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Limpieza étnica en las bibliotecas de Ucrania

La magnitud del bibliocidio es tal que luego de expurgar los cien millones de ejemplares de todo lo que esté escrito en ruso, el contenido de las bibliotecas quedará reducido a la mitad.

«¿Ser ruso es un problema? ¿Incluso siendo un ruso muerto? Lo que está pasando en Ucrania es horrible, y tengo ganas de llorar solo de pensarlo. Pero estas cosas aquí son ridículas»

-Paolo Nori, traductor italiano.

La limpieza étnica es una característica del fascismo y todas sus variantes de extrema derecha a nivel planetario. Se basa en el supuesto de que hay culturas superiores e inferiores y estas últimas deben desaparecer de la faz de la tierra, para que no quede ni una huella de su presencia histórica. Contra las culturas proclamadas como inferiores se utilizan todos los mecanismos de destrucción física y simbólica, como herencia duradera de la expansión de Europa por los cinco continentes.

El ejemplo más terrible de limpieza étnica fue adelantado por el nazismo en Alemania primero y luego en todos los territorios que conquistó durante la Segunda Guerra Mundial, entre ellos los de los pueblos eslavos, empezando por los ubicados en la entonces Unión Soviética. Y la limpieza étnica incluyó a los judíos, pero no solo a ellos como se ha establecido como verdad oficial por el estado sionista de Israel y los creadores de la industria del holocausto (el lobby judío en los Estados Unidos), sino a todos los pueblos que el nacionalsocialismo alemán consideró como inferiores, en los que cabe mencionar al pueblo rom (los gitanos).

Después de la experiencia nazi se pensó en forma optimista que la limpieza étnica era cosa del pasado y nunca más se volvería a presentar como política de Estado. Fuera de Europa siempre se siguió llevando a cabo en diversos lugares del mundo, y en buena medida con el apoyo de Europa y los Estados Unidos, en los cuales fueron sistemáticamente eliminados diversos grupos étnicos ‒así ha acontecido en América Latina con comunidades indígenas, en Brasil, Colombia, Ecuador…‒ o ha habido intentos fallidos de exterminar a grupos humanos y de expulsarlos de sus territorios ancestrales, como acontece con los palestinos en Israel o los kurdos en Turquía.

Pese al regreso de la limpieza étnica en Europa a finales de la década de 1980 y comienzos de la de 1990, concretamente en los Balcanes, se insinuó en forma falsa que esa situación había sido superada con los bombardeos de la OTAN y la injerencia de la Unión Europea, El Vaticano y Estados Unidos que llevó a fomentar la creación de estados étnicamente puros (como resultó siendo el caso de los nuevos países reconocidos después de 1991, entre ellos esa entidad fantasma que se llama Kosovo). De esta forma, los europeos creían que la limpieza étnica ya no formaba parte de su mentalidad colonialista e imperialista y ahora se habían civilizado plenamente, cuando lo que hicieron fue legitimar una nueva limpieza étnica, consentida por ellos, como la de los criminales que gobiernan a Kosovo que trafican con órganos humanos de sus enemigos étnicos.

Ahora, cuando la guerra está de regreso a Europa, vuelve a reivindicarse abiertamente la limpieza étnica de los rusos, como lo han hecho los europeos desde hace varios siglos y como lo intentó concretar en la práctica el nazismo. Esa limpieza étnica imperante hoy en Europa se manifiesta como rusofobia y adopta los mecanismos criminales que se exhiben con impunidad desde Ucrania, por parte de las clases dominantes de ese país y reproducida por partes significativas de su población, y emuladas por gran parte de los europeos. No extraña que desde la televisión ucraniana locutores, médicos y científicos exaltan la doctrina de la solución final nazi para aplicarla a los rusos y llamen a matar a los niños rusos y castrar a los soldados de Rusia porque son “cucarachas y no humanos” y de cancelar todo lo que tenga que ver con la cultura rusa sin importar su trascendencia para la humanidad.

Pero lo que está sucediendo en Ucrania, con la complacencia de Europa, en cuanto a la reivindicación de la limpieza étnica ‒algo que, además, se viene llevando a la práctica desde el 2014 en los territorios de población rusa de Ucrania‒ no se limita a exaltar los procedimientos tradicionales de esa “purificación étnica”, tales como el llamado abierto a matar rusos por el hecho de serlo, prohibir el idioma ruso, destruir las estatuas de la Segunda Guerra Mundial que recuerdan la lucha contra el nazismo y el sacrificio de millones de rusos, prohibir la lectura de autores clásicos de la literatura universal como Fedor Dostoievski, Alexander Pushkin y de grandes compositores de música clásica como Chaikovski, prohibir bailes tradicionales rusos como la balalaika, denigrar de las comidas rusas y obligar a que ya no se escriba en los menús que ofrecen los restaurantes “Ensalada Rusa o Tártara”, sino que se le cambie el nombre por el de “Ensaladilla Kiev”, que al cuadro del pintor francés Edgar Degas (muerto en 1917) le cambien el título de “Bailarinas rusas” por el políticamente correcto de “Bailarinas ucranianas” y mil ridiculeces por el estilo, que sonrojarían de vergüenza a los grandes pensadores y humanistas de todos los tiempos que han nacido en Europa.

Junto con todo ello, ahora en Ucrania se ha inventado una nueva forma de limpieza étnica, hasta donde sepamos sin antecedentes históricos en ningún lugar del mundo. Es una limpieza étnica de tipo bibliográfico, un bibliocidio con nuevos ingredientes. Veamos en qué consiste. Lo anunció sin eufemismos la directora del Instituto Ucraniano del Libro Aleksandra Koval quien, siguiendo las instrucciones de Ministerio de Cultura ha dado la orden de limpiar las bibliotecas de su país de todos los libros rusos que allí se encuentren. La cifra es asombrosa: se ordenó sustraer de esas bibliotecas cien millones de libros (en números, para que no quepa duda, 100.000.000) y luego destruirlos. Esta burócrata-censora, que tiene más que ver con la muerte que con los libros, ha dicho que se trata de limpiar las bibliotecas de Ucrania, porque no se puede aceptar la “propaganda rusa”, por lo cual en su pobreza mental entiende todo lo que esté escrito en ruso y eso se hace porque según su concepción bélica los libros son “un arma tanto para atacar como defender”. (La entrevista con Oleksandra Koval puede leerse en https://bit.ly/3LEnx4r).

Esta burócrata, que parece que en su vida jamás ha leído un libro, sostuvo que se trata de eliminar antes de que termine este año la literatura de propaganda, con contenido antiucraniano, que comprende todos los libros editados en rusia y escritos en rusia, incluyendo a los clásicos de la literatura universal de todos los tiempos, porque son “ideológicamente dañinos”. Nada se salva de la limpieza bibliográfica ya que en ella se incluyen los libros infantiles, novelas, cuentos y obras policiales. La limpieza bibliográfica no tiene límites cronológicos y se incluyen los libros rusos y soviéticos producidos en cualquier momento, antes y después de 1991 cuando desapareció la Unión Soviética.

En cuanto al argumento de erradicar los clásicos de la literatura rusa vale citar su “sofisticada argumentación”, porque la misma habla por sí sola de la limpieza étnica de índole bibliográfica que está en marcha. Comienza señalando que esos clásicos hacen mucho daño porque los primeros que los leen son los niños y resulta nefasto decirle que un escritor ruso, digamos alguien como Alexander Pushkin, es un autor universal:

“¿Por qué el clásico es tan inquietante? Todos leímos estos libros, en mis años escolares había un sólido clásico ruso, que se consideraba el pináculo de la escritura mundial. Debido al hecho de que conocíamos a los clásicos del mundo de manera bastante mediocre, muchos se quedaron con la convicción de que esta es realmente la literatura sin la cual es imposible desarrollar inteligencia y sensaciones estéticas, ser una persona educada. De hecho, este no es el caso. Por ejemplo, para estudiar literatura extranjera, y el ruso es solo eso, necesitas un cierto equilibrio. Ahora ya estamos convencidos de que tanto la literatura británica, francesa y alemana, la literatura estadounidense y los pueblos orientales han dado al mundo muchas más obras maestras que la literatura rusa”.

Sí, pero que todo el mundo haya dado obras maestras, como las generadas acá desde Nuestra América, no da derecho a desautorizar la de otras latitudes (Rusia en este caso), así se esté en guerra en este momento con ese país. Eliminemos entonces a los literatos rusos, que han dejado de ser clásicos, porque Rusia está en guerra con Estados Unidos y la OTAN en territorio de Ucrania. Tamaña tontería no solo refleja una redomada ignorancia, sino que es un crimen cultural, con consecuencias funestas para el futuro de Ucrania, un país que luego de que termine la guerra deberá pensar sobre su identidad y ella, gústeles o no, está ligada históricamente a Rusia. Que eso lo asuman críticamente es una cosa, pero que pretendan negarlo y hacerlo desaparecer no solo de la historia sino de la vida cotidiana es una estupidez criminal.

Más adelante, la burócrata del Instituto del Libro de Ucrania dice una sarta de tonterías que vale citar con detalle:

“En cuanto a tan queridos por nuestros bibliotecarios y algunos lectores Pushkin y Dostoievski, hay que decir que fueron estos dos autores quienes sentaron las bases del «mundo ruso» y el mesianismo. Desde la infancia, llena de estas narrativas, la gente cree que la misión del pueblo ruso no es involucrarse en sus vidas y en su país, sino «salvar» el mundo en contra de su voluntad. En realidad, es una literatura muy dañina, realmente puede influir en los puntos de vista de las personas. Por lo tanto, mi opinión personal es que estos libros también deberían eliminarse de las bibliotecas públicas y escolares. Probablemente deberían permanecer en las bibliotecas universitarias y científicas para estudiar las raíces del mal y el totalitarismo por expertos. Creo que se escribirán muchas reflexiones científicas e investigaciones sobre cómo los clásicos rusos influyeron en la mentalidad de los rusos”

De tal manera, que una burócrata de poca monta que se encuentra al frente del Instituto Ucraniano del libro viene a descubrir que los clásicos rusos son perversos, a diferencia de los alemanes, estadounidenses o de otras latitudes, y lo son solamente por su origen nacional, y en ellos están las “raíces del mal y del totalitarismo” y por eso debe prohibirse a los habitantes de Ucrania que los lean, sin importar que gran parte de los ucranianos hablen el ruso e incluso que para una porción importante de su población esta sea la lengua cotidiana y no sepan una palabra de ucraniano.

Con esta lógica tan xenófoba y chovinista en ningún lugar del mundo se deberían leer libros de autores “extranjeros”, porque en algún momento han tenido una guerra o han sufrido una agresión por parte de otros países o potencias imperialistas. Con esa lógica de pureza étnica en Argentina se debieron prohibir los libros ingleses (Shakespeare entre ellos) y expurgarlos de sus bibliotecas tras la guerra de las Malvinas de hace 40 años; en Cuba extraer de sus bibliotecas los libros de autores de la talla de Ernest Hemingway, o William Faulkner o John Steinbeck por el bloqueo y las agresiones que soporta desde hace 60 años por parte de los Estados Unidos; de África erradicar la literatura clásica escrita en francés, inglés, portugués, italiano, castellano, alemán… porque esos son las lenguas originales de las potencias colonialistas e imperialistas; en Ecuador de deberían retirar los libros de autores colombianos (como el que escribe estas líneas) tras el brutal ataque a Sucumbíos por el gobierno criminal de los uribeños el primero de marzo de 2008, y así ad nauseam.

La limpieza étnica cultural que se adelanta en Ucrania no tiene que ver con la guerra que se lleva a cabo en estos momentos con Rusia, sino con un proyecto de negar sus propias raíces, que tienen que ver directamente con la historia del pueblo ruso y su vasta cultura, en el mundo de las artes, las letras, el teatro, la poesía, la novela, el ensayo, el pensamiento político (entre el que se cuenta a Lenin, Trotsky, Bakunin, Kropotkin, Herzen, Chernishevski y un largo etcétera.)

Para darse cuenta de lo que está en juego con este nuevo tipo de limpieza étnica de índole bibliográfica esta censora agrega que fue un gran problema recibir obsequios de libros de Rusia sin examinar previamente su contenido, hasta el punto de que “los bibliotecarios estaban contentos con los nuevos libros, pero nadie pensó en su contenido”.

Sobre la literatura científica, la funcionaria apuntó que no es un tema simple, por lo que “se discutirá en mesas redondas de expertos. Si hay literatura puramente médica sin matices ideológicos, entonces no veo ninguna razón para eliminarla en primer lugar hasta que los autores ucranios o extranjeros creen algún tipo de remplazo”. Se evidencia que, como siempre, el problema es de ideología, la de los otros, los enemigos, porque la censora no tendría ideología, estaría por encima del bien europeo y del mal ruso.

La magnitud del bibliocidio es tal que luego de expurgar los cien millones de ejemplares de todo lo que esté escrito en ruso, el contenido de las bibliotecas quedará reducido a la mitad. Es decir, se liquidarán de un tajo el cincuenta por ciento del contenido de las bibliotecas. Y esos cien millones de libros han sido declarados por el Ministerio de Cultura de Ucrania como papel de desecho, lo cual da paso al bibliocausto, a la destrucción pura y simple de libros.

Los burócratas del libro de Ucrania pretenden que la cancelación de las letras de Rusia sea mundial y se vanaglorian de que el boicot a los libros de aquel país en ferias internacionales se debe a su influencia. Pero piden más: que en el resto de Europa se apliquen sus medidas de limpieza étnica bibliográfica y desaparezcan de las bibliotecas (porque ya han desaparecido de las librerías) los escritos de seguidores incondicionales de Vladimir Putin que respondan a los nombres de León Tolstoi, Antón Chejov, Leonid Andreiev, Máximo Gorki…

La burócrata del libro agrega que, aunque por desgracia no puede incidir en ello como si lo hace en Ucrania, afirma que existe “un público que puede ponerse en contacto con todas las bibliotecas locales y exigir que se retiren ciertos libros. Desafortunadamente, es muy difícil para nosotros desde aquí, desde Ucrania, averiguar qué libros rusos hay en cada biblioteca de alguna pequeña ciudad europea”. Por ello, pide a los migrantes ucranianos que donde se encuentren se vuelvan censores e inquisidores de los libros rusos para que estos desaparezcan de las bibliotecas y librerías de las ciudades europeas, porque “en cuanto a las bibliotecas extranjeras, creo que solo la persistencia de la diáspora ucraniana y nuestros movimientos sociales puede llevar al hecho de que habrá menos libros rusos allí, y más ucranianos”.

El precepto central de la caza de libros es que tengan un contenido antiucranio, algo tan vaporoso en lo que cabe todo, comenzando por el idioma ruso en que estén escritos los libros y luego de los autores, incluyendo a los nacidos en Ucrania que se atrevan a criticar a los nazis de su país y planteen la búsqueda de la paz, un acuerdo con Rusia y que su país no se convierta en una base terrestre de la OTAN.

Los lectores de esta nota podrán pensar que no hay nada de nuevo en este bibliocidio, si recordamos los momentos trágicos de destrucción de libros, entre ellos los de la Alemania Nazi, o de la última dictadura argentina o el arrasamiento de las bibliotecas de Irak y el saqueo de sus recursos bibliográficos que eran patrimonio cultural de la humanidad tras la invasión de los Estados Unidos en 2003, o la destrucción de escuelas y bibliotecas palestinas por las fuerzas genocidas del estado sionista de Israel. Pero, que yo sepa, en ninguno de esos casos, aunque se haya llegado al bibliocausto ‒quema de libros‒ se practicó la política sistemática y planificada de expurgar en cada biblioteca hasta el último rincón para eliminar todos los libros que se consideraban perniciosos, perjudiciales y enemigos de un determinado proyecto nacional. Eso es lo que se está haciendo en Ucrania de manera generalizada e impune y con el apoyo de ese círculo de delincuentes que se llaman a sí mismos Comunidad Internacional y Unión Europea.

Que se esté presentando una guerra entre Rusia y Ucrania en lugar de llevar al paroxismo del odio nacional y de la xenofobia, debería conducir a reflexionar sobre la importancia de la cultura, y en especial para el caso que tratamos, de los libros. Porque si algo contribuye a fomentar aún más el odio es la ignorancia, la destrucción de libros y el ocultarles a los habitantes de un país, en este caso de Ucrania, las múltiples influencias culturales que han tenido a lo largo de la historia y la manera como las nuevas generaciones deberían repensar su propia identidad, sin despreciar ni ignorar a una cultura, en especial a la extraordinaria cultura rusa, que es algo completamente distinto a un régimen político en particular.

En estas condiciones ahora tendremos que la riqueza bibliográfica de las escuelas y bibliotecas de Ucrania será cosa del pasado al fomentar el plan que propone la burócrata mencionada en estas páginas que consiste en que “la restauración de Ucrania incluirá tanto la reforma del sistema de bibliotecas como la cuestión de llenar los fondos de la biblioteca después de la incautación de literatura rusa”. Este es un paso seguro hacia la ignorancia, el odio, la sed de venganza que llenara a Ucrania y a Europa de batallones de nazis, para los cuales su máxima es la de “muera la inteligencia”. Y esta acción de perseguir libros adquiere un sentido especial, extra si se quiere, si tenemos en cuenta que vivimos en un mundo donde cada vez se lee menos por la dictadura digital y en tal sentido casi que cualquier libro en la actualidad (con independencia de su contenido) debe considerarse como un artefacto inofensivo para un público amplio, en la medida en que el círculo de lectores cada vez es más reducido. En esas condiciones, si que se nota a las claras el verdadero sentido de limpiar las bibliotecas de Ucrania de literatura rusa: es un proyecto de limpieza étnica y de cancelación absoluta de una cultura multiforme y compleja.

Así, vamos a ver que en las bibliotecas de Ucrania van a desaparecer autores tan perversos y malévolos como Tolstoi, Dostoievski, Pushkin… y en su lugar los estantes se van a llenar de libros no ideológicos, clásicos de la estupidez universal como los que regala Estados Unidos, entre los que se incluyen el Ratón Mickey, Superman, Batman y revistas tan serías como Reader’s Digest y toda la basura anticomunista que se publica en las usinas universitarias y en los laboratorios del pensamiento reaccionario de los Estados Unidos.

Y en el caso de las letras y las artes, veremos como los artistas ucranianos pueden hacer abstracción del teatro de Chejov, de las novelas de Pushkin, de las reflexiones de León Tolstoi, de la crítica literaria de Vladimir Propp o del análisis textual de Mijaíl Bajtín. Una de las ilusiones más terribles es suponer que puede prescindir de esos autores, sin perder una parte de su propia humanidad, todo a nombre de la limpieza étnica de índole bibliográfica que está en marcha en Ucrania.

Paradójicamente, y eso no lo prevén los censores, la literatura rusa adquiere nuevo sentido e importancia al ser prohibida, ya que llevará en el futuro a muchos ucranianos a preguntarse por las razones que conducen a la prohibición y esa literatura seguirá siendo leída en forma clandestina en la “democrática” Ucrania. Sencillamente, una cultura no puede matarse a punta de censura y prohibiciones, por mucho que intenten justificarse a nombre de una absurda rusofobia y de la limpieza étnica de la cultura rusa que se adelanta en Ucrania y que cuenta con el respaldo de la “grande y civilizada Europa”, con sus nuevos tribunales de inquisición y de persecución de autores y libros. Esta medida tiene, además, un tono sombrío de otros tiempos en una época en que la comunidad de lectores de libros se ha reducido drásticamente y en la que predomina la seudo lectora digital, que no es lectura en sentido estricto tal y como lo han demostrado los psicólogos cognitivos. De tal manera, que en Ucrania se pretende eliminar a los pocos lectores de libros que puedan existir para que sus mentes queden en manos de la escuela nazista del Batallón Azov y compañía.

Fuente: https://rebelion.org/limpieza-etnica-en-las-bibliotecas-de-ucrania/

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El replanteamiento del marco curricular 2022

Por: Sergio Martínez Dunstan

«En los planes y programas de estudio se busca lograr la integración curricular a partir de proyectos. Al parecer, el trabajo por proyectos se convertirá en la metodología didáctica fundamental.»

La Secretaría de Educación Pública (SEP) replantea la estrategia para la implementación del plan y los programas de estudio prevista originalmente para agosto próximo. La dependencia gubernamental informó, a través del Boletín Nº 127, que el modelo curricular entrará en vigor hasta el ciclo escolar 2023 – 2024. Delfina Gómez Álvarez también se los dio a conocer a sus homólogos de las entidades federativas en las Reuniones Regionales del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU). Asimismo, funcionarios de su equipo de trabajo precisaron cuestiones y proyectaron actividades. Analizarlas dadas sus implicaciones resulta por demás interesante. Resalto las más relevante, en mi parecer, en los párrafos subsecuentes tomando como referencia la información contenida en las diapositivas que usaron para la exposición. Al final, reaccionaré sobre los tópicos tratados.

1. Conceptualización del Marco Curricular, Plan y Programas de Estudios Aspectos

  • El piloteo de la transformación curricular
  • El codiseño de contenidos
  • La actualización a los maestros para la socialización, conocimiento y operación de la propuesta curricular mediante un proceso de formación continua

Estrategias nacionales

  • Para la enseñanza de lenguas y culturas indígenas
  • Para atención de la población con discapacidad
  • Para la modalidad multigrado
  • Para la atención a niñas. Niños y adolescentes en situaciones de migración
  • Para fortalecer el tejido comunitario

2. Política Nacional de Educación Inicial. Plan de Implementación. El propósito es generar condiciones para la provisión de servicios de calidad que fomenten el desarrollo integral de las niñas y los niños de cero a tres años como parte de la atención integral a la primera infancia. Se revisaron los documentos rectores tanto el Acuerdo Número 07/03/22 por el que se emite la Política Nacional de Educación Inicial como la Estrategia Nacional de Atención a la Primera Infancia y el plan de implementación.

3. Plan de Estudios de la Educación Básica enfatizando el Perfil de Egreso de las y los estudiantes.

  • Se reconocen ciudadanos
  • Viven, reconocen y valoran la diversidad
  • Valoran sus potencialidades cognitivas, física y emocionales
  • Desarrollan una forma de pensar propia
  • Se perciben a sí mismos como parte de la naturaleza
  • Interpretan fenómenos, hechos y situaciones históricas, culturales, naturales y sociales
  • Intercambian ideas, cosmovisiones y perspectivas mediante distintos lenguajes.

4. Programas de estudio 2022 de la educación básica. Desde las fases de aprendizaje hasta su estructura.

5. Innovación de los Libros de Texto Gratuitos. Se explicó que se diseñan los materiales educativos para tres escenarios: aula, escuela, comunidad y un material de contenido disciplinar.

  • Campo Formativo Lenguajes tomando como base el aprendizaje por proyectos comunitarios (Planeación, Acción, Intervención).
  • Campo Formativo Saberes y Pensamiento Científico mediante proyectos con enfoque STEM con Metodología de Aprendizaje por Indagación.
  • Campo Formativo Ética, Naturaleza y Sociedad a través del Aprendizaje Basado en Problemas (panorama general, recolecciones, formulación del del problema, vivamos la experiencia así como resultados y análisis).
  • Campo Formativo de lo Humano y lo Comunitario mediante Aprendizaje Servicio (Punto de partida; lo que sé y lo que quiero saber; organicemos las actividades; creatividad en marcha; compartimos y evaluamos lo aprendido).

6. Programa de Formación Continua para la Nueva Propuesta Curricular a partir de la reflexión colectiva (conocimiento y apropiación); resignificación y práctica contextualizada y bajo las siguientes consideraciones:

  • Nueva Escuela Mexicana
  • Vinculación entre la educación básica y la media superior.
  • Modificación de planes de estudio
  • Formación inicial y continua

Se proyecta la realización de un taller intensivo de formación continua para docente durante el ciclo Escolar 2022-2023.

  • Momento 1. Fase Intensiva del Consejo Técnico Escolar (agosto 2022), Conocimiento y un primer acercamiento a la pospuesta.
  • Momento 2. 1ª semana de enero, 2ª de junio 2023 profundización en el estudio de la propuesta y durante las sesiones del consejo Técnico Escolar.
  • Momento 3. 1ª y 2ª semana de julio 2023 poner en práctica en su comunidad territorio
  • Momento 4. Finales de julio 2023. Reflexión y resignificación de la experiencias.

Modalidades:

  • Presencial con acompañamiento;
  • A distancia con acompañamiento y/o autogestiva;
  • Mixta con acompañamiento y/o autogestiva.

7. Proyectos estratégicos. Subsecretaría de Educación Media Superior. Revisión del Marco Curricular Común. Fundamento: Modelo educativo para la transformación social.

Resulta destacable el replanteamiento del marco curricular, en mi opinión. Es mejor que transiten por vías alternas a insistir en algunos puntos sumamente cuestionados. Aunque tampoco asegura el éxito al menos subsanan las deficiencias detectadas. Merece reconocerse la voluntad de adecuar y modificar lo necesario en función de los resultados de las asambleas, las opiniones de actores e instancias y demás fuentes de consulta que se han allegado. En la nueva versión del marco curricular incluyeron algunas expresiones recogidas en las asambleas. De igual manera, recién le incorporaron un capítulo sobre la Nueva Escuela Mexicana el cual estaba ausente de manera explícita. En lo particular, tal vacío me pareció un despropósito como lo destaqué en colaboraciones anteriores[1] y [2]. En realidad, faltaba este apartado porque representa la política educativa actual. Para subsanar este vacío se venía utilizando, incluso en educación básica, un documento titulado “La Nueva Escuela Mexicana: principios y orientaciones pedagógicas” pero se quedaba corto porque su alcance se reducía a la educación media superior. A propósito de este nivel, en las reuniones regionales del CONAEDU poco se informa sobre la modificación de los planes de estudio y se deja sin aclarar la manera en cómo se logrará la vinculación, al menos curricularmente, con la educación básica. Y, en este nivel, considero un acierto incorporar la política de educación inicial.

Con respecto a la innovación en la elaboración de los libros de texto gratuitos  resalto la necesidad de aclarar la relación entre la metodología para una nueva generación de materiales educativos y la didáctica. En los planes y programas de estudio se busca lograr la integración curricular a partir de proyectos. Al parecer, el trabajo por proyectos se convertirá en la metodología didáctica fundamental. Pero poco explica sobre su instrumentación. Mientras que, en el diseño de los libros de texto gratuitos, según lo expuesto, se considerará el aprendizaje por proyectos comunitarios; los proyectos con enfoque STEM con metodología de aprendizaje por indagación; el aprendizaje basado en problemas; y el aprendizaje servicio. Parece que los libros de texto condicionan la metodología de enseñanza y aprendizaje en lugar de que suceda al revés. Resultaría conveniente una mejor coordinación entre las áreas administrativas al interior de la SEP. Es un aspecto crítico, en mi parecer, que debiera atenderse antes de echar a andar la actualización del magisterio. De lo contrario generarían confusiones. Y eso, por supuesto, es lo menos conveniente.

Al respecto, tan es loable proveer la formación continua de los docentes para apropiarse del marco curricular como reprochable la ausencia de una estrategia para la formación inicial. Se echa de menos la participación de la Dirección General de Educación Superior para el Magisterio. ¿O todo será reformado menos los planes y programas de estudio de las escuela normales?

Facebook: SergioDunstan

Twitter: @SergioDunstan

Blog: http://www.sergiodunstan.net

Fuente e Imagen: https://profelandia.com/el-replanteamiento-del-marco-curricular-2022/

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Las universidades frente a la crisis ambiental

Por: Miguel Ángel Casillas

La Declaración universitaria frente a la crisis climática que resultó de la 5ª Jornada de innovación en educación superior, realizada en Xalapa los días 24 y 25 de mayo es un planteamiento programático para el cambio institucional, para la reforma de las universidades y el sentido de su contribución frente a la crisis ambiental.

La Declaración resulta del conocimiento experto de biólogos, meteorólogos, ecólogos, expertos en cambio climático, e investigadores de la educación superior, profesores y estudiantes preocupados por la gravedad de la crisis que vivimos y que se revela por todas partes. Quienes la suscribimos consideramos que “Toda la evidencia científica indica la gravedad de la crisis ambiental que vivimos y que pone en riesgo las condiciones de la vida (de todos los seres vivos) en el planeta. La crisis ha sido provocada por la industrialización, el hiperconsumo, por priorizar los beneficios económicos por sobre los riesgos ambientales; la crisis afecta de modo diferenciado a los grupos humanos, aumentando la desigualdad y la marginalidad social. La crisis es inminente, pareciera irreversible, progresiva y urge de una acción mundial concertada para detenerla, como ha expresado la ONU.

Las universidades han contribuido en la producción de conocimiento que nos permite hacer observables múltiples dimensiones de la crisis ambiental y sus efectos sobre las sociedades humanas y sobre los ecosistemas. También han creado programas académicos para formar científicos y profesionistas orientados a la salvaguarda y protección medioambiental. Muchos universitarios participan de actividades de reforestación, reciclaje, cuidado y restauración medioambiental. En muchas instituciones se cuenta con programas institucionales que promueven la reducción de su huella ecológica y promueven buenas prácticas en el consumo de materiales, en el ahorro de energía, en reciclaje, en producción de compostas. Sin embargo, esto no ha sido suficiente, ni para lograr una transformación profunda de la universidad, de sus objetivos y funciones, ni para tener un impacto suficientemente efectivo en la sociedad como para coadyuvar a su transformación cultural.

Las universidades deben continuar impulsando sus programas institucionales relativos al campus verde, pero deben transformarse de un modo acelerado y profundo, urge:

En el orden de su misión, sus objetivos y metas institucionales: 1) Adoptar claramente una postura institucional hacia un cambio civilizatorio. 2) Asumir los compromisos para el desarrollo sostenible (Agenda 2030 de la ONU). 3) Determinar los perfiles universitarios regionales con el propósito de realizar contribuciones específicas desde y para sus territorios, aportando soluciones y adaptaciones a los efectos diferenciados de la crisis ambiental.

En la dimensión curricular: 1) Reformar todos los planes y programas de estudio de la Universidad para redefinir su perfil de egreso e incorporar contenidos, prácticas, ejercicios, actividades, bibliografías y referencias relativas a la crisis ambiental; fomentar una perspectiva compleja e integral, una nueva educación ambiental que coloque a la Tierra en el centro de la atención, que valore el cuidado y la restauración de los ecosistemas, que sea práctica e interdisciplinaria. 2) Transformar el contenido de los planes de estudio que promuevan el uso de tecnologías sucias, el extractivismo y la destrucción ambiental como vía del desarrollo, el hiperconsumo y la sobrevaloración del dinero. 3) Reformar las prácticas educativas de todas las asignaturas, para favorecer una educación basada en la solución de problemas locales, territoriales, comunitarios, que favorezcan su conocimiento interdisciplinario. 4) Reformar el sentido general de la formación, para orientar hacia el egreso de ciudadanos comprometidos en la lucha contra la crisis ambiental, con la transformación de las prácticas profesionales, con una conciencia crítica sobre el hiperconsumo, el dispendio y los modos de vida individualistas. 5) Hacer partícipes a los estudiantes del diseño de las políticas institucionales y de su implementación.

En investigación: 1) Orientar la investigación para una mayor contribución específica en relación con los efectos regionales de la crisis ambiental. 2) Promover la investigación interdisciplinaria, ligada a los problemas territoriales regionales. 3) Ampliar la comunicación y la divulgación científica sobre la crisis ambiental (biodiversidad, recursos naturales, servicios ambientales y bienestar humano). 4) Generar programas de capacitación para los profesores universitarios en relación con la crisis ambiental y sus soluciones.

En relación con sus prácticas: 1) Generalizar el uso de tecnologías limpias y de procesos que privilegien el ahorro y el reciclaje. Medir y reducir la huella ecológica. Trazar y recorrer una hoja de ruta hacia la sostenibilidad institucional. 2) Jugar un papel activo en las luchas medioambientales, en la defensa de los territorios y en la promoción de procesos limpios en las empresas y en la economía. 3) Contribuir a la generación de una nueva conciencia social que propicie un cambio civilizatorio en el que logremos reformular nuestro papel como humanos en los ecosistemas naturales”.

Estos 15 puntos sintetizan una preocupación mayor, la que nos exige hacernos cargo del presente y de la responsabilidad que tienen las universidades, en tanto instituciones culturales, para fomentar un cambio civilizatorio que posibilite la continuidad de la vida en el planeta.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/las-universidades-frente-a-la-crisis-ambiental/

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Reforma educativa MINERD-ONU choca con instrumentos legales

Por: Héctor Rodríguez Cruz

Deben hacerla a la par con el fortalecimiento de los propósitos, las estrategias, los desafíos  y los compromisos del Pacto Nacional Educativo, aportando recursos, expertise y logística. Si quieren, pueden lograrlo.

Los dos instrumentos legales son: La Ley 1-12 y el Decreto 84-15. Apelando a su observancia, se torna un tanto incomprensible , y hasta preocupante,  el que el liderazgo de esta gran revolución educativa nacional pretenda ser asumido solamente por el Ministerio de Educación (MINERD) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), obviando el Pacto Educativo Nacional y sin tomar en cuenta a otros muchos.

La preocupación no es fortuita. Ahí está la noticia servida por el MINERD. “El Ministerio de Educación de la República Dominicana y el Sistema de las Naciones Unidas anunciaron hoy la realización de una gran Consulta Nacional que tiene como objetivos la transformación cualitativa de la educación dominicana, garantizar la recuperación de la interrupción educativa de la COVID-19 e identificar las principales transformaciones y palancas estratégicas para reinventar la educación para el siglo XXI”. (https://dominicanrepublic.un.org/es/184056-ministerio-de-educacion-y-naciones-unidas-haran-consulta-nacional-para-transformacion-de-la)

La nota periodistica también agrega:“Mauricio Ramírez, coordinador residente de la ONU en República Dominicana, expresó que la iniciativa forma parte de una convocatoria realizada por el Secretario General de la ONU, António Guterres, a los países a una cumbre mundial que busca movilizar la acción, soluciones y solidaridad para transformar la educación, como lo contempla los Objetivos de Desarrollo Sostenible y de la Década de Acción”.

Según el parecer de académicos y especialistas dominicanos consultados, la iniciativa resulta honrosa pero  poco pertinente,  en tanto entra en conflicto con la Ley 01-12  sobre la Estrategia Nacional de Desarrollo, END,  que contempla la creación del “Pacto Educativo” y con el Decreto 84-15, que reconoce la legitimidad del mismo como estructura participativa con la responsabilidad de la identificación, realización, evaluación y veeduría de dichos cambios.

Reiteran los académicos y especialistas dominicanos consultados que la consulta que se proponen realizar el MINERD y la ONU para identificar y direccionar los cambios educativos ya se hizo y con un tiempo mayor a los 6 días que proponen ambas instituciones para realizar un diagnóstico tan profundo y exigente.

El Pacto Educativo Nacional para la Reforma de la Educación Dominicana partió de  un amplio y planificado proceso de consulta a nivel nacional con instancias territoriales presenciales, virtuales, consulta a niños y comunidades locales. Siguió con la conformación de 10 mesas técnicas de trabajo, integradas por todos los actores de la comunidad educativa local, cuyo trabajo se extendió desde enero a marzo de 2014.

El poder democrático e inclusivo del Pacto Educativo Nacional deviene del compromiso  manifestado por las instituciones que lo firmaron: 32 organizaciones gubernamentales, 25 del sector privado, 11 sindicatos, 23 organizaciones de la sociedad civil, 31 universidades y las 3 instituciones religiosas más importantes del país.

Fueron testigos 10 organismos multilaterales, 49 expertos nacionales e internacionales,  y también estamparon su firma los 8 partidos y bloques políticos con representación congresual, dándole al documento una amplia base de legitimidad, a lo que pretendió ser la bitácora de la educación nacional con vigencia hasta el año 2030.

El Pacto estructuró sus compromisos con base en seis ejes principales: a) acceso a la educación; b) calidad de los aprendizajes; c) dignificación de la carrera docente; d) cultura de evaluación; e) gestión eficiente del sistema educativo; y, f) recursos para la educación.

Es más que probable  que en un clima de madurez y armonía  entre los sectores que deben ser tomados en cuenta para la reforma educativa nacional, al conflicto de la iniciativa del MINERD y la ONU con las dos normativas citadas se le  llame con un nombre más “light” que haga innecesario prestar atención al conflicto procedimental surgido.

Los cambios de la educación nacional se hacen más urgentes después de los embates de la COVID-19. Por tanto, no hay que renunciar a la sinergia y a la fortaleza del MINERD y de la ONU para promover y hacer posible los cambios educativos que requieren la Revolución Industrial 4.0 y el cumplimiento de los compromisos de la END,  y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS.

Consideramos positiva la participación del MINERD y de la ONU en la reforma de la educación nacional, pero deben hacerlo a la par con el fortalecimiento de los propósitos, las estrategias, los desafíos  y los compromisos del Pacto Nacional Educativo, aportando recursos, expertise y logística. Si quieren, pueden lograrlo.Los conflictos bien asumidos pueden llevar a remar en el mismo sentido. ¡Eso espera el país!

Fuente e Imagen: https://acento.com.do/opinion/reforma-educativa-minerd-onu-choca-con-instrumentos-legales-9068486.html

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Así se logra fomentar el talento en los alumnos

Por: ABC

Enrique Escandón, director de de Alameda International School —recientemente ganador de los Premios IE de Innovación Educativa— explica a ABC en el siguiente artículo de que manera potenciar el talento de los estudiantes.

Hoy en día escuchamos frecuentemente frases en las que el talento es ese ingrediente de moda que adereza nuestras salsas. Retener talento, atraer talento, descubrir talento, pero realmente sabemos qué es el talento y, sobre todo, ¿cómo se puede trabajar desde las etapas más tiernas de la educación?

Si me preguntan qué es, diría que saber hacerse las preguntas adecuadas, porque ya nos pasó en el siglo pasado, como nos dijo Benedetti, que cuando sabíamos todas las respuestas nos cambiaron las preguntas.

Es por ello que desde las etapas iniciales del aprendizaje debemos poder hacer que el alumno vaya conociendo su potencialidad, de forma que trabajemos sus puntos fuertes y fomentemos el desarrollo en torno a ellos de sus áreas de mejora.

Pero no al revés.

Recuerdo que no era capaz de comprender las matemáticas y, por ello, tuve un profesor particular toda mi vida escolar; esos veranos interminables donde toda la mañana en casa no olía a cocido, yo olía a matemáticas…, y un sinfín interminable de horas que le dediqué para algo que no me motivaba lo más mínimo, creando en mí una sensación de inseguridad tremenda en los exámenes de BUP que frecuentemente me llevaba a final en junio por no haber superado algún objetivo.

Ahí ya tenemos cuadros que desde luego resaltan la falta de confianza en uno mismo, inseguridades, y ya, por qué no decirlo, ansiedad y estrés producido por algo que era consciente que tenía que superar pero no sabía cómo.

Ahora de adulto me pregunto, ¿y si esas horas las hubiera usado en parte para potenciar en lo que yo podía ser bueno en un futuro?, ¿y si le hubiéramos dedicado tiempo a conocer a ese alumno para ver en qué áreas iba a poder destacar y dedicarle tiempo en ampliar sus miras para que aprendiera más que lo que el currículo cerrado de entonces y ahora decía?

Para eso necesitamos un toque de autonomía en los claustros, una pizca de iniciativa docente, 100 gramos de pasión y formación y una cucharada de café para dejar al alumno elegir ofreciéndole una carta de platos motivadores que pueda probar.

Quiero decir que si todos nuestros alumnos tienen que seguir el mismo itinerario, elegir las mismas asignaturas y seguimos haciéndoles resolver problemas de matemáticas donde sólo hay una forma de resolver, tenemos por delante un escenario muy poco talentoso. Pero si, además, el proceso no importa, porque sólo supervisamos si el resultado es correcto, el proyecto creativo muere pronto, desde luego.

Descubrir alternativas

Talento es descubrir alternativas en los alumnos, es ver cómo se desenvuelven en áreas creativas, disruptivas, que hagan que salga de ellos esa parte que no habría salido en un pupitre sentados. En definitiva, creo que para potenciarlo hace falta trabajar la creatividad como un medio en el sistema educativo para llegar a nuestros objetivos, y no como un fin educativo en sí mismo.

Esto que planteo no es sencillo, pero ya es una realidad en el Proyecto CAOS de Alameda International School, recientemente ganador de los Premios IE de Innovación Educativa, con Amaia Pérez al frente y con un equipazo de talento docente extraordinario.

El alumno se enfrenta al desarrollo STEAM en su proceso de aprendizaje, tan necesario para la vida profesional actualmente, pero no olvidemos en este proceso la A de ARTS, que frecuentemente es denostada, porque no sabemos cómo encajar en el sistema educativo salvo por las áreas tradicionales de música y educación artística, que en algunos casos son optativas.

Nuestro modelo educativo CAOS es un proyecto en el que se integran el 100% de los alumnos a lo largo de, al menos, 10 cursos. ¿Dónde está la magia? En la elección por parte del alumno de qué rama quiere trabajar: proyecto orquesta eligiendo entre los instrumentos que proporciona el colegio (trombón, saxofón, clarinete, trompeta, violín, viola y violonchelo), potenciando la dramatización, el canto o la escenografía, de forma que todos los alumnos de quinto de Primaria van a trabajar una performance operística, donde en 50 minutos de escena a final de curso, saquemos todo ese talento que tenemos dentro.

Escandón tras recibir el premio IE Innovación Educativa
Escandón tras recibir el premio IE Innovación Educativa

A lo largo del curso trabajaremos una ópera conocida, para que el texto sea una base de contenidos elegidos por los alumnos, siempre trabajados en inglés, de forma que adaptamos letra y música para integrarlo todo en el mismo formato que una ópera pero de 50 minutos.

Otro equipo trabajará el contenido del libreto, el texto de la ópera performance de forma que el contenido elegido sea trabajado a fondo. Este curso nuestros alumnos de quinto han investigado las emociones, de forma que hemos realizado un trabajo de indagación muy profundo sobre ese tema.

Además, en escena había actores y cantantes, dos ramas muy singulares, ya que además de la parte puramente artística, aquí hay que trabajar muchos de los miedos e inseguridades que se sufren al subir a un escenario con más de quinientas personas delante, al igual que nos ocurre en la vida profesional en una reunión de trabajo o una conferencia.

Lo bonito del proceso es que nuestro proyecto de Alameda Acompaña integra a nuestras psicólogas en el proceso para realizar ese acompañamiento en el proyecto. Y por último, pero no menos importante, se trabaja la escenografía, el vestuario, el maquillaje, el libreto digital, las luces, sonido… En fin, ese trabajo invisible del que depende el exito del momento.

Aquí vemos, en un entorno ciertamente disruptivo donde el yo de cada alumno brilla, donde surgen sus miedos a trabajar, pero donde de verdad ponen encima de la mesa sus pasiones que nos ayudan a despertar el talento interno y potenciar el desarrollo de cada uno para que puedan realmente llegar a lo que quieran ser.

Este modelo de aprendizaje transdisciplinar, que desde que hemos integrado al colegio en la filosofía del Bachillerato internacional, nos ha ayudado muchísimo más hace que el alumno desarrolle todas las áreas, no sólo las artísticas, de forma mucho más creativa, porque realmente potencia su aprendizaje de una forma más crítica, y autónoma.

Hoy en día hablamos mucho de talento, pero no se me ocurrió mejor forma de hacerlo realidad que con un ejemplo con el que convivo a diario en Alameda International School.

Fuente e Imagen: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-logra-fomentar-talento-alumnos-202206020238_noticia.html

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Elecciones 2022, la sombra del abstencionismo

Por: Luis Hernández Navarro

Parecían cosas del pasado, pero siguen presentes. En pleno 2022, términos como coacción y compra de votos, comicios de Estado, ratón loco, carrusel, mapaches electorales, urnas embarazadas, uso de programas gubernamentales para inducir el voto y quema de casillas se siguen usando para describir las contiendas electorales.

Las acusaciones provienen, sin distinción, de partidos y candidatos. Cuestionan que en su totalidad o en algunas entidades, los comicios del domingo en seis estados hayan sido libres y justos. Van acompañadas de llamados a defender el voto, las urnas y las actas. También anuncian que acudirán a los tribunales.

Morena ha hecho una elección de Estado en todo el país. Las votaciones de este día se resolverán en tribunales, avisó Alejandro Moreno, dirigente del PRI y el gran derrotado de la jornada.

Desde el otro lado de la valla, Mario Delgado, líder nacional de Morena, denunció: “En Durango, Aguascalientes y Tamaulipas el PRIAN hizo fuertes operativos de compra de votos… Actuaremos hasta las últimas consecuencias”. Señaló que grupos de choque de PRI y PAN buscaron inhibir la participación ciudadana en Durango, sin que autoridad electoral, estatal o federal les haya hecho frente”.

Los resultados preliminares indican que Morena y aliados triunfaron en cuatro estados (Oaxaca, Quintana Roo, Hidalgo y Tamaulipas) y la coalición PAN, PRI y PRD en dos (Aguscalientes y Durango). En mucho, la victoria fue resultado del enorme arrastre que conserva el presidente López Obrador.

En general, la participación fue muy baja. En Tamaulipas la votación no alcanzó 50 por ciento del padrón. En Durango lo hizo tan sólo 48 por ciento. En Aguascalientes sufragó únicamente 44.6 por ciento de la lista nominal. En Hidalgo el abstencionismo fue de poco más de 57 por ciento. En Quintana Roo llegó a 61.6 por ciento. Véase el caso de Oaxaca. En los comicios de 2010 la asistencia a las urnas fue de 85.91 por ciento. En los de 2016: 56.64 por ciento. En 2018: 67.22 por ciento. Sin embargo, en el pasado domingo votó solo 36.12 por ciento del padrón. Menos aún que en la consulta por la ratificación del mandato.

El resultado fue un fracaso para la variopinta coalición opositora. Y desastroso para el PRI. En 2020, cuando Alito llegó al frente del partido, tenía 12 gubernaturas. En 2021 se quedó con cuatro. En 2022 cuenta sólo con tres (estado de México, Coahuila y Durango, en alianza con Acción Nacional, que antes estaba al frente de esta entidad). En estos comicios perdió Hidalgo y Oaxaca. Para el PAN, la situación es también muy difícil. Cuenta con, tan sólo, cinco gubernaturas (fue derrotado en Tamaulipas y cedió Durango al tricolor), una de las cifras más bajas en su historia reciente.

En cambio Morena gobernará ahora 20 estados y (dos más con sus aliados, PES y PVEM), casi 60 por ciento de la población. Una fuerza territorial formidable, de cara a las elecciones presidenciales de 2024.

Otra historia es quiénes son los ganadores de Morena. Dos de sus nuevos gobernadores tienen tras de sí, una larga militancia en el PRI. Julio Menchaca Salazar, el futuro mandatario de Hidalgo, comenzó su carrera política en el tricolor, durante más de dos décadas y media. Renunció a ese partido en noviembre de 2015 y se vistió de guinda en 2017. Siempre ha sido parte de la clase política local. El médico Américo Villareal Anaya, entró a militar al otrora invencible en 1983, con 25 años de edad. Su padre gobernó la entidad con ese instituto político. En 2017, después de 34 años de participar en esa agrupación, salió de ella y se sumó a Morena.

El análisis de quiénes ocuparon el resto de los puestos de elección popular ganados por la coalición Juntos Hacemos Historia en esta contienda, muestra elementos similares al de estos dos nuevos mandatarios. En múltiples casos, quienes contendieron con el uniforme guinda son viejos dinosaurios que se han sumado en distintos momentos al arca de Noé obradorista, para sobrevivir al naufragio de su antiguo partido. Por supuesto, su nueva filiación no ha estado acompañada de autocrítica. Mucho menos, de la ruptura con los intereses que ha representado en su carrera política.

Esto significa que detrás del triunfo de Morena hay una rearticulación de parte de las viejas élites, ahora con las siglas del partido gobernante, en las que, en ocasiones (no siempre), se logran colar, de manera subordinada, antiguos dirigentes populares o líderes ciudadanos de nuevo cuño. Eso no implica que el partido sea un nuevo PRI, por más que buena parte de sus prácticas y muchos de sus dirigentes sean muy cercanos a la añeja cultura tricolor. Es, más bien, una especie de organización anfibia, que se mueve indistintamente entre los pantanos de lo peor de la vieja clase política y el agua limpia de liderazgos comprometidos con una verdadera transformación. El debate sobre la naturaleza y características de ese batracio está abierto.

Es indudable que el mapa del país se ha pintado de guinda. También, que los altos niveles de abstencionismo en elecciones, aparentemente muy competidas, son una llamada de atención de un malestar ciudadano que puede crecer y expresarse a través de otras vías, más allá de las estrictamente electorales.

Fuente de la información: https://www.jornada.com.mx

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Mujer y medicina: una historia de usurpación y violencia

Por: Ana Arambilet

“Mujer y medicina: una historia de usurpación y violencia” es una serie de artículos que iremos publicando en nuestra página web y que analizan la historia de la mujer, la salud y la medicina y cómo la sabiduría ancestral de las mujeres sobre la salud fue usurpada por medio del patriarcado.

Por qué hablamos de usurpación

Durante siglos, las mujeres se ocuparon de la curación. Tenían un amplio conocimiento empírico de las plantas y de sus capacidades medicinales; su concepción holística de la vida les permitía tener una aproximación al cuerpo humano y a su funcionamiento como una totalidad (no se cura un órgano para enfermar a otro), y una relación de respeto y conocimiento con la naturaleza, de la que extraían los productos para la elaboración de remedios naturales. Eran mujeres de las clases populares de la sociedad que atendían las necesidades de la gente y, de manera especial, de las demás mujeres: conocían remedios para la fertilidad, eran parteras y también sabían y podían detener un embarazo no deseado. Sin necesidad de una formación teórica, sin necesidad de reconocimientos oficiales, su experiencia, su relación con el mundo natural que las rodeaba y su contacto con la naturaleza, les permitieron adquirir los conocimientos prácticos que las convirtieron en sanadoras, conocimientos que después compartían y transmitían a otras mujeres. Eran compañeras y cómplices de la naturaleza y de las demás mujeres; su conocimiento empírico estaba al servicio de la comunidad, y sobre todo de las clases populares. Abrazaban a la gente con su sabiduría médica y humana, generando sociabilidad.

“A mi bisabuela, la abuela de mi madre, la llamábamos la yaya velleta (la abuelita viejita). Vivía en una casa que ya no existe, en una calle que ya no existe. Recuerdo que tenía un gran saco de arpillera en el que guardaba pequeñas bolsas llenas de plantas, con las que elaboraba remedios, que después las vecinas venían a buscar. Yo creo que ella recolectaba esas plantas en el campo, en aquella Lleida rural de los años sesenta. Su casa era pobre, su barrio estaba habitado por personas sencillas”. L. T.

Siglos antes esas prácticas se habían visto como algo peligroso, algo que había que “demonizar”, castigar, y usurpar. La terrible persecución, el genocidio que supuso la llamada “caza de brujas”, (de la que hablaremos en el segundo artículo Brujas y médicos), no solo destruyó físicamente a miles de mujeres, destruyó también un saber, una forma de vida, una concepción de la relación entre cuerpo, mente y salud, todo ello en perjuicio de las mujeres y de las clases populares, y en beneficio del hombre y de las clases dominantes.

La atención a la salud pasó de las mujeres (mayoritarias en este ámbito, aunque también había curanderos) a los hombres blancos europeos, formados en las academias, que se podían permitir los gastos de esta formación. El acceso a la sanación paso a tener un coste inasumible para muchas la mayoría de la sociedad (el acceso a estas academias estaba prohibido a las mujeres), la enfermedad y su curación se mercantilizaron. Se perdió, además, el control sobre la propia salud; pasamos a consumir fármacos de los que desconocemos su composición y efectos sobre nuestras peculiaridades físicas, de precios elevados y que en no pocas ocasiones se han demostrado ineficaces, cuando no francamente peligrosos (como en el caso de la talidomida, fármaco recetado para aliviar las nauseas de los primeros meses de embarazo, que ocasionaron en los fetos gravísimas malformaciones genéticas).

“Durante los primeros meses de embarazo, las nauseas eran terribles, vomitaba continuamente, hasta el olor del pan recién hecho me hacía vomitar. La ginecóloga me recetó un medicamento para reducir las nauseas, pero después de leer el prospecto, desistí de tomarlas; recordaba a algunas personas afectadas por la talidomida que había visto, y pensaba en mi absoluta falta de conocimiento y control sobre las consecuencias que algún medicamento, aunque fuera recetado por una doctora, podía tener sobre mi pequeña. Seguí aguantando estoicamente las nauseas; una señora mayor, medium, a la que solía visitar, y que me había manifestado al comienzo del embarazo que la hija que esperaba me ayudaría mucho en la vida, me recomendó que, para aliviar las nauseas, me tomara una copita de cava. Tampoco me atreví. Ahora sé que existen diferentes plantas medicinales que alivian algo tan habitual como son las nauseas en el embarazo. Mi hija nació a comienzos de 1994.” F.A.

Ya en el siglo XIII, y a pesar de la oposición de la iglesia, para la que el mundo es un valle de lágrimas -sobre todo para los más desfavorecidos- y minimizaban el sufrimiento, la enfermedad y la muerte, se empiezan a crear las escuelas de medicina; la posterior caza de las sanadoras, acusadas de brujería, fue alejando a las mujeres de la sanación que habían practicado tradicionalmente. Su saber quedo reducido al ámbito de la superstición y el médico quedó como único poseedor legal de la capacidad de curar.

Por qué hablamos de violencia

Hablamos de violencia porque la medicina, una vez despojadas las mujeres de su posibilidad de sanar, también les usurpó su acceso a la sanación.

Los estudios médicos se centraron en los síntomas y patologías de los varones de determinadas características, y obviaron la sintomatología de las mujeres. El sesgo de género en la medicina hace referencia a la falta de investigación y diagnóstico diferenciado entre hombres y mujeres, como denuncia la Dra. Carmen Valls; desde la descripción de los síntomas del infarto, referido sólo a los síntomas que se dan en el hombre y que son diferentes a los que se dan en la mujer, hasta muy recientemente los ensayos clínicos de las vacunas contra la COVID-19, con menor representación femenina en sus ensayos. Debemos tener en cuenta que el sexismo no se produce sólo en el campo de la medicina: la arquitectura y el urbanismo, disciplinas ejercidas sobre todo por hombres durante mucho tiempo, conciben y diseñan una ciudad pensada para un usuario masculino, de edad media, buen nivel económico y poseedor de coche. No sólo las mujeres, sino también personas de edad, vulnerables, con movilidad reducida y medios económicos escasos, quedan fuera de los diseños teóricos de la ciudad (bancos en los parques sin respaldo, demasiado altos, separados entre sí, auténticas barreras para la socialización o el descanso). En “Urbanismo feminista”, el colectivo catalán Punt 6 tiene como punto de partida esta premisa: “El modelo urbano responde principalmente a las experiencias y necesidades de un sujeto masculino y a la explotación económica”. El sexismo científico que determina cada rincón de la vida humana, conlleva dificultades especialmente para las mujeres que se repercuta en su salud física y mental también.

Cuántas mujeres han muerto de infarto porque sus síntomas no se corresponden con los que experimenta el hombre (el conocido dolor en el brazo izquierdo no se da tanto en las mujeres, que perciben el inminente infarto de una manera más vaga, de malestar general, que se puede relacionar con la supuesta tendencia de la mujer a sufrir depresiones y malestares de origen emocional).

Como afirma la doctora Carmen Valls, que contempla su actividad terapéutica con perspectiva de género, hay una tendencia a medicalizar con psicofármacos a mujeres que acuden a la atención primaria con síntomas que se suelen atribuir a causas psicológicas. En el año 1963 Betty Friedan escribió “La mística de la feminidad”. En su libro, la autora expuso el problema de la ansiedad que, de forma “incomprensible”, manifestaban muchas mujeres de clase media en los Estados Unidos. Mujeres perfectas en las cocinas bien equipadas de sus confortables casas, que preparaban los desayunos, llevaban a los niños al colegio en coche, compraban y cocinaban, utilizaban los nuevos electrodomésticos, arreglaban el jardín, y en ocasiones bebían demasiado alcohol y hablaban con sus amigas de “el problema que no tiene nombre”, mientras sus maridos pasaban el día en la oficina. Alcoholismo y depresión fue el precio que muchas mujeres pagaron por su cómoda vida de perfectas mujeres casadas. “El ángel del hogar” de la España del siglo XIX.

“Me desperté una noche con la sensación de que había ocurrido algo terrible. Mi compañero dormía a mi lado. Fui a la habitación de mi bebé de cuatro meses; dormía plácidamente. Esa fue la primera noche de los cinco años que padecí crisis de ansiedad; el doctor me definió los síntomas como de “muerte inminente”, y realmente es eso lo que sentía. Fui al psiquiatra y me recetó antidepresivos. “Los tendrás que tomar siempre, si quieres llevar una vida normal”: ese fue el terrible diagnóstico. Al poco tiempo dejé de tomarlos porque con ellos, no era yo. Me impuse una gran disciplina, y poco a poco las crisis se fueron espaciando y acabaron por desaparecer. Yo nunca había tenido depresiones. Cuando mi hija nació, me sentí enormemente feliz y “realizada”. Mi compañero trabajaba por la mañana y estudiaba por la tarde; cuando mi hija se despertaba de madrugada, me levantaba a darle de mamar intentando no despertarle, porque estaba siempre cansado. Estábamos justos de dinero y vivíamos en un tercer piso, en una casa sin ascensor. Yo había tenido a mi hija con 39 años. Años después entendí que yo había sufrido una crisis de agotamiento. Le pregunté a mi compañero: “cuando empecé con las crisis, ¿qué hicieron los médicos?: recetarte ansiolíticos, me contestó. Y tú ¿qué hiciste?, añadí: te llevaba a urgencias cuando te venía la crisis”. Pero mi día a día seguía siendo el mismo: dormir poco, cuidar a la pequeña, intentar que mi compañero estuviera tranquilo y descansado, limpiar la casa, programar menús sanos y variados con el escaso presupuesto que tenía, etc.” A.M.

El filósofo francés Michel Onfray escribió el libro “El postanarquismo explicado a mi abuela”. Se trata de una frase habitual (cuéntalo como para que lo entienda tu abuela) y una manera de expresar la supuesta falta de conocimiento y capacidad de las mujeres, y sobre todo de las mujeres mayores. Lo relacionado con la mujer puede ser risible y menospreciado: la menstruación, la menopausia, procesos habituales que acompañan a la mujer durante muchos años de su vida, son tratados como algo poco natural, incluso negativo (está nerviosa porque tiene la regla; las mujeres, cuando les llega la menopausia, entran en depresión) y generalmente medicalizado.

En el año 2014, la ONU cuestionaba y condenaba ciertos métodos habituales en las prácticas obstétricas. En 2019, la OMS reconoció el término “violencia obstétrica”, que engloba la mala praxis en el embarazo y el parto. Dos años después, este término fue rechazado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, mostrando la influencia de este organismo, la resistencia a reconsiderar protocolos y actuaciones erróneos y por tanto la dificultad de un debate serio y unas propuestas encaminadas a evitar ciertas violencias que se producen durante el embarazo y el parto. Este tema se tratará en el artículo 4º. En el campo de la práctica médica el corporativismo actúa como una barrera casi infranqueable.

En un artículo del 24 de noviembre de 2021, “Violencia institucional negada, violencia legitimada”, la psiquiatra Miriam Selfa Carranza, la antropóloga Diana Arce y la psicóloga Itxaso Gardoki afirman que la violencia obstétrica, la violencia psiquiátrica, la violencia hacia las denunciantes de abuso en el tratamiento de menores, o en los centros de internamiento de migrantes, etc., existe, como violencia institucional, jerárquica, no por parte de los trabajadores directos, que pueden sufrir la presión de la institución que pretenden cuestionar: “… las personas que nombran la violencia (desde el rol de víctima o por desacuerdo con el ejercicio violento) son nombradas agresoras, en tanto en cuanto ponen en duda la jerarquía y hacen tambalear la estabilidad del sistema…”. (Audre Lorde).

Por último, un caso paradigmático del sesgo de género en la medicina es la fibromialgia, sólo reconocida como patología por la OMS a partir de 1992, y considerada durante mucho tiempo como una “somatización” de causas de tipo psicológico. La mayoría de las personas que lo sufren son mujeres.

Esta usurpación y esta violencia contra las mujeres ha marcado uno de los capítulos más negros de nuestra historia; la caza de brujas, que provocó la muerte de miles de mujeres, y la aparición de la figura del médico, que usurpó el saber de las sanadoras y las apartó del ejercicio de la curación.

Fuente de la información e imagen:  Kurdistán América Latina

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