El Ministerio de Educación y las comunidades autónomas acordaron esta semana los términos en los que se procederá a la finalización del curso académico. Los alumnos de todas las etapas, desde primaria hasta bachillerato, pasando por formación profesional, promocionarán salvo en casos excepcionales. La fórmula no es un aprobado general, pero se parece bastante. Las circunstancias singulares que han marcado el tercer trimestre escolar, con las aulas vacías y unas precarias condiciones para impartir clases telemáticas, dificultan notablemente la evaluación de los alumnos en la recta final de curso.
No obstante, el acuerdo prevé que los docentes tendrán en cuenta las calificaciones de los dos primeros trimestres a la hora de determinar la nota definitiva y que el último tramo, dedicado a repasar y reforzar contenidos, solo contará para beneficiar al alumno, nunca para perjudicarlo. Esta salvaguarda permite que sean calificados de forma justa, valorando sus logros durante la etapa de confinamiento y sus necesidades de aprendizaje.
Las autoridades educativas coinciden en que, para ocho millones de alumnos no universitarios, repetir curso es una medida excepcional que deberá ser adoptada, y convenientemente argumentada, de forma colegiada por el equipo docente atendiendo a la evolución académica del estudiante antes del cierre de las aulas, hace ya más de un mes. La situación socioeconómica de las familias es un aspecto que no puede quedar al margen, toda vez que condiciona el acceso a la educación online y a las herramientas pedagógicas digitales.
Es de lamentar, no obstante, que las comunidades de Madrid, Andalucía y Castilla y León (presididas por el PP) hayan decidido desmarcarse del documento presentado por el ministerio y se empeñen en exigir al Gobierno que fije el número máximo de asignaturas suspensas para que los estudiantes puedan pasar de curso o titularse. El País Vasco apela a la defensa de las competencias para aplicar su propio plan y Cataluña ultima su particular decreto. La disparidad de criterios en función del territorio redunda, a efectos prácticos, en una evidente desigualdad de los estudiantes, que verán condicionada la obtención de un título o la posibilidad de presentarse a la prueba de acceso a la universidad.
Actitudes como las exhibidas por el PP y grupos nacionalistas ponen de relieve las dificultades intrínsecas a la hora de alcanzar pactos estables y duraderos en el ámbito educativo y sitúan una materia tan sensible en el centro de la rencilla política, una vez más. Perseguir un provecho partidista o actuar con afán de desgastar al Gobierno central en una situación extraordinaria como la actual tiene difícil defensa, más cuando los afectados son niños y niñas.
Fuente del artículo: https://elpais.com/elpais/2020/04/17/opinion/1587138399_750715.html
«Sería deseable que las decisiones sobre algo tan trascendente como la educación pública se tomaran por expertos capaces de proponer programas de adaptación y progreso que no dependan del día a día o de lo que ocurra a corto plazo»
«En un alarde de compromiso, esfuerzo y optimismo, profesores y alumnos se han lanzado a un tipo de enseñanza para el que no se les ha preparado técnica ni intelectualmente»
Está claro que el estado de alarma sanitaria que el Gobierno de España decretó hace ya más de un mes ha cambiado mucho y de forma radical e inesperada lo que consideramos normal. Aceptamos con resignación las diferencias con las que cada familia esta viviendo el confinamiento, porque lo vemos consecuencia de la historia personal y familiar. Se activan todos los mecanismos de resiliencia viendo a través de los medios de comunicación y, sobretodo, la ‘ventana indiscreta’ de la televisión, cómo evoluciona la pandemia. Nos sentimos impotentes y asombrados por el creciente número de personas infectadas, enfermos ingresados en UCI y muertos por la infección. Nos resignamos ante la presencia en escena de personajes que hacen gala de la opulencia de sus casas, mientras que nuestro entorno es más reducido y con menos diseño, alentados quizás por el espejismo de nuestra imaginación e ilusiones y el hecho de que el coronavirus nos asusta a todos por igual.
En este escenario de desigualdad hemos aceptado el teletrabajo, sabiendo que no es lo mismo teletrabajar en una habitación con intimidad y con medios informáticos potentes, que en una mesa de camilla con nuestros hijos haciendo los teledeberes y compartiendo unas exiguas velocidades de red. Creo que lo aceptamos porque nos atañe a los adultos dentro de nuestra responsabilidad ciudadana y porque no nos queda otro remedio.
Ahora bien, es vivir en la inopia admitir que estas diferencias de capacidades dentro del ámbito de la familia y su entorno no afectan al desarrollo adecuado de las capacidades de aprendizaje y rendimiento escolar de los alumnos que están sufriendo el confinamiento.
España es un Estado social en el que existe el compromiso de la igualdad de oportunidades cuyo pilar es la enseñanza pública. El acceso igualitario al desarrollo intelectual es el mayor valor de nuestra convivencia social democrática; una sociedad inteligente identifica y asegura el resto de servicios básicos para todos los ciudadanos. Sin este principio y por la falta de oportunidades, es seguro que muchos profesionales no hubiéramos llegado a bachiller y a la universidad. La enseñanza pública presencial equilibra muy significativamente las diferencias económicas y sociales, ya que los alumnos tienen acceso por igual a los medios necesarios para desarrollar sus capacidades. Sabemos también que las diferencias socioeconómicas juegan un papel complementario, pero no es excluyente. La educación pública presencial es un vínculo fundamental de equidad social y, a su vez, motivador para el esfuerzo, puesto que no se ven coartadas las capacidades de los estudiantes.
Estos últimos días se ha abierto el debate sobre qué hacer con este curso escolar tan atípico, con un tercio del programa sin desarrollo presencial. En un alarde de compromiso, esfuerzo y optimismo, profesores y alumnos se han lanzado a un tipo de enseñanza para el que no se les ha preparado técnica ni intelectualmente. También, siguiendo son ese optimismo temerario, las Administraciones están recogiendo datos de conexión, seguimiento, aprovechamiento del programa (todo virtual), con conclusiones dispares según a quien se le pregunte. Pero creo que es necesario imaginar varios escenarios:
1) un estudiante con medios adecuados, intimidad espacial en el hogar y asesoramiento particular;
2) varios hermanos compartiendo medios informáticos entre ellos y con el tele-trabajo de papá y/o mamá, en la mesa de camilla o el comedor familiar, sin acceso a asesoramiento adecuado; y para terminar,
3) alumno en un hogar empobrecido al extremo sin medios informáticos ni capacidad de intimidad en el entorno familiar. Es imposible que se cumpla en ellos el pilar social de la igualdad de oportunidades, como es evidente. Pues bien, hay políticos y Gobiernos que se instalan en la inopia y consideran que el rendimiento escolar en estas circunstancias puede ser evaluado con equidad, cuando para unos ha supuesto un esfuerzo equivalente a un paseo por la playa (escenario 1) y comparado con el de subir una pared vertical sin ayuda técnica (escenario 3). El esfuerzo en cada escenario es absolutamente diferente y es un insulto a la inteligencia natural pensar que una evaluación del rendimiento sería justa. Solo cuando haya aulas de estudio en cada esquina de las ciudades, informatizadas y con profesores de apoyo, podríamos decir que todos los estudiantes pueden acceder a teleenseñanza en igualdad de condiciones. Y este no es el caso.
Me asombra mucho el ver cómo la sociedad acepta estas posturas expresadas por los representantes de la Administración con competencias educativas. No sé por qué no hay una respuesta solidaria y contundente contra tal desatino. Me pregunto si no estamos un poco anestesiados por el confinamiento, o porque tanta noticia WhatsApp/Twiter/etc, nos está haciendo insensibles e inactivos.
En el desarrollo de las capacidades intelectuales, la posibilidad para alcanzar las metas es el motor de la motivación para el esfuerzo personal. La equidad de medios y oportunidades para que cada estudiante alcance el máximo de sus capacidades es un compromiso social, que no puede verse fracturado en ninguna situación. Ahora se está poniendo encima de la mesa que se evalúe por igual el rendimiento escolar que depende de situaciones diametralmente opuestas. Creo que esto significará truncar por motivos arbitrarios (posiblemente en el marco de ineptitud e interés político) las expectativas de muchos jóvenes con capacidad de llegar a ser grandes profesionales. Cualquiera de ellos puede ser quien descubra la vacuna definitiva contra el coronavirus, el remedio contra el cáncer, asegure nuestra seguridad y salud, encuentre la solución a los problemas del hambre y el deterioro medioambiental del planeta; y casi todos ellos serán buenos ciudadanos que harán mejor a nuestro país. No podemos permitir que decisiones de estrategia política nos priven de ello.
Sería deseable que las decisiones sobre temas trascendentes se tomaran por expertos capaces de proponer programas de adaptación y progreso que no dependan del día a día, o de lo que ocurra a corto plazo. Lo que estamos viendo es que las decisiones van en un sentido u otro como reacción a lo que ocurra en el momento inmediatamente anterior a la espera del posterior inmediato. Esto produce una sensación de vértigo, que aceptamos como normal en el caso de la sanidad, que ha de reaccionar ante la urgencia de la enfermedad; pero no entiendo por qué ha de ser así en educación.
Se debería plantear un programa de respuesta y adaptación de largo recorrido y con mucha probabilidad de poder ser aplicado. Por ejemplo, el destino de la EBAU (antes selectividad) es tan incierto que nadie es capaz de apostar a que se pueda celebrar un examen multitudinario en el mes de junio o julio. Sin embrago, no se ha puesto encima de la mesa un plan alternativo a este examen, que sea equitativo y justo. Seguimos esperando hasta el ultimo momento y ya improvisaremos, guiados por la intuición ignorante (como se esta poniendo de manifiesto hasta el momento).
La intuición ilustrada está brillando por su ausencia para la toma de decisiones en educación. Parece que esta intuición ilustrada está siendo utilizada únicamente por los profesionales de la sanidad a pie de cama, menos mal que ahí sí esta funcionando.
La Comunidad baraja volver a las aulas de forma paulatina
El consejero de Educación de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio, ha manifestado este jueves que están barajando «distintos sistemas de vuelta a las clases», como, por ejemplo, «empezar primero por los de 2º de Bachillerato, que son los más necesitados por las pruebas de la EvAU, los de 4º de la ESO, que igualmente titulan este año» y «los de FP que titulan».
Ossorio ha explicado, en una entrevista en Onda Madrid recogida por Europa Press, que esta opción permitiría «distribuir mejor» a los alumnos y «esponjar» la vuelta a los centros educativos, y ha agregado que «respecto a los exámenes, exactamente igual».
El consejero madrileño ha criticado que el Ministerio de Educación haya dejado «al albur de cada comunidad autónoma que dictamine con cuántos suspensos titula», porque de una autonomía a otra «esos títulos valen igual», y ha asegurado que en Madrid va a ser con «cero suspensos».
En cuanto a la tercera evaluación, ha rechazado que solo sea «diagnóstica», como ha planteado el Ministerio, y ha explicado que la Comunidad de Madrid está de acuerdo con que hay que «tenerla en cuenta con la máxima flexibilidad», tomando en consideración el acceso de cada uno de los alumnos a medios telemáticos y las dificultades de aprendizaje, pero que apuesta por una «evaluación académica».
Así, ha aclarado que para los alumnos madrileños la tercera evaluación «va a tener valor académico», pero «no va a perjudicar a los alumnos en ningún caso con respecto a las dos primeras evaluaciones que fueron presenciales», que «evidentemente tienen que ser lo fundamental».
«Tiene que tener valor académico porque si no, estamos echando por tierra el enorme esfuerzo que han hecho los alumnos y los profesores durante estas difíciles semanas que han tenido que reinventarse para seguir con la educación a distancia», ha recalcado.
Tras hacer hincapié en que «nadie por una evaluación que no ha tenido clases presenciales, que ha podido tener dificultades, especialmente algún alumno, se va a ver perjudicado por esa evaluación», ha incidido en que en la Comunidad tendrá «efectos académicos aunque no tenga efectos perjudiciales».
En cuanto a los que hayan suspendido las dos primeras evaluaciones, ha dicho que tendrán que examinarse en el mes de junio, cuando van a tener lugar las pruebas de evaluación, que en convocatoria ordinaria serán hasta el 15 de junio y en extraordinaria hasta el 25.
Modalidad de exámenes
Respecto a la modalidad de los exámenes, ha puesto de manifiesto su deseo de que sean presenciales, pero ha reconocido que «dependerá del criterio de las autoridades sanitarias», y ha puntualizado que «si no son presenciales habrá que ver vías telemáticas».
A propósito de la continuación de la actividad docente ‘online’, el consejero ha precisado que la instrucción es ir avanzando en los «contenidos fundamentales», pero ha reconocido que es «imposible» dar todo el temario previsto.
Por otro lado, ha dicho que la Comunidad de Madrid pidió al Ministerio «un esfuerzo más allá de las palabras», con las clases de refuerzo voluntarias en el mes de julio dentro un plan «cofinanciado por el Estados y las comunidades autónomas», y ha dicho que es bueno aprovechar el mes de julio porque además no se sabe «lo que va a pasar en otoño».
Ossorio ha insistido en acusar al Ministerio de Educación «dejación» y ha asegurado que «no le gusta nada el esfuerzo, le tiene grima», al tiempo que ha señalado que el acuerdo que se suscribió el miércoles en la conferencia sectorial dio lugar a que un medio de comunicación hablase de aprobado general, «un mensaje malísimo».
Fuente de la Información: https://www.madridiario.es/comunidad-baraja-volver-aulas-forma-paulatina-primero-2-bachillerato-4-eso
La Asociación In Género ha demandado ayuda de emergencia para las personas que ejercen la prostitución en Castilla-La Mancha, pues la crisis sanitaria y social generada por el coronavirus «ha puesto de manifiesto más aún la extrema situación de vulnerabilidad en la que se encuentra las cerca de 2.000 personas que ejercen la prostitución en la región junto con las víctimas de trata».
En este sentido, desde la Asociación In Género ha afirmado que se ha llegado a requerir hasta seis documentos (empadronamiento, tarjeta de demanda de empleo, certificado de vida laboral, etc.) desde otras organizaciones humanitarias para gestionar una ayuda de emergencia de alimentos y «que excluyen inexplicablemente y de forma directa a las personas en situación administrativa irregular». Por ello, reclaman que la ayuda de emergencia sea más inclusiva, fácil de gestionar y eficaz.
Además, observan desde la asociación, «que el colectivo se puede ver obligado a ejercer la prostitución de forma clandestina en pisos poniendo su salud en riesgo y las de otras personas para poder cubrir sus necesidades básicas y la de sus familias».
Asimismo, a su juicio, «es necesario recordar que la mayoría de estas personas viven en los lugares donde ejercen la prostitución, por lo que, con el estado de alarma, muchas han tenido que quedarse dentro de los clubes cerrados al público con el permiso de sus dueños y pagando una cantidad diaria (que ronda los 10 euros por comida y alojamiento)».
Respecto a las alternativas residenciales, «han sido complejas de conseguir puesto que la administración competente carecía de recursos suficientes y los que había estaban prácticamente ocupados por otras mujeres que siendo víctimas de violencia también, tenían más prioridad que nuestro colectivo».
«Sin duda, esta crisis ha puesto sobre la mesa la invisibilidad de este colectivo en la sociedad y la falta de capacidad de defensa de sus derechos públicamente. La enfermedad puede traer muchas consecuencias negativas pero también puede ofrecer una oportunidad para el empoderamiento de las personas que ejercen la prostitución», ha afirmado esta asociación,
Así, añade que también puede ser ocasión de «favorecer una conciencia crítica para que sean ellas mismas las que decidan cómo se deben hacer las cosas, cómo garantizar su protección y cómo evitar que situaciones como las que se están viviendo puedan ser remediadas».
La Asociación In Género es una ONG de ámbito nacional que nació en Castilla-La Mancha en 2005 con el objeto de dar una respuesta integral a las necesidades de las personas que ejercen la prostitución y víctimas de trata. La entidad nació frente «a la preocupación creciente sobre la situación de las personas que ejercen la prostitución en nuestro país y especialmente de las personas que están en situación de trata».
Los gobiernos de Madrid y Murcia, del PP, rechazan el «aprobado general», aunque no es exactamente lo que pactó el miércoles, y avanzar de curso con asignaturas suspensas; Euskadi no ofrecerá actividades de refuerzo en verano.
Ni un día ha durado el consenso entre Gobiernos y comunidades autónomas anunciado el miércoles para finalizar el curso escolar con la idea de una «promoción general» y la posibilidad de titular en Secundaria y Bachillerato con asignaturas suspensas. La ministra de Educación, Isabel Celaá, explicó que el apoyo a estas medidas era «mayoritario» entre los gobiernos regionales. Hoy se sabe que fuera de esa mayoría están, al menos, Madrid, Murcia, por unas razones, y Euskadi por otras. Mientras Andalucía y Castilla y León han expresado sus discrepancias con el acuerdo.
La Comunidad de Madrid, probablemente la más beligerante con el ministerio en cuestiones educativas, ya venía avisando de que no estaba a favor de un «aprobado general». Y así se lo ha hecho saber al ministerio este mediodía. Lo pactado ayer no es un aprobado general al pie de la letra, aunque se parece: Celaá lo definió como «promoción generalizada». Los alumnos con más problemas de rendimiento, por las razones que sean, no pasarán automáticamente como sí harían en si hubiera un aprobado general.
Los profesores explican que la evaluación de un alumno se hace de manera colegiada en el claustro y que, hecha la ley, hecha la trampa. «Si ponen un máximo de asignaturas suspendidas para pasar de curso y los profesores creen que ese alumno debe pasar, ya se las ingeniarán para que apruebe las materias necesarias», explica una docente.
La ministra de Educación, Isabel Celaá, explicó el miércoles en rueda de prensa virtual que «no se trata de suscribir el acuerdo, lo que se hace es dar paraguas a las Comunidades Autónomas para que ejerzan sus competencias, haciendo las modificaciones que consideren menester».
Madrid no comparte las evaluaciones diagnósticas
Al consejero madrileño, Enrique Ossorio, le parece un matiz menor. «No se puede compartir la propuesta que, refiriéndose a la promoción en el Bachillerato, ESO, FP o las enseñanzas de régimen especial afirma que las administraciones educativas podrán flexibilizar los criterios de obtención de los diferentes títulos (…). Quiere decir, ni más ni menos, que se titule con asignaturas suspensas».
Y cree Ossorio que «no se puede dejar al albur de cada comunidad, porque se trata de una competencia estatal, la cual debe ser ejercida por el Ministerio de Educación», y ha explicado que no sería justo que se pudiera aprobar con diferente número de asignaturas suspendidas porque luego los títulos valen en todo el Estado.
También le parece muy importante a la Comunidad de Madrid que la evaluación del tercer trimestre no sea solo «diagnóstica» tal y como se decidió ayer en la reunión –esto es, sin carácter académico, solo para detectar carencias y necesidades de cara al próximo curso–, si no que debe ser académica «aunque dicho proceso tenga en cuenta la excepcional situación». «Reducir la evaluación a su valor diagnóstico o formativo es devaluar el concepto de evaluación», afirman desde la Consejería.
Murcia: «No la ratificamos»
«No lo ratificamos», ha dicho este jueves tras la reunión del Consejo de Gobierno la consejera del ramo murciana, Esperanza Moreno, escenificando de esta manera su segundo conflicto abierto con Celaá en lo que va de curso, tras la polémica por el veto parental que quiso imponer en las aulas murcianas y con el que Vox presionó al Gobierno regional (PP y Cs) para apoyar sus presupuestos. La Justicia lo suspendió cautelarmente el pasado 12 de marzo.
Esperanza Moreno ha asegurado que su Gobierno solo ratificará la propuesta de la ministra sobre promoción y titulación de los alumnos si legisla en esta materia. «Pero le dirigí dos preguntas directas ayer (por este jueves) que se quedaron sin respuesta y no hemos recibido ni siquiera la propuesta por escrito». La consejera murciana ha afeado al Gobierno central «que tampoco hayan contestado a nuestra petición de acompañar y apoyar con un contexto económico estos próximos meses».
Moreno ha exigido, por tanto, que se legisle para saber cuándo pueden pasar de curso los alumnos: «Necesitamos esa información, si no contamos con unas instrucciones claras del Ministerio se pueden producir desigualdades e injusticias entre Comunidades, y es lo que menos queremos en estos momentos de crisis».
En este sentido, ha pedido «unanimidad» porque «no es justo» que esas decisiones recaigan sobre el profesor «sin un respaldo por parte de la administración».
Por su parte, el gobierno vasco también tiene objeciones, aunque van en otra dirección. La consejera, Cristina Uriarte, ya afirmó el miércoles tras la conferencia sectorial que su comunidad autónoma no ofrecerá las actividades de refuerzo de julio (que serán de carácter voluntario en cualquier caso) y también el aprobado general, aunque este no se vaya a dar al pie de la letra.
«En Euskadi tenemos nuestras competencias, nos debemos a nuestra comunidad educativa y ese es nuestro marco de trabajo», explicó la consejera. «Llevamos tiempo trabajando, definiendo cuáles serán los contenidos esenciales de los currículums de aquí a final de curso y estamos trabajando también en las evaluaciones y cuáles serán los criterios y herramientas para realizarlas. También afirmó que ningún alumno repetirá por el coronavirus.
Por otra parte, Andalucía y Castilla y León han manifestado ciertas discrepancias con las medidas. La Junta de Andalucía ha manifestado que «en tanto no se establezcan en el acuerdo de manera expresa» las condiciones de promoción o titulación de los alumnos, no puede apoyar al Gobierno. Y recuerda que hay una normativa fijada, que en la ESO establece la opción de promocionar con dos asignaturas suspensas y con tres excepcionalmente, mientras que para titular en bachillerato hay que aprobar.
En el último caso, la Consejería de Educación de Castilla y León ha respaldado el acuerdo, salvo por el apartado de la promoción y la titulación, para el que ha pedido más concreción. La consejera de Educación autonómica, Rocío Lucas, ha pedido al Ministerio una nueva reunión para llegar acordar ese punto, puesto que no es tan urgente como el resto de cuestiones en las que sí hubo consenso y que permite a las comunidades avanzar en la gestión de la educación.
El resto de comunidades se ha adherido al acuerdo, lo que implica que aplicarán los criterios establecidos en él. Los gobierno regionales que lo hayan rechazado, podrán adherirse más adelante.
Europe / Spain / 04/15/2020 / Author: Miguel Ángel Medina, Eva Saiz And María Pitarch / Source: english.elpais.com
Thousands of people are returning to work in Spain amid controversy over whether it is too early to lift the strictest measures of coronavirus confinement
At Príncipe Pio station in Madrid, on the Cercanías commuter train network, only the hum of escalators and the noise of arriving and departing trains could be heard on Monday morning. A dozen National Police officers were handing out more than 5,000 face masks just at this one station. Ten million masks will be handed out in total, now that some of Spain’s non-essential workers are returning to work after a two-week period during which the economy was placed in “hibernation” mode.
Rafael Antúnez, 53, did not need to take one. He arrived at the station around 6am with a mask used for painting that he had bought months earlier at a hardware store. “Before all this happened,” he said about the purchase, as he made his way to a construction site in the Madrid municipality of Pozuelo de Alarcón. “I don’t know why the heck we have to go back if there’s no way of staying apart.”
Asked whether he was afraid, Antúnez shrugged his shoulders. “I just hope that my workmates also work with a face mask,” he says. “If not, we’re screwed.”
Industry and construction are the main sectors resuming normal activity, although retail stores, restaurants, cultural venues and leisure centers remain closed as part of the general confinement measures in place since March 14.
Minutes later, a commuter named Irud passed by and said he was going back to work as a gardener in Las Matas, northwest of the capital. “I don’t know if it’s essential or not, but they keep calling me,” he said, hands in his pockets and half his face covered with a neck warmer. “How can you leave plants for so long without looking after them? It would be a disaster.”
A woman who said her name was Fátima did not stop to talk, but offered some information as she walked by. “I have never stopped working. I am a care worker at a residence,” she said. Asked about the situation there, she did not answer, and instead rushed to catch a train heading to Atocha station.
At Atocha, several security guards watched over the train platforms to make sure commuters remained an appropriate distance apart. Although there was more movement here than at other stations, the situation remained unusually quiet, with no sign of the bustle typical of one of the city’s busiest transportation hubs.
A municipal police office waits to hand out masks at Atocha station.DANIEL GONZÁLEZ / GTRES
Most of the commuters accepted the offered face masks even though they were already wearing one. Some covered their faces with scarves and homemade masks, while others wore none at all. Ismael Rubio, a bricklayer waiting for a train to Collado Villalba, said he did not believe in their effectiveness. “I don’t put [the mask] on because it doesn’t do anything,” he asserted. “Once you touch your cellphone or clothes, they’re stained.” Rubio said he was not worried about contracting the coronavirus, but was scared about infecting the elderly people he lives with. “But I don’t think this does much,” he said, showing the mask he picked up at the station, then placing it in his pocket.
According to the authorities, face masks will be distributed at public transportation hubs for a few more days, particularly in the eight of Spain’s 17 regions where Easter Monday is a public holiday.
Many of the people using public transportation on Monday were the same essential workers who were already using it before the temporary “hibernation” period – doctors, security guards, supermarket cashiers. Asier, for example, is a security guard who complained about having to wait 12 minutes for his train. “These frequencies don’t help maintain social distancing,” he noted.
But at 8am, in the middle of rush hour, the normally packed Metro train cars looked half-empty. Outside, police officers continued to hand out masks at different entrances, while two Red Cross volunteers gave out masks inside the train cars. “We are handing out [masks] at all the transportation hubs, and at the busiest stops,” said Carmen, one of the volunteers. By noon on Monday, 72,323 passengers had used the Metro train system, 31% more than Monday of last week but 87% less than the same day last year, according to figures published by Madrid Metro on its official Twitter account.
Building sites
Work on construction sites has resumed in Madrid. One such site is on a building that will be turned into a hotel on Montera street near Gran Vía, in the heart of the capital. “We have all returned to work today,” said Florin, a worker, wearing a traditional yellow vest and a less traditional face mask. The noise of the machines and workers’ conversations were the only sounds breaking the silence that hung over Madrid’s famous Puerta del Sol. Both spots are normally packed with people but on Monday they were nearly completely deserted.
Builders on a construction site in Madrid.VICTOR SAINZ / EL PAÍS
Franklin Rodríguez was also going back to work on a building site. “We stopped for 15 days, but today we are going back. They have given us gloves and masks. I’m not afraid to return, we are protected,” he said as he waited at Puerta del Sol for a Metro train to take him to Iglesia station. Other workers also returned to a site on La Encomienda street, in Madrid’s La Latina neighborhood, where a new hostel is being built. “We start today, everyone has a mask,” said Herminio, directing a colleague as he handled construction material.
Few commuters in Seville
In the southern Spanish city of Seville, there were few commuters on the Metro line, where volunteers from the Civil Protection service, supported by state security forces, began handing out face masks at 6am. Most of the passengers on their way to work already had protective gear that they brought from home, and masks were only being handed out to people without them and who would not be provided with one at their workplace, according to one of the security officers.
A commuter in Santa Justa station in Seville on Monday.PACO PUENTES
There was more activity at Santa Justa station, which is one of the main transportation hubs of the city. Police officers there handed out masks to several passengers who did not have any protective gear, such as María, who works at a law firm and was commuting from the Bellavista neighborhood to the south of the city. “I was not sure if masks were going to be handed out or if they would have one for me when I arrived [at work],” she said. In the southern region of Andalusia, up to 1.8 million masks are expected to be distributed in 365 public transportation hubs in eight provinces. Out of this figure, 434,000 will be handed out in the city of Seville.
Castellón’s ceramics industry “slowly” resumes production
The reactivation of the ceramics industry has been slow and “different in each company,” according to the Spanish Tile and Ceramic Pavement Association (ASCER). Sources from ASCER indicated that the sector is “very far from returning to normal” and that activity will only resume slowly in the next two months. Monday is also a public holiday in the province of Castellón, the heart of Spain’s ceramics industry, which has slowed the return to business.
Sources from ASCER said that the sector will have to adjust production according to the demands of their clients, meaning it “will be a very long and complicated period for companies.” According to these sources, demand for ceramic tiles “has fallen dramatically in the last few weeks, because our main markets, like Spain, the European Union and the United States, have taken contingency measures to slow the spread of Covid-19.”
ASCER explained that “international producers who have not had to stop production” represent a major threat to the Spanish ceramics sector. The industry has called for more funding, urgent liquidity measures and the postponement of tax payments, among other measures.
English version by Melissa Kitson.
Source and Image: https://english.elpais.com/economy_and_business/2020-04-13/i-dont-know-why-in-heck-we-have-to-go-back-if-theres-no-way-of-keeping-the-safety-distance.html
Abril es el mes republicano por excelencia, por lo que voy a aprovechar estos días a retomar mis reflexiones republicanas; unas serán nuevas y otras recuperadas de otros de mis artículos publicados sobre el tema. Lo cierto es que pretendo alejarme, en lo posible, de la crisis sanitaria, social y económica, provocada por el coronavirus, y despejar ideas en estos largos días de confinamiento.
El próximo 14 de abril, se cumplen 85 años del advenimiento de la Segunda República. Vivió ocho años, tres de ellos defendiéndose en guerra, tras el golpe de Estado fascista contra la legitimidad democrática, otorgada en las elecciones del 12 de abril de 1931 y el abandono precipitado del rey Alfonso de Borbón, que huyó con la conciencia poco tranquila, por los desmanes políticos y personales que protagonizó. Aquellos acontecimientos y estos días, son una oportunidad para ampliar mis reflexiones republicanas y a ello me voy a dedicar.
En septiembre de 1923 el general Primo de Rivera había dado un golpe de Estado, militar por supuesto, auspiciado por el rey, «para salvar España de los profesionales de la política». Su intención era poner en orden España y devolver después el poder a manos civiles. El golpe fue apoyado por la burguesía, la Iglesia, el ejército, los industriales catalanes y los terratenientes andaluces. Todos contra la clase trabajadora que reclamaba más salarios y más derechos y hacían peligrar, con el creciente malestar social, los privilegios reales y de las clases pudiente. El Partido Socialistas Obrero Español y la Unión General de Trabajadores, se mostraron en principio ambiguos frente al golpe. La CNT se mostró abiertamente contrarios al dictador. El Partido Comunista, creado el 14 de noviembre de 1921, por una escisión del PSOE, convocó una huelga general, que fue poco secundada y los huelguistas perseguidos.
Primo de Rivera, como buen dictador, disolvió el gobierno, que fue sustituido por un Directorio militar; suspendió la Constitución, disolvió los ayuntamientos y prohibió los partidos políticos. Todo el poder para el ejército, que no estaba en sus mejores momentos, tras la guerra de Marruecos y todos los sucesos trágicos en el norte de África. El Directorio no tenía programa político salvo las dos cuestiones típicas de la derecha caciquil de todos los tiempos: la unidad de la patria y el mantenimiento del orden público. No fue todo negativo. Construyó grupos escolares, pantanos, carreteras, ferrocarriles y creó empresas públicas como Campsa, Telefónica o Tabacalera. Hay que tener en cuenta que la peseta estaba fuerte y la industria había sido fortalecida por la neutralidad de España durante la Primera Guerra Mundial.
Pero llegó la crisis internacional con el crac financiero de 1929 y la economía española se derrumbó y rugió la crisis social. Revueltas estudiantiles, huelgas de trabajadores, disturbios, intrigas políticas de adversarios y criticas desde dentro del régimen y sus correligionarios militares. Primo de Rivera, confundido, creía contar con el apoyo del rey, pero todo lo había perdido. Al día siguiente de pronunciar la celebre frase «a mi nadie me borbonea», el rey, como buen Borbón, que van dejando cadáveres políticos por donde reinan, le abandonó. En el exilio de París murió el dictador un mes después, dejando en herencia a sus hijos Pilar y José Antonio, con su ideología fascista, que tanto hiciera sufrir a cientos de miles de los mejores españoles y españolas.
De una dictadura a una dictablanda, presidida por el general Dámaso Berenguer. Nuevos desórdenes sociales y unas fuerzas políticas que nunca habían perdonado al rey Alfonso su apoyo a la Dictadura, coincidieron en derribar la monarquía. Incluso los liberales, que siempre habían considerado la monarquía como su sistema de privilegios, se pasaron al campo republicano, junto con nacionalistas catalanes e intelectuales. Las elecciones municipales convocadas, que pretendían consolidar el sistema y conseguir mayor apoyo popular, resultaron ser la perdición real. La monarquía era considerada como un símbolo en decadencia. Republicanos y socialistas, decidieron convertir las elecciones municipales de 1931 en un plebiscito sobre la continuidad de la monarquía en España. La suerte estaba echada.
Previamente en agosto de 1930, en El Pacto de San Sebastián, los partidos que asistieron (Alianza Republicana, Partido Radical Socialista, Derecha Liberal Republicana, Acción Catalana, Acción Republicana de Cataluña, Estat Catalá, y la Federación Republicana Gallega), acordaron poner fin a la monarquía y proclamar la Segunda República. Meses después el PSOE y la UGT se sumaron al Pacto. Se pensó en organizar una huelga general, que fuera acompañada de una insurrección militar, que metiera a «la monarquía en los archivos de la historia» y establecer «la República sobre la base de la soberanía nacional representada en una Asamblea Constituyente». La huelga general no llegó a declararse y la sublevación de Jaca fracasó, siendo fusilados los capitanes Galán y García Hernández. Muchos de los miembros del Comité Revolucionario fueron encarcelados y otros huyeron del país. El general Berenguer, para suavizar la situación y fortalecer la soberanía del rey, aplicó la Constitución de 1876 que reconocía las libertades de expresión, reunión y asociación. Todo se estaba precipitando hasta el desastre final.
Tras el cese del general Berenguer por el rey, forma gobierno el almirante Juan Bautista Aznar-Cabañas, con viejos liberales y conservadores. Una de sus primeras decisiones fue proponer nuevo calendario electoral: elecciones municipales el 12 de abril y posteriormente elecciones a Cortes Constituyentes. Las elecciones, suponían para la monarquía, volver a la normalidad anterior a Primo de Rivera. Para las fuerzas republicanas una consulta sobre la forma de Estado. Los resultados fueron un mazazo para los monárquicos, que poco hicieron para evitar que Alfonso XIII perdiera el trono.
Los resultados del 12 de abril, dieron a las candidaturas republicano-socialistas el triunfo en 41 de las 50 capitales de provincia. Los partidos monárquicos ganaron en 9: Cádiz, Palma de Mallorca, Las Palmas, Burgos, Ávila, Soria, Lugo y Orense. La participación ciudadana representó el 70% del electorado. Los monárquicos consiguieron 40.324 concejales, frente a los 36.282 que obtuvieron los republicanos y socialistas. Los comunistas 67 concejales; los partidos nacionalistas catalanes más de 4.000 y los vascos 267.
Cuando en Madrid se conocieron los resultados parciales, que mostraban que las ciudades más importantes eran mayoritariamente republicanas, el pueblo se echó a la calle para proclamar la República. El rey, dejando a su familia atrás, abandonó el país. «España se acostó monárquica y se levantó republicana», que diría el almirante Aznar. Unas elecciones municipales derrocaron a la monarquía.
Fuente e imagen: https://nuevarevolucion.es/y-el-rey-abandono-el-trono/
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