.

– Los países a menudo recortan la inversión en la educación justo cuando más se necesita.

– Las familias pobres no sacrifican el trabajo de sus hijos e hijas si creen que las escuelas no los preparan para el futuro. Promover una educación de calidad es clave para cambiar actitudes.

– Durante los desastres naturales, la educación puede ayudar a mitigar el trauma.

Escuelas para África se centra en los colectivos más desfavorecidos: huérfanos, infancia que vive en extrema pobreza, y las niñas. Inicialmente se está desarrollando en seis países: Angola, Malawi, Mozambique, Ruanda, Zimbabue y Sudáfrica. El propósito concreto en estos países es escolarizar a cuatro millones de niños.Hasta el momento se han recaudado 50 millones de dólares, lo que significa que un total de 3,6 millones de niños pueden ir a la escuela.

En 2010 la iniciativa Escuelas para África se extenderá a otros 5 países: Malí, Níger, Burkina Faso, Etiopía y Madagascar.

Resultados de la iniciativa

Los resultados de Escuelas para África a finales de 2008:

  • Se han construido o rehabilitado 683 escuelas
  • Se ha suministrado agua potable a 379 escuelas
  • En 746 escuelas se han puesto en marcha letrinas y otras instalaciones sanitarias.
  • Se ha facilitado mobiliario y material escolar a 829 escuelas
  • Han recibido formación más de 80.000 profesores

Fuente: https://www.unicef.es/noticia/escuelas-para-africa-la-educacion-transforma-vidas

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Un currículo que estimule la curiosidad

Pedro Badía

Necesitamos construir un currículo alternativo al existente, más dinámico y adaptado a las exigencias y necesidades futuras de las nuevas generaciones. Introducir metodologías activas y cooperativas entre el alumnado y entre el profesorado.

“Como ponen de manifiesto múltiples investigaciones (Darling-Hammond, 2010, Willinghan, 2009, Davidson 2009) los estudiantes contemporáneos, en su mayoría, no fracasan en la escuela ni abandonan los estudios de manera prematura por el nivel de dificultad de una exigencia escolar dura sino, principalmente, por aburrimiento, por ausencia de interés, por la escasa relevancia y utilidad social de lo que se enseña y se aprende en la escuela. La mayoría de estas investigaciones confirman que la relevancia, el interés de lo que se trabaja en la escuela, se ha convertido en el factor crucial para garantizar la permanencia de los individuos en la misma, su rendimiento y desarrollo satisfactorio, especialmente para los estudiantes de niveles socioculturales más desfavorecidos (Wagner, 2012; Dede, 2007; Bellanca, 2010, 2012)”, Ángel I. Pérez Gómez, ‘Una reforma elitista que añora el pasado e hipoteca el futuro’. Periódico Escuela número 3.956.

La LOMCE ha acentuado el carácter mecanicista, repetitivo y previsible del currículo, estableciendo una jerarquía de asignaturas, propias de la era industrial, que considera unas disciplinas más importantes que otras para triunfar en la vida laboral. Las mal llamadas asignaturas instrumentales –Lengua, Matemáticas y Ciencias– relacionadas con el conocimiento “útil” y “objetivo”. El currículo sigue siendo de carácter enciclopédico, repleto de datos fragmentados en asignaturas. Se aprende de manera memorística y se constatan unos conocimientos adquiridos a través de innumerables pruebas estandarizadas, cuyos resultados marcan la línea divisoria entre el fracaso y el éxito escolar.

Es un currículo de talla única, inabarcable, que no responde a la diversidad de las escuelas, provocando una considerable pérdida de talento. Genera un fuerte desasosiego en el profesorado, y una incapacidad por parte de los y las estudiantes de asentar y reposar sus aprendizajes, algo esencial para lograr su visibilidad así como su impacto social.

Con el tiempo hemos ido a una “asignaturitis” mucho mayor. Con un empleo del tiempo escolar absurdo, que impide vivencias significativas y el compromiso con el derecho a la educación. Una concepción de la cultura, y de la propia educación, muy limitadas.

Los grandes retos del siglo XXI exigen grandes cambios en el currículo. La magia de conocer está en la experiencia del camino, no en el resultado. El currículo debe ser significativo y relevante para las personas.

Necesitamos construir un currículo alternativo al existente, más dinámico y adaptado a las exigencias y necesidades futuras de las nuevas generaciones. Introducir metodologías activas y cooperativas entre el alumnado y entre el profesorado. Organizarlo en áreas de conocimiento y fundamentarlo en la solidaridad y el trabajo cooperativo.

Que nazca de un profundo debate social sobre lo que serían los saberes relevantes para una ciudadanía del siglo XXI y, por tanto, un currículo que dé sentido educativo a esos saberes, tanto en sus planteamientos teóricos como en su concreción en los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Abierto y flexible. La educación ya trasciende el centro educativo. Por eso, no podemos educar en colegios e institutos al margen de la comunidad educativa que les rodea. Cualquier cambio en profundidad debe garantizar mecanismos e instrumentos que garanticen la participación de la comunidad educativa en el diseño e implementación de una parte significativa del currículo, en el marco de la auténtica autonomía del centro.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/12/10/un-curriculo-que-estimule-la-curiosidad/

Imagen tomada de: https://www.unir.net/wp-content/uploads/2018/08/Curiosidad.jpg

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Estructura y educación, una dupla poderosa frente a las inundaciones

Gestionar el impacto del fenómeno natural más frecuente en Argentina necesita tanto de la obra pública como de una buena instrucción sobre cómo hacerle frente.

Por Banco Mundial

Gestionar el impacto del fenómeno natural más frecuente en Argentina necesita tanto de la obra pública como de una buena instrucción sobre cómo hacerle frente.

¿Qué tienen en común 27.672 bocas de tormenta y 570.018 estudiantes menores de 18 años que asisten a clases en la ciudad de Buenos Aires?

Ambos datos son partes de un enfoque integral en el que infraestructura y educación son centrales en la prevención, mitigación y gestión de las inundaciones.

Estas herramientas permiten gestionar el riesgo hídrico de manera adecuada, en una región que presenta procesos de urbanización rápida, crisis climática, desafíos de gobernanza y crecimiento de actividades económicas.

Según datos del Banco Mundial, América Latina y el Caribe es la segunda región con mayor cantidad de inundaciones entre 1960 y 2017, detrás del sudeste asiático. Este tipo de desastres naturales representan pérdidas por más de 2000 millones de dólares por año.

Pero más allá de que generan grandes costos económicos y ponen en riesgo vidas, son un obstáculo para el funcionamiento diario de las ciudades, interrumpiendo servicios básicos como el transporte, el suministro eléctrico y el normal funcionamiento de escuelas y hospitales, además de generar problemas de salud pública.

¿Cómo construir urbes más resilientes antes las inundaciones?

La Ciudad de Buenos Aires está liderando la respuesta a este desafío, combinando grandes obras de infraestructura, sistemas de monitoreo y predicción del clima, participación ciudadana, sensibilización y propuestas educativas para hacer frente a las inundaciones y sus efectos en los vecinos. En esto, los niños y jóvenes cumplen un papel protagónico.

Gestionar para el futuro

La educación es un factor esencial para cualquier ciudad en su preparación ante los desafíos del futuro, en particular ante la crisis climática que se espera incremente la frecuencia de las inundaciones.

Por este motivo, técnicos especialistas en las 11 cuencas hídricas de la ciudad de Buenos Aires, autoridades gubernamentales y maestros han trabajado en conjunto para diseñar espacios y contenidos educativos que alienten a los más jóvenes a adoptar hábitos más amigables con el medio ambiente.

De esta iniciativa surgió, por ejemplo, el primer grupo de docentes capacitados en resiliencia e inundaciones. También se logró el desarrollo de contenidos didácticos de uso gratuito, pensados para que estudiantes y sus maestros pueden interactuar y aprender desde sus computadoras y teléfonos. En la actualidad, más de 100 escuelas porteñas están usando las herramientas y se espera que otros centros educativos, incluso más allá de la Ciudad de Buenos Aires, puedan sumarse en los próximos meses.

La comunicación y la capacitación son tan importantes como construir las obras. Desde el Banco Mundial, acompañamos el desarrollo de una respuesta integral ante las inundaciones y compartimos las enseñanzas con otras ciudades del mundo”, afirma Catalina Ramírez, especialista sénior en Agua y Saneamiento del Banco Mundial.Centro vivencial

El diálogo entre vecinos, expertos y autoridades permite generar alertas, mejorar proyectos y potenciar el futuro de la ciudad.

En este sentido, se ha establecido un Centro Vivencial del Plan Hidráulico, el cual es un espacio destinado a acercar a los vecinos información y capacitación para generar conciencia sobre los impactos y las problemáticas relacionadas con las inundaciones. En poco más de tres meses, más de 1400 chicos y jóvenes de entre 6 y 18 años han pasado por este espacio para conocer más sobre la ciudad y su entorno natural, los impactos del desarrollo urbano, y el rol que cada uno puede tener en la prevención y adaptación ante fenómenos climáticos.

El Centro Vivencial también brinda una oportunidad para que todos sus visitantes participen y dejen sus ideas para el futuro de la ciudad. “Mejorar el frente costero”, “estar más en contacto con el agua” y “tener más espacios verdes” son algunos de los comentarios que chicos y grandes fueron dejando en las paredes del centro.

“La implementación de los talleres participativos, con distintas metodologías cocreativas según las edades, nos está permitiendo contrastar que hay un fuerte deseo de la ciudadanía en volver a disfrutar de sus recursos hídricos y de los ecosistemas naturales vinculados a ellos”, menciona Mariano Jordan Kristoff, experto social del Plan Hidráulico de la Ciudad de Buenos Aires.

La puesta en marcha de estas iniciativas marca un modelo para otras ciudades de América Latina y el Caribe, lo que permite fomentar el intercambio de experiencias y así lograr una mejor gestión del riesgo hídrico y una protección integral de la población.

Fuente https://www.bancomundial.org/es/news/feature/2019/12/02/argentina-infraestructura-educacion-dupla?cid=ECR_E_NewsletterWeekly_ES_EXT&deliveryName=DM50477

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Stefania Giannini, Subdirectora General de Educación, UNESCO: Reuniendo a la comunidad educativa internacional

Stefania Giannini, Subdirectora General de Educación, UNESCO

A medida que el 2019 llega a su fin e impulsado por el reciente blog de mi colega Julia Gillard, me gustaría compartir mis reflexiones sobre cómo fortalecer nuestra acción colectiva para acelerar el progreso hacia el ODS 4.

Hace exactamente un año, en la Reunión de Educación Global que organizó la UNESCO en Bruselas luego de una serie de consultas regionales, hicimos un balance del progreso del SDG4. Si bien los países han progresado en el ajuste de sus políticas , nuestras proyecciones han demostrado que no estamos en la senda de nuestros objetivos cuantitativos.

Al margen, la UNESCO organizó una primera reunión informal sobre la arquitectura educativa global con todos los socios clave, entre otros organismos de las Naciones Unidas, el Banco Mundial y la Asociación Mundial para la Educación. Ponemos sobre la mesa la urgente necesidad de abordar la fragmentación del sector. Todos estuvimos de acuerdo en que para acelerar el progreso nacional, necesitamos alinear mejor las prioridades, eliminar la duplicación de esfuerzos y trabajar para reducir la competencia inútil para obtener fondos, a menudo del mismo conjunto de donantes.

Desde entonces, siento que hemos movido la aguja en la dirección correcta. Si bien queda mucho por hacer, el discurso de hoy trata más sobre una colaboración reforzada en torno a un conjunto de prioridades comunes. ¿Cómo llegamos aquí?

En la segunda reunión de socios multilaterales celebrada en París en julio de 2019, junto con la conferencia G7-UNESCO sobre educación de las niñas, analizamos las lecciones aprendidas del sector de la salud para abordar la fragmentación y los desafíos similares. Inspirados por su estrategia de triples A: alineación, aceleración y responsabilidad, establecimos formalmente la Plataforma Educativa Multilateral (MEP).

Este es un foro para el diálogo estratégico entre los 13 socios multilaterales clave para fortalecer la acción colectiva. Acordamos un conjunto de siete áreas prioritarias amplias y en nuestra tercera reunión durante la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre, acordamos avanzar en una, a saber, la necesidad de una financiación más coordinada de los datos educativos, bajo el liderazgo de la Coalición Global para Datos Educativos por el Instituto de Estadística de la UNESCO.

Los socios también acordaron apoyar la iniciativa del Enviado Especial, Sr. Gordon Brown, para establecer un Foro Global de Educación (FMAM) encargado de atraer más apoyo político de alto nivel para la educación y los correspondientes aumentos de fondos. Aceptamos copresidir y apoyar esta iniciativa, ya que creemos que puede complementar efectivamente el sistema en términos de promoción y recursos financieros. Tenemos que sacudir al mundo sobre la crisis de aprendizaje, a lo que apunta el indicador de pobreza de aprendizaje . Somos responsables de traer un sentido de urgencia y poner la educación en el centro del debate público. Necesitamos convencer a los líderes políticos y jefes de estado de que educar a su gente no es un desperdicio de recursos, sino la mejor inversión que pueden hacer sus gobiernos.

El Parlamento Europeo será convocado nuevamente por la UNESCO en abril de 2020 junto con las reuniones de primavera del Banco Mundial, para desarrollar una acción conjunta en las otras áreas prioritarias. Propondré en esta reunión un enfoque orientado a la misión para abordar los desafíos más difíciles, incluyendo un conjunto de puntos de referencia, y aprovechando un historial probado de éxito en la Unión Europea que galvanizó la financiación sustancial para la ciencia y la investigación.

Si bien las organizaciones multilaterales deben eliminar, y lo harán, la fragmentación, la propiedad del país es la condición necesaria para apropiarse de la agenda de los ODS. Es por eso que constituyen la mayoría en el Comité Directivo SDG-Educación 2030 , junto con los organismos multilaterales y la sociedad civil. Si bien es necesario fortalecer el músculo estratégico de este órgano, debemos reconocer su contribución a la revisión del SDG4 por parte del Foro Político de Alto Nivel, y sus mecanismos asociados que operan a nivel regional, con sus hojas de ruta, prioridades y objetivos.

En otras palabras, el Comité Directivo representa la voz y el corazón de 195 países y expresa su compromiso con la educación. Más que nunca, esta voz debe hablar alto y este corazón debe latir rápido.

Si bien la priorización es esencial, no podemos permitirnos perder la visión del ODS 4 y el cambio de paradigma que trajo desde la perspectiva de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Desde la cantidad a la calidad, desde el acceso a los resultados del aprendizaje, a la educación básica hasta el aprendizaje permanente, desde la educación en sí misma hasta la educación para el desarrollo.

El mundo ha pasado de MDG2. Adoptó una agenda global holística para la educación en 2015 en la que todos los socios se han comprometido en interés de construir sociedades más resilientes e inclusivas.

En un contexto mundial que cambia rápidamente, un número creciente de países está reconociendo la importancia crucial del aprendizaje permanente, las habilidades técnicas y vocacionales y la educación superior, y para los jóvenes de hoy y de mañana, especialmente en África.

La educación superior es un buen ejemplo. En noviembre, en la Conferencia General de la UNESCO, más de 100 ministros de educación coincidieron en el papel fundamental de orientar la educación superior en torno a las soluciones de los ODS. Escuché un mensaje alto y claro en una maratón de reuniones bilaterales que tuve con ellos: no tendremos éxito en nuestro desarrollo si no desarrollamos los sistemas de educación superior de nuestros países menos desarrollados.

Los Ministros destacaron la contribución esencial que la educación superior puede hacer a los objetivos de reducción de la pobreza y crecimiento económico inclusivo, cobertura sanitaria universal, agricultura moderna, infraestructura resistente y preservación del medio ambiente. También enfatizaron el apoyo de la educación superior al resto del sistema educativo a través de la capacitación del personal docente efectivo, el desarrollo del plan de estudios y la investigación educativa.

Además, adoptaron por unanimidad la primera Convención Global sobre el Reconocimiento de Cualificaciones de Educación Superior, un hito en la facilitación de la movilidad académica entre regiones y el reconocimiento de estudios realizados en el extranjero. Esto incluye el reconocimiento de las calificaciones de los refugiados y migrantes vulnerables a través de un «pasaporte de calificaciones» que actualmente se está poniendo a prueba.

Del mismo modo, no tendremos éxito si no nos aseguramos de que los jóvenes estén aprendiendo las habilidades que necesitan para el mundo laboral en constante cambio. Creemos que la EFTP es una de las principales áreas que el sector educativo necesita desarrollar para garantizar un desarrollo sostenible. Por lo tanto, sigue siendo una alta prioridad para nosotros y también apoyamos a Generation Unlimited como una iniciativa importante y ambiciosa lanzada y dirigida por UNICEF. Se basa en asociaciones sólidas y en el intercambio de conocimientos y experiencia sobre este tema crítico.

¿Cómo entonces priorizar? A nivel global, la estrategia es clara. Priorizamos no dejar a nadie atrás. Geográficamente, significa dar prioridad a África. Sabemos que aquí es donde están dos tercios de la brecha de financiación anual de $ 39 mil millones. La UNESCO coloca a África en primer lugar, duplica su presupuesto para esta región y presta especial atención a la formación de docentes en África . Los docentes son una de las siete prioridades del MEP.

Desde la perspectiva del grupo objetivo, nuestra prioridad se dirige a los más rezagados, ya sea que hablemos de género, personas desplazadas por la fuerza o niños con discapacidades. En la UNESCO, por lo tanto, haremos mayor hincapié en la educación para refugiados y migrantes vulnerables y países afectados por crisis, en estrecha cooperación con La educación no puede esperar. Recientemente ampliamos nuestro trabajo en educación para niñas y mujeres, y lanzamos «Su educación, nuestro futuro». Esto cubre un espectro completo desde mejores datos, mejores marcos de políticas y legislativos hasta mejores oportunidades de aprendizaje, incluso mediante intervenciones específicas en STEM para niñas y mujeres . El último Informe de Monitoreo de la Educación Global se centró en la migración y el próximo será sobre la inclusión .

Continuemos juntos, recordando que 195 Estados Miembros, que tienen la responsabilidad principal de la implementación del ODS 4, confiaron a la UNESCO el papel de liderar y monitorear esta agenda como parte del Marco de Acción adoptado en 2015. En esta capacidad, la UNESCO sirve como Secretaría del Comité Directivo SDG – Educación 2030, convoca al MEP y copreside el FMAM.

Como Subdirector General de Educación de la UNESCO, estoy decidido a continuar incansablemente y hacerlo mejor, fortalecer la asociación y unir fuerzas para hacer de la educación la fuerza transformadora que debe ser para el futuro que queremos, juntos.

Fuente: https://gemreportunesco.wordpress.com/2019/12/09/bringing-the-international-education-community-together/

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Campaña tras campaña

Por: Elena Simón

Un año más la Navidad nos trae una campaña cargada de sexismo, cuando no de machismo, en sus propuestas para niñas, niños y jóvenes. Muy chocante en un momento como el actual, en el siglo XXI, de plena lucha de las mujeres por la igualdad.

Nos referimos, claro está por las fechas de diciembre, a la campaña del juguete y del regalo de Navidad.

Y, estamos ya algo impacientes. Porque son repetitivas y ni siquiera reflejan los cambios visibles que se han operado en la sociedad española en los años que llevamos de siglo XXI. Ya sabemos que desde el feminismo hay que tener paciencia, pero también esta se acaba. Cierto y verdad es que hemos conseguido con nuestra vindicación continua e insistente que muchas leyes y normas cambiasen. Es cierto también que la paciencia ha tenido sus recompensas.
Pero no deja de ser chocante que, aun teniendo leyes que tienen preceptos para eliminar el sexismo, siguen los medios de comunicación, las casas comerciales, las marcas, el marketing y las redes sociales, bombardeando sexismo 24 horas, con las propuestas de compras que activan el deseo –que no la necesidad– de poseer algo que viene envuelto en rosa o en azul.

Es sorprendente que se gaste tanto dinero y tan poca creatividad en poner al día estéticas masculinizantes y feminizantes llevadas al extremo. Que pueden quedar muy llamativas pero que, sin duda, emanan de los prejuicios que sobre los hombres como tales y las mujeres como tales permanecen y que alientan actitudes misóginas y sexistas e, incluso, machistas.

Las imágenes y mensajes de poderío sexual muy diferenciado por sexos. La seducida-seductora y el conquistador-deseante. En los mensajes para la infancia: la belleza-ayuda y la blandenguería-segundo plano para ellas y para ellos los superpoderes y la acción, la exploración y la conquista.

Es casi imposible ver a niñas y niños, a jóvenes de ambos sexos y a personas adultas mujeres y hombres tener los mismos gustos e inclinaciones a la hora de elegir o desear una prenda, un adorno, un juego, un aroma, un producto de cosmética o de aseo personal. ¿Tan difícil es presentar a mujeres y hombres, niñas y niños participando de las mismas actividades? ¿Tanto vende lo pasado de moda, lo vintage en lo humano, que hay que representar continuamente la división sexual y la complementariedad de los sexos, en los gustos, entretenimientos, diversiones, consumos, etc…?

En una sociedad que permite con normalidad que niñas y niños juntos vayan a la escuela, salgan, entren, vayan de fiesta, de excursión o de actividades varias y que, además, colaboren en múltiples aspectos, es bastante insólito que, sin embargo, fomente mundos separados para ellas y para ellos.

Así es difícil que ellas y ellos se imaginen en un proyecto de vida elegido y sin connotaciones de género azul o rosa.
Estamos perdiendo oportunidades para que los cambios en los roles y en los estereotipos se produzcan más rápidamente que hasta ahora, porque ello será garantía de unas relaciones entre los sexos que no pongan por delante la jerarquía y la desigualdad de trato y de condiciones entre unas y otros. También podremos ver con estos cambios, que se aproxima el final de las relaciones de poder desiguales y de la violencia y el abuso contra las mujeres.

Parece que se nos está echando el tiempo encima por no actuar. Al igual que con el cambio climático, no vale mirar para otro lado o, lo que es peor, negar estas injusticias causadas por desigualdades ancestrales y puestas al día en cada generación.

Cuando las feministas sacamos algo del olvido y reivindicamos un “basta ya”, lo estamos haciendo con una voz colectiva para lograr una mejora en la vida de todas las personas, sean mujeres u hombres.

La igualdad ha de estar hecha de reciprocidad, bienes, tareas y objetivos comunes, colaboración y un amor que signifique respeto y reconocimiento. En la casa, en la calle, en la fiesta, en el transporte, en los lugares de trabajo.

¿Imaginan Uds. anuncios, series, películas, dibujos, narraciones y modelos que no presentaran a la humanidad como partida por la mitad? ¿Por qué una cierta estética ha de ser patrimonio sólo de unos o de otras?

A ver si en las próximas Navidades asistimos a un cambio de paradigma que, además, sería más rentable: en vez de dirigirse a la mitad del público, se dirigiría al doble. Así de simple. Esta responsabilidad corresponde a todos los agentes de socialización y, en ello, los productos culturales ocupan un lugar de privilegio.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/12/11/campana-tras-campana/

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Dieciséis libros sobre educación: cosecha 2019

Por: Jaume Carbonell

Se termina 2019 y con él un buen año para la edición de libros sobre educación, desde muy diferentes perspectivas. Dejamos aquí una selección de algunos, no son todos los que podrían estar, pero sí los suficientes como para hacerse una buena panorámica.

Más allá de la escuela

Beard, A. (2019) Otras formas de aprender. Barcelona: Plataforma Editorial.

“¿Por qué metemos a los niños en un aula y les hacemos permanecer en ella durante doce años hablando con una persona cuando eso no volverá a sucederles en toda su vida? No tiene ningún sentido”. Este es uno de los muchos testimonios que recoge el autor que, tras una experiencia docente no muy satisfactoria, emprendió un viaje por medio mundo para explorar qué funciona en educación y qué no -este es el subtítulo del libro- hablando con gente vinculada al mundo de la ciencia, la empresa, la economía, la tecnología, la medicina y, por supuesto, la educación, constatando el divorcio que existe entre los progresos del mundo y el enquistamiento de la escuela en modelos tradicionales obsoletos. También bucea en la historia, destacando aquellas aportaciones como la inteligencia o la neurociencia, entre otras, que apuntan hacia otras vías de signo innovador, subrayando el valor de la creatividad como elemento de ruptura y haciendo acopio de una información ingente, a veces poco estructurada. Con este propósito visita los mejores centros tecnológicos y escuelas del Silicon Valley californiano o las de Finlandia y Corea del Sur que, con orientaciones contrapuestas, obtienen las mejores evaluaciones de PISA, un instrumento de medición y comparación controvertido que merece sus elogios.

La obra se estructura en tres partes: pensar de nuevo, hacerlo mejor y ejercer el cuidado, y la cierra con un decálogo sobre lo que Beard considera una revolución del aprendizaje que, en líneas generales, coincide con otras propuestas alternativas: aprender constantemente; piensa críticamente; desarrolla tu creatividad; desarrolla el carácter; empieza pronto; fomenta la cooperación; practica la enseñanza; utiliza sabiamente la tecnología; construye el futuro, y nosotros somos el sistema: “El sistema no está ahí afuera. El sistema somos nosotros y está compuesto por las relaciones entre las personas. Todos tenemos una función que desempeñar dentro de él y la capacidad de influir en su funcionamiento, para mejor o para peor”. Beard respira optimismo y hace una apuesta por el desarrollo de nuestro rendimiento, nuestro intelecto y nuestra ética en clave solidaria y no competitiva; algo que se consigue con diferentes formas de aprender en función de las finalidades educativas. Y se despide con este mensaje: “Hasta los economistas coinciden en señalar que el aprendizaje garantiza la rentabilidad de las inversiones. ¿Qué es lo que nos detiene?”.


Viajar y soñar, porque Ítaca existe

Echeita, G. (2019). Educación inclusiva. Barcelona: Octaedro.

Este autor, que subtitula la obra como ‘El sueño de una noche de verano’, se ha dedicado media vida en cuerpo y alma a trabajar por lo que estima uno de los sueños posibles: el de la inclusión educativa. Tras su larga y sólida trayectoria como profesor universitario en los campos de la docencia, la investigación y el asesoramiento, hace un alto en el camino para escribir una obra de madurez, donde se deslizan ideas, emociones, narrativas y unas cuantas metáforas, entre otros recursos literarios, aderezados con la colaboración poética de Gemma Serrano. Y. sobre todo, muchos aprendizajes. Por eso, el libro se organiza como un viaje que guarda cierta analogía con el poema Educar de Gabriel Celaya y con otras metáforas marineras. Habla de vientos favorables, de cartas de navegación, de guías para la travesía o de turbulencias hasta llegar a Ítaca. Y este viaje lo hace arropado por colegas, docentes, equipos directivos y padres y madres -sobre todo madres-, porque Gerardo se ha perdido con frecuencia entre aulas y pasillos y ha atendido un montón de demandas familiares.

Para él existe un referente especialmente emblemático: la Declaración de Salamanca y su marco de Acción, producto de la Conferencia Mundial promovida por la UNESCO. Su tesis nuclear es que toda la infancia, independientemente de sus condiciones físicas, intelectuales, sociales, lingüísticas u otras debe ser acogida en la escuela ordinaria, mediante una educación común, garantizando, por tanto, el acceso en términos de equidad y calidad del llamado alumnado con necesidades educativas especiales: un largo camino trufado de dificultades. Uno de los principales retos es el de transformar todo tipo de barreras excluyentes en oportunidades, mediante un enfoque sistémico que significa un cambio radical de las políticas, culturas y prácticas educativas. Un proceso que requiere entornos acogedores y participativos para la atención a la diversidad, reflexiones compartidas, formación docente, un marco inequívoco de valores, escuchar la voz del alumnado, apoyos dentro y fuera de la escuela, variedad de recursos para el aprendizaje, estrategias de presión para vencer resistencias y una revisión y análisis constante de cuanto ocurre dentro del centro. Otro referente citado en este punto es la Guía para la Educación Inclusiva. Desarrollando el aprendizaje y la participación de Tony Booth y Mel Ainscow, uno de los expertos más reconocidos en este campo.
Echeita presenta un discurso esperanzador, por aquello del optimismo de la voluntad, pero también tiene muy claro que “la educación inclusiva solo avanzará significativamente si, y solo si, se pone en marcha una transformación profunda de los sistemas educativos excluyentes que ahora tenemos”.


Aprendizaje profundo

Fullan, M. (2019) El matiz. Por qué unos líderes triunfan y otros fracasan. Madrid: Morata.

Desde que la literatura educativa anglosajona empezó a traducirse al español, allá por los años 80, el nombre de Fullan se convirtió pronto en un referente para analizar los procesos de reforma, cambio e innovación, iluminándonos en sus críticas y alternativas. Esta es la tesis del libro: en un mundo en el que la toma de decisiones es cada vez más veloz, estratégica y determinante, se requieren liderazgos sólidos donde los matices y las sutilezas son muy importantes. Pero conviene señalar qué modelo educativo hay detrás. El autor rehúye recetas de la aborrecida escuela convencional y de las píldoras tecnocráticas y neoliberales, y apuesta por una educación pública igualitaria y transformadora que promueva el aprendizaje profundo: un aprendizaje de calidad “que queda anclado en la persona durante toda su vida, incrementa la implicación del alumno mediante la personalización y la apropiación y le pone en contacto con el mundo real”, donde se generan valores, destrezas, conocimiento, y nuevas relaciones de cercanía y confianza entre los diversos miembros de la comunidad educativa. Para Fullan esta innovación se condensa en lo que llama las competencias globales o las cuatro C: el carácter, la ciudadanía, la colaboración, la comunicación, la creatividad y el pensamiento crítico.

¿Qué liderazgo se requiere para este aprendizaje? Sobre todo uno que sepa profundizar y pueda ayudar a entender el cambio y a optimizarlo, tanto en el ámbito micro como en el macro. El matiz escapa a la superficialidad y está atento al detalle para que, a través de un proceso de inmersión y reflexión, pueda captar la imagen completa del sistema con toda su compleja red de conexiones, más o menos visibles: para que pueda ver los árboles pero también el bosque. El liderazgo atento al matiz siente curiosidad por lo que es posible, es sensible al contexto y abierto hacia otras personas, trabajando no solo para el grupo sino con el grupo, con una actitud integradora. Este es una de sus primeros atributos: el cambio requiere una determinación conjunta, con un propósito común y una interacción continua: el “juntos lo conseguiremos”. El segundo atributo es la adaptabilidad, y el tercero la cultura basada en la responsabilidad, individual y colectiva. En todos los casos se documenta con ejemplos de casos en los que se pone de relieve el liderazgo atento al matiz y al mundo en los procesos de cambio y mejora.


La pobreza en España tiene rostro infantil

Marí-Klose, P. (2019) La infancia que queremos. Madrid: Catarata.

Los niveles de pobreza infantil son una anomalía y solo se afrontan luchando contra la desigualdad y la vulnerabilidad. Este es el diagnóstico de partida del autor, profesor de Sociología de la Educación y diputado socialista, y exdirigente del Alto Comisionado para la lucha contra la pobreza infantil. En este ensayo desgrana, con rigor, estudios, datos y argumentos que, amén de las privaciones materiales que comporta, muestran diversas situaciones de un fenómeno que se rejuvenece y que provoca frustración, vergüenza, humillación y baja autoestima en quien lo padece. Porque, dentro de las políticas de bienestar que, con la crisis han ido a menos, las ayudas específicas para pobres suelen ser ayudas pobres.

En la primera parte, se destaca el carácter acumulativo de los problemas relacionados con la pobreza y el carácter multidimensional de la exclusión social: vulnerabilidad económica, vulnerabilidad laboral, falta de acceso a los bienes y servicios públicos y déficits de interacción social. Las evidencias educativas más llamativas tienen que ver con la segregación: el alumnado más desfavorecido se concentra en los mismos centros y entonces el rendimiento educativo baja en picado; con el fracaso escolar y con el abandono prematuro; con un acusado déficit de escolarización en el primer tramo de la educación infantil; o con el menor disfrute de actividades extraescolares y culturales, así como de apoyo y acompañamiento familiar. Todo ello repercute, en suma, en la formación básica y en la falta de credenciales para lograr una cierta mejora y movilidad social. El ascensor cada día permanece más tiempo averiado.

El autor da cuenta de algunos modelos exitosos en las políticas de bienestar infantil como los escandinavos, sin duda, de merecido reconocimiento. Más cuestionables resultan, por el contrario, las políticas que destaca del laborismo durante el gobierno de Tony Blair. Y, aunque es cierto que las políticas de infancia han entrado en la agenda de la Unión Europea, los pronósticos no son tan optimistas como se pintan. En la última parte, se presenta “Una agenda para erradicar la pobreza infantil” -éste es el subtítulo del libro- trufada de debates y propuestas: uno de ellos es el de la renta básica y su posible idoneidad o no. Las medidas tienen como horizonte la corrección de la privación material -como desfamiliarizar costes de crianza- y de la exclusión social, con intervenciones centradas en la propia infancia, la familia y la escuela y la comunidad: más escuelas infantiles, evitar las repeticiones que no conducen a ninguna parte, incidir en la equidad del ocio o hacer frente a la segregación.

Habrá que ver hasta qué punto los ambiciosos Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, de modo general y respecto a la infancia en particular, superan las dificultades institucionales y financieras, además de las resistencias ideológicas, que también las hay. Al tiempo.


Las enmiendas educativas de un profesor de secundaria

Navarra, A. (2019). Devaluación continua. Tusquets: Barcelona.

Desde la publicación de Panfleto antipedagógico, de Moreno Castillo (2006), no han cesado de aparecer textos escritos por profesores de secundaria -casi siempre hombres- que, a partir de sus vivencias han puesto a caldo la situación de la enseñanza en este tramo educativo, sobre todo tras la aplicación de la reforma educativa de la LOGSE, a la que se le atribuye la causa de todos los males. ¿Qué tiene de común y de específico el libro de Navarra, construido a partir de historias vividas u observadas durante su media docena de años de docencia, un campo de estudio bastante reducido? Las coincidencias abundan en dos primeros capítulos de este ‘Informe urgente sobre alumnos y profesores de secundaria’ -así reza el subtítulo-, repletos de escenarios y situaciones que, a veces de forma irónica y corrosiva, y siempre con una prosa muy rica y fluida, habla de lo que califica de fenómenos paranormales y del profesor sobrehumano: del imparable descenso del nivel educativo; del síndrome del examen en blanco; de la pérdida del hábito lector y de las dificultades en la comprensión lectora; del abandono de los contenidos y su sustitución por las competencias; de la miseria cultural del entorno; de la indisciplina y desorientación del alumnado; de la angustia y del malestar del profesorado que tiene que dimitir de su función instructiva para convertirse en un mero animador.

Lo específico se mueve en un mar de contradicciones. Cuando se limita a contar su experiencia se percibe un entusiasmo y un compromiso inequívoco por explorar nuevas vías de enseñanza y aprendizaje y de conexión con el alumnado, en términos de ensayo y error, evitando la deriva hacia el catastrofismo del blanco y negro y fijándose también en lo que funciona o podría funcionar. También denuncia con brillantez los efectos de las prisas, la inútil sobrecarga burocrática, las visiones economicistas, los brotes de racismo, la pobreza y la desigualdad. Y es sensible a las dificultades familiares y a las carencias emocionales de su alumnado. Pero en el momento que pasa de la anécdota a la categoría, con ánimo de teorizar y generalizar, el matiz deja paso a la contundencia de un discurso reduccionista y simplificador: “La nueva educación degrada nuestra democracia”; “La nueva pedagogía es profundamente clasista”; “El constructivismo genera analfabetismo funcional”. U otras afirmaciones sobre el nivel educativo y la memorización.

Por otro lado, conviene resaltar su devoción por Gregori Luri, al que considera el mejor pedagogo y a quien cita una buena cantidad de veces. Lo mismo que hace con Inger Enkvist, profesora y pensadora sueca, su otro gran referente, defensora acérrima de la educación tradicional -donde primen la disciplina, el esfuerzo y la autoridad del maestro-, porque entiende que toda nueva educación ha fracasado. Ni Enkvist ni Navarra hacen distingos entre las diversas versiones de la innovación o renovación educativa, como si se tratara de un relato único.

Este profesor apuesta por un proyecto educativo neutral, más allá de derechas e izquierdas, y por otro tipo de centros públicos que “tienen que rediseñar los profesores, no los sistemas anónimos, a partir de iniciativas libres”.


Una apuesta por el éxito escolar

Uruñuela, P. (2019) La gestión del aula, Madrid: Narcea.

El autor, profesor de secundaria, inspector y formador, ahora ya jubilado, sigue siendo un todo terreno muy luminoso de la convivencia. ¡Qué cantidad de talleres, seminarios, cursos y conferencias ha impartido estos últimos años en las diversas comunidades autónomas! Su conocimiento experto en este campo dejó su huella en su paso por el Ministerio de Educación, durante el gobierno socialista de Zapatero, con la elaboración del Observatorio de la Convivencia, un referente que debería tener continuidad anual. Con otras personas creó la asociación CONVIVES para la mejora de la convivencia -dispone de una publicación digital- y en El Diario de la Educación es el responsable, junto con Josep Maria Puig, del blog en torno a la convivencia y el aprendizaje servicio.

“Yo empecé a dar clase sin que nadie me hubiera hablado nunca de cómo es un adolescente y, mucho menos, de cómo son los adolescentes de treinta en treinta”. Consciente de la necesidad y de las dificultades de conducir hoy una clase con adolescentes, se propone contar -así reza el subtítulo- “Todo lo que me hubiera gustado saber cuando empecé a dar clase”. Se trata de un libro que combina el diagnóstico y la reflexión con las propuestas concretas de intervención, como un cuaderno de bitácora para orientar al profesorado para lograr un buen clima y gestión del aula, identificando y corrigiendo las conductas disruptivas; e introduciendo los necesarios cambios metodológicos y organizativos y trabajando la motivación y el bienestar emocional del alumnado. Su tesis es que un aprendizaje exitoso requiere una buena convivencia. En este proceso intervienen varios factores y actores: proyecto educativo, alumnado, familia,… Y profesorado: su actitud y formación; y a esto último se ha entregado Pedro Uruñuela con horas y horas de compromiso. Una obra madura, clara y bien organizada que incluye en cada capítulo un breve ensayo, unas conclusiones y un amplio y útil repertorio de propuestas prácticas, con pertinente bibliografía, siempre con una mirada positiva y lejos del clásico modelo disciplinario sancionador.


Entre dudas, preguntas, escuchas y ayudas

Funes, J. (2018) Quiéreme cuando menos me lo merezca… Porque es cuando más lo necesito. Barcelona: Paidós.

Este psicólogo, educador y periodista lleva toda la vida en medio de jóvenes y adolescentes: observándolos, escuchándoles, hablando con ellos y, sobre todo, tratando de comprenderlos, más allá de lo que dicen y hacen, rehuyendo discursos fáciles, etiquetas y estereotipos. Se trata, sin duda, de una de las voces más autorizadas para hablar de estos colectivos: porque ha trabajado a pie de aula, desde los equipos psico-sociopedagógicos; en la calle para dar respuesta a los diversos rostros de la marginación en aras a lograr transiciones hacia la vida activa y la inclusión; en diversos ámbitos institucionales; y en la formación de educadores y educadoras. Una larga trayectoria que le ha permitido conocer las adolescencias desde distintas miradas.

Tras varias publicaciones, llega este libro, un auténtico best seller del cual, desde que salió a finales de 2018, se han vendido 20.000 copias -en catalán y castellano- llegando a estar entre los libros de ensayo en catalán más vendidos: algo insólito en un texto educativo. Además, no hay semana que no tenga una nueva presentación. Un día me lo encontré y le pregunté cuál era la razón de tan buena acogida. “Las familias andan cada día más preocupadas y con más dudas, y piden respuestas”. El propósito del libro de Funes se encuentra en el subtítulo: ‘Una guía para padres y maestros de adolescentes’. Ahora bien, comprometido como está con la renovación pedagógica transformadora, no siempre se lo pone fácil a quienes le escuchan: porque huye de los discursos oficiales al uso y de las recetas cómodas, tratando de devolverles las preguntas e invitándolos a pensar. Su saber experiencial lo condensa en dos agrandes apartados: el trabajo de convivir con adolescentes y propuestas para gestionar algunas preocupaciones. Y en el epílogo desvela una de sus prioridades: “Nuestra tarea debería consistir en descubrir sus malestares, reducir las contradicciones que las provocan y buscar formas de ayudas sensatas”.


¡Qué poco se conocen y respetan los Derechos de la Infancia!

Tonucci, F. (2018) Manual de guerrilla urbana. Barcelona: Graó.

Este psicólogo italiano que, con un gran poder de seducción, consigue llenos espectaculares en sus intervenciones en España -dicen que más que en su propio país- es tan conocido como Tonucci como por Frato, su alter ego, que pone en tela de juicio las miserias del sistema educativo y de la pedagogía convencional a través de sus viñetas. Desde su primera obra, Con ojos de niño, no han cesado sus miradas a la infancia en sus diversos espacios educativos: la escuela, la familia y la ciudad, porque entiende que su bienestar se encuentra en esos y en otros lugares y artefactos que contribuyen a su socialización. Observador agudo e irónico, sabe reflejar en un dibujo un pensamiento profundo. Esto le permite ser muy prolijo en sus publicaciones: quizás no hace nuevas aportaciones pero aporta detalles y matices muy eficientes. Ahora, ya jubilado, ha dejado la investigación psicológica, pero como abuelo encuentra un rico campo de observación y creatividad.

Este manual de guerrilla tiene un destinatario: las niñas y niños que quieren conocer y defender sus derechos. En este caso el texto escrito pesa más que su ilustración, aunque nunca faltan las viñetas de Frato para resaltar con oficio y humor las ideas clave. La primera parte es una breve historia de la Convención sobre los Derechos del Niño, que se abre con esta pregunta: ¿Sabías que el art.3 de la Convención dice que el interés de las niñas y niños es siempre superior? Bastaría con que lo supieran el presidente, los ministros, los empresarios, los sindicatos, los alcaldes, los guardias, los maestros y los padres….”. Y la segunda se centra en las propuestas de rebelión, donde se habla del interés superior del niño; del derecho a expresar su propia opinión y a participar; el derecho al tiempo libre; y de derechos y deberes. El libro lo dedica a una niña de Rosario de 10 años, que dice: “La culpa de todo la tienen los mayores; debemos limitar el poder a los mayores”; y a un niño italiano de 5 años: “Si los adultos no escuchan a los niños, tendrán serios problemas”. Aviso para navegantes.


Contra mentiras y tópicos

Trilla, J, (2019) La moda reaccionaría en educación, Barcelona: Laertes.

El autor cuenta con una amplia y diversificada trayectoria en el campo de la práctica educativa -maestro de primaria, monitor de colonias y, desde hace muchos años, profesor en la Universidad de Barcelona- y en la investigación y producción teórica: pedagogía del ocio, educación moral, el análisis de diversas pedagogías y de cuestiones socialmente controvertidas. Este es un libro que se mueve en esta dirección, porque desmonta las falacias, tópicos, simplificaciones e invenciones que, con tanta contundencia como ligereza, difunden prestigiosos opinadores mediáticos -que cuando no hablan de educación son bastante progresistas- y un buen puñado de profesores, sobre todo de secundaria.

¿Cuál es la piedra de toque de su discurso, de las pedagogías que Trilla califica de reaccionarias? La reivindicación nostálgica de hace unas décadas en las que sostienen que el nivel educativo era más alto, se valoraban los contenidos, la autoridad docente no era cuestionada y se imponía la disciplina en las aulas. Tiempo en que los rituales de la escuela tradicional, sostienen, aún no habían sido sustituidos por las nuevas pedagogías renovadoras, causantes de todos los males y desgracias del actual sistema educativo. Trilla parte del análisis de algunos libros de esta órbita, sobre todo del pionero más influyente: El panfleto antipedagógico, de Moreno Castillo, y de piezas periodísticas, y con una argunentación sólida y minuciosa refleja buena parte de los mitos reaccionarios que se venden como la salvación de las mejores esencias educativas. Y esto se hace magnificando, de forma catastrófista, algunos problemas educativos actuales, en contraste con una idealización del pasado al que se le atribuyen todo tipo de virtudes. Quizás sí que la escuela de otros tiempos fue diferente para unas minorías socialmente y/o culturalmente privilegiadas pero no, ni mucho menos, para la mayoría de la población.

En el catálogo de las modas reaccionarias, donde se mezclan los discursos de la antipedagogía con algunas rémoras del pasado -que habría que diferenciar más nítidamente-, Trilla incluye cuestiones de signo bien distinto: la disciplina y los castigos corporales; autoridad del profesorado y de la atención a los contenidos; la condena indiscriminada a los pedagogos; la segregación por sexos y por niveles; el adoctrinamiento, muy centrado en la enseñanza de la Religión etc. Al final, aunque de forma breve, tampoco ahorra críticas a las pedagogías progresistas donde «tampoco es oro todo lo que reluce». Supongo que el autor podría extender la crítica a otros libros que han aparecido últimamente, algunos de ellos muy mediáticos.


Resistir al neoliberalismo desde la escuela pública

Rodríguez Martínez, C. (2019). Políticas educativas en un mundo global. Barcelona: Octaedro.

La autora es una de las caras más visibles del Foro de Sevilla, un colectivo que nace en esta ciudad a finales del 2012, conformado por profesores y profesoras, sobre todo del ámbito universitario, preocupados por la evolución y la deriva conservadora del sistema educativo y comprometidos por su mejora y transformación. A partir de su manifiesto fundacional: “Por otra política educativa”, han promovido encuentros y debates con otras redes que se mueven en la misma dirección, y han elaborado gran cantidad de textos para promover el debate, muchos de ellos publicados en el Diario de la Educación. Carmen atesora una triple mirada y experiencia: como profesora e investigadora universitaria: como responsable de la renovación pedagógica de la Junta de Andalucía hace ya algunos años, y como activista social en el campo de la educación y del feminismo.

Este libro, se inspira en la filosofía del Foro de Sevilla, aunque aporta su particular punto de vista y ahonda en cuestiones educativas y pedagógicas de enorme calado. De manera clara y ordenada arremete contra sistema educativo español, inscrito en el relato europeo neoliberal del capital humano, la competitividad, la gestión empresarial, la rentabilidad y la progresiva privatización, pero con un acento específico más conservador tras la aprobación de la LOMCE, con sus itinerarios segregadores y la homogenización y centralización del currículo, entre otros puntos negros. Asimismo, critica los sistemas de evaluación y las condiciones de precarización de la profesión docente, con una formación inicial desvinculada de la práctica y con una formación permanente a la baja, basada en el cursillismo y la mera certificación. Todo ello, sostiene, obstruye la autonomía personal y el empoderamiento docente.

En contraposición, Carmen Rodríguez apuesta por el modelo de escuela pública que garantiza los derechos de toda la ciudadanía, la laicidad y la justicia social; y por una educación para una ciudadanía crítica y democrática, sin olvidar la naturaleza política y ética del currículo: “Un conocimiento participativo, con sentido y transformador para construir una escuela democrática, deliberadora y reflexiva que evolucione desde la estrechez cultural hasta una verdadera ciudadanía universal conocedora de su legado”.


Miradas y propuestas críticas y solidarias

Moliné, B; Planes, Ll; Bonals, J. (2019) Educando para otro mundo posible: por una escuela comprometida. Barcelona: Graó.

Los tres autores, aparte de su actividad docente y educativa, han trabajado en el campo de la cooperación interescolar, la renovación pedagógica, la animación sociocultural y el asesoramiento psicopedagógico. Y los tres han formado parte de la Xarxa d’Escoles Compromeses, estrechamente vinculada a la Educación para el Desarrollo, cuyo propósito es generar conciencia crítica para la transformación social y política para avanzar hacia la justicia global en todas las comunidades del planeta. Esta modalidad educativa ha evolucionado desde un modelo asistencial y proteccionista hasta un desarrollo humano sostenible.

La obra, de una gran solidez, se estructura en dos bloques claramente diferenciados: el marco conceptual y las propuestas y experiencias. En el primero, dentro de un planteamiento que apuesta por la educación en valores y para la ciudadanía, se compaginan las dimensiones personales y relacionales, lo global y lo local, la teoría y la práctica, la mirada larga hacia horizontes utópicos y la pegada a las condiciones de la realidad cotidiana. Cabe destacar, entre otras valiosas aportaciones, los atributos derivados de la competencia social con las otras personas, sistematizada en estos puntos: la buena disposición hacia los demás, la hospitalidad, la generosidad, el cuidado, la equidad, el reconocimiento y la dignificación, y la capacidad de dejar ser. En los distintas temáticas que parten de dos premisas -conocer para tener criterio y tener criterio para actuar- se aprecia una cierta similitud con los ejes transversales contemplados en la LOGSE –la reforma impulsada por los primeros gobiernos socialistas-, tales como el medio ambiente, la cultura de la paz o el interculturalismo, que ahora han queda diluidos sino desaparecidos del currículo oficial.

En segundo bloque contiene siete experiencias que ilustran las conceptualizaciones, donde se ponen de relieve el compromiso social, el poder de la conversación, el intercambio entre comunidades y culturas mediante la correspondencia al estilo freinetiano, el trabajo en torno a los refugiados o la ciudad educadora. Un abanico de posibilidades para una comprensión e intervención crítica sobre la realidad.

Larrosa, J. (2019). Esperando no se sabe qué sobre el oficio de profesor. Avinyonet del Penedès (Barcelona): Candaya.

Este profesor de Filosofía de la Educación en la Universidad de Barcelona muestra en sus ensayos, con ciertas pretensiones literarias, un amplio bagaje lector. Así, más allá de la pedagogía, son frecuentes sus incursiones y referencias a la filosofía, al cine, a la literatura y a otros campos culturales. En sus anteriores producciones ha dado cuenta de ello. En este libro se incluye el género epistolar, la descripción de cursos y conferencias con sus correspondientes comentarios y otro tipo de intercambios con amigos, colegas y congresistas que enriquecen el núcleo de un relato amenizado por el fuerte protagonismo del autor.

Hay cuatro viejos conceptos recurrentes que vertebran la obra con los que Jorge Larrosa va conversando: la materia de estudio, el aula, la escuela y el profesorado. Los elogia, cuida y homenajea, defendiéndolos con pasión y sin fisuras, porque entiende que es la única manera de dignificar una escuela pública equitativa y de calidad que pueda sortear los nuevos vientos neoliberales.

“Es en la materia donde está la nobleza y, sobre todo, la magia, y lo único que el profesor debe tratar de hacer es que la magia de la materia llene la sala de clase”. En este sentido, se muestra muy crítico con las propuestas que tratan de diluir su esencia, con propuestas más modernas y rompedoras como los estudios culturales y de otro tipo de innovaciones. El aula, con un tratamiento excesivamente reiterativo, la concibe como el epicentro del aprendizaje, un lugar para el encuentro, la celebración y el goce. Se sitúa en las antípodas de los planteamientos que reivindican la hiperaula o más escuela y menos aula, como así titula M.Fernández Enguita uno de sus últimos libros. La función de la escuela la asocia a la lectura atenta, a la conversación rigurosa -no al mero parloteo- y a los objetivos básicos de la instrucción. Y al profesorado -dice que sólo debe ejercer de profesor para dignificar su oficio, prescindiendo de otros roles y atributos- le compete, sobre todo, conocer el mundo y ponerlo en el centro del aula, tratando de renovarlo y de impedir que no se desmorone, así como llamar la atención sobre las cosas importantes. No obstante, parece que Larrosa esté pensando más en el espacio universitario y en los niveles superiores del sistema educativo que en los inferiores.

Se agradece que el autor trate de dignificar aspectos tales como la materia, el silencio, la atención o la perseverancia, fruto de la mejor tradición, con frecuencia demasiado olvidados o asociados únicamente a un modelo pedagógico conservador; ahora bien, no acaba de entenderse que, cuando afirma que “tal vez ahora la tarea no sea tanto renovar la escuela como defenderla”, solo cite como amenazas la escuela de Disney, de los bancos y de las empresas tecnológicas, del shoping, de la emprendeduría, del coaching y del aprendizaje cognitivo, y se olvide de otros muchos relatos e intervenciones renovadoras y transformadoras en el seno de la educación pública.


Conversaciones para gozar y pensar

Nomen, J. (2019). El niño filósofo y el arte. Barcelona: Arpa.

El año pasado este profesor de la escuela Sadako, un centro innovador de reconocido prestigio, publicaba El niño filósofo, en torno al pensamiento crítico, mientras que el que nos ocupa versa sobre el pensamiento creativo en la infancia, que se desarrolla a partir de múltiples y ricas relaciones que discurren entre el arte y la filosofía, y que abren apasionantes vías de indagación. La huella de Lipman y su propuesta para el desarrollo de habilidades de razonamiento es una de sus fuentes de inspiración más notorias. “Debemos trabaja la creatividad para que los niños y las niñas se abran al mundo para recrearlo, para superar sus dificultades y bloqueos, para ir más allá en el difícil ejercicio de la libertad humana que exige la autonomía del pensamiento crítico, el coraje del pensamiento creativo y el amor del pensamiento cuidadoso”.

Se trata de un texto sumamente original y bien trabado que combina el ensayo con una propuesta de trabajo que rehúye el utilitarismo que con tanta lucidez denuncia Nuccio Ordine en la Utilidad de lo inútil, quien estima que hay actividades que no sirven para nada y son imprescindibles. Razón y emoción se hermanan para poder leer y comprender la realidad. La mencionada propuesta la conforman doce conversaciones entre filósofos y artistas que, desde un enfoque interdisciplinar, incluye pautas y actividades para el diálogo, la creación plástica, literaria, fotográfica y musical.

En cada conversación, donde se asocia la obra de un pensador con la de un artista, existe un tópico que, a modo de interrogante, actúa como hilo conductor: ¿Podemos ser libres?, ¿Es siempre incorrecto mentir?, ¿Podemos prever el futuro?, ¿Hay que saber vivir en la incertidumbre?, ¿Vivimos en una sociedad cansada?, o ¿Qué se puede entender por belleza? Por ahí circulan Beauvoir, Aristóteles, los hermanos Grimm, Freud, la Mafalda de Quino, la danza de los pequeños cisnes de Tchaikovsky o los poemas de Gloria Fuertes.


¿Innovación al servicio de quién y de qué?

Martínez, M / Jolonch, A (coord.) (2019). Las paradojas de la innovación educativa. Barcelona: Horsori.

Libro coral con una docena de aportaciones autóctonas y foráneas de diversos autores y autoras, interés desigual, la mayoría de ellos con una amplia y sólida producción teórica detrás. Aunque no hay un hilo conductor que dé continuidad -Vaya, que los textos se pueden leer sin orden ni concierto-, sí que existen unos tópicos que circulan por todos ellos: las diversas lecturas, significados y ámbitos de aplicación de la innovación educativa y, sobre todo, su relación con la calidad y equidad, tanto en cuanto a los procesos de aprendizaje del alumnado como a las dinámicas de cambio en el centro y en la comunidad. Una reflexión necesaria en un momento en que el término innovación se ha convertido en un mantra al que todo el mundo hace referencia para pensar y hacer cosas muy diferentes.

En el primer capítulo introductorio «¿Qué hemos de innovar y qué debemos conservar en educación?», Miguel Martínez presenta una visión panorámica sobre los retos pendientes a partir de la premisa de que la innovación por sí sola no es garantía de mayor calidad en educación , y de que nunca es neutral. Así, plantea los cambios que genera la necesidad de renovación pedagógica, en un momento en que cada vez hay más educación fuera de la escuela; la compleja relación entre contenidos y capacidades; o la formación integral y la creación de espacios de aprendizaje y convivencia para una educación democrática en valores. Lástima que las paradojas que plantea, muy adecuadas, no siempre tengan respuesta en los otros textos.

La aportación de José Manuel Escudero, «Innovación y calidad en educación», es muy clarificadora al presentar una cartografía alrededor del triángulo innovación-calidad-igualdad, y al diferenciar la innovación en clave de justicia y equidad de la innovación neoconservadora y neoliberal. Antoni Tort en «Escuelas, territorio, trabajo en red e innovación en educación», avanza en el discurso sobre las dinámicas de cambio en la escuela con respecto a los procesos de reinstucionalització y regulación, destacando el potencial que tienen las redes educativas horizontales.

Anna Jolonch pone el foco en «Las comunidades profesionales de aprendizaje», a partir de diversas investigaciones internacionales. No faltan aterrizajes más concretos, como el de Begoña Gros en «La innovación en los entornos y materiales aprendizaje» donde presenta una selección de materiales y recursos con criterios innovadores muy afinados para que, como dice ella, innovar no sea digitalizar contenidos.

También se incluyen otros textos generales sobre la innovación o más específicos sobre liderazgo, evaluación o formación del profesorado. Se echa en falta, sin embargo, una valoración más amplia y profunda sobre la avalancha de prácticas que forman parte de lo que se llama la nueva primavera pedagógica. Aunque, bien mirado, tal vez esto sería otro libro.


La grandeza de una escuela justa

Perrenaud, P. (2019). La organización del trabajo, clave de toda pedagogía diferenciada. Barcelona, Graó.

Desde la publicación de La construcción del éxito y del fracaso escolar, un libro que abrió un nuevo horizonte analítico, Perrenaud no ha cesado de ocuparse de las desigualdades: de cómo siguen reproduciéndose, en sintonía con el ya clásico discurso de Bourdieu, y de cómo pueden afrontarse con cierta eficacia, en clave de discriminación positiva, fijando diferentes estrategias orientadas a objetivos comunes. Esta es la clave de la pedagogía diferenciada: aunar la exigencia de igualdad con el derecho a la diferencia. Huye, por tanto, de visiones uniformistas y convencionales, apostando por concepciones renovadoras donde se perciben las resonancias de Freinet y Meirieu, por citar dos maestros más próximos. Una diferenciación que atiende a cada sujeto individualmente pero no olvida su pertenencia a una colectividad que conviene democratizar y cohesionar.

Perrenaud arranca con una pregunta obvia pero a la que, en la mayoría de los casos, sigue sin obtener una respuesta: “¿Por qué hay alumnos que pasan años y años en la escuela sin aprender todo lo que la escuela les promete? Sostiene el autor que ello es debido a que raramente el alumnado se ve enfrentado a situaciones susceptibles de hacerle aprender. A partir de ahí elabora una propuesta de intervención que ofrezca el máximo de situaciones de aprendizaje sólido y fecundo, articulada a partir de una organización del trabajo radicalmente distinta. No se trata de hacer más actividades ni aumentar el tiempo de atención para quien lo necesite sino de hacerlo mejor en el mismo tiempo. Ello supone cambios en el currículo, rompiendo los compartimientos disciplinarios e introduciendo proyectos multidisciplinares; en los tiempos y espacios; en la gestión de ciclos plurianuales de aprendizaje, más allá del aula, o en la configuración de nuevos agrupamientos.

Una nueva organización del trabajo, que aterriza en propuestas muy detalladas, que se propone dotar al alumnado de un capital cultural escolarmente rentable; un deseo de apropiarse de los conocimientos escolares, y un entorno que puede apoyarlos en su trabajo escolar y en su orientación. Esta es la escuela justa por la que lucha Perrenaud: la que cumple con sus promesas para todo el alumnado, independientemente de su origen, sexo o condición social.


El qué y, sobre todo, el cómo.

Williamsom, B. (2019). El furo del currículum. La educación y el conocimiento en la era digital. Madrid: Morata.

¿Qué visiones sobre el currículo del futuro se imaginan, ensayan o promueven, y qué conocimientos debería incluir? Estos son algunos de los interrogantes nucleares que se plantea este libro-informe, que se nutre de diversos estudios y grupos de trabajo sobre innovaciones digitales promovidos y financiados por la Fundación John D. y Catherine T. MacCarthur, en cuyas conclusiones se pone de relieve cómo aprenden, juegan, socializan y participan en la vida la infancia y la juventud actual.

Una de las tendencias más emblemáticas es el tránsito de una visión centralizada, controladora y canalizadora, por otra cada vez más descentralizada, distribuida y dispersa, a través de multitud de redes y conexiones. Se argumenta que la arquitectura y desarrollo del currículo ha dejado de estar exclusivamente en manos del Estado y pasa a depender de una mezcla confusa de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, empresas comerciales y del sector privado, organizaciones filantrópicas, laboratorios de ideas y programas sociales. En cierto modo, se experimenta un proceso de desinstitucionalización en la línea que apuntara Iván Illich hace ya medio siglo en torno a las mallas de aprendizaje. El énfasis se pone en la adquisición de destrezas y en competencias como el razonamiento: “Es la consecuencia de la tesis de que hoy es más importante ‘saber cómo’ que ‘saber qué’, pues es probable que la mayor parte de conocimientos que se aprenden en la escuela queden rápidamente desfasados en un mundo tan hiperconectado como el actual”.

Todo ello se ilustra con algunos estudios de caso como el Opening Minds, un currículo por competencias implantado en 200 escuelas británicas; el Quest to Learn, una “escuela para niños digitales” en la ciudad de Nueva York; o la red de escuelas concertadas de San Diego High Tech High, que integra la educación técnica y académica en un aprendizaje basado en proyectos, y que el pasado mes de noviembre recibió el premio al mejor proyecto educativo del mundo en la Cumbre Mundial para la Innovación en Educación 2019 (WISE). En las diversas experiencias planea la economía del conocimiento y el aprendizaje supeditado al mundo laboral -reforzada por la presencia de las grandes multinacionales informáticas- aunque también se visualiza un enfoque crítico y progresista que coloca, por ejemplo, al alumnado y al profesorado en pie de igualdad como creadores activos de contenidos, procesos y productos curriculares a través de un aprendizaje conjunto.

Este es otro de los grandes interrogantes: “¿El currículo del futuro se orientará más hacia prácticas comunitarias y cooperativas o, por el contrario, se dejará arrastrar por los patrones individualistas y economicistas de carácter neoliberal?».

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/pedagogiasxxi/2019/12/11/dieciseis-libros-sobre-educacion-cosecha-2019/

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