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Jardines de integración

Por. Mario Daniel Correa

Los jardines de infantes incorporados al nivel inicial tienen entre sus presupuestos fundamentales el desarrollo o el despertar de una motivación por la que el niño significa el origen mismo de los aprendizajes y en los que el propio infante mediante los ejercicios podrá poner en práctica sus habilidades para dar respuesta a cada situación vivida. La pedagogía que sustentamos se basa en sus posibilidades por el juego. El niño tiene al nacer una motivación innata de aprender y las cualidades para hacerlo por sí solo. Por lo tanto, lo mejor que los adultos podemos hacer por él es darle las oportunidades y un adecuado ambiente para que despliegue su potencial natural. El factor educativo de la expresión corporal y la mímica, se refieren al movimiento, con el fin de favorecer los procesos de aprendizaje, estructurar el esquema corporal, construir una apropiada imagen de sí mismo, mejorar la comunicación y desarrollar la creatividad. Para hacer teatro considerando al niño de nivel inicial, no es necesario que este tenga una cualidad innata, para ello, bastará con que quiera divertirse, inventar e interpretar historias, y hacer amigos. Los niños, en el teatro infantil, no hacen teatro ni aprenden teatro. Ellos juegan a crear, inventar y aprenden a participar y a colaborar con el grupo. Otro factor como la música debe introducirse para los niños en edades preescolares debido a la importancia que ella representa en su desarrollo intelectual, auditivo, sensorial, del habla y motriz.

La música como elemento fundamental en esta primera etapa del sistema educativo ayuda al niño a integrarse a la naturaleza y al medio porque favorece el alcanzar autonomía en sus percepciones cotidianas, asumir la atención de sí mismo y por el entorno y ampliar su mundo comunicacional. El niño que vive en contacto con la música aprende a convivir de la mejor manera posible con otros niños y con el propio adulto estableciendo un contacto relacional más armonioso. La música (sobre todo la música clásica) provoca: Aumento en la capacidad de memoria, atención y concentración de los niños; mejora la habilidad para resolver problemas matemáticos y de razonamiento complejos. Al combinarse con el baile, estimula los sentidos, el equilibrio, y el desarrollo muscular.

Pero el factor más importante es el juego puesto que por él, el niño se beneficia de la siguiente manera: Satisface las necesidades básicas de ejercicio físico; es una vía excelente para expresar y realizar sus deseos; la imaginación del juego facilita el posicionamiento moral y maduración de ideas; es un canal de expresión y descarga de sentimientos, positivos y negativos, ayudando al equilibrio emocional; con los juegos de imitación está ensayando y ejercitándose para la vida de adulto; cuando juega con otros niños y niñas se socializa y gesta sus futuras habilidades sociales; el juego es un canal para conocer los comportamientos del niño y así poder encauzar o premiar hábitos y finalmente diremos que es muy importante participar en el juego con ellos.

Todo ello es viable en la medida en que entendamos que los jardines de infantes deben concebirse como ámbitos de integración donde el maestro tendrá una importante tarea diferenciada de atención para educar y formar.

Fuente: http://www.diariodecuyo.com.ar/home/new_noticia.php?noticia_id=725237

Imagen: http://old.integracionsocial.gov.co/anexos/imagenes/foto%209%20ni%C3%B1os%20de%20jard%C3%ADn%20infantil..jpg

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Chile: Cuatro mitos científicos sobre el aprendizaje

América del Sur/Chile/09 de agosto de 2016/ Fuente: latercera

El aporte de la neurociencia en educación es innegable. Pero muchas creencias, como el efecto Mozart, se propagan sin base científica y se asumen ciertas. Y no todas lo son.

En 1993, en la revista Nature, investigadores del Centro para la Neurobiología del Aprendizaje y la Memoria de la U. de California, Irvine (EE.UU.), publicaron un estudio con insospechadas repercusiones.

El trabajo decía que, después de oír por 10 minutos la sonata para dos pianos K448 de Mozart, un grupo de universitarios tenía mejores resultados en un test de razonamiento espaciales, con un coeficiente intelectual (CI) de nueve puntos sobre otros estudiantes que escucharon una cinta para relajarse. Efecto, decían los expertos, que desaparecía a los 15 minutos.

Pero en 1994 el New York Times publicó que “escuchar a Mozart en realidad te hace más inteligente”. En 1997, Don Campbell publicó el libro El Efecto Mozart: experimenta el poder transformador de la música. Luego, en 1999, el gobernador de Georgia, EE.UU., Zell Miller, gastó US$ 105.000 en CDs de Mozart para niños del estado.

Nacía el llamado “Efecto Mozart” o que escuchar música de Mozart elevabA el CI de los bebés. En la década siguiente se vendieron dos millones de CDs bajo ese nombre. Pero es un neuromito, es decir, “un error de interpretación generado por una mala-lectura o mala-cita de hechos científicamente establecidos, los cuales son aplicados en educación u otros contextos”, definió en 2002, el proyecto “Cerebro y Aprendizaje” de la Ocde.

Este tipo de mitos inquieta a expertos chilenos, quienes han decidido estudiar el fenómeno. Pedro Maldonado, del Centro de Neurociencia de la Memoria de la U. de Chile, dice que la neurociencia (conjunto de disciplinas que estudian el sistema nervioso) ha hecho avances importantes en las últimas décadas. Este conocimiento es deseable que se traslade al aula, pero siempre considerando que se logró en condiciones especiales. “Es irresponsable tomar esos estudios y hacer recomendaciones a los profesores. Un ambiente educacional es diferente al laboratorio”, dice este neurocientífico.

Estudio en Chile

Aún así, están muy presentes en el mundo educativo, revela un estudio preliminar, y aún en desarrollo, de Paulo Barraza, doctor en sicología y especialista en neurociencias cognitivas del Centro de Investigación Avanzada en Educación (Ciae). La investigación abarca a 24 profesores, además de 28 estudiantes de pedagogía, y revela cuatro mitos.

El 91,7% de los profesores y el 96,4% de los estudiantes de pedagogía encuestados creen cierto el neuromito que plantea que estudiantes aprenden mejor cuando reciben información en su estilo de aprendizaje preferido (auditivo, visual, kinestésico). El investigador del Ciae indica que para comprobar que es falso, se puede evaluar el estilo de aprendizaje de los niños y determinar, por ejemplo, que la mitad tiene un aprendizaje más visual y el resto auditivo. “Luego si se mezclan al azar y dos profesores que no saben eso, enseñan una materia uno en un sistema visual y el otro auditivo, la clase tendrá buen rendimiento en ambos”.

Otro neuromito es que los ambientes con muchos estímulos mejoran el desarrollo cerebral de preescolares (91,7% de los profesores y el 78,6% de los estudiantes de pedagogía lo cree). Nace, dice, de un estudio que comparó desarrollo en ratas, unas en ambiente empobrecido sólo con un bebedero, y otras con ruedas de ejercicios. Éstas últimas tuvieron mejor desarrollo. “Pero emularon el ambiente normal de una rata. Los ambientes emprobrecidos afectaban a las ratas, que es hablar de niños desnutridos o en ambientes aislados, pero no quiere decir que un ambiente enriquecido sea mejor a uno normal”.

Otro es pensar que sesiones cortas de ejercicios de coordinación motriz mejoran la integración de funciones cerebrales de los hemisferios izquierdo y derecho (91,7% de los profesores y el 64,3% de los estudiantes de pedagogía). “No hay estudios que prueben que los ejercicios ayuden”, indica Barraza.

Además, 83,3% de los profesores y el 85,7% de los estudiantes de pedagogía encuestados creen que las diferencias en la dominancia hemisférica (cerebro izquierdo, cerebro derecho), explican diferencias individuales entre estudiantes. “Los estudios dicen que los hemisferios no funcionan por separado, sino que operan en red”, dice.

Barraza advierte que hoy los profesores están mal informados. “Porque detrás de ese conocimiento hay personas que no son científicos. Empresas que toman estos neuromitos los empaquetan y se los venden a los colegios. Lucran con eso, cobran 10 UF por profesor en seminarios y los colegios invierten en eso, sin mirar el currículo de quién los imparte”.

Fuente: http://www.latercera.com/noticia/tendencias/2016/08/659-691839-9-cuatro-mitos-cientificos-sobre-el-aprendizaje.shtml

Imagen: http://static.latercera.com/20160807/2321812.jpg

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Primero lo social y después lo político

Por Rebelión

Alejandro Folría Cortés

«El convencimiento de los oprimidos sobre el deber de luchar por su liberación no es una donación hecha por el liderazgo revolucionario sino resultado de su concienciación. Es necesario que el liderazgo revolucionario descubra esta obviedad: que su convencimiento sobre la necesidad de luchar, que constituye una dimensión indispensable del saber revolucionario, en caso de ser auténtico no le fue donado por nadie. Alcanza este conocimiento, que no es algo estático o susceptible de ser transformado en contenidos que depositar en los otros, por un acto total, de reflexión y de acción.»

Paulo Freire. Pedagogía del Oprimido (1970)  

Primero lo social y después lo político. Creo que define a la perfección la tarea que tenemos por delante. Sabemos que una cosa no quitará a la otra, ni se pretende, pero el primer paso de la iniciativa debe ser eminentemente social. El buscador me devuelve una sola salida para el titulo de este texto: “Red, organización y autoridad en la sociedad civil popular”, capítulo quinto de “La sociedad civil popular del poniente y sur de Rancagua”(Gabriel Salazar Vergara, 2000). No me sorprendo. No habrá justicia social global sin justicia cognitiva global, dice Boaventura Sousa de Santos, y también el Norte geográfico contiene un Sur oprimido.

Parece claro que las formas de organización, cooperación, asociación y acción no son en absoluto insondables mientras que las ideologías no deben imponer significados a las palabras. Este último aspecto, que ha tenido tintes cuasi-dramáticos en estos dos últimos años de campaña electoral, tampoco debería resultar preocupante desde el momento en que advertimos que hay palabras de significado ciertamente inequívoco que han de ser las que realmente nos ocupen y que han brillado por su ausencia en este bienio psicótico. Yo elijo mi docena con Educación, Pedagogía, Libertad, Igualdad, Justicia, Solidaridad, Respeto, Horizontal, Apoyo Mutuo, Cooperación, Comunidad, Autogestión.

“ Nuestra comprensión de lo que sucede en nuestra sociedad no puede ir más allá de los modelos de explicación que son aceptados en ella” , aseveraba Juan Luis Pintos en “Los imaginarios sociales: la nueva construcción de la realidad social” (1995). Si aspiramos a romper con una determinada hegemonía cultural y sus múltiples subproductos, parece lógico pensar que puede ser conveniente recopilar una amplia variedad de esos modelos y difundirlos con igual amplitud para promover debates libres y críticos que consoliden esa comprensión y se materialice en una imaginación sociológica [1]. Implica esto pasar del estudio de “lo que es” al estudio de “lo que debería ser”.

Apuntaba, de hecho, Ivan Illich en La sociedad desescolarizada (1971) que “las burocracias del bienestar social pretenden un monopolio profesional, político y financiero sobre la imaginación social, fijando normas sobre qué es valedero y qué es factible”. No descubrimos nada: la cultura como medio de emancipación del pueblo… pero a una distancia suficiente de las instituciones, con responsabilidad y en libertad. El vínculo de estos conceptos con aquellos de la Enseñanza Libre y la Escuela Moderna son evidentes. Escribía Ferrer y Guardia en “ La Escuela Moderna” (1908)

Se nos preguntará ahora ¿qué haremos si no contamos con apoyo del Estado, de las Diputaciones o de los Municipios? Pues, sencillamente, pedirlo a quienes han de tener interés en cambiar el modo de vivir: a los trabajadores en primer lugar, […] Tengo la convicción de que menos tiempo habría de costar hacer entender a la clase obrera que de sí sola ha de esperar todo.

Está el campo bien preparado. Visítense las sociedades obreras, las Fraternidades Republicanas, Centros Instructivos, Ateneos Obreros y cuantas entidades tengan interés en la regeneración de la humanidad, y háblese allí el lenguaje de la verdad aconsejando la unión, el esfuerzo y la atención constante al problema de la instrucción racional y científica, de la instrucción que demuestre la injusticia de los privilegios y la posibilidad de hacerlos desaparecer.”

Primero lo social y después lo político. Desde este minúsculo ejercicio de exploración se entiende que se precisan de varias líneas de trabajo, desde una perspectiva divulgadora y pedagógica, en cuyo desarrollo es imprescindible la participación de las luchas, los movimientos y las iniciativas que, disponiendo de un profundo y valioso bagaje, no han abordado mecanismos de articulación:

  • determinar y enumerar contenidos (se crearán en posteriores interaciones).
  • una revisión de índole pedagógica de los mismos así como de los medios y de los objetivos de su difusión.
  • generación y amplia gestión de dichos contenidos.
  • organización de espacios y medios independientes para la difusión y el debate.
  • resistencia a través de la construcción de discurso (contra-hegemónico).
  • difusión del discurso y movilización popular (confrontación y adhesiones).
  • coexistencia de la pedagogía y de la lucha y retroalimentación.

«‘No pienso auténticamente si los otros no piensan también. Simplemente no puedo pensar por los otros ni para los otros ni sin los otros’. Esta es una afirmación que incomoda a los autoritarios por el carácter dialógico implícito en ella. […]. El diálogo gana significado precisamente porque los sujetos dialógicos no solo conservan su identidad, sino que la defienden y así crecen uno con el otro. Por lo mismo,el diálogo no nivela, no reduce el uno al otro. Ni es favor que el uno haga al otro. Ni es táctica mañera, envolvente, que el uno usa para confundir al otro. Implica, por el contrario, un respeto fundamental de los sujetos involucrados en él que el autoritarismo rompe o impide que se constituya».

Paulo Freire. Pedagogía de la Esperanza (1992)  

Nota:

[1] Charles Wright Mills, sociólogo estadounidense (1916-1962)

https://es.wikipedia.org/wiki/C._Wright_Mills

La Imaginación Sociológica , describe una estructura mental, al hacer una sociología capaz de conectar experiencias individuales y relaciones sociales. Los tres componentes que la forman son:

1 – Historia: cómo una sociedad se construye y cómo cambia. Cómo se «hace» la historia en ella.

2 – Biografía: la naturaleza de la «naturaleza humana» en una sociedad; qué tipo de personas habitan en una sociedad particular.

3 – Estructura Social: cómo los variados órdenes institucionales operan en una sociedad, cuáles son los dominantes, como se integran, como podrían estar cambiando, etc.

La imaginación sociológica otorga a quien la posea la habilidad de mirar a través de su entorno y personalidad para captar estructuras sociales y una relación entre la historia, la biografía y las estructuras sociales.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=215325

Imagen: http://www.eldigitaldecanarias.net/images/7-08-2016/ventana07.jpg

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Ante los Modelos Educativos Recuperar el Debate Teórico: La Crisis de las Ciencias de la Educación en México

Por Malandro

Las Ciencias de la Educación de encuentra desde los años 90’s del siglo XX atrapadas en los Modelos Educativos, bajo el entorno de los modelos ha sucumbido el debate teórico lo que ha llevado a la crisis de la Educación, arrastrando a la sociedad mexicana a un proceso de simulación continua…

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Introducción
El debate teórico no es la simple cita de los autores que ya se conocen, o se pretenden dominar en una disciplina o campo de conocimiento determinado, es ante todo la interpretación y reinterpretación de la realidad en un constante contraste de ideas entre la comunidad que constituye a las disciplinas, un aspecto que en el marco de los modelos se limita a la repetición de un conjunto de principios o pasos de una receta que tiene un principio y un fin acotado, en aspecto que lo asemeja terriblemente con la ideología. El pensamiento único en educación no llega a ninguna parte, es una contradicción enfrentar al Zorro y al Erizo de ante mano, hay objetos de estudio que se afrontan desde un punto de vista, pero también existen aquellos entuertos que habrán de ser abordados desde distintas vertientes, con múltiples salidas y puntos de encuentro, el campo de conocimiento que son las Ciencias de la Educación, no puede ser abordado desde un solo punto de vista, ordenar los referentes es el papel que nos corresponde como profesores.

El profesor-investigador, como referente de la Pedagogía Critica, en el tiempo en el que la Sociología como disciplina era el referente en la educación no ha claudicado en las nuevas fronteras de las Ciencias de la Educación, por el contrario se ha acrecentado, de ahí que este proceso histórico en México, en el que se liberaliza la profesión docente, no se puede renunciar a este anhelo, en el que el profesor es un intelectual, un individuo culto, sobre el que se soporta el desarrollo cultural de nuestro país, el “apóstol” de la educación, la vocación, no es suplida por la tecnocracia que ve en el profesor a un simple operario de la educación, al contrario, es docente en el siglo XXI, es reclamado por su compromiso con la identidad nacional y con el desarrollo y consolidación del tejido social, sin el compromiso del maestro con su realidad no se entiende el proceso de Enseñaza y Aprendizaje y el por tanto el Desarrollo Cognitivo de la sociedad que se forma en las aulas.

La Crisis de las Ciencias de la Educación en México es profunda, producto de más de sesenta años de control de la formación de maestros por parte del estado mexicano y de los poderes establecidos en el Sindicalismo Oficial de la SNTE, un aspecto que ha deteriorado profundamente la capacidad de salir de los procesos burocráticos a los profesores.

La Crisis de los Modelos

Nos encontramos ante un escenario que no permite que se concrete el desarrollo de propuestas educativas que partan de un análisis de la realidad, este aspecto esta presente en todas las disciplinas científicas y es producto del enfrentamiento de dos posturas, por un lado quienes apuestan al estado actual de la realidad y por otra quienes pugnan por reconocer la permanente transformación de la realidad, es decir, el conservadurismo frente a los procesos revolucionarios.

Este amplio debate, que se ha ahogado a través de los modelos, ha partido de la Economía en el siglo XIX y se consolido a principios del siglo XX después de la crisis de 1929, consolidándose de manera definitiva tras la “Alianza para el Progreso” de Kennedy, que llevo a los países de América a condenar su desarrollo a los destinos de EEUU.

Tras la crisis de 1973, el Modelo Keynesiano comenzó a sucumbir, a sus pies ya estaba montándose un nuevo modelo en el Mundo de la economía, el Modelo Neoliberal de Hayek, descarnado, antisocial y antilaboral, un modelo que buscaba responder a la composición internacional del mundo bajo las reglas de la crisis permanente y la acumulación salvaje del capital.

Para los años 80’s el Modelo Neoliberal estaba impuesto en todo el mundo, nada lo detenía se presentaba dentro de las cuentas de la macroeconomía, la apertura de los mercados sin aranceles, la desintegración del estado nacional y sobre todo, la privatización de las industrias nacionales a manos de activos privados que poco o nada comprendían de las necesidades sociales.

La desintegración de la URRS en los años 90’s, parecía confirmar los principios del “nuevo” Modelo Capitalista y aseguraba la doctrina del mismo, fue entonces cuando se aúno al Modelo Económico, el Modelo Educativo, por entonces el “Constructivismo”, se adopto como parte de los acuerdos de préstamo del Banco Mundial y del Fondo Monetario internacional, y en donde se presento la oportunidad de la privatización total de los servicios Educativos se llevo adelante, como lo fue la Educación en Chile.

Para la primera década del 2000, la realidad ya era otra, el siglo de Paz que aseguro la caída del Muro de Berlín se opaco, la “Tercera Vía” de Anthony Giddens se desmorono en los bombardeos a Irak, a la par de la “Guerra Preventiva” de Gorge Bush que padeció el mundo, en una carrera petrolera demodelora, que genero ganancias por miles de dólares a las bolsas de valores y una crisis enorme de ingresos entre los desposeídos.

Para la primera década del siglo XXI, el mundo entendía que la vía de los Modelos conlleva una realidad preestablecida, aunado a que las crisis recurrentes ordenan una realidad en las software que no corresponde en nada con lo que se esta viviendo, para entonces, se tenía que establecer un nuevo chivo expiatorio, encontrado en el Narcotráfico, en la “Guerra contra el Narcotráfico”, una atrocidad más para vende, para ser noticia internacional, el mercado de las sensaciones al alcance de la red. La crisis de los modelos continúa.

Como un juego de fichas de domino en un tablero, una a una las crisis se sucedieron hasta llegar a 2008, en donde el Sistema Financiero Internacional no puedo detener más la Crisis Permanente uno de los pilares del Neoliberalismo, comenzó en el sector de “Futuros” de los Estados Unidos, relacionados con la Construcción y recorrió toda la realidad de Mundo, producto principalmente de un suceso nada Aleatorio, la Guerra de Energéticos entre Estados Unidos y la Unión Europea frente a Rusia, que termino desintegrando las economías del Mundo, conectadas con el Modelo Neoliberal. Combatir esa “anomalía” es la función con la que se han presentado tanto Europa como Estados Unidos, a través de una nueva Guerra Energética, esta vez sacando del orden mundial a los países Árabes a través de la “Primavera Árabe” un entorno que permite que millones de seres humanos salgan del sistema Financiero, para su aniquilamiento, fuera de las leyes Internacionales de Derechos Humanos, y así, en las sombras mover millones de barriles de petróleo para bajar el precio del mismo y garantizar que los países de América y Asia que han provocado la “anomalía” en el Sistema Financiero sucumba.

La locura de insertar la realidad a un modelo, no es simple de resolver, la terquedad de pasar del Modelo Constructivista, al Modelo por Competencias, para llegar al Modelo de la Complejidad, es tentadora, pero es irreal en educación, como lo es el Modelo Keynesiano al Modelo Neoliberal, para pasar al Modelo del Bien Común, todas son superposiciones de discursos sobre el mundo, es idealismo, sin más sentido que negar la base misma sobre la que se soporta Sistema Capitalista, la desigualdad social, es un intento desde finales del siglo XIX por retirar del mundo el debate teórico, por ahogar a las universidades en la repetición de recetas frente al futuro, un aspecto que se profundiza tras las revueltas de los años 60’s del siglo XX y que ha tocado fondo en el siglo XXI, es imposible ya enfrentar el mundo con el pensamiento del Erizo, las múltiples salidas, las respuestas disímbolas, los encuentros y desencuentros en la incertidumbre son el futuro de una realidad que no soporta más los modelos.

Los constructos conceptuales han invadido a las distintas disciplinas: Globalización, Complejidad, Estanflación, Políticas Públicas, entro otros, conceptos que encierran en si mismos el vacío de disciplinas enteras que se encierran en el mundo de las letras de sus propias comunidades, que se dividen entre “iniciados” y “expertos”, ambos dentro de su propia Torre de Babel, reproduciendo además los combates entre las Ciencias Naturales y las Ciencias Sociales, en el marco de la Metodología y la Epistemología sin comprender una gota de Filosofía. En este entorno las disciplinas científicas poco o nada aportan al desarrollo de la sociedad, un aspecto que es la esencia misma de los modelos, no resolver nada fuera de ellos, estar en una burbuja, atrapar la realidad, aislar al mundo, detenerlo.

La realidad, la verdad, no puede estar condenada a esta repetición, porque en ella los peores son los que avanzan, quienes repiten el modelo, quienes lo reproducen, no importa el talento, la creatividad, la acción humana sobre le mundo, siempre estarán los mismo, siempre será una casta divina la que llegará a la receta perfecta, a la estandarización, a la programación que lograra el “éxito”, sin reconocer el error, sin comprender lo distinto, sin reconocerlo, este es un aspecto que ahoga al modelo que lo hace fracasar, pero al negar la verdad, su visión única del mundo se convierte en la versión real de mundo, un simulacro, tal y como la expresara en su momento Jean Baudrillar.

Recuperar la Educación de los Modelos en México

México, en una condena de un Modelo Centro-Periferia, sucumbe ante los designios del Mercado Internacional, pero en la realidad nuestro ecosistema cultural se encuentra bajo las reglas culturales de nuestra propia existencia, la verdad se encuentra en la acción cotidiana de los docentes en el aula y las actividades que lleva a delante en el día a día, de ahí que el desarrollo de una teoría de la practica profesional de los docentes debe partir de ese actuar, no puede ser encajada, ni espacial ni temporalmente en un contexto preestablecido de un Modelo, del debate teórico habrá de partir de las condiciones en las que se desenvuelve el trabajo cotidiana de los profesores y su actuar en la consolidación del Curriculum Escolar en concordancia con el Desarrollo Cognitivo de sus Alumnos.

Una Acción Educativa orientada bajo el principio de que la Materia de Trabajo de los Docentes es el Desarrollo Cognitivo Humano, es el aspecto que sacará a la Educación de los Modelos, la orientará en el terreno del de bate y permitirá establecer un contraste permanente entre las distintas Prácticas Docentes, orientadas por el entorno, por la realidad, desde las condiciones materiales de sus alumnos y la comunidad que es atendida por la escuela, dando pasa a una praxis educativa, que parte del centro escolar, congruente y pertinente.

El entorno de los Modelos no permite que se presente una congruencia entre el desarrollo del Curriculum Escolar y su aplicación en las Aulas y en el entorno escolar, un condición ahistórica de los propios Modelos, que reniega de la temporalidad de la realidad y por tanto sucumbe ante la crisis que representa su propia aplicación, en el desinterés y en la incapacidad de desarrollar teoría dentro del mismo, en la espiral de repetición que significa el contorno del propio modelo. De ahí, que aplicar una receta en la educación mexicana ha significado a lo largo de todo el trayecto Neoliberal, desde Salinas de Gortari, un rotundo Fracaso. Aspecto que no es distinto con el pretendido Modelo Educativo 2016.

Las comunidades educativas en nuestro país no pueden seguir atrapadas en la repetición de recetas que solucionen la práctica educativa, esta realidad condena a la educación y la presenta como un espacio “fácil” ante el reclamo de una acción intelectual mayor para quienes ejercen la docencia, un aspecto que simplifica el proceso de Enseñanza y Aprendizaje, pero que en los hechos no lo devela con todos sus matices.

La realidad es que el mundo es un rizoma de ideas y acciones, en el que no es posible deslindar la práctica de la teoría y viceversa, un aspecto en el que pocos se adentran, más allá de la retórica, cambiando como los reptiles de piel, cada vez que se presenta un nuevo discurso desde las esferas del poder, que en el caso de México es absurdamente vertical, carente de liderazgo intelectual, la lealtad se soporta en los cánones de la burocracia, la obediencia ciega al jefe en turno, un concepto que en si mismo debilita a la educación en el país y niega todo proceso de transformación de la realidad desde las aulas. En este camino, sólo es a través de la fuerza y de medir esa fuerza en el marco de la confrontación y la diatriba, soportando cada renovación del sistema en una confrontación brutal, como ya lo hemos visto en a lo largo de la toda la historia reciente del Neoliberalismo en México, matanzas, crímenes impunes, corrupción, desintegración del tejido social y abandono de la sociedad.

Conclusiones

La Crisis de la Educación en México, es una crisis de las Ciencias de la Educación en su transito del referente disciplinar en el que se soporta la propia Epistemología de este Campo de Conocimiento, al transitar de la Psicología a la Gestión, un aspecto que se orienta dentro del propio entorno de los Modelos y que en todo momento debilita el debate teórico dentro de la Educación, al reducirlo a la repetición de recetas y conceptos.

Salir de la crisis de las Ciencias de la Educación pasa por el ejercicio más genuino de la investigación educativa, con propuestas que vayan más allá de los fondos preestablecidos por la propia burocracia científica del país, a partir de las propias aulas, respetando la actividad de los docentes frente a grupo y reconociendo, no únicamente en la retórica el esfuerzo de los profesores para desarrollar su trabajo, a lo largo y ancho del país.

No solo se deben repetir autores o reproducir documentos, como se va a lograr la recuperación del debate teórico, es indispensable, comprender el momento histórico en el que se encuentra la educación de México, su devenir histórico, el entorno internacional en el que se soporta el desarrollo del mundo y las condiciones que nos interesa tener en el futuro, el ciudadano con el que nos comprometemos, y en el caso de los Modelos Educativos impuestos por el Neoliberalismo esta claro que su intención y actuar es la debacle de la sociedad mexicana, su naufragio como proyecto cultural y social, de ahí, que el camino, no sólo debe ser la resistencia en las calles, además la teorización de esa acción social y su compromiso con la identidad nacional.
La reproducción de los modelos en la formación de maestros desde las aulas, en las escuelas normales y universidades autónomas, en el caso del sector público, es un proyecto al fracaso, ni que decir, de las escuelas privadas de maestros, en donde se va a pagar una colegiatura y todo la formación carece de evaluación o los procesos de acreditación son producto de las mas abyecta de las simulaciones, en estos entornos no se puede recuperar el debate teórico, es necesario, indispensable el proceso de democratización de las Instituciones Formadoras y Actualizadoras de Docentes, sacarlas del marasmo de la política del Academicismo abyecto que raya en el oportunismo y en la aclimatación de conceptos.

Referencias:
Anthony Giddens (1999) La Tercera Vía, Tauros, España
Baudrillar, Jean (1978) Cultrua y Simulacro, Kaíros
https://www.ucursos.cl/usuario/8c884c218360cd1a814d73bccaf3ff9a/mi_blog/r/culturaysimulacro_jeanbaudrillard.pdf (Consultado 31/07/2016)
Berlin, Isaiah (1980) El Erizo y la Zorra: Tolstoil y su Visión de la Historia, Edit. Península, España
Coll Cesar (2002) Concepción Constructivista de la Enseñanza y el Aprendizaje
http://cvonline.uaeh.edu.mx/…/lec_2.5b_Concepcion_construct… (Consultado 2/08/2016)
Hayek, Fiedrich A. (1988) Camino a la Servidumbre
http://biblioteca.libertyfund.org/…/camino-de-servidumbre-l… (Consultado 2/08/2016)
Morin (2004 ) Epistemología de la Complejidad
http://www.ugr.es/~pwlac/G20_02Edgar_Morin.html
Perrenoud, Philippe (2004) Diez Nuevas Competencias para Enseñar
http://www.centrodemaestros.mx/carrera_m/diez_comp.pdf (Consultado 1/08/2016)
SEP (2016) Modelo Educativo 2016
https://www.gob.mx/modeloeducativo2016 (Consultado 29/07/2016)

Fuente: http://kaosenlared.net/ante-los-modelos-educativos-recuperar-el-debate-teorico-la-crisis-de-las-ciencias-de-la-educacion-en-mexico/

Imagen: http://www.lajornadadeoriente.com.mx/wp-content/uploads/2015/02/tallerdeNi%C3%B1os7-580×385.jpg

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¿Marchando el modelo educativo?

Por Pluma Invitada

“La reforma educativa que se inicia en este sexenio significa un gran paso adelante, pues se propone llevar a la práctica la idea de que la educación, más que un proceso de información, es un proceso personal de descubrimiento, exploración y asimilación de métodos y lenguajes”.

El párrafo anterior no es ninguna cita de alguno de los documentos del actual proceso de reforma; tampoco parte del discurso de alguna autoridad. Son líneas de hace 40 años y están en el Plan Nacional Indicativo de Ciencia y Tecnología 1976 (p. 66). Por supuesto, todavía seguimos con la idea de que no basta la memorización de información en la escuela y vamos tras otros mecanismos de aprendizaje que parecen evanescentes.

Si se revisa el inicio de diferentes procesos de reforma, previos o posteriores a la cita ya indicada, se podrán encontrar propósitos más ambiciosos o más acotados, según el periodo y el talante del gobernante en turno, pero las palabras serán relativamente similares. Seguramente, al final del periodo de referencia, cuando llega la hora de rendir cuentas, el balance de los resultados también será parecido: el avance es indudable, no alcanzamos las metas que nos propusimos por ciertos imponderables, pero estamos en el camino correcto y habremos de persistir.

¿Por qué ocurre esto? En primer lugar porque no es suficiente un buen diagnóstico de los problemas y una impecable declaración de intenciones de lo que habría que hacer. Peor tantito si están ausentes, como ha ocurrido en diversas ocasiones. Pero si están los pasos previos, falta que enfrenten la áspera realidad y los grupos de implicados, sean beneficiarios, espectadores o afectados.

No siempre la declaración de intenciones es explícita. De hecho, la reforma educativa de hace cuatro décadas, con todo y que incluyó múltiples y variados aspectos (legislación educativa, cambios administrativos y técnico-pedagógicos) no enunció con claridad cuál era su principal objetivo o qué metas pretendía alcanzar.

En la actual reforma, al comienzo, se presentó como una reforma legal y administrativa en materia educativa, con tres objetivos: incrementar la calidad de la educación básica; aumentar la matrícula y mejorar la calidad en los sistemas de educación media superior y superior; y recuperar la rectoría del sistema educativo nacional. Nada de modelo educativo.

A pesar de que incluyó casi una decena de acciones, lo que captó la atención fue la idea de crear un “Servicio Profesional Docente” (SPD). Incluso la mención de recuperar la rectoría del sistema educativo solamente cobró sentido un par de meses después. Por supuesto, un nuevo sistema de evaluación docente tenía un efecto directo sobre el profesorado y no eran buenas noticias: cambio en las reglas de juego para el ingreso, la permanencia y promoción de los profesores. No por nada hasta ahora sigue siendo el tema más controvertido. Por la misma razón, erróneamente, se sigue considerando que solamente se trata de una reforma laboral o administrativa.}nuño-edomex3

Lo que vale la pena subrayar es que en aquel momento no hubo ninguna mención al propósito de crear un nuevo modelo educativo. Apareció cuando se emitieron las leyes secundarias en septiembre de 2013. Luego, al comienzo del año siguiente vino la consulta sobre el modelo, se realizaron foros, se sistematizaron resultados y luego vino una continua postergación de su presentación. En ese entonces, como ahora, y no sin razón, se criticó la ruta seguida: comenzar por los instrumentos y dejar para después el modelo.

Finalmente, el pasado 20 de julio, el secretario de Educación Pública, presentó el modelo educativo. En conjunto son tres documentos: i) “los fines de la educación en el siglo XXI”, en donde de manera breve, pero muy precisa, se establece el propósito de la educación y el perfil ideal del egresado de la educación básica; ii) la “propuesta curricular para la educación obligatoria”, es la parte más extensa, argumentada y medular; y iii) “el modelo educativo” y, por si hiciera falta el énfasis, con el subtítulo de “el planteamiento pedagógico de la reforma educativa”.

El documento del modelo se presenta estructurado en cinco ejes: 1) la escuela al centro; 2) el planteamiento curricular; 3) la formación y desarrollo profesional docente; 4) inclusión y equidad; y 5) gobernanza del sistema educativo. ¿Algún novedad importante? Sí, sin duda. Y obviamente es lo que faltaba: las prácticas pedagógicas y los contenidos curriculares.

Entonces ¿ahora se pondrá en marcha el modelo educativo y con ello la reforma como tal? En realidad, salvo la propuesta expresamente curricular y algunas prácticas pedagógicas, los cuatro ejes restantes, en mayor o menor medida, ya están en operación. Sin embargo, precisamente, la forma de operar y el SPD son su principal impedimento. El dilema es si ahora retrocederá para avanzar o el modelo seguirá marchando a ninguna parte. Debiera rectificar y la consulta está abierta.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/marchando-el-modelo-educativo/

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La activista negra que forzó los derechos de autor para luchar contra la esclavitud

Feminista, abolicionista y defensora de los derechos de los afroamericanos, Sojourner Truth usó los derechos de su propia imagen para financiar sus distintas luchas. Adelantada a su tiempo, esta activista del siglo XIX pasó treinta años siendo esclava y, tras huir de su dueño, dedicó su vida a intentar cambiar un sistema con el que no estaba de acuerdo.

Nacida en 1797 como esclava, Sojourner Truth –nombre que adoptó en 1843– pasó gran parte de su vida luchando contra la esclavitud y fue una defensora de los derechos de la mujer y de la igualdad entre blancos y negros. Vendida un total de tres veces, escapó un año antes de que su último dueño se viera obligado a liberarla a causa de las nuevas regulaciones del estado de Nueva York, que avanzaba lentamente hacia la abolición total del esclavismo.

Con su hija pequeña en brazos, abandonó la granja en la que había trabajado los últimos 16 años, dejando atrás a su marido y a otros tres hijos que, ni siquiera con las nuevas leyes, podían obtener aún el derecho a ser libres. “ No salí corriendo, pensando que hacía mal, salí andando, creyendo que todo estaba bien”, explicaría años más tarde.

'Vendo la sombra para proteger la sustancia' era la inscripción de las tarjetas

Desde entonces, su vida se convirtió en una batalla permanente contra lo establecido en la que utilizó todas las herramientas a su alcance para hacer oír su voz. Dotada de una gran espiritualidad, que experimentó a través de su pertenencia a distintas congregaciones, Truth fue una de las primeras afroamericanas que ganó un juicio contra un blanco cuando, en 1928, acudió a los juzgados para conseguir la custodia de su hijo Peter, que había sido vendido a un esclavista de otro estado de forma ilegal. Le dieron la razón. Y no sería la última vez.

En 1832 presentó una demanda por calumnias cuando su nombre se vio envuelto en un escándalo relacionado con el Reino de Matthias –un grupo religioso al que estuvo vinculada durante un tiempo– y obtuvo 125 dólares, lo que equivaldría a unos 2.600 euros en la actualidad. Años más tarde, en 1865, presentó cargos contra un conductor de un tranvía que la había intentado tirar del vehículo y que, debido a su denuncia, fue apartado de su puesto de trabajo.

Sin embargo, puede que uno de los puntos más peculiares de la historia de esta luchadora pionera sea el uso que hizo de su propia imagen, que ha permitido que distintas fotografías en las que aparece hayan llegado hasta nuestros días. En ellas, Truth, una mujer alta y ya en sus sesenta, mira al espectador con una pose digna, ataviada con la vestimenta cuáquera que adoptó en las últimas décadas de su vida. Con un precio de 25 centavos –lo que en la actualidad equivaldría a unos 6 dólares o a unos 5 euros–, aquellos que las adquirían contribuían a la labor de predicación de Truth, que recorrió el este y el medio-oeste de Estados Unidos defendiendo sus ideas.

La sombra para proteger la sustancia

La tarjeta de visita o ‘carte de visite’ fue un formato fotográfico para retratos de estudio nacido en Francia que se convirtió rápidamente en un fenómeno social, expandiéndose por toda Europa y Estados Unidos. Los álbumes para coleccionar y mostrar estas tarjetas de pequeñas dimensiones se volvieron habituales y las personas intercambiaban sus retratos y adquirían otros nuevos, siendo especialmente relevantes los de personajes prominentes de la época.

Truth encontró en estas ‘carte de visite’ un modo de financiación y, a la vez, una forma de reivindicación peculiar. La abolicionista decidió que la propietaria de las imágenes en las que aparecía era ella, y no el fotógrafo que las realizaba. Por ello, ponía en los retratos que el ‘copyright’ le pertenecía.

Tal y como explica el libro ‘Enduring Truths. Sojourner’s Shadows and Substance’, poco después de que la activista empezara a reclamar derechos sobre su imagen, Estados Unidos introdujo una enmienda que clarificaba el ‘copyright’ estableciendo que “los autores que habían creado las fotografías y los negativos de las mismas eran los poseedores de la propiedad intelectual.»

A pesar de que los fotógrafos no se dieron demasiada prisa en ejercer sus derechos legales, las imágenes que incluyen ‘copyright’ mencionan habitualmente a su creador. Por ejemplo, Mathew Brady –el fotógrafo– es el que aparece como poseedor de los derechos en su retrato de Abraham Lincoln, a pesar de la importancia del presidente. No era así en el caso de Truth, que consiguió obtener la propiedad de las imágenes que protagonizaba. De hecho, solo dos de sus cartas de visita, de las primeras realizadas en los años sesenta del siglo XIX, mencionan al fotógrafo. Y aún así también incluyen su nombre.

Cartas de visita de la abolicionista

Cartas de visita de la abolicionista

“En sus cartas de visita, Truth exigía que se imprimiera su nombre tanto en la parte delantera como en la parte trasera de la foto. Esto es muy inusual, pocas cartas de visita incluyen el nombre de la persona que aparece en ella y, hasta donde yo sé, ninguna tiene derechos de imagen asociados a la persona fotografiada, lo que sí sucede en el caso de Truth”, explica en el libro Darcy Grimaldo Grigsby.

El nombre de la activista no es lo único que se grababa en esas fotos: «Vendo la sombra para mantener la sustancia», solía aparecer escrito acompañando a la imagen de Truth. Este lema era su forma de explicar, y reclamar, que después de haber sido vendida en numerosas ocasiones, era ella ahora su única propietaria y la que decidía comercializar una parte de sí misma.

A pesar de que los fotógrafos que realizaban su retratos podrían haber reclamado el ‘copyright’, la mayoría de los autores de sus cartas de visita estuvieron de acuerdo en cederle su derecho sobre las imágenes y ni siquiera aparecer mencionados. En contra de la ley, la convención y la práctica general, Truth poseía incluso la sombra de su imagen.

¿Acaso no soy una mujer?

Este juego con el ‘copyright’ le permitió pasar las últimas décadas de su vida luchando por la abolición total de la esclavitud, por el voto de los afroamericanos y las mujeres –acudió en varias ocasiones a las urnas pero nunca la dejaron votar–, por el derecho a la educación y a la propiedad de terrenos de los esclavos emancipados, por la desegregación de los tranvías y por la eliminación de la pena capital.

Sojourner Truth pasó 30 años como esclava

Adelantada a su tiempo y defensora de las nuevas tecnologías –como dejó patente en cartas que remitió a distintas publicaciones–, Truth no pasó a la historia por su reivindicación original y tan particular de los derechos de imagen, sino por su aclamado discurso ‘ ¿Acaso no soy una mujer? que pronunció en la Convención de Mujeres de Akron (Ohio) en 1851, en el contexto previo a la Guerra de Secesión. Durante su mensaje, según la transcripción que otros realizaron de sus palabras, Truth reivindicó y estableció un paralelismo entre la la lucha por los derechos de las mujeres y los de los afroamericanos.

“Los caballeros dicen que las mujeres necesitan ayuda para subir a las carretas y para pasar sobre los huecos en la calle y que deben tener el mejor puesto en todas partes. Pero a mí nadie nunca me ha ayudado a subir a las carretas o a saltar charcos de lodo o me ha dado el mejor puesto. ¿Y acaso no soy una mujer? ¡Mírenme! ¡Miren mis brazos! ¡He arado y sembrado, y trabajado en los establos y ningún hombre lo hizo nunca mejor que yo! ¿Y acaso no soy una mujer? ¡Puedo trabajar y comer tanto como un hombre, si es que consigo alimento, y puedo aguantar el latigazo también!”

Futura protagonista del reverso del billete de 10 dólares, que homenajeará a las pioneras que lucharon por el sufragio femenino, y con un asteroide nombrado en su honor, los métodos de esta luchadora, que se declaró dueña hasta de su sombra, le ayudaron a combatir las injusticias y le hicieron ganarse un hueco en la historia de sus diferentes luchas y también, de pasada, en la de la propiedad intelectual y el ‘copyright’.

Fuente:http://www.eldiario.es/hojaderouter/Sojourner_Truth-abolicionismo-esclavitud-feminismo-derechos_0_544545763.html

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The Racist Killing Machine in the Age of Anti-Politics

In the Castile case, the police fired into the car with a child in the back seat–a point rarely mentioned in the mainstream press. At the same time, the power of violence as a tool for expending rage and addressing deeply felt injustices has resulted in a young black man mimicking the tools of state violence by deliberately killing five police officers and wounding seven others in Dallas, Texas. This is a horrendous and despicable act of violence but it must be understood in a system in which violence is disproportionately waged against poor blacks, immigrants, Muslims, and others who are now defined as excess and pathologized as disposable. The killings in Dallas speak to a brutal mindset and culture of mistrust and fear in which violence has become the only legitimate form of mediation

In the increasingly violent landscape of anti-politics, mediation disappears, dissent is squelched, repression operates with impunity, the ethical imagination withers, and the power of representation is on the side of spectacularized state violence. Violence both at the level of the state and in the hands of everyday citizens has become a substitute for genuine forms of agency, citizenship, and mutually informed dialogue and community interaction.

Etienne Balibar has pointed out that “as citizenship is emptied of its content,”[i] the right to be represented is ceded to the financial elite and the institutions of repression or what Althusser once called the “repressive state apparatuses.” Under such circumstances, politics is replaced by a form of “antipolitics” in which the representative and repressive machineries of the state combine to objectify, dehumanize, and humiliate through racial profiling, eliminate crucial social provisions, transform poor black neighborhoods into war zones, militarize the police, undermine the system of justice, and all too willingly use violence to both to punish blacks and to signal to them that any form of dissent can cost them their lives. But such apparatuses do more, they willfully exclude and repress the historical memories of racial violence waged by both the police and other racist institutions.[ii] They have no choice since such histories point to the deeply embedded structural nature of such violence as a reproach to the bad cops theory of racist violence.

What we are observing is not simply the overt face of a militarized police culture, the lack of community policing, deeply entrenched anti-democratic tendencies, or the toxic consequences of a culture of violence that saturates every day life. We are in a new historical era, one that is marked a culture of lawlessness, extreme violence, and disposability, fueled, in part, by a culture of fear, a war on terror, and a deeply overt racist culture that is unapologetic in its disciplinary and exclusionary practices. This deep seated racism is reinforced by a culture of cruelty that is the modus operandi of neoliberal capitalism–a cage culture, a culture of combat, a hyper masculine culture that views killing those most vulnerable as sport, entertainment, and policy.

The United States is in the midst of a crisis of of governance, author­ity, and representation and as historical narratives of injustice and resistance fade there emerges a further crisis of individual and collective agency, along with a crisis of the identity and purpose regarding the very meaning of governance. As democratic public spheres disappear and the state increasing turns to violence to address social problems, lawlessness becomes normalized and violence becomes the only form of mediation. This is fueled by a discourse of objectification, and a race-based culture of pathology, which often finds expression not only in police violence but also in scattered mass shootings and a tsunami of everyday violence in America’s major cities, such as Chicago. Politics has been emptied out, lacking any representative substance, and opens the social landscape to the dangerous forces of right-wing populism and ultra-nationalism, both of which are deeply racist in their ideological discourse and their relationship to those excluded others.

Americans are witnessing not simply the breakdown of democracy but the legitimization of a society in the grips of what might be called a politics of domestic terrorism, a kind of anti-politics that rejects the underlying values of a democracy and is unwilling to reclaim its democratic tendencies while deepening its civic principles. The U.S. is deep into the entrails of an updated authoritarianism and until that is recognized under such circumstances violence will escalate, people of color will be killed, whites will claim they are the real victims, and the discourse of racial objectification will become, as it has, a visible if not embraced signpost of an anti-politics that defines the varied landscapes of power and institutions of everyday life.

The ultimate mark of terrorism both domestic and foreign is a hatred of the other, a certainty that defines dialogue, an ignorance that embraces the power of the mob and the redemptive force of the savior. As America moves dangerously close to embracing such an authoritarian social order and the politicians who endorse it, indiscriminate and intolerable violence will assume a kind of legitimacy that allows people to look away, refuse to recognize their own powerlessness, and align them with a barbarism in the making. All of this bears the weight of a history in which such indifference is easily transformed into the worst forms of state violence. The face of white supremacy and state terrorism, with its long legacy of slavery, lynching, and brutality has become normalized, if not supported by one major political party, a large percentage of the public endorsing Donald Trump, and a corporate and financial elite wedded only to increasing their power and profits. We are in a new historical era that is widening the scope and range of violence-an expansive age of disposability that widens the net of those considered expendable if not dangerous.

Some conservatives such as David Brooks have argued that the collapse of character and the rise of a form of political narcissism are producing deeply troubling forms of authoritarianism.[iii] That analysis is too facile, and ignores the underlying social, economic, and political conditions that concentrate power in very few hands, distribute wealth largely to the upper 1 percent, eliminate social services, and destroy those institutions capable of producing a culture of critique, empathy, and engaged citizenship. The old age of the social contract and social democracy is dead; the economic foundations that once supported large segments of the working class have been destroyed by the forces of globalization; and the promise of a collective ethical imagination has given way to the tawdry self-indulgence and self-interest that drives a consumer and celebrity culture. Not only have too many Americans become prisoners of their own experience, they also  have become passive in the face of state violence, a culture of extreme violence, and a web of mainstream cultural apparatuses that trade in violence as sport and entertainment.

Racism is one register of such violence, but in the age of cell phones and video cameras it has become more visible, and its brutalizing imagery contains the possibility for mobilizing social formations such as the Black Lives Matter Movement to both expose and eliminate its underlying ideologies and structures. At the same time, such blatant acts of racism offer a false sense of community to those being organized around hate and anger, resulting in a blind devotion to false prophets, such as Donald Trump, who trade in fear and despair.

Let’s hope that the current crisis we are witnessing as it appears to unfold daily will transform cries of collective outrage into a social movement that is organized around a call for economic and social justice, one less intent on calling for reforms than for eliminating a neoliberal economic order steeped in corruption, racism, and violence.

Notes.

[i] Etienne Balibar, “Uprisings in Banlieues,” Equaliberty, [Durham: Duke University, 2014] pp. 252

[ii] See, for instance, Jerome H. Skolnick, The Politics of Protest: Task Force on Violent Aspects of Protest and Confrontation of the National Commission on the Causes and Prevention of Violence 2nd Revised edition (New York: NYU Press, 2010). Also see Jonathan Simon,Governing Through Crime: How the War on Crime Transformed American Democracy and Created a Culture of Fear (New York: Oxford University Press, 2009).

[iii] David Brooks, “The Governing Cancer of Our Times,” The New York Times, [February 26, 2016] Online: http://www.nytimes.com/2016/02/26/opinion/the-governing-cancer-of-our-time.html?_r=0

  • Articulo tomado de: http://www.counterpunch.org/2016/07/08/the-racist-killing-machine-in-the-age-of-anti-politics/

 

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