El informe también destaca que el 34% han sufrido discriminación en el entorno laboral y un 58% se oculta y no habla de su identidad en el trabajo
FELGTB reivindica la aprobación urgente de la Ley Integral Trans y por la Igualdad LGTBI que prepara el Gobierno, e insiste que incluya la creación de programas que favorezcan la integración e inserción laboral
Una investigación realizada por la FRA (European Union Agency for Fundamental Rights) revela que, en España, el 77% de las mujeres trans ha sufrido discriminación a la hora de buscar empleo, según informa Europa Press.
Este informe, además, también refleja que de las personas de este colectivo que están trabajando, un 34% ha sufrido discriminación en el entorno laboral –un 47% en el caso de las mujeres– y un 58% se oculta y no habla de su identidad en este ámbito de su vida diaria.
Ante estas cifras, la vocal de entidades de la Comisión Ejecutiva de la Federación Estatal LGTB (FELGTB), Niurka Gibaja, ha recordado la importancia de la independencia económica para cualquier persona, una situación que ha definido como «base para el desarrollo» de cualquiera y «una medida importante de protección frente a factores de vulnerabilidad como la pobreza y el sinhogarismo».
La independencia económica, ha indicado, también facilita el acceso a la cultura, a una formación superior o a muchos espacios de sociabilización, entre otros ambientes y sectores.
Reclamaciones para la Ley Trens
Es por eso que, desde la FELGTB, han denunciado este jueves que «no se pueden seguir permitiendo los datos de desempleo y precariedad que sufren las personas trans en España». «Una sociedad democrática como la nuestra no puede seguir dejando al margen del mercado laboral a una minoría concreta de su población», ha explicado Gibaja.
En este sentido, ha evidenciado que la desinformación sobre la realidad trans y los prejuicios de la sociedad en general y, por tanto, también del sector empresarial, «generan que estas personas sean frecuentemente rechazadas en el ámbito laboral o que solo se las contrate para empleos precarios y de poca responsabilidad, independientemente de su formación o su experiencia».
Por eso, ha reivindicado la aprobación urgente de la Ley Integral Trans y por la Igualdad LGTBI, que prepara el Gobierno, y ha pedido que incluya la creación de programas de fomento del empleo de las personas trans.
Del mismo modo, ha reclamado la aprobación de medidas e incentivos para organismos públicos y empresas privadas que favorezcan la integración e inserción laboral de estas personas dada su situación de especial vulnerabilidad.
La incorporación del talento trans a la empresa
En este sentido, la responsable de inserción sociolaboral de FELGTB, Carmen Sánchez–Cogolludo, ha explicado el nuevo programa de inserción sociolaboral de personas trans, para acompañar a las empresas y ayudarlas a combatir la desinformación y los prejuicios y, por tanto, a crear espacios libres de discriminación.
«Con esta iniciativa, FELGTB persigue generar oportunidades de inserción laboral para las personas trans partiendo de la sensibilización y formación a empresas y la promoción de planes de acción para alcanzar un cambio cultural y social», ha señalado.
De este modo, la federación trabajará tanto con las personas trans interesadas en el programa, como con las empresas que quieran sumarse a la iniciativa para garantizar la exitosa incorporación de las mujeres trans a la empresa mediante programas de seguimiento.
Estos programas, indica la FELGTB, permitirán minimizar las dificultades que puedan surgir y evaluar tanto el proceso, como la satisfacción de las mujeres y las empresas. Además, formarán y proveerán a las empresas de las políticas y los protocolos que deben tener para garantizar el éxito de la integración laboral.
Los detractores de la reforma salen a la calle para mostrar su desacuerdo. La falta de consenso es un clamor en la octava ley de educación en 40 años
A ritmo de claxon, miles de familias salieron a la calle este domingo en 30 ciudades para protestar contra la ley Celaá aprobada en el Congreso la semana pasada y que continúa su tramitación en el Senado. ¿Pero qué molesta tanto de la ley Celaá para semejante reacción? Mientras tratábamos de dar respuesta a esta cuestión, la vida sigue en las escuelas, se ha confinado el primer colegio de Madrid y los docentes siguen en su lucha por mantener las aulas abiertas en esta anormalidad escolar.
Bienvenidos otro martes más a este recorrido semanal por la actualidad educativa. En el que también nos detendremos en los proyectos a pie de aula. Gracias por abrirnos la puerta de tu casa y compartir esta newsletter con quien pueda estar interesado. Y si tienes alguna historia con la que podamos aprender, puedes contárnosla aquí.
1. Llega a la calle la controversia por la ley Celaá
Varios vehículos en la Castellana el domingo en la marcha contra la Ley Celaá.
Llevan más de 1,7 millones de firmas contra la ‘ley Celaá’, y este domingo mostraron su músculo en las calles de 30 ciudades españolas convocadas por la plataforma Más plurales. Se manifestaron en familia, pero en coche. Los principales argumentos: que la consideran una amenaza a la escuela concertada, que creen que atenta contra la libertad para escoger el centro, que acabará con los centros de educación especial y que elimina el español como lengua vehicular.
Esta semana habíamos escuchado a los obispos manifestar su «comprensión y apoyo» a las movilizaciones, aunque en esta ocasión han decidido no sumarse a las protestas, a pesar de que creen que la norma pone trabas a la educación concertada. Se refieren a que la ley prohíbe a la escuela concertada cobrar cuotas a las familias, obliga a los centros a escolarizar a más alumnos con dificultades y propone eliminar los conciertos educativos a los colegios que escolarizan por separado a las niñas y niños. Precisamente en este sentido ha fallado el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, obligando a la Generalitat a renovar el concierto a las escuelas que separan por sexo para preservar el interés de las familias y la viabilidad económica de los centros. Y respecto al abordaje lingüístico de la norma, la Real Academia Española recordó “la protección” que la Constitución da al castellano.
Para analizar cómo se vive a pie de aula esta norma y los cambios que propone, hemos preguntado a tres educadores y tres familias cómo les afecta la ‘ley Celaá’ a sus protagonistas. Y también hemos analizado la ley aprobada en el Congreso con sus 300 enmiendas y los cambios en la escuela que implicará su entrada en vigor: potencia la enseñanza pública, limita las repeticiones y reequilibra las competencias entre el Gobierno y las comunidades.
La ministra Isabel Celaá durante su entrevista con el diario EL PAÍS.
2. Clamando por el consenso educativo que no llega
Pero más allá de lo que aporta y elimina la norma, que ha ocupado buena parte de las tribunas de esta semana, como la de Milagros Pérez Oliva, El consenso que piden y no dan, que recordaba que el objetivo de esta norma es «dejar atrás a la Lomce, una ley tan regresiva que ni el Gobierno que la promovió se atrevió a aplicarla en su totalidad». O lo que planteaba Juan M. Escudero, catedrático emérito de Organización Escolar de la Universidad de Murcia, en Muchos caminos por andar, que la considera simplemente «una plataforma de partida».
Sin embargo, lo que todos reclaman para la octava ley educativa de la democracia es un consenso que está muy lejos de alcanzarse. Como recordaba Lucas Gortazar, de ESADE, en su columna Una ley educativa que nace sin alas: «La norma trae más buenas que malas noticias, algunas inconcreciones y otras omisiones preocupantes. Pero, sobre todo, nace sin consenso». Coincidía con Fernando Vallespín en su columna Educación, educación…: «Nunca tendremos la que deseamos si no nos implicamos todos. Es un deber ciudadano». Y también el editorial del 20 de noviembre Aprobado justo: «La falta de consenso educativo es un fracaso, pero la ley mejora la anterior».
En el apartado de buenas noticias nos detenemos en un centro de Galicia, reseñado en Escuelas en Red, donde los profesores siguen tratando de que el aprendizaje sea lo más eficaz posible. En el IES María Soliño de Cangas do Morrazo (Pontevedra) han optado por convertir a los estudiantes en cineastas con un matiz social para transformar el mundo en el que viven.
Fuente e imagen tomadas de: https://elpais.com/sociedad/2020/11/23/actualidad/1606135131_726380.html
El 65% de los padres y madres se basa en su propia experiencia al orientar a los y las jóvenes sobre sus estudios, y 9 de cada 10 echa en falta más apoyo en esta tarea por parte de los centros, según una investigación.
El 57% de los padres y madres considera que su opinión determina la elección que sus hijos e hijas realizan respecto a sus estudios, y 6 de cada 10 reconoce haberlos condicionado para que estudie una carrera universitaria. Estas son algunas de las conclusiones del Estudio sobre el papel de las madres y padres en la orientación profesional de sus hijos, elaborado por Dualiza Bankia y Gestionando Hijos.
La investigación, en la que han participado 2.019 padres y madres de toda España, se ha realizado con el propósito de conocer cuál es la percepción que tienen respecto a la Formación Profesional y cómo se informan para orientar a sus hijos e hijas sobre sus estudios.
Respecto a sus percepciones sobre la FP, el 65% de las familias cree que las empresas valoran más positivamente las carreras universitarias que los ciclos formativos, razón por la cual 6 de cada 10 padres y madres prefieren que sus hijos e hijas estudien un grado universitario. Aun así, el 79% reconoce que no se sentiría decepcionado si los y las jóvenes optasen por la FP.
Ahora bien, el 41% de las familias consultadas en la investigación considera que es mejor para sus hijos e hijas estudiar una FP, frente al 56% que opina lo contrario. Y cuando se les cuestiona sobre si una carrera universitaria aumenta las posibilidades de encontrar empleo, el 58% cree que sí y el 42% que no.
9 de cada 10 familias necesita más apoyo para orientar a sus hijos e hijas
A la hora de orientar a sus hijos e hijas, la mayoría de las familias (44%) se basa en su propia experiencia o la de amigos y familiares, el 30% en las tutorías de los profesionales de la orientación y docentes de los centros, el 17% en recursos externos de internet (ferias, webs especializadas, etc.) y el 9% en su propia intuición.
Asimismo, 9 de cada 10 padres y madres afirma echar en falta más apoyo para orientar a sus hijos e hijas, tanto por parte de los centros educativos como de las administraciones.
Ahora bien, respecto a los canales que utilizan para informarse sobre las opciones de itinerarios y estudios existentes, la mayoría de los padres y madres (el 52%) recurre principalmente a los profesionales de la orientación de sus centros y en segundo lugar a internet (47%). Sin embargo, un 5% reconoce que no se ha informado porque cree que no es necesario hacerlo.
Los prejuicios sobre la FP pesan entre la mayoría de los padres y madres
Los resultados del estudio revelan también que la mayoría de los padres y madres consultados tiene una imagen negativa sobre la FP: 7 de cada 10 piensa que los y las jóvenes que la estudian lo hacen porque no han podido cursar una carrera universitaria, y que quienes se deciden por un ciclo formativo tienen menos éxito profesional que los que optan por una carrera universitaria.
Si bien el 75% de los padres y madres reconoce que en España hay muchos prejuicios con respecto a la Formación Profesional, al ser cuestionados sobre si ellos y ellas los tienen, solo el 25% reconoce que sí.
Al respecto, Dualiza Bankia y Gestionando Hijos consideran que resulta importante dar a conocer los resultados de su estudio para así concienciar sobre estas ideas preconcebidas que aún siguen existiendo sobre la FP por parte de las familias, aun cuando diversos estudios internacionales apuntan que la Formación Profesional ayuda a mejorar la empleabilidad de los y las jóvenes.
Entre los resultados del informe también destaca que las familias vinculan las carreras universitarias como estudios que pueden gustarles a sus hijos y como opciones para que estos tengan mayores salidas profesionales y perciban mejores salarios. Sin embargo, la FP es vista por los padres y madres como una formación más «utilitarista», para que los y los jóvenes aprendan a ejercer una profesión, pero dejando sus gustos y deseos a un lado.
«La universidad se entiende y siente como un espacio para el desarrollo de los gustos personales de los hijos, mientras que la FP se observa y vive como la adquisición de conocimientos prácticos cuya mera finalidad es adquirir un oficio sin importar tanto el disfrute a la hora de desarrollarlo«, apunta la investigación.
Las variables que determinan qué estudios prefieren las familias para sus hijos
El nivel socioeconómico de los padres y madres influye en sus preferencias respecto a la educación de sus hijos e hijas, desvela el estudio: el 69% de las familias pertenecientes a un estrato social alto opta más por que sus descendientes estudien una carrera universitaria, frente al 58% de las de clase baja.
Otro dato relevante que demuestra cómo influyen los estratos socioeconómicos y los ingresos de las familias en los estudios que recomiendan a sus descendientes es que en los hogares cuyos ingresos sobrepasan los 3.000 euros mensuales, el 78% prefiere la educación universitaria y únicamente el 15% la FP.
Y en lo que respecta a cómo influye la edad de los progenitores en las preferencias de estudios para sus hijos, el informe señala que, cuanto más mayores son los padres y madres, más tienden a desestimar la FP frente a la educación universitaria.
El nivel de estudios de las familias constituye otro factor determinante: de los padres y madres que tienen un nivel de estudios superior, el 74% prefiere que sus vástagos estudien una carrera, frente al 16% que apuestan por la FP. En cambio, si el nivel de estudios de los progenitores es básico, el 53% opta por un grado universitario y el 37% por la FP.
El informe advierte que los progenitores también se ven influidos por prejuicios de género al recomendar a sus descendientes unos estudios sobre otros. En el caso de las hijas, por ejemplo, prefieren que estudien un grado universitario, mientras que, si se trata de un hijo varón, la reticencia a la FP no es tan alta. Esto puede explicar el por qué de la brecha de género en la FP, ya que hay más hombres que mujeres en los ciclos formativos.
La pandemia, una oportunidad para implicar a las familias en la orientación de sus hijos
La pandemia ha puesto de manifiesto la necesidad de que las familias se impliquen en la orientación de sus hijos e hijas de una forma más activa, desvelan los resultados del estudio La orientación académica y profesional en tiempos del COVID 19, promovido por la Fundación Bertelsmann y realizado por D’EP Institut.
El informe añade que el 35% de las nuevas necesidades de orientación que han surgido a raíz de la pandemia están relacionadas con el acompañamiento a las familias. Por ello, durante la crisis sanitaria los centros educativos han incorporado videoconferencias, charlas, talleres periódicos y entrevistas virtuales para padres y madres que han permitido apoyarlos en la orientación de sus hijos e hijas.
¿Sabías que…?
El estudio señala que 6 de cada 10 padres y madres estudiaría una carrera universitaria si pudiera volver atrás en el tiempo. Por el contrario, 3 de cada 10 se decantaría por un ciclo formativo.
Además, las familias cuyos hijos e hijas acuden a centros privados son las que mayor preferencia tienen por que adquieran un nivel educativo universitario (76% frente al 63% de la educación pública).
La mayoría de los adolescentes (63%) prefiere consultar a sus madres sobre qué estudios realizar, por encima de sus profesores o de los profesionales de la orientación, según una encuesta realizada por Fundación AXA y Educa2020 a 12.000 estudiantes de entre 16 y 18 años en 2017.
La Federación Plataforma Trans pide una reunión urgente con el Ministerio del Interior y con la ministra de Igualdad, Irene Montero, para abordar las agresiones hacia las mujeres trans.
Esta semana 2 mujeres jóvenes trans, una en Barcelona y otra en Madrid, han sufrido 2 brutales palizas. Así lo ha indicado Mar Cambrollé, presidenta de la Federación Plataforma Trans, que considera que «hay que poner freno» a esta «grave situación» con las herramientas que el propio Estado de Derecho tiene, para que no se llegue a convertir en algo común la agresión hacia las mujeres trans.
La noche del viernes era agredida una joven de 19 años, Eva Vildosola, mediante patadas y puñetazos mientras le gritaban insultos como «engendro» o «maldito travelo». Con las fotografías adjuntó también el siguiente texto: «Soy transexual, sí, pero es que es no me hace menos normal, no me hace un engendro, no me hace menos, tengo derecho a salir a la calle, tengo derecho a hacer con mis redes sociales lo que yo quiera y tengo todos los derechos que tendría que tener todo el mundo».
Además, tal y como recoge ‘Telemadrid’, el jueves Adriana, una joven de 27 años, procedente de Paraguay, se encontraba junto con una amiga en el centro de Madrid cuando 2 individuos, con la excusa de pedirlas un cigarro, se acercaron a ellas, momento que en el que uno de los hombres, sin mediar palabra le hizo tocamientos en el pecho y las piernas. Ante esto, las jóvenes salieron huyendo, intentando zafarse, cuando uno de ellos les dio alcance y cogió del pelo a Adriana, golpeándola en la cabeza y tirándola al suelo, propinándole patadas, puñetazos y agrediéndola con un objeto punzante en la espalda.
Fuente e imagen: https://www.diariocritico.com/nacional/plataforma-trans-pide-una-reunion-con-el-gobierno
Europa/España/22-11-2020/Autor(a): E. Rodríguez/Fuente: www.elcomercio.es
Los 2.000 alumnos se someterán a una PCR y recibirán formación sobre herramientas virtuales para trabajar en caso de confinamiento.
Son alrededor de 2.000 universitarios los que a lo largo de presente ejercicio tendrán que hacer prácticas en los centros educativos asturianos como parte de su formación curricular. Son los del Máster de Secundaria, los alumnos de cuarto, tercero y segundo curso de Educación Infantil y Primaria de la Facultad de Formación del Profesorado y Educación; de la facultad Padre Ossó, una parte de los del grado de Pedagogía y los estudiantes del Máster de Lengua Inglesa.
¿Cómo realizar esas prácticas con las actuales restricciones que hay en plena pandemia? La Facultad de Formación del Profesorado, en colaboración con la Consejería de Educación, llevan desde el verano manteniendo conversaciones para establecer un protocolo que permita compatibilizar dicha formación con la seguridad. Una de las medidas acordadas es que los estudiantes sigan un plan de formación específico sobre herramientas virtuales para que, en caso de que en caso de confinamiento, puedan seguir trabajando y sirviendo de apoyo al tutor.
Asimismo, gracias al convenio suscrito entre la Universidad y el Servicio de Salud del Principado para poder hacer pruebas PCR a los alumnos de Salud y Educación en este tipo de circunstancias, los estudiantes se someterán previamente a los test antes de incorporarse a clase. Y, una vez que comiencen su trabajo en el aula, tendrán que restringir su vida social lo máximo posible, sin poder quedar entre ellos presencialmente y limitando los contactos a su estrecho círculo de convivientes. «Durante el periodo de prácticas tendrán que cumplir igual que un profesor en activo».
Así lo explicó el decano de la Facultad de Formación del Profesorado y Educación, Celestino Rodríguez, a consultas de este periódico tras una reunión que ha mantenido el centro con los estudiantes esta misma semana. Rodríguez quiso agradecer la «muy buena colaboración» del departamento que dirige Carmen Suárez para poder llevar a cabo las prácticas, siempre y cuando la pandemia lo permita. Al menos, las de los cursos mayores.
Aunque ya hay 170 estudiantes de la facultad y de la Padre Ossó que están haciendo las prácticas con sus correspondientes PCR hechas, el grueso se concentrará entre enero y marzo. Ahora mismo, según explicó Celestino Rodríguez, «estamos con la solicitud de centros y conociendo el número exacto de tutores. Estamos en plazo, como todos los años» y confió en «poder ser de gran ayuda ante la difícil situación que están viviendo los centros. Hay que agradecerles a los profesores su labor».
Fuente e imagen: https://www.elcomercio.es/asturias/universitarios-hagan-practicas-colegios-limitar-vida-social-20201119000357-ntvo.html
El filósofo y pedagogo se muestra «cabreado» con la ‘Ley Celaá’, diagnostica un «síndrome de inmunodeficiencia social» a nuestra ciudadanía y no cree que vayamos a salir mejores de la pandemia
Filósofo, escritor, pedagogo y humanista son solo cuatro de las palabras que definen a José Antonio Marina. El toledano es una de las voces más acreditadas del pensamiento en nuestro país, dedicando su vida a investigar la inteligencia y el poder de la educación.
A sus 81 años, el filósofo sigue más activo que nunca y este jueves participará en el Encuentro de Centros de Enseñanza que organiza ESIC, como conferenciante de Thinking Heads.
Marina se muestra “cabreado” con la ‘Ley Celaá’, diagnostica un “síndrome de inmunodeficiencia social” a nuestra ciudadanía y no cree que vayamos a salir mejores de la pandemia. En El Confidencial charlamos con el pedagogo sobre el miedo, las falsas promesas de los políticos, la nueva ley de educación, el futuro de la enseñanza, los efectos negativos del covid-19 en el aprendizaje y el efecto de la pandemia en el desarrollo social de los más pequeños.
PREGUNTA. Decían que de esta íbamos a salir mejores y valorando las pequeñas cosas que teníamos, pero varios meses después del comienzo de la pandemia la crispación y el hartazgo se han adueñado de la sociedad. ¿Cómo cree usted que saldremos de ésta?
RESPUESTA. Igual que hemos entrado, las sociedades cambian con mucha lentitud. Lo que va a salir es una sociedad económicamente empobrecida y deprimida, algo que espero que dure poco.
Siempre he sido muy escéptico sobre la idea de que la pandemia nos iba a hacer mejores personas y valorar más las cosas que antes no nos parecían importantes.
P. Mucha gente lleva sintiendo todos estos meses vulnerabilidad y miedo. ¿Puede tener algo bueno este miedo?
R. Hay gente que tiene muchísimo miedo, no solo de la enfermedad, también al futuro económico, que está en el aire.
Cuando uno se acostumbra demasiado a ciertos miedos se relajan los sistemas de protección
El gran problema es que cuando uno se acostumbra demasiado a ciertos miedos se relajan los sistemas de protección, algo que está pasando con conductas como la falta de preocupación respecto al peligro de la pandemia. Mantener una postura equilibrada, ni ser temerario ni hipocondríaco, es clave. Debemos hacer un esfuerzo para darnos cuenta de los peligros reales, ni minusvalorados ni obsesionarnos con ellos.
P. La llamada al civismo y la responsabilidad individual ha sido una constante en los últimos meses, pero en algunos casos ha fracasado: botellones, gente sin mascarilla por la calle, sin respetar la distancia social en bares… ¿podríamos decir que ha fallado la educación social que recibimos?
R. Sí, ha fallado. El problema es que no tenemos una educación cívica muy arraigada como, por ejemplo, la que hay en los países del norte de europa que tienen una formación ciudadana mucho más estable que la nuestra.
Nosotros no hemos cuidado la educación cívica por una razón, durante muchos años hemos insistido en que la moral cívica era una bobada, que la moral o era religiosa o no había moral. Cuando la religión pierde vigencia nos quedamos en una situación de anomia.
Foto de Archivo. (Enrique Villarino)
Tenemos que fomentar los hábitos ciudadanos. Se intentó hacer con la asignatura de Educación para la Ciudadanía, pero el debate sobre esta materia fue sumamente torpe, sectario y absurdo. Daba la sensación de que estábamos muy poco maduros para conservar una ética social.
Llevo mucho tiempo diagnosticando una enfermedad social al que he llamado ‘síndrome de inmunodeficiencia social’. La inmunodeficiencia fisiología hace que un organismo no produzca anticuerpos para defenderse de las infecciones, pues con la sociedad española sucede igual, tampoco produce anticuerpos sociales para defenderse de las enfermedades sociales como la corrupción de alta o baja intensidad. No algo delictivo como tal, sino de la gente que no cumple bien sus deberes, de una especie de dejadez y descuido; y sobre todo que soportamos a mucho sinvergüenza. Todas estas cosas producen una sociedad que tiene muy pocos sistemas de defensa.
P. Aunque en aquel momento el debate sobre Educación para la Ciudadanía fuese “torpe, sectario y absurdo”, ¿considera que ahora estamos suficientemente maduros como sociedad para formular nuevos planteamientos educativos sobre educación cívica?
R. Sin duda alguna. Pero no de una manera tan precipitada como se está haciendo con la nueva ley de educación, que no se ha hablado con nadie, por lo tanto va a tener una vigencia muy corta como el resto de leyes educativas.
Hemos vuelto otra vez a pensar que todo Gobierno tiene que hacer su ley de educación, y a la vista está que nunca ha servido para nada. Todos los gobiernos han caído en la ingenuidad de pensar de que si se cambia una ley, se cambiaba la educación y eso no es verdad. La educación se cambia cuando cambia lo que sucede dentro de las aulas y una ley muchas veces ni llega a las aulas. Hay que acercarse a las aulas, formar a los docentes, a los equipos directivos, estar en contacto con los padres y formar un ambiente de apoyo a la escuela, cosas que no se hacen por ley.
El efecto escuela en el éxito o fracaso no llega al 40%. El éxito viene de la procedencia económica y social de los alumnos. Tenemos que ayudar a las familias, porque las escuelas no lo pueden hacer todo. Y eso no se consigue con una ley, sino con un trabajo mejor organizado de movilización de los profesores y de la sociedad; pero sobre todo no perdernos en debates del siglo XIX y que son los que han estado impidiendo siempre que se pueda hacer un pacto educativo.
Otra vez estamos debatiendo si la educación debe ser concertada o no concertada, si la religión debería estar en la escuela, si tenemos que tener un currículo igual en toda la nación. Esto son cosas que las naciones avanzadas lo tienen ya superado y nosotros estamos todavía pataleando en el mismo pantano ideológico.
P. ¿Qué otros fallos tiene la ‘Ley Celaá’?
R. Principalmente el que ya hemos hablado, como no se ha acordado con nadie, no va a tener recorrido. Cuando cambie el Gobierno, cambiará la ley otra vez.
Durante mucho tiempo he trabajado por un pacto educativo, pero ahora no es el momento del pacto educativo. Ahora tenemos que ir mucho más allá, tenemos que hacer un pacto por una sociedad del aprendizaje en la que todos los agentes sociales se den cuenta que, o todos nos ponemos a aprender y no solo en la escuela, o toda España se va a quedar muy atrasada.
Se está poniendo de manifiesto que estamos sometidos a la ley universal del aprendizaje, que dice que toda persona, institución o empresa para sobrevivir necesita aprender, al menos, a la misma velocidad a la que cambia el entorno; y si quiere progresar debe ir a más velocidad. Esto tienen que hacerlo empresas, políticos y las administraciones públicas porque el mundo cambia con mucha rapidez, algo que estamos viviendo especialmente ahora con la pandemia.
Ahora, únicamente en el terreno escolar necesitamos organizar los currículos de otra manera, introducir las nuevas tecnologías en los procesos de aprendizaje, saber cómo se puede organizar lo que el alumno tiene que aprender y lo que puede encontrar en un ordenador.
Tenemos que hacer un aprendizaje rápido de lo que está funcionando en otros países. Todos los países están en estado de emergencia educativa y tenemos que ver quién lo ha hecho bien, quién lo está haciendo mejor y no quedarnos ahora en enseñanza concertada o pública. Debemos observar las buenas escuelas gestionadas por un sistema público o privado, pero que estén dentro de la enseñanza pública, que sigan las indicaciones de una buena política educativa donde seguimos teniendo mucho fracaso escolar.
P. Dicen que los meses de telecolegio y las clases anómalas que se están viviendo ahora mismo en las escuelas están provocando un nivel de asimilación de conocimientos menor. ¿Cómo atacamos esas faltas de conocimiento en el futuro?
R. La pandemia ha traído consigo efectos negativos en los conocimientos adquiridos por los chicos, pero se pueden recuperar con mucha facilidad. Lo que me preocupa realmente es que se han perdido los hábitos de estudio, de trabajo, de comunicación y de sociabilidad, que son prácticas difíciles de recuperar.
Desde junio venimos alertando a las autoridades de la necesidad de diseñar de manera distinta este curso 2020/2021 porque veníamos de tres meses de confinamientos. Lo primero que teníamos que hacer en este primer trimestre del curso era ver cuál era la situación de nuestros alumnos, porque había muchos que se nos han perdido y no sabemos donde están; por eso el primer trimestre debería haber sido de recuperación para que cada uno pudiera recuperar lo perdido. Esto no se hizo y los alumnos cuya familia no valorarse el aprendizaje, sin hábitos de trabajo en casa, ni los medios tecnológicos necesarios o un espacio en casa donde trabajar telemáticamente, y que además están en colegios que no han trabajado el colegio telemático bien, esos sí que van a tener realmente unos prejuicios muy serios.
En estos meses hemos tenido que mandar alimentos a algunas familias de nuestros alumnos
Por ejemplo, pertenezco a Trilema, una fundación que gestiona seis colegios. En estos meses no solo nos hemos tenido que encargar de la adaptación, en algunos casos también hemos tenido que mandar alimentos a las familias de nuestros alumnos. Asique imagínate hasta qué punto las dificultades económicas están influyendo en el resultado de nuestros alumnos.
En este momento, con la que está cayendo, que el Ministerio se dedique a hacer una ley de educación… es que están en la luna. Ahora tendrían que estar mañana, tarde y noche yendo a las escuelas, viendo lo que se está haciendo en las escuelas, ayudando a los profesores, a los padres, colaborando con el resto de administraciones públicas y haciendo que los servicios de bienestar social estén coordinados con las escuelas. Y en lugar de estar haciendo todo esto lo dejan y se van a lo fácil que es ‘vamos a hacer una ley de educación’, como comprenderás yo estoy muy cabreado con esto.
P. La enseñanza se ha adaptado a toda prisa con la escuela telemática, clases semipresenciales… ¿Cuál cree que es el futuro de la educación?
R. Acabo de publicar un libro que es el resultado de un programa de investigación que se llama ‘El proyecto centauro’. Los niños que están en las escuelas van a tener la experiencia de un cambio realmente brutal en ciertas cosas, sobre todo, por el desembarco de un sistema potentísimo de inteligencia artificial que nos van a obligar a cambiar una parte importante del desarrollo de la inteligencia de nuestros alumnos. Van a estar trabajando con una tecnología muy sofisticada, donde lo que se va a defender no es lo que se sabe, porque eso va a estar con un acceso muy fácil, sino lo que comprenden.
Fotografía de archivo. (Héctor G. Barnés)
Toda la escuela tiene que estar muy centrada en formar a personas que sean capaces de comprender toda la información que tiene alrededor y de tomar decisiones; y ese es un modo distinto de educar la inteligencia. Lo que tenemos que prever es cómo se puede llevar a los currículos educativos.
El 60% de los puestos en los que van a trabajar los alumnos que ya están aquí no se han inventados, pues las herramientas que van a utilizar no se han inventado, ni los conceptos, ni cuáles van a ser sus problemas. La educación va a ir por delante y tendremos que enseñar a los alumnos una serie de cosas muy bien diseñadas para que tengan capacidad de aprender con rapidez, capacidad de aprender y que tengan fuerza de carácter para tomar decisiones en un mundo en que mucha gente va a querer tomar decisiones por ellas. Ese es un reto de educación que no se está tomando enserio.
En este momento la investigación más puntera sobre educación no la hacen las universidades, ni los sistemas educativos, lo están haciendo las grandes tecnológicas. Están investigando muchísimo porque quieren ser los grandes educadores del universo, pero no porque haya una conspiración, es que es un gran negocio.
Por ejemplo Microsoft está trabajando en los asistentes personalizados automáticos, vamos que los alumnos van a tener un profesor que va a ir aprendiendo con ellos. Cuando eso empiece a llegar a las escuelas no vamos a tener más remedio que comprarlo y da la sensación de que nadie se está tomando enserio el asunto.
La educación se debería elegir desde el mundo educativo, no el empresarial y eso lo estamos dejando a parte. Y no nos tomamos en serio el asunto, el problema que tenemos es que a nadie le interesa la educación. En las encuestas del CIS no aparece como prioritario para la ciudadanía la educación y a los políticos tampoco les interesa.
P. ¿Perjudicará al desarrollo social de los más pequeños esta forma de socializar con menos contacto físico o la relación con menos niños?
R. Eso puede depender de lo que dure esto. Si se prolonga es posible que sí, en ese caso, deberíamos pensar cómo enfrentar este problema que se puede presentar; y ahí tiene que entrar la cooperación entre las familias y la escuela.
Fotografía de archivo. (EFE / Marcial Guillén)
Hace 10 años lancé la Universidad de Padres para llamar la atención de lo importante que es que la comunicación entre escuela y familia sea más intensa, sobre todo en determinadas edades. Las edades de los estudiantes de Infantil, Primaria y el primer curso de Secundaria son fundamentales para resolver los problemas de sociabilidad y los emocionales. En estas edades se están configurando los hábitos del miedo, la timidez, la agresividad, la tenacidad y la relación con los demás, que se van configurando para bien o para mal dentro de los primeros años de la escuela. Haber resuelto algunos problemas antes de pasar a Secundaria como la timidez, la agresividad o los miedos es muy importante.
En la pandemia, por esta situación de aislamiento, estos problemas se están agravando y debemos tenerlo previsto e intentar hacer planes en el campo educativo al respecto.
P. La generación ‘millennial’ lo ha tenido todo, han viajado cuando han querido, han salido de fiesta como han querido… Pero los niños de la generación actual viven bajo un ‘régimen’ en el que hay que respetar muchas normas, ¿será una generación más disciplinada?
R. No lo creo, porque son hábitos muy concretos que solo vivirán en una parte concreta de la vida. El auténtico problema de las generaciones jóvenes no viene por ahí, viene por la relación con las redes sociales, ese es el problema serio que tenemos por varias razones.
Primero, el interés por las redes sociales está dando demasiado interés al yo público de los chicos. Ahora lo importante es estar en las redes, tener muchos ‘likes’ y hay mucha influencia de la estructura de la personalidad, que a mi juicio no es buena. Las redes sociales están tomando demasiada preponderancia dentro del comportamiento individual.
Estamos creando una especie de servidumbre de la red que limita muchísimo la capacidad de toma de decisiones y de libertad de nuestros chicos
En segundo lugar, las formas de contacto, con mensajes muy cortos, están endureciendo y simplificando la comunicación. En mensajes muy cortos puedes decir muy poco, insultos, consignas o chistes, pero no puedes decir argumentos. Asimismo tener como contacto una pantalla, que te puedes salir como quieras, sin tener un punto de cortesía, hace que las relaciones estén muy brutalizadas.
En ‘El proyecto centauro’ una de las cosas importantes que hacemos es llamar la atención sobre las redes sociales. Estamos creando una especie de servidumbre de la red que limita muchísimo la capacidad de toma de decisiones y de libertad de nuestros chicos, ahí es donde está el problema. Tenemos que fortalecer la personalidad de nuestros alumnos para que no quede difuminada su influencia por las redes.
P. Los españoles estamos acostumbrados a las falsas promesas de los políticos, una de las últimas que hemos escuchado es que la vacuna del covid-19 llegaría en Navidad. ¿Pueden afectar especialmente las mentiras a la sociedad en esta época?
R. Un problema muy serio, que no es solo de España, es la absoluta falta de confianza de la ciudadanía en los políticos y eso es gravísimo. Yo creo que los políticos se deberían tomar en serio que tiene que recuperar la credibilidad, porque sino hay un desfase entre los políticos que van por un lado y los ciudadanos que van por otro.
La sociedad actualmente está completamente desconectada, en parte, afortunadamente. Por ejemplo, la agresividad que hay en el Parlamento es completamente política, los ciudadanos somos más tranquilos, pero si esa gresca continua en el Congreso acabará contagiandonos.
Hay que hacer una llamada de responsabilidad a los políticos para que no se comporten así. El Parlamento se hizo para que se puedan pelear los argumentos y no tengan que pelear las personas. Ahora da la impresión de que es continuamente una pelea personal con insultos, descalificaciones y falta de clase.
Que entre las tres primeras preocupaciones de los españoles estén los políticos es una cosa detestable, deberían hacérselo mirar
El hecho de que entre las tres primeras preocupaciones de los españoles estén los políticos es una cosa detestable, que demuestra que deberían hacérselo mirar. Los políticos están para solucionar problemas, no para convertirse en un problema. La clase política está defraudando a la ciudadanía y la ciudadanía no se fía de ella.
Los sindicatos docentes se encuentran divididos ante la aprobación en el Pleno del Congreso del proyecto de Ley Orgánica por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOMLOE), conocida como ‘Ley Celaá’.
En declaraciones a Europa Press, la responsable de enseñanza de UGT, Maribel Loranca, considera una «noticia positiva» la aprobación de la LOMLOE este jueves por parte de la Cámara Baja. «Esta ley es un primer paso para introducir los cambios que necesita nuestro sistema educativo», ha afirmado.
En su opinión, la nueva norma educativa «revierte algunos de los efectos más perniciosos» de la LOMCE del Partido Popular, «como los itinerarios y la doble titulación», mientras que apuesta por «una escuela inclusiva y recupera la participación de la comunidad educativa en la gobernanza de los centros».
Además, Loranca ha puesto de relieve que incorpora la perspectiva de género, la apuesta por la digitalizacion y la educación para el desarrollo sostenible. «Contempla un compromiso de financiación, que a nuestro juicio, debería llegar al 7% del PIB en 2025», ha apostillado.
Sin embargo, ha lamentado que «deja fuera aspectos fundamentales como la bajada de ratios y la reducción de la carga lectiva de los docentes». «Emplazamos al gobierno a comenzar las negociaciones con los sindicatos para establecer las condiciones de la función docentes, así como los necesarios cambios que, en materia de currículo, metodología y evaluación deberán desarrollarse a partir de la ley», ha remachado.
El secretario de la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras (CCOO), Francisco García, ha indicado que la comunidad educativa había rechazado «frontalmente» la LOMCE y ha puesto de relieve que «había un amplio consenso en solicitar su derogación y su sustitución» por una nueva norma.
«Es una buena noticia que haya una nueva ley educativa que vaya a revertir los aspectos más regresivos de la LOMCE», ha indicado a Europa Press Francisco García, para después poner en valor que esta norma «vaya a fortalecer el sistema educativo público» que es el que «garantiza la universalización del derecho a la educación». No obstante, ha indicado que aún hay «asignaturas pendientes», como la financiación del sistema, el debate sobre la profesión docente o la rebaja de las ratios, entre otras.
En declaraciones a Europa Press, el secretario general de FEUSO, Antonio Amate, ha hecho hincapié en que la ‘Ley Celaá’, «por desgracia, será tan sólo la octava ley educativa» de la democracia. «Estamos siendo testigos, una vez más, del naufragio de la política y su incapacidad para ayudarnos a organizar nuestra vida compartida en el sistema educativo», ha añadido.
Para Amate, la LOMCE pretendió imponer «su modelo con una fuerte contestación de sus detractores» y la LOMLOE «vuelve a caer en la misma piedra y busca imponer su modelo provocando también una fuerte resistencia». «Esto no es bueno para nadie. Es un gran perjuicio social», ha manifestado, para después añadir que es «necesario rectificar en la Ley Celaá los aspectos más agresivos contra la libertad de enseñanza y la pluralidad» del sistema educativo.
Por su parte, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha lamentado que la Ley Celaá «arranque sin consenso y sin recursos (con un déficit de 26.600 docentes y de 7.000 millones en inversión educativa) para afrontar los graves problemas de la educación en España: fracaso escolar, paro juvenil, diferencias entre comunidades autónomas».
«Se trata de un parche más en el modelo educativo que además recrudece polémicas como la de las lenguas cooficiales. La norma rebajará, asimismo, el nivel de exigencia para aprobar en lugar de apostar por planes de refuerzo educativo, incremento de plantillas o la reducción de ratios de alumnos», ha criticado CSIF.
El sindicato independiente de enseñanza ANPE ha afirmado que «la ausencia de diálogo unido a la falta de negociación» hace que esta nueva ley «nazca bajo la premisa de que será una ley derogada o modificada cuando se produzca un cambio de gobierno como ha sucedido con otras leyes educativas».
«Un proyecto apresurado, cuyo objetivo inicial era derogar la LOMCE y volver a los postulados de la LOE-LOMCE. Pero, tras la intervención de los grupos parlamentarios, que sustentan al gobierno, y la asunción de algunas enmiendas, han convertido aquella propuesta inicial en un texto todavía más ideologizado, mediante la incorporación de medidas muy polémicas y controvertidas que polarizan y fraccionan cada vez más las posiciones políticas, sociales y territoriales en el ámbito educativo», ha recalcado.
Desde la Confederación de STEs-i consideran que la controversia política y las demandas de la enseñanza privada «en defensa de unos privilegios que no tienen parangón en Europa, no deben ocultar las deficiencias que no soluciona» la ‘ley Celaá’.
«Celebramos sin duda la eliminación de los aspectos más lesivos de la LOMCE», han manifestado, para después añadir que el Congreso ha aprobado una LOMLOE que «mejorada» en su trámite parlamentario, pero está «lejos aún de las necesidades educativas actuales».
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