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Colonización del pensamiento venezolano en el siglo XXI a través del discurso audiovisual

Por: Evelyn Yandrri Lugo Paredes

Resumen:

Necesitamos producir nuevos discursos en los medios audiovisuales que respondan a nuestra realidad, que contribuyan con la educación emancipadora para los medios, es decir, interpretando con visión crítica más no reproductora, como lo enseñan sistemas hegemónicos arraigados en las universidades tradicionales latinoamericanas. En este sentido, desde la Universidad Bolivariana de Venezuela, específicamente desde el Programa de Formación de Grado de comunicación social nos enfrentamos día a día al proceso reproductor de los medios audiovisuales, es por ello que orientamos a nuestros triunfadores hacia la liberación de la sociedad en lo cultural, económico, político y social, para ser creadores activos, rompiendo de este modo con la alteridad radical que tanto daño nos ha hecho.

Aunque el paradigma de reproducción de ideas está muy arraigado a nuestra vida por la transculturización convirtiéndose en una realidad inevitable, no es el fin del mundo comenzar de nuevo, hallando el punto de quiebre, investigando e interpretando, construyendo nuevos discursos de la realidad social, bajo una orientación epistemológica de la Hermenéutica, apoyándonos en Michel Foucault, Paulo Freire, Habermas, Dilthey, Pedro Rueda, entre otros.

Antropológicamente la cultura está definida como el conjunto de los elementos que constituyen y conforman la identidad de un grupo, es decir, las imágenes – icónicas y mentales – a través de las cuales una sociedad interpreta el mundo y los mecanismos de reproducción de estas ideas apoyándonos en análisis de contenido y estudios fenomenológicos bajo un paradigma socio-crítico nos encausaremos en este despertar de mentes y fortalecimiento socio-político.

Descriptores: Colonización del Pensamiento venezolano, Discurso Audiovisual decolonial, , transformación socio-política, paz comunicacional.

Claves de Interpretación con Visión Crítica en la herencia cultural de la industria mediática

 

Reflexiones epistemológicas: La modernidad y sus rupturas

 La epistemología se identifica no sólo con la filosofía de la ciencia, sino de igual modo con la crítica metodológica de la ciencia en la medida en que tal crítica tiende a formular racional y sistemáticamente las condiciones de validez, los requisitos metodológicos de los juicios asumidos por los científicos; la epistemología pretende reconstruir racionalmente el concepto de conocimiento científico.

Son infinitas las formas de interpretar la epistemología y responde a un cambio en cada momento histórico de la investigación, para Habermas: la creencia, inspirada por la ciencia moderna, en el progreso infinito del conocimiento y el avance infinito hacia la mejoría social y moral. El proyecto de modernidad formulado en el siglo XVIII por los filósofos de la ilustración consistió en sus esfuerzos para desarrollar una ciencia objetiva, una moralidad y leyes universales y un arte autónomo acorde con su lógica interna (Habermas y la teoría crítica 1982) http://www.unavarra.es/puresoc/pdfs/tesis/alustiz/02A-Capitulo_Tercero.pdf

Por su parte, Cassirer sostiene que el poder de la razón humana no consiste en romper los límites del mundo de la experiencia para facilitarnos una salida hacia el mundo de la transcendencia, sino enseñarnos a recorrer con toda seguridad este mundo empírico, a habitarlo cómodamente, la razón se define mucho menos como una posesión que como una forma de adquisición (la filosofía de las luces: 1990)

La concepción epistemológica internalista de las ciencias empíricas enfatiza la importancia del discurso metodológico entendido como el proceso del conocimiento científico. El discurso metodológico cuyo fin apunta al mismo tiempo a caracterizar conceptos y fenómenos y a construir sus posibles representaciones, se define como un discurso auto analítico. Desde el enfoque internalista el conocimiento científico pretende actuar constantemente sobre sí mismo: por un lado examinar las maneras como actúa el sujeto epistémico y por otro lado, analizar las características de la realidad ideal y fáctica. Asumen la reconstrucción lógica de las teorías científicas, que no toma en cuenta los procesos de descubrimiento científico, sino la concepción hermenéutica de la ciencia. Se separa el análisis lógico de la ciencias, de sus análisis históricos y por ende de toda consideración psico-sociológica.

El gran paradigma de occidente sigue causando estragos en nuestra sociedad, separando el sujeto del objeto. Determinando así una doble visión del mundo. Por un lado como lo expresa Morin un mundo de objetos sometidos a observaciones, experimentaciones, manipulaciones y por la otra, un mundo de sujetos que se plantean problemas de existencia, comunicación, consciencia, destino. De modo que dos universos se disputan nuestras sociedades, nuestras vidas, nuestros espíritus; se reparten el terreno pero se excluyen mutuamente. Entre fantasmas y apariencias se diluye un devenir de la vida, donde encerrado en una burbuja del nudo gordiano se traza el curso de la historia occidental que se sigue extendiendo pese a las rupturas paradigmáticas desde hace siglos hasta nuestros días. El desarrollo, la técnica, el capitalismo, la industria, la burocracia en la vida urbana se establecieron principios de organización de la ciencia, de la economía, de la sociedad y de los principios de organización Estado-Nación que responden a un sistema sumergido en relaciones de poder y de condiciones materiales.

La ciencia es en sí misma poder de apresamiento y de manipulación. El poder de la ciencia se realiza en la experimentación, pero la tendencia a separar y dividir los conocimientos lo hace diabólico. Por ello la importancia de revolucionar el paradigma, modificando los núcleos de organizaciones, adquiridos por valores preconcebidos. Hay que transformar el modo de pensamiento, del mundo pensado, cambiando creencias del ser y del universo, retomando la geo-historia del mundo, sus valores, su identidad, su cultura propia de su geo-espacio, no inoculada por otros territorios ajenos a su ser.

Poder-saber es un binomio que en su momento en la historia se ha mantenido como el conocimiento útil de la ciencia al servicio de una nueva moral de la productividad, amparada en la ciencia de la libertad, exigía nuevas pautas de regulación social y nuevos espacios de socialización abiertos a la legitimación del saber, he aquí el dilema en el que aun están nuestras universidades y sociedades, se hace urgente el llamado a la emancipación, razón y educación, ante la abrumante élite ilustrada que formuló y aun está vigente un discurso pedagógico, progreso y disciplina, proyecto de modernidad con el cual se pago el precio de la hegemonía, tradicional y racional, para obtener mayor control de mentes, manipulando y domesticando a una sociedad presa de la hipnosis mediática.

¿Cómo hemos sido y somos constituidos? lo que hay que interrogar no es la conciencia del sujeto que piensa, que habla, que siente, que hace, que desea, sino las condiciones que hacen posible que los sujetos, individual y colectivamente, piensen lo que piensan, diga lo que dicen, sientan lo que sienten, hagan lo que hacen, deseen lo que desean.

Desarrollar nuevos lenguajes que dé cuenta de los complejos procesos del sistema-mundo capitalista patriarcal moderno-colonial sin depender del viejo lenguaje heredado de las ciencias sociales decimonónicas, desprendiéndonos de los discursos son ámbitos derivados de los procesos de acumulación capitalistas.

Las Ciencias Sociales siguen bajo la lupa de la razón eurocéntrica en las disciplinas y ramas vinculadas al arte y la imagen detalla una amplia genealogía construida sobre la base de los desarrollos del mundo grecolatino, la tradición judeo-cristiana, el pensamiento ilustrado y la crítica posmoderna.

Esta tradición, trasmitida a partir de la historia universal del arte, la estética y las teorías disciplinarias del arte, permanece hasta la actualidad incuestionada y sigue siendo el centro de organización de los programas de las carreras de Bellas Artes y Artes Visuales.

El desprendimiento epistemológico y la apertura decolonial que plantea Walter Mignolo habla justamente del hecho de cuestionar las categorías eurocéntricas con las que nos formamos como profesionales dentro de las disciplinas de la imagen, con la finalidad de poder articular un pensamiento que habilite un lugar de enunciación para aquellos sujetos e historias que han sido silenciados por el eurocentrismo.

Este pensamiento liberador, por un lado, ya no puede corresponderse con las disciplinas del arte y la imagen, sino que, a partir de un enfoque inter y transdisciplinar hermenéutico, abordaría la propia constitución de estos campos del saber articulados al surgimiento de la modernidad-colonialidad.

En capitalismo global no hay lógicas autónomas ni una sola lógica determinante en última instancia existen procesos complejos, heterogéneos y múltiples con diferentes temporalidades dentro de un solo sistema mundo de larga duración, es dominación.

“La ciencia y la tecnología han venido a revelar las dos caras de un proceso histórico en que los intereses militares y los intereses económicos van convergiendo hasta casi ser idénticos” (Boaventura, 1978). Siendo estas relaciones formuladas en un dominio especifico aspirando al dominio social.

Cabe destacar, que los teóricos adscritos al pensamiento decolonial sostienen que el Sur es aquí entendido como aquella singular metáfora que identifica al sufrimiento que ha padecido el ser humano bajo el sistema capitalista globalizado. El conocer desde el sur es un título claro que invita a profundizar gruesas cuestiones epistémicas aquí involucradas, y que permite ir más allá del conocer para proponer una nueva cultura política emancipatoria.

Este es el explícito propósito investigativo declarado por De Sousa: “Mi interés por aprender del Sur, encarnó mi objetivo de reinventar una emancipación social yendo más allá de la teoría crítica producida en el norte y de la práctica social y política a la cual ellos se suscriben”.

Aprender de las experiencias sociales de la periferia abre ciertamente el pensar mucho más allá de lo que se ha considerado como realidad social en la tradición científica y filosófica europea. Dichas tradiciones son identificadas por De Sousa como parte de una razón indolente, en tanto ellas no reconocen suficientemente la experiencia social de los pueblos, e implícitamente presuponen teorías que desperdician la vasta experiencia humana. Esta indolencia se la cuestiona por cuatro rasgos principales: su carácter impotente (no se puede hacer nada frente a una necesidad concebida como exterior a ella misma), arrogante (totaliza desvalorizando la experiencia que nos rodea), metonímico (reduce el mundo a través de una reducción del orden del presente) y proléptico (concibe el futuro a partir de un tiempo lineal monocultural). Cada uno de estos rasgos impone constrictores a la comprensión de la realidad social misma. Aquí cabe considerar la noción de lo que se denomina en el texto una “sociología de las ausencias”. Esta sociología cabe entenderla como aquélla que revela la diversidad y la multiplicidad de las experiencias inherentes a las prácticas sociales y las hace creíbles, en contraposición, a la credibilidad exclusivista de las prácticas de la globalización hegemónica. Estos presupuestos implican considerar, en el ejercicio de las ciencias sociales, otra noción mucho más compleja de la realidad social. En sus propias palabras: “Se trata de una versión amplia del realismo, que incluye las realidades ausentes por la vía del silenciamiento, de la supresión y de la marginalización, esto es las realidades que son activamente producidas como no existentes”.

Las investigaciones por De Sousa, presupone un problema relevante para las ciencias sociales en la actualidad: ¿por qué se ha vuelto tan difícil construir una teoría crítica en tiempos de globalización hegemónica? y la respuesta que esboza, es que tal dificultad se juega en una incomprensión de las tesis del posmodernismo en ciencia social. Proponer una nueva teoría crítica que permita reinventar una emancipación social podría ser la salida para el pensamiento latinoamericano.

Decolonizando saberes en una humanidad deshumanizada

 

La importancia de la lucha de clases como agente de transformación de la sociedad, entre las leyes de desarrollo histórico de la realidad de la humanidad de Marx, adicional a la crítica descarnada al capitalismo. Sostiene que no hay sociedad nueva si hay clases sociales, esto lo vivimos en Venezuela como una transición hacia el socialismos, el cual es boicoteado por vicios y viejas patrañas que inciden no solo en nuestra realidad sino en todo el mundo por la lucha del poder, dominación y control, en este caso se pretende captar la realidad como práctica humana más no como objeto.

El determinismo marxista no es un determinismo mecanicista, sino «estaría más cerca del llamado «equilibrio puntuado» – proceso de evolución de las especies, no gradual sino con rupturas, regresiones y pausas – y de las leyes que dan cuenta de relaciones no lineales» indica Marta Harnecker, por lo que abre un espacio para la acción humana y la lucha política. Asimismo, insiste que los aportes de Marx no es un dogma de fé, sino hay que actualizarlos con nuevas investigaciones y nuevos conceptos que den cuenta de las nuevas realidades.

Decoloniedad es un proceso de resignificación a largo plazo que no se puede reducir a un acontecimiento jurídico-político (Grosfoguel, 2005) mientras que el pensamiento Heterárquico: todos los niveles ejercen algún grado de influencia mutua en diferentes aspectos particulares y atendiendo a coyunturas históricas especificas. La integración de elementos disfuncionales al sistema jamás es completa es parcial.

Es importante destacar que los cambios sociales no son resultados de los cambios en la economía, en las relaciones de propiedad, las estructuras, las leyes y las instituciones; son inherentes a la actividad socio-transformadora integral de los sujetos.

Vivimos en un constante debate interpelándonos dentro del paradigma que rige nuestro conocimiento. Sumergidos en esta crisis existencial respondemos a saberes instalados que aun dominan y prevalecen en nuestro ser, lo que a su vez nos lleva a un horizonte de perspectivas teóricas que prevalecen por concepciones preconcebidas y que si no le hacemos el frente y las develamos nuestro conocimiento sigue regido por el pensamiento euro céntrico. Cada país vive una realidad y el nuestro no escapa de la historia de la colonización del conocimiento así como toda la América Latina y el Caribe. Esta revisión reflexiva de saberes nos permite profundizar ante saberes instalados con los cuales iremos rompiendo a medida que asumamos posiciones.

Asimismo las categorías: Colonización del Pensamiento venezolano y Decolonizar el Discurso Audiovisual, – como vías claves para hallar la transformación socio-política y paz comunicacional – , que analizamos nos permiten tener una clara perspectiva en nuestra investigación, apoyándonos con diversos autores que nos brindan un panorama del mundo, su historia y su realidad.

Colonización del pensamiento

El equilibrio radica en las reglas sociales que buscan satisfacer la identidad de una nueva función”.

 

 

Para Dussel las categorías de análisis no son absolutas ni abstractas, sino coagulaciones de la experiencia existencial o formas sociales de vida, que nos conlleva a pre-concepciones, ciertos esquemas conceptuales o modos de dar sentido al mundo. Como nos relacionamos, se generan vías particulares con personas y cosas.

Por ejemplo, si no hay un cambio radical educativo del conocimiento del pensamiento, para romper con la modernidad; la educación sigue impactada por la pasmosa lentitud con la que se asumen los cambios ante las nuevas realidades, ya que la educación es un brazo articulador del sistema político, al igual que las iglesias, medios de comunicación y la familia, yacen institucionalizadas.

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El trayecto escolar implica paradójicamente que con tanta caducidad en los saberes, es el único chance que tiene la sociedad para cambiar, pues se pone en discusión la calidad de dos actores – estudiantes y docentes-. Donde la formación y cultura son vitales para este cambio crítico para obtener saberes distintos, articulados a una sociedad más humana, descolonizando la ciencia y la educación, colonizando saberes, a su vez el grupo familiar juega un papel primordial en cuanto a valores preconcebidos y saberes, por lo que se deberá acudir a la reconstrucción de momentos históricos para develar las mentiras inoculadas durante décadas y siglos a través del bombardeo mediático. Imponiéndose la verdad a través de las relaciones de poder, bajo la existencia de la universalidad.

Apoyándonos en Carlos Skliar, la educación- institución-medios, es un acto de ofrecer, es aquello que se ofrece y no aquello que se impone o se pide de los demás, de los otros. Asimismo la necesidad de repensar la educación- institución-medios como un dar, un dar a conocer, un dar a ver, un dar a pensar, un dar a narrar, un dar a imaginar, un dar a sentir, etc. Por otro lado, la idea de intentar y desear ser otras cosas aparte de lo que ya somos o estamos siendo, constituye ni más ni menos que la médula del acto institucionalizado: si la educación o medios consisten en sólo reforzar y fijar lo que ya era y/o lo que soy, o si consiste en que debo abandonar lo que estoy siendo, entonces la educación o medios no tienen razón de ser. Y por último, y en dependencia con la idea anterior, desear ser otras cosas no significa de modo alguno dejar de ser lo que somos, pues ese es el punto de partida para que otras experiencias, otros saberes, otras percepciones, tengan lugar en educación-y en la debida percepción de los medios de comunicación social.

En qué consiste una liberación pedagógica, en la toma de conciencia por parte del maestro de ser parte de una cultura dominadora, por lo que se hace urgente en los actuales momentos del siglo XXI la necesidad de abrirse a un mundo nuevo, y ser capaz de desaprender – aprendiendo, descubriendo que existen otros saberes.

Hallar el punto de quiebre en el control de la estructura y de contenidos en las instituciones (medios- educación) ya que responden al sistema capitalista, por lo que estamos en el deber de romper con la hipnosis e impulsar el pensamiento crítico, con el fin de reforzar valores, rescatar nuestra identidad y cultura Latinoamericana, porque Venezuela se respeta.

Por ello nos tenemos que interpelar a diario: ¿estamos condenados a la modernidad? ¿Podemos distanciarnos de ella y romper de raíz?, todo dependerá del cambio radical que le imprimamos a nuestro propio conocimiento-pensamiento, colonizado desde nuestro nacimiento por los sistemas y paradigmas que prevalecen.

La cultura ha de ser tratada como un sedimento geológico, acumulaciones de capas de sentidos, como lo dice Dussel. Iniciando el descubrimiento y la recuperación de la simbología de la cultura en América Latina, que generaría en sus investigaciones las capas de sentido acumuladas por los siglos de una experiencia existencial latinoamericana única. De Paul Ricoeur precursor en fenomenología, Dussel aprendió a interpretar el sentido con la cristalización de los actos.

En este sentido axiológicamente debemos reaccionar, comprendiendo fervientemente la noción de elección del ser humano en un mundo mejor que lucha por el bien común por los valores morales, éticos, sociales, estéticos y espirituales, a través de la teoría del valor, cultivando lo socialista en tiempos abrumadoramente globalizados.

En una oportunidad Salvador Allende expresó: “Caminamos hacia el socialismo no por amor académico a un cuerpo doctrinario. Nos impulsa la energía de nuestro pueblo que sabe el imperativo ineludible de vencer el atraso y siente al régimen socialista como el único que se ofrece a las naciones modernas para reconstruirse racionalmente en libertad, autonomía y dignidad. Vamos al socialismo por el rechazo voluntario, a través del voto popular, del sistema capitalista y dependiente cuyo saldo es una sociedad crudamente desigualitaria, estratificada en clases antagónicas, deformada por la injusticia social y degradada por el deterioro de las bases mismas de la solidaridad humana”.

Toda revolución social radical, desde abajo, tiene como centro y punto de partida a los seres humanos concretos que integran una sociedad concreta en un momento histórico determinado; de ahí que sea imprescindible enfocar el proceso socio-transformador en su integralidad y profundidad multidimensional e intercultural. Esta complejidad del proceso es parte sustantiva, característica de las revoluciones desde abajo, creadas y protagonizadas por los pueblos. Tales son las revoluciones sociales del siglo XXI.

Decolonizar el Discurso Audiovisual

Socialismo sin Libertad es Esclavitud; Libertad sin Socialismo es Barbarie”.

Mijail Bakunin

 

Bajo una perspectiva semiótica, la imagen deja de ser considerada como símbolo de contenidos mentales para pasar a considerar como todo significado informativo, esto lo señala REY (1992:24) comunicación mixta fusión entre texto e imagen. Según Gauthier (1986) en sus estudios sostiene que la perspectiva lineal impuesta desde Europa Occidental frente a Oriente, se impone como forma determinada de la profundidad realista a la par que triunfaba el espíritu racionalista y científico, feudalismo sustituido por capitalismo. Dice que la imagen es un sistema cerrado convencional que simula el mundo en contradicción con las teorías, que indican que las imágenes no reproducen si sustituyen la realidad, sino que dan una serie de elementos para que el receptor pueda llevar a cabo su particular interpretación a la realidad.

La pretensión de realismo hay que situarla en un momento de ascenso de la burguesía apasionada por los éxitos científicos que la imagen remite ante todo asimisma, pero no quiere decir que nada tenga que ver con lo real, sino al menos que mantiene relaciones ambiguas, dice Gauthier.

Por su parte, el estudio semiótico de la ideología que propone Umberto Eco sobre la teoría de los signos “la estructura ausente”, plantea que la ideología unida a las manifestaciones audiovisuales se oculta la parcialidad dentro de un discurso determinado, pasándose de la persuasión al fraude, a una posición ideológica. El bombardeo mediático produce infinitas interpretaciones sobre el cerebro del ser humano, he aquí donde interviene el olvido y este a su vez produce falta de conciencia.

Según Eco, representar icónicamente un objeto es transcribir convenciones gráficas, propiedades culturales de orden óptico y perceptivo. De orden ontológico, buscan sus cualidades esenciales que se le atribuyen a los objetos y de orden convencional, es decir, el modo acostumbrado de representar objetos.

En otro orden de ideas según Teun Van Dijk (2005) vale la pena interpelar la ideología y el proceso del discurso, en este sentido se han definido las ideologías como creencias fundamentales que subyacen en las representaciones sociales compartidas por tipos específicos de grupos sociales. Estas representaciones son a su vez la base del discurso y de otras prácticas sociales. También se ha supuesto que las ideologías son principalmente expresadas y adquiridas a través del discurso, esto es, por interacción comunicativa hablada o escrita. Cuando los miembros de un grupo explican, motivan o legitiman sus acciones (grupales), lo hacen típicamente en términos de discurso ideológico.

Sin embargo, una cosa es presumir que las ideologías están ‘en la base’ del discurso, y muy otra proporcionar una teoría detallada de los reales procesos (cognoscitivos) involucra dos en la producción o la comprensión de tal discurso ‘prejuiciado’. De hecho, ¿cuán exactamente ‘conocemos’ un discurso racista, sexista, o neoliberal cuando lo leemos o escuchamos? Para contestar esta pregunta, de nuevo enfatiza que algunas suposiciones básicas, en parte arraigadas en la teoría contemporánea de procesos discursivos de la psicología cognoscitiva, y en parte basadas en nuevas hipótesis que extienden tal teoría.

Es por ello como apunta Maurice Brinton, que la transformación socio-política necesaria para la construcción del socialismo sólo puede ser un acto colectivo y consciente de la inmensa mayoría.

La política en la filosofía es tomada como la primera en el momento central de la ética, es visto como el más radical y concreto ejercicio de la vida humana. En nuestra actualidad la miseria norteamericana ha impuesto a la humanidad del sur, horizontes plagados de atractivos fuera de sus fronteras, dejando a sus países ricos en recursos y prósperos, en pobres de pensamiento siendo su único destino, el ser aplastados por la miseria, junto a la destrucción ecológica- violencia devastadora (que se evidencia desde el bombardeo mediático). En este sentido, el colonialismo europeo hoy desplegado como capitalismo tardío, por las transnacionales y la política financiera internacional, busca destruir irracionalmente el planeta y sumir a la mayoría de la humanidad en una pobreza creciente.

La política en el sentido noble y serio del término debe construir firmes “diques”- espacios políticos, sostenibles en un largo plazo, para evitar el suicidio colectivo de la humanidad, lo que exige un nuevo concepto de lo político.

La tradición del desarrollo científico nos ha conducido por su sendero plagado de objetividades, donde a su vez se acoplan el control y el dominio, este carácter paradigmático marca un estilo de vida mediante un sistema-mundo, el cual ha reinado durante siglos instaurándose en nuestras vidas hasta los actuales momentos.

La ciencia moderna es disyuntiva, se separa, pero siempre hay un método analítico que es el encargado de desmembrar un pensamiento verdadero para CONTROLAR tanto a la naturaleza como a la vida. Es lo que se conoce como la performatividad del conocimiento – útil e inútiles- este es el que produce mercancía que busca controlar y obtener ganancias. Y es el circulo vicioso en el que todos hemos transitado y una vez que decolonizamos el saber y colonizamos nuevos saberes, entramos en la etapa de el darnos cuenta todo lo que han hecho con la historia y con nuestras vidas, la otredad.

Lo superficial y el reduccionismo del pensamiento, se aprecia, en la expresión de las ideas, siendo la sociedad presa hasta de sentir por sí mismos, ya que el paradigma positivista del imperio controla todo el ámbito colectivo de una cultura. Por ello, primero debemos indagar en la concepción del mundo para adentrarnos en los cambios para transformar, bajo una visión socio-crítica de la cotidianidad vamos a saber que paradigma rige nuestros pensamientos, comportamientos y actos, y es notable resaltar que el paradigma lo conforma una comunidad de personas que se reúnen y atienden una filosofía, la cual se va extendiendo hasta los rincones más recónditos del mundo, transmitidos desde la cúpula educativa aupada por los medios de comunicación, la manera de hacer frente a este juego permanente de robo de identidad es al no negarnos a conocer nuestra historia, de dónde venimos y hacia dónde vamos, la tarea urgente que tenemos es la de decolonizar el saber y colonizar nuevos saberes, asumiendo posición crítica ante nuestras realidades.

Paradigmáticamente hablando

Métodos por área de conocimiento

Emmanuel Levimas filosofo y escritor judío (1906-1995) produjo en Dussel una desorientación subversiva, desafiando todas sus pre-concepciones. Percibiendo la metodología única y propia más apropiada para América Latina método denominado analéctico o anadialéctico se deriva de la raíz griega (ana- más allá), adopta como punto de partida la transcendencia absoluta del otro. El otro no es una sombra, sino está más allá del horizonte de lo ya experimentado y comprendido. El método del auto reflejo y auto-proyección de lo mismo es la dialéctica, pero es guerra del yo por autoafirmarse en y a través del otro, por arrebatar al otro eso que se convierte en una inasimilable alteridad. El horizonte de la comprensión y existencia del yo es una totalidad. La dialéctica es la producción de la totalidad. Debemos pensar, oír, ver, sentir y saborear el mundo desde el punto de vista del otro (este es el momento analéctico) condicionado por la humildad.

Para Boaventura De Sousa, la crisis de la teoría crítica moderna tiene que ver con un cambio de paradigma de la sociedad en que vivimos, que se puede resumir de la siguiente manera: “No existe un principio único de transformación social. Asimismo no existen agentes históricos ni tampoco una forma única de dominación. Los rostros de la dominación y de la opresión son múltiples, también deben ser diversas las formas y los agentes de resistencia a ellos. Más que una teoría común, lo que se requiere es una teoría de la traducción capaz de hacer mutuamente inteligibles las diferentes luchas, permitiendo de esta manera que los actores colectivos se expresen sobre las opresiones a las que hacen resistencia y las aspiraciones que los movilizan”.

Lo que implica que conocer es siempre un reconocer al otro como sujeto de conocimiento, progresando en el sentido de elevar al otro del estatuto de objeto al estatuto de sujeto. Esta idea del conocimiento como reconocimiento es la que denominará De Sousa solidaridad. “En cuanto al principio de solidaridad, lo concibo como el principio rector y como el producto siempre incompleto de conocimiento y de la acción normativa”. Este nuevo paradigma social radica, entonces, en el principio bastante amplio de reconocimiento del otro como igual, reconocimiento recíproco que no es nada distinto del moderno principio de solidaridad. Esto tiene tres implicancias principales: 1) el otro sólo puede ser conocido si se lo acepta como un creador de conocimiento; 2) es preciso construir una teoría de la traducción y de una hermenéutica diatópica como necesidad, aspiración y práctica para que una cultura pueda hacerse inteligible a otra; 3) hay que centrar la tensión entre la acción conformista y la acción rebelde.

En segundo lugar, para De Sousa se trata de avanzar hoy en un cierto universalismo negativo que posibilite establecer una teoría de la traducción -que vaya más allá de una teoría general de la emancipación social-, y que posibilite establecer vasos comunicantes entre diferentes conocimientos, saberes y prácticas generadas por los plurales movimientos sociales anti-hegemónicos. En otras palabras, se trata de ayudar a crear inteligibilidad recíproca entre las experiencias del mundo, tanto las disponibles como las posibles, reveladas por las dos formas sociológicas indicadas: la de las ausencias y la de las emergencias. Como lo dice explícitamente el mismo De Sousa: “El trabajo de la traducción apunta a transformar la inconmensurabilidad en diferencia, una diferencia capaz de hacer posible la inteligibilidad recíproca entre los diferentes proyectos de emancipación social, sin que ninguno pueda subordinar en general o absorber a cualquier otro”. Este importante trabajo de traducción contiene varios trabajos específicos, por ejemplo, asumir una hermenéutica diatópica, es decir precisando aquellos lugares donde se pueden encontrar las culturas; y, delimitar las formas de traducir las prácticas sociales y sus agentes. Pero aparte de estos ejercicios generales, tal teorización requiere definir muy precisamente las condiciones y procedimientos de traducción que implica responder entre otras a las cuestiones siguientes: ¿Qué traducir?, ¿Entre qué?, ¿Quién traduce?, ¿Cuándo traducir?, ¿Con qué objetivos traducir?. En este punto la traducción se transforma en un dispositivo clave para establecer una inteligibilidad mutua entre diferentes luchas e identidades de los pueblos.

El pensar latinoamericano no imita sino con dignidad nuestro ser distinto, como un gesto supremamente moral “sin dominar ni conquistar”-sino de crear patria y liberar a los oprimidos, sostiene Enrique Dussel. Desde la alteridad surge un nuevo pensar no ya dialéctico sino analéctico, haciendo frente a la filosofía contemporánea y post-imperial, sería el surgimiento de la filosofía de la liberación de manos de las naciones podres del globo. Descubrir la vocación del pensar real que no sucede si no se compromete con la realidad del pueblo histórico, siendo esta la única realidad que nos ha sido dada para ser vivida, de no ser así es un pensar “sofistico” y culpable de la solidarización con el estate quo.

Es da gran importancia y lo sostiene Michel Foucault que el epísteme, es lo que alimenta y genera las formas del saber, nutre las diversas concepciones, como condiciones de posibilidad para configurar el pensamiento en un tiempo variable desde el pensamiento occidental.

Regidos por modelos mecánicos cientifícistas para controlar conciencias, partiendo de una visión dicotómica de la realidad, dejando como herencia la hegemonía del poder, la cual aun prevalece bajo la hipnosis del bombardeo mediático controlando mentes, decidiendo comportamientos y la manera de pensar de cada uno de nosotros a través de la ideología del consumo manejados por un sistema-mundo que intenta controlar y seguir instalado en nuestros pensamientos, pero es parte de nosotros el de cultivar la conciencia crítica y darnos cuenta como develar un sin número de mentiras a las cuales hemos sido expuestos. Es importante destacar que nuestra investigación pretende decolonizar el pensamiento venezolano, colonizando nuevos saberes, a través de la transformación sociopolítica para que prevalezca la paz comunicacional.

No es un secreto para nadie que el paradigma positivistas ha prevalecido en nuestra historia, dominando y aun en expansión, fragmentando el pensamiento y al ser humano, privilegiando al pensamiento disciplinar, objetivo, la razón por encima del humanismo de lo real, lo ético, lo político, se excluye lo valorativo, se mutila el conocimiento de saber integral, porque aun está instalado por sus relaciones de poder en el sistema-mundo.

Los Métodos en ciencias sociales, deben deslindarse de modelos positivistas-estructurados, buscar una Visión cualitativa, donde participen los actores sociales, y se desprenda una comprensión de una realidad bajo una visión dinámica desde la subjetividad. Todo método tiene tras de sí una teoría y este a su vez un paradigma, presente en todos los ámbitos del saber, que controla la investigación. Cualquier modelo que sigamos lleva un mensaje un sentido y así actuamos, por esto esta perspectiva epistemológica está bien marcada en el ámbito socio crítico de la investigación anadialéctica, dialéctica y decolonial.

Ahora bien en la modernidad otra de las ideas fuerzas es la historia, donde prevalece la utopía en revolución del pensamiento crítico, pero él mismo es limitado por su visión separada de la realidad, razón por la cual que cada historia tiene su especificidad histórica. Por otro lado se habla de desarrollo y éste en inconsciente -colectivo no existe-, de cual bienestar social se habla cuando persiste en los actuales momentos en nuestra realidad otros escenarios manipulados.

En este sentido, nuestro aporte colectivo tiene una intencionalidad a la realidad subjetiva, rompiendo constantemente con la hegemonía cognitiva de la modernidad prevista en el siglo XIX y XX, la cual en nuestro ahora colapsa a ratos, porque somos seres pensantes y sensibles, enfrentados a duras realidades y en búsqueda de nuevos horizontes que señalan el PODER POPULAR como un cambio hacia la transformación social, superando la lógica instrumental y excluyente, dando paso a la lógica dialéctica que convoca a movimientos sociales y rompe con la dicotomía y que una, en vez de separar en la realidad. Cabe destacar que este pensamiento tiene una vigencia en el contexto actual, donde se critica a los procesos de colonización, el desmontaje de los funcionamientos del control del capitalismo… observándose de cerca la noticia como mercancía, en este escenario de la globalización… sin confundir la integración y unión con ésta la cual pretende el dominio, control y neoliberalismo, como la hegemonía del paradigma occidental donde ha estado regida la televisión desde su accionar en la masificación.

Las experiencias de luchas sociales en América Latina, son aportes valiosos a una evaluación crítica de lo que ha sido la experiencia política de la «izquierda real latinoamericana». Por lo que, hay que repensar la acción política transformadora en América Latina en estrecha relación, con la gran vitalidad y combatividad que manifiestan nuestros movimientos sociales, acompañados de los desafíos que nos plantea el socialismo en el siglo XXI, para reconstruir una teoría crítica radical, sin reduccionismos del pensamiento ni reformas, solo la consciencia social es el camino para la reconstrucción y transformación cultural y socio-política.

Por ello, en esta constante lucha del pensamiento se vislumbra un modo de pensar distinto que supere el positivismo y el paradigma occidental. Del constante movimiento se desprende la lucha contra un sistema instrumental y excluyente que nos agobia y nos lleva a la reflexión de que otro modo de vida es posible así como el modo de producción que evoque hacia la CULTURA COLECTIVA, enriquecida de FORMACIÓN SOCIO-POLÍTICA Y ÉTICA.

Apunta en uno de sus escritos Vladímir Lenín, que: “La revolución socialista no es un acto único, ni una única batalla en un frente aislado, sino toda una época de agudos conflictos de clases, una larga serie de batallas en todos los frentes, es decir, batallas alrededor de todos los problemas de la economía y de la política, que sólo pueden culminar con la expropiación de la burguesía. Sería por completo erróneo pensar que la lucha por la democracia pueda distraer al proletariado de la revolución socialista, o relegarla, posponerla, etc. Por el contrario: así como es imposible un socialismo victorioso que no realice la democracia total, un proletariado que no libre una lucha revolucionaria general y consecuente por la democracia, no puede prepararse para la victoria sobre la burguesía”.

La burguesía no sólo se mantiene por la violencia, sino también a causa de la inconsciencia, la rutina, la ignorancia y la falta de organización de las masas, sostiene Lenín.

El pensamiento dialéctico materialista y el decolonial y la epistemología del sur, son alternativas que surgen para avanzar en procesos de conocimientos distintos al paradigma occidental, evidenciándose en la política actual, buscan la transformación para nuestros pueblos, invocando al conocimiento e interés social transformador. En este proceso de descolonizar nuestro pensamiento y nuestra cultura, plagada y reprogramada al consumo y estereotipos que pretenden un modo de conocimiento sumiso y dócil ante el control de mentes para conducirnos al camino del capitalismo salvaje, irrespetando identidades siendo nosotros otros ajenos a nuestros propios pueblos.

Parafraseando a Carl Marx en uno de sus postulados, “es él ser social lo que determina la consciencia y son las condiciones materiales de vida que determinan lo político- ideológico y ético”… esto nos convoca a concebir la realidad humana como proceso, porque no es estática es dinámica y están transformándose constantemente, redefiniéndose la realidad por el efecto de la lucha de clases, vigente en nuestro contexto actual, por ello urge el despertar colectivo de mentes, donde prevalezca la armonía entre el decir y el hacer, la cual es una perspectiva a la que el contexto nos convoca con una visión transformadora de la realidad y solo en la práctica social humana podremos demostrar nuestros conocimientos si es verdadero o falso, porque todo está en constante movimiento y son los hombres los que hacen las circunstancias.

La transición se desprenderá del desenlace, avance y radicalización, que requiere de la acción política consciente, organizada y articulada a una orientación estratégica socialista. Fortaleza en la construcción de poder político-cultural popular desde abajo, su organización política, impulsado por la participación democrática de los pueblos, que orienten y contribuyan a los procesos de lucha y transformación que nacen en los ámbitos comunitarios locales, tal es el caso de nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y Ley Plan de la Patria 2013-2019. Se trata de ir definiendo colectivamente un proyecto alternativo capaz de imprimirle una direccionalidad común a la diversidad de procesos de resistencias, luchas y construcciones de vías de sobrevivencia sectoriales que se desarrollan aparentemente aislados entre sí.

Esto alimenta el proceso de autoconstitución de los actores sociopolíticos en actor colectivo del cambio (sujeto histórico), constructor de su hegemonía (su poder político, cultural y social) sobre nuevas bases, es decir, encarnando a la sociedad superadora del capitalismo y de su lógica de funcionamiento, en la medida que se la va construyendo en las prácticas alternativas del presente.

Al hablar de geo-territorialidad nos adentramos al pensamiento decolonial que convoca a la ruptura con el eurocentrismo con esa hegemonía cognitiva, el cual viene gestándose desde la segunda mitad del siglo XX y este contribuye en el modo de ver nuestras realidades de América Latina y el Caribe, diferencia geo-políticas y otras formas de ver nuestra realidad, partiendo desde el espíteme como reinvención del conocimiento y la emancipación social.

La negación de la simultaneidad epistémica es la coexistencia en el tiempo y el espacio de diferentes formas de producir conocimiento crea un doble mecanismo ideológico. Por eso, el compromiso con la sociedad con la realidad y la intencionalidad ético-político es mucho más exigente en estos momentos históricos, ya que se están gestando nuevas experiencias desarrolladas en América Latina. Donde se consolidan realidades concretas, nuestras propias específidades, y se da la posibilidad de abrir nuevos horizontes

En tal sentido, muchos pensadores y escritores del pensamiento crítico – dialéctico- decolonial plantean que la búsqueda de nuevos paradigmas –fortalecida por los nuevos caminos y horizontes políticos que existen hoy en el continente-, reclama repensar la transición hacia la nueva sociedad desde nuevas bases y premisas: las de la construcción del poder, los sujetos y el proyecto alternativo desde abajo, desde el presente y desde el interior del capitalismo, desarrollando la participación democrática integral de la ciudadanía en todos los ámbitos de la vida social y capacitándolos para ello, impulsando la transformación cultural de los pueblos hacia su autoconstitución en actor político colectivo, sujeto revolucionario.

Toda revolución social radical -desde abajo- tiene como centro y punto de partida a los seres humanos concretos que integran una sociedad concreta en un momento histórico determinado; de ahí que sea imprescindible enfocar el proceso socio-transformador en su integralidad y profundidad multidimensional e intercultural.

Análisis Crítico del Discurso y del Pensamiento como Método de Investigación ante la sociedad industrial mediática

 

Los capitalistas siempre han llamado “libertad” a la libertad de lucro para los ricos y a la libertad de morirse de hambre para los trabajadores. Los capitalistas llaman libertad de expresión a la libertad de soborno de la prensa por los ricos, a la libertad de utilizar la riqueza para fabricar y falsear la llamada opinión pública. Lenin

 

Sostiene Teun Van Dijk, que las ideologías son los fundamentos de las actitudes de grupo y otras creencias, y así también del control ‘parcial’ de prejuiciados modelos mentales personales que sustentan la producción del discurso ideológico. Esta teoría no sólo da cuenta de las maneras como se producen y se entienden los discursos ideológicos, sino también cómo las ideologías mismas son discursivamente producidas por los grupos y adquiridas por sus miembros. Se enfatiza que las ideologías no sólo son expresadas por el discurso –y de allí que no debe reducirse tampoco al discurso- sino también pueden expresarse y representarse por otras prácticas sociales. Sin embargo, la adquisición y legitimación ideológica, y en general las opiniones ideológicas son usualmente discursivas, El conocimiento cultural general se presupone y es aceptado por todos los grupos ideológicamente diferentes. Cuando las ideologías son proyectadas sobre el discurso, se expresan típicamente en términos de sus propias estructuras subyacentes, tales como la polarización entre la descripción positiva del grupo endógeno y la descripción negativa del grupo exógeno. Esto puede tener lugar no sólo explícitamente por medios proposicionales (los temas, los significados, etc.), sino también por muchas otras manipulaciones discursivas que dan o quitan énfasis a Nuestras/Sus Cosas Buenas/Malas, como los titulares y la posición, las estructuras sonoras y visuales, la lexicalización, la estructura sintáctica, los movimientos semánticos como los negadores, y una cantidad de figuras retóricas y movimientos argumentativos.

Así, en todos los niveles del texto y del habla podemos observar la influencia del ‘pre -juicio’ ideológico de los modelos mentales y las representaciones sociales subyacentes basadas en las ideologías. Se advierte sin embargo que no todas las estructuras del discurso son controladas ideológicamente, y que ninguna estructura del discurso tiene sólo funciones ideológicas. Todo depende del contexto, definido aquí como los modelos mentales subjetivos (que pueden ellos mismos ser ideológicos) que representan propiedades relevantes de situaciones comunicativas).

 

Por su parte, Eliseo Verón (2001), desde su análisis en su libro: El cuerpo de la Imagen; indica que los medios hegemónicos están al servicio de un fin: la comunicación. Esta ideología representacional acompaña la localización de lo que llamaría la sociedad industrial mediática. UNA SOCIEDAD MEDIÁTICA ES UNA SOCIEDAD DONDE LOS MEDIOS SE INSTALAN: se considera que estos representan sus mil facetas, constituyen así una clase de espejo (más o menos deformante) donde la sociedad industrial se refleja y por el cual se comunica y es lo que vivimos día tras día.

Lo esencial de este imaginario es que marca una frontera entre un orden que es el de lo “real” de la sociedad (su historia, sus prácticas, sus instituciones, sus recursos, sus conflictos, su cultura) y otro orden, que es el de la representación, de la re-producción y que progresivamente han tomado a su cargo los medios. Este orden de la re-presentación no se limita, por supuesto, a una discursividad descriptivo-referencial; en la prolongación de la novela del siglo XIX, el cine se constituye, en su historia a través de la apropiación del universo de la ficción.

Porque la sociedad mediática, en la aceleración de ese proceso que hemos llamado la revolución de las tecnologías de la comunicación, cambia, todavía sin saberlo, de naturaleza; se vuelve poco a poco una sociedad mediatizada. Ahora bien, la mediatización de la sociedad industrial mediática hace estallar la frontera entre lo real de la sociedad y sus representaciones. Y lo que se comienza a sospechar es que los medios no son solamente dispositivos de reproducción de real al que copian más o menos correctamente, sino más bien dispositivos de producción de sentido.

Una sociedad en vías de mediatización es aquella donde el funcionamiento de las instituciones, de las prácticas, de los conflictos, de la cultura, comienza a estructurarse en relación directa con la existencia de los medios. Un ejemplo; en eso que llamo la democracia audiovisual avanzada, una campaña electoral no es un proceso ajeno, en tanto tal, a los medios (forma parte digamos, del campo de lo político) y que los medios se limitaría a reflejar, a re-producir, mejor o peor: una campaña electoral está cada vez más pensada, organizada, dosificada en función de la televisión.

El resultado de un tal proceso de mediatización seria la transferencia total de las prácticas colectivas al universo de los medios; la vida privada-cotidiana definida, por diferencia, como el conjunto de los campos significantes no mediatizados. Es claro que un proceso de mediatización de las prácticas colectivas está en marcha y que por ese hecho, la pantalla chica se ha vuelto uno de los lugares fundamentales de producción de espacios imaginarios de la ciudad, y esta última no vista como espacio urbano, sino construido en lo imaginario de las líneas de la pantalla catódica.

Por otra parte, la ciudad es una entidad del imaginario político y el proceso que nos interesa concierne muy particularmente al sistema político; la mediatización es particularmente sensible en el dominio del aparato del estado y de sus ceremoniales. Antaño, el poder buscaba apropiarse del espacio urbano y dejar en él su marca bajo la forma de monumentos; hoy en día es él tele-espacio lo que se ha convertido en su obsesión.

De la escritura al contacto

Explica Verón de la teoría peirciana; el orden del símbolo, que predomina en la actividad lingüística. El orden de lo icónico, que es el que preside el funcionamiento de la imagen, de la representación figurativa por semejanza que se llama frecuentemente el orden de la analogía y el orden de los fenómenos indiciales del índice (Peirce 1978)

Un reenvió significante de naturaleza indicial siempre como decía Peirce, un vinculo existencial; el humo es el índice del fuego. El orden indicial funciona por consiguiente, siempre por contigüidad, es por esto que podemos llamarlo, también, el orden de los fenómenos metonímicos.

Si estos tres modelos son modalidades de funcionamiento significante y no tipos de signos, es porque se trata de una cuestión de predominio relativo y no de presencia o ausencia; hay iconismo e indicialidad en el tecnológico. Por lo tanto, el concepto de medio es para mí un concepto sociológico, que no puede ser caracterizado solamente a partir de un soporte tecnológico. La definición de un medio debe tener en cuenta, a la vez, las condiciones de producción (entre las que se encuentran el dispositivo tecnológico) y las condiciones de recepción. Los procedimientos técnicos que están en juego en la televisión para el gran público y en su dispositivo de video para la vigilancia son los mismos: la primera es un medio en el sentido indicado y el segundo no lo es.

En segundo lugar esta televisión para el gran público se ha instalado en las sociedades industriales haciendo de la información un genero mayor y de los directo su modalidad discursiva fundamental. La historia de la televisión para el gran público es sus articulaciones fuertes, es la de los discursos sobre la sociedad de los acontecimientos (actualidad política, economía, del tiempo libre, de los deportes, etc) y del privilegio acordado al directo como paradigma del modo de apropiación de lo real por el discurso.

El espacio de la información

Para Eliseo Verón el ancestro del noticiero de televisión fueron las actualidades cinematográficas, que acompañaban la proyección de películas en las salas de cine y construidas con el modelo documental: montaje de imágenes sobre diferentes asuntos concernientes a los acontecimientos nacionales e internacionales, organizados en capítulos presentados por paneles escritos y comentados por una voz en off. El conductor se puso hacer gestos a matizar las expresiones de su rostro. El espacio del contacto había nacido y con el eje alrededor del cual todo el discurso vendría a construirse para encontrar su credibilidad.

Esta evolución ha consistido en otorgar un privilegio creciente a la enunciación sobre el enunciado. Grandes periodistas contribuyeron a la formación y a la estabilización de este dispositivo de enunciación (dándose relación instaurada del conductor enunciador y destinatario, proponiendo un lugar de complementariedad- el que sabe informa yo que no se me informo). En los años 70 fue Roger Gicquel quien lo llevo hasta la forma más perfecta. Tenía plena consciencia de la importancia de este hecho y lo expreso en tv. Lo importante es como restituimos nuestras dudas, si el publico comprende nuestras dudas, comprende también aquello que podemos afirmar, nuestra credibilidad consiste en expresar nuestras dudas, eso que no podemos saber y por lo tanto lo que sabemos adquiere entonces valor. En este dispositivo el saber descansa sobre el no saber: es porque él me transmite sus dudas que yo le tengo confianza. Haciendo simetría su relación con el destinatario, el enunciador construye su credibilidad. Lo que está en juego en el contacto es el acercamiento o el alejamiento, la confianza o la desconfianza. En el fondo lo esencial no es tanto lo que me dice o las imágenes que me muestra (que recibo frecuentemente de una manera distraída), lo esencial es que el este allí en el lugar de la cita todas las noches y que me mire a los ojos.

La transformación de la posición del enunciador frente a lo que enuncia acerca en el dispositivo moderno, le enunciador al destinatario: instaurando una relación con la actualidad que es comparable con aquella que el destinatario tiene con la actualidad, el enunciador moderno crea una simetría con el destinatario

Por esta mediatización, la puesta en discurso de la actualidad está fundada sobre la puesta en contacto entre dos cuerpos que se producen en el espacio imaginario del piso; la credibilidad del discurso que así se produce depende enteramente de la reverberación de un cuerpo significante.

Espacios de lo político

En el espacio televisivo del contacto, los periodistas son los grandes maestros y los gerentes: son ellos quienes tienen el derecho natural de mirarme a los ojos. Esta es la razón por la que una campaña electoral en la tv es siempre la ocasión de negociaciones, a menudo complejas a veces difíciles, entre enunciadores que juegan juegos de discurso diferentes: los periodistas y los políticos. Estas negociaciones tienen que ver precisamente con el acceso al contacto con el telespectador. En la construcción de su imagen de candidato, la destreza que el político es capaz de exhibir en el curso de esas negociaciones es tan importante como el programa que propone a los electores.

Un aspecto fundamental de la mediatización de los políticos deriva entonces del hecho de que la estrategia política que se ejercía antaño esencialmente en el dominio de los simbólicos es decir del lenguaje, está obligada hoy en día a abrirse camino a través de la red de la metonimia, en busca del buen contacto. La mediatización de lo político, dicho de otro modo fuerza a este último a traducirse en códigos indiciales: en consecuencia, la estrategia política se convierte en una estrategia de dominio de las configuraciones espaciales del imaginario televisivo y la puesta en espacio de las grandes emisiones políticas en un en juego crucial

La tv tiene que ver esencialmente con la dimensión visual del contacto y pone en juego el cuerpo como lugar de producción semiótica. El análisis esta focalizado en la comunicación política y en la compleja negociación que la tv implica entre los periodistas, profesionales de la información y los candidatos asociados al sistema político; poniendo en evidencia la relación entre política y democracia, como interrogante teórico.

 

 

Por otra parte, la perspectiva metodológica, guarda estrecha relación con la hermenéutica y la fenomenología, partiendo de un análisis documental, para posteriormente comparar elementos visuales que nos darán resultados fidedignos en esta investigación doctoral enmarcado en las ciencias sociales.

El método básico de toda ciencia es la observación de los datos o hechos y la interpretación de su significado. La observación y la interpretación son inseparables: resulta inconcebible que una se obtenga en total aislamiento de la otra.

Por ello nos hemos apoyado en el profesor Pedro Rueda, especialista en el área metodológica, el nos expresa en su libro EL MÉTODO HERMENÉUTICO DIALÉCTICO UNA ESTRATEGIA PARA LAS CIENCIAS DE LA CONDUCTA Toda ciencia trata de desarrollar técnicas especiales para efectuar observaciones sistemáticas y garantizar la interpretación. De esta forma la credibilidad de los resultados de una investigación dependerá del nivel de precisión terminológica, de su rigor metodológico (adecuación del método al objeto), de la sistematización con que se presente todo el proceso y la actitud crítica que la acompañe.

Es un hecho que la ciencia tradicional -junto con sus objetivos, métodos de investigación y criterios de validación- no satisfacen los requerimientos y la crítica de la epistemología actual, pues contiene errores en su adecuación al alto nivel de complejidad de toda realidad específicamente humana y social. Esta ciencia adoptó un enfoque cuya lógica subyacente se centra en el método empírico-experimental, cuyo tipo ideal es el experimento, y destaca la aleatoriedad, el aislamiento de variables y la comparación entre grupos y eventos. El enfoque opcional que aquí se ofrece, es la investigación estructural, hermenéutico-dialéctico, cuyo diseño trata de descubrir las estructuras y los sistemas dinámicos que dan razón de los eventos observados.

La hermenéutica tiene como misión descubrir los significados de las cosas, interpretar lo mejor posible las palabras, los escritos, los textos, la conducta humana gestual y las actitudes comunitarias, así como cualquier acto u obra, pero conservando su singularidad en el contexto de que forma parte.

Para realizar esta interpretación, la hermenéutica, concretiza y cristaliza de algún modo esos «trozos de vida» o «eventos existenciales’,. Hoy día la hermenéutica es imprescindible, ya que no sólo puede describir e interpretar los textos e historias de vida, sino que los avances tecnológicos le permite registrar y conservar «en vivo» tanto la riquísima y expresiva variedad de imágenes visuales de las acciones y conductas humanas como el individual y personal acento y timbre auditivos.

Esto hace posible, en muchos casos, repetir las observaciones cuantas veces sea necesario, y analizar la expresión, los movimientos, el tiempo y la explicación; sabemos que una buena observación y análisis son indispensables para obtener una correcta interpretación de los hechos.

De este conjunto de posibles realidades se desprende las muchísimas contribuciones que han hecho y algunos siguen haciendo -autores como: Scheiermacher, Dilthey, Heidegger, Gadamer, Ricoeur -por sólo citar los más renombrados pensadores europeos-; y, en Venezuela tenemos a Miguel Martínez, Alejandro Moreno, Franklin Machado, Ramón Santaella Yagres, Armando Rojas, Ramón A. Tovar, Rafael Carrillo R., Mauro Rodríguez Mourelo, y, muchísimos otros innumerables docentes e investigadores venezolanos y de América Latina..

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

 

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Van Dijk, Teun. Universitat Autónoma de Barcelona. Barcelona, España

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Verón, Eliseo. El cuerpo reencontrado. Biblioteca virtual Universal: editorial del Cardo Universidad de Buenos Aires, Argentina. 2003.

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La pesadilla del plástico “Cuando China despierte… el mundo temblará”

Por: Fander Falconí 

“Cuando China despierte… el mundo temblará” es el título de un libro de 1973, escrito por el político francés Alain Peyrefitte. En los 45 años que han pasado desde entonces, China no solo ha despertado sino que también ha causado preocupaciones a Europa y Estados Unidos. En 2018, sin embargo, el mundo ya está temblando.

Desde hace varios años, China se convirtió en uno de los mayores productores de todo tipo de bienes (por ende es el mayor contaminador global: emite el 28% del total de las emisiones de dióxido de carbono, según datos del Banco Mundial). Para exportarlos necesitaba empaques baratos. Entonces comenzó a importar basura para reciclarla y quedarse con materiales para empaques. De paso, obtenía ciertos elementos indispensables para sus industrias, como cobre. Tanto Europa como Estados Unidos estaban gustosos de proveer basura a China. Así los países ricos del Norte se libraban de un problema y hasta recibían un pequeño pago.

Al vender basura a China, los países ricos se libraban del odioso plástico, invento “práctico” que se convirtió en el material Frankenstein de Occidente. Por su composición, el plástico no es biodegradable. Y su reciclado es una pesadilla. El 90% de los metales se recicla, del plástico solo se recicla el 10%. Eso se debe a que los 20 diferentes tipos que existen no se mezclan con facilidad. Eso lo saben los empresarios. (“Basura de plástico: ¿por qué es tan difícil su reciclaje?” Proexpansión, 2015-05-26, Perú).

Empezó la pesadilla del plástico. La BBC de Londres lo anuncia el 8 de enero de 2018. Según Naciones Unidas, en 2017 China importó más de siete millones de toneladas de desechos plásticos de Europa, Estados Unidos y Japón: el 70% de todo el plástico desechado del mundo.

plásticos, contaminación, reciclaje, basura, agua, capitalismo

China notificó a la Organización Mundial del Comercio (OMC) que a partir de marzo de 2018 prohibiría las importaciones de 24 categorías de material reciclable y desechos sólidos, incluidos los plásticos. Ahora la OMC pide a China que postergue la prohibición. El año pasado, Estados Unidos exportó a China 1.400.000 toneladas de desechos plásticos. Y no es que solo China importe basura, la India también lo hace, sino que China ha sido hasta hoy el primer importador de basura en el mundo, con gran diferencia sobre los otros.

Hay dos alternativas, alternativa solución “parche” y la racional. La primera es la del capitalismo salvaje que no quiere gastar mucho en la transición. Esta ya está buscando cambiar de comprador, buscando a otros países de Asia oriental, incluso podrían pensar en algún país de Latinoamérica. Puede que hasta ofrezcan gratis la basura a algunos países africanos, todo es posible. Si no queda otra solución, hasta podrían pagar para que reciban la basura. En otros artículos, he recordado el terrible “memorando Lawrence Summers”, mediante el cual, con una lógica neoliberal, Summers recomendaba colocar los residuos tóxicos en los países que tienen menor ingreso por habitante, ¡por que éstos tienen una menor expectativa de vida!

La solución racional y amigable con el ambiente es empezar a disminuir la producción de los países ricos (hay todo un debate y planteamiento global sobre el decrecimiento económico), la producción de plásticos y encontrar soluciones creativas para reciclar los desechos plásticos. El transporte de esos desechos no solo es costoso, sino que causa más daños ambientales. Por lo mismo, hay que tratar de reciclar localmente la basura. A nivel individual, sin embargo, hasta las personas preocupadas por el medio, seguirán comprando botellas plásticas de agua.

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Cómo conseguir que la investigación educativa impacte en la práctica de los profesores.

Por: Haylen Perines. Aula Magna 2.0. 23/05/2018

Instituto interdisciplinario de de Ciencia y Tecnología. Universidad de La Serena. Chile

Muchas veces la investigación y la práctica educativa avanzan por caminos radicalmente distintos, antagónicos, casi irreconciliables: ambos se enfrentan a una compleja relación que incide en el trabajo de los profesores no-universitarios y de la escuela en su conjunto.

Los investigadores y los agentes educativos (como directores y docentes) tienen diferentes expectativas de la investigación: quienes trabajan en las escuelas buscan nuevas soluciones a los problemas concretos que los aquejan, mientras que los investigadores buscan generar y publicar nuevos conocimientos. Por esa razón, desde el artículo de Kaestle (1993) hasta aportaciones más recientes (Murillo y Perines, 2017) varios  autores han cuestionado el impacto real de la investigación en la educación y su insuficiente contribución para que esta supere sus dificultades y optimice sus procesos.

Podríamos resumir en seis las causas principales de la crisis de la investigación en relación a sus repercusiones en la práctica docente.

  1. La lucha de intereses entre la política y la investigación educativa: superar la esquiva vinculación de los resultados de investigación con la práctica docente requiere una cooperación entre investigadores y políticos que no siempre es fácil de lograr. Quizás en los últimos años haya mejorado algo la relación entre la investigación y la política debido al interés mutuo por escuchar sus demandas y necesidades. Sin embargo, sigue siendo un desafío necesario de enfrentar a través de sinergias de colaboración más sistematizadas y prolongadas en el tiempo.
  2. La escasa formación en investigación de los futuros docentes: debido a la diversidad de contextos institucionales, la investigación no se establece como una norma básica de preparación profesional, por lo que el lugar que ocupa en el currículo suele depender de las decisiones internas de cada institución.
  3. La explicación “simplista” de la transferencia de los conocimientos a la práctica docente: es un grave desacierto plantear las relaciones entre la investigación educativa y la práctica de los profesores desde modelos explicativos tradicionales, basados en el esquema simplista investigación-difusión-desarrollo-implantación, que supone que todo sucede de un modo mecánico y unidireccional: se investiga, se difunde, se realizan acciones concretas y eso genera automáticamente una buena práctica educativa.

Los esfuerzos de producción y uso del conocimiento deben centrarse en que los agentes educativos, como directivos y docentes, accedan a la información que proporciona la investigación con la misma facilidad que lo hacen los investigadores. El conocimiento es realmente transferido cuando los estudios y artículos son leídos, evaluados y examinados por todos los que participan en las decisiones educativas.

Uno de los mecanismos para mejorar la transferencia de los saberes es la “transformación” de los conocimientos que provienen de los estudios en herramientas más cercanas a la realidad de las escuelas, lo que generaría un mayor interés de directores y profesores en la investigación. Eso implicaría, en primer lugar, un análisis del vocabulario que emplean los estudios, ya que uno de los aspectos que aleja a los profesores de los artículos es el lenguaje que utilizan para comunicar sus resultados.

  1. La desvalorización de los saberes de los docentes: los investigadores centran su atención en el conocimiento formal que generan, sin considerar las experiencias y la forma de relacionarse con el mundo que tienen los docentes. Sin embargo, sólo si la investigación es capaz de reconocer, valorar y aprender de los saberes producidos por los profesores logrará desarrollar trabajos que despierten su interés por conocerlos y aplicarlos. El desafío para lograr que los profesores se sientan más cercanos a la investigación educativa está en observar el escenario en el que el docente construye su profesión, con sus limitaciones, fortalezas y experiencias: se necesita una mirada mucho más profunda sobre su trabajo.
  2. La desconfianza hacia los artículos de investigación: muchos docentes, cuando leen un artículo, sólo centran su lectura en los resultados y no en las ideas y evidencias que se exponen en la revisión teórica y en la metodología. Para ellos, una idea es más creíble cuando está relacionada con su experiencia, por tanto buscan datos concretos y útiles en el apartado de los hallazgos.

Docentes e investigadores tienen distintas maneras de evaluar las ideas de artículos científicos y diferentes formas de incorporar la información de estos a su bagaje de conocimientos. Para los investigadores, la credibilidad de un artículo depende de la evidencia empírica y objetiva que presenta. En cambio, para los profesores un artículo tendrá mayor credibilidad si se relaciona con la realidad de su aula.

  1. Los criterios de evaluación de la investigación en España: las investigaciones están condicionadas por ciertos elementos de prestigio y ascenso que permiten a los investigadores promover su carrera pero que, al mismo tiempo, generan una barrera con los intereses del profesorado. Los investigadores se centran y se esfuerzan en publicar artículos JCR para obtener los anhelados sexenios, por lo que impactar en la práctica educativa o ser leído por los profesores no está precisamente entre sus prioridades. Probablemente tienen la buena intención de escribir artículos que tengan una utilidad en la práctica, pero también son conscientes de que su actividad investigadora está siendo evaluada de acuerdo a determinados parámetros, e intentan acercarse a ellos.

Superar todas estas dificultades que atraviesa la investigación educativa, y, por consiguiente, “sacarla” de su momento crítico, implica la realización de esfuerzos en una serie de aspectos fundamentales que son imprescindibles.

  1. Cambios en los programas de formación inicial y permanente de los profesores: la preparación de los docentes en temas de investigación es escasa no sólo en los programas de magisterio, sino también en las capacitaciones que se llevan a cabo dentro de sus respectivas escuelas. Esto genera que los profesores simplemente no conozcan la investigación educativa, por lo que es casi entendible que la rechacen. No es fácil aceptar la información proveniente de formas académicas que no forman parte de las enseñanzas que han recibido, y aún menos de su rutina diaria. Por ende, los programas deben dar más espacio a la investigación en sus asignaturas y los cursos de formación permanente deben incluir aspectos de ella entre sus contenidos. Es verdaderamente real la necesidad de una preparación investigadora en los futuros docentes: si estos logran implicarse con la investigación de manera responsable, informada y persistente en el tiempo, pueden ampliar sus puntos de vista en la búsqueda de mejores soluciones a los problemas de su práctica.
  1. Cambios en los modelos tradicionales de transferencia de los conocimientos: la transferencia actual de los conocimientos utiliza formas bastante rígidas y poco flexibles para comunicarse. El conocimiento debe “movilizarse”, salir, difundirse, generar debate, tener consecuencias y repercusiones en la práctica educativa. En este sentido resulta interesante mencionar un concepto relativamente actual que ha ido tomando forma en el contexto internacional: el Knowledge Movilization, que intenta superar la distancia entre la producción de conocimientos, sus repercusiones prácticas y la política. Por otra parte, los investigadores debemos hacer mayores esfuerzos para modificar la forma en la que nos relacionamos con los profesores. Por ejemplo, cuando nos acercamos a una escuela a realizar un trabajo de campo obtenemos los datos que buscamos y posteriormente enviamos un informe al centro en el que describimos los resultados, pero eso no es suficiente para generar instancias comunicativas; lo que hace falta es que los investigadores nos acerquemos a los docentes de una forma más cotidiana y simétrica, en la que narremos los hallazgos obtenidos y los discutamos con ellos.
  1. Cambios en los criterios de evaluación de la actividad investigadora: es obvio que el trabajo de los investigadores educativos debe ser evaluado. Sin embargo, para que los investigadores no nos encerremos exclusivamente en la publicación en revistas JCR (que los profesores jamás van a leer), la administración educativa debe promover cambios en la forma de evaluar. También deberían ser bien valoradas otras iniciativas, por ejemplo, la realización de investigación-acción con los docentes o la publicación en revistas de difusión. No se trata de renunciar a las revistas que exigen artículos de calidad, porque estas publicaciones son importantes y necesarias, lo que se debe hacer es diversificar los criterios con los que se evalúa lo que hacemos.

Las líneas de investigación que pueden surgir a partir de esa investigación pueden incluir estudios empíricos centrados en lo que piensan los docentes acerca de la investigación o en cómo observan esta realidad los propios investigadores. Contar con ambos puntos de vista sería muy valioso para seguir construyendo puentes comunicativos entre ellos. El objetivo final es que los investigadores no estemos escribiendo para una ‘academia’ reducida y exclusiva, que nada tiene que ver con la realidad de las aulas.

*Fuente: https://cuedespyd.hypotheses.org/3541

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Luces y sombras de la situación femenina global

Por: Paulino Betancourt Figueroa

A veces ni siquiera las mostramos a la luz. Si nacen, no las enviamos a la escuela. Y si van a la escuela a menudo se retrasan ante sus hermanos. Entonces no les permitimos trabajar, pero aun cuando lo hacen, estamos dispuestos a pagarles menos de lo que reconocemos a los hombres por el mismo trabajo. Una vez que logran ingresar al mundo laboral, incluso con una excelente capacitación y calificaciones importantes, apenas llegan a la cima, tanto en empresas como en universidades. Esta es la realidad que enfrentan millones de mujeres alrededor del mundo.

En las últimas décadas la situación ha mejorado en general, pero todavía en el 2018, no hemos construido un mundo en igualdad de condiciones para las mujeres. A nivel mundial, hay regiones donde la discriminación contra la mujer tiene implicaciones dramáticas. Bien sea el caso de China o India, donde por diferentes razones, la política de un solo hijo en China y la estructura social de la familia en la India, ha generado desequilibrios demográficos insostenibles. Como dice Mónica Das Gupta: “… en los últimos años se ha dado un cambio de tendencia, entre los nacidos en 2010 en China y el noroeste de la India donde había 100 mujeres por cada 120 hombres”, mientras la proporción en América Latina es más igualitaria, de 100 mujeres por cada 105 hombres, aproximadamente.

Por lo tanto, en algunas regiones del mundo, el camino de las mujeres ha estado obstaculizado desde su nacimiento. Aunque la universalidad de la educación ha estado entre los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas y pese a décadas de compromisos e inversiones, como los del movimiento global “Educación para Todos”, promovido en el 2000, entre otros por Unicef, Unesco y el Banco Mundial. Mucho se ha hecho sobre el seguimiento mundial de la educación en el 2016 de la Unesco, pudiendo hablarse de “progresos genuinos en la igualdad de género en la educación primaria y secundaria”. Sin embargo, queda mucho por hacer: según un artículo publicado en el 2015 sobre “Género y Educación” por las investigadoras sociales Supriya Baily, de la Universidad George Mason y Halla Holmarsdottir, de la Universidad de Oslo: “el problema existe incluso en los países más ricos y avanzados, donde las mujeres todavía se sienten poco alentadas a emprender estudios científicos, que se encuentran entre los que garantizan las mejores oportunidades de empleo”.

Y no se trata solo del acceso a la educación primaria, a menudo denegada especialmente en África. Las desigualdades de género, en resumen, siguen siendo un problema a escala mundial, incluso si adquieren matices diferentes en contextos sociales, económicos y culturales. Tal vez debido a esta diversidad, es difícil tomar medidas efectivas a escala mundial para facilitar la transición a una significativa igualdad de género.

¿Y sobre nosotros? Mirando el contexto de la ciencia y la universidad, para un país que no brilla por el reconocimiento y su aplicación, el panorama es mucho más alentador de lo que cabría esperar. Como se puede ver en la infografía, en comparación con Colombia, México, Argentina o Brasil, Venezuela es el único país donde el número de mujeres que ha recibido doctorado es más alto que el de los hombres. E incluso en términos de la desigualdad salarial del personal académico, nos encontramos en una situación mucho más igualitaria que los demás países.

Si miramos los valores absolutos, en las universidades venezolanas, las mujeres aún son menos del 30 por ciento entre la plantilla profesoral, mientras que han superado el 50 por ciento entre los Titulares. Pero este es quizás también un efecto de su entrada más reciente en la carrera académica. Vale la pena indicar que en la actualidad las aulas en nuestras universidades muestran un mayor número de estudiantes femeninas en carreras científicas e ingenieriles.

Solo con el paso de los años podremos ver si la brecha se reduce. Una mayor igualdad de género se puede lograr con una combinación de voluntad política y estrategias basadas en elementos concretos. Las mujeres y los hombres del futuro se beneficiarán de una sociedad más justa.

 Fuente: http://efectococuyo.com/opinion/luces-y-sombras-de-la-situacion-femenina-global

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La universidad y la investigación social

Por: Juan J. Paz y Miño C.

En un artículo anterior (http://bit.ly/2AcQ8gJ) me referí, de manera general, a los avances en la educación superior logrados durante la última década, y sobre todo a los frenos que igualmente se acumularon y que hoy afectan a la docencia y a la investigación, víctimas de papeles, informes, evaluaciones, seguimientos y actividades que burocratizan la vida universitaria y además agobian el trabajo docente.

De persistir esta situación, precisamente la docencia y la investigación, que son el eje de la actividad de los profesores universitarios, no tendrán perspectivas de desarrollo y progreso, a pesar de las líricas declaraciones sobre la necesidad de la ciencia, de la innovación o de la producción académica.

En materia de investigación subsisten algunos dogmas. El mayor ocurre en el campo de las ciencias sociales. La moda intelectual de medir sus avances por el número de artículos publicados en revistas indexadas (que, en muchos casos, son verdaderos negocios) afecta a las ciencias sociales latinoamericanas. Pero su impacto no está en los “journals”, sino en la legitimidad e influencia que los libros y artículos alcanzan en la sociedad, la educación, la cultura y la política. Las ciencias sociales no pueden tener el mismo tratamiento que tienen las ciencias médicas o las naturales.

No se descarta las revistas especializadas, que pueden ser interesantes por las temáticas concretas. Sin embargo, en el campo de la historia hay otra consideración: el conocimiento, la innovación, el resultado académico vienen del trabajo acumulado con la revisión de fuentes en archivos a los que inevitablemente hay que consultar, en una paciente actividad de búsqueda y selección.

La Asamblea Nacional, responsable de la elaboración de la nueva Ley Orgánica de Educación Superior (LOES) debe afrontar con seriedad y responsabilidad la generación del ambiente adecuado para el avance de la investigación en la universidad ecuatoriana, sobre la que hoy pesan los sistemas de supervisión burocratizado basados en las “normas de calidad”.

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Esta noticia ha sido publicada originalmente por Diario EL TELÉGRAFO bajo la siguiente dirección:http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/columnistas/1/la-universidad-y-la-investigacion-social

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Exámenes y Calificaciones

Por: Victor Montoya 

Si en una sociedad, regida por la ley de la selva, se premia al más fuerte y se castiga al más débil, entonces en la escuela se castiga al deficiente y se premia al excelente, que, como en todo sistema desigual, no siempre es el más creativo ni inteligente.

La posición privilegiada de ciertos alumnos no está determinada necesariamente por la vocación que tienen para el estudio, como por los conocimientos memorizados mecánicamente, sobre todo, cuando el sistema educativo está estructurado en función de una prueba, cuyos resultados, más que servir para evaluar los conocimientos del alumno, son una suerte de premio o castigo, en los que unos encuentran la frustración y otros la recompensa; más todavía, hay quienes memorizan la lección tres días antes del examen y quienes se olvidan tres días después.

No falta el profesor que utiliza el resultado de las pruebas para clasificar a los alumnos en buenos y malos, aun sabiendo que las notas no influyen en el proceso de enseñanza ni en la adquisición de conocimientos. Por lo tanto, las pruebas, como los llamados test de inteligencia (que miden la capacidad lingüística, la memoria mecánica, las coordinaciones sensomotoras y el grado de conocimientos adquiridos), son una trampa donde pueden caer incluso los alumnos más aplicados, pues toda prueba, basada en las teoríasconductistas del Estímulo y la Respuesta (E-R), contiene preguntas que tienen una sola respuesta, cualquier otra alternativa, que no responda al pie de la letra lo que está escrito en el libro de texto, es inmediatamente anulada por el examinador, cuya única función consiste en seguir las pautas establecidas por los tecnócratas de la educación.

En cualquier caso, no se trata de usar los resultados de la prueba como premio o castigo, ya que el niño no actúa instintivamente como el perro de Iván Pavlov, que realiza sorprendentes piruetas gracias a la recompensa (caricias o azucarillo) ofrecida por su amo, sino como un ser humano complejo, cuya conducta está determinada no sólo por los castigos, las recompensas asociadas a su comportamiento y su capacidad intelectual, sino también por otros factores innatos y hereditarios ajenos a las teorías conductistas del Estímulo y la Respuesta (E-R).

Ya se sabe que la mayoría de los alumnos estudian por obligación y memorizan los conocimientos para el día del examen, con la esperanza de obtener la máxima calificación. El alumno sabe que el numerito impreso en la libreta de calificaciones, aparte de indicar el nivel de sus conocimientos, le servirá para proseguir sus estudios superiores, pero no porque estuviese consciente de que un día aplicará estos conocimientos en su vida real, sino porque este numerito le dará acceso a un título profesional, que le permitirá gozar de un estatus social y económico privilegiados.

En un sistema educativo acostumbrado a evaluar los conocimientos a base de un sistema compuesto de números o letras (generalmente en sentido ascendente), el alumno no es tanto lo que es, sino el número o la letra que tiene en la libreta de calificaciones. En este caso, las calificaciones se convierten en sus señas de identidad y lo clasifican como a deficiente o excelente.

El alumno que haya sido suspendido en una asignatura o esté castigado a repetir el año lectivo, sentirá un sensación de derrota y un complejo de inferioridad, que lo afectará por el resto de sus días. Tampoco faltarán quienes, por temor a enfrentarse a la furia de sus padres y a su propia vergüenza, tomen la extrema decisión de quitarse la vida; un drama social que, sin duda, se podría evitar con nuevas formas de evaluar el nivel de conocimientos del alumno.

Sin embargo, a la hora de poner las calificaciones, a nadie parece importarle que el alumno haya reprobado en el examen debido a que tenía problemas psicosociales tanto en la escuela como en el hogar. El profesor no tiene la función de contemplar al alumno en su micro y macro cosmos, sino, simple y llanamente, la obligación de cumplir con el programa escolar establecido, y el alumno la obligación de asimilar lo que debey no lo que puede y, mucho menos, lo que quiere.

Una escuela que no contempla el aspecto emocional y la situación psicosocial del alumno y su entorno familiar, es también una institución donde suele aplicarse el bullying contra los alumnos más débiles y donde se utilizan las notas como instrumentos de poder, para infundir el miedo y el respeto hacia el profesor, quien, sujeto a su función de autoridad en el aula, decide la calificación que se merece cada alumno, indistintamente de cuales sean los resultados del proceso de enseñanza/aprendizaje.

Ahora bien, a pesar de todas las consideraciones, la sociedad ganaría con un sistema escolar donde el alumno deje de ser un receptor pasivo de los conocimientos y el profesor un simple transmisor del contenido de los libros de texto. Es justo que en una escuela democrática se elimine la sumisión del alumno y el autoritarismo del profesor. Es justo también que se elimine el criterio de que el alumno debe aprender y el profesor enseñar. En una escuela moderna es lógico que exista una enseñanza más reflexiva que memorística y un ambiente en que la motivación prevalezca sobre la obligación. En una escuela moderna y democrática, como bien decía Gregorio Iriarte: El protagonista ya no es el profesor, sino el alumno. Él es el constructor de su propio conocimiento. El mejor educador no es el que enseña muchas cosas, sino el que facilita y anima a que el alumno aprenda.

Por último, valga recordar que el proceso de aprendizaje del alumno es constante, desde el día en que nace hasta el día en que fallece; que aprende mejor por motivación que por imposición, que aprende de sus errores y con la ayuda de los medios didácticos a su alcance; que los conocimientos adquiridos en la escuela no son para el día del examen ni para la satisfacción de los padres, sino para que el propio alumno se realice tanto en el plano personal como profesional; que una educación forzada y autoritaria pueden destruir los propios procesos de desarrollo armónico de la personalidad humana y que, en consecuencia, las calificaciones de un alumno pueden ser tan injustas como injusta es la sociedad en la que vive.

*Fuente: https://victormontoyaescritor.blogspot.com/

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Programa educativo: ¿Qué es Xplore Health?

Xplore Health es un programa educativo europeo impulsado conjuntamente por IrsiCaixa y Obra Social «la Caixa», con la colaboración de la Fundación Amgen, que ofrece recursos multimedia interactivos para acercar a las aulas de secundaria la investigación biomédica actual y la reflexión en torno a las implicaciones bioéticas de la investigación.

El programa fomenta la innovación educativa mediante la enseñanza de las ciencias basada en la indagación (ECBI), el trabajo por proyectos, las dinámicas de grupo y la evaluación formativa. Al mismo tiempo, fomenta la interacción de los estudiantes con diferentes actores sociales para que participen como ciudadanos responsables en una sociedad basada en el conocimiento.

El proyecto se desarrolla por internet mediante una red de centros educativos piloto, centros de investigación y museos de ciencia.

Objetivos de Xplore Health

  1. 1 Acercar la investigación biomédica actual y la educación en ciencias.
  2. 2 Fomentar la innovación en la enseñanza de las ciencias mediante la contextualización con retos cotidianos y vinculados a la investigación actual, la reflexión en torno a aspectos éticos, legales y sociales, la enseñanza basada en la indagación, el aprendizaje cooperativo y la evaluación formativa.
  3. 3 Incrementar la cultura científica y empoderar a los estudiantes para que puedan participar en procesos de investigación y de toma de decisiones vinculadas con la investigación.
  4. 4 Inspirar a futuros investigadores.
  5. 5 Promover que los estudiantes sean ciudadanos participativos y responsables de la sociedad del conocimiento.

Vídeos de presentación de Xplore Health

versión corta (1min)

versión larga (5min)

Tipologías de recursos educativos

Recursos multimedia

Experimentos virtuales

desarrolla experimentos en línea siguiendo las etapas de la investigación biomédica más puntera y utilizando instrumentos de laboratorio virtuales. Puedes ver un ejemplo en: Participa en la investigación para encontrar la vacuna del VIH

¡experimenta!

Juegos en línea

diviértete, juega y aprende sobre los últimos avances en investigación biomédica. Puedes ver un ejemplo en: Stop Malaria

¡juega!

Vídeos de actualidad científica

conoce a científicos y científicas que están llevando a cabo investigaciones en distintos laboratorios de Europa y aprende sobre sus proyectos. Puedes ver un ejemplo en: Leyendo el libro de nuestro ADN

¡mira!

Recursos para la reflexión

Vídeos con opiniones de diferentes expertos

contrasta tu opinión con la de diferentes científicos de toda Europa

¡opina!

Juegos de cartas

juega, reflexiona y debate sobre aspectos éticos, legales y sociales (ELSA). Puedes ver un ejemplo en: Biotecnología y ética

¡decide!

Recursos para el laboratorio

Protocolos de experimentos

inspirados en líneas de investigación actuales que pueden realizarse en los centros educativos o en museos y centros de investigación que colaboran con Xplore Health. Puedes ver un ejemplo en: Investiga sobre la vacuna del VIH

¡investiga!

Documentos de trabajo para alumnos

Guías para docentes con recomendaciones sobre cómo implementar los recursos educativos de Xplore Health en el aula para promover la enseñanza de las ciencias basada en la indagación (ECBI). Los recursos se contextualizan con líneas de investigación actuales, que tratan sobre retos de la vida cotidiana. También promueven la reflexión sobre los aspectos éticos, legales y sociales y su interacción con diferentes actores sociales. Puedes ver un ejemplo en:
Entrevista a un investigador que trabaje en cáncer

Xplore Health también ofrece un programa de actividades con cursos para docentestalleres de experimentos y una red de centros educativos piloto que pueden participar en actividades de innovación didáctica.

Fuente de la reseña: https://www.xplorehealth.eu/es/que-es-xplore-health?utm_source=facebook-ads&utm_medium=social-media&utm_campaign=que-es-xplore-healt

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