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Luz, sombra y oscuridad

Por: Manuel Gil Antón

Estas tres palabras permiten ensayar una síntesis, preliminar, de lo ocurrido en materia educativa durante el primer año del gobierno.

Luz: siempre será mejor rumbo, para transformar los procesos educativos, el que se finca en la formación de profesionales de la educación, que el orientado a evaluarlos sin cesar, mal y de prisa, que nos trajo a peor traer durante los seis años previos.

Enhorabuena que, merced a la participación de distintas corrientes políticas en el ámbito legislativo, y mas allá de sus linderos, se puedo mejorar – mucho – la descuidada iniciativa  que el grupo que coordina el Maestro Moctezuma le presentó al Presidente para que enviara al congreso.

Está muy bien que en el artículo 3º. se incluya, como responsabilidad irrenunciable del Estado, garantizar el derecho tanto a la educación inicial como la superior.

Se acierta al reconocer a las Escuelas Normales, y demás modalidades de formación docente, como instituciones prioritarias dada la importancia que implica que sus egresados serán generadores de ambientes de aprendizaje.

Reconocer en el magisterio al actor central en el proceso de transformación educativa y social, y no como objetos reformables pues son el obstáculo para lograr “la calidad”, es un avance.

No son, estos rasgos, todos los que pueden celebrarse. Como botón de muestra, apuntan a un horizonte distinto, a la dimensión de lo que, para bien, ha sucedido.

Sombra: los rieles que, creo, conducen a la zona opaca, son, por un lado, la improvisación del grupo que coordina la actual SEP. La palmaria falta de conocimiento (no reconocida), y su intensa iniciativa enraizada en esa dosis de ignorancia, han propiciado desorden en la conducción del sistema y un galimatías en la generación de la legislación secundaria. Las ventajas del nuevo orden constitucional se reducen al concretarse en la legislación derivada, y las acciones propuestas por ese grupo variopinto –  desde actores estelares de la reforma de Peña, que sin rubor mutaron a ser promotores de su derogación (Mario Delgado o Guevara Niebla, por ejemplo), a los que se añaden nuevos funcionarios que nunca expresaron crítica alguna a la estrategia derivada del Pacto, ni les interesó hacerlo.

El otro riel consiste en la incoherencia de reconocer aspectos cruciales y, al mismo tiempo, no otorgarles recursos para que se lleven a cabo. La administración federal ha expresado, en el presupuesto, lo contrario a su discurso.

Oscuridad: incluir, por ejemplo, en el texto constitucional una lista de materias, y dar prioridad a la música sin argumentos, es inexplicable; salvo que haya continuidad entre la función orquestal privada y la acción pública. Un despropósito.

La confusión entre dirigencias sindicales con el magisterio, lo volvió a dejar sin voz, como hace siete años: hartas consultas, sí, como antaño, ¿para hacer, con sus socios, lo ya decidido? Mal empieza la semana para el que ahorcan en lunes. Polvo en el viento. ¿Es inevitable? No. Hay que impedirlo, y urge. El balón está, como siempre, como en todos los sexenios, en la cancha de los miles de  maestras y profesores responsables, que sí enfrentaron y demolieron, en los hechos y con argumentos, la reforma previa. Hay una de dos: esperar la salvación providente, o exigir, organizados, que lo estipulado se cumpla y la reforma llegue a las aulas. Esa es la encrucijada.

Posdata: para la generación a la que pertenezco, que peleó contra el fraude electoral en 1988, del cual fue protagonista central Manuel Bartlett, su presencia en el gobierno es un agravio. La “investigación” de su fortuna, más allá de lo legal, es una decisión que contribuye a la peor educación posible: el ejemplo palmario del cinismo altanero.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/luz-sombra-y-oscuridad/

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Crear el Instituto de Formación de Maestros, la propuesta de los sabios para avanzar en calidad

Por: Semana Educación

En su informe, la Misión de Sabios propone que este instituto forme y capacite a los maestros e investigadores que educarán a los profesores que dictan educación básica y media en todo el país.

El pasado 3 de diciembre la Ocde dio a conocer los resultados de las pruebas Pisa, en las cuales el rendimiento de Colombia dejó un preocupante panorama, no solo por desmejorar en lectura y ciencias, sino porque el informe evidenció que la mitad de los estudiantes de 15 años no pueden inferir las ideas de un pequeño párrafo y el 65% no entiende los problemas matemáticos simples que se le formulan.

Estos resultados pusieron nuevamente en el debate público la necesidad de avanzar con mayor celeridad en la calidad educativa, así como el papel que cumplen los docentes en cada una de las etapas escolares y si su metodología es acorde a las necesidades actuales.

Aunque la Misión de Sabios, conformada por 45 expertos nacionales e internacionales, comenzó mucho antes de la entrega de resultados de Pisa a idear las recomendaciones para seguir una ruta que le apunte a una Colombia diferente, entre sus propuestas hay una que toma especial relevancia teniendo en cuenta el rendimiento de los estudiantes colombianos: la creación del Instituto Superior de Investigación en Educación y Alta Formación de Maestros (ISIE).

El ISIE será el encargado de la formación de los que serían los “maestros de maestros”, pues los sabios proponen que en este instituto se adelanten programas de investigación en educación y se eduquen maestros que irriguen una cultura de investigación de calidad en todo el sistema: «Sus egresados serán multiplicadores de la más estrecha relación entre investigación, innovación, fortalecimiento de redes y formación», dice el informe.

«El ISIE desarrollará la investigación en educación de alto nivel y formará a los maestros-investigadores que educarán a los nuevos maestros de la niñez y la adolescencia de nuestro país», precisa el informe que la misión de sabios entregó al presidente Iván Duque el pasado 5 de diciembre.

De acuerdo con la propuesta, los maestros en formación en el instituto serán capacitados como formadores de habilidades socioemocionales para el bienestar, la paz y el desarrollo de ciudadanía democrática, de la mano de la educación en memoria histórica, con el fin de poder replicar ese conocimiento en otros maestros y tener un mayor impacto en todo el territorio nacional.

A pesar de que se plantea que el instituto entre en funcionamiento en 2022, la Universidad Pedagógica Nacional, junto con la Universidad del Valle y la Universidad Distrital, en el marco del Doctorado Interinstitucional en Educación de Alta Calidad, radicó la semana pasada una propuesta ante el Gobierno Nacional para orientar la creación y desarrollo de este instituto.

Según explicó el rector de la Pedagógica, Leonardo Fabio Martínez, la propuesta consiste en definir los propósitos y alcances del instituto partiendo de su pertinencia para la producción del conocimiento pedagógico y educativo.

«Proponemos ofrecer toda nuestra experiencia académica, investigativa y en formación de alta calidad para la creación del instituto, con él se podrá apoyar la puesta en marcha del Sistema de Formación de Maestros y a su vez contribuir al Programa Nacional de Investigación de Estudios Científicos en la Educación», explicó Martínez. 

En ese sentido, el rector consideró necesario establecer diferencias entre la producción de conocimiento y su reproducción, precisando que el nuevo instituto debe centrar su trabajo en la producción: «Su tarea es la producción del conocimiento pedagógico y educativo que reclama la Misión de Sabios, y junto a ella la producción de la política pública capaz de orientarla (…) La idea no es que el ISIE también ofrezca programas de posgrado, sino que se centralice en la investigación y en la formación de quienes van a formar otros maestros».

Solo resta esperar si, tal y como recomiendan los sabios, el Gobierno hará la gestión para que el ISIE esté consolidado y en funcionamiento para 2022, operando con recursos de presupuesto nacional y de aportes privados.

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/crear-el-instituto-de-formacion-de-maestros-la-propuesta-de-los-sabios-para-avanzar-en-calidad/646428
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¿Qué esperamos en educación para el año 2020?

Por: Miguel Ángel Pérez

Este miércoles 1 de enero inició el año bisiesto 2020, su número es cabalístico, además con dicho año se cubrirá la primera quinta parte del siglo XXI, ¿Cuál es la relevancia del año 2020 en educación?

Su número que une dos doses y dos ceros, hace del 2020 un año especial, además será el segundo año de gobierno tanto del presidente López Obrador como del Gobernador Enrique Alfaro. De acuerdo a nuestras tradiciones la llegada de este año 2020, nos arroja deseos, aspiraciones de un mundo mejor, de una sociedad mejor, de una mejor educación. En este sentido podemos decir que aspiramos a tres grandes cosas para el año 2020 como elementos básicos de mejor año:

  1. Que exista mayor claridad en las propuestas gubernamentales en educación tanto en la Nueva Escuela Mecana como en el Proyecto local Recrea y que dicha claridad de cuenta de lo que se espera que hagan los maestros y las maestras pero que para ello se les deben de dar los insumos básicos para su realización desde la práctica. No se trata sólo de aspirar a un mejor modelo o a una mejor propuesta educativa sino de crear las condiciones básicas para lograrlo.
  2. Que este año los y las docentes aprovechen la oportunidad de oro que la historia les brinda para tomar verdaderamente en sus manos las riendas del destino sindical, que no sólo propongan, sino que también decidan, que no sólo piensen, sino que también actúen; que el sueño de la democracia sindical se haga realidad, pero sobre la base del protagonismo de la mayoría de trabajadores de la educación.
  3. Que para este año 2020 la mejor distribución de la riqueza material se vea reflejada en una mejor distribución de riqueza cultural y simbólica; sobre todo para todos y todas aquellas personas que poco tienen o que poco les llega, pero no a partir de políticas populistas pronasoleras sino a partir de involucrar a los sujetos bajo nuevas reglas de participación ciudadana en el terreno político y económico.

Como podrá verse el año 2020 ofrece importantes oportunidades para los sujetos educativos de tal manera que es posible escribir una nueva historia, que no borre las anteriores, sino que solo le dé un nuevo curso y un mejor sentido a la educación nacional.

Los cambios en educación o el cumplimiento de deseos o de aspiraciones de inicio de año, no se dan de manera gratuita se requiere la participación y la actuación consciente de sujetos y de agentes en ese sentido, a partir de tener mínima claridad del proyecto alternativo que se pone en juego.

El 2020 es el año en donde la historia pone una oportunidad de oro, para avanzar realmente en un proyecto educativo que verdaderamente esté al servicio de los niños, las niñas y los jóvenes en México.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/que-esperamos-en-educacion-para-el-ano-2020/

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El fitoplancton se apunta a la lucha contra el cambio climático

Por: Carmelo Marcén

El fitoplancton pasa absolutamente desapercibido. Es diminuto. Y a pesar de eso parecer ser el mayor productor de oxígeno del planeta, además de estar en la base de la cadena alimenticia. Es tiempo de que la educación le preste más atención.

De vez en cuando hay que llevar a la escuela cuestiones de la vida que pasan desapercibidas y, sin embargo, tienen una alta trascendencia. Es lo que le sucede al fitoplancton. Es posible que no se sepa mucho de él porque sus componentes son diminutos, porque parece que hay mucho o porque no se asoma a nuestra comida ni se vende en las grandes superficies; quizás se debe a que cuesta algo pronunciar esa “c” que lo identifica.

En realidad, este olvido lo arrastran otros muchos seres vivos muy útiles para la biodiversidad, y para nosotros, como las mariposas, los gusanos, los hongos o líquenes, etc. ¡Qué pena que se hable de ellos en pocas materias escolares! Y habría que hacerlo, incluso se podrían presentar al alumnado de los cursos más pequeños; si quieren en el contexto de un viaje exploratorio novelado al estilo de Julio Verne, que ya habló de mares fosforescentes en sus 20.000 leguas de viaje submarino. Las causantes de todo esto eran unas bacterias (Vibrio harveyi) que forman parte del fitoplancton y que ahora iluminan ese mar de ardora, del que National Geographic nos ilustra mucho y bien. Descubran en su clase la atractiva imagen de la luminiscencia, que tan presente está en la naturaleza aunque nos pase desapercibida.

Retomen el interés por el fitoplancton. Escriban la palabreja en la pizarra -descompóngala en sus dos partes-, denle un cierto sentido de curiosidad; apóyense si quieren en las muchas imágenes sencillas que encontrarán en Youtube. Hablen de todo esto con el alumnado y cuenten por qué la bióloga Penny Clishom dijo que el fitoplancton, que ya estuvo en el origen de la vida, es algo así como “el microorganismo que hace funcionar el planeta en secreto”. Utilicen esta excusa para hablar de la importancia de la biodiversidad, pero no solo en la clase de ciencias; forma parte de la cultura básica universal que se exhibe en la vida cotidiana.

Ayuden al alumnado a descubrir que los bosques, los grandes y frondosos árboles de selvas y taigas,  no están solos en su lucha contra la contaminación del aire y el acelerado cambio climático. Los diminutos que forman el fitoplancton –que vive no lejos de la superficie del mar– les ayudan, y mucho, en el proceso de la fotosíntesis que, sin entrar en detalles complejos de entender, es la fábrica donde desaparece el dióxido de carbono y se elabora el anhelado oxígeno que da la vida. Tan importante es el papel del fitoplancton que puede afirmarse, lo recoge bien National Geographic, que el verdadero pulmón del planeta está en los océanos, pues producen, si los dejan los elementos cantaminantes como los plásticos– entre el 50 % y 85 % del oxígeno liberado al aire. Aunque habrá que resaltar que el fitoplancton es un fabricante de oxígeno muy lento; además tiene muchos depredadores, no solamente las ballenas que tragan cada día millones de cianobacterias y demás componentes del plancton.

En el mar casi todo asombra. Ese bosque marino de fitoplancton que parece invisible tiene que ver también con el color del mar. De hecho muchos científicos opinan que la contaminación marina que va en aumento y acabará con una parte del fitoplancton –que lleva disminuyendo ya hace un siglo– provocará un cambio en la coloración de las aguas de océanos y mares.

El plancton que alimenta al mundo está en riesgo, a pesar de constituir el universo más rico de consumidores primarios que sostiene la cadena alimenticia. La pérdida del fitoplancton, los científicos hablan de que cada año desaparece en torno al 1 %, resquebrajaría la vida global. Se dice que ha podido disminuir en torno al 40 % en el Hemisferio norte desde 1950. Seguro que ahora también se ve amenazado por los microplásticos que inundan todas las aguas marinas. Pero también hemos leído recientemente noticias positivas: parece que el fitoplancton ártico puede resistir al cambio climático tras una rápida evolución que le permite aguantar temperaturas más elevadas. ¿Hay ahí también una esperanza para el resto de los seres vivos, incluidos nosotros? Si es así se llama adaptación. Imaginamos que algo se ha hablado del asunto en la Cumbre por el Clima Chile Madrid COP25 que estos días se celebraba.

¿A que merecía la pena hablar del fitoplancton? La trascendencia para la vida –sea en forma real o imaginada– no se debe medir por el tamaño de quien presta el servicio, sino por este. Anotemos esta idea y démosle curso entre el alumnado; hagámosla parte de los nuevos desarrollos curriculares, en lo que debe fluir también la interdependencia en el sistema global que es la ecosfera. Experimenten en sus clases; verán que muchas veces la atención a algo pequeño mueve el interés por aprender, máxime si nos procura tantos beneficios. El descubrimiento de mundos nuevos es una manera de abrir los horizontes de la imaginación. La escuela, agobiada por el cumplimiento de los desarrollos curriculares, olvidó que el mundo está fuera de sus paredes.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/ecoescuela-abierta/2019/12/13/el-fitoplancton-se-apunta-a-la-lucha-contra-el-cambio-climatico/

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Los padres pueden ‘diseñar’ el cerebro de sus hijos

Por: Ana Camarero

La adquisición de técnicas de neuroeducación por parte de los progenitores ayuda a los niños a aprender con facilidad

Los momentos en el sofá del salón, antes de irse a dormir, eran especiales. Acurrucado junto a su madre, Martín escuchaba atentamente el fragmento del cuento que tocaba esa noche. Durante 15 minutos, atendía la historia que Laura le contaba de manera pausada. En ese tiempo, su madre le explicaba por qué el protagonista se encontraba triste, cómo disfrutaba jugando en los columpios del parque junto a sus amigos o por qué se había enfadado. Al finalizar la lectura, siempre surgían carantoñas, abrazos o achuchones que le hacían reír hasta que le dolía la barriga. Estímulos y emociones como estos, disfrutados en el entorno familiar, ayudan a los más pequeños a construir su mundo interior y a interpretar la realidad exterior. No en vano, aseguran los expertos, la familia es la primera escuela para el aprendizaje. Un aprendizaje que, en palabras del neurocientífico Francisco Mora, se produce solo si se ama aquello que se quiere aprender, y que está ligado estrechamente a lo emocional.

Hoy se sabe que el cerebro cambia biológicamente, por efecto de la plasticidad neuronal, con cada experiencia; que cada cerebro es único y que las emociones tienen un cometido preponderante en el aprendizaje y la memoria. Por eso, Nora Rodríguez, fundadora y directora de Happy Schools Institute (HSI), Neurociencias y Educación para la Paz, insiste en la importancia de que los padres aprendan neuroeducación, puesto que son los primeros diseñadores del cerebro de los hijos.

“Las neurociencias han demostrado cómo funciona el cerebro en tiempo real, y esto le otorga la oportunidad de sintonizar mejor con sus hijos, no solo a nivel afectivo, educativo y práctico. Por ejemplo, muchos ya ponen en práctica las ventajas de enseñarles a volver sobre sus pasos si no han hecho algo del todo bien, porque han entendido que equivocarse es, ni más ni menos, una gran oportunidad para aprender”, apunta la fundadora de HSI, que añade que “lo interesante es que, al asumir un papel de compromiso emocional en la educación de los hijos, los padres también cambian la química del cerebro, enseñando a sus hijos a conocer sus emociones y la forma en que aprenden mejor”.

En opinión de Nora Rodríguez, que los padres y madres adquieran conocimientos de las técnicas de neuroeducación ayuda a sus hijos a que aprendan más fácilmente. “Pueden llevar a cabo estrategias simples y fomentar en ellos la mentalidad de crecimiento, sabiendo que la plasticidad neuronal les posibilitará aprender mejor aquello que hoy les cuesta un poco, si lo practican. Se descarta el ‘no sirvo para esto’. Cuando un niño piensa, imagina, cuando construye su mente, también modela la biología de su cerebro en la interacción con los adultos”, concluye la experta en neuroeducación.

María Guijarro-García, subdirectora de la Unidad de Investigación Corporativa ESIC Valencia, explica que “padres e hijos pueden aprender sobre el funcionamiento del cerebro y así aprender metacognición, o pensar sobre cómo pensamos”. Guijarro-García insiste en que “saber cómo funciona el cerebro es útil para aprender ciencias y humanidades, y para desarrollar habilidades sociales e inteligencia emocional”. A través de la neurociencia, añade, los progenitores tendrán «mejores herramientas para ayudar al desarrollo emocional e intelectual de sus hijos, y podrán enriquecer su educación y aprendizaje usando la metacognición, la recuperación de la información, o retrieval practice (evocación o recuerdo), para aprovechar tales situaciones y desarrollar la empatía, la cooperación, el cuidado, el optimismo social, la amabilidad y el autoconocimiento».

No obstante, desconocer herramientas sobre neuroeducación y de neurociencia no implica que los padres no puedan educar de manera adecuada a sus hijos. Pero sí es una realidad, en opinión de Guijarro-García, “que el conocimiento de la neurociencia y su aplicación en la educación puede ayudar a que los padres eduquen a sus hijos de forma consciente e informada, y busquen que los maestros de sus hijos estén al tanto de estos conocimientos y los sepan aplicar en sus aulas”.

El docente se presenta, sostiene Nora Rodríguez, como la figura que pone en práctica una educación integradora y para ello es importante el aprendizaje de nuevos conocimientos, pero también, saber cómo funciona su cerebro, cómo conectan con sus alumnos, qué estrategias aplicar en las asignaturas de las primeras horas, o cerca del mediodía.

“Hoy no es suficiente con que los niños y los adolescentes acudan a diario a aulas tecnológicamente innovadoras si los docentes desconocen con qué nuevas técnicas neuroeducativas cuentan para desarrollar el potencial social y humano de sus alumnos», apunta Rodríguez, que insta a entender que cada cerebro es único y que, por tanto, no existe una única manera de aprender.

«El cerebro social debe ser parte del currículum», señala la fundadora de HSI. Una idea con la que coincide, María Guijarro-García: «Si los maestros aprenden y aplican estos principios, mejorará la calidad de vida, tanto de los padres e hijos como de los mismos maestros, porque aplicar las estrategias de aprendizaje basadas en principios de neurociencia, tales como la retrieval practice, espaciar las prácticas e intercalar contenidos no implica mayores recursos ni un exceso de carga laboral. Por el contrario, se pueden preparar actividades en muy poco tiempo y con un alto impacto en los resultados de aprendizaje de nuestros hijos».

Fuente: https://elpais.com/elpais/2019/12/16/mamas_papas/1576499793_458312.html

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Libro: La promesa de las evaluaciones de aprendizaje a gran escala: reconocer los límites para generar oportunidades. (PDF)

UNESCO / 30-12-2019

Por lo general, las pruebas estandarizadas se asocian a los exámenes escolares de fin de curso orientados a la certificación y selección de estudiantes para su avance a niveles educativos superiores. Más recientemente, los resultados de las pruebas estandarizadas se han utilizado para evaluar el funcionamiento de los sistemas educativos, como se refleja en la creciente relevancia de las evaluaciones de aprendizaje a gran escala (LSLA). Estas iniciativas, emprendidas a escala nacional o transnacional, no solo han llamado la atención sobre ciertos aspectos relacionados con los niveles de aprendizaje, sino también sobre los determinantes del aprendizaje, entre ellos la cualificación del profesorado, la calidad de los entornos escolares, el apoyo y la orientación parental, así como la salud social y emocional dentro y fuera de los centros educativos. Nunca antes había habido tanta demanda de LSLA. Estas evaluaciones son hoy percibidas como fundamentales para mejorar la calidad educativa, y han contribuido en gran medida a fortalecer las políticas y estrategias orientadas a la mejora de un aprendizaje efectivo y pertinente. Siendo cada vez más usadas para asegurar la excelencia educativa, las LSLA están al centro de los debates nacionales, regionales y globales sobre la calidad y eficacia de los sistemas educativos. Pero nuestra búsqueda de la excelencia y la calidad educativas no puede realizarse a expensas de la equidad. La Agenda 2030 es clara al definir la equidad y la inclusión como perspectivas normativas centrales para el desarrollo educativo. Es un compromiso para asegurar que todos los niños, jóvenes y adultos tengan el derecho a un aprendizaje efectivo y pertinente. Si bien las LSLA son una herramienta central e indispensable para progresar hacia estas nuevas metas, en algunas circunstancias podrían socavar de manera accidental los compromisos de la agenda Educación 2030, centrados en garantizar un aprendizaje pertinente, igualitario y de calidad para todos. La promesa de las evaluaciones de aprendizaje a gran escala: reconocer los límites para generar oportunidades aborda los aspectos más polémicos de estas evaluaciones estandarizadas. Sobre la base de la amplia experiencia de la UNESCO en esta esfera (desde su participación directa en la aplicación de las evaluaciones hasta su papel como transmisora de conocimientos y coordinadora de redes), esta publicación presenta la mirada crítica de la Organización respecto de estas iniciativas. Su objetivo es lograr un equilibrio en el debate sobre las LSLA examinando sus beneficios y concienciando al mismo tiempo sobre sus posibles riesgos y dificultades. Los debates de esta publicación se centrarán en las LSLA llevadas a cabo en el marco de la educación formal y en la etapa escolar. Se espera que sean muchos los actores que puedan beneficiarse de las reflexiones contenidas en este documento. En particular, los gobiernos que efectúan LSLA o planean llevarlas a cabo; las organizaciones internacionales y regionales que prestan asistencia técnica para la planificación y la ejecución de dichas iniciativas; los académicos que se encargan de analizar críticamente estos

4La promesa de las evaluaciones de aprendizaje a gran escalaprocesos; los gobiernos donantes, que cada vez demandan más este tipo de evaluaciones; y las empresas privadas a las que podría interesar introducirse en este nicho de mercado. Los debates planteados en esta publicación tienen por objetivo analizar y comprender las LSLA a partir de la exploración de una serie de cuestiones. ¿Por qué han adquirido importancia a lo largo del último decenio? ¿De qué manera podrían contribuir a cumplir los compromisos para 2030 de asegurar un aprendizaje inclusivo, igualitario y de calidad para todos? ¿Podrían perjudicar dichos compromisos? ¿Merece la pena invertir tiempo y recursos en ellas? ¿Están realmente dirigidas a todos los niños y sirven para promover la equidad? ¿Evalúan los conocimientos y las aptitudes pertinentes, o las competencias necesarias para desarrollarse en la sociedad actual? El actual aumento de la participación en las LSLA se mantendrá en el futuro, no solo en cifras, sino también en sofisticación, a medida que aumenta su digitalización y adaptabilidad. Aunque esto suena prometedor, debemos estar atentos a los posibles riesgos que esto conlleva. ¿Cómo será el futuro de la evaluación y el uso de los datos resultantes? ¿Cómo garantizamos que los LSLA no continúen obstaculizando, de forma accidental, el progreso respecto de los compromisos de calidad para todos, o peor aún, exacerben las desigualdades sociales en términos de aprendizaje? Mirando al futuro, necesitamos asegurar una comprensión plena de las limitaciones de las LSLA (en relación con su diseño y posibles usos) y aplicar estos conocimientos al desarrollo de evaluaciones futuras. Stefania Giannini, Subdirectora General de Educación de la UNESCO
A continuación podrá descargar este libro:

la promesa de las evaluaciones

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El derecho a la información de la infancia, un derecho no cubierto (o no del todo)

Por: Pablo Gutierrez del Álamo

Los medios de comunicación no dan prácticamente ningún espacio para la infancia y la juventud, más allá de series de dibujos animados o similares. La información no parece ser una prioridad en un país en el que el 40% de los jóvenes no diferencia entre lo que es opinión e información.

Lo dice la Convención de los Derechos del Niño; niños y niñas tienen derecho a la información. Pero ¿se cumple? Si cualquier se da una vuelta por las parrillas de los diferentes canales de televisión convencionales puede comprobar que no. ¿Radios hechas por y para niños? Más allá de las existentes en muchos centros educativos, tampoco parecen ser un referente. ¿Periódicos y revistas? Tampoco muchos.

Se trata de un porcentaje alto de la población que se encuentra al margen de la información, del foco de interés de las grandes empresas de comunicación. Desde la vuelta de la democracia a España de una manera u otra se han perdido muchos referentes en los que las niñas y niños eran protagonistas, como espectadores, como ciudadanos críticos también.

Desde los tiempos en los  que se puso en marcha el programa Prensa Escuela desde el Ministerio de Educación ha llovido mucho. Y con ello se ha perdido mucho también. También desde que en 1989 dejada de emitirse en Televisión Española el primer y casi único informativo en el que chicas y chicos no solo eran protagosnistas de la información, La Semana, también la redactaban y tenían labores en la producción y postproducción del espacio informativo que entonces dirigía Francisco García Novel.

Es verdad que en algunas televisiones autonómicas, como la catalana TV3 hay espacios para la información dedicadaa esas generaciones que llamamos el futuro de la sociedad, aunque son el presente. Nos encontramos en un país que no dedica esfuerzos públicos (y muy pocos privados) a que la ciudadanía crítica sea una realidad desde los primeros años y nos los recuerda, cómo no, PISA 2018. El 40% de quienes hicieron la prueba no saben distinguir qué es opinión y qué es información.

Algunas de estas situaciones se explicaron el pasado día 11 en la Universidad Complutense de Madrid durante el I Diálogo sobre Contenidos Infantiles y Juveniles en el que intervinieron representantes de algunas de las propuestas pasadas y presentes más interesantes en el panorama informativo dedicado a las personas menores de edad.

Desde el propio Francisco García Novel, quien comentó cómo se hacía aquel informativo que vió la luz en 1974, todavía en dictadura, y cerró la emisión en el 89; Beatriz Sainz de Rozas, presentadora del informativo juvenil 2.4 del Canal 24 horas de TVE; Gustavo Puerta, director de la revista ilustrada ¡La Leche!, para menores de 9 a 12 años; Beatriz Lucas, directora de los programas Alumnos Radioactivos y Cero en Conducta en la emizora M21 del Ayuntamiento de Madrid (que ya no emite en las ondas y que a partir del 31 de diciembre desaparecerá de Internet también); Edelmira Rodríguez, Directora de Contenidos y Programación de CMM de Castilla-La Mancha.

Todos contaron sus experiencias profesionales con la infancia y la juventud alrededor de la información, de cómo chicas y chicos han participado y participan en la creación de contenidos (para radio y televisión, sobre todo) informativos, en los que han tenido la ocasión de hablar de sus intereses y preocupaciones, de sus vidas, de su día a día en colegios e institutos.

Problemas de todo tipo

Lamentablemente, muchos de estos proyectos han desaparecido ya. El ya mencionado La Semana (en el 89), también el informativo 2.4 que tuvo tiempo para emitir ocho programas entre los meses de mayo y junio de este año pero que hoy por hoy se desconoce cuál será su futuro. También el programa Alumnos Radioactivos que ha supuesto un acercamiento importante para miles de alumnos y alumnas de la ciudad  de Madrid a la radio, no solo como oyentes sino, precisamente, como creadores.

Son poquísimas las propuestas que tienen en cuenta a la infancia a la hora de, siquiera, ofrecer la información de la actualidad «convencional» pasada por el filtro del lenguaje y de los saberes de la infancia. No se hacen programas escolares oficiales que enseñen a chicas y chicos a acercarse a los medios de comunicación para aprender a interpretar qué es información y qué no lo es, qué aparece como importante y qué como secundario. Algo que conocen en carne propia, como explicaba Beatriz Sáinz durante la conversación que se mantuvo (de tres horas) cuando dijo que «los menores no son referentes o protagonistas», y si lo son «son siempre ciritcados». Algo que intentaron paliar desde sus programas lanzando mensajes alentadores a la juventud.

Otras de las dificultades tienen que ver con la calidad de lo que se produce para la infancia, así como los mensajes que se les envían. O de cómo es la narrativa que se utiliza para enviarles los mensajes; una narrativa que debería modernizarse porque no puede contarse igual a una persona adulta una información que a chicas y chicos de 8, 9 o 10 años. O 16.

También está la dificultad de a qué contenidos pueden o no acceder niñas y niños. Mientras Francisco García comentaba cómo en uno de sus programas entrevistaron a Felipe González (PSOE) y a un representante del PCE, jefe de prensa en aquel momento, para que explicaran a su audiencia de La Semana qué era lo que diferenciaba al socialismo del comunismo, «ahora dirían que adoctrinamos. Pero los chavales hacían lo que querían».

Esta es la clave, el miedo adulto a dejar a la infancia expresarse. «Si les dejas, tienen muchas lecciones que darnos», comentaba Beatriz Lucas, «no les damos la oportunidad. Falta su punto de vista en los contenidos audiovisuales».

Un caso de éxito

Desde la televisión de Castilla-La Mancha, Edelmira Rodríguez explicó cómo un programa pensado en colaboración con la Consejería de Educación de la Región y pensado para emitirse por la plataforma digital de la televisión autonómica, pasó a la emisión convencional dado el éxito conseguido.

Se trata del programa ‘Los investigadores’, pensado como una especie de escape room en el que nueve alumnos de diferentes centros de la Comiunidad (uno por cada provincia) tenían que realizar una investigación en el plazo de una hora. Cada cual tenía que realizar alguna tarea concreta y gracias a la colaboración del grupo se consiguía alcanzar una solución.

Trabajo en equipo, conocimientos adquiridos en los años de la secundaria obligatoria y colaboración entre lo ingredientes para el éxito, no solo del grupo de alumnos, sino para el éxito del propio programa.

Eso sí, según comentó, hoy por hoy se encuentra la realización de más programas en espera por dificultades presupuestarias.

Este primer Diálogo que «amenaza» con no ser el último, fue convocado por la Academia de TV, la Cátedra Complutense de comunicación y marketing por la infancia y la adolescencia (UCM), y la Muestra de TV de Calidad para los niños «La Maleta Prix Jeunesse».

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/12/13/el-derecho-a-la-informacion-de-la-infancia-un-derecho-no-cubierto-o-no-del-todo/

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