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3 sencillos métodos para aprender a multiplicar sin calculadora

Por: Analía Llorente

«Las matemáticas son complicadas».

Seguramente escuchaste esta frase muchas veces o incluso, tal vez, salió de tu propia boca.

Lo cierto es que para algunos las matemáticas es una ciencia placentera mientras que para otros resulta una pesadilla (claro siempre está la calculadora como salvación).

Pero centrémonos en un solo aspecto de las matemáticas: la multiplicación.

Es probable que el método para multiplicar que hayas aprendido en la escuela fuese el tradicional. Es decir, primero aprendes las tablas de multiplicar de memoria para luego resolver los cálculos número tras número.

Y si las cifras a multiplicar tienen varios dígitos, necesitarás de un largo trozo de papel para resolverla.

Multiplicación tradicional.

Pero si esta larga lista de líneas numéricas, una debajo de la otra, te resulta difícil de interpretar, existen otras alternativas para resolver un cálculo matemático.

Y aquí es donde aparecen tus habilidades artísticas.

A dibujar

Entre los numerosos y variados métodos de multiplicación que existen al menos tres de ellos requieren líneas, puntos y cuadrados.

1. El método maya, también conocido como japonés

Hay varias teorías sobre el origen de este método.

 Unas sugieren que fue inventado por la civilización maya que habitaron América Central hasta la llegada de los conquistadores en el siglo XV. Y es conocido como método japonés porque los profesores de ese país utilizan esta multiplicación visual con líneas para enseñar a los alumnos de primaria.

Consiste en dibujar rectas paralelas y perpendiculares para representar los dígitos de los números a multiplicar.

Tomemos por ejemplo 23 x 41.

Dibujamos dos líneas paralelas para representar el 2 y otras tres líneas paralelas para el 3.

Luego perpendicularmente dibujamos cuatro líneas paralelas para el 4 y una línea para el 1.

A continuación, una vez que tenemos nuestra imagen, se suman los puntos que se forman en las intersecciones.

Y así obtenemos como resultado 943, el mismo que la forma tradicional de multiplicar.

¿Te resultó difícil?

2. Método de multiplicación hindú o de celdillas o de gelosia

Tampoco está claro el origen del método de multiplicación hindú, pero marcó su paso por Asia.

«El algoritmo de las gelosias (celosías en español) fue transmitido de India a China y a Arabia, de aquí hacia Italia durante los siglos XIV y XV, donde recibió el nombre de gelosia, debido al parecido que tenía con las persianas venecianas», según detalla Mario Roberto Canales Villanueva, en su Estudio Exploratorio sobre el uso de Modelos Alternativos para la Enseñanza y Aprendizaje de la Multiplicación en Honduras.

Persianas venecianas.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLas persianas venecianas se parecen mucho al gráfico del sistema de multiplicación hindú.

En este método de multiplicación tenemos que construir una tabla.

Vamos a usar el mismo ejemplo de antes: 23 x 41.

Entonces, dibujamos una tabla con cuatro casilleros: uno por cada dígito que tenemos en nuestro cálculo.

Y partimos cada cuadro con una línea oblicua.

Entonces empezamos multiplicando los primeros dígitos de ambos números: el 2 con el 4, colocando un 0 en el primer triángulo y un 8 en el segundo.

Luego multiplicamos el 2 con el 1 y colocamos el 0 en el primer triángulo y el 2 en el segundo.

Y hacemos lo mismo con los dos dígitos del segundo número de nuestro cálculo.

Una vez que tenemos todos los casilleros completos, hacemos una suma en diagonal.

El método hindú para multiplicar sin que necesites una calculadora

Es decir, el primer número será 0, el segundo será un 9, el tercero será un 4 y el último será un 3.

Por lo tanto, el resultado es 943.

¿Fue más fácil?

Vamos con el último método de multiplicación con dibujos.

3. Método de formación operacional (array, en inglés)

En este caso, como en el anterior, necesitamos una grilla o cuadrícula.

Seguimos con el ejemplo 23 x 41.

Aquí descomponemos el número. Es decir en un cuadro colocamos 20 y en el otro 3.

Mientras que en los cuadros verticales colocamos 40 en el primero y 1 en el segundo.

Entonces multiplicamos los números de cada casillero con el contrario.

Sin embargo, ignoramos si hay 0.

 Por lo tanto, en vez de multiplicar 20 x 40, suprimimos los 0 y solo calculamos 2 x 4 obteniendo 8.

Lo mismo con 3 x 40. Eliminamos el 0 y multiplicamos 3 x 4 que nos da como resultado 12.

Hacemos lo mismo con los casilleros de abajo.

Y ahora sumamos los 0 que habíamos dejado de lado.

Entonces al primer cálculo que era 20 x 40 y obtuvimos 8, le sumamos dos ceros y nos da 800.

Al 3 x 40 que nos dio 12, le agregamos un 0 y nos queda 120.

Y así sucesivamente con el resto de los casilleros en los cuales suprimimos anteriormente los 0.

Y finalmente sumamos los cuatro números que nos quedaron como resultado en cada uno de los casilleros.

¿Mejoró tu comprensión?

Diversidad

Multiplicación.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionPara los profesores consultados, todos los métodos son bienvenidos para mejorar la comprensión de la multiplicación.

Lo concreto es que con todos estos métodos se llega al mismo resultado y en todos ellos se realiza multiplicaciones, por más complejo que te resulte esa operación matemática.

Pero ¿por qué estos métodos no se suelen enseñar en América Latina?

«La historia dice que con el correr de los años se fueron dejando de lado estos métodos porque se le dio mucho más importancia al cálculo mental en América Latina», le dice a BBC Mundo Andrea Vázquez, profesora de matemáticas en Argentina, que entrena a estudiantes para participar en concursos nacionales de esa ciencia.

Pero, David Wees, profesor de matemáticas canadiense y asesor en New Visions for Public Schools, una organización que brinda apoyo educativo a las escuelas públicas de Nueva York, Estados Unidos, tiene otra versión de los hechos.

«Recientemente leí que la razón por la cual el método de multiplicación tradicional es de la forma en que es para ahorrar tinta y el papel. No estaba destinado a ser más fácil de usar, sino a preservar recursos ya que cuando se inventó, la tinta y el papel escaseaban», cuenta Wees.

MarcadoresDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image caption¿Prepararás los marcadores para tus próximas multiplicaciones?

Pese a ello, piensa que los métodos alternativos son útiles.

«Creo que no es una buena práctica llevar a los estudiantes directamente a la multiplicación obligándolos a recordar las tablas de multiplicación sin explicarles de dónde vienen, porque si se olvidan de una, ¿cómo pueden calcular cuál es la siguiente?».

«El método de multiplicación japonés (o maya) es bastante necesario porque con él se puede reconocer la estructura general de la multiplicación y eso podría ser un buen comienzo», afirma Wees a BBC Mundo.

Existen otros métodos de multiplicación matemática bastante diferentes al método tradicional como el ruso o el egipcio, entre otros, aunque no se requiere la habilidad extra de dibujar.

Y según los especialistas consultados, para muchos pueden ser útiles para mejorar la compresión del proceso de multiplicación.

«Obviamente todo ayuda. La matemática en el mundo de hoy es abierta dentro y fuera de las aulas», asegura Vázquez

Fuente: http://www.bbc.com/mundo/noticias-42020116

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La investigación y las líneas de generación de conocimiento en la docencia

Por: José de Jesús Reveles

A juicio de quien les escribe, la investigación educativa permite no solo generar un camino con el cual podamos analizar las necesidades que como docentes se tienen, tanto en el quehacer dentro del lugar de trabajo como en el progreso profesional, con el fin de mejorar la calidad educativa y por ende, de los servicios educativos en sus diferentes niveles.

Desafortunadamente entre la comunidad docente en México no ha existido una verdadera cultura de investigación. Dos de las razones fundamentales han sido la falta de recursos tecnológicos y el desconocimiento en cuanto a metodologías de investigación que sean pertinentes dentro del campo de la educación.

La investigación en el campo de la educación, y especialmente en un país tan rico en diversidad como el nuestro, no puede quedarse nada más en un cientificismo teórico que satisfaga las necesidades intelectuales de investigadores individuales o de instituciones específicas.

Es necesario tener presente que la investigación educativa en México tiene un compromiso social. Este hecho pone de manifiesto la necesidad de que investigadores educativos y sus proyectos respondan a las necesidades del entorno social y educativo; esto hará posible que exista una cultura de investigación y se generen líneas de investigación que de manera permanente serán precursoras de generación de conocimiento.

Para que esto sea una realidad, es necesario que el diseño de la investigación educativa en México cuenta con criterios de pertinencia, integridad, flexibilidad y pluralidad.

Es así como los programas educativos y sus contenidos necesitan adaptarse a la realidad del maestro, del alumno y de las condiciones regionales y locales de los centros educativos. Deben incluir el saber científico general y también popular, relacionándolos con el fin de ayudar al estudiante a interpretar su entorno desde lo local, a lo nacional, hasta una concepción de su lugar como individuo en el mundo.

Hoy en día la investigación educativa se encuentra principalmente fundamentada en la necesidad de plantear, crear y desarrollar proyectos referentes a la investigación, con el fin de analizar y evaluar la calidad de la educación que se desarrolla dentro de las instituciones formativas en el proceso de aprendizaje.

Es decir, se concibe a la docencia y a la investigación como prácticas del conocimiento humano, cuyos términos se refuerzan mutuamente. La vinculación docencia-investigación adopta diversos y variados grados en cada una de las dependencias académicas.

Así una parte indispensable de la labor de docencia que se desarrolla en las facultades y escuelas normales requiere de la realización de investigación y sea ésta considerada una faceta de su propio trabajo.

Sin embargo, la investigación desarrollada en estas instituciones no debe significar únicamente un atractivo para el logro de personal académico altamente calificado, sino además, debe concebirse como un estímulo a la capacidad creativa de los profesores y como un medio para introducir a los alumnos en el conocimiento y manejo de la metodología científica, la cual contribuye de manera importante al enriquecimiento de su formación y al desarrollo de habilidades como son la capacidad de análisis, síntesis, deducción, inducción, evaluación, etcétera.

Fuente: https://www.elsoldezacatecas.com.mx/analisis/la-investigacion-y-las-lineas-de-generacion-de-conocimiento-en-la-docencia-1570670.html

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Hay que educar para la integración centroamericana

Msc. Vilma Báez Valdez

En Nicaragua, y me atrevo a decir que en Centroamérica, las políticas de educación y sus estructuras actuales son obsoletas, el modelo de enseñanza se ha resistido y ha sido incapaz de romper con el pasado, y el presente en el que se desenvuelve es diferente del cual fue concebido. En el modelo de educación sigue vivo el método de educación conflictiva, revanchista, las hipótesis que se estudian en materia histórica alimentan el conflicto, nos  enseñan a ser  hostiles, rivales entre nosotros mismos, provocando sentimientos de rechazo, lo que paraliza todo avance hacia el desarrollo. Por ejemplo, el modelo de enseñanza de la historia de conflictos que Nicaragua ha tenido con Costa Rica ha contribuido a que entre ambos Estados exista una aversión, lo que ha desencadenado una serie de actos que han afectado el desarrollo de las relaciones entre ambos países. Por ello es más que necesario revertir ese método de educación conflictiva, la educación no debe educar para hacernos adversarios y rechazarnos unos a otros, debe ser una vía expedita a través de la cual sea posible estrechar las barreras que nos alejan, debe acercarnos para conocer que nos une, que somos capaces de hacer; ser un instrumento que nos permita fortalecer las características distintivas y singulares que nos lleve a fomentar una conciencia ciudadana colectiva amigable entre nosotros mismos, favorable a los temas de interés común, sin renunciar a nuestra particularidad como nación; sino que nos lleve a un diálogo permanente, a un entendimiento, al intercambio, y enriquecimiento mutuo de conocimiento. La comunidad académica en todos los niveles de educación debe dar el paso hacia el diseño de un modelo de educación diferente, que propicie  nuevas ideas, que sea capaz de articularse con la realidad que vive no solo la nación, sino la región centroamericana en todo su conjunto.

Es evidente el grado de desarticulación que existe entre el sistema educativo y la propuesta del SICA, por lo que  hay que educar para la integración centroamericana. La región tiene más de 25 años que se dio a la tarea de crear un proceso de integración, la pregunta esta,… ¿cuánto se conoce de este proceso de integración? La comunidad académica debe hacer una reflexión en cuanto al grado de partición  que tienen sobre los componentes de este proceso, es fundamental que amplíe su dimensión educativa hacia una enseñanza integral, global; hacia el devenir de lo más cercano a nuestras relaciones, hacia Centroamérica y toda su dinámica. Para ello deberá de buscar un acercamiento con el SICA. Desde las universidades se puede potenciar el selectivo crítico de los investigadores, que pueden contribuir a  reeducar a las colectividades en temas de interés común para la integración, el crear esfuerzos y asumir la responsabilidad de organizar encuentros académicos destacados, especializados, seleccionando disciplinas de interés como: el desarrollo sostenible, la seguridad jurídica, la unión aduanera, las políticas económicas y culturales centroamericanas, lo que los llevaría a otros temas de interés. El avance y el desarrollo de la región imponen determinadas exigencias, y la educación es una de ellas, contar con una educación visión más integral de los elementos que nos rodean, permitirá explorar nuevas oportunidades, subsanar carencias, y satisfacer otros conocimientos. Centroamérica descansa sobre la base de una memoria común, las universidades deberían aprovechar esta simetría y asumir un rol protagónico y articular un nuevo modelo educativo con el proceso de integración centroamericana para eliminar las barreras estructurales que separan a nuestros países y alcanzar el desarrollo no solo económico, sino mental de la sociedad.

Fuente: https://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/405370-hay-que-educar-integracion-centroamericana/

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Indultar por Semana Santa, esa ‘bonita tradición’ de la que no disfrutará María Salmerón

Este tipo de indultos lanzan un mensaje confuso a la sociedad y, especialmente, desalentador a la población reclusa no católica, la mayoría. El indulto en este formato vincula de manera errónea “puesta en libertad” con ser un buen católico. Algo que para nada responde a los criterios de justicia y equidad que deben valorarse en su concesión.

Comparto con los representantes de Compromís en el Congreso que “la concesión de indultos por la Semana Santa nos acerca más a las dictaduras o regímenes teocráticos que a un Estado de Derecho” y que “por muy mayoritaria sea la religión y costumbre católica en España, otorgarle el privilegio de proponer a quién indultar y que el Gobierno lo acate, nos retrotrae al nacionalcatolicismo más negro”. Pero, en cambio, no puedo compartir su visión de que esta medida es partidista y no responde a criterios objetivos. Es cierto que la actual regulación del indulto necesita importantes mejoras (como prohibir que se conceda a condenados por corrupción o por alguna de las violencias de género), pero los principios en los que se inspira (justicia y equidad) son pilares fundamentales para la construcción de la política penitenciaria restaurativa que recoge nuestra Constitución. De ahí que esta sea una medida que deba tomarse en serio y no como parte del folclore religioso y/o popular o como una forma de devolver favores a las instancias de poder.

Precisamente, en estos días, el protagonismo de estos “indultos” avalados por las cofradías contrasta con el gran fiasco que ha resultado ser el indulto con el que “avaló” el Gobierno a María Salmerón. Acabamos de conocer como el Tribunal Supremo ha anulado el indulto parcial que se le concedió a esta mujer víctima de violencia de género. Medida que la eximía de entrar en la cárcel a cumplir la condena de seis meses de prisión que se le había impuesto por desobedecer la medida de custodia que compartía con el padre de su hija, un hombre condenado a 21 meses de prisión por maltratarla.

La decisión que ahora adopta el Supremo nace de un recurso interpuesto por el propio hombre condenado y por una asociación que dice defender a los perjudicados por la Ley de Violencia de Género. La sentencia sostiene que el Gobierno, cuando concedió el indulto parcial, no acreditó suficientemente las razones de justicia y equidad que son necesarias para su concesión. También añade el Supremo que, al no ser un indulto total, María Salmerón debía cumplir la condena sustitutoria (30 días de trabajos en beneficio de la comunidad) y pagar a su maltratador la cuantía correspondiente a la responsabilidad civil. Algo que al parecer no ha hecho. En su defensa, María Salmerón, afirma que de lo primero no ha recibido notificación y que a lo segundo no ha podido hacer frente, pero que su ex ya está cobrando la indemnización se le han embargado las cuentas a tal efecto. A todo esto, la hija común, de 17 años, se niega a ver al padre.

Dos hechos bien distintos ante la misma hipotética medida de gracia. Frente a ellos, el Gobierno actúa desde miradas y creencias muy dispares. Mientras que, a la Iglesia Católica, año tras año, le otorga el privilegio de solicitar indultos que le sirven para dar cumplimiento a sus tradiciones y dogmas; a una mujer víctima de violencia de género le perdona a regañadientes y de forma parcial, dejándola expuesta al hostigamiento del hombre que la maltrató y condenándola a la ruina económica que implican el laberinto judicial en el que se tiene que embarcar para defender algo que las leyes dicen proteger: el interés del menor.

No es nuevo el distinto rasero que usan los poderes a la hora de velar por la justicia y la equidad pero nunca está de más anotar en el margen como se arraigan privilegios y desgastan derechos. Esto sí que viene siendo una tradición en el Gobierno de Rajoy.

Fuente: https://www.eldiario.es/zonacritica/Indultar-Semana-Santa-Maria-Salmeron_6_754934526.html

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Wahine Project Cuba: niñas sobre las olas

Yaya no los conquistó con caramelo ni refresco de latica. Ella, Yaliagni Guerrero, pudo reunir un miércoles de abril a tantos niños en la Playa de Santa Fe porque les ha dado una oportunidad de surfear en una Isla donde los deportes acuáticos no son muy frecuentes.

Entrenadora en el Acuario Nacional y bióloga de formación, su especie de club no se ha consolidado y, en ese sentido, lo que intenta es “enseñar a surfear a los niños que se acercan a mí”.

Yaya con niños surfistas en la Playa de Santa Fe. Foto: Darcy Borrero.
Yaya con niños surfistas en la Playa de Santa Fe. Foto: Darcy Borrero.

La idea nació a partir de la alianza con Wahine Project, organización creada en 2010 como una iniciativa para que niñas y jóvenes del mundo aprendieran a surfear, principalmente aquellas sin recursos para hacerlo. Y decidieron venir también a Cuba.

El proyecto busca, no solo facilitar la participación de las niñas y jóvenes en el deporte del surf, sino también incrementar su conciencia como ciudadanas del mundo. Según su página en Facebook, “mediante un programa educacional que incluye lecciones de surf, excursiones y conferencias, pretenden dotar a chicas de entre 7 y 17 años de un sentido de responsabilidad social y un acondicionamiento físico que solo pueden alcanzar mediante la práctica del surfing, la observación del océano y las actividades de recreación relacionadas con el mar”.

Encuentro de Wahine Project con niñas surfistas en la playa de 70 en septiembre de 2016. Foto: OlaPiCreative.
Encuentro de Wahine Project con niñas surfistas en la playa de 70 en La Habana. Septiembre de 2016. Foto: OlaPiCreative.

El principal punto de apoyo de Wahine Project en Cuba es Yaya. La pasión por el surf la alcanzó hace más de 13 años, cuando recién llegaba al Acuario para trabajar con mamíferos marinos. Yaya llegó al proyecto en 2015, cuando Nataly, otra de las promotoras del programa, descubrió que era una de las pocas cubanas que practicaba surf.

“Trabajo con niños de hasta 15 años porque creo que a esa edad todavía se es niño, aunque cuando los entreno no importa la edad. Tampoco los divido, trato de que participen todos. Es la única forma que tengo de seguir incentivándolos para que continúen en este deporte”, dice Yaya a OnCuba.

“¿Selección? Yo no he hecho selección alguna, ellos fueron los que me seleccionaron a mí. Yo llegué aquí una vez y surfeé, ellos me vieron y empezamos a hacerlo juntos: surfeamos toda una tarde. Había muchachos que no sabían surfear y otros que sabían pero no tenían buena técnica, así que me pidieron que los enseñara.

“Mi misión es formarlos para que cuando sean mayores tengan oportunidades. Falta camino por recorrer de aquí a allá, y tal vez el surf continúe propagándose por el país y no sean solo algunos muchachos…”.

***

Las risas, ruidos y algarabía propios de esas edades llegan hasta la orilla de la calle 1ra y 296, en Santa Fe, un pueblo costero.

“Me siento súper feliz de tener a Yaya porque aquí no había nadie que te enseñara, que te diera un pie y te ayudara, siempre arriba de nosotros para que aprendamos”, cuenta Víctor Manuel Contreras, de 14 años de edad. “A mí este deporte me gustaba desde chamaquito, pero mi mamá no me dejaba porque le tenía miedo al mar, hasta que me dejó tirarme y sigo practicando para ser mucho mejor”.

Para José Michel Hernández, con 10 años y una hermana de 5 años –Isabelita, la más pequeña del team– ha sido muy especial aprender a surfear y tener contacto con otros niños.

—Yo antes buceaba con todos mis amigos.

—¿Con qué equipos?

—Con una careta y un par de patas de rana.

Llama la atención, en medio del desorden infantil, un grupo de jóvenes rubios y de ojos azules que pasan trabajo con el español. Algunos filman todo el proceso, antes y durante de la competencia. Uno de ellos se llama Corey McLean y trabaja, como la mayoría, para la estadounidense Makewild Company.

“En mi primer viaje a Cuba no tenía idea de que aquí ocurriera esto con el surf; lo conocí a través de Yaya y me puse en contacto con la comunidad de surfistas cubanos, que para mí es diferente a la de todos los demás países del mundo”, dice.

Encuentro de Wahine Project con niñas surfistas en la playa de 70 en septiembre de 2016. Foto: OlaPiCreative.
Encuentro de Wahine Project con niñas surfistas en la playa de 70 en La Habana. Septiembre de 2016. Foto: OlaPiCreative.

Según Katherine Castro, estudiante de 12 años que participa en los programas de Wahine Project, se trata de algo diferente que le gustaría que otras niñas conocieran. “Es bonito, y aprendes no solo a surfear, que es muy divertido: también a querer al mar, a cuidar el medio ambiente…”, dijo.

Como Katherine, otras niñas aprenden a tomar olas y remar en una tabla con apenas 8 años, a la vez que patrullan las costas de la playa de 70 en busca de todo lo que pueda dañar el ecosistema marino.

Encuentro de Wahine Project con niñas surfistas en la playa de 70 en septiembre de 2016. Foto: OlaPiCreative.
Encuentro de Wahine Project con niñas surfistas en la playa de 70 en La Habana. Septiembre de 2016. Foto: OlaPiCreative.

Finalmente tiene lugar la competencia, varias veces postergada por falta de olas. “En Cuba las olas son creadas por el viento y, si no entran frentes fríos, no hay”, explica la promotora de este proyecto que ha buscado apoyo en la Casa de la Cultura de Santa Fe ante la indiferencia del INDER.

“No hago esto sola, tengo a mi alrededor muchas personas ayudándome, como son los mismos surfistas, mi pareja, mi familia, los padres de los niños. Gracias a ellos todo ha salido adelante. Pero tengo que agradecerles también a los muchachos de California, que han colaborado con la documentación gráfica de todo esto, y con los trofeos para entregarles a los ganadores. El objetivo es darle visibilidad a esta práctica en Cuba y a estos niños interesados en ella”.

***

En enero de 2016 Nataly y otros miembros de Wahine Project vinieron a Cuba para desarrollar su programa. Dentro del grupo estaban Pay Aponte y Paola Espitia, diseñador y surfista él, bióloga marina ella.

La principal aspiración de Paola con este proyecto en Cuba es promover el concepto de “Mente azul”. Esta idea se basa en estudios que prueban que al estar cerca de mares y ríos se producen cambios físicos y químicos en la mente humana que potencian la calma, la creatividad, la concentración y la felicidad; y esta es la experiencia que quiere compartir con las niñas cubanas.

Una idea similar es la de Pay, quien aspira a que en el menor tiempo posible, el Wahine Project Cuba agrupe niñas de todas partes de la capital cubana para establecer lazos emocionales con el océano.

“Uno de los mayores obstáculos que hemos encontrado es que no existe ningún lugar donde comprar equipamiento de snorkeling y surfing, esto impide que las personas se lancen al agua con el equipo adecuado, algo que es básico”, dice Paola.

“No hay ninguna industria que se dedique a la fabricación de los implementos para surfear como son las tablas, por ejemplo. Tampoco hay tiendas que se dediquen a la venta de estos implementos y pienso que todo esto también se debe a que en Cuba las autoridades no reconocen al surf como deporte, de hecho muy pocos saben que se practica aquí”, añadió Yaya.

En su corto tiempo de existencia, Wahine Project Cuba cuenta con la aceptación de un grupo de niños y jóvenes que se montaron en la ola de este programa educacional. En estos momentos hay cerca de 10 chicas aprendiendo a surfear y asumiendo el estilo de vida que esta práctica exige.

“Soy surfista por hobby –comenta Yata– a mí realmente lo que me gusta es remar a las olas y tomarlas, irme en ellas encima de mi tabla. Aprendí a los 23 años y ahora tengo 34. Quizás también me reservo de competencias por la edad, ya siento que quiero hacer una familia, tener hijos, y no me arriesgo mucho a estar metida en el agua con olas muy grandes. Con eso quiero decir que no soy la mejor surfista de Cuba, pero lo que hago trato de hacerlo bien”.

¿Y antes del surf?

Desde pequeña estoy dentro del agua. Nací en una zona bien cercana al mar y cuando pequeñita practiqué natación, polo acuático, y trabajo en el Acuario como entrenadora de delfines. Paralelamente llevo esta vida de surfista, cosa que realmente hacía por hobby hasta que supe que el surf se convertiría en deporte olímpico para Tokio 2020. De ahí también mi interés por que los niños cubanos aprendan a surfear y puedan ser deportistas en el futuro, y quizás formar parte de una selección nacional.

Foto: OlaPiCreative.
Fuente: https://oncubamagazine.com/sociedad/wahine-project-cuba-ninas-sobre-las-olas/
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La tesis doctoral es perjudicial para la salud mental

Por: El país. Pablo Barrecheguren

Un estudio asegura que los doctorandos son seis veces más propensos a desarrollar ansiedad o depresión en comparación con la población general

En los últimos años se han publicado diversas investigaciones que alertan sobre el estado de salud mental que sufren los estudiantes de doctorado. Un ejemplo reciente es el trabajo que acaba de publicarse en Nature Biotechnology donde se describe cómo los doctorandos son seis veces más propensos a desarrollar ansiedad o depresión en comparación con la población general. Según este trabajo dirigido por el investigador de la Universidad de Kentucky (EE UU) Nathan Vanderford, esto supone que el 39% de los doctorandos se encuentran en un perfil de depresión moderada o severa frente al 6% de la población general.

Podríamos pensar que estos resultados se deben a recortes en las condiciones de trabajo o que son algo intrínseco a empleos altamente competitivos, sean o no tesis doctorales; sin embargo, otro estudio realizado por la Universidad de Gante (Flandes, Bélgica) concluye que los estudiantes de doctorado, en comparación con otros grupos laborales con alta formación, sufren con mayor frecuencia síntomas de deterioro en su salud mental. “Esta es una publicación muy importante ya que progresivamente estamos comprendiendo que existen problemas de salud mental entre los doctorandos y estudios como este nos ayudan a entender mejor sus causas”, afirma Vanderford.

Para profundizar en esta cuestión, Katia Levecque, investigadora de la Universidad de Gante y  primera autora del estudio belga, toma como muestra 3.659 doctorandos de universidades flamencas, quienes siguen un programa doctoral muy similar al resto de Europa o Estados Unidos, y cuantifica la frecuencia con la cual los estudiantes afirman haber experimentado en las últimas semanas alguno de entre doce rasgos considerados como signos de estrés y, potencialmente, problemas psiquiátricos (especialmente depresión). Por ejemplo, entre estos rasgos están sentirse infeliz o deprimido, bajo presión constante, pérdida de autoconfianza o insomnio debido a las preocupaciones.

Los resultados fueron que el 41% de los doctorandos se sentía bajo presión constante, el 30% deprimido o infeliz y un 16% se sentía inútil. Es más, la mitad de los estudiantes afirmaba vivir con al menos dos de los doce rasgos evaluados en el test.

El 39% de los doctorandos se encuentran en un perfil de depresión moderada o severa frente al 6% de la población general

“Hemos sido los primeros en estudiar a los doctorandos como un grupo aparte usando un tamaño de muestra adecuado y comparándolos con otros grupos de población altamente formados”, enfatiza Levecque. Y es que los resultados más llamativos de este estudio aparecen cuando se comparan personas haciendo una tesis doctoral con otras poblaciones (un grupo de población general, otro de trabajadores y uno de estudiantes) todas ellas con un alto nivel educativo (desde estudiantes de carrera universitaria a doctorados): en todos los casos el grupo de personas que estaban haciendo una tesis doctoral tenían con mucha más frecuencia signos de deterioro en su salud mental, llegando por ejemplo a afirmar el 32% de los estudiantes de doctorado que experimentaban al menos cuatro de los doce síntomas frente al 12%-15% de las personas pertenecientes a los grupos control.

Además, el estudio profundiza sobre si dentro de los estudiantes de doctorado existen condiciones que aumenten las posibilidades de tener o desarrollar un problema psiquiátrico. Por ejemplo, Levecque concluye que el desarrollo de estos síntomas es independiente de la disciplina en la cual se realice el doctorado ya sean ciencias, ciencias sociales, humanidades, ciencias aplicadas o ciencias biomédicas. No ocurre lo mismo con el género, ya que las mujeres que realizan su doctorado tienen un 27% más de posibilidades de sufrir problemas psiquiátricos que los hombres.

Otro factor que puede influir en la salud del estudiante, en este caso tanto negativamente como positivamente, es el tipo de director de tesis que tienen: la salud mental de los doctorandos era mejor de lo normal cuando tenían un mentor cuyo liderazgo les inspiraba. Por el contrario, otros estilos de liderazgo eran neutros o en el caso de aquellos supervisores que se abstenían de dirigir o guiar al doctorando, un tipo de liderazgo laissez-faire, sus estudiantes tenían un 8% más de posibilidades de desarrollar sufrimiento psicológico. “Pero aparte del estilo de liderazgo, hay otros factores importantes como el nivel de presión en entorno laboral, el propio control sobre el ritmo de trabajo o cuándo realizar los descansos, que también están relacionados con el supervisor. Así que el director/supervisor es relevante tanto directa como indirectamente para la salud mental de los doctorandos”, detalla la investigadora.

La conciliación familiar es otro tema clave ya que quienes tienen una situación conflictiva entre su familia y el trabajo son un 52% más propensos a desarrollar un problema psiquiátrico. Y lo mismo ocurre con de la carga de trabajo, que según crece aumenta un mínimo del 65% la aparición de desórdenes psiquiátricos.

Las mujeres que realizan su doctorado tienen un 27% más de posibilidades de sufrir problemas psiquiátricos que los hombres

Todo este trabajo realizado por la Universidad de Gante pone de manifiesto que incluso en países como Bélgica, donde las condiciones económicas son favorables, el propio desarrollo de una tesis doctoral expone a los estudiantes a situaciones tóxicas para su salud mental por encima de lo que es habitual en otros ambientes similares. Sobre esto, Levecque enfatiza el valor de mejorar la asistencia en salud mental para los doctorandos ya que son uno de los pilares sobre los cuales se asienta la producción científico-tecnológica a nivel mundial; y da tres consejos básicos: “En primer lugar, fórmate e invierte tiempo en conocer tu propia salud… y la de otras personas. En segundo lugar, habla de un modo explícito sobre la salud mental. Y finalmente, a nivel de las organizaciones, estas deberían preocuparse por el bienestar de sus empleados tanto por razones humanitarias como financieras: el bienestar de un empleado y su eficacia laboral están altamente correlacionadas”.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2018/03/15/ciencia/1521113964_993420.html?id_externo_rsoc=FB_CC

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Empieza por lo primero

Por: David Calderón

En los debates entre representantes de coaliciones y candidatos sobre el tema educativo, debemos poner a la luz, en su adecuada relevancia, en el desarrollo integral de la primera infancia (DIPI). El cartel de argumentos corre el riesgo de reducirse a la evaluación de los docentes y a la pobreza del contexto o de las escuelas mismas, pero no volteamos a ver con suficiente detenimiento lo que implican los primeros años de vida para las oportunidades de millones de mexicanos.

Para la escuela que queremos, no basta suponer que las personas llegarán sin obstáculos a inscribirse en la educación obligatoria (desde primero de preescolar), debemos, en cambio, asegurarnos activamente –con los medios legales, con los diseños institucionales y con las prácticas reales– que llegarán todos, que podrán constantemente acudir a la escuela y, la tarea más ardua, que llegarán listos para aprender juntos. El primero de primaria puede ser muy tarde, incluso con un gran replanteamiento de las normas y programas de la educación básica, como el que se desprende del cambio a la Constitución y las leyes que se va implementando en México desde 2013, los frutos pueden ser magros si no cuidamos un arranque en la vida digno y suficientemente activado.

El desarrollo integral de la primera infancia no es algo sólo posible y deseable, es el derecho de cada persona a alcanzar en el arranque de su vida –de los cero a los seis años de edad– la plenitud del potencial que le es propio, dado que su despliegue personal ocurre con una velocidad y profundidad que no tiene paralelo en otras etapas posteriores. Usamos “desarrollo” en su acepción más amplia, que involucra lo físico, la salud, lo cognitivo, lo socioemocional, la habilitación comunitaria y la identidad cultural específica.

En la práctica, el desarrollo óptimo que debe servir de arranque a la escuela que queremos está todavía lejos de alcanzarse.

Por ello, más de 300 organizaciones, presentes en todas las entidades de la República, estamos emplazando a los candidatos a la Presidencia para que se comprometan con el Pacto por la Primera Infancia “Empieza por lo Primero”. La propuesta incluye que no sólo firmen, sino que también prometan dedicar presupuesto, asignar funcionarios, modificar reglamentos y establecer un sistema de información y monitoreo para que las organizaciones de sociedad civil verifiquen el cumplimiento. Ya está el reto desde el lado de los ciudadanos. Será muy significativo saber quién sí firma desde el lado los políticos.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/empieza-por-lo-primero/

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