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Eduardo Mendoza, un Cervantes en defensa de las Humanidades en las aulas

Por: Mónica Zas Marcos

Eduardo Mendoza aspiraba a lo mismo que Alonso Quijano: «correr mundo, tener amores imposibles y deshacer entuertos». El escritor barcelonés ha agradecido este jueves el premio más importante de las letras hispanas como no podía ser de otra forma: honrando al Quijote. En una época de desprestigio de la enseñanza de Humanidades, Mendoza nos retrotrajo a un tiempo de gran formación literaria, debates en las aulas y ensoñaciones cervantinas.

«Yo estaba empeñado en escribir, pero no sabía ni cómo ni sobre qué. La lectura del Quijote fue un bálsamo y una revelación», ha confesado el autor de La verdad sobre el caso Savolta. Ha recordado sus cuatro lecturas del clásico de Cervantes y las cuatro lecciones distintas que sacó en cada momento.

La primera vez fue durante su formación preuniversitaria, el preu, donde tuvieron que leer y comentar El Quijote. «La verdad es que Don Quijote y Sancho no fueron bien recibidos. Nuestro Shangri-La eran las sesiones dobles del cine de barrio, no el Siglo de Oro», ha admitido. Sin embargo, pronto cayó rendido al lenguaje cervantino gracias a la labor de sus profesores y a la vocación que les transmitían. Aunque siempre con los pies de plomo, porque «las vocaciones tempranas son árboles con muchas hojas, poco tronco y ninguna raíz».

«A diferencia de lo que ocurre hoy, en la enseñanza de aquella época prevalecía ella educación humanística, en detrimento del conocimiento científico, de conformidad con el lema entonces vigente: que inventen ellos», ha añadido Mendoza, en una critica velada con un chascarrillo.

«A diferencia de lo que ocurre hoy, en la enseñanza de aquella época prevalecía ella educación humanística, en detrimento del conocimiento científico»

«La lectura del Quijote fue un bálsamo y una revelación. De Cervantes aprendí que se podía cualquier cosa: relatar una acción, plantear una situación, describir un paisaje, transcribir un diálogo, intercalar un discurso o hacer un comentario, sin forzar la prosa, con claridad, sencillez, musicalidad y elegancia», recordaba el autor. Una lección que ha aplicado a sus propias obras, que con tanta gracia y naturalidad se convirtieron en la lectura preferida de muchos hispanohablantes.

Algo parecido ocurre con el humor de ambos Cervantes, un arte que descubrió del Quijote en su tercera lectura. «Entonces, ya era lo que nuestro código civil llama un buen padre de familia«. Eduardo Mendoza dice que, hoy en día, «El Quijote ha perdido gran parte de su jocosidad» porque no se considera más que una «parodia del estilo artificioso de las novelas de caballerías».

«Lo que descubrí en la lectura de madurez es que había otro tipo de humor, un humor que camina paralelo al relato y crea un vínculo secreto con el lector», ha dicho. Esa relación se basa en disfrutar de la compañía del novelista y es la que convierte al humor en un género literario tan respetable como cualquier otro.

«Lo que descubrí en la lectura de madurez del Quijote es que hay un humor que camina paralelo al relato y crea un vínculo secreto con el lector»

Eduardo Mendoza se ha despedido con una reflexión sobre la locura de Don Quijote y la locura del mundo. «Alguna vez me he preguntado si don Quijote estaba loco o si fingía estarlo para transgredir las normas de una sociedad pequeña, zafia y encerrada en sí misma».

«Es justo lo contrario de lo que me ocurre a mí. Yo creo ser un modelo de sensatez y creo que los demás están como una regadera, y por este motivo vivo perplejo, atemorizado y descontento de cómo va el mundo», ha finalizado.

Y por último, un buen consejo para los siguientes premios Cervantes o para cualquiera que se crea protagonista de un relato más bonito que la realidad: «Para los que tratamos de crear algo, el enemigo es la vanidad. La vanidad es una forma de llegar a necio dando un rodeo».

Fuente: http://www.eldiario.es/cultura/libros/Eduardo-Mendoza-recoge-premio-Cervantes_0_635186755.html

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El periodista e investigador Raúl Zibechi publica “Latiendo resistencia.” (Zambra y Baladre) América Latina, cinco siglos de luchas populares

Por: Enric Llopis

Una marcha indígena que recorrió, durante dos meses, 600 kilómetros del territorio boliviano fue reprimida en septiembre de 2011, pero finalmente llegó a La Paz. Pretendía paralizar la construcción de una carretera que partía en dos el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure. La construcción de la vía de 305 kilómetros, entre los departamentos de Cochabamba y Beni, no se consultó previamente con las poblaciones afectadas. Estas apuntaron como trasfondo de la infraestructura, adjudicada a la constructora brasileña OAS, la extracción de crudo, de otros recursos naturales y la ampliación de la frontera agropecuaria. Las movilizaciones forzaron al presidente Evo Morales a dar marcha atrás en el megaproyecto.

En mayo de 2006 se produjo en Sao Paulo una desaforada ola de violencia tras la ofensiva de grupos narcotraficantes. Sin embargo, la represión por parte de las fuerzas de seguridad y escuadrones parapoliciales apuntó más allá de estas bandas, y cercenó la vida de 500 personas. ¿Con quiénes se encarnizó la acción represiva? Una de las fundadoras de Madres y Familiares de Víctimas de Violencia de la Baixada Santista aportó la clave de la masacre: “El Estado brasileño extermina a los pobres y a los negros de las favelas”. Hace algo más de una década también nació en Argentina la experiencia de organización popular “Paren de Fumigarnos”, con uno de los epicentros en Santa Fe. Esta provincia es, junto a Buenos Aires y Córdoba, una de las que más se ha volcado en el cultivo de la soja.

El periodista e investigador uruguayo Raúl Zibechi compila estos tres ejemplos, entre otros, en el libro “Latiendo resistencia. Mundos nuevos y guerras de despojo”, publicado en 2016 por Coordinación de Luchas contra la Precariedad Baladre y Zambra Iniciativas Sociales. Pero el ensayo de 210 páginas no sólo aborda una pluralidad de luchas, sino que –en la primera parte del libro- el articulista de Brecha y La Jornada plantea un giro en la perspectiva. En una entrevista realizada por el colectivo “Veredas Autónomas”, Zibechi propone un pensamiento crítico no tan vinculado a la tradición eurocéntrica, sino que eche raíces en las tradiciones singulares de América Latina; por ejemplo en los quilombos, caracoles, comunidades y cabildos. Así, “el quilombo de Palmares duró más años que la Unión Soviética”, recuerda Raúl Zibechi. Organizado en 1580 y finiquitado en 1710, fue un territorio libre promovido en Brasil por esclavos negros, fugitivos y sus descendientes. No se trata de una cuestión menor, ya que pese a que sufrieran asesinatos masivos, tanto los quilombos como los palenques y las rebeliones indígenas desempeñaron un rol capital en la derrota de los imperios hispano y portugués.

En este punto Zibechi hace visible una de las significativas contradicciones de la izquierda. Se hace visible una parte del pasado, mientras que se silencia otro. La izquierda celebra, porque los considera propios, a “milicos criollos que se limitaron a continuar la tarea exterminadora de los conquistadores”. Sus figuras se exhiben en muchas de las plazas de América Latina. Los ensayos de este periodista militante, y que lleva tres décadas recorriendo el continente acompañando a los movimientos populares, suponen un aldabonazo contra el pensamiento adormecido y la anestesia burocrática. Autor de libros como “Descolonizar al resistencia”, “Política y miseria” y “Territorios en resistencia”, antepone la ética (“que ata palabras y formas de vida”) a manifiestos y discursos, “que en muchos casos se los llevan las urnas”. Y este profundo sentido ético le lleva a valorar como dos grandes revoluciones la del movimiento zapatista y la Comuna de París (“una creación heroica de los obreros”). No es casualidad que el “mandar obedeciendo” del zapatismo se extienda, de manera fluida y por empatía natural, entre pueblos como el mapuche o los aymara de Bolivia.

Precisamente su estancia en la “escuelita” zapatista le llevó a Zibechi a asumir grandes lecciones. Entre otras, que para transformar el mundo no hace falta tomar el poder del estado; o que no existe la reflexión teórica al margen de la práctica. “No es lo mismo reflexionar en un despacho rodeado de libros, con aire acondicionado y cómodos sillones, que después de dormir sobre una tabla/cama; o hacerlo en el cafetal colectivo después de un día trajinando con el ganado”. Puede que esto ya se supiera, en la teoría; pero, asevera el periodista, “no lo sentíamos en el alma y en el cuerpo”. Por otra parte, más que centrarse en arquetipos, fósiles, de sujetos revolucionarios extraídos de los manuales, Raúl Zibechi prefiere referirse a la extraordinaria heterogeneidad de los “abajos”, lo que incluye a marineros, campesinos sin tierra, delincuentes, borrachos, negros, mestizos, prostitutas, blancos, tullidos y enfermos. Asimismo fue una multiplicidad de sujetos la que se rebeló contra los amos durante la época del esclavismo.

En “Latiendo resistencia” Zibechi defiende la descolonización del pensamiento crítico. Y, para ello, pone como ejemplo la idea de Autonomía. La tradición europea bebe de la autogestión obrera de las fábricas y autores como Pannekoek (“Los consejos obreros”); asimismo de Castoriadis y el colectivo “Socialismo o Barbarie”, que pone el énfasis en la capacidad del individuo y de las masas para regir su vida; la historia de la autonomía obrera en Europa se apoya en una sucesión muy conocida de experiencias: los soviets de la Revolución Rusa (1905 y 1917); los consejos fabriles en Italia (1919) y Alemania (1918); la Barcelona autogestionada de 1936 o mayo de 1968 en Francia. Según Zibechi, “En América Latina estamos ante otra genealogía”. Ésta incluye no sólo la autonomía zapatista, el alzamiento aymara del año 2000 en Bolivia, la Asamblea de los Pueblos de Oaxaca o los asentamientos de los “sin tierra” en Brasil; sino al líder indígena Tupac Amaru, que encabezó en 1780 las revueltas en el Virreinato de La Plata y el Perú, durante el Imperio Hispano. Derrotado, la cabeza de Tupac Amaru terminó exhibiéndose en la punta de una lanza. El caudillo inca Tupac Katari, rey de los aymaras, no tuvo mejor fortuna, tras sitiar La Paz a finales del siglo XVIII con decenas de miles de seguidores.

Esta raigambre latinoamericana –que no es ilustrada ni racionalista, ni se concreta como en Occidente en los derechos humanos y de ciudadanía- podría continuar con Zapata y Pancho Villa, Haití (después de 1804), los esclavos deportados de África o los quilombos, palenques y cimarrones. “Todas estas luchas fueron aplastadas a sangre y fuego”, resume el investigador uruguayo. Expresiones actuales de esta tradición, explica el autor de “Política y miseria”, son las Juntas de Buen Gobierno zapatista, la autonomía mapuche o los Cabildos Nasa del Cauca. Una de sus características es que abordan la vida de modo integral, desde la agricultura hasta el modo de impartir justicia. Son las raíces que distinguen a la socialdemocracia, el marxismo y el anarquismo, derivados de la razón ilustrada europea; del Sumak Kawsay (Buen Vivir) y el Sumak Qamaña (Vivir Bien) de los quichuas en Ecuador y los aymaras y quechuas, en Bolivia.

Otra de las diferencias respecto a Europa es que en América Latina determinados grupos fueron relegados directamente a la zona del “no-Ser”: allí donde la vida no se tiene en consideración. El sociólogo peruano Aníbal Quijano ha señalado la construcción de los estados nacionales en América Latina a partir de la noción de raza y la idea de colonialidad del poder. Otro distingo respecto a la vieja metrópoli radica en que en Latinoamérica la masacre es el modo de proceder habitual. “Sólo el color de piel explica el diferente trato que tuvieron Tupac Amaru y Tupac Katari, así como todos los indios, negros y mestizos”. Zibechi extiende al presente la idea de masacre: la asociación Madres de Mayo hizo cuenta de 25 escabechinas en Brasil entre 1990 y 2012, cuyas víctimas principales fueron negros/jóvenes/pobres de las favelas. Podrían incluirse una miríada de ejemplos en diferentes países y periodos; uno de los que cita Zibechi es la matanza en 1907 de 3.600 mineros en huelga en Santa María de Iquique (Chile). “Es el modo de advertir a los de abajo que no deben moverse del lugar asignado”, remata el escritor uruguayo.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=230102

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La dulzura de Mónica Oltra

Por: Lidia Falcón

Dentro de la barriga de la mujer el feto piensa:

“A ver si lo pillo… ¿Estoy siendo gestado en depósito fruto de un contrato de la nueva economía de consumo colaborativo con carácter altruista a cambio de compensación resarcitoria? Pues no sé si quiero nacer en un sitio así”.

JR Mora  en CTXT de Público.

Toda gestación es altruista, menos las “altruistas” que serán de pago.

El Roto.

Mónica Oltra se ha pronunciado a favor de legalizar la que denomina  “maternidad de sustitución”. Un amable eufemismo al estilo del lenguaje actual, donde ya no existen términos definitorios y rotundos, ni por supuesto categorías marxistas, sino dulces palabras que encubran la gravedad de lo que se quiere  ocultar a los lectores. Como es habitual en ella, para argumentar su posición utiliza un párrafo poético sobre la vida, incluso afirma que la vida no se subroga,  y añade, si la vida se da, a mi juicio, es difícil hablar de gestación subrogada y mucho menos de maternidad subrogada. Ni lo uno ni lo otro está sujeto a subrogación, término empleado en Derecho para cuando alguien sucede a otra persona física o jurídica en una relación, o un derecho  relacionado con un negocio jurídico”.  

Ella es jurista, y no se entiende que pueda negar que es una subrogación de la categoría de madre cuando se pretende alquilar el útero de una desgraciada –y hay que serlo mucho para someterse a semejante tortura- a fin de, mediante un contrato, fabricar en su matriz un niño que deberá entregarlo a otra persona.

Claro que los ejemplos que puso son los mantras que repiten los partidarios de semejante explotación: la hermana que se sacrifica por su hermana, la amiga por la amiga. Y debe de haber muchas en semejante situación cuando, según ella, es necesario legislar expresamente estos casos.

Para redondear los argumentos que se han esgrimido por los defensores de semejante tráfico, Mónica compara la donación de un riñón con la fabricación de un niño por encargo en el vientre de otra mujer. Ya escribí hace pocos meses un artículo sobre semejante mistificación, defendida nada menos que por el director del Centro Nacional de Transplantes, y manifesté mi asombro de que ahora consideráramos a los niños como riñones.

Mónica tiene la desfachatez de afirmar que había “conocido mujeres que se sintieron tan bien durante el embarazo que dicen que les encantaría tener otro embarazo sino fuera porque no quieren tener más hijos”. Recuerdo aquellos sermones de las propagandistas del OPUS que medio siglo atrás hablaban de lo maravilloso que era gestar una criatura, “sentir dentro tu cuerpo como va formándose y creciendo una nueva vida”. Pero al menos lo defendían de la madre que iba a disfrutar de ese hijo. Mónica Oltra habla del embarazo como si  se tratara de una sesión de agradable spa.  Al final la protagonista se desembaraza y queda tan liberada tras nueve meses de felicidad.

No falta la apelación a la libertad, esa falacia que ahora sirve para defender las más inicuas explotaciones. Como dice Pilar Aguilar “nuestra libertad para disponer que otros dispongan de nuestro cuerpo”. Ahora la defensa de la libertad para las mujeres sirve para prostituirlas, alquilar sus úteros, exhibirlas y humillarlas en la publicidad y la pornografía. Nunca se dio un uso tan perverso al sublime término de libertad. Naturalmente de las pobres. Todavía hemos de ver a las ricas gestando para las pobres que no pueden tener hijos.

Desde el recuerdo del tiempo en que las mujeres políticas de izquierda mostraban su fuerza y determinación en la defensa de sus ideales con un lenguaje contundente y el ademán y el semblante  airado, como referentes Dolores Ibárruri y Federica Montseny,  observo desconcertada el estilo dulzón y amable, siempre sonriente, con que se expresan actualmente las jóvenes llegadas a la política, incluso cuando se dirigen a sus adversarios o responden las preguntas agresivas y capciosas de sus entrevistadores.

Entre unas cuantas otras, Mónica Oltra es realmente sobresaliente en modales exquisitos, sonrisas abiertas, ademanes elegantes y expresiones de comprensión del contrario, así cómo solicitud continua de disculpas por defender posiciones distintas. En el colmo del almíbar estuvo dándose besos con Pablo Iglesias en la campaña electoral y recitando los poemas de amor, no de guerra, de Miguel Hernández.

Mónica Oltra ha sido comunista, de EU, y de varias otras organizaciones que se reclaman muy de izquierdas. Ha protestado reiteradamente en las Cortes Valencianas, exhibiendo diferentes camisetas, contra la corrupción y el gobierno del PP. Ha defendido el ecologismo y la libertad del colectivo LGTB. No sé si en aquella etapa utilizaba los mismos modos monjiles que ahora marcan su estilo, pero diríase que para ella –en feliz frase del profesor José Manuel Lucas- el lema de su política no es “libertad, igualdad y fraternidad” sino “fe, esperanza y caridad”.

Ya sé que los tiempos de hoy no son los de los años 30. Ya sé que la guerra no se abate como una amenaza cierta sobre nosotros. Ya sé que las convulsiones que nos destrozaron hace 80 años, ni tampoco la represión de los 40 años franquistas, son una realidad ni aún un peligro cierto, pero muchos de los problemas que padecemos y que Oltra denuncia, son de extrema gravedad: pobreza, marginación, explotación de las clases trabajadoras, persecución de los homosexuales, depredación del medio ambiente. Y me resulta sorprendente que se puedan plantear con esa expresión de encanto en los términos más amables.

Porque esta Consejera  de Igualdad de la Comunidad Valenciana, amén de vicepresidenta del gobierno -que tiene tiempo y energías para ocuparse de todo- con ese rostro siempre sonriente, que mantiene la expresión abierta, la mirada ingenua y una dulcísima entonación, ha conseguido hacer desgraciadas a muchas mujeres y multitud de niños, logrando que se imponga en Valencia legalmente la custodia compartida, aún ante la oposición y el enfrentamiento entre los padres. Esa, que debe considerarse a sí misma benefactora de la humanidad, después de hundir la vida de madres y menores, se propone ahora considerar a las mujeres como probetas en donde se cuecen los niños, para satisfacción de homosexuales y parejas estériles. Bien ha defendido los derechos de los gays, entre los que ahora pretenden que se cuenten el de ser padres biológicos. Se trata de transmitir las herencias genéticas como se transmiten las herencias económicas.

Cómo informa Pilar Aguilar, todos los servicios sociales de la Generalitat Valenciana están privatizados. Las trabajadoras de estos servicios en precariedad (hasta el Defensor del Pueblo Valenciano en su último informe recomienda mejorar las condiciones del personal) y esta mística  e iluminada defensora a ultranza de los pobres y los oprimidos, de los LGTB, del medio ambiente, cuando se ocupa de las mujeres lo hace para oprimirlas y humillarlas.

¿Qué relación tiene ese estilo ñoño y almibarado con la crueldad con que dispone de la vida y la felicidad de mujeres y niños que dependen de su gobierno? ¿Cómo se entiende que una política bragada en la militancia comunista a los 15 años, persistente en su ideario a través de distintas afiliaciones, que pretende ser modelo de mujeres luchadoras, muestre siempre una faz angelical con un discurso expresado en términos amables y un lenguaje eufemístico, para imponer la última humillación que las mujeres podemos sufrir: las de considerarnos únicamente sujetos de reproducción?

¿La decepcionante respuesta no será que en el fondo es una misógina y en la forma una farsante?

Fuente: http://blogs.publico.es/lidia-falcon/2017/08/11/la-dulzura-de-monica-oltra/

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España: La lucha feminista tras la ley que acaba con la impunidad de los violadores en Túnez

España/Agosto de 2017/Autor: F.J. Calero/Fuente: ABC

Desde los 14 hasta los 17 años, la joven Hayar ha sido violada varias veces por hombres de su propia familia. Lo contó el pasado octubre en un programa de la televisión tunecina acompañada de su padre y su hermano. Entre sollozos, la muchacha reveló además que no sabía quién de sus tres violadores de los últimos meses la había dejado embarazada; pero el presentador (Alaa Chebby), lejos de compadecerse de su tragedia, le instó a que se casara con el responsable: «Tendría que haber informado antes de sus abusadores y pedir perdón a su padre por haberse quedado embarazada antes del matrimonio», le espetó Chebby a la joven. En este show televisivo, causante de tal indignación que llevó a la cadena a suspender tres meses el programa, el afamado presentador se amparaba en el artículo 227 b del Código Penal, que exoneraba al agresor de la pena de prisión si se casaba con la víctima. Ocho meses después de aquel programa, el Parlamento tunecino ha aprobado una histórica ley en el mundo árabe que no solo deroga este «artículo de la vergüenza», sino que también ofrece «protección a la mujer de todas las violencias» y acaba con la impunidad del violador.

Una de cada dos mujeres tunecinas habría sufrido violencia física, psicológica o sexual en un espacio público entre 2011 y 2015, según estima una encuesta de 2016 del Centro de Estudios, Investigación, Documentación e Información sobre la Mujer. Hasta la aprobación de la reciente ley, que entrará en vigor dentro de seis meses, la violencia familiar -una de las señaladas por la ley- seguía siendo tabú para la legislación tunecina pese a que hasta un 47% de las tunecinas la ha sufrido al menos una vez en su vida, según un estudio de 2010 de la Oficina Nacional de la Familia. Más allá de los asaltos sexuales cometidos contra mujeres, niños o personas en situación de vulnerabilidad, la ley recoge una serie de relaciones sexuales prohibidas, como el incesto: entre una persona y su hijo (o hija), su hermano (o hermana) o suegros con hasta diez años de prisión.

Monia Ben Hamadi (Izq), redactora de Inkyfada; Faten Abdelkefi (Cen), fundadora del colectivo Be Tounsi y miembro del colectivo feminista Nissa al 46; Nadia Chaabane (Der), antigua diputada de la Asamblea Constituyente Tunecina
Monia Ben Hamadi (Izq), redactora de Inkyfada; Faten Abdelkefi (Cen), fundadora del colectivo Be Tounsi y miembro del colectivo feminista Nissa al 46; Nadia Chaabane (Der), antigua diputada de la Asamblea Constituyente Tunecina– Montaje ABC

«La ley, que acaba con la impunidad del violador, permite fijar este problema como prioritario y lanza un mensaje muy fuerte a la sociedad tunecina sobre un enfoque más integral de la violencia contra la mujer, y más centrado en la prevención y la igualdad», explica a ABC una de las principales impulsoras de esta ley, Nadia Chaabane, diputada en la Asamblea Constituyente Tunecina hasta 2014 y fundadora del colectivo feminista Nissa al 46, que hace referencia al artículo de la Constitución que vela por la protección de los derechos de la mujer.

Lo interesante de nuestra lucha es que cuenta con un enfoque global, inspirada en las leyes españolas y francesas, y hemos buscado el mismo resultado

Pionera en el mundo árabe, los tunecinos se han inspirado en legislaciones europeas como la española de 2004. La aprobación de la ley en Túnez ha coincidido con el Pacto de Estado -dotado de 1.000 millones de euros- aprobado por las Cortes de nuestro país para prevenir la violencia machista desde el colegio y que considera violencia contra la mujer toda aquella que implique daños o sufrimientos de naturaleza física, sexual, psicológica o económica que se basándose en el Convenio de Estambul, después de que la ley aprobada durante el Gobierno de Zapatero se centrara en la violencia contra la mujer en el ámbito de las relaciones íntimas. «Lo interesante de nuestra lucha es que cuenta con un enfoque global, inspirada en las leyes españolas y francesas, y hemos buscado el mismo resultado», agrega Chaabane. Así, la legislación aprobada por la Asamblea tunecina reconoce la violencia física, psicológica, económica y sexual contra la mujer, proporciona medidas de protección y apoyo a las víctimas, e insta a los medios de comunicación a participar en la prevención y en la educación de la sociedad.

Discriminación económica

El Parlamento ha aprobado además la subida de la la edad de consentimiento sexual de los 13 a los 16 años, pese a la negativa de algunas voces islamistas que consideran que el texto pone en peligro los valores arabo-musulmanes y la familia. Así y todo, el presidente del islamista Ennahda, Rached Ghannouchi, ha aplaudido la aprobación de la ley, calificándola de «gran paso» en la búsqueda de la igualdad entre sexos. «Han abierto una línea telefónica para mujeres víctimas de acoso o violencia, pero ahora la principal batalla que nos queda es la de cambiar las mentalidades de los tunecinos. Un país musulmán como este con siglos y siglos de tradición (machista) es muy difícil que cambie de un día para otro», apunta la activista de la sociedad civil Faten Abdelkefi en entrevista con ABC. Afiliada a un partido progresista tras la revolución, ha sido una de las voces más influyentes de la blogosfera tunecina ya desde antes de la caída del régimen de Ben Alí. Además, Abdelkefi lidera el proyecto Be Tounsi que, con lemas en las redes sociales como «viste tunecino este verano», busca reanimar la artesanía del país impulsando su consumo entre sus compatriotas tras años de «crisis y de ocupación de productos chinos y turcos en los zocos» durante el Gobierno islamista de la Troika (2011-2014).

Human Rights Watch avisa de que el Gobierno ahora debe financiar y apoyar a las instituciones -prevé la participación de hasta seis ministerios- para que se aplique una auténtica protección para las mujeres. La ley «obliga a las autoridades a ayudar a las mujeres a buscar refugio, pero no prevé ningún mecanismo para su financiación». Chaabane, antigua diputada del progresista Al Massar, cree que esta ley carece de herramientas para combatir la discriminación económica para las mujeres. «Pasa un poco como las leyes contra el racismo en Europa, es difícil aportar las pruebas», apunta. Las asociaciones feministas del país llevan años detrás de esta reforma única en el mundo árabe. «Por estadística, las mujeres sufrimos aún más el paro, el acoso y la violencia sexual; pero por otro lado aunque el desempleo sea mayor, paradójicamente las mujeres somos mayoría en la universidad», comenta la periodista Monia Ben Hamadi, redactora del portal Inkyfada y autora de un extenso reportaje sobre la violencia machista en su país.

Desde que se propuso por primera vez durante el gobierno de Mehdi Jomaa (2014-2015), con un proyecto de ley liderado por la secretaria de Estado para la Mujer Neila Chaabane, hasta su final aprobación, asociaciones feministas como la de Abdelkefi, también de Nissa al 46, han acusado al Gobierno de priorizar la lucha antiterrorista y olvidarse de los otros desafíos de la nueva democracia tunecina: «Soy feminista, lo digo abiertamente y llevo muchos años en la lucha. Los principales esfuerzos para llegar a esta ley han venido de la sociedad civil, no del Estado. El feminismo está muy anclado en la sociedad tunecina pese a ser fuertemente combatido por las fuerzas retrógradas de este país. No es que haya una adhesión total de todo el pueblo. Es minoritario, sí, pero estamos ahí».

Fuente: http://www.abc.es/sociedad/abci-lucha-feminista-tras-ley-acaba-impunidad-violadores-tunez-201708122154_noticia.html

 

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Entrevista a Estela D’Angelo: «Todas las asignaturas deberían poner a jóvenes en circunstancias de escritura constante»

Estela D’Angelo es la presidenta de la Asociación Española de Lectura y Escritura (AELE). Doctorada en Ciencias de la Educación por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), es también profesora titular en la misma universidad desde hace 20 años. Tras el éxito del VI Foro Iberoamericano de Literacidad y Aprendizaje organizado por AELE, y en el que colaboró la OEI, D’Angelo nos habla sobre la trayectoria de la Asociación y la importancia de fomentar la lectura y la escritura en los más jóvenes.

 ¿Desde cuándo es usted presidenta de AELE?

Yo soy presidenta desde su creación  en 2004. Debido a una serie de redes y de trabajos se han ido uniendo muchas personas que han ido confluyendo en la asociación. Estamos trabajando ahora en conseguir una continuidad generacional. Estamos formando  gente joven para que asuma la coordinación y la dirección y que los mayores pasemos a ayudar.

 ¿Cuál  ha sido la línea evolutiva de la Asociación desde su nacimiento?

Desde que empezamos mantenemos los mismos principios y trabajamos para propiciar que la cultura escrita sea usada con equidad por todos los grupos de edad, fundamentalmente infantiles y juveniles. AELE está constituida por gente de distintas instituciones y de distinta profesión, unos son pedagogos, otros son docentes, otros lingüistas. Nos centramos por un lado en la formación de mediadores, que faciliten ese uso de la cultura escrita ágil en entornos tanto escolares como formales, y en generar programas para crear acciones propias. Son dos líneas que convergen y que interactúan.

 ¿Cuáles considera que han sido los mayores logros de AELE en sus 13 años de vida?

De alguna manea mantenerse y crecer. La Asociación no es un conjunto de gente en un lugar, es una red de personas que trabajan en distintos ámbitos y en distintos lugares. Nuestra función no es realizar unas acciones en un lugar determinado, sino potenciar que la gente se pueda formar y compartir, que la cultura escrita esté al alcance de todos para poder usarla y recrearla libremente. El gran éxito ha sido generar esa red y que esté viva a través de las acciones que llevamos a cabo. Cuando hay grandes eventos, como el VI Foro Iberoamericano de Literacidad y Aprendizaje, se refleja esta red. Es una red que se va preocupando por crecer y ser intergeneracional.

«Con Iberoamérica encontramos muchas similitudes, ganas de comunicarnos y trabajar en común»

 ¿Cuáles son las principales diferencias que  ha tenido la Asociación al trabajar en Iberoamérica frente a hacerlo en el espacio europeo?

AELE es la filial nacional de la Red Internacional de Lectura (Internacional Literacy Association) y pertenecemos al Comité Europeo. En Europa formamos parte de un órgano colegiado y todo está más planificado.

En cambio con Iberoamérica, el éxito es que aunque no exista el órgano sí existe la relación. No hay nada formal como un organismo, sin embargo se pueden hacer muchas cosas juntos gracias a la buena voluntad. Con Iberoamérica encontramos muchas similitudes, ganas de comunicarnos y trabajar en común aunque no haya un órgano que medie en la relación. Esto no significa más o menos dificultades, sino distintas dificultades.

Quisiera destacar el espectro hacemos entre Portugal y España para unir voluntades entre Europa e Iberoamérica. El último evento realizado es una expresión de esta unión.

Ya nos están imitando en el Báltico, por ejemplo. Surgen las conferencias europeas y las unen a las conferencias bálticas. Cada país está llevando su entorno más allá de pertenecer al Comité Europeo.

 ¿Qué programas están actualmente activos en Iberoamérica? ¿Qué países son los más activos?

‘Escribir como lectores de una obra literaria’ es nuestro programa estrella en Iberoamérica. Empezó en el año 2009 en Argentina, Chile y Perú y fuimos uniendo a Colombia, República Dominicana. Ahora partimos la semana próxima para formar un grupo en México con el apoyo de la Secretaría de Cultura. Por el proyecto han pasado aproximadamente 40 mil chicos. Tanto en el ámbito nacional como Iberoamericano es un programa muy potente.

En España, trabajamos en todas las bibliotecas públicas de la Comunidad de Madrid. Trabajamos también con la Fundación SM en otro programa en la Cañada Real.

También aportamos asesoramiento, formación ha distintas redes docentes. Concretamente, esta línea está basada en trabajar en la difusión de la diversidad de los chicos, entendiendo que la diversidad es un hecho social, no un problema.

 AELE trabaja para fomentar la cultura escrita desde la infancia, ¿cree que son necesarias más políticas públicas en los centros educativos enfocadas en este sentido?

Sí, son fundamentales. Dan apoyo y guían hacía donde ir. En AELE estamos convencidos de que muchas veces los chicos no usan la lengua, la ejercitan. La literatura no termina de atravesar la identidad de los chicos.

 ¿Cuáles?

Son necesarias políticas públicas que aborden esa realidad, no solamente acercamiento bibliográfico a los ámbitos donde se desarrollan los chicos si no perspectivas de mediación que sean proclives para generar comunidades de lectores y escritores, por ejemplo. Nadie aprende solo ni aborda la vida en solitario, se necesitan acciones públicas con distintos soportes. Las tecnologías de hoy facilitan el proceso.

«Todas las asignaturas deberían poner a jóvenes en circunstancias de escritura constante»

 ¿Cree que los programas escolares deberían contar con asignaturas que fomentaran más la escritura, además de la lectura, como modo de expresión de los alumnos?

Sí, ese es uno de los objetivos de nuestra asociación, potenciar la escritura de los chicos. Durante muchos años escriben al dictado, contestando preguntas, escribiendo textos simples, copiando. Nosotros consideramos no se necesitan asignaturas separadas, si no que en todas las asignaturas se enseñe a escribir y a leer en el ámbito que se dirige. No es lo mismo leer física que leer literatura.

Todas las asignaturas deberían poner a los chicos y a las chicas en circunstancias de escritura constante, que desarrollen pensamiento, porque facilita la comprensión, porque ayuda a expresarse, porque da palabra.

Hay que crear en las escuelas comunidades de estudio, leer en conjunto, no es tiempo perdido. En el hecho de expresar lo que se entiende de un texto que se ha escrito en torno a una cuestión hay un gran aprendizaje.

 ¿Qué futuros objetivos tiene marcados la Asociación a corto y largo plazo?

Continuar en lo que estamos. De este macro evento tienen que salir  varias acciones puntuales. Queremos hacer algunos seminarios específicos a lo largo de los próximos tiempos. También hay que reflexionar sobre la herencia que ha dejado el evento, las relaciones que se han fortalecido y publicar mucho más a raíz de ello. Así mismo, buscamos fomentar el acercamiento de gente joven, potenciar los programas que tenemos y crear nuevos que den cuenta de los valores de AELE.

 Después del buen resultado del VI Foro Iberoamericano de Literacidad y Aprendizaje, ¿Qué destacaría de esta edición? ¿Podría contarnos lo que ha significado este encuentro?

Hemos recibido muchas  felicitaciones de distintos ámbitos, sobre todo por el impacto de la amplitud del evento. El Foro comenzó en paralelo con el Congreso Europeo, pero luego se iniciaron tres días en los que se produjeron numerosas actividades  simultáneas para que todo fuera muy variado. También hemos recibido comentarios diciéndonos que hacía tiempo que en España no había un evento de tal magnitud.

Nuestro objetivo era destacar que el lenguaje no es exclusivo de un solo ámbito. La posibilidad de reunir en un evento a profesionales  e investigadores de distintos campos convocados por una misma temática es lo que destacaría, así como que AELE fuera capaz con su red de dar respuesta a una organización tan compleja.

 

Fuente entrevista: http://www.oei.es/Educacion/Noticia/entrevista-a-estela-d-angelo-presidenta-de-la-asociacion-espanola-de

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España: Educación mejora la ayuda al comedor escolar para familias con menos recursos

Europa/España/12 Agosto 2017/Fuente: Entorno Inteligente

La Consejería de Educación y Universidades del Gobierno canario ha aprobado unos nuevos requisitos para optar a las ayudas de comedor escolar que modifican los tramos de renta establecidos hasta el momento y mejoran las cuotas que reciben las familias con menos recursos.

Con estos cambios, que serán publicados por el Boletín Oficial de Canarias, Educación aplicará el Plan de   Comedores   2017-2020, un calendario de acciones que presentó el pasado mes de mayo en Consejo de Gobierno y que pretende impulsar la calidad de los  comedores escolares, fomentar la equidad del sistema y mejorar la prestación del servicio.

De esta forma, desde el próximo curso la Consejería distinguirá cuatro tramos, el primero para el alumno cuya renta familiar supere los 15.975 euros, incrementando 1.600 euros más por cada miembro añadido en unidades familiares superiores a cuatro, un tramo que no percibirá ayuda.

En el tramo B estará el alumnado cuya renta familiar anual supere los 9.585 euros y sea inferior a 15.975 euros, añadiendo 1.600 euros más por cada miembro más en unidades familiares superiores a cuatro. El tramo C será para alumnos cuya renta familiar superen los 6.390 euros y no lleguen a 9.585 euros, y se añade 1.600 euros más por cada miembro en familias superiores a cuatro. El cuarto tramo acogerá al alumno cuya renta familiar anual no supere los 6.390 euros, respecto de familias de uno a cuatro miembros, y añade 1.600 euros más por cada miembro en unidades familiares superiores a cuatro. En este nivel están las familias con escasos recursos económicos y, por ello, cuentan con una mayor cuantía de subvención del comedor escolar, llegando incluso a la totalidad del coste del servicio cuando la unidad familiar se encuentra en una situación crítica.

Hasta el momento, para el acceso a estas ayudas la Consejería no distinguía entre los nuevos tramos B y C, de forma que familias con una renta anual de 15.000 euros accedían a las mismas que las familias con solo 6.000 euros.

«Se trata de buscar la mayor solidaridad posible en el sistema de niveles de renta que administramos desde la Consejería», señala la consejera del área, Soledad Monzón, quien indica que los nuevos tramos son «un paso más hacia la equidad y un sistema público de calidad en el que la gestión se realice de forma justa». Respecto al Plan de   Comedores , la consejera anuncia que iniciará en septiembre la ronda de reuniones con la comunidad educativa para revisar la normativa de gestión, que está vigente desde el año 2003.

Fuente: http://www.entornointeligente.com/articulo/10435524/ESPANA-Educacion-mejora-la-ayuda-al-comedor-escolar-para-familias-con-menos-recursos

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Las mujeres en la Universidad española: algún dato curioso

Por: Juan Carlos Rodríguez

Es conocido que, por regla, general el rendimiento educativo de las mujeres es algo o bastante más elevado que el de los varones a lo largo de toda la enseñanza formal, lo que acaba manifestándose en que las primeras están, hoy, sobrerrepresentadas en la enseñanza universitaria. Su peso en este nivel educativo debería ser inferior al 50%, en correspondencia con su peso poblacional en las edades típicas de la enseñanza universitaria. Sin embargo, en España se sitúa en el 54% (y es todavía más elevado, un 58%, entre los titulados).

Alcanzar esa proporción ha supuesto un proceso de largo recorrido que se intensificó en los años sesenta y setenta, que moderó su ritmo en los noventa y primer lustro del siglo XXI y que en la actualidad parece estabilizado (véase gráfico).

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Se trata de un fenómeno generalizado en los países desarrollados, aunque esa estabilización se dé a distintos niveles (algo más altos, por ejemplo, en los países nórdicos) y pueda, incluso, observarse un retroceso (por ejemplo, por una mayor propensión de los varones a cursar estudios universitarios).

Al intentar entender si esa estabilización es común a todos los ámbitos del conocimiento o la investigación, he acudido a la clasificación de estudiantes según la rama de la enseñanza de la titulación que cursan. Grosso modo, la denominación de las áreas o ramas de enseñanza en las fuentes oficiales permite, aparentemente, trazar series continuas desde 1982 hasta hoy. He calculado el porcentaje de mujeres en cada rama y he elaborado con esos datos el siguiente gráfico.

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En apariencia, el peso de las mujeres estaría disminuyendo muy suavemente en los estudios técnicos y en las ciencias sociales y jurídicas, más acentuadamente en las artes y humanidades, y con más claridad en las ciencias de la salud y las ciencias (antes denominadas ciencias experimentales).

Me ha llamado la atención la notable caída en la rama de ciencias, de un máximo del 59% en 2003 hasta el actual 51%.

De nuevo, intentando entender qué podrían significar esas caídas, he comparado el porcentaje de mujeres en los llamados ámbitos de estudio (según la clasificación internacional ISCED), más pormenorizados que las ramas de enseñanza, y con las que no tienen por qué coincidir. Es necesario recurrir a esos ámbitos porque no podemos comparar titulación con titulación, dado la gran transformación en las titulaciones en la última década, al pasar, básicamente, de un esquema de licenciaturas y diplomaturas  a uno de grados y másteres. He utilizado datos de los cursos 2008-09 y 2014-1015 porque son los que más se ajustan al periodo que interesa (y teniendo en cuenta que no hay datos anteriores por ámbitos de estudio).

La comparación se encuentra en el cuadro siguiente, que recoge los ámbitos de estudio más generales y los más específicos, generalmente agrupados. Como verán, los datos resultan un tanto sorprendentes, a la vista de las líneas descendentes del segundo gráfico.

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En el cuadro, el recorrido temporal es inferior (6 cursos), pero deberían observarse algunos de los cambios antedichos. Más o menos, son coherentes con lo mostrado en el segundo gráfico: hay variaciones en los ámbitos que equivaldrían a las ramas de artes y humanidades, ciencias sociales y jurídicas, las ingenierías y, claramente, las ciencias de la salud.  En este último ámbito, parece que está cayendo el peso relativo de las mujeres, sobre todo, en terapia y rehabilitación, pero también en medicina; esto último, de confirmarse, quebraría una tendencia de varias décadas. En el campo de las titulaciones técnicas, por tanto, confirmarían el estable peso femenino observable desde hace más de una década.

Por el contrario, la caída en ciencias, que debía superar los 5 puntos, prácticamente es inexistente (-1,2 puntos). De todos modos, aunque apenas cae el porcentaje global, sí está cayendo claramente el porcentaje de mujeres en los ámbitos agrupados en la categoría de ciencias, lo que, de representar una tendencia, apuntaría a un reequilibrio por sexos de cierto calado y que, de nuevo quebraría una tendencia de cierta duración. Mi mayor cautela al respecto deriva de que los cambios en las titulaciones habidos en los últimos tiempos quizá estén interactuando con las clasificaciones oficiales y dando lugar a imágenes que quizá no reflejen adecuadamente la realidad.

Sería interesante poder aclararse del todo acerca de la magnitud de esos (aparentes) cambios, pues, unidos a la estabilidad de la presencia de las mujeres en las carreras técnicas, se podría iluminar mejor la discusión pública y académica sobre la mayor o menor propensión de las mujeres a ese tipo de estudios, una de las más intensas en la temática de la relación entre género y estudios.

Sin embargo, me temo que, como muchas veces concluyen los artículos académicos, se trata de una cuestión que requiere más investigación.

Fuente: http://www.universidadsi.es/lo-mas-leido-unisi-las-mujeres-la-universidad-espanola-algun-dato-curioso/

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