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Enseñar a sobrevivir es hoy el imperativo de la educación

Por: Javier García Zapata/Pluma Invitada

«Las redes sociales se han vuelto trampas mortales. Tres jovencitas fueron asesinadas en diversos estados de México; casos distintos con denominadores comunes: las contactaron a través de Facebook, les ofrecieron regalarles ropa para sus bebés, las citaron, se las llevaron y les arrebataron la vida.»

Como seguramente el lector sabe, en estos días el Parlamento francés aprobó una ley que prohíbe el uso de celulares por parte de los alumnos en “escuelas maternales, escuelas primarias y colegios”. Es una medida que se había anunciado desde comienzos del año, y fue también una promesa de campaña del actual presidente, Emmanuel Macron. La información no es muy específica en cuanto a qué se refiere con “colegios”, aunque señala que la medida entrará en vigor en septiembre próximo al comenzar el nuevo ciclo.

La disposición ha sido recibida con escepticismo por los docentes, no obstante que el propio ordenamiento establece diferentes niveles de rigor en su aplicación, que van desde la prohibición total hasta el acondicionamiento de áreas o la asignación de horas para la utilización de los dispositivos.

El tema se vuelve más relevante por ser Francia un referente clave en la defensa de los derechos humanos y la libertad, además de que se supondría que cuenta con un sistema educativo de primer mundo. También en tierras galas surgió, encabezado por el Marqués de Condorcet, el proyecto educativo universal, laico, gratuito y obligatorio

De cualquier modo, creo que en los actuales tiempos no hay maestro que haya escapado al tormento de lidiar con alumnos absortos en el celular, ajenos a lo que ocurre en el aula. Pero antes de los móviles también había distracciones y distractores.

En todo caso el reto principal y cotidiano del docente siempre será captar la atención del educando mediante la aplicación de estrategias creativas y efectivas que despierten su interés, lo incentiven, le demuestren la importancia de adquirir tal o cual conocimiento precisamente en la forma en que el maestro lo propone, y de esa manera conseguir que el alumno se involucre de manera determinante en su propio aprendizaje.

Por supuesto, en nuestros días en tales estrategias debe ocupar un lugar preponderante el uso de las TIC. El buen uso, valga subrayar.

El problema es que la tecnología, hoy por hoy, camina varios pasos adelante de nosotros mismos, lo que resulta en una punzante paradoja.

El desarrollo tecnológico amaga con dejarnos muy atrás, escapando a nuestro manejo, control y dominio. De ello, el texto predictivo es un ejemplo simple, claro, frecuente y enfadoso, que hasta malentendidos nos genera y en no pocos líos nos mete.

Hay algo menos “divertido” que esa terquedad de los dispositivos por cambiarnos las palabras y alterar el sentido de lo que deseamos transmitir, o de sorprendernos con anuncios hechos a la medida como si “alguien” adivinara nuestros pensamientos cuando navegamos por internet… y hasta nos provoca espanto en momentos que olvidamos las famosas “galletitas” espía (cookies).

El punto de conflicto es todavía peor.

Y no tanto por el torpe manejo de las TIC, o por la frustración que sufren no pocos usuarios cuando al salir de comprar un teléfono se dan cuenta de que ya es obsoleto porque en lo que hacían el pago ya en los almacenes de la tienda estaban desempacando la nueva versión. Tampoco porque utilizamos sólo una mínima parte de todas las funciones de nuestros aparatos, sea la entrañable cámara de rollo, el “Super phone cien plus mejorado” o la licuadora de doce velocidades.

Lo dramático es que no sabemos usar racionalmente las nuevas tecnologías. Lo poco que aprendemos lo aprendemos poco y además lo aprendemos mal; a prueba y error, guiados por los niños y adolescentes. Y no nos preocupamos, los adultos, por aprender más allá de hacer y contestar llamadas, en un caso, o en prodigar likes y compartir lo que nos parece interesante, sin una visión crítica. Y menos nos preocupamos por el uso que nuestros niños y jóvenes hacen.

Y ahí está el meollo. Ahí asoma la tragedia.

Porque los chicos saben qué teclas oprimir, ¡pero ignoran o subestiman las consecuencias! Esto es, tienen un perfecto dominio técnico, mecánico por decirlo de alguna manera. Son duchos, porque lo han aprendido autodidácticamente, con los amigos, “picándolo aquí y allá” sin miedo alguno, a diferencia de los adultos a quienes nos aterra oprimir el botón digital con el que estallará la pantalla y saltarán tuercas y resortes por todos lados.

Pero de similar manera a como experimentan sin miramientos las funciones de los aparatos, los niños, adolescentes y jóvenes también sin mayores precauciones hacen uso de las redes sociales, que encierran incluso peligros mortales.

En las semanas recientes se conoció del asesinato de tres jovencitas en diversos estados de México. Casos distintos pero con denominadores comunes: las contactaron a través de Facebook, les ofrecieron regalarles ropa para sus bebés, las citaron y se las llevaron. Una de las chicas tenía 8 meses de embarazo y 20 años de vida; otra había dado a luz hace 3 meses, a sus 16 años de edad.

Para los complicados tiempos que estamos viviendo parece no bastar la intervención de la familia en el cuidado de los hijos. De hecho, a la chica asesinada más recientemente se la llevaron junto con su bebé (que luego apareció abandonado), frente a los ojos de la madre, quien la había acompañado a la cita en un jardín. Su intuición materna le dictó esa medida de precaución pero resultó insuficiente, por desgracia.

De manera que no son los celulares en sí el riesgo, ni para las clases ni para la vida. El gran peligro está, por si no nos hemos percatado, en el uso equívoco. En la distracción del fin educativo, que es primero y ante todo el de aprender y enseñar a sobrevivir. Con tecnologías, sin ellas y pese a ellas.

De lo que se trata es de controlar los aparatos y sus aplicaciones, no a las personas.

Es evidente que el orden, el respeto, la disciplina… son principios de convivencia social. Anarquía y libertinaje atentan contra los individuos y contra la sociedad. Lo importante es, en su caso, generar acuerdos.

Los adultos adolecemos de limitaciones en cuanto al dominio de cuestiones técnicas, de conocimiento de aplicaciones y redes, pero también tenemos un poco más desarrollado el sentido común; tenemos olfato, experiencia, malicia. Sabemos más por viejos que por experticia en el manejo de la tecnología.

La escuela, entonces, debe proveer a los alumnos orientación, además de información, de información; alertarlos más que sancionarlos; encaminarlos con prudencia, no prohibirles sin fruto.

Para nadie es desconocido que un alto índice de percances automovilísticos obedecen a la imprudencia de conductores y peatones; accidentes de todo tipo están vinculados al descuido en la utilización del celular en condiciones inadecuadas.

Sin embargo, hay todavía cuestiones más terribles.

Sí. Estamos hablando de tecnología pero también de seguridad y de Ética, de la que el filósofo Fernando Savater dice que después de muchos años estudiándola ha llegado a la conclusión de que toda ella se resume en tres virtudes: “Coraje para vivir, generosidad para convivir, y prudencia para sobrevivir”.

Hay que enseñar a los muchachos cuestiones elementales de sobrevivencia. Sí, aunque nos parezcan obvias esas medidas. Lo son para nosotros, pero no para ellos. A veces los maestros suponemos que los alumnos tienen o deben tener conocimientos que juzgamos de lo más elemental, pero no es así; no los tienen ni en cuanto a datos duros ni en cuanto a aprendizajes empíricos.

Ahora que se comienza a integrar un nuevo modelo educativo, bien se haría en incluir alguna asignatura específica orientada no al cómo del uso de las TIC, sino al por qué y al para qué. Sus riesgos, sus alcances, sus consecuencias. Cómo reaccionar ante el acoso; cómo no creer en bulos ni divulgarlos; cómo realizar una navegación segura; cómo mantener compartida la ubicación desde el teléfono en tiempo real…

Debe ser permanente esa orientación y acompañamiento a cargo de docentes debidamente capacitados, e involucrar a la comunidad toda. Aunque aparente ser asunto nimio. Podría preguntarse a las familias de las chicas que perdieron la vida si a ese tipo de contenidos en los programas escolares lo consideran intrascendente.

Nuestros niños y jóvenes deben aprender el uso eficaz y pertinente de la tecnología, y alejarse de cualquier riesgo por insignificante que les parezca.

Ninguna medida que tomemos al respecto será nunca innecesaria.

Hoy estar atentos y tomar las mayores precauciones es una cuestión vital. Literalmente

Fuente: http://www.educacionfutura.org/ensenar-a-sobrevivir-es-hoy-el-imperativo-de-la-educacion/

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La escuela con más refugiados que nacionales

Por: Tiziana Trotta

La educación pública libanesa está desbordada por la llegada de más de 200.000 estudiantes sirios. Más de la mitad de los desplazados entre tres y 18 años está fuera de la enseñanza formal

«¿Hoy vas a llevar el uniforme?”, le grita su madre desde el otro cuarto. Maher [nombre ficticio, como los de los otros refugiados mencionados en este reportaje] no le hace mucho caso. Está demasiado ocupado en peinarse y repeinarse el cabello engominado. Solo cuando ya no queda ni un pelo fuera de lugar, le contesta que sí y trota a por el uniforme hacia la habitación contigua, la única, además del salón, de una tienda de campaña en la que malviven 16 personas huidas del conflicto en Siria. Mochila al hombro, coqueto, cruza el asentamiento informal de Talyani, en Bar Elias (Líbano), hasta la escuela.

 

Líbano es el país que más refugiados acoge en comparación con el número de habitantes; ya representan un cuarto de la población, superando en número a los alumnos libaneses en la educación básica (6-15 años) —en el año académico 2017-2018, el Ministerio de Educación registró 213.358 extranjeros frente a 209.409 nacionales—.

Desde el comienzo de la guerra en Siria, que ya ha entrado en su octavo año, la enseñanza pública ha doblado el número de alumnos. El 48% de los casi 490.000refugiados sirios en Líbano entre tres y 18 años está integrado en el sistema público de educación formal del país de acogida, según Acnur (la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados). La mayoría de ellos (el 71%) ha acudido en el turno de tarde a una de las 350 escuelas habilitadas por el Gobierno para hacer frente a la emergencia.

Los esfuerzos de las autoridades locales han logrado un fuerte repunte en las matriculaciones en primaria y secundaria (un 70% entre los seis y 14 años en 2017 frente al 52% del año anterior). Pero, a pesar de los avances, los problemas no terminan con el ingreso en las aulas. Diferencias de currículo; clases abarrotadas en las que conviven alumnos de distintos niveles, edades o idiomas; transporte; seguridad, penurias —tres cuartos de los refugiados sirios viven por debajo del umbral de pobreza— y discriminación representan los principales obstáculos para su integración real. Más de la mitad de los refugiados entre tres y 18 años, sobre todo adolescentes, sigue fuera de las aulas y acabar el ciclo de estudios representa una excepción (apenas el 12% de los jóvenes entre 17 y 19 años ha finalizado el noveno curso).

Líbano ha logrado reducir el número de niños sirios fuera de programas de educación formal e informal, pasando del 50% registrado en diciembre 2016 al 43% al cierre de 2017, según el último informe de la plataforma No lost generation. Pero el aumento de la pobreza y el recorte de la ayuda económica ponen en la cuerda floja estos progresos. En la conferencia de donantes de Bruselas del pasado mes de abril, la comunidad internacional se comprometió a destinar a Siria 4.400 millones de dólares en 2018 (unos 3.600 millones de euros), es decir, la mitad de los 7.300 millones de euros que las Naciones Unidas estiman necesarios.

“Estamos incrementando el número de alumnos extranjeros, pero el apoyo económico no crece de manera paralela”, lamenta Sonia al-Khoury, funcionaria del Ministerio de Educación. Khoury dirige el brazo ejecutivo del programa ministerial Alcanzar a todos los niños con Educación (RACE, por sus siglas en inglés), que arrancó en 2014 con el objetivo de mejorar el acceso, la calidad y el sistema escolar.

La funcionaria es consciente del reto al que se enfrenta el sector público, pero defiende la actuación del Ministerio. “Líbano es un buen ejemplo de cómo acoger a un número de estudiantes extranjeros superior al de alumnos libaneses. Y lo estamos haciendo con éxito, como demuestran también las calificaciones de los sirios en los exámenes oficiales, con notas parecidas a las de los nacionales”, asegura.

“Cualquier otro país con más de un millón de refugiados ¿sería capaz de ofrecerles cabida en su sistema de educación pública? Les ofrecemos enseñanza, porque creemos en el derecho a la educación de calidad y no podemos dejarles en la calle. Los integramos no para acogerlos para siempre en nuestro sistema, sino para que disfruten del derecho a la educación y que tengan oportunidades mejores en la vida cuando vuelvan a Siria”. [Siga leyendo aquí la entrevista completa con Sonia al-Khoury]

La región con menos matriculaciones

Maher, peinado impecablemente, cruza el patio de la escuela de Talyani, bajo el sol insoportable del Valle de la Bekaa. Tiene 10 años, de los cuales lleva cuatro en Líbano. Su padre murió a los cuatro días de llegar desde Homs, dejando a su madre sola con 12 hijos, incluido un bebé. Solo tres de sus hermanos estudian, otros cuatro tuvieron que renunciar para echar una mano en casa, mientras que los mayores trabajan cuando pueden. A Maher le gusta echar carreras con sus amigos. No es el que más rápido corre, admite, pero no se le da tan mal. En árabe, en cambio, es muy bueno. Quiere estudiar para ser profesor, volver a Siria cuando acabe el conflicto y ayudar en la reconstrucción.

Distribución geográfica de los alumnos no libaneses matriculados en la educación formal (básica y secundaria), en el sector público y privado.
Distribución geográfica de los alumnos no libaneses matriculados en la educación formal (básica y secundaria), en el sector público y privado. MINISTERIO DE EDUCACIÓN LIBANÉS

El Valle de la Bekaa es una de las regiones que más refugiados sirios acoge por la cercanía con la frontera. Esta zona presenta las tasas de matriculación para niños entre seis y 14 años más bajas del país, a pesar de que se duplicaran en un año (del 30% de 2016 al 59% de 2017). La escuela que frecuenta Maher, gestionada por Entreculturas —que prestó su apoyo para la realización de este reportaje— y el Servicio Jesuita al Refugiado en colaboración con la Fundación Kayany, es una de las pocas del país dirigidas por ONG y autorizadas por el Gobierno para ofrecer educación formal, ante la sobrepoblación de los servicios públicos de la zona.

La escuela de Talyani acoge de manera gratuita a alrededor de 600 alumnos entre tres y 13 años repartidos en turnos de mañana y tarde. “Nosotros fomentamos la integración en la escuela pública, pero a los estudiantes no les suele gustar, porque las clases están abarrotadas y denuncian discriminación, abusos físicos y verbales por parte de los profesores”, sostiene Nassib Shokr, responsable de Educación del Servicio Jesuita al Refugiado en Bar Elias.

“Uno de mis estudiantes estaba en la escuela pública y me contaba que su profesora le decía: ‘Si quieres entender, lo entiendes. Es tu problema”, señala Samia Ali Saleh, profesora de inglés en Talyani. Para esta enseñante de 31 años de Al Marge, una localidad cerca de Bar Elias, los alumnos refugiados necesitan una atención especial. “Viven situaciones muy duras y tenemos que ser sus maestros, sus padres, sus hermanos y sus amigos. Mis estudiantes, al ver que me dirigía a ellos desde el respeto, me preguntaban: ‘Profe, ¿eres libanesa? ¿En serio?’. Sí, ¿qué hay de malo? Y, si tú eres sirio, ¿dónde está el problema? No es una cuestión de nacionalidad. Se trata de seres humanos”.

LOS PAÍSES VECINOS

En 2016, la comunidad internacional reunida en Londres lanzó una cruzada para asegurar que ni un refugiado sirio se quedara sin acceso a la educación, tanto dentro del país como en las sociedades de acogida. Dos años después, las matriculaciones en Siria se han estabilizado, con alrededor de 3,7 millones de niños (64% de la infancia en edad escolar) actualmente inscritos en la escuela. En el conjunto de los cinco países de la región (Turquía, Líbano, Jordania, Irak y Egipto), sin embargo, la infancia que participa en programas de educación formal o informal ha pasado del 59% en diciembre de 2016 al 65% un año después, sobre todo gracias a los avances registrados en la educación formal en Turquía y en la no formal en Líbano.

Pero quedan aún 689.000 niños y niñas sin escolarizar, según el último informe de la plataforma No lost generation. Las razones a la base del abandono escolar siempre son las mismas: trabajo y matrimonio infantiles, falta de documentación de identidad, inseguridad, traumas vinculados con el desplazamiento, pobreza.

En 2017, las agencias internacionales hicieron un llamamiento para la respuesta humanitaria en Siria y en los cinco países de la región para conseguir 1.091 millones de dólares (unos 940 millones de euros), de los que recaudaron solo el 52%, una cifra inferior a la recogida el año anterior.

Los refugiados en edad escolar de la Valle de la Bekaa se enfrentan también a otros obstáculos que contribuyen al abandono escolar, como desalojos forzosos por parte de las autoridades locales, altos costes para regularizar la estancia en Líbano o gastos inasumibles para el transporte escolar. “Muchos menores de edad dejan los estudios para trabajar como temporeros”, explica Mahmoud Bwary, responsable de Educación de Unicefdesde Zahlé, donde el Fondo de las Naciones Unidas ha abierto un centro de educación no formal para primera infancia con el objetivo de preparar a los niños para el ingreso en la escuela pública. “Otra barrera es el matrimonio infantil”, agrega.

Hala, de 14 años, no trabaja ni estudia. En 2013, cuando huyó de Kobane para trasladarse a Beirut, tuvo que renunciar a la enseñanza. Lo volvió a intentar en el país de acogida, pero la destinaron al primer curso, con alumnos muchos más jóvenes que ella, y no quiso. A pesar de todo, sigue soñando con ser abogada de mayor. Tamim, en cambio, nunca fue a la escuela. Con 13 años —casi 14, matiza—, este chico de Alepo no encontró ningún centro equipado para acoger a alguien en silla de ruedas como él. Hala y Tamim, en la espera de retomar los estudios, frecuentan el Club de Jóvenes que Entreculturas y el Servicio Jesuita a Refugiados han abierto en Borj Hammoud, en la periferia de la capital libanesa, en el marco del proyecto Frans Van Der Lugt.

Una convivencia difícil

En este distrito densamente poblado viven alrededor de 12.000 sirios, por lo que la maltrecha economía y la pugna por los mismos recursos y servicios exasperan las tensiones entre lugareños y recién llegados. “Antes había más trabajo, pero ya no hay empleo para los libaneses”, se queja un vecino que prefiere ocultar su nombre. Lleva días sin ver a clientes cruzar por la puerta de su tienda de muebles. “Me temo que si los sirios siguen recibiendo tantos privilegios, nunca van a regresar a su país y Líbano no puede recibir a más refugiados”, zanja.

La tensión de las calles se traslada a los hogares. “Hay mucho abuso verbal y físico en las familias refugiadas. Los adultos ven las noticias en la tele sobre lo que pasa en Siria, viven hacinados en pisos pequeños y transmiten malas emociones a los hijos”, señala Aula Al Hussein, trabajadora social en la escuela Frans Van Der Lugt. “Todo esto se plasma en falta de concentración, agresividad, miedo a la oscuridad…”.

Angela Maria Abboche, directora de la escuela, recuerda que los inicios fueron complicados. “Nos tiraban botellas vacías al patio. Ahora la situación ha mejorado, pero ningún libanés participa en nuestras actividades”, explica. Ella misma, beirutí, representa una excepción, así como otros docentes libaneses del centro, que acompañan a profesores sirios que trabajan como voluntarios debido a las restricciones legales impuestas sobre las ocupaciones de los refugiados. Abboche, de 27 años, interrumpe la conversación una y otra vez, bien porque un niño le agarra el borde de la camiseta para reclamar un abrazo, bien para atender a una madre o para tocar el timbre del recreo. Lleva cuatro años en la escuela, donde se ofrece educación no formal para primera infancia y apoyo escolar para los alumnos de las escuelas públicas, para que se adapten al nuevo currículo. El principal obstáculo para ellos es el idioma, ya que en Líbano las asignaturas se imparten en inglés o francés, mientras que en Siria toda la enseñanza es en árabe.

La escuela con más refugiados que nacionales
El inglés es precisamente la asignatura que más le cuesta a Yaser, por eso acude a las clases de refuerzo del centro. Este chico de Afrin tiene 12 años y una mirada seria que no se corresponde con su edad. Llegó a Líbano en 2012, pero aún añora la vida en Siria. “Fue difícil en la escuela, porque no hablaba inglés”, revela, “pero ahora ya va mejor”.

La profesora Maysaa J., de Afrin, aún recuerda su primera clase en Borj Hammoud. “Fue muy dura, porque no tenía experiencia y había más de 40 alumnos en clase”, cuenta. “Eran todos eran refugiados, no conocían a nadie en Líbano, algunos nunca habían sido escolarizados o solo hablaban kurdo. No teníamos medios, pero aún así, siempre hemos intentado darlo todo por ellos”.

A pesar de las dificultades, la libanesa Sabine Akkory, que en Frans Van Der Lugt imparte clases de inglés, lo prefiere a un empleo en el sector público. “Estos niños necesitan ayuda después de todo lo que han sufrido. Es mi deber enseñarles que el mundo no es tan malo”.

LOS SIRIOS PALESTINOS

Una clase en una escuela para refugiados palestinos en Líbano.
Una clase en una escuela para refugiados palestinos en Líbano. UNRWA

Entre los que huyen del conflicto en Siria, también hay palestinos. El último censo del Comité de Diálogo Libanés-Palestino, realizado el pasado mes de diciembre, apunta a la presencia de 18.600 de ellos en Líbano, que elevan a casi 174.000 el total de los que viven en el país. La Agencia de Naciones Unidas para Refugiados Palestinos (Unrwa), sin embargo, cifra los sirios en 32.000 sobre un total de 450.000 residentes en Líbano.

Unrwa gestiona 66 escuelas en Líbano, en las que estudian alrededor de 37.000 alumnos, de los cuales unos 5.500 sirios. En 2012, la Agencia empezó a integrar a los refugiados sirios en sus centros a través de un sistema parecido al escogido por el Gobierno libanés. 14 centros empezaron a funcionar con dobles turnos para que los nuevos alumnos se pudieran adaptar al nuevo currículo y fueran gradualmente integrados en las aulas por la mañana. En la actualidad, solo una escuela, en una zona remota del país, sigue operando por la mañana y por la tarde.

“El sistema de dobles turnos que las escuelas libanesas han puesto en marcha para los alumnos sirios no genera una separación”, explica Salem Dib, coordinador de educación de Unrwa en Líbano. “La educación es vital y si no hay disponibilidad física en las clases, hay que buscar alternativas. Cuanto más niños tienen acceso a los estudios, la sociedad en su conjunto estará más integrada y estable”.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2018/06/18/planeta_futuro/1529314030_790914.html

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Los cuatro motivos del bloqueo informativo sobre la guerra genocida de Yemen

Por: Nazanín  Armanian

Ya sabemos que en una guerra la verdad es la primera víctima, pero ¿qué pasa si nos ocultan la propia guerra? 28 millones de yemeníes están siendo bombardeados desde el 2015 por las potencias extranjeras, y sometidos a un bloqueo aéreo y marítimo criminal que impide el suministro de alimentos, medicamentos y combustibles al país. Cada 10 minutos muere un niño por el colapso de todos los servicios básicos (Unicef), pero su tragedia ni se ve ni se oye y, al contario de sus hermanos sirios y gazatíes, muere en la absoluta soledad y una inquietante indiferencia del mundo. La guerra contra Yemen ni ha movilizado a los que luchan por los derechos de los palestinos o los kurdos, ni tampoco a la propia “umma”, la supuesta hermandad universal musulmana. La defensa selectiva de los derechos humanos, bajo cualquier pretexto, pone en cuestión nuestros principios y nuestra integridad ética.

El 5 de junio, la coalición liderada por EEU-Arabia Saudí, bombardeó la sede de los Médicos Sin Fronteras, y lanzó 30 ataques en media hora sobre los 600.000 habitantes la ciudad portuaria de Hodeidah, el principal punto de importación de alimentos y suministros básicos en Yemen. Los soldados de ocupación, los mercenarios de Al Qaeda y otros grupos terroristas impiden la atención a las víctimas: pueden morir, según la ONU, hasta 250.000 personas por el asedio. Miles de niños y adultos aterrados se han refugiado en el desierto, sin comida ni agua.

Los crímenes contra la humanidad, en cifras

La coalición ha provocado en Yemen la mayor crisis humanitaria del mundo. Decenas de miles de yemeníes han sido asesinados; 21 millones de personas (el 80% de la población), necesitan ayuda humanitaria.;15 millones no tienen acceso a la atención médica básica; 3,2 millones han sido desplazados.

 

En febrero del 2018, el Consejo de Seguridad renovó el embargo de armas (¡sólo las destinadas a los Huzíes!), y la coalición ha impuesto al pueblo un bloqueo parecido al que mató en Irak a dos millones de niños y adultos. Además, los precios de los alimentos se han disparado, extendiendo la hambruna. Riad se niega a levantarlo:“alentaría a los Huzíes a ignorar su obligación en deponer las armas”, argumenta su representante ante la ONU. Aquí, hay una confesión: el castigo colectivo es un crimen de guerra. La Cruz Roja ha retirado a 71 miembros de su personal de Saná ante las continuas intimidaciones, y ha deteniendo su programa de ayuda de emergencia.

El termino nebuloso de “combatiente/terrorista” sirve a la coalición atacar zonas no militares como barrios, mercados, escuelas y hospitales, destruyendo las redes eléctricas, las tuberías de agua, los depósitos de alimentos, las granjas de animales y cultivos. 7,5 millones de niños se enfrentan una “desnutrición aguda severa”.

  • En un ataque aéreo (5/05/2016) a la boda de su hija en Saada, Walid Al-Ibbi perdió a su padre, su esposa, cuatro hijas y otros 21 miembros de la familia.
  • 10 niños mueren en el bombardeo (13/08/2016) de una escuela en Saná. 21 quedan heridos Aquí mismo, el 10/01/2017, otros 8 niños son sepultados bajo las bombas en la escuela Al-Falah.
  • Octubre del 2017, el bombardeo de un funeral en Saná mata a entre 114 y 140 personas, hiriendo a 600, que morirán por otro bombardeo en la sala funeraria, donde estaban siendo atendidos.
  • El mercado de Alaf en Sahar es atacado (2/11/2017): 29 muertos, 9 heridos y 7 desaparecidos bajo los escombros. Otro ataque a un mercado en Taiz (27/12/2017) arranca la vida de 23 personas. En Al Hudayda, 20 civiles son asesinados en un bombardeo al mercado (1/01/2018).
  • Una lluvia de bombas (23/04/2018) cae sobre una boda en Saná, mata a 40 personas y hiere a 60. El video del “niño de camisa verde” que con llanto se agarra al cadáver de su padre, es estremecedor.
  • Un millón de yemeníes sufre el cólera, causado por la destrucción de las depuradoras de agua y el bloqueo. El 55% de las 1.500 personas que murieron eran niños.

Algunas razones de este silencio ensordecedor

No es cierto que ésta es una guerra del Reino de Arabia Saudí (RAS) y sólo respaldada por Occidente. En realidad, los nueve regímenes árabes implicados hacen de “proxy” de EEUU para dominar este estratégico país y operan bajo el mando del Pentágono. Su pretexto es desarmar a los Huzíes, una milicia de derecha fundamentalista chií, acusada falsamente de ser peón de Irán. Es otra guerra imperial con la falsa métrica chiita-sunnita.

Una manifestación de la Primavera de Yemen, 2011. Yemen Sur fue gobernado por los marxistas entre 1967 y 1990.
Una manifestación de la Primavera de Yemen, 2011. Yemen Sur fue gobernado por los marxistas entre 1967 y 1990.

El apagón informativo sobre la masacre de Yemen se debe a que:

1) El suculento negocio de armas: motivo de alargar la agresión ilegal de 14 países contra una nación indefensa.

  • EEUU:  La administración Obama vendió armas a RAS por 60.000 millones de dólares. Trump, batió este récord, sacando al RAS unos 110.000 millones. Estas armas servirán a los sátrapas árabes no sólo convertir a Yemen en un mega cementerio, sino también para una guerra contra Irán. El aumento de las bajas civiles se debe a que “el Pentágono ha duplicado el número de asesores en Yemen para proporcionar una inteligencia mejorada en los ataques aéreos“, aclara Los Angeles Times. Los drones multiplicaron sus ataques por tres durante el primer año de gobierno de Trump. EEUU tiene bases en los puertos Lahij y Mukalla, ambos en el Golfo de Adán. Mukalla “curiosamente” está administrado por Al Qaeda que según Reuters “gana hasta 2 millones de dólares por día en impuestos sobre los bienes que ingresa al puerto“. Por otro lado, el banco central saudí, propietario de parte de las deudas de EEUU, tiene una reserva de divisas de 584.000 millones de dólares. Hoy, cerca de la mitad de las inversiones en las refinerías de EEUU es de Arabia. Según la CNN, Riad amenazó con vender los activos estadounidenses si Obama aprobaba un proyecto de ley que permitía a las víctimas del 11S demandar a RAS.
  • Reino Unido: Sólo en los primeros tres meses de la guerra, las ventas de armas del RU aumentaron de 9 a 1.000 millones de libras esterlinas. Luego, los sucesivos gobiernos de la Su Majestad vendieron a RAS unos 8.000 millones en armas, y enviaron a sus fuerzas especiales para entrenar a los saudíes e identificar los objetivos para ser atacados. Los negocios de la élite británica con los jeques forzaron a Theresa May impedir la publicación del informe de la inteligencia británica que acusa a RAS de financiar al extremismo sunita. Tony Blair censuró la investigación sobre la comisión millonaria que recibieron los saudíes por un acuerdo de armas con BAE Systems: le habían amenazado con sufrir otro 7/7.
  • Francia: en 2015 entregó armas a RAS por 2.000 millones de euros. Paris, además, gana miles de millones instalando centros culturales en los países árabes agresores: un Louvre en Abu Dhabi y otro en Arabia más un parque arqueológico, por ejemplo.
  • Rusia: firmó en 2017 un acuerdo de venta armas con RAS, entre ellos misiles S-400 por el valor de 2.500 millones de dólares.
  • España, incrementó en 2017 su venta de armas a Riad en un 133%, y ganó 2.000 millones de euros por cinco corbetas. Entre 2014 y 2016, le entregó 900 millones de euros en armas.
  • Alemania: ha paralizado, desde el 2017, el suministro de armas a RAS por la presión social, al igual que Noruega.

¡Y acusan a Irán de enviar unos cuantos misiles a Arabia!

2) El bloque mediático: Desde que en octubre del 2016 varios grandes medios enviaran desde Yemen imágenes de niños esqueléticos y hogares bombardeados al mundo, la coalición empezó a denegar el permiso de entrada de los periodistas a Yemen bajo el pretexto de “no poder garantizar su seguridad”. El 10 de febrero de 2017, el periodista de investigación de 35 años, Mohammed al-Absi en Yemen, fue asesinado. El 18 julio del 2017, la coalición impidió el vuelo de la ONU a Yemen por llevar a tres periodistas de la BBC a bordo. Es asombroso el control de los saudíes sobre los medios: El empresario Sultan Abuljadayel tiene el 30% de las acciones del diario británico Independent. Según Vox, los think tanks de la avenida Massachusetts de Washington, DC, reciben grandes fondos de los estados árabes del Golfo Pérsico. En su viaje del marzo del 2018 a EEUU, el Príncipe Mohammad Bin Salman, el Trump saudí, se reunió con los directivos de New York TimesWashington Post, y con Mike Bloomberg, fundador de Bloomberg, medios que escriben más sobre el permiso para conducir de las mujeres en Arabia que sobre esta sus crímenes de guerra. Otro príncipe, Alwaleed bin Talal tiene una participación de 300 millones de dólares de Twitter, es acciones en Twenty-First Century Fox (de Rupert Murdoch), es dueño de 4.300 millones de dólares de Citigroup, la mayor empresa financiera del mundo, y patrocina los principales diarios árabes como Al-Sharq al-Awsat, Al-Sharq, Al-Hayat y Arab News, así como el imperio Rotana (cine, revista, TV, radio, música, además de hoteles).

3) La complicidad de la ONU: Arabia amenazó con retirar su ayuda a UNICEF cuando su informe responsabilizó a Riad de asesinar al 60% de los cerca de 5.000 niños muertos en la guerra de Yemen. Ban Ki-Moon sacó en 2016 a Arabia de la lista de los países que dañan a la infancia en las guerras, por la presión de “varios países”, dijo. ¡Claro, aquellos niños no eran sus hijos!

4) La invisibilidad de refugiados yemeníes: Yemen es como Gaza, una gran prisión en la que millones de desplazados no pueden salir del país. Sus aeropuertos y puertos están bajo la ocupación, y la frontera que comparte con la propia Arabia está amurallada. El 29 de marzo del 2017, un helicóptero de la coalición acribilló a 40 hombres, mujeres y niños refugiados somalíes (con estatuto) que iban en un bote de Yemen a Sudan ¡a otro país en guerra!

El dominio sobre un estratégico país

Si el ataque al puerto de Hodeidah ha tenido el objetivo de sabotear los esfuerzos del enviado de la ONU para Yemen, Martin Griffiths para alcanzar un alto el fuego, y alargar la guerra, la estrategia de EEUU es dominar todos los puertos del país en el Mar Rojo y el Golfo de Adán, una de las siete gargantas más importante del mundo. Someter a este país bicontinental, que une Asia con África, le permite a EEUU hacerse con el control completo del cuerno de África. Estas operaciones además sirven de ejercicio para una “OTAN “sunnita” (contra Irán) y sus ‘fuerzas de despliegue rápido’.

Quienes como Trump afirman que “Mucha gente tiene su trabajo debido a los saudíes” no sólo justifican el negocio de guerra que deja millones de niños huérfanos, mujeres violadas y naciones enteras destruidas, sino muestran su deficiencia intelectual en crear ingeniosos y puestos de trabajo honestos.

Fuente: http://blogs.publico.es/puntoyseguido/4965/los-cuatro-motivos-del-bloqueo-informativo-sobre-la-guerra-genocida-de-yemen/

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Estudiar en la universidad, la última barrera educativa para los alumnos con discapacidad

  1. Por: Daniel Sánchez Caballero

Solo un 6% de las personas con discapacidad tiene una titulación universitaria en España, lejos del 40% que tiene como objetivo la Unión Europea para 2020.

La universidad es el gran reto educativo para las personas con discapacidad. En los campus españoles hay 17.000 estudiantes que pertenecen a este colectivo (el 1,7% del millón largo que hay en total), y menos del 6% de las personas con una discapacidad tiene un título, según el III Estudio sobre el grado de inclusión del sistema universitario español respecto de la realidad de la discapacidad, de la Fundación Universia y el Cermi. El dato está lejos aún del 40% que se propone la estrategia europea para 2020. El problema, dicen los expertos, ni siquiera está ahí: la barrera está un poco más abajo, en la Secundaria y el Bachillerato.

“Se va avanzando progresivamente”, explica Isabel Martínez, comisionada de Universidades y Juventud de la Fundación ONCE, consciente sin embargo de que la estadística es pobre. “Pero hay una situación de embudo por los obstáculos que se encuentran por el camino, sobre todo en Bachillerato”, explica. Los datos confirman su teoría. La mitad de los estudiantes con discapacidad no logra ir más allá de este nivel educativo. El 50% nunca intentará siquiera pisar un campus. Con esos mimbres, difícil dar el siguiente paso y subir la tasa de graduados.

Uno de los principales problemas que se encuentran estos estudiantes se llama adaptaciones curriculares. La falta de ellas, en concreto, según explica Martínez. Los alumnos con alguna discapacidad en ocasiones necesitan que los materiales que se presentan en clase, o los exámenes, se adapten para que puedan acceder a la información en igualdad de condiciones que sus compañeros. Sin rebajar contenidos, se trata de facilitar el acceso. Para un ciego, que no se le presenten por escrito. Para un sordo, solventar su incapacidad de escuchar al profesor. Para un TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) o alguien con dislexia, que se le conceda más tiempo, por ejemplo.

Sin embargo, no siempre se hace, lamenta Martínez. Aunque se podría pensar que esto ocurre más en la Universidad, un nivel educativo no obligatorio, donde no hay que preocuparse porque todos lleguen, es sobre todo en Secundaria donde se forma el escollo. “Es mucho peor esta etapa que la Universidad. Primero por los recortes en profesores de apoyo, pero también por una falta de concienciación y responsabilidad del profesorado, que es impresentable”, explica. “Gran parte de la culpa de que los chicos no accedan a la universidad viene de aquí”, asegura.

Algo que, en teoría, demostrarían los datos respecto al desempeño de las personas ciegas en Secundaria. Estos chicos tienen una tasa de abandono escolar temprano del 8%, muy por debajo de otras personas con discapacidad y la mitad que el alumnado en general, que ronda el 16% actualmente. ¿Por qué? Según Martínez, solo tiene que ver con el apoyo que estos alumnos reciben de la Fundación ONCE. “Ahí se demuestra que, cuando se dan los recursos de apoyo necesarios los chicos llegan”, explica.

Lo corroboran cuatro estudiantes universitarios con TDAH que participaron en un estudio elaborado por la Universidad de Sevilla. En un colectivo con hasta un 95% de posibilidades de abandonar los estudios universitarios, estos alumnos, casos de éxito, consideraron que lo que les había resultado de mayor utilidad durante su tránsito por el campus fue “la implicación del profesorado”, que conocieran su situación y les ofrecieran las adaptaciones curriculares (no significativas, lo que quiere decir que no se modifican los contenidos, las competencias o los objetivos) que piden los expertos.

Varón y con discapacidad física

Como estos cuatro estudiantes, el perfil del alumno universitario con discapacidad responde a un varón (el 54,4%) con una discapacidad física (46%) que estudia Ciencias Jurídicas y Sociales. La discapacidad menos presente en la Universidad es la sordera. Quizá, como le ocurrió a Juanma, por la (ocasional) falta de apoyos que este tipo de estudiante necesita sí o sí para poder seguir las clases.

La normativa española ampara el enfoque inclusivo educativo que promulga la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, a la que España está adherida. El problema, como sucede en general con los asuntos relacionados con la discapacidad, es que no se cumple. En cosas tan básicas como garantizar el acceso, tanto físico como virtual, a todas sus instalaciones, que no siempre ocurre. Que se lo pregunten a Raquel, en silla de ruedas y que ha estado tres años llegando a su clase en el tercer piso de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense porque algún alma caritativa la subía a pulso.

Por ley, este mes de diciembre acaba el plazo por el que tendría que estar garantizado este acceso total para personas con discapacidad, sea a un edificio o a una página web. Sin embargo, este objetivo está lejos de cumplirse.

Con lo que sí cuentan las universidades es con una oficina de atención al estudiante con discapacidad, donde pueden acudir a solicitar las adaptaciones y solventar cualquier problema que les surja. Y cada vez más centros realizan convenios específicos con asociaciones pro inclusión para facilitar el acceso, según explican desde Plena Inclusión, que citan los casos de las universidades de Valencia, Burgos, Comillas o Extremadura.

La última en sumarse ha sido la Universidad Oberta de Catalunya (UOC), que acaba de firmar un convenio con la Fundación ONCE para rebajar sus matrículas. Como universidad a distancia que es, con todas las ventajas que eso conlleva a la hora de facilitar el acceso, la UOC es el segundo centro con más estudiantes con discapacidad de España junto a la Universidad de Valencia y por detrás de la UNED.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/11/21/estudiar-en-la-universidad-la-ultima-barrera-educativa-para-los-alumnos-con-discapacidad/

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UNICEF: 5 formas de ayudar a eliminar la violencia contra las niñas

UNICEF/Por PattyAlleman, ShreyasiJha/Fuente: https://blogs.unicef.org

Información de la Foto de Portada:

Gertrude (nombre ficticio), de 15 años, está de pie contra una pared en la aldea de Ndenga, República Centroafricana. «Me perdí dos años de escuela porque los rebeldes atacaron nuestro pueblo y huimos al monte», dice ella. «Ahora estoy de vuelta a la escuela y feliz, pero la vida sigue siendo muy difícil porque somos ocho niños, con mi padre muerto y mi madre discapacitada. Lo que sueño en el futuro es poder hacer algún intercambio, tal vez tener una pequeña tienda para poder mantener a mi familia».

¿En qué piensas cuando escuchas “violencia contra las niñas”?

Posiblemente, en el secuestro más reciente de las niñas de una escuela de Nigeria a manos de militantes de Boko Haram y en la probabilidad de que las obliguen a casarse con sus captores, como ya les ocurrió a las víctimas anteriores.

O quizá pienses en los 120 millones de niñas de todos los rincones del mundo que han sido víctimas de violencia sexual.

O, tal vez, en el acoso y los silbidos a los que se enfrenta una niña como tú o tu hermana cuando va a la escuela.

De camino a la escuela, en clase, en casa, en campamentos de refugiados y en parques, las niñas son víctimas de acoso y violencia. En todo el mundo, más de ocho de cada 10 niñas sufren acoso en la calle antes de cumplir 17 años. En los Estados Unidos, más de una de cada 10 niñas ya ha sido objeto de provocaciones sexuales cuando cumple 11 años. Las niñas con discapacidad mental están expuestas a un riesgo mayor: en Australia, hasta un 68% han sido víctimas de agresiones sexuales.

A young girl looks out a curtained window
UNICEF/UNI195858/ImperatoMagu mira por una ventana de su casa ubicada en un pueblo de 5.000 habitantes en el norte de España, donde vive con su madre y su hermano menor. Magu sufrió abusos sexuales y físicos por parte de su padre y después de sufrir en silencio durante mucho tiempo, finalmente logró hablar sobre el abuso hace dos años cuando su maestra notó que algo andaba mal. Desde entonces, ha recibido el apoyo de su escuela y de un psicólogo.

Por otra parte, están los 750 millones de mujeres y niñas de todo el mundo que se casaron siendo niñas. Cuanto más joven se casa una niña, más posibilidades tiene de quedar aislada socialmente o en una posición de dependencia. Como resultado, se vuelven enormemente vulnerables a la violencia física y sexual en su propio hogar.

Solo presenciar la violencia en el hogar puede resultar demoledor. Uno de cada cuatro niños menores de cinco años vive con una madre víctima de la violencia perpetrada por su pareja sentimental. Esas niñas y esos niños tienen más posibilidades de continuar el ciclo de violencia cuando se hacen adultos, ya sea como víctimas o como abusadores.

Las consecuencias del acoso y la violencia son graves y dejan marcas duraderas. Las niñas se mantienen alejadas de los ámbitos de estudio en los que predominan los hombres o, directamente, abandonan la escuela porque se sienten inseguras. Aprenden a ser invisibles y a permanecer en silencio y, con ello, se perpetúan las impactantes estadísticas de desigualdad de género.

A group of girls crowd around a globe, pointing at its surface.
UNICEF/UN0141031/LeMoyneUn grupo de niñas de un centro de aprendizaje temporal en el campo de refugiados en Uchiprang, cerca de Cox’s Bazar, Bangladesh, estudian con un globo inflable que hace parte de los materiales educativos de “escuela en una caja” que distribuye UNICEF.

En el Día Internacional de la Mujer, daremos voz a las niñas, las mujeres, los niños y los hombres que han decidido decir ¡ya basta! Sus voces resuenan desde lugares próximos y remotos, en los que reina la paz o donde existen conflictos. Estas son cinco formas de participar en un movimiento para construir un mundo en el que todas las niñas y las mujeres puedan vivir libres del miedo y la violencia:

  • No cometas abusos. La violencia contra las niñas y las mujeres incluye los abusos, el acoso y las agresiones físicas y sexuales. Sucede en casa y en lugares públicos. Asegúrate de formar parte de la solución, no del problema.
  • Habla con una niña de tu familia o tu comunidad acerca del abuso sexual. Dile que nunca debe aceptar el contacto no deseado y que, si alguien la hace sentir incómoda, es bueno denunciarlo. Dale a conocer redes sociales digitales como U-Report, que le permitirá expresarse y formar parte de una comunidad mundial de casi cinco millones de personas.
  • Ayuda a activistas jóvenes que se estén movilizando para eliminar la violencia contra las niñas compartiendo sus historias con tus amigos, tu familia o en redes más amplias. Celebra sus logros y ayuda a cambiar la conversación. Hazle saber a la gente que esta generación de niñas y niños representa el fin del ciclo de violencia.
  • Participa en iniciativas como Time’s Up. Exige que los perpetradores asuman la responsabilidad por sus abusos y garantiza que las niñas puedan vivir y trabajar seguras cuando sean mayores.
  • Denuncia un caso cuando lo veas y apoya a las supervivientes de violencia y acoso sexual. Los abusos se siguen produciendo cuando la gente los mantiene en silencio. Todos debemos dejar claro el mensaje de que no se tolerará más violencia contra las mujeres y las niñas.

 

Patty Alleman y Shreyasi Jha son Asesoras Senior de Género de UNICEF.

Fuente del Documento:

https://blogs.unicef.org/es/blog/5-formas-de-ayudar-a-eliminar-la-violencia-contra-las-ninas/

 

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90 preguntas para un diálogo educativo

Preguntar es decidir. ¿Quién pregunta a la Escuela?, ¿quién pregunta en la Escuela?, ¿quién responde por la Educación?.A continuación se recogen 90 preguntas, 90 propuestas con las que poder iniciar un diálogo sobre educación. Pero queremos ensanchar esta visión, queremos incorporar al proceso de “Calmar la Educación”, y de manera especial a la jornada del día 17 de junio, cuantas más voces sean posibles.

Comparte tus preguntas sobre el futuro de la Educación en; #CalmarEdu para que podamos incorporar tus experiencias y tus inquietudes.

Temáticas y grupos de trabajo:

Aprendemos dialogando

  1. ¿Para qué ir a la escuela en el siglo XXI?
  2. ¿Qué decide el alumno en su proceso de aprendizaje?
  3. ¿Cómo formalizamos el aprendizaje entre pares?
  4. ¿Cuáles son los límites de la automatización del aprendizaje?
  5. ¿Cómo facilitamos el desarrollo social y laboral de los alumnos?
  6. ¿Cómo adecuamos el aprendizaje a la personalidad de cada alumno?
  7. ¿Cómo incorporar en la escuela lo que realmente les pasa a los alumnos?
  8. ¿Cuál debe ser el periodo de educación obligatoria?

Todos somos todos

  1. ¿Qué es la educación inclusiva: alumnos normales o simplemente alumnos?
  2. ¿Se puede excluir alguna persona del derecho a aprender por motivos económicos?
  3. ¿Cómo integrar la Educación con otras política sociales? ¿Hay Educación sin una visión social?
  4. ¿Qué responsabilidad tiene el entorno empresarial en las políticas educativas?
  5. ¿Cómo adoptar el tiempo de aprendizaje con la organización educativa?
  6. ¿Cómo se deben gestionar las actividades extraescolares?
  7. ¿Aprendemos desde la diversidad, con la diversidad y para la diversidad?
  8. ¿Cuál es el verdadero papel de la Escuela en la construcción social? ¿Hay igualdad sin inclusión educativa?
  9. ¿Cómo debe ser una escuela orientada a crear dirigentes sociales económicos y  administrativos del país?
  10. ¿Cómo deben integrar el ecosistema social dentro de la Escuela para que sea un “laboratorio vital de aprendizaje”?

La familia dentro y fuera de la escuela

  1. ¿De quién es la responsabilidad del aprendizaje de los menores?
  2. ¿Puede la escuela compensar las desigualdades socioeconómicas de las familias?
  3. ¿Cómo deben contribuir las familias a la definición y seguimiento de los proyectos de centro?
  4. ¿A qué datos de los resultados del centro deben tener acceso las familias?
  5. ¿Es relevante la satisfacción de las familias?
  6. ¿Está contribuyendo la educación a la medicalización de los niños?
  7. ¿Cómo mejorar en reconocimiento y respeto profesional de los profesores?
  8. ¿Puede la escuela ayudar a las familias a facilitar el desarrollo de sus hijos?
  9. ¿Puede haber distintos niveles de escolarización de acuerdo con los criterios de las familias?

Profesionales de la educación

  1. ¿Cómo coordinar de cara a las necesidades de los alumnos el equipo docente interdisciplinar del centro?
  2. ¿Cómo promover el aprendizaje entre los profesionales de la educación?
  3. ¿Cómo incorporar las evidencias científicas existentes sobre los procesos de aprendizaje?
  4. ¿Cuál es el futuro de los contenidos educativos?
  5. ¿Cómo incluir en el programa docente el desarrollo y evaluación de las competencias para los alumnos actuales?
  6. ¿Pueden convivir las metodologías propias de cada profesor en un centro?
  7. ¿Qué cualificación demanda el ejercicio del liderazgo educativo?
  8. ¿Cómo mejorar la gestión administrativa en la gestión docente?
  9. ¿Cómo gestionar las micropolíticas de los profesores?

El espacio educa

  1. ¿Cómo debe ser un aula?
  2. ¿Cómo integrar el barrio o el pueblo en el aprendizaje escolar?
  3. ¿Cómo integrar Internet en aprendizaje escolar?
  4. ¿Cómo adecuar el espacio físico y virtual al proyecto educativo?
  5. ¿Desequilibrio territorial y acceso a la educación?
  6. ¿Cómo puede la tecnología favorecer el desarrollo personal en  los entornos rurales sin desarraigos?
  7. ¿Cómo favorecer que los alumnos sean cosmopolitas?
  8. ¿Qué tipos de espacios son necesarios?
  9. ¿Qué principios debemos tener en cuenta al diseñar espacios adecuados para las nuevas metodologías?
  10. ¿Cómo deben participar los alumnos en el diseño de los espacios del centro?

Curriculum y proyecto educativo de centro

  1. ¿Cómo organizamos el curriculum? ¿Cuáles son los criterios que se emplean para diseñar el curriculum? ¿Cómo se articulan sus elementos?
  2. ¿Qué queremos decir cuando hablamos de competencias? ¿Por qué y para qué enseñar y aprender competencias?
  3. ¿Se enseñan y se aprenden realmente las competencias? ¿Cómo transformar un curriculum basado en una lista de contenidos en uno inspirador basado en competencias?
  4. ¿Por qué se sugiere un curriculum abierto? ¿Cuáles son los límites de un curriculum abierto?
  5. ¿Quién debe decidir y cómo debe decidirse el proyecto educativo de centro?
  6. ¿Cómo se resuelve el problema de acomodar la libertad del docente y el proyecto educativo?
  7. ¿Dónde empiezan las creencias y dónde terminan las evidencias en la escuela?
  8. ¿Por qué es importante la autonomía de centros? ¿Debieran existir límites en la autonomía de centros? ¿Puede haber autonomía de centros sin evaluación?
  9. ¿Cómo instaurar redes de centros?
  10. ¿Cómo pueden incorporarse las estrategias de aprendizaje informal en el aprendizaje formal que tiene lugar en la escuela?

Medimos lo que valoramos

  1. ¿Es evaluar un elemento imprescindible del sistema educativo? Si es así, ¿qué tipos de evaluación necesitamos y cuáles no queremos?.
  2. Cuando evaluamos, ¿tenemos claro su finalidad principal?; ¿qué objetivos buscamos con la evaluación?. ¿Establecemos estos objetivos y fines de manera compartida?, ¿se ajusta nuestra forma de evaluar a esa finalidad?. ¿Estamos seguros que conseguimos los objetivos establecidos?
  3. ¿Es evaluar un proceso objetivo? o, por el contrario, ¿cada vez que evaluamos estamos asumiendo unos valores determinados? ¿Es evaluar un proceso técnico o ético?
  4. ¿Somos conscientes del poder de la evaluación?. ¿Sabemos cuáles son las consecuencias pretendidas de la evaluación? ¿somos conscientes de sus consecuencias no pretendidas?. ¿Somos conscientes de cómo condiciona cualquier evaluación al proceso enseñanza/aprendizaje?. Cuando evaluamos, ¿tenemos en cuenta que el cómo evaluamos condiciona la calidad y la durabilidad de los aprendizajes?
  5. ¿Quién debe participar en el diseño de la evaluación? y ¿quién debe evaluar?. ¿Qué ocurriría si a nuestros alumnos les evaluásemos por su capacidad para evaluar y evaluarse?
  6. ¿Estamos midiendo lo que valoramos o medimos aquello que es fácilmente medible, llegando a la situación de que valoramos solo lo que podemos medir?. Dicho de otra manera, ¿estamos midiendo (todo) lo que nos importa? ¿O es necesario ampliar la mirada sobre lo que medimos?.
  7. ¿Qué ocurriría si en lugar de medir la adquisición de  conocimientos que quedarán obsoletos rápidamente les evaluásemos por su capacidad de aprender a aprender y de aprender a ser?; ¿Qué ocurriría si les evaluásemos por su capacidad para transformar sus entornos?; ¿por su capacidad para transformar la sociedad?. ¿Qué ocurriría si evaluásemos su capacidad para vivir y trabajar en la incertidumbre?
  8. Promueven las mediciones internacionales y las comparativas a gran escala un debate amplio y profundo acerca de qué entendemos por una buena educación o, como sostiene Gert Biesta, en realidad han reemplazado las preguntas normativas sobre las metas y logros educativos deseados por preguntas técnicas acerca de la eficacia de los Sistemas?. ¿Son útiles las pruebas internacionales para las escuelas? ¿a los docentes? ¿a los alumnos? ¿Pueden mejorar los resultados en las evaluaciones sin mejorar los aprendizajes?
  9. ¿Cómo se miden las competencias?. ¿Cómo podemos medir competencias sociales y emocionales, como la empatía y la responsabilidad, o competencias y valores como el respeto a la multiculturalidad o la dignidad humana?
  10. ¿Se puede medir la calidad del profesorado?

El tiempo y los tiempos en el aprendizaje

  1. ¿Cómo debe ser la unidad en la que dividir en tiempo en la escuela? ¿Cuáles son las razones por las cuales seguimos compartimentando el tiempo de la docencia en unidades discretas de tiempo limitado?
  2. ¿Por qué no permitimos a los alumnos que aprendan a gestionar su propio tiempo? ¿Por qué se presume que los ritmos y estilos de aprendizaje de todos los alumnos son similares? ¿Por qué no introducimos el aprendizaje de la gestión del tiempo como una herramienta de meta aprendizaje fundamental?
  3. ¿Por qué examinamos a todos nuestros alumnos al mismo tiempo? ¿Por qué no esperamos a que cada uno encuentre el momento más adecuado para someterse a una prueba o un control?
  4. Creíamos hasta hace poco que aprender era un verbo que se ejecutaba durante un tiempo limitado al fin del cual dejábamos de hacerlo; hoy creemos que el aprendizaje se despliega a lo largo del tiempo, a lo largo de toda nuestra vida. ¿Cómo han cambiado las cosas? ¿Qué nos ha llevado hasta ahí? ¿Cómo debemos preparar a nuestros alumnos para que sean capaces de desarrollar esa predisposición a aprender de manera permanente, sin limitaciones temporales? Zygmunt Bauman decía a este respecto: “El apetito de conocimiento debería hacerse gradualmente más intenso a lo largo de toda la vida, a fin de que cada individuo continúe creciendo y sea a la vez una persona mejor”. ¿De qué manera podemos promover esta inclinación?
  5. El aprendizaje y el seguimiento de objetivos personales acompañamiento y asesoramiento, pero los profesores no suelen disponer del tiempo necesario para prestar esa clase de atención personalizada. ¿De qué manera habría que liberar el tiempo de los profesores para que pudieran convertirse en asesores, mentores o tutores personales de sus alumnos?
  6. “La aceleración tecnológica”, escribe Hartmut Rosa, que está vinculada frecuentemente con la introducción de tecnologías nuevas, casi inevitablemente provoca una gama de cambios en las prácticas sociales, las estructuras de comunicación y las formas de vida correspondientes”. Si eso es así -y parece, en buena medida, incontrovertible-, ¿de qué manera ralentizar el ritmo del aprendizaje y promover el uso cabal de la tecnología? ¿De qué forma promover la resonancia personal que el aprendizaje requiere?
  7. Muchos de nosotros hemos constatado que parece existir una pauta temporal reiterativa en el ciclo del abandono y la exclusión escolar: malas calificaciones, desatención y desapego crecientes, fracaso escolar, abandono o expulsión y deserción escolar irreversible. ¿Hay alguna manera de impedir que esta cadencia y este patrón se repitan?
  8. La sobrecarga de los planes de estudio es en parte responsable de que las jornadas escolares de los alumnos no acaben cuando abandonan las aulas. Las tareas escolares añaden horas a su jornada escolar y convierte sus días en interminables jornadas laborales. ¿Hay alguna forma de delimitarlas, de evitar las sobrecargas y de asignar un tiempo para cada cosa?
  9. La psicología y la pedagogía tradicionales abogaban por la existencia de fases de desarrollo cognitivo claramente diferenciadas y, por tanto, de contenidos adecuados para cada tramo de edad. Hoy en día existen posturas, sobre todo en la etapa de infantil, que invitan a obviar esas supuestas diferencias y cultivar, más bien, los intereses de los niños y niñas, independientemente de su edad. ¿Es necesario, en pedagogía, darle tiempo al tiempo y permitir que cada alumno despliegue sus talentos y competencias a su ritmo?
  10. ¿Cuánto tiempo sería necesario para promover una transformación sólida de nuestro sistema educativo que nos garantizara, en la medida de lo posible, resultados positivos? ¿Qué nos puede enseñar el caso, por ejemplo, de Singapur? (un Estado con 50 años y un sistema educativo joven)

La política importa

  1. ¿Cómo actualizar, en un pacto educativo para el 2030, los 4 pilares fundamentales de la Educación del Informe Delors?. (Aprender a conocer, a hacer, a convivir y a ser)
  2. ¿Cuáles debieran ser los límites temporales de la escolarización obligatoria?. ¿Sobre qué postulados habría que considerar la adecuada temporalidad (sociales, desarrollo de la persona…)?
  3. ¿Cómo reforzar una educación inclusiva en una sociedad cada vez más compleja y diversa?
  4. ¿Ha de reforzarse el papel de los municipios, o instituciones públicas más cercanas al ciudadano, en lo referente a la gestión educativa?
  5. ¿Cómo articular la participación de la ciudadanía, más allá de las instituciones públicas (municipios y CCAA) en el desarrollo de las actividades educativas, escolares y extraescolares?
  6. ¿Cómo conjugar y encauzar políticamente la imprescindible burocracia administrativa y legal y los intereses corporativos dentro de la institución educativa con la imperiosa necesidad de transformación que requiere la escuela y el aula?
  7. Relacionado con lo anterior: ¿cómo incorporar la “revolución en la innovación digital” que está sufriendo la Educación y la escuela también en la Administración Pública Educativa?. A este respecto, se vería afectada en: la labor de inspección, evaluación y resultados, la labor de gestión administrativa digital, la labor de selección de personal no docente, etc.
  8. ¿Cuál es el papel de los nuevos actores económicos (corporaciones de internet, fabricantes de dispositivos, desarrolladores de software, fondos de inversión…) y sociales (Fundaciones, Asociaciones sin ánimo de lucro, otras entidades colaboradoras) en sistema educativo?
  9. El derecho a aprender, la necesidad de un aprendizaje para toda la vida, ¿se garantiza con los derechos de escolarización?. ¿Qué más habría que hacer?
  10. ¿Cómo coordinar las políticas educativas con otras políticas públicas relacionadas: culturales, ciencia y tecnología, medio ambiente y sostenibilidad,…  Muy en particular, las políticas vinculadas a la empleabilidad, a la relación entre educación e inserción en el mundo laboral, en lo referente al ajuste necesario a la nueva economía digital.
  11. Por último, y como quiera que debemos educar “para lo que aún no existe” se requiere reflexionar sobre las plataformas políticas más ágiles e innovadores que ayuden a diseñar, a través de la educación, la sociedad que queremos. Una Educación en sentido amplio capaz de afrontar el reto de transformación y rediseño de instituciones (empezando por las educativas) que hagan posible la sociedad futura


“Si no queremos entregar la responsabilidad de nuestros procesos y prácticas educativas a abstractos sistemas de medición y aspiramos a mantener un control democrático sobre nuestras iniciativas educativas y sobre las maneras en las que evaluamos su calidad, es sumamente importante que se lleve a cabo un debate sobre aquello que nuestros esfuerzos educativos deberían tratar de conseguir” (Gert Biesta).

Debemos recuperar el debate sobre los fines de la educación. En educación hemos dedicado mucho tiempo a los métodos y poco a reflexionar sobre las metas. Debatir sobre los los fines de la educación; sobre cuáles podrían ser los parámetros de una buena educación; ampliar el campo de diálogo; incorporar voces y experiencias diversas son parte de los objetivos de la Jornada #CalmarEdu que hemos organizado desde laAsociación Educación Abierta para el próximo día 17 de junio en Medialab Prado. Si quieres participar en inscríbete antes del 2 de junio en este formulario.


Para seguir el debate puedes usar #CalmarEdu o en Facebook la web de la Asociación Educación Abierta.

Fuente: http://educacionabierta.org/90-preguntas-para-un-dialogo-educativo/

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Russian education is enjoying an investment boom


Editorial

On the British Teachers Coming Work in Moscow

Russian education is going through an investment boom. Every year, new private schools are opened, many offering an education in English leading to an international diploma. And following the investment are the teachers from the English speaking world to provide that education.

Russians have traditionally been proud of their education system, yet recent declines in many worldwide competitions and ratings have spurred responses both by the Ministry of Education, but also senior business leaders. Billionaires and senior executives with investments abroad have founded or helped fund projects to develop elite schools. Similarly, the traditional alternative to a Russian state education, Moscow and St Petersburg’s international schools, are also booming with new campuses opening. All these factors lead to the situation where there is increasing demand for English native speaking teachers to come to work in Russia.

To learn more the experiences of international teachers arriving in Moscow we sat down with Alla Ponomareva, the HR Director at one of the leading international schools, Cambridge International School, who is currently recruiting new staff for the next academic year.

What motivates teachers to move abroad to teach?

There are quite a few reasons why teaching abroad can be fulfilling, exciting and rewarding. Teachers think, well, I am young and enthusiastic, full of energy and willing to explore the world or they might say, I am a professional teacher with over 15 years of experience, my children have grown-up, and now I finally have the chance to share my knowledge and culture with others.

Overall, some of the most frequent motivations for teaching abroad that I have seen include the experiences of a different culture, learning a foreign language, gaining international work experience, and making a difference in the lives of others by helping them learn in a whole new way.  And, last but not least, the salaries that many international schools provide.

Who are the kinds of teachers who are most interested in working in Russia?

Usually, these teachers are open-minded professionals who value cultural differences and traditions of Russia. They are very tolerant and open to new challenges. Usually, these are the teachers who are interested in history, art, and travel. They come to Russia not only to share their experience but learn a lot for themselves.

What is teaching abroad like?

Teaching in a foreign country may be different from teaching at home, so it is important to be flexible and adaptable. Such factors as the types of jobs, hours, and ages of students, skills to be taught, and, more generally, attitudes to schooling and education can be very different to what a teacher has experienced at home. But the differences aren’t necessarily challenging, many teachers are delighted by, for example, all the flowers and attention that they receive on 1st September (first day of school).

Do you find yourself in competition with schools in other countries when recruiting?

Yes, we are definitely competing with other countries when recruiting. British teachers and those from other English speaking countries are in high demand, but as surprising as it may sound to some, Moscow and St Petersburg offer some of the most enjoyable environments and lifestyles. It is a European capital with a long historical and cultural heritage. Social attitudes can be much more familiar than in other places and we find some teachers leaving perhaps warmer climates, but radically different cultures, to move to Moscow.

What are the challenges that teachers might face when adapting to life in Russia?

I think that the biggest challenge to adaptation is changing the perception about Russia and Russians.  In most cases, you will meet nice, helpful, and easy going people. The language, for sure, can be difficult, but at least in our school teachers always have a support from teachers’ assistants and other school staff who speak English. CIS Russia provides Russian lessons to International teachers as long as international teachers teach English lessons to local staff. And that’s a great tradition that gives everyone a chance to understand each other and value each other’s language and culture. Of course, winters may not be to everyone’s taste, but the beautiful snow covered cityscapes and the opportunity to learn skiing and other winter sports more than makes up for it!

How do you expect the market for international teachers to change over the next few years?

The opportunities for international teachers in Russia is only set to increase, even if the exact nationalities of new arrivals may change slightly year to year (British, Australian, Canadian, South African, etc.), as the international schools look to raise the quality standards to teachers’ qualification and professional competencies.

The politics may not always be encouraging to those considering Russia, yet it does little to abate Russians appetite for offering their children great educations and their desire to welcome international teachers to Russia. One would also hope that the cultural exchanges taking place inside school communities has long lasting positive impact.

Source of the article: https://themoscowtimes.com/articles/russian-education-is-enjoying-an-investment-boom-60940
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