Page 676 of 1653
1 674 675 676 677 678 1.653

Autonomía y gobierno universitario

Por: Alejandro Tiana

El gobierno de las universidades se sustenta en el buen uso de su autonomía para asegurar el cumplimiento de los objetivos sociales que les han sido asignados.

De nuevo, la cuestión del gobierno de las universidades vuelve a aparecer en la agenda política. En alguna columna anterior he mantenido que este asunto requiere revisión, por lo que no discutiré su importancia. Pero me temo que se aborda muchas veces con notable superficialidad, impidiendo en consecuencia buscar soluciones adecuadas para problemas bien diagnosticados. En 2015 se publicaba un libro que recogía los frutos de un seminario convocado sobre este asunto, cuyo título resultaba muy expresivo: El gobierno de las universidades. Reformas necesarias y tópicos manidos (Climent, V., Michavila, F. y Ripollés, M., eds., Madrid: Tecnos – Universitat Jaume I). En él incluía algunas reflexiones que retomo y reviso aquí.

Desde mi punto de vista, el debate acerca del gobierno de las universidades está estrechamente vinculado a la cuestión de la autonomía universitaria, puesto que la tarea de gobierno queda enmarcada por las características y los límites de esta última. Un documento de trabajo elaborado por la CRUE en 2013 para reflexionar acerca del modelo de universidad y la reforma de la gobernanza es un buen ejemplo de ese enfoque, puesto que dedica sus primeras páginas a presentar un conjunto de indicadores de la gobernanza universitaria, a partir de cuatro dimensiones de la autonomía: financiera, organizativa, académica y de personal. La conclusión sobre la insuficiencia de esta última es contundente: de acuerdo con un estudio realizado por la Asociación Europea de Universidades (EUA), España se sitúa en el lugar 24 entre 28 sistemas universitarios analizados en lo que respecta al grado de autonomía.

La autonomía universitaria es, como resulta bien sabido, un principio recogido en la Constitución española de 1978, si bien su origen y desarrollo se remonta a épocas históricas anteriores. Aunque no han dejado de construirse mitos en torno a dicho principio, en puridad se basa en el reconocimiento de que las universidades han de gozar de un amplio margen de libertad para organizarse por sí mismas y desarrollar su actividad. Como se reconoce en el ámbito del derecho constitucional, el sentido de la autonomía universitaria consiste en garantizar el respeto a la libertad académica, que tiene dos dimensiones: la primera, individual, se traduce en la libertad de cátedra, de investigación y de estudio; la segunda, colectiva e institucional, es la propiamente denominada autonomía universitaria, que garantiza y completa las anteriores.

Así entendida, la autonomía universitaria no es absoluta, sino que está limitada por la responsabilidad (y creo que también el deber) que tienen los poderes públicos de dirigir y coordinar el sistema universitario nacional, orientándolo hacia el logro de objetivos generales. Dicho de otro modo, aunque se trate de un principio con reconocimiento constitucional, la autonomía universitaria tiene algunos límites. En última instancia, se traduce en el amplio margen de libertad que se otorga a las universidades para responsabilizarse del cumplimiento de los objetivos que la sociedad les atribuye y para poner los medios necesarios para alcanzarlos. A su vez, el principio de autonomía se plasma en las diversas dimensiones que antes se han mencionado. En consecuencia, el ejercicio de la autonomía universitaria resulta problemático, puesto que se mueve entre la libertad institucional y la prescripción normativa. Esa tensión ha generado no pocos problemas a lo largo de nuestra historia y también en la actualidad.

Así pues, resulta imposible analizar la cuestión del gobierno de las universidades al margen de este carácter ambivalente de la autonomía universitaria. En efecto, las preguntas inmediatas que se plantean son las de autonomía de quién y para qué. De las respuestas que demos a tales interrogantes derivarán modelos diferentes de gobierno. Si abogamos por la necesidad de otorgar un amplio margen de libertad académica a las universidades, que serían por lo tanto las beneficiarias últimas de la autonomía, tendremos que concluir la necesidad de conceder un espacio importante para la autoorganización de los actores universitarios. Pero si aceptamos también que autonomía no implica independencia absoluta, sino libertad para buscar cómo alcanzar del mejor modo posible los objetivos asignados, tendremos que contemplar la consideración de los intereses externos en el proceso de gobierno, lo que puede traducirse incluso en la participación de algún tipo de representación social en los órganos de gobierno universitario.

No quiero dejar de mencionar que esta última cuestión tiene otras implicaciones importantes. En efecto, cabe preguntarse si la autonomía debe atribuirse solamente al conjunto de la universidad o ha de tener alguna aplicación, aunque sea de orden menor, en las unidades académicas que la constituyen. Dicho de otro modo, se plantea el interrogante de si el gobierno universitario debe contemplar la universidad como una totalidad homogénea o como un conjunto de unidades más o menos heterogéneas. No se trata de un asunto irrelevante, puesto que esta consideración subyace, por ejemplo, en la propuesta de que la universidad elija a su rector, pero que este designe a los decanos o directores de las unidades académicas.

En consecuencia, podríamos acordar de lo dicho hasta aquí que el gobierno de las universidades se sustenta en el buen uso de su autonomía para asegurar el cumplimiento de los objetivos sociales que les han sido asignados. En el caso de las universidades públicas, ese último aspecto cobra si cabe una mayor importancia, puesto que se configuran como instrumentos al servicio de unas metas sociales que desbordan los intereses individuales o meramente institucionales. Como se ve, la cuestión del gobierno de las universidades desborda ampliamente lo que se refiere a la elección del rector y otros órganos de gobierno, pese al morbo que ello pueda suscitar.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2018/02/21/autonomia-gobierno-universitario/

Comparte este contenido:

Libro: (PDF) Aulas Felices: Psicología positiva aplicada a la educación

España / Autores: Ricardo Arguís Rey, Ana Pilar Bolsas Valero, Silvia Hernández Paniello, Ma. del Mar Salvador Monge / Fuente: PSYCIENCIA

“AULAS FELICES” es un programa educativo basado en la Psicología Positiva y dirigido a alumnos de Educación Infantil, Primaria y Secundaria. Es gratis y de libre difusión. Pretende aportar recursos para trabajar en las áreas y también en tutoría, potenciando las Competencias Básicas más transversales, así como la Acción Tutorial y la Educación en Valores.

Link para la descarga:

https://psyciencia.com/wp-content/uploads/2013/03/Aulas-felices.pdf

Fuente de la Reseña:

(PDF) Aulas Felices: Psicología positiva aplicada a la educación

Comparte este contenido:

El 65% de las familias prefieren que la religión no esté en la escuela ni sea evaluable

Por: Pablo Gutiérrez del Álamo

Un estudio de la FAD sobre las AMPA asegura, además, que el 60% cree necesaria una materia de valores. Las AMPA se encuentran en situación económica y materialmente precaria.

Estas son algunas de las conclusiones del reciente estudio publicado por la FAD: Las AMPAS en el sistema escolar española: como son, qué necesitan y en qué creen. Una investigación realizada mediante encuestas a 161 AMPA que representan a unas 21.000 familias de todo el país.

El estudio pretende hacer una radiografía de la situación de la participación de las famlias en los colegios, de cuáles son sus creencias, intereses y dificultades de funcionamiento y relación con los centros educativos.

La mayoría de las asociaciones de madres y padres de centros educativos, independientemente de la red a la que pertenezcan, tienen una relación bastante positiva con el centro educativo en el que se encuentran. Eso sí, su situación es de bastante precariedad.

Creencias

Efectivamente las familias creen que la educación en valores necesita más espacio dentro de la educación. El 53,4% opina que tienen poco espacio dentro del sistema educativo, y el 60% ve la necesidad de que exista una asignatura específica de valores. Algo a lo que se suma el que el 65% de las familias no está de acuerdo con que la educación en valores es solo responsabilidad de las familias.

Además de entender que es necesario alcanzar el pacto por la educación, así lo cree el 95% de las AMPA encuestadas, también opinan, en un 70% que los alumnos deberían tener más protagonismo en la gestión de su propio aprendizaje, a lo que se sumaría un 62% cree que debería incorporarse al colectivo en las decisiones sobre el funcionamiento del centro educativo.

Dificultades

La falta de capital, de personal, de tiempo y de apoyo por parte de la Administración, del propio centro, de muchas familias y de los docentes, se encuentran entre las mayores dificultades que encuentran las AMPA de los colegios.

Unas familias que participan en buena medida en los consejos escolares de sus centros, pero que lo hacen, principalmente, en la realización de actividades extraescolares o en jornadas de puertas abiertas y que quedan un poco más descolgadas a la hora de participar en actividades más relacionadas con el funcionamiento de sus centros, como la escolarización, por ejemplo. Una situación en la que ahondó la LOMCE al dejar el papel de los consejos escolares en meramente consultivo, vaciándolos del poder de decisión que tenían.

Se trata de asociaciones en las que, principalmente, existe un pequeño grupo motor de menos de 10 madres y padres (en un 80% de los casos son las madres las que participan más, frente a un 20% de los caos en los que la implicación es paritaria, nunca son ellos quienes participan más, unos datos tozudos”, en palabras de Eulalia Alemany, directora téncnica de FAD), que ha de hacerse cargo de todo sin recursos suficientes, sin apoyos ni económicos ni personales ni de las administraciones (como el ayuntamiento de su localidad) ni del propio centro además, con cierta necesidad de formación en ámbitos como la gestión y de una mayor flexibilidad horaria.

Los expertos hablan de la importancia de la implicación de la familia en la vida del centro, así como de la formación que dentro de escuelas e institutos puedan conseguir madres y padres para la mejora, no solo de los resultados escolares propios y de sus hijas e hijos, también de la convivencia en los centros educativos.

“Las familias tienen poco tiempo, explicaba Eulalia Alemany, para compaginar el horario laboral y el escolar. No tienen flexibilidad para participar más”.

Tipologías

Dado que el estudio se ha hecho con AMPA de centros públicos, concertados y privados, desde la FAD han podido elaborar una tipología de asociaciones de familias, con cuatro grupos principales.

El más numeroso lo formarían las AMPA laicas, inclusivas y participativas, que representan más o menos el 36% de todas las que forman parte del estudio. Están más presente en la escuela pública (prácticamente el 96%), piden más recursos para la educación pública, que se eliminen los deberes en casa y se realicen en el aula, y que la religión salga del currículo.

También creen que la educación en valores no es monopolio de las familias y que es necesario que haya una asignatura específica puesto que ahora no se le dedica el tiempo suficiente en la escuela. Apuestan por la diversidad en el aula, puesto que ayuda a combatir estereotipos, aunque habría que equilibrar su representación en centros públicos y privados.

Tras esta, la segunda tipología sería la del AMPA de colegio católico, concertado, con un 23% de representación. Apuestan por los deberes, el esfuerzo, los contenidos y el trabajo del profesorado.

Se trata de asociaciones que confían más en la capacidad del centro para el funcionamiento normal, para solucionar los problemas de convivencia qu se desarrollen, que no ven tan necesaria la participación del alumnado en la vida ordinaria de la escuela o instituto.

Después vendrían las AMPA de una escuela pública, funcional y directiva (22%). Se trata de la contraparte de la anterior. Con una visión más crítica de la diversidad y de la necesidad de un mayor equilibrio entre pública y privada en el reparto de este alumnado.

Comparten con los anteriores una visión más directiva del centro, en el que se trabaja más los contenidos y se confía en la institución, aunque, al contrario, perciben la falta de dotación de los centros a la hora de abordar cuestiones como los idiomas o las tecnologías. Curiosamente, es uno de los grupos que menos participa en las actividades del centro, como la mediación de conflictos o en las formaciones dirigidas a las familias.

Por último, está la escuela exclusiva, de pago y religiosa, en la que se encuentra el 19% de las AMPA. Un grupo que claramente defiende a la escuela concertada, con cierto tono exclusivo y religioso.

Considera la diversidad una dificultad que empeora los resultados escolares, provoca conflictos y es una sobrecarga para el profesorado. Además, consideran que la educación en valores es algo que debe permanecer en el ámbito de la familia, sin cabida en el sistema educativo. Eso sí, la educación ha de formar parte del currículo.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2018/02/14/el-65-familias-prefieren-que-religion-no-este-en-la-escuela-ni-sea-evaluable/

Comparte este contenido:

Tara Westover, la joven que se doctoró en la Universidad de Cambridge sin haber ido nunca a la escuela

Por: bbc.com/21-02-218

No es común que una persona tenga un doctorado por la Universidad de Cambridge de Reino Unido, uno de los centros de estudio más prestigiosos del mundo, sin haber asistido nunca al colegio ni tener ningún tipo de certificación escolar.

Pero la historia de Tara Westover parece más bien sacada de un cuento de otra era que de un libro sobre la vida moderna en Estados Unidos.

La joven creció en una zona rural de Idaho, en una familia seguidora del «sobrevivencialismo» o survivalism, un movimiento de individuos o grupos que se preparan activamente para sobrevivir una posible futura alteración del orden político o social, que pensaba que las escuelas eran parte de un plan del gobierno para lavar el cerebro a las personas.

Su padre acumulaba una colección de armas y suministros para cuando llegara el fin de la civilización y para protegerse de cualquier intento del Estado de intervenir en sus vidas.

Incluso cuando sus miembros resultaron heridos en varios accidentes de tráfico, la familia evitó ir a hospitales porque estaba segura de que los médicos eran «agentes de un Estado maligno».

La familia de Westover, que seguía una interpretación fundamentalista del movimiento de los Santos de los Últimos Días que se rige por las enseñanzas del Libro de Mormón, controlaba su vida y cualquier contacto que tuviera con el mundo exterior.

«Era una vida dura, violenta y autosuficiente, como una paranoica «La pequeña casa en la pradera«», explica Sean Coughlan, el corresponsal de educación y familia de la BBC.

Armas para derribar un helicóptero

Tara en su graduación
Image captionTara Westover no fue a la escuela porque sus padres la educaron en la casa.

Westover recuerda que su padre temía posibles incursiones o redadas por parte de agentes federales y por esa razón compraba poderosas armas, capaces de derribar un helicóptero.

En ese contexto, nunca fue al colegio y su infancia transcurrió cabalgando en las montañas y trabajando en un lugar de venta de chatarra.

Y cuenta que el hecho de que sus padres aseguraran que la educaban en casa no era más que una pantalla para aislarla de cualquier enseñanza proveniente del exterior.

Pero en aquella época no le parecía extraño no asistir a la escuela como los otros niños.

«Pensaba que los demás estaban equivocados y que nosotros estábamos en lo correcto. Creía que eran espiritualmente y moralmente inferiores», dice Westover en una entrevista con la BBC en Cambridge, donde vive actualmente.

«Estaba convencida de que era a ellos a los que les estaban lavando el cerebro y no a mí».

Westover, quien ahora tiene 31 años, relata su infancia en el libro «Educada», que se publicará este mismo mes.

En él cuenta cómo se vio obligada a autoeducarse, porque la primera vez que asistió a clases formales fue a los 17 años, cuando ingresó a la universidad.

Su madre y su hermano le enseñaron a leer y escribir, pero nunca había aprendido nada de historia, geografía, literatura o nada que tuviera que ver con el mundo exterior.

«El salón de clases me parecía aterradora»

Tara Westover en Cambridge
Image caption Tara Westover se trasladó desde Idaho, en Estados Unidos, a Cambridge, en Reino Unido, para estudiar en su prestigiosa universidad.

La joven solo tenía acceso a libros y publicaciones afines a las creencias de su familia.

Pero al mismo tiempo sus padres le inculcaron que cualquier persona podía aprender lo que quisiera si se lo proponía.

«‘Te puedes educar a ti misma mucho mejor que cualquier otra persona’, me decían», recuerda.

Así, un día decidió comprar libros de texto a escondidas y dedicarse a estudiar metódicamente noche tras noche hasta conseguir el conocimiento necesario para pasar los exámenes de ingreso a la universidad.

Pero cuando finalmente llegó al salón de clases, vivió en un «estado permanente de miedo».

Tara Westover cuando era niña
Image captionTara Westover escribió una autobiografía sobre su inusual infancia.

«Era como un animal del bosque. Vivía en estado de pánico todo el tiempo. La sala de clases me parecía aterradora. Nunca antes había estado en una», recuerda.

Poco a poco comenzó a adaptarse, a adquirir nuevos conocimientos y a probarse a sí misma que era capaz de enfrentar el desafío.

Así fue como pasó un tiempo en la Universidad de Harvard, en Massachusetts, EE.UU., y más tarde ingresó a la Universidad de Cambridge, en Inglaterra.

Ahí obtuvo un doctorado a los 27 años, sin nunca haberse graduado de la secundaria.

«Creo que a muchas personas les han enseñado que no pueden aprender por sí mismas», dice.

Tara Westover en Cambridge
Image captionTara Westover consiguió su doctorado una década después de sus primeras clases.

Actualmente está separada de sus padres y de su religión. Y reconoce que dejar de lado sus creencias fue «una experiencia traumática».

Sobre su libro, dice que lo más difícil de relatar no tuvo que ver con las peleas familiares o las restricciones que le imponían.

«Se me hizo más difícil escribir de las cosas positivas, de las cosas que perdí. La risa de mi madre, la belleza de las montañas».

*Fuente: http://www.bbc.com/mundo/noticias-43061996

Comparte este contenido:

Países Bajos: Los docentes siguen en código rojo

Por: Internacional de la Educación/21-02-2018

Los docentes holandeses se encuentran en huelga, y exigen unos salarios dignos y un volumen de trabajo adecuado. Además, instan al Gobierno a abordar de forma clara y firme el problema del agotamiento psicológico y de la falta de docentes en la educación primaria.

La primera huelga regional de la serie prevista se llevará a cabo en las provincias de Groningen, Frisia y Drente, en los Países Bajos, el 14 de febrero.

La temporada de gripe hace que la escasez de docentes sea extremadamente visible

Según informa el afiliado de la Internacional de la Educación (IE), Algemene Onderwijsbond (AOb), la actual temporada de gripe juega a favor del Frente por la educación primaria (PO-front), cuando se trata de organizar la serie de acciones de protesta para reducir la carga de trabajo y aumentar los salarios.

La gripe hace que la escasez de profesores sea extremadamente visible en los Países Bajos. Desde principios de febrero, los responsables de las escuelas informan de las dificultades que sufren para hacer frente a la falta de compañeros que se encuentran de baja por enfermedad. Entre otras cosas, no hay profesores disponibles para sustituirlos; se envía a los alumnos a casa; se ruega a los profesores jubilados que echen una mano; el personal de educación contratado a tiempo parcial trabaja días extras; los directores escolares imparten clases toda la semana, y los profesores que aún no están muy enfermos siguen dando clase, aunque no deberían», comentó AOb.

Pequeños pasos por parte del Gobierno para satisfacer las exigencias de los docentes

Tras las anteriores acciones de protesta en junio de 2017, octubre de 2017 y diciembre de 2017, el Gobierno holandés comenzó a dar pequeños pasos. Así pues, el ministro de Educación, Arie Slob, decidió en poco tiempo anunciar públicamente el presupuesto que había previsto publicar en 2021. El presupuesto recoge medidas para reducir el volumen de trabajo.

Los sindicatos y las organizaciones de empresarios del PO-front han acogido favorablemente esta medida. La consideran como un primer paso significativo. «El volumen de trabajo solo puede reducirse de manera efectiva cuando se cuenta con suficientes profesores, y para atraer a más personas a la profesión, solo un aumento salarial sustancial puede ayudar a conseguirlo. Por consiguiente, la serie de huelgas anunciada se llevará a cabo según lo previsto», añadió AOb.

Susan Flocken, directora europea de la región europea de la IE, el Comité Sindical Europeo para la Educación (CSEE), acogió satisfactoriamente el acuerdo alcanzado puntualizando que «es hora de que las autoridades educativas se comprometan seriamente con una educación de calidad y revaloricen el estatus de la profesión docente». En tiempos de cambios demográficos, resulta esencial conservar y atraer a docentes altamente calificados a la profesión».

En efecto, la prestación de una educación de calidad depende de que se ofrezcan unos salarios y unas condiciones laborales decentes con el fin de conservar a los profesionales cualificados y contratar a jóvenes profesores preparados, destacó Susan Flocken.

Ella concluyó: «El CSEE respalda a AOb en esta huelga y está convencido de que esta acción dará lugar a que se tomen medidas significativas y más importantes en favor de los docentes en los Países Bajos».

Fuente: https://www.ei-ie.org/spa/detail/15694/pa%C3%ADses-bajos-los-docentes-siguen-en-c%C3%B3digo-rojo

Comparte este contenido:

Reino Unido: May admits education is failing children but offers no extra cash

Por: theguardian.co/21-02-2018

Theresa May has admitted that the education system is failing to serve the “needs of every child” but immediately faced criticism as it emerged that plans to overhaul post-18 funding would be unlikely to result in more money from the Treasury.

Critics highlighted the government’s terms of reference for the review, which will be led by the former City financier Philip Augur and could result in lower fees for some courses and the return of maintenance grants.

It said the study would not be able to make recommendations linked to taxation and “must be consistent with the government’s fiscal policies to reduce the deficit and have debt falling as a percentage of GDP”

The shadow education secretary, Angela Rayner, said the wording suggested that students, colleges and universities would end up footing the bill.

“Funding for further education has been slashed and cuts in higher education have seen UK universities fall down global league tables, yet buried in the small print of the terms of reference it is made clear there will be no new money to support any recommendations, leaving it down to already cash-strapped colleges and universities to cover any extra costs,” she said.

The NUS president, Shakira Martin, said she was glad to hear the prime minister accept that the “current system is not fit for purpose” but added that she wanted ministers to commit to investing in the skills of the future.

“The prime minister is choosing to move the deckchairs around a ship she already acknowledges is sinking,” she said.

May used a speech at Derby college to launch the review. She insisted that tackling the divide between academic and technical education had been a driving force since she entered parliament in 1997, raising the issue with her maiden speech.

She criticised the fact that almost a quarter of students at Britain’s “research-intensive universities” come from the 7% of the population who attend private schools.

“And the professions which draw their recruits primarily from these institutions remain unrepresentative of the country as a whole, skewed in favour of a particular social class,” she said, arguing that the odds were stacked against a working-class boy from Derby who wanted to become a lawyer.

But May also said a privately educated middle-class girl who wanted to become a software developer by going straight into the industry faced the expectation of taking A-levels and entering a Russell Group university.

“Most politicians, most journalists, most political commentators took the academic route themselves, and will expect their children to do the same.”

She said poorer students were “bearing the highest levels of debt” in the current system, which she said was not good enough.

“We must have an education system at all levels which serves the needs of every child. And if we consider the experience which many young people have of our system as it is, it is clear that we do not have such a system today,” she said.

But she also insisted that the cost of universities must be shared between graduates and the taxpayer, claiming that Labour’s policy to scrap fees would mean tax rises for the majority who did not go to university. It would also mean universities would be competing with hospitals and schools for funding, and would entail reintroducing a cap on student numbers, she claimed.

Bill Rammell, the vice-chancellor of the University of Bedfordshire and a former higher education minister when variable fees were introduced in 2005, argued that raising fees to £9,000 and beyond went “too far in shifting the balance of responsibility for funding higher education between the state and the individual”.

He said the review was welcome but that it must ensure that universities will be compensated for any reduction in fee income. “Otherwise it will result in widespread job losses and a reduction in standards as universities scramble to balance their already stretched finances.”

The review could result in universities having to charge less for some courses based on their costs and potential graduate earnings, with hints that institutions could be expected to take a lower amount for humanities and social science courses.

However, the former education secretary Justine Greening warned that this could hit social mobility as higher fees could put poorer students off more lucrative courses.

May also spoke out against the number of university vice-chancellors who take part in the decision-making process on their own salaries, amid widespread concern about excessive pay levels.

The prime minister was asked about the issue after figures revealed that 95% of university leaders were either members of their remuneration committee or entitled to attend meetings.

The information, obtained under freedom of information laws by the University and College Union, showed just seven of 158 institutions surveyed said their vice-chancellors were in effect barred from attending.

Asked if she feared that this was fuelling soaring pay levels, May said: “One of the points I would make – that I know the universities minister, Sam Gyimah, also made – is we should be concerned when we see vice-chancellors sitting on remuneration committees which determine their pay.”

The comments came after universities were told they would have to justify any decisions to pay vice-chancellors more than 8.5 times the average salary.

Since you’re here …

… we have a small favour to ask. More people are reading the Guardian than ever but advertising revenues across the media are falling fast. And unlike many news organisations, we haven’t put up a paywall – we want to keep our journalism as open as we can. So you can see why we need to ask for your help. The Guardian’s independent, investigative journalism takes a lot of time, money and hard work to produce. But we do it because we believe our perspective matters – because it might well be your perspective, too.

I appreciate there not being a paywall: it is more democratic for the media to be available for all and not a commodity to be purchased by a few. I’m happy to make a contribution so others with less means still have access to information.

Fuente: https://www.theguardian.com/education/2018/feb/19/may-speaks-out-about-vice-chancellors-setting-their-own-pay

Comparte este contenido:

België: School in Blankenberge pakt onderwijs helemaal anders aan

België / 25 februari 2018 / Auteur: Karel Cambien / Bron: Madeinwest-vlaanderen

Er zijn in Vlaanderen al heel wat scholen die het anders doen: vakoverschrijdende lessen, teamteaching, modulaire leerruimtes, coachend begeleiden. De Sint-Jozef Sint-Pieter School in Blankenberge is één van die handvol scholen. Tijdens het EduNext Leerfestival dat deze week (21 februari) plaats vindt in in Brussel, vertellen en tonen directeurs, leraren en leerlingen van achttien innovatieve onderwijspraktijken waarom, hoe en wat ze anders doen. Een en ander kan op termijn ook het bedrijfsleven beïnvloeden.   

Al voor de zesde keer organiseert de vzw EduNext het Leerfestival, waar in een festivalsetting met denk- en doepodia enkele honderden leraren, directeuren, studenten en mensen uit het bedrijfsleven worden geïnspireerd met innovatieve praktijkvoorbeelden uit het Vlaamse en Nederlandse onderwijs. Doel is de festivalgangers te motiveren en stimuleren om ook onderwijsvernieuwing van binnenuit te realiseren. “Dat is veel makkelijker als je een voorbeeld kunt zien”, meent Dirk De Boe, auteur en bezieler van ‘EduNext, transformeer je school van binnenuit’ . “Wij zijn ervan overtuigd dat als je het met je eigen ogen ziet, je dan een klik maakt. En als een school beslist het anders te gaan doen, dan kunnen ze dat ook. Er is voldoende ruimte binnen de leerplannen om onderwijs anders te organiseren en te geven via werk-, leer- en evaluatievormen, kortom, om anders om te gaan met leerlingen en studenten.”

Begin van een onderwijsrevolutie

De Nederlandse professor transitiekunde Jan Rotmans, keynotespreker op het festival, is het daar hartstochtelijk mee eens: “We staan aan het begin van een onderwijsrevolutie”, zegt Rotmans. “Je voelt de weerstand, en veel leraren zitten er helemaal niet op te wachten. Dat begrijp ik, omdat ze al vijftig jaar top-down onderwijsvernieuwing over zich heen hebben gekregen. Ik pleit daarom voor een onderwijs van onderop. Laat elke school dat zelf uitzoeken en bepalen. Ga dat niet collectief opleggen van bovenaf. Dat hebben we decennia gedaan en dat werkt niet. Het geeft alleen maar meer werkdruk, meer stress, meer bureaucratie. Geef elke school de ruimte en de vrijheid om dat zelf uit te vinden.”

De initiatiefnemers hebben het over ‘de school van de toekomst’. De andere aanpak kan op termijn ook impact hebben op het bedrijfsleven, waarbij medewerkers veel autonomer, zeg maar meer intrapreneur gericht, functioneren.

Bron van het nieuws:

http://www.madeinwest-vlaanderen.be/nieuws/school-in-blankenberge-pakt-onderwijs-helemaal-anders-aan/

Comparte este contenido:
Page 676 of 1653
1 674 675 676 677 678 1.653