La Cátedra ECM de educación superior de la Universidad de Boloña consolida el vínculo vital entre la investigación y la acción
La pandemia de COVID-19 y los conflictos recientes que incitan a los refugiados y solicitantes de asilo a partir han demostrado una vez más lo necesario que resulta la dimensión mundial de la educación y los límites de las respuestas nacionalistas a los desafíos mundiales. La ECM ha ganado en importancia en la agenda política, las prácticas escolares y los debates universitarios en todo el mundo, y numerosos gobiernos nacionales introducen políticas educativas que integran la ECM en los planes de estudio.
La Educación para la Ciudadanía Mundial (ECM) aborda fundamentalmente la interdependencia y la interconexión entre los ámbitos local, nacional e internacional. En esta intersección, la red de Cátedras UNESCO sobre la ECM realiza justamente esfuerzos con miras a vincular la investigación y la acción centrándose en los educandos y mediante una acción tangible sobre la vida de las personas y las comunidades.
En agosto de 2021, la UNESCO tuvo el placer de anunciar la creación de la nueva Cátedra sobre Educación para la Ciudadanía Mundial en la educación superior, bajo la dirección del profesor Massimiliano Tarozzi, del Departamento de Estudios sobre la Calidad de la Vida de la Universidad de Boloña (Italia). Gracias a su programa de investigación riguroso y a sus relaciones en Europa y América del Norte, el Dr. Tarozzi aporta su contribución a la ECM en los centros de educación superior, un tema que se aborda relativamente poco en la investigación y las políticas de la ECM.
“La creación de esta Cátedra en la educación superior subraya la importancia de la investigación y del compromiso de las universidades hacia las comunidades, como palancas esenciales de transformación social y promoción de la ciudadanía mundial”, declaró Stefania Giannini, Subdirectora General de Educación de la UNESCO. “La UNESCO apoya el papel desempeñado por las universidades e instituciones de investigación en los esfuerzos realizados a escala mundial dirigidos a encontrar soluciones viables a nuestros desafíos más urgentes, tendiendo puentes entre la investigación, la política y la sociedad”.
La Universidad de Boloña constituye un ejemplo de la aplicación de los principios de la ECM al facilitar, por ejemplo, el acceso y la integración de los refugiados y solicitantes de asilo en la educación superior, así como el reconocimiento de los títulos universitarios existentes. Su iniciativa “Unibo para los refugiados” permite a los solicitantes de asilo convertirse en estudiantes y seguir una trayectoria académica al acceder gratuitamente a los cursos.
Otra función similar, el proyecto UNI-CO-RE (Corredores Universitarios para Refugiados) se ha asociado a la Universidad Mekele de Etiopía para proporcionar a los estudiantes eritreos una trayectoria académica y un apoyo local. Asimismo, la universidad prevé proponer una formación en materia de ECM a los investigadores al principio de su carrera, a los docentes y profesores que siguen una formación inicial para integrar el desarrollo en todo el sistema educativo.
Como paradigma, la ECM “es un ejemplo de cómo la educación es capaz de desarrollar los conocimientos, las competencias, los valores y las aptitudes que los educandos requieren para lograr un mundo más justo, pacífico, tolerante, inclusivo, seguro y sostenible” (UNESCO, 2014). Al vincular las dimensiones cognitivas, socioemocionales y comportamentales del aprendizaje, la ECM aplica un enfoque holístico que se adapta a los diferentes contextos.
A la vez que incita a que las redes sociales apoyen a los estudiantes recién llegados, el Dr. Tarozzi trabaja en favor de la creación de redes internacionales que promuevan la ECM en los países del Norte. En colaboración con un equipo de investigadores y en asociación con el Centre for Global Citizenship Education and Research de la Universidad de Alberta (Canadá), el Dr. Tarozzi examinó recientemente las redes de agentes del sector de la ECM en Europa y América del Norte. También es el coordinador de las actividades de la Red Académica de la Educación y el Aprendizaje Mundial (ANGEL): una red que se convertirá en socio privilegiado de la Cámara y proporcionará otras oportunidades de establecimiento de redes y difusión de actividades.
“Me complace comenzar esta colaboración formal con la UNESCO que es el defensor clave de la Educación a la Ciudadanía Mundial a través del mundo. Una perspectiva de ECM en la educación superior es esencial para avanzar unidos en la consecución de la Agenda 2030”, afirmó el Dr. Tarozzi.
El Dr. Tarozzi se une a las Cátedras UNESCO existentes que apoyan las contribuciones en curso a la ECM, fundamentalmente:
Profesor Paul Carr, Universidad de Quebec en Outaouais, Canadá, Cátedra de la UNESCO de democracia, ciudadanía mundial y educación trasformadora
Profesor Carlos Alberto Torres, director del Instituto Paulo Freire y decano asociado de programas mundiales, Universidad de California, Los Ángeles, Estados Unidos, Cátedra UNESCO de aprendizaje mundial y educación a la ciudadanía mundial
Profesor James Williams de la Escuela de Educación y Desarrollo Humano de la Universidad George Washington, director del programa de educación internacional y titular de la Cátedra UNESCO de educación internacional para el desarrollo.
La introducción de la ECM y de la Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS) en la agenda de desarrollo sostenible de aquí a 2030, específicamente en la meta 4.7 del ODS 4, permitió influir en la agenda política de los gobiernos de todo el mundo con miras a integrar estos dos programas en la política y la práctica de la educación. Los objetivos y las actividades propuestas en materia de ECM se ajustan a los objetivos estratégicos de la UNESCO, así como a la agenda de desarrollo sostenible de aquí a 2030, permitiendo fundamentalmente que los educandos se conviertan en ciudadanos creativos y responsables del mundo.
Fuente de la Información: https://es.unesco.org/news/catedra-ecm-educacion-superior-universidad-bolona-consolida-vinculo-vital-investigacion-y
El fascismo contra los sindicatos, algo más que un sábado en Roma
Daniel Bernabé
Sábado 9 de octubre de 2021, una manifestación de diez mil personas recorre Roma. La convocatoria no tiene como objetivo lograr un incremento de salarios o situarse frente a la subida de precios de los bienes básicos: es una protesta por la obligación de disponer de un certificado de vacunación contra la covid. Italia, uno de los países europeos más duramente golpeados en la primera ola de la pandemia, tiene a una parte de su población desconfiando no sólo de las vacunas, sino sumida en un movimiento conspiranoico que va desde la negación de la existencia del propio virus hasta las más estrambóticas teorías acerca de su naturaleza. Algo falla cuando lo demente se toma como una bandera de indignación. Pero hay más.
La convocatoria degenera rápidamente en incidentes y la mitad de la misma se dirige al palacio Chigi, la sede del Gobierno italiano, donde se producen los primeros enfrentamientos con la policía. También en la sede de la Confederación General Italiana del Trabajo, CGIL, que es asaltada por una turba con la excusa de que el sindicato, el mayor del país, apoya el certificado de vacunación. La razón última de este asalto, de la protesta en sí misma, hay que buscarla más allá del conflicto en torno a las vacunas. El partido fascista Forza Nuova es uno de los convocantes y sus dirigentes, Roberto Fiore y Giulliano Castellino, cabecillas del ataque al edificio sindical. Unos días después son detenidos junto a otras diez personas. La estupefacción se adueña de Italia y hasta la ultraderecha parlamentaria, representada en La Liga de Salvini y Fratelli d’Italia de Meloni, se ve obligada a condenar, con la boca pequeña, los violentos incidentes: planea la posibilidad de una ilegalización.
Hablar sobre ataques ultraderechistas a los sindicatos es un hecho que, por desgracia, era hasta hace poco parte de la historia del pasado siglo. En la década de 1920 las escuadras fascistas perpetraron violentas agresiones que llegaron a cobrarse la vida de varios centenares de socialistas, comunistas e incluso democristianos. ¿Qué es lo que ha pasado para que en Italia, como en el resto de Europa, los ultraderechistas vuelvan a ser una fuerza significativa tras un siglo? La respuesta, compleja y con matices propios en cada país, ya la habrán leído en otras ocasiones: el descrédito de los partidos tradicionales, la incertidumbre de la Gran Recesión del 2008, la utilización del conflicto migratorio, el terrorismo islamista y, ahora, la pandemia, una que ha contribuido a una inquietud ante el futuro que los ultras están sabiendo aprovechar.
Hemos pasado de juguetear con conspiraciones en torno a la carrera espacial a cuestionarnos los consensos más nítidos que constituían Europa: el mecanismo es parecido, el resultado mucho más trágico. Uno de esos consensos era la democracia, otro el antifascismo, algo que en Italia ha pasado de ser orgullo nacional en la posguerra a un símbolo actualmente devaluado.
La ultraderecha configura una identidad fuerte a través de un nacionalismo excluyente, articulado a la contra de grupos declarados como el enemigo. Pertenecer a esta identidad es fácil, tanto como lo que cuesta transformar el miedo en odio. Las herramientas digitales han dinamizado el proceso ya que en un contexto donde no se distingue lo cierto de lo falso es mucho más sencillo perpetrar la intoxicación. Cuando las posturas críticas empiezan a ser indistinguibles de la charlatanería con retórica rebelde, la involución toma ventaja. Hemos pasado de juguetear con conspiraciones en torno a la carrera espacial a cuestionarnos los consensos más nítidos que constituían Europa: el mecanismo es parecido, el resultado mucho más trágico. Uno de esos consensos era la democracia, otro el antifascismo, algo que en Italia ha pasado de ser orgullo nacional en la posguerra a un símbolo actualmente devaluado. La pandemia es tan sólo el último suceso para que el incauto acabe al lado de los ultras. Vendrán más convulsiones, empezando por la crisis energética.
Al igual que los grandes medios de comunicación tienen responsabilidad en el ascenso de lo falso como ecosistema, la derecha liberal ha sido la principal artífice del descrédito de la democracia, promoviendo una economía divorciada de la política, ausente de una mínima vertiente social. Que el actual presidente de Italia sea Mario Draghi no deja de ser una triste paradoja. Draghi fue el antiguo responsable para Europa de Goldman Sachs, también el antiguo gobernador del BCE, uno de los más acérrimos impulsores de la austeridad en la pasada crisis económica. Si los Gobiernos no pueden tomar decisiones en ámbitos económicos es difícil que la ciudadanía vea la democracia como algo útil. Si todo se deja a merced del mercado se priva a la acción política del resorte fundamental para introducir cambios profundos en la vida social. El problema es que en vez de cuestionar por qué la economía queda al margen del control democrático, se cuestiona a la democracia en sí misma.
Cuando eres tú quien sitúas determinados conflictos en el centro del tablero político, eres tú quien propone las soluciones. ¿Qué queda fuera de toda esta estrategia? Los conflictos sociales de índole económica.
La ultraderecha pone en el punto de mira principalmente a la inmigración como sujeto antagónico y, dependiendo de su grado de conservadurismo, al colectivo LGBT y las feministas. Sin embargo, aquellos ultras que poseen cierta sofisticación, complican la ecuación, utilizando las posturas retrógradas del islamismo en cuanto a las mujeres y los homosexuales en su beneficio, incluso añadiendo reclamaciones ambientalistas para resultar más atractivos. La ultraderecha se propone como una fortaleza donde «los buenos ciudadanos» quedan resguardados de una amenaza a un modo de vida europeo, sesgadamente tradicional, nunca cívico. Los ultras construyen un sujeto político al que representar exitosamente, que aspira a ser mayoría en algunos países, como la propia Italia o Francia, o ya lo es en otros como Polonia o Hungría. Cuando eres tú quien sitúas determinados conflictos en el centro del tablero político, eres tú quien propone las soluciones.
¿Qué queda fuera de toda esta estrategia? Los conflictos sociales de índole económica.
La ultraderecha los rehuye bajo la coartada de un anti-elitismo abstracto, una retórica confusa de aspiración rebelde: la lucha contra el globalismo. De hecho, esta difusa «lucha contra las élites» tiene una conexión directa con el antisemitismo de los años 30, al estar protagonizada, como aquella, por la creencia conspiranoica de que grupos secretos dominan el mundo desde las sombras: hasta el Papa es susceptible de ser el centro de sus ataques. Del sistema financiero, sus fondos de inversión especulativa y las empresas transnacionales no tienen nunca opinión. Es más fácil aparentar que ganas una batalla cuando peleas contra espectros creados a conveniencia.
Los sindicatos son, en toda Europa, la principal expresión del movimiento obrero organizado, los que sitúan el conflicto capital-trabajo en primera línea de la actualidad. En aquellos territorios donde aún hay una alta afiliación sindical, el voto a los ultras decrece. Esto nos debería indicar que el ejercicio de ciudadanía sólo se expresa desde lo común. Por tanto son los sindicatos los que destruyen, con su acción cotidiana, la estrategia y la coartada de la ultraderecha. Los principales problemas a los que se enfrenta la mayoría de la población tienen que ver con el trabajo, el costo de la vida, la vivienda, el transporte, la educación o la salud: la realidad capitalista ya es suficientemente dura sin necesidad de conspiraciones. Que la manifestación negacionista comandada por fascistas asaltara la sede de la CGIL fue un hecho terrible, pero también descriptivo: la ultraderecha teme a los sindicatos y su única manera de enfrentarlos es mediante la violencia directa.
Fuente de la Información: https://actualidad.rt.com/opinion/daniel-bernabe/407231-fascismo-ataque-sindicatos-italia
UNICEF continúa trabajando con sus socios para apoyar a los niños y sus familias en todo el país.
El aumento del conflicto y la inseguridad en Afganistán ha hecho que los niños paguen un precio muy alto. Afganistán ya era uno de los lugares más peligrosos del mundo para ser niño. Ahora, con una crisis de seguridad, el aumento vertiginoso de los precios de los alimentos, una sequía grave y la propagación del COVID-19, los niños corren un riesgo mayor que nunca.
UNICEF ha estado sobre el terreno en Afganistán durante 65 años con oficinas en todo el país y una variedad de socios que nos ayudan a brindar asistencia vital a los más vulnerables, especialmente a los niños. UNICEF está apoyando a equipos móviles de salud y nutrición en campamentos para desplazados internos, estableciendo centros de nutrición y lugares de vacunación, colocando por adelantado suministros adicionales para salvar vidas y apoyando a los estudiantes en clases de educación basadas en la comunidad.
Los niños no deben pagar por conflictos con su infancia. Los niños de Afganistán necesitan paz.
¿Qué está pasando en Afganistán?
En un contexto de conflicto e inseguridad, los niños viven en comunidades que se están quedando sin agua debido a la sequía. Se están perdiendo las vacunas que salvan vidas. El sistema de salud y los servicios sociales están al borde del colapso y los suministros médicos se están agotando peligrosamente. Muchos niños están tan desnutridos que yacen en camas de hospital, demasiado débiles para agarrar un dedo extendido.
Alrededor de 14 millones de personas en Afganistán se enfrentan a una inseguridad alimentaria aguda, y se estima que 3,2 millones de niños menores de cinco años sufrirán desnutrición aguda para fines de 2021. Al menos 1 millón de estos niños corren el riesgo de morir debido a enfermedades graves. desnutrición aguda sin tratamiento inmediato.
Done para apoyar el trabajo de UNICEF para los niños de Afganistán
UNICEF está comprometido a continuar su trabajo por los niños y las familias en todo Afganistán. Para llegar a los niños más difíciles de alcanzar, UNICEF está promoviendo con todas las partes para garantizar un acceso humanitario seguro y sin obstáculos, de conformidad con los Compromisos básicos para los niños en la acción humanitaria .
UNICEF apoya los servicios de agua, higiene y saneamiento de emergencia (WASH), incluida la provisión de agua potable a través del transporte de agua, la construcción y reparación de bombas de mano, junto con la provisión de suministros y promoción de la higiene.
Un niño se lava la cara en un punto de agua instalado por UNICEF en un hospital de Herat.
Los servicios de atención primaria de salud y nutrición continúan en los establecimientos de salud, así como a través de equipos de salud móviles. A principios de octubre, UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos anunciaron que agregarían 100 equipos móviles de salud y nutrición más, además de los más de 160 equipos móviles que ya brindan un salvavidas para niños y madres en áreas de difícil acceso.
Demasiados niños de Afganistán han presenciado escenas que ningún niño debería ver. Los niños y adolescentes están luchando contra la ansiedad y los miedos, y muchos necesitan desesperadamente apoyo de salud mental. Por lo tanto, UNICEF ha ampliado su respuesta de protección infantil al proporcionar servicios inmediatos que salvan vidas a los niños afectados por conflictos y desplazamientos, incluida la provisión de espacios adaptados para los niños y apoyo psicosocial a los niños y sus cuidadores o padres.
Los niños participan en una actividad recreativa en un espacio adaptado a los niños de UNICEF en una escuela secundaria en Kabul el 14 de agosto de 2021. UNICEF instaló tiendas de campaña para brindar apoyo psicosocial y actividades recreativas a los niños en medio de la agitación. Los equipos de salud móviles también están llegando al refugio para brindar atención prenatal y posnatal, así como servicios de nutrición y vacunación.
¿Qué pide UNICEF?
Durante el año pasado, la situación de los niños de Afganistán se ha vuelto aún más desesperada. El conflicto, la sequía y COVID-19 han chocado para crear una emergencia humanitaria sin precedentes. UNICEF pide estos cinco pasos importantes:
Asegurar que la asistencia humanitaria pueda llegar a los niños y sus comunidades necesitadas. Para garantizar que no se pierda toda una generación de niños en Afganistán, es vital que sigamos equipados para hacer este trabajo. UNICEF está presente en todo Afganistán y debe poder llegar a los niños necesitados a través de la financiación continua de los donantes y con garantías de total seguridad para su personal y los niños a los que servimos.
Garantizar que todos los niños, especialmente las niñas, tengan acceso a una educación de calidad. En los últimos años, se han logrado avances importantes en el aumento del acceso de las niñas a la educación. Es fundamental que se conserven los avances en educación y que todas las niñas y los niños del Afganistán reciban una educación de calidad.
Preservar los derechos de las mujeres, niñas. UNICEF seguirá abogando por la plena realización de los derechos de las mujeres y las niñas y por su salud física, mental y bienestar psicosocial. Deben preservarse los importantes avances logrados en materia de igualdad de género. Y se debe hacer más para garantizar que las mujeres y las niñas puedan participar de manera significativa en la sociedad afgana.
Poner fin a las graves violaciones contra los niños. UNICEF está profundamente preocupado por el aumento de violaciones graves y la multitud de riesgos de protección que enfrentan los niños. Los niños se enfrentan a graves violaciones de derechos, incluidos ataques a la educación. Deben cesar las graves violaciones contra los niños. Los derechos del niño deben protegerse y los niños no deben pagar por este conflicto con su infancia.
De acuerdo con el mensaje del Secretario General de la ONU , todos los países deberían estar dispuestos a recibir refugiados afganos; abstenerse de deportaciones; y garantizar que los niños y las familias que se ven obligados a huir tengan acceso a los servicios esenciales. Se debe permitir que los civiles busquen seguridad y protección, incluida la solicitud de asilo. Ahora es el momento de la solidaridad y el apoyo.
Cómo puedes ayudar
UNICEF lanzó recientemente un llamamiento por US $ 192 millones y está instando a los donantes a intensificar su apoyo a las familias vulnerables y los niños que luchan en medio de una creciente crisis humanitaria.
Fuente de la Información: https://www.unicef.org/emergencies/delivering-support-afghanistans-children
Galardonados de Brasil y Mozambique recibirán el Premio UNESCO de Educación de las Niñas y las Mujeres 2021
Este año se otorgará el Premio UNESCO de Educación de las Niñas y Mujeres a un proyecto que capacita a mujeres y niñas subrepresentadas y de bajos ingresos para cerrar la brecha de género en el sector tecnológico de Brasil, y otro que empodera a las adolescentes y mujeres jóvenes en Mozambique a través de modelos a seguir y círculos de hermandad. durante una ceremonia en línea el 15 de octubre de 2021. Los galardonados fueron seleccionados por el Director General de la UNESCO, por recomendación de un jurado internacional, entre más de 70 nominaciones presentadas por Estados Miembros de la UNESCO y organizaciones no gubernamentales en asociación oficial con la UNESCO. Cada uno de los galardonados recibirá 50.000 dólares estadounidenses para ayudar a promover su trabajo en la promoción de la educación de las niñas y las mujeres.
REPROGRAMA de Brasil, es premiada por su proyecto, Reprogramación del Sector de Tecnología de Brasil , que está trabajando para cerrar la brecha de género en el sector de tecnología de Brasil a través de la provisión de capacitación a miles de mujeres y niñas subrepresentadas y de bajos ingresos en codificación y otros en demanda. habilidades digitales.
El proyecto se centra en dotar a las mujeres y las niñas de los conocimientos de programación, las habilidades y la confianza que necesitan para la fuerza laboral de hoy y de mañana, al mismo tiempo que las empodera para hablar y ser escuchadas en un sector tradicionalmente dominado por hombres, así como en su vida cotidiana. En la actualidad, ha llegado a más de 10,000 mujeres y niñas a través de sus bootcamps y eventos técnicos de programación presencial y en línea de 18 semanas.
Girl MOVE Academy of Mozambique , es reconocida por su proyecto, Desbloqueando la educación y las oportunidades de las niñas a través de nuevos modelos de referencia , que empodera a las adolescentes y mujeres jóvenes para que tengan un acceso justo a la educación a través de tutorías, narraciones, círculos de hermandad y un modelo único de apoyo intergeneracional.
El proyecto enfatiza el liderazgo y las redes sociales para abordar las normas y estereotipos de género nocivos que impiden que las niñas y mujeres alcancen su máximo potencial. Reconocido tanto por su modelo innovador como por su rápida adaptación a la pandemia de COVID-19 utilizando tecnologías de bajo costo, el proyecto se está ampliando a través de asociaciones con universidades nacionales y otras organizaciones locales. Ahora ha empoderado a más de 5.000 niñas y mujeres jóvenes para que participen activamente en la educación y la sociedad.
La UNESCO celebrará a los galardonados en 2021 en una ceremonia de premiación en línea el viernes 15 de octubre con la participación del Profesor Peng Liyuan, Primera Dama de la República Popular de China y Enviada Especial de la UNESCO para el Avance de la Educación de las Niñas y las Mujeres, y Audrey Azoulay, Directora -General de la UNESCO.
Celebrada como parte de la celebración de la UNESCO del Día Internacional de la Niña 2021 , la ceremonia formal de premiación será seguida por el lanzamiento de un nuevo proyecto de colaboración China-África sobre ‘Promoción de la educación sanitaria escolar para niñas en África en la era COVID’, financiado por Universidad de Pekín y un panel de discusión con cuatro galardonados y su trabajo para promover la educación, la salud, la protección y los derechos de las niñas durante el cierre de escuelas COVID-19.
Establecido en 2015 por la Junta Ejecutiva de la UNESCO y financiado por el Gobierno de la República Popular de China, el Premio UNESCO de Educación de las Niñas y las Mujeres contribuye directamente al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 4 y 5 relativos, respectivamente, a la educación y la igualdad de género. . Los galardonados del año pasado fueron la Fundación Shilpa Sayura de Sri Lanka y la Girl Child Network de Kenia.
Fuente de la Información: https://en.unesco.org/news/laureates-brazil-and-mozambique-receive-2021-unesco-prize-girls-and-womens-education
En el momento actual confluyen tres fenómenos: el bicentenario que significa 200 años de “República”, la situación de emergencia sanitaria y humanitaria del COVID19 y la llegada al gobierno de Pedro Castillo, luego de una dura pelea contra la alternativa mafiosa de derecha, representada por Keiko Fujimori.
Queremos abordar en esta ocasión algunas de las vinculaciones entre estos tres fenómenos, teniendo como preocupación el tema educativo y como dimensión central la cultura.
Como señaláramos en un artículo anterior, en estos 200 años hemos transitado de una sociedad oligárquica donde la educación era un privilegio, a un orden neoliberal en el cual se mercantilizó la educación en lugar de garantizarla. Después de 200 años, la República como constructo se ha mostrado en toda su fragilidad y hoy aparece como un discurso vacío, ante la realidad de un modelo económico devastador de derechos e institucionalidad. Se produce un hiato entre un imaginario educativo incluyente y el modelo económico excluyente (1).
Es entonces que sobreviene la crisis del COVID 19 que agudiza y extrema las desigualdades, las fracturas en esa sociedad (incluyendo las desigualdades y segmentación educativa) y coloca un nuevo punto sustancial en la agenda: la recuperación del planeta. Es entonces también que se produce el triunfo de Pedro Castillo en las elecciones presidenciales, sorprendiendo a todos los actores clásicos de la “República”, e incluso a Pedro Castillo mismo.
Contra todo pronóstico un campesino rondero y líder sindical termina encarnando la victoria e irrupción en escena del Perú marginado, de la población andina, rural y pobre históricamente silenciada y menospreciada por las élites del país. durante 200 años de República. Se trata, como señala Alberto Adrianzén, de un gobierno plebeyo que cabalga sobre una fractura histórica irresuelta. Hay que tener en cuenta que el triunfo de Castillo es plebeyo, popular, provinciano y serrano. Las regiones que aquí se llaman sierra en el Perú, que es la parte andina, han votado masivamente por Castillo (2).
Las élites se resistieron aceptar este triunfo y, desde su lado más mafioso, libraron una dura lucha para evitar el reconocimiento del gobierno de Pedro Castillo, argumentando sin ningún fundamento un supuesto fraude electoral.
Luego de la instalación del gobierno de Castillo, se ha abierto un período en el cual parecen haber pasado los vientos de “vacancia” y se va instalando ya otra discusión: la gobernabilidad y el contenido de la agenda social. Esta agenda está marcada fundamentalmente por las urgencias de la pandemia, pero tiene detrás esos 200 años de frágil República y de hondas fracturas sociales y culturales.
La educación es parte de esta agenda social. Tanto de la agenda urgente, como de la agenda histórica que está detrás.
La sociedad y la educación en riesgo.
Está ya colocado en la agenda educativa actual, en primer lugar, el tema de la emergencia educativa, en un contexto en el cual por lo menos medio millón de niñas, niños y adolescentes abandonaron las aulas, es decir que se descolgaron del sistema y quedaron al margen de las oportunidades educativas y del derecho a la educación.
Se trata de una mega emergencia, como señala Manuel Iguiñiz (3) que ha agravado problemas anteriores y requiere garantizar la educación como derecho. Manuel Bello lo expresa claramente: Ya teníamos un sistema escolar deficiente y marcado fuertemente por la desigualdad, la segregación, el centralismo, la falta de pertinencia y de relevancia frente a la diversidad de contextos territoriales, sociales, culturales y lingüísticos, el maltrato de los docentes, la corrupción, y otros problemas. La pandemia ha sumado obstáculos, agravado algunos problemas y develado otros (4).
La emergencia educativa es parte de la sociedad en riesgo, concepto formulado por el sociólogo alemán Ulrich Beck, que señala que el crecimiento económico ilimitado de la sociedad posmoderna genera, diversas y crecientes amenazas y desastres y obliga a admitir un hecho antes sumergido o negado: que hoy la especie humana y la vida están seriamente amenazadas (5).
Esto ha sido reconocido por las NNUU. El secretario general de la ONU, António Guterres, abrió el 21 set la Asamblea General señalando: Estoy aquí para hacer sonar la alarma: el mundo debe despertar. Estamos al borde de un abismo y avanzamos en la dirección equivocada… el mundo nunca ha estado tan amenazado ni tan dividido la pandemia y la crisis climática han sacado a relucir muchos de los grandes problemas globales, como la falta de solidaridad, el egoísmo, la corrupción y la enorme desigualdad que están disparando la desconfianza y la desesperanza entre los ciudadanos (6).
La educación también está en riesgo. Se han resquebrajado seriamente las bases que le habían constituido como derecho público. Hoy urge ir más allá de la superficie, no basta con atender la urgencia del retorno la presencialidad. Detrás de las clases confinadas, de la gigantesca brecha digital, del aprendizaje remoto por watsap en condiciones de extrema desigualdad, de la angustia por los aprendizajes esperados no logrados; asoma la necesidad de modificaciones más estructurales. Estamos en la puerta de entrada de una discusión de fondo que debe admitir que lo que hoy ocurre es una remoción de las maneras como hemos venido entendiendo el significado de educar, aprender, enseñar; de cómo hacerlo, de para qué hacerlo.
La pandemia como hecho social total (Mauss, Elias), está provocando una convulsión sin precedentes en los sistemas educativos y en sus bases conceptuales y epistemológicas (7). La visión del mundo como un conglomerado que progresa y produce crecientemente riqueza y asociada a ella, seres humanos productivos, es decir capital humano, ha mostrado sus límites y su fracaso como utopía. Los seres humanos, especialmente los más excluidos y subordinados, están viviendo con gran sufrimiento el derrumbe de la promesa neoliberal.
Hemos constatado lo vulnerables que somos y debemos aceptar que los caminos individuales hacia el progreso no existen porque estamos fuertemente conectados entre nosotros y con la naturaleza. Tampoco existen proyecciones, proyectos de vida o meritocracias individuales. Además, los hechos están desafiando todas las regularidades que rigieron y ordenaron el desenvolvimiento del sistema educativo. Los compartimentos curriculares, la secuencialidad lineal, los aprendizajes esperados, las reglas, las rutinas, las prescripciones. Nada funciona como antes.
Es imprescindible, entonces, tender puentes entre la atención urgente a la emergencia educativa y este debate de fondo. Sin duda son muchas las preguntas que se plantean a la educación desde esta perspectiva. En esta ocasión queremos llamar la atención sobre una de ellas: la dimensión cultural y el nexo entre educación y cultura.
La fuerza de la cultura toca la educación.
Según Mauss, una de las características de los hechos sociales totales, es su carga y significado simbólico. El aspecto simbólico de los intercambios sociales es según Mauss el fundamento último de las relaciones sociales entre las personas. Pues bien, cuando como hoy, está en juego garantizar la vida, la socialización adquiere una fuerte connotación figurativa que nos lleva a asociar supervivencia con solidaridad y la relación con el otro.
Están en cuestión los imaginarios colectivos. Si la educación es un ámbito de socialización, su finalidad y sus itinerarios y formas deberán estar marcados por la preocupación de reconfigurar las relaciones sociales, de eliminar definitivamente las relaciones cuasi estamentales que han marcado nuestra historia, y de instalar, en contraste, relaciones realmente igualitarias, comenzando por el reconocimiento de los estudiantes como seres iguales entre sí, de todas las culturas y saberes como valiosos y de todas las lenguas como oficiales.
Una fractura social y cultural.
En el Perú vivimos una circunstancia particular. Los otros han ganado. El triunfo en la escena política tiene como contraparte un posicionamiento en el terreno del lenguaje simbólico. Más allá de los bemoles de la eficacia de su gobernabilidad, el gobierno de Castillo tiene, como ya señalamos líneas arriba, un signo indiscutiblemente plebeyo. En un mundo donde la promesa de los unos se ha derrumbado, los otros, ninguneados históricamente, han irrumpido en la escena. Mientras que, en la ciudad de Lima, el 64,5% votó a favor de Keiko, en Puno, Cuzco, Apurímac, Ayacucho, Huancavelica Castillo obtuvo más del 80% de los votos
Tan fuerte ha sido el derrumbe, que la reacción ultraconservadora se ha expresado de manera grosera. Primero, cuando el recuento electoral oficial ya daba un triunfo casi irreversible a Castillo, se difundió en redes un diálogo entre representantes blancos de clase alta y entorno social privilegiado que llamaban a la “destrucción” de las regiones andinas. En esos lugares voy a tirar mi basura al piso, escupir en la calle, violar a las mujeres, pegarle a sus niños, esterilizar a todos. Castillo es un cholo de mierda y sus votantes son alpacas que no saben por qué votan, ni leer deben saber escribió uno de ellos [a].
Los “dueños del Perú”, título del clásico libro de Carlos Malpica (8) o “los doce apóstoles”, título del texto de Francisco Durand (9) son denominaciones que expresan que los grandes grupos económicos, se niegan a admitir que ya no manejan a su antojo los hilos del poder, tal como lo venían haciendo desde hace varias décadas. Temen que el gobierno de Castillo signifique el fin de sus prebendas y privilegios. Una parte de ellos ha optado por aceptar el gobierno de Castillo e intentar capturarlo y moldearlo a sus reglas de juego como ya hicieron con gobiernos anteriores (10). Otra parte que representa a los grupos ultraconservadores expresa dicho temor como rabia y racismo. En las elecciones del 2021 afloró sin mascarilla ni pudor el desprecio de estos grupos y élites hacia los campesinos, los cholos, los indios y los pobres y devino en un discurso abiertamente violento.
En contraste, Pedro Castillo no tiene que decir nada para encarnar el sentimiento contrario. El mismo es campesino, cholo, pobre, rondero. Le basta con pararse y mostrarse tal como es para generar identificación en sus votantes. Él es, directamente, parte de los sectores populares subordinados, discriminados y maltratados durante siglos, y la gente lo sabe. Por primera vez, no tenemos un vocero o representante de los sectores excluidos, como fueron Velasco en su momento, o Humala y Toledo después. Ocurre hoy que uno de los excluidos ha sido elegido presidente del Perú y su discurso rompe un silencio y negación de siglos: traigo el saludo de los hermanos quechua, los aimara. Los hombres y mujeres que nunca han tenido voz en nuestra patria (11).
La fractura social donde está parado Pedro Castillo es una herida abierta, un problema nacional pendiente desde los tiempos de la colonia, cuando se negaba a los indios la categoría de humanos y se los tipificaba de animales.
Ya en plena Republica, Riva Agüero, representante de la élite castiza expresaba su desprecio al indio: No hay que engañarse: allí palpita secreta y pérfidamente una hostilidad recelosa y siniestra. El indio es rencoroso; aborrece al blanco y al mestizo con toda su alma; procura engañarles y perderles; si no les declara la guerra franca es por cobardía. En él, como en todos los esclavos, fermentan odios mortales e inextinguibles (12). La herencia colonial permeaba la República e incluso sus normas. El tributo del indio se mantuvo hasta 1854 en que es abolido por Castilla, persistían las separaciones de hecho entre indígenas y no-indígenas una significativa proporción de ellos no tenían derecho al voto hasta que en 1970 Velasco instauró el voto al analfabeto y los decretos y leyes se los consideraba distintos e inferiores. Pese a los fundamentos del sistema republicano que no reconoce la «diferencia de clase» entre los ciudadanos, algunos textos oficiales siguieron mencionando la «clase indígena» —aunque fuera [b]para conceder privilegios (decretos sobre el tipo de papel sellado, los pasaportes, etc.)—. Resalta la persistencia de estatutos y clasificaciones coloniales… Las representaciones del indígena en el Perú decimonónico (1821-1879) «persona miserable» en varios decretos relativos a los indios, y la separación entre «españoles» (o «personas decentes»), «castas», e «indios» en varios registros parroquiales (13).
Doscientos años después, el desprecio a la población indígena ya no es oficial. No está permitido legalmente, pero persiste en la cultura y el imaginario simbólico. Por ello, las frases de la derecha ultraconservadora de hoy se parecen bastante a las de hace 200 años: Qué repugnante ver a estos apestosos, Cajamarquinos de mierda, Todo el gabinete es repugnante. Una gavilla de impresentables que manchan la honra del país. Cucarachas revolcándose en el estiércol de su propia miseria y mediocridad. (b)
El quechua en la disputa cultural.
Nunca como antes del quechua suscitó tanto debate. Nunca como antes produjo el desprecio de las élites de siempre. Los sectores de poder limeños exigieron que se traduzca al español de inmediato el mensaje en quechua en el Congreso (durante la presentación del premier Bellido) argumentando que no es la lengua oficial en Lima.
A pesar de que en el inciso 19 del artículo 2 de la Constitución Política del Perú, se señala que toda persona tiene derecho a “su identidad étnica y cultural’’ y a “usar su propio idioma ante cualquier autoridad mediante un intérprete”, el español ha sido por cinco siglos el idioma oficialmente usado en todas las actividades oficiales, políticas, y también en los medios de comunicación.
Al parecer muchos padres de la patria ignoran o dejan de lado que, en julio de 2016, se publicó el reglamento de la Ley N° 29735, que regula el uso, preservación, desarrollo, recuperación, fomento y difusión de las lenguas originarias del Perú. Esta norma señala que la oficialidad de una lengua originaria implica que el Estado debe otorgarle el mismo valor jurídico y las mismas prerrogativas que al castellano.
El quechua se convirtió en idioma oficial de Perú en 1975 durante el gobierno de Juan Velasco Alvarado y se dispuso su enseñanza obligatoria en todas las escuelas. Lamentablemente, esto fue decayendo con el paso de los años.
El quechua y otras lenguas originarias han estado asociadas a los indígenas y campesinos y pobres, mientras que el español es visto como la lengua de los blancos, costeños y sectores acomodados. Según las cifras del censo de 2017, cerca de cuatro millones y medio de peruanos tienen como idioma materno una lengua originaria y un 13,6% de la población tiene el quechua como primera lengua.
El General Montoya afirmó que El idioma oficial del Perú es el castellano, el español[c]. No obstante, según Agustín Panizo (lingüista y exdirector de Lenguas Indígenas del Ministerio de Cultura), la declaración de Montoya es inexacta, porque la lengua quechua es oficial en Lima. Esto se debe a la cantidad de quechuahablantes que habitan la región a causa de la migración y “por los vínculos históricos del territorio de Lima con el quechua, y existe un traductor al quechua”. Se habla en español y se traduce al quechua, recordando además que el Congreso representa a la ciudadanía.
El debate sobre la oficialidad del quechua es parte de la disputa simbólica y cultural que contrapone al Perú oficial con la irrupción del gobierno de los otros. Es parte también de esa otra disputa más de fondo por la pluriculturalidad y diversidad en la nación peruana. Para ser admitido formalmente como ciudadano peruano los campesinos y migrantes se ven obligados aún en pleno siglo XXI a renunciar y renegar de su idioma, cultura e identidad.
Racismo y educación.
La discriminación y el desprecio se vinculan a la falta de educación y todo se amalgama para descalificar la participación política de quienes no saben leer o escribir o carecen de un título universitario. Como un espejo de la conquista revestida de gesta civilizadora, hoy también se ensalza en el imaginario simbólico del poder a quienes son civilizados y educados, para contraponerlos al pueblo ignorante. Coincidentemente, los descalificados son ciudadanos andinos y rurales: Los únicos responsables de estos resultados son los Quispe y los Mamani, rezaba un meme en las redes estableciendo un vínculo insólito entre el apellido y la capacidad de raciocinio.
La educación deja de ser un derecho para convertirse en una barrera estamentaria, en un muro que separa a quienes tendrían más derecho que otros a elegir y ser elegidos. Así como se pretendió desconocer el voto de la población andina, después se intenta desconocer su derecho a ocupar cargos públicos, pasando por alto lo normado y establecido en la Constitución y las leyes.
Miremos algunas de los miles de frases que aparecen en las redes: “Qué se puede esperar si no sabe ni multiplicar”, “El sombrero no creo que lo embrutece, debe ser que nació bruto”, “Una cosa es ser ignorante y otra es ser bestia. Castillo es la dos, bestia ignorante”, “No tienen modales, es que estos no usan cuchara, no saben cómo hay que portarse en una mesa, son asnos”, “La estupidez de algunas, ningún vestido la salva”, “Han elegido a este adefesio. Hoy me siento más avergonzada que nunca”, “Se visten como lo que son, unos ordinarios que no representan a los peruanos”.(c)
Incluso Mario Vargas Llosa descalifica a los votantes de Castillo señalando que Los peruanos de las ciudades están más informados que el resto (15).
En el imaginario conservador, la educación es desnaturalizada en su función central. En lugar de convertirse en la mejor herramienta para luchar contra la discriminación, y para construir sociedades cohesionadas e inclusivas; deviene en un instrumento racista y segregador de los derechos ciudadanos de la mayoría de la población. Al racismo existente en las aulas y en el sistema educativo como un alojado de muchos años y aliado de la segregación educativa (recordemos el cuento de Paco Yunque de César Vallejo); se le suma ahora el racismo adjudicado a la función de la educación en el ejercicio de la ciudadanía.
Ocurre que el racismo del que somos testigos actualmente consiste en la negación de la capacidad de los seres humanos pertenecientes a poblaciones indígenas y andinas, para acceder a espacios y procesos de toma de decisiones en materia social, política y económica. Simultáneamente, esta suerte de racismo cultural se utiliza para legitimar la explotación y subordinación de dichas poblaciones.
Uno de los racistas identificados (Sebastián Galliani) dijo: “Mano, Pedro Castillo es un cholo. Sin educación y va a cagar al país, sus votantes son alpacas que ni saben por qué votan. Ni leer deben saber (…) Cuando no tenga ni un sol para hacer todo lo que prometió, voy a ser bastante feliz viendo a sus votantes siendo más pobres que antes. Ojalá algunos mueran de hambre. Lamentablemente, los ignorantes así aprenden, a la mala”. (c)
De persistir este imaginario conservador racista (15), puede dar lugar al cultivo de la xenofobia. Mariela Villasante señala este vínculo entre el racismo y cultura: “La asociación entre los atributos externos (color de la piel, tipo de cabello, rasgos faciales) y ciertos atributos morales (inteligencia/ignorancia, valentía/cobardía, trabajo/ociosidad) ha dado como resultado la emergencia de la xenofobia y del racismo en todas las sociedades humanas (16).
La hegemonía simbólica y cultural.
Hoy se abre la oportunidad de librar una disputa por la hegemonía de un nuevo imaginario cultural, que coadyuve y sea parte de la construcción de una verdadera República, es decir de un orden democrático realmente inclusivo. Alberto Adrianzén sostienen que vivimos un momento constituyente, donde necesitamos completar la construcción de la nación y terminar con el ciclo autoritario y abrir un ciclo democrático de larga duración. Es decir, terminar lo que comenzó hace más de cincuenta años para saber, finalmente de dónde venimos. (17). Es decir, la batalla en el plano de las representaciones simbólicas es parte sustantiva de la construcción de la nación peruana.
Al margen de sus limitaciones, el gobierno de Castillo genera esta oportunidad de cerrar la fractura histórica, social y cultural. Una de las limitaciones es sin duda el pensamiento conservador sobre la igualdad de género, presente en niveles y espacios diversos del gobierno y que coincide lamentablemente con el ideario de los sectores más retardataria de nuestra sociedad. No estamos en la mejor ocasión para erradicar la discriminación de género, debemos enfrentarla desde una resistencia. Sin embargo, estamos ahora en un momento favorable para plantear la erradicación de toda discriminación racial y cultural.
La educación tiene un rol que jugar en la construcción de esta contra hegemonía cultural. Esta construcción tiene que conquistar incluso a los votantes de Castillo, los cuales no están capturados o encapsulados en un bolsón determinado. La ciudadanía esperanzada en el gobierno de Castillo puede virar hacia otras opciones ser incluso influenciada por alternativas conservadoras.
Desde el terreno educativo, se hace necesario asumir la educación como parte de una reforma cultural y moral de la sociedad, tal como lo planteaba Gramsci (18). En el momento actual la educación no puede ser entendida únicamente como un proceso de instrucción o de obtención de rendimientos. Es imperativo plantearla e impulsarla como un hecho cultural.
Esto implica varias cosas. Mencionemos brevemente las más importantes.
Poner en valor lo que siempre fue subordinado. La educación debe visualizar y reivindicar la historia, identidad y saberes de las poblaciones marginadas durante siglos. Los estudiantes deben ser formados en el rechazo a todo racismo, discriminación y menosprecio a las culturas originarias.
Cerrar la brecha urbano rural. Históricamente lo rural ha sido espacio de subordinación violenta, dominación cultural y racismo.
Recolocar el derecho a la educación con toda la fuerza de su planteamiento originario, haciendo entrar en él la garantía de las nuevas condiciones que requiere la educación en tiempos de pandemia.
Recuperar la memoria histórica de nuestros pueblos y culturas, particularmente de los acontecimientos que ocasionaron situaciones de violencia y subordinación, para que nunca jamás se repitan.
Instalar una nueva epistemología sustentada diversos saberes, cosmovisiones y sentidos comunes, dejando de lado las prescripciones verticales y lineales. Lograr que la educación de todas las sangres no sea sólo un enunciado sino una apuesta nacional y popular en el bicentenario.
Combatir sin tregua la discriminación de género, la violencia contra las mujeres y contra la diversidad sexual.
Arraigar como sentido común en todos los educandos la convicción por la solidaridad entre las personas y entre éstas y la naturaleza, como sustituto del individualismo y emprendedurismo. Hay de por medio un cambio en el horizonte: estamos en la disyuntiva de si queremos buscar solidariamente el bienestar colectivo; o queremos persistir en la búsqueda del crecimiento económico en el terreno del mercado, donde cada persona o individuo libre a su propia batalla en un espacio falsamente igualador.
Referencias bibliográficas
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(2) ADRIANZEN, Alberto, Entrevista en DiarioUChile, 1/07/2021, https://radio.uchile.cl/2021/07/01/peru-el-racismo-sale-a-flote-para-atacar-a-pedro-castillo-y-a-sus-votantes/
(3) IGUIÑIZ, Manuel, Desafíos de la emergencia del sistema educativo, 8 Setiembre, 2021
(4) BELLO, Manuel, Con aulas o sin aulas, ¡la escuela continúa!, Revista IDEELE, Revista Ideele N°299. Agosto-Setiembre 2021, https://www.revistaideele.com/2021/08/30/con-aulas-o-sin-aulas-la-escuela-continua/
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(6) GUTERRES, António, secretario general de la ONU, Discurso en la inauguración de la Asamblea General de las NNUU, 21 set 2021, http://spanish.news.cn/2021-09/22/c_1310201130.htm
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(8) MALPICA, Carlos, Los dueños del Perú, PEISA, 1975, Lima.
(9) DURAND, Francisco, Los Doce Apóstoles de la economía peruana. Una mirada social a los grupos de poder limeños y provincianos, Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, 2017, Lima.
(10) DURAND, F. 2019. La captura del Estado en América Latina. Reflexiones teóricas. Lima: OXFAM, Fondo Editorial de la PUCP
(11) CASTILLO, Pedro, Discurso en CELAC MEXICO SET 2021
(12) Frases de José de la Riva Agüero, cit por CASTILLA, Martín, La generación arielista y la construcción del “otro” en el Perú del novecientos, (FHCE-UNLP-CONICET), https://revistas.unlp.edu.ar/LosTrabajosYLosDias/article/download/5803/4796/
(13) YVINEC, Maud, Reinventar el indio después de la Independencia: las representaciones del indígena en el Perú decimonónico (1821-1879), Bulletin de L’Institut francais d’etudes andines, agosto, 2013, https://journals.openedition.org/bifea/4087
(14) VARGAS LLOSA, Mario, Entrevista en Canal N, 14 junio 2021, https://redaccion.lamula.pe/2021/06/14/vargas-llosa-los-peruanos-de-las-ciudades-estan-mas-informados-que-el-resto-video/jorgepaucar/
(15) BRUCE, Jorge, Cosas que tienen que cambiar, La República 7 Jun 2021, https://larepublica.pe/opinion/2021/06/07/cosas-que-tienen-que-cambiar-por-jorge-bruce/
(16) VILLASANTE, Mariela, 2021, El racismo en las elecciones presidenciales: una República sin ciudadanos en 2021, revista IDEELE N°298. Junio-Julio 2021 https://www.revistaideele.com/2021/06/30/el-racismo-en-las-elecciones-presidenciales-una-republica-sin-ciudadanos-en-2021/
(17) ADRIANZEN, Alberto Hablar de Juan para que escuche Pedro, Otra Mirada, Julio 2021,http://www.otramirada.pe/hablar-de-juan-para-que-escuche-pedro
(18) GRAMSCI, Antonio, Notas sobre Maquiavelo, sobre la política y sobre el Estado Moderno, Ediciones Nueva Visión, 1972
Pies de Página:
[a] Se identificó a dos de ellos: Sebastián Galliani Paredes y Alberto Parodi Castro
[b] Frases extraídas de las redes sociales durante los meses de julio y agosto de este año
[c] Declaraciones con motivo del discurso del Premier
En las últimas décadas, como consecuencia de los desajustes económicos internacional y nacionales, se han arraigado y elevado en la sociedad mexicana una serie de desventajas sociales, con sus afectaciones correspondientes en los niños, niñas, adolescentes y jóvenes del país, por lo cual se espera que esta población sea sujeto de atención prioritaria en la agenda política nacional, sobre todo de aquellos que residen en contextos urbanos y rurales de alta marginación.
La directriz del gobierno mexicano ha estado marcada por factores estructurales de tipo económico al apostarse por la liberalización económica e integración a los mercados globales pero los beneficios esperados de tal estrategia siguen sin concretarse a la fecha: persiste el nivel de estancamiento de la economía nacional, el empleo no se ha reactivado ni tampoco los indicadores de pobreza, entre otros. En ese contexto, la CEPAL, FAO e IICA (2019), han planteado la necesidad de adoptar un enfoque intersectorial de doble vía en zonas rurales para promover el desarrollo regional, como parte sustantiva de una estrategia que apuntala lo rural como factor clave para superar la pobreza, el hambre, la malnutrición y el cambio climático: la agricultura y actividades relacionadas se plantean como indispensables para promover el desarrollo sostenible de los territorios, revertir las fuertes desigualdades que subsisten en la región, y concretar logros importantes en la dimensión social de la Agenda 2030. En esa vía se recomienda atender los principales “nudos” que estructuran y reproducen las desigualdades sociales (alimentación, nutrición, salud, nivel socioeconómico, desigualdades de género, étnicas, territoriales), sin obviar que se trata de factores vinculantes que interaccionan y se potencian entre sí, manifestándose en todos los ámbitos del desarrollo social y de los derechos al afectar los ingresos, el trabajo, la protección y cuidado social, la educación, la salud, la vivienda y los servicios básicos, entre otros.
Por su parte, el Fondo Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, 2019-2024) propuso incorporar en las agendas de política nacional en atención a la niñez, esquemas integrales que faciliten la articulación de programas sectoriales (de desarrollo social, de salud, educación, participación y nutrición, entre otros), para conformar, gradualmente, un entorno de protección de los derechos de la niñez encaminado a reducir las desigualdades sociales. En su llamado destacan los efectos positivos que esas acciones en el bienestar social pueden desencadenar al contribuir en el desarrollo regional y la protección del ambiente.
En México este sexenio se han empezado a impulsar cambios sustantivos en la política nacional, sin embargo, ésta sigue condicionada por el comportamiento que presenten factores estructurales de la economía mundial al ser las políticas laborales y sociales dependientes de las instrumentadas en materia fiscal, monetaria, financiera, cambiaria y de comercio exterior. En esa red vinculante de las políticas sociales (educación, salud, laboral) se entretejen factores, instituciones, actores y procesos que interaccionan en un cuerpo complejo de programa, lineamientos y acciones de política pública. La pandemia por el SARS CoV-2 (COVID-19) ha puesto en evidencia esas conexiones estructurales complejizado más la problemáticas de salud, alimentación y pobreza.
Tal es el contexto que justifica diseñar e impulsar proyectos integrales con incidencia en la alimentación, nutrición y salud comunitaria ad hoc a las condiciones de precariedad social y de amenaza ambienta prevalecientes en comunidades rurales y urbanas marginadas (escasez y/o uso ineficiente del recurso hídrico, contaminación del aire, generación de desechos, uso excesivo de sustancias tóxicas, etc.) y problemas asociados con la delincuencia y violencia estructural que permean y afectan cada vez más la convivencia y salud comunitaria (Yañez y Camarena, 2019).
En comunidades rurales con alta vocación agrícola en Sonora, México la precariedad socio-económica y la exposición a agroquímicos están latentes y representan riesgos en la salud y desarrollo para sus habitantes. Los estudios realizados en esta región han mostrado presencia de agroquímicos en agua y suelo agrícola (Moreno et al., 2012; Cantú et al., 2011; Cejudo et al., 2012; García et al., 2013; Leal, et al., 2014); en diversos alimentos (Yarita et al. 2015; García et al., 2013); en fauna (Gallo et al., 2015); e incluso en muestras biológicas humanas (Valenzuela et al., 2008; Riojas et al., 2009; Silveira et al., 2011; Macias et al., 2008). En estos últimos, se han reportado concentraciones de plaguicidas organoclorados en sangre por arriba de los límites máximos permitidos en niños y niñas del sur de Sonora (Cejudo et al., 2012) o bien por encima de lo reportado en estudios similares pero realizados con población infantil de Estados Unidos (Meza et al., 2013). Se han identificado matices diferenciados de precariedad social y amenaza ambiental por tipo de localidad (rural o urbana), por región agrícola (norte, centro y sur) y por su pertenencia (o no) a un grupo indígena, siendo estas últimas y el contexto rural las que presentan índices de mayor afectación (Ochoa, et al., 2018). La población infantil de estas localidades presenta alta incidencia en dolor de oído, gripa, manchas en la piel y anemia, pudiendo algunas de ellas asociarse con exposición a agroquímicos (Ochoa et al., 2018); y en desarrollo cognitivo, los niños y niñas del medio rural participantes en estudio (Yañez et al., 2020) mostraron asociaciones negativas significativas en memoria de trabajo (r= -.396), comprensión verbal (r= -.406) velocidad de procesamiento (r=-.280) y razonamiento perceptual (r= -.437), comparados con niños en condiciones de vulnerabilidad social similar pero residentes en contextos urbanos (Hermosillo) y semiurbanos (San Luis Potosí).
El ciclo de enfermedades ambientales, utilizado de manera recurrente en el campo de la nutrición por la Organización Mundial de la Salud (WHO, 2002), y retomado por Mergler (2012, 2014) para ligarlo a la problemática social que genera la exposición a plaguicidas, destaca esas conexiones entre el contexto de amenaza ambiental, la precariedad social y el desarrollo humano. El análisis inicia con las mujeres embarazadas que habitan las localidades agrícolas en las cuales se ha probado presencia de sustancias tóxicas y donde las féminas viven condiciones de trabajo y vida adversas; ellas transmitirán a sus hijos en gestación (feto) los riesgos en salud a través de la dieta que consumen y, en consecuencia, el recién nacido será de bajo de peso y estará expuesto directamente al tóxico a través de la leche materna –por las características de los plaguicidas es muy posible que estén presentes en la leche materna; sin embargo, falta estudiar si los beneficios de la leche materna permitirán superar o no tal riesgo-. Siguiendo con el análisis del ciclo, ese niño recién nacido que vive en un hogar en situación de pobreza y cuyos padres tengan poco o nulo conocimiento de los riesgos que genera la exposición ambiental, seguirá en riesgo. El niño juega en el piso y se expone a estos contaminantes a través de suelo. Al ser constante tal situación, el niño a los tres años puede presentar retrasos en su desarrollo, no tiene la estimulación demandada y se enferma frecuentemente. A los 6 años, el niño o niña va a la escuela, pero presenta falta de energía, o fatiga y tiene un pobre rendimiento, este pobre rendimiento se ha dado a conocer en investigaciones como la realizada por Guillete et al. (1998). Durante la adolescencia o juventud, muchos abandonarán la escuela y por su poca calificación y/o desgano, sólo lograrán colocarse en trabajos mal remunerados asociados a tareas que intensifican el riesgo de exposición a productos tóxicos. En el caso de las mujeres, se repetirá la situación de embarazo temprano (14 a 18 años) y en el de los hombres, se reproducen situaciones de anomia y/o conducta antisocial o criminal; que sentarán las bases para reproducir el ciclo de enfermedad ambiental en la próxima generación.
Sin duda hace falta realizar estudios prospectivos y de alcance longitudinal para valorar mejor las afectaciones sociales en la población infantil pero los estudios citados en esta nota, dan cuenta de condiciones ambientales y sociales adversas que afectan esa etapa fundamental del desarrollo humano, la niñez. Es realmente preocupante esa interacción entre problemas sociales (inseguridad, pobreza, insuficiente y baja calidad de servicios de salud y educación) y problemas de contaminación por agroquímicos, polvo, escasez de agua e intrusión salina, entre otros (Camarena et al., 2020). El reto implica desarrollar e impulsar políticas públicas integrales encaminadas a generar condiciones más benignas para la niñez, una política nacional que no obvie los factores estructurales citados y que coloque en el centro de atención a esos grupos de población en desventaja social. Sin duda, las políticas en materia de salud, alimentación y educación deben considerar a los niños pero también a sus padres, a la familia rural, a los docentes y demás actores e instituciones sociales involucrados en la problemática, un punto medular es la cuestión laboral, el tipo de trabajo y la responsabilidad empresarial en las actividades y procesos causales de la amenaza ambiental.
Una esperanza en ese sentido la ofrece la UNICEF-México en la Agenda de la infancia y la adolescencia 2019-2024 en su propósito de consolidar el sistema Nacional de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes a través de cinco ejes de actuación prioritaria: a) garantizar el desarrollo integral de los niños y niñas en la primera infancia; b) desarrollar e implementar una estrategia nacional integral para la erradicación de todas las formas de malnutrición infantil; c) garantizar que todos los niños, niñas y adolescentes vayan a la escuela y aprendan; d) poner fin a todas la formas de violencia contra la niñez y la adolescencia y asegurar la atención y restitución integral de los derechos de aquellos que han sido víctimas de ésta; y e) garantizar la protección y el acceso a derechos a todos los niños, niñas y adolescentes migrantes. Habrá que ver cómo se avanza en su ejercicio práctico y si realmente permite romper el círculo perverso de la enfermedad ambiental que tristemente se ha normalizado en buena parte de las localidades rurales y urbanas marginadas de nuestro país.
Bibliografía
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*Es Doctora por la Universidad de Salamanca (España), donde cursó el programa “El medio ambiente natural y humano en las ciencias sociales”. Estudios superados con sobresaliente cum laude en el Departamento de Sociología y Comunicación. Se desempeña como profesora-investigadora en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C., adscrita al Programa de estudios ambientales y socioculturales del desarrollo, en la Coordinación de Desarrollo Regional. Sus principales líneas de Investigación son “Educación y comunicación ambiental” y “Estudio y Gestión Ambiental del Desarrollo”.
Ante el aumento de problemas de salud mental por la pandemia y el acceso limitado a servicios de apoyo, cada vez más expertos y pacientes acuden a la tecnología para reemplazar las sesiones presenciales.
Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la pandemia exhibe la creciente necesidad de apoyo en materia de salud mental y, lamentablemente, muchos países están fracasando en ofrecer los servicios que las personas necesitan.
Cada tres años, la OMS publica el Atlas de salud mental, un documento con información de sus miembros sobre “las políticas, la legislación, la financiación, los recursos humanos, la disponibilidad y la utilización de los servicios y los sistemas de recopilación de datos en materia de salud mental”. La versión más reciente se publicó este año en vísperas del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebró el pasado 10 de Octubre.
El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, expresó que “Es sumamente preocupante que, a pesar de la evidente y creciente necesidad de servicios de salud mental, la cual se ha agudizado aún más durante la pandemia del COVID-19, las buenas intenciones no se vean acompañadas de inversiones. Debemos atender esta llamada de atención y actuar al respecto acelerando drásticamente el aumento de la inversión en salud mental, porque no hay salud sin salud mental”.
A través del Atlas de Salud Mental 2020, la OMS descubrió que ninguna de las metas estuvo cerca de alcanzarse. Sólo el 51 % de los miembros informaron que sus políticas o planes sobre salud mental estaban en armonía con los instrumentos internacionales y regionales de derechos humanos (la meta era del 80 %). Igualmente, el 52 % de los países cumplieron con la meta de programas de promoción y prevención de la salud mental (la meta era la misma, 80 %). La OMS también informó que las estimaciones mundiales sobre las personas que reciben atención por problemas de salud mental se mantienen por debajo del 50 %. Lo más preocupante es que, la media mundial de personas con psicosis que reciben apoyo es sólo del 29 %.
Con la llegada del COVID-19, el acceso a recibir ayuda en temas de salud mental se vio muy afectado ya que muchos psiquiatras, psicólogos y médicos en general optaron por no tener sesiones presenciales por miedo a contagiarse. Para poder seguir atendiendo a quien lo necesita, muchos profesionales optaron por empezar a consultar por medio del teléfono o videoconferencia, es decir, se adaptaron a la tendencia conocida como telesalud.
¿Qué es la telesalud?
La telesalud, también conocida como telemedicina, es cuando se usa la tecnología, como computadoras y dispositivos móviles, para acceder a los servicios de atención médica de forma remota. A veces cuando es sobre salud mental también se le conoce como telepsiquiatría o telepsicología. Debido al COVID-19, ha aumentado la necesidad de ofrecer servicios virtuales por lo que esta manera de diagnosticar se ha vuelto una opción bastante atractiva. En Estados Unidos, por ejemplo, su uso aumentó increíblemente. En el 2019, sólo 11 % de los americanos utilizaban esta opción, para el 2020 esta cifra era del 46 % y los doctores están viendo entre 50 a 175 más pacientes a través de telesalud que antes.
Un estudio de la Universidad de California, San Francisco (UCSF) reportó que los médicos de San Francisco Health Network (SFHN) apoyan abrumadoramente el uso de estos servicios, nueve de cada diez doctores contestaron que se sentían cómodos de brindar atención por teléfono o video. Anjana Sharma, profesora asistente de Medicina Familiar y Comunitaria en UCSF, expresó que “esa transición fue dolorosa para muchas personas: encontrar una nueva forma de brindar atención médica».
En el estudio de la UCSF, los doctores confesaron que estaban preocupados por no saber si podían diagnosticar con precisión a los pacientes de forma remota, casi el 60 % cuestionó la seguridad de diagnosticar por teléfono y el 35 % sobre identificar problemas de salud por teléfono. Además, alrededor del 44 % informó que no es práctico el uso del teléfono ya que implica muchas barreras cognitivas, auditivas y del habla. Aún así, el 90 % señaló que seguirá usando la tecnología cuando acabe la pandemia.
Una de las ventajas que ofrece la telesalud mental es que no es necesario trasladarse a ningún lado, lo cual es conveniente especialmente para aquellas personas que tienen un horario complicado o no tienen facilidad de trasladarse fácilmente. Además proporciona un horario más flexible. Otro aspecto positivo es que permite que la ayuda tenga un alcance más amplio. Debido a que la tecnología es una herramienta con la que muchos ya cuentan, hace más accesible la atención para los que no podían tener acceso a servicios de salud mental, incluidas personas en zonas remotas o en situación de emergencia.
Sin embargo, al tratarse de tecnología, los niveles de calidad pueden variar. Por ejemplo, si se tiene una mala conexión a internet, la videoconferencia puede trabarse, verse u oírse mal, afectando cómo se ofrecen y reciben estos servicios. Además, la calidad del video también depende del dispositivo, no es lo mismo tener una sesión en una computadora que en un celular. También, la reunión está a la merced de la plataforma en donde se llevará a cabo la videoconferencia; si esta tiene algún problema puede que se tenga que cancelar.
Otro tema importante es el de la privacidad. Por un lado, las cámaras están en las casas de los usuarios lo que puede hacerlos sentir expuestos. Además, si la persona vive con otros, puede que no cuenten con un espacio privado para tener la cita sin que lo escuchen, provocando que no hable libremente. Aunado a eso, puede que el paciente tenga problemas para configurar el acceso al video, instalar la plataforma para la sesión como Skype o Zoom, o incluso cómo acceder a la sesión debido a barreras del idioma o porque no tienen suficientes conocimientos y habilidades en el uso de la tecnología.
Cada vez son más los países que tienen la mira en la telesalud como una herramienta para enmendar la falta de atención presencial. Según la OMS, el 70 % de sus miembros han adoptado la telemedicina o la teleterapia, sin embargo, esta cifra depende de los ingresos de cada país. Para aquellos países de altos ingresos, el 80 % reportó que veían el uso de la tecnología para mitigar los retos de ofrecer servicios de salud mental. Sin embargo, menos del 50 % de los países de bajos recursos reportaron usar la telesalud.
Con menos del 50 % de la población siendo atendida por problemas de salud mental, todos los países deberían de aprovechar la facilidad de consultar en línea para brindar ayuda a quien lo necesite, no sólo los países de altos ingresos. Así lo señaló Casey Tallent, directora de iniciativas de salud colegiada y teleconductual en Pathlight Mood & Anxiety Center, “la telesalud nos ha permitido continuar brindando atención a miles de pacientes, que de otra manera no habrían podido recibir la atención de salud mental que necesitaban”, Y es algo que hay que aprovechar.
¿Has utilizado alguna vez la telesalud? ¿Qué opinas de esta manera de acceder a servicios médicos? ¿Crees que sea una buena respuesta ante la crisis de salud mental? Déjanos tus comentarios abajo.
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