Page 4891 of 6819
1 4.889 4.890 4.891 4.892 4.893 6.819

Argentina: la libertad sindical amenazada

Por: Internacional de la Educación 

La libertad sindical podría encontrarse en suspenso en Argentina tras las amenazas de muerte recibidas por Roberto Baradel, secretario general del SUTEBA, por su defensa de los derechos de los trabajadores de la educación.

Baradel no es el único amenazado, ya que su familia, y en particular su hija, han ido también víctimas de intimidaciones continuas. CTERA ha informado a la IE de que tal metodología se ha utilizado ya en oportunidades anteriores contra el líder sindical.

La IE exige protección y respeto de la libertad sindical

La IE, en una comunicación oficial al Ministro de la Educación de la República Argentina, Esteban José Bullrich, condena la situación, que “atenta contra todas la formas de dialogo social entre gobernantes y gobernados y entre autoridades y trabajadores, rayana con la violación de los derechos sindicales y humanos”.

La organización internacional ha requerido al Ministro que se lleve a cabo una investigación en torno a las amenazas y se brinde protección a Baradel y a su familia. Más allá, ha subrayado la necesidad de proteger los derechos sindicales y a la negociación de los trabajadores de la educación, en línea con lo establecido en las Convenciones de la Organización Internacional del Trabajo.

Si desean enviar mensajes de solidaridad con Roberto Baradel, pueden hacerlo enviando un correo electrónico a

Secretaría General CTERA secgeneral@ctera.org.ar

Secretario General SUTEBA rbaradel@suteba.org.ar

Fuente: https://www.ei-ie.org/spa/news/news_details/4277

Comparte este contenido:

Nuevas perspectivas para la Transformación Social

Por: Viento Sur. Gerardo García. 11/02/2017

“A veces, echo en falta que a la figura icónica del Che Guevara

se le ponga la mirada de una persona con Síndrome de Down”

Txema Abaigar, militante anticapitalista

El pasado 3 de Diciembre se celebró el Día Internacional de las Personas con Diversidad Funcional en medio de un fuerte apagón mediático y un silencio extendido también entre los ambientes más politizados y habitualmente más movilizados, lo que desembocó en que dicha efeméride pasara totalmente desapercibida para la inmensa mayoría de la población.

Es cierto que cabe preguntarse qué utilidad real suelen tener este tipo de celebraciones, que suelen ser escenarios de efímeros e hipócritas gestos de ciertos organismos e instituciones que habitualmente fomentan y amparan las opresiones que dicen combatir en fechas concretas y cuya labor de concienciación a la población ante esos mismos problemas, por lo general, no tienen efecto mucho más allá de esas 24 horas.

No obstante, el escasísimo eco mediático y la aún más escasa incidencia movilizadora que pudimos contemplar el citado día, no pueden más que preocuparnos y ser interpretados como un serio aviso del que deberíamos tomar nota todas las personas que apostamos por un cambio radical de modelo social, político y cultural, en tanto que nos enseña el grado de ostracismo, de invisibilidad al que se tiene sometido todo cuanto rodea a la Diversidad Funcional hoy en día.

Pero antes de nada y de mostrar una justa indignación por este silenciamiento, sería necesario no llamarnos a engaño. Los discursos y las prácticas transformadoras rara vez inciden o han incidido en el terreno de la Diversidad Funcional, más que de forma tangencial y secundaria para abordar otro tipo de temáticas. Desde nuestra ‘trinchera’, se aprecia una más que preocupante ausencia de elementos que la consideren como una causa por sí misma y que conviertan a la personas que la tienen como un sujeto político activo. Nos falta aquí un “corpus” teórico que poner en práctica en nuestra labor diaria de transformación de lo cotidiano.

Estas líneas no pretenden definir ni cerrar dicho “corpus”, al igual que tampoco pretendía hacerlo el taller que se celebró al respecto, precisamente, de la Diversidad Funcional durante la última Universidad de Verano Anticapitalista y que, de una u otra forma, las inspiran, pero sí que pretenden despertar ciertas preguntas, empezar a definir determinados caminos que nos pueda ayudar a cimentarlo.

Sin duda, uno de los ingredientes básicos de toda opresión es la invisibilización de un colectivo y de las problemáticas que les suelen ir asociadas (mejor dicho, en su mayoría, que la sociedad actual, en su proceso de construcción les ha ido generando). No se puede entender el “capacitismo” (esto es, el marco ideológico que ampara y legitima la supremacía de las personas sin diversidad funcional oficial sobre las que sí la tienen) sin ese silenciamiento que se ejerce día a día.

El citado silenciamiento lleva a que normalicemos ese papel de subsidariedad de las “Personas con Diversidad Funcional” (o con “Discapacidad”; el hecho de no saber todavía cómo nombrar una realidad suele dibujar también el punto en el que se está a la hora de trabajar en/con ella), hasta puntos insospechados. Tan insospechados (y por citar un ejemplo concreto, que pudiera pasar casi por anecdótico) como para que se nos pase por alto el lugar que suele ocupar en las reseñas periodísticas la mención a la accesibilidad y/o presencia de barreras arquitectónicas en un determinado establecimiento hotelero: el último, junto a la relativa a la admisibilidad de animales domésticos en su interior.

Pero ejemplos como éste no pueden ser considerados como hechos aislados o productos de la casualidad. Es muy difícil, por no decir casi imposible, encontrar una visión normalizadora e inclusiva en nuestro imaginario colectivo, lo que favorece que la opresión “capacitista” persista en gran medida hasta nuestros días. La prevalencia de dicha opresión, conscientemente normalizada e invisibilizada en la actualidad se manifiesta, entre otras muchas cosas, en que;

– La construcción “capacitista” del lenguaje apenas se ha cuestionado en la actualidad, distando mucho esa crítica de la que se ha empezado a hacer en los últimos años en relación a la cuestión de género. El uso de la Diversidad Funcional como un motivo de insulto apenas es algo que se haya cuestionado.

– Igual que sucede en muchos otros casos, la imagen corporal hegemónica que se espera en hoy en día, no ofrece un hueco para la Diversidad Funcional. Y esta exclusión se lleva a cabo, de nuevo, sin que apenas seamos conscientes de ello.

– La visibilidad de la Diversidad Funcional en la esfera pública se siga dando de una forma paternalista e infantilizadora, apelando, mayoritariamente a un sentimiento tan lógico como poco útil a la hora de transformar nuestra cotidianidad, como es la condescendencia.

– Persiste la asociación recurrente, y alimentada de gran manera por los medios de comunicación, entre la Diversidad Funcional (sobre todo, la relacionada con la Enfermedad Mental) con la criminalidad.

Por ir centrando más el objeto real de este artículo, una muestra más de hasta qué punto hemos asimilado conductas y posicionamientos “capacitistas” incluso razonablemente cerca de nuestros posicionamientos, es que no se ha logrado incluir a la Diversidad Funcional en una gran parte de las, por otra parte, más que justas y legítimas demandas sociales que, hoy en día se articulan, perpetuando, en su formulación, la segregación entre Personas con Diversidad Funcional y sin ella. La, sin duda, bienintencionada pero más que limitada defensa del derecho al aborto en los casos de malformación fetal es el más claro ejemplo de ello.

Pero estas contradicciones no pueden ser achacables sólo a discursos reformistas y/o defensores de un cierto modelo de Estado del Bienestar. No deja de llamar la atención, por ejemplo, como en un contexto en que, ciertamente, se hace necesaria una defensa de los Servicios Públicos, se ha asumido (o, al menos, parece haberlo hecho), por nuestra parte, un discurso legitimador del Modelo Residencial como uno de los ejes vertebradores de la intervención en el campo de la Diversidad Funcional.

Desde diversos colectivos que llevan años y años trabajando por una visibilidad e inclusión real de la Diversidad Funcional, entre los que cabe destacar el Foro de Vida Independiente se han denunciado por activa y por pasiva los grandes defectos que presenta dichos modelos. Cabe preguntarse ciertamente, más allá de debates coyunturales y específicos en su momento, si los Recursos Residenciales que habitualmente se potencian no contribuyen más que a invisibilizar a estas personas, alejándolas de lo que se supone que debiera ser su entorno natural y, hasta qué punto, facilita (o deja de hacerlo), su empoderamiento real, que, al fin y al cabo, es lo que debería defender el “anticapacitismo”.

Detrás de un debate tan concreto, extensible también al modelo educativo (centrado actualmente y en gran medida, en la promoción de los Colegios Especiales) subyace así una cuestión tan de fondo como es el punto hasta el que defendemos modelos que se enfoquen a una autonomía lo más completa posible de las Personas con Diversidad Funcional, dándoles a ellas un protagonismo real en la toma diaria de decisiones y en su inserción real en un enclave geográfico concreto.

Enlazando con lo comentado en los dos párrafos anteriores, respecto a la alienación constante que se suele someter a las personas con Diversidad Funcional, negándoles su autonomía, capacidad de decisión y gran parte de sus derechos más fundamentales, llegamos a una cuestión muy concreta sobre la que también urge articular discursos y prácticas orientadas a un empoderamiento real de éstas: las Pensiones de Discapacidad, tanto en lo que concierne a su cuantía, como, sobre todo, a la dirección final de las mismas.

Por desgracia, en la actualidad, no hay mecanismos que garanticen que dichas pensiones acaben repercutiendo directamente en una mejora de la calidad de vida de las personas que debieran ser sus perceptoras directas. Se hace imprescindible reclamar que esas cuantías (correctamente ponderadas para asegurar a quienes se beneficien de ellas una completa satisfacción de sus necesidades económicas) lleguen íntegramente sus titulares (sin que haya intermediación alguna que haga uso personal de estos recursos, haciendo camino en la ruptura de la relación directa que, por desgracia, persiste en la actualidad, entre Diversidad Funcional y pobreza.

Si al hablar de la Diversidad Funcional en general y del espacio que se le da en la sociedad actual resulta inevitable referirse a la invisibilización que se le suele someter, ésta última parece acentuarse más si cabe al hablar de la diversidad que no se ve a simple vista. En concreto, de la llamada “Enfermedad Mental”. En líneas anteriores, citábamos la asociación que se suele realizar entre ésta y la criminalidad. El desconocimiento social (unido a la aparente falta de interés en combatirlo) no hace más que condenar aún más al ostracismo a las personas afectadas por ella. Los modelos hegemónicos de intervención y tratamiento tampoco parecen apuntar de cara a una plena inclusión de dicho colectivo. Desde nuestros posicionamientos, se hace necesario apuntar a nuevos horizontes de cara a su visibilización y normalización. Probablemente, los Grupos de Apoyo Mutuo en Salud Mental que vienen realizando su labor en los últimos tiempos, principalmente desde diversos Centros Sociales, nos estén dando una buena pista de cómo hacerlo.

Según el Informe Europeo sobre las mujeres de los grupos minoritarios en la Unión Europea, de 2004, “Casi el 80% de las mujeres con discapacidad es víctima de la violencia y tiene un riesgo cuatro veces mayor que el resto de mujeres de sufrir violencia sexual”/1. Con una situación económica generalmente precaria y con tendencia a la escasez de recursos para su socialización, se trata de un colectivo en riesgo grave de exclusión. Tampoco podemos olvidar un hecho como el que las consecuencias más directas de Políticas Públicas con claro sesgo “capacitista” como son los recortes en los recursos desarrollados en el marco de la ya de por sí insuficiente Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia (más conocida simplemente como Ley de Dependencia) recaen fundamentalmente en las mujeres que, en una sociedad capitalista y patriarcal como la nuestra, son las que generalmente suplen con su trabajo no remunerado esa labor de cuidados que se deja de prestar por parte del Estado. Por ello, se antoja imprescindible seguir articulando discursos y prácticas que visibilice y combata la doble discriminación que supone ser mujer y tener Diversidad Funcional y que se oponga a la acentuación de la división sexual del trabajo que viene inherente a las políticas austeritarias.

Si hay un debate abierto (y con pocos visos de cerrarse en un futuro cercano) en el seno de la izquierda y, en general, del entorno más ligado a la transformación social es el relativo a la relación entre Diversidad Funcional y una supuesta y discutida existencia de derechos sexuales. Asuntos como el de la Asistencia Sexual, ya regulada en otros países, aún siguen generando polémica, especialmente (aunque no sólo) dentro del movimiento feminista. Más allá de posicionarnos aquí de forma cerrada al respecto, creemos que es de vital importancia que sigamos profundizando este debate, normalizarlo sin caer en maniqueísmos y valorando en profundidad las oportunidades y las posibles contradicciones relacionadas con el mismo.

Y, por último, no queremos dejar de abordar en este breve repaso (en el que sabemos que nos dejamos muchas cosas en el tintero) la relación entre la Diversidad Funcional y el empleo. Un primer aspecto a valorar aquí es la situación y el funcionamiento de los Centros Ocupacionales que, supuestamente, han de figurar como centros de formación básica para la inserción al empleo (especialmente, orientada a personas con Diversidad Funcional Intelectual), y que en su gran mayoría de ellos están orientados a trabajos en cadena manipulativos a saber, tales como revisión de tornilleria, trabajos de imprenta, plegado ensobrado y tareas similares. Dicho trabajo en cadena, monótono y repetitivo, en ningún caso es remunerado en función a la productividad del sujeto, con las compensaciones oscilan entre los 20 y 100 euros mensuales. Por tanto, se da una situación que condena al colectivo a la ghettización, realizando producción para las propias Asociaciones, cuyos intereses económicos acaban, muchas veces, chocando frontalmente con la inserción laboral plena de estas personas.

Es de vital importancia, por tanto, que el mercado laboral (así como la sociedad en su conjunto) acepte el encaje de la Diversidad Funcional dentro del mismo, lo que implica una serie de cambios estructurales y creativos, que contemplen las diversas potencialidades de las personas, no cayendo nunca en esa tendencia tan recurrente de aparcar a aquéllas que se consideran hegemónicamente como “no productivas”. Es de vital importancia luchar contra esa idea tan aposentada de que la inclusión social de cualquier colectivo pasa porque éste sea asumido sin más por el mercado laboral actual.

Son muchas, pues, las cuestiones y los debates abiertos y los espacios por cubrir para la formación de unos discursos y unas prácticas que, de cara a una transformación radical e integral, aborden la Diversidad Funcional como creemos que es necesario y la saquen del ostracismo y de la invisibilidad que hoy en día se le someter a ella y a las personas que la tienen, reconociendo su plenitud de derechos. Lejos de considerarse como un Texto Fundacional de nada, valgan estas palabras como una humilde aportación al debate sobre cómo construir una sociedad más justa y solidaria, que considere toda diversidad como una riqueza y no como algo patológico, que incluya a todas las personas y una llamada más para ponernos manos a la obra. Porque si de una cosa tenemos seguridad es de que la transformación social será accesible o no será.

Fuente: http://vientosur.info/spip.php?article12166

Fotografía: viento sur

Comparte este contenido:

Mujeres y ciencia: ¿discriminación basada en la evidencia?

Con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, las autoras analizan la situación actual y proponen medidas para alcanzar la igualdad de género.

Europa/España/ANNA LUCAS, CLARA MENÉNDEZ Y AZUCENA BARDAJÍ/ ISGlobal

Coincidiendo con la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la Asamblea General de las Naciones Unidas declaraba el 11 de febrero como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una forma de visibilizar el vínculo entre dos cuestiones claves y transversales en la nueva agenda global. Por un lado, la consecución de la igualdad de género en todos los ámbitos, plasmado en el ODS 5, y, por otro la ciencia, la tecnología y la innovación como uno de los motores de desarrollo sostenible. Se reconocía así que la exclusión o la falta de participación en condiciones de igualdad de las mujeres en las comunidades científica y tecnológica (ya sea como creadoras, tomadoras de decisiones o usuarias) suponen un lastre importante para conseguir gran parte de los objetivos y metas de la agenda 2030.

En España ha habido avances en la evolución del papel de la mujer en la academia y la ciencia especialmente en las últimas tres décadas. En torno al 55% de los títulos universitarios y el 45% de los doctorados los obtienen mujeres, sin embargo, ellas solo son el 39% del total de los investigadores activos. Por otro lado, la proporción de mujeres disminuye drásticamente a medida que se asciende en la carrera científica o en los puestos de liderazgo, donde representan el 20% del total, tendencia que se repite en la Unión Europea y en el resto del mundo.

Parece paradójico que en la ciencia y el conocimiento existan actitudes o manifestaciones discriminatorias o al menos que no fomenten la igualdad de género”
La ciencia es otro ámbito social más afectado por las desigualdades de género. Parece paradójico que en el ámbito de la ciencia y el conocimiento existan actitudes o manifestaciones discriminatorias o al menos que no fomenten la igualdad de género. ¿Cómo es posible en un espacio en principio definido por la razón igualitaria? Es una cuestión compleja y son muchos factores que dificultan tanto el ingreso como el desarrollo de la carrera científica de las mujeres en condiciones de igualdad. Desde los estereotipos que afrontan las niñas desde edades muy tempranas y que tienen impacto en la elección de su campo de estudio, hasta las mayores cargas familiares que soportan. Por otro lado, también existen sesgos de selección en un ámbito laboral dominado por hombres en las instancias de decisión. Así, la evidencia muestra que algunos colectivos, como los científicos y académicos, que reconocen como valores propios su objetividad e imparcialidad, son paradójicamente más proclives a incurrir en este tipo de sesgos de género, aun cuando no haya una voluntad deliberada de tomar decisiones discriminatorias. Al no considerar necesario estar “en guardia” frente a ellos sumado al hecho de percibir decisiones tomadas en base a una visión androcéntrica como neutrales.

Existen sesgos de selección en un ámbito laboral dominado por hombres en las instancias de decisión”
Por otro lado, es posible que la menor participación de las mujeres termine teniendo un impacto en la ciencia que se desarrolla. ¿Realmente una ciencia que excluye en gran medida el talento, la visión y las capacidades de las mujeres puede ser la mejor? Especialmente en un ámbito como la investigación, que se basa en la innovación y en la generación de nuevas ideas, lo cual se estimula y fomenta en ambientes diversos y no uniformes. ¿De qué manera este desequilibrio influye en la agenda de investigación? La menor participación femenina en posiciones de liderazgo contribuye al tratamiento que reciben temas específicos de la mujer en la agenda de investigación. Las enfermedades cardiovasculares son un ejemplo conocido de cómo la prevención, la detección y el manejo de la enfermedad están influidos por la diferente percepción del riesgo por parte del médico, que asume que las mujeres tienen menor riesgo de presentar estas enfermedades y, por tanto, reciben menor atención.

Conseguir la igualdad de género, aún no siendo una medida muy popular, requiere el establecimiento de cuotas”
Hace ya varias décadas que las mujeres se incorporaron masivamente a la universidad y la percepción –y los datos lo refrendan- es que no se avanza a la velocidad esperable y deseable. Ya no sirve apelar al argumento incrementalista: “cuando las mujeres accedan mayoritariamente a esos ámbitos….”. Eso ya ha sucedido y las mujeres siguen sin alcanzar los niveles de decisión y liderazgo en igual medida. Conseguir la igualdad de género en el corto o medio plazo, aun no siendo una medida muy popular, requiere del establecimiento de cuotas, es decir, discriminación positiva de género. Se trata de que, a méritos equivalentes, se favorezca la elección del sexo menos representado. Esta discriminación positiva ya fue introducida en los países escandinavos donde, por ley, las empresas públicas o que reciben financiación pública tienen que tener un mínimo de 40% de representación de cada género.

¿Se puede hacer algo más desde el ámbito individual? Es necesario un cambio de actitud, tanto por parte de los varones como de las mujeres para lograr la igualdad de género en la investigación. La falta de consideración de las mujeres en la selección de puestos de responsabilidad es parte de un círculo vicioso en el que los varones sólo “ven” a otros varones para dichos puestos. Por otro lado, las mujeres también deben cambiar su resistencia frecuente a la autopromoción, y volverse más visibles, así como a crear redes de contactos que son claves a la hora de considerar a candidatos para determinados puestos, fundamentalmente de liderazgo.

Las mujeres deben cambiar su resistencia frecuente a la autopromoción y volverse más visibles”
Iniciativas como la de este día instan a promover acciones para sortear las barreras de todo tipo que impiden la participación plena y en condiciones de igualdad en la academia y la ciencia de las mujeres, especialmente en los procesos de adopción de decisiones en estos ámbitos. Así como reconocer los logros de las mujeres en ellos, otra de las asignaturas pendientes.

Siete datos clave
1. Las mujeres constituyen solo un 30% de los investigadores y continúan infrarrepresentadas en la investigación en todas las regiones del mundo.

2. Solo 1 de cada 5 países ha alcanzado la paridad de género, es decir, que entre el 45% y el 55% de sus investigadores son mujeres.

3. El promedio en América del Norte y Europa Occidental es del 32%; en España las investigadoras representan el 39% de total.

4. Aunque hay más mujeres estudiantes de grado en muchos contextos y existe paridad entre los estudiantes de doctorado y en las escalas bajas de los productores de la ciencia, a medida que se asciende en la carrera científica y en posiciones de liderazgo las diferencias se amplían.

5. Las barreras que dificultan que las mujeres escojan y desarrollen una carrera científica en condiciones de igualdad son de muchos tipos; entre otros están los estereotipos y prejuicios que afrontan las niñas y que tienen un impacto en sus trayectorias educativas y laborales, y por otro las mayores cargas familiares así como los sesgos de selección durante la vida laboral.

6. La igualdad de género y la inclusión de la dimensión de género en los contenidos de la investigación son una de las 5 prioridades del Espacio Europeo de Investigación.

7. Solo el 3% de los Nobel de ciencias se ha concedido a mujeres desde la creación de los galardones en 1901.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/ciencia/opinion/20170210/414215473166/mujeres-ciencia-discriminacion-basada-evidencia.html

Comparte este contenido:

Es Disney quien enseña a los niños lo que es el amor

Por María Acaso

Ocurre cada mañana en los patios de los colegios. Niñas que juegan a casarse con otras niñas (con una o con varias) o niños que se comprometen con sus mejores amigos. «Los niños suelen enamorarse de sus amigos aunque sean del mismo sexo. Eso no significa que sean homosexuales. También es muy común el poliamor entre ellos. Es la educación la que al final les acaba llevando hacia el ideal del amor romántico convencional», explica María Acaso experta en innovación educativa.

Pareja heterosexual, y remarcando lo de pareja, porque en el modelo de amor vigente sólo es posible enamorarse de una sola persona a la vez. «La idea de pareja es muy potente en nuestra sociedad. Sólo te enamoras de tu pareja, con el resto puedes mantener otro tipo de relaciones afectivas, pero nunca amor romántico». De no ser así incurrimos en el concepto ‘amante’, cargado de connotaciones negativas como el engaño o la traición.

Los niños asumen todo ello como dogma. Pero lo paradójico es que no suelen hacerlo por lo aprendido en casa ni en clase, sino a través del ocio. «Son las películas de Disney, los cuentos populares o las canciones las que establecen que las relaciones tienen que ser así, de esa manera».

arieler

Que, en La Sirenita, la protagonista acceda a estar con el príncipe a cambio de perder su voz resulta paradigmático para Acaso. «¡Para estar con él tiene que renunciar a algo tan importante! Está claro que el amor romántico es un instrumento del patriarcado».

El matrimonio es también otra de las instituciones que se mete entre ceja y ceja a los niños desde que son pequeños. «Parece que si no te casas, esa relación no tiene validez». Son precisamente mujeres solteras las que encarnan el mal en muchos de esos cuentos y películas: «Las brujas, por ejemplo, suelen ser lo que se consideraría una ‘solterona’».

pretty-woman-01-800

El bombardeo al que niños y niñas son sometidos desde el entretenimiento les lleva a concebir una única idea del amor. «Y de ahí se derivan varios problemas. Tengo muchísimas amigas con verdaderos estados de depresión y angustia sólo porque han llegado a cierta edad y no han encontrado ‘el amor’. Eso por no hablar de otros problemas tan graves como la violencia de género, o incluso el acoso escolar, que podría paliarse si ese modelo de amor no fuese el único ‘válido’».

La solución, según Acaso, pasa por «desarmar el amor romántico». «Lo ideal sería hacerlo desde casa y desde el colegio mediante, por ejemplo, talleres en los que se hable a los niños de las distintas formas de amar. Entre ellos, el amor a uno mismo, que no suele trabajarse y que es la base del amor a los demás».

cenicienta1-600x338

Maria Acaso cita a Montse Barderi, autora del libro El amor no duele, cuando asegura que no saber amarse a uno mismo es lo que genera las relaciones de dependencia. «Si estamos desposeídos del amor hacia nosotros mismos, tenemos que buscarlo en los demás». Los cuentos populares y las películas infantiles tampoco ayudan en este sentido.

Alcanzar el ansiado final del «y vivieron felices y comieron perdices» pasa por desposarse con una persona del sexo contrario, preferentemente de la misma edad y raza. «Si desde pequeños los únicos mensajes que recibimos son estos, ¿cómo intentas convencer luego a una adolescente de que no hace falta que tenga novio para ser feliz?».

Desarrollar el pensamiento crítico sobre este tipo de temas a edades tempranas resulta fundamental. «Los niños deberían ser capaces de analizar los mensajes de las canciones de amor (¡algunas letras son tremendas!), de las películas, de los libros y cuentos».

blanca3

Pero ¿quién y cómo les enseña a hacerlo? «Lo ideal sería hacerlo desde asignaturas relacionadas con la educación artística. Pero, normalmente, este tipo de asignaturas están concebidas para enseñar a los niños a crear sus propias obras, no a analizar o entender las de los otros (películas, libros, etc.)».

Entrevista realizada por Gema Lozano en YOROKOBU el 20 de Diciembre de 2016 http://www.yorokobu.es/amor-romantico/ 

Fuente: http://www.mariaacaso.es/es-disney-quien-ensena-a-los-ninos-lo-que-es-el-amor/

Imagen de cabecera: Fallen Princess. Dina Goldsstein

Comparte este contenido:

En Argentina: Neurociencias, a clases

América del Sur/Argentina/http:lanacion.com.ar/Editorial

¿Cómo crear las condiciones necesarias para desarrollar una correcta situación de aprendizaje desde la aplicación de las neurociencias en el aula? ¿Se puede hacer? Y si se hace, hasta dónde medir su efectividad. Éstas son algunas inquietudes que pronto tendrán respuesta en el territorio educativo argentino cuando avance la propuesta del Gobierno de que los docentes de todo el país reciban información sobre cómo aplicar esta disciplina en su proyecto pedagógico, a partir de la creación del Laboratorio de Neurociencias y Educación, que incluirá talleres específicos sobre cómo las emociones están relacionadas con el aprendizaje. Corrientes será la primera provincia en desarrollar un taller para sus maestros.

A partir de algunos estudios en común entre la Fundación Ineco, que preside el doctor Facundo Manes, y el Ministerio de Educación de la Nación y el bonaerense es que surgió esta idea de introducir las neurociencias en el aula. Los datos obtenidos habían revelado como preocupante la cantidad de jóvenes que en la Argentina hoy se muestran desmotivados, que no tienen deseos de estudiar o que creen que esto no les sirve para nada. «Involucrar las emociones en el aprendizaje se vuelve fundamental para motivar, para captar la atención del cerebro y así potenciar y mejorar habilidades y talentos, o detectar déficits en los niños en los primeros años de la escuela», destacó Manes.

No es la primera vez que desde esta disciplina científica se plantea la posibilidad de contribuir a desentrañar la relación del cerebro con nuestros comportamientos: se han realizado aportes considerables para el reconocimiento de los distintos componentes de la empatía, de las áreas críticas del lenguaje, de los mecanismos cerebrales de la emoción y de los circuitos neurales involucrados en ver e interpretar el mundo que nos rodea.

Desde luego, esto no significa que todo se vaya a resolver desde las neurociencias. Para Mercedes Miguel, secretaria de Innovación y Calidad Educativa del Ministerio de Educación de la Nación, lo que se plantea es la necesidad de «dar luz a los grises que tiene la pedagogía», y no encerrarse sólo en la importancia de instruir a los docentes sobre aspectos neurocientíficos, sino en pensar en algunas modificaciones del sistema educativo para mejorar la atención del alumno en el aula. Por ejemplo, la posibilidad de que el horario de inicio de clases matutino del nivel medio se retrase porque en los adolescentes hay investigaciones que demuestran que despertarse a las 7 de la mañana es equivalente a despertar a un adulto a las 4, y, por eso, en otros países se pasó de iniciar las clases de las 7.30 a las 8.20, con resultados muy buenos.

La iniciativa de acercar las investigaciones en neurociencias a las aulas es bienvenida, pero hay que tener en cuenta que por sí sola no resolverá problemas que en la Argentina se renuevan al inicio de las clases y siguen frustrando a alumnos, padres, docentes, maestros y funcionarios, que no se ponen de acuerdo en la importancia fundamental de sostener y defender a la educación como base de una sociedad más integrada y solidaria.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1983337-neurociencias-a-clases

Comparte este contenido:

EEUU: American Children Have A 43% Chance Of Being Born Into Poverty

«While food assistance, public health insurance, and other programs have certainly had a mitigating effect on poverty for many families, the fact remains that in the United States young children have close to a one in two chance of living on the brink of poverty.»

América del Norte/EEUU/mintpressnews.com

Resumen: Fuera de todos los grupos de edad, los niños son aún más propensos a vivir en la pobreza, según un nuevo estudio del Centro Nacional para Niños en la Pobreza (NCCP) realizado por la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia. Utilizando los últimos datos disponibles de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense, los investigadoresde  NCCP encontraron que en 2015, mientras que el 30 por ciento de los adultos tienen bajos ingresos, más del 40 por ciento de todos los niños viven en familias de bajos ingresos – incluyendo 5,2 millones de bebés y niños pequeños menores de 3 años. a pesar de un aumento significativo de los ingresos familiares y la reducción de la tasa general de pobreza en los últimos años, el 43 por ciento (30,6 millones) de los niños de América están viviendo en familias que apenas pueden pagar sus necesidades más básicas, de acuerdo con ABC de niños de bajos ingresos, la serie anual de centro de perfiles sobre la pobreza infantil en América.

(REPORT) — Out of all age groups, children are still most likely to live in poverty, according to new research from the National Center for Children in Poverty (NCCP) at Columbia University’s Mailman School of Public Health. Using the latest available data from the American Community Survey, NCCP researchers found that in 2015, while 30 percent of adults have low incomes, more than 40 percent of all children live in low-income families — including 5.2 million infants and toddlers under 3. Despite significant gains in household income and reductions in the overall poverty rate in recent years, 43 percent (30.6 million) of America’s children are living in families barely able to afford their most basic needs, according to Basic Facts about Low-Income Children, the center’s annual series of profiles on child poverty in America.

“While food assistance, public health insurance, and other programs have certainly had a mitigating effect on poverty for many families, the fact remains that in the United States young children have close to a one in two chance of living on the brink of poverty,” said Renée Wilson-Simmons, DrPH, NCCP director. “But being a child in a low-income or poor family doesn’t happen by chance, and neither should our approach to alleviating child poverty. In the coming weeks, hundreds of new leaders will take the helm at agencies responsible for implementing policies that touch the lives of poor children and affect their odds of success in life. It’s imperative that they do so with a real understanding of the disadvantages millions of Americans face from very young ages and what growing up poor looks like in America.”

Available online at http://www.nccp.org/publications/fact_sheets.html, the Basic Facts About Low-Income Children fact sheets illustrate the severity of economic instability faced by low-income and poor children throughout the United States. NCCP defines a poor household as one where incomes are below the federal poverty threshold (i.e., $24,036 for a family of four with two children in 2015). Families with earnings less than twice the poverty threshold are considered low income and include poor families (i.e., $48,072 for a family of four with two children in 2015). According to NCCP researchers, the number of children in low-income families increased slightly from 42 percent in 2009 to 43 percent in 2015, and the percent of poor children in the U.S. increased by 1 percentage point.

“The fact that we have nearly 300,000 more children living near poverty today than at the height of the Great Recession is concerning,” added NCCP director of Family Economic Security Heather Koball. “The anxiety, depression, and constant stress of being financially vulnerable leaves a lasting mark on children as they grow to adulthood, affecting earnings potential and health outcomes. These figures illustrate why it’s essential for advocates and policymakers to understand the long-term impact of child poverty and the factors — like parental education and race/ethnicity — that appear to distinguish low-income and poor children from their more economically advantaged peers.”

These are some of the findings in the 2017 edition of Basic Facts about Low-Income Children:

* Children have been largely left out of economic gains in the U. S. since the Great Recession. Although one million fewer children lived in poverty in 2015 than the prior year, the percentage of children on the economic brink remains stubbornly high: 43 percent of children under age 18 (30.6 million) lived in low-income households and 21 percent lived in poor families (14.8 million). By comparison, at the height of the Great Recession in 2009, 42 percent (30.4 million) of children were considered low income and 20 percent (14.5 million) lived in poor households.

Disparities in child poverty persist along racial lines. Children of color accounted for approximately 49 percent of all young people in 2015, but were overrepresented among those living in poor and low-income families. More than 60 percent of black, Hispanic, and Native American kids live in low-income families, compared to 30 percent of Asian and white children — a dynamic largely unchanged in recent years.
The majority of children in low-income families have at least one parent who works full time, all year long. Children whose parents are employed full time are less likely to live below the poverty line, but earning a wage was no guarantee of economic security in 2015, according to NCCP research. More than half (53 percent) of low-income children and 31 percent of poor children live with at least one parent employed full time, throughout the year.
Published annually since 2009, Basic Facts about Low-Income Children presents demographic characteristics and socioeconomic conditions of poor and low-income children in fact sheets for five age groups, from infants and toddlers to adolescents.

Part of Columbia University’s Mailman School of Public Health, the National Center for Children in Poverty (NCCP) is the nation’s leading public policy center dedicated to promoting the economic security, health, and well-being of America’s low-income families and children. Visit NCCP online at http://www.nccp.org. Like us on Facebook or follow us on Twitter via @NCCP.

Fuente: http://www.mintpressnews.com/study-american-children-have-a-43-chance-of-being-born-into-poverty/224792/

Comparte este contenido:

En República Dominicana: Ministro de Educación Andrés Navarro reconoce derecho de los profesores a manifestarse y reitera convocatoria

EL FUNCIONARIO CONVOCÓ AL DIÁLOGO A LA ADP PARA EL LUNES A LAS 2: 00 DE LA TARDE

Centroamérica/Caribe Insular/República Dominicana/listindiario/Katheryn Luna

El ministró de Educación, Andrés Navarro, reconoció el derecho que tienen los maestros a manifestarse y reiteró su disposición de diálogo con la Asociación Dominicana de Profesores (ADP).

“Somos un país democrático donde hay libre organización de los trabajadores y, como político, yo defiendo el derecho que tienen los trabajadores a organizarse y manifestar sus inquietudes, siempre en el marco constitucional del respeto al derecho a la ciudadanía” aseguró al referirse a la concentración que tiene los educadores hoy frente al Ministerio de Educación.

Dijo que la convocatoria a una reunión con la ADP se mantiene para el próximo lunes 13 de este mes a las 2:00 de la tarde, y que está optimista para las conversaciones.

“Me siento bastante seguro y con un espíritu productivo de que vamos a hacer un buen trabajo en la reunión que tendremos con la ADP” expresó el funcionario, tras encabezar un acto por el bicentenario del natalicio del patricio Francisco del Rosario Sánchez en el Colegio La Salle y la Juramentación a la Bandera Nacional en ese centro educativo.

Se recuerda que el ministro envió una comunicación ayer a la directiva de la ADP, luego de que ese gremio depositara un documento el pasado día primero pidiendo dialogar con las autoridades sobre el reclamo de un aumento de salario para los educadores y otras reivindicaciones.

Navarro recordó que en situaciones como esta siempre es bueno buscar el diálogo y que eso es lo que se va hace el próximo lunes.

Fuente: http://www.listindiario.com/la-republica/2017/02/10/453701/navarro-reconoce-derecho-de-los-profesores-a-manifestarse-y-reitera-convocatoria

Comparte este contenido:
Page 4891 of 6819
1 4.889 4.890 4.891 4.892 4.893 6.819