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La Covid-19 y la crisis del capital: la sostenibilidad de la vida y la soberanía de los pueblos como respuesta

Amigos De La Tierra, Marcha Mundial De Las Mujeres Y Red Latinoamericana Mujeres Transformando La Economía

– Imagen del 8º mercado agroecológico «Frutos de la Resistencia» en CaSanAT, Brasil. Por Douglas Freitas/Lia Gonçalves, abril de 2017.

La nueva publicación, titulada «Economía feminista y ambientalismo para una recuperación justa: Miradas del Sur», de Amigos de la Tierra Internacional (ATI), la  Marcha Mundial de las Mujeres (MMM) y la  Red Latinoamericana Mujeres Transformando la Economía (REMTE), es disponible en portugués, español e inglés.

“Hay que pensar cómo se puede organizar la economía en función de un proyecto político popular desde una perspectiva local, pero que vaya más allá del territorio y que integre a los movimientos, con una mirada internacionalista, de clase, antirracista y antipatriarcal”, expresa el capítulo 3 del nuevo trabajo bajo el título “La crisis de la Covid-19 y los desafíos para los movimientos del Sur global: tejiendo intercambios”.

La publicación es una transcripción editada del seminario web celebrado el 30 de junio por parte de ATI, la MMM Brasil y la REMTE. La actividad formó parte del Foro Social Mundial de las Economías Transformadoras y tuvo dos oradoras principales. Abrió con una exposición de la feminista Nalu Faria, de la REMTE y del Comité Internacional de la MMM. Faria aparece entonces ahora como autora del capítulo 1: “Economía Feminista: La sostenibilidad de la vida como eje central frente a la crisis de la Covid-19”.

La segunda oradora fue la ambientalista Karin Nansen, presidenta de ATI, y autora del segundo capítulo: ”Más allá de la Covid-19: crisis de acumulación capitalista y salidas del Sur”.

Además de que se puede leer esta publicación en español, portugués e inglés de forma gratuita, también se puede ver la  grabación completa del seminario en los idiomas originales en el YouTube de la MMM de Brasil.

“La recuperación justa pasa por una ruptura total con este modelo heteropatriarcal, capitalista, racista, colonialista y destructor de la naturaleza. Por lo tanto, nuestra respuesta también tiene que ser integral, al plantear una ruptura de la lógica del capital y la construcción de otro modelo. En la economía feminista planteamos la necesidad de poner en el centro la sostenibilidad de la vida. […] Tenemos que pensar lo que vamos a producir, cómo y para quién, para responder a nuestras necesidades, pero teniendo presente también la reproducción, que es tan importante a partir del trabajo doméstico y de cuidados”, dice Nalu Faria.

Más de 100 personas de al menos 17 nacionalidades participaron en vivo del debate del 30 de junio, y muchas hicieron uso de la palabra para profundizar las reflexiones y aportar posibles caminos que nos llevarían a una  recuperación justa. Algunas de esas salidas posibles a las crisis indicadas por los movimientos sociales presentes en el seminario se encuentran ahora en esta nueva publicación. La convergencia de los movimientos sociales, la solidaridad internacionalista y la construcción de la soberanía alimentaria a través de la agroecología son algunos de los caminos discutidos.

«La recuperación no puede ser una vuelta a lo que se consideraba la normalidad, porque justamente ese es el origen de la crisis. […] Necesitamos revertir eso y avanzar hacia la justicia en todas sus dimensiones —justicia ambiental, social, de género, económica— y también hacia la construcción y el fortalecimiento de la soberanía de nuestros pueblos y del poder popular”, dice Karin Nansen.

– Para descargar el informe (PDF), haga clic en el siguiente enlace:Economía feminista y ambien…(13,39 MB)

Fuente e imagen: Amigos de la Tierra Internacional

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¿Todavía es necesario tener una habitación propia?

Texto de: Karina Canseco/Diana Rojas

Margo Glantz impartió en el Festival Internacional de Literatura de León la conferencia magistral “¿Necesitamos aún las mujeres una habitación propia?: Virginia Woolf”

La escritora mexicana Margo Glantz Shapiro nació en 1930 y creció rodeada de libros, hija de inmigrantes judío-ucranianos desarrolló desde muy joven el gusto y apego por las letras. Tiene en su haber un número importante de premios literarios y distinciones académicas —es profesora emérita por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y doctora Honoris Causa por la misma casa de estudios—.  A sus 90 años continúa con su labor creativa y de investigación.

Participó en la primera edición del Festival Internacional de Literatura de León, Guanajuato, realizado de manera virtual por la pandemia de COVID-19, con la conferencia magistral ¿Necesitamos aún las mujeres una habitación propia?: Virginia Woolf.

En el conversatorio, analizó la obra de Woolf (Londres 1882), particularmente el ensayo Una habitación propia escrito en 1929, en el que la autora británica plantea la premisa de que una mujer debe tener dinero y una habitación propia si quiere dedicarse a escribir ficción.

“Yo quisiera hablar de Virginia Woolf porque creo que con los últimos acontecimientos, en relación con lo femenino y con el feminismo, es muy importante volver a trabajar a una de las figuras señeras del feminismo en la literatura”, observó Glantz Shapiro.

La mujer en la narrativa

La académica universitaria explicó que Una habitación propia es un ensayo con mucha ficción, en donde Woolf hace una reflexión tanto histórica como literaria y política sobre los problemas que les impidieron a las mujeres escribir como siempre escribieron los hombres. Sin embargo, indicó que fue concebido desde el punto de vista particular de una aristócrata, en una época en que la mayoría de las mujeres escribían poco, no tenían acceso libre a la universidad y era difícil que se ganaran la vida.

“El ensayo ha sido uno de los referentes más constantes del feminismo y muchas de las cosas que dijo Woolf son importantes y siguen vigentes”. Sin embargo, “pienso que se ha leído mal, que no se trabaja profundamente el texto, que basta con decir Una habitación propia para ser feminista, que se utiliza como  eslogan y que no se analiza todo lo que significa lo que ella escribió”, advirtió.

Glantz Shapiro dijo que, “muchos de los problemas que Woolf plantea en su ensayo siguen sin resolverse no sólo en la escritura, sino en todos los ámbitos de la realidad”.

Enlistó como temas pendientes en México y en el mundo a la violencia de género, el derecho al aborto, el rechazo a la transexualidad y a la unión entre personas del mismo sexo, la androginia o el ser binario —no identificarse con ninguno de los géneros e integrarse dentro de uno tercero— y la decisión sobre la procreación.

“Estamos a casi 100 años de Una habitación propia, a 70 de El segundo sexo (Simone de Beauvoir, 1949), y a muy pocos años de las enseñanzas de Judith Butler y de Rita Segato y todavía tenemos que seguir peleando por miles de cosas muy importantes para las mujeres”, acotó.

La ira contamina el discurso y la escritura

La ira ofusca y confunde, “hoy la excesiva corrección política colinda con la intolerancia y a veces con la injusticia, por ejemplo algunas acciones promovidas por el movimiento conocido como #Me Too”, sin menoscabar su importancia”, dijo Margo Glantz.

“Parecería que por desgracia las mujeres deben seguir siendo feministas aunque muchas hayan tenido un cuarto propio y el equivalente actual a las quinientas libras esterlinas que solicitaba Virginia Woolf”, señaló.

“Me asusta todo tipo de fanatismo, no es valioso y produce fascismo, me da miedo que algunas mujeres caigan en cosas muy negativas por una intolerancia total. Entiendo la cólera femenina por la desigualdad en los derechos, entiendo a veces los destrozos, las palabras groseras y las pintas, no lo justifico, pero las entiendo. Mi generación ha sido pionera en cosas que las mujeres de ahora no toman en cuenta porque creen que descubren el Mediterráneo. Por desgracia, las mujeres seguimos siendo feministas porque no basta con tener una habitación propia y dinero en la bolsa”, alertó la autora de Apariciones.

Finalmente, aseguró que “leer a Virginia Woolf ahora es una cosa muy importante, útil, amena, deliciosa y muy profunda”.

Fuente e imagen:  https://desinformemonos.org/todavia-es-necesario-tener-una-habitacion-propia/

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México: Ante violencia, inician organizaciones Misión Civil de Observación a Chiapas

Organizaciones iniciaron este 7 de diciembre la Misión Civil de Observación a Chiapas (MCO) para documentar las «graves violaciones» a los derechos humanos a comunidades indígenas desplazadas por la violencia paramilitar y las agresiones contra los defensores en la entidad.


Entre las organizaciones que registrarán los atropellos a los pueblos y comunidades hasta el 10 de diciembre se encuentran el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba) y la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos “Todos los Derechos para Todas y Todos” (Red TDT).

La MCO recorrerá las comunidades de Chiapas ubicadas en los municipios de Chilón, Chalchihuitán, Aldama y Tonalá para documentar las violaciones a derechos humanos y visibilizar la situación de desplazamiento forzado y criminalización contra los defensores de derechos humanos.

«Con la información documentada buscaremos, como organizaciones, reunirnos con autoridades del orden municipal, estatal y federal para promover que se garantice la protección y respeto a los derechos humanos», señaló la Misión.

A continuación el comunicado completo:

En este momento en el Estado de Chiapas, está teniendo lugar una situación de graves violaciones a derechos humanos y agresiones contra muchas personas y organizaciones que trabajan  en la defensa de los derechos humanos y por la paz.

Por un lado, vemos con preocupación el incremento de situaciones que criminalizan, hostigan y amenazan a personas y organizaciones defensoras de derechos humanos, lo que queda ejemplificado en las difamaciones públicas sufridas por el Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa, que han ido escalando hasta llegar, reciententemente, a una pega de carteles en el Palacio Municipal de Tonalá donde se desacredita su labor como personas defensoras.

Por otro lado, vemos con preocupación la continuidad de las agresiones armadas contra el pueblo maya tsotsil en el municipio de Aldama. Dichas agresiones, han resultado en lesiones para  habitantes de la comunidad, así como para  integrantes de una caravana humanitaria organizada para brindar apoyo a la comunidad. Además, como señala el CDH Fray Bartolomé de las Casas: A pesar de que el viernes 27 de noviembre de 2020, nuevamente se firmó el Acuerdo Definitivo entre Aldama y Chenalhó, los ataques de armas de fuego continúan […]. El mismo día de la firma, la Comisión Permanente de los 115 Comuneros y Desplazados de Aldama, reportó agresiones, las cuales se intensificaron este fin de semana.

Esta grave crisis de desplazamiento forzado que se ha vivido por años y en la que la ayuda humanitaria externa es esencial, se ha agravado debido a la pandemia de COVID-19 y la dificultad de acceder a recursos básicos de salud y educación.

La sistematicidad de las violaciones a derechos humanos, así como el riesgo en el que se encuentran personas defensoras nos mantiene en  alerta, observantes de que las diversas autoridades generen las condiciones para garantizar la integridad y vida de las poblaciones indígenas desplazadas, así como de las personas defensoras de derechos humanos.

Por ello, las organizaciones Centro de Derechos Humanos “Fray Bartolomé de Las Casas”, A.C. (CDH Frayba), Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa A.C. (CDH Digna Ochoa), Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, A.C. (CDH Fray Matías), Centro de Derechos Humanos “Miguel Agustín Pro Juárez”, Comité de Derechos Humanos “Fr. Pedro Lorenzo de la Nada”, A.C., Comité de Defensa de las Libertades Indígenas Xi’nich, Voces Mesoamericanas. Acción con Pueblos Migrantes, Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas, Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación (PODER), Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad, A.C. (CCTI), Centro Kalli Luz Marina A. C., Centro de Derechos Humanos de los Pueblos del Sur de Veracruz Bety Cariño, Asociación Jalisciense de Apoyo a los Grupos Indígenas A.C. (AJAGI), Servicios de Inclusión Integral, A.C. (SEIINAC), en representación de la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos “Todos los Derechos para Todas y Todos” (Red TDT) (Conformada por 86 organizaciones en 23 estados de la República mexicana), y acompañados por el Servicio Internacional para la Paz (SIPAZ), Servicios y Asesoría para la Paz (Serapaz), el Movimiento Sueco por la Reconciliación (SweFOR) y el Colectivo de Observación y Monitoreo del Sureste realizaremos esta Misión Civil de Observación a Chiapas (MCO) del 7 al 10 de diciembre.

Esta MCO hará un recorrido por comunidades de Chiapas ubicadas en los municipios de Chilón, Chalchihuitán, Aldama y Tonalá para documentar violaciones a derechos humanos, así como para visibilizar la situación de desplazamiento forzado y la criminalización contra las personas defensoras de derechos humanos que se viven en el estado. Con la información documentada buscaremos, como organizaciones, reunirnos con autoridades del orden municipal, estatal y federal para promover que se garantice la protección y respeto a los derechos humanos.

Finalmente, la MCO a Chiapas dará una conferencia de prensa virtual el 10 de diciembre —a través de las redes sociales de la Red TDT y de las organizaciones participantes—. En ella se expondrán los resultados de la MCO y se adelantarán las actividades para el seguimiento de las mismas.

Para más información o gestión de entrevistas:
Eber Huitzil – Comunicación, Secretaría Ejecutiva de la Red TDT
55 1796 6731, comunicacion@redtdt.org.mx

Fuente e imagen: https://desinformemonos.org/ante-violencia-inician-organizaciones-mision-civil-de-observacion-a-chiapas/

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México: Efectos de crisis por COVID impactan más en mujeres: OIT

Tras advertir que el impacto de la crisis por COVID no ha tenido los mismos efectos para mujeres trabajadoras que para hombres, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reconoció que sin el pago de subsidios salariales que se dio en algunos países, las y los trabajadores hubieran perdido 6.5 por ciento de la masa salarial entre el primer y el segundo trimestre de 2020; en el caso de las mujeres, la pérdida hubiera sido de 8.1 por ciento frente al 5.4 por ciento en el de los hombres; es decir, tres puntos de diferencia por sexo.

Al presentar su “Informe Mundial sobre Salarios 2020-2021” este 2 de diciembre, el organismo internacional dijo que “esta diferencia se deriva sobre todo de la reducción de las horas de trabajo, más que de la diferencia en el número de despidos. La masa salarial perdida a consecuencia de la caída de las horas de trabajo fue del 6.9 por ciento en el caso de las mujeres, frente al 4.7 por ciento en el de los hombres”.

En el mundo, aproximadamente 327 millones de personas asalariadas perciben una remuneración equivalente o inferior al salario mínimo por hora vigente. Esta cuantía representa 19 por ciento del total de las personas asalariadas y abarca a 152 millones de mujeres, de acuerdo con la OIT.

Pese a que en números absolutos hay más hombres que mujeres percibiendo el salario mínimo o un monto inferior, las mujeres son mayoría en esta categoría: aunque constituyen 39 por ciento de los asalariados del mundo con un sueldo superior al mínimo, representan 47 por ciento de las personas asalariadas que perciben una remuneración inferior o equivalente al salario mínimo.

Por lo general, dijo la OIT, las mujeres predominan entre las y los trabajadores mal pagados; los estudios indican que en muchos casos el salario mínimo reduce la brecha salarial de género.

En todas las regiones la proporción de mujeres que perciben el salario mínimo o un monto inferior es mayor que entre quienes perciben un monto superior al del salario mínimo. También predominan las y los trabajadores jóvenes (menores de 25 años), los que tienen un nivel de instrucción inferior y los trabajadores rurales, lo cual apunta a que el salario mínimo también reduce la brecha salarial entre estos y otros grupos, de acuerdo con el organismo internacional.

Por lo que respecta a las características laborales, el informe indicó que quienes perciben el salario mínimo o una suma inferior tienen más probabilidades de trabajar con un contrato temporal o a tiempo parcial que quienes gozan de un nivel de remuneración más elevado; además en promedio trabajan más horas.

México, la desigualdad

De acuerdo con el más reciente reporte del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), al tercer trimestre de 2020, la pobreza laboral de los hombres ocupados presentó un aumento de 2.0 puntos porcentuales respecto al primer trimestre de 2020, mientras que la pobreza laboral de las mujeres ocupadas se mantuvo en 15.6 por ciento, en el mismo periodo.

Esto quiere decir que en nuestro país los hombres ocupados reportaron un ingreso laboral real mensual de 4 mil 516.86 pesos, mientras el ingreso de las mujeres fue de 3 mil 822.51 pesos. En términos relativos para este trimestre, en México el ingreso de los hombres ocupados es aproximadamente 1.2 veces mayor al de las mujeres.

En términos absolutos, entre el tercer trimestre de 2019 y el tercer trimestre de 2020 (antes de la pandemia), el ingreso laboral real promedio de los hombres disminuyó 24.59 pesos, mientras que el de las mujeres aumentó 289.60 pesos.

“Este incremento en el ingreso laboral real promedio de las mujeres indica una recuperación de 314.19 pesos respecto a la brecha del mismo periodo del año anterior”, dijo el Coneval.

Fuente  e imagen: CIMAC Noticias

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Una generación en pausa: los universitarios que detuvieron sus estudios por la pandemia

Las cifras oficiales muestran que la deserción fue menor a la esperada por cuenta del coronavirus, pero las historias, detrás de las estadísticas, muestran otra realidad.

Mathyius Joel García es un estudiante de 20 años que cursaba cuarto semestre del técnico de producción y televisión en el Politécnico Jaime Isaza Cadavid de Medellín, y por los cambios de la virtualidad que llegaron con el coronavirus, decidió abandonar. “Cuando llegó la pandemia hubo muchas falencias mientras los profesores se adaptaban al sistema digital. La educación, diría, empeoró. Sentí que estaba perdiendo el tiempo”.

La decepción de García con el sistema es anterior a la pandemia, y aunque tenía la idea de retomar en el segundo semestre de 2020, se retiró definitivamente. “La práctica es lo más importante y desde la casa todo es teórico, porque no está el docente que te acompaña y te explica cuando estás haciendo algo mal”.


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La generación en suspenso

Mathyius GarcíaMathyius Joel García es un estudiante de 20 años que cursaba cuarto semestre del técnico de producción y televisión en el Politécnico Jaime Isaza Cadavid de Medellín, y por los cambios de la virtualidad que llegaron con el coronavirus, decidió abandonar. – Foto: Mathyius García

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¿Qué opinan los estudiantes de la educación en pandemia?

“Uno pone todo de sí, pero después las metas se derrumban de un momento a otro. Es complicado”, dice Miriam con la voz entrecortada porque dejó en espera su sueño de ser panadera, repostera y pastelera. Tuvo que encontrar otra fuente de ingresos para pagar las cuentas y la comida de su hija de dos años, con quien vive sola en el municipio de Girardota, a tan solo media hora de Medellín. “La mayoría de mis compañeros se salieron porque nos aumentaron el costo de la matrícula, y a varios no nos daba el presupuesto”.

Como Miriam hay más estudiantes y así lo reflejan los datos del Ministerio de Educación, según el cual, las IES privadas vieron una disminución en sus matrículas en el segundo semestre de este año. El 13% de las que respondieron la encuesta, vieron una reducción por encima del 30%, mientras que el 30% restante contestaron que fue inferior al 10%.

Miriam GrandaMiriam Granda – Foto: Miriam Granda

Francisco Javier Vargas, de 22 años, estudiante de administración de empresas de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, es parte de las estadísticas. Aplazó el séptimo semestre de su carrera por falta de motivación y por el altísimo precio de la matrícula. “Yo hago parte de muchos grupos culturales de la universidad, trato de sacarle el mayor provecho, al enterarme del poco porcentaje que redujeron la matrícula de todas las carreras hablé con mi familia y tomamos la decisión de retirarme”.

Francisco Javier VargasFrancisco Javier Vargas, de 22 años, estudiante de administración de empresas, aplazó el séptimo semestre de su carrera por falta de motivación y por el altísimo precio de la matrícula. – Foto: Francisco Javier Vargas

Después de un semestre trabajando desde su casa y fuera de los estudios, espera reintegrarse a la universidad en el primer semestre de 2021, con la esperanza de que podrá asistir, por lo menos una vez a la semana, a las instalaciones. “Día tras día, conectarse al mismo computador durante horas, es desgastante. Hace falta cambiar de salón, de ambiente, tener a alguien que te explique cuando no entiendes. Te desmotiva mucho esta situación. Siento que yo ya estudiaba más por cumplir que por aprender”, dice Vargas, refiriéndose al primer semestre de este año, cuando todas las universidades tuvieron que idear alternativas de enseñanza.


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Pero en algunas partes del país, no se trata solamente de las difíciles condiciones de la virtualidad y su frío relacionamiento con los estudiantes, se trata de que no hay plata con qué pagar. Carlos Jhair Murillo, de 26 años, estudia ingeniería de sistemas en la Fundación Universitaria Claretiana (FUCLA) en Quibdó, Chocó. No es la primera vez que tiene que aplazar un semestre porque el dinero no alcanza para llegar a fin de mes. “Tenía la esperanza de continuar, pero nuevamente volvió lo mismo, la parte económica. La pandemia tuvo mucha influencia”.

Carlos Jhair MurilloCarlos Jhair Murillo, de 26 años, estudia ingeniería de sistemas en la Fundación Universitaria Claretiana (FUCLA) en Quibdó, Chocó. No es la primera vez que tiene que aplazar un semestre porque el dinero no alcanza para llegar a fin de mes. – Foto: Carlos Jhair Murillo

Carlos vive con su pareja, con quien se casó en 2019, y aún le quedan siete semestres por cursar. Su meta es regresar el próximo año, aunque todavía no tiene claro cómo financiará la matrícula. Intentó solicitar un crédito del Icetex, pero “es muy complicado, entonces no ha pasado nada con eso”. Su voz cambia inmediatamente ante la idea de volver a clases, se ilusiona. “Me siento contento porque es algo que quiero y estoy muy motivado. Quisiera que el tiempo pasara rápido, estudiar de una vez”.

Por el contrario, María Alejandra Chalapud Romo, joven pastusa de 25 años y madre de un niño de tres años y medio, no tiene claro cuándo regresará a las clases en el Instituto Comfamiliar de Nariño, donde hacía un técnico de peluquería. No puede estudiar virtualmente porque no tiene computador y, desempleada, se mudó a una zona rural para disminuir sus gastos, no tiene internet. “Al ser un curso práctico, además, me parecía que no tenía sentido estudiarlo por en el modelo virtual. No veía cómo iba a aprender”.


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Dos universidades colombianas en el top 10 de Latinoamérica

Hoy, Chalapud Romo está en Pasto, viviendo con su mamá y su hermana. Le urge volver a clase, pues reconoce la estabilidad que el título podría darle. “Esos son los momentos en que pienso ‘¿por qué no he hecho nada con mi vida?’. Lo digo porque si hubiera estudiado, tendría un trabajo, ya sea virtual, presencial, medio tiempo, pero nada”.

La historia se repite por todo el país, jóvenes que por cuenta de la pandemia no pudieron o no quisieron continuar estudiando. El éxodo de los estudiantes preocupa, ¿qué pasará con esta generación en pausa?

Fuente e imagen: https://www.semana.com/

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Las madres trabajadoras son expulsadas de la fuerza laboral

Fuentes: IPS 

La pandemia covid-19 ha forzado a millones de hogares a escoger quién debe dejar el trabajo remunerado para cuidar de los más pequeños en el hogar, afectando la participación de la mujer en la fuerza laboral.

En los hogares de todo el mundo son predominantemente las mujeres, a menudo con menos sueldo y menos seguridad laboral que los hombres, las que están sacrificando sus empleos y carreras ante la covid-19, expuso este lunes 30 un reporte de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

La pandemia golpea con más fuerza las oportunidades de trabajo de la mujer, una vez que las familias toman decisiones difíciles sobre quién mantiene su trabajo remunerado y quién lo deja, para proporcionar el cuidado sin remuneración que se necesita en el hogar.

Según datos de 55 países de ingresos altos y medios, 29,4 millones de mujeres mayores de 25 años perdieron sus empleos entre el cuarto trimestre de 2019 y el segundo trimestre de 2020.

Un número ligeramente menor de hombres (29,2 millones) perdió el suyo, pero como había muchas menos mujeres en la fuerza de trabajo, la pérdida proporcional de las mujeres es mayor, y a finales del segundo trimestre de 2020 había 1,7 veces más mujeres que hombres fuera de la fuerza laboral en esos 55 países.

La misma proporción era de 2,1 veces en América Latina, una región muy afectada por las consecuencias económicas de la covid, y donde el número de mujeres fuera de la fuerza de trabajo aumentó a 83 millones, frente a 66 millones antes de la pandemia.

En comparación, el número de hombres fuera de la fuerza de trabajo llegó a 40 millones, frente a 26 millones antes de la pandemia.

Un estudio previo de la OIT mostró que la participación global de las mujeres entre 25 y 54 años en la fuerza laboral era de 51,6 por ciento versus 94,6 por ciento de hombres, con marcadas diferencias entre regiones y con porcentajes femeninos más bajos a medida que los hogares son más numerosos y con hijos menores de seis años.

En Europa, América del Norte y África al sur del Sahara trabajan más de 77 por ciento de las mujeres en ese rango de edad, mientras solo 29 por ciento de Asia occidental y Norte de África, 72 por ciento en Asia sudoriental y 64,5 por ciento en América Latina y el Caribe.

Asimismo, 80 por ciento de mujeres y 90 por ciento de hombres trabajan cuando el hogar es de una sola persona, pero la brecha se ensancha a medida que aumenta el número de integrantes en el hogar y hay niños menores de seis años, hasta una cifra global promedio de 93,3 por ciento de hombres y 41,1 por ciento de mujeres.

Las mujeres también constituyen el grueso de los trabajadores del sector de los cuidados esenciales, incluido el 70 por ciento de los trabajadores de la salud.

En el pico de cierres relacionados con la actual pandemia, 1700 millones de estudiantes se vieron afectados por el cierre de escuelas –todavía afectan a 224 millones-, y muchos han regresado a las aulas pero a través de modelos remotos o híbridos que les ocupan en el hogar, donde requieren de supervisión.

Esa situación incrementó las cargas domésticas de las mujeres en detrimento de su condición laboral, y por ejemplo en Estados Unidos una de cada cuatro mujeres que perdieron su trabajo durante la pandemia dijo que fue por necesidad de cuidado de los niños, el doble que entre los hombres.

En Brasil, Chile, Costa Rica y México, las mujeres con hijos que viven en pareja han experimentado descensos más pronunciados que los hombres en la participación en la fuerza de trabajo, relacionados con la pandemia, y más aún en el caso de las mujeres que viven con niños menores de 6 años.

En Colombia, las mujeres con empleo pasaron de 9,2 a 6,7 millones, una caída de 28 por ciento, dijo por su parte María Eugenia Pérez, presidenta de la Asociación Colombiana de Cooperativas.

La OIT reconoce que muchos gobiernos han tratado de reducir las cargas adicionales del trabajo de cuidado no remunerado con subsidios especiales, y que muchos empleadores ofrecen modalidades de trabajo flexibles, que pueden favorecer el equilibrio entre el trabajo y la vida privada.

Entre sus recomendaciones, la OIT insistió en más inversiones en la economía del cuidado, para crear empleos y fortalecer los tan necesitados sistemas de salud, con mejores condiciones para los trabajadores del sector y otros esenciales.

Pidió más acceso a servicios de atención asequibles para los niños, las personas de edad y las que están enfermas o con discapacidades, y disposiciones más inclusivas sobre la licencia por enfermedad remunerada.

También abogó por la disponibilidad de acuerdos de trabajo favorables a la familia, incluido el teletrabajo, horarios flexibles de inicio y finalización, bancos de tiempo y la posibilidad de trabajar semanas condensadas.

Agregó la promoción de la participación de la mujer en puestos de dirección y liderazgo, y la construcción de ambientes de trabajo libres de violencia y acoso.

A-E/HM

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2020/11/las-madres-trabajadoras-expulsadas-la-fuerza-laboral/

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Inequidad y conectividad, los retos de la educación

Por: vanguardia.com
Aunque los países inician con gradualidad el regreso a clases, los consultados sostienen que en el mundo se deben seguir explorando caminos en la virtualidad.

Superar la inequidad, mejorar la conectividad y garantizar la protección del estudiante en los espacios educativos son algunas de las conclusiones que resultan de la Encuesta Global de Aprendices realizada por Pearson, compañía dedicada a la educación a nivel mundial, con presencia en 70 países.

Este proceso se realizó en agosto pasado y consultó a 23 mil ciudadanos en el mundo, sin muestra en Colombia, aunque de acuerdo con los consultados, los desafíos planteados son globales en este sector de la sociedad.

Sobre las conclusiones, Sebastián Rodríguez, director para Hispanoamérica de Pearson, dijo que la encuesta plantea que la educación, sobre todo en los niveles primarios deberán “tener muchos más apoyos tecnológicos que los que tenían en la prepandemia”.

Con esto coincide Wilson Bolívar, decano de la facultad de Educación de la Universidad de Antioquia, quien asegura que entre los retos que tiene la educación para el próximo año y para el futuro en general, se debe mejorar el acceso a recursos y tecnologías digitales.

“Mejorar las condiciones de las familias para la adquisición de dispositivos tecnológicos y el acceso a Internet como un derecho básico” es fundamental para Bolívar, pues si bien es clave la presencialidad en las instituciones como espacios para la socialización y las interacciones, “también es un llamado a dotar de las condiciones necesarias para que los estudiantes tengas acceso a las condiciones que les permitan complementar sus procesos formativos”, sostiene el docente.

Para José Escamilla, director de Innovación Educativa del TEC de Monterrey, México, lo claro es que el próximo año se mantendrán algunos cierres parciales e intermitencias o, como lo llaman en Colombia, alternancias entre lo virtual y presencial.

“Más que un regreso a la normalidad, en materia educativa deberemos reinventar muchas de las cosas que hacíamos, porque las organizaciones de salud avizoran que llegarán más emergencias, como desastres naturales, pandemias… y la educación debe ser más resiliente”, plantea el analista.

¿Equidad?

Según Rodríguez, la encuesta reflejó que el uso de la tecnología no es equitativo y depende de la ubicación espacial o social de las familias.

“No todos tienen acceso a tecnología o a poder pagar una conectividad. Entonces la tecnología es un arma de doble filo, porque puede generar más desigualdad si no se aplica de modo equitativo”, en el entendido de que en países de ingresos medios o bajos aún hay regiones que no tienen ni siquiera una conexión mínima a internet.

Frente a esto, Bolívar sostiene que hay otra mirada social, que en ocasiones pareciera que no se tiene en cuenta: “Debemos fortalecer una educación inclusiva plural y diversa que atienda las particulares de nuestras poblaciones con sus diferencias”.

https://www.vanguardia.com/colombia/inequidad-y-conectividad-los-retos-de-la-educacion-HG3190595

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