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El fantasma de Ayotzinapa y la matrícula en normales

28 de junio de 2017 / Fuente: http://www.educacionfutura.org

Por: Abelardo Carro Nava

Hace unos días, en una amena charla que sostuve con varios colegas de algunas escuelas normales del país, el tema de la escasa demanda de ingreso que se vive en estas instituciones formadoras de maestros y maestras – a últimas fechas –, salió a relucir. Entre otras cuestiones, hablamos de las grandes complejidades que el mismo subsistema encierra, así como también, de las grandes bondades que trae consigo la formación de docentes.

El tema, polémico en sí, dio para varias horas de plática. Desde luego, la pregunta sobre qué han hecho las normales para posicionarse como instituciones de educación superior dio, para que los hablantes en esa cálida tarde, fijáramos una postura al respecto. Como parece obvio, muchos, hablamos desde nuestra experiencia y construcciones que hemos hecho a partir del trabajo que desarrollamos en estas escuelas, otros, tal parece que marcaron una distancia entre su labor y lo que el mismo medio ofrece dada su inserción a algún puesto directivo o a las tan cuestionadas organizaciones sindicales (SNTE o CNTE). Sin embargo, dentro de ese cúmulo de ideas, coincidimos en una parece que tal parece, ha marcado la pauta para que hoy, la escasa demanda de ingreso al medio normalista, sea una cruda realidad que viven poco más de 200 normales en mi querido país. Veamos.

Las diversas políticas educativas internacionales que han surgido a partir de la década de los 90’s, han traído consigo, la transformación de los sistemas educativos en el mundo entero. Es obvio que ante los avances científicos y tecnológicos, así como también, de la constante evolución e involución de las sociedades, la educación debe y tiene que transformarse, y no es para menos. Ciertamente la sociedad y, de manera particular, los estados-gobierno, para lograr ese tan anhelado bienestar, progreso y desarrollo de sus habitantes, han fincado sus esperanzas, deseos y aspiraciones, en esa educación que se brinda en millones de escuelas. Así de simple y así de complejo.

Y para ello, la principal política que se ha implementado para lograrlo, es la transformación de la curricula y del quehacer docente. Como si esto fuera lo único que debería transformarse pero bueno. En este tenor, como sabemos, la evaluación ha jugado un papel preponderante para que se “alcancen” los niveles de calidad que satisfagan los requerimientos internacionales y de los estados; sin embargo, su fracaso es un hecho ineludible e innegable. ¿Cómo asegurar eficientes procesos de evaluación cuando en los hechos la educación ha sido vista como el botín político de quienes ostentan el poder? El más claro ejemplo de ello lo tenemos en México donde, para acabar pronto, con base en las “visiones” políticas que han tenido los distintos gobiernos federales, han hecho y deshecho en el medio educativo, lo que se les ha venido en gana. Ahí está el “súper nuevo” modelo educativo y su entrada en vigor en 2018. Una “absurdez” en todos los sentidos. Esto, es la más clara evidencia de ese binomio del que no ha habido buenos resultados hasta la fecha: política y educación.

Y en medio de todo este asunto, se encuentran las normales. Escuelas que, a pesar de los vaivenes de la política gubernamental, han formado a millones y millones de docentes en mi México querido. Algunas, como lo he referido en este y otros espacios, han “desaparecido”; otras, por el contrario, han sorteado la suerte y han impulsado un trabajo que les ha permitido gozar de ese prestigio, tan merecido pero pocas veces otorgado, como la Escuela Normal Veracruzana Enrique C. Rébsamen. Institución de la que su trabajo colegiado y académico, habla por sí solo.

Por qué ya no hay demanda de ingreso a las normales, es una buena pregunta que tendríamos que pensarla y repensarla; sin embargo, para el caso mexicano, tendríamos que reconocer que del año 2000 a la fecha, los gobiernos panistas y priistas, las organizaciones civiles como “Mexicanos Primero”, las grandes televisoras nacionales, algunos medios de comunicación “chayoteros”, y buena parte de los funcionarios de cada una de las entidades de mi querida República Mexicana, han propiciado que a los maestros y futuros maestros, se les vea como aquellos profesionales que no han cumplido con su función: educar al pueblo; pero, todos ellos se equivocan. Y se equivocan porque quienes han tenido la oportunidad de adentrarse al maravilloso mundo del normalismo mexicano, han descubierto que tal afirmación es “simplista” y sin fundamento.

Ciertamente, el medio normalista y las escuelas normales, adolecen de varias cuestiones, mismas que bien podríamos enmarcarlas en las áreas sustantivas que a partir de 1984 les fueron asignadas: docencia, investigación y difusión y extensión de la cultura; no obstante, su trabajo, nuestro trabajo, va más allá de dichas áreas. Y eso de sobra se sabe pero, aun con ello, se insiste hasta el hartazgo, que no están haciendo su trabajo.

Del caso de la Normal Isidro Burgos en Ayotzinapa, poco se sabe, pero eso sí, muchos se han atrevido a juzgar a los padres que siguen en la búsqueda de sus hijos, de esos 43 que aún siguen “desparecidos”. Muchos se han dedicado a denostar el trabajo que en esta normal se hace, aún sin conocerlo. Muchos han generalizado la situación que se vive una escuela normal en particular, con lo que la mayoría experimenta. Muchos… si muchos han contribuido para que la profesión docente, haya dejado de ser atractiva para los miles de jóvenes que egresan del bachillerato.

Y es que mire usted, las normales lamentablemente se hicieron visibles después del terrible suceso de Iguala en Guerrero y, quiérase o no, los medios de comunicación, la torpeza en las investigaciones por parte de las autoridades, y la paupérrima postura que asumió y ha sumido el gobierno federal y el Secretario de Educación, Aurelio Nuño, en torno a estos hechos, ha sido uno de los factores que han influido en la percepción de los padres de familia y los jóvenes, en cuanto al deseo de ingresar a una escuela normal de mi amado México.

En suma, no se trata de aplicar una curricula cuyo diseño y elaboración está en duda, tal y como lo hemos visto con el modelo educativo 2018; tampoco, de aplicar una reforma educativa que no ha hecho otra cosa más que afectar los derechos laborales del gremio, sin que verdaderamente se hable de una transformación de un trabajo docente. Considero pues, se trata de entender y comprender una profesión y el origen de ésta que, por más que se diga lo contrario, ha formado a millones de mexicanos, y para ello Sr. Aurelio Nuño, pregúntele a Alberto Arnaut, él sabe de ello.

Fuente artículo: http://www.educacionfutura.org/el-fantasma-de-ayotzinapa-y-la-matricula-en-normales/

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La escritura, un rito a la paciencia y la constancia

28 de junio de 2017 / Fuente: https://compartirpalabramaestra.org

Por: Donaldo Mendoza M.

El propósito: compartir con los lectores la enseñanza de algunos maestros, en uno de los subprocesos de la escritura: la “revisión”.

La buena escritura es un riguroso ejercicio de paciencia, máxime cuando se escribe para publicar. Esta decisión va más allá de la práctica narcisista de escribir para sí mismo, implica un acto de responsabilidad con los potenciales lectores, que nos hacen un inmenso favor cuando deciden leernos, ¿cómo vamos a defraudarlos? En algunos esa responsable conciencia se convierte en lo que se ha llamado el “bloqueo del escritor”, y da nacimiento a una nefasta mitología. Alrededor de estas ideas gira la siguiente reflexión.

Los mitos 

Hay muchos mitos alrededor de la escritura, lo cual impide que personas con capacidades intelectuales no escriban. Quizá el más grave de esos mitos es relacionar el oficio como un territorio exclusivo de los “escritores”: Cervantes, Borges, García Márquez…, en nuestra lengua. ¿Quién compite con semejantes monstruos?

Pues bien, para la buena salud de esta publicación es preciso decir que todo el que tenga algo que comunicar, lo escriba; “basta con tener algo que decir en frases propias o ajenas”, aconsejaba Pío Baroja. El referente de “escritor” debe llegar a nosotros, los legos, como la voz del maestro que tiene mucho para enseñarnos, porque ha pasado la vida perfeccionando el oficio. “No otra cosa hace García Márquez, en un largo arranque que tiene mucho de vertiginosa, incontenible inspiración, pero también mucho de tenaz elaboración previa…” (Mario Benedetti, en Crítica cómplice).

El mito lleva en su interior la fuerza que lo funda y lo destruye. El “escritor” no nace con las frases hechas; hay cierta disposición genética, cierto, pero la personalización de un estilo propio, por ejemplo, es un trabajo tenaz, que lleva tiempo, constancia y paciencia. Visto desde esa perspectiva, el mito de que “el escritor nace”, desaparece. El escritor se hace. Lo que nace es un esfuerzo y una disciplina de trabajo.

El propósito central de estas notas es, entonces, compartir con los lectores la enseñanza de algunos maestros, en uno de los subprocesos de la escritura: la “revisión”. Estos escritores nos van a decir cómo nace ese texto, de apariencia fácil, que llega al lector. Llamamos a este apartado…

La revisión de los maestros

Es importante, antes de empezar un escrito, tener la conciencia y la certeza de que la escritura no obedece a un rapto de inspiración, sino a un proceso ciento por ciento racional. La verdadera inspiración es la disposición oportuna de ciertas circunstancias: el ambiente, una idea que da vueltas en la cabeza y el deseo indomable de escribir. El proceso racional son los medios logísticos que garantizan la organización de aquello que queremos comunicar; esos medios son: a) planeación (las ideas que nos rondan), b) exponer esas ideas en un primer borrador (aquí podría estar la ‘inspiración’: escribir sin detenerse), c) revisión (aquí entra en juego todo el arsenal gramatical que poseemos), y d) edición (se sugiere que la versión final pase a manos de un lector ajeno al autor). Pero, sin duda, el subproceso donde se juega el éxito o fracaso de nuestros escritos está en la revisión. Ahí es donde los maestros nos van a decir cómo lo hacen.

A Robert Graves (1895-1985), escritor inglés reconocido por la versión para televisión de su novela histórica Yo, Claudio, se le pregunta: ¿Qué hace usted exactamente? En su respuesta se revela una actitud ética (responsable) hacia sí mismo y hacia el lector: “Revisar el escrito hasta que no pueda seguir leyéndolo”, y precisa el procedimiento: “encontrar a alguien que lo escriba a máquina”. Es la mejor manera de tomar distancia del escrito, a través de otro lector; esto le permite al autor ver aquello que le había pasado inadvertido, “y reviso la versión mecanográfica y la vuelven a escribir a máquina”. Así pueden ir y venir tres o más versiones, hasta que “no debe quedar nada que ofenda al ojo”.

John Dos Passos (1896-1970), novelista de la mejor generación literaria norteamericana (la “perdida”), autor de Manhattan Transfer, revela la personalidad de su escritura y la de él mismo cuando dice: “Todo lo que le sucede a uno tiene algo que ver con lo que se escribe”. La revisión tiene en este escritor a uno de sus más pacientes orfebres: “Sí, reviso muchísimo”. Reconoce que en ocasiones un don especial admite que un capítulo se escriba al primer intento; pero, claro, es más frecuente que suceda lo contrario: que “algunos capítulos haya que escribirlos seis o siete veces”. Este testimonio de Dos Passos hace un guiño a los escritores noveles, generalmente impacientes.

Cuando alguien me pregunta si conozco un método eficaz para aprender a escribir, respondo: lee a los buenos escritores, pero lee sobre todo ensayos. Sugiera un autor, me insisten. Jorge Luis Borges (1899-1986), respondo sin vacilar. Este hombre parece que hubiese descifrado los secretos del buen escribir y la preceptiva que lo soporta: precisión, concisión, sencillez (simplicidad) y claridad. Todo eso sin que falte la profundidad. Su vida misma fue un permanente testimonio del oficio: “Sé que no puedo vivir sin escribir”. Y no le faltó un principio ético que, cual precepto kantiano, aplicó con rigor: “Si un escritor no cree en lo que escribe, no puede esperar que sus lectores se lo crean”. ¿Revisaba mucho este maestro? “Al principio sí lo hacía. Después descubrí que cuando uno llega a cierta edad encuentra su verdadero tono”. No se tome esta confesión en sentido literal, porque en verdad lo que Borges acostumbraba era dejar sus escritos a fuego lento: “Trato de repasar lo escrito durante las últimas dos semanas y, por supuesto, hay muchos errores y repeticiones que revisar…” Y, en una clara alusión a un subproceso previo (transcripción/borrador), dice: “Dejo que salga”. Para Borges, hecha la edición, o versión definitiva, “Uno debe leer fácilmente aunque se escriba de metafísica, filosofía…”

John Steinbeck (1902-1968), novelista norteamericano de obras memoriosas: La perla, Las uvas de la ira, entre otras; daba mucha importancia a la transcripción, quizá en razón del grueso volumen de algunas de sus obras. Para ese subproceso dejó sus mejores sugerencias: “Escribe libremente y tan rápido como te sea posible, echando todo al papel. No corrijas o reescribas hasta que hayas escrito todo”. Porque, precisa, “las correcciones son, por lo general, excusas para no seguir adelante”. Pero, a pesar de todo el conocimiento sobre el asunto, o precisamente por eso, Steinbeck se nos revela humilde: “Como siempre, tengo miedo de escribir la primera frase”.

Anthony Burgess (1917-1993), escritor inglés, los lectores hispanos antes de leerlo quizá lo vieron primero en cine; por ese medio conocimos la mordaz sátira social de su novela La naranja mecánica. Burgess hace valiosos aportes a la escritura como proceso. De la manera como planeaba sus libros, nos comenta: “Planeo un poco al principio: lista de nombres, una tosca sinopsis de capítulos… Pero no hay que planear demasiado; hay tantas cosas que se generan mediante el mismo acto de escribir…” Hay tantas cosas: Conviene que quienes estamos en la brega de escribir lo tengamos en cuenta.

Cinco escritores. Cinco testimonios. Suficiente muestra para el propósito de este breve ensayo: derivar de esa maestra experiencia un aprendizaje complementario que, sin duda, nos ayudará a hacer de la escritura una cultura, en donde como sujetos escribientes experimentemos el inefable placer de expresar en forma clara, coherente y lógica nuestras ideas. A esta idea de la escritura le confió el maestro mayor, Borges, su salvación en la Tierra: Escribir, “para mí es como un desahogo, como una forma de liberar ideas. No puedo entender a aquella gente para la cual escribir es una tortura. Si alguien se pone a escribir y le resulta pesado o trabajoso, hay un solo diagnóstico: no es su vocación.”

Referencias

BENEDETTI, Mario. Crítica Cómplice. Bogotá: Alianza Editorial, 1988.

BRAVO & PAOLETTI. Borges oral. Buenos Aires: Emecé, 1999.

McCORMICK – CALKINS, Lucy. Didáctica de la escritura. Buenos Aires: Aique, 1993.

THE PARÍS REVIEW. Conversaciones con los escritores. Barcelona: Kairós, 1980.

Fuente artículo: https://compartirpalabramaestra.org/columnas/la-escritura-un-rito-la-paciencia-y-la-constancia

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Universidad de Durango: otra vez al borde

28 de junio de 2017 / Fuente: http://www.excelsior.com.mx

Por: Carlos Ornelas

La Universidad Juárez del Estado de Durango se encamina a un conflicto más, una lucha descarnada por la rectoría y el control del presupuesto, a más de un año de distancia. Aunque el rector, Óscar Erasmo Návar García, entró por puerta falsa, parece que ha ganado legitimidad. Pero es improbable que pueda conducir a la UJED a un cambio institucional que le otorgue cierta estabilidad y modernice su arcaico método de elección de autoridades.

El Consejo Universitario es el máximo órgano de gobierno. Lo componen el rector, las demás autoridades, todos los profesores y un representante de los alumnos por cada escuela o facultad. Rige el principio de una persona, un voto. La compra o el control de sufragios es una regla, al menos desde 1974.

Un poco de historia para esclarecer el punto de por qué se avecina otra pugna. Tras un conflicto de 18 meses en que dos personas se ostentaban como rectores de la UJED, desde el centro forzaron a intervenir —contra su voluntad— al entonces gobernador, Maximiliano Silerio. Dialogó con todos los grupos y encontró la forma. José Ramón Hernández Meraz cumplió cuatro años y se reeligió. Murió en el cargo en junio de 2003. Quien era el contador, Rubén Calderón, ganó la elección. Duró en el puesto diez años. Era casi seguro que en 2010 se reelegiría, tenía el control de la Junta Directiva, del Consejo Universitario y de la mayoría de los catedráticos por vía de los directores.

Jorge Herrera Caldera recién tomó la gubernatura del estado ideó un golpe de mano escabroso para impedir la reelección del rector, quien, suponía, había apoyado a su rival. En un clásico madruguete, el Congreso modificó la Ley Orgánica de la UJED y suplantó al Consejo Universitario. En septiembre de 2010 designó a Patricia Herrera como rectora. Duró siete días en el cargo.

Luego, el Congreso modificó la Ley Orgánica de nuevo y, mediante el control del Consejo, el gobierno manipuló para que Javier Castro Hidalgo fuera el nuevo jefe de la Universidad. Éste fue rector de papel. Es conocido que fue el gobernador —por medio de su hermano Antonio— quien gobernó en la UJED. Con éste acordaban los directores de las dependencias, él decidía quién sería jefe de escuelas y facultades.

El gobernador Herrera removió a Castro. En diciembre de 2012, el Consejo, controlado por el gobierno, designó a Erasmo Návar como rector. Le tocó la faena dura. No tenía legitimidad interna ni resistía los embates del hermano del gobernador.

El mundo cambió en 2016. José Rosas Aispuro Torres, en una alianza PAN-PRD, le ganó al candidato del PRI. Miembros de un comité de defensa de la autonomía le pedían que quitara a Návar y pusiera a uno de ellos, leal al exrector Calderón, quien es hoy secretario de Educación en el estado. Aispuro Torres respondió que no repondría una violación a la ley con otra. Pero sus funcionarios, empezando por Calderón mismo, no dejan de echar leña al fuego. Falta mucho para el cambio y ya hay una decena de candidatos y todos dicen contar con el apoyo del gobernador.

Entiendo que Aispuro Torres no quiera meter las manos. Aparte de que no desea violar la autonomía, tampoco ansía broncas con grupos que tienen voz, que pueden armar líos o agenciarse apoyos de otros políticos (del presidente municipal, por ejemplo). Sin embargo, el puesto de mando le exige velar por la paz y la tranquilidad en el estado. La UJED —con todo y sus defectos y prácticas corruptas— es una institución de peso. El riesgo de otra crisis está en puerta.

Pienso que el gobernador tiene la coyuntura histórica de hacer política de la buena, sin transgredir la autonomía. Puede convocar a los universitarios a hacer propuestas para una reforma a su ley orgánica, como lo proponen exalumnos y profesores de la Universidad, según lo analiza Leobardo García Orrante en un artículo en El Sol de Durango (2 de mayo). Esto, bajo dos premisas. Una, que quede claro que la UJED seguirá siendo (incluso más) autónoma. Dos, que no se vulnerarán los derechos laborales.

La UJED requiere una ley orgánica moderna que aminore las querellas entre grupos, que garantice que el jefe de la Universidad tenga grados académicos decorosos y fama pública. Hoy, quien controla el presupuesto puede hacer mayoría en el Consejo, aunque no tenga mérito académico alguno. Establecer una Junta de Gobierno no resolvería todo, pero aligeraría la compra descarada de votos o el voto forzado.

El gobernador tiene la oportunidad de prevenir una crisis en la UJED.

Fuente artículo: http://www.excelsior.com.mx/opinion/carlos-ornelas/2017/06/21/1171018

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Videoconferencia: Iliana Lo Priore en Educación Maternal, Procesos Integrales y Humanizadores.

En el marco del I  Encuentro Nacional por la Transformación de la Educación Inicial, auspiciado por el Ministerio del Poder Popular para la Educación (MPPE)  y UNICEF, y con el respaldo de OMEP Venezuela, se presenta la conferencia de Iliana Lo Priore, titulada,  Educación Maternal, Procesos Integrales y Humanizadores.

Este momento educativo como parte del proceso de formación nacional realizado a más de 350 docentes de Educación Inicial, representantes de los 23 estados del país.

A continuación presentamos la conferencia.

 

Fuente: Araguaney

 

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¿Estamos aprovechando a los trabajadores de mayor edad?

Por: El Economista

De tomarse las políticas correctas que faciliten el trabajo de los empleados de mayor edad, existe la posibilidad de disfrutar de ventajas económicas derivadas de la participación de estos empleados en la fuerza laboral, contribuyendo al poder adquisitivo del consumidor, a los ingresos fiscales de los países y mejoras sustanciales en el PIB.

Los trabajadores de entre 55 y 69 años de edad deberían de ser alentados y apoyados a permanecer en la fuerza de trabajo por más tiempo, lo que beneficiaría en casi dos billones de dólares al Producto Interno Bruto (PIB) de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

NOTICIA: ¿A qué aspiras en tu retiro?, una cuestión fundamental

Según el “Índice de la Edad Dorada” de PwC, el que las personas más experimentadas continúen incorporados a la fuerza laboral no sólo aumenta al PIB de la OCDE, sino que además contribuye al poder adquisitivo del consumidor y a los ingresos fiscales de los países. Estimaciones de la consultora británica señalan que también podría ayudar a mejorar la salud y el bienestar de las personas mayores manteniéndolas física y mentalmente activas.

El estudio del PwC es un promedio ponderado de siete indicadores que reflejan el impacto en el mercado de trabajo de los trabajadores mayores de 55 años en los países de la OCDE, incluidos el empleo, los ingresos y la formación académica. Islandia, Nueva Zelanda, Israel y Suecia ocupan los cuatro primeros lugares del índice. El objetivo es cuantificar hasta qué punto diferentes las economías aprovechan el potencial de sus trabajadores más experimentados.

Según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas, para el 2050 el número de personas mayores de 55 años en los países de la OCDE crecerá casi un 50%, hasta alcanzar niveles que ronden los 538 millones de personas. Es una ventaja que los avances de la medicina moderna logren prolongar la expectativa de vida, sin embargo, el rápido envejecimiento de la población pone presión financiera significativa sobre los sistemas de salud, la asistencia social y las pensiones. Esto sólo aumentará con el tiempo.

Para poder contrarrestar los efectos secundarios que complican las finanzas gubernamentales derivadas de la extensión de la expectativa de vida, los gobiernos de la OCDE deben incluir dentro de sus prioridades reformas a los sistemas de pensiones y otros incentivos financieros para fomentar una jubilación posterior. Indudablemente esto aliviaría una carga financiera debido a la mayor recaudación fiscal y ayudaría a que las personas de esas edades puedan seguir contando con los beneficios que les ofrece una vida laboral activa, según las conclusiones del índice de PwC.

NOTICIA: Prepare su retiro de acuerdo a su edad

Aunado a todo esto, PwC recomienda tomar medidas para apoyar el aprendizaje y la formación a lo largo de toda la vida laboral, que ayude a todas las generaciones a hacer frente al rápido progreso tecnológico, incluida la automatización que se espera que sufran las industrias con la Cuarta Revolución Industrial y la adopción de la tecnología en los entornos laborales. Estas medidas no deben de ser excluyentes de los trabajadores más jóvenes, ya que esto aumentará tanto la demanda como la oferta.

PwC sugiere que los patrones adapten políticas de trabajo flexible, opciones de jubilación parcial y el rediseño del papel pueden ayudar a satisfacer las necesidades y preferencias cambiantes de los trabajadores de más edad.

A lo largo de los países miembros de la OCDE, PwC estimó que el aumento potencial del PIB tras alargar el plazo de pertenencia al mercado laboral para los mayores de 55 años a niveles similares a los que tiene el cuarto puesto del conteo (Suecia), podría ser de alrededor de 2 billones de dólares en su conjunto.

Específicamente en México el aumento reflejado en el PIB sería de 50,200 millones de dólares, para la fecha meta y 4.4% de crecimiento del PIB, según PwC. El índice admite que existen países que pueden presentar mejores incrementos que este al tomar decisiones en las iniciativas para fomentar el alargar el tiempo de jubilación, la diferencia es que la pirámide poblacional no les favorece si continúan con sus políticas. En el caso de México, hay más población joven, por ello de tomarse medidas en este respecto se tiene enfrente una posibilidad de crecimiento, sobre todo con decisiones anticipadas.

Nuestro país ocupa el lugar número 18 del índice de PwC, y encabeza la lista (junto con Turquía y Grecia) de países con peores caídas en la calificación del estudio al descender 12 lugares en ese periodo. Según los datos de la consultora, en el 2003 México ocupaba el puesto número seis del ranking global.

ARTÍCULO: ¿Cuáles son las consecuencias de un aumento en la esperanza de vida?

En México el porcentaje de personas de entre 55 y 64 años de edad laborando es del 54.9% una diferencia de 20.5% con respecto a Suecia.

Fuente:http://eleconomista.com.mx/economia-global/2017/06/26/estamos-aprovechando-trabajadores-mayor-edad

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El modelo económico actual no es sostenible: Gabriela Ramos

Por: Forbes México

La directora de la OCDE considera que no basta con seguir la evolución del PIB o la productividad si no hay bases que sostengan el desarrollo, como la equidad y la educación tecnológica.

A la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) se le suele identificar como un organismo que mide flujos globales de comercio, fija políticas internacionales y da a conocer tendencias económicas.

Sin embargo, Gabriela Ramos desea que el organismo que agrupa a 35 países incida cada vez más en temas que van más allá de números ‘fríos’ o un reporte económico, por ejemplo, en aspectos de inclusión social.

“Esto responde al hecho de que el modelo de crecimiento que hemos generado no es sostenible porque, en primer lugar, nos hemos enfocado a la producción, al consumo, al PIB, a los mercados, pero con eso no evitamos las crisis”, explica.

Un segundo aspecto que ha motivado a generar una agenda diferenciada en la OCDE es porque, comenta su directora, el actual modelo económico es excluyente no solo en el tema de ingresos, sino también en el tema de las mujeres. “El planteamiento económico tampoco es favorable al medio ambiente, y no asegura que cada individuo que vive en una nación desarrolle su pleno potencial”, añade.

Esto lo relaciona Gabriela Ramos con el tema del envejecimiento en países desarrollados como Japón o Italia, donde hay un decrecimiento de la población en la participación laboral. “Imagínate que México tuviera la participación promedio de la OCDE de mujeres en el mercado laboral. Se incrementaría la fuerza laboral del país en 20 puntos, sería un impulso importante para el crecimiento económico, podríamos estar hablando de un PIB creciendo al 3 o 4%, y no al 2%”.

En la actualidad, la participación promedio de la mujer en el mercado laboral en países de la OCDE se ubica en los 67 puntos, mientras que en México es cercana a los 47 puntos.

La directora del organismo internacional se dice consciente de que la incursión de más jóvenes y mujeres en el mercado laboral requiere de una mayor capacitación para ellos, pero sobre todo una educación más vinculada a la 4ta Revolución Industrial (la de la inteligencia robótica). Es por ello, comenta, que la OCDE impulsa proyectos como el Movimiento STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés), que busca acercar a las niñas a áreas de desarrollo que históricamente han sido dominadas por hombres.

“Sabemos que 9% de los trabajos que existen en este momento van a desaparecer y 20% van a transformarse, entonces: ¿cómo preparamos mejor a los niños y a la fuerza laboral para que puedan reforzar sus habilidades en ciencias? Por medio de un nuevo tipo de educación”, dice Gabriela Ramos.

La directora de la OCDE considera que la actual era tecnológica implica regresar a una formación similar a la del Renacimiento (siglo XV), donde se inculcaba que las personas supieran un poco de todo, con una conceptualización holística del desarrollo de habilidades y del conocimiento; una etapa de la historia donde “la gente era rápida de pensamiento y promovía la transformación, y es que en el futuro ya no vas a tener una profesión en la vida; todo indica que será necesario que tengas varias”.

Sobre esa misma idea, la OCDE, explica, está desarrollando una estrategia digital que incluye una reflexión muy importante sobre las capacidades que se necesitan para el futuro, principalmente bajo la idea que muchos de los servicios que prestan los humanos, y sucederá más cuanto más avance la ciencia, están siendo generados por computadoras.

“Es por ello que la OCDE se ha propuesto seguir impulsando la evaluación de los estudiantes a través del Programa PISA (Programme for International Student Assessment), porque mientras algunos países siguen midiendo sus resultados escolares por año, por número de escuelas o por número de maestros, nosotros estamos enfocándonos a la calidad, considerando que se requieren jóvenes con una mayor capacidad crítica, capaces de trabajar en equipo, ofrecer soluciones y transformarse, ser resilientes, como hoy se conoce”, concluye Gabriela Ramos.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/modelo-economico-actual-no-sostenible-gabriela-ramos/

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El carácter irreformable de las instituciones más peligrosas para la humanidad

Por: Jesús Aller

Dos catedráticos, uno de criminología en la Open University (Steve Tombs) y otro de estudios socio-legales en la de Liverpool (David Whyte), unieron sus esfuerzos para dar forma a este libro, cuya versión en castellano apareció recientemente en el catálogo de Icaria Antrazyt (trad. de D. Jiménez, I. Bernat y A. Forero). Un prólogo de los traductores y una introducción de los autores para esta edición nos presentan con claridad el objetivo de la obra. Si bien existen muchos trabajos que analizan los crímenes de las corporaciones transnacionales del capitalismo, este se dedica especialmente a mostrar el carácter irreformable de estas instituciones, que constituyen en este momento la mayor amenaza para la humanidad.

Estamos hablando de entidades que dominan todos los aspectos de nuestra vida y cuyas cifras de facturación compiten con los PIB de los estados. Su tendencia creciente es la formación de oligopolios y en este sentido, un repaso al panorama en diversos sectores de la economía de los países anglosajones pone en evidencia lo que se esconde tras el mito del “libre mercado”. Progresivamente, las grandes decisiones económicas son tomadas por las corporaciones y no por los estados, que las subsidian generosamente. Además, los gobiernos están siempre dispuestos a echar una mano a las empresas cuando su situación peligra y les permiten externalizar costos de forma habitual, haciendo que los perjuicios que su actividad ocasiona sean asumidos por los sectores sociales más vulnerables. Este es el punto de partida del libro: un cuestionamiento del mito de la eficiencia de las corporaciones, fácilmente rebatido por las cifras económicas.

El libro se concentra después en un análisis de los daños generados por las corporaciones, crímenes que en ocasiones alcanzan proporciones “monstruosas” y saltan a los titulares de los medios, pero que más comúnmente corresponden a actividades cotidianas cuyo carácter delictivo apenas es reconocido. Los autores repasan ejemplos en diversos campos: fraude, corrupción y lavado de dinero en la banca, que casi nunca arrastran consecuencias penales; delitos alimentarios y en los productos farmacéuticos de múltiples tipos; atentados contra la seguridad de los trabajadores; y por último, crímenes medioambientales, que se ensañan con los más pobres. Los daños producidos a veces ni siquiera están tipificados como delitos, pero incluso cuando lo están es difícil que acarreen sanciones penales. Capítulo aparte merece la connivencia entre estado y corporaciones en los conflictos bélicos, cuyo análisis demuestra cómo el primero ha acabado convirtiéndose en el brazo armado de las segundas. De la Alemania nazi a Iraq, los datos permiten entender la guerra como estafa y crimen corporativo.

Las primeras compañías con fines lucrativos nacen en Inglaterra en el siglo XVII para favorecer la empresa colonial, pero es en los siglos XVIII y XIX cuando las corporaciones alcanzan un desarrollo notable, creándose la cobertura legal de la responsabilidad limitada, que protege a los accionistas de los posibles delitos de una compañía (“velo corporativo”). De la East India Company al crack de 2008, la historia pone de manifiesto la enorme impunidad que ha caracterizado siempre a las corporaciones, y patentiza el conflicto irresoluble del capitalismo: se proclaman derechos individuales, pero se garantiza sobre todo el de enriquecerse de cualquier modo de una minoría.

El funcionamiento de la corporación obedece a una maximización de beneficios con criterios de racionalidad, amoralidad e insensibilidad, sometidos en el momento actual a tensiones entre propietarios (accionistas) y gestores. A la hora de enjuiciar a la persona jurídica que es la corporación, la responsabilidad se evade pues su núcleo de poder resulta estar vacío, de forma que las mismas estructuras jerárquicas complejas que provocan los desastres, son las que permiten a los culpables escurrir el bulto. La tesis del libro queda demostrada cuando un análisis de las formas de “decidir” y “actuar” de las empresas evidencia cómo estas generan necesariamente efectos antisociales que están en su ADN. Un repaso detallado y crítico a la copiosa literatura existente sobre la posibilidad de “domesticar” a la corporación y hacer de ella un ente beneficioso para la humanidad trasluce sólo buenas intenciones y retórica sin contenido real.

Qué hacer entonces con las corporaciones, seres maléficos por naturaleza. Ante la dificultad de reformarlas, abolirlas sería la respuesta lógica. Por otro lado, en el momento actual, su vulnerabilidad ante la opinión pública es innegable por la ineficiencia de muchas empresas privatizadas y la divulgación continua de sus crímenes; además, la relación simbiótica de que gozan con los estados resulta escandalosa en muchos casos. No obstante, según los autores, un programa racional de oposición a las corporaciones no implica huir de las opciones reformistas, aunque sí concentrarse en aquellas que tienen potencial transformador, como atacar las bases jurídicas de su impunidad o promover la influencia de los trabajadores en sus decisiones.

Las corporaciones son cristalizaciones de poder enormes y monstruosas, pero relativamente recientes, y esto debería animarnos, pues nada indica que sean imprescindibles ni siquiera aconsejables, sino más bien lo contrario. Por otro lado, los preceptos legales en los que se basan de ninguna forma son naturales ni inmutables. Luchar por un mundo sin corporaciones no requiere perfilar todos los detalles de cómo podría funcionar este, sino que significa sólo devolver al ser humano la libertad de decidir sobre sí mismo y gestionar su vida en condiciones de una auténtica democracia que incluya la economía.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=227516

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