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¿Hay que evaluar a los profesores?

Por: El país. 

 

¿Es miembro de la comunidad educativa? Participe y responda a la pregunta que esta semana plantea el Foro de Educación de EL PAÍS

España es uno de los países de la OCDE donde el profesorado es menos evaluado. Los partidarios de introducir un sistema de evaluación consideran que la rendición de cuentas mejoraría la calidad educativa. Un sector de los docentes advierte, por su parte, que ya soportan una gran carga burocrática, que un control de este tipo podría aumentar. Y de aplicarlo, ¿cómo debería hacerse? ¿Deben vincularse los resultados a un incentivo salarial? ¿Qué organismo debería encargarse de hacerla? ¿Deberían participar los alumnos en la evaluación?

¿Es miembro de la comunidad educativa? Participe en el Foro de Educación de EL PAÍS respondiendo a la pregunta de esta semana: ¿Hay que evaluar a los profesores? Publicaremos aquí una selección de las respuestas.

¿Estamos preparados?

Antes de responder a si hay que evaluar a los docentes, creemos que hay que dar un paso atrás y preguntarnos qué debemos evaluar, o lo que es lo mismo, qué características tiene un buen profesor. ¿Es aquel que es efectivo en sus clases y genera aprendizaje significativo en sus alumnos? ¿El que colabora con sus compañeros de claustro? ¿El que se implica en el centro y trabaja con las familias? ¿El que es capaz de movilizar todos los recursos a su alcance para proporcionar un apoyo integral a sus alumnos, trabajando y colaborando con la comunidad? En nuestra opinión, la respuesta a todas estas preguntas es que sí, pero… ¿está la comunidad educativa de acuerdo en esto? Y más importante todavía, ¿las estructuras del sistema educativo permitirían a los docentes acercarse a dicho modelo?

Pero, en caso de que tuviéramos claro el modelo profesional docente, ¿estaríamos preparados para evaluarlo? Seguimos anclados en la falsa creencia de que evaluación es lo mismo que calificación y perdemos de vista que la evaluación es una herramienta de aprendizaje. Por tanto, es fundamental que toda la comunidad educativa comparta que la evaluación es una herramienta que permite la reflexión sobre la propia práctica, potenciando el desarrollo profesional y, por ende, el aprendizaje de los alumnos, objetivo principal de todos los docentes.

Cambiar esta cultura no es tarea sencilla y no ocurrirá por ciencia infusa, pero sí mediante el pilotaje y divulgación de experiencias enriquecedoras de aprendizaje docente basadas en rutinas de evaluación que puedan escalarse a todo el sistema. Nuestra propia experiencia nos dice que sólo con este ejercicio estaremos logrando un cambio cultural en torno a la evaluación y avanzando hacia una educación de calidad que mejore el aprendizaje de todos los estudiantes.

«Me sorprende lo poco que las direcciones saben cómo enseñan sus profesores en España»

Soy inglesa, y he notado la gran diferencia entre Inglaterra y España en cuanto al tema de evaluación del profesorado. En Inglaterra los evaluamos demasiado, con mucho papeleo, y se evalúan las cosas que son fáciles de evaluar, y no las cosas más importantes. Sin embargo, en España me sorprende cómo los otros profesores y aun la dirección no saben cómo enseñan sus colegas, cuando con un poco de buena evaluación podrían saber cómo mejorar, y hacer unos pequeños cambios para enseñar mucho mejor. Con las plazas definitivas y ningún tipo de evaluación, hay profesores que ya no se esfuerzan, y no enseñan bien. Pero la evaluación debe diseñarse para ayudar a los colegas, no para pillarlos.

KIRA BROWNE | Auxiliar de conversación, Castellón.

La evaluación es clave para la mejora educativa

Si queremos ofrecer la mejor educación a los alumnos, la clave es tener buenos profesores: profesores que inspiran, despiertan sueños, abren caminos y hacen crecer… además de desempeñar toda la envergadura de tareas y responsabilidades que también asumen. Para desarrollar las competencias docentes que requiere el panorama educativo, es imprescindible no solo poner en práctica modelos de formación permanente basados en competencias, sino además complementarlos con un eficaz acompañamiento y evaluación de la práctica docente. Pero no de cualquier manera.

Entendemos que el proceso de evaluación del desempeño docente que se establezca, tanto de cada profesor como de los equipos de trabajo, ha de dejar claro: para qué se evalúa (como sistema que ayuda a la reflexión sobre la práctica educativa, no solo como control jerárquico, ni instrumento sancionador, o para establecer un ranking entre profesores); qué se evalúa (el desempeño docente para mejorar en clave de proceso, no solo de resultados, con indicadores y evidencias de cómo se trabaja el currículo, la gestión de aula, la evaluación de los alumnos, el clima emocional de las clases…); cómo se evalúa (con instrumentos objetivos y variados que incluyan protocolos de observación de clases, mentorización, coaching, porfolios, entrevistas, encuestas, hermanamientos…).

Las consecuencias del proceso en la carrera profesional de los docentes también han de estar definidas previamente, sobre todo si se considera incluir alicientes económicos y profesionales para los profesores evaluados positivamente. Animamos a los responsables políticos, sociales y sindicales, así como al conjunto de la comunidad educativa, a alcanzar un acuerdo sobre esta materia y así contribuir a mejorar la calidad de la educación, a consolidar el compromiso profesional de los docentes y a incrementar su reconocimiento social.

IRENE ARRIMADAS | Directora de Innovación Pedagógica en Escuelas Católicas

«Hay que evaluar respetando la diversidad del profesorado»

En mi opinión, por supuesto que hay que evaluar a los profesores. Respecto al cómo hacerlo, tengo dudas, pero hay algunos puntos que sí considero imprescindibles. Entre ellos que el organismo encargado de su diseño ha de ser la Inspección de Educación, y la elaboración ha de realizarse por los verdaderos expertos en el tema: los profesores, o en su caso, inspectores o miembros de la comunidad educativa con varios años de aula a sus espaldas. Por supuesto, abiertos a consideraciones y consejos de otros gremios como la Psicología, Pedagogía, etcétera, pero el timón del barco y la toma final de decisiones han de ser competencia de los expertos antes mencionados.

Y ha de tratarse al profesor con el respeto que merece su puesto. Es decir, igual que tanto se repite que hay que atender a la diversidad del alumnado (cosa con la que estoy de acuerdo), lo mismo debe ocurrir con la diversidad del profesorado. Por ejemplo, si un profesor «A» ofrece su mayor calidad de enseñanza utilizando la tecnología en el 80% de sus clases, ha de respetarse de la misma manera que al profesor «B», que demuestra que dicha calidad la alcanza si invierte ese 80% en la exposición oral y la pizarra.

Ha de focalizarse en la labor que pienso que es la que un profesor ha de desempeñar: la transmisión de conocimientos. La intervención de los alumnos en la evaluación, no la termino de ver. Una cosa es que el profesor les pase evaluaciones para que él mismo saque conclusiones sobre cómo puede mejorar el desempeño de su tarea. Eso es sano y recomendable. Pero para un adolescente, los criterios por los que un profesor es bueno o malo, son bastante personales y en muchos casos viscerales.

PEDRO JOSÉ MARTÍNEZ FAJARDO | Profesor de Secundaria, Murcia.

«¿Por qué no se habla constantemente de evaluar a los médicos, jueces y guardias?»

Somos profesionales como cualquier otro gremio. ¿Se habla constantemente de evaluar a los médicos, los guardias municipales o los jueces? Claro que cometemos errores, y hay malos profesores. Posiblemente, los malos obtendrían muy buena nota en la evaluación.

CATALINA ROIG TUR | Profesora de Secundaria, Ibiza.

«La calidad con la que el profesorado hace su labor no tiene consecuencias»

Es de las pocas áreas en que la labor del profesional no tiene consecuencias, sobre todo en la enseñanza pública. Motivo: el cliente (niño) no sabe ni es capaz de exigir. Hasta ahora, cuando los resultados son malos los alumnos son los culpables. Si algunas familias hablamos con la dirección del centro sobre como enseña algún profesor, se escudan en la libertad de cátedra. Otro problema es que Inspección educativa no inspecciona, sino que responden a sucesos que a través de denuncias han aflorado, pero no tiene iniciativa propia, es un órgano de despacho. De igual manera, los compañeros con gran dedicación y profesionalidad no ven reconocida su labor por la sociedad. Se les da el mismo valor que al resto, se valora en conjunto, mal. Así no se motiva, más bien se desmotiva al conjunto.

CELESTINO SALINAS DACAL | Padre, A Coruña.

«Hay que hacerlo; el problema es decidir qué está bien y mal en la docencia»

Creo que una evaluación puede ser positiva en todos los trabajos, no solo para los docentes, porque a veces nos acomodamos y no viene mal una llamada de atención, el punto de vista de otros compañeros o una crítica constructiva desde fuera. A nadie le gusta que le evalúen, tal y como está concebido. Las connotaciones de la palabra «evaluación» son muchas y todas negativas. Aunque sea un eufemismo, podría ser mejor hablar de observación entre docentes o de retroalimentación, por ejemplo. Proponer hablar de observación y de retroalimentación no implica una falta de sistematización. Aunque ahí radicaría el mayor de los problemas: ¿Qué es lo que está bien en la docencia y qué es lo que está mal? ¿Quién lo decide? ¿Qué hay que evaluar y cómo?

No hay recetas educativas milagrosas para todos los profesores ni para todos los estudiantes. Preparar una rúbrica o un cuestionario que pueda servir de apoyo al conjunto del cuerpo docente no es labor sencilla cuando no nos ponemos de acuerdo ni tan siquiera en cómo debe ser la educación, vilipendiándonos constantemente unos a otros en redes. Pero algo hay que hacer, todos tenemos la amarga experiencia de profesores que han hecho de sus aulas su cortijo particular en el que se creen amos y señores. Ahí es difícil que la buena onda de la observación y una suave retroalimentación puedan tener algún tipo de efecto.

INGRID MOSQUERA GENDE | Profesora de Didáctica. Universidad Internacional de La Rioja

«Evaluar al profesorado es otro paso hacia el pensamiento único»

¿Evaluar qué, exactamente? La «productividad», entendida como grado de satisfacción del «cliente» (padres) o como nivel alcanzado por el «producto» (alumnado). La lógica del pensamiento liberal-capitalista aplicada a la enseñanza se materializa, en los países del sur de Europa, en rankings que miden «resultados» (¿a quién le importa el proceso, ya?), en la doctrina de la «excelencia» empresarial aplicada a contextos educativos y en una burocratización llevada al paroxismo como norma general. Evaluar al profesorado es, sencillamente, otro paso más hacia la afirmación del pensamiento único.

SERGIO BARCELLONA | Docente

«Trabajo en el extranjero y soy evaluada dos veces al año»

Todos los profesores deben ser evaluados de manera permanente o caemos en la rutina, y la excelencia se pierde o diluye en el tiempo. Donde yo trabajo soy observada dos veces al año (una por mi director y otra por un colega). Además, en septiembre hemos de presentar una cosa nueva a añadir (no tiene que ser contenido, puede ser el método, a un grupo o varios —yo este año voy a incluir una clase de Tai-Chi—), que es revisable en febrero y en junio.

BEATRIZ MAGRO LUCAS | Profesora de español en el extranjero, Roma.

«Sí hace falta; parte de nuestros colegas no tiene las aptitudes necesarias para el trabajo»

La importancia de nuestra labor en la sociedad bien merece una evaluación de quien la desempeña. Todas y todos los que formamos parte de este colectivo sabemos muy bien que parte de nuestros y nuestras colegas están atendiendo al alumnado sin tener las aptitudes que se requieren para un trabajo de tamaña responsabilidad. Tal y como exigimos mejoras para nuestro colectivo y para nuestro alumnado, no podemos dejar de exigírnoslas a nosotros mismos. Recibiría con gusto esa evaluación, siempre hecha con sentido y con el apoyo que tendría que llegar después. Creo que saldrían a la luz muchas de las carencias de nuestro sistema educativo.

ESTEFANÍA LAMAS | Maestra, Santiago de Compostela.

«No; primero deberían formarnos mejor»

No. Primero deberían ofrecer cursos de formación gratuitos y dentro del horario lectivo de todo lo que se dice que debe saber hacer un profesor: Word, Excel, PowerPoint, Powtoon, Kubbu, Kahoot, detección de la dislexia, disgrafía y discalculia, mediación, evaluar por competencias, programar por competencias, gestión del aula con alumnos con necesidades especiales, gestión del aula con alumnos disruptivos, Google Classroom, Moodle, cómo gestionar la tutoría, actividades para hacer en la tutoría en cada curso… Yo hice el CAP (Certificado de Aptitud Pedagógica) en el 98. Nadie me enseñó todo eso y nunca di informática durante la carrera ni en la escuela. ¿Cuándo debería haber aprendido a hacer todo eso? Lo he hecho, claro, gastando un montón de dinero e invirtiendo tiempo, mucho, mucho tiempo cuando ya ejercía. Y me queda mucho por aprender, la lista está incompleta.

NOEMI ARNAU | Profesora, Barcelona.

«La evaluación la deben hacer docentes con experiencia»

Se debe evaluar a los docentes. Debe existir una rúbrica clara. Lo deben hacer docentes con experiencia y con años de implicación en proyectos, en innovación y en re ovación educativa. Una evaluación debe ser vista como una oportunidad para mejorar, para guiar a los profesores nuevos y para conducir a los que no sean nuevos. Los evaluadores deben dejar clara su tarea. Nunca se debe ver como una amenaza. Pero si se desoye los consejos, entonces deberá hacerse un seguimiento más serio del profesor. Si se ve una trayectoria exitosa, se le debe recompensar de alguna forma.

VALENTÍN VELASCO GEMIO | Profesor de Secundaria, Badajoz

«Las buenas prácticas deberían premiarse con una subida salarial»

Los maestros y profesores sí deberían ser evaluados con el fin de mejorar la calidad educativa. Se podría incentivar a aquellos que trabajen bien mediante una subida salarial. Mientras, los que presenten una práctica profesional deficiente, deberían tener de nuevo un año de prácticas o mayor número de evaluaciones. Asimismo, creo que la evaluación debería ser llevada a cabo por personal externo a cada centro. No obstante, la evaluación debería realizarse como ayuda hacia el docente y, por lo tanto, los alumnos. El fin no debe ser la búsqueda de errores sin más.

SANDRA RUIZ TORRECILLAS | Maestra.

«La evaluación debe ser habitual y servir al profesor para mejorar»

Sí, hay que evaluar a los docentes con el principal objetivo de ayudarles a crecer y asegurar consistencia en las prácticas llevadas a cabo en el centro educativo a lo largo de todos los niveles. También es necesario analizar los datos obtenidos por cursos y a escala de toda la escuela para hallar las fortalezas del centro y las áreas de mejora. En ningún caso debería utilizarse para que los docentes se sientan amenazados por la presencia de un superior en las aulas, sino que debería ser una práctica habitual y algo que celebrar, porque ayuda a crecer al profesorado, al centro y a los estudiantes que, en definitiva, son los principales beneficiarios.

HÉCTOR VALENCIA | Maestro, Lexington, Kentucky (EE UU).

«La evaluación por parte de los alumnos puede ser un problema»

La evaluación al profesorado es una herramienta muy útil para mejorar la calidad de la enseñanza. El problema está en cómo se realiza, ya que la única herramienta que se utiliza es la calificación unilateral del alumnado. Este poder otorgado a los estudiantes no sólo no es suficiente para saber si un profesor es adecuado o no, sino que puede generar en el docente, sobre todo de la enseñanza privada al tener un puesto de trabajo del que puede ser cesado, temor a confrontar al alumno con sus deberes. Evaluación sí, pero con criterios objetivos.

JOSÉ MARIA URETA | Profesor, Madrid.

«¿Evaluación?, sí, pero también a la gestión de las escuelas»

Toda evaluación es buena cuando está bien planificada, es transparente y realista pues muchas veces, aunque la intención es buena, las evaluaciones no son bienvenidas a menos que impliquen un sustantivo reconocimiento de su desempeño por lo cual es motivador participar. No es una exageración cuando mencionamos que los maestros están infravalorados en la sociedad y son víctimas potenciales del burnout [síndrome del trabajador quemado] por la labor que realizan. Atender las causas de este peligro implica evaluar también el sistema y la gerencia de las escuelas que tienen la facultad de organizar y exigir con sabiduría mayor calidad. Para ello hay que dar mayor confianza a la labor del maestro, permitirle ejercer su creatividad y no abrumarlo con documentos burocráticos y no funcionales. Premiar la innovación, permitir el descanso en espacios apropiados, promover sus capacidades con cursos elegidos por los maestros según su necesidad y no imponer las que otros consideren apropiadas. Todo esto beneficiaria sobre todo al estudiante.

No solo una evaluación al docente es necesaria evaluemos las gestiones de las escuelas, evaluemos el mismo sistema educativo que cada año nos sorprende con novedades que parecen lo mismo pero con otros nombres. Examen, sí. Pero reglas claras, exigencias realistas, honestidad, gente profesional que las aplique, transparencia y premios más que castigos.

SUSANA TERRAZAS | Profesora, Lima.

«¿A qué tienen miedo?»

La evaluación es santísima. A nosotros nos evalúan los alumnos cada año como docentes. Como investigadores, estamos continuamente evaluados. Y esto te ayuda a mejorar. Lo que no se evalúa se devalúa. ¿A qué tienen miedo?

CARLOS MARCELO | Profesor de universidad, Sevilla.

«Nos quitaría tiempo para hacer nuestro trabajo»

«Nos obligaría a estar más dedicados a superar esas evaluaciones (sea lo que fuere lo que estás nos exigieran) que a nuestro trabajo: contenidos de diferentes materias y niveles, procedimientos, TIC, legislación, innovación, resultadismo… La evaluación distorsionaría todo. Si se quiere mejorar el sistema educativo es simple: más dinero, menos ratio, menos horas lectivas, más consideración a nuestro trabajo, más respeto, centros menos obsoletos y viejos, dotación de instalaciones deportivas e informáticas, menos cambios de leyes educativas, más confianza y más atención a todos aquellos profesores y profesoras que no están en condiciones de estar trabajando por salud mental u otras circunstancias (que se dan más de lo que nos pensamos).

MARÍA ÁNGELES SÁNCHEZ SUÁREZ | Profesora, Melilla.

«Es imprescindible para establecer un sistema retributivo basado en incentivos»

Si no se realizan evaluaciones, ¿cómo determinar el desempeño de los profesores? La evaluación es imprescindible para implementar mejoras y establecer un sistema retributivo basado en incentivos.

DIEGO FERREÑO | Profesor de universidad, Santander

Fuente del artículo: https://elpais.com/sociedad/2019/10/06/actualidad/1570387662_005104.html

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¿Por qué es España líder en abandono escolar y cómo hay que afrontarlo?

Redacción: El País

¿Es usted miembro de la comunidad educativa? Opine en el debate planteado esta semana por el Foro de Educación de EL PAÍS.

España lidera la tasa de abandono escolar temprano en la Unión Europa, un indicador que expresa la proporción de jóvenes de 18 a 24 años que como mucho terminó la Educación Secundaria Obligatoria y no está estudiando. En España alcanza el 17,9% (el 7% del total de jóvenes de esas edades ni siquiera obtuvo el título de ESO), casi la mitad que hace 15 años, pero muy por encima de la media europea, situada en el 11,9%. Solo Malta (17,5%) y Rumanía (16,4%) presentan niveles parecidos. Dentro de España existen diferencias significativas: el abandono es mucho más alto entre los hombres (21,7%) que entre las mujeres (14%), y en Baleares (24,4%) que en el País Vasco (6,9%).

“Hay que aumentar las becas en enseñanzas no obligatorias”

El abandono temprano se ha reducido 13,8 puntos desde 2008, pasando del 31,7% al 17,9% según datos de 2018. En gran parte, por la reincorporación de un importante número de jóvenes a las aulas, fundamentalmente a la Formación Profesional, como consecuencia de la crisis, que abandonaron los estudios al final de la escolarización obligatoria (16 años), con o sin título, para incorporarse al mundo laboral. Al contrario, las políticas educativas del PP de los últimos años –recortes e implantación de la LOMCE– han frenado este retorno. Mejorar la actual tasa de abandono temprano es posible con unas políticas educativas y laborales consensuadas. Estas son nuestras propuestas:

1. Trabajar por un sistema educativo más flexible que el actual, incrementando los programas de segunda oportunidad.

2. Aumentar el número y la cuantía de las becas y ayudas en las enseñanzas no universitarias, especialmente en aquellos entornos más desfavorecidos.

3. Mantener y reforzar las medidas de atención a la diversidad durante la enseñanza postobligatoria, especialmente en los Ciclos Formativos de Grado Medio.

4. Ampliar las prácticas en los estudios de Formación Profesional (FP) Inicial y de Grado Medio, y reforzar el reconocimiento de la experiencia laboral.

5. Incidir en el desarrollo de políticas de empleo que aúnen el mundo laboral con la educación y la formación de la población joven.

6. Incrementar la información y la orientación educativa y laboral.

7. Crear un fondo de cohesión territorial, distribuido en función de la situación de las comunidades autónomas, con un modelo de financiación compartida.

8. Incrementar de manera significativa la oferta de FP en el mundo rural.

9. Debate social y educativo sobre el carácter y la necesidad de la titulación en ESO y sobre la eliminación de la repetición de curso en la enseñanza obligatoria.

10. Potenciación del carácter colegiado de las decisiones de evaluación en las enseñanzas postobligatorias.

Fuente: https://elpais.com/sociedad/2019/09/27/actualidad/1569584408_435865.html

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Cómo aprender a programar en el aula de forma sencilla y gratuita

Por: Educación 3.0.

Gracias a esta iniciativa, el alumnado de Primaria, Secundaria y Bachillerato podrá realizar un curso de programación gratuito en el aula durante el mes de octubre. Si supera todas las pruebas propuestas, podrá participar en la gran final del TXACkathon que se celebrará en SIMO EDUCACIÓN del 5 al 7 de noviembre.

Si quieres que tus estudiantes de Primaria, Secundaria y Bachillerato aprendan a programar en el aula de forma sencilla y gratuita, sólo tienes que  inscribirte en el I TXACkathon SIMO EDUCACIÓN.

De este modo accederán a un curso de formación a través de ToolboX.Academy, una plataforma con la que el alumnado debe superar una serie de retos relacionados con el lenguaje JavaScript. Los centros tienen que registrarse para acceder al curso de formación y a las pruebas: si las superan con éxito, podrán participar en la fase final del I TXACkathon SIMO EDUCACIÓN el próximo 6 de noviembre.

¿De qué trata?

Esta experiencia de programación se realiza en las aulas durante el mes de octubre y su objetivo es que el alumnado aprenda de forma sencilla a crear sus propios programas.

Toolbox programación

Los estudiantes aprenderán lenguaje JavaScript resolviendo retos de distinta índole: tareas de demostración, otras que solo deben ejecutar, otras en las que deben copiar el programa, corregir los posible errores o crear el programa completo… “De un modo interactivo, los estudiantes van asimilando la sintaxis y semántica de las instrucciones y estructuras de control, pasando desde lo más básico hasta lo más complejo en la programación imperativa”, explica Francisco Vico, catedrático de Inteligencia Artificial en la Universidad de Málaga y creador de la plataforma ToolboX.

Durante el curso (de unas ocho horas de duración), los estudiantes contarán con la ayuda de Roby, un robot que trabaja recogiendo tuercas y que les guiará durante el desarrollo de las tareas. Para facilitar la realización de las pruebas, la plataforma se divide por niveles, según la etapa educativa. A través de las actividades, el alumnado pone en práctica el razonamiento computacional además del análisis y la estructuración de problemas en torno a la programación.

I TXACkathon SIMO EDUCACIÓN

Participación y registro

Los centros interesados ya pueden registrarse a través de la herramienta de ToolboX.Academy. En el momento de la inscripción, el docente debe registrar su centro y detallar el número de alumnos que van a participar. Una vez que los centros estén registrados, los estudiantes pueden acceder a las tareas.
Todos aquellos que superen las pruebas durante el mes de octubre podrán participar en la gran final del TXACkathon que se celebrará en SIMO EDUCACIÓN. ¡Consulta más información!

Fuente de la reseña: https://www.educaciontrespuntocero.com/simo-educacion/como-aprender-programar-aula-forma-sencilla-gratuita/115374.html

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Libro: Un viaje por la educación ambiental en las entidades locales (PDF)

Por: miteco.gob.es.

Autores: Yolanda Sampedro Ortega y Javier García Fernández

Coordinadores: Francisco Heras Hernández y María Sintes Zamanillo

Edita: Organismo Autónomo Parques Nacionales. Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, 2009

Idioma: Español

Formato: PDF y papel

Un viaje por la educación ambiental en las entidades locales

Selección de experiencias o buenas prácticas que, siguiendo las pautas de actuación determinadas por el Libro Blanco en sus Principios Básicos, pueden inspirar la acción para desarrollar programas de educación ambiental en el ámbito local.

Los contenidos de esta publicación están organizados en cinco bloques temáticos:

  • Buenas prácticas y experiencias desarrolladas en el contexto de las Agendas 21 Locales.
  • Redes de entidades locales como instrumentos útiles para la extensión del conocimiento adquirido mediante la experiencia.
  • Programas promovidos y liderados por las entidades locales cuyos destinatarios principales son los escolares.
  • Equipamientos de educación ambiental promovidos desde las entidades locales en los que se han concentrado los programas, servicios y recursos que se dedican a la educación ambiental en los municipios.
  • Abanico de experiencias, programas e iniciativas dispares entre sí y que, por su naturaleza, no tienen cabida en los apartados anteriores.

Fuente del documento: https://www.miteco.gob.es/es/ceneam/recursos/documentos/serieea/viaje_entidades_locales.aspx

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Sara Moraleja: “Educar ya no significa transmitir y memorizar información”

Por: Laura Román.

 

Sara Moraleja tiene muy claro que la Cuarta Revolución Industrial ya está aquí y que los estudiantes, que serán los adultos del mañana, cuentan con multitud de posibilidades para encabezarla. Una idea que desarrolla en su libro ‘Educar el Talento: guía para desarrollar nuevas habilidades en jóvenes y niños’.

En esta entrevista nos habla sobre el potencial de las ‘soft skills’, las denominadas habilidades blandas, las metodologías que mejor se adaptan a ellas y cuál es su papel en el aula para que el alumnado aproveche todo su talento.

En su libro ‘Educar en el talento’: guía para desarrollar nuevas habilidades en jóvenes y niños’, habla sobre la Cuarta Revolución Industrial. ¿En qué consiste y de qué forma influye en el ámbito educativo?

El concepto de Cuarta Revolución Industrial o Industria 4.0. hace referencia al conjunto de transformaciones que están teniendo lugar en nuestra sociedad y que están cambiando nuestros hábitos de consumo, estilo de vida, formas de trabajar y relacionarnos… Desde que Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial (FEM), popularizara el término en el año 2016, no hemos parado de leer o escuchar noticias relacionadas con ello. Tanto es así que el hecho de que los robots se incorporen a colaborar con los humanos en las organizaciones ya no nos resulta algo exclusivo de la ciencia ficción, sino más bien una realidad factible y cercana.

Y esto influye, por supuesto, en la educación. ¿Qué deberían aprender los niños hoy en la escuela? ¿Cómo preparamos y formamos a la generación de la inteligencia artificial, el internet de las cosas, la impresión 3D, los coches autónomos, la robótica o el Big Data? El reto es complejo para educadores, familias, aprendices e instituciones. Desde mi punto de vista, lo más importante es que todos ellos tomen consciencia que el aprendizaje ya no está limitado a un espacio y un tiempo, que educar no significa meramente transmitir y memorizar información, y que es vital apostar por pedagogías que desarrollen íntegramente el ser humano.

Esta nueva etapa está cargada de oportunidades y posibilidades que únicamente podrán ser aprovechadas con éxito si los individuos están preparados no sólo intelectualmente, sino emocional y socialmente. Esta Industria 4.0. demanda que el propósito fundamental de la educación sea la de facilitar herramientas para que las personas puedan descubrir y cultivar sus talentos con el objetivo de ponerlos a servicio de la comunidad.

¿Qué habilidades debe adquirir un estudiante para afrontar su vida y desempeñar los trabajos del futuro?

Hace una década, estudiar una carrera y un máster ofrecía una alta probabilidad de conseguir un buen puesto de trabajo y una cierta seguridad económica para realizar unos planes de vida. Ahora prácticamente nadie se atrevería a asegurarle eso mismo a ningún joven en edad de elegir un camino profesional (en empresa privada).

Y es que el nuevo paradigma está exigiendo adaptar los puestos de trabajo: unos desaparecen y otros diferentes surgen. Por esta razón, entrenar las habilidades blandas o ‘soft skills’, como por ejemplo, la creatividad, el autoliderazgo, la resiliencia, el pensamiento crítico, la proactividad, la capacidad de aprendizaje, la toma de decisiones o el trabajo en equipo, se ha convertido en una tarea urgente.

Estas habilidades no son sólo importantes para conseguir fluir en este entorno líquido en el que nos movemos, sino que además representan una oportunidad única para apostar por el potencial humano. Si los robots pueden procesar la información más rápido, gestionar datos con mayor precisión o realizar diversas actividades mejor que nosotros… ¿para qué o por qué vamos a competir con ellos? ¡Rescatemos la parte más humana! Aquella que nos hace imaginar, construir o compartir. Eduquemos para que los estudiantes desarrollen sus habilidades blandas y descubran sus talentos, de este modo, tendrán más posibilidades para conocerse a sí mismos, ser felices y aportar valor a la sociedad.

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¿Qué papel tiene el talento en el proceso?

Según la RAE, el talento se define como inteligencia, aptitud o capacidad para realizar una determinada actividad. Se puede tener talento para cosas muy diferentes e incluso personas talentosas en un mismo ámbito resultan mostrar su don de forma muy distinta, también. Esto es normal porque cada uno de nosotros es único, es original. De hecho, el desarrollo del talento junto al entrenamiento de las habilidades blandas es primordial para adaptarnos con éxito al contexto de la Cuarta Revolución Industrial. En este sentido, fomentar estudios vocacionales y la búsqueda de intereses y pasiones debería ser una meta educativa.

Muchas personas que terminan su formación no son conscientes de sus fortalezas, y lo que es peor, no disponen de las herramientas para hallarlas. Otras, invierten años en carreras por las que no sienten simpatía pero que ‘tienen salida’, y a larga causan frustración y bajo desempeño. En el nuevo mercado laboral, la demanda se dirige hacia los emprendedores y los trabajadores apasionados, que gestionen sus talentos, fortalezas y debilidades, y ofrezcan soluciones creativas a los desafíos profesionales.

estudiantes sara moraleja

¿Qué aporta a los alumnos el autodescubrimiento de las ‘soft skills’?

Educar con el enfoque puesto en las ‘soft skills’ sirve para que los alumnos aprendan a desarrollarse y crecer como personas. A auto-liderarse. Y además, a promover una mejor calidad de vida. Estas habilidades son útiles para trabajar, pero también para vivir, porque los alumnos aprenden a relacionarse y comunicarse asertivamente con los demás cultivando vínculos afectivos más positivos, identifican mejor sus emociones, gestionan conflictos eficazmente, encuentran más soluciones creativas a sus problemas, se muestran respetuosos y dispuestos a enriquecerse con diversos puntos de vista, apuestan por seguir hábitos saludables, y en general, se sienten más seguros, motivados y capaces.

¿Cuál es la metodología que mejor fomenta el desarrollo de estas habilidades?

Para entrenar las habilidades blandas necesitamos apostar por metodologías activas que pongan al aprendiz en el centro de su propio aprendizaje y les invite a crear, experimentar, investigar y cooperar. En la actualidad, tenemos a nuestra disposición gran variedad de propuestas:la clase invertida (Flipped Classroom),  el Aprendizaje Servicio, Design ThinkingAprendizaje Basado en Proyectos, en problemas, en retos, en eventos… e, incluso, el tradicional y apreciado juego.

“Las personas polivalentes, amantes del aprendizaje y concienciadas con que los errores son oportunidades, tendrán más opciones para encontrar su camino y ser felices”

Aunque cada método tiene sus características, todos comparten el mismo objetivo: encender la curiosidad, emocionar y activar a los estudiantes para que se produzca un aprendizaje significativo y duradero. Asimismo, es vital que la escuela recuerde conectar con el entorno en el que se desenvuelve y ofrezca a los alumnos la posibilidad de contribuir en proyectos reales con impacto social. De esta manera, los alumnos perciben que su aprendizaje ‘sirve para algo’ y se sienten más motivados y comprometidos.

Fuente de la entrevista: https://www.educaciontrespuntocero.com/entrevistas/sara-moraleja-soft-skills/102243.html

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Libro: Talleres Educativos Para Construir Ecodestrezas

Por: miteco.gob.es.

Adoptar estilos de vida más sostenibles pasa por incorporar a nuestra vida cotidiana
nuevas formas de hacer. Pero los comportamientos responsables en el ámbito
doméstico requieren no sólo conocimientos, sino también habilidades. A través de los talleres
que aquí presentamos los y las participantes podrán conocer y dominar (o recordar) algunas
de estas “ecodestrezas” que hacen posible reducir nuestra huella ecológica.
El material que tienes en tus manos pretende ser un recurso para educadores, monitores, dinamizadores sociales y otras personas interesadas en organizar talleres prácticos,
divertidos y enriquecedores, para construir ecodestrezas. El conjunto de propuestas que
aquí presentamos es diverso: desde aprender a preparar nuestros propios productos de
limpieza, sin productos químicos agresivos para el medio ambiente o la salud, a producir
nuestro propio abono para el huerto o las macetas con los restos orgánicos que habitualmente van a parar a la basura

Fuente del documento: https://www.miteco.gob.es/es/ceneam/recursos/documentos/ecodestrezasabril2016_tcm30-487162.pdf

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Juan Romeu: “Las redes sociales acercan la ortografía y la gramática a los estudiantes”

Por: Laura Roman.

Juan Romeu es lingüista y autor del libro ‘Ortografía para todos’. En él, y con el objetivo de acercar las reglas ortográficas a los alumnos, propone unirlas a los 118 elementos de la tabla periódica. Estas son las claves de esta particular unión.

Cofundador de la web ‘sinfaltas.com’, el lingüista Juan Romeu asesora y ayuda a resolver dudas lingüísticas. Su libro ‘Ortografía para todos’ es un manual ortográfico basado en la tabla periódica y con la que ha sido capaz de explicar cada una de las normas ortográficas del castellano. En esta entrevista desvela algunos trucos para mejorar la manera de escribir de los estudiantes y defiende las redes sociales como una herramienta beneficiosa para ello.

Pregunta: Es usted autor de una tabla periódica de la ortografía, en la que enlaza los elementos químicos con las reglas ortográficas. ¿Cómo establece la relación entre unos y otros?

Respuesta: Lo que hago en la tabla periódica de la ortografía es relacionar el símbolo de cada elemento con alguna cuestión ortográfica que tenga que ver con las letras que forman dicho símbolo. Así, por ejemplo, en el caso del helio, cuyo símbolo es He, se da una regla relacionada con la ‘h’. En concreto que se escribe  ‘He hecho menos que tú’, pero ‘Te echo de menos’. Y en el boro, con símbolo B, se explica que la b y la v se pronuncian igual en español. En la tabla se ofrecen estas pequeñas indicaciones y en el libro de ‘Ortografía para todos’ se desarrolla cada una en dos páginas.

P: ¿Cuáles son, a su juicio, las claves para que los estudiantes mejoren su ortografía?

R: Es muy importante que lean mucho intentando prestar atención a las palabras, pero más importante aún es que tengan cuidado a la hora de escribir. Si al hacerlo tratan de consultar cada duda que les surja buscando la palabra o expresión en el diccionario (el de la RAE, el panhispánico de dudas…), mejorarán ostensiblemente su ortografía. No hay que frustrarse por tener que mirar muchas veces algo: es normal que de repente dudemos sobre cómo se escribe una palabra que hemos escrito mil veces.

“El uso de los móviles no tiene por qué ser perjudicial para la salud ortográfica”

P: ¿Hay alguna metodología o técnica pedagógica que haga más sencilla la asimilación de las reglas ortográficas para el alumnado?

R: Como digo, lo importante es consultar cualquier duda que nos surja al leer y al escribir. Aun así, para memorizar mejor las reglas e, incluso, aprenderlas para siempre, hay distintos trucos y reglas mnemotécnicas que pueden ayudar. Además, si se entiende la razón de por qué existen determinadas reglas, es más fácil recordarlas. Para eso, en el libro explico cuestiones como por qué huérfano se escribe con ‘h’, pero orfanato no, o por qué hay que escribir bricolaje o tejer con ‘j’, pero ambages o coger con ‘g.

P:  Es cofundador del sitio web sinfaltas.com, un asesor lingüístico online. ¿Cuáles cree que son los errores ortográficos más comunes entre los estudiantes?

R: Aparte de las tildes, se falla mucho con clásicos como la ‘b’ y la ‘v’, la ‘g’ y la ‘j’ o la ‘h’. También con elementos que se pueden escribir en una o dos palabras, como ‘si no’ y ‘sino’, ‘por qué’ y ‘porqué’, o en pares como ‘de parte’ y ‘aparte’ o ‘a ver’ y ‘haber’. De la puntuación es mejor no hablar y mucho menos de otras cuestiones ortográficas más avanzadas, como las mayúsculas o la escritura de prefijos, símbolos y abreviaturas.

P: ¿Cree que influye el uso continuado de los dispositivos móviles en el nivel ortográfico de los más jóvenes?

R: El uso de los móviles no tiene por qué ser perjudicial para la salud ortográfica. Lo que pasa más bien es que, como se escribe mucho en ellas, se muestran más abiertamente las carencias ortográficas de cada uno. Pero precisamente el hecho de que escribamos más gracias al móvil puede servir para practicar todos los días.

ortografía
Kids spelling out words with alphabet blocks

Como decía, una de las claves para mejorar la ortografía es escribir. Y las redes sociales y los sistemas de mensajería instantánea como WhatsApp son las herramientas perfectas. Eso sí, para que ayuden a mejorar hay que esmerarse a la hora de escribir y buscar cualquier palabra o expresión con la que dudemos en lugar de escribirla de cualquier manera. Así pues, lejos de deteriorar la ortografía, el uso continuado del móvil puede llegar a ser beneficioso si se quiere.

P: ¿De qué forma pueden usarse las redes sociales para acercar la gramática y la ortografía al alumnado de cualquier edad?

R: Las redes sociales han demostrado ser una vía idónea para acercar las reglas de la gramática y la ortografía a los alumnos y a cualquier persona interesada. No hay más que ver la cantidad de preguntas que le llegan a la RAE por Twitter y a nosotros en SinFaltas. Las redes permiten informar de manera breve, rápida y atractiva, y ayudarnos así a consolidar los conocimientos. Pero además los nuevos medios facilitan la difusión de materiales como la tabla periódica de la ortografía y de otras muchas infografías que se publican. Si a esto le sumamos la cantidad de recursos lingüísticos gratuitos que tenemos a nuestro alcance en Internet, está claro que quien no escribe bien es porque no quiere.

Fuente de la entrevista: https://www.educaciontrespuntocero.com/entrevistas/redes-sociales-son-adecuadas-acercar-ortografia-estudiantes/106852.html

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