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¿Qué es la alfabetización mediática y por qué es importante?

Todo el mundo desde el Presidente de los Estados Unidos a un niño pequeño puede llevar un iPhone y enviar mensajes de masa a cientos y miles de personas en línea. Nos conectamos con el toque de un botón y tomamos decisiones con el movimiento de una muñeca. Como resultado, es especialmente importante que los empleados, los estudiantes, los influyentes y los usuarios cotidianos tengan conocimientos de medios y comprendan las consecuencias que siguen las acciones que se ejecutan en la web.

Los educadores se han adaptado a los tiempos e incorporado las habilidades de alfabetización mediática en los estándares educativos de cada estado a través de una variedad de temas. Desde las artes lingüísticas hasta las matemáticas, las humanidades y las ciencias sociales, todo currículo puede tocar la mensajería digital.

No importa cómo se introduzca la alfabetización mediática, pero si es importante que los educadores ayuden a los estudiantes a desarrollar habilidades de pensamiento crítico y comprendan el impacto que la mensajería de los medios tiene en la sociedad. Los maestros también deben enseñar a los estudiantes a evaluar la validez de las palabras, producir contenido original y usar su voz para mejorar el paisaje de los medios de comunicación y todos aquellos afectados por un botón SEND, UPLOAD o TWEET.

¿Qué es la alfabetización mediática?

Según la Asociación Nacional para la Educación en Alfabetización de Medios, la alfabetización mediática es la capacidad de acceder, analizar, evaluar, crear y actuar utilizando todas las formas de comunicación. La alfabetización mediática significa desde la interpretación de emojis hasta la comprensión de los mensajes subyacentes en los anuncios en línea, la producción de contenido de video viral y el reconocimiento de la publicidad nativa.

Mientras que la alfabetización mediática suena como una habilidad práctica entendida por todos con acceso a Internet, es asombroso cuántos usuarios en línea no son conscientes de su impacto en los demás y su propia susceptibilidad a la manipulación de los medios.

Estamos desglosando tres razones por las que es importante que los usuarios jóvenes y profesionales conectados por igual para ser fluido en el caos de los medios de comunicación.

Pensamiento crítico

La alfabetización mediática tiene que ver con la historia no contada debajo de clips de películas, anuncios de radio y artículos periodísticos. Incluso el contenido corporativo patrocinado tiene mensajes ocultos que nos desafían a pensar más allá de lo que oímos y vemos.

Por ejemplo, enseñar a los estudiantes a desconstruir los mensajes en un anuncio de la pluma que degrada la inteligencia de las mujeres consumidoras , les desafía a expandir su nivel de pensamiento y se niegan a aceptar contenido cuestionable.

Comprender por qué una empresa comercializa bolígrafos de color rosa para las niñas y lo que eso significa para la sociedad, obliga a los estudiantes a dar un salto mental: la publicidad a la aplicación del mundo real.

El desarrollo de habilidades de pensamiento crítico a través de la mensajería de los medios también refuerza las habilidades de observación.

¿Por qué esto importa?

La observación y la interpretación son habilidades que se extienden más allá del ámbito de la resistencia a la publicidad defectuosa. Cuestionar la norma y reinterpretar las capas de la mensajería cotidiana da a los estudiantes todo lo que necesitan para convertirse en tomadores de decisiones inteligentes en escenarios del mundo real. 

Autoexpresión

Los estudiantes de cine ven películas clásicas para entender cómo los directores capturan una emoción de manera efectiva y artística. Los aspirantes a diseñadores analizan los anuncios exitosos para determinar cómo el color, la proximidad, la fuente, las imágenes y el texto contribuyen a la mensajería confiable. Los escritores leen novelas, guiones y artículos de revistas para entender la estructura de oraciones y las imágenes poderosas.

Estudiando cómo los demás transmiten los medios para comunicar un mensaje o una emoción en particular,

Ayuda a los estudiantes a conceptualizar y producir sus propios contenidos.

Gracias a la feroz competencia y a la saturación del mercado, los medios de comunicación hoy en día son más exitosos que nunca, y ver lo mejor de lo mejor es suficiente para inspirar la creatividad en cualquiera.

Incluso los propietarios de fondos de cobertura y los mejores abogados y contadores financieros confían en sus músculos creativos para resolver problemas. Así que trabajar temprano e implementar la alfabetización mediática en cada plan de lección!

Responsabilidad cívica

Las ediciones actuales se expresan entre las cortinas de demostraciones atrasadas de la comedia de la noche, las cubiertas de la revista, y los anuncios políticos de treinta segundos de espalda con espalda.

En unos cuantos años llenos de educación, los alumnos serán los cerebros detrás de estos vídeos virales, campañas presidenciales y publicaciones brillantes. Y cuando el contenido es justo y justo, el conocimiento de la alfabetización mediática es siempre el modelo ético detrás de él.

Sin estudiar los ins-and-outs del caos de los medios de comunicación, nos perdemos las directrices morales tácitas que llevan a cada decisión digital. Entonces, ¿por qué no hacer todo lo posible para asegurar que los gerentes de campaña de mañana rechacen el odio?

Sin mencionar, es imposible descifrar la falsedad de los hechos sin distinguir exitosamente entre la sátira de la campaña y la verdad política, la propaganda y la publicidad justa.

En un mundo donde los medios de comunicación se expanden más rápido que el aire, la alfabetización mediática es la clave para mantener a las comunidades bien informadas y bien representadas.

En conclusión…

Todos los días nos vemos viendo un anuncio televisado, escuchando una emisión de radio, mirando una película, leyendo una revista e interpretando mensajes complejos enviados a través de una variedad de canales digitales diferentes.

Si usted es un educador que busca maneras de darle vida a un plan de lecciones o alentar el aprendizaje comprometido, considere la posibilidad de vincular su currículo típico a la alfabetización mediática.

La próxima generación de consumidores inteligentes le agradecerá.

Fuente: http://www.theedadvocate.org/media-literacy-matter/

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Pass or fail: How can interventions reform retention rates?

Theedvicate/POR MATTHEW LYNCH

Resumen:  En esta serie de múltiples partes, ofrezco una disección del fenómeno de retención y promoción social. También describo los muchos métodos diferentes que mejorarían la instrucción de los estudiantes en las aulas y eliminarían la necesidad de retención y promoción social si se combinan de manera efectiva.   Al leer esta serie, periódicamente hágase esta pregunta: ¿Por qué los educadores, los padres y el público estadounidense son cómplices de una práctica que hace daño demostrable a los niños y el futuro competitivo del país?  ¿Qué se puede hacer, en todo caso, para abordar la alta tasa de retención en las escuelas con un número significativo de estudiantes en riesgo? ¿Los recursos adicionales, la programación después de la escuela y el aumento del apoyo de los padres cambiarán las tasas de retención?


In this multi-part series, I provide a dissection of the phenomenon of retention and social promotion. Also, I describe the many different methods that would improve student instruction in classrooms and eliminate the need for retention and social promotion if combined effectively.

While reading this series, periodically ask yourself this question: Why are educators, parents and the American public complicit in a practice that does demonstrable harm to children and the competitive future of the country?

What, if anything, can be done to address the high rate of retention at schools with a significant number of at risk students? Will additional resources, after school programming and increased parental support change retention rates?

Schools with higher populations of students at risk for retention will likely have higher retention rates. In 2010, the Spencer School in Chicago, retained one-third of the third-grade class. The number of third-grade classrooms also increased during the subsequent school year, with each classroom containing twenty-eight students. While the school principal and staff were committed to addressing the problem of a large number of retained students, their strategies needed to work within the context of existing structures and resources.

Volunteers came in to help retained students, as well as those students who displayed low achievement when entering third grade as new students. A school enrichment teacher also worked with students who were reading above grade level, so that teachers could concentrate on students working at or below grade level. Low-achieving students could receive additional help at an after school program, although attendance was voluntary and tended to be low.

Educators at Spencer made attempts to get parents more involved, and they appeared to meet with some success in this. After all, it’s true that parents are quite motivated to intervene and assist their children when possible, especially when there is guidance from teachers and other educators. Considering the rate of third-grade retention alone, however, there appeared to be insufficient parental involvement: approximately 40 parents, out of 116 third graders, came to an information session designed to let parents know what they could do to support their child’s education success.

Students and faculty at schools with high numbers of retained students experience significant stress and strain outside of the normal range associated with school experiences and testing. So much more is on the line when retention is the norm, instead of an exception. Preparation periods for tests to determine promotion are particularly stressful and supports for students and teachers are often lacking.

The pressure experienced by traditional schools because of high retention rates does not necessarily exist at charter schools, where retention rates tend to be higher. Charter schools report retention rates of 23 percent, compared to 1–4 percent retention rates in urban centers like New York and Houston. A 2008–09 retention report from thirty-one charter schools in New York City indicated that 16 percent of sixth graders were retained.

This compared to 1 percent of seventh and eighth graders in the city as a whole (city sixth graders were not included in the comparison since the sixth-grade retention policy did not begin until the following year). The Knowledge as Power Program (KIPP), which is a network of charter schools throughout the nation, also has a retention rate higher than traditional public schools. The organization proclaims that its retention rate is a result of strict policies – unbending rules about holding students to a higher standard of performance than traditional public schools.

Charter schools, however, do not necessarily alleviate the high retention rate, though. In fact, the elevated numbers of students repeating a grade level may be symptoms of a rigorous academic program and high expectations set for students. Leaders insinuate that retention at charter schools is different from retention at traditional public schools, and deny that retention has a negative impact on students in the charter school context. They also suggest that retention is such a common practice at charters that students do not necessarily feel stigmatized.

While high retention rates may be the result of strict adherence to requirements for mastery, a parallel outcome is that charters such as KIPP can report high college attendance rates. Some low-performing children weed themselves out by returning to traditional schools once they become aware of their retention. Charter schools also exclude these retained children from their graduation rates. On the other hand, some low-performing children do better as they repeat a grade. Occasionally, however, there is an indication that the improved achievement is short-lived.

Various researchers have concluded that retention is not the solution for social promotion. Retention and social promotion policies are less about learning, overall, and more about maintaining the structure of schooling as it exists today. Some retention policies come with interventions that are meant to support education policy and not necessarily a high level of student learning.

Do charter schools have the right idea in their approach to retention? What could public schools learn from the way charter schools view and endorse retention?

Fuente: http://www.theedadvocate.org/pass-fail-can-interventions-reform-retention-rates/

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Informe: ¿Qué Ciudad queremos para mañana? Un ejercicio de participación infantil

Por http://equidadparalainfancia.org

La iniciativa ¿Qué Ciudad de México queremos para mañana? estuvo compuesta por una serie de talleres sobre urbanismo, en los que participaron 17 mil niños y niñas de entre 6 y 12 años, de 110 escuelas primarias de barrios o colonias vulnerables de la capital mexicana, a partir de los cuales formularon proyectos destinados a solucionar problemáticas de sus propios contextos comunitarios.

La propuesta fue desarrollada por la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) con el apoyo de instituciones públicas que desarrollan el programa SaludArte en la Ciudad de México. Los resultados del proyecto fueron incluidos en el Programa General de Desarrollo Urbano (PGDU), que incluye diversas instancias de participación y consulta ciudadana. De las más de 90 propuestas hechas por los/as niños/as, se seleccionaron 5 que fueron presentadas en la conferencia Hábitat 3 en Quito.

El método elaborado por la Asociación “Robins des Villes” se basa en una herramienta pedagógica que permite escuchar, comprender, evaluar y difundir la opinión de los niños sobre sus condiciones de vida y sus expectativas en contextos urbanos. Este tipo de intervenciones se propone aportar a la garantía del derecho de participación y a la construcción de políticas urbanas sustentables.

En una época en la que la mayor parte de las grandes metrópolis enfrentan importantes desafíos para el futuro, la sensibilización y la participación de los más jóvenes en la toma de decisiones adquiere cada vez mayor importancia. Sensibilizar a los/as niños/as desde una edad temprana sobre los desafíos urbanos, y favorecer la creación de propuestas de acción para la ciudad, fortalece espacios de ciudadanía infantil y amplía la perspectiva sobre los contextos urbanos para el desarrollo de acciones que incluyan la visión de la población más vulnerable.

Los resultados y la sistematización de la experiencia piloto desarrollada en México, brindan una serie de materiales y buenas prácticas que sirven de ejemplo para replicar este ejercicio en otras ciudades, a partir de herramientas que permiten elevar la coz de niños y niñas para dialogar con los responsables de la toma de decisiones.

 Vea la entrevista con Julio López, Coordinador del proyecto:

Descargue el informe de resultados del proyecto: ¿Qué Ciudad queremos para mañana?
Acceda a más información sobre el proyecto: http://cdmxfutura.mx/

Fuente: http://equidadparalainfancia.org/2017/08/que-ciudad-queremos-para-manana-un-ejercicio-de-participacion-infantil/?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter

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Canadá es un éxito educativo y las razones son sorprendentes: qué podemos aprender

Por: Hector G. Barnés

Cuando ojeamos los primeros puestos de ‘rankings’ educativos como el de PISA, solemos encontrar entre los consabidos Singapur, Finlandia y otros países orientales un convidado de piedra: Canadá, que destaca no tanto por sus resultados concretos como por su constancia en distintas materias. El ministro de Educación Doug Currie calificó de “trabajo soberbio” al realizado por el sistema educativo de su país a propósito de los resultados de PISA 2015, donde solo fueron superados por Japón, Estonia y Singapur. Tan solo esta última superó a Canadá en lectura.

No es un país que suela aparece en los listados de los países “milagrosos”, a pesar de que, en muchos sentidos –sus alrededor de 36 millones de habitantes se reparten por una gran extensión, su tasa de inmigración per cápita es la más alta en el mundo– tiene aún más mérito. Quizá ello se deba a la dificultad para identificar cuáles son los elementos diferenciales, principalmente por la organización de su sistema educativo, uno de los más descentralizados del mundo y que, por lo tanto, presenta grandes variaciones entre regiones. Como recordaba un reportaje de la ‘BBC’, si fuesen países independientes, Alberta, Columbia Británica y Quebec superarían en ciencia a Hong Kong o Finlandia.

No solo los estudiantes lo hacen bien, sino que es algo independiente de su estatus socioeconómico o de si son nativos o inmigrantes

“Canadá es relativamente un recién llegado a lo alto de los ‘rankings’ internacionales”, explicaba un informe de la OCDE sobre su rendimiento educativo. “Al revés de Japón y Corea, no era un líder claro en las evaluaciones internacionales de los 80 y los 90, y solo fue después de la publicación en 2000 de PISA que se vio convertida en uno de los líderes el grupo”. El veredicto es claro: no solo el país americano obtiene resultados muy altos, sino que la diferencia entre los mejores y peores estudiantes es muy pequeña. En ciencia, por ejemplo, la variación es de apenas un 9%, mientras que en Singapur es del 20. En España se encuentra en el 13%.

“Desde 2000, Canadá se ha convertido en un líder mundial en su estrategia sostenible de reforma del sistema educativo con profesionales”, señala dicho informe. “No solo los estudiantes lo hacen bien, sino que lo hacen independientemente de su estatus socioeconómico, su primer idioma o si son canadienses nativos o inmigrantes recién llegados”. A pesar de los éxitos, hay una curiosa razón que explica por qué no se habla más de ello: ya que este tan solo ha salido a la luz en los últimos 20 años, no hay mucha literatura académica, profesores visitantes ni periodistas que la visiten o se fijen en Canadá como modelo educativo. Y, sin embargo, su peculiar caso nos puede enseñar muchas cosas.

Confiar en las provincias

El sistema educativo canadiense se organiza alrededor de 10 provincias y tres territorios muy diferentes entre sí y que, por lo tanto, tienen su propia historia y sus propias necesidades. El informe de la OCDE considera esta descentralización como el “rasgo más sorprendente” de dicho sistema, ya que es el único país de todo el mundo que no tiene un departamento de Educación como tal, sino que las competencias están transferidas casi por completo a cada una de las provincias, que desde hace 20 años, son quienes aportan el 100% del presupuesto.

Los currículos se desarrollan junto a los profesores, la financiación es equitativa y la selección de docentes, muy exigente

Entre ellas, las más importantes son las de Ontario (dos millones de estudiantes), Québec (un millón), Columbia Británica (610.000) y Alberta (530.000), que suman un 80% de estudiantes, y que por lo general son las que obtienen las mejores calificaciones. Al mismo tiempo, las provincias delegan parte de su responsabilidad en los municipios y, sobre todo, los colegios; las primeras fijan el currículo, las políticas generales y la financiación, pero los segundos contratan a los empleados y eligen a los directores de los centros.

No obstante, a pesar de las diferencias, hay ciertas pautas que se repiten entodas las regiones por asimilación entre ellas, y que matizan estas supuestas diferencias. Hay tres principios que se repiten: el desarrollo de currículos a partir de la consulta con profesores y expertos en las diferentes materias, con distintos niveles de libertad para los profesores; un proceso muy selectivo de elección de los docentes (por lo general, entre el 30% de los mejores de la promoción); y financiación equitativa, que ha conseguido solucionar los problemas de algunas de las regiones y alumnos más pobres otorgando más dinero a los centros que lo necesitan.

Dalton McGuinty fue Primer Ministro de Ontario entre 2003 y 2013. (Reuters/Mark Blinch)
Dalton McGuinty fue Primer Ministro de Ontario entre 2003 y 2013. (Reuters/Mark Blinch)

Uno de los grandes éxitos de la educación canadiense ha sido su capacidad de integrar a los niños inmigrantes. Ya no provienen de Europa, como había ocurrido hasta los años 70, sino de Asia (China o India) y otros países en vía de desarrollo, como Argelia o Colombia. En apenas tres años, estos alumnos alcanzan niveles educativos superiores a la media. Las razones son tres, según el informe: aparte de que muchos de los niños inmigrantes provienen de familias de alto nivel cultural, la forma de integrar a los alumnos, con apoyo fuera del colegio (a veces a través de ONG) las y decisiones políticas para ayudar a los más desfavorecidos, por ejemplo, recibiendo refuerzo lingüístico (como ocurre en la Columbia Británica) son clave.

Los profesores, unidos

El informe destaca una de las características más peculiares del sistema educativo canadiense, y que contradice la popular idea de que los docentes suelen ser elementos de resistencia frente a los cambios promovidos desde la política o por agentes externos. Su caso es más “complejo”, señala elinforme: “Los profesores son un grupo crucial que pueden participar en una agenda de reforma mucho más amplia”. Esto se traduce a través de su organización no solo como asociación de profesionales, como ocurre en otros países, sino como sindicatos con gran influencia en la negociación.

Aunque la misión y el objetivo provenían de arriba, había un claro reconocimiento de que era a nivel de cada colegio donde debían tener lugar los cambios

Es lo que ocurre en Ontario, el caso analizado por la OCDE, donde entre 2003 y 2010 se llevaron a cabo distintas reformas promovidas por el Primer Ministro Dalton McGuinty. Este intentó revertir la tendencia del gobierno conservador antecedente, “extremadamente impopular entre los profesores”, y que había conducido a un abandono en masa de los colegios públicos. Se aprobaron 65 medidas, entre las que se encontraban la reducción del tamaño de las clases (lo que creó 5.000 nuevos puestos de trabajo) y que tenían ante todo dos objetivos: mejorar los niveles de habilidad lingüística y aumentar la cantidad de graduados en secundaria.

Para ello fue de radical importancia el apoyo de los profesores, quienes iban a realizar el esfuerzo en las aulas. Para ello, decidieron “darle menos importancia a la publicación de resultados y centrarse en que los colegios con mayores dificultades recibiesen un apoyo adicional y apoyo externo en lugar de ser castigados o cerradas”. 100 personas (profesores, directores, expertos) formaron parte de la secretaría que se encargó de aplicar las reformas. “Aunque la misión y el objetivo provenían de arriba, había un claro reconocimiento de que era a nivel del colegio donde debían tener lugar los cambios, y que el rol de otros actores en el sistema era el de apoyar el aprendizaje y los cambios que se estaban produciendo en los colegios”.

Los propios canadienses son, no obstante, muy críticos con los resultados obtenidos por su sistema educativo. A raíz de la publicación de los últimos resultados de PISA, hubo quien planteó el problema de que las calificaciones de matemáticas no hubiesen mejorado. A pesar de que los resultados son buenos, lamentaban los canadienses, el progreso no es positivo, y hay ciertas regiones (Manitoba, Saskatchewen o Newfoundland) que obtienen resultados muy inferiores a otras. En todas partes cuecen habas, pero ser capaces de identificar los problemas es uno de los factores decisivos del éxito.

Fuente: https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2017-08-21/canada-exito-educativo_1429440/

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Mujer ¡pecadora!

Por: Gloria Hurtado

Todavía sigue con el estigma, con la marca. Todavía la tratan diferente porque creen que es la culpable, que ella “causó el daño”. Para la religión católica y la versión “elemental” de Adán y Eva, ella fue la responsable de la caída de Adán. Y por mas esfuerzos que intenten hacer, la discriminación brota a flor de piel. Todavía hoy en el siglo XXI la mujer con su cuerpo, es “tentadora” para el hombre, es la que (según parece) lo maneja (¡y se dejan!) y no hay manera de contrarrestar su peligroso poderío sino sometiéndola, humillándola.

Entonces, los niveles de exigencia a los cuales debe someterse para estar frente al Papa no se si calificarlos de absurdos o de estúpidos.  Debe colocarse una mantilla que la cubra, debe taparse los brazos y la falda debe tener un largo especial, prudente. Ningún escote, ninguna “insinuación” que tiente o perturbe. Lo dice el protocolo y debe acatarlo. No puede cruzar las piernas, debe usar colores oscuros. Maquillaje, perfume y accesorios deben ser mínimos. El cabello si es largo “se recomienda” recogido. No puede usar pantalones (qué amenaza) y su vestimenta necesita “aprobación” de la rígida etiqueta de la Curia romana. Lo mas amorfa e invisible que pueda, nada llamativo ni escandaloso (¡). Ni un ápice de comparación con las exigencias (¿cuáles?) al mundo masculino. ¿Dios le habría puesto tantos obstáculos para recibirla? ¿Le habría exigido velo en su cabeza recordando una burka “disimulada”? El Papa es el representante de Dios en la tierra y la mujer debe sentir que está ante un ser superior a ella y por lo tanto todos los protocolos exigen la diferencia para que simbólicamente sienta cuál es su lugar. Que en la Iglesia Católica jamás ha sido de igualdad, por el contrario, está bien marcada su retaguardia.

Pienso en el Dios en el que creo y no lo imagino con tanta exigencia y mucho menos con actitudes tan discriminatorias hacia las mujeres. Un Dios misógino es un exabrupto. Pero el Dios de la Iglesia Católica “exige” que ante su representante terrenal, la mujer sienta que debe someterse evitando que su cuerpo sea “otra vez” motivo de tentación. Pero ni siquiera el Papa Francisco tan consciente del ostentoso protocolo de la Curia ha logrado manejar el discriminatorio protocolo contra ella. La Iglesia Católica tiene reglamentos especiales para el mundo femenino y no ha podido construirlos con equidad. Ah, claro, las mujeres le tejen los ornamentos, preparan la comida, le arreglaran la alcoba y la mesa con manteles ungidos por estas “manos femeninas”. Hasta allí. Esa es la gran participación de la mujer en el mundo del Papa y de sus sacerdotes. Y aun cuando Francisco ha dado muestras de intentar hacer un cambio en las rígidas posiciones católicas, en lo que sí  “pierden el año” es en el tema mujer. Existe una barrera, no hay modificaciones. Por el contrario viven aun como en  1950, como si el mundo femenino hubiese permanecido estático.

Canal 1 da un revolcón a su parrilla y “vende” como espectacular una novela turca donde la desvalorización de la mujer es impactante. Hombres poderosos y mujeres “enamoradas” que se dejan pisotear por el hombre que las salva y reivindica. Otro regreso al pasado. ¿Cambio? Se innova en noticias y se retrocede en criterios. ¿Mabel sabes de que se trata?

Fuente: http://www.revolturas.com/en/articulos

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Los animales como compañía, no como pertenencia

Por: Ignacio Mantilla

En días pasados, caminando cerca de mi casa, observé accidentalmente cómo un hombre de mediana edad que hacía deporte en bicicleta junto a su perro le propinaba fuertes puntapiés para obligarlo a continuar corriendo a su lado. No resistí ante la escena y le reclamé por el maltrato que le estaba dando al animal. Su respuesta fue: “No sea sapo”.

Hubiera querido filmar el incidente y buscar una sanción social en las redes, pero no tuve suficiente tiempo ni destreza para hacerlo. Tampoco encontré a un agente de policía para que interviniera. Lamenté también no estar en ese momento junto a Gauss, mi fiel, entrañable e inseparable perro compañero de caminatas: inquieto, alegre, ágil, de la raza border collie, que seguramente se habría solidarizado con el desdichado animalito, objeto de tal maltrato, como lo hace incluso con Gastón y Salomé, los gatos con los que tiene que compartir a diario en casa.

Ese hecho me ha motivado a reflexionar sobre la relación que hemos construido con los animales y la naturaleza en general, y que hoy más que nunca, de manera urgente, debe expresarse abiertamente, no sólo desde nuestras posturas académicas y científicas, sino como ciudadanos, ya que los seres humanos y los animales compartimos y habitamos el único hogar al que todos pertenecemos, el planeta Tierra.

Desde tiempos remotos los humanos hemos forjado una estrecha relación con los animales. Abundan ejemplos de personajes famosos, de dirigentes, de políticos, de intelectuales y pensadores que han combinado su importante trabajo con la atención a sus mascotas. Federico II de Prusia, el Grande, incluso pidió y logró que las tumbas de sus perros estuvieran junto a la suya en los jardines del Palacio de Sanssouci en Potsdam.

Entre los escritores son famosos especialmente los gatos, que con su comportamiento, que algunos califican de egoísta y desinteresado, han logrado seducir a quienes viven en el mundo de las letras. Podemos traer a la memoria los gatos Sansi y Monsi, de la escritora mexicana Elena Poniatowska, bautizados en honor a su gran amigo Carlos Monsiváis; Beppo, el gato al que Jorge Luis Borges le dedicó un par de páginas; Teodoro W. Adorno, no el filósofo integrante de la Escuela de Fráncfort, sino el gato que acompañó en su proceso creativo al escritor argentino Julio Cortázar. Y así podríamos seguir una larga lista de cientos de escritores, filósofos e intelectuales que han construido entrañables relaciones con los gatos, entre ellos Michel Foucault, Ernest Hemingway, Truman Capote y Ray Bradbury.

Los perros, en general, han sido recomendados para mejorar la calidad de vida de personas que padecen alzhéimer y otras enfermedades neurodegenerativas. La compañía de los animales es recomendada también para lidiar con la depresión, los problemas de concentración y aprendizaje en los adultos y los niños. Existen, por supuesto, algunos tristemente célebres como Laika, el primer ser vivo que orbitó la Tierra y que lamentablemente murió en el espacio, en el marco de la carrera espacial durante la Guerra Fría.

También son famosos los experimentos con perros de Iván Pávlov en el campo de la fisiología, además de la preocupante aparición reciente de perros azules en Bombay (India) debido a la contaminación presente en los recursos hídricos de la zona.

Hacia el otro extremo se encuentran quienes les dedican cuidados que muchas veces rayan en lo absurdo: sesiones costosas de masajes, mascarillas, comida gourmet y vestimenta especializada para cada día, casi que “humanizándolos”, lo cual, como señala la profesora Myriam Acero Aguilar en un artículo publicado el pasado domingo en UN Periódico, puede generar problemas de conducta.

“Tratar a un perro como a un ser humano también es maltrato animal”, bien lo señalaba en una entrevista en la revista Semana el famoso entrenador de perros César Millán.

Pero volviendo a la motivación de este escrito, me pregunto si la ausencia de compasión es un problema de empatía. ¿Cómo se puede maltratar a un ser vivo, escuchar sus quejidos y seguir hiriéndolo? Hay algo claro y es que los animales no son nuestra propiedad, sino nuestros compañeros. Creo que estamos en mora de un debate sobre nuestras relaciones con los animales y con los demás seres vivos.

Dos historias:

1. Obama se llama un tierno y ya viejo perro que vive en la Universidad Nacional, en el primer piso donde está el acceso a la Rectoría. Me recibe todos los días a las 6:30 de la mañana moviendo la cola y esperando recibir su merecida galleta, que lo he acostumbrado a exigir, de las mismas que compro para Gauss. Es todo un personaje que se ha ganado el cariño y el respeto de todos, incluso de quienes en algunas ocasiones logran bloquear el edificio, pero no se atreven a impedir su paso.

2. Arpe se llamaba una alegre cacatúa que tuve en mi casa durante un tiempo. Con su compañera formó una pareja feliz y tuvieron muchos hijos. Un día Arpe amaneció triste y no me quiso recibir el pedazo de ponqué Ramo que le daba todos los días al desayuno. Mi preocupación por su salud aumentó con las horas y me vi obligado a buscar un veterinario especialista en aves para que lo examinara. Fue difícil encontrarlo, pero finalmente en la Universidad Nacional me orientaron para encontrar uno que me ayudara. Así, Arpe recibió los cuidados que necesitaba, pero lamentablemente murió una semana después y el joven veterinario compartió mi tristeza, a tal punto que no quiso cobrar las consultas a domicilio.

Fuente: http://www.elespectador.com/opinion/los-animales-como-compania-no-como-pertenencia-columna-709932

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Ministros y secretarios de educación deben tener formación en gestión educativa

Por: Ángel Pérez Martínez

Los gobiernos nacionales y territoriales no pueden seguir improvisando con quienes dirigen el sector educativo. Para empezar el Congreso Nacional está en mora de fijar mediante norma requisitos y condiciones para ser ministro o secretario de educación de entidad territorial certificada.

No se entiende cómo en Colombia, cualquier profesional sin formación específica o experiencia puede ser ministro o secretario de educación, en un sector que incide en la vida de la mayoría de los colombianos. De manera directa más del 50% de la población del país están vinculado con el sector educativo: estudiantes, padres de familia, docentes, funcionarios y proveedores de productos y servicios de las instituciones escolares.

26 años después de expedida la constitución del 91 y las leyes que en los años noventa reglamentaron su desarrollo (ley 30 de 1992 y ley 115 de 1994, entre otras), el país en el año 2017 enfrenta nuevos desafíos, que en ese momento no eran relevantes. Por ejemplo, en el caso de la educación, el país duplicó la matrícula y los recursos del sector.

Además, la educación pasó de tener un problema, el acceso, a por lo menos tres problemas: acceso, permanencia y calidad. Estos conforman un concepto más integral del derecho a la educación. Ya no se trata sólo de ofrecer o conseguir un cupo escolar, también es necesario considerar las políticas que respondan a cómo alcanzar que los estudiantes permanezcan hasta la educación superior (bienestar, felicidad del estudiante y valoración social de la educación) y la calidad de la educación.

Quien dirija el Ministerio de Educación Nacional, MEN, debe considerar que está al frente de una entidad que determina cómo gastar el 15.5% del presupuesto nacional y que las decisiones de política educativa tienen incidencia directa en la vida de la población en edad escolar (5 a 21 años) 14.581.926 de niños, adolescentes y jóvenes para el año 2016 (DANE) y de otros sectores de la población.

También, quien oriente el MEN ayuda a incidir de alguna forma en la matrícula, permanencia y calidad de la educación. En total en el año 2016 el país matriculó 12.442.052 estudiantes desde el preescolar hasta la educación superior. 10.047.618 estudiantes en educación preescolar, básica y media, de ellos 8.086.9871 en el sector oficial y 1.960.631 en el sector privado, el MEN tiene responsabilidad directa sobre el 80,5% del total de la matrícula en estos niveles educativos.  Así mismo, la matrícula para la educación superior fue de 2.394.434 estudiantes, 1.194.697 en instituciones de educación superior oficiales y 1.199.737 estudiantes en privadas.

El ministro y los secretarios de educación tienen la responsabilidad, con otros sectores (políticas multisectoriales), de pensar y actuar para vincular al sistema educativo a los más de 2 millones de niños y jóvenes (5 a 21 años) que no asisten a una institución educativa; no es una tarea fácil, allí están quienes habitan en el sector rural y los más pobres del sector urbano.

De otra parte, el Ministerio de Educación ha certificado 95 entidades territoriales (32 departamentos, 5 distritos y 58 municipios). Entidades que dirigen los secretarios de educación, quienes son responsables de administrar y operar la educación preescolar, básica y media. Ellos gastan 20.5 billones de pesos anuales que provienen del sistema general de participaciones, SGP, y más de 3 billones de recursos propios en el pago de nóminas y otros gastos que garantizan el funcionamiento del sistema educativo oficial.

Las entidades certificadas, a través de los secretarios de educación son responsables del funcionamiento de los colegios y de las plantas de personal (seleccionan, nombran, encargan, trasladan y retiran) y de la nómina de los 314.947 docentes oficiales, más los 26.858 administrativos de los colegios oficiales financiados con el SGP.

Otra responsabilidad de ministros y secretarios, quizás la más importante, es que ellos están obligados a tener, además de una gestión de excelencia, un liderazgo participativo y trasformador con quienes trabajan en el sector educativo, para lograrlo se requiere conocimiento y experiencia. Por ejemplo, un docente está muy poco dispuesto a escuchar a alguien que no conoce o improvisa un discurso sobre la educación, sin ningún criterio. Lo normal en Colombia es que los ministros y secretaros de educación tarden un año y más conociendo el sector, para luego empezar a tomar decisiones más o menos informadas.

He mencionado las grandísimas responsabilidades de ministros y secretarios de educación, sin proponer una sola función relacionada con los proyectos educativos institucionales, los planes de estudios, el currículo, los proyectos pedagógicos, la formación de docentes y las facultades de educación.

En el año 2015 estudiaban 186.765 estudiantes programas de educación y se graduaron de pregrado 36.174. En los últimos 5 años Bogotá, el MEN y otras secretarías de educación han financiado más de 10.000 maestrías en educación, esta tendencia se mantendrá en los próximos años, los docentes para ascender ahora requieren de maestría. Por lo anterior, ahora es posible proponer que los ministros y los secretarios de educación deberían tener, por ley, formación en educación a nivel de maestría y experiencia relacionado con el sector educativo, de por lo menos 5 años. Para no continuar con la improvisación en la gestión del sector educativo.

El próximo presidente de los colombianos debería reconocer que directivos, investigadores, docentes y el personal administrativo de la educación superior, media, básica y prescolar demandan un mínimo respeto de los gobiernos nacionales y territoriales en la designación de quienes dirijan el sector educativo, para hechos tan elementales como el simple dialogo entre actores, que hoy no existe. En educación no se conversa, se manda mediante normas o lineamientos y se pretende que todos obedezcan.

Fuente: http://www.dinero.com/opinion/columnistas/articulo/ministros-y-secretarios-de-educacion-por-angel-perez/249155

Imagen: http://gestioneducativaupaep.blogspot.com/

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