Page 1719 of 2737
1 1.717 1.718 1.719 1.720 1.721 2.737

Trump y la derecha de EEUU siempre han pensado en romper el tabú nuclear

Por: Paul Mason

El presidente siempre ha estado obsesionado con las armas nucleares, y considera una «bobada» los argumentos para no usar ese tipo de arsenal

En noviembre de 1950, cuando los soldados norcoreanos hicieron retroceder al ejército de Estados Unidos, el presidente Truman convocó una rueda de prensa que ha pasado a la historia y en la que amenazó con iniciar una guerra nuclear.

Después de que Truman pronunciara unas palabras insustanciales y hablara durante algunos minutos sobre pormenores diplomáticos, un periodista preguntó si Estados Unidos utilizaría su armamento nuclear. El presidente estadounidense afirmó que no solo estaba sopesando la posibilidad de un ataque de esas características, sino que además el “responsable militar en el terreno” decidiría si era mejor dirigir este ataque contra militares o civiles. Tampoco descartó la posibilidad de atacar a China [aliado de Corea del Norte].

Esas palabras desencadenaron el caos. Tanto el electorado como las Naciones Unidas y los aliados de Estados Unidos empezaron a mostrarse en contra de la presencia militar en la península de Corea. La rueda de prensa se convirtió en un ejemplo de manual sobre cómo no debe ser la diplomacia nuclear.

Todos los presidentes han intentado no cometer el mismo error. Ahora, el presidente Trump ha roto esta tendencia y ha pronunciado un discurso en el que lanza amenazas “de fuego y furia” contra Pyongyang.

Tras la sexta prueba nuclear de Corea del Norte, todo parece indicar que Trump se encamina hacia otra crisis diplomática. Ha criticado la pasividad de Corea del Sur y ha amenazado con poner fin al acuerdo comercial que une a este país con Estados Unidos. También ha amenazado con imponer sanciones a China y ha alertado sobre la posibilidad de que Estados Unidos haga uso de su armamento nuclear. Mientras escribo esta columna, el apoyo internacional en torno a la crisis de Corea del Norte disminuye cada minuto que pasa.

Parte de la derecha de Estados Unidos siempre ha sopesado la posibilidad de una guerra nuclear. Esta idea tiene su origen en la descripción que hizo el diplomático Paul Nitze del bombardeo atómico de Hiroshima en 1945. A Nitze le impactó el hecho de que personas que estaban en la zona del impacto sobrevivieran y que los trenes volvieran a funcionar en menos de 48 horas, así como el hecho de que la cifra de muertos y heridos fuera parecida a la de los ataques de las fuerzas aliadas contra Berlín y Dresde.

Si bien Nitze se convirtió al final de sus días en un firme defensor del desarme unilateral, lo cierto es que durante la mayor parte de su vida trató de inculcar la noción de que la estrategia nuclear no solo era una opción, sino que era la opción ganadora. Creía que solo si estabas dispuesto a librar una guerra nuclear –sobrevivir y ganarla– tenías el poder de disuasión necesario para prevenirla.

Y esto es precisamente lo que creen Trump y un grupo de estrategas que recientemente ha quedado marginado. Trump siempre ha estado obsesionado con las armas nucleares.

La «bobada» de la bomba

En 1984, Trump afirmó que podía obligar a Rusia a aceptar una tregua militar. Y soltó a un periodista: “Con una hora y media puedes aprender todo lo que necesitas saber sobre misiles… creo que yo ya sé todo lo necesario”. En 1990, en declaraciones a la revista Playboy afirmó: “Siempre he reflexionado sobre una posible guerra nuclear, es un elemento muy relevante en mi proceso de reflexión”, y puntualizó que los argumentos detrás de la tradición de Estados Unidos de no utilizar este tipo de armamento eran “una bobada”.

Sin embargo, una característica común de los halcones nucleares de Washington, desde la era Truman hasta la de George H. W. Bush, es que no utilizaron armas nucleares. Nitze, por ejemplo, intentó repetidamente y por todos los medios llegar a acuerdos estratégicos para reducir el arsenal nuclear ruso y al mismo tiempo ejercía presión militar y económica sobre Rusia.

Incluso los halcones más agresivos entendían que debían salvaguardar un sistema internacional. Cuando, tras la caída de la Unión Soviética en 1991 este sistema pasó a ser unipolar, el delirio de la derecha de tener un poder mundial absoluto sirvió para calmar su sed de aniquilación nuclear. Este poder absoluto se traducía en la visión de los soldados abriendo a patadas las puertas de los lugareños. Lanzar misiles balísticos era cosa de enclenques. Ahora, Estados Unidos es el enclenque. La rabieta infantil de Trump con Seúl es una buena muestra de ello.

El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in , se hizo con el poder en mayo después de que millones de manifestantes forzaran la destitución de su predecesora, Park Geun-hye, de tendencia derechista. El nuevo presidente ha prometido derogar las leyes de seguridad cuyo propósito era reprimir a la izquierda. También ha prometido promover la reconciliación con Corea del Norte y ha abogado por diseñar una política exterior propia, al margen de Estados Unidos. Por otra parte, al menos en un inicio, se ha opuesto al despliegue de sistemas de defensa antimisiles estadounidenses.

Si vas a utilizar a Corea del Norte para provocar un conflicto de poder con China, como reconoció abiertamente Steve Bannon, exasesor de Trump, es mejor que primero estés seguro de que tu país aliado en ese conflicto está liderado por un halcón. Para Estados Unidos, este no es el caso.

En primer lugar, la inestable democracia de Corea del Sur está funcionando mejor que la de Estados Unidos y Park fue destituida por delitos mucho menos graves de los que supuestamente ha cometido Trump. Y en segundo lugar, el pueblo de Corea del Sur entiende que China es la fuerza hegemónica emergente en el Pacífico. El sistema mundial unipolar está dando paso a un sistema caótico en el que China y Rusia crean polaridades locales débiles. Entender qué fuerza liderará la región en el siglo XXI no es difícil si vives en la península de Corea. Estos son los hechos que tienen en cuenta las fuerzas que intentan frenar a Trump.

Imaginemos que Kim lanza un misil nuclear contra Guam o Japón y que entonces Estados Unidos lanza bombas sobre dos o tres puntos estratégicos en Corea del Norte y hunde la marina de Pyongyang. Tras esta acción, estalla una guerra convencional y breve que destruye Seúl y la mayor parte de Corea del Norte. China, sacudida por lo sucedido, reconoce que se equivocó en sus cálculos y no lanza una ofensiva.

Este sería probablemente el escenario menos destructivo del que sería el primer ataque nuclear desde 1945. Sin embargo, deberíamos hacernos la siguiente pregunta: ¿qué lección aprenderían Rusia y China? Aprenderían que las armas nucleares sirven para conseguir una victoria geopolítica. Desde un punto de vista moral, aprenderían la lección de que la aniquilación nuclear está permitida.

En un contexto mundial en el que el poder de Estados Unidos está disminuyendo, la comunidad internacional en su conjunto, y muy especialmente las democracias consolidadas de Europa Occidental, tienen la responsabilidad de promover un sistema multipolar respaldado por tratados que separen de forma explícita el comercio de los intereses geopolíticos. Ahora mismo, el peligro al que nos enfrentamos no es solo el fin del tabú nuclear sino también que las decisiones irracionales de Kim y Trump destruyan la posibilidad de un sistema mundial multipolar creado a partir de un consenso.

Bannon, que fue expulsado de la Casa Blanca por un grupo de exgenerales que intentan frenar a Trump, califica a sus adversarios de  conciliadores racionales . En un contexto en el que China se perfila como un peso pesado del sistema mundial de poderes, ser conciliador es, en efecto, lo más racional.

La conciliación no implica que no puedas criticar las acciones de otros países o que no puedas apoyar a los defensores de la democracia en países como China o Corea del Norte. Tampoco implica una retirada unilateral de las tropas. Implica que debes dialogar.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=232015

Comparte este contenido:

Autoridad para los docentes.

La tan traída y llevada ‘Atención a la Diversidad’ que tanto defendía la LOGSE ya era recomendada hace 20 siglos.

Por:  Juan Casas Carbajo.

El presente artículo seguro que es considerado políticamente incorrecto por muchas personas, pero todo lo que cuento en él está pasando en la mayoría, por no decir en todos, los centros de enseñanza. Tiene, además, relación con el publicado el día 17 pasado por este mismo medio con el título de ‘Gran Pacto Educativo’.

Doña Esperanza Aguirre, en el año 2009, cuando era presidenta de la Comunidad de Madrid, pensó considerar a los maestros y profesores como autoridad pública. Lo cual suponía un paso importantísimo para devolver a los docentes el prestigio que las últimas leyes educativas les han arrebatado y así, de esta forma, recuperar el papel primordial de la escuela, cual es enseñar y educar a sus alumnos, cosa que últimamente no podían hacer por estar totalmente desprotegidos ante la ley. Este deseo se vio hecho realidad con la publicación de la Ley 2/2010, de 15 de junio, de Autoridad del Profesor, publicada en el BOCM núm. 154, de 29 de junio de 2010 y cuyo artículo 5, dice: «Los directores y demás miembros del equipo directivo, así como los profesores tendrán, en el ejercicio de las potestades de gobierno, docentes y disciplinarias que tengan atribuidas, la condición de autoridad pública, y gozarán de la protección reconocida a tal condición por el ordenamiento jurídico». Si bien es cierto que la Fiscalía General del Estado (FGE) ya consideraba que los profesores de los centros públicos tienen la condición de autoridad a efectos penales y, en consecuencia, una agresión grave contra estos docentes puede ser calificada como delito de atentado contra la autoridad. Así lo estableció la FGE en una circular remitida en diciembre de 2008 a las Fiscalías de toda España, casi un año antes de la medida anunciada por la presidenta de la Comunidad de Madrid, que hemos citado más arriba.

En otras comunidades autónomas como Valencia, Aragón, Asturias, Castilla–La Mancha, Galicia, La Rioja o Murcia ya han aprobado leyes de autoridad del profesorado regulando aspectos como la condición de autoridad pública, la presunción de veracidad, la asistencia jurídica, los deberes de las familias o la reparación de daños ocasionados a los docentes. Lo ideal sería que fuese el Ministerio de Educación el que lo implantara con carácter general para todo el Estado, pero no me consta que leyes como éstas existan a nivel nacional. Quizás sea porque las Autonomías tienen competencias en Educación y compete a ellas promocionar y aprobar estas leyes. Y así debe ser cuando el Parlamento Andaluz puede rechazar la consideración de autoridad pública del profesorado andaluz (Europa Press Sevilla 10 may. 2017. 19.46).

Pero es una pena que no existan en todas las Autonomías, porque, con mis propios ojos, he visto salir llorando a profesoras porque eran incapaces de dar clase al no poder controlar a sus alumnos, por la falta de recursos para ello. De nada les valía decirles que iban a suspender o que les pondrían un parte de disciplina, porque les daba igual. No les asusta suspender, porque saben que el Sistema Educativo (SE), les facilita el pasar de curso aunque tengan varias asignaturas suspendidas. En cuanto a los partes, cuanto más acumulen mejor, ya que eso supone que los expulsen unos días del colegio o instituto y de esa manera se encuentran con unas vacaciones extraordinarias. Luego se vuelve a las mismas y al poco, tiempo otros días de vacaciones. Esta es la cruda realidad de lo que está pasando en la educación española desde hace ya algunas décadas. Y quien no se lo crea que se pase por algún instituto público unos días, pero no de visita, sino entrando en las aulas.

No cabe duda que estas leyes citadas son un paso importante, pero no olvidemos que es eso, sólo un paso. Hay que dar más si de verdad se quiere tener un sistema de calidad. Yo sugiero los siguientes:

Establecer un pacto de Estado para la Educación entre las fuerzas políticas (al menos entre las dos fuerzas mayoritarias y así desarrollar un Sistema Educativo serio y que no esté al albur del gobierno de turno. El mismo Rey de España pidió este pacto en 2009 y sobre el mismo hablé ampliamente en mi artículo citado del día 17 pasado.

Descargar al profesorado de tanta burocracia como tiene que hacer ahora, que solamente sirve para quitarle el tiempo que tiene para preparar sus clases y para enseñar a sus alumnos.

Que la Inspección Educativa pueda de nuevo entrar en las aulas, como se hacía antes, y así darse cuenta de los problemas que pueda tener algún profesor o maestro y ayudarles. Esta medida supone que los inspectores tengan la preparación pedagógica y científica adecuada y accedan al Cuerpo después de superar una oposición seria.

Que los directores de los centros sean también seleccionados en función de su preparación y no elegidos. Un centro educativo es una empresa y en éstas los directivos no los eligen los obreros, sino los selecciona, entre los más competentes, la dirección de la empresa.

Que los padres, sean padres. Es decir que colaboren en la educación de sus hijos y que no socaven ante éstos la autoridad del profesorado, sino preguntarle a éste cuando tengan alguna duda sobre alguna decisión tomada, pero nunca delante del hijo (al decir hijo me refiero también a las hijas).

Que los centros hagan una programación realista y sencilla, en función de los alumnos que tienen, estableciendo pocas normas pero claras y de obligado cumplimiento para todos, eliminando todos esos documentos de proyectos curriculares y reglamentos farragosos que a la hora de la verdad solamente sirven para la galería.

Descargar a los alumnos de esa montaña de libros de texto a los que se les está obligando a cargar en sus espaldas y que la mayoría de ellos ni se tocan.

Establecer el orden y la autoridad en las aulas. Los profesores y los alumnos, no son coleguillas ni amiguetes, entre otras razones, porque los segundos no quieren. Los amigos se los buscan ellos entre sus iguales, como dice el profesor Savater en su precioso libro ‘El Valor de Educar’. Lo mismo se puede decir para los padres. Tanto unos como otros son profesores y padres, lo cual no quiere decir que no respeten y quieran a los alumnos e hijos. Es más, a éstos les gusta tener un referente de autoridad en casa y en clase y no un amiguete adulto.

Modificar la organización de la Educación Obligatoria, dejando la obligatoriedad hasta los dieciséis años, pero no la comprensividad.

Sé que estas medidas parecerán clasistas o autoritarias, pero ni lo uno ni lo otro. No son clasistas, porque el SE que propongo establecería el paso entre las distintas vías. Y no son autoritarias, porque lo que pretenden es establecer un orden que permita que cada uno pueda cumplir con su obligación: que el maestro o profesor puedan enseñar, los padres educar y los alumnos aprender, que es lo que un sistema educativo serio se debe proponer.

Por ejemplo: Supongamos que el SE establece dos vías, a partir de los doce años, un bachillerato de cuatro años y una formación profesional también de cuatro dividida en dos ciclos de dos años cada uno y que un alumno elige el bachillerato, pero cuando va por segundo curso, se da cuenta de que a él lo que le va es la formación profesional. El sistema debe facilitar el paso de ese alumno a la nueva vía, sin que pierda ningún año por ello y viceversa, que un alumno de formación profesional pueda incorporarse de la misma manera al bachillerato.

También habrá quien diga que esto es retrógrado, porque ya se ha hecho en España, pero la historia está para enseñarnos y la educación debe ser conservadora e innovadora, conservando lo bueno de épocas anteriores e introduciendo innovaciones de acuerdo con la evolución de los tiempos.

Para demostrar que esto es así, recurro a un texto de Quintiliano, pedagogo del siglo I, que recomendaba lo siguiente a los maestros: « …No agobiar con tareas la debilidad de los discípulos, sino tener consideración a sus fuerzas y acomodarse a su capacidad. Porque a la manera que los vasos de boca angosta no reciben nada del licor que se les envía de golpe, pero se llenan cuando se les echa poco a poco y gota a gota, así se ha de tener cuenta por lo que puede el talento de los niños…» (Ángeles Galino Textos Pedagógicos).

¿Esto no es la tan traída y llevada ‘Atención a la Diversidad’ que tanto defendía la LOGSE? Pues ya era recomendada hace 20 siglos.

Fuente: http://www.lavozdigital.es/opinion/lvdi-autoridad-para-docentes-201709301117_noticia.html

Imagen: http://www.lavozdigital.es/media/opinion/2017/09/30/v/ZF0HRCQ1-U10493982024uV–620×349@abc-Home.JPG

Comparte este contenido:

La comunidad educativa se vuelca con el referéndum y llama a «abrir las escuelas».

Som Escola’, la plataforma que aglutina 43 entidades ciudadanas, culturales y del ámbito educativo, defiende el referéndum del 1-O y llama a participar en el mismo así como a abrir las escuelas para poder votar. A través de la iniciativa ‘Escoles Obertes’, llaman a la sociedad a movilizarse el próximo domingo en defensa del referéndum.

Por: Diario Critico.

‘Escoles Obertes’ es una iniciativa que pretende, por un lado, conseguir apoyos de la comunidad educativa para abrir los centros escolares, que sirvan como lugares de votación, y por otro, movilizar a la sociedad para que «la jornada se desarrolle con toda normalidad y todos los catalanes puedan ir a su colegio electoral a expresar libremente su opinión».

Para ello, han lanzado un manifiesto en el que llaman a la acción, «ante la vulneración de derechos fundamentales culminada con el intento de España de precintar todos los recintos escolares; acciones contrarias al modelo educativo que día a día defendemos, desde la comunidad educativa no podemos permanecer impasibles».

«Queremos dar un paso adelante en la defensa del referéndum del día 1 de octubre haciendo lo que cada día hacemos: abrir nuestros centros y trabajar por la diversidad, la inclusión, la libertad, la tolerancia, el respeto y la democracia. Nos comprometemos a hacer posible que el próximo domingo jornada se desarrolle con toda normalidad y todos los catalanes puedan ir a su colegio electoral a expresar libremente su opinión (cualquiera que sea) en una urna», reza el manifiesto.

Para los firmantes del manifiesto, «la movilización de toda la ciudadanía hará que el 1 de octubre se convierta en una gran victoria cívica y colectiva, por eso animamos a todos a colaborar en la difusión del referéndum que el Estado prohíbe y persigue. Si hacemos piña y caminamos con paso firme, ninguna de las trabas y amenazas del estado nos podrá detener. Con Ilusión, esperanza y una inmensa sonrisa, la democracia es invencible. Abrimos las escuelas!».

A través de la web: https://escolesobertes.eu, se puede inscribir cualquier centro escolar como colegio electoral para el referéndum, así como acceder a la lista de colegios electorales para buscar el que corresponde.

Esta acción se suma a las movilizaciones de estudiantes universitarios en defensa de la consulta y la convocatoria de huelgas educativas en protesta por la anulación del referéndum por el Tribunal Constitucional.

Fuente: https://www.diariocritico.com/referendum-cataluna-comunidad-educativa-catalana-apoya-referendum-y-llama-a-abrir-escuelas-para-votar

Imagen: https://www.diariocritico.com/fotos/1/300899_somescola.jpg

Comparte este contenido:

La educación de calidad para los refugiados lleva retraso de un año después de la suscripción de los compromisos mundiales.

Por: Internacional de la Educación.

Dados los modestos progresos realizados durante este año desde que los países se comprometieron a respaldar la educación de los refugiados en la Cumbre de Líderes de la Asamblea General de la ONU, se están haciendo reiterados llamamientos para que se tomen medidas inmediatamente.

En su informe Losing Out On Learning, Save the Children señala que los lentos progresos dejan a los refugiados ante un futuro incierto y a sus países de acogida sin un apoyo adecuado. Además, ACNURafirma que 65,6 millonesde personas en todo el mundo, una cifra sin precedentes, se han visto obligadas a abandonar sus hogares.

La crisis de la educación de los refugiados

El estado de la prestación de la educación para los refugiados en el mundo es su propia emergencia, tal como confirmará el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (Informe GEM) 2019, que se está redactando, al abordar la migración, el desplazamiento y la educación. Más de la mitad de los niños refugiados del mundo –3,5 millones– no están escolarizados.

No tener la oportunidad de recibir educación significa no tener la oportunidad de aprender, y también ocasiona un probable retroceso en los conocimientos que los niños ya habían adquirido. De hecho, cuanto más tiempo los niños no asisten a la escuela, más habilidades y conocimientos previamente adquiridos van perdiendo, según una entrada de blogde dos expertos de Save the Children: Joseph Nhan-O’Reilly, jefe de políticas de educación y promoción, y Sébastien Hine, asesor de investigación sobre educación.

Un plan global, una acción nacional

Nhan-O’Reilly y Hine instan a los estados miembro y a las instituciones internacionales a desarrollar y respaldar con los fondos y el apoyo técnico necesarios un plan global destinado a garantizar que todos los niños refugiados puedan tener acceso a una educación de calidad. Los gobiernos de los países de acogida también deben recibir apoyo para desarrollar unos planes de acción nacionales que garanticen la educación de los refugiados, afirman. Estos planes ayudarían a los gobiernos de los países de acogida a tener una comprensión común más amplia de la situación en la que se encuentra la educación de los refugiados en sus países y a establecer un marco político y de prestación que garantice que todos los niños refugiados puedan asistir a la escuela.

Según ellos, la comunidad internacional debería también comprometerse a que ningún Plan de Acción Nacional para la Educación de los Refugiados que fuera adecuado no pudiera ser aplicado por falta de recursos. Han identificado cuatro ámbitos de acción para hacer realidad esta promesa:

·         Incrementar la inversión: El déficit de financiación debe subsanarse con recursos adicionales;

·         Integrar a los refugiados: Los gobiernos de los países de acogida deberían elaborar unos planes y aprobar unas políticas que garanticen que todos los niños refugiados, independientemente del estado de su documentación, puedan tener acceso a una educación adecuada y de calidad, que forme parte del sistema nacional y esté reconocida por éste;

·         Mejorar la educación: La prestación actual de educación para los refugiados debe mejorarse para garantizar el aprendizaje y el bienestar del estudiante;

·         Mejorar la rendición de cuentas: La comunidad internacional debería crear un marco de resultados y de rendición de cuentas para el cumplimiento de los compromisos de la Declaración de Nueva York relativos a la educación, que estableciera unos objetivos y unos indicadores de resultados mensurables y sujetos a unos plazos concretos.

Los compromisos mundiales están rezagados

En la Asamblea General de las Naciones Unidas de 2016, dos eventos garantizaron que se realizaran progresos con respecto a los refugiados y su educación. (i) La Declaración de Nueva York expresó el compromiso de la comunidad internacional de que ningún niño migrante quedaría excluido de la escuela más que unos pocos meses después de su desplazamiento. (ii) En la Cumbre de Líderes sobre los Refugiados, 18 países, entre ellos Estados Unidos, Canadá, Alemania y México, se comprometieron de manera significativa a respaldar la educación de los refugiados –entre estos países se encontraban 14 países de acogida de refugiados y 4 países donantes. En total, estos compromisos deberían permitir que un millón de refugiados estuvieran escolarizados.

Un año más tarde, el informe de Save the Children, Losing Out On Learning, pasa revista a los progresos realizados en cada uno de estos 18 países. Comprueba que, desde la Cumbre de Líderes, los progresos realizados con respecto a estos compromisos han sido modestos, pero el peso de la responsabilidad recae de manera desproporcionada en los países de rentas bajas y medias. Los progresos logrados son notables en países como Turquía, Jordania y Etiopía, que han creado 290.000 plazas escolares adicionales, y Chad, que ha realizado progresos con respecto al suministro de libros de texto y a la acreditación de los docentes refugiados.

IE: Una educación de calidad para los refugiados

La conferencia de la Internacional de la Educación (IE) sobre la educación de los refugiados, que tuvo lugar en Estocolmo en noviembre de 2016 y contó con la participación de sindicatos, la sociedad civil, funcionarios gubernamentales, docentes y estudiantes de 43 países, propuso una gran cantidad de ideas.

Entre los compromisos contraídos, y los que se siguen generando, la IE lideró el camino con tres promesas:

·         La IE se compromete a presionar para que se celebre una reunión de la Unión Europea que aborde los desafíos educativos con los que se enfrentan los niños y los jóvenes refugiados;

·         La IE asegura a sus compañeros africanos que la educación de los refugiados seguirá ocupando un lugar prioritario en el programa de la IE y que se prestará especial atención a las afiliadas africanas;

·         Un compromiso con la Educación para la Ciudadanía Mundial. La IE se compromete a seguir defendiendo a sus socios mundiales y anima a sus organizaciones miembro a liderar el camino y a compartir experiencias con sus miembros individuales. El debate sobre la ciudadanía mundial debe ponerse en práctica para nutrir a las futuras generaciones de ciudadanos mundiales. La IE pide a sus afiliadas que informen a sus miembros dedicando espacio en sus publicaciones y mediante comunicaciones en línea que promuevan la realización de acciones en todo el mundo relacionadas con la ciudadanía mundial.

El 13 de septiembre, en el taller regional africano de la IE sobre la educación de los refugiados, que tuvo lugar en Addis Abeba, Etiopía, los representantes de los sindicatos de la educación de 11 países de África se comprometieron a defender los derechos a aprender y a enseñar de los refugiados.

Durante este evento, 30 activistas sindicales de la educación examinaron de qué manera las afiliadas de la IE pueden trabajar tanto dentro de sus estructuras como junto a otras partes interesadas, el gobierno y agencias intergubernamentales para fomentar el acceso de todos los refugiados a una educación de calidad, promover los derechos de los docentes refugiados y proporcionar oportunidades de desarrollo profesional al personal de la educación que trabaja con los refugiados y la población desplazada.

Fuente: https://www.ei-ie.org/spa/detail/15404/la-educaci%C3%B3n-de-calidad-para-los-refugiados-lleva-retraso-de-un-a%C3%B1o-despu%C3%A9s-de-la-suscripci%C3%B3n-de-los-compromisos-mundiales

Imagen: https://www.ei-ie.org/resources/views/admin/medias/timthumb.php?src=https://www.ei-ie.org/media_gallery/teacher_refugee_student_145702438514570243852167.jpg&w=1200&h=536&zc=1

 

Comparte este contenido:

La enseñanza de los secundarios.

Por: Rodolfo O. Gianfelici.

Los estudiantes de la secundaria de la Ciudad de Buenos Aires, han dado una muestra clara de construcción política. No en el sentido partidario, sino amplio. Lo hicieron a través de una gigantezca medida de fuerza que fue iniciarse con discusiones y protestas, hasta llegar (forzados por el silencio del gobierno macrista de Horacio Rodríguez Larreta), a la toma de una treintena de colegios. Todo el país hablando de ello. Desde los medios de comunicación y el oficialismo de Cambiemos, mintiendo y victimizándose; pontificando el diálogo, pero en verdad, cerrando las puertas a ello e imponiendo el mercantilismo educativo. Ante tal muestra de patoterismo y violencia institucionalizada, a los estudiantes no les quedó otra que mostrar su fuerza.

Los medios hegemónicos se posicionaron junto al proyecto oficialista, y se encargaron de ‘demonizar’ a los secundarios. Finalmente ellos dieron una muestra de predisposición y “bajaron” las tomas, y exigieron nuevamente tomar parte del diálogo, previo frenado del engendro denominado “la escuela del futuro” (¿?). Fue así que las autoridades porteñas quedaron desnudas. Sin argumentos y con el deber –mínimo- de escuchar a una de las partes del mundo educativo porteño. El tema fue tan grave que se nacionalizó. Fue así que quedó en ridículo el ministro de Justicia de Mauricio Macri que habló del “delito de las tomas” (¿?). La lucha estudiantil nacionalizó el conflicto de autoridades capitalinas que “se olvidaron” de hacer participar en un cambio educativo a alumnos, no docentes, docentes y padres. Casi nada… Pero lo importante –también- ha sido que los jóvenes mostraron capacidad política (general, no partidaria), en tanto y en cuanto tuvieron su propia agenda, que terminó arrastrando el patoterismo de la sociedad o alianza gobernante.

Ello llevó a que numerosos dirigentes que se dicen “opositores” al gobierno nacional, también queden desnudos. Porque los secundarios luchando (en democracia) se hicieron oir, rompieron la agenda patoteril y se metieron en la discusión de la que fueron excluidos programadamente por el gobierno porteño. Eso significa que si los “opositores” organizaran reclamos, donde se combinaran el poder callejero, el poder social, el poder legislativo y el poder político (de los partidos políticos), le podrían poner freno a las diferentes políticas de ajuste y agresión social que llevan adelante Macri y sus aliados. Inclusive se podría haber forzado a que aquellos dos lamentables abogados que intentaron ingresar en la Corte Suprema de Justicia, no ingresaran (más tarde) por la puerta grande… Inclusive se podría haber forzado a que exista justicia para la presa política Milagro Salas… Inclusive se podría haber forzado a que no se claudicara y se les abonara a los fondos buitres, tal como ellos reclamaban…

En síntesis: los estudiantes secundarios porteños –“sin descubrir la pólvora”-, apelaron a la unidad de objetivos, a la movilización, la acción y la generación de política opositora. Ahora viene otra etapa para ellos, y deberán demostrar (junto a la comunidad educativa), si pueden frenar el mercantilismo educativo. Pero lo cierto es que le han marcado el rumbo a muchos dirigentes; dejando desnudos a unos cuantos que –ante los medios-, suelen aparecer como “opositores” y no son capaces de “movilizar” ni a su propia familia.

Fuente: http://www.tercerainformacion.es/opinion/opinion/2017/09/29/la-ensenanza-de-los-secundarios

Imagen: http://cms.iafe.uba.ar/gangui/didaastro/images/lyceemermoz.jpg

Comparte este contenido:

Escenarios de incertidumbre.

Por: Marcelo Krichesky.

La “secundaria del futuro” apareció en estas últimas semanas de modo repentino en un laberinto de idas y vueltas de información confusa para la comunidad educativa. Aquellos que somos docentes e investigadores sabemos que estos procesos de reforma de arriba hacia abajo, sin consultas a diferentes actores del sistema (como gremios, especialistas, docentes, estudiantes, padres) nunca fueron exitosos dados los procesos de apropiación limitados o nulos que se configuran en las instituciones.

La escuela “secundaria del futuro” parte de dos equívocos iniciales: creer que se puede gestionar en pocos meses un cambio de una política educativa para la secundaria, sin utilizar el sinnúmero de diagnósticos previos con los que contamos desde la década de los noventa desde centros de investigación, universidades, gremios y los propios organismos de gobierno, y la creencia de que superponerse con otro cambio como es la Nueva Escuela Secundaria (reforma que también trajo su polémica en las instituciones y que se comenzó a implementar hace sólo cuatro años) puede ser factible sin el riesgo de cristalizar procesos de fragmentación del sistema y profundizar aún más las desigualdades educativas.

Entre los cuatro puntos más álgidos de la escuela “secundaria del futuro”, enrolada en la búsqueda de nuevos formatos escolares, se encuentran una sustitución de la concepción disciplinar del conocimiento por un enfoque centrado en habilidades y capacidades en cuatro áreas (Ciencias sociales y humanidades, Científico tecnológico, Comunicación y expresión, Orientaciones), un esquema de enseñanza centrado en dotar al estudiante de mayor autonomía en el estudio (guías de estudio, plataformas virtuales, proyectos) en detrimento de menor tiempo de enseñanza presencial del docente frente al alumno; la eliminación de las calificaciones numéricas, y las llamadas prácticas educativas para aplicar los aprendizajes en empresas y organizaciones (amparadas en el Art. 33 de la LEN/2006). En torno a estas prácticas, aún no queda claro si sustituirían el trayecto curricular del 5º año en clave de pasantías para aplicar los aprendizajes en empresas y organizaciones y desarrollar proyectos enrolados bajo el enfoque del emprendedurismo –con lo cual asistimos al acortamiento del ciclo de formación orientada con dos años de duración–; o si sólo forman parte de un cuatrimestre que complementa este último año de estudio.

Más allá de los visos de esta información que día tras día circula de modo desordenado, sería importante apelar a algunas preguntas clásicas de la investigación educativa que nos permitan alterar esta madeja de enredos, como ser: ¿cómo impactan estas iniciativas en el trabajo docente, en los aprendizajes y en las trayectorias escolares de estudiantes de diferentes grupos sociales?; ¿qué estrategias institucionales de apoyo y seguimiento resultan necesarias para que estas prácticas en el 5º año tenga un sentido educativo? Finalmente, ¿cuáles son las condiciones institucionales que debe garantizar el Estado para el desarrollo de este proyecto? Los estudiantes, docentes y directivos que se expresan críticamente en torno a la escuela secundaria del futuro no están planteando cuestiones absurdas. Entre sus principales y genuinos reclamos se ubican la necesidad de información y la prórroga en la implementación de esta reforma. El artículo 2 de la LEN promueve la idea de asegurar la participación democrática de docentes, familias y estudiantes en las instituciones educativas de todos los niveles. ¿Será el momento de profundizar y legitimar un proceso de involucramiento y apostar a una escuela secundaria más democrática?

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/65392-escenarios-de-incertidumbre

Imagen: http://fmlatribu.com/wp-content/uploads/2017/09/CEB-660×330.jpg

Comparte este contenido:

La violencia no tiene recreo.

Por: Fernando Pereira.

El inicio de un nuevo año escolar es tiempo propicio para que las comunidades educativas tomen medidas para prevenir que la violencia se convierta en protagonista en los centros educativos.

El estudio sobre violencia contra los niños de la Organización de Naciones Unidas la define como la que ocurre en el ámbito de los espacios formales de educación (liceos y escuelas) y afecta principalmente a los estudiantes pero también a otros actores de la vida escolar: docentes, directivos, representantes.

La propia ONU advierte que muchas escuelas en el mundo no son lugares lo suficientemente seguros

La propia ONU advierte que muchas escuelas en el mundo no son lugares lo suficientemente seguros porque:

• Los adultos significantes -directivos, maestros y empleados- aplican castigos físicos y humillantes, violencia sexual y de género y hostigamiento. En muchos países no se ha prohibido explícitamente el castigo físico en las escuelas y aún en aquellos en los que se ha prohibido, se mantiene un patrón de aplicación de la ley desigual.

• El hostigamiento o acoso entre pares es una práctica común de violencia en las escuelas. Muchos niños y niñas sobreviven a diario a agresiones, ofensas e insultos propiciados por otros niños y niñas de manera sistemática, lo cual deja secuelas importantes e impide el adecuado desarrollo de su personalidad. Estas prácticas no suelen ser consideradas como problemas por los adultos, quienes se niegan a denunciarlas y atacarlas.

Algunos adultos, por sus propias experiencias, asumen que la escuela es un espacio donde es normal tener miedo, ser agredido. Hay que insistir en que se va a la escuela a aprender y ser feliz, no para sufrir.

Consecuencias de ambientes violentos: El ambiente se torna inseguro. Estudiantes y personal docente siente miedo. Baja rendimiento de estudiantes y docentes. Se deterioran los vínculos. Propicia abandono escolar.

La propia Unesco afirma que contar con climas escolares armónicos es un elemento constitutivo de la calidad educativa.

¿A qué tipo de violencia nos referimos? Algunas personas relacionan la violencia cuando hay casos de violencia física, heridos, vandalismo. Se pueden señalar desde las formas más leves y casi imperceptibles hasta lo que define Ortega como las formas más crueles, caracterizadas por el aislamiento social de la víctima, la prolongación en el tiempo del hostigamiento y las burlas y la multiplicidad de conductas agresivas (multivictimización) tiene efectos devastadores para todos los que se implican en él: los daña psicológica y moralmente a corto, mediano y largo plazo.

Expertos señalan que estudiantes socializados en ambientes violentos cuando adultos tenderán a relacionarse violentamente.

Expertos señalan que estudiantes socializados en ambientes violentos cuando adultos tenderán a relacionarse violentamente.

La violencia genera intolerancia y promueve la búsqueda de la “justicia por propia mano”. Afecta el ambiente escolar, reduce el rendimiento y deteriora relaciones. Genera problemas de salud, de socialización, emocionales y cognoscitivos. Alimenta la violencia. Los niños que han sido víctimas de la violencia tienen más posibilidades de ser víctimas o autores de actos violentos.

Desnaturalizar la violencia en los centros educativos es un reto fundamental en este nuevo año escolar. Sobre todo si consideramos que la violencia está presente en las familias, comunidades, país. Las escuelas deben ser espacios donde los estudiantes puedan tener un espacio que les posibilite un referente para la convivencia ciudadana pacífica y el buen trato.

Fuente: http://efectococuyo.com/opinion/la-violencia-no-tiene-recreo

Imagen: http://efectococuyo.com/wp-content/uploads/2017/09/acoso-2.jpg

Comparte este contenido:
Page 1719 of 2737
1 1.717 1.718 1.719 1.720 1.721 2.737