En los últimos cinco años, los reportes sobre conectividad en el mundo muestran impresionantes avances: los informes de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) registran un aumento del 9% y del 20% anual de las suscripciones a banda ancha fija y móvil respectivamente, y este crecimiento es más fuerte aún en el sur global.
A la vez, conforme avanzan los niveles de acceso a la red, aumenta la preocupación por la brecha digital persistente. Con un 51% de la población con acceso a internet, la gran pregunta parece ser: ¿cómo se conectará la “segunda mitad”? Considerando en esta segunda mitad muy especialmente a la población rural y de las periferias urbanas, a los pobres y a las mujeres de los países con marcadas brechas de género.
La construcción de indicadores de conectividad en el mundo viene acompañada de un discurso de progreso. Un discurso que habla de expansión de los negocios, modernización del Estado, aumento del empleo, acceso a las finanzas, transformación de la educación y globalización de la oferta de cultura y entretenimiento. Parece que internet es la puerta de entrada de las condiciones de desarrollo, hacia la que hay que traer a la población «offline» que todavía vive en un mundo desconectado, apagado, apartado de estas oportunidades de progreso.
El discurso de progreso y el acceso a internet
En este artículo propongo reflexionar críticamente sobre el discurso de progreso o desarrollo lineal, después de participar en la primera conferencia Descolonizar internet , en Ciudad del Cabo, y más tarde, seguir por streaming la 11º edición del Foro de Gobernanza de Internet, región América Latina y Caribe (LACIGF) que tuvo lugar en Buenos Aires. El eje de mi reflexión es cómo un marco de pensamiento descolonial permitiría repensar la gobernanza global de internet, un asunto que se ha ampliado con el tiempo y que no se refiere únicamente a las cuestiones técnicas, sino a aspectos profundamente políticos. Cuando se discuten asuntos como las regulaciones que afectan a internet, la neutralidad de la red, el uso de los datos y contenidos, ¿qué internet se discute? ¿internet de quiénes y para quiénes? ¿Qué internet es la que se está promoviendo para el 49% todavía no conectado?
Mi reflexión es cómo un marco de pensamiento descolonial permitiría repensar la gobernanza global de internet, un asunto que se ha ampliado con el tiempo y que no se refiere únicamente a las cuestiones técnicas, sino a aspectos profundamente políticos
La brecha digital, así como toda brecha de desarrollo, no se da en un camino lineal de progreso, donde hay una meta final a alcanzar y solamente hace falta impulsar la transición de las naciones menos adelantadas. En cambio, la incorporación de nuevos territorios y poblaciones a internet es como la incorporación al capitalismo: ocurre en un esquema colonial de dependencia y subordinación. Como dice Renata Ávila en un ensayo reciente: «las poblaciones del mundo que todavía están desconectadas son el territorio en disputa de los imperios tecnológicos».
Esta «segunda mitad» va a llegar a una internet cada vez más concentrada en pocos monopolios muy influyentes. Las nuevas generaciones de usuarias y usuarios, que acceden desde sus móviles, se están encontrando con un conjunto de servicios online, antes que una red abierta, libre y distribuida. Están llegando tardíamente a los debates sobre regulación y políticas de internet, porque las reglas están moldeadas desde los intereses de corporaciones y países centrales (copyright, ciberdelitos, responsabilidad de intermediarios, protección de datos, comercio de servicios, etc.).
Derechos humanos, poder corporativo y democracia real en la red
La discusión sobre la gobernanza de internet en foros como el FGI tiene que ir más allá de la preocupación por las diferencias de acceso y uso de las tecnologías, para entrar en los conflictos entre derechos humanos y poder corporativo. De lo contrario, se impone a estas nuevas poblaciones online una agenda colonial de internet. Una agenda que requiere conectar aceleradamente a la población que todavía no tiene acceso a internet, pero que a la vez exige libertad para hacer negocios sobre la base del extractivismo de datos en todo el mundo, e impone barreras para el uso local del conocimiento y la tecnología, bajo la forma de protección de la propiedad intelectual.
La discusión sobre la gobernanza de internet en foros como el FGI tiene que ir más allá de la preocupación por las diferencias de acceso y uso de las tecnologías, para entrar en los conflictos entre derechos humanos y poder corporativo
Pero incluso los proyectos que representan una alternativa real a la internet mercantilizada, no escapan de la reproducción de patrones de poder y dominación. Un ejemplo de ello es Wikipedia, o las comunidades de software libre, donde encontramos que el conocimiento es construido desde grupos privilegiados, por varones blancos, con acceso a la tecnología y a la formación técnica, en países centrales.
Aun cuando el 75% de la población online se encuentra en el sur global, y por lo menos la mitad somos mujeres. La conferencia Descolonizar internet hizo foco precisamente en quién y cómo se construye el conocimiento que llega a estar online, para plantear que hay una brecha más compleja, que no es solamente de acceso al conocimiento. Es una brecha en el conocimiento.
Para pensarlo desde un ejemplo, tomemos el tema de las “fake news” y la desinformación (un asunto que está de moda y que tuvo su panel en el LACIFG). ¿Cómo determinarán las plataformas como Facebook cuál es el conocimiento supuestamente «fiable», que es la base para «detectar» noticias falsas? Se está encomendando esta tarea a una combinación de redes de chequeadores de noticias y herramientas de machine learning. Sin embargo, es altamente probable que queden por fuera del alcance y los criterios de este aparato de la verdad, los conocimientos de comunidades marginalizadas que no están online, o que, estando online, son sistemáticamente invisibilizados o afectados por sesgos sistemáticos.
Internet opera en un mundo globalizado e interconectado y su mapa está configurado por esa realidad. Pero internet también entraña un proyecto internacionalista, y es un bien común de la humanidad
¿Cómo cuestionamos entonces las asimetrías de poder y el colonialismo digital, en el marco de la gobernanza de internet? internet opera en un mundo globalizado e interconectado y su mapa está configurado por esa realidad. Pero internet también entraña un proyecto internacionalista, y es un bien común de la humanidad. Hoy opera bajo reglas capitalistas, coloniales y patriarcales que expresan el poder de pocas empresas y de una infraestructura basada prácticamente en un solo país, pero moviendo capitales por todo el mundo.
La respuesta no es un repliegue en lo local, en la soberanía estatal o en la autonomía individual. Tampoco es suficiente con exigir adaptaciones y enfoques localistas a las corporaciones globales, porque de hecho Facebook, Google y otras corporaciones tienen enfoques locales, nacionales y regionales, que les resultan muy útiles para ampliar sus mercados.
Lo que necesitamos es una democracia real en la red, que le permita a la población ya conectada y a los que vendrán, decidir cómo se conectarán y participar en igualdad de condiciones en la definición de las reglas de un mundo inevitablemente interconectado, pero no inevitablemente injusto y desigual.
Esta mañana, en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) presentaron el Panorama Educativo de la Población Indígena y Afrodescendiente.
El propósito de este estudio es mostrar estadísticas e indicadores del estado que guarda el derecho a la educación entre la población indígena en México y, por primera vez, de la población afrodescendiente. También busca advertir sobre las carencias y los retos que el Sistema Educativo Nacional debe atender para proveer una educación de calidad, pertinente y equitativa en el país.
“Los niños, niñas y adolescentes indígenas y afrodescendientes tienen, al igual que todos los niños del país y del mundo, el derecho a recibir una educación inclusiva y de calidad”, señaló Paola Gómez, Oficial Nacional de Educación de UNICEF México, durante el evento. “Esta publicación conjunta entre el INEE y UNICEF es un paso clave en la generación de evidencia y datos estadísticos sobre el cumplimiento del derecho a la educación de estas poblaciones.”
“UNICEF se compromete a seguir trabajando por el cumplimiento de ese derecho en conjunto con aliados como el INEE. Es central que México pueda contar permanentemente con cifras e información actualizada para poder revisar y mejorar, de forma informada, las políticas educativas y lingüísticas de los pueblos indígenas y afrodescendientes. Finalmente, es fundamental que las niñas, niños y adolescentes, puedan participar en los procesos de mejora de las políticas educativas que afectan su derecho a la educación.”
Durante la presentación del evento, la consejera de Junta de Gobierno del INEE, Sylvia Schmelkes del Valle, destacó que la información contenida en el Panorama Educativo de la Población Indígena y Afrodescendiente muestra la urgencia de que el Sistema Educativo Nacional aborde, con criterios de equidad y atención a la diversidad, la educación de la población mexicana, y también para que mejore sustancialmente la calidad de la atención educativa destinada a la población, muy especial a la población indígena.
Sylvia Schmelkes añadió que el INEE se ha preocupado por informar sobre la realidad educativa de esa población y ahora de la afrodescendiente, pero también por proponer una política educativa diferente para estas poblaciones. Seguiremos insistiendo en la necesidad de una educación relevante, pertinente, de calidad y con equidad para todos los niños y jóvenes del país, porque es su derecho, finalizó.
En el Panorama Educativo de la Población Indígena y Afrodescendiente 2018 se destaca que:
· Uno de cada 10 mexicanos es indígena y que 1.2 % de la población se autodenominó como afrodescendiente.
· Poco más de la mitad de la población hablante de una lengua indígena hablaba náhuatl (23.4 %), maya (11.6 %), tseltal (7.5 %), mixteco (7.0 %) y tsotsil (6.6 %).
· Alrededor de la mitad de la población indígena, en edad de cursar la educación obligatoria, y tres cuartas partes de los hablantes de lengua indígena, vivían en localidades rurales y más de la mitad de los afrodescendientes en zonas urbanas.
· Mientras que la población en México alcanza en promedio el tercer grado de secundaria, la población indígena apenas logra concluir la educación primaria y la hablante de lengua indígena llega a quinto grado de primaria. Si se considera que se avanza un grado por década, la población indígena se encuentra rezagada casi tres décadas con respecto al promedio nacional.
· En el ciclo escolar 2016-2017, se contó con una matrícula de casi 31 millones de niños, niñas y adolescentes en la educación obligatoria, atendidos por 1.5 millones de docentes, en 243 mil 480 escuelas.
· Casi una quinta parte de la población indígena (17.8 %) era analfabeta y entre los hablantes de lengua indígena uno de cada cuatro no sabía leer ni escribir, cifras superiores al dato nacional (5.5 %). De la población afrodescendiente 6.9 % era analfabeta.
· En el mismo ciclo escolar, 9.5 % de las escuelas indígenas de preescolar no contaba con docentes que hablaran una de las lenguas maternas de la comunidad. Chiapas representó la proporción más alta (21.7 %).
· Sólo en 8.7% de los telebachilleratos comunitarios y en 29.1% de los centralizados se contaba con hasta ocho alumnos por computadora para realizar actividades de enseñanza y aprendizaje.
· Las mujeres de las poblaciones indígenas, hablantes de lengua indígena y monolingües, tuvieron un nivel de asistencia escolar menor al de los hombres, diferencia que se acentúa a partir de los 12 años. En contraste, a nivel nacional, las mujeres asisten en mayor número a la escuela que los hombres.
· Finalmente, la población afrodescendiente tiene un menor rezago educativo que la indígena. A los 19 años de edad, 44 % de alumnos afrodescendientes concluye la educación media superior y solo 32. 8 por ciento de los indígenas lo hace.
¿Cómo imaginas que serán las aulas del futuro? ¿Aprenderán tus hijos y nietos de la misma manera en que tú lo hiciste? Puede que las herramientas que modelen las escuelas del mañana ya hayan sido inventadas.
Sin embargo, poco ha cambiado en términos de los desafíos del sistema educativo: según datos de la UNESCO, 263 millones de niños y jóvenes no van a la escuela y cientos de millones de jóvenes son analfabetos. En América Latina, uno de cada cinco jóvenes de entre 15 y 24 años no está en el sistema educativo y el 60% de ellos proviene de los sectores más pobres.
De acuerdo con el Informe de Desarrollo Mundial del Banco Mundial, con cada año adicional de escolarización, los ingresos de una persona aumentan entre un 8% y un 10%, especialmente en el caso de las mujeres. Pero no basta con solo ir a la escuela, se necesita una educación de calidad que le dé a los jóvenes las herramientas necesarias para afrontar un mercado laboral cada vez más competitivo.
Formas innovadoras de enseñanza y nuevas tecnologías pueden ayudar a superar estos desafíos y mejorar el mañana. El uso de las mismas potenciaría la educación como motor de desarrollo, para contrarrestar la desigualdad y reducir la pobreza en América Latina y el Caribe.
Estas son cuatro tendencias que pueden transformar las aulas de la región:
El poder del cerebro
Puede que después de cumplir 25 años, aprender nuevos conceptos e ideas sea más complicado. Varios estudios demuestran que los niños y jóvenes aprenden de manera más rápida, comparado con personas de mayor edad. Esto sirve para explicar por qué los niños aprenden idiomas de manera más sencilla o incorporan nuevas tecnologías de manera más rápida.
Los nuevos hallazgos sobre el cerebro humano tienen un lugar prominente en el futuro de la educación. Los expertos sostienen que la manera en que el cerebro aprende y procesa la información tiene que ser el nuevo paradigma para una reforma educativa, especialmente para impulsar la alfabetización y el desarrollo cognitivo de los niños.
En la mayoría de los países, prácticas de enseñanza obsoletas limitan la capacidad de aprendizaje al centrarse en contenidos no vinculantes y de memoria en lugar de enfocarse en habilidades y competencias.
Clases más allá del salón
Las nuevas tecnologías pueden ayudar a eliminar cualquier barrera que evite el aprendizaje. Los cursos online masivos y abiertos, o MOOC por sus siglas en inglés, permiten asistir a las más selectas instituciones educativas con un solo clic de distancia.
Ya sea que estés interesado en ciudades y desarrollo urbano o la historia de la Segunda Guerra Mundial, estas herramientas disponibles en múltiples idiomas pueden ayudar a personas con acceso limitado a la educación. Una formación interactiva, virtual y práctica promueve el aprendizaje continuo a lo largo de la vida, respetando los intereses y necesidades de cada persona.
La tecnología también permite simplificar las dudas más comunes. El uso de inteligencia artificial (IA) permite solucionar las dudas más comunes de los estudiantes, ya sea sobre tareas o consultas administrativas. Utilizando herramientas similares a los asistentes virtuales presentes en la mayoría de los teléfonos celulares, diversos centros educativos ya están incorporando servicios de asesoramiento automáticos que permiten una mejor detección de problemas y consultas frecuentes para así luego mejorar los servicios de tutorías y los cursos dictados.
Datos grabados
Si bien los certificados, títulos y diplomas pueden decorar cualquier pared donde se cuelguen, no necesariamente es la manera más conveniente de asegurar la integridad y validez de los méritos académicos conseguidos.
Tecnologías de validación de datos como la cadena de bloques, o blockchain, en inglés, crean oportunidades para la descentralización administrativa, incrementan la transparencia y la efectividad, a la vez que evitan la burocracia innecesaria y reducen costos.
“Los migrantes, por ejemplo, tienen habilidades o credenciales educativas que desean reconocer en sus nuevos países. Proteger estos datos de manera segura e indestructible es ayudar a las personas pobres y vulnerables a participar de manera más equitativa en la economía global”, comenta en su blog Harry Patrinos, experto del Banco Mundial en Educación.
Un sistema educativo de calidad
Una educación de calidad es una de las formas más efectivas para que los países puedan reducir la pobreza y potenciar el crecimiento económico. Desafortunadamente, datos del Banco Mundial señalan que solo el 42% de los estudiantes latinoamericanos de escuela primaria alcanzan los resultados esperados para su edad en matemáticas.
Los datos son aún más preocupantes para los grupos más vulnerables: en México, por ejemplo, el 28% de los estudiantes matriculados en los primeros años en las escuelas indígenas obtuvo una calificación positiva en la evaluación estudiantil nacional, a diferencia del 44% para los matriculados en las escuelas generales.
Según el BID, si bien ha aumentado la tasa promedio de graduación de educación secundaria entre 2006 y 2015, dos de cada 10 estudiantes pobres de la región lograron completar el ciclo, frente a 6 de cada 10 de los estudiantes de hogares con más ingresos.
Estas cuatro tendencias requieren de atención por parte de los gobiernos, familias y estudiantes: no es suficiente solo con aumentar el gasto, sino que se deben hacer inversiones inteligentes, equitativas y medibles que permitan detectar qué políticas funcionan y compararlas con otras prácticas internacionales.
Una novedad dentro del Nuevo Modelo Educativo, es que dentro de las Áreas de Desarrollo Personal y Social se incluye una asignatura llamada Educación Socioemocional, que es producto del Programa Nacional de Convivencia que se había estado implementando como una opción para combatir la violencia y el acoso escolar en las escuelas. Cabe destacar que dicho programa estaba destinado a escuelas de organización completa, dando inicio en el ciclo escolar 2016-2017.
Dicho programa, decantado en una asignatura dentro del Nuevo Modelo Educativo, encuentra una justificación en la violencia desatada en el país en los últimos años, suponiendo, según “expertos” en el tema, que es en las escuelas en donde se debe trabajar ese aspecto, concluyendo que se dará dicha atención en una asignatura. En ese sentido, es conveniente centrar la atención en un par de premisas que atañen su implementación en las escuelas: 1) reducir el trato del “origen de la violencia” social en una asignatura supone un desmarque por parte del Estado de una responsabilidad social que le corresponde; 2) enfrentar a la escuela contra los medios de información, cuyo contenido incluye misoginia y sexualización del entorno, además de la banalización de la calidad de vida, privilegiando los lujos sin reparar en los medios para conseguirlo (hablemos de música, contenidos visuales e incluso campañas de grandes marcas, además del hiperconsumismo que se promueve por todos lados).
Bien, en lo que respecta al primer punto, es sabido que cuando el gobierno reduce una necesidad social a un solo renglón de atención, termina por seguir líneas institucionales y no satisface dicha necesidad; por ejemplo, en el ámbito de la salud pública y en el educativo la atención a tales renglones pasó a segundo plano y se crearon beneficios alrededor de los institutos conformados para ello, bifurcando el fin primordial que era la formación de la población estudiantil, terminando en la constitución de sindicatos, que al inicio buscaban proteger al trabajador, pero que después se convirtieron en motivo de peleas por el poder (en una dinámica que por motivos de espacios no se puede ampliar aquí), creándose muchos vicios alrededor suyo que han impedido trazar y concretar metas en beneficio de la población.
En el caso de la Educación Socioemocional, reducirla a una asignatura es, de alguna manera, dejar a la escuela una responsabilidad que corresponde al Estado, por lo que siendo congruente, el Estado mismo debería abarcar todos los aparatos que lo conforman, no solo el educativo, porque el hacerlo así supone que no se atenderán otros ámbitos que son también espacios de educación pública, como son los medios visuales y auditivos que informan a la ciudadanía; de esa manera, si no hay avances en el rubro, de antemano hay un culpable de que en la sociedad no haya una cultura de la no violencia y esa es la escuela.
De esta manera, en el segundo punto vemos como se trata de enfrentar a la escuela con dichos medios, los cuales fomentan un estilo de vida incongruente con la realidad, pues como lo resume Eduardo Galeano: “los niños pobres son los que más sufren la contradicción entre una cultura que manda a consumir y una realidad que lo prohíbe”; en un espectro más amplio, no solo los niños sufren de una realidad que exige un modo de vida no acorde a la dinámica económica, por lo que la nuestra es una sociedad frustrada, una sociedad a la que se le educa para el consumo sin que perciba los recursos necesarios para ello, por lo que eso es algo que no se puede combatir desde la escuela, sino –como se dijo renglones arriba- debe ser una responsabilidad del Estado más amplia, desde los contenidos de los medios de información auditivos y visuales hasta las campañas publicitarias, pues lo que se escucha y se mira alrededor es contenido sexualizado, misoginia y banalización de la vida, a lo que la media de la población no puede acceder o si lo hace es mediante formas nada beneficiosas a la sociedad, importando más el ingreso que la calidad de vida, anteponiendo los lujos, los placeres y las posesiones a la autorrealización como persona.
Ante esa perspectiva, Guillermo Jaim Etcheverry en su libro “La tragedia Educativa” había planteado que muy poco puede hacer la escuela en cuatro horas al día frente a los grandes educadores de la sociedad, que se encuentran afuera de las aulas, por lo que, podemos plantear que si la educación es pública, ¿por qué no abarca todo lo público? Es decir, todo lo que implica que la sociedad, el público, recibe como información, o es que, ¿acaso solo la escuela puede revertir lo que desde el Estado se ha creado? ¿Cómo la escuela, sola, puede educar a una sociedad con baja autoestima? –Véase el creciente negocio del couching en el país-. Por eso, la Educación Socioemocional no es un asunto educativo, ni mucho menos debe reducirse a una asignatura, sino que debe atenderse desde el Estado para abarcar el total de la sociedad para enfrentar una realidad con actitud crítica y bases firmes, atacando desde diferentes frentes al consumismo desmedido y a todo lo que ha llevado a crear una sociedad frustrada por no conseguir los lujos, placeres y posesiones que se ofertan por todos lados.
Lo que empezó siendo una suma de indignación, terminó por ser la voz más sonada de la protesta. (Guacimara Pérez, estudiante)
“Pocas son las veces en las que las aulas de un instituto se convierten en escenarios de televisión y los estudiantes pasan de escribir comentarios de texto y resolver ecuaciones a ser entrevistados. Los alumnos de primero de Bachillerato del Instituto ‘La Orotava–Manuel González Pérez’ nos hemos visto inmersos en una situación de aprendizaje que, con mucha probabilidad, jamás repetiremos.
No solo hemos tenido que aprender a hablar en público y a expresarnos con naturalidad a sabiendas de la cantidad de espectadores que íbamos a tener, sino que también nos hemos dado cuenta de que sí podemos cambiar las cosas, de que, si luchamos juntos, hay metas que podemos alcanzar.
El 25 de enero enviamos una petición a la Real Academia Española (RAE) para el cambio de la quinta acepción de la palabra ‘fácil’, que entonces decía ‘Dicho especialmente de una mujer: Que se presta sin problemas a mantener relaciones sexuales’. El vídeo que grabamos se extendió primero por toda la comunidad educativa y más tarde traspasó sus fronteras, y en pocos días conseguimos miles de visitas y decenas de comentarios de apoyo. No podíamos creerlo. Gente que ni tan siquiera conocíamos se había unido a nuestra causa y la estaba compartiendo con el ‘hashtag’ #HazloFácilRAE en todas las redes sociales. No obstante, el mérito del cambio no es únicamente nuestro. Muchas otras personas, independientes de nuestra campaña, también pedían una rectificación y juntos lo hemos conseguido.
No nos dimos cuenta de hasta donde habíamos llegado y de la importancia de nuestra campaña hasta la primera vez que intervinimos en los medios de comunicación. Gracias tanto a la prensa, como a la televisión y a la radio pudimos llegar a más personas e invitarlas a sumarse a nosotros publicando fotos con nuestro ‘hashtag’. Finalmente, la RAE accedió a alterar la definición. No incluyó la distinción del sentido peyorativo que solicitábamos, pero sí modificó la acepción a ‘Dicho de una persona: Que se presta sin problemas a mantener relaciones sexuales’. Sin embargo, esto no es el fin, ni mucho menos. Aún queda mucho por recorrer y mujeres y hombres, juntos, debemos luchar en pro de la igualdad.
El éxito de nuestra campaña ha hecho que los medios hayan puesto su foco en el vídeo y el cambio de la acepción, pero lo que está en la oscuridad es tan importante como eso. Sin lugar a dudas, sentir el apoyo recibido es de lo más satisfactorio, pero lo es aún más ver el resultado de todo el esfuerzo que hemos puesto en este proyecto, saber que nos escuchan, que hay muros que podemos derribar con nuestras ganas y que los jóvenes podemos formar parte de los cambios.” (Jesús González, estudiante)
El relato de Jesús nos devuelve a esta historia de centro y aula, del curso escolar 2017/18, de cuya singularidad y cualidades ya dimos cuenta en la entrada anterior. Una experiencia de aprendizaje protagonizada por58 alumnos y alumnas de primer curso de Bachillerato delInstituto Público de Educación Secundaria ‘La Orotava-Manuel González Pérez’ (Santa Cruz de Tenerife) y por su profesora Marisa Baute Báez de la especialidad de Lengua Castellana y Literatura.
Este centro educativo había adoptado previamente decisiones estructurales y funcionales que ponían de manifiesto su sensibilidad por el estudio y abordaje de temáticas ‘valiosas’, solidarias, de promoción de la igualdad… De hecho, se encuentra integrado en la Red Canaria de Escuelas por la Igualdad y, desde hace tres cursos académicos, cuenta con un Ciclo Formativo de Grado Superior en ‘Promoción de Igualdad de Género’ .
En julio de 2017, fue también galardonado en la novena edición del ‘Premio Nacional de Educación para el Desarrollo Vicente Ferrer’, “destinado a sensibilizar, concienciar, desarrollar el espíritu crítico, y fomentar la participación activa del alumnado en la consecución de una ciudadanía global, solidaria, comprometida con la erradicación de la pobreza y sus causas y el desarrollo humano y sostenible”.
Estas circunstancias, hacían del IES ‘La Orotava’ un escenario de aprendizaje abierto a la escucha de demandas, necesidades, dudas y emociones expresadas por sus estudiantes. Marisa, en la siguiente grabación nos ofrece más detalles sobre el comienzo de esta experiencia de innovación educativa, algunas de las actividades desplegadas y vivencias que contribuyeron a una mejor formación de los estudiantes.
Recordemos cómo empezó todo, a partir de la duda planteada por la alumna AlbaMachado a su profesora Marisa… “No sé si esta definición de la palabra ‘fácil’ ha sido manipulada o aparece así en el diccionario… ‘5.Adj.Dicho especialmente de una mujer…’. Esta perplejidad fue la detonante de una campaña de concienciación que contó con el apoyo decidido de Marisa y, más tarde, del resto del profesorado, del personal de administración y servicios y de las familias. Una iniciativa que consideraban justa y cargada de razón, arropada en la complicidad de los usuarios de las redes sociales y con la que solicitar a la RAE la modificación de dicha acepción.
Necesitaron estudiar distintas propuestas de argumentación que pudieran avalar su solicitud y, una vez discutidas, cumplimentar adecuada y razonadamente el formulario disponible en el espacio virtual de la web de la RAE, denominado: ‘La Unidad Interactiva del Diccionario’.
Una de las campañas que les sirvió de referencia, a la hora de valorar modos de trabajo y estrategias de concienciación, fue la desplegada, en 2017, con el ‘hashtag’ #Yonosoyelsexodébil . Con el apoyo en redes sociales y medios de comunicación, contribuyó a que, en la actualización de diciembre del Diccionario de la Lengua Española (DLE), la definición de sexo débil incluyera como “marca de uso” la expresión de… “con intención despectiva o discriminatoria”.
— Marco Trujillo (estudiante): “Desde el primer momento se notaba en el ambiente un cierto aire de entusiasmo, de ganas de cambio, y así fue. Todos juntos colaboramos para sacar adelante el proyecto, sabíamos que lo que perseguíamos era difícil, pero no imposible. Y nos pusimos a ello; en apenas un recreo lo organizamos todo y a la mañana siguiente grabamos el vídeo, algo que nos dio todavía más fuerza al darnos cuenta de que todos juntos podemos hacer cosas muy grandes.»
A partir del sábado 10 de marzo…
El viernes 9 de marzo por la tarde detectaron que la RAE había modificado dicha acepción, de acuerdo con una de las propuestas remitidas, quedando formulada de la siguiente manera: “fácil (…) 5. adj. Dicho de una persona: Que se presta sin problemas a mantener relaciones sexuales.”
La campaña había contado desde su inicio con el apoyo de los medios de comunicación (consultar la entrada anterior) y de personas que valoraron la iniciativa en las redes sociales. Pero fue la modificación lograda en el DLE por la RAE la que precipitó que los medios de comunicación regionales, nacionales e internacionales se volcaran, difundiendo ampliamente la noticia y haciendo participe a la opinión publica de este nuevo avance en la lucha por la igualdad de género.
— Laura Herrera (estudiante): “Empezamos con mucho ánimo y con ese gusanillo de saber qué nos depararía. Nunca pensamos en que el vídeo llegaría tan lejos, muchos de mis compañeros no tenían la esperanza de llegar a las 500 visitas; quizás esa sea la razón de que aún sigamos un poco asombrados con el alcance que ha tenido la campaña y lo que hemos logrado con ella.”
Les comentaron y luego pudieron observar, con gran sorpresa, que en uno de los paneles del programa de Antena 3 ‘La ruleta de suerte’, en el especial emitido el día 8 de marzo, el ‘Día Internacional de la Mujer’, habían hecho mención expresa a su campaña. Algo similar ocurrió el 20 de marzo, en el Programa de la Sexta, ‘Zapeando’, en el que con broma incluida se hizo, nuevamente, referencia a la campaña.
Toda esta repercusión les hizo reflexionar sobre el alcance logrado y tomar conciencia del valor del aprendizaje de habilidades, conceptos y control de las emociones para su desarrollo personal. Habían transcendido el tratamiento habitual de un ‘tema de gramática’, mudándolo en un aprendizaje vital, socialmente útil, que no olvidarían; que podían compartir y utilizarlo, como un mensaje muy claro a favor de la igualdad de género, en la sensibilización de un público muy diverso.
— Verónica Santos (estudiante): “Un día en clase preguntaron quién quería intervenir en la radio y yo levanté la mano. Fue una gran experiencia; con muchos nervios entré en antena. Estaba en mi casa, y como si fuese una llamada normal, ¡Hablaba en la radio! ¡No me lo podía creer! Llamé horas antes a toda mi familia y estuvieron pendientes de mí y de mis compañeras.
Más tarde llegó la gran noticia: ¡Lo habíamos conseguido! ¡Han cambiado la definición! Me puse muy contenta. Ahora aparecíamos en la tele sin avisar, en cualquier momento y yo estaba enormemente feliz de que aquel día en clase se creara ese revuelo por la definición de la palabra ‘fácil’.”
El aprendizaje había traspasado las paredes de la clase y los muros del instituto. Encontraban sentido al valor de aprender y compartir conocimiento; las redes sociales habían mostrado su utilidad en la creación de conciencia colectiva. Era evidente que el conocimiento y la realidad ya no estaban encerrados en un ‘libro de texto’; formaban parte de todo lo que les rodeaba. En este proyecto el entorno cultural de ideas era su nuevo libro de consulta.
Especial ilusión les hicieron las creaciones subidas a Instagram por jóvenes ilustradoras que pusieron imágenes a la campaña.
Otro de los criterios de evaluación, establecido en el currículo oficial era, por ejemplo, el de… “Producir textos expositivos y argumentativos orales, con rigor y claridad, en contextos de aprendizaje formal, a partir de un proceso que pase por la documentación en fuentes diversas, la organización de la información mediante esquemas (siguiendo un orden preestablecido y teniendo en cuenta los factores de la situación comunicativa, así como las técnicas de la exposición oral) y la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación. Demostrar la comprensión de este tipo de textos por medio del desarrollo de la escucha activa para resumir por escrito su contenido. Todo ello con la finalidad de reconocer la importancia de la comunicación oral como un medio para adquirir conocimientos y progresar en el aprendizaje autónomo.”
Una lectura de la pequeña muestra de producciones de los estudiantes incorporadas en el anterior y en el presente ‘post’, ilustra sobradamente la coherencia e integración de esta experiencia educativa en el currículo ‘oficial’ fijado para el primer curso de Bachillerato.
Nuestra insistencia, en este tipo de referencias curriculares, responde a la sensación de vértigo que se produce, en ocasiones, en el profesorado y en muchas familias cuando se trata de sustentar la enseñanza en la escucha activa de las motivaciones de los estudiantes y no en la seguridad de una determinada ‘lección’ de un libro de texto. Lo que no es incompatible con el trabajo exhaustivo de aprendizaje y entrenamiento en técnicas gramaticales y literarias que los estudiantes también necesitan y en donde el libro de texto o la obra de autor son recursos didácticos necesarios.
El desarrollo de la campaña propició incluso el acercamiento, por ejemplo, a la biografía y la obra de Emilia Pardo Bazán, utilizada de aval por la RAE para justificar que el DLE recogiera el uso de la ‘quinta acepción de la palabra fácil’. En uno de los tweets que remitió desde su usuario en twitter @RAEinforma,escribía…
“RAE @RAEinforma Replying to …@IESLaOrotava1Ba
#RAEconsultas «Espió sus menores actos, le echó en cara el tiempo invertido en cuidar a la hermana de Perico, y, en suma, adoptó el sistema de contrariedad y violencia, de seguros resultados con las mujeres fáciles y depravadas, a quienes subyuga y enamora» (Emilia Pardo Bazán)”.
De esta manera el alumnado tuvo la oportunidad de descubrir que Emilia Pardo Bazán fue una abanderada del feminismo y que, a pesar de sus demostrados éxitos profesionales, los académicos rechazaron su candidatura a la RAE en tres ocasiones: en 1889, en 1892 y en 1912.
La vivencia de aprendizaje continúa…
Los estudiantes han seguido formándose y se siguen sintiendo parte de la campaña. Por invitación expresa, han participado en eventos como…
Las III Jornadas Internacionales Clara Peeters y las Historias de Óbidos,organizadas por la Universidad de Málaga, el 20 de marzo de 2018, en las que la alumna Alba Machado Pérez participó junto con su primo Luis Socas Pérez, estudiante de Máster de Filosofía en esa Facultad, con la ponencia ‘Empoderando desde el lenguaje. La iniciativa Hazlo Fácil RAE’. Marisa comenta que fue un trabajo muy bien valorado, que les acercó, además, al concepto de ‘heterotopía’.
La Acción Puntual “Redes y periodismo para mejorar la educación”,organizada por el Área de Comunicación del Servicio de Innovación Educativa de la Consejería de Educación y Universidades de Canarias, dirigida al profesorado de Educación Primaria y Secundaria, el 17 de abril de 2018, celebrada en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de La Laguna. Contó con la participación de todo el alumnado de 1º Bachillerato, que compartió con la audiencia la experiencia de la campaña #HazloFácilRAE
— Paula Méndez (estudiante): “Hoy por fin somos Claudia, Laura, Emma, Paula… y sabemos que no somos fáciles. Hoy estamos felices, contentos y orgullosos porque sabemos que hemos logrado algo, simple, tal vez, cambiar la acepción de una palabra, pero somos conscientes de que después de este cambio habrá muchos más. No nos quedaremos sentados esperando e imaginando una situación mejor, haremos todo lo posible para que esa situación se haga real.”
.
Ilustración cedida por@SILVIAKMPOS
EMMA ESTÉVEZ GONZÁLEZ (ESTUDIANTE)
No es fácil decirle adiós a una persona con la que has compartido buenos momentos. No es fácil aceptar que un año determinado no haya sido para nada productivo. No es fácil querer a alguien que ni siquiera conoce tu existencia. No es fácil recibir esa llamada, sí, esa en la que estás pensando. Y por supuesto, no es fácil tener una primera experiencia sexual.
Al igual que hay cosas que no son fáciles, hay muchas otras que sí lo son. Recordar momentos con esa persona a la que le dijiste adiós. Ponerte propósitos para el año siguiente. Presentarte. Contestar. Tener más… Bueno, tener más, siempre y cuando no sea vistiendo trajes cortos con escotazo o medias de rejillas. ¿Por qué? Muy sencillo. A nadie le gustan las putas, las zorras, las perras. Las fáciles.
Hace poco desde mi clase lanzamos una campaña contra la ya antigua quinta acepción de la palabra ‘fácil’ en el DLE. Entre nosotros y miles de hispanohablantes, personajes públicos y medios de comunicación, conseguimos que de “dicho especialmente de una mujer: que se presta sin problemas a mantener relaciones sexuales”, pasase a “dicho de una persona”. Sí, se lo pueden imaginar. Euforia, felicitaciones, fotos… Todo lo que conlleva una… ¿victoria?
¿Por qué la RAE aceptaba esa acepción? No pongas esa expresión de sorpresa. Lo pensaste cuando viste a aquella niñata de veinte años con minifalda. Lo volviste a pensar cuando la chica del final de tu calle se puso aquel top tan recortado. ¡Qué ligera! ¡Qué buscona! ¡Qué… Fácil! Da igual, como tú, millones de personas lo han hecho. Como tú, millones de hombres y mujeres han insultado a una figura femenina por provocar a tantos indefensos hombres sin poder de autocontrol. Como, probablemente tú, habitante de una sociedad tan conservadora como la española, 150.000 mujeres se prevé que a final de año hayan sido víctimas de violencia machista, lo han vivido.
Solo tengo dieciséis años. No sé nada de la vida, o eso me dijo una amiga de mi abuela cuando defendí los disfraces “provocativos” en Carnavales. No entiendo cómo funcionan las cosas. No he vivido la guerra, ni la posguerra, ni en persona los atentados del 11M. He tenido la suerte de cada ocho horas librarme de ser la mujer violada en España. Jamás he trabajado, y mucho menos me he enfrentado a dificultades. En definitiva, seguramente tú sepas más que yo. Aunque hay algo que sí sé. Me gusta vestirme como me da la gana, adoro el salir a la calle y sentirme segura, me vuelve loca poder decir los mismos comentarios que los chicos de mi edad sin que me miren raro. Ah no, espera, que no puedo. Continuamente pienso… ¿Por qué no? Sería tan fácil...
Hace cuatro años, al comenzar el segundo mandato de Juan Manuel Santos, organizaciones sociales promovieron esta iniciativa que tuvo un resultado agridulce porque no se cumplieron todos los compromisos pactados. Sin embargo, mucho de lo que se pretendía con el pacto aún sigue vigente.
En las elecciones presidenciales de hace 4 años, el movimiento Todos Por la Educación impulsó el Pacto Nacional por la Educación que tuvo el apoyo de distintos sectores, entre el sindicato de profesores, funcionarios del gobierno, empresarios, organizaciones sociales, parlamentarios y los candidatos presidenciales de ese entonces.
Los diez puntos que contenía el acuerdo incluían el aumento de los recursos para educación, la formación docente, la atención integral a la primera infancia, calidad educativa para la formación de ciudadanos integrales, la implementación de mecanismos para el control y rendición de cuentas y acceso más diverso e incluyente a la educación superior.
La mayoría de los puntos no se cumplieron, entre ellos el aumento de recursos, pues “el Gobierno no logró aumentar ni siquiera un punto porcentual del PIB en todo el cuatrienio”, y la formación docente, porque, según la organización, a pesar de que hubo avances aún persisten los retos para lograr una total mejora en la transformación de la carrera docente.
Sin embargo, según los promotores de la iniciativa, los objetivos que se habían fijado en el pacto están vigentes y, por eso, se plantea la posibilidad de que el gobierno Duque se comprometa a la firma de un nuevo Pacto por la Educación o a trabajar sobre los mismos acuerdos de hace cuatro años.
Lina Guisao, representante de Todos por la Educación, cree que la ministra designada para la cartera, María Victoria Angulo, quién además hizo parte del pacto de hace cuatro años como directora de Fundación Empresarios por la Educación (FExE), puede ser de gran ayuda para que el nuevo Gobierno se comprometa con estas iniciativas, “creemos que es una mujer que escucha, que tiene capacidad técnica y que conoce el sector”.
De igual forma, Julián Moreno asesor en FExE afirmó que “ella tiene experiencias en este tipo de estrategias, sabe cómo realizarlas, lo que esperamos es que el Ministerio muy seguramente tome la iniciativa y el liderazgo en la realización de un pacto o la actualización del Pacto por la Educación”.
El presidente electo, Iván Duque, ha estado abierto a escuchar este tipo de propuestas. Hace algunas semanas se reunió con el grupo convocado por BID, Mckinsey, ProAntioquia y otras instituciones, quienes le propusieron crear un Gran Acuerdo Nacional por el futuro de Colombia, entre ellos un Pacto por la Educación.
Sin embargo, Óscar Sánchez, exsecretario de educación de Bogotá y coordinador nacional de Educapaz, dice que a pesar de que el nuevo Gobierno está proponiendo alrededor del tema, ve difícil que se logre lo que no se logró en el pasado, según él, “por la naturaleza del conflicto político en general que hay en el país, la naturaleza del conflicto que hay entre el sindicato y el Gobierno y por la escasez de recursos para atender las exigencias fiscales que tendría hacer un pacto nuevo”, y agregó, “si hace cuatro años se logró firmar, y no se cumplió, ahora yo creo que ni siquiera se va a lograr firmarlo”.
Pero, ¿qué se necesita para realizarlo y qué se logra con uno?
Guisao considera que un pacto solo es posible con la voluntad política de todos los actores de la sociedad, “es el contrato social entre la ciudadanía y los gobernantes. Es donde nos comprometemos todas las personas que tenemos que ver con la educación a una corresponsabilidad de ser veedores. Esto solo funciona si todos participan y si se hace un seguimiento exhaustivo”.
Moreno, por su lado, plantea algunos puntos que deberían servir como ruta para llevar a cabo un pacto por la educación: debe lograr atender prioridades y destinar recursos para hacerlos sostenibles en el tiempo, tiene que renovar alianzas, promover la participación y la importancia de la educación, realizar acompañamiento y seguimiento a la ejecución y por último, evaluar sus resultados e impactos.
Para Sánchez, las políticas que se sostienen en el tiempo y que apuestan a varios factores solo se logran con la realización de pactos que sean multipartidistas, incluyentes y que duren más de un periodo de gobierno, “es muy importante tener consensos en torno a la educación en general porque las políticas educativas tienen impactos de largo plazo, lo que se invierte hoy y mañana, de manera continua, se logra invertir a lo largo de una década hace mayores transformaciones en las sociedades”.
De igual forma, los expertos afirman que las necesidades en materia educativa del país son desafiantes, y las decisiones que tomará el nuevo Gobierno en la cartera tendrán que hacer frente a esas exigencias. Dentro de los puntos urgentes que se estudiaron durante el proceso de empalme se encuentran temas como la Evaluación Diagnóstico Formativa, la continuidad de la Prueba Saber 3, 5 y 9 grado y del Programa Ser Pilo Paga.
A unas semanas de terminar el periodo vacacional para más de 25 millones de estudiantes, e iniciar el nuevo ciclo escolar 2018-2019, las actividades en las escuelas retoman su cauce y los objetivos para atender el nuevo modelo educativo se convierten en una prioridad esencialmente para los maestros; como parte de la estrategia para que todos los docentes conozcan e identifiquen la intención de los aprendizajes clave, la SEP anunció que para el inicio del ciclo se contemplan dos semanas de trabajo colegiado, en la primera la actualización sobre los programas de estudio y en la segunda, la fase intensiva del Consejo Técnico Escolar, cuyo propósito es construir la ruta de mejora para atender el trabajo escolar.
En la primer semana con la finalidad de que los maestros tengan un acercamiento a los planes y programas de estudio, e identifiquen los materiales educativos, se diseñaron las guías de trabajo para la semana nacional de actualización, en la que se les solicita a los docentes después de un receso escolar, conocer los planteamientos curriculares, las orientaciones didácticas, la evaluación formativa, los nuevos materiales educativos, la implementación de la autonomía curricular, así como las acciones encaminadas en el planificación del inicio del ciclo escolar. La tarea se plantea de manera sencilla, ya que se argumenta que el acercamiento al nuevo modelo ha sido progresivo desde anunciamiento hasta la fecha, mediante los diferentes cursos que se ofertaron en línea, el avance de documentos oficiales para conocer los principios pedagógicos del nuevo modelo, así como el estudio individualizado de cada uno de los docentes para identificar los principios básicos del documento aprendizajes clave, e incluso en el mismo documento se enfatiza que hay una familiaridad con los programas de estudio anteriores, por lo tanto se asume, que ante una relación con los planes y programas anteriores difícilmente los docentes desconocerán la propuesta del nuevo modelo educativo.
Sin duda la construcción de referentes comunes o básicos puede colaborar para que los docentes conozcan la intencionalidad del nuevo modelo; sin embargo uno de los objetivos que el plan y programa plantea, se encuentra en lograr transformar la práctica docente, con la intención que esta se acerque lo más posible a los planteamientos centrales y al enfoque del currículo, para que los alumnos logren los aprendizajes clave. Implementar un plan de estudios y asumir que se transforme la práctica docente, suele ser arriesgado o asumir que a partir de las buenas intenciones de los docentes se va a transformar la práctica educativa, es adjudicarle la responsabilidad anticipada al maestro sobre el resultado de una reforma que desde su origen vive en constante tensión. Fullan (2001) plantea que el rol del docente suele transformarse si se vincula su actuar con su agencia de cambio. Se denomina agencia a la capacidad de una persona para actuar en el contexto, en dicha habilidad se definen metas de forma autónoma y objetivos para lograr el cambio.
Un agente de cambio se caracteriza por estar insatisfecho con la realidad actual, y por querer contribuir a mejorarla; por lo tanto tiene el valor de asumir riesgos, con la intención de enriquecer para mejorar su entorno; logra ver posibilidades en una situación en donde los otros ven limitaciones; inspira a otros con su visión y posee la habilidad de procurar el bien social, antes del bien individual. De acuerdo con Fullan (2001), para convertirse en agente de cambio, el docente necesita adquirir cuatro capacidades básicas; la primera construir y actuar en congruencia con una visión personal, la cual consiste en examinar y reexaminar las razones y motivos para ser docente, la visión del docente debe construirse con base en el razonamiento y relacionarse con el mejoramiento de la sociedad; la segunda dominar los contenidos de la profesión, los conocimientos que abarcan, desde los contenidos del curso que se imparte, hasta el conocimiento y aplicación de teorías, principios, conceptos, técnicas y métodos necesarios para lograr metas y objetivos educativos planeados. No es suficiente con que el docente se exponga a nuevas ideas y técnicas; es necesario que reflexione sobre lo que hace y se habilite en nuevas técnicas de enseñanza y aprendizaje.
La tercera capacidad es poder trabajar en colaboración, esencial tanto para el aprendizaje personal de los docentes, como para el mejoramiento organizacional de las escuelas, sabedores de que la participación de los docentes contribuye a lo solicitado en la segunda semana de trabajo en la construcción de la ruta de mejora. Para obtener conocimientos en colaboración, el docente debe tener la capacidad de establecer relaciones y lazos sociales con todos los actores educativos, con la intención de mejorar el entorno educativo. Y por último emplear la investigación para mejorar la práctica; el docente como agente activo en la escuela es capaz de reflexionar sobre su propia práctica, lo que le permite identificar y diagnosticar problemas e intervenir utilizando metodologías apropiadas.
La docencia es una acción privilegiada, que implica la profesionalización y no solo el compromiso de actualizarse en una jornada de trabajo. Capacitar al docente a partir de la información es posicionarlo en el limbo, es dejarlo a la reserva de un marco de interpretación sobre la idea de aquello que debe ser; es necesario reorientar los marcos de referencia de la profesionalización para transformar intelectualmente el quehacer de la docencia.
No se trata de perfeccionar la docencia a partir de la asimilación y capacitación de nuevos planes y programas de estudio, simplemente hay que desarrollar hábitos intelectuales en los docentes para que orienten la generación de la información al posible conocimiento, asuman el sentido de la argumentación, así como la elaboración de diversas estrategias que atiendan las necesidades educativas de los alumnos, con la intención de que se contribuya a los aprendizajes, independientemente si son clave o no dentro de la propuesta de un modelo educativo. Los maestros de una escuela son los mediadores de las reformas educativas porque son los responsables del proceso de enseñar y del monitoreo de aprendizaje; pero su forma de mediar depende en gran medida de la calidad de capacitación que se les brinde.
OtrasVocesenEducacion.org existe gracias al esfuerzo voluntario e independiente de un pequeño grupo de docentes que decidimos soñar con un espacio abierto de intercambio y debate.
¡Ayúdanos a mantener abiertas las puertas de esta aula!