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Honduras reconoce derecho de personas trans de cambiar nombre

Para Rihanna Ferrera, directora de la Asociación Cozumel Trans, se trata de un resultado importantísimo.

Este 17 de mayo, Día internacional contra la homofobia, transfobia y bifobia, el director del Registro Nacional de las Personas (RNP), Óscar Rivera, dio a conocer la decisión trascendental de avanzar en el cumplimiento de la sentencia de la Corte IDH sobre el caso del asesinato de Vicky Hernández, reconociendo el derecho que tienen las personas trans de cambiar nombre.

En marzo del año pasado, los jueces internacionales ordenaron al Estado de Honduras investigar, juzgar y sancionar a los responsables del asesinato de la defensora de los derechos de las personas LGBTI, ocurrido la madrugada del 28 de junio de 2009 mientras en el país se desataba la represión golpista[1].

También instaron a crear una beca educativa (anual) que lleve su nombre, a favor de mujeres trans en estudios de secundaria, así como adoptar un procedimiento para el reconocimiento de la identidad de género en los documentos y en los registros públicos de Honduras.

Finalmente, ordenaron implementar un protocolo de investigación y administración de justicia durante los procesos penales para casos de personas LGBTI víctimas de violencia, y un sistema de recopilación de datos y cifras vinculadas a los casos de violencia contra las personas LGBTI.

El 9 de mayo pasado, la presidenta Xiomara Castro reconoció públicamente la responsabilidad del Estado en el asesinato de Vicky Hernández, que el caso nunca fue investigado con la debida diligencia y pidió perdón por el terrible hecho.

Además, dispuso varias medidas de reparación, en cumplimiento de la sentencia de la Corte IDH, entre otras, el reconocimiento de la identidad de género en los registros públicos y en los documentos de identidad.

Cumpliendo sentencia

En un comunicado de prensa, el director de la RNP informó que la Procuraduría General de la República (PGR) ya está preparando el procedimiento que permitirá reconocer la identidad de género.

“Una vez que esté listo –explicó Rivera– el RNP hará aplicación del mismo, es decir se reconocerá el derecho que tienen las personas trans de solicitar el cambio de nombre”.

El funcionario público explicó también que el reconocimiento de la identidad de género no será tema de debate en el Congreso Nacional, debido a que el Estado ha reconocido públicamente su responsabilidad internacional y la sentencia emitida por la Corte IDH en el caso de Vicky Hernández.

“Estamos reconociendo una sentencia firme de la Corte IDH, por lo tanto, lo que tenemos ahora es la aplicación de la misma.

Nos sentimos orgullosos al atender una comunidad que ha sufrido represión, exclusión, asesinatos. Como ya ocurre en otras partes del mundo, hay que avanzar en la construcción de derechos”, aseguró Rivera.

Para Rihanna Ferrera, directora de la Asociación Cozumel Trans, se trata de un resultado importantísimo.

“Es algo por el cual venimos luchando desde hace muchos años. Es un sueño que se vuelve realidad. Poder gozar del derecho al reconocimiento legal de la identidad de género, sin más discriminación, va a abrir puertas y nos va a permitir avanzar en la conquista de otros espacios importantes”, manifestó Ferrera a medios nacionales.

Este 17 de mayo, en varias Secretarías del Estado se izaron las banderas arcoíris. Por la noche, el canal público de televisión estrenará el documental de la Red Lésbica Cattrachas “28 de junio: Vicky vs Honduras”.

Nota:

[1] http://www.rel-uita.org/honduras/estado-se-responsabiliza-por-el-asesinato-de-vicky-hernandez/

Fuente: https://rebelion.org/honduras-reconoce-derecho-de-personas-trans-de-cambiar-nombre/

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“Menores calientes”

Por: Tahira Vargas García 

Las niñas y adolescentes no tienen la conciencia de la manipulación y violencia psicológica de la que son víctimas y acceden a las trampas de comercialización de su cuerpo.

Cada cierto tiempo en el país se presentan escándalos con casos de niñas y adolescentes que son abusadas y/o explotadas sexualmente por figuras públicas.

En los casos de abuso y de explotación sexual de niñas y adolescentes se tiende a culpabilizar a la niña-adolescente de ser “provocadora” “sexy” o “caliente”.

La sociedad dominicana históricamente ha legitimado el abuso sexual, incesto y la explotación sexual de las niñas y adolescentes, desde la identificación del acto no como un crimen o ejercicio de violencia sexual sino como la respuesta a una provocación.

El imaginario cultural despoja al hombre de su responsabilidad como abusador y/o explotador sexual de niñas y/o adolescentes entendiéndose que responden a su “naturaleza instintiva” sin autocontrol, son las niñas-adolescentes y mujeres que deben controlarlo/frenarlo.

En el estudio que realizamos sobre Masculinidades y Violencia de Genero (Vargas/Profamilia 2019) muchos hombres y adolescentes de diferentes estratos sociales relataron sus prácticas cotidianas de acoso y violencia sexual hacia niñas y adolescentes. Justifican sus comportamientos como reacción a la provocación de las niñas y adolescentes quienes “se buscan” que las violen. En ningún momento se identifican como agresores sexuales, no ven sus actuaciones en conflicto con la ley.

Se hace necesario entender que las niñas y adolescentes no son “calientes” ni “provocadoras” son víctimas de una sociedad machista que se vuelve indiferente ante el acoso y abuso sexual continuo y cotidiano.

Junto al abuso sexual y su justificación se encuentra la explotación sexual que colinda con ello y tiene las mismas raíces culturales. El uso de transacciones económicas con el cuerpo de niñas y adolescentes es explotación sexual. Las niñas y adolescentes no tienen la conciencia de la manipulación y violencia psicológica de la que son víctimas y acceden a las trampas de comercialización de su cuerpo. En muchos casos tienen un historial de victimización en el abuso, violencia sexual y física en su niñez que provoca la normalización del mismo.

Los estudios sobre trata con fines de explotación sexual en población infantil y adolescente muestran claramente como desde temprana edad muchas niñas y adolescentes son víctimas de explotación sexual por familiares que realizan transacciones económicas con sus cuerpos y generan en ellas la aceptación de su situación de explotación desconociendo que son víctimas de explotación quedando gravemente afectadas psicológica y emocionalmente sin acceso a procesos de reparación de daños y de recuperación ante las secuelas  que tiene para su desarrollo integral y su salud sexual y reproductiva.

Este artículo fue publicado originalmente en el periódico HOY

Fuente e Imagen: https://acento.com.do/opinion/menores-calientes-9063001.html

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‘Menos es más’, también en educación

Por: Educación 3.0

La educadora Trinidad Lara reflexiona acerca de cómo debería ser el rol de los docentes para conseguir un sistema educativo en el que ‘menos es más’ y en el que apostar por la bondad y la comunicación, dejando a un lado la rapidez que caracteriza el sistema educativo.

Cómo alumbrar generaciones sin que antes hayamos hecho brillar nuestra propia luz es una idea que martillea mi cabeza. Urgen docentes encaminados a tender una mano a sus estudiantes hacia su descubrimiento que nada tiene que ver con alcanzar profesiones prestigiosas ni adineradas, sino con dedicar sus vidas al constante conocimiento personal. Maestros que acompañen a los estudiantes a descubrir sus talentos desde la integridad, y no desde los valores plastificados a los que se honra. Se requiere un profesorado comprometido, consciente, paciente, comprensivo y afectuoso.

Formar a este tipo de docentes es el núcleo primordial de nuestro corazón educativo. ¿Acaso podemos enseñar lo que no somos? Hasta que esto no suceda, nuestra profesión, en vez de desprender honorabilidad y respeto profundo, no gozará de la relevancia social que verdaderamente tiene. Siento reiteradamente que en esta profesión de extraordinaria belleza y trascendencia el rol del educador está desvirtuado e infravalorado por factores sociales, políticos y económicos que asfixian la luminosidad que debería desprender.

Los docentes del ‘a ver qué pasa si’

Hasta que el papel del educador no consista en arrancar las vendas del miedo y luchar contra la ceguera interna para lograr la verdadera comprensión de uno mismo, seguiremos sembrando derrumbe y sinsentido dentro y fuera de las aulas. Porque cualquier profesional antes habrá sido educando. El verdadero reto es formar educadores que hagan brotar en los estudiantes unas alas de libertad que les permitan sobrevolar el mundo con perspectiva. Realmente, los profesores enseñamos aquello que nosotros mismos hacemos para autoeducarnos. El pretexto de que dicho cambio es inviable reside en el acorazamiento sociopolítico. Excusarse resulta del todo inútil. Cada uno puede emprender acciones significativas en su labor diaria en pro de una educación emocional y filosófica. Convirtámonos en docentes del ‘a ver qué pasa si’.

Educar en la interioridad y la bondad

El núcleo de debate en educación minimalista emerge de la naturaleza humana, que es lo común a todos. Generación tras generación, a pesar de los vertiginosos cambios sociales, si educáramos en la interioridad los jóvenes no serían autómatas adaptándose a las banalidades fugaces del momento histórico, sino que serían los verdaderos artífices de su propia realidad. Por lo que la piedra filosofal de las administraciones pasa necesariamente por poner de manifiesto todo lo que nos hace humanos, garantizando el derecho a la educación minimalista y los medios necesarios, otorgando libertad de enfoques o modos de llevarse a cabo.

educación minimalista

Estos cimientos humanistas representan el eje educativo en torno al cual tejer el sentido de la vida. Y el sentido de la vida no es otro que el amor. Olvidando que el amor pasa por la bondad, hemos incorporado como normalidad la insensibilidad al dolor ajeno en muchos ámbitos. Es improbable ser mal profesor siendo buena persona. La amabilidad nos engrandece como sociedad. Todos albergamos el deseo de ser reconocidos y amados. Es un acto de generosidad para con los demás. Les miramos con mayúsculas. La amabilidad es un impulso que requiere de coraje para poder tejer sociedades pacíficas. Siendo tan esencialmente humano, hemos desnaturalizado los lazos compasivos que nos hacen erigirnos y hacer frente a todas las circunstancias que la vida trae consigo tarde o temprano.

Para ser bondadoso, una vez más, hemos de conocernos. Juzgar resulta un acto violento cuando es el resultado de proyecciones cobardes de nuestros egos no aceptados. Nuestro desconocimiento nos precipita a comunicarnos de manera violenta o pasiva. Ser amable es ser valiente. Despojarse del traje de víctimas y enfundarnos en la elegancia de la toma de uno mismo, nos acerca a la amabilidad. Los amables se responsabilizan de su actitud y saben que, pese a las circunstancias externas, la última decisión en el bienestar propio les pertenece. Si fuésemos capaces de comprender esto en toda su extensión para poder transmitirlo en entornos educativos, nos acompañaríamos desde la empatía y el cariño. Educar en la asertividad es, por lo tanto, educar en el amor.

La comunicación: elemento clave para una buena educación

Los educadores tenemos la responsabilidad y el privilegio de dejar una impronta con quienes nos comunicamos digna de ser recordada. Esa influencia nace de lo que somos, no solo de lo que sabemos. Por mucho que sepamos, si se genera una fractura en la conexión emocional habremos perdido la batalla. El lenguaje y el modo en el que lo empleamos representan el nexo con los demás. El discurso educativo precisa de gusto y mimo. La sutileza con la que envolvemos nuestras palabras otorga veracidad al discurso. Reforzaremos de autenticidad el acto comunicativo cuando lo arropemos con una fluidez dialéctica que no nazca de la prisa. Una elocuencia nacida de una sólida asociación de ideas, y no del conocimiento ajetreado y superficial.

Para consolidar esta relación de admiración contamos con el don de la palabra, que representa para los educadores la llave de la actitud dialógica y del encuentro pleno. No hay educación sin comunicación, ni comunicación sin emoción pues son los impulsos corporales los que nos llevan a la acción. La palabra, y en especial cómo la empleamos, constituye el átomo de todo proceso comunicativo. Son la razón y la emoción lo que nos constituye como humanos. Apegarnos a razonamientos apartando las emociones deja del todo mutilado nuestro sistema educativo. Si educar es comunicar, no debemos monopolizar las aulas con soliloquios dogmáticos. Hablamos mucho y escuchamos poco. Existe pues un desequilibrio en la bidireccionalidad del abordaje comunicativo. Escuchar representa un acto de amor. No es hacer, no es decir, es estar para que el otro pueda ser.

Una pedagogía que no esté determinada por los avatares sociales 

La humanidad se encuentra vapuleada por la volatilidad e instantaneidad. El síndrome del ahorro de tiempo nos aboca a velocidades que atragantan el vivir. Esta tendencia confronta con la esencia educativa que, a mi entender, radica en contribuir al desarrollo de identidades consistentes que respiren la cadencia natural de cualquier proceso profundo. En consecuencia, uno de los retos de la educación en el siglo XXI pasa por conjugar los procesos sólidos y lentos de aprendizaje con la intrepidez cambiante de múltiples factores socioculturales. La amenaza radica en que el conocimiento, instantáneo y superficial, es trasladado al aula. Se precisa, más que nunca, una pedagogía resistente a la mutabilidad de los avatares sociales.

Educación minimalista

La lentitud, el silencio y la soledad como bálsamos para desintoxicarnos de la avalancha de estímulos, resultan cruciales. Proporcionan el escenario indispensable para que el pensamiento crítico haga su aparición como herramienta básica de autocuidado en medio de una sociedad exhausta.

Necesitamos un profesorado que, junto con las familias, apunten al ‘menos pero mejor’. Avanzar hacia un minimalismo educativo que brinde espacios diáfanos en las mentes y los corazones en los que sembrar sentido común y deseo de aprender. ‘Menos es más’, también en educación. Menos y más despacio, como dogma central de una educación más coherente con las necesidades de un ser humano sano. En el éxtasis de la rapidez, cualquier demora que implique pensar, debatir o crear incomoda a la comunidad educativa, espolvoreando una sensación de pérdida del tiempo. No estamos contrarrestando el desenfreno externo, ni en las aulas, ni en los hogares. Simplemente zozobramos en un vendaval que nos impide proyectar una perspectiva nueva, pausada y propia. Solo educadores que avancen con una cadencia que nos permita sentir las pisadas del camino, posibilitarán que su labor deje huella.

Fuente e Imagen: https://www.educaciontrespuntocero.com/opinion/educacion-minimalista/

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Normales rurales: 100 años de esperanza

Por: Tanalís Padilla*

Publicado en La Jornada

Cuando se fundó la Escuela Normal Regional de Tacámbaro, Michoacán, en 1922, México vivía una situación incierta. Apenas terminada la guerra revolucionaria, se empezaban a establecer las instituciones para forjar una nación conforme a los principios de la Constitución de 1917. El proyecto tendría sus tendencias oficiales (fortalecer un Estado laico, la asimilación de la población indígena) y populares (la redistribución de la riqueza, la justicia social), así como sus enemigos acérrimos (el clero y sus aliados de la clase hacendada).

Las normales regionales –que luego pasarían a ser normales rurales– reflejan este contexto de incertidumbre, esperanza y hostilidad. De las normales rurales fundadas en 1922 (otra en Gómez Palacio, Durango) sólo Tacámbaro sobrevivió, pero tuvo que cerrar temporalmente en 1924 y trasladarse de lugar en lugar hasta que llegó a su ubicación actual en Tiripetio, en 1949. Otras normales rurales fundadas en estos primeros años como las de Molango, Hidalgo, en 1923 y San Antonio de la Cal, Oaxaca, en 1925, vivieron experiencias parecidas. Algunas cerraron por falta de recursos, otras por falta de alumnos (en algunos estados no había suficientes primarias para reclutar estudiantes). Para 1926 el sistema se iría fortaleciendo con una expansión de los planes de estudio, la fundación de planteles como Ayotzinapa y El Mexe y el mismo empeño de las comunidades que aportaban recursos, mano de obra, y materiales para que se construyeran más normales rurales.

Para la década de 1930 las normales rurales serían la columna vertebral de la educación rural. La intensa movilización popular durante el cardenismo, la adopción oficial de la educación socialista, el reparto agrario, la nacionalización del petróleo, la formación de cooperativas, ligas agrarias y sindicatos, así como la expansión del mismo sistema de normales rurales (su número de planteles llegó a 35), hizo que esta década marcara la llamada época de oro de estas escuelas. Este contexto de cambios estructurales, redistribución de riqueza y concientización de masas, ayuda a explicar por qué un periodo tan corto tuvo repercusiones tan duraderas.

En la historia de las normales rurales, la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (Fecsm) constituye otra explicación central del porqué estas escuelas persisten a pesar de contextos tan cambiantes, asedios de grupos reaccionarios e intentos del mismo Estado por desaparecerlas. Constituida en 1935 como organización que abogara por los derechos de los estudiantes campesinos y les diera voz dentro de las instituciones que los formaban, la Fecsm –organización estudiantil existente más antigua–, ha sido el principal vehículo de lucha para preservar y defender a las normales rurales. Su empeño en recordar los orígenes y la lógica de las normales rurales, su insistencia en una tradición educativa que va más allá de las paredes del salón y los muros de la escuela, y su determinación por concientizar a cada generación de estudiantes, ha hecho que las normales rurales resalten como instituciones únicas no sólo en México, sino en el mundo.

El carácter ejemplar del proyecto educativo revolucionario en general, y las normales rurales en particular, no pasó desapercibido en el resto de América. En la década de los 20, la poeta chilena Gabriela Mistral expresó admiración por una pedagogía que vinculaba lo académico con el cultivo de la tierra, los talleres y la pequeña industria, como era la tendencia en las normales rurales. Se une así, sostuvo Mistral, el conocimiento intelectual con el artesanal para formar el cabal tipo humano. En los años 30, Bolivia envió a importantes pedagogos a México para aprender de su experiencia de educación rural e invitaron a figuras como Moisés Sáenz, subsecretario de Educación y promotor de la pedagogía de acción, a visitar el país andino. También desde los Andes, Perú, que en la década de los 40 se preparaba para crear sus propias normales rurales, quería “aprovechar la valiosa experiencia de las demás repúblicas latinoamericanas poniendo sus miras preferentes en México… [donde] sus escuelas normales rurales vienen funcionando desde hace más de 20 años”. Después de su recorrido por la República Mexicana, el representante peruano Max Miñano García escribiría La educación rural en México, un voluminoso texto con invaluable información sobre las normales rurales y editado por la SEP en 1945.

A 100 años de la fundación de la primera normal rural, la pregunta sobre si siguen siendo relevantes persigue a estas escuelas. ¿Qué lugar tienen en un México urbanizado y moderno? Tanto ha cambiado es cierto. Pero las estructuras básicas de poder y riqueza continúan allí: incalculables fortunas en unas cuantas manos, el asedio de la reacción a cualquier intento por mejorar las condiciones del pueblo, un neoliberalismo que ha erosionado las conquistas revolucionarias, el poder de las trasnacionales con sus aliados de la élite nacional y un imperio que, no obstante su decadencia, sigue empeñado en intervenir, limitar y controlar a nuestra América.

Más que preguntar si las normales rurales son relevantes hoy día, deberíamos preguntar qué podemos aprender de ellas, su historia de lucha y su dinámica de resistencia colectiva. ¿Cómo lograron estas escuelas, siempre tan precarias, siempre tan atacadas, sobrevivir un siglo? ¿cómo es que han formado a tantos líderes sociales? ¿de dónde viene esa conciencia crítica que desarrollan sus alumnos? Este centenario nos da una oportunidad de hacer memoria y acercarnos a esta historia. Si lo hacemos, la interrogante sería no si continúan siendo relevantes, sino cómo fortalecerlas.

* Profesora-investigadora del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Autora del libro Unintended Lessons of Revolution , una historia de las normales rurales

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2022/05/17/opinion/012a2pol

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Organizaciones sindicales reivindican la mejora de las condiciones laborales en la universidad durante la cumbre de Unesco en Barcelona

Por:

  • La capital catalana acoge estos días la tercera Conferencia Mundial de Educación Superior (WHEC2022) de Unesco con el objetivo de «remodelar las ideas y prácticas en la educación superior para garantizar el desarrollo sostenible para el planeta y la humanidad». La Internacional de la Educación, de la mano de CCOO exigen hablar, entre otros temas, de las condiciones laborales de PDI (personal docente e investigador) y PAS.

El empeoramiento de las condiciones laborales del personal docente e investigador, también del de administración y servicios, no es ninguna novedad desde hace algunos años. Numerosas han sido las informaciones desde, sobre todo 2010, que han dado la voz de alarma sobre salarios irrisorios y condiciones draconianas para el personal que da clase e investiga en las universidades españolas.

Se trata de una situación que no afecta, ni de cerca, solamente a España, sino que es una tendencia bastante extendida en otros países, de nuestro entorno cercano, pero no solo. También en América Latina la situación del profesorado universitario es precaria. Entre otros motivos, por la privatización de este sector educativo. La región sudamericana es, en el mundo, la que mayor tasa de privatización de universidades tiene. Al menos, así lo ha asegurado Yamile Socolovsky, responsable de Educación Superior e Investigación de la IE en América Latina (IEAL).

Tanto ella como David Edwards, secretario general de la Internacional de la Educación (IE) y Encina González, secretaria de Universidad e Investigación de FECCOO Estatal han celebrado esta mañana una rueda de prensa en Barcelona en el marco de la celebración de la Conferencia Mundial de Educación Superior de Unesco. El motivo, señalar algunos de los problemas más importantes de la educación superior que, según han comentado, parece que quedarán fuera deprograma de la Conferencia.

Problemas

Los problemas de la universidad, desde el punto de las centrales sindicales, se encuentran principalmente en la pérdida de condiciones dignas de trabajo en el personal docente de los centros de educación superior. La precarización de este sector supone, como explicó González, que en España no sea hasta los 45 años que alguien ve estabilizada su carrera profesional en la universidad. Esta es la razón de que sea complicado que la educación superior atraiga a personas jóvenes que hagan el relevo necesario.

Salarios bajos y concatenación de contratos temporales que, como explicaron tanto González como Edwards afecta principalmente a las mujeres, que se llevan la peor parte. Como comentó la responsable de CCOO, además de esto, ellas publican sus investigaciones en revistas más prestigiosas que ellos pero tienen menos citas (cosa que impacta también en sus condiciones de trabajo).

La mercantilización es otro de los problemas que han señalado los tres líderes sindicales. Uno de sus puntos importantes está relacionado con los requisitos, tanto en España como en buena parte del mundo, de que el personal docente e investigador, realice publicaciones en revistas prestigiosas e indexadas. Algo que repercute en sus condiciones salariales. Esta circunstancia supone que, explicó Socolovsky, que unas pocas editoriales de estas mismas revistas reciban importantes cantidades de dinero público que se paga para que este personal pueda publicar el resultado de sus investigaciones. En muchos casos, además, estas mismas editoriales cobran importantes sumas de dinero para permitir que otras y otros investigadores puedan leer estos mismos artículos.

Además de esta situación con las revistas indexadas, la situación de la pandemia y el cierre de centros universitarios durante varios meses en todo el mundo obligó a lo que en su momento el ministros Castells llamó enseñanza híbrida, es decir, a que las universidades rápidamente intentaran responder a esta situación a través de la digitalización de sus cursos. Una digitalización acelerada que, como denuncian los sindicatos, ha supuesto que muchas empresas tecnológicas hayan aprovechado para hacerse con parte de un nicho de mercado que mueve muchos millones de euros anualmente.

Como explicó Encina Gonzáles, la «digitalización ha consistido en poner lo mejor de cada quien sin que haya garantía de calidad de la enseñanza», a lo que se suma un sobreesfuerzo continuado durante muchos meses, una cierta exposición de la vida privada del profesorado y un empeoramiento de las condiciones de trabajo.

A esto, Edwards unió el negocio que supone «la recolección de datos a través de la huella digital del alumnado»; una huella que se produce por el uso de aplicaciones y redes privadas en vez de públicas y basadas en código abierto. Para él, los gobiernos deben proteger al alumnado y «deben ir más allá del enfoque comercial basado en datos».

Finalmente, el otro gran problema señalado por los representantes sindicales es la privatización de la universidad. Por una parte, con la proliferación de una gran cantidad de centros universitarios creados y gestionados por empresas privadas (como recordaja Yamile Socolovsky, América Latina es la región del mundo con más universidades privadas), como es el caso, como comentó Gonzáles, de Madrid y Cataluña en los últimos años.

Socolovsky sostuvo que es esencial una universidad pública «especialmente de los países de la región para superar obstáculos históricos que condicionan a nuestra población de llegar a condiciones dignas de vida».

Los tres dirigentes sindicales han exigido que estas situaciones tengan reflejo en el desarrollo de la Conferencia. Han denunciado que la agenda de este encuentro no es transparente y que no está claro qué tipo de declaración acabará publicándose una vez que termine y hasta qué punto la Unesco se verá obligada a seguirla.

Por eso han pedido tener más espacio en su desarrollo y que cuestiones relacionadas con la inversión pública o la mejora de las condiciones de trabajo (dignas y en libertad) tengan un peso importante en los debates.

LOSU

Sobre el nuevo anteproyecto de Ley Orgánica del Sistema Universitario que presentó hace unos días el ministro de Universidades, Joan Subirats, Encina González ha asegurado que todavía están valorando el texto pero que le parece «prolijo en ciertos temas y generalista en otros». Al sindicato le preocupa la financiación y el porcentaje sobre el PIB (que no se sabe si saldrá del Gobierno o de las CCAA) y que «se aleja de las medias de la UE y la OCDE».

También aseguró que queda perfilado todo lo que tiene que ver con el personal y se obvia la negociación con los representantes de los trabajadores. «No se constituye la mesa de negociación, dijo, y se deja en las CCAA la legislación».

González cree que esa posible desregulación por falta de claridad en el texto pueda suponer la creación de diferentes sistemas universitarios dependiendo de las comunidades autónomas, que no se contemple en el texto nada relativo al Estatuto del PDI o que haya poca definición en la posibilidad de que las matrículas sean gratuitas. También señala la preocupación de que el texto de la ley no haga un mayor control sobre la proliferación de universidades privadas y que, al no ser muy definida, sus desarrollos posteriores puedan suponer que se dé la vuelta al sentido del preámbulo de la ley.

Fuente e Imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/2022/05/17/organizaciones-sindicales-reivindican-la-mejora-de-las-condiciones-laborales-en-la-universidad-durante-la-cumbre-de-unesco-en-barcelona/

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Los pétalos de las flores

Por: Ilka Oliva-Corado

Capitalino se sienta bajo la sombra de un árbol de lilacs mientras sale el próximo carro del lavado automático, su trabajo es secar los automóviles con una toalla húmeda. Apenas son las tres de la tarde, trabaja doce horas diarias, de siete de la mañana a siete de la noche, de lunes a domingo, labor que lleva realizando veintiún años. El aroma de las lilacs en primavera lo hace viajar en el tiempo, aunque no es una flor que crece en su natal cantón La Magdalena, Chalchuapa, Santa Ana, El Salvador, este lo lleva a su infancia y al recuerdo del jardín de su madre lleno de flores y hierbas aromáticas. Ese árbol de lilacs es para Capitalino un refugio no sólo para los días de sol, sino también para su alma.

Tiene reumas en las manos debido al cambio de temperatura constante y de las toallas que usa en el trabajo, en invierno está con temperaturas bajo cero y las toallas a punto de congelación le entumen las manos, en verano el calor es insoportable y el sudor le escurre en todo el cuerpo, pero con todo y todo piensa Capitalino que está mejor ahí incluso siendo indocumentado que trabajando en el corte de caña como creció. Porque en el corte de caña, recuerda que era tratado peor que un animal de carga, ahí se le molieron los brazos y la espalda de tanto trabajar encorvado cortando las varas con machete. Los tercios se los echaba sobre los hombros y las tunas le zanjearon la piel.

No es beneficiario del Estatus de Protección Temporal que da Estados Unidos a salvadoreños porque cuando entró de indocumentado por el lado del río Bravo lo agarró la migra y le dieron cita para ir a corte y por temor él nunca fue y no pudo arreglar su situación legal en el país. Tampoco conduce para que no lo pare la policía y se percate que tiene una cita pendiente en la corte y lo deporten. Por eso siempre maneja bicicleta, sin importar el clima. Total, Capitalino no tiene vida, él va de su casa al trabajo y del trabajo a la casa. Renta en el sótano de una casa con 13 hombres más, todos indocumentados, duerme en donde encuentre espacio cuando llega de trabajar y no tiene más pertenencias que un colchón y cuatro mudas de ropa.

Capitalino no es un hombre común, los pétalos de las flores los compara con los labios de los hombres que quisiera besar y de los que se ha enamorado en silencio. En su cantón siempre tuvo que actuar, fingir ser otra persona, desde niño y eso profundizó su timidez. Hasta que el amor le llegó sin avisar y se enamoró perdidamente de otro trabajador de la finca, que cuando Capitalino se armó de valor y tímidamente se acercó y rozó su mano una tarde que se bañaban todos en el río, este lo molió a puñetazos y lo humilló frente a los demás. Al enterarse, su familia lo echó de su casa. Después de pensar en suicidarse Capitalino decidió emigrar, entonces se fue sin dinero y sin coyote, un tractorista de la finca lo recomendó con los traileros que llevaban la caña a distintos puntos del país y estos los recomendaron con otros y así llegó a la frontera con Estados Unidos.

Tiene 44 años y nunca ha besado la boca de un hombre, los compañeros del trabajo le dicen que si está loco o qué, porque acaricia con tanta delicadeza los pétalos de las flores, pero no saben que para Capitalino esos pétalos son la única ternura que ha tenido en su vida.

Capitalino también ahí tiene que fingir ser quien no es, porque no tiene ni el estatus social, ni la economía y porque está marcado por el estigma. Porque quién en su sano juicio quisiera besar los labios de un limpiador de carros, indocumentado. Eso, Capitalino sólo se lo ha confesado a los pétalos de las lilacs con los que conversa en primavera, confía plenamente porque sabe que ellas jamás lo delatarían, porque las flores no tienen la maldad ni los prejuicios de la humanidad.

Ilka Oliva-Corado. @ilkaolivacorado
Fuente: Crónicas de una Inquilina

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Cultura y magisterio democrático

Por: Lev M. Velázquez Barriga*
Del 16 de abril al 13 de mayo, el Librobús, en la ruta de la sección 18 de la CNTE, nombrada por los maestros José María Morelos y Pavón, recorrió, desde la Ciudad de México y por todo el territorio de Michoacán: mil 820 kilómetros en 28 días; durante su recorrido hicieron 25 visitas municipales en plazas públicas, escuelas, comunidades indígenas y rurales; en el oriente, zona centro, capital moreliana, región lacustre, meseta purépecha, costa, tierra fría, valle de Apatzingán y tierra caliente, donde los docentes repartieron gratuitamente 14 mil 320 libros, 12 mil 100 aportados por el Fondo de Cultura Económica (FCE) y los demás fueron donados por la Cámara de Diputados, la Universidad de Nuevo León y el propio magisterio.

Aunque no es la primera vez que el Librobús se desplaza por el país como una librería ambulante estacionándose en puntos estratégicos de las ciudades y pueblos, este proyecto, al que se le llamó Plan Michoacán, fue caracterizado por el escritor Paco Ignacio Taibo II, director del FCE, como el dispositivo de promoción a la lectura, en movimiento y llevado hasta el campo territorial, más grande que se haya dado en las últimas décadas en México.

La magna estrategia de fomento a la lectura demostró que, cuando se incluye al magisterio democrático, se hace posible desplegar su capacidad de convocatoria, la fortaleza de sus vínculos sociales y comunitarios con los alumnos y las familias, así como los lazos de colaboración con los cabildos, las jefaturas de tenencia, comisarías ejidales y consejos comunales, que le permitieron organizarse hasta las regiones de mayor conflicto. Ahí donde impera la violencia cotidiana, se le impuso una celebración de paz en torno a los libros y la exaltación de la cultura regional.

Al paso del Librobús, maestras y maestros, realizaron toda una movilización pedagógica, didáctica y cultural de sus proyectos alternativos de educación: a la activación física para iniciar la jornada de trabajo, le seguían la mística rebelde para alentar sensibilidad política y la indignación ante las injusticias; las actividades para el desarrollo neuronal; canto social y popular; talleres literarios, de ciencias, creatividades y economías endógenas; presentaciones de libros del FCE y de los maestros locales; conferencias; cuenta cuentos y declamaciones; dramatizaciones y guiñoles; rondas y bailables; vítores y algarabías que coreaban jubilosos: ¡En la CNTE, la cultura está presente!

Lo que debía ser una serie de eventos protocolarios de entrega de libros gratuitos, se convirtió en una fiesta de danzas, música, gastronomía, costumbres, tradiciones regionales y cosmovisiones indígenas. La dimensión política, característica de cualquier actividad de la CNTE, marcó su sello de inicio a fin en la ruta magisterial, en cada telón de fondo se leía la paráfrasis de Paulo Freire: Leamos un texto para cambiar el contexto.

Paco Ignacio Taibo II y Roberto Rico, del programa Librobús en tu escuela, no escondieron su simpatía por el magisterio disidente y sus potencialidades en la formación crítica de la ciudadanía; Sofía Trejo coordinadora nacional de salas de lectura y el escritor Armando Bartra fueron testigos de la indignación magisterial hacia el gobierno estatal de la Cuarta Transformación que le entregó la Secretaría de Educación a la derecha priísta y de otro federal que dejó de escuchar a los docentes; el politólogo de la UNAM Mauro Jarquín comprobó en cada escuela que la política global de neoliberalismo educativo estudiada en su libro Pedagogía del capital está más viva que nunca; el antropólogo de la Universidad Veracruzana Alberto Colín recogió decenas de experiencias de docentes que han padecido los estragos de la violencia organizada, evidenció la falta de protocolos y propuestas para una cultura de paz; Óscar de Pablo, autor de Primo Tapia: romance y vida, reconoció en el pueblo de Naranja de Tapia la vigencia del pensamiento agrarista ante el despojo de las tierras comunales y ejidales para el agronegocio trasnacional del aguacate; Marco Lagunas y Lorel Manzano enseñaron a los maestros de Cherán que las letras son solidarias con las causas justas y Nani Keri Melita que no escribió ningún libro, pero que se han escrito varios sobre ella y las muchas mujeres indígenas rebeldes, reconstruyó la narrativa de aquel pueblo obligado a defender el territorio vivo y organizar el gobierno comunal; los doctores en pedagogía y profesores de secundaria, César Valdovinos y Luis Miguel Cisneros, recordaron que la posibilidad de teorizar la educación desde el movimiento magisterial disidente no es una utopía, sino una necesidad urgente para reconstruir las escuelas desde abajo y a la izquierda.

El Librobús se fue el viernes 13 y nadie le hizo honor a sus dos trabajadores de la cultura que durante cuatro semanas y lejos de casa lo hicieron caminar; abrieron y cerraron sus puertas a diario para atender a miles de personas, niños, niñas y jóvenes llenos de inquietudes e impaciencias; aquellos dos, como los docentes son igual de proletarios y precarizados; por ellos y por todos los trabajadores sin justicia, es la marcha nacional de todas las resistencias del 15 de mayo y la convocatoria a la creación de un frente nacional del pueblo unido.

*Doctor en pedagogía crítica

Fuente de la información: https://www.jornada.com.mx

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