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“La escuela es un engranaje del capitalismo: educa para que cada uno busque el éxito a costa del otro”: Christian Felber

Austria / 18 de enero de 2019 / Autor: Eduardo Azumendi / Fuente: Kaos en la Red

El profesor universitario y activista Christian Felber defiende la democracia soberana para luchar contra la obsesión por el crecimiento de la actividad económica.

Christian Felber (Salzburgo, Austria, 1972) tiene claro que el sistema educativo actual se ha convertido en un engranaje más de la máquina capitalista porque “educa para que cauno busque el éxito por encima del otro”. Felber, profesor universitario, activista y cofundador del movimiento ATTAC en Austria, desarma en su último libro ‘Por un comercio mundial ético’ el paradigma del libre comercio y propone otro: el del comercio ético. Ferviente defensor de la democracia soberana directa, el profesor reflexiona sobre los valores que deberíamos anteponer a la “obsesión por el crecimiento de la actividad económica”. Felber defiende un cambio radical en el modelo económico y en lo que se conoce como  la economía del bien común aboga por sustituir el Producto Interior Bruto (PIB) como unidad de medida de la riqueza por otro indicador, el Balance del Bien Común, que prima valores como la justicia social, la dignidad humana o la sostenibilidad medioambiental.

La ciencia económica se ha deslizado hacia el capitalismo. ¿Está equivocada?

Está equivocada de contenido y de nombre. El enfoque predominante actual es el de los objetivos financieros, el beneficio…De hecho, no es ciencia económica, sino ciencia crematística. La economía debe tratar, en primer lugar, de la felicidad y el bienestar de las personas, del bien común. Y el dinero solo debe ser un medio para ello. Pero si el medio se convierte en el fin, por definición ya no es economía, sino capitalismo. La economía de verdad pondría todos sus activos en el bien común.

En la actualidad, se mide el éxito de la sociedad se mide de acuerdo al éxito de la empresa, pero teniendo en cuenta valores como la competitividad y no la ética.

Es el dominio del capitalismo. Es algo anticonstitucional. Repasando las constituciones de los países democráticos hay unanimidad en que lo importante es el bien común, el bien general y explican que el capitalismo es un medio para conseguir ese fin. Y yo me pregunto entonces: ¿Dónde está el balance del bien común que es obligatorio para las empresas?

Lleva predicando por el bien común desde hace años. Cuando echa la vista atrás. ¿qué sensación le queda?

Es una cuestión de tiempo regular el capitalimo y encaminarlo hacia el bien común. Pero es algo que no sé si lo podremos conseguir en los próximos tres o 30 años. Hago lo que hago porque me parece justo, correcto y me da libertad para comprometerme por los valores que considero apropiados. No es el éxito a corto plazo lo que me guía ni me motiva.

¿Se trata de ganar menos dinero?

Los ricos son los que tienen que ganar menos, pero los pobres sí deben consumir más. Hay que repartir los recursos de la tierra de una forma equilibrada entre todos sus habitantes. Es un derecho humano ecológico. Cada vez que realizamos una compra habría que abonar un precio ecológico al igual que un precio financiero. Al igual que nos damos cuenta cuando la cuenta financiera está vacía, si también hay una cuenta ecológica vacía nos preocuparíamos. La idea es que aquellos que hoy se están pasando ya no tendrían capacidad de compra ecológica. Pero los que consumen menos de lo que es posible pueden consumir más.

¿Qué lecciones se han extraído de la crisis?

Desde China a Estados Unidos, la desigualdad es excesiva, pero no veo ningún parlamento del mundo que la limite. En cambio, sí que hay parlamentos regionales que caminan en esa dirección. Por eso hemos propuesto que sean los ciudadanos soberanos los que tomen la decisión de terminar con la desigualdad. Su deseo es que como mucho haya una diferencia de 10 a 1 entre el que más cobra y el que menos. En las cuestiones de limitación de poder, la democracia indirecta fracasa. Para eso hace falta la democracia directa.

Los políticos tienen miedo a esa fórmula.

No todos. Es una cuestión de tiempo. La democracia directa no reemplaza a la indirecta. Solo añade un elemento más, dando a los ciudadanos el derecho de cambiar o, incluso, vigilar la Constitución.

Parece que la educación también se ha contagiado de los valores del sistema capitalista, promocionando solo a los mejores.

El problema empieza con la ciencia económica, que no enseña las alternativas. Hay un pensamiento único, por eso es una ideología. El problema es que en la escuela primaria y secundaria en lugar de educar a seres humanos autónomos, con voz propia, con competencias democráticas, emocionales y de comunicación la tendencia es producir engranajes para la máquina capitalista.

¿Cómo se puede cambiar?

Los afectados son los que tienen que intervenir directamente en el sistema educativo. El único que no está afectado es el Ministerio de Educación y es el que precisamente se encarga de diseñarlo todo. En la democracia soberana serían los padres, los estudiantes, los profesores y algunos agentes más los que diseñarían las pautas del sistema educativo. Seguro que no se planteaban producir engranajes para el sistema educativo, sin empoderar seres humanos autónomos.

La escuela fomenta la competitividad en la peor acepción del término.

En latín la palabra competencia significa buscar juntos, pero la escuela está educando para que cada uno busque el éxito a costa del otro. Justo al contario de los valores constitucionales, que son la solidaridad y la cooperación.

En su último libro ‘Por un comercio mundial ético’, se pregunta cómo ha podido el libre comercio convertirse en la religión de nuestra era.

Trato de demostrar que el libre comercio extremo está destrozando todos nuestros valores. Lo podríamos llamar comercio neurótico, pero no libre. El comercio ético es una alternativa porque considera al comercio como un medio para servir al bien común. Las empresas cuando quieren acceder al mercado mundial ético tienen que presentar un balance del bien común, en qué medida sirven a los derechos humanos, al distribución justa, al medio ambiente….Cuanto peor son estos parámetros menos libre resulta el comercio. Los productos tendrían que mostrar toda su trayectoria, desde dónde se fabrican hasta los impuestos que la empresa paga. Todo eso se evalúa y la puntuación que se obtiene del bien común lleva a aranceles e impuestos diferenciados a las empresas o la prioridad en la contratación pública.

Algunos países propugnan el libre comercio, pero defienden con firmeza el proteccionismo.

Proteccionismo es un término equivocado. Podría significar protección de industrias jóvenes, tecnologías delicadas encaminadas al bien común, pero no es así. Pero el proteccionismo se ha convertido en un fin en sí mismo. Es un extremo que no tiene sentido. Tanto el libre comercio como el proteccionismo adolecen de los mismos excesos. El comercio puede ser beneficioso y la protección también, pero el comercio en sí mismo no es una finalidad, como tampoco lo es el cierre de las fronteras.

Nadie parece dispuesto a regular el poder de las empresas transnacionales.

La fuerza de esas empresas radica en que ni los gobiernos ni los parlamentos están dispuestos a limitar su poder. Seguro que los ciudadanos soberanos lo harían sin vacilar, pero no tienen esa capacidad porque carecen de derechos. Y eso de la democracia representativa a menudo no funciona.

¿La globalización es buena o mala?

Es un medio. A veces, mercados globalizados pueden aportar ventajas, pero lo más importante es tener una economía local o regional estable, resistente y democráticamente controlable. Después podremos ampliar relaciones internacionales. Abrir las fronteras al máximo puede tener efectos nefastos, que pueden ir desde la erradicación de industrias regionales hasta la corrupción total y el acaparamiento regulador de los parlamentos.

¿La figura del arancel es mala por sí misma?

Puede ser neutral, lo mismo que el interés o el impuesto. Ningún economista dirá que el impuesto es malo de por sí. Son herramientas de la política económica. El arancel es un instrumento para encauzar y dosificar las relaciones comerciales. A veces queremos más comercio porque ayuda al bienestar de las personas, pero en otras ocasiones un exceso de comercio puede perjudicar. Para que un país no se cierre a las importaciones y promueva sus exportaciones obteniendo un superávit, un comercio ético se obligaría a balances equilibrados y no se aumentarían los aranceles. El límite es no obtener un superávit comercial a costa del otro.

Fuente de la Entrevista:

http://kaosenlared.net/la-escuela-es-un-engranaje-del-capitalismo-educa-para-que-cada-uno-busque-el-exito-a-costa-del-otro/

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Arno Stern: ”Hay que proteger la espontaneidad de los niños”

Alemania / 18 de enero de 2019 / Autor: Redacción / Fuente: Blog Tiching

Háblenos del Clos Lieu
Consiste en un espacio rodeado de 4 paredes y que introduce a la persona en una situación totalmente nueva, ya que está cerrado completamente al exterior para dejarla en total seguridad y evitar distracciones. En este lugar, nada acompaña a la persona, no tiene que traer nada del exterior, todo lo que necesita está disponible en este espacio. Es una manera de promover la concentración sobre uno mismo.

¿Podría ponernos un ejemplo de juego que se realice en este espacio?
El papel de cada persona está colgado en la pared y el juego consiste en ir a la mesa, mojar un pincel, y dirigirse hacia el folio y producir una “huella”. Una huella sin inquietud, sin preguntar cuál es el efecto que va a producir, sin que nadie se sienta obligado a explicar lo que hace. Esto es lo que caracteriza lo que se llama el Juego de pintar, que es totalmente diferente al arte de pintar.

¿Cuál es la diferencia?
El arte de pintar es producir una obra que va a ser observada por otros. Por lo tanto, la obra de arte sirve para comunicar, para transmitir algo: hay un remitente y unos receptores. Aquí no es así, un juego consiste en vivir una aventura y no hay nunca un producto. Es la diferencia entre el juego y el trabajo productivo.

¿Hacia qué público va dirigido esta iniciativa que propone?
En Clos Lieu cada semana vienen personas de todas las edades, desde los niños de 3 años hasta más mayores de 60. No hay ninguna diferencia, se trata de jugar juntos. Para mí, estas categorías (niños, adolescentes, adultos) no existen, de la misma manera que no hay gente considerada normal y otra considerada anormal.

Entonces hace un grupo mixto, sin importar la edad, el entorno social, o la educación, ¿no?
Para mí el origen no tiene importancia. No importa de dónde viene la persona, sino a dónde va gracias al Juego de pintar, lo que desarrolla con él. Para llevar a cabo este juego no es necesario disponer de ninguna aptitud concreta. Cada ser humano posee una necesidad de expresión y la capacidad de expresarse. Tenemos que partir de esta idea y no encasillar a la gente en categorías.

¿Se trata de dibujo libre?
Nunca hablo de “dibujo libre”, ya que supone que podría haber otro. No se trata de un dibujo, se trata de “trazar huellas” que pertenecen a un código universal que se llama la Formulación. Hay que dar un nombre específico a esta manifestación para diferenciarla justamente del dibujo que sirve para mostrar algo, para comunicar.

¿Puede explicarnos más específicamente qué es la Formulación?
La Formulación es un código universal que utilizan los niños en las representaciones de sus huellas. He constatado que son siempre los mismos elementos que aparecen en todos los niños. No son cualquier figura, no hay ninguna fantasía, ni imaginación. Pensamos que funcionan así, pero en absoluto. Fue en 1950 cuando me pregunté si todos los niños reproducían las mismas formas y figuras y si éstas podrían estar en relación con su entorno, su manera de ser o con lo que ven a su alrededor.

¿Y cuál fue su conclusión?
La primera pregunta que me hice fue que cómo podía ser que todos los niños dibujaran un techo triangular encima de una pared cuadrada para representar una casa, pero en cambio ninguno de ellos viviera en una casa así. Ninguno ha visto un hogar así y, sin embargo, todos (franceses, americanos, españoles, italianos, alemanes…) lo dibujan de la misma manera. Mi primera deducción fue que aunque vienen de diferentes países, todos tienen un modo de vivir similar, una cultura similar.

¿Resultó ser una conclusión válida también para otras culturas?
He ido por todo el mundo, buscando estilos de vida diferentes, en los desiertos, en la Pampa, en el norte de los Andes… y he encontrado poblaciones que no estaban escolarizadas, a las que no se les había facilitado imágenes. El resultado es que reprodujeron, exactamente, las mismas formas, las mismas casas que los niños que recibía en París. No reproducen algo que han visto, sino algo que tienen dentro de sí mismos. Con lo cual he llegado a la conclusión que existen un código universal al que he llamado Formulación.

Entonces, ¿pintan sin el objetivo de representar nada en concreto?
Existe una primera fase de evolución donde el niño hace figuras que no representan nada. Es decir, que no nacen de la intención de reproducir cosas, ya que esta intención llega más tarde. En esa primera fase el niño no reproduce algo que ha visto, sino que es algo que tiene en él, lo que yo he llamado la memoria orgánica. De hecho, recientemente la neurociencia han revelado la existencia de un tipo de memoria celular que coincide con esta definición, que registra lo que escapa al razonamiento y que es realmente la memorización original de cada ser humano.

¿Eso significa que no podemos interpretar las producciones de los niños, ni identificar algunos aspectos más introspectivos como indican otras teorías sobre el dibujo?
Exacto. Hay que guardarse de interpretar la huella, eso es una gran tragedia. Hay personas que pretenden saber leer en los dibujos del niño y determinar su carácter, sus problemas, etc. Pero no se trata en absoluto de eso.

¿Qué rol desarrolla entonces el docente en el Juego de pintar?
No existe la figura de profesor, sino la de “servidor” del Juego de pintar. Ser un servidor es diferente de ser un dirigente o un profesor, ya que no se trata de transmitir la sabiduría a los alumnos, sino de estimular y permitir que cada uno sea uno mismo y promover la espontaneidad.

Podríamos decir entonces que las personas que practican el Juego de pintar, descubren su espontaneidad, ¿no?
Sí, pero nunca se puede considerar esta práctica como una terapia. Hay que guardarse de comparar el Juego de pintar con una intención terapéutica porque una terapia es la solicitud de una persona que busca algo y el terapeuta propone una solución. No es en absoluto así. Aquí no hay ninguna espera, no hay propuesta, es otra cosa. Por eso el Juego de pintar es preventivo a una terapia: un niño que vive el Juego de pintar ya no necesita una terapia.

Teniendo en cuenta lo dicho hasta ahora, ¿qué piensa sobre la educación plástica?
En el aula no hay que enseñar a dibujar, hay que dejar de practicar plástica. La educación artística paraliza a los niños. Los docentes tienen que saber que cada vez que se instruye al niño, se destruye su espontaneidad y si queremos que el niño sea un ser equilibrado hay que proteger esta espontaneidad. Es absolutamente vital, es necesario.

¿Y se podría incluir esta teoría en la educación formal?
No. El Juego de pintar no se hace en cualquier lugar, no se puede practicar a la escuela en el ámbito de una clase. Hay que crear un lugar específico y hay que jugar un papel particular, no se puede improvisar. No hay que aplicarlas en la escuela, hay que tenerlas en cuenta y usarlas para transformar el comportamiento del adulto hacia el niño, ya sea en casa, en la calle, en la escuela… dondequiera que se produzca esta interacción.

¿En qué aspecto propone modificar ese comportamiento?
El adulto no es superior al niño, es sólo más experimentado que el niño. Una persona que ha vivido el Juego de pintar ya no puede instruir a los demás, no puede ser un docente como ha sido el caso hasta ahora. He encontrado mucha gente que trabaja en la escuela y a los que el descubrimiento del Juego de pintar y la Formulación ha transformado su relación con los niños.

¿Por qué es tan prioritario para usted difundir la Formulación?
La gente tiene que aprender la existencia de la Formulación para poderla reconocer y respetar, para no hacer nada en contra de esta manifestación natural. Si hemos actuado en contra de la espontaneidad es por ignorancia, no por maldad. No se han destruido las facultades de jugar del niño con el objetivo de perjudicarlo, sino por desconocimiento de la existencia del Juego de pintar, que cambia por completo la actitud hacia el niño. Mi deseo es dar a conocer la Formulación y hacer que los niños vuelvan a ser niños, que sean seres capaces de jugar sin segundas intenciones, sin producir algo, sin especular sobre el recibimiento de lo que han producido…

Fuente de la Entrevista:

Arno Stern: ”Hay que proteger la espontaneidad de los niños”

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Estas son las tendencias educativas que triunfarán en 2019

España / 18 de enero de 2019 / Autor: Redacción / Fuente: Educación 3.0

Blockchain, Visual Thinking, realidad virtual y aumentada o escape room. Descubre las tecnologías y metodologías educativas que son tendencia para este año.

La transformación de los procesos de enseñanza es imparable debido a la puesta en práctica de metodologías activas y tecnologías que quieren cambiar las aulas. ¿Cuáles son las tendencias educativas llamadas a triunfar este 2019? ¡Las descubrimos!

1  Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP)

Es una de las metodologías activas más populares y su implantación no deja de crecer. El ABP mejora el proceso de enseñanza convirtiendo a los alumnos en protagonistas de su propio aprendizaje, y logra que aprendan haciendo. Por ello, es importante que a la hora de programar las distintas actividades y ejercicios los docentes determinen muy bien tanto los objetivos como el material a elaborar. Los beneficios de esta metodología son diversos: desarrollo del pensamiento crítico, mejora de las habilidades sociales, mayor motivación, espíritu autocrítico, creatividad… Para aquellos profesores que decidan iniciarse, este decálogo de Marina Tristán les ayudará.

2  Blockchain

La tecnología blockchain, o cadena de bloques, no sólo se vincula a monedas virtuales como el bitcoin. Posee aplicaciones en otros ámbitos como el educativo según afirma un estudio del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea. Blockchain funciona de manera similar a los libros de contabilidad donde se registran las cuentas, aunque al tratarse de un entorno digital estos libros físicos son sustituidos por bases de datos distribuidas a través de diferentes equipos donde se almacenan bloques de información imposible de manipular o borrar.

Esta tecnología “afectará directamente a la gestión de muchos procesos internos, permitiendo de manera sencilla una gestión automatizada de calificaciones y exámenes, además de evitar cualquier tipo de fraude como el plagio o el cambio de notas”, explicaba en este artículo Germán Ruipérez, catedrático de eLearning y de Lingüística Alemana en la UNED y la Universidad Camilo José Cela.

3  Escape Room

Si el pasado año asistimos a su popularización, durante este 2019 se espera que esta técnica, que se enmarca dentro del ámbito de la gamificación y promueve el trabajo colaborativo, continúe motivando a los estudiantes. ¿Su peculiaridad? Es posible montar una habitación de escape en cualquier asignatura: MatemáticasInglésLengua… Algunos docentes han compartido ya su experiencia; los interesados en montar su propio escape educativo necesitan, eso sí, un kit de elementos imprescindibles que pueden consultar aquí.

4  Inteligencia Artificial

Los avances tecnológicos han logrado que la Inteligencia Artificial (IA) sea por fin una realidad y que se vaya extendiendo a distintos escenarios como la enseñanza. ¿Qué aplicaciones tiene? Begoña Gros, profesora de la Facultad de Educación de la Universidad de Barcelona, recoge en este artículo tres usos posibles e insiste en que, en ningún caso, “la figura del profesor va a desaparecer”. Habla de la creación de plataformas online para el aprendizaje; el desarrollo de programas conversaciones inteligentes o chatbots, que pueden actuar como docentes o tutores en entornos virtuales de formación; y robótica educativa vinculada al desarrollo de robots que actúan como tutores en cursos virtuales.

5  Microaprendizaje o Microlearning

Otra de las tendencias educativas con una importante proyección es el Microaprendizaje o Microlearning. Esta metodología se caracteriza porque los estudiantes reciben ‘píldoras’ formativas de corta duración sobre un tema específico en forma de juegos, vídeos, infografías… Sus beneficios se relacionan con una mayor motivación y facilidad para retener los conocimientos adquiridos, acceso a los contenidos desde distintos dispositivos en cualquier momento y lugar, resultados de aprendizajes inmediatos…

6  Neuroeducación

Esta disciplina, que estudia el papel que juega el cerebro en el proceso de enseñanza y aprendizaje, está basada en las ciencias de la educación y la neurociencia y tiene en Francisco Mora uno de sus representantes más destacados. En su opinión, “el cerebro sólo aprende si hay emoción”. Esto le ha llevado a estudiar cómo funciona este órgano, cómo aprendemos y la influencia que ejercen las emociones en este proceso. Como afirma la escritora y psicóloga  Begoña Ibarrola: “Educar en las emociones es clave para favorecer el aprendizaje”. Por lo tanto, los docentes necesitan comprender que “su función como educadores va mucho más allá que la de meros transmisores de información o conocimientos”.

7  Tecnologías inmersivas: realidad virtual y aumentada

El informe NMC Horizon apunta que  las tecnologías con mayor crecimiento son las relacionadas con la realidad virtual aumentada. Con ellas, se logra no sólo incrementar la curiosidad y motivación del alumnado, también potenciar el aprendizaje a través de la experiencia. Así, el atractivo de este tipo de tecnologías inmersivas es su capacidad para crear escenarios virtuales (combinándolos con imágenes reales en algunas ocasiones) para vivir experiencias en primera persona.

8  Visual Thinking

Esta metodología aprovecha las posibilidades comunicativas que ofrecen las imágenes para expresar ideas y pensamientos. En clase de Literatura, por ejemplo, puede ayudar a que los estudiantes retengan mucho mejor la información relacionada con un autor o una época literaria concreta. Pero tiene aplicaciones en cualquier otra materia. Por ejemplo, en Matemáticas: Angustias Ortega, profesora de Matemáticas en el Col•legi Santa Magdalena Sofia (Palma de Mallorca), lo trabaja con sus alumnos de 1º y 2º de la ESO. Así, es posible trabajar mapas mentales de cálculo, diseñar autoevaluaciones visuales, o resolver un problema con esquemas visuales. Los docentes interesados en Visual Thinking pueden consultar estos recursos y la entrevista realizada a la experta.

Fuente de la Reseña:

https://www.educaciontrespuntocero.com/noticias/tendencias-educativas-2019/97251.html

ove/mavh

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Educación, ¿avanzamos o retrocedemos?

España / 18 de enero de 2019 / Autor: Salvador Rodríguez Ojaos / Fuente: El Blog de Salvaroj

«La educación está en movimiento (…). La pregunta, por tanto, no es si la escuela está en transformación o no, sino más bien hacia dónde avanza (o incluso si retrocede).» Fernando Trujillo (@ftsaez)

Reconocer que la educación está en continuo movimiento, que es como un ser vivo que nace, crece, se reproduce y se adapta (porque no muere, sino que se transforma) es un paso fundamental para mejorarla y hacerla eficiente en el cumplimiento de su propósito, que no es otro que el de preparar a las personas para la vida.
El movimiento conlleva acción. Por ese motivo docentes y alumnos deben tener una actitud activa para que ese movimiento sea productivo (en términos de generación de conocimiento significativo) y eficaz en cuanto a su capacidad de dar respuesta a las nuevas necesidades que se generan con los cambios de la sociedad. Por ejemplo, en este mundo hiperconectado, donde lo digital invade todos los ámbitos (laboral, de relación con los demás, de entretenimiento,,,), ¿tiene sentido no incluir lo digital en el ámbito escolar?
En una educación en movimiento, lo ecléctico y lo transversal deben ser la clave. No existen caminos señalados hacia el éxito, ni recetas mágicas infalibles. Escoger en cada momento y situación cuál es el método y la metodología para conseguir nuestros objetivos es de obligado cumplimiento. No debemos dejarnos llevar por el inmovilismo ni por el fanatismo ciego por alguna de las «motodologías» de moda.
Si has leído bien: motodologías, que son aquellas que nos están imponiendo como si nos «vendieran la moto», es decir, sin tener constancia real de sus resultados, ni una evaluación fiable de su aplicación.
El peligro de la educación actual, y al mismo tiempo la grandeza, es que su transformación está condicionada por nuestras acciones. Estamos en un momento de retroceso en lo que se refiere a valores y políticas. La irrupción en el panorama político de partidos de ideología de extrema derecha está llevando a plantear cosas en el ámbito de la educación que nada tienen que ver con lo pedagógico, sino todo lo contrario con cuestiones ideológicas que algunos ya creíamos superadas.
En nuestras manos está, en nuestras acciones diarias, que la educación avance o retroceda. Creo que es una irresponsabilidad quedarse al margen y ver cómo van desarrollándose los acontecimientos. Luchar contra la desinformación, las fake news y la propaganda ideológica demagógica solo puede combatirse con pedagogía y responsabilidad por nuestra parte.
Fuente del Artículo:
https://www.salvarojeducacion.com/2019/01/educacion-avanzamos-o-retrocedemos.html
ove/mahv
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España: El instituto de Castellón en el que los profesores firman un compromiso para no mandar deberes

Europa/España/17 Enero 2019/Fuente: El país

En dos cursos, el centro ha conseguido reducir el fracaso escolar un 10%. Argumentan que sin tareas, los alumnos están más motivados

«Los deberes generan desigualdades; hay alumnos que reciben ayuda en casa o familias que se pueden permitir pagar clases de apoyo, hay otras que no», explica Toni Solano, director del instituto Bovalar de Castellón, que en 2016 se declaró centro «sin deberes». Su objetivo era reducir la tasa de abandono escolar y después de dos años ya lo han conseguido. En el curso 2012-2013, un 50% de los alumnos de los distintos niveles de la ESO suspendieron más de cuatro asignaturas y repitieron, un porcentaje que este año ha bajado al 40%. De los 70 profesores del centro, 30 han firmado este curso un compromiso para limitar las tareas que los estudiantes deben resolver en casa.

«Los alumnos pasan entre seis y siete horas encerrados en el instituto. Ahora, sin deberes, vienen con más ganas y aprovechan mucho más el tiempo», cuenta Francesc Collado, profesor del centro, catalogado como CAES (Centros de Actuación Educativa Singular) por la asistencia de alumnos que viven en barrios marginales o presentan situaciones familiares complicadas. En su opinión, una de las peores consecuencias de los deberes es que gran parte de las horas lectivas se destinan a corregir esas tareas. «Entras en una dinámica errónea», añade.

España está entre los países en los que los alumnos de 15 años destinan más horas a los deberes en casa, según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). En España dedican 6,5 semanales frente a las 4,8 de media entre los países industrializados. En otros informes, ese mismo organismo apunta que puede abrirse una brecha entre alumnos con más o menos recursos —la renta de las familias es uno de los principales factores que influyen en el rendimiento de los alumnos— aunque defiende razones «muy sólidas» para asignar tareas después de clase como «ayudar a los estudiantes con dificultades», asegurar que lo retienen en su memoria a largo plazo o dar un estímulo adicional para los estudiantes de altas capacidades.

En el documento rubricado por los 30 profesores, que el centro llama «contrato» y que es voluntario, figuran algunos puntos como «no mandar deberes que supongan actividades de repetición o de respuestas basadas en la copia de datos» o «no encargar resúmenes ni esquemas si no se han trabajado los contenidos previamente en el aula».

«Los tiempos de la antigua escuela han pasado y la realidad actual exige nuevos retos educativos,  tanto metodológicos como organizativos, para dar respuesta a un alumnado con nuevos intereses y necesidades», expone el documento. Esas nuevas pedagogías consisten, por ejemplo, en el uso de dinámicas de trabajo colaborativo, que «mejoran la convivencia» y «motivan» a los alumnos, explica el director del centro.

Esas medidas se alinean con la Ley de Derechos y Garantías de la Infancia y la Adolescencia de la Comunidad Valenciana, que entró en vigor en diciembre e incluye una recomendación para que los deberes no «menoscaben» en primaria y secundaria «el derecho al ocio» de los estudiantes, para que que el exceso de tareas no reduzca el tiempo de juego. En ningún caso es de obligado cumplimiento para los centros.

«Los deberes tradicionales se basan, normalmente, en la repetición mecánica o en tareas que no están enmarcadas en un contexto real, no son una herramienta que sirva para mejorar el aprendizaje», sostiene Francesc Collado. Otro de los indicadores del éxito de la medida, según la dirección del instituto, es el descenso en el número de expedientes disciplinarios: de los 28 de 2016 a los 11 de 2018. Las incidencias en el aula —problemas entre alumnos o entre estudiantes y profesores— también se han reducido en ese periodo: de 164 a 37.

Fuente: https://elpais.com/sociedad/2019/01/16/actualidad/1547653922_157075.html

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“La implementación de tecnología ha convertido las escuelas cada vez más en un espacio de markéting”. Entrevista a Linda Castañeda

Entrevista/17 Enero 2019/Autor: Daniel Sánchez Caballero/Fuente: El diario la educación

La asunción de las tecnologías de forma crítica en el aula ha abierto la puerta a la entrada de ciertos tipos de mercantilización. Es importante pensar en las tecnologías como instrumentos que ayudan al aprendizaje.

“Siempre se me han dado bien los cacharros”. Con estas condiciones iniciales y su vocación por enseñar, no es difícil imaginar que Linda Castañeda es profesora de Tecnología Educativa en el departamento de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Murcia. En concreto, investiga acerca del impacto de la tecnología en los procesos educativos. Unos impactos altos, alerta, pero sobre los que no se es suficientemente crítico. Castañeda cree que la tecnología ha impulsado la mercantilización de la educación, pero también ha traído una superficialización de ciertos procesos de innovación (o que se venden como tal) en favor de “ideas prefabricadas”.

Para fijar el ámbito de la entrevista: ¿En qué situación diría que está el uso de la tecnología en la educación en España? ¿Hemos sabido encontrar su sitio?

Estamos en un momento muy complicado. Pasamos un tiempo de enamoramiento y deslumbramiento propio de la novedad de la tecnología. Los años 80 y los 90 fueron esa época en las que la tecnología, sobre todo el hardware, empezó a entrar tímida pero comprometidamente en las escuelas. Se empezó a hablar de vídeos, de ordenadores, de multimedia educativo, etc. Luego apareció la web y eso nos da otra idea, otra conexión con el mundo. A mediados de la década de los 2000 apareció la web 2.0, que era la gran promesa. Todos podíamos hacer, escribir cosas. Nos embriagó el romanticismo de las posibilidades de la web 2.0, que son extraordinarias, pero tuvieron ese efecto deslumbrador.

Conforme la realidad y la tecnología fueron avanzando, la educación empezó a ser un algo más que un sector o un ámbito de derechos en los que intentábamos que se reflejara el avance tecnológico y se convirtió en un espacio de mercado de forma muy evidente y de lucha político social muy importante en el que se reflejan los efectos que esas tecnologías tienen en la educación, pero también en la sociedad en general. Nos encontramos con que la implementación de tecnología en las escuelas ha convertido los colegios cada vez más en un espacio de markéting muy importante. No solo de oferta de hardware o software, sino de oferta de ideas. Hay muchas relacionadas con la innovación educativa que se han hecho parte de la tecnología, como si fueran causa o consecuencia solo de la tecnología, y se han vendido como los grandes aportes del mundo, la gran panacea para la educación. Eso hace que por un lado tengamos en las escuelas hoy más que nunca una penetración de las ideas relacionadas con la innovación con tecnología muy extendida (la mayoría de los profesores hablan de tecnología en el aula o las cosas que utilizan), pero, por otro lado, ha habido un aligeramiento, una superficialización de esos procesos de innovación en favor de ideas prefabricadas, que vienen en kits tan prefabricadas como los libros de texto, ahora en forma de software.

¿Toda esta deriva del uso de la tecnología se ha hecho con el beneplácito de la Administración, impulsado por ella?

Ha hecho un poco dejación de funciones. Por una cuestión de agenda política ha visto en las tecnologías formas de implementación, o de no implementación, de políticas concretas. Esa acriticidad respecto de las tecnologías es con el beneplácito de la Administración, no viene con las tecnologías digitales. Tenemos libros de texto, elementos a los que no se les hace crítica suficiente desde el punto de vista político y social, y son parte fundamental de la estrategia de educación de un periodo educativo en España. De la misma manera, las tecnologías digitales hoy tienen su función. Pero no creo que la Administración sea muy consciente de hasta qué punto esa dejación de funciones también le afecta. La estrategia de entrada de esas ideas de innovación educativa con TICs, etc. viene de la mano de fundaciones, corporaciones, empresas con o sin ánimo de lucro que hacen formación del profesorado, etc. bien para la elaboración de herramientas o para la creación de redes de profesores que les puede interesar para una u otra circunstancia. No hablo de grandes corporaciones malévolas, sino de instituciones que organizan una serie de planes de formación o de recursos para profesorado y familias en el que defiende una serie de ideas sobre innovación educativa con TIC donde casi todas hablan de una tecnología neutral, buenista, con una visión romántica, pero criticidad ninguna. Y eso lo hacen con la asistencia o la no intervención de la Administración. En muchas comunidades autónomas se han abandonado o reducido los planes de formación del profesorado, por ejemplo. O se ha entrado en formatos duales con fundaciones. Hay muchas fórmulas, pero las de formación del profesorado que están en manos de la administración y con una carga más clara se han prácticamente abandonado.

Esto que refiere, que interpreto como la mercantilización de la educación de la que tanto se habla, ¿es un camino de no retorno? ¿Vamos cuesta abajo sin frenos por este camino?

Creo que el pesimismo no sirve para nada. Hay cosas que no podemos cambiar: que las fundaciones, etc. hagan una inversión en un determinado tipo de recursos y formación del profesorado es inevitable y además es su trabajo, tienen que hacerlo. Pero cada vez más tenemos, al menos desde este punto de vista optimista que intento mantener, una mayor preocupación de más agentes sobre lo que pasa en la escuela y en la educación. Si podemos movernos para mantener a ese público mejor informado, siendo más críticos, llamar la atención del profesorado, que sobre todo en primaria en el sistema público se sigue formando y tenemos herramientas de formación, si podemos hacer una labor de reorientación de las labores del profesorado y aprovechamos algunos espacios que tenemos abiertos para el cambio, creo que se puede hacer. ¿Es difícil, es un movimiento David-Goliat? Es posible. La formación inicial del profesorado está en manos de las universidades públicas y deberíamos tener un compromiso clarísimo con la visión crítica y problematizadora de la realidad y, por tanto, de la tecnología. Yo soy una enamorada de la tecnología, pero precisamente por ello es imprescindible que tengamos esa visión de lo que es para la educación, porque nuestros estudiantes viven en la tecnología, y al hacerlo necesitan ser capaces de pensar y de emanciparse en este mundo. Por eso creo que. con la formación del profesorado, al estar en manos de la universidad pública principalmente, tenemos esa gran baza.

Ha estudiado las redes sociales bastante. ¿Cuál es su relación con el mundo educativo? ¿Las hemos sabido encajar?

Hay una cosa que no podemos hacer seguro: educar a la gente para un mundo sin algo de lo que tiene el mundo. Si yo tengo un niño de 13 años con televisión inteligente, videojuegos, redes sociales, producción de contenidos digitales de muchos tipos, etc. intentar ignorar cualquiera de esas realidades en el colegio significa hacer que el colegio sea ciencia ficción. ¿Deberíamos entonces crear grupos de Facebook para las clases? No lo sé, según para qué. Pero sí es imprescindible que los profesores sepan dónde se mueven sus alumnos. No solo para saber qué lenguaje hablan y qué les interesa, también porque en la medida en que lo sabemos podemos darles estrategias para sobrevivir a ese mundo. No es que los estudiantes sean capaces de escribir un mensaje en YouTube, eso ya saben hacerlo. Pero tienen que ser capaces de formar una identidad que les permita sobrevivir a la presión social brutal de las redes, que con 15 años puede ser devastadora. Se trata de que sean capaces de utilizar esos códigos que saben utilizar tan bien para alzar su voz, para mostrar que tienen una opinión política, para comprometerse socialmente. Tenemos que hacerles ver que su red social no solo la manejan ellos si no que el algoritmo hace manejar sus formas de pensar de una determinada manera y no siempre consumen lo que quieren. Las redes sociales tienen un sitio en el aula, pero no tiene que ser instrumental, esto lo podemos elegir. El imperativo es que las redes deben estar ahí como parte de la realidad.

Ha mencionado antes que los libros de texto se utilizan de manera “acrítica”. ¿Puede elaborarlo?

Los libros de texto son la tecnología con la que se han implementado reformas educativas en España. Hablamos de un libro con una programación concreta y una secuencia de actividades concretas para una elaboración concreta, no hablamos del libro genérico. Hablamos de forma de implementación del currículum en el aula. Tradicionalmente, se han utilizado como único recurso dentro de las clases. De hecho se usa la expresión “seguir el libro de texto”. Hay profesores que utilizan el libro como única programación, se asume que el currículum está ahí y, además, hay que completar el libro de texto al finalizar el año. Además de ser una fuente de desprofesionalización del profesorado importante, implementan en las aulas la visión sobre la educación que tiene una determinada editorial. Y eso no se examina críticamente. Las críticas hacia el libro de texto (físico o digital) son de instrumento, pero siguen sin ser una crítica ideológica o política ni plantean qué tipo de clase implementan.

Cuando hablamos de tecnologías digitales o redes sociales siempre pensamos que fomentan un tipo de relación entre los estudiantes o una oralidad o un abandono de la oralidad determinados. Y de los libros de texto no decimos nada, como si no lo hicieran también, pero lo hacen, y en algunos casos de forma perniciosa. Los libros de texto no se usan como un recurso, son el recurso del aula. Cuando se usan, suelen sustentar la mayoría del trabajo en clase. Además, políticas como la del cheque del libro de texto, no la del material escolar, genera un mercado terriblemente perversos, de la misma manera que las de determinadas plataformas generan otros mercados con actores extragubernamentales o de fuera del estado sobre las que tendríamos alguna cosa que decir, o deberíamos.

Tiene el micrófono abierto para decir estas cosas.

Las políticas relativas a las ayudas estatales para la provisión de material escolar a las familias que lo necesitan viene muy bien a algunas. Pero cuando se convierten en cheques libro tienen consecuencias no deseadas. En primer lugar, se convierten en una llamada para que las editoriales hagan packs de libros por nivel que se venden cerrados a los centros. Y que estos, por la enorme carga de trabajo que tienen y la inmensa problemática que supone hacer diferentes elecciones de libros, acaban sucumbiendo. Además, suponen un problema para el profesorado que decide un día dejar el libro de texto. Porque si no se puede invertir ese dinero en material didáctico, ese profesor que hace una apuesta por una metodología nueva, diferente, que no se base en un libro de texto solo, se encuentra con que no tiene dinero para material y los padres no pueden surtirse de ese material porque no son libros. A esos profesores se les desmotiva completamente. Aparte, la Administración sigue respaldando la existencia del libro como recurso básico de la enseñanza-aprendizaje. Cuando dice que te paga lo imprescindible para que estudies y esto es el comedor y el libro de texto es porque el libro de texto es, después de comer, lo siguiente imprescindible para estudiar. El mensaje subyacente es terriblemente perverso, porque tiene que ver con un mercado de materiales didácticos. Que pueden ser muy buenos, pero que sea un mercado cautivo, que solo se trabaje con un libro de texto, que no se pueda utilizar libremente (fotocopiar o utilizar los ejercicios de forma diferente) genera esa idea perversa que promueve un cheque de libros. Otra cosa es que el cheque fuera de material escolar. Y que el profesor decide que quiere usar un libro. Entonces se entraría en por qué ese libro, etc. Pero, si solo tiene esa opción, se convierte en lo que respalda la administración. Y eso es terriblemente peligroso.

Uno de sus campos de especialización son los PLE (Personal Learning Enviroments, entornos personales de aprendizaje). ¿Cómo han cambiado con la tecnología y qué rol debe jugar el profesor?

El PLE es una cuestión de cada uno, pero no se basa en la idea del individuo como aprendiz solitario que se va proveyendo de educación a su medida como el que va a una tienda. Al menos, no es la idea que me gusta a mí. Cuando se habla de PLE se habla de muchas cosas y hay muchas visiones, incluidas empresariales y corporativas. Pero la idea, al menos desde un punto de vista más pedagógico y de enfoque, es la visión de cómo aprenden las personas en un mundo en el que la provisión de la información se ha deslocalizado, globalizado y dispersado de forma extraordinaria. Para poder gestar, mantener y enriquecer tu PLE necesitas tener no solo oportunidades de aprendizaje variadas y grandes, sino además estar formado para tener la capacidad de aprovecharlas y de tomar decisiones sobre lo que vas a aprender. A veces parece que las personas aprendemos lo que nos da la gana en cada momento, pero no. Casi siempre aprendemos lo que alguien nos dice que tenemos que aprender: el profesor, nuestro padre, nuestro jefe…

Pero esa percepción del aprendiz emancipado pero con conciencia social para ser capaz de aprender con otros de forma eficiente es algo que se entrena y aprende, también en la escuela. Cuando hablamos de cuál es la misión de un profesor cuando pensamos en PLE como enfoque o idea genérica que subyace a nuestra idea de educación o aprendizaje, hay que pensar en diferentes niveles. Por ejemplo, en la educación básica, aprender a aprender, aparte de una competencia, es fundamental si queremos que alguien pueda crear y gestionar su PLE. Pero además tiene que aprender a aprender con eficiencia. Tiene que aprender a escuchar y entender por qué quiere aprender una cosa o esto o lo otro y ser capaz de tomar sus propias decisiones sobre qué debe aprender o no en cada momento. En ese ámbito, los profesores de la educación básica tenemos una misión fundamental, que es entrenar y desarrollar esas competencias básicas, que son lo mínimo para que una persona tenga un PLE adecuado. En la educación superior o vocacional es imprescindible que los profesores seamos conscientes de que lo que sea que enseñemos debería integrarse en el PLE de la persona, no solo como un conocimiento declarado, sino que que ese conocimiento tiene una serie de dinámicas, de redes de conocimiento e información que le ayuda a mantenerse, crecer y cambiar. En el ámbito postobligatorio, esa persona no solo debería tener unos conocimientos declarados sobre el tema en cuestión, sino también ser capaz de saber dónde encontrar más información, de quién aprender sobre esa información especializada. No creo que los profesores seamos solo guías o facilitadores del proceso. Tenemos que ser agentes comprometidos con las diferentes perspectivas que tiene un conocimiento o un proceso educativo.

Esto me lleva a pensar en las fake news, la facilidad de la tecnología para difundir noticias falsas y el papel que deben jugar las instituciones educativas en luchar contra ellas.

Es que todo da la vuelta. Cuando hablamos de los PLE o de la capacidad de aprender a aprender, volvemos a cómo se integra la tecnología en la educación. No es solo enseñar a alguien utilizando la tecnología que usa. También se trata de ayudar a que esa persona sea capaz de vivir y ser un ciudadano emancipado en la sociedad. Y para conseguir esto necesitamos tener una visión de la tecnología crítica con su uso en el aula y debo tener una visión de cómo es el contenido que yo enseño respecto del mundo en el que se mueve ese contenido. La idea es darle a mis estudiantes oportunidades para seguir aprendiendo sobre ese contenido u otros que decida aprender en el futuro y a la misma vez ser capaz de enfrentarse a la realidad de ese contenido y esas tecnologías, que pueden incluir información falsa o veraz. Esa capacidad de ver no solo lo que trae la red social, sino lo que hay detrás, en positivo o negativo. Por supuesto hablar de los bulos en internet es parte de esto, y encaja con la posibilidad de ayudar a la gente a que genere, enriquezca y mantenga su PLE, pero también tiene que ver con cómo vemos la tecnología desde la escuela. Si yo como biólogo no soy consciente de la información sobre biología que corre por la red y no les formo para que lo sean ellos también, no les estoy enseñando bien.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/01/17/la-implementacion-de-tecnologia-ha-convertido-las-escuelas-cada-vez-mas-en-un-espacio-de-marketing/

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Cinco aplicaciones para que los niños aprendan a programar jugando

Europa/17 Enero 2019/Fuente: Xataka móvil

Tanto si has decidido que tu hijo tenga su propio móvil como si solo le dejas el tuyo de vez en cuando, además de configurar el dispositivo correctamente e instalar en él las correspondientes aplicaciones de control parental (como Family Link), no está de más aprovechar la situación para que el niño aprenda jugando.

Tanto en Google Play como en App Store, podemos encontrar multitud de juegos educativos especialmente creados para este cometido. Algunos de los más populares son los que tratan de enseñar a los niños los fundamentos de la programación mientras se divierten. A continuación repasamos algunos de ellos.

Code Karts – Aprende a pensar como un codificador

Code Karts introduce la preprogramación a los niños a partir de 4 años a través de una serie de puzles lógicos en forma de carrera. El objetivo es utilizar los bloques de dirección para conseguir llevar el coche hasta la línea de meta mediante una observación meticulosa de la pista y algo de pensamiento lógico.

Cuenta con más de 70 niveles (10 de los cuales son gratuitos), varios obstáculos disfrazados de enigmas, una interfaz de usuario muy intuitiva adaptada a los niños y dos modos de juego distintos: Clásico o Competición. La descarga es gratuita, pero ofrece compras dentro de la aplicación.

Toca Blocks

Recomendado para niños entre 9 y 12 años, Toca Blocks es una aplicación de construcción para crear mundos, jugar en ellos y compartirlos con amigos. Combinando los bloques es posible descubrir sus características, convertirlos en algo diferente y cambiar su forma y color.

Es un juego abierto sin reglas ni límite de tiempo, y con una interfaz muy sencilla. Además, permite sacar fotos con Block Code únicos para que otros puedan importar tu mundo y conseguir los códigos de otros para importar sus mundos en el tuyo propio. Tiene un precio de 4,49 euros en ambas plataformas, pero no incluye anuncios ni compras dentro de la app.

ScratchJr

ScratchJr está inspirado en el famoso lenguaje de programación Scratch (utilizado por millones de niños en todo el mundo), pero adaptándolo para usuarios entre 5 y 7 años. El objetivo es crear tus propias historias y juegos interactivos encajando bloques de programación gráfica con los que harás que tus personajes se muevan, salten, bailen o canten.

También es posible modificar los personajes en el editor de pinturas, añadir tu propia voz e incluso insertar fotos de ti mismo. Sus desarrolladores afirman que han cuidado todos los detalles del diseño para coincidir con el desarrollo cognitivo, personal, social y emocional de los niños pequeños. La descarga es gratuita y no incluye compras dentro de la app, pero admite donaciones a Scratch Foundation.

Tommy la Tortuga – Aprender a codificar

Dirigido especialmente a niños entre 6 y 8 años, este juego pretende enseñar los fundamentos de la codificación con comandos, secuencias y circuitos simples. Además, es posible combinar entradas de audio, visuales y táctiles para mejorar el aprendizaje multisensorial.

Incluye un divertido modo Desafío, una guía por voz que acompaña cualquier tarea para que sea más fácil entenderla y personajes animales animados con características 3D. La descarga del juego es gratuita y no incluye anuncios ni compras dentro de la app.

Code Adventures

Este juego, creado con ayuda de educadores y probado en las escuelas, intenta profundizar no solo en la base de la programación, sino en muchas otras habilidades, como el pensamiento lógico, la resolución de problemas, paciencia, persistencia y confianza en uno mismo.

Para ello, propone multitud de rompecabezas estética y cuidadosamente diseñados para niños de entre 6 y 12 años, y estructurados en cinco categorías básicas de programación. Incluye 32 niveles con sonidos humorísticos, adorables personajes y un entorno amigable sin compras ni anuncios dentro de la app. Eso sí, tiene un precio de 3,39 euros en Google Play y 4,49 euros en App Store.

Fuente: https://www.xatakamovil.com/aplicaciones/cinco-aplicaciones-ninos-aprendan-a-programar-jugando

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