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Escuelas libres, rurales y activas: una realidad pese a las trabas de la administración

Por: Patricia Reguero / Sara Plaza Casares.

“¡Nuestra escuela es todo el pueblo!”, exclama Miguel, acompañante del colectivo Wayra, un proyecto ubicado en Jubgado (Salamanca). Para describir un día en Wayra, primero hay que decir que la hora de entrada no existe. También hay que decir que no hay profesores, sino acompañantes. Y lo último que se debe saber es que no hay temario y cada día es una aventura diferente.

“La clase comienza cuando estamos todas”, asegura Miguel. “El grupo grande llega a la escuela con los dos acompañantes que somos Pablo y yo”, cuenta. Mientras llega el resto, los niños y niñas dibujan o juegan al ajedrez en un ambiente tranquilo y los acompañantes cortan fruta o rellenan el calendario. “Luego llega escalonadamente el resto de la tropa, algunos acompañados por sus padres y madres”, explica Miguel. Y es entonces cuando arranca el día. El Ayuntamiento ha cedido sus instalaciones municipales al proyecto, así que los niños y niñas deciden si quieren ir a la biblioteca, al salón de actos, al polideportivo o prefieren quedarse en una piedra o junto al río. “A lo largo de la mañana nos vamos dispersando en grupitos de peques y adultos pero siempre metemos una propuesta organizada al día. Hoy por ejemplo hemos hecho pigmentos naturales con carbón y hemos ido a una cueva a hacer pinturas rupestres porque estamos hablando mucho del paleolítico”, cuenta el acompañante de Wayra.

Esta escuela libre, ubicada en el medio rural, defiende un aprendizaje vivencial, en el que los conocimientos se adquieren con la experimentación. Es también un sistema asambleario en el que madres, padres, niñas y niños intervienen en las decisiones. “Proponemos actividades pero siempre son voluntarias; las niñas y los niños pueden hacer lo que quieran”, explica Miguel mientras añade que las familias también participan en el día a día, por lo que pueden permitirse aceptar a más peques y cada adulto acompaña a un grupo de dos o tres. Actualmente acuden a Wayra 18 peques a diario y han constatado que su modelo tiene cada vez más demanda. “El primer curso éramos seis familias y ahora somos quince. Nosotros nacimos en 2012 a la luz de este ‘boom’ de proyectos alternativos y en los últimos años hemos visto que las iniciativas se multiplican tanto en Salamanca como en provincias limítrofes”, explica.

UN BOOM QUE SE SOSTIENE

El directorio ludus.org recoge hoy 800 proyectos. “Hace dos años eran aproximadamente la mitad y cuando echó a andar el directorio, en 2013, tenía unos cuarenta”, dice su creadora, Almudena García, que advierte de que no es un directorio exhaustivo, pero sí cree que sus datos pueden dar una idea del cada vez mayor interés por las pedagogías alternativas.Waldorf, Montessori, Reggio-Emilia, escuela bosque, Amara-Berri o educación democrática son algunas de las categorías de este directorio. “Waldorf y Montessori, que son dos de las más conocidas, son como el agua y el aceite… y curiosamente además, ambas rechazan el calificativo de alternativas que la calle les ha asignado”, dice Almudena, que también es autora de Otra educación ya es posible (2016).

“Se califica estas metodologías deniñocéntricas porque entienden que el alumno ha de ser el elemento central ”, explica Almudena García, creadora de ludus.org y autora de Otra educación ya es posible

“Detrás de la etiqueta encontramos proyectos educativos muy variopintos que tienen en común el proponer soluciones a algunos de los problemas que aquejan al actual sistema educativo, como el abandono escolar temprano, la repetición, o la desmotivación de alumnos y profesores”, explica. “Con más o menos ironía se las califica de niñocéntricas porque entienden que el alumno ha de ser el elemento central del proceso educativo, que se han de tener en cuenta sus ritmos e intereses”.

Se trata, pues, de huir del modelo tradicional. Y, aunque se puede poner en cuestión qué es eso de “tradicional”, sí es fácil buscar unos patrones que estos sistemas ponen en cuestión, como el estar agrupados por edades: “Esto es algo que cuestionan Montessori o Amara-Berri, que defienden que la mezcla de edades es beneficiosa porque permite que los mayores ayuden a los pequeños, afianzando así sus conocimientos, a la vez que a los pequeños, que toman como modelo a los mayores, les resulta muy motivador aprender de ellos”.

Este último, Amara-Berri, es un sistema que se utiliza desde 1979 en una red de escuelas del País Vasco. Aunque la innovación no acaba de calar en las escuelas públicas, Almudena cree que “se están moviendo muchas cosas pese a que no lo tiene fácil: quienes están empezando a trabajar de una manera diferente se encuentran a menudo con trabas por parte de la administración”.

TRABAS ADMINISTRATIVAS 

De trabas saben algo en Mayrit, una “escuela activa” y sin ánimo de lucro que echó a andar en 2015 tras dos años de gestación y por el empeño de un grupo de familias que llevaban a sus hijos e hijas a “escuelas respetuosas” en Madrid y no encontraban un lugar en el que pudieran continuar con los mismos principios en primaria. Silvia Guerrero es una de las implicadas en esta historia. “Cada niño es único y tiene unos intereses únicos, pero eso no se respeta en los colegios tradicionales, donde el currículo es muy rígido y se trata a todos por igual”, cuenta a El Salto. La forma que han encontrado para esquivar las exigencias de la Comunidad de Madrid es la creación de una “escuela internacional”. Eso les permite funcionar, explica Guerrero, “no en contra del sistema sino al lado”.¿Cómo es el día a día para el alumnado? “Pues hoy, por ejemplo, era día de lectura, porque así lo han decidido en una asamblea al comenzar el curso. Cuando lleguen van a encontrar libros que las acompañantes han seleccionado para ellas según sus intereses”, dice esta madre de dos alumnos de Mayrit. Las aulas, explica Guerrero, son multigrado (alumnos de varias edades comparten espacios), de modo que el más mayor enseña a leer al más pequeño, y de esta forma el mayor también aprende. Además, las emociones se trabajan mucho y “cuando hay un conflicto, Mayrit se para”.

Colegios Libres 2
Una alumna de Mayrit, una “escuela activa” promovida por un grupo de familias en Madrid.

Entre los objetivos está el poder ofrecer educación en la etapa de secundaria, donde la oferta escasea aún más. A la pregunta sobre si este proyecto es exclusivo para familias privilegiadas, Silvia responde plasmando sus contradicciones: “Nos da rabia porque Mayrit tiene espíritu de escuela pública, y esto tiene que ser accesible para todas las familias, pero lo cierto es que ha supuesto un esfuerzo que no todo el mundo puede asumir”.

Y es que, al no encontrar un espacio adecuado a su idea pedagógica, decidieron construir un colegio junto a un entorno natural, lo que hizo que el proyecto fuera aun más complejo. “El espacio es uno de los aspectos más relevantes para nosotros, y nuestros arquitectos se han sentado con nuestra directora para que ella les contara cómo es el día a día: el espacio se ha creado en función a esas necesidades”. Las obras han finalizado y el centro está a la espera de recibir los permisos pertinentes para abrir sus puertas el próximo curso. Mientras, el alumnado se encuentra en un espacio provisional.

ESCUELA LIBRE URBANA

Pero las escuelas libres también son compatibles con los entornos urbanos. La Tribu y Tartaruga, en los madrileños barrios de Villaverde y Aluche son prueba de ello. Desde La Tribu se definen como un proyecto colectivo de pedagogía libertaria y de acompañamiento respetuoso. Apuestan por el juego libre y la libertad de movimiento por los espacios y reúnen a peques que van desde los 30 meses a los seis años. Suele haber entre 5-7 peques por acompañante y no están divididos por aulas “porque eso es lo que hace el Estado para homogeneizar”, añaden.“Tenemos dos pilares básicos que son la autorregulación, un proceso en el que cada peque conecta con una necesidad para satisfacer un deseo propio, y la no directividad, que implica que las adultas no dirijamos su aprendizaje, en la línea del autoaprendizaje”, explican Olaya y Txelu, los dos acompañantes del proyecto.

Como apuntan desde Wayra, ellos también han detectado que los proyectos de educación alternativa cada vez tienen más espacio en la opinión pública. “Puedes encontrar artículos sobre educación libre en periódicos de derechas”, ejemplifica Olaya. “Hay un auge de este tipo de proyectos y en los últimos cinco o siete años han aparecido muchas escuelas libres”, añade Txelu.

Para los acompañantes de La Tribu, la escuela libre es incompatible con el modelo estatal, basados en la jerarquía aunque algunos adopten  un enfoque más innovador

Ante este aumento de la demanda, cabe preguntarse si tendrían cabida dentro de la escuela pública. Para los acompañantes de La Tribu, la escuela libre es incompatible con el modelo estatal, aunque algunos colegios están adaptando sus metodologías a este nuevo escenario. “En los colegios estatales el modelo es la clase magistral. Se puede hacer un cambio y se puede trabajar por proyectos, las peques se dividen en grupos de cinco e investigan sobre un tema. Esto implica un cambio metodológico pero la relación entre profe y alumno sigue basándose en la jerarquía”, afirma Txelu. “En la escuela pública hay una finalidad: que aprendan algo en un determinado momento. En nuestra escuela no hay tiempos límite. En lo que se basan estas pedagogías es en el bienestar del peque, es algo más holístico —añade Olaya—. Hay proyectos dentro de la pública que son muy válidos. Pero en sí mismos son contradictorios. Tienes que seguir un currículum, tienes una ratio muy alta, de hasta 25 niños con una sola maestra. Hay ciertas cosas a nivel estructural que son contrarias a este tipo de pedagogías”.

“Nuestro modelo va en contra de la propia institución. Un espacio en donde hay niños y niñas aprendiendo lo que quiere el ministerio de Educación es contrario a acompañar en el desarrollo. En la escuela estatal, ni las peques, ni las familias ni el profesorado puede decidir qué es lo que necesita cada peque en cada momento. Lo único que pueden hacer es cambiar de metodología. Pero la estructura jerárquica es esa y no se puede acabar con ello desde dentro. Iría contra nuestra propia esencia”, sentencia Txelu.

Milena, del proyecto Tartaruga, comparte esta visión. “Hay muchas herramientas que se pueden intentar copiar desde la pública, pero hay cosas incompatibles. Cada escuela es muy diferente dependiendo de quiénes la componen en la medida en que esas personas pueden tomar decisiones, es asamblearia, horizontal… y esto es incompatible con la pública actual. Creo que hasta que no se invierta más y se reduzca la ratio va a ser imposible. Estos proyectos precisan de unas ratios más pequeñas”, asegura.

Para procurar que estas pedagogías sean accesibles para todo el mundo, muchas de estas escuelas libres se muestran flexibles con el pago de cuotas. “En nuestro caso las familias aportan una cantidad baja en función de sus ingresos. Tenemos familias que aportan desde 200 euros al mes hasta 100 euros”, explican en La Tribu. Desde Wayra cuentan que durante un tiempo la contribución era voluntaria, pero ahora existe una cuota para el sueldo de los acompañantes que varía en función de la posibilidad de cada familia.

Lo que sí es cierto es que el universo de la educación alternativa es muy amplio y hay ciertos proyectos que pecan de elitistas, tal y como relatan los acompañantes de estas escuelas. “Son poquitas las escuelas que tienen modelos accesibles, con cuotas libres o en función de ingresos como lo hacemos en estas escuelas libres”, explica Milena.

*Fuente: https://desinformemonos.org/escuelas-libres-rurales-activas-una-realidad-pese-las-trabas-la-administracion/

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En México, ¿podremos celebrar el Día de la Niña y el Niño?

Por.: Rosalba Rivera Zúñiga

“2018 podría ser un año histórico para las niñas, niños y adolescentes migrantes, si los países establecen acuerdos y buenas prácticas para garantizar su seguridad y bienestar. La migración, especialmente para la niñez, no tiene que ser peligrosa. Las políticas, prácticas y actitudes que ponen a niñas y niños en riesgo pueden y deben cambiar, y 2018 es el momento para hacerlo!”, fue la expectativa de Ted Chaiban, director de programas del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), en el marco del Día Internacional de las Personas Migrantes, donde recordó que actualmente 50 millones de niñas y niños, en el mundo, se encuentran en tránsito.

Con apenas 4 meses del 2018, hoy México está frente a la oportunidad de dar un paso real para la protección de la infancia migrante. Desde el pasado 18 de abril, se encuentra en la Cámara de Diputados la minuta con proyecto de decreto, aprobada el pasado 17 de abril en la Cámara de Senadores, para reformar diversos artículos de la Ley de Migración y la Ley Sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político con la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, en materia de infancia y adolescencia migrante.

Datos de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) señalan que entre enero y febrero del 2018 se han realizado 4,777 eventos de detención de niñas, niños y adolescentes migrantes, 26% más que en el mismo periodo de tiempo del 2017. De ellos, 73% han sido deportados a sus países. Mientras que entre 2011 y 2016 incrementaron 900% los eventos de detención de esta población.

Tanto organizaciones de la sociedad civil, como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, la Organización Internacional para las Migraciones y UNIFEC han instado a las y los diputados, en especial de las comisiones de Asuntos Migratorios y de Gobernación, a aprobar dichas reformas antes de que termine el actual periodo legislativo (30 de abril).

Cabe recordar que este proceso legislativo responde a una armonización de la primera iniciativa de ley preferente enviada por Enrique Peña Nieto, la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes publicada en 2014, que, entre otras cosas, reconoce a la niñez y adolescencia como titulares de derechos; establece la no detención de la niñez migrante; el Interés Superior de la Niñez; y su derecho a un debido proceso.

En este contexto, recientemente Alfonso Navarrete, secretario de gobernación, y Manuel Velasco, gobernador de Chiapas, acordaron reforzar la seguridad en la frontera con Guatemala con elementos de la Gendarmería. Coincidiendo con la amenaza de Donald Trump a México, de anular al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y el envío de su Guardia Nacional para reforzar su frontera sur.

Sin embargo, esta acción del gobierno mexicano no es nueva. En 2014, luego de la crisis de niñez migrante en Estados Unidos, México recrudece su política migratoria con el Plan Frontera Sur, que entre otras cosas, se refuerza la frontera sur del país con policías y militares, provocando un cambio en las rutas migratorias centroamericanas por zonas más riesgosas. De acuerdo con SEGOB, entre 2013 y 2015 incrementó un 99% los eventos de detención de hombres migrantes y un 233% de mujeres migrantes.

En este panorama, la aprobación de esta armonización legislativa a favor de la niñez migrante seria una luz al final del túnel, pues como lo expresó la senadora Layda Sansores, presidenta de la Comisión de Asuntos Migratorios, “con esta aprobación se da, al menos, un rasguño a Trump, porque mientras él construye muros, nosotros rompemos barreras para la niñez migrante”.

No obstante estas acciones, sigue siendo primordial impulsar la consolidación de una nueva política migratoria que no se enfoque en la represión del fenómeno migratorio, sino en acciones conjuntas entre gobiernos con trabajo continuo para fortalecer la economía social y cultural de las comunidades de origen. Al ser el fenómeno migratorio complejo y multifactorial, demanda acciones complejas e integrales, donde la infancia y la adolescencia son un sector estratégico para lograr una política pública sustentable, sin importar su origen o nacionalidad.

Actualmente, niñas, niños y adolescentes padecen y sobreviven en los diferentes escenarios que integra el amplio y complejo fenómeno migratorio. La infancia migrante y solicitante de asilo, está principalmente constituida por grupos que en sus lugares de nacimiento ya estaban en situaciones de vulnerabilidad, situaciones que trasladan a los lugares de tránsito y destino (REDIM). Por ejemplo, para 2014 el Banco Interamericano de Desarrollo señalaba que aproximadamente 60% de la adolescencia centroamericana no asistía a la escuela y/o vivía en la calle.

Ante este entramado de situaciones, es imperante que nuestra legislación otorgue protección a la niñez y adolescencia migrante y sus familias en nuestro país, a través de la construcción de políticas públicas, en concordancia con la Convención de los Derechos de la Niñez. Así como fortalecer a las instituciones responsables de velar por los derechos de la niñez migrante, desde capacitación del personal, de todos los niveles, hasta otorgar mayor presupuesto para la implementación de acciones integrales.

Por lo que este 30 de abril, Día de la Niña y el Niño, esperamos poder celebrar como país el haber dado un paso contundente y significativo en el largo camino que supone la protección de la niñez y adolescencia migrante y solicitante de asilo en México, con la aprobación de la minuta de decreto en la Cámara de Diputados.

*Fuente: https://desinformemonos.org/mexico-podremos-celebrar-dia-la-nina-nino/

*Fuente de la imagen: http://www.laondaoaxaca.com.mx/2016/05/mas-de-la-mitad-de-ninos-en-mexico-viven-en-pobreza-coneval/

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Yemen’s children have been forgotten by the world for too long

Por: George Graham

Just 12 percent of the funds required to support education activities in the war-torn country this year have been raised

As we approach the entrance to the school, enthusiastic children flock towards us, excited by a visit from outsiders and a distraction from their usual routine. We could be visiting a school in any country – except we’re here in Yemen, a country torn apart by three years of conflict.

I’m visiting schools in Aden, in southern Yemen, which is relatively peaceful now, but saw heavy fighting three years ago when the Houthis captured the city and were then driven out by the Saudi-led coalition. By contrast, Sanaa, the capital city in the north, was being hit by air strikes just a week ago. My colleagues described parts of the northern governorate of Saada as «flattened».

Children robbed of their futures

Even so, in Aden, there’s devastation everywhere. Building after building is a bombed-out carcass, including two of our offices. But the damage isn’t only physical: the economy is in tatters, and many families are struggling to make ends meet. Some supplies and commodities are getting in, but the Yemeni rial has plummeted so much that most people can afford very little. The influx of displaced people from the frontlines has added to the pressure.

The impact of the conflict on the lives of children has been devastating. It has killed them, maimed them, taken the lives of their family and friends, and left many starving and without medical care. It’s also robbing them of their futures.

The girls’ school had been hit by explosive weapons earlier this month, when a nearby fight strayed into the schoolyard

Across the country, schools have been attacked, destroying the structures and the lives of those trapped inside. More than 1,800 schools have been directly impacted by the conflict, including more than 1,500 that have been damaged or destroyed and 21 that are occupied by armed groups. But that’s just the start of it.

The entire education system has been decimated. There’s a severe shortage of teachers; no one has been hired since before the war, leaving many schools reliant on volunteers. The shortage of female teachers is of particular concern, causing many parents to pull their girls out of school. A dire lack of materials, such as textbooks, has left the bookshelves in school libraries almost bare.

Schools decimated

Sometimes there aren’t even buildings in which to teach, so lessons are held outdoors, often in intolerable weather conditions. One «school» we visited was a cluster of sweltering white tents erected next to the obliterated remains of what was once a school building. The Saudi-led coalition bombed the original school, which had been occupied by Houthi armed forces.

Yemen was already a severely impoverished country, and the conflict has not only stopped further development, but rolled back valuable gains. Many children must spend part of their day working to help support their families, leaving them too tired to learn. Classrooms are immensely overcrowded, so children study in shifts.

Displaced Yemeni children sit on tyres at a camp in the Yemeni coastal city of Hodeidah on 17 February 2018 (AFP)

In one of the schools I visited, more than 100 students packed each classroom, with four girls sharing a desk. These children are the lucky ones – close to two million others are out of school.

The girls’ school had been hit by explosive weapons earlier this month, when a nearby fight strayed into the schoolyard. When we met them, the girls were animated and full of hope, but the headteacher told us that they had been terrified that day, fleeing out of doors and windows in panic, and that the whole school was now tense with worry.

The students with whom I spoke were energetic and joyful, giggling as they told me about their dreams of growing up to become doctors, teachers and social workers.

But according to the UN Panel of Experts on Yemen, alarmingly, many boys are being recruited to fight for armed groups instead – stopping their education in its tracks and reducing their future ability to rebuild their country when peace eventually comes. Learning conditions for those still in school are abject, and I found it hard to feel confident that these children’s hopes would ever be realised.

The funding gap

Organisations like Save the Children run programmes, such as catch-up classes to try to stop students from falling too far behind, but the funding is completely insufficient to support the number of children in need.

At the end of my visit, it was abundantly clear that these children have been forgotten by the world for too long. The international community must do much more to protect Yemen’s children.

Pressure must be put on all parties to the conflict to allow life-saving supplies to reach those who need it, to respect their obligations under international law, and most importantly to find a peaceful solution to the war. Ultimately, the crisis will only end through a peaceful and permanent political solution.

READ MORE ►

The war in Yemen: A modern-day Vietnam for the Saudi-led coalition

Meanwhile, governments and other donors must also step up. Twenty-two million people – three-quarters of the population – require some form of humanitarian assistance. Half of those are children. Worryingly, just 12 percent of the funds required to support education activities this year have been raised; it’s time for donors to recognise the critical nature of this part of the response.

One day, this war will end. And we owe it to the children of Yemen – these future doctors, teachers and engineers  –  to ensure they have the basic skills to take control of their future by helping to rebuild their country.

George Graham is Save the Children’s director of conflict and humanitarian policy.

The views expressed in this article belong to the author and do not necessarily reflect the editorial policy of Middle East Eye.

Photo: Yemeni children look out from hung sheets at a makeshift camp for displaced people in the northern Abys district of Yemen’s Hajjah province on 16 April 2018 (AFP)

*Fuente: http://www.middleeasteye.net/columns/children-yemen-deserve-better-1988641947

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Educación de tres pisos: soporte del colonialismo interno

Roberto Antonio Pinnock Rodríguez*
opinion@laestrella.com.pa

Esta elemental función, no ha estado siendo cumplida por ninguno de los Gobiernos de los últimos 30 años

Todo sistema educativo tiene esencialmente dos funciones, una de carácter instrumental y la otra de carácter histórico estructural.

En la primera, se trata de solventar problemas mencionados a diario por muchos ciudadanos: que si la cobertura, que si el 6 % del PIB, que si las infraestructuras deterioradas, en fin, lo que conduce al logro de los aprendizajes necesarios para insertarse con eficiencia en los mercados de trabajo.

Esta elemental función, no ha estado siendo cumplida por ninguno de los Gobiernos de los últimos 30 años. Resulta una ironía, toda vez que los multimillonarios recursos destinados a este sector, han sido sistemáticamente desviados hacia la satisfacción de pingües ganancias de inversionistas de la construcción, (construcciones de nuevos edificios cuando la mayoría requiere de mejoras y con menores montos de inversión) del comercio importador (¿hacia dónde se dirigen los gastos de la beca universal de los no pobres que la reciben y quiénes son los dueños de esos artículos adquiridos?) además del Programa de aprendizaje de idiomas en el extranjero de dudosa eficiencia y costo-efectividad, entre otros gastos superfluos de magnitudes escandalosas en el Meduca del que grupos de empresarios sacan provecho privado.

La segunda gran misión de la educación está en el plano del tipo de ciudadano que se forma (o deforma) para ser parte de un determinado tipo de economía y orden político jurídico. En Panamá, experimentamos un colonialismo interno en el cual se asignan roles a los pobres para que lo sigan siendo, mientras los hijos de las élites domésticas aprenden a emplear los mecanismos que mantienen sometido a aquellos.

Así, se observa una educación que cumple con esa misión, pero con base en tres pisos, o sea de manera diferenciada de acuerdo al origen social de la población.

Pues bien, a los que se les permite acceso a una educación instrumental precaria, que actualmente son la mayoría de los pobres, vienen a ser parte de un primer piso del edificio de la educación panameña, lo que no ocurre de manera inocente, sino que es provocada por los grupos económicos y políticos que han conducido nuestro sistema educativo.

En el segundo y tercer piso, si se hace efectiva la primera función instrumental, con una particularidad, uno de estos pisos es para formar a los hijos de las élites económicas y políticas, para que sepan ejercer poder y dominio sobre las instituciones y empresas privadas y públicas y el otro piso, destinado a educar a quienes no provienen de las familias adineradas, pero resultan profesionales y operarios cualificados ‘talentosos’ con capacidad para ingeniar las formas que hagan más ricos a los ya ricos.

Se trata de garantizar a través de la educación, que ‘los de abajo’ no tengan oportunidades reales de ocupar los puestos de mando y menos, para aplicar políticas y medidas a favor de las clases sociales de donde provienen, que son mayoritarias.

Por lo demás, todo está administrado bajo un currículo que conduce a las personas a ver como algo natural y conveniente a la relación mercantil totalizadora, esa que se fundamenta en la ética del ‘sálvese quien pueda’ y no en la solidaridad humana; esa que considera los derechos humanos fundamentales de la salud, la educación, la vivienda o el ambiente como meras mercancías, donde tendrá derecho a ellas quien pueda pagarlas, o sea, accesible solamente a la parte alta de la clase media y a las élites que nos dominan. No por azar se han hecho desaparecer asignaturas y ejes temáticos humanísticos, en las últimas ‘transformaciones curriculares’.

Por tanto, una educación con equidad, implicará derrumbar el edificio de tres pisos que sostiene la reproducción del capital cultural e intelectual del colonialismo interno y convertirlos en uno con la mejor condición posible: Sacando al Meduca de las garras de los(as) mercaderes que han estado haciendo fortunas personales, además de devolverle la función de formación humana integral desaparecida en los currículos escolares y universitarios. Para esto, la participación organizada de los docentes a nivel nacional es crucial, lo mismo que la participación de los padres de familia y estudiantes organizados-lo que hoy se conculca por las autoridades-la cual debe impulsarse desde los centros escolares, para evitar la manipulación de la que hoy son objeto por parte de las élites políticas y económicas.

*SOCIÓLOGO Y DOCENTE UNIVERSITARIO.

Fuente del Artículo:

http://laestrella.com.pa/opinion/columnistas/educacion-tres-pisos-soporte-colonialismo-interno/24058335

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Documental: La Educación en Movimiento – Trailer- (2018) (Video)

Argentina / Autor: La Educacion en Movimiento / Fuente: Youtube

Publicado el 17 mar. 2018

Largometraje documental – 89 m

de Malena Noguer y Martin Ferrari

 

Los movimientos sociales aprenden a cada paso, en cada lucha, en cada escuela que levantan, porque han tomado la educación en sus manos.

El documental busca problematizar el sentido de la educación, desde las vidas y voces de los protagonistas de siete experiencias, para pensarla a lo largo y ancho de Nuestramérica, para abrir el debate sobre qué educación queremos y para qué sociedad.

Ficha técnica

Producción: Malena Noguer, Martín Ferrari

Guion y Dirección: Malena Noguer, Martin Ferrari

Realización Integral: Gabi Jaime , Malena Noguer, Martin Ferrari

Dirección de Fotografía: Malena Noguer

Dirección de Sonido: Martín Ferrari

Montaje: Gabi Jaime, Malena Noguer, Martín Ferrari

Animación: MaXi Bearzi

Color: Ignacio Izurieta

Post-producción de sonido: Diego Acosta y Pablo Sosa

Dirección de producción UNTREF: Paula Asprella, Silvana Cascardo

Música: Mateo Arce, Julián Polito

En co-producción con UNTREF Media

 

 

Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=ySriZhl9JUk

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Balance educativo sexenal. La visión del INEE. Segunda parte

Por: Roberto Rodríguez

La reciente publicación del INEE, La educación obligatoria en México. Informe 2018 (véase) reporta, con amplitud de datos y series estadísticas, un balance sobre el estado del sistema educativo nacional en los niveles de preescolar, primaria, secundaria y media superior. En el informe se examinan ocho aspectos: contexto, acceso y permanencia, infraestructura y equipamiento, gestión docente, calidad del currículo, convivencia escolar, logro de aprendizajes, y financiamiento federal al sector educativo.

El hilo conductor de la obra consiste en la exploración de las dos dimensiones centrales en la política educativa del sexenio: mejora de la calidad y de la equidad de las oportunidades educativas. La conjunción de estas dimensiones anuda en el objetivo de garantizar el derecho a la educación plasmado en el texto constitucional. Al respecto, el informe insiste en un argumento: los logros de las políticas del periodo gubernamental son significativos, pero insuficientes para asegurar que tanto la calidad como la inclusión son realidades tangibles del sistema.

En los primeros dos capítulos (Contexto socioeconómico en que se desenvuelve el sistema educativo nacional, y El derecho a la educación obligatoria) coinciden en identificar a las poblaciones en mayor condición de vulnerabilidad educativa: niños y jóvenes que viven en localidades rurales y aisladas, poblaciones en condición de pobreza extrema, población indígena o hablante de lenguas indígenas, los que trabajan o realizan actividades domésticas, y las personas con discapacidades. Para estos grupos, señala el informe, se “requieren políticas educativas dirigidas a contrarrestar los efectos adversos de sus contextos particulares a fin de garantizar que finalicen la educación obligatoria y obtengan los conocimientos mínimos necesarios para seguir su formación académica o insertarse en el mercado laboral.”

Al respecto se ofrecen dos datos ilustrativos. Primero, cada año abandonan los niveles obligatorios más de un millón de estudiantes, la gran mayoría en el ciclo de bachillerato. Segundo, la tasa de asistencia de los jóvenes entre 15 y 17 años en condición de pobreza es de 48.4%, mientras que la correspondiente a los no pobres y no vulnerables alcanza un nivel de 94.5%.

En materia de calidad y equidad de los insumos materiales, el informe arriba a una conclusión similar a la que concierne a la equidad en la distribución de oportunidades: “aquellos tipos de escuela que dan servicio a alumnos de contextos desfavorecidos son a los que suele dotárseles con menos insumos materiales o de menor calidad”. En el documento del INEE esta aseveración se ilustra con el análisis comparativo de distintas modalidades de la oferta, en donde las más desfavorecidas resultan ser las escuelas comunitarias en indígenas de enseñanza básica, así como los telebachilleratos comunitarios en media superior.

En la revisión de las prácticas de evaluación docente instauradas en el marco de la reforma, el documento reconoce dos logros importantes: el establecimiento de parámetros y perfiles de desempeño docente, y la política de otorgar las plazas de nuevo ingreso de profesores y directivos mediante exámenes. En cambio, reconoce el informe, las evaluaciones de desempeño han resultado más problemáticas. En primer lugar, porque el número de profesores que han pasado por este proceso de evaluación es bastante menor al total de maestros en servicio, y en segundo por la ausencia de criterios adecuados para evaluar el desempeño de maestros en contextos vulnerables.

Por otra parte, subraya el documento, los procesos asociados a la política docente han tenido un desarrollo insuficiente, como es el caso de las tutorías, acompañamiento, y actualización del magisterio. Quedó pendiente, además, concretar el Servicio de Asistencia Técnica a la Escuela según lo previsto en la reforma.

En materia de calidad curricular, las evaluaciones practicadas por el INEE, señalan que el vigente a partir de 2012 “tiene una estructura sobrecargada de elementos, los cuales además están insuficientemente conceptualizados, o bien, sus relaciones y conexiones son inexistentes o débiles, lo que dificulta su adecuada comprensión y aprovechamiento para el logro de los propósitos educativos”, también se indica que el nuevo modelo curricular, desarrollado a finales de este sexenio, si bien presenta algunas innovaciones pedagógicas, está sujeto a la generación de condiciones adecuadas para su implementación que, de no ocurrir, “no prosperará más allá de una loable aspiración.”

Quizás el resultado más decepcionante entre los mostrados en el informe del INEE es la inmovilidad de los indicadores que reflejan el aprovechamiento escolar en matemáticas y lenguaje durante la última década. Por un lado, los promedios nacionales en esta materia no muestra una evolución progresiva en el periodo; por otro, las brechas sociales que separan el logro académico, según las pruebas estandarizadas en los distintos niveles del sistema, comprueban que la desigualdad socioeconómica tiene una alta repercusión en los resultados, o dicho de otra manera, que la escuela no alcanza a compensar sino, en todo caso, a reproducir los déficit educativos y culturales de las poblaciones en condición de vulnerabilidad.

En resumidas cuentas, ni mejor calidad ni mayor equidad. Acaso incrementos de coberturas y mayor eficiencia terminal. Habrá que ver qué proponen los candidatos en la contienda presidencial a estos desafíos.

Fuente del Artículo:

Balance educativo sexenal. La visión del INEE. Segunda parte

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La Reforma como pretexto

Por: Manuel Navarro Weckmann

Hace unos días se lleva a cabo, en el estado de Chihuahua, un paro de labores en todas las escuelas dependientes del subsistema estatal de educación motivado por una serie de inconsistencias en el pago de salarios que, en algunos casos superaba los ocho meses de retraso, el trato, así como diferencias en la interpretación de la ley en cuanto a las prestaciones que tienen que ver con la fecha que establece la propia Ley General del Servicio Profesional Docente (LGSPD) al 31 de mayo de 2015.

Al ser la primera ocasión en la historia de la entidad que sucede una movilización de tal magnitud por dicho subsistema, no dejó de sorprender a la comunidad, sin embargo, no hubo problemas de vandalismo, enfrentamientos o provocaciones al llevarse a cabo con calma, limpieza y organización.

Los problemas ya rebasaban a las promesas de cumplimiento. Solo por citar algunos ejemplos: el servicio médico se encontraba regionalizado (no se podía enfermar en una ciudad diferente a la de la adscripción); Sin mayores avisos se dejaron de asignar prestaciones como el escalafón horizontal a personal de apoyo y asistencia a la educación, así como a personal del nivel superior que no entran en la LGSPD entre muchos otras.

A pesar de que en un principio el propio Secretario de Educación encuadraba la problemática a sólo 179 casos, a los pocos días y por orden del Gobernador, se emitieron los primeros 287 cheques de pago. Ello con problemáticas de tardanza, cobro, así como irrisorios montos en algunos casos.

Por otra parte, se encuentra, las horas de Investigación y Regularización Pedagógica (IRP), las Cocurriculares, los ¾ de tiempo y, entre otras, la Plaza de Tiempo Completo Mixto (llamada Clave L), las cuales son interpretadas por la Autoridad Educativa como un Sistema de Promoción, sin embargo, son plazas que tienen indexadas un crecimiento automático al cumplir ciertas condiciones como es el caso de la antigüedad.

Ya en días pasados el propio Diputado Local Miguel Latorre, perteneciente al partido en el gobierno, expresó que “luego de la solución del conflicto se debe de llevar a cabo una limpieza de funcionarios públicos de la propia Secretaría que no hacen bien su trabajo”.

Mas allá del agradecimiento con las familias por el apoyo, tolerancia y acompañamiento, es preciso expresar que en Chihuahua existe un problema de rumbo, estrategia y administración de la educación.

https://manuelnavarrow.com

Fuente del Artículo:

La Reforma como pretexto

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