1. No se necesita entender detalles de la confrontación actual entre los gobiernos de EEUU por la parte occidental y el gobierno de Corea del Norte representando a Oriente. Creo que basta con un poco de historia para comprender por qué Corea del Norte busca demostrar al mundo y a EEUU su fortaleza en armamentos con el fin de que la dejen vivir en paz y alejar las permanentes amenazas contra ella. ¿Por qué cualquier nación poderosa –como EEUU, Francia, Inglaterra, Israel- pueden amenazar y bombardear a cualquier país, como Siria o Irak, que no se someten a sus caprichos?
2. En la rivalidad y confrontación de los occidentales yanquis y europeos contra los pueblos de Oriente nadie puede ser imparcial porque está en juego el dominio mundial. En esa confrontación estoy con Oriente que en vez de amenazarme me enseña valores humanos. Defiendo por convicción a Siria, Irak, Afganistán, Irán, China, a Corea del Norte por ser esos pueblos y otros más, los que en la historia han sido los más bombardeados, invadidos y saqueados por colonialistas europeos (primero) y por el imperio de EEUU e Israel, después.
3. Por la larga historia de invasiones que ha sufrido México y los países de América Latina entendí el papel de cada nación. Cuando México logró liberarse de 300 años de dominio español (1521-1821) inmediatamente los europeos, encabezados por Inglaterra y Francia, así como los EEUU, penetraron nuestro país para adueñarse de sus riquezas. La historia de México es rica en detalles de esas invasiones; pero la que fue total y definitiva fue la invasión yanqui de la primera mitad del siglo XIX que concluyó con el despojo de más de la mitad de nuestro territorio.
4. ¿Cómo puedo estar con los argumentos de los capitalistas occidentales defendiendo una sociedad que nos ha hecho miserables, nos ha perseguido y asesinado, buscando apropiarse del mundo al que han dominado durante siglos? De Oriente solamente he recibido enseñanzas, las necesarias para comprender las gigantescas calumnias y mentiras que vomitan los medios de información todos los días contra los pueblos que luchan por su liberación. ¿Qué hay contradicciones en los mensajes? Las hay, pero nuestra obligación es reflexionar con independencia.
5. Después de las asesinas bombas de EEUU en Hiroshima y Nagasaki, los EEUU colocaron en la parte sur de Corea rodeándola, muy cerca de Japón y China, decenas de bases militares amenazantes. Apenas concluyó la Segunda Guerra y se fundó la ONU en 1945, dado que Corea estaba en la zona de influencia de la Unión Soviética (hoy Rusia) se inició una guerra en 1950 que concluyó en 1953 con el «acuerdo» de que el paralelo 38 divida a Corea en dos. Así se apropió EEUU de la parte Sur quedando pendiente una guerra. Desde entonces el Norte ha luchado por la reintegración de Corea.
6. Con esas decenas de bases militares los EEUU tienen asegurado sus intereses petroleros en esa región cuyos misiles alcanzan a toda Corea, al Japón, a Mongolia, China y parte de Rusia. Por ello tienen la soberbia los EEUU para amenazar sabiendo que los misiles de Corea no pueden alcanzar a Washington y Nueva York que son los centros políticos y financieros. Por ello los EEUU nunca han estado a la defensiva sino a la más abierta ofensiva del dueño de los negocios llevando las guerras a Europa o Asia. Pero parece que los aires van cambiando y pronto los yanquis sufrirán en carne propia lo que han hecho.
7. Corea del Norte es la rebeldía de nuestro tiempo. Mientras México y demás países gusanos se arrastran frente al imperio haciendo declaraciones para apoyarlo, surge un gobierno y país valiente que con enorme orgullo conoce el ABC de la dignidad humana: No permitas que te ordenen, te sometan y te aplasten, no olvides que tu miedo ha sido sustituido con tu valentía. «Los imperios asesinos sólo son tigres de papel; basta con demostrarles que tenemos con qué defendernos para que no amenacen más». Quizá eso ha aprendido Trump ante la respuesta combativa de Correa del Norte. (18/V/17)
http://pedroecheverriav.wordpress.com
Fuente :
https://www.aporrea.org/internacionales/a246252.html
Fuente imagen:
https://lh3.googleusercontent.com/48OWHuXif_GACJnzVnhfkXlXQcoZpanyQmSeefIfKrpf6pZD753gItIXfhyvM1eNMyA7yLs=s85
En la muestra de Carmela García ocupan un lugar relevante las militantes de “Mujeres Libres”, organización anarcosindicalista que desplegó su actividad durante la guerra española de 1936 y llegó a contar con 20.000 afiliadas. Así, la abogada y pedagoga Mercedes Comaposada Guillén, la médica Amparo Poch y Gascón o Lucía Sánchez Saornil, entre otras, promovieron un feminismo anarquista “que no subordinaba la autonomía de las mujeres a las aspiraciones de la revolución social”, destaca la profesora de Historia de la Educación en la Universitat de València y militante del movimiento feminista, Llum Sanfeliu. Fue Lucía Sánchez Saornil la gran impulsora de la revista “Mujeres Libres”, quien se hizo cargo de la línea editorial y ha inspirado a Carmela García para la presente exposición. Pero tan importantes como las personas son los espacios de la memoria. De ahí la fotografía del Conservatorio de Valencia, donde se celebró en octubre de 1937 la Segunda Conferencia de Mujeres Antifascistas. O, en el siglo XXI las “Mujeres de Negro”, que manifiestan su luto contra la guerra y a quien la artista fotografía bajo un imponente ficus. También las “Lesbian Band”, que en una de las imágenes de la muestra ensayan el son de las “batukadas” debajo de un puente. El arte, lo lúdico y lo festivo como vía de autoafirmación.
Imágenes de gran formato, un mapa “subjetivo” con documentos, acotaciones, fotografías sobre asociaciones de mujeres de los años en que Valencia fue capital de la II República… ¿Qué queda de todo ello en la actualidad? Tal vez sea la pregunta que haya motivado el trabajo de la fotógrafa. Y la artista canaria quizá responda captando las imágenes de una ristra de colectivos (actuales) de mujeres: “Las Heidis”, “Joves Desobedients”, “Mujeres Libres”, “Dones de Frontera”, “Dones Progressistes” o la “Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas del País Valenciano”. “Ellas necesitan asociarse para tener más fuerza en el espacio público, como forma de resistencia y para sobrevivir; por esta razón hago las fotografías en la ciudad”, explica la autora en un recorrido guiado por la exposición. Llama la atención a los visitantes sobre un muro, que no es urbano. Se trata de una réplica de la pared de su estudio, donde cuelga anotaciones, ideas, dibujos y fotografías, como la de un cuadro que pintó Lucía Sánchez Saornil; pero no el paisaje entero, sino –ampliada- la parte que aloja la firma. Hay también en el muro simples hojas, con una leyenda a bolígrafo y subrayado en rotulador: “Lo que no se ve no se nombra, y lo que no se nombra no existe”.
De la docena de fotografías sólo hay dos retratos individuales. Uno es la de Mariló Rodríguez, del colectivo “Joves Desobedients”, que en los años 90 del siglo pasado realizaban acciones como salir de noche con antorchas para reclamar seguridad frente a las agresiones sexuales. Tomada en el centro histórico de Valencia, la fuerza de la imagen hace que vaya a figurar en la portada de una próxima publicación, según informa Carmela García a los visitantes. El segundo retrato es el de Heide Braun, una librera especializada en temática feminista. Con la biblioteca de la universidad al fondo, su figura cuestiona los tradicionales espacios de poder y la manera en que históricamente se ha negado a las mujeres el acceso al conocimiento. Se produce, así pues, un choque entre espacios, que también se da en la fotografía de tres jóvenes activistas en el tradicional barrio del Cabanyal, en Valencia, amenazado desde hace décadas por los procesos especulativos y de “gentrificación”. Las muchachas forman parte del colectivo “Brúfol”, que trabaja en la formación no reglada, con mujeres y en el ocio con niñas y niños en situación precaria. La imagen pone de manifiesto la degradación de esta barriada marinera.







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