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Unicef alarmada por violencia contra niños en el centro de África

Unicef alarmada por violencia contra niños en el centro de África

NACIONES UNIDAS – Los grupos armados que combaten en seis países de África central y occidental arreciaron los ataques contra civiles y el secuestro masivo de niños en este período previo a la temporada de lluvias que dificulta sus movimientos, indicó con alarma este miércoles 7 una declaración de Unicef.

El 5 de julio “150 estudiantes fueron secuestrados en una escuela en el (norteño) estado de Kaduna, en Nigeria, último incidente en una serie alarmante de ataques y secuestros contra niños en el oeste y centro de África”, dijo Henrietta Fore, directora del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

“Nos preocupa profundamente que, como en años pasados, los grupos armados no estatales y las partes en conflicto intensifiquen estas actividades violentas en las próximas semanas, antes de la temporada de lluvias, cuando sus movimientos podrían verse restringidos por las inundaciones”, agregó

Los países de la región donde más se ha manifestado esa violencia el último año son Burkina Faso, Camerún, la República Centroafricana, la República Democrática del Congo, Níger y Nigeria.

En este último país “al menos 950 estudiantes han sido secuestrados de sus escuelas por hombres armados desde diciembre. Solo en las últimas seis semanas, casi 500 niños fueron secuestrados en cuatro incidentes separados en las partes central y noroeste del país”, dijo Fore.

“No es suficiente condenar estos crímenes, no cuando millones de niños enfrentan una crisis de protección cada vez más grave. Los niños que viven en estas áreas necesitan una acción concertada para garantizar que puedan vivir de manera segura, ir a la escuela o buscar agua sin temor a ser atacados o separados de sus familias”: Henrietta Fore.

“Es difícil comprender el dolor y el miedo que sus familias y seres queridos están sufriendo en su ausencia”, subrayó la responsable de Unicef.

La mayor parte de esos secuestros se atribuye al grupo islamista Boko Haram, que tendría en esas acciones, más asaltos, robo de ganado y tráfico de armas sus fuentes de financiamiento, según las autoridades nacionales.

En Burkina Faso “los ataques contra civiles y otras violaciones del derecho internacional humanitario se han disparado significativamente en las últimas semanas. El 5 de junio, al menos 130 civiles murieron en un ataque a una aldea en la provincia de Yagha (frontera con Níger)”, reportó Unicef.

Fore dijo que “este fue el ataque más mortífero en el país desde el estallido de violencia en 2015”, y solo el pasado mes murieron 178 civiles en ataques. “Más de 1,2 millones de personas, 61 por ciento de las cuales son niños, están desplazadas a causa de la violencia, un aumento de 10 veces en tres años”, agregó.

En Camerún, un grupo armado atacó un centro religioso en la ciudad de Mamfé (oeste cercano a Nigeria), mató a un niño de 12 años e hirió a otro de 16, decenas de trabajadores humanitarios han sido atacados o asesinados y Unicef calcula que un millón de niños necesitan protección contra la violencia.

En la República Centroafricana los casos registrados de violencia sexual contra niñas pasaron de 10 el último trimestre de 2020 a 40 en los primeros tres meses de 2021, y los ataques u ocupaciones de escuelas y hospitales pasaron de 30 a 44.

Los grupos armados han matado a casi 300 personas este año en Níger, incluidos 45 niños, en asaltos coordinados sobre aldeas en las regiones de Tillábery y Tahoua, en el oeste cercano a Burkina Faso y al norte de Nigeria.

Y en la República Democrática del Congo “solo en el primer trimestre de 2021 se verificaron más de 3400 violaciones contra niños, como el reclutamiento en grupos armados, el secuestro y el asesinato, lo que representa 64 por ciento del número total de violaciones verificadas para todo el año 2020”, indicó Unicef.

“Ya en 2020, según el último informe del secretario general de las Naciones Unidas sobre los niños y los conflictos armados, uno de cada tres niños víctimas de graves violaciones corresponden a casos en África occidental y central”, apuntó Fore.

Para la responsable de Unicef “no es suficiente condenar estos crímenes, no cuando millones de niños enfrentan una crisis de protección cada vez más grave”.

“Los niños que viven en estas áreas necesitan una acción concertada para garantizar que puedan vivir de manera segura, ir a la escuela o buscar agua sin temor a ser atacados o separados de sus familias”, agregó.

Los grupos armados y todas las partes en conflicto “tienen la obligación moral y legal de cesar inmediatamente los ataques contra civiles, respetar y proteger a los civiles y los bienes de carácter civil durante cualquier operación militar”, subrayó.

Fore dijo finalmente que los donantes en la comunidad internacional deben aumentar sus contribuciones, para que entidades como Unicef puedan ampliar su trabajo de reducir las vulnerabilidades de los niños y aumentar su resiliencia para mantenerlos a salvo de los daños.

A-E/HM

Fuente: https://ipsnoticias.net/2021/07/unicef-alarmada-por-violencia-contra-ninos-en-el-centro-de-africa/

Fuente de la Información: https://rebelion.org/unicef-alarmada-por-violencia-contra-ninos-en-el-centro-de-africa/

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México: Futuros físicos participaran en encuentro con especialistas internacionales

México: Futuros físicos participaran en encuentro con especialistas internacionales

Ciudad de México, México. Con el objetivo de dar a conocer la oferta educativa en los programas de maestría, doctorado y doctorado directo que ofrece el Departamento de Física del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del IPN (Cinvestav) a egresados de licenciatura en Física y carreras afines, dará inicio el próximo 19 de julio la Escuela Avanzada de Verano.

El evento que se realiza cada año, abordará en esta ocasión temas actuales de investigación en Física, como energía oscura, bosón de Higgs, grafeno y entropía, impartidos por investigadores del Cinvestav e invitados nacionales e internacionales de renombre.

Salvador Gallardo Hernández, investigador del Departamento de Física del Cinvestav y encargado de la organización del evento, señaló que en el marco del 60 aniversario del Departamento, podrán participar estudiantes del CINVESTAV, comunidad de físicos y cualquier estudiante de licenciatura en Física y áreas afines, siempre y cuando utilicen un correo institucional (esto con la finalidad de proteger la información de los participantes de posibles fuentes de spam)”

Dentro de su historia, ha recibido a destacadas personalidades como los premios Nobel de Física Abdus Salam (1979) y Pierre-Gilles de Gennes (1991), además de invitados internacionales. Desde la primera hasta la actual edición, la Escuela Avanzada de Verano ha contado con la participación de al menos 100 alumnos en promedio tanto nacional como extranjera. Sin embargo, en esta ocasión al ser un evento virtual se espera duplicar su matrícula.

En el evento de este año para celebrar el Aniversario se ofrecerán charlas donde asistirán

Jorge Zanelli, del Centro de Estudios Científicos de Valdivia, en Chile, con su línea de investigación en mecánica cuántica.

Juan Maldacena, del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, y Ted Jacobson, de la Universidad de Maryland, ambos en Estados Unidos, quienes conversarán sobre “La entropía de la radiación Hawking y El entrelazamiento en el vacío y la ecuación de Einstein, respectivamente.

Para iniciar la serie de actividades:

Alejandro Pérez, de la Universidad de Marsella, en Francia, estará a cargo del primer curso corto cuyo título es “Dark energy, black hole entropy, and the fate of information in black hole evaporation: a natural perspective from Planckian discreteness”.

Antonio Pich, de la Universidad de Valencia, en España, impartirá el curso de física de altas energías posterior al descubrimiento del bosón de Higgs (“The Fundamental interactions after the Higgs discovery”).

Mildred Quintana, de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, presentará el curso “Grafeno. Materiales Bidimensionales y Heteroestructuras van der Waals”.

En este evento, también se presentarán las líneas de investigación de las cinco áreas que aborda el Departamento de Física del Cinvestav: Altas Energías, Física estadística, Geometría y Gravitación, Física Matemática y Física del Estado Sólido.

En su edición 2021 la Escuela contará con la participación de investigadores del Cinvestav, como José Miguel Méndez Alcaraz, especialista en Física Teórica de la Materia Condensada Blanda, e investigadores posdoctorales como Eder Contreras Gallegos, quien presentará una alternativa potencial para la caracterización térmica de alimentos, y Marco Antonio Arroyo Ureña, cuyo trabajo se enfoca en Altas Energías.

“La Escuela Avanzada de Verano es el evento académico más importante del Departamento de Física del Cinvestav y, además de mostrar las diversas opciones que ofrece la disciplina a los estudiantes en los aspectos teóricos y experimentales, su éxito se observa cuando cerca de 30 por ciento de ellos se incorporan a un posgrado en el Centro”, puntualizó Gallardo Hernández.

El programa, que se puede consultar en este enlace, indica las fechas y horarios de los temas que estarán divididos en cuatro cursos de tres horas cada uno y 12 charlas de una hora, y se transmitirán a través de la plataforma Microsoft Teams.

Referencia:

CINVESTAV (14 de julio de 2021) Invitan a futuros físicos a encuentro con especialistas internacionales. Recuperado de https://conexion.cinvestav.mx/Publicaciones/invitan-a-futuros-f237sicos-a-encuentro-con-especialistas-internacionales

 

Fuente de la Información: https://alternativaeducacion.com/?p=2865

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UNESCO: La educación transforma vidas

La educación transforma vidas

La educación transforma vidas y ocupa el centro mismo de la misión de la UNESCO, consistente en consolidar la paz, erradicar la pobreza e impulsar el desarrollo sostenible.

La UNESCO considera que la educación es un derecho humano para todos, a lo largo de toda la vida, y que el acceso a la instrucción debe ir acompañado de la calidad. La UNESCO es la única organización de las Naciones Unidas que dispone de un mandato para abarcar todos los aspectos de la educación. De hecho, se le confió la coordinación de la Agenda de Educación Mundial 2030 en el marco del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4. La hoja de ruta para la consecución de este objetivo es el Marco de Acción de Educación 2030 (FFA, por sus siglas en inglés).

La UNESCO ejerce el liderazgo mundial y regional en materia de educación, refuerza los sistemas educativos en el mundo entero y responde a los desafíos mundiales mediante la enseñanza, con la igualdad de género como principio subyacente.

Su labor abarca el desarrollo educativo, del prescolar a la educación superior e incluso más allá. Entre los temas figuran la ciudadanía mundial y el desarrollo sostenible; los derechos humanos y la igualdad de género; la salud, el VIH y el SIDA, y el fomento de la enseñanza técnica y la formación profesional.

Fuente de la Información: https://es.unesco.org/themes/education

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La revolución como problema

Por: Raúl Zibechi

Pertenezco a la generación que creció influenciada por el clima político y cultural de la revolución cubana. Me contagié del entusiasmo que generaba, en particular, la figura del Che, quien no dudó en dejar las comodidades de la vida urbana posrevolucionaria para caminar selvas y montañas, porque «el deber de todo revolucionario es hacer la revolución».

Hoy Cuba atraviesa una situación compleja, que me lleva a reflexionar en varios tiempos sobre la coyuntura, la estructura y el concepto mismo de revolución.

I

La soberanía nacional es intocable, tanto como el derecho de las naciones a su autodeterminación. La soberanía de una nación no depende de quién esté en el gobierno. Nadie tiene derecho a intervenir o subvertir el gobierno de una nación ajena.

El bloqueo a Cuba es inaceptable, como los intentos por derrocar la revolución, sistemáticos y continuos desde hace seis décadas. Nunca pedimos una intervención extranjera para poner fin a las dictaduras del Cono Sur, porque confiamos en que los pueblos deben decidir su futuro. Por eso tampoco pedimos que regímenes oprobiosos y genocidas (como el de Arabia Saudita, entre muchos otros) sean derrocados con invasiones militares.

Cuba tiene derecho a que se la deje en paz, como sucede con todas las naciones del mundo. Solo dos países apoyan el bloqueo: Israel y Estados Unidos.

II

La crisis actual tiene causas precisas. En 2020 la economía registró una contracción del 8,5 por ciento, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe. La industria cayó 11,2 por ciento y el agro, 12 por ciento. La crisis del turismo es tremenda y repercute en toda la sociedad: en 2019 Cuba recibió 4,2 millones de turistas, en 2020 apenas 1,2 millones. En el primer semestre de este año solo recibió 122 mil turistas, según datos recabados por la periodista chilena Francisca Guerrero.

El turismo aporta en torno al 10 por ciento del PBI, emplea al 11 por ciento de la población activa y es la segunda fuente de divisas. La escasez de divisas crea enormes dificultades para la importación de alimentos: Cuba debe importar el 70 por ciento de la comida que consume, mientras los precios internacionales crecieron un 40 por ciento en un año.

El llamado ordenamiento cambiario, que eliminó las tasas diferenciadas con las que se cambiaban los pesos cubanos por dólares, decidido en enero, aunque necesario y deseable, llegó tarde y en un momento de aguda escasez de dólares. Lo cierto es que la población tiene grandes dificultades para acceder a bienes básicos.

Inflación y apagones son el corolario de viejos problemas nunca resueltos (como el deterioro de las infraestructuras) y de improvisaciones en la aplicación de cambios largamente postergados.

El bloqueo es un gran problema para Cuba. Pero no todos sus problemas pueden reducirse al bloqueo. Un problema del que no se quiere hablar, no solo en Cuba, es el de la revolución como problema. O sea, del Estado como palanca de un mundo nuevo.

III

Creíamos que la revolución era la solución a los males del capitalismo. No fue. Quizá la obra mayor de las revoluciones haya sido empujar al capitalismo a reformarse, limando durante cierto tiempo sus aristas más extremas, aquellas que todo lo confían al mantra del mercado autorregulador, que lleva a millones a la pobreza y la desesperación.

Revolución fue siempre sinónimo de conquista del Estado, como herramienta para caminar hacia el socialismo. Originalmente el socialismo debía ser, ni más ni menos, el poder de los trabajadores para superar la alienación que supone la separación entre los productores y el producto de su trabajo. Sin embargo, socialismo se volvió sinónimo de concentración de los medios de producción y de cambio en el Estado, controlado por una burocracia que, en todos los casos, devino en una nueva clase dominante, casi siempre ineficaz y corrupta.

El pensamiento crítico se sometió a esta nueva burguesía, o como quiera denominarse a esa casta burocrática que, no siendo propietaria, tiene la capacidad de gestionar los medios de producción a su antojo, sin rendir cuentas más que a otros burócratas, sin que los trabajadores, privados de formas de organización y de expresión autónomas, puedan incidir en las decisiones. Sin libertades democráticas, los Estados socialistas (contradicción semántica evidente) devinieron en Estados autocráticos y totalitarios, no muy diferentes a las dictaduras que sufrimos y a las democracias que no nos permiten elegir el modelo económico que nos gobierna, sino apenas a representantes ungidos gracias a costosas campañas publicitarias.

Las revoluciones socialistas y de liberación nacional, y aun los movimientos emancipatorios, se autodestruyeron en el rompeolas de los Estados: al institucionalizarse y perder su carácter transgresor y superador del estado actual de cosas; al relegitimar un sistema-mundo que pretendían desbordar; al trasmutar, por la vía institucional, la potencia rebelde de las clases populares en impulso para la conversión de los burócratas en nuevos opresores.

Como sostuvieron Fernand Braudel e Immanuel Wallerstein, y ahora Abdullah Öcalan, el Estado nación es la forma de poder propia de la civilización capitalista. Por lo tanto, dice el líder kurdo, la lucha antiestatal es más importante que la lucha de clases, y esto no tiene nada que ver con el anarquismo, sino con la experiencia de más de un siglo de socialismo. Es revolucionario el trabajador que se resiste a ser proletario, que lucha contra el estatus de trabajador, porque esa lucha apunta a superar y no a reproducir el sistema actual.

Para hacer política centrada en el Estado, las categorías de hegemonía y homogeneidad son centrales. La primera es una forma de dominación, sin más, aunque el progresismo y la izquierda crean que supera al leninismo. La segunda es una pretensión de quienes, desde arriba, quieren llevar a los pueblos de las narices. Agrietados el patriarcado y el colonialismo interno, hoy es imposible una sociedad homogénea, porque las mujeres, los jóvenes y todo tipo de disidencias (desde las culturales hasta las sexuales) rechazan el aplanamiento de las diferencias y diversidades.

Imponer homogeneidad con base en la hegemonía es una apuesta al autoritarismo, ya sea a través del mercado o del partido de Estado. La forma ideal de dominación es aquella que se presenta como democrática (simplemente porque hay elecciones), pero encarcela a la población en un modelo económico que vulnera su propia vida.

IV

La revolución socialista es cuestión del pasado, no es el futuro de la humanidad. Tampoco lo es el capitalismo. El binarismo capitalismo/socialismo ya no funciona como organizador y ordenador de los conflictos sociales.

Mientras las izquierdas siguen prisioneras de su visión estadocéntrica, los sectores más activos y creativos de las sociedades latinoamericanas (feministas, pueblos originarios, jóvenes críticos) ya no se referencian en Cuba, como lo hizo mi generación, sino en luchas concretas como las revueltas chilena o colombiana, en el zapatismo y en los mapuches, en ritmos raperos y en sueños de libertad imposibles en la Nicaragua de Ortega y en la Cuba del Partido, en la Colombia de los paramilitares o en el Brasil de Bolsonaro.

Fuente de la información e imagen:  Brecha

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Lo que mata es el hambre, más que el coronavirus

Por: Isabella Arria – CLAE

Es probable que once personas estén muriendo de hambre cada minuto en el mundo, superando el número de fallecimientos que provoca la Covid-19. Morimos antes de hambre que de Covid-19.  En el mundo ya son 155 millones de personas las que fueron arrastrados a extremos de inseguridad alimentarias, 20 millones más que en 2020.

Opinión | La crisis alimentaria por el COVID-19 será peor que la enfermedad - The Washington Post

En nuestro mundo profundamente desigual, cada año, millones de personas padecen y mueren debido a la falta de alimentos. Lo que parecía una crisis global de salud pública ha derivado rápidamente en una grave crisis de hambre, en la que millones de personas están al borde de la inanición.

En Nuestra América, rica en recursos pero sometida a un sistema económico-político discriminatorio y deshumanizante donde las grandes mayorías deben enfrentar también la pandemia, se verifica la desnutrición de la infancia: retraso en el crecimiento, peso inferior al 60 por ciento del previsto para la edad, escasa o nula grasa subcutánea, extremidades delgadas, diarrea, infección respiratoria, tuberculosis y signos de otras carencias nutricionales.

El hambre es una violación de un orden jurídico cuya premisa principal es la protección de la persona contra el abuso de autoridades, servidores públicos y particulares. Eva Perón, hace ya casi 70 años, decía que  “el arma de los imperialismos es el hambre. Nosotros, los pueblos, sabemos lo que es”.

En América Latina, la pobreza impuesta a las grandes mayorías es una fórmula estratégicamente concebida por los ejecutores del sistema neoliberal bajo el supuesto de que a mayor pobreza, menor poder ciudadano y, por ende, más oportunidades de enriquecimiento y concentración del poder para el sector privilegiado. En Centroamérica, la carencia nutricional ha colocado a millones de niñas, niños y adolescentes ante un escenario de privaciones, enfermedad, dolor y muerte precoz.

No nos matará el coronavirus, lo hará el hambre": la crisis alimentaria que viene

La combinación letal de los conflictos, la Covid-19, y la crisis climática ha agravado el hambre y la malnutrición en el mundo. Han asolado comunidades enteras en las zonas críticas del hambre en el mundo, creando a su vez nuevos focos de hambre. Los conflictos siguen siendo el principal causante del hambre en el mundo por tercer año consecutivo, incluso durante la pandemia, señala un informe de la organización internacional Oxfam.

No hay excusa para el hambre en el siglo XXI, salvo la insistencia de mantener un sistema capitalista. Si no se pone fin a los conflictos y a la crisis climática, si no se brinda apoyo a las familias agricultoras, si no se financian programas de asistencia alimentaria, imposible poner fin al hambre.

En lo que va de este año, 20 millones de personas más se han visto arrastradas a niveles extremos de inseguridad alimentaria, ascendiendo a un total de 155 millones de personas en 55 países Desde el inicio de la pandemia, el número de personas que viven en condiciones cercanas a la hambruna se multiplicó por seis, hasta llegar a más de 520 millones.

El hambre mata a 85.000 niños en Yemen

De acuerdo al estudio once personas mueren por minuto por motivo del hambre extrema, cifra superior a las siete muertes que genera la pandemia en el mismo tiempo.

Según el informe la pandemia provocó que 33 millones de trabajadoras y trabajadores de todo el mundo perdieran su empleo en 2020, generando además pérdidas por valor de 3,7 billones de dólares en concepto de ingresos derivados del trabajo, una cifra equivalente al 4,4 por ciento del PIB mundial de 2019.

Los precios de los alimentos en el mundo aumentaron en casi un cuarenta por ciento desde el año pasado, registrando el mayor incremento en más de una década. Los aumentos de este año no han sido computarizados aún.

En el mismo informe se señala la urgente necesidad de que los gobiernos actúen de manera inmediata para hacer frente a la inseguridad alimentaria y sus causas dado que la situación puede empeorar todavía más.

Los conflictos que persisten en todo el mundo, a pesar de los llamamientos formales para ponerles fin. El gasto militar mundial se incrementó en un 2,7 por ciento el pasado año, un porcentaje equivalente a 51.000 millones de dólares. Cada día y medio se invierten 8.000 millones de dólares en gastos militares en todo el mundo.

Con esa suma se habría podido financiar hasta seis veces y media el pedido de 7.900 millones de dólares que la ONU hizo en 2021 para la lucha contra la inseguridad alimentaria y sus causas. Pero lo peor está aún por llegar si los gobierno no centran sus recursos en financiar sus sistemas de protección social, programas que aborden las necesidades de las personas vulnerables y permitan salvar vidas de manera inmediata, en lugar de destinarlos a comprar armas, que perpetúan los conflictos y la violencia.

El hambre mata a 11 personas por minuto: Oxfam

Otras proyecciones indican que 745 millones de personas en todo el mundo vivirán en condiciones de “pobreza extrema” al finalizar 2021, lo cual implica un aumento de 100 millones de personas desde que se declaró la pandemia 18 meses atrás.

A ello se suma que 2.700 millones de personas no recibieron ningún tipo de ayuda pública para enfrentar las consecuencias económicas derivadas de la Covid-19. Entre los grupos más directamente afectados se encuentran las mujeres, las poblaciones desplazadas y las personas que trabajan en el sector informal.

Durante la pandemia la riqueza se concentró aún más. Las diez personas más ricas del mundo –nueve son hombres- se incrementó en 413.000 millones de dólares en 2020, cantidad que bastaría para financiar hasta más de once veces la totalidad de las emergencias humanitarias de Naciones Unidas para 2021.

Para poner fin a la crisis del hambre, los gobiernos deben reconstruir la economía global de manera más justa y sostenible en el marco de la recuperación tras la pandemia y “acabar con las desigualdades de fondo que amplían la brecha entre ricos y pobres”.

Además –señala Oxfam- se debería garantizar el acceso humanitario a las zonas de conflicto, dejar de utilizar el hambre como arma de guerra y promover la paz a través de la participación y el liderazgo de las mujeres en la construcción de la paz y “construir sistemas alimentarios más justos, resilientes y sostenibles. Asimismo, garantizar el liderazgo de las mujeres en la respuesta a la pandemia y la posterior recuperación”.

Todo ello –se sostiene en el documento- sin perder de vista la urgencia de apoyar una vacuna universal contra la Covid-19, mientras se adoptan medidas urgentes para hacer frente a la crisis climática. ¿Habrá alguna oportunidad para terminar con el sistema que permite esta hambruna?

Periodista chilena residenciada en Europa, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

Fuente de la información e imágenes:  http://www.surysur.net

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La educación superior y la cuestión social en la juventud dominicana

Por: Wilson Castillo

Estamos frente de una compleja cuestión social en la juventud de los sectores populares; de precariedad laboral, inseguridad social, deterioro moral e institucional con consecuencias sociales y políticas no previsibles.

Durante los años de experiencia docente que llevo en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), me he encontrado con una diversidad de estudiantes; algunos te dejan saber que van a la universidad por las exigencias de sus padres; que preferirían hacer otras cosas como emigrar o trabajar, otros sólo le interesa socializar, hacer amigos y pasarla bien, pero, las mayorías asisten porque entienden el papel que juega la educación superior en el desarrollo de su proyecto de vida; hacer una carrera profesional, obtener un trabajo bien remunerado y formar su propia familia.

A pesar de las condiciones de pobreza, de precariedad laboral, la falta de disciplina y, los pocos hábitos de lectura, la juventud ha decidido estudiar. Desde la década del noventa, el país ha experimentado un crecimiento de la demanda de formación superior. Para 1993 la matrícula universitaria era de 108 335 estudiantes; pero ya al 2017, la tasa de matriculación se incrementó en un 60.58 %, con 562 667 estudiantes universitarios, colocando a la República Dominicana por encima del promedio latinoamericano de 50% (file:///C:/Users/pc/OneDrive/Escritorio/Educacion-superior).

La educación superior ha dejado de ser pensada como un privilegio de las élites y las clases medias y, se ha convertido en una necesidad básica de los jóvenes, en el mayor dispositivo social para acceder a un frágil y deteriorado mercado de trabajo. Sin embargo, con la globalización y las reformas neoliberales se han agravado las deficiencias y encarecido el acceso a la educación superior. Por un lado, con la llegada de la llamada sociedad global-informacional se ha estado moviendo a una educación superior que debe responder a las exigencias de los rankings y estándares académicos globales y, el uso intensivo de las tecnologías digitales. Mientras que, por el otro lado, con las “reformas educativas” se ha estado produciendo una reducción de la inversión del Estado en educación superior y, un proceso de privatización, dando lugar a un incremento de los costos de los estudios universitarios de grado y posgrado.

A pesar que la ley 139-01 de educación superior ciencia y tecnología establece que la inversión del Estado en el sector, no debería ser menor al 5% del presupuesto de gastos y, en contra de las evidencias que expresan el incremento de los deseos y necesidades de los jóvenes de estudiar, los que se ha venido produciendo en el país es, una reducción de la inversión en educación superior en relación con el presupuesto de gastos del Estado.

(Fuente: file:///C:/Users/pc/OneDrive/Escritorio/Educacion-superior)

Según los datos del informe citado, se ha producido un aumento significativo de las universidades privadas. El Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt) reconoce que para el 2018 en el país existían 51 centros y universidades de educación superior, con un incremento muy significativo de los costos de los estudios universitarios. El acceso a la educación superior se ha individualizado pues su financiamiento está recayendo en los jóvenes que para poder estudiar deben endeudarse y trabajar, es así que alrededor del 35% de los estudiantes universitario trabajan (file:///C:/Users/pc/OneDrive/Escritorio/Educacion-superior).

Debemos suponer que las estadísticas de desempleos, la deserción estudiantil y las deficiencias de la educación superior se han agravado de manera significativa con la crisis de la pandemia del covid-19. En el marco de esta crisis, los jóvenes de los barrios populares no solo han sido estigmatizados por las conductas tribales del teteo, la violencia y delincuencia, sino que también se han visto precarizado por el alto nivel de despido en sus trabajos, por los costos de la internet, las tecnologías digitales y, la resultante  deserción de sus estudios universitarios (https://acento.com.do/opinion/las-culturas-juveniles-en-las-crisis-dominicanas).

Estamos frente de una compleja cuestión social en la juventud de los sectores populares; de precariedad laboral, inseguridad social, deterioro moral e institucional con consecuencias sociales y políticas no previsibles. Las pérdidas de los empleos y las enormes exigencias económicas y tecnológicas de la educación superior dominicana, están creando las condiciones estructurales para la frustración de los jóvenes, el suicidio, el aumento de la emigración, pero también para ser cooptado por las conductas tribales de la criminalidad, el narcotráfico, los fundamentalismos étnicos, políticos, religiosos y otros males sociales.

Fuente e Imagen: https://acento.com.do/deportes/milwaukee-quiere-seguir-sonando-con-los-bucks-8964463.html

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América Latina: realidad socio-cultural

Lisbehet Dubravska Torcatty

Tesista del doctorado en Cultura y Arte Latinoamericano.

UPEL

 

(Contextualización desde la realidad histórica hasta la actualidad).

América latina y el Caribe es ante todo una realidad socio-cultural. Antes de 1492, había en la región una inmensa diversidad de culturas que se manifestaba en una gran variedad de formas de vida y, desde luego, de idiomas religiones y prácticas estéticas.

Constituía una especie de gigantesca área cultural que lamentablemente interrumpió su curso autónomo cuando en 1492 comenzó la invasión europea. Para ese entonces teníamos una serie de civilizaciones originarias, algunas de gran complejidad cultural y política, que a veces se extendían sobre territorios mayores que los que ocupan hoy nuestros estados nacionales. El imperio incaico ocupaba gran parte lo que es actualmente Perú, Ecuador, una parte de Bolivia y una parte de Colombia. El imperio azteca dominaba lo que es hoy parte de Estados Unidos, México y regiones de Centroamérica. Los Caribes vivían en el arco entre los dos trópicos, de Cáncer y de Capricornio, desde unas islas muy al norte de las costas de Florida hasta la profundidad el macizo amazónico en Brasil.

Pero estas civilizaciones no sólo ocupaban extensiones territoriales muy grandes; llegaron a ser muy complejas.

Al llegar los invasores europeos en 1492, en poco más de medio siglo, se establecen desde el Cabo de Hornos hasta gran parte de América del Norte bajo

el control primordial de tres imperios marcados profundamente por la religión y los afanes expansionistas. El español y el portugués, católicos, y el inglés, protestante.

Las culturas de los pueblos originarios fueron destruidas concienzudamente por la acción de la conquista europea, tanto las de tecnología más sencilla hasta las más complejas. Donde llegaron los invasores europeos en América del Norte el procedimiento   preponderante fue el genocidio. En lo que ahora es Estados Unidos literalmente arrasaron con los indígenas, quedando unos pocos encerrados en reservas, desnudos de su vida primigenia, de su cultura y de su dignidad como seres humanos.

En donde pusieron su pie los españoles y portugueses, también se dio este genocidio aunque hubo un importante mestizaje al cual se le añadió la presencia de los africanos negros forzados como esclavos. Este mestizaje no solo fue de carácter genético, sino también cultural, patente en las numerosísimas expresiones culturales que se extienden por nuestros países.

Perduran desde luego muchos idiomas originarios y se han creado lenguas nuevas, como el garífuna y el papiamento, pero lo esencial de lo que llamamos América Latina y el Caribe es que en su gran mayoría sus habitantes pueden comunicarse de un extremo a otro de la región mediante dos lenguas romances muy parecidas. A esto hay que sumar que los imperios creados por la corona española y la de Portugal imponen la unidad religiosa mediante la prédica del catolicismo. Esto no niega el hecho de que subsistan cultos originarios, a veces en su forma inicial, a veces insertos en los rituales católicos, ni tampoco desconoce el hecho de que han aparecido religiones producto del sincretismo cultural del cristianismo, religiones africanas y la cosmovisión indígena, como el vudú, la santería o el culto de María Lionza, y muchas otras.

La lengua y la religión aproximativamente comunes implican asimismo una cierta comunidad cultural, hay un parecido de familia entre todos los pueblos y naciones de América latina. Ahora bien, lo que llamamos el Caribe representa una situación peculiar porque si bien los fundamentos culturales de lo que hoy denominamos América Latina muestran la impronta de la conquista de dos imperios, España y Portugal, en el Caribe hubo una sucesión de oleadas de conquistadores aventureros, por una parte franceses, luego ingleses, luego holandeses, incluso daneses.

Esta arremetida se manifestó en el exterminio casi total, o total en algunos casos, de las etnias originarias, siendo sustituidas casi completamente por esclavos forzados traídos de África que modificaron radicalmente la estructura demográfica, étnica, cultural y económica de las poblaciones originarias.

Como resultado, hay islas caribeñas que son de habla inglesa, francesa, holandesa. Se da el caso de islas compartidas con diferencias notables como La Española en el que conviven una fracción hispanohablante, la República Dominicana, y otro francófono, Haití. Se repite esto en una pequeña isla llamada en el Norte Saint Kitts porque allí fue invadida por los ingleses, quienes impusieron el inglés, y llamada en su parte Sur Saint Christophe, porque fue invadida por franceses, quienes impusieron el francés. Según señalamos, en el Caribe han surgido también lenguas nuevas o mestizadas, como el garífuna, el creole y el papiamento. Entonces, la variedad caribeña es mayor por esa diversidad de potencias coloniales, y por la geografía insular, que dificultaba la comunicación entre las islas y por tanto la fusión de rasgos culturales.

Por otra parte en el Caribe es mayor que en otros sitios de América latina la presencia africana, porque el Caribe fue dedicado, tras esa primera oleada de asaltos, a la agricultura de plantación en lo que fue llamado después el “Imperialismo Verde”. Para eso se cometieron secuestros masivos de africanos que fueron luego vendidos como esclavos.

Por ello en el Caribe es muy determinante la presencia africana, y también en las costas del Caribe venezolano, del Caribe colombiano y centroamericano, como en las zonas costeñas de Panamá y Nicaragua.

Así, cuando hablamos de América Latina y el Caribe nos referimos a una relativa mancomunidad multicultural que integran aproximadamente 400 millones de

habitantes que habitan sobre unos 20 millones de kilómetros cuadrados, que comparten un conjunto de valores comunes gran parte derivados de la cristiandad católica yen su mayoría hablan lenguas romances muy parecidas que son de muy fácil comunicación entre ellas, el castellano y el portugués. Se habla castellano desde el Sur de Estados Unidos y el Norte de México hasta la Patagonia.  Brasil comprende casi la mitad del territorio y la población de América del Sur, y el portugués de Brasil es muy fácil de entender para nosotros y gran parte de los brasileños cultos hablan castellano, deberíamos aprender esa lección y reciprocar estudiando y practicando el portugués (Britto García 2009).

Pero en las regiones que ahora llamamos América Latina había núcleos muy poblados, y a los invasores les convenía, más que aniquilarlos, explotar su trabajo. Entonces los mantuvieron con vida, y además trajeron africanos, y  el contacto y la posterior amalgama de sus culturas  fue forjando otra realidad que caracteriza a gran parte de América latina y del Caribe,  que es el mestizaje, no solo un mestizaje cultural, sino étnico entre los personas que venían de Europa, los indígenas y en algunos casos los africanos.

Ese mestizaje varia, desde luego. Darcy Riveiro (1988), clasifica las sociedades de América latina en tres grupos: las sociedades “testimonio”, aquellas donde prepondera la población indígena, y su cultura. En segundo, las sociedades “trasplantadas”, donde han ocurrido masivas migraciones europeas, que han tratado de lograr una copia de Europa, como es el caso en Chile, Argentina y Uruguay. Y en tercer lugar, habría las sociedades “nuevas”, en países donde hay un intenso mestizaje, y que tienen una mayor dinámica social, son más abiertos al cambio. Entre esos países estarían Brasil, Venezuela, Colombia las grandes Antillas del Caribe, como Cuba, República Dominicana, Puerto Rico y Jamaica. En estos sitios el mestizaje étnico y cultural creó sociedades nuevas, a diferencia de lo que ocurrió en Norteamérica, donde el genocidio fue casi total y la mayor parte de los pobladores, salvo los esclavos que trajeron después, fueron europeos o descendientes directos de éstos. Hay que señalar sin embargo que ala postre la gran migración de latinoamericano a Estados Unidos y la gran proporción de africanos determina que haya núcleos poblacionales de gran potencial demográfico expansivo. Así, en Estados Unidos la mayor minoría, valga la contradicción, es la delos hispanos es decir gente de cultura latinoamericana a quienes ellos les dicen hispanos aunque no sean españoles, pues  muchos son de origen brasileño o portugués,  pero discriminatoriamente los llaman hispanos.

Sobre esta realidad cultural preponderante en territorio tan vasto y con una población tan considerable han surgido grandes proyectos de integración y unidad. Casi no ha habido gran prócer de la Independencia que no haya forjado grandes proyectos de integración. El ejemplo emblemático por excelencia fue, y es, Simón Bolívar, quien tenía una extraordinaria visión continental y hablaba de una federación de países suramericanos. Otros de la misma época como San Martín o Artigas, compartieron esta visión, quizás sin la grandeza del genio del Libertador venezolano. Sin embargo, se puede decir que el pensamiento original partió de otro gran venezolano, Francisco de Miranda, quien ideó todo un programa para la unificación de Suramérica en un solo país denominado Colombia. Esa idea integracionista había estado latente durante mucho tiempo: Miranda también pensaba que al independizarse, América debía de crear una inmensa mancomunidad desde lo que era en esa época Nueva España o México, que comprendía buena parte de América del Norte,  hasta el Cabo de Hornos, en el Sur. Con tal fin Miranda proponía un incanato, que debía ser gobernado por funcionarios que él llamaba incas. En su primer plan eran especies de monarcas constitucionales, pero luego, en la segunda versión de su proyecto, eran funcionarios electivos.

La idea general fue tomada por Bolívar quien le da vida, en primer lugar, a la entidad Colombia, lo que hoy llamamos la Gran Colombia, en el Congreso de Angostura. En ella consolidó un gran conglomerados de pueblos con los territorios de lo que hoy son Ecuador, Colombia, Panamá y Venezuela. Posteriormente, visando a la integración de toda la región hispano parlante, convocó el congreso anfictiónico de Panamá para que los pueblos americanos decidieran sus procesos como un todo. Por influencia de Santander se invitó a Estados Unidos, cuya delegación hizo todo lo posible por sabotear el proceso. Esa ha sido la tarea de ese país hasta la fecha.

Otros grandes luchadores posteriores también han sostenido la idea de la integración, como por ejemplo José Martí, Augusto Cesar Sandino, quien también formuló un plan de unión continental.

Más recientemente en este siglo, líderes de gobiernos progresistas de la Región ensayaron nuevas modalidades organizativas en la que el objetivo era la unión de los países latinoamericanos, excluyendo a los poderosos países angloparlantes del norte, con una visión de cooperación y complementariedad. Hablamos de Nestor Kischner, Hugo Chávez (gran entusiasta con liderazgo internacional), Lula Da Silva, Rafael Correa, Fidel Castro, Evo Morales, entre los más relevantes. En esencia se trataba de una integración regional no subordinada mediante organismos libres de la tutela de Estados Unidos, donde éstos de hecho no participen.

Entre estas organizaciones regionales se encuentra desde la unificación de subregiones, como otras de carácter más socio político y económico, y otras de mayor envergadura (ALBA, Petrocaribe, Petrosur, Unasur, CELAC, etc.). Hoy estas experiencias se encuentran seriamente amenazadas por la avanzada de gobiernos conservadores de la Región.

Esta idea de integración latinoamericana y caribeña siempre   resurge, y es el centro de toda la discusión política sobre el destino de América latina. De hecho, la unión de América latina y el Caribe es un proyecto tan necesario y evidente, que el país del “destino manifiesto”, Estados Unidos, ha intentado supuestos proyectos integradores para uncirla a sus intereses. Así creó primero la Unión panamericana, luego la Organización de Estados Americanos, tan obediente a la potencia del Norte que ha sido calificada como el Ministerio de Colonias estadounidense.

Toda reflexión trascendente de América latina sobre su pasado su presente o su porvenir gira en torno a este tema: su posible integración en un gran bloque. El futuro dirá el destino de ese magno proyecto, que a pesar de las vicisitudes circunstanciales, cuando se logre definitivamente América Latina podrá ser una de las grandes potencias del mundo, erradicará las abismales diferencias sociales y mejorarán las condiciones de millones de personas. Imaginemos por un momento lo que sería, trabajando con un cierto grado de coordinación, esa población cercana a los cuatrocientos millones de habitantes operando sobre una inmensa extensión de unos 20 millones de kilómetros cuadrados, con los más grandes recursos naturales del mundo.

América Latina, a partir de su historia, ha devenido en una región única dentro de su diversidad. En lo étnico porque los pueblos originarios, aun después de su holocausto, mantienen su presencia cultural, social y genética, se han mestizado con los otros pueblos que convergieron en la región: los invasores y los esclavizados, o como decía el Libertador en la Carta de Jamaica: “no somos indios, ni europeos, sino una especie mezcla entre los legítimos propietarios del país y los usurpadores españoles”

En lo cultural, por las mismas razones: cada pueblo trajo las propias que se mantuvieron, se mezclaron, se integraron, generando esa riqueza cultural que se despliega en cada país, en cada región o localidad particular, algunas con rasgos altamente específicos y originales, otros más extendidos. La historia latinoamericana está llena de eventos heroicos, desde la resistencia de los indígenas contra las hordas invasoras, hasta la épica guerra de liberación del yugo imperial español. Y la lucha continua.

Resulta repetitivo la enorme influencia en la alimentación mundial como consecuencia de la exportación de nuevas plantas y animales para la alimentación, la salud. La rica biodiversidad de nuestro continente ha sido fuente de recursos, muchas veces extraídos en forma de expoliación, pirateada, abusiva, que han terminado en las sociedades europeas para su beneficio, y muchas veces los han devuelto a nuestra América como mercancía para vendernos lo que es nuestro.

Es pues América Latina una región original por su historia, por su cultura, y por la heroicidad de su pueblo, plena de recursos, generosa con ellos, pero maltratada por propios y extraños.

Referencias bibliográficas.

Brito García, Luis (2009). América Nuestra, integración y revolución. Tomo I. Corazón de las infraestructuras. Fondo cultural del ALBA.

Bolívar, Simón. Carta de Jamaica 6 de septiembre (1815). Kingston, Jamaica.

Carpentier, Alejo (2005). Visión de América. Fundación CELARG. Caracas Venezuela.

Ribeiro, Darcy, (1988). Dilema da América Latina. Estruturas de poder e forçasinsurgentes. Petrópolis: Vozes. Brasil.

Fuente: La Autora escribe para el Portal Otras Voces en Educación

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