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La difícil tarea de educar a los padres para la evaluación del primer trimestre

 Abelardo Carro Nava

En estos días, en los que los profesores se dieron a la tardea de evaluar las actividades desarrolladas con sus alumnos durante el primer trimestre del ciclo escolar 2020-2021 para registrar una valoración o calificación en las boletas – según el grado y nivel que corresponda –, se han develado varias cuestiones que, desde mi perspectiva, son importantes recuperar con la intención de que podamos reflexionar, sobre las diversas circunstancias que giran alrededor de los aprendizajes y evaluaciones de los miles de alumnos que se encuentran inscritos en el Sistema Educativo Nacional (SEN). Y es que, si bien es cierto que la pandemia por el Covid-19 vino a modificar la forma en que se trabajan los contenidos contemplados en los planes de estudio de los diferentes niveles educativos, también es cierto que esta nueva dinámica de trabajo, ha exigido un enorme esfuerzo de los diferentes actores involucrados en el proceso de enseñanza y aprendizaje; me refiero pues, a los maestros, alumnos y padres de familia. Una triada que, sin lugar a dudas, es fundamental para el desarrollo de los educandos.

Obviamente, el rol que ha jugado el docente en este proceso, ha sido una pieza importante en este engranaje educativo durante el aislamiento; por esta razón, cobra singular importancia el conocimiento que éste tiene en cuanto al abordaje de los contenidos puesto que, con ello, puede detonar el cúmulo de habilidades de sus alumnos para que realicen las actividades en casa. Y bueno, de este quehacer docente ya he dado cuenta en diversas publicaciones a través de este espacio, y otros, que tan amablemente me abren las puertas cada semana; por lo tanto, no profundizaré al respecto.

Ahora bien, de las actividades que plantea el profesor a sus alumnos, ¿se desprende la evaluación propiamente dicha? Desde luego. Como sabemos, de éstas se desprenden las tareas y productos que “demuestran” el logro alcanzado por éstos. En este sentido no está por demás mencionar que, para que el chico conozca qué es lo que se quiere lograr con estas actividades, es indispensable que el maestro de a conocer, en primera instancia, la serie de indicadores de logro que habrán de tomarse en cuenta para su realización, mismos que le servirán de base al profesor, en un segundo momento, para elaborar un instrumento de evaluación con criterios que, desde luego, se desprenden de los indicadores de logro dados a conocer desde el principio. Indudablemente, este es un ejercicio que, de cierta forma, brinda claridad a ambos actores en cuanto el desarrollo y evaluación de las actividades.

¿Cuál es el papel de los padres de familia en este proceso?, ¿sería suficiente que el padre de familia conociera las actividades que le ha encomendado el profesor a su hijo? NO. Desde mi perspectiva, es necesario que el padre o madre del chico, también se entere de los indicadores de logro y criterios de evaluación que he referido. Esto con el propósito, de orientar y supervisar que su hijo vaya trabajando conforme ha sido especificado en éstos y por el profesor a cargo del grupo. ¿Puede el docente inventarse esos indicadores y criterios? NO porque éstos se ajustan, o deben ajustarse, a los contenidos establecidos en el plan de estudios.

Ahora bien, ¿el seguir puntualmente estos indicadores y criterios en el desarrollo de las actividades asegura que el alumno adquiera un aprendizaje? Esto depende de varios factores, pero en sentido estricto, podría decirse que asegura que el proceso como tal, cumpla con los requerimientos para que se logre y adquiera ese aprendizaje. Luego entonces es sumamente importante, que una vez que el alumno haya entregado o enviado sus evidencias de aprendizaje, el profesor las revise, retroalimente y las realimente, hecho que desde luego daría continuidad al proceso formativo de sus estudiantes.

¿Qué pasa si un padre de familia no ha estado al tanto de las actividades, no ha orientado a su hijo cuando realiza éstas o, de plano, no se ha interesado en este proceso desde que inicio el confinamiento? Digo, es necesario ubicarnos en una realidad que, valga la redundancia, es tan real como parece. Y es que, durante este periodo de tiempo, hemos visto a: a) padres que han estado en todo este proceso con sus hijos y que les han brindado todo su apoyo para realizar el trabajo en casa; b) padres que intermitentemente se han involucrado en este este proceso porque sus actividades, principalmente, laborales y económicas, les impiden estar de tiempo completo con ellos; c) padres que no han estado en todo este proceso porque no tienen las condiciones económicas y/o educativas para esto; d) padres que no han estado en este proceso, aunque tienen todos los medios para ello. En cualesquiera de los casos, resulta preocupante lo que en los dos últimos incisos señalo, porque indiscutiblemente, tales situaciones repercuten en el aprendizaje que deben adquirir los chicos.

Ciertamente, así como la planteó la Secretaría de Educación Pública (SEP), para la evaluación de los aprendizajes esperados de los alumnos durante este primer semestre, en el momento en que el maestro o maestra no cuente con información suficiente sobre la participación de un estudiante desde que inició el ciclo escolar, tendría que anotarse en la boleta de evaluación la leyenda: “información insuficiente” (cuando la participación del estudiante haya sido intermitente” o “sin información” (cuando no se haya tenido comunicación con el educando) (SEP, 2020). Esto, desde mi punto de vista, tiene dos aristas a considerar: 1. Que colocar esa leyenda no significa que el chico haya reprobado porque el documento de “Orientaciones pedagógicas para la evaluación del aprendizaje para la educación preescolar, primaria y secundaria en el periodo de contingencia sanitaria” en ningún momento lo señala; 2. Que esta situación, propicie que los padres de familia que tienen todos los medios para apoyar a sus hijos en su proceso formativo pero que obviamente no lo han hecho, sigan de la misma manera durante el siguiente trimestre; al fin de cuentas, éstos podrían pensar que en su momento el profesor y/o la escuela, tendrían que buscar la forma de “regularizar” a estos alumnos y, por lo tanto, de evaluarlos. ¿Menuda situación no cree?

Pienso que esto último, es un gran error, porque si bien es cierto que muchos padres de familia no cuentan con los recursos (materiales o intelectuales) para apoyar a sus hijos, también es cierto que hay quienes sí los tienen, pero no hacen lo necesario para participar con ellos. ¿Qué tendría que hacer la SEP al respecto? En primera instancia, emitir un protocolo con la intención de que los docentes y directivos, puedan dar un puntual seguimiento a cada uno de los casos que sean registrados con la leyenda “información suficiente” o “sin información”. En artículos anteriores, ya he señalado la diversidad de circunstancias por las que podría estar pasando el alumno y sus padres de familia y, en razón de ello, deben de valorarse y registrase cada uno de esos casos, pero siguiendo un protocolo. En un segundo momento asignarles a los directivos, la responsabilidad de comunicarse (vía telefónica y por escrito) con los padres de familia para que, mediante una entrevista, puedan conocer las razones de su falta de participación en las actividades con sus profesores, pero también, para invitarles a que participen con sus hijos. Claro, habrá quién por el momento no pueda hacerlo por algunas de las razones que ya he expuesto, pero seguro estoy, que habrá otros que no han participado porque no han querido. Finalmente, pienso que la Secretaría, a través de los canales y programas de radio en los que se trasmite la estrategia “Aprende en Casa II”, puede difundir cápsulas informativas con la intención de concientizar a dichos padres de familia.

¿Maestro le pudo mandar las evidencias de aprendizaje de todo el trimestre de mi hijo?, ¿qué tareas le falta por mandar a mi hija?, ¿qué puedo hacer para que mi hijo no repruebe?, ¿por qué va a reprobar mi hijo si yo le he mandado algunos productos de las actividades que ha hecho mi hija?, ¿con los trabajos que le he enviado de mi hijo, éste no alcanza un 6 de calificación? Son algunos de los cuestionamientos que, en los últimos días, varios docentes han escuchado de algunos padres de familia. Un asunto hasta cierto punto “normal” por la situación que estamos viviendo, pero, ¿no sería mejor que cada actor, en la medida de sus posibilidades, hiciera la parte que le corresponde para beneficiar a los miles de alumnos que cursan el preescolar, primaria y secundaria? Sé que este cuestionamiento contiene un planteamiento un tanto utópico, pero, ¿no acaso tenemos una responsabilidad con nuestros hijos?


Referencias:

Sep. (2020). Circular DGCD/DGAIR/001/2020. Orientaciones pedagógicas para la evaluación del aprendizaje para la educación preescolar, primaria y secundaria en el periodo de contingencia sanitaria generada por el virus SARS-CoV2 (Covid-19) para el ciclo escolar 2020-2021.

Fuente e imagen: https://profelandia.com/la-dificil-tarea-de-educar-a-los-padres-para-la-evaluacion-del-primer-trimestre/

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OPINIÓN: El arcoíris de la Montaña

Por: Tlachinollan

Entre los pueblos indígenas de Guerrero persiste la leyenda de que el lugar donde nace el arcoíris, subyace el tesoro del pueblo. Se trata de un encanto, que solo los elegidos o elegidas por las potencias sagradas, lo pueden descubrir. Desde la infancia se nos inculca que no debemos señalar al arco refulgente, que es un deleite para nuestra vista. Si lo hacemos, nos advierten que nuestra mano se puede secar. Es una ilusión visual, encantadora y terrible.

Para las comunidades indígenas de la Montaña el rayo anuncia y atrae las lluvias. Es como un látigo que le pega a la serpiente, que simboliza a Quetzalcóatl y vive al pie del arcoíris. Las sabias y los sabios, tienen que congraciarse con la serpiente, porque obstaculiza la llegada de la lluvia buena.

El arcoíris tiene un significado dual: puede ser malo, porque anuncia sequía y enfermedades, pero también, se transforma en un buena augurio, cuando se presenta la ofrenda a la culebra, elaborada con tamal de calabaza, se baila a su alrededor en la cima del cerro, y ritualmente se le sacrifica. Es cuando el arcoíris anuncia el advenimiento de las lluvias, del tiempo bueno. Esta dualidad es la que explica la doble dimensión del arcoíris y el dinamismo que se tiene en las potencias cósmicas, de que las fuerzas contrarias pueden vencer la adversidad.

En el arcoíris de culturas y lenguas, Tlachinollan sembró con las comunidades, la semilla de los derechos humanos, para hacer frente a la violencia institucionalizada.
El hechizo del arco multicolor es una señal funesta, por eso los sabios y las sabias rezan en las cimas de la Montaña. La entrada del coronavirus a las comunidades indígenas, obligó a instalar cercos sanitarios y a limitar las salidas a la ciudad. El confinamiento comunitario, así como el uso de las plantas medicinales, el baño del temazcal y la acción ritual del “Xtambá”, que es el rezo que amarra al pueblo para protegerlo contra las plagas y las enfermedades, fueron las medidas tomadas en asamblea, ante la carencia de personal médico e infraestructura hospitalaria en la Montaña.

En este enclave rocoso, la muerte es la compañera inseparable de quienes luchan contra el atraco y la felonía. Los caciques imponen la ley del yugo con sus pistoleros que extorsionan a los pobres, mientras a los rebeldes, los torturan, desaparecen o zurcen sus cuerpos con plomo.

En el arcoíris de culturas y lenguas, Tlachinollan sembró con las comunidades, la semilla de los derechos humanos, para hacer frente a la violencia institucionalizada. Con la entereza de las víctimas desmadejamos el nudo de la impunidad y sentamos en el banquillo de los acusados a los perpetradores. A pesar de esta lucha titánica, el estado aún protege a quienes violan los derechos humanos, porque para los jueces, en la balanza de la justicia, el poder y el dinero tienen más peso.

En estos manantiales de agua cristalina, las víctimas de feminicidio, las sobrevivientes de la tortura sexual, los pueblos que defienden sus territorios contra las mineras, los familiares de las personas desaparecidas, la lucha emblemática de los 43 padres y madres de familia de Ayotzinapa, nos han enseñado a exigir justicia con el corazón por delante. En medio de peligros y amenazas, sus figuras se agigantan, porque tienen autoridad moral que arruina los planes aviesos que han urdido gobernantes, cuerpos de seguridad y crimen organizado. Los pueblos de la Montaña, que se encuentran cercados por el coronavirus, la violencia y el hambre, son el fortín de la dignidad en esta noche de la ignominia.

Siempre cuesta arriba, sembrando en el tlacolol, el maíz que no alcanza; caminando en los lodazales; padeciendo el maltrato y la discriminación de las autoridades; enfrentando al sicariato coludido con los grupos de poder; cargando en todo momento con el dolor, por la desaparición o asesinato de algún ser querido, las mujeres y los hombres de la Montaña, son el arcoíris de los derechos humanos, el arcoíris que ha escuchado los rezos de los sabios y las sabias.

Fuente e imagen: http://www.tlachinollan.org

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Le Guatemala mortellement blessé

Par Ilka Oliva Corado*

Traduit de l’espagnol pour El Correo de la Diaspora par : Estelle et Carlos Debiasi

Cela peut être une pandémie, une tempête, un coup de vent, une sécheresse, peu importe, tout est utilisé comme prétexte par l’État guatémaltèque pour piller et nuire davantage aux exclus. Peu importe quel gouvernement est au pouvoir, il n’y a pas de grande différence entre une marionnette et l’autre, ces voyous qui parviennent à s’asseoir dans le fauteuil n’arrivent que pour voler à pleines mains et se vanter des privilèges du pouvoir et de l’impunité. Le Guatemala est un pays mortellement blessé par des fils tyrans, médiocres et traîtres.

Au Guatemala le pire n’a pas de limite, l’étau ne finit jamais, le corps encaisse toujours, le cuir continue à donner plus de sangles, c’est une population que les gangs de bandits des oligarchies ont laissé avec les os à nu et en perpétuelle famine, les pressent en comptant les gouttes de sang, tandis que les délinquants se goinfrent de ce qui a été volé.

C’est une population mortellement blessée. Il n’est pas possible que l’État n’ait pas les ressources nécessaires pour faire face à l’urgence d’une tempête, que l’aide ne puisse pas atteindre les communautés dans le besoin, qu’il soit aussi insolent et dénigrant pour les zones rurales, les traitant comme inférieures, leur jetant de la nourriture dans des sacs en plastique depuis un hélicoptère de l’armée qui, en temps de dictature, atterrissait très bien partout où il allait et faisait tout ce qu’il fallait pour violer les populations. Ce n’est pas possible. Pourquoi y a-t-il une stratégie pour violer et non pour sauver ? Si c’est une entité médiocre et incapable qui ne travaille pas au bénéfice de la population, elle doit être éliminée.

C’est ne pas possible que l’été laisse les parents sans leurs enfants et les petits-enfants sans grands-parents en raison de la sécheresse et de la famine. Il n’est pas possible qu’un virus fasse s’effondrer le pays alors que ce qui devrait être, c’est que le gouvernement réponde le plus rapidement possible aux besoins de la population. Parce que le Guatemala a les ressources, ce qui se passe, c’est que les corrompus la volent, la pillent, la noient à partir de points stratégiques du gouvernement, lui attachent les mains et les pieds, la bâillonnent, la violent jusqu’à ce qu’elle se retrouve sans sens, laissant leur impunité durer.

De même il n’est pas non plus possible que les grands métiers des universités, les grands diplômés, les grands étudiants universitaires, les grands analystes et intellectuels, les grands artistes ne servent qu’à déclamer sur les réseaux sociaux et à faire preuve de bravoure et de cervelle là où ils peuvent se pavaner, là où d’autres les lancent des fleurs, où les tapis sont disposés les uns pour les autres, où ils peuvent être reconnus et applaudis par les mêmes personnes qui, médiocrement, ne marcheront jamais aux côtés des paysans et des ouvriers et n’embrasseront jamais leurs luttes. Car avant le bien-être de la population, il y a leur ego, leurs prétentions et leur soif de lumière, d’acceptation et de reconnaissance individuelle, même à cause des tripes des pauvres.

Non, ce n’est pas seulement la responsabilité des voleurs qui viennent au fauteuil, ni des oligarchies, c’est la tiédeur de ceux qui ont le savoir, et sont séduits par l’égo , le racisme, le classicisme qu’ils expriment. L’ambition les séduit, le besoin de vouloir tout contrôler, d’être le centre d’attention. Le dégoût qu’ils éprouvent pour ceux qui sont différents, pour ceux qu’ils considèrent comme inférieurs parce qu’ils n’ont pas le même statut social, la même carte universitaire, la même couleur de peau, la même ethnie les emporte.

C’est en grande partie la responsabilité des masses vaniteuses qui se prennent pour le dernier verre d’eau dans le désert simplement parce qu’elles sont urbaines, ou parce qu’elles parlent une langue étrangère, ou parce qu’elles ont voyagé dans d’autres pays en vacances. Parce qu’elles croient avoir une capacité d’analyse supérieure qui est inutile car elles n’agissent pas car pour agir et sortir du confort des réseaux sociaux, il faut du courage et le courage n’est pas donné par l’ethnicité, ni statut social ou éducatif, encore moins la paresse et la maladresse.

C’est le manque d’engagement de ceux qui peuvent tendre la main et décider de mettre le pied. Vous n’avez pas besoin d’être en position de puissance pour regarder l’autre dans les yeux et y mettre votre épaule. Ce qui se passe, c’est que nous nous croyons supérieurs, plongés dans des bulles, asservis à une misérable pensée qui ne nous permet pas de voir que les bras que nous avons sont pour nous aider et aider les autres. Parce que c’est bien de jeter la pierre et de cacher sa main. Parce que ceux qui mettent le sang, la faim, la poitrine, la fatigue et la vie sont toujours les mêmes, depuis des millénaires : les peuples originaires.

Nous avons mortellement blessé le Guatemala nous tous qui avons pu faire quelque chose et avec le chilate [1] dans nos veines, nous nous sommes assis pour voir comment les autres préparent le linceul.


Ilka Oliva Corado * pour son blog Crónica de una inquilina

* Ilka Oliva Corado, Peintre, écrivain et poète. Ilka Oliva Corado est née à Comapa, Jutiapa, Guatemala, le 8 août 1979. Elle a obtenu son diplôme d’enseignante en éducation physique pour se consacrer plus tard à l’arbitrage de football professionnel. Elle a étudié la psychologie à l’Université de San Carlos au Guatemala, une carrière interrompue par sa décision d’émigrer aux États-Unis en 2003, un voyage qu’elle a fait en tant que femme sans papiers, traversant le désert de Sonora dans l’état d’Arizona. Elle est l’auteur de quinze livres : En savoir plus sur l’auteur. @ilkaolivacorado

Crónica de una inquilina. Guatemala, le 10 novembre 2020.

El Correo de la Diaspora. Paris, le 14 novembre 2020

FUENTE: https://cronicasdeunainquilina.com/2020/11/17/le-guatemala-mortellement-blesse/

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No toques, no beses, no abraces…

Por: Esther Ruiz Moya

Día no sé cuantos de este nuevo Estado de Alarma, que si nadie lo remedia puede que dure hasta el 9 de mayo… Y seguimos con cifras más alarmantes que el propio estado de alarma, contagios, fallecidos, ingresos, confinamientos, negocios que cierran, parados que suben, la economía que baja. Un vaivén de números con auténticas tragedias detrás de ellos. Una curva que cuando parece que se estabiliza vuelve a subir desestabilizándolo todo.

Y además la incertidumbre y un miedo que todo lo envuelve. ¡Cómo nos ha cambiado la vida! Nuestras costumbres, nuestra manera de trabajar, de salir, de viajar, o más bien, de no viajar; de relacionarnos, de comprar… ¡Todo! Bebés que nacen sin saber lo que es un beso de sus abuelos. Niños a los que nos da miedo abrazar y que están creciendo sin sentir un achuchón, de esos que te cortan la respiración y que hoy recordamos con auténtica añoranza. Niños que van al colegio y a los parques con la lección aprendida de “no compartas con nadie”. Niños viviendo en un mundo enmascarado y que estamos educando en el “no toques”, “no beses”, “no abraces”… ¡Quién nos lo iba a decir!

Nosotros que somos tan de piel, que necesitamos tanta piel, ahora no nos podemos ni rozar. Qué lejos ha quedado eso tan nuestro de “el roce hace el cariño”. Ahora si quieres de verdad, si quieres demostrarlo de verdad, tienes que mantener la distancia. Cosas no de una nueva normalidad, sino de un nuevo mundo, un mundo que se nos ha vuelto del revés. Ahora no puedes ir a ver a los abuelos ni darles un beso porque les quieres. Ahora te juntas con tus amigos y los tienes que ver por etapas, de 6 en 6, y pensar en cada quedada quién se queda fuera, porque te quieres seguir juntando con ellos por muchos años. Ahora te encuentras con los tuyos y aunque haya pasado tiempo, no les puedes dar un abrazo, precisamente por lo mucho que les quieres. Ahora estás deseando tocar y que te toquen pero lo tienes que evitar y si tocas o te tocan, te vas corriendo a lavarte las manos, como cuando te limpiabas un beso de la cara cuando eras pequeño. Ahora amar no es compartir, sino todo lo contrario.

Ahora intuimos sonrisas, nos damos abrazos virtuales, tiramos besos como cuando éramos niños… Ahora nos miramos a los ojos y lo que realmente queremos es ver por dentro, porque no tenemos piel, pero sí corazón. Porque no poder tocar, no poder besar, no poder abrazar, no poder vernos… no significa no poder sentir. Y por eso, nada ni nadie nos puede quitar la fortuna y el privilegio de sentir y demostrar lo que sentimos, ni siquiera un virus.

Ojalá y llevarnos la mano al corazón no sea solo un gesto. Ojalá y el frío no acabe con nuestro necesario calor.

Fuente: https://www.diariocritico.com/

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Los peligros de la sensación «el coronavirus ya fue». Una respuesta sociológica a las incógnitas médicas

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Algunas estrategias que favorecen al logro de los compromisos educativos

 María de Lourdes González Peña

Ahora que estamos inmersos en el proceso de repensar la educación, conviene analizar que las estrategias que se deciden y se implementan en los planteles e instituciones educativas del país son piezas claves en la medida en que abonen a la mejora educativa.

Es deseable, que las estrategias tomen en cuenta al contexto. Y ante el hecho de que el ciclo escolar 2020 – 2021 en México sea a distancia, trae consigo que los materiales sean cada vez más visuales y auditivos para fomentar la participación y la iniciativa de las comunidades de aprendizaje. También, las clases magistrales, tienen cada vez menos sitio en este formato.

De igual manera, resulta prudente escuchar y atender las necesidades sociales. Y sin duda, las figuras educativas, como las maestras, los maestros y las y los profesores/as investigadores/as, queda claro, que son insustituibles para avanzar en los compromisos, que las y los estudiantes esperan alcanzar (Casanova, 2020; Senado de México, 2020).

También, poner en reflector que al menos en el ámbito educativo, desde antes de la pandemia por coronavirus, en mayor medida se procuró trabajar para ofrecer a las y los estudiantes experiencias formativas con énfasis en la colaboración y en modos de vida sosteniblesVale la pena considerar, que la suma de lo anterior, tiene efectos en la permanencia escolar y en la mejora de los aprendizajes.

En consonancia con lo anterior, fue que por primera ocasión en el estado de Chihuahua se llevó a cabo, la “ExpoCiencias Chihuahua, 2020”, el contacto fue a distancia y se celebró del 20 al 26 de Octubre del año en curso, contando con la participación voluntaria de niños, niñas y jóvenes estudiantes matriculados/as en alguna institución educativa del Estado de Chihuahua, quienes para inscribir sus proyectos científicos y técnicos y haberse realizado y desarrollado en forma colaborativa y articulando a ellos, con modos de vida sostenibles y que a la vez, ello se traduce en avances para el logro de los compromisos educativos.

La “ExpoCiencias de Chihuahua, 2020” contó con el respaldo de muchas instituciones educativas tales como el Tecnológico Nacional de México Campus Cd. Jiménez, a través de la RED Nacional de Actividades Juveniles en Ciencia y Tecnología (RED), con el respaldo del Movimiento Internacional para el Recreo Científico y Técnico de América Latina (MILSET AMLAT), Cuerpo Académico de Innovación Educativa y Matemáticas en Nivel Superior, Gobierno del Estado de Chihuahua, Presidencia Municipal de Jiménez y Bioteksa.

Cabe destacar, que cada grupo de estudiantes durante la presentación de sus proyectos, argumentó y respondió a las preguntas que se les formularon, en un tiempo aproximado de 20 minutos y también, fueron evaluados por profesores/as investigadores/as.

El primer resultado fue estatal, y cabe destacar que de veinticuatro proyectos que se evaluaron, cinco se les aprobó para otorgarles la acreditación y la oportunidad de participar en una segunda etapa, “ExpoCiencias Nacional 2020 Virtual Hermosillo, Son.”, y a quienes se les acredite, pasarán a una tercer etapa que busca conseguir la acreditación Internacional, a ExpoCiencias Internacional México 2021, en Mérida, Yucatán.

Cabe destacar, que una constante durante las presentaciones en esta primera etapa estatal por parte de las y los jóvenes estudiantes de Chihuahua fue la de exponer que la juventud también tiene interés de ocuparse de la ciencia, de divulgar la misma por las redes sociales, que reconocen como fundamental el acompañamiento de sus profesores y el apoyo de sus familias para hacer posible sus participaciones y avances en las metas. De igual manera, en gran medida expresaron espontáneamente su sentir respecto al tema del coronavirus y con propuestas en ello.

Lo que puso en el reflector, que también es prioridad de las y los jóvenes estudiantes que se garantice la buena salud de todos y todas porque fue notorio que ponían en la mesa, la preocupación por seguir las recomendaciones de las autoridades de salud y educativas, federales y locales para evitar escalada de contagios por coronavirus, además esto representa sumar en las tareas de investigación, relativas a la pandemia. De igual manera, pusieron énfasis en temas de acompañamiento y de mediación como fundamentales para lograr metas, y sin duda que desean la mejora continua.

Me parece que fue sensata la estrategia de promover, organizar y ofrecer a través de la “ExpoCiencias de Chihuahua, 2020”, el espacio, las plataformas para que las y los jóvenes expusieran contribuciones derivadas de sus proyectos de ciencia, porque posibilitó una oportunidad para que las y los estudiantes, además de poner en práctica la colaboración, la investigación, el fortalecimiento de los vínculos familiares, el uso de argumentos, tendieron redes con las y los investigadores/as. Sobre todo, las y los estudiantes se conocieron mejor a sí mismos y que descubrieron, si participar y realizar todo esto, los hizo felices, porque sin duda descubrir la vocación que uno tiene es necesario.

Y paralelamente, es una oportunidad para averiguar con las y los estudiantes, y las y los docentes e investigadores, en torno a si consideran que con las actividades que se proponen a realizar para la nueva normalidad son justificables ante el contexto y por los beneficios que ofrecen en términos de experiencias aprendizaje, para la sostenibilidad y para la mejora educativa, porque “la escuela no está ubicada en el vacío, sino que está inmersa en la sociedad. De ella recibe influencias y demandas” (Santos, 2006, p. 23).

También, definitivamente si bien es cierto que por los escenarios la brecha digital imposibilita que todos y todas tengan acceso, pero hacer nada sería inconveniente. Así, que me parece razonable y sensata, La “Expo Ciencias de Chihuahua, 2020”.

La educación se asocia con avances en términos humanísticos, de sostenibilidad, de pensamiento crítico, de acrecentar la formación para la vida. Por ello, es deseable que las instituciones educativas lejos de dejarse arrastrar por la prisa, hagan una pausa para pensar en las experiencias de aprendizaje que desean crear.

Porque, como bien decía Elsa Punset, “navegar sin naufragar por nuestras imprevisibles y apasionantes vidas, requiere de una brújula”. Creo que todos y todas queremos la sostenibilidad, la permanencia de la matrícula escolar y la mejora educativa, entonces será bueno preguntarnos si estamos trabajando para que esto ocurra.

Conviene entonces, como necesario revisar las hipótesis que derivan de las estrategias y las intervenciones que se proponen para la comunidad de aprendizaje, a manera de determinar que así, se transita hacia los resultados educativos esperados y preferentemente, con menores tensiones, con experiencias de aprendizaje más formativas para todos y todas y acordes a una modalidad educativa, que de momento es a distancia, para que no resulten motivos de aflicción.

Desde luego, que la nueva normalidad y realidad educativa involucra nuevas experiencias, ensayos, que dejarán en todas y todos otros aprendizajes. Así también, desafíos y quizás ocurran algunas fallas, pero con la posibilidad de corregirse en tiempos oportunos durante el proceso.

A lo comentado, convendría tomar en cuenta lo que mencionó en conferencia, el profesor investigador, Francess Imbernón, en torno a que la formación para y con las y los docentes, sólo es útil si mejora el aprendizaje de las y los alumnos, el desarrollo profesional de las y los maestros y, sobre todo, a la escuela (Mejoredu, 2020; OEIMEX, 2020). Incluso es una expectativa compartida por las autoridades educativas, porque si se desea tener una robusta educación pública, habrá que construirla, así lo expresó el Secretario de Educación en México, Esteban Moctezuma durante su comparecencia en el senado (Senado de México, 2020).

Para finalizar, quizás conviene hacer una pausa educativa, repensar, proponer estrategias que posibiliten potenciar el talento de las y los jóvenes estudiantes, escuchar lo que tienen que decir porque es un termómetro educativo que posibilita corroborar en qué medida caminamos en la misma vía, se cubren las expectativas y los compromisos o bien, activan otros análisis para mejorar con visión a largo plazo e impacto en la hoja de ruta educativa nacional. Porque no basta con buenos propósitos, más si el Objetivo de Desarrollo Sostenible Nº 4 nos llama a comprometernos y a avanzar para garantizar la sostenibilidad. Y conviene que la escuela este atenta para que ocurran estas realidades.


Casanova, H. (2020, agosto 26). Educación y Pandemia: el futuro que vendrá. Consejo Mexicano de Ciencias Sociales (COMECSO). Recuperado de https://www.comecso.com/las-ciencias-sociales-y-el-coronavirus/educacion-y-pandemia-el-futuro-que-vendra?fbclid=IwAR15ZUbjWWBaHJ181luoVVMgdWtooIAXT1ipstuCQsWXuNmAwkGoeRBHh2w

Comisión Nacional para la Mejora Continua (Mejoredu) (2020, septiembre 3). Comunicado No.28 Mejoredu y OEI (México) inauguraron ciclo iberoamericano sobre formación continua y desarrollo profesional docente [Mensaje en un blog]. https://www.gob.mx/mejoredu/es/articulos/mejoredu-y-oei-mexico-inauguraron-ciclo-iberoamericano-sobre-formacion-continua-y-desarrollo-profesional-docente?idiom=es

Diario Oficial de la Federación (DOF) (2019a). DECRETO por el que se expide la Ley General de Educación y se abroga la Ley General de la Infraestructura Física Educativa. México: Autor.

OEIMEX [Organización de Estados Iberoamericanos en México]. (2020, septiembre 3). Ciclo Iberoamericano de encuentros con especialistas. [Archivo de video]. https://www.youtube.com/watch?time_continue=212&v=INLh1hVUPWI&feature=emb_logo

Santos, M. (2006). La escuela que aprende. España: Morata.

Senado de México [Senado de México]. (2020, oct 14).  Comparecencia de Esteban Moctezuma Barragán, secretario de Educación, del 14 de octubre de 2020. [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=7pioxdby10w

Fuente e imagen: https://profelandia.com/

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La mal llamada revalorización de las Normales.

Por: Rogelio Javier Alonso Ruiz*

Un poeta contaba sobre una paloma que se equivocaba por creer “que el mar era el cielo, que la noche la mañana”. Los versos de Rafael Alberti, además de una decepción amorosa, parecen reflejar la política educativa actual. En su comparecencia ante el Senado, el titular de la Secretaría de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, afirmó categóricamente que la revalorización del magisterio representaba el máximo logro del gobierno federal en el ámbito educativo. Para apoyar sus dichos, el funcionario no refirió mejoras en las condiciones profesionales o salariales de los docentes, ni mucho menos el impulso de procesos de formación y capacitación. En cambio, para respaldar sus afirmaciones, mostró una escueta gráfica de barras que, según dijo, representaba los resultados de una encuesta (de la que no dio mayores detalles) en la que se observaban mejorías en la imagen pública de los profesores.

Pocos hechos han demostrado con tanta claridad la fragilidad del discurso de revalorización del magisterio como el acontecido el 10 de noviembre: la Cámara de Diputados ha aprobado el dictamen por el cual, en el Presupuesto de Egresos de la Federación, las Escuelas Normales tendrían una reducción presupuestal del 95.3%. De recibir poco más de 400 millones de pesos anualmente, a las instituciones formadoras de maestros se les destinaría aproximadamente 20 millones de pesos.

El Consejo Nacional de Autoridades de Educación Normal (CONAEN) ha advertido que con tal reducción no serán costeables acciones de carácter curricular y profesional, dejando a estas instituciones “sin posibilidades de un cambio y transformación verdadera”. Las autoridades normalistas son contundentes al definir la escandalosa reducción de la que serían víctimas como una traición no sólo al alegre discurso oficial, sino también a acuerdos como la Estrategia Nacional de Mejora de las Escuelas Normales o la misma Ley General de Educación. Es pues, a todas luces, una incongruencia escandalosa entre los ideales, las palabras y las acciones.

Ya al inicio del presente sexenio presidencial diversas voces normalistas habían advertido un menosprecio a estas escuelas, denunciando que son tratadas “como instituciones educativas de segunda o menores” (Poy, 2020).  De este modo, la enorme reducción presupuestal que afectaría a las Normales, agravaría los de por sí ya significativos y vastos problemas a los que se enfrentan estas instituciones: de infraestructura, académicos y de docencia, precariedad de condiciones laborales o incluso el control institucional que ejerce el sindicato sobre muchas de estas escuelas.

El castigo presupuestario a las Normales demuestra plenamente que la decisión de dar prioridad a los egresados de estas instituciones en los nuevos procesos de selección para el ingreso al servicio profesional docente fue más un acto demagógico que una medida derivada de una genuina revalorización de las escuelas normalistas. ¿Cómo, justo cuando se pone a los egresados normalistas como primera opción para ocupar los puestos de docencia, se proponen medidas presupuestarias que, sin duda, van en detrimento de sus escuelas formadoras? ¿Bajo qué lógica son compatibles la prioridad en el otorgamiento de plazas y la disminución de los recursos económicos?

La reducción presupuestaria a las instituciones formadoras de maestros deja entrever un gobierno confundido (o que quiere confundir) en materia educativa. Un secretario que cree que el éxito de la educación a distancia radica en el rating de los programas de televisión o en los millones de cuentas de plataformas educativas creadas a partir de la pandemia. Un régimen que creyó que la revalorización de los docentes implicaba únicamente cancelar la posibilidad de despedirlos de su trabajo, pero lleva ya casi dos años sin brindar opciones de mejora salarial al profesorado. Una clase gobernante que se jacta de hacer realidad la revalorización del magisterio y presenta como prueba, ante el Senado de la República, una miserable gráfica de barras. Un gobierno que no vacila en ensalzar la profesión docente, pero que pretende dar una estocada, quizá de efectos casi fatales, a la cuna de los profesores: las Escuelas Normales.  Al igual que el ave que volaba en el poema de Rafael Alberti, el gobierno cree o dice ir en una dirección hacia la revalorización del magisterio, pero va exactamente en la contraria: “por ir al norte fue al sur. Se equivocaba”.

*Rogelio Javier Alonso Ruiz. Profesor colimense. Director de educación primaria (Esc. Prim. Adolfo López Mateos T.M.) y docente de educación superior (Instituto Superior de Educación Normal del Estado de Colima). Licenciado en Educación Primaria y Maestro en Pedagogía. 

Twitter: @proferoger85

 

REFERENCIAS

POY, LAURA (2020). Exigen dejar de tratar a las normales como instituciones de segunda. Disponible en: https://www.jornada.com.mx/2019/06/10/sociedad/033n1soc

Fuente e imagen: https://proferogelio.blogspot.com/

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