Cada 30 horas, la pandemia produce a un nuevo multimillonario, mientras que, por otro lado, la pobreza extrema amenaza a millones de personas.
Así lo revela el informe ‘Beneficiarse del sufrimiento’, donde se expone que la riqueza de los multimillonarios dedicados a la alimentación y la energía ha incrementado desmedidamente a la par que el precio de productos básicos aumenta.
Frente a la desmesurada concentración de la riqueza, el trabajo resalta que es urgente impulsar impuestos sobre las grandes fortunas y el capital, para financiar medidas de apoyo a personas vulnerables.
«Las personas más ricas han manipulado el sistema con total impunidad durante décadas, y ahora están recogiendo los frutos”, señaló Gabriela Bucher, directora ejecutiva de Oxfam Internacional.
“Se han embolsado una asombrosa parte de la riqueza mundial gracias a la privatización y los monopolios, aprovechando la desregulación y vulnerando los derechos de las personas trabajadoras mientras ocultan su dinero en paraísos fiscales, todo ello con la complicidad de los Gobiernos», subrayó.
El informe de Oxfam se presentó durante la primera reunión presencial del Foro Económico mundial de Davos, en Suiza, tras la pandemia, donde se reunieron multimillonarios y líderes mundiales.
Riqueza desorbitante
El informe, elaborado por Oxfam, revela que en el periodo de pandemia 573 personas se han vuelto multimillonarias. Esta situación es resultado, principalmente, de los beneficios hacia grandes empresas farmacéuticas, energéticas, tecnológicas y alimentarias.
Como se detalla, durante los dos primeros años de la pandemia los milmillonarios han visto su riqueza incrementarse mucho más que en periodos anteriores. La riqueza acumulada por estas personas se ha triplicado en las últimas dos décadas.
Si esta riqueza acumulada suponía el 4,4% del producto interno bruto (PIB) mundial en el año 2000, actualmente equivale al 13,9%.
Como destaca el trabajo, a pesar de los beneficios de las empresas energéticas, alimentarias y farmacéuticas, los salarios de trabajadores apenas han aumentado, en medio del mayor incremento de precios en décadas.
Mientras hay 62 nuevos multimillonarios en el sector alimentación, la pandemia ha creado 40 de estos en el sector farmacéutico.
“Para ellos, la pandemia, y ahora el astronómico aumento de los precios de los alimentos y de la energía, han supuesto, sencillamente, un periodo de bonanza”, apuntó la directora ejecutiva de Oxfam Internacional.
“Mientras, se ha producido un retroceso en los progresos logrados en las últimas décadas en la lucha contra la pobreza extrema”, agregó.
Niveles de pobreza
Como detalla el informe, la desigualdad ha alcanzado niveles sin precedentes y se espera que 263 millones de personas estén en condiciones de pobreza extrema para el 2022.
Y es que el aumento de los precios afecta a trabajadores y trabajadoras con bajos salarios, más vulnerables ante los impactos de la pandemia. La situación es más difícil cuando se trata de mujeres, personas racializadas y en situación de exclusión.
Oxfam puntualiza que la riqueza de los 20 multimillonarios más ricos supera el PIB de los países de África Subsahariana juntos.
Además, indica que una persona trabajadora de alguno de los países de la mitad más pobre del mundo, tendría que trabajar 112 años para obtener los ingresos anuales de alguien que trabaja en el 1% más rico del mundo.
“Estas obscenas desigualdades están quebrando los vínculos que unen a la humanidad. Son divisivas, corrosivas y peligrosas. Son desigualdades que literalmente matan», afirmó Gabriela Bucher.
Medidas necesarias
Ante esta situación, Oxfam plantea que los gobiernos deben de aplicar medidas fiscales progresivas a las grandes fortunas y, tras ello, implementar medidas efectivas destinadas a la reducción de estas brechas.
La introducción de un impuesto temporal del 90% a los beneficios excesivos y extraordinarios de las grandes corporaciones. De aplicarse este impuesto en 2020, se hubiera obtenido una recaudación adicional de 104 mil millones de dólares.
Finalmente, la organización propone la introducción de impuestos permanentes sobre la riqueza, de forma que pueda limitar la riqueza extrema y el poder de los monopolios, además de las emisiones de carbono generadas por los ricos.
Catalunya no cubre la demanda existente de plazas en la red pública en el periodo de preinscripción para el curso 2022/23.
Ni para el inicio de la escolarización infantil, que arranca en el curso P3, ni para la educación secundaria, Catalunya ofrece suficientes plazas de educación pública, a pesar de la demanda existente y la obligación legal de atenderla, como exige el artículo 109 de la Lomloe. El modelo educativo que se reproduce en cada gran ciudad catalana, y que alcanza la cúspide en el área metropolitana de Barcelona, provoca que miles de familias atraviesen el periodo actual de preinscripciones como una angustiosa gincana. El motivo principal es la endémica falta de plazas en los centros de enseñanza públicos, una realidad que se ha perpetuado desde los inicios de la masiva escolarización de la clase trabajadora y que lleva décadas supliéndose con los remiendos de la educación privada y concertada, que ofrece muchas más plazas de las necesarias.
Según los datos de la Affac, la federación de ampas de Catalunya, a pesar de la demanda de las familias, Educación ha eliminado para el próximo curso el 11% de las plazas públicas de P3 (5.322) y el 1% de la ESO (385), pasando de 49.244 a 43.922 y de 53.250 a 52.865, respectivamente y en comparación con el curso 2021/22. Sin embargo, en la red privada, solo ha eliminado el 11% de las plazas ofertadas en P3 (2.587), pasando de 23.421 a 20.834, a pesar de que hay una evidente sobreoferta (el 35% del alumnado cursa en la red concertada), e incluso ha incrementado ligeramente (10 plazas) las ofrecidas en secundaria, de 6.767 a 6.777. El grueso de plazas de institutos privado concertados no se oferta en el periodo de preinscripción, dado que ya están ocupadas por el alumnado de primaria de esta red.
En Barcelona, la Plataforma Proeducació Pública i de Proximitat ha denunciado que en la oferta inicial en el proceso de preinscripción para el próximo curso, el Consorci d’Educació de la ciudad ofreció 5.761 plazas públicas, mientras que se han solicitado 5.977. Un total de 216 niñas y niños se han quedado sin plaza pública. Mientras que los centros privado concertados han ofrecido 6.253 plazas y solo han recibido 4.775 solicitudes de ingreso. Sobran 1.478 plazas. A pesar de que no serán ocupadas, recibirán financiación pública.
La Administración argumentó la eliminación de plazas como “una bajada de ratio” en la educación pública, de 23 a 20 alumnos por aula, aseguró el consejero Josep Gonzàlez-Cambray. “No es una bajada de ratio, es un cierre de plazas públicas, porque si solo bajas la ratio y no aumentas los grupos de los centros, te limitas a ofrecer menos plazas en la red pública, y a empujar al alumnado a ir a la red privada concertada”, alerta Lidón Gasull, portavoz de Affac.
Esta situación ha tocado techo en Barcelona, ciudad que, “a nivel educativo, es una anomalía”, asegura Quim Serra, profesor de secundaria que formó parte del Consell Escolar del Distrito de Gràcia entre 2012 y 2015. “Este modelo nace de dos ramas diferentes: una se corresponde con los colegios impulsados por la Iglesia y, la otra, con la red de escuelas cooperativas surgidas en los 70. De esta última rama, hubo centros que se integraron en el sector público y centros que no lo hicieron”. De aquí, junto con los religiosos, surgió la reconversión a la concertada como complemento a la insuficiente oferta pública de las zonas más densamente pobladas. “Replantear este modelo encuentra ahora diferentes barreras: la primera sería ideológica, porque ha habido un consenso desde la Transición sobre que ambos sistemas, público y privado, deben complementarse; la segunda sería económica, puesto que construir nuevos centros es caro y, además, los costes laborales de la pública son mayores; y la tercera barrera es la urbanística, de escasa disponibilidad de suelo”.
Una vecina del barrio de Sant Andreu no consiguió que su hija entrase en la pública ni en infantil ni tampoco en primaria, cursa en un centro religioso investigado pedofilia y con un suicidio por bullying
La perversión del sistema
La concertada no ha dejado de representar un modelo segregacionista y, con frecuencia, religioso, pero no por ello ha encontrado dificultades para encontrar cobijo en los Gobiernos que se han sucedido en la Generalitat. El resultado es que, cada año, miles de alumnos se ven obligados a acceder a cualquiera de estos centros pese a la firme oposición de sus familias que, por militancia o por recursos económicos, prefieren la pública. Pero la perversión del sistema no acaba aquí: una vez aceptada la derrota en el acceso a primaria las familias asumen que es posible que sus hijos nunca pisen un centro público durante la enseñanza obligatoria, puesto que, al haber entrado en la concertada, carecerán de puntos en la preinscripción a secundaria.
El caso de la hija mayor de Alba Fernández Pous, en el barrio de Sant Andreu. No consiguieron que entrase en la pública ni en infantil ni tampoco en primaria. No consiguieron sacarla de la concertada y es más que probable que ahora, con 12 años, tampoco tenga una plaza pública de secundaria. Hay más en su historia: la escuela en la que la joven se ha visto obligada a cursar la primaria, pese a los esfuerzos de su madre de sacarla de allí, es la religiosa Pare Manyanet, un centro que lleva meses copando titulares por el suicidio de Kira, de 15 años, tras haber sufrido bullying, y por acusaciones de presuntos abusos sexuales.
Y aún hay más: el informático del centro denunció el pasado marzo de 2021, poco antes del suicidio de Kira, que había encontrado 39 gigas de material pedófilo en el ordenador de un cura de la congregación, caso que actualmente está en el juzgado de instrucción número 7 de Barcelona.
“Las docentes nos han tratado muy bien, pero el problema es el centro. Necesito sacar como sea a mi hija de allí”, explica Fernández Pous. A todo ello se añaden los motivos económicos: “No quiero seguir pagando las cuotas de la concertada ni el precio de todas las actividades que se llevan a cabo”.
De media, contando la cuota y el precio de excursiones y material, la cuota puede oscilar entre 400 y 500 euros al mes. “Es cierto que te garantizan una plaza pública donde sea —continúa Fernández Pous— pero eso en una ciudad como Barcelona es prácticamente imposible. Estoy separada, tengo otro hijo más pequeño y trabajo de lunes a viernes, ¿cómo lo hago para acompañar a mi hija si le dan una plaza en otro barrio, volver a casa y llevar al pequeño al colegio, luego ir yo al trabajo y por la tarde vuelta a empezar?”.
“Juegan con el miedo de la gente a que sus hijos se queden sin escolarizar para seguir fomentando la concertada”, critica David Gómez, del barrio de Gràcia
David Gómez, del barcelonés barrio de Gràcia, rellenó la preinscripción a infantil de su hija de tres años con las diez escuelas públicas más cercanas a su domicilio. “Solo hemos marcado las públicas porque nos oponemos al modelo de la concertada, pero hay mucha gente que teme quedarse sin plaza y acaba pidiendo preinscripción para algún centro que no es público, por si acaso. Juegan con el miedo de la gente a que sus hijos se queden sin escolarizar para seguir fomentando la concertada”, critica. De acuerdo con la Plataforma Proeducació Pública, en el Distrito de Gràcia hay un déficit de 74 plazas para este año. En l’Eixample, esta cifra es de 212, en el Distrito de Sant Martí es de 176, y en Horta-Guinardó sería de 119.
Esta entidad fue creada en 2018 y se reactiva cada año por estas fechas ante el gran número de familias que ven peligrar su acceso a la pública. Anna Sánchez, con una hija en edad de entrar en infantil, es una de las integrantes y, además de la falta de oferta, critica la escasa transparencia del proceso de preinscripción. El resumen sería que las familias introducen su elección, que hay algunas que tienen más puntos que otras (hermanos mayores en el colegio escogido o familias monoparentales, por ejemplo) y ya luego todo funciona alea iacta est.
Anna Sánchez critica la escasa transparencia del proceso de preinscripción, además de la falta de oferta
Las plazas disponibles se sortean en base a un número de desempate que se atribuye a los alumnos en liza “y tienes que confiar que todo lo que se sucede a puerta cerrada es limpio y transparente”, se queja Sánchez. Cuando no llegas a acceder a la primera opción, el proceso que se sigue tampoco es del agrado de la mayoría de padres: “Si te quedas sin el colegio que habías marcado en el número 1, te pueden pasar dos cosas: que te contacten para decirte que no has entrado en ninguna opción y que tienes que ampliar la preinscripción, o que no te contacten, cosa que significa que has entrado en alguna de las opciones. Pero tardan bastante en confirmarte cuál”.
Si te han admitido, tardan 13 días en confirmarte en qué centro has obtenido plaza. El proceso de preinscripción tuvo lugar en abril; el pasado viernes 27 de mayo las familias que obtuvieron plaza recibieron un mail, el 10 de junio recibirán otro con el nombre del centro adjudicado. La Affac insiste durante el periodo de preinscripción en que no hay que incluir en ninguna de las diez opciones un centro de la red privada concertada, porque si Educación no les adjudica plaza alguna, en el periodo de reclamaciones estará obligada a incluir al menor en un centro de proximidad de la red pública, al ser esta laica —la sobreoferta en los centros religiosos es abundante—.
“Desde que la etapa secundaria empezó a los 12 años, muchas familias optaron por los institutos-escuela de la red privada, pero este fenómeno está cambiando y cada vez hay más familias que quieren continuar en el sistema público”, Lidón Gasull (Affac)
Institutos-escuela
La portavoz de la federación de familias de alumnos y alumnas, Affac, Lidón Gasull, explica que “tradicionalmente las familias han optado más por institutos privado concertados que por públicos desde que la etapa de secundaria empezó a los 12 años, para poderlos llevar a institutos-escuela”. La Logse impulsó la enseñanza privada secundaria para que los críos de entre 12 y 14 años no estén en contacto con más mayores en una época en la que las familias consideran delicada.
En el Barcelonés, demarcación que aglutina Barcelona, Santa Coloma, Hospitalet, Badalona y Sant Adrià y que es, por tanto, la comarca más poblada de Catalunya, la cifra de niños escolarizados durante el curso escolar 2019/2020 (las últimas disponibles en el Idescat, el Instituto de Estadística de Catalunya), se repartía casi a partes iguales entre los 60.150 de la pública y los 60.219 de la privada/concertada. Esta especie de equilibrio se descuadra por completo en secundaria y postobligatoria, cuando frente a los 89.957 matriculados en la privada o concertada, en la pública hay 70.820.
“Pero este fenómeno está cambiando, más familias quieren continuar en el sistema público”, advierte Lidón Gasull. Un cambio que sigue sin escuchar el Departament de Educació, que sigue beneficiando a la educación privada, manteniendo sus plazas y y forzando a las familias a acabar en esa red ante la ausencia de plazas públicas.
La reducción de plazas públicas ha tenido lugar en toda Catalunya y, en particular en Barcelona, bajando la ratio a 20 alumnos por clase. Gasull indica que ante la avalancha de preinscripciones, Educación la ha tenido que volver a aumentar a 23. A lo largo de ese proceso opaco de adjudicación de centros, el Departament juega con los dos procedimientos diferenciados de admisión que permite el nuevo decreto: por un lado, el alumnado con necesidades específicas, por otro, el ordinario. Mientras antes el alumnado con necesidades específicas acudía masivamente a la red pública, ahora la Administración lo redistribuye por la concertada para aumentar las plazas de la pública.
“Ahora que hemos conseguido poner a la educación pública en el lugar que debe estar, porque da mejor respuesta al alumnado, la Administración decide enviar a niños con alguna necesidad a la privada concertada, pagando la Administración pública”, alerta Gasull.
La última ley educativa, la Lomloe, entró en vigor el 29 de diciembre de 2020. Su artículo 109, referente a la programación en la red de centros, indica que “en la programación de la oferta de plazas, las Administraciones educativas armonizarán las exigencias derivadas de la obligación que tienen los poderes públicos de garantizar el derecho de todos a la educación, mediante una oferta suficiente de plazas públicas, en condiciones de igualdad y los derechos individuales de alumnos y alumnas, padres, madres y tutores legales”.
Superar con éxito el curso escolar es un asunto que preocupa tanto a niños como a padres, pero no a costa de empeorar la salud ocular
El final de curso está a la vuelta de la esquina, y con éste, el último empujón del curso lectivo con los últimos exámenes, las últimas notas y también las recuperaciones. Un acontecimiento que genera cierta tensión en niños y, consecuentemente, en sus familias. Y no es para menos, ya que, durante un mes, millones de niños españoles deben demostrar que han alcanzado con éxito los objetivos marcados para este curso escolar.
Pero cuidado. El periodo de los exámenes puede dejar huella en el estado de salud de los niños, no solo en su bienestar mental, sino también visual. Por esta razón, el Instituto Nacional de la Visión ofrece unos sencillos consejos de salud visual para ayudar a los más pequeños a enfrentar los exámenes finales y demás pruebas evaluativas sin dañar sus ojos, y así prevenir posibles problemas futuros.
En la actualidad, son muchos los niños que han sustituido el papel por dispositivos digitales –ordenadores, eBooks, tablets o dispositivos móviles–, como soporte y plataforma de estudio. Esto deriva en el incremento del tiempo que esta población pasa frente a las pantallas, elevando así el riesgo de padecer enfermedades visuales tales como la miopía.
Por esta razón, el doctor Javier Hurtado, oftalmólogo-pediátrico en el Instituto Nacional de la Visión, señala que «no se ha demostrado que el uso de las pantallas perjudique a la salud ocular más que un libro, pero los niños pasan más tiempo con ellas y por tanto tienen más problemas visuales derivados de una actividad cercana sostenida». En este sentido, el doctor Hurtado asegura que las anomalías más comunes que produce el uso de pantallas son «sequedad ocular, fatiga visual, dolor de cabeza y miopía infantil» por lo que recomienda a los más pequeños no pasar más de dos horas al día frente a dispositivos electrónicos.
El doctor Hurtado alerta de que la miopía infantil es uno de los problemas directamente asociados a los malos hábitos en la lectura y anima a seguir estos cinco sencillos hábitos.
2. Buena iluminación: Lo más apropiado es leer con una luz de techo que no esté justo encima del niño, y otra accesoria, desde el lateral. En el caso de que la lectura sea en pantallas retroiluminadas, se deberá leer con una buena iluminación y nunca a oscuras. La fatiga visual se produce sobre todo por la diferencia entre la luz del monitor y la de la habitación por lo que se puede bajar una o subir la otra para que sean más parecidas.
3. La regla 20-20-20: Cada 20 minutos en una actividad de cerca, los ojos deben descansar 20 segundos mirando a 20 metros. Con esto, se consigue relajar el ojo, aumentar el parpadeo y reducir los síntomas del esfuerzo ocular.
4. La importancia de parpadear: El parpadeo de los niños se reduce mucho cuando están frente a una pantalla. Esto puede provocar síntomas de ojo seco. Si la pantalla está un poco más baja que la posición de los ojos, el ojo está más cerrado y menos expuesto al aire, así que es menos probable que los niños tengan estas molestias.
5. No usar pantallas 3 horas antes de ir a dormir: El aumento de luz y la exposición a las pantallas dificulta la conciliación del sueño.
Hay que tener especial atención cuando los dos progenitores son miopes porque 1 de cada 2 hijos podría ser miope, relación que desciende hasta 1 de cada 3 cuando solo el padre o la madre lo es y 1 de cada 4 cuando ninguno de los padres es miope. Además, el estilo de vida actual puede influir en el desarrollo: tareas prolongadas de cerca como leer, jugar a videojuegos o permanecer muchos minutos seguidos con la vista enfocada en las pantallas aumenta el riesgo de aparición o progresión de la miopía. Sin embargo, salir al aire libre a realizar actividades previene la aparición de la miopía, aumenta la síntesis de la Vitamina D y ayuda en el proceso de desarrollo normal del ojo.
¿Cómo se trata la Miopía Infantil generada por incorrectos hábitos de lectura?
Actualmente, existen opciones de tratamiento que frenan el aumento de la miopía. Puede hacerse con soluciones ópticas que, además de compensar la miopía para que el niño vea bien, tienen un efecto de ralentización del aumento de las dioptrías. Para este fin, se utilizan gafas especiales, diferentes tipos de lentes de contacto específicas o mediante colirios con atropina.
Al ser lentillas diarias, el menor solo se las coloca y quita una vez al día con lo que toca menos el ojo y es menos probable que la pierda o la rompa comparado con las mensuales. Igualmente, las lentes de contacto facilitan la vida normal del niño, dado que le permite hacer deporte al aire libre, mejoran la percepción de sí mismo, su autoestima y su capacidad para establecer relaciones sociales.
Aunque no existen estudios concluyentes, también cabe la opción de combinar diferentes tratamientos ópticos y farmacológicos, de modo que el niño puede usar lentes de contacto o gafas de control de la miopía y, además, instilarse cada noche una gota de atropina.
Sopas de letras, laberintos o juegos matemáticos como el ken ken o kakuro son algunos de los juegos que puedes diseñar de manera sencilla en estas páginas web.
Los pasatiempos son juegos mentales que se practican de forma individual o en grupo y que consisten en resolver un determinado ejercicio que puede tener múltiples formas: sopa de letras, laberinto, adivinanza… Son un recurso educativo ideal para desarrollar destrezas como la memoria, la imaginación o la paciencia. Y los docentes pueden crear los suyos propios a través de herramientas como las que hemos recopilado en este artículo.
Crosswordlabs
Para crear todo tipo de crucigramas, esta página web es totalmente gratuita e intuitiva. Solamente hay que ir introduciendo en su cuadro de texto las palabras que compondrán este pasatiempo, acompañadas de una breve descripción sobre ellas, a modo de pista para los participantes. Una vez listo, el docente puede crear un código de acceso para que su alumnado pueda encontrar el juego rápidamente.
Maze Maker
Con esta herramienta es posible crear diferentes laberintos, seleccionando el tamaño, el nivel de dificultad y la temática de estos. El juego controla los movimientos que se van realizando a través del cursor del ratón y muestra también en cuántos movimientos se puede resolver. Su descarga es gratuita y es compatible con dispositivos Windows.
Kakuro
Los ‘kakuro’ son una clase de enigma lógico que a menudo se describe como matemática del crucigrama. Básicamente, son problemas de programación lineal, y se pueden resolver utilizando las técnicas de matriz matemática. Para aprender a crear este tipo de actividades, esta página web permite diseñarlas de manera gratuita y totalmente personalizada. Solamente hay que indicar el nivel de dificultad, el ancho y el largo del tablero así cómo los números que lo protagonizarán.
Word Search Maker
Las sopas de letras son uno de los pasatiempos más famosos y con los que trabajar al máximo la concentración del alumnado. Con esta web pueden crearse de manera totalmente gratuita: el primer paso para llevarlas a cabo es escoger un título y elaborar una lista de palabras con su descripción. Después, esta herramienta la generará de manera automática.
Gengen–a Kenken generator de pasatiempos
Similar al sudoku, el ‘Ken-Ken’ es un juego matemático de origen japonés que se caracteriza por la necesidad de sumar, restar y combinar números con operaciones matemáticas, a diferencia de lo que ocurre en el sudoku. Aquí los docentes de Matemáticas podrán generar los suyos propios, estableciendo su dificultad o el tipo de operaciones que hay que realizar (suma, resta, multiplicación…).
PuzzleFast
Aporta multitud de posibilidades a la hora de crear pasatiempos propios: sopas de letras, crucigramas, juego de emparejar, palabras revueltas, sopas de números, etc. Puede rehacerse tantas veces como uno desee para añadir nuevas palabras o cambiar el formato. Una vez creado el pasatiempo, se puede compartir, imprimir o guardar.
«Defensoras. La vida en el centro», es un libro de relatos de luchas feministas por el cuidado del ambiente. Editado por Marcha y Acción por la Biodiversidad, recoge testimonios de Berta Cáceres, Francia Márquez, Nélida Almeida y otras mujeres que abogan contra la violencia y la colonialidad sobre los territorios y los cuerpos. Es un material de libre descarga.
Hay pulsiones de vida que vienen desde tiempos inmemoriales. Aquellas que defienden a la tierra, a los ríos, a las plantas y a los seres que la habitan. Defender y resistir son aún más antiguos que el saqueo e involucran a los territorios pero, también, a los cuerpos. Y las Defensoras son aquellas que están ahí, en ese territorio que conocen desde siempre, y desde donde generan las resistencias, las contraofensivas al saqueo, la destrucción, la contaminación, la invasión y el desarraigo. Pero no pensemos que ellas son seres etéreos que flotan por tierra y agua. Las Defensoras son mujeres políticas que fueron armando redes colectivas y construyendo comunidad para plantarse y pensar en cómo sostener y propagar formas de Buen Vivir. Porque fueron ellas las que se quedaron (ante desplazamientos de poblaciones, migraciones por trabajo) y vieron, olieron, sintieron, palparon cómo el agua se contaminaba y envenenaba a animales y plantas y a sus propias crías, las niñeces en las que se reflejaban pesticidas y agrotóxicos; cómo el clima se volvía hostil e imprevisible, cómo las máquinas penetraban profundo y se llevaban como mercancía pedazos de vida que latían entre los metales.
Porque el extractivismo es un concepto que viene desde el principio de los tiempos. De los tiempos modernos, podríamos decir. De los tiempos en los que el hombre decidió que lo que tenía no le alcanzaba y que para tener más poder y mayores rendimientos tenía que explotar, saquear, usar y consumir otros territorios que no eran los cercanos ni aquellos en los que vivía. Y decimos “hombre” porque no hablamos de humanidad, sino que acá trazamos una línea que une al patriarcado con el capitalismo, el racismo y unos cuantos “ismos” de lo más negativos.
Y así como aquellos hombres salieron con sus espadas, sus cañones, sus escopetas… en el camino fueron armando sistemas de guerra y políticos que le dieran un marco cada vez más legal a eso que se pretende: el saqueo de los territorios, de la naturaleza y, también, de los cuerpos que allí habitan.
Por eso poner la vida en el centro es parar el acelere voraz en el que se encuentran las políticas neoliberales, el capitalismo verde que promueve el individualismo de “la bolsita en el tachito de basura” para seguir generando negocio y rédito a través de formas de vivir y construir que le anteceden; es también ese mismo capitalismo que define los alimentos saludables para un público selecto y, mientras, niega a las trabajadoras de la tierra que alimentan al pueblo desde la agroecología. Y las Defensoras que leemos en estas páginas reivindican el feminismo porque aprendieron de la mano de la tierra que los cuerpos feminizados son, también, históricamente territorios de saqueo donde se ejerce la violencia.
Por eso hablan de cuerpos-territorios y sitúan un feminismo comunitario, campesino, rural, donde defender la vida es ser guardianas de sus propios cuerpos y de todo cuanto lo rodea. En este contexto, podemos decir que a través de la historia y la lucha de Berta Cáceres se hizo más visible el rol político de las Defensoras en los territorios. Desde su asesinato en 2016 a la actualidad, los pueblos de Abya Yala, más recientemente denominados “del Sur Global”, sufrieron diferentes formas de amenazas y ataques vinculados con el avance sobre los territorios de los proyectos extractivistas que traen consecuencias a las que se suman las de la crisis sistémica que expuso la pandemia de Covid-19 y la crisis climática.
En Honduras, Berta, junto a la comunidad del Río Gualcarque, se oponía a la construcción de la empresa hidroeléctrica DESA en su territorio, motivo por el que fue asesinada por un grupo de sicarios contratados por esta misma empresa, en complicidad con el Estado hondureño.
La defensa de los bienes comunes y la vida digna, a través de la recuperación de saberes, formas organizativas e identidades, son experiencias claves para seguir construyendo el camino hacia la soberanía alimentaria ante el avance del sector corporativo sobre la vida y territorios de los pueblos.
Las voces de las Defensoras son claves para comprender la situación de los pueblos. Recuperar y visibilizar sus relatos de esperanza es construir un mapeo crítico –y de resistencias– de nuestra historia reciente.
Berta Cáceres, defensora de los territorios en Honduras. Asesinada por oponerse a la construcción de la empresa hidroeléctrica DESA.
Hilar la historia de nuestras defensoras y de nuestras ancestras
Como habitantes urbanas nos llenamos de preguntas, de disparadores para que cada una pueda contar con sus propias palabras sobre la situación en la que se encuentran ella y su comunidad. A través de las entrevistas históricas trazamos genealogías, construimos memoria colectiva. La experiencia situada de cada una de las Defensoras en sus territorios nos habla de conflictos y resistencias locales, de luchas específicas contra diferentes mecanismos de control e intervención territorial. Pero también de defensas y disputas en los territorios urbanos porque, como dice Adriana Guzmán, «finalmente, ¿qué son las ciudades sino territorios ancestrales ocupados en la colonización y donde se ha obligado a nuestras abuelas y abuelos a migrar para ser explotados en esas denominadas ciudades?”. Es desde allí que también las Defensoras disputan la macropolítica, las formas de habitar las ciudades y los procesos constituyentes que se están dando en Nuestra América. Y lo hacen trazando estos puentes desde los territorios que conocen para aportar sus miradas, voces y experiencias en esa disputa política que se pretende separada pero en la que ellas transitan con naturalidad: lo urbano y lo rural como lugares para pensar y actuar desde las mismas ideas y convicciones.
Sin embargo, al relacionar cada una de esas experiencias, así como los diferentes modos de saqueo de los bienes comunes y colocarlas en una línea de tiempo, podemos realizar un análisis geopolítico e histórico que nos habla de la estructura neocolonial. Los territorios como «enclaves coloniales», como reflexionaba Berta. Y así como Berta fue asesinada, este libro es también una forma de denuncia porque muchas de las Defensoras aquí entrevistadas sufren persecuciones, atentados, deben huir para resguardar su propia vida y así encuentran en otras redes feministas y comunitarias sus lugares de protección. Pero también las sufren sus comunidades, que son amedrentadas y víctimas de atentados constantes: además de fomentar el desplazamiento de sus territorios para que puedan ser explotados sin estorbos, gobernantes y empresarios pretenden aleccionar a quienes resisten sus políticas de extractivismo y muerte. No entienden los lazos solidarios y de ideas inamovibles que generan las Defensoras y sus comunidades.
Pero también encontrar a las Defensoras desde sus luchas y resistencias nos posibilita un diagnóstico geopolítico de los últimos diez años en el Sur Global y un diálogo entre las diferentes experiencias de construcción de alternativas y respuestas activas de las comunidades frente al avance del saqueo y despojo de los territorios.
Hilar la historia de nuestras Defensoras es recuperar la historia de nuestras ancestras, es trazar la genealogía de quienes defienden los derechos de los pueblos y de la Madre Tierra; tender puentes entre territorios que se pretenden alejados y entre tiempos pasados y presentes que arman un diálogo imprescindible.
Las voces de las defensoras
Empezamos por la mencionada Berta Cáceres, quien ya había anticipado en 2015, respecto del actual contexto de crisis social y ambiental: “¡Despertemos humanidad, ya no hay tiempo!”.
Y desde Guatemala llega Lolita Chávez, quien recorrió con su pollera de mil colores distintas tierras y experiencias de nuestro país. Cuerpos territorios –en palabras de ella– que le dieron el refugio como también la vitalidad y fortaleza necesarias para continuar la lucha. “Es como atacar el espíritu de la defensa territorial, nos mapearon como nosotras lo hacemos, nos tienen en la mira y vemos cómo los asesinatos, violaciones y encarcelamientos están en todos los territorios”, denuncia.
Francia Márquez Mina se suma a nuestras Defensoras en su resistencia desde el territorio colombiano y su actual candidatura para la vicepresidencia. Afrodescendiente, está dispuesta a repetir las veces que sea necesario que a la política de la muerte se la enfrenta con las propuestas feministas y comunales para la vida digna. Sostiene que los cambios llegan “desde abajo”, y que los “malos gobiernos” están en la memoria.
Entonces volvemos a Honduras para charlar con Miriam Miranda, quien retoma la teoría de Berta sobre que su país funciona como laboratorio donde se ensayan las más hostiles políticas de control y saqueo de los territorios, que pueden ser replicadas en otros países. Y recuerda que “Honduras fue el experimento y después vinieron Paraguay y Brasil”. Pero también advierte: “Es necesario construir otros pactos de convivencia. Tenemos que romper eso que pasa en las ciudades con el individualismo, de no saber quién está a tu lado”.
Y llegamos a la Argentina para escuchar a Nélida Almeida, parte de un proyecto rural que busca también promover el modelo agroecológico ante el avance del agronegocio; es decir, potenciar la producción de alimentos sanos, saludables y que puedan ser comercializados a precios justos para el pueblo. Ella nos cuenta por qué surgieron como una organización campesina de mujeres por estar allí en el territorio y ver cómo las multinacionales arruinaban el suelo y enfermaban a su gente y dice: “Tenemos que salir a explicar que esas tierras necesitan regenerarse, que la tierra es vida, que no es mercancía”.
En Paraguay está Bernarda Pessoa, quien nos recuerda que “desde el principio son las mujeres las que defienden la vida, principalmente la vida, luego el ambiente”. Pero que insiste con que toda esa defensa es política: “Sabemos bien que muchas mujeres a veces no descubrimos que somos políticas. Todas somos políticas. Todo lo que hacemos es política: dentro de la casa, dentro de las organizaciones… Y la organización hace que las personas alcen sus voces para reclamar sus derechos, para el Buen Vivir de todos y de todas”.
Pero como también en todos los continentes, para que existan naciones enriquecidas, necesariamente, otras deben ser explotadas, saqueadas, usadas, consumidas. Hay pueblos que tienen diferentes historias y procesos, pero que cuentan con los mismos entramados de opresión y raíces coloniales. En palabras de Francia Márquez, el arraigo de las comunidades afro con sus territorios en Abya Yala es, también, una forma de mantener conexión con su territorio ancestral, con “Mamá África”. Y por eso llegamos a Teresa Boa, Defensora en Mozambique, para empezar a tirar de ese hilo más largo que une territorios tan lejanos a simple vista. Su voz nos cuenta sobre historias que nos resuenan: “Aquí quienes sufrimos somos las mujeres y los niños y las niñas. Las mujeres pierden sus tierras, son desplazadas, viven en algunos lugares inciertos, están sufriendo, sin comida, sin nada y la guerra no terminó, continúa”.
Es la activista Lucineia Miranda De Freitas desde Mato Grosso, uno de los estados más violentos del Brasil, quien nos vuelve a traer el concepto de feminismo comunitario y nos recuerda qué es ser Defensora para ellas: “Ser Defensora es repensar el propio proceso de la producción agrícola, la producción en la agricultura, desde una perspectiva de la agroecología, comprendiendo que supone una ruptura con un modo de hacer agricultura que viene de la ‘revolución verde’ y nos permite repensar la relación con la naturaleza y el medio ambiente”.
Las Defensoras de Perú nos cuentan sobre el por qué del trabajo cotidiano que se dan: “Estamos en un momento histórico para recuperar nuestra identidad, para mantener la memoria histórica, para recoger los aportes de nuestras ancestras y para gestar los cambios que tanto anhelamos”.
Desde Bolivia y después de haber enfrentado un golpe de Estado, donde las Defensoras fueron de las más activas, Adriana Guzmán retoma la idea de la construcción colectiva y comunitaria que se desprende de cada palabra y acción de las Defensoras: “Una no hace la revolución sola, eso de que hay un caudillo que puede hacer la revolución no es cierto. Para hacer eso que llaman revoluciones se necesitan los pueblos y para construir el vivir bien”.
Y cerramos con Chile, este país que se encuentra en un proceso tan particular y esperanzador para el Sur Global todo. Allí las Defensoras que son parte de la convención constituyente, las eco-constituyentes, nos recuerdan esa unión de todas: “Aunque las luchas de las mujeres indígenas, negras, rurales no son las mismas que las de las mujeres de la ciudades, sí la lucha por la tierra y el agua es una lucha que nos une a todas y es característica de los nuevos tiempos la protección de la semilla, del agua, de los bosques y también nos une en un trabajo comunitario, de nuevas formas de relacionarnos con la tierra y entre nosotras”.
“Soy porque somos”, esa frase tomada de la filosofía ubuntu de África, es la que utilizó Marielle Franco en la campaña que la llevó a ser autoridad en Brasil. Ese lema hoy es retomado por Francia Márquez en su candidatura en Colombia. “Soy porque somos”, dicen las Defensoras en cada acción que realizan. Para nosotras, visibilizar a las Defensoras y a sus experiencias es imprescindible porque es poner en el centro a la vida. Hasta que el Buen Vivir se haga costumbre.
Los trabajadores del sector universitario volvieron a tomar las calles este miércoles 25 de mayo junto a otros sectores como los de Supra Caracas, el Metro, de Bimbo, de la salud y demás trabajadores activos y jubilados. Se concentraron el a esquina de la Santa Capilla, avenida Urdaneta y llegaron a dos cuadras del Palacio de Miraflores impedidos de seguir marchando por un fuerte cordón policial.
Desde las 10 de la mañana los trabajadores universitarios y de otras dependencias marcaron como punto de encuentro la esquina de la Santa Capilla, allí coincidieron con personal activo de Supra Caracas, empresa de servicios de aseo urbano, quienes exigían públicamente mejoras en sus condiciones de trabajo pues -además del salario- no cuentan con implementos de higiene para cumplir sus funciones ni seguro médico para emergencias o enfermedades.
Luego marcharon por la Avenida Urdaneta hasta la esquina de Carmelitas, a dos cuadras del Palacio de Miraflores. Encolumnados y cantando sus principales demandas y exigencias eran más de 250 trabajadores y trabajadoras de los distintos sectores que fueron acompañados también por corrientes sindicales, movimientos sociales y organizaciones de izquierda.
Luego de recorrer el trecho entre la Vicepresidencia y el Banco Central de Venezuela, estuvieron apenas a dos cuadras del Palacio de Miraflores y allí se sumaron otros trabajadores del Metro de Caracas, el Ministerio de Ciencia y Tecnología, el Instituto Nacional de Servicios Sociales (Inass) así como de jubilados y pensionados que acumulan varios meses de continuas protestas contra los ingresos de miseria.
Una de las demandas principales de los trabajadores universitarios y de la administración pública es que se deroguen las tablas salariales determinadas por un instructivo de la Oficina Nacional de Presupuesto (Onapre), que no toma en cuenta las bases de cálculo estipuladas en los contratos colectivos y despoja a los trabajadores de primas y bonos acordados en sus contratos. Así como también la exigencia de que el salario mínimo sea equivalente a la canasta básica familiar y otras demandas fundamentales.
Los trabajadores denunciaron que el Proceso de Ajuste del Sistema de Remuneración de la Administración Pública, convenciones colectivas, tablas especiales y empresas estratégicas, aprobado por la Onapre y aplicado por los entes públicos desde que se aumentó el salario a 130 bolívares, desmejoró los ingresos de los trabajadores, quienes ahora ganan hasta 50 % menos de lo debido conforme a las convenciones colectivas aprobadas en agosto de 2021.
En el sector público los trabajadores universitarios vienen librando una importante batalla por defender los derechos de la convención colectiva, contra el inaudito autoritarismo y descaro patronal que modifica como le da su real gana los montos a pagar.
Juan Tovar, delegado de base del Sindicato de Obreros de la UCV, durante la protesta del sector universitario y demás trabajadores activos y jubilados en Caracas exige por los salarios, derechos laborales, los trabajadores presos y contra el plan de hambre del gobierno de Maduro.
Una barrera de funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), y una tanqueta antimotines de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), se interpuso entre los manifestantes y la sede formal del Poder Ejecutivo, pero una comisión de los dirigentes sindicales y gremiales ingresó al Palacio Blanco para consignar sus quejas y reclamos.
Eduardo Sánchez, presidente del Sindicato de Trabajadores de la UCV (Sinatra-UCV), afirmó que este miércoles cumplieron con los objetivos que se trazaron y anunció que seguirán en las calles hasta ser escuchados directamente por Maduro.
La protesta de los trabajadores universitarios es parte de una creciente ola de protestas por el salario que se registran a nivel nacional tanto del sector público como de las empresas privadas. En el sector universitario, la reducción de los derechos laborales, la violación de la contratación colectiva y los paupérrimos salarios es el motor de sus reclamos, al igual que la mayoría de las protestas que se desarrollan en distintas partes del país.
En la protesta de este miércoles una vez más se pone de manifiesto las tendencias a la unidad de los trabajadores del sector público y privado, pues en la misma confluyeron distintas luchas que se llevan adelante en ambos sectores.
Por eso, como plantean referentes de la LTS, «hoy más que nunca se plantea la necesidad de coordinar todas las luchas que se desarrollan en el país y salir a luchar contra el fraude salarial del Gobierno de Maduro y por un salario igual a la canasta básica, indexado mensualmente a la inflación, así como también contra las nuevas tablas salariales impuestas desde arriba. Ante los paquetazos antiobreros del Gobierno de Maduro y los ataques del sector empresarial es necesario anteponer un plan obrero y popular de emergencia. Pero esto hay que realizarlo unificadamente golpeando con un solo puño, y para ello es necesario realizar un Encuentro nacional de los trabajadores que están luchando».
En la región de los Valles Calchaquíes, rodeadas por los cerros de Chicoana (Salta), más de 250 personas indígenas inauguraron hoy el Tercer Parlamento Plurinacional de Mujeres Indígenas y Diversidades por el Buen Vivir.
A 50 kilómetros de la capital provincial, representantes de más de 20 naciones originarias -la mayoría del territorio argentino, pero también hermanas procedentes de Bolivia, Perú y México- se reúnen hasta el miércoles 25 de mayo. El objetivo del encuentro: compartir experiencias de sus territorios y construir una agenda común con el eje de la lucha contra el terricidio y la abolición del chineo, la violación a niñes indígenas por parte de criollos.
Muchas de las personas que participan del encuentro vienen trabajando desde hace dos años con el Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir -quien convocó al Parlamento- en una campaña para difundir este abuso implantado desde la colonización, que se declare imprescriptible y crimen de odio. En la actualidad, la práctica tiene mayor arraigo e impunidad en el norte de Argentina, por eso se eligió este lugar para el encuentro. Pero también porque Salta es una de las provincias con mayor diversidad étnica: hay más de 14 de los 35 pueblos naciones indígenas de Argentina.
La primera jornada del Parlamento comenzó con una ceremonia conducida por las autoridades espirituales de cada nación indígena. Alrededor del fuego, se agradeció a la madre tierra y a lxs ancestrxs por poder estar reunidxs, se realizaron ofrendas y se elevaron cantos en distintas lenguas. Se trata del 3er. Parlamento de Mujeres Indígenas (el primero fue en 2015 en Ensenada, Buenos Aires, y el segundo en Las Grutas, Río Negro) y el primero que abraza de manera explícita a la diversidad sexual.
Tras compartir el desayuno, la weychafe (guerrera) mapuche Moira Millán, del Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir, dio la bienvenida y agradeció a todas las personas que hicieron posible el encuentro.
Y resaltó que sabía que no sería fácil hacer este Parlamento en Salta, un lugar históricamente discriminatorio con la diversidad. Sin embargo, la mayoría de las personas que asisten provienen de esta provincia y de su vecina Jujuy. También aclaró que la gran mayoría de las mujeres indígenas aquí presentes no se identifican como feministas “sino como antipatriarcales”.
Luego las hermanas formaron una gran ronda para presentarse y contar sobre sus territorios y culturas de procedencia. Al Parlamento llegaron hermanas de las naciones Quechua, Wichi, Qom, Diaguita, Charrúa, Mapuche, Moqoit, Tapiete, Ava Guaraní, Chorote, Chulupí, Chané, Weenhayek, Simba Guaraní, Guaycurú, Lule, Diaguita Calchaquí, Purépecha y Huarpe.
«Soy enfermera. Soy traductora. Soy docente. Soy artesana. Soy técnica en desarrollo indígena. Soy de la asamblea de mi comunidad. Soy guardiana de semillas. Soy guardiana de territorios. Soy guardiana del arte textil. Soy comunicadora. Soy cantora», fueron algunas de las formas cómo se presentaron.
–He nacido para cantar y transmitir las energías de mis abuelos. Vengo a los territorios a entregar parte de eso, dijo una hermana llegada desde Bolivia.
–Soy una persona trans y dos espíritus, vengo de Chile representando a nuestros ancestros.
–Soy trans y mapuche. Nosotras también somos indígenas y voy a resistir en donde sea, en el territorio que lo necesite.
–Gracias por incluir a la diversidad en este parlamento. Existimos y resistimos.
–Venimos a curar nuestras matrices como mujeres y nuestra alma, dijo una hermana kolla.
–Vengo porque hemos sufrido muchos hechos de violencia.
–Quiero recordar que las mujeres organizadas podemos mucho y ser una voz de lucha contra todo lo que pasa.
–Vengo de Salta, una provincia que nos intenta enmudecer. Pero acá las mujeres tomamos el mando y la voz, y esa es la fuerza que les queremos transmitir a ustedes.
–Estamos acá porque queremos que nuestras voces sean escuchadas en todo el mundo para que podamos salir adelante.
–Venimos para unir nuestras voces, nuestro pensamiento y nuestra energía espiritual para luchar por los mismos objetivos.
“Soy Pía, orgullosamente travesti, orgullosamente indígena. Vengo a decir basta de chineo y de violencia a nuestras compañeras trans. Gracias por estar acá y por el afecto. Con nuestras ancestras en el corazón. Las travestis nos sumamos a la lucha contra el territorio”, dijo la activista travesti y afroindígena salteña Pía Ceballos.
Día de la lucha global contra el terricidio
Tras el almuerzo, las hermanas se juntaron para la primera reunión plenaria donde fueron tomando la palabra, en castellano, pero también en distintas lenguas originarias, para contar qué significa ser una mujer o disidencia y defender el territorio. Allí se habló sobre el avasallamiento a los derechos básicos, así como la represión por parte de los estados al defender sus comunidades de los avances extractivistas.
“Desde el Movimiento de Mujeres Indígenas decidimos usar la palabra terricidio porque es más abarcativa que ecocidio. Se trata no solo del asesinato de la naturaleza sino también de la destrucción de nuestros espíritus y nuestros cuerpos” dijo Evis Millán, hermana mapuche. Desde hace tres años se instauró el 22 de mayo como el día de lucha global #BastaDeTerricido.
“En el norte estamos luchando contra los agrotóxicos. Vivimos rodeadas de plantaciones de soja. Estamos cerca de la pista donde cargan el veneno. Nos han arrinconado. Estamos enfermando”, dijo Nancy López, cacica, comunicadora de la radio La Voz Indígena y perteneciente al pueblo Weenhayek.
El Parlamento sigue hasta el miércoles 25 de mayo con talleres -entre ellos, uno de Comunicación que coordina Agencia Presentes-. “El liderazgo es telúrico y es indígena”, dijo Millán. Y una de las hermanas resaltó: “Cuando las mujeres estamos convencidas de llevar adelante una lucha no nos importan las fronteras”.
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