OVE / Panamá / 31 / 10 / 2019
A continuación damos a conocer los distintos llamados que desde anoche está haciendo el movimiento estudiantil para marchar hoy en protesta contra la reforma constitucional







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A continuación damos a conocer los distintos llamados que desde anoche está haciendo el movimiento estudiantil para marchar hoy en protesta contra la reforma constitucional







Entrevista/31 Octubre 2019/Autor: Daniel Sánchez Caballero/El diario la educación
El último libro de Marina trata de explicar la historia de la inteligencia, desde la invención de la ciudad y la vida en común hastsa el papel que juegan las grandes empresas en el desarrollo de nuevas formas de pensar y enseñar.
Entrevistar a José Antonio Marina es un problema para el periodista. Cada respuesta que da este filósofo, profesor y escritor -entre otras cosas- da pie a varias preguntas más, en un bucle sin fin hasta que se acaba el tiempo y la mitad de las preguntas que se traían pensadas en origen se quedan en el tintero. Marina está promocionando su último libro, Historia Visual de la Inteligencia (Conecta), en el que reflexiona junto al arquitecto e ilustrador Marcus Carús en el doble formato escritura-dibujo (“la palabra analiza, el dibujo concentra”) sobre la inteligencia humana, su evolución a lo largo de la historia y su funcionamiento. Utilizando la figura de Usbek, un extraterrestre que trata de comprender a la humanidad en una visita a la Tierra, el filósofo alerta en este libro sobre la teórica pero inminente llegada del cuarto gran hito en la evolución de la inteligencia humana, la que nos convertirá en posthumanos, y los peligros que encierra.
Para fijar el marco en el que nos vamos a mover: ¿cómo defines la inteligencia?
La función principal de la inteligencia es dirigir bien la conducta. Y para eso necesita manejar la información, necesita aprender con rapidez, gestionar las emociones. Y necesita -y esto ya es específico del ser humano- ser capaz de dirigir todo esto hacia metas. En los animales todo eso está dirigido hacia metas ya determinadas por el impulso o los institutos, y la inteligencia humana lo que hace es crear metas tan diferentes. Cuando analizas la inteligencia a lo largo de la historia tienes que pensar por qué se le han ocurrido cosas tan raras a lo largo de la historia. Cosas que han ido tirando del ser humano para que invente cosas nuevas. Por eso es muy expansivo, no tenemos unos sistemas de comportamiento muy predeterminados. Somos bastante libres en el sentido de que podemos elegir las metas, y entonces se pone todo el mecanismo de la inteligencia en funcionamiento: busca la información, la gestiona, se equivoca y corrige… Todo ese complejo mecanismo es en lo que consiste la inteligencia.
¿Hasta qué punto se pueden elegir las metas? ¿Crees en la libre voluntad del ser humano?
Ese es el problema. Todos creemos que podemos elegir y, sin embargo, de donde nos han venido los problemas ha sido de la neurología. Toda la teoría de la inteligencia que yo manejo comienza en la neurología y termina en la ética como forma de organizar la conducta por valores. Los neurólogos, desde hace ya bastante tiempo a raíz de los trabajo de Benjamin Libet, descubrieron una cosa muy desasosegante: que alrededor de 200 milisegundos antes de que yo decida hacer una cosa se han activado ya las zonas premotoras del cerebro. El cerebro ya lo había decidido. Parece que nosotros estamos asistiendo a algo que el cerebro ha decidido por su cuenta. Por eso los neurólogos dicen que nosotros no somos libres, porque el cerebro actúa por su cuenta. Esto es irrebatible. Se han repetido y ampliado las experiencias hasta los 8-9 segundos, que para el cerebro es mucho tiempo, y parece que ya lo había decidido. Por eso en mis discusiones con los neurólogos, en particular con Joaquín Fuster, digo que eso es verdad, pero el ser humano puede conseguir un margen de libertad grande porque puede diseñar su propio cerebro. Es como si pudieras marcar los dados. Luego los dados deciden la jugada, pero los has marcado primero. De esa manera, el cerebro va a tomar las decisiones por su cuenta, pero a partir del diseño que le he dado yo. Eso es lo que a lo largo de la historia ha intentado hacer la educación, diseñar el mecanismo que me va a dirigir. Si no lo diseñas, el cerebro va a ir por su cuenta, utilizando todas sus redes, y la neurológicamente más potente pasa a la acción. Nosotros hemos establecido sistemas de salvaguardia, hemos potenciado lo que yo llamo la aduana antes del paso a la acción. Es decir, lo que nos va viniendo son deseos, impulsos, y lo que hacemos es pararnos. Lo comparamos con los criterios de evaluación que poseo y entonces hay tres opciones: o dejo pasar a los deseos, o los anulo o pido al cerebro otra solución.
Aunque no es un concepto nuevo en tu pensamiento, en el libro hablas del “bucle prodigioso” entre inteligencia y cultura. ¿Qué es?
El asunto educativo es una evolución de la inteligencia humana interesantísima. Una parte es biología (el cerebro ha evolucionado en tamaño, en conexiones, hemos desarrollado muchísimo los lóbulos frontales, que son el director de orquesta y donde está la aduana), pero también hemos hecho lo que he llamado en otros libros “el bucle prodigioso”, por el que la inteligencia crea cultura y la cultura crea inteligencia. Se crea entonces una especie de bucle expansivo, porque la cultura permite pensar en más cosas. Un ejemplo: hay idiomas primitivos que solo tienen palabras para distinguir “uno” y “muchos”, o “uno”, “dos”, “tres”, “cuatro” y “cinco”. Si solo puedes definir hasta cinco, el pensamiento matemático que puedes tener es pobrísimo. Cuando la cultura empieza a crear anotación algebraica, no lo hace por una cuestión para matemáticos, sino para dotarnos de herramientas para pensar en más cosas. Cuando se inventa la anotación musical se pueden componer cosas que sin anotación musical no se pueden pensar. Con la anotación gregoriana solo Beethoven no habría podido pensar en conjuntos orquestales porque no tenía herramientas mentales. Ahí se produce una especie de sinergia expansiva entre lo que crea la inteligencia y después recibe. Ahora estamos en un momento especialmente notable, porque lo que recibimos son gigantescas cantidades de información y gigantescos sistemas de inteligencia artifical (IA). Estamos dando un salto cualitativo muy imprevisible. El expresidente de Facebook, después de contar las cosas fantásticas que están haciendo, dijo: “Solo Dios sabe lo que esto está produciendo en el cerebro humano”. Porque nosotros no lo sabemos. Te quedas un poco sobrecogido.
En el libro mencionas algunos “hitos” en la historia de la inteligencia. ¿Hablamos de episodios concretos, de grandes cambios…?
Seguramente pueda haber más, pero yo creo que ha habido tres grandes giros en la marcha de la historia de la humanidad. Una vez consolidados como especie, es decir, cuando ya teníamos el cerebro que tenemos ahora (las variaciones fueron de hace unos 200.000 años), hemos creado el lenguaje, ha aparecido el Sapiens. Somos humanos. ¿Qué hacemos? Empezar a crear cultura. En esa evolución hay tres grandes giros que determinan todo lo demás. Uno es cuando nuestros antepasados dejan de vivir en hordas nómadas dedicadas a la recolección. Se estabilizan, se hacen sedentarios y crean ciudades. No es un cambio externo, influye en el modo de configurarse la inteligencia. Empieza a pensar en otras cosas, a hacerlo con otras personas. En las ciudades se estimula mucho la invención, la competición. Aparece algo importantísimo con la agricultura: empieza a haber excedentes. Hasta entonces se consumía lo del día. Cuando empiezas a tener más bienes de los que puedes consumir empieza la riqueza y la propiedad. Eso desencadena una serie de fenómenos que duran hasta ahora. Hace falta organizar la propiedad, la gente se une para defenderse. Se separan las clases, se crea el protegido y el que protege. Fuera de la ciudad están los nómadas que la quieren asaltar, hay que organizar un ejército, servicios comunes. El cerebro de nuestros antepasados no podía interaccionar con más de 100-120 personas. Cuando aparecen las ciudades tiene que crear incluso otro tipo de sentimientos para poder relacionarse con gente que no es de su familia. Y tiene que crear normas de conducta, someter los impulsos a normas establecidas para resolver conflictos. Creo que es el primer gran giro de la inteligencia. Una de las cosas que sucede es que aparece la escritura, que no es solo una herramienta para comunicarse, también para pensar. Gracias a la escritura yo puedo pensar en cosas que antes no podía. Imagina las matemáticas. Sin la escritura algebraica a partir de un punto no podemos pensar. No podemos hacer una multiplicación un poco complicada sin poder escribirla. Aparecen muchos sistemas políticos. Luego aparece otro invento casi tan importante como la escritura, el dinero. El dinero es un invento absolutamente fascinante. Supone reducir todo intercambio a un intercambio con una herramienta simbólica que no significa nada, pero a la vez puede significar todo. Es un mundo que ya entra en las ficciones.
El segundo gran eje axial es que entre el 750 y el 350 antes de nuestra era la inteligencia, que ya se había acostumbrado a tratar sociedades más extensas y se somete a normas y crea figuras de poder, parece que se vuelve hacia sí misma. Son unos siglos muy reflexivos, en los que las ficciones intentan plantear problemas nuevos, y aparecen las grandes religiones. En ese periodo aparece Buda, Confucio, los profetas de Israel… Y tienen una particularidad: en ese momento Dios se convierte en bueno. Hasta ese momento era el poder absoluto. Entonces se hace el poder bueno y los seres humanos empiezan a relacionarse de distinta manera respecto del futuro, de la muerte y del poder. Al mismo tiempo, el poderoso se aprovecha de las religiones, de manera que hay un juego muy interesante que a partir de los profetas de Israel se prolonga en la misma tradición, con Jesús de Nazaret y Mahoma, el considerado último profeta. Aparece también Sócrates como una forma de reflexión sobre uno mismo. Es un periodo sorprendente en la historia de la inteligencia, que se hace metacognitiva y el hombre empieza a reflexionar sobre sí mismo en relación con todo y los dioses.
El tercer gran cambio que me interesa destacar es cómo todo este sistema (vivir en la ciudad y los sistemas religiosos) nos está proporcionando una idea de sumisión, de obediencia a la norma y al poderoso (Dios). Aparece una cultura de la obediencia. Por ejemplo, en la filosofía escolástica la virtud principal del ser humano es la obediencia a la norma o a la verdad o a Dios. A partir del Renacimiento aparece una valoración de la inteligencia, pero ya individual. Tengo que fiarme de la inteligencia, pero de la mía, de mi capacidad de razonamiento, de alcanzar la verdad. Empiezan a pasar cosas: el individualismo del Renacimiento, la apelación a la propia conciencia del Protestantismo y el descubrimiento de la ciencia como algo más allá de la religión, como el propio desarrollo de la razón. Entonces empieza la idea de la inteligencia que se rebela, que va a definir su propia independencia. Y empieza a pensar en otro tipo de derechos. Ya no son concedidos por Dios, son inventados por la inteligencia. Aparece la Ilustración y las grandes revoluciones políticas. En esas estamos. Ahora, viendo si hay un cuarto giro, que sería el tecnológico. La idea del libro es que estamos justo en este momento y antes de meternos en otro giro vamos a comprender bien lo que nos han traído hasta aquí.
“Antes de meternos en el giro”, dices. Pensaba que los giros pasaban por sí mismos, más que meternos como una cuestión voluntaria. ¿O nunca habíamos sido conscientes y ahora sí y esa es la diferencia?
Esa es la cuestión. Ahora somos conscientes de lo que está pasando y los cambios que está habiendo. Tenemos más capacidad de reflexionar sobre las herramientas que tenemos. Se habla —con una cierta euforia un poco tonta, me parece— de que primero era en el año 2050 y ahora se ha adelantado a 2040 cuando aparecerá una nueva especie humana, eso que se llama “la singularidad”. Explicádmelo un poco. Cada vez recibo más libros sobre transhumanismo y la era posthumana. ¿Esto exactamente de qué va? Es el momento en que se apliquen a la especie humana los recursos tecnológicos que ya tenemos o los previsibles: la mejora genética, potenciadores cerebrales, sinergias entre la IA y la tecnología. Elon Musk, el dueño de Tesla, ha fundado una empresa para estudiar los microimplantes neuronales electrónicos en el cerebro directamente. ¿En serio? Y tanto. También están convencidos de que van a crear una súperinteligencia. Se leen estas cosas que parecen anecdóticas: Google va muy avanzado en la creación de la computadora cuántica. O sea, una empresa privada —la misma que maneja un porcentaje altísimo de toda la información que existe, de la que todos nuestros alumnos dicen: “¿Para que voy a aprender esto, si está en Google?”, por la que estamos desatendiendo las capacidades del individuo y vamos a empezar a confiar cada vez más en ella— te dice que puede hacer en un segundo lo que los computadores más avanzados que tenemos ahora tardarían 10.000 años. Pues no sé qué vamos a hacer con esto. Se está creando un manejo de la información en el que los únicos que van a poder comprender la información que maneja un ordenador son otros ordenadores, con lo cual todo se va a conversar entre ordenadores. Eso te deja un poco raro, porque se empieza a tratar un tema, que es: ¿Necesitamos comprender las cosas o basta con que las entienda el ordenador?
Espero que la pregunta no sea para mí.
Hay un psico-filósofo informático, Daniel Dennet, que tiene un libro llamado De las bacterias a Bach que plantea qué pasa si de repente decidimos que ya no necesitamos nada porque basta con que lo entiendan los ordenadores. ¿Eso nos afecta? Él se asusta y cree que nos afecta y mucho, porque está bien que nos baste con usar algo como el móvil, aunque no comprenda la mecánica. Si ya pasamos a las instituciones humanas, el asunto es más complicado si no las entiendo y me limito a usarlas. ¿Y de las personas? ¿Qué pasa si no importa comprenderlas y solo necesito usarlas? Todo se complica. Yo ahora escribo muchísimo que necesitamos comprender. Este libro está en eso. Necesitamos comprender qué está pasando, qué usamos, hacia dónde vamos. Si no, se va a producir una dinámica muy autónoma que es que la técnica produce técnica. Y la técnica que produce dinero produce técnica que produce más dinero. ¿Qué pasa con esto? En las grandes universidades americanas hay departamentos enteros dedicados a averiguar cómo inducir creencias a través de procedimientos informáticos… Esto me lleva al Cambridge Analytics y a la influencia aceptada de que me cambien las reglas sin que me dé cuenta porque no me importa mucho. Si me dan comodidad, ¿para qué quiero comprender esto? Miremos, por ejemplo, el mundo educativo. Lo que está pasando sin que nos demos cuenta es muy grave. Los sistemas estatales de educación se están quedando atrás. Ni saben por dónde van, ni invierten en investigación en educación, mientras las grandes compañías informáticas se están gastando miles de millones en ver cómo se forma la gente. Han descubierto que va a ser el próximo negocio del trillón de dólares y se quieren quedar con él. Google quiere ser la gran educadora. Lo dicen con una frase que suena ingenua, pero que ellos se toman en serio: quiere ser el tercer hemisferio cerebral de todas las personas. ¿En serio? En serio. Que no podamos funcionar sin Google. Bill Gates (Microsoft) también está metido. Me da la impresión de que en el mundo educativo más formal nos vamos a ver desbordados pronto. Y tienen el afán de quedarse con el negocio, no hay teorías conspirativas. Quieren enseñar matemáticas, pero quieren que las aprendas con sus herramientas.
Última pregunta, que se me acaba el tiempo que tengo. Al final del libro planteas una conversación (no daremos más datos para no revelar demasiado) que pinta un panorama, a mi juicio acertado pero muy duro, de la situación actual de las sociedades, hablando de la desigualdad y el individualismo, aunque con un giro esperanzador al final.
Usbek [el extraterrestre que hace las funciones de hilo conductor en el libro] habla de una sociedad hacia la que previsiblemente vamos, que tiene sus cosas buenas: viviremos más tiempo, más cómodamente, pero estamos tan convencidos de que la tecnología y el conocimiento son tan importantes, que hemos olvidado otra línea de acción que la inteligencia, digamos pretecnológica, tuvo, que es que mientras había una línea que era la razón-la ciencia-la tecnología-la economía-la razón, etc. había otra que era el comportamiento-la convivencia-las emociones-los derechos-las nuevas éticas-el concepto de dignidad. Pero se han ido separando, y nos hemos puesto a pensar que la tecnología era la que nos resolvía los problemas, y hemos olvidado lo otro. Hay que cuidarlo, porque estamos aún a tiempo de no cometer esa equivocación. Sigo muy de cerca lo que está pasando en China, porque puede ser un adelanto de lo que está por venir. Todo el mundo la considera una gran potencia económica. También es una gran potencia tecnológica y, además, quiere ser una potencia cultural, demostrar que su modo de vida es mucho más beneficioso para el ciudadano que el modo de vida occidental. Y lo dicen: “Al modo de vida occidental se le sacó la idea de que el valor principal era la libertad. Nosotros -lo han explicado en los dos últimos congresos del Partido Comunista- no pensamos que el principal valor sea la libertad, como somos confucianos (ya no dicen marxistas), para nosotros el valor principal es la armonía”. Y para conseguir la armonía no necesitamos libertad, necesitamos premiar las conductas buenas y castigar las malas. ¿Cómo lo vamos a hacer? Ya han aplicado esto a 100 millones de personas: cada uno tendrá su historial propio, que incluirá las multas que tiene o las cosas buenas que haga. Y cuando vayas a pedir algo mirarán ese historial. Tienes muchos puntos a favor, te costará todo menos. Podrás ir a las mejores universidades o viajar al extranjero por ser buen ciudadano. Con otros no interesará ni que vayan a la universidad porque son un desastre. Eso nos va a tentar con mucha facilidad.
Fuente e imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/10/31/google-quiere-ser-la-gran-educadora-quiere-ser-el-tercer-hemisferio-cerebral-de-todas-las-personas/
OVE / Panamá / 31/10/2019
A continuación difundimos algunas de las imágenes que nos llegan de la fuerte represión ocurrido anoche contra los manifestantes estudiantiles que se oponen a la reforma constitucional que impulsa el parlamento panameño



La jornada de protesta reportó 52 detenidos quienes fueron liberados a las 3 de la madrugada pero deben presentarse hoy a audiencia de formulación de cargos. Anoche una lista parcial fue difundida por la Asociación de Profesores de la República de Panamá. Reproducimos la información como la recibimos en la redacción de OVE:
Centroamérica/Puerto Rico/31 Octubre 2019/Metro pr
El secretario del Departamento de Educación (DE), Eligio Hernández Pérez, compareció este martes ante la Comisión senatorial de Educación que preside Axel “Chino” Roque, para deponer en torno al Proyecto de la Cámara 1945 para establecer la Ley para la Educación de los niños y jóvenes con discapacidades en Puerto Rico.
En su ponencia, Hernández Pérez señaló que el proyecto recoge aspectos importantes ya establecidos en la Ley Federal Individuals with Disabilities Improvement Act del 2004 (IDEA) y la propia Ley 51- 1996. Ese estatuto ya contiene varios de los procesos que están siendo implementados en la agencia.
“Creemos que la iniciativa presentada es un paso de avance que contempla tener en un solo documento la base para la prestación de los servicios de educación especial. Ahora bien, el proyecto presenta varios elementos nuevos que deben considerarse dentro de lo que hemos expuesto”, dijo Hernández Pérez en su ponencia.
En primer lugar, señaló que la pieza trae como un cambio la forma en que se designa o nombra al Secretario Asociado de Educación Especial y reconoció que esta propuesta busca darle mayor legitimación o importancia a la figura de quien dirige el Programa de Educación Especial.
“No obstante, no debemos perder de perspectiva que este funcionario debe ser considerado dentro del contexto del Departamento y su deber ministerial. Filosóficamente, quien ocupa este puesto debe ser afín a quien esté dirigiendo el Departamento y la política pública que se busca implementar. La separación o autonomía mayor puede crear un potencial choque de política pública. Debemos fomentar el trabajo en equipo, pues con ello fomentamos la inclusión de nuestros estudiantes”, indicó el secretario.
Sobre la propuesta de separar los jueces administrativos de educación especial para que sean nombrados por el gobernador con el consentimiento del Senado, el jefe de Educación sugirió que estos continúen siendo nombrados por el Departamento, ya que el proceso de querellas está regulado por legislación federal y dispone de un término corto para resolver las querellas de 45 días.
Indicó que estos funcionarios son contratados con fondos federales (Ley Federal IDEA), lo que requiere que no sean empleados de la agencia ni que estén envueltos en la educación o cuidado del menor, que no tengan intereses personales ni profesionales que conflijan con su objetividad en la vista administrativa. Además, deben tener conocimiento y la habilidad para entender la Ley IDEA, las regulaciones estatales y federales sobre el citado estatuto.
“El mecanismo propuesto, a pesar de que separa el nombramiento de los funcionarios, termina por mantenerlos bajo la supervisión directa de la agencia, lo que pone el mecanismo en contra de las disposiciones de ley y, por ende, pone en riesgo el uso de los fondos federales”, sostuvo sobre el particular.
Por otro lado, dijo que el proyecto cameral también contiene la derogación de las disposiciones de la Ley del Servicio de Evaluación Vocacional y de Carrea (Ley Núm. 263-2006), a lo que el Departamento recomendó que antes de ser incorporadas al proyecto estas sean revisadas, ya que las experiencias de los maestros de educación especial de hoy día se alejan de los deberes establecidos en esa ley.
“Ni el Departamento ni el Programa de Educación Especial cuentan con suficientes recursos diestros para llevar a cabo las evaluaciones vocacionales y de carrera a los 59,101 estudiantes que se benefician de ese servicio. Por lo tanto, sugerimos se evalúe el aumentar la edad y establecer consideraciones especiales para esta evaluación, pues el proceso y las consideraciones varían entre los estudiantes. Por otro lado, recomendamos que este tema no forme parte del proyecto y sea atendido en conjunto con los maestros de Educación Especial, consejeros escolares, la Administración de Rehabilitación Vocacional y las escuelas y universidades, de forma tal que se pueda mejorar lo existente”, puntualizó el funcionario.
Igualmente destacó la importancia de que se elimine el término de defensores y se mantengan los intercesores. Concurrió con la medida en el sentido de que estos deben ser regulados por un ente externo, que exista un registro oficial disponible y un código de ética para regirlos.
En términos generales el proyecto:
Fuente: https://www.metro.pr/pr/noticias/2019/10/29/educacion-presenta-enmiendas-al-proyecto-de-educacion-especial.html
Los regentes instaron a los diversos actores políticos a realizar un sacrificio para que los alumnos puedan incorporarse el próximo 4 de noviembre, y señalan que ‘no puede haber cambio’, sin formación educativa.
Sin embargo, sectores opositores anunciaron la víspera un nuevo calendario de movilizaciones contra el Gobierno hasta el próximo 5 de noviembre y llamaron a la población a manifestarse en sus ciudades de manera ininterrumpida.
Para mañana miércoles, trabajadores de la salud anunciaron una jornada de protestas, y el jueves saldrán los motoristas, mientras que para finales de semana rendirán tributo a Charlemagne Peralte, que resistió a la ocupación estadounidense (1915), en el centenario de su muerte.
Este martes, se registraron movilizaciones en algunas regiones del país, y de acuerdo a medios de prensa, inconformes lanzaron un coctel molotov al Museo del Panteón Haitiano, en la capital, única institución de su tipo en el país que atesora parte de la historia nacional.
También prendieron fuego al tribunal de paz, la oficina de la Empresa de Electricidad de Haití, y la comisaría de Petit- Goave, a unos 75 kilómetros al sureste de Puerto Príncipe.
La crisis se agudizó en las últimas semanas, luego que el presidente declinó su renuncia, y alegó que los gobiernos de transición, como proponen los sectores opositores, no hicieron bien al país.
Además de las escuelas, también permanecen cerradas empresas, la administración pública, comercios y funciona de manera intermitente la transportación colectiva.
Recientemente, el hotel Best Western Premier, uno de los más reconocidos de la capital de Haití anunció el cierre definitivo de sus operaciones el próximo jueves, mientras que otras grandes empleadoras como la Cervecería Nacional, comunicaron la reducción de su personal.
Entre las demandas de los cientos de miles de personas que protestan en el país, figura el acceso a servicios universales como la salud y la educación, en manos del sector privado y muchas veces con precios prohibitivos.
También critican el desempleo, en el que está sumido casi el 70 por ciento de la población activa, el alto costo de la vida y la constante depreciación de su moneda nacional, que reduce drásticamente el poder adquisitivo.
Los españoles más jóvenes están acosados por una triple epidemia que ensombrece su futuro: sedentarismo, obesidad y una alimentación muy mejorable. Seis de cada diez niños y adolescentes no se mueven lo suficiente, y cuatro de cada diez tienen sobrepeso o son obesos. Son los que menos verdura comen de Europa (el 10% la consume diariamente) y solo tres de cada 10 se echa fruta a la boca. A medida que crecen, se hermanan con las pantallas. En este escenario tan alarmante, el sistema educativo no responde, con entre dos y tres clases de Educación Física a la semana como mucho. El grueso del ejercicio diario se fiaría a las extraescolares, que dependen de la educación y el poder adquisitivo de los padres. Aunque, siempre en el entorno de la escuela, hay buenas ideas con vocación de antídoto. Estas son algunas.
El bullicio les delata. Difícil sujetar a esta legión de críos en chándal en el patio del colegio público bilingüe Maestro Rodrigo de Aranjuez. A zancadas, llega un hombre enjuto en mallas y se coloca en medio. Es el director, Francisco Javier Pariente. «¡Venga, que ya quieren salir!», le grita la jefa de estudios, Julia González, en vaqueros pero con zapatillas.
A la señal se lanzan hacia la verja de entrada, con el director en el grueso del pelotón. El reloj marca las 8.40. Ha comenzado la Milla del Maestro: correr antes de clase algo más de un kilómetro y medio, o lo que es lo mismo, cubrir ocho veces la distancia entre las vallas que cierran el colegio. En la heterogénea turba trota un padre con gafas de sol con dos pequeños de la mano, otro de la misma guisa con cara de felicidad y un bebé adormecido sobre el pecho. En la primera mañana de frío de este otoño tardío madres en deportivas o en traje de calle se cruzan con profesores en medio del enjambre de 150 alumnos de infantil y primaria. Algún grupo se descuelga andando. Van de palique. Una pancarta saluda a los corredores: «Rogwarts», se lee. Este año el colegio es un trasunto de la academia de magos de Harry Potter. Así que al llegar, después de un cuarto de hora de saltos, carreras y paseo, les entregan los carnés (incluidos 30 para padres) con los que deberán derrotar a carrera limpia al malvado Sedentarius, que «ha bloqueado la red flu con la que se trasladan los aprendices de chimenea en chimenea».
Razón tienen en combatirle. Solo cuatro de cada 10 críos y adolescentes españoles practica la hora diaria de ejercicio moderado a vigoroso (esto es, que acelere el ritmo cardiaco y la respiración) recomendado por la OMS, según un estudio de la Fundación Gasol. Y eso en un panorama en el que el 35% de chavales entre ocho y 16 años están gordos o tienen sobrepeso, según la misma investigación sobre 3.800 escolares de toda España.
Al terminar de correr, Sara, Cinthia y Cristina lucen las mejillas coloradas. «Nos despejamos. Mola un montón», apunta la primera, de 11 años. «Es más divertido. Muy guay», cuenta la segunda. Daniel, en chándal, ya ha dejado a sus dos hijos en sus aulas. «Es una idea estupenda. Si corren un poco están más tranquilos». Asegura que quiere venir siempre que pueda porque su trabajo de hostelero apenas le deja moverse.
La Daily Mile (Milla Diaria) nació en el Reino Unido en 2012, idea de una profesora que un día sacó a correr a sus alumnos por el parque que veía por la ventana del aula. Ya se ha extendido a 10.000 escuelas de 69 países. En España 27 colegios la practican. El Maestro Rodrigo, en un gran desarrollo urbanístico a las afueras de Aranjuez (59.000 vecinos), es el único centro público de la Comunidad de Madrid que pone a los chavales a correr antes de clase.
«Crece la atención y la motivación de los chicos y se nota», cuenta el director en su despacho, ya sin mallas. El convencimiento de los efectos del ejercicio sobre el rendimiento llevó al veterano enseñante y corredor aficionado a indagar y a conectar vía web con la fundación Daily Mile. El curso pasado, llegaron a correr todos los días. «Lo que aprendimos es que si lo interrumpes porque llueve, cuesta retomarlo, así que este año lo haremos en el pabellón cuando haga mal tiempo». Han empezado dos veces por semana.
Varias investigaciones británicas han glosado los beneficios de esas cortas sesiones. Además de reducir la grasa corporal y el sedentarismo, la práctica mejora la forma física de los chicos e incrementa la atención y la memoria, reforzando su capacidad de aprendizaje.
La ruidosa hilera de chavales que atraviesa la portería de balonmano mira al profesor de Educación Física, en el centro de la cancha. Hace calor a media mañana en el colegio público bilingüe Madre Teresa de Calcuta de Parla (128.000 habitantes), una ciudad del sur de Madrid. Quique Santos está de pie, en chándal y escoltado por varios pequeños que dan saltitos impacientes. Empieza el Pizza topping, su juego favorito. El profe grita:
—¡Pepperoni!
Solo dos chicos se lanzan a sortear la escueta barrera que forman el maestro y sus compañeros, atentos como guardametas.
—¡Cheese!

Ahora es una avalancha blanca y azul la que busca los resquicios para pasar.
«¡Three steps and turn in the middle!». Santos habla en inglés a los 17 niños y nueve niñas de 4ºB. Contestan en español. Durante los tres cuartos de hora de clase habrán de tumbar conos y ladrillos de plástico a balonazos en una especie de mar en el que no pueden internarse. Luego la pelota tiene que «limpiar de basura el océano».
El sol y el continuo movimiento les enrojece la cara. Más que de sobra cumplen la recomendación de practicar ejercicio moderado a intenso al menos la mitad del tiempo de clase de Educación Física. Pero lo que ocurre ahora en este colegio con 1.000 niños ubicado en el PAU de Parla Este, una zona de renta media baja (entre 7.500 y 12.000 euros por persona), no es lo habitual.
Varias investigaciones han hallado que los escolares españoles se mueven poco en esta asignatura. Por ejemplo, según un estudio publicado en 2018 que analizó a 1.925 niños y adolescentes de Cádiz y Madrid solo una ínfima parte pasaba más de la mitad de la clase haciendo ejercicio enérgico: (1,2% de niños y ninguna niña). En general, no llegaban a 10 minutos los que pasaban en este tipo de actividad durante la clase y los recreos.
Una investigación de Javier Molina-García, profesor de la Universidad de Valencia, concluyó que los alumnos de nueve institutos de la capital valenciana se ejercitaban solo el 21% de la clase. «Las sesiones deben ser más activas y también los recreos», dice. El docente aboga por incluir prácticas como la milla diaria, los descansos activos en medio de cualquier asignatura o acudir al colegio a pie o en bicicleta de manera organizada y sistemática.
Los licenciados en Educación Física pelean para que haya al menos tres clases de Educación Física a la semana. La vicepresidenta del Consejo de la Educación Física y Deportiva, Mónica Aznar, reconoce que no todas pueden ser como la de Santos, «bien secuenciada y preparada». La asignatura pretende inculcar hábitos saludables e incluye conocimientos teóricos. «Por eso necesitamos más horas».
La investigadora Irene Esteban-Cornejo, de la Universidad de Granada, no duda: «La clase diaria sería fundamental, el colegio es el momento para conseguir la adherencia de la población a los hábitos de ejercicio físico». Y prosigue: «Los estudios que tenemos indican que se necesita más cantidad de actividad física, y más clases, de más calidad y también con más calidad en los movimientos». Tanto el profesor valenciano como ella están convencidos de que las sesiones, incluyan los contenidos que incluyan, pueden hacerse más activas.
El fútbol ha desaparecido del recreo en este gran colegio de Parla, con 930 escolares. En el movidísimo patio se ven combas, se juega a baloncesto y a una extraña versión del béisbol en el que el bate se ha sustituido por una pelota blanda. «Son deportes más cooperativos. De esta manera reducimos los conflictos», cuenta el director, Francisco Javier Díaz.
Los 45 minutos de la clase pasan volando. Los chicos se atropellan escaleras arriba, en busca del neceser para asearse. «No da tiempo a que se duchen», explica el profesor Santos. Este colegio, como todos los bilingües en Madrid, recorta una sesión a las tres que tienen los centros que no enseñan en español e inglés.
Tras pasar por el lavabo, se pelean por hablar: «Queremos Educación Física todos los días», asegura Ismael, de nueve años. «Me gusta mucho, sobre todo por los juegos», afirma Vera, de la misma edad. Todos gritan su amor por la pizza y no solo por el juego de hoy. ¿La coméis a menudo? Responde uno de los chavales más animados de la clase: «¡No, comemos comida asquerosa!». Traducido para adultos: verdura.

Coches con padres y madres apurados dentro depositan a los hijos en una rotonda de Torrelodones, una ciudad de 23.000 habitantes al norte de Madrid. La monitora Lucero Colimba comprueba en una app quiénes van llegando. Estamos en la parada del Pedibús, una especie de ruta escolar con la que los niños van al colegio a pie junto a monitores contratados por el Ayuntamiento. Hay un cartel y una señal pintada en la acera. «Ir así a clase les da cierta responsabilidad y llegan despejados», cuenta una madre que aparece la última con dos críos.
A las 8.40 los 14 chavales de entre siete y 12 años cruzan el primer paso de cebra con el monitor Álvaro Arias a la cabeza. Cierra Colimba, móvil en mano. A través de la app Trazeo, los padres seguirán en directo el kilómetro escaso de camino en cuesta entre chalés, bloques de pisos de poca altura o pinos hasta el colegio público El Espinar. «Les creas más conciencia», dice la monitora, «constantemente oyen: ‘Ten cuidado. Mira. Para».
Una niña rubia ha tomado de la mano a uno de los pequeños. El otro benjamín trisca entre los árboles y avanza a bandazos de uno a otro lado de la comitiva. Su mochila roja sale disparada más de una vez. Otro crío pregunta: «¿Conoces a Pepe Domingo Castaño? ¿Y a José Ramón de la Morena?». Y así, enumerando a distintos periodistas deportivos, se pasa todo el camino,
«Abren su círculo. Se hacen amigos de todas las edades», dice la concejal de Educación, Ángeles Barba, «y a los padres les ayuda a conciliar, pero todavía hay poca concienciación». El Pedibús comenzó hace cinco años y en las seis rutas van 80 niños. Además de asegurar una breve caminata diaria, alivia los atascos. La app es una de las herramientas usadas para los Caminos Escolares Seguros, una iniciativa de la DGT para que los niños anden rumbo a la escuela.
El movimiento. La OMS recomienda que niños y jóvenes practiquen una hora diaria de ejercicio moderado a vigoroso.
Las niñas, peor. El 70,4% de las niñas y el 56% de los niños entre los ocho y los 16 años no cumplen la recomendación de la OMS, según el Estudio Pasos (2019). También en las investigaciones sobre actividad física en las clases, las chicas eran menos activas.
Los adolescentes se mueven menos. El 72,4% de los estudiantes de secundaria no hace el ejercicio recomendado, de la mano del mayor tiempo dedicado a las pantallas. El 55% de los de primaria tampoco.
El cuerpo. Uno de cada cinco pequeños (20,7%) tiene sobrepeso y el 14%, obesidad, según el mismo estudio.Uno de cada cuatro (23,8%) tiene obesidad abdominal, indicador de riesgo cardiovascular.
Las consecuencias.Tanto sedentarismo como obesidad en épocas tempranas de la vida están relacionadas con enfermedades cardiovasculares y la diabetes.
Ya se ve el colegio público El Encinar, asediado por una nube de coches. «Y eso que con esto hay menos», cuenta Arias, ya dentro del recinto, esperando a que los más pequeños entren a clase. La niña rubia y su protegido se han esfumado. «Siempre se paran a mirar el menú de la comida y luego ella le dice que se porte bien y que no lo castiguen». La risueña conserje dice: «Los que vienen caminando se sienten mayores, piensan que ya pueden venir solos». Antonio Alcántara es el director del centro: «Llegan más tranquilos aquí, interactuando con los amigos. Y además hacen ejercicio. Los de la ruta bajan muy alterados».
Cuando la mochila roja del niño más trasto desaparece detrás de la puerta, la monitora teclea en el móvil. Los padres ya saben que sus hijos andarines han llegado a destino.
Una investigación de Javier Molina-García, profesor de la Universidad de Valencia, concluyó que los alumnos de nueve institutos de la capital valenciana se ejercitaban solo el 21% de la clase. «Las sesiones deben ser más activas y también los recreos», dice. El docente aboga por incluir prácticas como la milla diaria, los descansos activos en medio de cualquier asignatura o acudir al colegio a pie o en bicicleta de manera organizada y sistemática.
Los licenciados en Educación Física pelean para que haya al menos tres clases de Educación Física a la semana. La vicepresidenta del Consejo de la Educación Física y Deportiva, Mónica Aznar, reconoce que no todas pueden ser como la de Santos, «bien secuenciada y preparada». La asignatura pretende inculcar hábitos saludables e incluye conocimientos teóricos. «Por eso necesitamos más horas».
La investigadora Irene Esteban-Cornejo, de la Universidad de Granada, no duda: «La clase diaria sería fundamental, el colegio es el momento para conseguir la adherencia de la población a los hábitos de ejercicio físico». Y prosigue: «Los estudios que tenemos indican que se necesita más cantidad de actividad física, y más clases, de más calidad y también con más calidad en los movimientos». Tanto el profesor valenciano como ella están convencidos de que las sesiones, incluyan los contenidos que incluyan, pueden hacerse más activas.
El fútbol ha desaparecido del recreo en este gran colegio de Parla, con 930 escolares. En el movidísimo patio se ven combas, se juega a baloncesto y a una extraña versión del béisbol en el que el bate se ha sustituido por una pelota blanda. «Son deportes más cooperativos. De esta manera reducimos los conflictos», cuenta el director, Francisco Javier Díaz.
Los 45 minutos de la clase pasan volando. Los chicos se atropellan escaleras arriba, en busca del neceser para asearse. «No da tiempo a que se duchen», explica el profesor Santos. Este colegio, como todos los bilingües en Madrid, recorta una sesión a las tres que tienen los centros que no enseñan en español e inglés.
Tras pasar por el lavabo, se pelean por hablar: «Queremos Educación Física todos los días», asegura Ismael, de nueve años. «Me gusta mucho, sobre todo por los juegos», afirma Vera, de la misma edad. Todos gritan su amor por la pizza y no solo por el juego de hoy. ¿La coméis a menudo? Responde uno de los chavales más animados de la clase: «¡No, comemos comida asquerosa!». Traducido para adultos: verdura.

Coches con padres y madres apurados dentro depositan a los hijos en una rotonda de Torrelodones, una ciudad de 23.000 habitantes al norte de Madrid. La monitora Lucero Colimba comprueba en una app quiénes van llegando. Estamos en la parada del Pedibús, una especie de ruta escolar con la que los niños van al colegio a pie junto a monitores contratados por el Ayuntamiento. Hay un cartel y una señal pintada en la acera. «Ir así a clase les da cierta responsabilidad y llegan despejados», cuenta una madre que aparece la última con dos críos.
A las 8.40 los 14 chavales de entre siete y 12 años cruzan el primer paso de cebra con el monitor Álvaro Arias a la cabeza. Cierra Colimba, móvil en mano. A través de la app Trazeo, los padres seguirán en directo el kilómetro escaso de camino en cuesta entre chalés, bloques de pisos de poca altura o pinos hasta el colegio público El Espinar. «Les creas más conciencia», dice la monitora, «constantemente oyen: ‘Ten cuidado. Mira. Para».
Una niña rubia ha tomado de la mano a uno de los pequeños. El otro benjamín trisca entre los árboles y avanza a bandazos de uno a otro lado de la comitiva. Su mochila roja sale disparada más de una vez. Otro crío pregunta: «¿Conoces a Pepe Domingo Castaño? ¿Y a José Ramón de la Morena?». Y así, enumerando a distintos periodistas deportivos, se pasa todo el camino,
«Abren su círculo. Se hacen amigos de todas las edades», dice la concejal de Educación, Ángeles Barba, «y a los padres les ayuda a conciliar, pero todavía hay poca concienciación». El Pedibús comenzó hace cinco años y en las seis rutas van 80 niños. Además de asegurar una breve caminata diaria, alivia los atascos. La app es una de las herramientas usadas para los Caminos Escolares Seguros, una iniciativa de la DGT para que los niños anden rumbo a la escuela.
El movimiento. La OMS recomienda que niños y jóvenes practiquen una hora diaria de ejercicio moderado a vigoroso.
Las niñas, peor. El 70,4% de las niñas y el 56% de los niños entre los ocho y los 16 años no cumplen la recomendación de la OMS, según el Estudio Pasos (2019). También en las investigaciones sobre actividad física en las clases, las chicas eran menos activas.
Los adolescentes se mueven menos. El 72,4% de los estudiantes de secundaria no hace el ejercicio recomendado, de la mano del mayor tiempo dedicado a las pantallas. El 55% de los de primaria tampoco.
El cuerpo. Uno de cada cinco pequeños (20,7%) tiene sobrepeso y el 14%, obesidad, según el mismo estudio.Uno de cada cuatro (23,8%) tiene obesidad abdominal, indicador de riesgo cardiovascular.
Las consecuencias.Tanto sedentarismo como obesidad en épocas tempranas de la vida están relacionadas con enfermedades cardiovasculares y la diabetes.
Ya se ve el colegio público El Encinar, asediado por una nube de coches. «Y eso que con esto hay menos», cuenta Arias, ya dentro del recinto, esperando a que los más pequeños entren a clase. La niña rubia y su protegido se han esfumado. «Siempre se paran a mirar el menú de la comida y luego ella le dice que se porte bien y que no lo castiguen». La risueña conserje dice: «Los que vienen caminando se sienten mayores, piensan que ya pueden venir solos». Antonio Alcántara es el director del centro: «Llegan más tranquilos aquí, interactuando con los amigos. Y además hacen ejercicio. Los de la ruta bajan muy alterados».
Cuando la mochila roja del niño más trasto desaparece detrás de la puerta, la monitora teclea en el móvil. Los padres ya saben que sus hijos andarines han llegado a destino.
Fuente: https://elpais.com/sociedad/2019/10/27/actualidad/1572192777_790414.html
América del sur/Colombia/31 Octubre 2019/El espectador
El acuerdo busca aumentar el número de estudiantes universitarios colombianos que irán a estudiar a Estados Unidos.
El Ministerio de Educación de Colombia y el Departamento de Educación de Estados Unidos firmaron este lunes, 28 de octubre, un memorando de entendimiento para cooperación académica en educación superior.
“Este instrumento es un capítulo importante en las relaciones bilaterales: nos permitirá aumentar el número de estudiantes colombianos de educación superior que irán a Estados Unidos a realizar sus estudios universitarios”, expresó la ministra de Educación, María Victoria Angulo, quien firmó el acuerdo junto con la subsecretaria adjunta principal del Departamento de Educación de los Estados Unidos, Diane Jones.
La cooperación académica promoverá las oportunidades de intercambio entre Fundaciones Universitarias y Universidades Históricamente Negras de Estados Unidos (HBCU, por sus siglas en inglés) con Instituciones de Educación Superior colombianas con presencia de población afrodescendiente.
“El memorando de entendimiento es el resultado de décadas de trabajo colaborativo con el Gobierno de Colombia, que incluye intercambios académicos, enseñanza del inglés y asesoría académica”, dijo Diane Jones.
Las HBCU son instituciones de educación superior en Estados Unidos, establecidas antes de la Ley de Derechos Civiles de 1964, con la intención de servir principalmente a la comunidad afroamericana.
En la actualidad, en Estados Unidos hay 101 HBCU entre públicas y privadas. De este total, 27 ofrecen programas de doctorado, 52 de maestría, 83 de licenciatura y 38 otorgan títulos de asociado.
El documento reconoce la naturaleza multiétnica y multirracial de ambos países y busca promover la igualdad de oportunidades, así como eliminar la discriminación racial y étnica. También tiene la meta de fomentar el diálogo, el intercambio académico y cultural; incrementar la diversidad y ampliar los canales de acceso a la educación superior.