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Un horizonte para transformar la educación

Confieso de entrada que estos párrafos estarán cargados de optimismo. Puede que resulte extraño ya que, en general, los artículos vinculados con educación tienden a mostrar un panorama desolador, debido a que los indicadores en la Argentina son, cuando menos, preocupantes. Los bajos niveles de aprendizaje, las altas tasas de deserción, el elevado nivel de ausentismo de alumnos y docentes, y el clima escolar que peor mide en la región dejan poco espacio para celebrar. Sin embargo, intentaré argumentar las razones que me llevan a confiar en que las condiciones para una transformación educativa se están generando.

Se están abriendo canales de diálogo inter-sectorial. El lanzamiento del Compromiso Nacional por la Educación que realizó Macri el 12 de este mes, poniendo a la educación en el centro de la agenda nacional, representó una muestra cabal de la disposición de distintos sectores -público, social, empresarial, gremial, prensa- que vienen dialogando a fin de lograr acuerdos indispensables para posicionarnos en el camino hacia un sistema de calidad. Este gesto cargado de simbolismo augura un proceso de diálogo continuo hasta consensuar, hacia fines de año, una visión educativa para lel país.

El diálogo entre sectores genera impacto real. Un ejemplo concreto es la colaboración que se verifica entre las organizaciones vinculadas a la educación rural y el gobierno nacional a través de la planificación de acciones conjuntas. El intercambio de buenas prácticas aumenta la probabilidad de que los esfuerzos de ambos sectores se fortalezcan y de que el Gobierno pueda llevar a escala acciones de las ONG que poseen años de experiencia en el campo. En unos meses se realizará el primer encuentro público-privado para la mejora de la calidad educativa de escuelas rurales y agropecuarias.

El Instituto Nacional de Educación Tecnológica, INET, que trabaja a un ritmo sin precedente, nos muestra también la disposición al diálogo intersectorial. Tras realizar encuestas y entrevistas a empresas y expertos del sector, esta agencia publicó recientemente el informe «Demanda de capacidades 2020». El estudio definió la dinámica y tendencias de los sectores productivos argentinos y concluyó que existe una demanda laboral insatisfecha causada, mayormente, por la escasez de competencias técnicas vinculadas con el conocimiento de las distintas disciplinas. Así, el INET podrá diseñar e implementar políticas educativas que adecúen la educación a las necesidades del sector productivo.

Estos ejemplos son apenas una muestra. El mes pasado, en el Pre Foro de Calidad Educativa realizado en Córdoba, el ministro de Educación de esa provincia, Walter Grahovac, expresó que en los últimos meses vio un Consejo Federal de Educación renovado y con diálogo abierto. También el ministro de Educación de Mendoza, Jaime Correas, ha expresado que estos encuentros de ministros de todas las provincias se han vuelto sumamente productivos por la apertura que todos están demostrando.

El horizonte promisorio, lejos de satisfacernos, debería interpelarnos más que nunca. Al Ministerio de Educación de la Nación y los ministerios provinciales, para cumplir sus promesas de aplicar la prueba «Aprender» en todo el país el próximo octubre; también, a trabajar para lograr la aprobación del Instituto Nacional de Evaluación de la Calidad Educativa en el Congreso, y comprometerse a fortalecer los procesos de formación inicial y continua de docentes, a fin de llevar a las aulas formatos de innovación pedagógica y tecnológica que devuelvan a nuestros niños y jóvenes la curiosidad por el aprendizaje y el conocimiento.

Por otra parte, la sociedad civil debe unirse para acompañar y contribuir con estos procesos, pero a la vez debe exigir un plan de acción que trascienda el período de gobierno. Aprobar una ley nacional de educación a diez años debería ser un tema que nos desvele como sociedad. Un cambio educativo es una tarea de tal complejidad que requiere un faro que ilumine el rumbo más allá de lo que dura un gobierno. Es necesario implementar un Observatorio de la educación, independiente del gobierno, que mida el alcance de las metas fijadas en el plan de acción nacional.

Todo esto requiere de diálogo, acuerdos y colaboración, para poder cumplir con los enormes desafíos que enfrentamos. Vuelvo al optimismo inicial: las condiciones se están generando. Aprovechemos y comprometámonos como nunca antes, Lo sabemos bien: a la educación la construimos entre todos.

Directora ejecutiva de Proyecto Educar 2050

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1921758-un-horizonte-para-transformar-la-educacion

Imagen tomada de: https://pixabay.com/p-908512/?no_redirect

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Leonor y las cartas de amor a los alumnos

Por Ortelio González Martínez

Camina lentamente porque jamás quisiera llegar al final. Habla con la misma pasión con que enseña a sus alumnos. La voz tenue, muy baja, como si susurrara al oído las lecciones aprendidas en más de cinco décadas de enseñanza.

Y ocurrió lo que todos sospechaban en su natal Ciro Redondo: Leonor Somonte Fernández entró viva en la leyenda de los maestros de excelencia: alfabetizadora, hija ilustre del municipio, recibió la llave de la ciudad, premio anual del Ministerio de Educación, medalla Jesús Menéndez, Joya de la Pedagogía, Premio a la Virtud, la réplica del machete de Simón Reyes, que se entrega en la provincia a personalidades destacadas, con relevante trayectoria en la vida laboral y social… Mucho se podría decir de esta maestra.

Su historia comenzó en época temprana cuando con poco más de 20 años impartió las primeras clases a los barbudos que llegaron al cuartel del poblado de Ciro Redondo.

Fue cuando confirmó que los esfuerzos no tienen límites, como siempre le repetía Isabel, la mujer que la trajo al mundo hace 80 años.
Maestra de varias generaciones. En la misma ESBU Felipe Poey, de la cual fue su primera directora, estuvo de pie, frente a sus alumnos de octavo grado, hasta hace dos cursos. Allí Ramón me habló de la maestra:

Ella me educó; también a mi esposa Lilia y a mi hijo Yuri, que es médico y ha cumplido varias misiones internacionalistas.

Ramón, ex-alumno

La vida no le ha cambiado los gustos a Leonor. Como siempre, después de concluir sus labores en la cocina, ve el noticiero y algún programa que le guste. Y cuando era maestra, o mejor dicho, cuando estaba frente al aula, comenzaba la labor creativa, bien tarde en la noche. A veces la sorprendía la madrugada mientras escribía algún poema, un cuento o planificaba la clase del próximo día, como lo haría la maestra más joven.

Y le viene una anécdota:

Una vez, en un acto, un funcionario del Ministerio de Educación me dijo: ‘Leonor, ¡todavía dando clases!’. Y le respondí: Todavía, y ahora soy Profesora General Integral.
Hay que moverse con el tiempo, a tono con las transformaciones de la enseñanza, afirma.

Leonor Somonte Fernández, educadora

No es difícil oírla hablar de Martí en la clase de matemática, porque…

…esa ciencia es poesía. No olvides que el apóstol dijo: El lenguaje ha de ser matemático, geométrico, escultórico. Martí ayuda y  convence.

Leonor Somonte Fernández, educadora

Y sabe por qué lo dice:

Yo tuve un alumno rebelde, muy difícil. Hijo de matrimonio disfuncional. Se lo iban a llevar para una escuela de conducta. Yo dije: este no me lo llevan.
Comencé a trabajar con él. Por las noches yo le escribía cartas de cariño, de amor de madre. Le hablaba de Martí y de todas las cosas lindas que hizo para los niños. Me daba cuenta que las leía. Ese joven, siguió estudiando y tiene todas las cartas guardadas. Cuando me enfermé, él fue el primero en venir a verme. A cada rato me da vueltas. A veces me mira y se le aguan los ojos.

Leonor Somonte Fernández, educadora

Con sus años y su energía inimaginable, iba a casa de los alumnos con periodicidad.

Intercambiaba con ellos y con los padres en un medio que no es la escuela, en confianza. Hablábamos de todos y la familia agradece.

Leonor Somonte Fernández, educadora

Recuerdo un día que la visité en su aula y dijo:

¡Qué se pongan de pie las joyas!

Leonor Somonte Fernández, educadora

Varios alumnos se levantaron de las sillas.

Ellos son los mejores y se sienten orgullosos, pero saben que ese orgullo deben llevarlo por dentro, con humildad y modestia, y es fruto del sacrificio.

Leonor Somonte Fernández, educadora

En realidad yo sabía que la palabra MAESTRO —así, en mayúsculas— está hecha para ella. La lleva muy adentro, en la parte izquierda del pecho, por eso duerme tranquila, aunque ya no le escriba cartas de amor a los alumnos.”

Fuente: http://www.tvavila.icrt.cu/k2-ar/item/733-leonor-y-las-cartas-de-amor-a-los-alumnos.html

Imagen: www.tvavila.icrt.cu/images/ImagenesArticulos/PERSONALIDADES/Leonor-Somonte-Pedagoga.JPG

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Pedagogía y formación humana

Por. Eldan Maud Leon

Cuando se habla de pedagogía generalmente se piensa en los procedimientos y las técnicas para la enseñanza, sin referirla a los diversos factores que toman parte en la profesionalización del docente. Vista así, no es más que un instrumento.

La polémica acerca de si la pedagogía puede considerarse una ciencia se agudizó en el siglo XIX, cuando Immanuel Kant definió los requisitos del conocimiento científico basándose solo en las ciencias naturales. No obstante, la pedagogía no es reemplazable, ni siquiera por las didácticas especiales de cada ciencia. Esta aseveración, y mucho más, es lo que ilustra el doctor Rafael Flórez Ochoa en su libro Pedagogía del conocimiento que analizaremos a continuación.

Desde el pedagogo Commenio (siglo XVII) hasta hoy, existe una constante: se espera que la educación de niños y jóvenes funcione como un proceso de humanización. Jean-Jacques Rousseau y los filósofos ilustrados compartieron ese concepto enriquecido por la concepción de Hegel: “El hombre se desarrolla, se forma y se humaniza no por moldeamiento exterior, sino como enriquecimiento que se produce desde el interior mismo del sujeto, como un despliegue de la propia espiritualidad que se va forjando en el cultivo de la razón y de la sensibilidad, en el contacto con la cultura propia y universal, la filosofía, las ciencias, el arte y el lenguaje”. Sin duda, ese es el objeto de una pedagogía científica.

La condición del ser humano es formarse, integrarse, convertirse en un ser espiritual capaz de ascender a la universalidad a través del trabajo y de la reflexión filosófica, partiendo de las propias raíces. La formación es el fin perdurable. Mientras tanto, formar a un ser humano es facilitarle que asuma su propia racionalidad, reconociendo fraternalmente a sus semejantes el mismo derecho y la misma dignidad. Este concepto de formación no es sustituible por habilidades y destrezas particulares, ni por objetivos específicos de instrucción, estos son, apenas, medios para formarse como ser espiritual.

En la actualidad, la pedagogía requiere dos cosas fundamentales: elaborar una teoría propia, así como métodos y mecanismos certeros de validación de su acción. Y la tarea básica de los pedagogos contemporáneos es resolver las preguntas que se hicieron los clásicos: ¿en qué sentido o hacia dónde se humaniza un individuo?; ¿cómo se desarrolla este proceso de humanización?; ¿con qué experiencias?; ¿con qué técnicas y métodos?; ¿cómo se regula la interacción maestro-alumno? Hoy, estas preguntas deberían tener respuestas un tanto diferentes.

El objeto pedagógico es complejo e histórico: el aprendiz solo se forma en interacción con el conocimiento y la verdad, en conexión con la historia y la cultura. Sus estructuras cognoscitivas, como organizaciones mentales de la experiencia previa, se reestructuran permanentemente, se “acomodan” con los nuevos aprendizajes.

Gracias al avance de la ciencia es posible idear principios pedagógicos y criterios que permitan influir en la estructura cognoscitiva previa del aprendiz, así como elaborar los aspectos teóricos que le faciliten nuevas estrategias de procesamiento de la información, de síntesis, interpretación, organización y su transformación en nuevos aprendizajes.

La pedagogía no solo es aplicable a los niños, todos los individuos están en desarrollo ininterrumpido; la estructura cognitiva nunca está acabada, siempre podrá reestructurarse por una nueva experiencia o una nueva concepción del mundo. El proceso de conocimiento y autoformación espiritual dura toda la vida.

Actualmente, la posibilidad de una ciencia pedagógica implica superar el método como estrategia que guía la enseñanza, es decir, que la normatividad que preside este proceso emane de la comprensión teórica sobre la interacción entre el pensamiento científico-cultural contemporáneo y la actividad cognoscitiva de los sujetos en formación.

Resta decir que para lograr calidad en la educación se necesita que la actividad educativa esté basada en una teoría pedagógica y que los educadores estén formados con ella como plataforma de base. Quedan abiertas dos interrogantes: ¿Cómo podemos reconocer que estamos en presencia de una teoría pedagógica? ¿Cómo determinar que una práctica escolar es antipedagógica?

Fuente: http://www.prensa.com/opinion/Pedagogia-formacion-Elda-Maud-Leon_0_4576792332.html

Imagen:http://4.bp.blogspot.com/-BrM_LglygKI/TqDaqIPixyI/AAAAAAAAAEg/OU52iC6rx9s/s1600/PEDAGOGIA+1.jpg

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Las dos caras de Pokémon Go

Al tiempo que provoca adicción, el juego que hoy causa furor en el mundo permite apreciar lo que en economía se llama «el orden espontáneo», es decir, un sistema que se sostiene por el respeto recíproco de sus integrantes

Por Alberto Benegas Lynch

En el Pokémon Go, el juego de realidad virtual móvil que tanto éxito tiene a nivel global, aparecen dos caras complementarias. Un primer aspecto del juego, que ha batido récords comerciales desde su irrupción en el mercado y que no hace distinción de edades, ocupaciones y niveles de ingresos, hace referencia a un asunto psicológico. Una segunda perspectiva, por su parte, alude a lo que en economía y ciencia política se denomina «el orden espontáneo».

Debido al tiempo que insume y al furor que provoca, el Pokémon Go arrastra a los usuarios a un uso muy prolongado y en ciertos casos, parecería, resulta difícil desviar la atención del juego. Días pasados, el vocero del Departamento de Estado de Estados Unidos, John Kirby, tuvo que interrumpir una conferencia de prensa sobre las acciones de la coalición internacional contra Estado Islámico porque un periodista estaba jugando al Pokémon Go.

Estas desproporciones en la diversión, y la consecuente postergación de lo importante (aquello que tiende al autoperfeccionamiento en las faenas humanas que apuntan a la excelencia y la responsabilidad para hacer que las cosas mejoren), convierten este tipo de juegos en un instrumento de la banalización y frivolización de la vida. Constituyen un escapismo de los deberes para con la civilización y la necesidad de mantener los valores que la sustentan.

El tiempo desmesurado que se dedica a este nuevo juego se acopla a la cultura de la inmediatez y a la velocidad con que se pretenden sobrevolar los problemas. Así, se encoge la posibilidad de reflexión y también la de llegar a conclusiones debidamente sopesadas. La comunicación instantánea y en varias direcciones simultáneas que imponen estos entretenimientos virtuales no permite la auténtica comunicación.

Varias son las causas de este fenómeno, pero entre ellas sobresale el bombardeo que se recibe desde muy diversos ángulos y sectores respecto de la necesidad de renunciar a uno mismo, en lugar de atender, alimentar y cuidar la propia alma. «La falla de la cultura moderna no reside en que la gente está demasiado preocupada en su interés personal, sino en que no está lo suficientemente preocupada por su yo», escribió Erich Fromm enMan for himself.

Esta cita se complementa con otra de Santo Tomás de Aquino de la Suma Teológica: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo, por lo que se ve que el amor del hombre para consigo mismo es como un modelo del amor que se tiene a otro. Pero el modelo es mejor que lo modelado. Luego el hombre por caridad debe amarse más a si mismo que al prójimo».

A todo lo dicho se agrega la tendencia de aplicar la guillotina horizontal en el contexto de la manía por el igualitarismo, que pretende eliminar las potencialidades de cada persona como ser único e irrepetible en la historia de la humanidad.

A este cuadro habría que adicionar la peligrosa escalada de violencia que se registra a nivel mundial, que exacerba las emociones y provoca una pérdida de sensibilidad. Incluso hay episodios de violencia que luego se emplean como entretenimiento, en juegos virtuales que simulan matanzas.

La segunda perspectiva del Pokémon Go que queremos enfatizar, en cambio, muestra un aspecto de mucho interés para ilustrar un fenómeno social muy poco comprendido, aunque, vale aclarar, no elimina para nada la preocupación que despierta el primer aspecto, puesto que toda desmesura constituye siempre un problema, por más que cada uno puede hacer lo que le venga en gana siempre y cuando no lesione derechos de terceros.

Por «orden espontáneo» se entiende que el conocimiento disperso y fraccionado se coordina en economía a través de las señales de los precios, sin que intervengan los aparatos estatales. Más aún, esta intervención estatal, al distorsionar precios, provoca severos desajustes y derroches de capital, al tiempo que obstaculiza la evaluación de proyectos y la contabilidad, lo que reduce salarios e ingresos en términos reales.

La tradición de la Escuela Escocesa del siglo XVIII fue la primera que fundamentó el proceso de orden abierto sobre la base del respeto recíproco, en cuyo contexto cada uno, al seguir su interés personal, beneficia al prójimo, puesto que en las relaciones interpersonales de una sociedad libre para prosperar es necesario servir a otros. Este orden natural en el que no media diseño ni ingeniería social alguna por parte del monopolio de la fuerza que denominamos gobierno es lo que se bautizó «la mano invisible», en contraposición a «la metida de pata visible del Estado».

Esta tradición de pensamiento fue retomada por la contemporánea Escuela Austríaca, de modo muy especial por el premio Nobel en Economía Friedrich Hayek, quien desarrolló el concepto del orden espontáneo en alguna medida sobre la base de estudios de Michael Polanyi. Ahora, vía el juego del Pokémon Go se ilustra este proceso en un contexto evolutivo, en ausencia de planificación central y sin que resulten para nada relevantes la religión, la etnia, la nacionalidad ni la inclinación política de cada uno de los participantes.

El juego comenzó con unos jóvenes japoneses en los años 90, malos estudiantes en el colegio. En su formato final apareció primero en Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos, con un éxito resonante. A la aplicación debe añadirse el GPS del celular. Tras registrarse, el jugador se dedica a la caza de pokemones y a la adquisición de pokeballs, para hacer más certeros sus lanzamientos. La caza se realiza en muy diversos lugares, con el acompañamiento de muchas otras personas en el mismo trance. La naturaleza del juego requiere intercambios de pokemones entre los participantes para lograr los objetivos recíprocos, lo que acerca a las partes de la transacción.

Todo este desplazamiento se lleva a cabo sin un director general, puesto que toda la movida se realiza espontáneamente, al tiempo que se celebra y aplaude el ejercicio físico que esta faena demanda.

Lo importante de este juego es que un proceso natural y espontáneo facilita el encuentro de vecinos y desconocidos con los que se traban nuevas relaciones, proyectos y amistades en medio de una distracción con objetivos comunes. Todo a raíz de iniciativas individuales que no surgen de planes de gobierno donde están siempre presentes la coacción y, habitualmente, la corrupción.

Esta segunda parte de nuestro análisis se conecta con la primera, en el sentido de que si se juega con equilibrio y en una medida justa se pueden obtener atractivas ventajas, como conocer nuevas personas y entablar provechosos contactos y aprender recíprocamente de otras experiencias de vida, tal como lo demuestran varios bien documentados case-studies de universidades estadounidenses. Es decir, en un paréntesis voluntario en las tareas diarias se adquieren elementos de juicio para proseguir en el autoperfeccionamiento y en la contribución -aunque más no sea milimétrica- para fortalecer valores y principios que conducen al respeto recíproco característico del liberalismo.

En algunos colegios estadounidenses los directores no permiten que sus alumnos jueguen al Pokémon y sugieren que no lo hagan en sus hogares, porque lo consideran adictivo y muy perturbador para sus estudios. Por su parte, entre otros, dos médicos australianos y un psicoterapeuta de la misma nacionalidad sostienen que la adicción también involucra a mayores, puesto que no son pocos los que abdican de responsabilidades en la vida familiar y laboral.

En definitiva, cualquier juego o actividad puede llevarse a cabo sin moderación, pero el asunto consiste en que el Pokémon Go en particular presenta características que deben tomarse con la debida precaución. Como escribió en la antigüedad Ovidio: «Nada más poderoso que un hábito mal administrado».

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1923534-las-dos-caras-de-pokemon-go

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El proyecto educativo de la nueva derecha

Por: Raúl Zibechi

Ha nacido una nueva derecha adecuada a los tiempos extractivos y de expolio-piratería contra los pueblos; una derecha posterior al Estado del bienestar, que ya no aspira al desarrollo, sino a consolidar las desigualdades, la segregación de la mitad pobre, mestiza, india y negra de nuestro continente. Una derecha implacable formada en el rechazo a lo popular, a la soberanía nacional, a las leyes y las constituciones.

En el terreno educativo, esa nueva derecha busca desembarazarse de los anteriores compromisos, entre ellos la laicidad y la libertad de cátedra, para adecuar el sistema educativo al periodo de guerra y confrontación que atravesamos. El objetivo es retomar el control del conjunto del sistema educativo, desde los ministerios hasta el aula, consolidando una educación antiemancipatoria, en la que el control de la población es el objetivo casi excluyente.

Hace 12 años nació en Brasil la organización no gubernamental Escuela Sin Partido, muy activa en las redes sociales y los grandes medios, articulada con diputados y concejales de los más diversos partidos para hacer aprobar sus propuestas. En su página web (escolasempartido.org/) se puede acceder al programa de seis puntos titulado Deberes de los profesores, en el que se destaca que el profesor no promoverá en el aula sus propias ideas, ni perjudicará a los alumnos que profesen ideas diferentes, ni hará propaganda político-partidaria se limitará a exponer de forma neutra el programa, y otorga a los padres la elección de la educación moral que quieren para sus hijos.

Algunos principios de Escuela Sin Partido parecen compartibles. Sin embargo, conllevan objetivos que nos hacen retroceder más de un siglo. Por un lado, disocia entre el acto de educar y el de instruir. Para ellos la educación es responsabilidad de la familia y la iglesia, mientras los profesores deben limitarse a instruir, o sea a trasmitir conocimiento como si éste fuera neutro, ahistórico, descontextualizado.

La segunda es lo que consideran como adoctrinamiento en el aula. Hablar sobre feminismo, homofobia o derechos reproductivos, por ejemplo, sería tanto como imponer una ideología de género en las escuelas. Todo lo que sea desviarse de la asignatura se considera adoctrinamiento, situación que en los proyectos de ley que ha presentado Escuela Sin Partido en varios municipios y en parlamentos de los estados sería tipificada como crimen de acoso ideológico y abuso de autoridad, punibles con cárcel y penas agravadas.

En el apartado capturando al adoctrinador, en su web, aparece una larga lista de situaciones comunes en las aulas, como difamar personalidades históricas, políticas o religiosas, entre muchas otras. El docente debería mencionar a Hitler, Pinochet o Mussolini sin más, como a cualquier otra personalidad, sin establecer diferencias, dejando a los padres la exclusividad de opinar. Lo mismo respecto a los genocidios, los feminicidios y así, porque está rigurosamente prohibido mentar valores. Consideran que los debates sobre diversidad sexual, contemplados en las currículas de muchos países, serían en este caso inconstitucionales.

Una de las prácticas más graves promovidas por Escuela Sin Partido es el espionaje de la práctica docente para luego denunciarla. Bajo el epígrafe Planifique su denuncia, pide a los alumnos y a sus padres que anoten cuidadosamente o filmen los momentos en los cuales el docente estaría adoctrinando a los alumnos. Promueven actitudes que llevan a los jóvenes a convertirse en policías de los docentes.

Uno de los objetivos centrales de la nueva derecha en el terreno educativo es la descalificación de los docentes que serían culpables de todos los males de la educación, desde el fracaso escolar hasta la baja calidad de la enseñanza. De ese modo consiguen desviar la atención de los problemas estructurales en la educación, focalizando sólo las consecuencias y ocultando sus causas. El profesor siempre es sospechoso de izquierdismo. En paralelo, consideran que los alumnos no tienen capacidad para formar sus propias convicciones y que deben estar sujetos a la autoridad paterna, eclesial o docente.

Como era de esperar, los profesores han reaccionado con campañas de denuncia del proyecto, que ya fue aprobado en el estado de Alagoas, Brasil, y será abordado en otros. Pero no debemos olvidar que lo que se proponen en esta coyuntura, no sólo en Brasil, es frenar en seco al creciente movimiento estudiantil, en particular a los estudiantes de secundaria, que son los menos susceptibles de ser cooptados por las instituciones estatales y de la izquierda electoral.

En efecto, la crisis política brasileña está modelada por las movilizaciones de junio de 2013; una crisis que está lejos de haberse cerrado con la destitución ilegítima de la presidenta Dilma Rousseff. Incluso Chile, el régimen neoliberal modélico por su estabilidad, atraviesa una crisis de legitimidad a consecuencia del potente movimiento estudiantil, que desde 2011 abrió brechas por las que están pasando diversos actores sociales. Uno de los más importantes empresarios, Andrónico Luksic, reconoce que el país se está cayendo y destaca el papel del movimiento por la educación en esta crisis.

En otros países sucede algo similar. En Paraguay los estudiantes se mostraron como un actor potente en pleno gobierno reaccionario de Horacio Cartes. Nuevas camadas de jóvenes rebeldes están presentes en casi todos los países. Ni qué hablar de México, después del parteaguas que fue Ayotzinapa.

Buena parte de los objetivos que se propone Escuela Sin Partido en Brasil parecen utopías de orden que cuentan con escasos apoyos. Sin embargo, no se los debe subestimar. Cuando las crisis políticas se profundizan, aparecen potentes bifurcaciones; la derecha se quita el velo para mostrarse como lo que es: el partido del orden, dispuesto a pasar por encima de todo. Son las izquierdas las que deben decidir si optan por las instituciones o por acompañar las resistencias.

Fuente: http://www.surysur.net/el-proyecto-educativo-de-la-nueva-derecha/#more-54800

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Esfuerzo al límite: Deporte y ciencia se alían para batir récords

Por ESTEVE GIRALT

¿Puede un ser humano recorrer a pie 321 kilómetros en tres días sin apenas descanso, durmiendo en total cuatro horas y media, en 78 horas y 21 minutos de duro ejercicio físico, superando un desnivel acumulado de 18.000 metros? Armand Barnils, corredor catalán de largas distancias afincado en Estados Unidos, acaba de experimentar que sí es posible. “A más distancia se acentúan las sensaciones de sufrimiento y dolor y pesa más el aspecto mental que el físico. Se pasa muy mal, pero engancha mucho. Nunca había disfrutado tanto”, asegura. Barnils ha sido uno de los ochenta atletas que han acabado la Tahoe 200, entre California y Nevada, una de las pruebas de ultrarresistencia en una sola etapa más largas del mundo.

El caso de Armand, ingeniero de 25 años, ejemplifica la voluntad, casi una necesidad vital, de superar contínuamente en el deporte todos los límites y los del propio cuerpo humano. Atletas y entrenadores han encontrado en la ciencia su aliado perfecto, en un laboratorio multidisciplinar donde se cuecen los récords lejos de la mirada de los espectadores. La medicina deportiva, la nutrición, la biomecánica, la fisiología o la tecnología son ya tan trascendentes para un atleta como su propio entrenamiento.

“La medicina permite conocer cada vez más acerca de situaciones de exigencia máxima que pueden convertirse en adaptación o por el contrario en patología”, destaca la doctora María Antonia Lizárraga, especialista en nutrición deportiva. “La evolución seguirá, se seguirán superando marcas. No se tocará techo porque la ciencia no va a detenerse”, sostiene Atilla Ozkan, entrenador de alto rendimiento, experto en biomecánica.

El conocimiento, multidisciplinar, sirve para personalizar la preparación de cada atleta y mejorar los rendimientos hasta registros que se creían hace poco tiempo prácticamente inalcanzables. “La tecnología seguirá mejorando el rendimiento. Hay recursos que se están aplicando que hace cinco años nos habrían parecido una locura. Queda mucho camino por recorrer”, dice Carles Tur, preparador físico de alto rendimiento.

La nutrición, gracias en buena medida a los avances en suplementos energéticos, tiene un papel muy relevante en los entrenamientos y en la competición. “El futuro de la nutrición deportiva para mejorar y optimizar el rendimiento deportivo pasa por combinar la nutrición, los suplementos y la ergonutrición; combinado todo de forma correcta ayuda al atleta incluso a recuperarse de forma más rápida de una lesión”, resume Mireia Porta, profesora asociada de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), nutricionista y tecnóloga.

Una evolución científica en el deporte empujada además por intereses económicos, con las grandes marcas presionando para superar una y otra vez los récords y las gestas, y también políticos. Las grandes potencias se vuelcan para asegurarse el mejor puesto en el medallero. Una carrera imparable que augura grandes éxitos deportivos, pero que entraña también riesgos para la salud. “Las ciencias aplicadas al deporte, como la fisiología, la nutrición, la cardiología o la biomecánica, se han unido para mejorar el rendimiento deportivo y prevenir lesiones. Creo que iremos mejorando el rendimiento en las distintas disciplinas debido a la evolución tecnológica y científica”, destaca el doctor Daniel Brotons, reputado especialista en medicina del deporte.

La tecnología se ha apoderado de los entrenamientos hasta límites insospechados. El rendimiento de cada deportista se sigue al detalle, con la obtención de una enorme cantidad de datos e informaciones que se analizan después de forma multidisciplinar. Todo es susceptible de ser estudiado, desde la sudoración hasta wl consumo calórico, el ritmo cardiaco, la potencia o la fatiga muscular, ya sea en competición o durante el entrenamiento.

Michael Phelps. 
Nadador. Poseedor de varios récords mundiales, el estadounidense se ha colgado 23 oros olímpicos en cinco olimpiadas seguidas. Sus dos especialidades: 200 m mariposa y 200 m estilos
Michael Phelps. Nadador. Poseedor de varios récords mundiales, el estadounidense se ha colgado 23 oros olímpicos en cinco olimpiadas seguidas. Sus dos especialidades: 200 m mariposa y 200 m estilos (Patricio Simón)

Los movimientos de corredores, nadadores o lanzadores se analizan de forma milimétrica para optimizar los esfuerzos, mejorar el rendimiento y prevenir las lesiones. La biomecánica, con la aplicación de las leyes de la mecánica a la estructura y el movimiento de los deportistas, está teniendo un papel muy relevante en todos los centros de alto rendimiento. La precisión en la ejecución es clave para arañar unas centésimas o para mejorar la resistencia y la potencia en una carrera de media distancia. “La biomecánica permite optimizar y buscar la técnica adecuada para que el deportista sea más eficaz; el primer objetivo es su salud, el segundo, la eficacia”, sostiene Ozkan, preparador de triatletas y de nadadores.

El alto grado de exigencia al que se está sometiendo a los mejores deportistas para lograr mejorar sus marcas está provocando la aparición de nuevas patologías. “Estamos observando lesiones articulares en deportistas de 35 a 40 años que antes podías esperar en personas activas de 70 años. Sí, mejoremos el rendimiento, pero hagamos prevención de las lesiones debidas al mayor impacto articular”, destaca el doctor Brotons. El auge de pruebas de larga distancia someten el organismo de los corredores a cargas de entrenamiento sin precedentes.

“Las estrategias de entrenamiento y la búsqueda de la mejora suponen trabajar en los límites, ya que es la propia situación de límite la que si está bien pautada provoca la mejora en forma de adaptación. Pequeñas dosis de estímulos estresantes de diversos tipos pueden tener un efecto beneficioso, pero respresentan un riesgo si no se han pautado o dosificado adecuadamente”, alerta la doctora Lizárraga.

Nunca antes se había controlado con tanta precisión el estado del atleta y su evolución, con un alud de datos e información a tiempo real. Pero la exploración de los límites del deportista entraña nuevos peligros. “El alto rendimiento deportivo no es salud, por eso los médicos estamos detrás, junto a otros expertos, para minimizar los efectos en teoría no saludables; hay lesiones articulares, bajadas de defensas importantes, anemias o problemas psicológicos”, advierte Brotons.

Una de las últimas amenazas es el dopaje genético, una forma de burlar los controles que compromete la salud del atleta y de sus descendientes. Bien utilizada, no obstante, la genética contribuirá también a mejorar el rendimiento. “Nos va a permitir focalizar esfuerzos de todo tipo, en el control personalizado de aquellos aspectos metabólicos, nutricionales o de rendimiento que van a ser claves”, adelanta Lizarraga.

Armand Barnils explica que después de completar su carrera de 200 millas se ha encontrado en buen estado de salud. “Los días posteriores a la prueba tenía mucho sueño y mucha más hambre de lo habitual, pero mis piernas y mi cuerpo estaban bien”, destaca. Este joven corredor relata con sorpresa como reaccionó su organismo a las escasas horas de sueño, durmiendo en el suelo, y cómo se adaptó su cuerpo a una distancia que jamás había completado, equivalente a correr siete maratones seguidos. El chico asegura que no toma suplementos nutricionales, que hasta hace un mes era vegetariano y que un preparador le marca la pauta en los entrenamientos, que adapta a su trabajo diario como jefe de planta de una compañía de automoción. “No entreno a la semana más que un corredor de maratones, pero voy añadiendo cada mes una prueba de 100 kilómetros”, comenta, como si nada.

Más rápidos, más resistentes y más fuertes

Aunque la progresión no va a detenerse, cada vez será más complicado superar los récords de pruebas atléticas, de natación u otras muchas disciplinas, advierten los expertos. “No será una evolución sostenida, lineal ni exponencial, habrá evolución pero también estancamientos; la tendencia es a mejorar de forma micro el rendimiento; las generaciones posteriores a la nuestra estarán más bien preparadas genéticamente para la práctica del deporte”, sostiene el doctor Daniel Brotons.

“Cada vez seremos mejores; se quiere bajar de las dos horas en el maratón y creo que se llegará a alcanzar”, vaticina la nutricionista Sandra Sardina, especializada en dirigir la alimentación de deportistas de alto rendimiento. “Es cierto que en algunas disciplinas parece que se ha tocado techo, pero también lo es que de vez en cuando la ciencia y la naturaleza nos sorprenden“, augura la doctora Maria Antonia Lizarraga. “No sabemos dónde están los límites, hay muchos factores que van a ayudarnos a seguir batiendo récords”, añade Mireia Porta, experta en nutrición deportiva. El tiempo dirá si el ser humano encuentra en la ciencia un aliado permanente para lograr correr o nadar distancias cada año más largas y en menos tiempo; saltando más lejos y más alto; lanzando con más potencia, para ir superando, sin límites, récords y registros.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/vida/20160925/41552846560/ciencia-deporte-maximo-rendimiento-deportistas-elite.html

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El bocado más apetecible

Por Carolina Vásquez Araya

En un juego de suposiciones, hagamos uso de la imaginación.
“La trata de personas con fines de explotación sexual es un drama humano y social, una violación a los derechos humanos y un delito. Es una práctica ilegal que afecta especialmente a las niñas, niños y adolescentes, robándoles su inocencia y dignidad. Constituye un crimen inaceptable que conculca derechos fundamentales, mientras los victimarios se benefician, lucran, torturan y truncan vidas a costa del sufrimiento de otros más vulnerables.” Iván Velásquez, Cicig, 2016. Informe sobre Trata de Personas con fines de Explotación Sexual en Guatemala.
Las características de la trata son muy variadas, dependiendo de los fines para los cuales se obliga a una persona a someterse a la esclavitud. Las redes criminales dedicadas a esta actividad suelen preferir como víctimas a niñas, niños y adolescentes para explotarlos sexualmente o para trabajos forzados, dentro o fuera del territorio.
El impacto emocional, psicológico y físico para una niña o una adolescente, derivado de la separación de su familia, de su hogar y de su ambiente cotidiano, es difícil de imaginar. La sensación de impotencia, pánico y el dolor de saberse incapaz de escapar del cautiverio ha de desembocar en un quiebre emocional de enormes dimensiones. Si eso es duro para un adulto, imaginemos por un momento cómo ha de ser para una niña de 5 o 9 años destinada a servir de juguete sexual a hombres que las consideran un bocado apetecible, carentes de escrúpulos y calidad humana.
Lo descrito en el cuadro anterior es, aunque parezca difícil de digerir, uno de los destinos más recurrentes de la trata de niñas y adolescentes. Servidoras sexuales en antros de prostitución en donde incluso las obligan a trabajar en el servicio doméstico y les impiden todo contacto con el exterior. Mientras tanto, sus padres se enfrentan a un sistema insuficiente de búsqueda de personas desaparecidas y a una actitud muchas veces negligente por parte de agentes policiales poco empáticos con la familia de las víctimas y mal capacitados para hacer frente a ese tipo de situaciones.
Guatemala es uno de los países más afectados de la región, con cerca de 50 mil víctimas de trata con fines de explotación sexual. Pero aun cuando existen avances en el abordaje del problema, son miles las niñas, niños, adolescentes y mujeres cuyo destino se desconoce. Las organizaciones criminales dedicadas al mercado de venta y explotación de personas han fincado su fortaleza en el tráfico de influencias, la violencia homicida y la intimidación, especialmente en comunidades de las regiones más apartadas del país, en donde casi no existe presencia del Estado.
Si piensa en cuán dramática es la desaparición de un familiar, ahora suponga que esa niña de 5, 7 o 12 años es su hija y un día, jugando con sus amiguitos de la cuadra, desapareció. Suponga que usted, en estado de absoluta desesperación, acude a la policía. Le prometerán buscarla. Le pedirán paciencia, porque su caso es uno más de otros muchos parecidos o idénticos, de niñas y niños ausentes de su hogar porque alguien se los llevó con engaños o simplemente a la fuerza.
Suponga que, finalmente, esa espera se convierte en la angustia permanente y sin esperanzas de nunca más saber, como la de tantas madres y padres cuyos seres más queridos les fueron arrebatados por las redes de trata para convertirlos en esclavos sexuales, someterlos a trabajos forzados o quitarle órganos vitales. Como parte de esta sociedad, usted puede dejar la indiferencia a un lado para propiciar el cambio y salvar la vida de miles de niñas y niños que lo demandan, incluyendo a los suyos.
elquintopatio@gmail.com
@carvasar
Blog de la autora: http://www.carolinavasquezaraya.com

Imagen de uso público tomada de: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/eb/Trata_23.jpg

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