Page 13 of 6841
1 11 12 13 14 15 6.841

Chile. “Ley del soplonaje de Kast”: Advierten por efectos en salud pública, educación, seguridad y derechos de niños migrantes

Por Seguel Alfredo.

La llamada “Ley de soplonaje” obligaría a colegios y servicios de salud a entregar información de extranjeros a la autoridad migratoria. Expertos advierten sobre aumento de enfermedades infectocontagiosas, vulneración de derechos de niños, ausentismo escolar y mayor costo fiscal. El modelo inspiraría medidas similares al ICE estadounidense.

La llamada “indicación del soplonaje” es cuestionada por sus posibles efectos en salud pública, educación, seguridad y derechos de niños migrantes, según reveló El Mostrador en su programa Punto por Punto con la periodista Paulina de Allende-Salazar. La medida, que obligaría a colegios, servicios de salud y otros organismos a entregar información de extranjeros a la autoridad migratoria, ha generado advertencias de expertos, ministros y exministros, quienes señalan que puede generar efectos graves en múltiples áreas del país.

Entre los riesgos mencionados por los especialistas en la publicación de El Mostrador se encuentran el “aumento de enfermedades infectocontagiosas, vulneración de derechos de niños, más ausentismo escolar, deterioro en salud mental y mayores costos fiscales”. La lógica detrás de esta indicación obligaría a los servicios públicos a actuar como informantes de la autoridad migratoria, lo que, según los expertos, podría disuadir a las familias migrantes de acceder a atención médica y educación, generando un efecto sanitario y social adverso para toda la población.

El Mostrador también alertó que estas medidas están “inspiradas en el modelo ICE de Estados Unidos”, el servicio de control migratorio estadounidense, y advirtió que podrían “reducir la confianza en servicios públicos y agravar problemas de seguridad”. La pérdida de confianza en hospitales y escuelas por parte de comunidades migrantes podría generar un deterioro en la capacidad del Estado para controlar brotes epidemiológicos, afectar la salud mental de niños y familias, y aumentar el ausentismo escolar, con el consiguiente impacto en la integración social y la seguridad ciudadana.

https://www.resumenlatinoamericano.org/2026/06/01/chile-ley-del-soplonaje-de-kast-advierten-por-efectos-en-salud-publica-educacion-seguridad-y-derechos-de-ninos-migrantes/

Comparte este contenido:

CNTE huelga nacional hoy 1 de junio: calles cerradas y rutas en CDMX y otros estados por megamarcha y plantón

Por: Anayeli Tapia Sandoval

Docentes exigirán abrogación de la Ley del ISSSTE y aumento salarial

Comparte este contenido:

La huelga indefinida en la educación valenciana entra en su cuarta semana sin acuerdos

Comparte este contenido:

Palestina, Líbano y Siria, el hambre y el ecocidio como instrumentos de guerra

Por Carolina Sturniolo, Bruno Ceschín y Fernando Rizza

La ofensiva israelí sobre Gaza, Cisjordania, Líbano y Siria no puede analizarse solo en términos militares, sino que hay que indagar en su objetivo político para entender la profundidad del conflicto. Mientras el ejército de ocupación avanza sobre el control territorial por medio de la destrucción de los sistemas agroalimentarios y el ecocidio, dejando tierras arrasadas, pozos de agua inutilizados, bancos de semillas destruidos y millones de personas desplazadas, se configura un escenario donde la guerra busca el exterminio del otro, eliminando su capacidad de producir alimentos y haciendo inviable su permanencia en el territorio.

Sectores de la extrema derecha israelí y del sionismo religioso impulsan cada vez con mayor fuerza su programa político del “Gran Israel”. La doctrina toma como referencia lecturas bíblicas que reivindican un territorio que iría desde el río Nilo en Egipto hasta el Éufrates en Siria, incluyendo Palestina, Líbano, Jordania, porciones de Arabia Saudita e Irak. Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí, asumió públicamente esta posición, así como figuras centrales de su coalición, como el Ministro de Finanzas Bezalel Smotrich y el Ministro de Asuntos de la Diáspora Amichai Chikli, promueven abiertamente la expansión territorial israelí sobre estos territorios, incluso afirmando que no cumplen actualmente con la definición de estado y que habría que rever las fronteras.

En Gaza, la devastación del sistema productivo es de escala histórica. Más del sesenta y siete por ciento de las tierras agrícolas fueron destruidas. También quedaron inutilizados invernaderos, granjas avícolas, establos y más de mil pozos de agua. La pesca colapsó por el bloqueo marítimo. El resultado es de más de dos millones de palestinos arrinconados en apenas 40 Km cuadrados, con un 96% de su población con inseguridad alimentaria aguda y cerca de medio millón de personas con niveles de hambre catalogados como “catástrofe”.

La destrucción no se agota en el presente. En Hebrón, en la Cisjordania ocupada, excavadoras israelíes demolieron el último banco nacional de semillas palestino. Allí se preservaban más de setenta variedades tradicionales cultivadas durante siglos. A esto se suman los más de tres millones de olivos que fueron arrancados de raíz en las últimas 6 décadas por parte del gobierno de ocupación, comprometiendo no sólo la seguridad alimentaria de la población civil en lo inmediato, sino en décadas futuras.

La presión territorial también avanza mediante los asentamientos israelíes en Cisjordania. Más de 450.000 colonos israelíes viven actualmente en territorios ocupados. El control del agua es otro instrumento central. Desde 1982, la empresa estatal israelí Mekorot administra la infraestructura hídrica bajo órdenes militares. Mientras los asentamientos ilegales mantienen abastecimiento constante, muchas comunidades palestinas enfrentan restricciones severas para perforar pozos o acceder al riego.

La situación en el Líbano muestra una dinámica similar. Según el Ministerio de Agricultura libanés, la ofensiva israelí dañó casi 56.000 hectáreas agrícolas. Los olivares, plantaciones de cítricos y cultivos de banana aparecen entre los sectores más afectados. Más de 1,8 millones de animales domésticos, como aves, ovejas, cabras y vacas murieron durante los ataques. Además, cerca del 78% de los agricultores del sur del país permanece desplazado.

A esto se suman las denuncias por fumigaciones aéreas con herbicidas en zonas fronterizas del sur libanés y sirio. Informes independientes detectaron concentraciones de glifosato hasta cincuenta veces superiores a las utilizadas habitualmente en agricultura. El impacto no termina en la pérdida de cosechas. La contaminación del suelo y de las aguas subterráneas compromete la posibilidad de recuperar la producción durante años.

En Siria, la guerra dejó una economía devastada. El Producto Interno Bruto se redujo más de un 85% desde 2011. Las tierras cultivadas cayeron un 25% y la mitad de la población debió abandonar sus hogares. Sectores estratégicos como el algodón y el pistacho quedaron profundamente afectados. Antes del conflicto, Siria figuraba entre los principales productores mundiales de algodón y pistacho. Hoy enfrenta dificultades extremas para acceder a semillas, fertilizantes y combustible.

*Carolina Sturniolo es Medica Veterinaria, integrante del CEA, Docente en la carrera de Medicina Veterinaria, UNRC. Fernando Rizza es Médico Veterinario. Columnista de NODAL, integrante del Centro de Estudios Agrarios (CEA) y Docente en la Universidad Nacional de Hurlingham, Argentina. Bruno Ceschin es Licenciado en Ciencia Política y Administración Pública. Maestrando en Desarrolo Territorial en América Latina y el Carible. Integrante del Centro de Estudios Agrarios (CEA)

Palestina, Líbano y Siria, el hambre y el ecocidio como instrumentos de guerra – Por Carolina Sturniolo, Bruno Ceschín y Fernando Rizza

Comparte este contenido:

Tesis en la ONU: erradicar la pobreza sin crecimiento perpetuo

La pobreza puede superarse más allá del crecimiento económico con políticas diferentes a las sostenidas hasta ahora por numerosos economistas, organizaciones y gobiernos, con acuerdos y políticas como mejores empleos, una renta básica universal y cancelación de las deudas soberanas insostenibles, afirma una nueva hoja de ruta presentada por un experto de la ONU.

GINEBRA – Un experto independiente de las Naciones Unidas presentó el miércoles 22 de abril una hoja de ruta para erradicar la pobreza sin necesidad de un crecimiento económico perpetuo, un enfoque que desafía décadas de ortodoxia en las políticas de desarrollo.

El modelo actual “no es realista ni sostenible, y a menudo es contraproducente”, afirmó Olivier de Schutter, relator especial sobre pobreza extrema y derechos humanos, en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en esta ciudad suiza de Ginebra.

“Durante décadas, la narrativa dominante ha sido que el crecimiento económico es la única salida de la pobreza», declaró De Schutter en la presentación de su Hoja de Ruta para la Erradicación de la Pobreza más allá del Crecimiento.

Sin embargo, “la economía global que hemos construido canaliza una inmensa riqueza hacia las manos de una élite diminuta, debilita las instituciones democráticas y atrapa a millones en trabajos mal pagados”, aseveró.

“Se basa en el saqueo de los recursos naturales y la mano de obra barata del Sur global, y ha causado daños irreparables al planeta”, dijo De Schutter.

Agregó que “en nombre de la competitividad y el crecimiento, los gobiernos también han debilitado las protecciones laborales, desregulado los mercados y recortado los servicios públicos, profundizando la inseguridad y las desigualdades”.

La hoja expone que el crecimiento económico, definido como el aumento del producto interno bruto (PIB), “se ha visto durante mucho tiempo como algo deseable en sí mismo, y los economistas han estudiado cómo conseguirlo, y los políticos cómo repartir sus beneficios”.

A su vez, los órganos de derechos humanos han considerado el crecimiento como una condición indispensable para el ejercicio de los derechos económicos y sociales, bajo el supuesto de que sin crecimiento no habría recursos que movilizar para

La asistencia sanitaria, viviendas sociales, educación o crear puestos de trabajo.

En cuanto a los gobiernos “siguen actuando como si el crecimiento infinito fuera posible. Desoyendo las advertencias de los científicos, parecen creer que la actividad económica puede expandirse sin fin, como si la Tierra fuese a proporcionar recursos ilimitados eternamente”, advierte el documento.

Sostiene la hoja que mientras la economía se rija principalmente por la obtención del máximo beneficio, responderá a la demanda expresada por los grupos más ricos de la sociedad, “provocando formas de producción extractivas que empeoran la exclusión social en nombre de la creación de más riqueza”.

“No logrará hacer efectivos los derechos de las personas en situación de pobreza”, sentencia el texto.

De Shutter afirma que “el paso de una economía impulsada por la búsqueda de la maximización de los beneficios a una economía basada en los derechos humanos no solo es posible, sino que resulta necesario para mantenerse dentro de los límites planetarios”.

La nueva hoja de ruta fue construida con las contribuciones de más de 400 expertos de todo el sistema de la ONU, el mundo académico, los gobiernos, la sociedad civil y los sindicatos, y ofrece opciones de política concretas para una transición hacia una economía de derechos humanos.

Entre las medidas propuestas se incluye el fortalecimiento de los servicios públicos universales y los sistemas de cuidados, y la introducción de mecanismos de seguridad de los ingresos, como la renta básica universal.

Asimismo, la garantía de acceso a un trabajo digno a través de un empleo público garantizado, y la reducción del tiempo de trabajo, garantizando al mismo tiempo salarios justos y dignos.

Se plantea la necesidad de financiar esas transformaciones mediante impuestos a la riqueza y a las herencias, así como la cancelación de las cargas de deuda soberana insostenibles que impiden a muchos países invertir en protección social.

Aunque los países de ingresos bajos y medios puedan necesitar aún cierto crecimiento para invertir en infraestructuras y servicios públicos, el desafío es “apoyar un crecimiento menos dependiente de las cadenas de suministro mundiales explotadoras”.

Ese crecimiento debería “permitir el desarrollo sin perpetuar la desigualdad o el daño medioambiental” de acuerdo con la hoja.

“Cuando comencé mi mandato hace seis años, la agenda ‘más allá del crecimiento’ estaba en los márgenes. Hoy, mientras nuestras estructuras económicas nos precipitan hacia la catástrofe climática y niveles extremos de desigualdad, está configurando cada vez más el debate”, afirmó De Schutter.

La hoja de ruta se presenta en un momento crucial, cuando la comunidad internacional comienza a diseñar la próxima generación de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que sustituirán a los actuales cuando expiren en 2030.

De Schutter advirtió que estos nuevos objetivos «se quedarán cortos si no miran más allá del crecimiento».

“Poner fin a la pobreza es uno de los desafíos más urgentes de la humanidad, pero seguirá siendo inalcanzable a menos que estemos dispuestos a repensar los supuestos económicos que han guiado mal las políticas durante generaciones”, concluyó De Shutter.

A-E/HM

Fuente: https://ipsnoticias.net/2026/04/tesis-en-la-onu-erradicar-la-pobreza-sin-crecimiento-perpetuo/

Comparte este contenido:

Amazonía: pueblos nativos en riesgo por contaminación de metales

Por: Zoraida Portillo

La contaminación por metales pesados en la Amazonía conlleva desafíos ambientales y sociales.

[LIMA, SciDev.Net] “No hay conciencia de que la contaminación por metales pesados es muy grave [en la Amazonia]. Si los servicios de salud y las políticas de estado no llegan a las zonas donde [la minería ilegal] está destruyendo el bosque, poblaciones enteras pueden desaparecer. Vamos camino a la extinción de los pueblos originarios”, dice a SciDev.Net Juan Reátegui, ex viceministro de interculturalidad del Perú.

Reátegui se refiere a una revisión bibliométrica, que analizó 511 artículos científicos publicados entre 1984 y 2023, indexados en Scopus, sobre la contaminación por metales en la región amazónica, que comprende nueve países.

El trabajo, que se publicará en la edición impresa de junio del Journal of Trace Elements and Mineral, encontró que la contaminación ya no se limita al mercurio proveniente de la minería ilegal de oro, sino que cada vez más involucra otros metales tóxicos como el plomo y el cadmio, igualmente provenientes de esa práctica.

La revisión muestra no solo un cambio en los contaminantes estudiados, sino también un giro de la ciencia desde el diagnóstico hacia la evaluación de riesgos, los impactos biológicos y la búsqueda de soluciones, aún incipientes en gran parte de la Amazonía.

“Los casos de sarpullidos, diarreas, bajo nivel de hemoglobina, se tratan como problemas separados de salud, no se asocian con los metales pesados. Pero nosotros sabemos que es el efecto de los metales tóxicos que se vierten a las aguas y al ambiente”, sostiene Reátegui, nativo del pueblo Awajún, con una maestría en salud intercultural, quien no fue parte de la revisión.

Añade que eso conlleva a un subregistro en las estadísticas de salud y a que nadie investigue lo que está pasando, como sucede con el pueblo chapra, en Loreto —al noroeste peruano— cuyo territorio tiene más de 40 años de explotación petrolera y contaminación por metales pesados.

“Allí han fallecido muchos niños, adultos de 50-60 años que en los registros figuran muertos por malaria, anemia, tuberculosis, enfermedades endémicas. Ni por asomo figura la contaminación”, indica Reátegui, que también tiene estudios en antropología amazónica.

Julio Cusurichi Palacios, dirigente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP), y representante del pueblo Shipibo de Madre de Dios, una de las regiones más devastadas por la minería ilegal, dice que la contaminación no solo afecta a los humanos sino a los territorios.

“Hay una depredación brutal; esos territorios ya no van a servir”, precisa a SciDev.Net.

“La afectación llega a las plantaciones de consumo como yuca, plátano, se nota en las comunidades, en los peces, en la biodiversidad y afecta hasta la polinización. En salud es más evidente con las mujeres embarazadas, los niños ya no nacen normal, tienen bajo peso o son más pequeños”, añade.

Sin proponérselo, el dirigente se refiere a otro de los hallazgos del estudio, que señala la relevancia social directa de la contaminación por metales pesados en la Amazonía.

“Los contaminantes no solo afectan la calidad del agua o los ecosistemas acuáticos, sino que impactan directamente a las poblaciones tradicionales, incluidas las comunidades indígenas, ribereñas y quilombolas (en el caso de Brasil)”, comenta a SciDev.Net Matheus Cavalcante-Silva, coautor de la revisión e investigador de la Universidad Federal Fluminense, en Brasil.  

Afirma que si bien esta investigación ofrece una visión clara de cómo ha evolucionado la comprensión científica de la contaminación en la Amazonía, también revela “una cobertura de investigación desigual, lo que indica regiones y problemáticas que aún no se comprenden bien, pero que son cruciales para la toma de decisiones”.

El gran problema del mercurio

Pese al descubrimiento de contaminación con otros minerales pesados en la región, el mercurio sigue siendo el principal, con un gran porcentaje de estudios dedicados a su comportamiento en el ambiente y sus efectos sobre la salud humana y los ecosistemas.

Por ejemplo, un artículo que se publicará en junio en la edición impresa de Environmental Pollution señala que las poblaciones ribereñas en la cuenca del río Madeira, en la Amazonia occidental brasileña, están crónicamente expuestas al mercurio, principalmente a través del consumo de pescado, pese a haberse reducido la minería de oro en la región.

Según los autores, ello se explica porque esas comunidades dependen      de pescados para su alimentación, pero estos han estado de manera permanente sometidos a un aumento progresivo de mercurio dentro de las redes tróficas acuáticas.

Pero los estudios más preocupantes se refieren a los efectos del mercurio en embarazadas, fetos e infantes, que concuerdan con lo observado por Cusurichi en su pueblo nativo.

Una revisión sistemática de estudios sobre el tema, entre 2018 y 2024, reveló que niveles más altos de mercurio durante el embarazo estarían asociados con un mayor riesgo de defectos congénitos, parto prematuro, trastorno por déficit de atención con hiperactividad, trastorno del espectro autista y bajo peso, longitud y circunferencia cefálica al nacer.

A France Cabanillas, coordinador local en Madre de Dios de Pure Earth —organización internacional para la reducción de la exposición al plomo y otros contaminantes tóxicos— estos resultados no lo sorprenden, porque trabaja hace más de 10 años en una de las zonas amazónicas más devastadas por la minería ilegal de oro.

“Sabemos que la Amazonía está contaminada, el problema es qué hacer. Tenemos que ver el asunto a nivel de cuenca, porque todos los países amazónicos compartimos este problema y algunos han avanzado más en las soluciones”. France Cabanillas, coordinador local en Madre de Dios de Pure Earth.

Relata a SciDev.Net que en las áreas circundantes a las explotaciones informales hay tiendas al paso que compran oro sin importar su procedencia, y queman con una antorcha a gas el oro mezclado con mercurio, para que desaparezca y se pueda pagar su precio real, sin mezcla.

“Lo hacen dentro de la tienda, que es pequeña; son 50, 100 tiendas en una misma calle, todas quemando oro con mercurio. Esa gente está allí las 24 horas, hay jóvenes, embarazadas, todos expuestos diariamente y sin equipos de protección personal”, ilustra.

Para él la solución no está en prohibir el mercurio sino en aprender a recuperar oro sin usarlo, algo que su organización logró hacer en 2018 usando mesas gravimétricas, que separan el oro de los materiales menos pesados basándose en la diferencia de densidad (peso), utilizando agua y un movimiento de vaivén. Sin embargo, no encontraron mercado para esta innovación.

“Hay que promover tecnologías libres de mercurio, pero con un mercado que pague adecuadamente a los mineros formales que produzcan oro sin mercurio”, subraya.

“Sabemos que la Amazonía está contaminada, el problema es qué hacer. Tenemos que ver el asunto a nivel de cuenca, porque todos los países amazónicos compartimos este problema y algunos han avanzado más en las soluciones”, concluye.

Cusurichi concuerda: “Estamos generando una coordinación con hermanos indígenas de otros países porque la minería se está expandiendo por varias partes de la Amazonía”.

Este artículo fue producido por la edición de América Latina y el Caribe de SciDev.Net

Fuente: https://www.scidev.net/america-latina/news/amazonia-pueblos-nativos-en-riesgo-por-contaminacion-de-metales/

Comparte este contenido:

Entrevista a Cynthia Santacruz: «La escuela debe volver a la relación, al tú a tú y al contacto»

Diego Francesch
La psicoterapeuta y formadora Cynthia Santacruz defiende que la dimensión emocional es el centro del aprendizaje y reclama más cuidado para el profesorado, más presencia del cuerpo en la escuela y una mirada más profunda sobre el trauma infantil, la convivencia y el acoso escolar.

La psicoterapeuta Cynthia Santacruz en un momento de la entrevista con Diego Francesch.

Cynthia Santacruz es psicóloga, psicoterapeuta, comunicadora y formadora, especializada en trauma emocional y vínculos afectivos. Con casi 20 años de experiencia, ha desarrollado una trayectoria centrada en el acompañamiento profundo de procesos emocionales desde un enfoque integrador que articula modelos dinámicos, sistémicos y neurobiológicos.

A lo largo de su carrera, ha trabajado con población adulta, infantil y familias, experiencia con la que ha consolidado una mirada terapéutica centrada en el vínculo como eje fundamental del bienestar psicológico.

No hay educación sin educación emocional

La psicoterapeuta y comunicadora sostiene que el debate educativo se ha quedado muchas veces en la superficie. Para ella, la cuestión no es si la emoción debe entrar o no en el aula, sino cómo se ha podido llegar a construir aprendizaje sin colocarla en el centro. ¿Cómo hemos conseguido llegar a crear aprendizajes sin llamar a las cosas por su nombre? Esa es, a su juicio, la gran pregunta. Santacruz insiste en que la dimensión emocional no es un añadido, sino la base sobre la que se sostiene cualquier proceso de enseñanza-aprendizaje. En un contexto marcado por la tecnología, la sobreestimulación, la multiculturalidad y la creciente preocupación por la salud mental, recuerda que la escuela no puede seguir ignorando lo que sucede en el plano afectivo y relacional.

A su entender, el problema no es nuevo, pero ahora resulta más visible. Antes había más cercanía, menos estímulos y más espacios de encuentro. Hoy, en cambio, la escuela convive con el desgaste de la prisa, la fragmentación y la dificultad para sostener vínculos.

La relación docente-alumno como clave

Santacruz defiende que la relación entre profesor y alumno es determinante. De hecho, recuerda que ya existen estudios que apuntan a una correlación directa entre el éxito escolar y el vínculo con el maestro. ¿Eso también es cosa de los profesores? Su respuesta es tajante: sí. No solo de los docentes, sino de cualquiera que trabaje con personas. Para ella, entrar en el alma del otro exige respeto, presencia y destrezas emocionales. En esa línea, rechaza la idea de que el profesorado deba limitarse a transmitir contenidos. Considera que el gran reto no es llenar el horario de programas emocionales, sino transformar la manera en que los adultos se relacionan con los niños y adolescentes. Según explica, no basta con enseñar qué es la alegría o la tristeza en un bloque semanal: lo verdaderamente importante es que el docente se conozca, revise su propia historia y pueda intervenir desde una posición madura y disponible.

¿Es necesario ser buena persona para ser buen profesor? Santacruz cree que sí, con rotundidad. Matiza, eso sí, que tener heridas no impide ser una buena persona. El problema surge cuando esas heridas no se miran y acaban proyectándose sobre el alumnado. De ahí que insista una y otra vez en la importancia del autoconocimiento y del trabajo personal del profesorado.

Trauma, cuerpo y aprendizaje

Uno de los ejes de la conversación es el trauma infantil. La especialista explica que muchos comportamientos que en clase se interpretan como desafío, indisciplina o mala actitud son en realidad respuestas biológicas de un organismo que intenta sobrevivir a un contexto estresante. Habla de grandes traumas y de traumas pequeños, esas heridas cotidianas asociadas a la prisa, a la falta de escucha, a hogares desbordados o a entornos donde el niño apenas encuentra tiempo para ser mirado.

Para Santacruz, cuando un alumno llega al aula cargado de tensión, no puede sostener la atención de la misma manera que otro que llega regulado. Por eso reclama pequeños protocolos de descarga y más atención al cuerpo, un gran ausente en muchos sistemas escolares. ¿Qué le pasa a ese niño que no para quieto o a ese otro que se encierra en sí mismo? La respuesta, dice, no siempre está en una etiqueta diagnóstica. A veces el cuerpo está hablando. A veces el movimiento, el silencio o la hipotonía son una forma de pedir ayuda.

Una escuela que cuide a quien cuida

La psicoterapeuta también pone el foco en el profesorado, al que considera una pieza central de cualquier cambio educativo. A su juicio, los maestros son la verdadera base del sistema, aunque muchas veces no reciben el reconocimiento social, la formación ni el cuidado que necesitan.

¿Qué hacemos con un profesor quemado? Santacruz cree que un docente agotado no puede sostener adecuadamente al grupo y que la escuela debe revisar también sus estructuras, sus cargas burocráticas y sus criterios de permanencia. Propone un modelo más flexible, donde el talento del profesorado pueda reorientarse si el aula ya no es el mejor lugar para esa persona.

A lo largo de la charla insiste en que la escuela no puede seguir funcionando como una máquina que absorbe esfuerzo y devuelve desgaste. Necesita adultos regulados, comprometidos y emocionalmente disponibles.

Bullying, violencia y búsqueda de poder

El acoso escolar aparece como una de las expresiones más dolorosas de esa desconexión emocional. Santacruz sostiene que no se erradica solo con campañas o protocolos, porque el problema está en la raíz: la violencia se reproduce cuando no se trabaja la propia agresividad, cuando los vínculos se debilitan y cuando el poder sustituye al amor como forma de relación.

¿Por qué sigue reproduciéndose el bullying? Porque, según explica, aún no se ha logrado construir una auténtica cultura de buenos tratos. Y eso requiere mirar no solo al niño que agrede, sino también al contexto familiar, escolar y social en el que aprende a relacionarse. En muchas ocasiones, añade, el alumno no expresa su sufrimiento en casa, sino en el colegio, porque allí encuentra por primera vez a un adulto capaz de verlo.

Escuelas emocionalmente seguras

Al final de la conversación, Cynthia Santacruz resume su idea de escuela ideal en una noción sencilla: seguridad. Una escuela emocionalmente segura es aquella que ofrece señales claras al sistema nervioso del niño, con adultos responsables, espacios reguladores y una presencia capaz de contener.

¿Qué caracteriza a una escuela emocionalmente segura? Que el alumno pueda aprender, hablar, jugar y relacionarse sin estar en estado de alerta permanente. Que encuentre figuras adultas a las que dirigirse cuando algo duele. Que haya cuerpo, vínculo, escucha y respeto. Para Santacruz, ese es el camino realista y urgente. No uno hecho de fórmulas vacías, sino de relaciones más humanas. Porque, como deja claro a lo largo de toda la entrevista, el futuro de la escuela pasa por devolver al centro aquello que nunca debió salir de él: la relación entre personas.

Cynthia Santacruz: «La escuela debe volver a la relación, al tú a tú y al contacto»

Comparte este contenido:
Page 13 of 6841
1 11 12 13 14 15 6.841