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CIIOVE Entrevista a Luz Bettina Fuenmayor de Fe y Alegría: “Sin maestros no hay escuelas”

Luz Palomino/Luis Bonilla-Molina entrevista en exclusiva para CIIOVE

En medio de una conversación con docentes de Caracas surgió la iniciativa de entrevistar a compañeres de Fe y Alegría. Luz había estudiado en un instituto de Fe y Alegría y Luis conoció la experiencia en los años ochenta, así que nos animamos a hacer una serie de trabajos al respecto.

Decidimos comenzar por la profesora Luz Bettina Fuenmayor quien viene laborando en el Centro de Investigaciones y Formación Padre Joaquín (CFIPJ de Fe y Alegría. Luz es Bachiller Docente. Normal Nueva América Fe y Alegría, Licenciada en Letras – Mención Letras Hispánicas. Universidad del Zulia (LUZ), Magíster Scientarium en Literatura Venezolana. Universidad del Zulia (LUZ), cursante del Doctorado en Ciencias de la Educación en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, con diplomados en Gerencia Social Ignaciana. Pontificia Universidad Javeriana, de Formación Política y Ciudadana. Pontificia Universidad Javeriana. Cuando le preguntamos a Luz como podíamos presentarla nos dijo como maestra que es lo que soy; nos pareció importante dar a conocer a nuestros lectores su mirada y experiencia. Los dejamos con la maestra Luz Bettina 

Apreciada Luz Bettina Fuenmayor, cuéntanos un poco tu historia personal, como contexto al trabajo que actualmente realizas en Fe y Alegría  

Soy egresada como maestra, de la Normal Nueva América de Fe y Alegría en el año 1.982, antes del cierre definitivo de las Escuelas Normales por parte del estado venezolano. Desde ese momento comencé a trabajar en la Escuela Nueva Venezuela, donde había hecho mis pasantías docentes. Mientras estudiaba fui voluntaria los días sábados, en la comunidad donde vivo y luego en la escuela, del programa de educación del Instituto Radiofónico Fe y Alegría.

En la escuela desempeñé diferentes cargos y luego de dieciocho años, siendo la directora, dejé la escuela y me incorporé al equipo del Centro de Formación Padre Joaquín para llevar adelante la producción de materiales para el área de Lenguaje y acompañar la formación de docentes en el Programa de Profesionalización de Docentes en Ejercicio, en convenio con la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez. Allí estuve un año, para asumir luego en el año 2001, la dirección de la oficina que coordina el programa escuela en la región. En el año 2004 asumí el reto de la dirección del Instituto Universitario San Francisco, el segundo instituto de educación universitaria de Fe y Alegría, que abría sus puertas en el país. Después de catorce años, en el 2018, regresé a la dirección del Centro de Formación e Investigación Padre Joaquín (CFIPJ), donde me desempeño actualmente.

El CFIPJ tiene como misión dinamizar, orientar y acompañar procesos educativos con el propósito de generar teoría pedagógica en el marco de la Educación Popular, apoyar además la formación de los equipos nacionales, regionales y zonales de los distintos programas de Fe y Alegría y ofrecer servicios educativos, dentro y fuera de la institución.

¿Cuál es la historia de Fe y Alegría? Cuéntanos un poco de sus orígenes y recorrido

Fe y Alegría nace, en el año 1955, en un momento en el que Venezuela vivía la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, que privilegió la educación de las élites, razón por la cual la educación pública se vio limitada y hubo un crecimiento de las escuelas privadas, de 272 que existían llegaron al número de 1.070.

El padre José María Vélaz visitaba los sábados por la tarde los barrios de Catia con sus alumnos de la Universidad Católica Andrés Bello y allí vieron de frente las condiciones de pobreza de los barrios. En medio de ese apostolado y ante tantas preguntas que de esa realidad brotaba, decidieron que la mejor forma de combatir la pobreza era a través de la educación, por lo que decidieron que el mejor aporte sería una escuela. Fue así como Abraham Reyes y su esposa Patricia, en un acto de entrega, generosidad y compromiso con su comunidad, cedieron su casa para que el 5 de marzo de 1955 abriera sus puertas la primera escuela de Fe y Alegría.

Desde ese día y hasta hoy estamos presentes en 22 países de América Latina, Europa y África y juntos formamos la Federación Internacional Fe y Alegría. En Venezuela atendemos a 149.560 personas en 175 escuelas, 5 Institutos Universitarios, una red de 23 emisoras radios, 75 Centros Educativos de Capacitación Laboral y un Centro de Formación e Investigación. En estos 65 años seguimos comprometidos con el país y con nuestra misión educativa.

 

Precisamente, esa sensibilidad por los asuntos sociales y pedagógicos, nos permite preguntarte ¿Cuáles consideras que son los elementos más significativos de la crisis educativa en Venezuela?

Posiblemente pudiera resumir como el elemento más significativo la falta de inversión, lo que imposibilita la superación del deterioro en infraestructura, calidad educativa y profesión docente.

En el año 2005 Venezuela tenía 30.058 planteles educativos, en el 2015 ya eran 27.626 y desde entonces desconocemos si se han construido nuevas escuelas. Esto sin contar que las que existen, son asediadas frecuentemente por la delincuencia, ocasionando un deterioro en su infraestructura que difícilmente logra reponerse. Tenemos escuelas sin cableado eléctrico, sin sistemas de ventilación, cada vez con menos equipos tecnológicos.

Por otro lado, las condiciones del contexto afectan el desarrollo del proceso educativo, las limitaciones económicas de las familias, las dificultades de transporte, la crisis del servicio eléctrico y la falta de acceso al agua potable, condicionan el proceso educativo, el desarrollo de competencias fundamentales y de habilidades para la vida. Las respuestas que la educación debe dar ante los problemas del contexto se encuentran comprometidas en su efectividad.

Por último, hay un continuo deterioro del ejercicio de la profesión docente y urge una dignificación de esta profesión. Todas las personas quieren un buen maestro para sus familiares, pero seguramente muchas de esas personas estarían de acuerdo en que algún miembro de su familia sea maestro. En nuestro país quienes deciden ser educadores son seres excepcionales que tiene que aprender a vivir con un salario de aproximadamente entre 4 o 5 dólares mensuales. La mayoría de las casas de estudios universitarios han cerrado las escuelas de formación de educadores por falta de matrícula y en más de un 25%, los docentes en ejercicio han dejado las aulas.

La alta migración de docentes y de alumnos va deteriorando nuestro sistema educativo, afectando considerablemente uno de los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescente, el derecho a la educación.

Luz , ¿consideras que la formación docente se corresponde a los actuales retos que enfrentan los y las docentes? ¿Cuáles deberían ser las reelaboraciones en materia de formación inicial y continua de les educadores en la actualidad?

La situación de la formación docente es preocupante, como puede concluirse de la pregunta anterior, nos estamos quedando sin docentes y como decimos en una de nuestras campañas para salvar la educación: “Sin maestros no hay escuelas”.

Hace algunos años la mayor preocupación era que las instituciones de educación universitaria tenían un pensum que no respondían a las realidades del contexto y quedaban rezagados frente a los avances pedagógicos y tecnológicos. Sin embargo, muchas casas de estudio comenzaron a modificar sus propuestas y pasaron de una enseñanza por objetivos a una por competencias, incorporando además propuestas de innovación educativa y nuevas modalidades de planificación y evaluación. Pero la situación es más dura ahora, no hay candidatos para estudiar educación. Ya no solo es un problema de formación sino de remuneración.

En el caso de Venezuela tenemos diversas opciones para estudios de posgrado más accesibles, con relación a otros países. Los programas de formación permanente dependen básicamente del proyecto educativo nacional y/o de los proyectos educativos que desarrollen diversas instituciones como Fe y Alegría, la Asociación Venezolana de Educación Católica, las diversas Congregaciones religiosas  o particulares, ya sea por gestión propia o en alianza con fundaciones, organizaciones especializadas en materia educativa y Universidades, y que se ajustan a lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana y a la Ley de Orgánica de Educación.

Las reelaboraciones que se plantean en este contexto en el que estamos tiene que ver con el establecimiento de un mayor énfasis en la formación de competencias que permitan garantizar el continuo educativo, así como una adecuada inserción al mundo del trabajo, ya sea como empleado, empleador o emprendedor, la formación de habilidades para la vida y para el ejercicio de una ciudadanía responsable, manifiesta en el ejercicio de los deberes, en la defensa de los derechos humanos y del cuidado de nuestra casa común.

¿Qué ha significado la crisis del COVID-19 para el magisterio venezolano? ¿Considera que el COVID-19 y las medidas que se adoptaron en materia educativa afectan al derecho a la educación?

El COVID-19 ha generado un impacto totalmente inesperado que vino a acrecentar la crisis educativa en la que nos encontrábamos. Se han afectado mil quinientos millones de alumnos en el mundo, según la Unesco. Ya vivíamos en Venezuela una situación de emergencia educativa y aunque las matrículas de los estudiantes y la permanencia estaban afectadas en un 25% aproximadamente, se mantenía el carácter presencial de la educación.

En este contexto de emergencia se diseñaron planes que permitieran garantizar la calidad de la educación basada en cuatro normas esenciales: la adecuación de los planes de estudio, la capacitación del personal, la enseñanza participativa e inclusiva y la evaluación basada en logros. Sin embargo y considerando que los derechos humanos son interdependientes, por supuesto que no sólo el Covid-19 ha contribuido a afectar el derecho a la educación sino todos los derechos que hoy en día están siendo conculcados: la salud, la alimentación, la seguridad y sumamos ahora el derecho a la comunicación, el acceso a internet es limitado

Las medidas adoptadas intentan preservar el más fundamental de todos: el derecho a la vida. El distanciamiento social y la educación a distancia son medidas circunstanciales y necesarias en este momento. Ya habrá ocasión de recuperar los contenidos esenciales, los momentos de socialización y aprendizaje que se viven en los centros educativos. Creo que hay otras situaciones que afecta considerablemente este derecho y a los que ya me he referido.

Estas medidas se nos presentan como una oportunidad para reencontrarnos como familia, como personas, para cuidar nuestras emociones y pensar todo lo que este momento de cambio puede dejarnos como enseñanza. Estamos obligados a repensar la escuela, sus formas de enseñanza, de acompañar a los estudiantes en su aspecto socioemocional, de relacionamiento con los padres y representantes.

A partir de su experiencia docente y social ¿cuáles serían algunas de las propuestas alternativas en la actual coyuntura del magisterio nuestro americano?

La coyuntura del magisterio americano es muy diversa y de marcadas diferencias, como respuesta a las condiciones sociales, políticas, económicas y culturales en las que los educadores realizan el ejercicio de su profesión docente. Estas condiciones han influido notablemente en los bajos niveles de desempeño de los estudiantes en áreas básicas como lengua y razonamiento lógico.  Se nos ha alertado acerca de la pobreza de aprendizajes, cuando tenemos el 50 de niños que a la edad de 10 años no son capaces de realizar la lectura comprensiva de un texto, lo que incidirá en el logro de las metas de los ODS y la agenda 2030, para alcanzar una educación inclusiva y de calidad para todas y todos.

Los educadores seguimos teniendo un gran reto en la formación de las generaciones de hoy, en cuyas manos está el futuro de sus comunidades, sus países y el planeta. Tenemos que mirar la educación de cara al siglo XXI. Hemos evidenciado nuestras debilidades en términos de la educación a distancia y el manejo de las nuevas tecnologías. Creo que la formación de los docentes sigue siendo el gran reto y debe encaminarse a un reencuentro con la sociedad en la que está inmersa.

De allí que las Universidades tiene que revisar sus propuestas formativas, los docentes en ejercicio deben estar en formación permanente y no solo como responsabilidad de los estados sino también como parte de su auto formación, pero para ello hay que generar las condiciones necesarias para la participación de nuestros educadores.

La formación sigue siendo la clave y en este mundo globalizado la creación de comunidades de aprendizaje, las aulas virtuales, los foros chats, los cursos de capacitación, la radio, la TV, las redes sociales, como opciones que se han multiplicado en este tiempo puede ser una buena alternativa.

Los aprendizajes que dejará esta pandemia deberán combinar las vivencias del mundo virtual con las vivencias que deja la escuela. Combinar los contenidos de la escuela con los contenidos de los medios, no se trata de trasladar los contenidos que manejo en el aula de clase a un aula virtual. Aprovechar las Tic’s y la educomunicación, como una oportunidad para acceder al conocimiento, de modificar los modos de participación, pasando de un modo pasivo a uno más activo. Otro elemento a considerar es que todos los alumnos no tienen las mismas capacidades y tampoco las condiciones de conectividad que les permitan incorporarse de la misma manera a este proceso. Los docentes deben generar oportunidades para todos. Por último, nos queda el tema del apoyo de la familia en este nuevo rol que deber ser más emocional y de ánimo que de un docente en casa.

Hay que aprovechar que nuestros alumnos han crecido en una sociedad digital y virtual, y que saben aprovechar los medios que se le han proporcionado a través de las redes, de una manera más apropiada que sus maestros, quienes han hecho un esfuerzo para seguir atendiendo a sus alumnos.

En medio de esta realidad que nos ha impuesto la pandemia hay que reconocer el impulso de la vocación de los docentes, quienes han demostrado su compromiso con la educación y desbordado en creatividad para seguir atendiendo a sus alumnos y en respuesta a la diversidad de condiciones en las que se puede generar el aprendizaje, utilizando la tecnología donde la hay, recurriendo a la radio, a carteles y papelógrafos a notas escritas y dejadas de casa en casa.

 

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Venezuela: Facultad de Humanidades UCV rechaza el plan de priorización de carreras universitarias

El Consejo de Facultad alertó sobre una «pretendida reestructuración del sistema de educación superior» que menoscaba la oferta académica actual. Reiteran que la modificación de carreras y planes de estudios dentro de las Humanidades debe ser producto de un amplio consenso.

En un comunicado, el Consejo de Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela rechazó el plan del Ministerio de Educación Universitaria donde se establece la oferta de 15 carreras, según las “áreas prioritarias”, 21 derivadas y 109 complementarias. Este plan fue presentando el 6 de enero en una reunión del ente ministerial con universidades privadas.

Los programas de estudios fueron seleccionados según los Motores Productivos de la Agenda Económica Bolivariana de 2016, mientras que la priorización se centra en Salud, Educación, Producción, Desarrollo Industrial y Construcción.

En el documento de la casa de estudio se lee: «Al pretender imponer prioridades para la formación de los ciudadanos, excluye a las Humanidades, las Ciencias Sociales y otras áreas afines».

Y agrega: «Igualmente, advierte sobre el carácter instrumental de una política de esta naturaleza, formulada e impuesta fuera de las consideraciones educativas y vocacionales que deben tenerse presentes en el marco de la libertad de elección y la garantía del derecho a la educación».

El Consejo de Facultad, presidido por el decano Vidal Sáez, y la secretaria Solange Orta, también reiteró que la modificación en las carreras y planes de estudios dentro de las Humanidades debe ser producto de un amplio consenso, en el que la oferta académica se amplíe y, además, se aporten ideas y se fomente el pensamiento crítico.

«Alertamos sobre una pretendida reestructuración del sistema de educación superior, en menoscabo de la oferta actual y con un objetivo sesgado de desarrollo social que ignora las bases académicas de la diversidad de opciones formativas de las Universidades Nacionales«, advirtió el Consejo de Facultad.

En diversas alocuciones a medios de comunicación, el ministro de Educación Universitaria, César Trómpiz, ha reiterado que esta política no elimina ni cierra carreras ya existentes en la oferta académica de las casas de estudio. Sin embargo, a la fecha, no ha explicado cómo se va a instrumentalizar este plan.

Fuente: https://cronica.uno/facultad-de-humanidades-ucv-rechaza-el-plan-de-priorizacion-de-carreras-universitarias/

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España: ¿Cómo puede el sector privado contribuir a reducir la desigualdad?

El IV informe del Observatorio Empresarial para el Crecimiento Inclusivo (OEPCI) propone ser una herramienta útil en la búsqueda de soluciones sostenibles para los retos de desigualdad y pobreza. En este sentido, la publicación ilustra cómo las empresas pueden contribuir a un crecimiento inclusivo y así ayudar a disminuir la pobreza y la desigualdad que no han hecho más que aumentar tras la pandemia.

La mejor forma de corregir un problema es comprenderlo, así comienza el IV informe del El Observatorio empresarial para el crecimiento inclusivo (OEPCI) en el cual aborda los problemas de la pobreza y la desigualdad. A las consecuencias todavía visibles de la crisis económica de 2008, se suma ahora el golpe de la COVID-19 y la pobreza y la desigualdad en nuestro país y el mundo entero es uno de los problemas más urgentes a resolver.

Las preguntas son muchas y difíciles de responder: ¿Qué entendemos por pobreza? ¿Cómo se mide? Y, sobre todo: ¿cómo puede contribuir a reducirla el sector privado? , estas son algunas de las cuestiones que aborda la publicación “Crecimiento inclusivo. En busca de una prosperidad compartida”, el cual profundiza en el concepto de “crecimiento inclusivo”, facilitando la adhesión a esta forma de hacer empresa. También visibiliza la situación de pobreza y desigualdad en España, agravada por la COVID-19. Por último, trata de guiar a las empresas en su compromiso con el crecimiento inclusivo a través de sus negocios, más allá de la filantropía y la acción social.

El informe sostiene que lograr reducir la pobreza es responsabilidad de todos los sectores. Y solo lo lograremos con un esfuerzo conjunto de toda la sociedad, empresas e instituciones. En medio de un escenario adverso, el liderazgo del sector empresarial es clave en este esfuerzo para que, junto a la necesaria y rápida reactivación económica, se logre que ese crecimiento beneficie a toda la sociedad y contribuya a una prosperidad más amplia y compartida.

La desigualdad es tratada en la publicación del OEPCI desde las perspectivas sociológica, políticas y económicas. Asimismo, según el informe, la desigualdad es, junto al cambio climático, uno de los grandes desafíos a los que se enfrenta la humanidad en un mundo globalizado e interconectado. El documento asevera que aquello que no se mide, no se conoce, y lo que no se conoce, no se cambia. Pese al acuerdo en cuestiones como la crisis climática y la importancia del sector privado en su solución, los avances en materia social parecen ir un paso por detrás. En este sentido, la investigación afirma que uno de los motivos por los cuales esto ocurre es la indefinición de cómo contribuir, de qué significa lo social o cómo ser inclusivo desde el propio negocio. Ya no es cuestión de proyectos puntuales, sino de un modelo nuevo. O, en otras palabras, una empresa comprometida con el crecimiento inclusivo busca cómo lograrlo a través de cualquier área de negocio y hacia todos sus grupos de interés.

El documento explica que en relación con la desigualdad económica, uno de los baremos más utilizados es el índice de Gini, que no considera nuevas formas de pobreza presentes en nuestro país, como la pobreza laboral, infantil o energética. Para mejorar la medición de la desigualdad, nació el Índice de Desarrollo Inclusivo (IDI), promovido por el Foro Económico Mundial. Esta herramienta añade al análisis otras variables, como la esperanza de vida, los índices de pobreza y la ratio de dependencia. En comparación con el resto de países europeos, España no sale bien parada, concretamente, ocupa la posición 26 de 29. El informe también menciona el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El IPM considera dimensiones como la educación, la asistencia sanitaria y el grado de bienestar social. Por su parte, el Indicador AROPE de la Red Europea de Lucha contra la pobreza y la Exclusión social (EAPN) ofrece una radiografía del impacto de la pobreza y la exclusión social en España. Según los registros, en nuestro país, el porcentaje de españoles en situación de pobreza relativa es del 26%.

Con la COVID-19, han surgido nuevos indicadores que reflejan la pobreza o la desigualdad. Por ejemplo, tener o no tener ordenador puede ser un indicador para acceder a la educación. En definitiva, esta pandemia ha hecho más visible la pobreza y la vulnerabilidad de grandes sectores de la población. Para contribuir a hacerle frente a esta grave situación, el informe propone que el crecimiento inclusivo es una gran alternativa en tiempos de pobre y desigualdad, siguiendo esa línea argumental, la publicación esboza una serie de consejos que puede tomar le sector privado para aportar su granito de arena:

  • Buscar alianzas que se puedan sostener a largo plazo. Compartir propósitos y estrategias.
  • Identificar los objetivos de forma clara.
  • Cambiar el modelo de empresa. El compromiso comienza en el interior de las organizaciones.
  • Adaptar el impacto social a la capacidad de la organización.
  • Responder a demandas reales con capacidades reales. Vincular negocio y compromiso social.
  • Garantizar la diversidad en los órganos de dirección y equipos de trabajo.
  • Apoyarse en dinámicas y procesos ya asentados: retribuciones variables, obligaciones de reporting.
  • Contribuir también es innovar. Apostar por soluciones de crecimiento inclusivo que puedan suponer un ingreso, no solo un coste.

Fuente: https://diarioresponsable.com/noticias/30606-como-puede-el-sector-privado-contribuir-a-reducir-la-pobreza

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Estados Unidos: La mitad de los estados ya están vacunando a maestros

Es un primer paso para que los niños regresen a las aulas, aunque no es el único factor.

Casi la mitad de los estados de EU han comenzado a permitir que los maestros se vacunen contra el Covid-19, según un sondeo de The New York Times.

Para esta semana, 24 estados y Washington, D.C. estaban proporcionando vacunas a los profesores de educación básica.

La rapidez con la que los estados aplican las vacunas a docentes se ha convertido en un elemento central del debate sobre cómo reabrir las escuelas, justo cuando surgen y se propagan más variantes de virus contagiosos.

En algunos estados donde muchos maestros ya están enseñando con clases presenciales, los maestros aún no son elegibles para recibir vacunas.

Y para muchos lugares donde las clases son principalmente remotas, vacunar a los maestros ha sido un primer paso para que los niños regresen a las aulas, aunque no es el único factor.

La semana pasada, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades dieron un mensaje sorprendente: los niños deben regresar a las aulas porque es seguro para ellos hacerlo.

La agencia dijo que la «preponderancia de la evidencia disponible» indicaba que la educación en persona podría llevarse a cabo de manera segura siempre que se mantuviera el uso de cubrebocas y el distanciamiento social.

Los investigadores de los CDC encontraron «poca evidencia de que las escuelas hayan contribuido significativamente a incrementar la transmisión comunitaria» si se seguían las medidas de seguridad adecuadas.

Sin embargo, se hizo una advertencia importante: Los funcionarios locales deben estar dispuestos a imponer medidas en otros entornos, como cenas en interiores, bares o gimnasios mal ventilados, de modo que la infección comunitaria se mantuviera baja.

El debate está lejos de estar resuelto y los sindicatos de docentes de todo el país han presionado para que los profesores sean prioridad en las filas de vacunación.

Oregon comenzó a vacunar a maestros de educación primaria y secundaria el mes pasado, dándoles un lugar antes que algunos residentes de 75 años o más. La Gobernadora Kate Brown dijo que la medida era parte de su plan que los niños regresaran a clases durante este año escolar.

«Por cada maestro que regresa al salón de clases, ayuda a 20, 30, 35 estudiantes a volver a encarrilar sus vidas«, dijo la Gobernadora Kate Brown.

«Ayuda a asegurar que 20, 30, 35 niños tengan acceso a apoyo de salud mental. Se aseguran de que 20, 30, 35 niños tengan desayunos y almuerzos varios días a la semana. Y permiten a las familias saber que sus hijos están en buenas manos cuando van a trabajar».

En Ohio, como parte del objetivo del Gobernador Mike DeWine de reanudar algunas clases en persona para el 1 de marzo, se comenzó a vacunar a maestros en ciertos condados esta semana.

Representantes de sindicatos elogiaron la decisión, pero afirman que no es la única respuesta para regresar a las escuelas de manera segura. Los niños aún no recibirán vacunas, señalan, ni tampoco todos los adultos en los centros educativos.

«Incluso cuando los educadores puedan vacunarse, seguirá siendo de vital importancia seguir todas las pautas de los CDC para mantener nuestras escuelas seguras y abiertas para la instrucción en persona cuando sea posible», dijo Steve DiMauro, presidente de la Asociación de Educación de Ohio, en un comunicado de prensa.

Fuente: https://sipse.com/mundo/estados-unidos-mitad-estados-vacunacion-maestros-391019.html

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Cuba: Crean fundación universitaria para gestión de ciencia, tecnología e innovación

La Gaceta Oficial de la República de Cuba publicó un decreto del Consejo de Ministros para la creación de la Fundación de la Universidad de La Habana como institución, sin fines de lucro, para la gestión de la ciencia, la tecnología y la innovación.

En su edición, 91, informó que uno de los articulados de la decisión ministerial persigue el propósito de que la nueva sociedad sirva de interface entre la universidad con entidades de Ciencia, Tecnología e Innovación, productivas y de servicios, y otras instituciones, al igual que las personas naturales y jurídicas relacionada.

Aclaró que se dedicará al desarrollo de la ciencia y la innovación, de carácter público, no gubernamental, sin ánimo de lucro, autofinanciada, con capacidad y personalidad jurídica, patrimonio propio, sujeto de derechos y obligaciones.

Citó el caso de entre sus fines están su actuación como espacio de interacción entre la universidad, empresas, gobierno y otras entidades para gestionar el conocimiento a favor de proyectos académicos, de investigación e innovación.

También la transferencia de tecnologías, activos e incubación de empresas de base tecnológica, así como la realización de consultorías y asesorías asociadas a los proyectos.

Además, la comercialización de productos, servicios académicos, científicos y profesionales, y otros intangibles, la promoción, organización, comercialización y desarrollo de eventos científicos nacionales e internacionales, y otras actividades de similar naturaleza.

Precisó que la Fundación se constituye con los objetivos de Impulsar proyectos sostenibles de alto impacto en el desarrollo socioeconómico del país, transferir conocimiento a través de alianzas Universidad-Empresa para fomentar nuevos productos, tecnologías y servicios, así como empresas de base científico tecnológica, transferir tecnologías, en especial cesiones y licencias de derechos sobre bienes intangibles, incluido el Know-how.

Incluye, fortalecer los vínculos institucionales con otras universidades y centros académicos y de investigación e innovación, fomentar la incubación de activos y empresas tales como laboratorios Universidad-Empresa, nuevos emprendimientos (Star tup) y empresas o sociedades mercantiles de base tecnológica (Spin off).

Contempla el mejorar la infraestructura y las condiciones materiales y tecnológicas para la realización de los proyectos de investigación, desarrollo e innovación en la Universidad de La Habana.

Igualmente, movilizar el potencial científico e innovador de la Universidad de La Habana, a través de mayores incentivos profesionales y materiales para profesores, investigadores y estudiantes, garantizar la sostenibilidad económica de la Fundación y generalizar buenas prácticas de gestión del conocimiento y la información para elevar la cultura y capacidades de innovación.

Especificó que su formación correspondió a una solicitud del Ministerio de Educación Superior, su órgano de relación, con personalidad jurídica
De acuerdo con el citado texto, la Universidad de La Habana dispone de capacidades para fomentar el vínculo con el sector empresarial y gestionar el conocimiento, así como participar en numerosas redes nacionales e internacionales.

Posee condiciones para desarrollar múltiples proyectos de investigación e innovación en colaboración con centros de investigación, sector empresarial, u otras entidades nacionales y extranjeras, en líneas de vital importancia para el país como las ciencias básicas, biomateriales, biotecnología, biomedicina, nanociencias y nanotecnologías, energía renovable, seguridad alimentaria y nutrición, medio ambiente, entre otras.

Fuente: http://www.acn.cu/medio-ambiente/76070-crean-fundacion-universitaria-para-gestion-de-ciencia-tecnologia-e-innovacion

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México: SEP retrasa publicación de cifras sobre deserción escolar en medio de la pandemia

La dependencia tampoco ha informado sobre alguna evaluación sobre la efectividad de la estrategia ‘Aprende en casa’.

A cinco meses del inicio del ciclo escolar 2020-2021, la Secretaría de Educación Pública (SEP) no ha publicado la estadística sobre los alumnos inscritos en el país, información que serviría para calcular la deserción escolar durante la pandemia.

Esta es la primera vez que dicha información no se encuentra de manera pública en el Sistema de Información y Gestión Educativa (SIGED), y la dependencia tampoco la ha entregado a la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (MEJOREDU), el organismo autónomo encargado de hacer investigación y determinar indicadores de mejora educativa.

La SEP es la encargada de recabar la información de “cada una de las escuelas del país, tanto públicas como privadas, al inicio de cada ciclo escolar”, a través del levantamiento de un formato llamado 911, en coordinación con autoridades educativas a partir de un sistema de información en línea.

Los datos generados son la estadística oficial del sector federal y de los gobiernos estatales y, sobre todo, sirve de base “para llevar a cabo los procesos de planeación, programación, presupuesto y asignación de recursos, evaluación y rendición de cuentas del sector, entre otras actividades”, explica la SEP en su página.

Dicha información siempre sirve para diseñar las próximas acciones educativas, pero especialmente ahora es fundamental para conocer el impacto de la pandemia en el sector educativo y, un dato determinante para poder actuar es saber cuántos y quiénes dejaron o permanecieron en las aulas durante 2020.

Marco Fernández, investigador de la Escuela de Gobierno del Tec y México Evalúa, explica que esta es la primera vez que a cinco meses de iniciado el ciclo escolar, la información aún no está a disposición pública.

Animal Político preguntó a la SEP cuál es la razón por la que no ha publicado la información, pero no hubo respuesta.

Esta falta de transparencia “retrata que, independientemente del discurso público sobre la importancia de la educación, lo cierto es que a este gobierno le tiene poco cuidado a la educación porque no han hecho el esfuerzo para generar información y aunque se dicen transparentes, en realidad no lo son”, asegura

La SEP tampoco ha dado a conocer la deserción escolar entre el ciclo escolar de 2020 a 2021. Es decir, saber si la pandemia afectó el ámbito educativo en que estudiantes ya no se inscribieran en el actual ciclo o ni siquiera hubiesen terminado el anterior.

En agosto de 2020, el subsecretario de Educación Superior, Luciano Concheiro dijo que se preveía que aproximadamente el 10% de los estudiantes de nivel básico y el 8% de nivel superior abandonaron sus estudios a causa de la pandemia de coronavirus.

Sin embargo al preguntarle a la SEP sobre esa estadística, después de iniciado el ciclo escolar el 24 de agosto, el área de comunicación respondió que tendrán la “estadística actualizada sobre deserción hasta que los niños regresen a clases presenciales”.

Marco Fernández explica que “no se ve en el horizonte no solo una estrategia para evitar que la deserción aumente, sino para rescatar a esos niños y jóvenes que están dejando la educación. Y dejar a la mitad estudios significa que cuando crezcan tendrán oportunidades laborales más reducidas, más precarias. Y cuando ellos le quieran dar una oportunidad educativa a sus hijos será mucho más difícil y habrá una mayor probabilidad de crear un círculo de pobreza”.

Sin embargo, Abelardo Carro, especialista en temas educativos, considera que el retraso podría deberse a las mismas dificultades de la pandemia, pues los reportes de incidencias que cada escuela hace debe pasar por una ruta burocrática que, sin actividades presenciales, lo hace más tardado.

La cifra de deserción, según se prevé, no será alentadora. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) calculó que 628 mil niños y jóvenes de 6 a 17 años de edad abandonarán los estudios en México, debido a la crisis económica que disminuye los ingresos de las familias y por la falta de condiciones para el aprendizaje a través de la educación no presencial.

De acuerdo con el estudio “Los costos educativos de la crisis sanitaria en América Latina y el Caribe” –que calculó la deserción escolar adicional a la esperada según la tendencia en 18 países– este será otro efecto de la COVID que significará un retroceso de casi una década en materia educativa.

¿Aprende en casa funciona?

A partir de marzo, días después del primer caso de contagio de COVID en el país, la SEP tomó la decisión de adelantar las vacaciones de semana santa que en realidad, se convirtió en el inicio de suspensión de clases presenciales que se ha mantenido hasta el momento.

Sin embargo, para que los estudiantes siguieran recibiendo instrucción, la SEP implementó el programa Aprende en Casa y Aprende en Casa II, en abril y agosto de 2020 respectivamente, y  consistieron en transmitir clases por televisión abierta.

Pero a nueve meses, la dependencia tampoco ha informado sobre alguna evaluación sobre la efectividad de la estrategia, es decir, el aprendizaje logrado entre los estudiantes.

Abelardo Carro, maestro en Educación y analista en la materia, advierte que es “lamentable” que la SEP no haya dado a conocer esta información, tal vez por “el momento político en que querer demostrar que México ha tenido grandes avances con la televisión, pero la realidad es lo contrario. Por eso es muy importante conocer el diagnóstico, valorar los aprendizajes”.

Aunque hay algunas mejoras en los contenidos de Aprende en Casa, en realidad son  los maestros quienes están sosteniendo el sistema, asegura Carro. Y a casi a un año de la pandemia, “dejó de ser imprevisto, entonces  ¿por qué después de estos meses no se empezaron a crear otras alternativas?”.

Además, la pandemia también ha abierto aún más la brecha de desigualdad educativa, pues en algunos casos, en sus comunidades no llega la señal de televisión, e incluso no tienen servicio de electricidad. En cambio, en escuelas privadas, por ejemplo, las clases se mantuvieron en línea.

El primer acercamiento a este hallazgo y al nivel de aprendizaje se encuentra en la encuesta hecha por la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (MEJORAEDU) y aplicada a 194 mil directores, maestros y estudiantes de todo el país.

Los resultados demuestran que si bien hubo experiencias favorables, también puso en evidencia que “existen condiciones particularmente adversas, que algunos esfuerzos no fueron suficientes o adecuados para superarlas, y que se requieren cambios, impostergables orientados a fortalecer las capacidades del sistema educativo”.

Por ejemplo, 65.5% de las y los estudiantes usó siempre o con regularidad la plataforma Google for Education; 45.3%, los recursos de Aprende en Casa I por internet; y 40.8% utilizaron los programas transmitidos por televisión.

El 51% de los docentes señalaron como obstáculo para el aprendizaje que “las actividades en línea y los programas de televisión y radio resultaban aburridos para sus estudiantes; y 46 % dijo que los contenidos de televisión de Aprende en Casa I no fueron suficientes para que las y los estudiantes pudieran seguir aprendiendo.

Los maestros trataron de resolver esta deficiencia utilizando el teléfono como medio de comunicación con sus alumnos o hasta subiendo contenidos en YouTube y blogs por su propia cuenta. Sin embargo, se trata de esfuerzos en solitario, sin acompañamiento de una estrategia institucional más que las clases por televisión.

En tanto, los estudiantes reportan que su aprendizaje no ha sido el más óptimo. 59% de los alumnos de primaria señaló que durante este periodo de contingencia correspondiente al ciclo escolar 2019-2020, reforzó aprendizajes previos, mientras que en secundaria apenas alcanza 44%.

El 53% de alumnos de primaria adquirió nuevos conocimientos sobre sus materias; frente a 42% de estudiantes de secundaria. Mientras que 42% y 58%, respectivamente, dijo haber aprendido otras cosas (aprendizajes extraescolares). Y 37% y 58% de alumnos de primaria y secundaria, respectivamente, aprendieron a usar nuevas aplicaciones o plataformas.

Por su parte, 58.4% de las madres y padres de familia respondieron que les fue muy difícil o difícil distribuir el tiempo entre sus actividades de acompañamiento a su hija o hijo y las del hogar. Además la contingencia planteó un incremento en los gastos para sufragar distintos servicios y adquirir bienes, como servicio de internet, fotocopias y material didáctico.

Mientras que las condiciones en los hogares tampoco han sido óptimas. Por ejemplo, el 62% de los estudiantes de primaria y 50% de secundaria tienen acceso a una computadora para realizar sus tareas y menos de 40% en ambos niveles tienen un lugar tranquilo y sin distracciones para estudiar.

Por ello, MEJORAEDU recomienda a la SEP “diseñar medidas específicas para recuperar a estudiantes que no han podido participar del aprendizaje a distancia y estrategias de apoyo para quienes están en mayor riesgo de desafiliación”.

Esto a través del diseño de actividades de aprendizaje a distancia específicas para estudiantes que no tienen acceso a internet, televisión o radio. Prever apoyos focalizados para población en mayor condición de vulnerabilidad y desarrollar versiones “ligeras” de las plataformas educativas y los contenidos digitales.

También, para mejorar la calidad de los aprendizajes, la Comisión recomienda “identificar contenidos prioritarios y aprendizajes fundamentales de cada asignatura y grado”, por ello es necesario, dice, flexibilizar el currículo de manera que permita hacer adaptaciones para atender la enseñanza y el aprendizaje a distancia.

Además, reconocer la capacidad de las comunidades educativas para seleccionar contenidos pertinentes en el trabajo a distancia y apoyarles en ello y dosificar la carga de tareas asignadas a estudiantes y los mecanismos de monitoreo de sus avances.

Fuente: https://www.animalpolitico.com/2021/02/sep-datos-desercion-escolar-pandemia/

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OCDE pide reforzar el poder redistributivo en Chile para enfrentar la crisis

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) pidió este jueves a Chile reforzar el poder redistributivo de los impuestos como medida para reducir la desigualdad ante la crisis económica provocada por la pandemia de la covid-19 y las protestas sociales.

«El sistema impositivo podría convertirse en una herramienta clave para reducir la vulnerabilidad económica. Dicho sistema no ofrece hoy suficiente protección frente a las perturbaciones», alertó el organismo en su estudio económico anual.

En el promedio de países que integran la OCDE, el sistema de impuestos y transferencias hacen disminuir un 10 % el Índice de Gini -en el que 0 es la perfecta equidad y 1 la máxima desigualdad-, mientras que en Chile solo decrece un 2,5 %, de acuerdo al documento.

Chile, el país con la mayor renta per cápita de América Latina y el de mayor tasa de crecimiento económico de la OCDE -por delante de Estados Unidos o Japón-, tiene también índices de desigualdad elevados y un índice de Gini del 0,44 en la última medición de 2017.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el 1 % de los hogares de mayores ingresos acapara más de una cuarta parte de la riqueza en Chile, mientras que el 50 % de las familias menos favorecidas tiene solamente el 2,1 % de la riqueza total del país.

La propuesta de la institución es que el país amplíe la base del impuesto sobre la renta de las personas físicas para aumentar la recaudación con el objetivo de destinar los recursos adicionales a garantizar una prestación básica para todos los hogares.

La pandemia, que deja ya 736.645 contagiados y más de 18.500 fallecidos desde marzo, recrudeció la desigualdad y paralizó la economía chilena, que ya estaba debilitada por las protestas sociales que comenzaron en octubre de 2019 y se extendieron durante un año, y Chile enfrenta ahora un escenario de «recesión sin precedentes», alertó la institución.

«Más de la mitad de los chilenos se encuentran en una situación de vulnerabilidad económica, muchos de ellos en riesgo pobreza con trabajos informales asociados a una protección social escasa y a unos ingresos inestables», agregó el informe.

Chile, continuó el documento, debería «implementar un ambicioso programa destinado a fomentar el crecimiento inclusivo y a reducir el elevado nivel de desigualdad».

Cerrar las brechas de productividad fomentando el apoyo público a las pequeñas y medianas empresas, impulsar un entorno colaborativo de innovación digital y mejorar los resultados educativos serían, de acuerdo a la organización, la mejores herramientas para lograrlo

En Chile, el acceso a una educación de calidad sigue estando estrechamente vinculado al estatus socioeconómico de la familia y el gasto público en educación primaria y secundaria es uno de los más bajos de la OCDE.

La institución prevé que la economía chilena, que según estimaciones caerá entre en un 6,2 % y un 5,7 % en 2020, volverá a los niveles previos a la pandemia a finales de 2022, siendo el consumo privado uno de los principales motores de la recuperación.

«La inversión se recuperará lentamente, condicionada por la evolución de la pandemia y la efectividad de las vacunas, y estará impulsada por los planes de infraestructura pública», agregó.

Fuente: https://www.swissinfo.ch/spa/coronavirus-chile_ocde-pide-reforzar-el-poder-redistributivo-en-chile-para-enfrentar-la-crisis/46344936

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