La aprobación del proyecto 1441 en la Cámara de Representantes evidenció que la prioridad de los legisladores de mayoría es privatizar las escuelas y que los privatizadores puedan hacer negocios con la educación. Esto quedó confirmado cuando el representante del Partido Independentista Puertorriqueño, Denis Márquez, presentó la enmienda de que las escuelas chárter “no podrán cobrar gastos, mensualidades ni matrícula”. Esta era la oportunidad de los representantes de mayoría para derrotar el argumento de que los que administren escuelas chárter quieren hacer negocios con la educación y tener ganancias. Sin embargo, demostraron que su lealtad es con los privatizadores, no con los niños.
La escuela chárter puede cobrar matrícula, establecer una mensualidad y pedir fondos para mantenimiento, limpieza, libros, equipo, tecnología, entre otros gastos. Es lamentable e indignante escuchar, al gobernador Ricardo Rosselló y a legisladores mercadear al estudiante con una suma de dinero. Convierten a los alumnos en clientes de la empresa.
El proyecto 1441 es la legislación más peligrosa para la educación pública porque deroga la Ley 149 que viabiliza la autonomía escolar, dando paso al marco legal para la privatización de todas las escuelas. Entrega el 10% de las escuelas a las entidades privadas. El otro 90% se mantiene en lista de espera para convertirse en chárter.
El Gobernador y los legisladores que apoyan este proyecto parten de la premisa de que la escuela pública no funciona, no sirve y que hay que implosionarla. Sin embargo, son los mismos que van a las escuelas a entregar medallas, certificados, trofeos y otros regalos en las graduaciones, cuadros de Honor, ferias científicas, olimpiadas de matemáticas, “spelling bee”, oratoria, entre otras actividades en las que celebramos el éxito de nuestros estudiantes de escuela pública. Esta es su mayor hipocresía. Su verdad es que la escuela pública es buena para politiquear y mercadearla.
Lo peor de toda esta legislación es que les quita el poder a las comunidades escolares y se lo otorga a la compañía privada y a la contratista que dirige el Departamento de Educación. Mediante la “Carta Constitutiva” el privatizador logrará que la empresa contratista le garantice sus ganancias, la eliminación de los derechos laborales de los trabajadores de la educación y las diversas modalidades de discrimen y segregación contra los estudiantes.
Los maestros de Puerto Rico siempre han demostrado un compromiso social con las comunidades. Si su interés fuese exclusivamente económico estarían conformes con un “aumento” de $125.00 mensuales y con tener trabajo sin protestar. Pero los maestros tienen los valores de la solidaridad y la justicia para luchar para que los estudiantes tengan una educación pública y de excelencia. Cuando los maestros participan de un paro o una huelga lo hacen por esos valores y la convicción de que su sacrificio es la mayor expresión de compromiso con la educación pública. Puede ser que el gobernador y los legisladores repitan la historia crucificando al Maestro. Pero tengo la certeza de que nuestros discípulos y el pueblo se unirán a los maestros en la defensa de la educación pública, sacando a los mercaderes del templo.
Grupos interactivos, voluntarios participando en las clases, tertulias dialógicas, así como formación de familias y profesorado, han demostrado científicamente que mejoran los resultados de los alumnos en todos los niveles.
Entras en un aula y te encuentras con padres, madres y otros adultos que comparten mesa con los alumnos. El profesor está presente, pero solo se ocupa de que todo vaya bien. Los alumnos se enseñan y ayudan los unos a los otros y todos consiguen resolver las actividades. Al finalizar el curso se comprueba que la diferencia de nivel entre los menores es más pequeña y que la convivencia ha mejorado. No se trata de Finlandia (aunque también), sino que se puede observar en una localidad de Madrid: Rivas Vaciamadrid.
Este municipio de algo más de 80.000 habitantes, ubicado a 15 kilómetros de la capital de España, es uno de los que ha puesto en práctica las Actividades Educativas de Éxito (AEE) del proyecto Includ Ed en la mayoría de sus centros educativos. No es el único, en España hay institutos y colegios que las albergan repartidos por toda su geografía, también en el resto de países de Europa, y tienen su réplica en Latinoamérica, con un amplio movimiento.
¿Qué es el Proyecto Includ Ed?
El Proyecto Includ Ed (Strategies for Inclusion and Social Cohesion from Education in Europe) es una investigación de ámbito europeo. De hecho, forma parte del mayor programa de investigación científico del mundo, promovido por la Unión Europea, que contiene investigaciones en todas las áreas. Así, fue el único proyecto de ciencias sociales y humanas incluido en la lista que la Comisión Europea publicó de las 10 mejores investigaciones científicas de éxito.
Se trata de proveer de evidencias científicas a ciudadanos, empresas y gobiernos para que puedan tomar decisiones informados. De esta manera se les ofrecen experiencias que han sido contrastadas científicamente. Y en la educación, ¿qué es lo que mejora los resultados? «Las Actividades Educativas de Éxito», nos responde sin ninguna duda Ramón Flecha, Catedrático en Sociología de la Universidad de Barcelona y encargado de dirigir este proyecto.
Clase de 1º de la ESO de un Instituto de Educación Secundaria realizando grupos interactivos. / Cortesía del IES Profesor Julio Pérez de Rivas Vaciamadrid.
Flecha (1952) dirigió el proyecto Includ Ed. Su trabajo ha sido publicado en 12 idiomas diferentes. A pesar de que es una investigación que ha requerido de muchos fondos y grandes esfuerzos, está orgulloso de que su resultado esté al alcance de todos. Aunque es un proyecto europeo, que se ha implantado en 14 países de este ámbito (Malta, Finlandia, España, Lituania, Gran Bretaña, Austria, Bélgica, Irlanda, Chipre, Hungría, Italia, Letonia, Rumania y Eslovenia), centros educativos radicados en otros países también se pueden beneficiar de los descubrimientos de la investigación.
En España nos destaca el caso de Andalucía. Colegios e institutos empezaron a implementar las AEE de manera autónoma. Sin embargo, cuando los casos empezaron a aumentar, el Gobierno regional se volcó con la iniciativa hasta llegar a hacer algo «muy importante», en palabras de Flecha, como es crear una evaluación de las prácticas llevadas a cabo en cada centro y que solo tras ella puedan emplear el nombre de Comunidad de Aprendizaje. Asimismo, señala otras regiones como el País Vasco, Cataluña o Valencia, donde hay mucha tradición.
Pero, ¿qué es una Comunidad de Aprendizaje?
Una Comunidad de Aprendizaje (CdA) es la más alta implicación de un centro educativo con las prácticas exitosas avaladas por el Proyecto Includ Ed. Han sido seis las AEE que han quedado demostradas científicamente con el consenso de la comunidad internacional.
Grupos Interactivos.
Es la actividad que mayor implementación ha tenido. Ofrece los mejores resultados en cuanto a convivencia y aprendizaje. Esta actividad es inclusora del alumnado y cuenta con la participación de adultos voluntarios dentro de las aulas (familia, universitarios, exalumnos, etc.). Evita la segregación y se logra la aceleración del aprendizaje en todas las materias, valores, emociones y sentimientos.
El catedrático de sociología Ramón Flecha (I) en un coloquio en el IES Sefarad (Toledo) / Álvaro Ruiz // JCCM
Para llevarla a cabo hay que dividir el grupo de estudiantes en grupos heterogéneos en cuanto a género, cultura, conocimientos, etc. y realizan una actividad de corta duración (alrededor de 15 minutos) con la presencia de un adulto voluntario cuya misión es la de favorecer la participación de todos los alumnos. Acabado el tiempo de la actividad, cambian de mesa, de adulto tutor y de tarea. De este modo, al final de la sesión, cada grupo habrá realizado tres o cuatro actividades. Todos las mismas.
Tertulias Dialógicas.
En estas tertulias se realiza un intercambio enriquecedor. Interviene todo el alumnado y tratan sobre las mejores creaciones de la humanidad en diversos campos. Se potencia la participación y la construcción de significados compartidos.
Formación de familiares.
Las instituciones educativos ofrecen espacios en los que formar a los familiares en las AEE que desarrollan, para que tengan un conocimiento teórico de las actividades que se imparten. Las familias eligen en qué se quieren formar y cuando pueden hacerlo.
Participación educativa de la comunidad.
Se anima a la implicación de las familias en la vida educativa del centro y de los alumnos, participando durante el horario escolar o extraescolar y en la toma de decisiones que afectan a la educación de sus hijos.
La escuela infantil Grimm (0-3 años) fue el primer centro educativo de Rivas que se convirtió en Comunidad de Aprendizaje. / GOOGLE MAPS
Modelo dialógico de prevención y resolución de conflictos.
Se realiza a través del diálogo como herramienta y toma como protagonista el consenso entre todas las partes.
Formación dialógica del profesorado.
A través de la organización de tertulias pedagógicas dialógicas se forma al profesorado en bases científicas y teóricas avaladas por la comunidad científica internacional.
Otras prácticas innovadoras
Además de estas seis actividades, que son las que el Doctor Flecha insiste en remarcar que son las «únicas demostradas científicamente», las CdA suelen utilizar otro tipo de iniciativas, por ejemplo, los padrinos de lectura. En esta actividad se suele emparejar un aula de los estudiantes mayores (habitualmente de 6º de primaria, 12 años) con un aula de aquellos de menor edad. Y dentro de este emparejamiento, se suele asignar a cada alumno menor un padrino de lectura mayor. Además de mejorar en la adquisición de la lectura por parte de los más pequeños, el método trae consigo otras ventajas, como es la mejora de la convivencia.
En el colegio colegio Mario Benedetti de Rivas Vaciamadrid lo llevan a cabo y, según su personal directivo, se acaba produciendo una sinergia muy beneficiosa. Por ejemplo, cuando varios alumnos tienen alguna diferencia en la hora de recreo, tienden a buscar a su padrino de lectura para que ayude a solventar la diferencia, en lugar de a los adultos.
No hay ninguna familia que decida que a su hijo le operen con serrucho si le pueden operar con láser. Lo mismo sucede con la educación.María José García-Vao, miembro de la Subred Universitaria de Comunidades de Aprendizaje de Madrid
Pero donde se encuentra la mayor diferencia en los centros que implementan alguna de las AEE, es en la implicación de las familias y de la comunidad. María José García-Vao, miembro de la Subred Universitaria de Comunidades de Aprendizaje de Madrid (Sucam), nos relata el proceso vivido en Rivas.
Rivas se vuelca con el Includ Ed
Hay que remontarse al año 2009, cuando en el municipio se celebró una serie de conferencias sobre educación, una de ellas impartida por Ramón Flecha. El Ayuntamiento comenzó a valorar cómo se podían implementar todos esos descubrimientos científicos en los centros de Rivas para que los menores se pudieran beneficiar de los resultados. Así, se pusieron en contacto con la Universidad de Barcelona y el CREA (Community of Researchers on Excellence for All), instituto de investigaciones sociales creado por el profesor Ramón Flecha.
Los contactos dieron lugar a la firma de un convenio, y tras un año comenzaron a ofrecer el programa a los colegios e institutos, que eran libres de implementarlo o no. En 2011 se puso en marcha en once centros educativos, de los cuales solo uno era de secundaria, y con pocos voluntarios, pero en unos meses, el programa creció de forma exponencial. Según avanzaban los años, «llegamos a un mayor número de centros», nos cuenta García-Vao. Actualmente más de la mitad de las instituciones educativas del municipio están implicadas. «En secundaria ya participaban todos los institutos», dice la experta, y, en alguno de ellos, todos los departamentos.
«De repente nos dimos cuenta de que contábamos con más de 700 voluntarios», continúa explicando García-Vao. Desde entonces, Rivas ha intervenido en muchas comunicaciones y congresos internacionales de educación. «Eso de Rivas no se había dado en ninguna parte», reflexiona. Se empezó a generar una red entre escuelas, en la que alumnos de unas participaban en las actividades de otras. Además, hay una red de coordinadores de voluntarios que se ayudan entre centros: cuando falta algún voluntario para realizar una actividad en un colegio, por ejemplo, se envía un aviso a la red de coordinadores para que proporcionen voluntarios. Así, familiares ligados a un centro docente facilitan que las actividades se puedan desarrollar en otro y viceversa, proporcionando una red de apoyo que hace que la comunidad educativa crezca más allá de la institución propia.
Ver una mesa con dos adultos voluntarios, que podían ser una mamá con pañuelo y un papá de etnia gitana, trabajando juntos, me parecía espectacular. Rompía tantos mitos.María José García-Vao, miembro de la Subred Universitaria de Comunidades de Aprendizaje de Madrid
García-Vao tiene claro que Rivas se ha convertido en un referente a nivel nacional de transformación y transferencia de conocimiento entre la comunidad educativa: «En 2013 Rivas ya recibía visitas de todas partes de España: inspectores de educación, profesorado, padres…».
La clave: la participación de las familias
Lo cierto es que hubo buena acogida desde el principio. «Rivas es una ciudad muy participativa», dice la experta, que opina que la clave es que las bases científicas se contaron a las familias: «No hay ninguna familia que decida que a su hijo le operen con serrucho si le pueden operar con láser». Lo mismo sucede, en su opinión, con la educación.
Nos cuenta que había familias que no asistían a las reuniones con el profesorado porque no querían sentirse regañados, que les dijeran todo lo que estaban haciendo mal. «Pero en cuanto se les hizo saber que eran necesarios, entonces sí, entonces empezaron a participar», explica.
Afirma que lo que más le ha gustado en Rivas es «ver una mesa con dos adultos voluntarios, que podían ser una mamá con pañuelo y un papá de etnia gitana, trabajando juntos». «Me parecía espectacular. Rompía tantos mitos», explica.
Grupos interactivos en una clase de 1º de la ESO. / Cortesía del IES Profesor Julio Pérez de Rivas Vaciamadrid.
De esta manera, García-Vao pone el acento en lo inclusivo del proyecto a todos los niveles. Este fue el caso del colegio Mario Benedetti, que el año pasado se convirtió en Comunidad de Aprendizaje: «Cuando empezó el proyecto no era diverso, ahora lo es: niños de Marruecos, españoles, rusos…», relata.
Además, explica que antes había familias marroquíes que se llevaban a sus hijos del colegio, donde eran mayoría, porque querían que también se relacionasen con niños españoles. «Ahora es uno de los mejores colegios de la Comunidad de Madrid, la calidad de la educación es excelente», afirma. Se trata de un colegio bilingüe donde el 100% de sus estudiantes aprueban el examen del London Trinity College. «No van a clases extraescolares, sus familiares no hablan inglés, pero todos aprueban», añade.
Y también en secundaria
Otro de los grandes ejemplos del municipio es el Instituto de Educación Secundaria Profesor Julio Pérez, que en 2016 fue galardonado con el Premio Acción Magistral y la Placa de Honor de la Orden de Alfonso X el Sabio del Ministerio de Educación, aunque no son los primeros premios que reciben. Este instituto implementa grupos interactivos en todo el nivel de 1º de la ESO (13 años). Para Aída Caño, profesora de Biología y jefa de estudios adjunta, se trata de «estrategias para llegar al mayor número de alumnos posibles». Tanto ella como sus compañeros buscan la innovación educativa. Esta actividad hace «que ningún alumno quede excluido del grupo», relata. Al principio de curso los profesores se esfuerzan tanto en el diseño de las actividades a realizar como en la elaboración de un sociograma para lograr la mayor heterogeneidad de los grupos.
«Realizamos actividades muy motivadoras para resolver trabajando entre iguales», dice, y señala la participación de los voluntarios, entre los que se incluyen madres y padres, exestudiantes, abuelos… «son facilitadores». Según su experiencia, los educadores nuevos que se incorporan a veces sienten que la presencia de adultos externos al centro pueden hacerles sentirse cuestionados o como examinados. Sin embargo, para Caño, la realidad es otra. En su opinión, con los grupos interactivos «hay mucho ruido en clase, pero el ruido es bueno». Además, reconoce que los voluntarios «agradecen y valoran la complejidad del trabajo en una clase de secundaria».
En el aula se acaban dando dinámicas muy divertidas, a veces «muy afectivas», dice la profesora. Sin embargo, lo que más le llama la atención sobre el aprendizaje dialógico es «la dinámica entre los propios compañeros»: «Saben que has hecho una selección para conformar los grupos y se encuentran a gusto». Así, el menor que más conocimientos tiene es el que mejor sabe explicarlos, mientras que, según Caño, el que tiene más dificultades, al trabajar entre ellos, «termina la actividad a través del diálogo». «Lo consiguen entre todos», afirma.
Se aprende más y mejor
En lo que todos los especialistas coinciden es en que se aprende más y mejor. Para el catedrático Ramón Flecha, además de en conocimientos, también mejora su educación en valores. Así, los resultados que han sido constatados por la comunidad científica internacional son:
El incremento de los aprendizajes instrumentales y de la motivación del alumnado.
La reducción de los conflictos en las aulas y mayor dedicación a actividades de aprendizaje.
El fomento de las relaciones de solidaridad y tolerancia hacia la diversidad.
La transformación de experiencias académicas y profesionales.
La transformación de las relaciones entre las escuelas y la comunidad.
Es prácticamente imposible saber cuántos centros educativos están implementando alguna de las Actividades Educativas de Éxito, nos relata Flecha, aunque sí se puede hacer una estimación de la cifra aproximada de Comunidades de Aprendizaje, que en la actualidad, en todo el mundo es de alrededor de 1.340. Lo cierto es que en España son ya 207 –84 de ellas en Andalucía– y en América Latina poco a poco se acercan al millar, van ya por las 866, donde destaca el caso de Brasil con 313.
El 1 de marzo de 1983, hace treinta y cinco años se publicó un documento, cuyo título es: “Fines, objetivos y principios de la nueva educación”. Su portada de color rojo y del tamaño que cabe en el bolsillo de una camisa, contiene dos fines, doce objetivos y doce principios sobre la educación que querían para Nicaragua, cerca de cincuenta mil personas consultadas, en un proceso de participación nacional inédito, que duraría dos años, desde 1981. El pueblo fue protagonista, mediante treinta organizaciones representativas de distintos sectores, en responder a un vasto formulario de 55 preguntas propuestas por el Ministerio de Educación, que definiría las políticas educativas, para “formar plena e integralmente la personalidad del hombre nuevo”. La voluntad política del gobierno sandinista no solo avaló su promulgación, sino también, se incluyó en la nueva Constitución Política de 1987.
En Nicaragua tenemos muy buenas prácticas sobre procesos de consulta a los ciudadanos, que debemos retomar para fortalecer nuestra paz, democracia e identidad nacional. Según los resultados de la Consulta Nacional, se estableció que los fines serían orientados a cualidades y valores que conformarían el hombre nuevo nicaragüense como las siguientes:
a) En lo político: Patriota, revolucionario, solidario y comprometido con los intereses de los obreros y campesinos, en particular, y con las amplias masas de trabajadores que conforman nuestro pueblo, en general; antiimperialista, internacionalista, contrario a toda forma de explotación proveniente de factores internos y externos, contrario al racismo, la discriminación y la opresión; promotor de la unidad de la nación alrededor de nuestras clases trabajadoras, de los obreros y campesinos por la soberanía nacional, el progreso social, la justicia, la libertad, la distensión y la paz en la región y el mundo.
b) En lo social y moral: Responsable, disciplinado, creativo, cooperador, trabajador y eficiente, de elevados principios morales, cívicos y espirituales; dotado de la capacidad de autocrítica; de una visión científica del mundo y la sociedad; de la disposición para la apreciación estética y la expresión artística; que reconozca y valore la dignidad del trabajo manual del intelectual; compenetrado de la importancia de la conservación, defensa y mejoramiento del ambiente y la calidad de la vida; respetuoso, humanitario, libre, honesto, veraz, sincero, fraterno, modesto, abnegado, objetivo, que comprenda que el interés individual debe coincidir con el interés social y nacional, que desarrolle un alto espíritu de sacrificio, abnegación para defender la patria y la Revolución”.
En este momento en que se hace una consulta en la Asamblea Nacional sobre los valores que practicamos los nicaragüenses y su debida legislación, es importante reconocer y atender que en las decisiones que se tomen, la educación no puede estar ausente, particularmente, los docentes que somos quienes intervenimos y transmitimos valores en nuestro desempeño profesional con los estudiantes y sus familias. La complejidad de la tarea educativa conlleva la ausencia de competencia pedagógica del docente para educar en valores y además hay que conocer qué cualidades y valores conforman el hombre y mujer nuevo/a nicaragüense, para concretar los fines, objetivos y principios de la nueva educación en las tendencias de los desafíos actuales respecto a las tecnologías de información y las comunicaciones, las migraciones, la interculturalidad, el desempleo o empleo informal, el cambio climático, la intolerancia de género, racial, política y religiosa, entre otros.
De la Consulta Nacional sobre los fines, objetivos y principios de la nueva educación, es relevante tener como lecciones aprendidas: I) favorecer la participación con el establecimiento de diálogos, negociación y consensos; en respeto de la diferencias de pensamiento e intereses; en responsabilidad del bien común; en educación en y para la libertad, y, II) favorecer el trabajo cooperativo, que permita aprender en y para la comunidad; en intercambio de saberes; en desarrollo de empatías; en conversaciones para coordinar acciones; y en persuasión con la argumentación adecuada.
Siempre, desde que tengo uso de razón, en el seno familiar se nos inculcó como regla básica de convivencia social el respeto a los mayores, a los menores y por supuesto a todas las personas en general, sin importar su condición social.
El mismo patrón se refrendó en muchos amigos y conocidos que solían repetir el modelo aprendido al momento de interactuar con otras personas, con una que otra excepción pero de manera extraordinaria.
Al entrar a una casa ajena, en una entrevista de trabajo o incluso en las relaciones cotidianas un gesto de respeto lo representaba el saludo inicial dependiendo la hora del día.
Son reglas básicas de buenos modales que no deberían de perderse a menos claro, que se desconozcan o no hayan sido instruidas.
Aun así, en las condiciones más adversas cada ser humano aprende a desarrollar el mejor comportamiento posible en la sociedad.
Hasta los animales que son “irracionales e instintivos” nos han dejado constancia que es posible la avenencia entre iguales o distintos.
Y lo anterior solo es una pequeña y breve introducción para abordar una referencia a la fotografía que se convirtió en un episodio viral en el ámbito estatal, nacional y posiblemente internacional en la que se observa a un grupo de niños, de una escuela primaria, del Municipio de Jalapa, Tabasco, arrodillados y portando pancartas en las que se leen “agradecimientos a un diputado”.
Ese legislador en mención fue José Mollinedo Zurita quien “donó” dos equipos de aire acondicionado al mencionado centro escolar.
Lo que no está mal, aunque en la Secretaría de Educación no se vea muy bien por el incremento que genera en el gasto por concepto del aumento en el consumo de energía eléctrica y que la dependencia tiene que pagar. Pero esa es otra historia.
El legislador salió a aclarar el malentendido –aunque de manera tardía- al admitir que nada tuvo que ver con la posición que esos niños adoptaron en la ceremonia oficial.
Cualquiera que sea la explicación no justifica el haber permitido semejante acto en el que los pequeños son los menos culpables porque solo acataron una instrucción para postrarse ante el legislador y las autoridades en ese momento, pero, los adultos –autoridades educativas y Mollinedo Zurita- si son plenamente corresponsables por avalarlo.
El hecho es una vergüenza que deja muy mal una vez más a los políticos de Tabasco y exhibe a niños inocentes. Lo que nos lleva a varios cuestionamientos:
¿Para que sirven tantas ceremonias del “Congreso de los niños” o “niño legislador por un día” o las visitas de alumnos al máximo recinto legislativo de Tabasco?
¿Y los derechos de los niños?
¿Cuál es la profesión del diputado?
Lo único que podría decirse en defensa de este legislador es que en diversas escuelas de ese municipio es ampliamente reconocido por los apoyos otorgados.
Que la lección de lo que no debe hacerse sirva para su familia, porque su hermana, la ex diputada local Ana Karen Mollinedo fue funcionaria de la Secretaría de Educación en la actual administración y ahora compite para la diputación federal, mientras que la mamá de ambos: María del Carmen Zurita fue designada la candidata a la alcaldía de Jalapa.
La educación comienza en casa…
CONTORNO
La forzosa cooperación para combatir la inseguridad
En el Fraccionamiento las Rosas del Municipio de Centro la delincuencia parece imparable, pocos son los que han librado un encuentro con los delincuentes y eso provocó que ante la convocatoria de la Secretaría de Seguridad Pública para reforzar una estrategia conjunta tuviera una increíble participación ciudadana.
A pesar de que hace 70 años se aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos –tratado internacional que recoge en sus dos primeros artículos el derecho a la igualdad y a la no discriminación–, es fundamental celebrar el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, debido a que millones de personas siguen sufriendo discriminación en todo el mundo.
Ľuboš, de solo siete años, vive con su madre Angelika en Prešov, la tercera ciudad más grande de Eslovaquia. El padre de Ľuboš, eslovaco no romaní, matriculó a su hijo en una de las mejores escuelas del centro de la ciudad. Pero cuando Angelika, eslovaca romaní, empezó a ir al colegio, la situación cambió. La profesora comenzó a tener problemas con Ľuboš y le dijo a Angelika que no era adecuado que su hijo permaneciera en la escuela. “Dijo que mi hijo no pertenecía a esa clase por ser romaní, que debería llevarlo a la escuela romaní”, recuerda Angelika, que terminó teniendo que sacar a Ľuboš del colegio, por lo que el niño perdió un curso escolar.
El de Ľuboš no es un caso aislado en Europa, donde países como Eslovaquia y la República Checa discriminan a niños y niñas romaníes dentro del sistema educativo. En el reciente informe del Comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa se recoge que la segregación en el colegio es una forma preocupante de discriminación que sufren en Europa especialmente tres colectivos: niños y niñas con discapacidad, migrantes y romaníes.
Un ejemplo es la ciudad minera de Krompachy, en Eslovaquia. Uno de los cuatro colegios de la ciudad es de educación especial y tiene, en dos turnos, 145 alumnos diagnosticados con discapacidad. La totalidad de esos 145 alumnos son romaníes, algo que impacta al saber que la población romaní es sólo el 10% del total de los habitantes de la ciudad.
En la ciudad hay alrededor de 500 niños y niñas romaníes. Aparte de los 145 que acuden al colegio de educación especial, 315 estudian en un colegio mainstream (colegio en el que el alumnado es tanto romaníe como no romaníe) que, en cambio, también cuenta con tres clases de educación especial. Teniendo en cuenta estas cifras, un tercio de los estudiantes romaníes en Krompachy han sido diagnosticados con discapacidad intelectual y siguen un currículo educativo especial. Además, en estos colegios los alumnos y alumnas no tienen permitido llevarse los libros a casa y no tienen deberes.
Parte del profesorado muestra los prejuicios que ellos mismos tiene sobre los romaníes. “En otras familias (no romaníes), los padres empujan a sus hijos a educarse lo suficiente, a ir a la Universidad o, por lo menos, a encontrar un trabajo. Los padres romaníes no se preocupan. La discapacidad intelectual puede jugar algún papel al colocarles en el colegio de educación especial, pero el factor familiar es crucial”, comenta uno de los profesores del colegio de educación especial.
Con este tipo de prácticas, Eslovaquia no sólo viola la legislación nacional, sino también las normas internacionales y regionales de derechos humanos. Las autoridades eslovacas deben introducir en todas las escuelas la clara obligación de eliminar la segregación en el sistema educativo y proporcionarles un apoyo eficaz. También deben implementarse medidas adecuadas de apoyo a los niños y niñas romaníes y no romaníes que necesiten ayuda adicional, de modo que puedan desarrollar al máximo su potencial dentro de las escuelas de educación general.
La mayor parte de nuestros sistemas educativos son anacrónicos, se crearon en el pasado.En una época distinta, para responder a necesidades y retos tanto individuales como colectivos diferentes a los actuales, lo cual ha generado grandes limitaciones en los criterios de la enseñanza.
Nuestros modelos educativos están basados en la producción y no en la creación. La educación actual es estandarizada y lineal, sin matices ni acordes una educación descolorida y sin motivación.
La educación se inventó para una sociedad industrial basada en la producción masiva, pero los cambios han ido tan rápido que se ha generado una gran brecha entre las necesidades reales de cada individuo y de la sociedad en general.
Nuestro mundo actual vive de los servicios y la información, donde el verdadero motor son las ideas, la creatividad y no la producción.
Educar debe ser sinónimo de inspirar, de generar una motivación particular en cada uno de nuestros jóvenes, que les lleve a sentirse a gusto y les permita desarrollar al máximo su verdadero potencial y su imaginación.
Aprendemos haciendo, cuando nos emocionamos transformamos el recinto escolar en un infinito espacio de aprendizaje social y emocional que potencian la vida de cada individuoy que estimulan la creatividad, la pasión, el talento y la interacción.
Todos poseemos un talento, por tanto debemos construir entornos donde cada uno pueda encontrar los insumos e inspiración necesarios para desarrollar nuestra imaginación y así consolidar nuestras habilidades emocionales que nos permitan entender el verdadero rol que cumplimos en la sociedad.
Muchos de nosotros acabamos los estudios y transitamos por la vida sin conocer nuestro verdadero talento.
La educación debe ir enfocada a lo que realmente les gusta a nuestros hijos. Hay que motivarlos, convertirnos en esa luz inagotable que les permita desarrollar al máximo sus habilidades.
En pocas palabras, educamos a nuestros hijos para un mundo que no existe, donde los sistemas y acciones, funcionan y se adaptan de una forma muy diferente a lo que les hemos enseñado.
Nuestros niños y jóvenes son como cohetes espaciales, grandes, poderosos muy sofisticados. Alcanzan velocidades inusitadas, a veces difíciles de dirigir, por lo tanto esas naves necesitan muy buenos pilotos y excelentes sistemas de control, a veces se lanzan sin evidencias, por lo que también necesitan una buena preparación y una buena programación, con un combustible acorde que les permita tener la adecuada ignición.
Tenemos que innovar, crear y sobre todo permitirles a ellos participar y diseñar nuevas estrategias de enseñanza y aprendizaje.
Si realmente entendemos y creemos que debemos modificar nuestros sistemas y métodos para educar de una manera realmente prospera y fructífera para todos, entonces comenzaremos a dar un gran paso para la construcción de una vida más plena, y mucho más acorde a nuestras necesidades como persona y como sociedad.
Educar es inspirar y a través de esa inspiración permitirnos desarrollar al máximo nuestra creatividad y emoción.
The ongoing crisis of democracy has two markers: The erasure of memory and the politics of disposability.
In the age of Donald Trump, history neither informs the present nor haunts it with repressed memories of the past. It simply disappears.
This seems especially true regarding the current cult of violence, guns and domestic terrorism.
Such violence is not only evident in the horrors of early fascist and Nazi regimes, but also in the massacre of Vietnamese infants and children at My Lai , and in the guns turned repeatedly on children in the United States, most recently in Florida.
An estimated 188 shootings have occurred at U.S. schools and universities since 2000. There will be no escape from mass violence in the U.S. until it is placed within a broader historical, economic and political context to address the totality of forces that produce it.
Focusing merely on mass shootings or meaningless gun-control laws does not get to the root of the systemic forces that produce America’s love affair with violence and the ideologies and criminogenic institutions that produce it. Historical and social amnesia in fact facilitates America’s addiction to violence.
This is especially troubling when the “mobilizing passions” of a fascist past now emerge in a stream of hate, bigotry, lies and militarism that are endlessly circulated at the highest levels of the Trump administration and in powerful conservative media such as Fox News, Breitbart News and conservative talk radio stations.
These right-wing media stalwarts have been joined by newcomers like Clear Channel and Sinclair Broadcast Group.
And so the politics of disposability, in which the well-being of citizens, democratic ideals and the social contract are tossed away, is no longer the discourse of marginalized extremists. It’s now trumpeted daily by the conservative media machine and exists at the highest levels of government.
America is watching and listening, and so too is Trump himself. His tweets often make reference to actual fake news, and not just the stories he labels as such because they fail to fawn over him:
Thank you to @foxandfriends for the great timeline on all of the failures the Obama Administration had against Russia, including Crimea, Syria and so much more. We are now starting to win again!
The politics of disposability is increasingly evident not so much in rise of mass shootings in the United States but in the fact that they are getting deadlier, especially as they involve the maiming and killing of children.
Seventeen people, most of them teens, are now dead at the hands of a 19-year-old shooter armed with an AR-15 assault rifle at Marjory Stoneman Douglas High School in Parkland, Fla. They won’t be the last to die. The question is not if, but when, in a society that has turned malignant with violence.
Violence is indeed a cancer metastasizing through American society. The proliferation and sales of guns as both an industry and form of entertainment is at the heart of such violence. The profits from weapons of war and death are now a more important investment than investing in the safety, security and lives of young people.
The logic of disposability and the war culture it legitimates was on display recently as Trump listened to the impassioned testimony of parents and children who have seen their children and friends killed in gun shootings.
President Donald Trump listens to Florida high school students and one of their parents as they issue a plea for tougher gun laws at the White House on Feb. 21, 2018.(AP Photo/Carolyn Kaster)
He responded by advocating for teachers to be armed and trained to have concealed weapons. Instead of confronting the roots of violence in America, he followed the NRA line of addressing the epidemic of violence, mass shootings and the ongoing carnage with a call for more guns. He normalized the insane logic that mass violence can be met with more violence.
“A teacher would have shot the hell out of the gunman before he knew what happened,” Trump said at the annual CPAC conference.
Trump, who was the recipient of US$30 million in campaign funds from the NRA, channels its head, Wayne LaPierre, who calls for more armed teachers. LaPierre trades in fear-mongering, mistrust and even Cold War rhetoric, calling gun control advocates “socialists.”
Trump and LaPierre have no interest in preventing school shootings. On the contrary, they want to “prepare for shootings” by turning schools into war zones.
This logic is breathtaking in its moral depravity, its refusal to get to the root of the problem and its unwillingness even to advocate for the most minor reforms such as banning assault rifles, making illegal the sale of high-capacity ammunition magazines and expanding background checks.
There are 300 million guns in the United States and since the 2012 mass murder of 20 children and six teachers at Sandy Hook Elementary School, hundreds more children have died of gun violence.
There is no defence for putting the policies of the NRA ahead of the lives of children.
Criminal acts often pass for legislative policies. How else to explain the Florida legislature voting to refuse to even debate outlawing assault weapons while students from Marjory Stoneman Douglas High School sat in the gallery and watched this wretched and irresponsible act take place?
How else to explain that the U.S. House of Representatives, seemingly reduced to an adjunct of the NRA, voted to pass a law that would allow individuals to carry concealed weapons across state lines?
These are the people who have the blood of thousands on their hands. The power of money in politics has morphed into a form of barbarism in which financial gain and power have become more important than protecting the lives of America’s children.
Children no longer have a safe space in America, a country saturated in violence as a spectacle sport, its citizens routinely brutalized by repeated deadly acts of domestic terrorism followed by the criminal inaction of their elected representatives.
Any defence for the proliferation of guns, especially those designed for war, is, in fact, criminal. It’s political corruption, a government in the hands of the gun lobby, and a country that trades in violence at every turn in order to accrue profits at the expense of the lives of innocent children.
This is how the logic of disposability works. This is how democracies die.
Children have more moral courage
And this debate is not simply about gun violence, it is about the rule of capital and how the architects of violence accrue enough power to turn the machinery of death and destruction into profits while selling violence as a commodity.
Violence is both a source of profits and a cherished national ideal. It is also the defining feature of a toxic masculinity so perfectly personified by Trump, pussy-grabber-in-chief.
Gun reform is no substitute for real justice and the necessary abolition of a death-dealing and cruel economic and political system that is the antithesis of democracy.
What are we to make of a society in which young children have a greater sense of moral courage and social responsibility than the zombie adults who make the laws that fail to invest in and protect the lives of present and future generations?
First step: Expose their lies, make their faces public, use the new media to organize across state lines, and work like hell to vote them out of office in 2018.
Hold these ruthless walking dead responsible and then banish them to the gutter where they belong. At the same time, imagine and fight not for a reform of American society but a restructuring along the lines of a truly democratic order.
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