Estela D’Angelo es la presidenta de la Asociación Española de Lectura y Escritura (AELE). Doctorada en Ciencias de la Educación por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), es también profesora titular en la misma universidad desde hace 20 años. Tras el éxito del VI Foro Iberoamericano de Literacidad y Aprendizaje organizado por AELE, y en el que colaboró la OEI, D’Angelo nos habla sobre la trayectoria de la Asociación y la importancia de fomentar la lectura y la escritura en los más jóvenes.
¿Desde cuándo es usted presidenta de AELE?
Yo soy presidenta desde su creación en 2004. Debido a una serie de redes y de trabajos se han ido uniendo muchas personas que han ido confluyendo en la asociación. Estamos trabajando ahora en conseguir una continuidad generacional. Estamos formando gente joven para que asuma la coordinación y la dirección y que los mayores pasemos a ayudar.
¿Cuál ha sido la línea evolutiva de la Asociación desde su nacimiento?
Desde que empezamos mantenemos los mismos principios y trabajamos para propiciar que la cultura escrita sea usada con equidad por todos los grupos de edad, fundamentalmente infantiles y juveniles. AELE está constituida por gente de distintas instituciones y de distinta profesión, unos son pedagogos, otros son docentes, otros lingüistas. Nos centramos por un lado en la formación de mediadores, que faciliten ese uso de la cultura escrita ágil en entornos tanto escolares como formales, y en generar programas para crear acciones propias. Son dos líneas que convergen y que interactúan.
¿Cuáles considera que han sido los mayores logros de AELE en sus 13 años de vida?
De alguna manea mantenerse y crecer. La Asociación no es un conjunto de gente en un lugar, es una red de personas que trabajan en distintos ámbitos y en distintos lugares. Nuestra función no es realizar unas acciones en un lugar determinado, sino potenciar que la gente se pueda formar y compartir, que la cultura escrita esté al alcance de todos para poder usarla y recrearla libremente. El gran éxito ha sido generar esa red y que esté viva a través de las acciones que llevamos a cabo. Cuando hay grandes eventos, como el VI Foro Iberoamericano de Literacidad y Aprendizaje, se refleja esta red. Es una red que se va preocupando por crecer y ser intergeneracional.
«Con Iberoamérica encontramos muchas similitudes, ganas de comunicarnos y trabajar en común»
¿Cuáles son las principales diferencias que ha tenido la Asociación al trabajar en Iberoamérica frente a hacerlo en el espacio europeo?
AELE es la filial nacional de la Red Internacional de Lectura (Internacional Literacy Association) y pertenecemos al Comité Europeo. En Europa formamos parte de un órgano colegiado y todo está más planificado.
En cambio con Iberoamérica, el éxito es que aunque no exista el órgano sí existe la relación. No hay nada formal como un organismo, sin embargo se pueden hacer muchas cosas juntos gracias a la buena voluntad. Con Iberoamérica encontramos muchas similitudes, ganas de comunicarnos y trabajar en común aunque no haya un órgano que medie en la relación. Esto no significa más o menos dificultades, sino distintas dificultades.
Quisiera destacar el espectro hacemos entre Portugal y España para unir voluntades entre Europa e Iberoamérica. El último evento realizado es una expresión de esta unión.
Ya nos están imitando en el Báltico, por ejemplo. Surgen las conferencias europeas y las unen a las conferencias bálticas. Cada país está llevando su entorno más allá de pertenecer al Comité Europeo.
¿Qué programas están actualmente activos en Iberoamérica? ¿Qué países son los más activos?
‘Escribir como lectores de una obra literaria’ es nuestro programa estrella en Iberoamérica. Empezó en el año 2009 en Argentina, Chile y Perú y fuimos uniendo a Colombia, República Dominicana. Ahora partimos la semana próxima para formar un grupo en México con el apoyo de la Secretaría de Cultura. Por el proyecto han pasado aproximadamente 40 mil chicos. Tanto en el ámbito nacional como Iberoamericano es un programa muy potente.
En España, trabajamos en todas las bibliotecas públicas de la Comunidad de Madrid. Trabajamos también con la Fundación SM en otro programa en la Cañada Real.
También aportamos asesoramiento, formación ha distintas redes docentes. Concretamente, esta línea está basada en trabajar en la difusión de la diversidad de los chicos, entendiendo que la diversidad es un hecho social, no un problema.
AELE trabaja para fomentar la cultura escrita desde la infancia, ¿cree que son necesarias más políticas públicas en los centros educativos enfocadas en este sentido?
Sí, son fundamentales. Dan apoyo y guían hacía donde ir. En AELE estamos convencidos de que muchas veces los chicos no usan la lengua, la ejercitan. La literatura no termina de atravesar la identidad de los chicos.
¿Cuáles?
Son necesarias políticas públicas que aborden esa realidad, no solamente acercamiento bibliográfico a los ámbitos donde se desarrollan los chicos si no perspectivas de mediación que sean proclives para generar comunidades de lectores y escritores, por ejemplo. Nadie aprende solo ni aborda la vida en solitario, se necesitan acciones públicas con distintos soportes. Las tecnologías de hoy facilitan el proceso.
«Todas las asignaturas deberían poner a jóvenes en circunstancias de escritura constante»
¿Cree que los programas escolares deberían contar con asignaturas que fomentaran más la escritura, además de la lectura, como modo de expresión de los alumnos?
Sí, ese es uno de los objetivos de nuestra asociación, potenciar la escritura de los chicos. Durante muchos años escriben al dictado, contestando preguntas, escribiendo textos simples, copiando. Nosotros consideramos no se necesitan asignaturas separadas, si no que en todas las asignaturas se enseñe a escribir y a leer en el ámbito que se dirige. No es lo mismo leer física que leer literatura.
Todas las asignaturas deberían poner a los chicos y a las chicas en circunstancias de escritura constante, que desarrollen pensamiento, porque facilita la comprensión, porque ayuda a expresarse, porque da palabra.
Hay que crear en las escuelas comunidades de estudio, leer en conjunto, no es tiempo perdido. En el hecho de expresar lo que se entiende de un texto que se ha escrito en torno a una cuestión hay un gran aprendizaje.
¿Qué futuros objetivos tiene marcados la Asociación a corto y largo plazo?
Continuar en lo que estamos. De este macro evento tienen que salir varias acciones puntuales. Queremos hacer algunos seminarios específicos a lo largo de los próximos tiempos. También hay que reflexionar sobre la herencia que ha dejado el evento, las relaciones que se han fortalecido y publicar mucho más a raíz de ello. Así mismo, buscamos fomentar el acercamiento de gente joven, potenciar los programas que tenemos y crear nuevos que den cuenta de los valores de AELE.
Después del buen resultado del VI Foro Iberoamericano de Literacidad y Aprendizaje, ¿Qué destacaría de esta edición? ¿Podría contarnos lo que ha significado este encuentro?
Hemos recibido muchas felicitaciones de distintos ámbitos, sobre todo por el impacto de la amplitud del evento. El Foro comenzó en paralelo con el Congreso Europeo, pero luego se iniciaron tres días en los que se produjeron numerosas actividades simultáneas para que todo fuera muy variado. También hemos recibido comentarios diciéndonos que hacía tiempo que en España no había un evento de tal magnitud.
Nuestro objetivo era destacar que el lenguaje no es exclusivo de un solo ámbito. La posibilidad de reunir en un evento a profesionales e investigadores de distintos campos convocados por una misma temática es lo que destacaría, así como que AELE fuera capaz con su red de dar respuesta a una organización tan compleja.
Fuente entrevista: http://www.oei.es/Educacion/Noticia/entrevista-a-estela-d-angelo-presidenta-de-la-asociacion-espanola-de